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No recomendado para menores de 16 años La caza. Monteperdido - Capítulo 3: El baile de los hombres - ver ahora
Transcripción completa

(JOAQUÍN) Hace una semana que apareció Ana

y nosotros seguimos sin saber nada de Lucía.

Es el símbolo de Santa María de Laude, la patrona del pueblo.

¿Qué es la cofradía?

Una panda de santurrones que mandan más que el alcalde.

Centrémonos en el lugar donde os tenía encerradas.

¿Qué había a su alrededor?

Árboles.

"Yo los llamaba los 'mentirosos'."

Los árboles de los que habla son álamos temblones.

¿Qué bosques de álamos hay en este radio?

(ANA RESPIRA NERVIOSA)

(GRITA)

(TOSE)

Lo ha quemado todo. ¡Lucía!

¡No está aquí!

Tras 5 años, ¿por qué se deshace de él?

Le da igual que le vea la cara Lucía. ¿Quién sentiría tanta vergüenza

para ocultarse detrás de un casco durante tanto tiempo?

¿Y Álvaro? Llevábamos cuatro años sin verle el pelo.

-Conoce estas montañas como pocos.

¿Y por qué se separó de Raquel? Aparte de Ana,

lo de Elisa les pasó factura. Elisa Nerín,

la que dejó sin coartada a Álvaro hace 5 años.

¿Te han preguntado los guardias? -He contado muchas veces lo que pasó.

Entonces nunca se aclaró dónde estuvo Álvaro ese día.

Sara, es su padre.

¿Y tú te crees que eso lo exculpa?

Álvaro, tiene que acompañarnos al cuartel.

Queremos hacerle unas preguntas.

(Graznido de aves)

Ya os lo he dicho, yo no soy el único que tenía acceso a esos cascos.

Entré a trabajar ahí hace cuatro años. Quien lo hiciera,

ya había conseguido el casco.

¿Dónde estabas cuando apareció tu hija?

En Posets. Ese día no había excursiones, nadie pasó por allí.

Así que, "perfecto", mi coartada es una mierda, ¿no?

Volvamos a cinco años atrás.

Cuando las niñas desparecieron, dijiste estar con una alumna:

Elisa Nerín.

¿Todavía vamos a seguir con eso?

Oigan, mi hija ha salido de un infierno.

¿Quieren hacerle más daño acusando a su padre?

Eres incapaz de demostrar dónde estuviste cuando el secuestro

y cuando encontramos a Ana.

Así que deja de hacerte el ofendido o te costará tiempo salir de aquí.

(SOLLOZANDO) Esto es una puta mierda, una puta mierda.

(RESPIRA HONDO)

Elisa me llamó.

Había ido a Barbastro.

Su padre tiene un piso allí.

Salió, se metió unas pastillas.

Y no le bajaban. Y por eso fui a verla.

¿Qué relación os unía?

Tenía 16 años. Era mi alumna.

Jamás le hice nada, aunque se inventara que teníamos una relación.

¿Tanto daño quería hacerte?

Elisa no está bien.

¿Has vuelto a verla?

No.

¿Y entonces por qué me encontré esto en el almacén de Posets?

Hará cosa de un año o así, Elisa apareció por el negocio.

No sé cómo se enteró de que trabajaba allí, algún turista se lo diría.

Hablamos un momento, le dije que no quería volver a verla.

Y, cuando se fue, de dejó esa horquilla. A lo mejor se le cayó.

¿En esa conversación te pidió perdón por mentir en la declaración?

Sí.

Entonces, ¿no tendrás ningún problema en que hablemos con ella?

Si confirma tu historia, habrás conseguido una coartada.

¿Qué opinas?

Demasiadas mentiras, pero en algo dice la verdad:

le importa Ana.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Permiso.

Mi teniente, sargento, nos acaba de llegar esto.

Han encontrado algo en el refugio que resistió a las altas temperaturas.

Una insignia de Santa María de Laude.

Bueno, a ver si se apunta.

¿Qué crees que le habrá pasado? -Le habrá llamado alguien.

-¿Os habéis enterado de lo de Montrell?

-Justo lo estábamos comentando, Joaquín.

Le dijimos hace cinco años que este no era trigo limpio.

Y ahora mira.

-Dios quiera que encuentren a Lucía.

-Pues a mí siempre me ha parecido majo.

(Canción folclórica en patués)

(Sintonía de la serie)

Tómate tu tiempo.

Supongo que no debe de ser fácil volver aquí.

¿Quieres entrar?

A lo mejor te ayuda a recordar algo.

¿No es peligroso?

No, lo tenemos todo apuntalado.

¿Puedo quedarme fuera?

Claro.

¿Te suena de algo?

Es la insignia de la cofradía.

(ANA) "Debió de dejársela hace mucho tiempo."

"No sé, todavía éramos pequeñas."

Y jugábamos con ella.

¿Nunca se la devolvisteis?

¿Y no se dejó nada más?

(ANA) "No."

¿Recuerdas el día del secuestro?

(ANA) "Lucía se había peleado con 'La colombiana'."

Yo tenía que ir con Ximena a clases de piano. Y lucía le dijo algo.

-¡No me vuelvas a llamar "La colombiana"!

(ANA) "Ximena se enfadó.

¿Cuándo os separasteis?"

(ANA) "Al llegar al bosque. Yo no sabía qué hacer."

"Siempre cruzábamos la pinada para volver a casa."

Lucía, ¿estás ahí?

"Era un atajo, nos sabíamos el camino de sobra."

¡Lucía!

"Pero Lucía no aparecía por ningún sitio."

¿Lucía?

(INTENTA GRITAR)

Cuando desperté...

¿Ya estabais dentro del agujero?

(LLANTOS)

-¿Lucía? -¿Ana? ¿Eres tú?

(Se abre puerta)

(GRITAN)

(ANA) ¡No! -¡No, no, no!

(RECORDANDO) (GRITOS)

"¡Corre, Ana!"

¡Corre!

¡Ana!

¿Y entonces?

Ana, tienes que ser valiente, tienes que contarme qué pasó.

Si no, yo no te puedo ayudar.

(JADEOS A TRAVÉS DE LA MÁSCARA)

"¿Te contó lo que le hizo?"

"Lucía nunca hablaba de eso."

"Decía que no entendería qué pasaría cuando estuvieran los dos solos."

Parecía mayor.

Por favor. Ya está, ¿no? ¿Podemos volver a casa?

Lo has hecho muy bien.

¿Cuándo podré volver a ver a mi padre?

Pronto.

Yo estoy segura de que pronto volverá casa.

(Campana)

(JOAQUÍN) Gracias por venir. -Lucía va a aparecer.

Venga. (HOMBRE) Bueno...

-Joaquín. -¿Qué tal, padre?

-Bueno, ya sabes, para lo que quieras... ¿Eh?

-Gracias. Buen sermón. -Montse.

(MONTSE) Adiós. (CURA) Mucho ánimo.

-Hasta luego.

-Disculpe, padre. ¿Puedo hablar con usted un momento?

Le tengo que hacer unas preguntas.

(CURA) El día que apareció Ana

estuve en la concentración por las niñas con Joaquín, como todos.

-Ya. ¿Y antes?

-Doña Remedios sigue recuperándose de la cadera. No puede ir a misa y...

tuve que ir a tomarle confesión.

¿A qué vienen estas preguntas?

-Son órdenes del teniente Baín.

Tenemos que hablar con todos los vecinos.

Padre,

¿podría enseñarme su insignia de la cofradía de Santa María de Laude?

-Estuvimos todo el día ayudando a preparar la vigilia.

Yo hice bocadillos.

¿O es que ya no te acuerdas de que te los comiste, Rojas?

¿No estaba bueno el de chiretas?

-Cuando apareció Ana, estaba aquí.

Tenía que terminar un encargo que había que enviar a Toulouse.

Pues aquí en la oficina haciendo papeles,

la declaración trimestral...

Mi cuñado no está como para ponerse con las cosas de Hacienda.

-Te juro que no lo entiendo. Ya sabes a quién hay que pedir explicaciones.

¿O es que han soltado a Álvaro?

"-Elisa,"

"¿os visteis alguna vez fuera del instituto?"

"-Alguna vez, sí."

"-Y era simpático contigo, ¿verdad? Álvaro es algo más que un profesor."

"Es... ¿Cómo lo dirías tú? ¿Diferente?"

"-Estamos enamorados."

"-¿Por qué no vais a por ese hijo de puta?"

"Si lo dejáis campar a sus anchas, te juro que no respondo."

(ELISA) "-Te prometo que no estuve con él."

Esto es una mierda,

es el ejemplo de cómo no se pueden hacer las cosas.

Elisa tenía 16 años.

Está intimidada por la presencia de su padre.

Solamente está diciendo lo que quiere escuchar el policía.

¿Cómo nos vamos a fiar de un testimonio así?

Puede que tengas razón, pero no podemos actuar por nuestra cuenta.

La insignia de la cofradía de Santa María de Laude,

a la que Álvaro no pertenece.

Estamos hablando con los cofrades y vamos a seguir.

Tú deberías ir adonde trabajó Álvaro y averiguar algo más de esos cascos.

El juez tiene la declaración de Álvaro

y el informe psicológico de Ana.

No tardará en comunicarnos si tenemos que tomar alguna medida especial.

¿Por qué has hecho eso? Porque me lo ha pedido,

porque hay muchos ojos mirando y porque nos podemos equivocarnos.

¿Cómo te ha ido con Ana en el refugio?

Te he redactado el informe.

El secuestrador solamente quería a Lucía.

Ella la vio en el coche y fue a buscarla.

Así que también se tuvo que llevar a Ana.

No debería haber estado allí, tenía clases de piano.

Conocía sus costumbres, lo organizó para llevarse a Lucía.

Santiago, necesitamos a Ana. Y tener a su padre detenido,

cuando sabemos que él no tiene nada que ver, no nos está ayudando.

¿Puedo ir a verla antes de ir al negocio de Gaizka?

Quiero ver cómo va con el retrato robot.

Tienes que parar esto. (EN PATUÉS) "No des más rodeos".

Ya está bien de tocarnos los cojones.

Solo hacen su trabajo, Marcial. Tienes que entenderlo, coño.

¿Has visto el parte? Va a llover. Ya sé que va a llover.

Deberíais estar limpiando el río, el agua con el deshielo es peligrosa.

-Y la cofradía no se basta. -¿Quieres que se desborde?

No pongas a los guardias a trabajar en la ribera, lo hacemos nosotros.

No debo interrumpir una investigación de la UCO por una tormenta.

Es que no puedo, joder.

Tú deberías saber bien lo que traen las tormentas.

(CURA) Somos vecinos, nos conocemos de toda la vida.

No puedes tratarnos como si fuéramos sospechosos. Dejad de mirar dentro.

Miraremos donde haga falta porque hay una niña desaparecida todavía.

Y yo le rezo a Dios todos los días para que nos la devuelva.

No nos hagas desconfiar a los unos de los otros

porque lo que siempre nos ha hecho fuertes es estar unidos.

¿O es que te hemos dado la espalda alguna vez?

-Víctor, ¿cómo está Nieve?

Se está poniendo como un roble. No tiene puntería la sargento esa...

(RISAS)

Te veo luego.

¿Y estas fotos?

Me las ha pasado mi hermano para que sepan un poco qué hace la cofradía.

Esas son del Ball des Omes, de hace unos veranos.

Y en cuanto a las insignias...

¿La cofradía organiza las fiestas del pueblo?

La cofradía siempre echa una mano al ayuntamiento.

Ha organizado la primera batida cuando se abre la veda

o una comida en la Sociedad de Cazadores cada mes.

Incluso Nicolás, que se las da de escritor,

quiso que hiciéramos un certamen literario en patués.

Aunque esa idea no prosperó.

¿Te sientes incómodo por tener que preguntar a tus vecinos?

Nos pidió que no nos dejáramos a nadie.

Marcial es el prior de la cofradía, ¿verdad?

Desde que murió Moisén, hará... siete años.

¿Y por qué es el único que no lleva la insignia en esta fotografía?

Pues no lo sé.

Yo iré a verle a la armería.

De acuerdo.

Ha llegado esto del juzgado. Es sobre Álvaro Montrell.

¿La reconoces?

(ANA) "Es ella."

¡Ana, Ana! Ana, escúchame, cariño. Escúchame, escúchame.

No te creas nada de lo que te digan de mí, ¿me oyes?

Yo sé que tú quieres que me quede. Yo lo sé, mi amor.

Álvaro, ¿qué pasa?

Eh, ven, ven. No lo pongas más difícil.

La jueza lo deja en libertad, pero ha dictado una orden de alejamiento.

Raquel, di que estáis bien conmigo, diles que la niña no me tiene miedo.

Así vas a empeorar las cosas. ¡No me toques!

¡Álvaro! Esto es una puta persecución.

Cariño...

¡Raquel!

Tú me has dicho que volvería a casa.

Vamos, Álvaro. ¡Que no me toques, coño!

No te toco, pero no puedes acercarte a menos de cien metros de esta casa.

Me voy a volver loco.

¡Me voy a volver loco por vuestra culpa!

(SOLLOZA)

¡Ana!

¿Estás bien?

Ana...

Cariño, esto es un malentendido. Se va a aclarar.

Mamá, quiero estar sola.

¿Hola?

Buenos días.

Estoy buscando a Marcial Nerín.

Es inútil, mi madre tiene alzhéimer desde hace siete años.

No se entera de nada.

Lo lamento.

Estamos haciendo preguntas a todos los vecinos,

cuestión de protocolo.

Algo he oído, sí. Quería hablar con usted.

Hace cinco años dije claramente dónde estaba en el momento del secuestro.

En mi tienda, trabajando, como todos los días.

¿Y el día que apareció Ana?

En el hospital de Barbastro. Tengo que llevarla a diálisis.

¿Algo más?

Esta mañana he estado hablando con los miembros de la cofradía.

Todos tienen una insignia. ¿Dónde está la suya?

No la llevo encima.

¿Podría enseñármela? ¿Dónde la tiene?

¿No pretenderá que vaya a buscar una insignia que ni sé dónde está?

¿Están a la venta esas insignias?

Es el símbolo de Santa María de Laude y solo se entregan a los cofrades.

No son un souvenir. (EN PATUÉS) "Tengo mucho trabajo".

¿Se venden bien esos chubasqueros?

Ya nada se vende bien.

Los cazadores compran las capas en el centro comercial de Barbastro.

Son una mierda, pero valen cuatro perras.

Que tenga un buen día.

Señora.

(Vehículo acercándose)

(Puertas de vehículo cerrándose)

¿Hola?

(CHISTA)

¡Hombre, Víctor! ¿Qué tal, Gaizka?

Sí, ya sé. Venís por lo de los cascos, ¿no?

Sí, algo me han comentado.

Pues nada, son de "paintball". Bueno,

para dispararse pintura en... (IMITA DISPAROS)

Pero, vamos, que ahora... me da mal rollo después de lo que se sabe.

¿No? De lo del casco digo.

¿Y estás bien?

Sí, muy bien. Sí. Mucho lío, pero bien, bien.

¿Quién está a cargo del almacén?

Álvaro. (SUSPIRA) Pero Álvaro no ha hecho nada, joder.

Que le he visto yo pasar las de Caín con su hija, por favor.

Lo que pasa es que los del pueblo se cebaron con él. ¿Por qué?

Porque es forastero. ¿O no? Gaizka...

¿Y quién puede coger un casco sin permiso?

Bueno, vosotros por ejemplo, ¿no?

Esto es un desastre. Mira, todo abierto, yo dando un paseo...

Bueno, ¿tú has echado de menos algún casco? No sé, algún robo

o algún cliente que no lo haya devuelto.

(Suena móvil)

Eh... Pues, la verdad, es que no. No, no, no.

Pero tampoco es que lleve yo esto como si fuera el Banco de España.

¿Me entiende?

¿Pero quién va a venir hasta aquí para robar un casco? (RISA NERVIOSA)

(SUSPIRA RESIGNADO)

Iba "puesto" hasta arriba, ¿no? ¿Lo dices o me lo cuentas?

Sé que trapichea con algo de droga, pero también sé que es poca cosa.

Que el negocio sea un desastre le viene bien a Álvaro.

Ese casco os lo único que lo relaciona con el secuestro.

Hará falta algo más para que la jueza revoque la orden de alejamiento.

¿Tienes un momento?

¿Está todo bien?

Hemos puesto en libertad a Álvaro,

pero no se puede acercar a su familia.

Elisa, he escuchado la declaración que hiciste hace cinco años.

Y también sé que estaba tu padre delante.

Yo no estuve con Álvaro ese día.

¿Seguro que dijiste la verdad?

Es normal que te quisieras ir a casa y que dijeras lo que fuera,

pero me dio la sensación de que estabas asustada.

Claro que estaba asustada.

Era una niña.

¿Y de qué tenías miedo?

¿Del agente de la Guardia Civil o de tu padre?

A todo el mundo le da miedo su padre.

Tengo que seguir trabajando.

¿Dónde estabas? Me están machacando.

Ahora resulta que no me puedo acercar a mi familia.

Los guardias han estado aquí, por los cascos.

Álvaro...

Álvaro, no te puedes quedar aquí.

¿Qué?

Lo siento en el alma, de verdad. Te tienes que ir.

Gaizka, ¿has estado "metiéndote"?

Tú ya sabes cómo son en este pueblo, ¿eh? Empiezan a murmurar y...

no es bueno para el negocio que te quedes aquí.

Este negocio te la suda, no lo pongas como excusa.

¡Joder, todo por la puta Elisa! ¡Coño!

Eh, amigo, tranquilidad. Deja a Elisa en paz, que era una cría entonces.

¿Ahora me vas a venir de amigo? ¡Me estás poniendo en la calle!

Marcial es una mala bestia, Álvaro. No lo empeores.

(SUSPIRA)

Necesito una habitación. No me dejan entrar en casa.

Te puedes quedar con la 21.

Los guardias de Madrid están en la primera planta

y supongo que quieres estar lejos de ellos.

¿No me llevas a la habitación?

¿Con otros huéspedes lo haces?

Tú ya conoces el hostal.

Llévame.

¿Quieres que te suba algo de cenar?

¿Qué haces?

Necesito que vayas a la Guardia Civil y cuentes la verdad.

¿La verdad?

¿Quieres que les cuente

lo enamorada que estaba de ti, lo mucho que te necesitaba?

Elisa, era... eras una niña.

Ya no soy una niña.

Y te sigo necesitando.

Por eso... mientes, por despecho.

Álvaro, suéltame.

Elisa, no puedo ver a mi hija por tu culpa.

Me haces daño. Por favor.

Lo siento, perdona. Perdón.

Yo... Lo siento, no...

(CONPUNGIDO) No puedo más.

No puedo. (LLORA)

No llores, por favor.

Me vas a hacer llorar a mí también.

(Música romántica)

(LLORA)

"Tierra, polvo,

sombra... y humo".

Rojas,

llevo más de media hora esperando a que alguien venga a por mí.

¿Dónde?

¿Y los controles?

(Conversaciones de fondo)

¡Cabo!

(HOMBRE) ¡Cuidado, cuidado, cuidado!

¿Tú te has vuelto loco? ¿Qué estáis haciendo?

Hay fuertes lluvias para mañana, tenemos que prevenir la riada.

¿Has levantado el puesto de control de la carretera?

Esto es lo primero, la naturaleza no va a esperar a que nos venga bien.

¿Y qué pasa si mientras tanto saca a Lucía del valle?

¿La vamos a perder por tu incompetencia?

Saca a tu gente de aquí ahora mismo. No entiendes el peligro del río.

¡No entiendo que te dé igual lo que pase con Lucía!

¡Parece que no quieres encontrarla!

No quiero encontrarla muerta, mi sargento.

Y si este río se desborda, puede provocar una tragedia.

Así que ya puedes llamar al teniente o al ministro del Interior.

Yo no me voy de aquí hasta que el pueblo esté seguro. Sargento...

(Música de intriga)

(Mensaje móvil)

Yo ya me voy. -Mira, Joaquín.

Es tu hija.

Es el retrato que ha hecho la Guardia Civil.

Me lo ha mandado Raquel.

-¿Esta es Lucía? -(ASIENTE) Es preciosa.

(ÉL SOLLOZA)

Mi hija era una niña.

-Hola.

-Creía que estabas con los otros en el río.

-Hemos acabado.

Y el lecho estaba bien, de cuando limpiamos en marzo.

Oye, Joaquín,

deberíamos echar cuentas. El negocio no... no arranca,

no hay movimiento. -¿Quieres ver a tu sobrina?

-¿Qué?

-Así es como está ahora, se ha convertido en una mujer.

-¿Lo ha visto mi hermana?

-Sí. No podía parar de llorar la pobre.

Sé que esta vez la vamos a encontrar, Rafael.

-Claro que sí.

-Hago una llamada y me cuentas lo que sea de los papeles.

Tengo algo que te puede interesar.

He montado los controles, pero, ¿y si es tarde?

¿Y si el secuestrador ha aprovechado para llevarse a Lucía del pueblo?

Si estaba en el río, no ha podido ser.

Tú misma dijiste que tenías la sensación de que era uno de ellos.

Marcial no me quitaba ojo.

Vaya cruz que tiene Elisa con ese padre.

El prior que ha perdido la insignia de la cofradía.

Tú también parece que has perdido algo.

Falta un informe. Está referenciada la declaración de un testigo

que vio pasar un coche de alta gama el día del secuestro por el pueblo,

pero no la encuentro.

La 27/14, está en el índice. No aparece por ningún sitio.

¿Era mucho pedir que guardaran toda la documentación?

Bastante tienen con podar los árboles o limpiar las aceras.

Parecen boys scouts.

Fulgencio Heras se llama el testigo, voy a ver si lo localizo.

(Pasos acercándose)

Elisa, ¿qué haces aquí?

Estuvo conmigo.

La tarde del secuestro Álvaro estuvo conmigo en el piso de mi padre.

Yo... estaba muy mal,

había pasado la noche bebiendo.

Me había tomado pastillas. Dos o tres.

Estaba muy "colocada" y no me bajaba.

Me daba miedo volver a casa y que mi padre me viera así.

Por eso lo llamé.

Eso es lo que siempre ha contado Álvaro,

que fue a verte a tu casa porque tú lo llamaste.

Pero tú llevas 5 años diciendo que nunca apareció.

Esa tarde yo quería...

Bueno, eso.

Yo quería... y él no.

Estaba enfadada con él.

Me gustaría creerte, pero cuando hablamos ayer...

Gaizka lo sabe.

¿Gaizka?

Éramos amigos.

Bueno, no, amigos no.

Teníamos...

Nos veíamos de vez en cuando.

Cuando Álvaro se fue, Gaizka llamó al timbre.

Me dijo que había estado 2 horas esperando en el coche.

Cuando estaba aparcando, vio que Álvaro entraba y...

se quedó ahí esperando hasta que se fuera.

¿Por qué nunca ha dicho nada? Porque yo se lo pedí.

¿Porque tú se lo pediste?

Si hablaba, le iba a contar a todo el mundo que se acostaba conmigo.

Yo era menor.

Elisa, ¿has estado callándote durante cinco años solamente por despecho?

Dime que hay otra razón porque, si no, no lo entiendo.

Mi padre.

Él sabía que me gustaba Álvaro y...

y se subía por las paredes cada vez que hablaba de él.

Tú no sabes cómo es.

Yo no soy la hija que él quería y...

tenía miedo, no quería que se enfadara más.

Ismael. Es que...

Burgos está en casa y no quieren dejar sola a Ana ni un segundo.

¿Tienes miedo de que nos vean juntos? ¿Me tengo que esconder?

No sé. No sé, Ismael. Es que no sé ni en qué día vivo,

tengo la cabeza así.

Yo también estoy perdido, Raquel.

No sé a qué atenerme.

Te echo mucho de menos, ¿sabes?

Tengo que estar con mi hija, esa es mi vida ahora mismo.

Y con tu ex marido. Con mi hija.

¿Tú me echas de menos?

Ten paciencia, es lo único que te pido.

Claro que voy a tener paciencia

y, siempre que me necesites, ahí estaré.

-Se acerca una tormenta,

dicen que mejor que no salgamos de casa.

Perdón. Tú sal lo que te dé la gana, que llevas encerrada cinco años.

¿Te acuerdas de Monete,

el chaval que repitió 4 de primaria?

El año pasado tuvo un accidente de piragua y se quedó tonto.

¿Y de Inés, la chica de las pecas?

¿Te acuerdas que nos metíamos con ella?

Está en Valencia, en un centro de alto rendimiento.

Es una gimnasta que te cagas.

Algunos han conseguido salir de aquí.

-Gracias.

Por las historias.

Gaizka confirma la historia punto por punto. He hablado con él,

y dice que Álvaro y Elisa estuvieron juntos a la hora del secuestro.

¿Admite que tuvo relaciones sexuales con una menor?

Ahora está asustado por si tiene que ir a juicio.

Bueno, por eso y por si el padre de Elisa pierde los papeles.

Le he pedido a la jueza que levante la orden de alejamiento a Álvaro.

Bien hecho.

Teniente Baín. Ella es la sargento Sara Campos.

Muchas gracias por recibirnos.

Queríamos repasar la declaración que hizo

cuando desaparecieron las niñas.

El coche negro.

Cruzó el pueblo a cien por hora, como hacen los señoritos de capital.

Algún día se van a llevar por delante a un niño y tendremos una desgracia.

Fulgencio, ¿se fijó en la matrícula?

Claro que me fijé. Cuando lo vi pisar a fondo, me dije:

"Este "pixot" no se me escapa". Así que me fijé.

Yo tengo muy buena memoria. Eso es una suerte.

Dígame la matrícula.

Se me ha olvidado.

Me pide usted un imposible, han pasado cinco años.

Pero se la di a los guardias, seguramente la tendrán anotada.

¿Pero pudo ver quién conducía? Tenía las lunas tintadas,

era uno de esos coches caros.

Tampoco me hacía falta para saber que era un señorito. Son todos

repeinados y de jersey a los hombros.

A lo mejor llegaba tarde al hotel.

¿A qué hotel?

A uno de lujo que hay en lo alto de la montaña.

Los fines de semana se llena de señoritos.

¿Cómo es que nadie nos ha hablado de ese hotel?

No es para ustedes, es para gente con dinero.

Hotel La Guardia, frecuentado por forasteros y turistas con dinero

que vienen a relajarse aquí.

Hotelazo.

Me alegro de que te guste, mañana vas a conocerlo.

Quiero que vayas con Víctor por allí.

Puede acercarme otro, no quiero hablar con él.

Trabajáis en silencio, no hay problema.

Yo tengo que ir a comprobar la coartada de Marcial Nerín.

He encontrado un episodio de violencia, hace quince años.

El guardia civil que lo detuvo apareció apaleado días después,

dicen que por casualidad.

Ya sabemos cómo Marcial soluciona sus problemas.

Es normal que Elisa no quisiera contarnos nada.

Cinco años, Sara.

Álvaro ha cargado con la sospecha de llevarse él a las niñas,

por Elisa no decir la verdad.

Bueno, tú imagínate lo que ha sido crecer a la sombra de Marcial.

¿Estás defendiendo a esa chica? Me pongo en su piel.

Tienes que mantener las distancias, poner límites.

Sobre todo tú.

Lo hago por ti. Quiero que duermas bien,

que estés centrada. No quiero que te derrumbes otra vez.

No va a pasar, te lo prometo.

(Toc toc)

Permiso.

La jueza ha retirado la orden de alejamiento de Álvaro.

¡Papá!

¿Me...? ¿Me puedo quedar?

Claro.

Vamos.

¿Quién es? -Mi hija.

Este es su aspecto actual.

Necesito que lo publiques por todas partes, que salga en televisión.

-Esperaba algo más.

Espera.

-Te he llamado porque nos conocemos,

pero puedo llamar a cualquier otro periodista.

-Espera, no seas tan impaciente.

Nos tomamos una copa y hablamos de ese retrato.

-Yo no he venido a tomar copas.

Me dejaste tirado.

Estábamos manteniendo en los medios una noticia de secuestro y de pronto

desapareciste.

Ni contestabas a mis llamadas. -No eres el centro del universo

Ni el único ser humano al que le pasan cosas.

Tú perdiste a tu hija y...

y yo me quedé sin trabajo.

Un ERE. Salió en todas partes, pero, claro, no te enteras de nada.

Solo vives para encontrar a tu hija. -Pues sí,

solo para eso. Lo demás no me importa.

-Llevo dos años sin trabajar.

Necesito vender una noticia, Joaquín.

Y tú necesitas darle publicidad al caso.

Nos conviene estar juntos.

(ANA) "La segunda vez que bajó me puso un saco en la cabeza"

"y me obligó a caminar por el bosque."

¿Cómo sabías que estabas en el bosque?

Porque lo notaba.

"Me iba tropezando con las ramas y con las piedras."

¿Qué pasó en el bosque?

(GRITOS Y LAMENTOS LEJANOS)

(LLORA)

"Me puso una escopeta en la cabeza."

-(RESPIRA FUERTE)

(Disparo)

"Se acercó,"

"me habló al oído y..."

"¿Recuerdas qué es lo que te dijo?"

'Un día te mataré'.

Me hice pis encima.

No volvió a tratarme así, con esa violencia. Ya daba igual.

Se me había metido en la cabeza.

Muchas veces soñaba que no apartaba la escopeta,

que me pegaba hasta que no podía más.

Has dicho que disparó a los árboles,

que atravesó muchas hojas.

(ASIENTE)

Es como si hubieran salido un montón de balas.

(Disparo)

-Así que te vas del pueblo. -Sí.

Lo vas a echar de menos, estas montañas tiran mucho.

-Yo ya no pinto nada aquí.

Pero no me podía ir sin colocar el último pedido.

-¿Estás cargado? -Mucho. Y muy bueno,

por eso he venido. No me olvido de ti,

para despedirnos con buen sabor de boca.

-Es un detalle, Gaizka.

¿Pero sabes? Nuestro último negocio ya lo hemos hecho.

En estas situaciones, hay un momento en que un socio deja de ser fiable.

-Ya,

pero tengo dos bolsas en el coche. No me jodas, no me puedes dejar así.

-El pueblo está lleno de guardias, no es momento para trapicheos.

Tendremos que pasar sin tu cristal.

-Bueno, puedo hacerte precio.

-Se acerca una tormenta,

coge la carretera antes de que empiece a llover.

Ese es el consejo que te doy.

-Claro que conozco a doña María,

las sesiones de diálisis las tiene aquí.

Lo que pasa es que la pobre... El alzhéimer.

Ya, ya lo sé. En realidad yo quería preguntarle por su hijo.

Poco puedo decir de Marcial, tampoco es muy hablador.

Pero cuida mucho de su madre.

¿Usted puede confirmar que durante la sesión de diálisis

él se quedó cuidándola?

No sé si se habrá quedado alguna vez.

Lo que suele hacer es dejarla aquí y recogerla más tarde.

¿Él no se queda? No.

¿Y adónde va?

No lo sé. Yo creo que tiene un piso aquí, en Barbastro.

(Portero automático)

(Trueno)

"-¿En un coche negro de gama alta?"

Puede ser de cualquiera de mis clientes.

La mayoría son de fuera de la comarca y suelen traer buenos coches.

¿Podría hacer un esfuerzo?

Me pregunta por alguien que se alojó aquí hace cinco años,

sin más datos que llamar la atención de un vecino porque iba muy rápido.

De verdad que me gustaría ser de más utilidad.

¿Alguna idea de cómo podríamos identificar a ese conductor?

La verdad, no. Tampoco es el único que ha cruzado el pueblo muy rápido.

Creo que quieren colocar resaltos, para que levanten el pie.

Sí, no vaya a ser que se le rompan los amortiguadores.

Muchas gracias.

¿Pero se van a ir? ¿Con la tormenta que va a caer?

Les puedo preparar dos habitaciones.

No. No, gracias, no hace falta.

No me perdonaría que les pasara algo.

No, no se preocupe. De verdad.

Serna. -Este fin de semana poca caza, creo.

-Pues se nos ha jodido, sí.

-Voy a arreglar lo de las habitaciones.

(SUSPIRA)

Si te sirve de consuelo, a mí tampoco me hace ilusión quedarme.

Pero no es prudente meterse en la carretera ahora.

He estado pensando en lo que me dijiste de Ana,

en aquel disparo que oyó cuando el secuestrador la sacó al bosque.

Dijo que sonaba como si hubieran salido muchas balas.

Ah, son postas.

Cartuchos de postas.

Son ilegales, pero los furtivos las usan.

Y suenan así como... como una estampida.

Cazadores furtivos.

No nos libramos de ellos.

Siempre encuentran a algún vecino que les hace de guía.

A cambio de un sobre, claro. (CAZADOR) Es superguapa.

-Acabo de pasar por la Besurta y el río ya baja muy alto.

Aguantará.

La previsión es mala, padre. Va a caer y mucho.

(Pasos)

Tenemos que hablar.

Ya hemos hablado.

Ponme otro vinito, anda.

Otra vez, Marcial.

Está bien, adelante.

Aquí no, en el cuartel.

Apareció. Estaba en un cajón entre papeles y otras cosas.

¿Ya está más tranquilo?

¿Nos hemos visto esta mañana?

Me ha parecido que iba a entrar en su piso y al verme cambió de opinión.

¿Cuál es la pregunta?

¿Qué guarda en ese piso?

Es mi casa, no guardo nada que a usted le interese.

Puede que a la jueza le parezca que sí.

¿Me va a hacer pedir una orden para poder entrar?

Yo desde luego no le invito.

Siéntese.

Siéntese.

¿Por qué no me dijo que no se quedaba con su madre durante la diálisis?

¿Tiene importancia? Mucha.

Es su coartada para el día de la aparición de Ana.

Mejor dicho, lo era, porque se ha quedado sin ella.

¿Dónde estuvo en esas horas, Marcial?

¿Por qué han soltado a Álvaro Montrell?

Está bien, se lo explicaré.

Álvaro Montrell tiene algo que usted no tiene,

una buena coartada. Sí.

Que estuvo con mi hija, ¿no? Eso dijo en su momento.

Solo que mi hija dice que miente.

Así que, a no ser que quiera llamar mentirosa mi hija...

¿Ha cambiado su testimonio?

Mi Elisa ha cambiado de versión.

Las declaraciones son confidenciales.

Si no me va a detener, me tengo que marchar.

Va a romper la tormenta y quiero hacer noche en Barbastro.

(Trueno)

-¿Adónde vas, Gaizka? ¿No has oído la que va a caer?

-Tengo que hacer recados en Barbastro.

-Venga, haz lo que quieras. Ábreme el maletero.

-¿Cómo?

-Son órdenes de arriba, no podemos dejar pasar ningún coche.

-Mira... O si no, da igual. Es que tienes razón.

¿Para qué voy a coger el coche? con la que va a caer? No.

-Anda, date la vuelta.

(Trueno)

-Va a caer una... ¿Me abres? ¿Me puedes invitar un café o algo...?

¡Hijo de puta! ¿Cómo te atreves a venir a mi casa?

¿A qué viene esto?

¡Sabías que Elisa estuvo conmigo y te callaste!

¿De qué coño hablas? Yo no tenía ni idea de eso.

¡Puto mentiroso!

¡Cinco años contigo y tú callado! ¡Suéltame!

¡Elisa me lo ha contado todo! ¡Ten los huevos de reconocerlo!

Es que no podía decir nada, ¿vale? Elisa era menor.

¡Me hubieran metido otra vez en el talego, coño!

¡Ay!

¡Álvaro! (QUEJIDO)

Álvaro. ¡Álvaro! Que lo vas a matar. (QUEJIDO)

Para, déjalo. Que lo vas a matar. Déjame, déjame.

¡Déjame!

(GRITA)

(GRITA)

(Puñetazo)

Para, por favor.

(GRITA)

Álvaro, por favor.

(Trueno)

(GRITA)

(LUCÍA) "Ana."

¡Para!

Vámonos.

-No puedo dejar el hostal. -He dicho que vamos,

tu abuela está esperando en el coche. -¿Y la lluvia?

No sé el tiempo que durará la tormenta,

igual acaban cortando la carretera.

Dormimos en Barbastro y mañana llevo a madre al hospital.

-Nos quedaremos aquí encerrados, ¿eh?

Por no revisar el parte.

¿No hay ningún guía que salga con lluvia?

Cómo se nota que no eres de la zona. El monte no es seguro.

¿Qué hacías con el guardia civil?

(RÍE) Estaba intentando que me quitara una multa.

Creo que esta noche también me voy a quedar aquí atrapada.

(LASCIVO) Pues habrá que hacer algo para divertirse.

Podríais enseñarme a disparar, ¿no?

A lo mejor, algún día me planteo irme de caza.

O podríamos probar a ir afuera

y darle unos disparos a una botella o a lo que sea.

Usamos cartuchos de postas, no valen para esas cosas.

¿Pero no son ilegales?

¿Y quién te ha dicho que nosotros somos "legales"? (RÍE)

-Sabes mucho de balas como para que te tengamos que enseñar a disparar.

Mira, pues tú no eres tan idiota como tu compañero.

Sara Campos, sargento de la Guardia Civil.

Y ahora que ya nos estamos empezando a conocemos mejor,

¿quién os ha vendido esos cartuchos y quién os iba a llevar al monte?

Pues mira, lo hemos olvidado.

¡No me digas!

Marcial Nerín. Tiene una armería en Monteperdido.

No hemos hecho nada malo, no quiero problemas.

No, tranquilo. Tu mayor problema es ser gilipollas

y eso creo no tiene solución.

Sara.

Es el teniente. Te ha estado llamando, pero no se lo coges.

Te iba a llamar ahora mismo. Localiza Marcial, tenemos noticias.

"Ana ha desaparecido, tienes que bajar de inmediato."

¿Qué ha pasado?

"No está en su casa y sus padres no saben adónde ha ido. Date prisa."

¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

(Música dramática)

-Nos vas a matar, la tormenta va a peor.

¿Qué haces? ¿Adónde vas ahora?

-Al túnel de Francia.

¿Qué estás haciendo?

No puedo continuar, no se ve nada. ¿O tú ves algo?

Más abajo hay una barrancada que cruza la carretera.

Si baja agua, nos lleva por delante. No debíamos haber salido del hotel.

Deja de decir tonterías y arranca de una vez.

He dicho que no.

¿Qué haces? ¡Sara!

¿Adónde crees que vas? A buscar a Ana.

Si no me ayudas, tendré que ir andando.

¿No puede ser?

No te preocupes, sé cuidarme sola. Nadie puede cuidarse solo, Sara.

Aquí lo hemos aprendido. Si la montaña quiere hacerte daño,

lo intentará con todas sus fuerzas. Y mejor que no te coja sola.

¡Aquí ella manda, joder!

Hace siete años el río se desbordó.

Yo estaba de servicio...

y Nuria...

Íbamos a casarnos.

Debería haber estado con ella.

Pero yo... yo tenía...

No pude hacer nada.

Y si sigues carretera abajo, no podré hacer nada por ti tampoco.

Lo siento.

Hay que bajar a Mara, debo cambiar la rueda.

¡Elisa!

(ELISA) Tenías que haber seguido hasta Barbastro.

(MARCIAL) Ayúdame a llevar a tu abuela al túnel.

(Trueno)

¡Vamos, coño, que se va a enfriar!

¿Qué le has contado a los guardias?

¡Serás zorra!

¿Te metiste en la cama con él?

¿Eso es lo que hiciste?

¿O no es así? -Padre, la abuela.

(EN PATUÉS) -"Madre"...

Vamos a esperar aquí a que pare la lluvia, ¿eh?

(LA BESA)

(SECO) Dame la manta.

Habla de una vez, puta. ¿Te metiste en la cama con Álvaro?

-No hice nada con Álvaro porque no quiso,

pero me lo hubiera follado, se la hubiera chupado. ¡Lo que me pidiera!

¿Es eso lo que quieres oír? -Eres peor que una cerda.

-¿Quieres más? Como Álvaro no quería, me follé a Gaizka.

Te juro que me gustó.

¿Quieres que te cuente todo lo que le hizo a tu niña?

-¡Te voy a matar!

(GRITA DOLORIDA)

-He ido a buscarte. "-Debo colgar."

-Estoy empapado. "-¡Qué cojones me importa!"

-Llevo todo el día llamándote, tío. "-Yo ya no te puedo ayudar."

-¿Cómo que no puedes ayudarme, Gaizka?

-Por la puerta no ha podido salir, mi teniente. La habría visto.

¿Algún sitio al que pudiera ir?

No ha salido desde que volvió, pero no puede ir lejos con esta lluvia.

Vamos a repartimos por sectores.

Llévate a dos vecinos al norte, yo peinaré el oeste con Pujante.

A la orden.

Va a aparecer, tiene que aparecer.

¿Para esto has vuelto? Eres un bestia y la has asustado.

Van a publicar el retrato de Lucía.

Aunque... les gustaría tener algo más.

Algo... más personal.

-¿Carnaza?

-Llámalo como quieras.

Esto consiste en hacer llorar a los espectadores.

Es un drama. Y cuanto más sensiblero sea, mejor.

Tendrás más audiencia, que es lo que quieres.

-(RESOPLA)

(Música mística)

(Trueno)

Mira la lluvia.

Hace siete años,

con una tormenta como esta, se desbordó el río.

Hubo muchos daños, cinco vecinos murieron.

Y, sin embargo,

"para mí fue un día especial,"

"una especie de milagro."

"Evacuaron la escuela, pero se llevaron a los críos por un puente."

"El río le podía pasar por encima en cualquier momento."

(SUSURRANDO) Oh, qué susto me has dado.

"Cogí a Lucía en brazos y..."

"a gritos conseguí que los críos salieran de ese puente."

"Un minuto más tarde y la riada se los habría tragado."

Me habría quitado a mi hija.

(Música de tensión)

-Por favor.

Por favor, no lo hagas.

Están sacando el retrato robot de Lucía por todas partes.

Hasta ahora ese hombre cuidaba de ella,

Vd. ha convertido a Lucía en su mayor peligro.

¿Por qué seguir arriesgándose?

¿No sería más fácil pegarle un tiro, enterrarla y olvidarse de todo?

¡Guardia Civil! (PUJANTE) ¿A qué huele?

-¿Por qué no se puede pasar?

-Fue Álvaro, se puso como loco cuando supo que estuve con Gaizka.

Es sobre Elisa.

¡Te quiero ahí a las 12!

Para que te arrepientas de lo perdido.

No hay nada más peligroso que un hombre solo, ¿no?

Cartuchos de postas.

¿Dónde estuvo anoche?

No es asunto suyo.

"-Víctor."

Prefiero que hagas bien tu trabajo y no ser tan amable.

¡Hijo de puta!

O lo emites integro o no hay trato.

En algún sitio debes poner el límite.

No estás en condiciones, tienes que parar.

¿Hay alguien?

(ROJAS) Ha pegado un tiro al aire!

Ese hijo de puta no va a parar.

Mírame cuando te hablo.

No haría falta todo esto si tu hijo contara la verdad.

-¿Crees que encontrarán a Lucía?

¿Crees que Silbán está cerca de ella,

que esa es la razón por la que no nos habla?

¿Quién es usted?

"¿Qué sabe de Lucía?"

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La caza. Monteperdido - Capítulo 3: El baile de los hombres

08 abr 2019

La Guardia Civil detiene al primer sospechoso del caso y esto no es bien recibido en Monteperdido. Los agentes están acercándose a la verdad pero los habitantes del pueblo se sienten incómodos con la investigación al sentirse tratados como si todos fueran sospechosos y así se lo hacen saber al cabo Víctor Gamero, que terminará enfrentándose a la sargento Sara Campos.
Mientras tanto, Ana intenta reintegrarse a la "vida normal". Algo nada fácil. Su regreso ha sido una bomba que ha hecho renacer antiguos secretos que pondrán en juego la vida de algunos vecinos de Monteperdido.

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