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Para todos los públicos La aventura del saber - 30/05/19 - ver ahora
Transcripción completa

Hola. Buenos días a todos.

Abrimos el programa

hablando con el politólogo y profesor universitario

Pablo Simón

a partir de su libro

"El príncipe moderno: Democracia, política y poder".

Trataremos de que nos dé claves

para entender lo que pasa en el mundo

con la ayuda

de lo que la ciencia política establece hoy.

¿Nos compramos un Huawei, por ejemplo?

Luego, taller de música

con los integrantes del colectivo Vibra-tó

para conocer a otros lutieres esparcidos por el mundo.

Concretamente, recalaremos en Brasil.

El Museo del Hormigón de Ángel Mateos,

en Doñinos, Salamanca,

contiene la obra de un escultor excepcional.

Hoy lo visitamos.

Recorrerlo es también recorrer su trayectoria

desde el figurativismo al minimalismo.

Y, luego, en Boek Visual,

veremos una muestra de la obra de Paz Brarda

quien opera con imágenes del pasado

en los simbólicos territorios de la infancia y el bosque.

Taller de ciudadanía hoy

con el profesor de Ciencias Políticas

de la Universidad Carlos III de Madrid

Pablo Simón

para hablar con él de este ensayo publicado por la editorial Debate

y que ya va por su cuarta reimpresión

desde que apareció a finales del año pasado:

"El príncipe moderno: Democracia, política y poder".

El príncipe antiguo, Pablo, era el príncipe de Maquiavelo.

Maquiavelo se ha tachado de maquiavélico

y parece que es bastante injusto.

Sin duda.

Quien principalmente tiene responsabilidad en esto

es la iglesia católica.

No olvidemos que "El príncipe" estaba entre los libros prohibidos

por el Santo Oficio

precisamente por considerarse que extendía ideas equivocadas.

Esas ideas equivocadas a juicio de la iglesia

era el análisis que Maquiavelo hacía de los intereses políticos

que tenía la iglesia durante la época del Renacimiento

y cómo los príncipes de la iglesia tenían comportamientos poco piadosos

como el conspirar

o, por ejemplo, verse involucrados en guerras

por la hegemonía en la península itálica de la época.

De ahí, que tenga esta mala reputación.

Realmente, Maquiavelo lo que hace es revolucionar

el conocimiento de la ciencia política

y lo hace porque, por primera vez, desplaza el foco de Dios al hombre.

Es decir, de tratar de comprender

por qué los seres humanos se comportan como se comportan

en el plano de lo político

dejando de lado la suspensión de la moral

o de lo religioso.

Algo que, evidentemente,

para la iglesia, en aquella época, era algo tachable de herejía

y que, sin embargo, es la base del análisis político.

Es decir, el poder sustraernos de lo que nosotros queremos

para entender qué es lo que está pasando.

De hecho, el libro comienza con una frase

entresacada de "El príncipe"

en la que, si no recuerdo mal,

se habla del conflicto de intereses.

Del conflicto de intereses clásico entre nobleza y pueblo

y que de ese conflicto de intereses han surgido a veces leyes

que han apoyado la libertad

y han sido buenas, en general, para todos.

Efectivamente.

De hecho, este extracto,

que proviene de los discursos

sobre la primera década de la república de Tito Livio,

vuelven a aparecer más sumergidos en "El príncipe",

hacen mención a algo que creo que es fundamental.

Es la idea de que la sociedad es plural

y de esa pluralidad irreductible

de que los hombres tenemos diferentes concepciones

de lo justo y de lo hubo

hay intereses contrapuestos

que, en ocasiones, generan que emerjan conflictos

como los que había entre patricios y plebeyos

en la república romana.

Pero lo que decía Maquiavelo

es que ese conflicto que es consustancial

a nuestra naturaleza como seres humanos

permite que busquemos arreglos institucionales

y leyes para tratar de canalizarlo.

De ahí que hable tanto de la disputa con los Graco,

de que hable de los tribunos de la plebe

y de que hable de los equilibrios de poder

que se construyen en nuestra sociedad.

Es una visión netamente moderna de lo que es la política.

Es el reconocimiento

de que estamos en sociedades que son muy plurales,

como el Congreso de los Diputados, el más plural desde el año 77,

y tenemos que buscar instituciones

para que esa pluralidad sea canalizada en acción política.

Eso es exactamente lo que él trata

y de ahí que fuera más republicano que monárquico.

Está la visión del conflicto y de la lucha de intereses

como algo que puede ser bueno, ¿no?

No tener miedo siempre

de que haya distintas maneras de ver el mundo.

Efectivamente.

Yo creo que esto, precisamente, lo que hace es subvertir algo

que muchas veces está equívoco, ¿no?

Esta idea de la voluntad general o el interés general.

¿Qué es el interés general?

Cuando tú empiezas a rascar debajo,

descubres que existen diferentes intereses

y no necesariamente alineados en la misma dirección.

E igualmente legítimos. Perfectamente legítimos.

Lo que tenemos que hacer es buscar instituciones y arreglos

para que esos intereses se puedan canalizar

de una manera no violenta

en la que hemos terminado generando nuestras repúblicas

o nuestros sistemas democráticos

por lo cuales nosotros pensamos que la mejor fórmula de hacerlo

es contar cuántas personas hay apoyando cada uno de esos intereses

y en función de eso repartir el poder

que es de lo que se trata.

Como decíamos la última vez que nos vimos,

hay maneras diferentes de entender ese conteo, ¿no?

Hay quienes piensan que las mayorías se imponen

y hasta que la minoría no se convierte en mayoría

no tienen nada que decir

y quien también respeta a las minorías.

Efectivamente. Por eso, las instituciones importan.

Hasta cierto punto, en el libro,

que hago un pequeño guiño a san Agustín,

hablo de las dos ciudades de la democracia,

porque realmente tenemos dos modelos distintos.

En el que la minoría tiene que ser tenida en cuenta,

que es modelo de la asociación,

del pacto y del acuerdo entre diferentes

y que es algo que es muy típico

en democracias como la suiza o la belga

en las que las minorías lingüísticas o las minorías religiosas

tienen que ser parte del Gobierno,

y las democracias más mayoritarias

en las cuales entendemos que tenemos que hacer la voluntad

de aquellos que han obtenido mayoría de votos en las elecciones

y hay que darles plenos poderes.

Lo curioso que nos está ocurriendo como país, en España,

por traerlo también al presente,

es que nosotros partimos de un diseño institucional

que estaba creado para un modelo mayoritario.

Teníamos dos grandes partidos

y otros pequeños de ámbito nacionalista.

Como Inglaterra. Efectivamente.

En esto se parece el sur de Europa que ha tendido a ser así.

Portugal, España, Grecia...

Lo que está ocurriendo

es que están empezando a cambiar nuestros partidos

y, fíjate, ahora tenemos más fragmentación.

Tenemos más pluralidad de intereses,

pero nuestras instituciones no las hemos cambiado acorde.

Seguimos teniendo instituciones para un mundo que ya no existe

y es donde Maquiavelo habla de la importancia del reformista.

Es decir, aquel que ajusta las instituciones.

A la realidad. Exacto.

Ese desacople que estamos viviendo ahora

y que explica

que veamos a nuestros políticos tan despistados,

que no haya este ajuste

y que los ciudadanos no sepamos muy bien por dónde vamos

se conecta con esta idea

de que el mundo ha cambiado más rápido que las instituciones

si no ajustamos nuestras instituciones,

al final, estas perderán legitimidad y serán superadas.

En los 19 años que llevamos de este nuevo siglo,

la verdad, han cambiado muchísimo las cosas.

En muchas cosas no se parece para nada

al final del siglo pasado, ¿no?

Efectivamente.

Desde la caída del muro de Berlín en el año 1989

se dieron por descontadas dos grandes premisas.

La economía de libre mercado iba a ser la hegemónica.

Ya no existe modelo de organización alternativo

que supere al mercado

y la economía planificada ha sido derrotada

con la experiencia de la Unión Soviética

y por lo tanto está fuera de la mesa.

Del otro lado, el triunfo de la democracia liberal.

La idea de que a partir de ahora los países van a ser democráticos

y se va a abrir paso progresivamente a un mundo internacional

en el que esta hegemonía es incuestionada.

Parece que la economía de mercado, incluso en la comunista China,

ya se ha abierto paso,

pero no está tan claro esto de la democracia.

Estamos viendo

que la democracia no tiene que ir de la mano

con la economía de mercado.

Estamos en un mundo muy diferente.

Yo creo que destapado a partir de la recesión de 2008,

de cambios estructurales profundos que estaban latentes

y que ha sido poco menos

que como sacar la pasta de dientes del tubo.

Cuando la has sacado, no la puedes volver a meter.

Aquí ocurre algo parecido.

Creo que estos cambios,

este malestar que vemos en nuestras sociedades,

tienen carácter permanente

y van a seguir con nosotros mucho tiempo.

¿Qué pasa?

¿Por qué la gente vota contra sus propios intereses?

En ocasiones,

estamos viendo que la gente vota propuestas

para canalizar ese descontento y ese malestar.

Lo que estamos viendo sobre todo es la crisis de la intermediación.

Es decir, nosotros, antes, teníamos organizaciones intermedias

que eran los partidos, los sindicatos y las iglesias

que nos daban una identidad.

Daban una forma de concebir el mundo

y nosotros confiábamos en ellos

para que canalizaran los intereses a las instituciones.

¿Qué es lo que ocurre desde los años 70 para aquí?

El mundo se vuelve más plural y más complejo,

las identidades se fragmentan,

la gente deja de ir a las iglesias, la gente no se afilia a partidos,

la gente deja de confiar en los medios de comunicación,

también con la emergencia de las redes sociales,

y nos lleva a un mundo más volátil y más desconcertado.

Ahí es donde vemos que los oportunistas,

los que se llaman "antiestablishment"

y los que creen que pueden simplificar los problemas

y solucionarlos con recetas mágicas

tienen una oportunidad de oro como no habían tenido en el pasado

y, por eso, muchas veces la gente vota

aspirando a que ellos resuelvan

o puedan incluso volver

a un mundo que ya se ha muerto para no volver.

¿Y qué pasa con los buenos?

¿Que se han dormido? ¿No se han dado cuenta de esto?

Yo creo que los buenos,

y podríamos discutir quiénes son los buenos

porque nunca está muy claro quiénes son...

Si hablamos por ejemplo de aquellos

que están a favor de los derechos humanos

y del cumplimiento de los principios democráticos,

yo tengo la impresión

de que ha habido un periodo durante los últimos 20 años

en el que la arrogancia les ha llevado a estar persuadidos

de que no importa lo material

y que no importa dar satisfacción a las opiniones públicas

en las demandas que hacen.

Voy a poner un ejemplo muy sencillo para que se entienda.

La creencia, por ejemplo, desde la Unión Europea,

de que aplicando las recetas mágicas de la austeridad

a partir de la crisis,

como iban a ser eficaces,

iban a hacer que la gente voluntariamente aceptara la solución

y, por tanto, votara a los partidos del "establishment".

Esto no ha ocurrido.

¿Por qué?

Porque hay algo importante detrás de las decisiones políticas.

Es la legitimidad que damos a esas decisiones.

Esa legitimidad requiere un conducto democrático.

Cuando la gente considera

que se están tomando decisiones a espaldas de sus demandas,

le hace buscar otras alternativas.

Parte de la explosión y desaparición de los sistemas de partidos

que hemos visto en diferentes países

como, por ejemplo, la desaparición del Pasok griego,

la explosión del bipartidismo español,

que hayamos visto, por ejemplo,

que la socialdemocracia en Alemania o en Francia

está prácticamente extinguida...

Todas estas dinámicas responden a no haber entendido

que no pueden tomarse decisiones políticas

sin el apoyo de las opiniones públicas.

De nuevo, una lección de Maquiavelo.

Maquiavelo reconocía y recomendaba siempre al príncipe

que no construyera castillos altos para aislarse de la gente,

sino que entendiera que se está más seguro

rodeado del apoyo del pueblo, que son los más,

que del apoyo de la nobleza, que son los menos.

¿Y Europa?

En el libro hablas de que se hace Estado al andar.

¿Se hace Europa también al andar?

Sin duda,

porque la Unión Europea tiene sus luces y sus sombras

y, desde luego, es de los proyectos más interesantes

que nos lega el siglo pasado.

Pensar que nos podemos integrar diferentes naciones

que hemos estado en guerra hasta muy recientemente

de manera pacífica

es algo que no se ha probado jamás en la historia.

Con tantos idiomas diferentes.

Es algo que jamás se ha intentado

y sin embargo es verdad que lo estamos haciendo

en un contexto en que no hay un "demos" europeo.

No existe un sentimiento nacional que nos unifique a todos,

sino que estamos basándonos en algunos principios muy generales

como el Estado de derecho y los derechos humanos

para intentar poco a poco construir esa Europa.

Es verdad que en las elecciones europeas

en las que los grupos euroescépticos van a ir con fuerza

y los partidos del "establishment"

van a tener que repensar sus estrategias

los electorados están mandando una señal muy clara.

No basta solo con entender el sistema europeo

como un libre mercado

en que se pueden desplazar personas, mercancías, capitales y servicios.

Hay que hablar también del pilar social.

Es decir, de las bases que dan apoyo y legitimidad

al proyecto en su conjunto.

Si en Europa entienden que esto es "business as usual"

y que hay que seguir con pequeñas reformas

y esto está arreglado,

se equivocarán,

porque cambiar la Unión Europea es muy costoso

porque es una maquinaria enorme.

Es de estas ciudades de democracia de la que hablábamos

una democracia de consenso.

Hay que poner de acuerdo a países e instituciones diferentes.

Es complicado.

Pero hay que entender

que las opiniones públicas te están diciendo algo claro.

Si no eres capaz de responder a sus demandas,

el proyecto europeo cada vez tendrá menos apoyo.

Sin embargo, fíjate lo que te voy a decir.

El tema del incendio de Notre-Dame.

Cuando vimos por televisión incendiándose Notre-Dame,

creo que todos nos sentimos concernidos, ¿no?

En cierto modo, amenazados

y con una tristeza que no podíamos explicar, ¿no?

Yo creo que Europa también es eso.

Es ese sentimiento que tienes cuando ves, ¿no?

Exacto.

Estás dando una clave interesantísima.

La idea de Europa como comunidad de valores.

Hay determinados elementos que nos vertebran a todos

por nuestra historia común

y porque los derechos humanos

que nacen de la Ilustración y el racionalismo

tienen ese hilo conductor.

Las principales críticas que se han hecho a la Unión Europea

conectan con el que da la espalda,

en ocasiones, por diferentes razones políticas,

a esos valores.

Por ejemplo, la crisis de los refugiados.

Si somos una sociedad abierta y plural

y entendemos que tenemos que apoyar a aquellos que tienen dificultades,

dar la espalda a esos países con problemas

va contra el núcleo mismo de nuestra comunidad de valores.

Yo creo que eso invita a una reflexión profunda

porque, al final, hay diferentes potencias en el mundo

que ya no comparten esos valores.

Rusia o China, por ejemplo,

las nuevas hegemonías que están por venir,

no siguen principios democráticos.

No siguen principios de derechos humanos.

Estamos en un mundo realista y cada vez más hobbesiano

en el que parece

que lo que se impone es quién es la potencia más fuerte

entre los diferentes países,

pero Europa se diseñó como una potencia kantiana.

Es decir, como una potencia de valores.

Ilustrada, ¿no? Exacto.

Parece que el mundo está cambiando rápido

y si nosotros no somos capaces de comprender

que nuestro valor añadido para competir en el mundo

es que somos algo más que una mera unión económica

y que también impulsamos determinados valores y principios,

entonces, pereceremos.

Y no podemos dejar de lado un hecho evidente.

Sigue siendo la mayor comunidad de libertad y de prosperidad

del mundo.

Eso es un hecho objetivo.

Pero también corremos el riesgo de cada vez quedarnos más atrás

y que esa comunidad se termine quebrando.

¿Cuál es en tu opinión la vía de salida de este conflicto?

¿En la Unión Europea en general? En la Unión Europea.

Creo que tiene que empezar a dotarse de diferentes instrumentos.

Primero tenemos que reconocer

que no todos los países pueden ir a la misma velocidad

porque no todos quieren integrarse de la misma manera.

Tenemos que ser más firmes

en la defensa de la democracia dentro de nuestras fronteras,

el retroceso autoritario en países en Europa del este

como Polonia y Hungría

tiene que ser un tema capital;

tenemos que dotarnos de mejores instrumentos

de gobernanza de la zona económica y del euro

y tenemos, por tanto, que hablar de cosas

que incluso los liberales reconocen en el conjunto europeo.

De hablar por ejemplo de bases fiscales más parecidas,

de construir un tesoro europeo

como en su momento hicieron los americanos.

En Estados Unidos construyeron una federación,

pero para hacer esto pasaron por una guerra civil.

La más cruenta del siglo XIX.

Más que las guerras napoleónicas. Efectivamente.

Nosotros queremos ahorrarnos ese paso

creo que sabiamente.

La cuestión está en cómo hacerlo progresivamente

contando con las opiniones.

Ya lo dimos, ¿no?

Las dos guerras mundiales. Tienes toda la razón.

Podríamos asimilarlas a nuestras guerras civiles,

pero es verdad,

y yo creo que es una señal de atención

para lo que podríamos llamar los eurofanes,

los fanáticos de la integración,

que hay que tener en cuenta varias cosas.

Las generaciones jóvenes no recuerdan lo que es la guerra.

No podemos seguir hablando en la misma clave generacional

a gente que está acostumbrada

a cruzar Europa de punta a punta sin pasaporte.

Hay que hablar de más cosas y esto es algo importante, ¿no?

Tenemos que reconocer

que hay que moverse hacia espacios de decisión

en los cuales discutamos a fondo

qué políticas queremos acordar entre todos

y, por lo tanto, que sean menos intergubernamentales.

El que los Gobiernos tengan mando en plaza.

Pero estar preparados también para un discurso que explica por qué

los malos que hablábamos antes están cobrando más importancia.

Es el discurso reaccionario.

Hay que entender muy bien

que no es lo mismo ser conservador que reaccionario.

Alguien conservador tiene cautela ante el cambio.

Dice: "No siempre cambiamos a mejor".

Esto nos pasa a todos en la vida. Claro.

A veces, no siempre el cambio es mejor.

Alguien reaccionario lo que te hace es idealizar

un pasado que jamás existió

diciendo que puedes volver a él.

Esto ocurre muchas veces con el debate europeo.

Cuando hay gente que te dice que podríamos volver a la peseta

y que estaríamos mejor que con el euro,

me pregunto si ellos no saben

que la peseta era una hermana pobre del marco alemán

y que nosotros bailábamos

al ritmo de lo que decidía el banco de Frankfurt

y que con la integración intentamos pintar algo.

Somos potencias muy pequeñitas ya

y estamos contra grandes potencias en el conjunto del mundo.

Y contra las grandes... ¿Cómo te diría?

Las grandes empresas. Justo.

Estás dando en el clavo una vez más,

porque si España pone una multa a Google,

Google se ríe de nosotros.

Sin la Unión Europea, esto cambia.

Esto es lo importante.

Ganar masa crítica

para poder gobernar también el mundo de la globalización,

que yo creo que es un aspecto clave también.

Empezar a construir instituciones

porque el poder se va de los Estados

hacia otras instancias que no son electas.

Nadie ha votado al dueño de Google

y tiene más poder que el que tienen muchos Estados.

Pues bien, es necesario establecer marcos regulatorios

y o ganamos masa crítica desde la Unión Europea

o creo que estamos perdidos.

Nos quedamos con eso.

Muchísimas gracias, Pablo. Gracias a ti.

Muchísimas gracias por el libro,

tu compañía y lo que nos has contado.

Un placer. Gracias.

Seguimos.

El escultor Ángel Mateos escoge el hormigón

como materia para dar salida

a una personalidad creativa muy peculiar.

Visitamos su museo,

una escultura que guarda otras esculturas.

A mediados de los años 80

mi padre se plantea la idea de construir un museo

que albergara toda su obra

por una trayectoria de desencanto

del mundo artístico al que había renunciado

y con el que nunca había comulgado demasiado.

Es un proyecto personal de financiación también personal

donde no recurrió a ninguna institución

ni a ayudas públicas.

Bueno, parte de su serie de esculturas

que estaba desarrollando en esos momentos, en los años 80,

la serie "Desplazamientos",

donde a partir de un único bloque da una serie de cortes

que permiten desgajar ese bloque inicial

y crear un desplazamiento de una parte de los volúmenes.

Y así es como surge este edificio.

Es un proyecto que nace de su propia escultura

realizado en hormigón armado

como siempre había realizado sus esculturas.

Es el material que le identificaba.

Como a él le gustaba que se le conociera,

el escultor del hormigón.

El hormigón y Ángel Mateos

son dos términos indisolubles.

Ángel Mateos se identifica con el hormigón

y el hormigón reflejaba claramente y muy especialmente

lo que era su escultura y sus ambiciones escultóricas.

Nace en un ámbito de constructores,

de pequeños constructores, canteros y constructores,

en Villavieja de Yeltes.

Cuna de grandes canteros.

Él conoce lo que es el hormigón y el cemento

y a ese material llega

después de varias investigaciones en diferentes materiales.

El valor de un museo como este

que recoge la actividad creadora de un escultor

es que se ve perfectamente la evolución de su escultura

y que sirve para explicar igualmente lo que es la escultura,

la evolución de la escultura o del arte contemporáneo

durante el siglo XX.

Cómo un escultor, desde sus inicios, empieza con la mímesis.

La figuración mimética va avanzando

y va desarrollando diferentes planteamientos

hasta derivar en una escultura abstracta

en la que más tarde llega ya a un minimalismo.

Estamos en la sala de los años 60

donde se muestran sus inicios en la escultura.

Es una escultura figurativa

donde a pesar de esa figuración, quería aportar un sello personal.

Y, bueno, esta sala refleja eso precisamente.

Es una escultura

que dentro de la figuración empieza a olvidarla y dejarla atrás

y es un camino de investigación

hacia lo que después va a ser su escultura de madurez

y la escultura que lo define.

Es una figuración

que nos remite al entorno natural donde él se cría.

De ambiente rocoso.

De hecho,

la serie que ocupa esta sala la denomina "Acantilados"

y tienen ese organicismo y esa figuración innata

que poco a poco se va disolviendo

y se va volviendo cada vez más abstracta.

Estamos en la segunda sala.

Esta alberga la escultura de los años 70

y es donde Mateos abandona ese mimetismo

de la figuración anterior de corte expresionista,

pero se introduce en lo que es la escultura abstracta.

Una escultura abstracta que no deja de ser expresionista,

un expresionismo abstracto, podríamos definirlo así,

comienza a utilizar de una forma continua

el hormigón encofrado como material escultórico.

Esta sala recoge diferentes series

que nos van mostrando esa evolución a través de la abstracción.

Se ve esa evolución de una obra primera más barroca

y cómo se va simplificando, cómo se va depurando,

incluso en la textura.

La textura se va suavizando y va dejando de ser tan importante.

Va adentrándose en el camino del constructivismo.

Los visitantes han sido los que han demandado...

De alguna forma,

hemos tenido que responder a su demanda

de cómo se construían estas obras.

Todos nos planteaban:

"¿Esto cómo se hace? ¿Cuál es el proceso?".

Estas obras, al igual que el propio museo,

llevan un proceso constructivo que se basa en hormigón encofrado.

Previamente se realiza un molde

y ese molde se rellena del material que es el hormigón en este caso.

El hormigón tiene la característica

de que se vierte líquido dentro de ese molde.

Es un material dúctil

y se adapta perfectamente al encofrado que tiene.

Eso le hace adquirir su textura.

Lógicamente,

cuando se ha vertido ese hormigón dentro del molde,

tiene que pasar un tiempo de fraguado

para que ese hormigón coja características de resistencia

y de dureza

que le caracterizan y que posee.

Luego, pasado ese tiempo prudencial, se libera del molde

y queda ya lo que es la escultura.

¿Característica?

Que todas las piezas son de un solo llenado.

No son diferentes piezas que están unidas,

sino que es toda una pieza entera.

Es un bloque único al igual un poco que el edificio.

El edificio en sí también tiene una característica.

Bueno, aparte de ese encofrado industrial,

claro, es un tamaño grande,

son 430 metros cúbicos de hormigón lo que hay en todas las paredes.

Está realizado con el mismo cariño

y el mismo cuidado que las esculturas.

Todo son paños únicos.

Cada pared, cada paño, es de un solo llenado.

Eso evita que haya juntas de diferentes llenados

y le da un aspecto único y monolítico

que es lo que Ángel quería.

De la misma forma, están hechas las esculturas.

De un solo llenado y son un solo bloque.

Esta es la tercera sala.

La que recoge la obra de su última etapa.

Es la escultura de su última época. Del 76 en adelante.

Bueno, esa evolución de la que hablábamos antes

aquí se manifiesta ya en un minimalismo

al que va derivando su escultura.

Un minimalismo

y características muy reconocibles en la escultura de Mateos,

en la obra madura de Mateos,

que son el monumentalismo y el carácter arquitectónico.

Trata de componer la obra a base de planos.

Hay una serie de obras

que también había en la sala anterior

que ejemplifican una forma de trabajar de Mateos

que era a partir del plano.

Aquí continúa a partir del plano y también a partir del volumen.

A partir del plano

al cual le da una serie de cortes que le permiten doblar y desplazar

y generar así la forma escultórica.

Eso, poco a poco, lo lleva al volumen.

A un prisma único al que da una serie de cortes

que desplazando una parte de otra genera la forma.

Una intervención mínima en el bloque escultórico

y que es en lo que deriva su última obra.

Los conocedores de su escultura

recordarán una exposición un tanto controvertida

que realizó en el año 84

que fue la exposición sobre las aguas del río Tormes

que ocupaban esa serie de desplazamientos

que él llamó desplazamientos

donde eran bloques intervenidos mínimamente

que desplazaba y demás.

Era escultura en hierro, lógicamente,

para que pudieran flotar como un barco

y fue una exposición controvertida en las aguas del Tormes

en la Salamanca de mediados de los años 80.

Esta sala la han definido como un "skyline"

por la verticalidad que va adquiriendo su escultura,

esas connotaciones monumentales,

esa capacidad innata que tiene su escultura,

potenciada, por un lado, por el material con el que trabaja,

el hormigón,

que nos remite a grandes construcciones.

Después, junto con esa verticalidad,

tiene otra serie importante,

que es la serie de horizontales,

donde esa verticalidad la tumba.

En esa etapa evidencia como en ninguna otra

el carácter arquitectónico de su escultura.

Su escultura es muy apreciada

o, al menos, de interés por el mundo de la arquitectura,

no solamente los artistas plásticos.

Ángel Mateos decía que su escultura,

sus esculturas son maquetas de sí mismas

y él las concebía como obra final,

pero sí que tienen esa potencialidad de gran escultura,

de gran estructura y por eso decía

que eran susceptibles de verlas en gran tamaño.

Él las veía así.

Esculturas en gran tamaño

fue realizando a lo largo de su vida,

desde el primer...

Uno de los primeros premios

que tuvo a nivel nacional en las Autopistas del Mediterráneo,

en la A-7,

fue uno de los premiados en ese concurso internacional

de escultura

y luego, más recientemente, podíamos dar ahí un salto

al monumento conmemorativo

de la creación de la ciudad de Valladolid

en su 400 aniversario.

Y luego también tiene

como una gran escultura a la que él tiene un especial afecto

por ser su ciudad natal,

su población natal, en Villavieja de Yeltes

un "Obelisco a la libertad".

Un proceso constructivo de una obra de estas a gran tamaño requiere,

de la misma forma que en el pequeño formato,

un cariño y un proceso,

un cuidado en la construcción para que una escultura de este tipo,

donde las aristas y los planos son fundamentales,

tengan esa perfección y esa verticalidad

y guarden esas líneas concretas en la construcción.

Él imaginaba

todas estas obras realizadas a un gran tamaño.

Su sueño era ver algunas de ellas

y algunas consiguió verlas.

(Música)

(RÍE)

Taller de música con los integrantes de Vibra-Tó

Joaquín Sánchez y Miguel Guinea

hoy para hablar del acordeón

y de algunos creadores que les han inspirado

a lo largo de los años.

Son tantos que nos proponen comenzar

nada menos que por el Brasil. ¿Para qué quedarnos más cortos?

Exactamente. Muchas veces nos pregunta la gente

que de dónde sacamos las ideas,

de dónde nos inspiramos para hacer nuestros instrumentos

y nosotros, a su vez, nos inspiramos de otros grandes creadores

y hoy hemos querido rendir

un pequeño homenaje a dos buenos amigos,

que son Adriano Castelo Branco y João Fernando Arrais Serodio.

Y tenemos, además, vídeos.

Sí, nos han enviado ahí algunas propuestas y vídeos

que, si los podemos ver...

Si os parece, vamos a ver el vídeo y luego comentamos.

Claro. A ver lo que nos cuenta.

Con el amigo Adriano.

(Música)

¡Hola, Joaquín y Miguel!

Un abrazo y un saludo a "La aventura del saber".

¡Gracias!

-Ole.

Gracias, Adriano. Muchas gracias a vosotros.

Contadnos un poco la experiencia con él.

Sois amigos, ¿no?

Sí, lo conocimos en una gira que organizó la...

Bueno, la organizó por la...

-A raíz de la embajada en Brasil.

Tuvimos la suerte de estar ahí con él, en su taller

-Sí. -Que tiene un taller brutal lleno

de todo tipo de material que recicla.

-Pero todo muy limpio

y muy ordenado. -Es muy ordenado.

-Era increíble. -Con todas sus herramientas

y un montón de prototipos. Es creador sin parar.

Y hace muchas máscaras,

muchas máscaras con sonido.

-Las máscaras "sonéticas", que él le llamaba.

-Sí, porque cada máscara tiene varios sonidos y movimientos.

-Él viene mucho de las artes plásticas también,

entonces es un creador, para nosotros, muy especial.

A mí me recordaba a Calder porque con...

Claro, ahí busca siempre esos juegos visuales,

tiene también el concepto al que llamaba

"coincidencias industriales",

cosas que de repente encuentra de la basura,

pero que encajan perfectamente... -Coinciden en diámetro.

¿Y él se dedica exclusivamente a esto?

Sí, es profesor de arte.

Hay información en su página:

adrianocastelobranco.com

y es muy curioso.

Tuvimos la suerte de dar un taller juntos

y aprendimos muchísimo

de la forma que tiene, la visión tan artística

y tan curiosa.

Él expone como más exposiciones

y tiene una parte que me gustó mucho,

que hace como unas tiras del suelo al techo

llenas de materiales diversos.

Entonces, para niños chicos,

que cuando lo tocan tiene diferente sonidos

y los niños como que se vuelven locos.

Es como un bosque de sonidos.

Es una manera de acercar la música.

-Claro. -Sí, de experimentar.

De tratar de experimentar

y, no sé, aprender desde...

Y la verdad es que allí, en Brasil, encontramos eso,

grandes creadores, o sea, muy difícil mencionar a dos,

ha sido complicado, han sido, de hecho,

los dos primeros que nos han enviado los vídeos.

El segundo es João Fernando Arrais.

João Fernando Arrais Serodio ha sido un hallazgo más reciente

a través de internet,

pero, de repente, claro, en este mundillo, al final,

estamos todos conectados.

Y, de hecho... Bueno, ahora veremos los vídeos suyos,

que son increíbles.

Pero les hicimos unas preguntas a ambos,

de dónde venía su inspiración.

Y había un nombre, hay un nombre que siempre sale, que es común,

que es un señor que se llama Walter Smetak,

que fue un suizo que se fue a Salvador de Bahía

por la década de los 60... Creo que en algún otro capítulo

lo hemos mencionado. Creo que lo hemos mencionado.

-Sí, de algún libro lo hemos mencionado.

-Sí, era un experimentador sonoro,

un tipo con una filosofía muy particular

y fue el que dejó esa semilla en Brasil,

digamos, de la experimentación y tal.

Y de ahí luego aparecen grupos,

como Uakti, que es del que toma muchas ideas

el señor Fernando Arrais Serodio.

Podemos ver un momentillo eso,

comentar lo que vemos sobre el vídeo

porque ahí ya no habla nadie,

solamente es tocar,

y nos contáis.

Por ejemplo, ¿esto qué es?

Este es el tambor-flauta.

(Música)

-En el medio hay una flauta,

solamente el bisel,

y con el pedal lo que está haciendo es tapar el fondo o destaparlo,

consiguiendo diferentes armónicos

y a la vez tiene sus dos tambores.

Combina, en este caso, tres instrumentos

y las técnicas del pedal que puede tener la batería.

No te haces a la idea de que sea una sola persona

la que está tocando todo.

Claro. Es como el hombre orquesta.

¿Y este chaval se dedica a esto también?

Pues, sorprendentemente, no.

Él es veterinario y lutier aficionado,

que le da mucho más mérito.

Mira, esto es muy curioso,

es una especie de rueda musical

que va con unos pernos,

accionan esas láminas que a su vez toca él con la pierna.

La pianola tenía una...

Exactamente, una especie de pianola.

Pero con rueda de bicicleta, ¿no?

Ay.

¿Y esta otra?

Y este, dos fuelles

con estas flautas también.

Esto es parecido a un prototipo

que tenía Leonardo da Vinci

de un órgano de papel

que era con un fuelle al aumentar...

Unos tubos de estos.

Y todo esto tiene que ver con los instrumentos

que tenemos aquí.

Sí. A ver.

Este hombre en concreto mezcla un montón de técnicas

y las va mezclando creativamente como él...

-Teníamos alguno más.

-Este es buenísimo.

Galáctico.

-Ahí coincide un poco

con Castelo Branco en las máscaras "sonéticas",

le veo ahí cierta conexión.

-Le da un punto teatral también.

Sí, porque las antenas no tocan para nada.

Es el punto de buscarle también...

Divertido.

(RÍE) (RÍE)

Luego, mira, este es un principio físico muy curioso

del que algún día hablaremos y lo traeremos,

que son botellas infladas con una válvula de bicicleta

o una válvula de coche.

Claro, y según... Según la presión....

Suenan de un modo o de otro.

Bueno.

¿Y el otro?

Ese lo tienen en el grupo Uakti,

lo tienen también.

Ahora mismo está frotando con un arco

estas laminillas de metal,

cada una de diferentes medidas.

E, ingeniosamente, le da vueltas a las cuerdas,

en vez de darle al arco.

Y ahora sí que está tocando unas cuerdas

que hay ahí en medio que no se ven bien,

unidas por puentes al tubo que le hace de caja de resonancia.

Y ahora la segunda parte de las cuerdas más agudas.

Claro, según va bajando, ¿no?

-Sí. -Claro.

-Parece que es

como un molinillo de café lo de arriba.

(RÍE)

Pues sí. Bueno, hablemos del acordeón,

que quedamos el otro día en queríamos hablar hoy...

Estuvimos viendo las armónicas el otro día

y hemos traído un acordeón, sobre todo, para desmontarlo.

-Que es lo que nos gusta a nosotros.

-Que es lo que nos gusta.

Tenemos aquí la parte del fuelle, que es la que le da aire,

y tiene una parte de teclas

que, dependiendo de los tipos de acordeón, que hay muchos,

serán de una manera u otra.

Y en la parte de los bajos

tiene como unas armónicas.

-Una armónica.

De hecho, el que inventó la armónica,

al que se le atribuye, Cyrill Demian, lo que hizo

fue tomar el invento de la armónica y ponerle un fuelle.

Y, como ves, aquí esto es una armónica gigante.

Este en concreto, esta parte de bajos,

que se toca con estos botones de aquí,

cuando tocas un botón, hay varias notas a la vez.

Los acordeones más modernos y más...

Más sofisticados.

Que se utilizan para la música contemporánea

y clásica, cada botón tiene una sola nota,

con lo cual tú vas montando los acordes.

-Claro, aquí, cuando pulsas, se abre una ventanita

y, de repente... -Se abren varias ventanitas.

-Claro, y deja el paso a alguna de las armónicas,

digamos, estas disponibles.

O sea, fue un gran adelanto en el acordeón cuando hicieron

que, tanto abriendo como cerrando, se diera la misma nota.

Entonces eso ya generó una rama de acordeones.

Hay otros acordeones, diatónicos, que sí que van como la armónica,

como sabes, el otro día, ¿te acuerdas de la armónica

que te regalamos?, si tú soplas...

o aspiras, da diferente nota,

pero en este caso, no. Entonces hay ahí un...

-Con lo cual, mucho más complicado

para hacer una nota.

Entonces el acordeón se inventó después de la armónica, ¿no?

El acordeón es casi contemporáneo,

pero podríamos decir que sí.

-1829 o por ahí.

-Según la tesis de nuestro amigo leonés...

-Raúl. -Raúl, que...

-Nos ha dado mucha información. -Nos ha dado muchísima información

y menciona esta fecha. ¿Cómo es la historia del acordeón?

¿Cómo entra en España y todo eso?

El acordeón tiene una cualidad, que es portátil,

te hace acompañamiento y es potente

y esto le ha hecho que crezca ahí brutalmente.

A España llegó a principios de...

Como a finales del XIX, principios del XX.

Y se utiliza mucho en danzas, en fiestas,

puedes sacarlo a la calle, hacer pasacalles.

-Lo que decía Raúl,

que el acordeón era sinónimo de fiesta,

que ya aparecía el acordeonista en el pueblo

y ya salía todo el mundo, que ahí se iba a liar, ¿no?

-Y otra cosa curiosa, que con el acordeón y desde Europa

llegan a España danzas, como el vals o la mazurca,

que las llaman "las danzas de agarrados".

Claro, que eran las que les gustaban más

a los jovencillos.

Claro, se pueden agarrar un poquito.

Entonces es curioso que, cuando entran estas danzas,

a la parte del poder y religiosa no les gusta mucho

que los jóvenes se...

Se junten así.

Tienen miedo. Y llegan a prohibirlo,

llegan a prohibirlo en diversos pueblos.

-Pero, fíjate, el acordeón luego se ha extendido muchísimo,

es que encuentras en folclores,

desde la música de Brasil, de Pernambuco...

-Colombia. -En Bayamo, en Colombia,

en las músicas del este también, en Rumanía, en Bulgaria

y en cada sitio con un toque totalmente diferente.

Ha sido un instrumento que...

En España hay

grandes acordeonistas. Claro, hay grandes acordeonistas.

Gente muy muy buena.

-Sí. -Está por toda la parte...

En realidad, empezó por... Estuvo por toda España,

pero por el sur y eso se ha ido dejando un poco.

Pero en el norte... Por el norte, por Galicia.

País Vasco. País Vasco con la trikitixa,

que son con otro tipo de acordeones.

-En mi pueblo se tocaba.

Andresito, el barbero, cuando llegaba la romería,

tocaba el acordeón,

tocaba el hombre sus cuatro canciones.

-Pero se ve poquito ahora.

-Ahora se ve menos.

Oye, pues nada, vamos a despedir esto.

Yo creo que podríamos, si queréis, repetir

la música, que me ha encantado.

¿Sí? Pero explicad un poco:

de qué va, qué es. Dos instrumentos así

no hemos explicado, ¿no?

-Sí, con los que hemos empezado a tocar.

-Esta es la acordina,

que se inventa en el 49,

y es una especie de parte de botones de acordeón,

pero soplado como una armónica.

Entonces lo pueden llamar como "armónica de botones"

o "acordeón de boca",

es un "mix" muy portátil también.

-Mira, y esto es un arpa de boca.

Esta es un arpa de boca,

que, realmente, es un instrumento antiquísimo

y siempre, cuando empezamos a estudiar

la historia del acordeón y la armónica,

se mencionaba este instrumento

y dijimos: "Venga, vamos a investigar un poquito más,

a ver qué encontramos acerca de él".

Es increíble, un instrumento que tiene más de 1.661 nombres

en diferentes partes del mundo,

se toca en mogollón de culturas,

se le llama desde "trompa gallega" en Galicia,

"birimbao" en Brasil.

Este, en concreto,

es un "morchan"

y este nos lo trajo nuestro amigo Niccolò Melocchi,

que estamos viendo por aquí una foto.

Nos los trajo directamente del taller

de Mojan Laj Lojar, de Rajastán.

Y son uno de los mejores "morchan" del mundo,

que es como le llaman allí a este instrumento,

un arpa de boca. Te lo pones aquí, en los dientes,

entonces accionas la lengüeta

y la boca amplifica el sonido.

-Este es muy portátil también,

como la armónica que veíamos el otro día.

¿Y la canción, bueno,

la música que habéis tocado al principio?

Como siempre, compuesta un ratito antes.

-Este instrumento yo no sabía tocarlo

y esa es la que va saliendo.

¿Lo habéis sacado ahí, o sea, lo primero que..?

Sí, bueno, un par de días ahí, en frente del espejo, dándole.

Y esto es lo que...

Bueno, vamos a ver.

Vamos a escucharlo con atención. Vamos a hacer una segunda versión.

(Música)

Muchas gracias, amigos. Seguimos.

El universo inquietante y extraordinario de Paz Brarda

hoy en "Boek Visual".

"'Paz Brarda emplea un lenguaje visual

de miniaturas y pocos elementos

en blancos espacios expandidos para transformar cuerpos humanos,

vegetales y animales,

para corporizar lo innombrable,

lo indescifrable y la incertidumbre.

La artista construye la extrañeza con la sustitución,

el fragmento, lo oculto, la ausencia, el vacío,

la sombra y la sujeción.

Apropiándose del injerto o implante,

procedimientos científicos cuya función es similar al ensamble

en el lengua del 'collage',

la artista desborda las clasificaciones

sobre los seres vivos.

Son niños, particularmente,

los receptores de sus injertos.

Incompletos y seccionados capturados para su transformación.

Algo del orden de lo salvaje pareciera inocularse

en los cuerpos infantiles

y los propios animales,

tal vez como recurso para mitigar

los defectos y excesos de la humanidad.

Paz Brarda, en el marco de los artistas surrealistas,

corporiza misterios

operando con imágenes del pasado

en los simbólicos territorios

de la infancia y el bosque.

En este clima de equívocos,

no se propone dar

respuestas sobre la condición humana,

sino, como dice María Negroni,

'complejizar los interrogantes

para acceder, si cabe, a una desorientación más lúcida''.

Así ve la obra de Paz Brarda

Ana Luz Chieffo."

La editorial Booket, del grupo Random House,

acaba de publicar esta novela del psiquiatra Irvin D. Yalom:

"El problema de Spinoza".

El libro se había publicado con anterioridad

en la editorial Destino, como otros suyos.

Quizá recuerden que de este nos habló Reyes Mate.

Se trata de una novela de intriga

en la que, sobre todo, entran en juego ideas.

Irvin D. Yalom ha publicado otras sobre Schopenhauer y Nietzsche.

El punto de partida de esta es la obsesión de Alfred Rosenberg,

el ideólogo del partido nazi,

por Spinoza y que le llevó a proteger, confiscar

cualquier objeto relacionado con él.

La acción se desarrolla, pues, en dos tiempos:

el de Rosenberg desde que era un alumno de 16 años

y el de Benito Spinoza

durante su juventud y primera madurez,

ya que, como se sabe, murió con apenas 40 y pocos años.

El libro se convirtió en un "bestseller"

cuando se publicó por primera vez en 2012

y va camino de convertirse también en un "longseller"

y, probablemente, en un clásico.

La Universidad de Oviedo

nos propone hoy la siguiente pregunta:

"¿Dónde se alojan nuestros recuerdos?".

"La Universidad responde".

Hoy en día sabemos que nuestro cerebro

no funciona como un armario

donde cada recuerdo se almacena en un lugar concreto.

Los avances en las neurociencias nos dicen

que los recuerdos no están fijados

en una única parte del cerebro,

sino que se relacionan

con la actividad de millones de neuronas interconectadas

y distribuidas por toda la corteza cerebral.

Si mañana somos capaces de recordar esta información,

es porque se han producido

una serie de cambios físicos en nuestro cerebro que permiten

la persistencia de la memoria.

Existen, al menos, dos tipos de procesos memorísticos

que se relacionan con redes cerebrales diferenciadas.

La memoria explícita es aquella que requiere de un esfuerzo

en recuperar la información.

Esta memoria nos permitiría recordar

los hechos, las personas, los objetos y los lugares.

Esta memoria explícita requiere

de la activación del hipocampo

y otras estructuras del lóbulo temporal.

La activación de estas estructuras

nos permitiría recordar nuestro último cumpleaños

y así recobrar imágenes

acerca de las personas que allí estaban,

el lugar donde lo celebramos y los regalos que hemos recibido.

Por el contrario, la memoria implícita requiere

de la participación del cerebelo,

una estructura relacionada con el aprendizaje motor,

como la danza.

Esta estructura está

involucrada en una memoria implícita

donde no necesitamos hacer

un esfuerzo por recuperar la información.

Así, una que nos aprendemos un determinado baile,

simplemente movemos nuestras piernas

sin realizar ningún esfuerzo por ordenar nuestros movimientos.

Recuperamos un fragmento del reportaje que hicimos

sobre el Museo Inacabado de Arte Urbano (MIAU).

El resto, en la red.

MIAU es el Museo Inacabado de Arte Urbano.

Digamos que el gran contenedor

es todo el pueblo

y las obras se exponen en sus plazas, paredes y calles.

Es inacabado porque nuestra idea

es ir añadiendo siempre obra al museo,

por eso siempre es inacabado.

Aparte de ser un museo de arte, es un museo de convivencia

porque aquí lo que se trata

es que los artistas convivan con los vecinos.

Nos vamos hasta el lunes. Tendremos con nosotros entonces

a Manuel Villoría Mendieta, catedrático de Ciencia Política,

para hablar con él de cómo combatir la corrupción.

Acaba de publicar un estudio sobre el tema del que partiremos.

También seguiremos

con el taller de salud del doctor Romero

y comprobaremos la marcha de nuestro reto.

Y ahora, como siempre, pasen un buen fin de semana.

Les esperamos a todos el lunes a las 10:00.

Adiós.

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La aventura del saber - 30/05/19

30 may 2019

Emitiremos los reportajes "Museo del hormigón Angel Mateos" y "Boek visual: Paz Brarda". Además, entrevistaremos a Pablo Simón, Profesor de la UC3M y a los músicos y profesores Miguel Guinea y Joaquín Sánchez.

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