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Para todos los públicos La aventura del saber - 25/04/19 - ver ahora
Transcripción completa

Hola. Buenos días a todos.

Taller de pensamiento en español

con el filósofo Reyes Mate

para hablar hoy del Barroco,

de las relaciones entre teatro y filosofía

partiendo de Calderón de la Barca

y de su quizás obra más famosa, "La vida es sueño",

que influyó en el Romanticismo alemán

y en Schopenhauer

y sobre la que le vamos a preguntar a Reyes

para que nos ayude a entender nuestro presente

revisando nuestro pasado, nuestra tradición.

Luego, taller de historia con León Arsenal

para revisar un hecho histórico especialmente doloroso,

pero que tiene la virtualidad de iluminar el presente.

El destino

de algunos de los primeros liberales españoles

en el siglo XIX,

representantes del espíritu de la Constitución de 1812.

Hoy sabremos qué pensaban sobre la vida personal,

sobre las relaciones con los demás

y sobre el mejor de modo de organizar la vida pública.

Finalmente, trataremos de conocer las razones

de quienes acabaron con ellos.

"Archipiélagos", de Ire Lenes, es un estudio sociológico

a través de la fotografía

de las minorías étnicas en el Báltico,

esos países que han formado parte de la Unión Soviética

y ahora de la Unión Europea

con los cambios sociales que supone.

Personas, calles y barriadas son fotografiadas

bajo la tremenda luz del invierno báltico.

En cualquier lugar y en cualquier momento

puede surgir la siguiente fotografía.

Los modelos están en las cocinas, en el salón

y en cualquier parte de la casa.

Solo hay que saber verlos

y Jaime de Prado, Jeno, lo sabe ver.

Hoy, en Boek Visual.

Taller de filosofía

con el profesor de investigación del CSIC

y exdirector del Instituto de Filosofía

para hablar hoy de las relaciones entre el teatro y el pensamiento

a partir de Calderón y "La vida es sueño".

Bienvenido, Reyes.

Si el teatro, digamos,

que lo que hace es poner sobre las tablas

lo que la ciudad necesita de alguna manera ver

y actúa con un método

que tiene relación con la seducción

más que con la razón propiamente dicha

o, mejor dicho, con la argumentación,

¿por qué hablamos de teatro en relación con la filosofía hoy?

Ya nos decía Unamuno el otro día

que el español, cuando hace filosofía,

lo hace a través de la literatura, del teatro, la novela o la pintura.

Teatro y filosofía en cualquier caso tienen mucho que ver

porque nacen al tiempo.

Nace en el siglo IV o V antes de Cristo

y Sócrates y Esquilo son contemporáneos.

Nacen con la misma vocación digamos.

Mejorar la existencia humana

haciendo

que la vida no sea un discurrir sin conciencia,

sino una historia controlada por el ser humano.

Nacen al tiempo.

Es verdad que con estrategias diferentes,

porque el teatro convoca sobre todo las emociones,

los sentimientos,

mientras que la filosofía invita a la razón.

Pero ese objetivo de mejorar la existencia humana

la buscan los dos con estrategias diferentes.

El teatro lo hace a través de la llamada catarsis,

una purificación de los sentimientos.

Lo que dice Aristóteles cuando habla de la tragedia

es que lo que busca el dramaturgo

es que el espectador se emocione con las buenas acciones

y desarrolle sentimientos de compasión y amor.

La filosofía busca el mismo objetivo

solamente que embridando las pasiones,

racionalizando lo irracional,

pero busca lo mismo.

Es verdad que ha habido conflictos entre ellos

porque Platón, por ejemplo, era muy crítico

con los poetas.

No quería que entraran en la República.

Y era porque él decía:

"Los poetas, los dramaturgos, los autores de las tragedias,

no entienden que las divinidades son buenas

y nos colocan a dioses malos

y, por otro lado, nos presentan como modelos de conducta

a unos héroes que, como Edipo, acaban matando a su padre

y acostándose con la madre".

Y por eso estaba...

Qué mal ejemplo. Un mal ejemplo.

Pero, sin embargo, Aristóteles, su discípulo,

reconcilió esas dos actividades y desde entonces van dos en uno.

Hay grandísimos filósofos que han sido dramaturgos

como Sartre, como Camille o como Lessing

y, actualmente, como Juan Mayorga, efectivamente,

que es filósofo y dramaturgo.

Y, luego, la decisión de hablar de Calderón

y, concretamente, de "La vida es sueño",

¿por qué?

Bueno, forma parte del Barroco.

El Barroco es una palabra mayor.

Es verdad que en nuestro diccionario está un poco despreciada, ¿no?

Asociamos "barroco" a...

Enrevesado.

Enrevesado, ornamental, superfluo y hasta de mal gusto.

Lo barroco es de mal gusto.

Pero nos equivocamos,

porque barroco es, por ejemplo, el Greco

y "El entierro del conde de Orgaz" en Toledo,

Santo Tomé, la capillita de Santo Tomé,

está siempre abarrotada de público.

Hay que sacar entradas por adelantado.

Barroco es también Vivaldi o Bach.

Claro.

El Barroco es un fenómeno cultural muy importante

porque no es solamente español.

Es un fenómeno europeo,

pero se produce en el momento en el que España es líder.

España es el imperio

y los gustos de España eran las modas de Europa.

No hay ningún arte

en que España haya invertido tanto como en el Barroco

y, por eso, merece la pena que hablemos de ello.

Y Calderón es el gran dramaturgo del Barroco.

Efectivamente.

Efectivamente.

Para entender a Calderón

hay que entender en qué consiste el Barroco.

El Barroco viene después del Renacimiento.

El Renacimiento es el "Moisés" de Miguel Ángel.

Es el Vaticano.

Es una expresión del poderío, del optimismo

y de la seguridad del ser humano.

Al Renacimiento pertenece la irrupción de la ciencia

con Galileo

o el desarrollo de la técnica con Leonardo da Vinci.

Leonardo da Vinci se imaginaba...

Quería crear un aeroplano

que trajera en el ferragosto italiano,

en ese agosto terrible,

que trajeran nieve de los Alpes

para refrescar la vida de los romanos.

Irrupción de la técnica, irrupción de la ciencia,

esplendor artístico,

seguridad del ser humano y optimismo.

Pero eso dura, como se dice ahora, un telediario.

Dura una generación

porque, enseguida, aparece la terrible realidad

y es una Europa de pestes y de hambres,

una Europa destrozada por las guerras de religión

que enfrentan a países,

hasta entonces, parte de la cristiandad.

España vive un momento también malo

porque se da cuenta de que el oro que viene de Europa

solo sirve para empobrecer a la población.

Es el momento, por tanto, de una gran tristeza.

Se produce entonces un estado de ánimo

que es el que refleja el Barroco

y que se caracteriza, por un lado, por la idea del abandono.

El ser humano está abandonado.

No tiene fuerzas para hacerse con su destino.

Es el gran teatro del mundo

donde todos tenemos papeles pero aquí nadie pinta nada.

Y es también el momento de la fugacidad de la existencia.

Aparece la muerte, aparece el dolor,

aparece la idea de que la vida es sueño

y que, por tanto, esta sensación de impotencia

y de debilidad frente al destino.

En ese contexto aparece Calderón.

¿Y qué tiene de nuevo, por ejemplo,

respecto a los nuevos dramaturgos clásicos griegos?

¿Qué ofrece que le una a nosotros?

Que a nosotros nos sirva.

Si es tan grande Calderón

es porque no solamente refleja muy bien esa época

y hace una tragedia

a la altura de esa experiencia histórica,

sino también porque ilustra nuestro tiempo.

Yo he descubierto a Calderón, debo decirlo, en Alemania.

Fue un autor alemán el que me dijo:

"Si te interesa la tragedia,

en Alemania se discute mucho la actualidad de la tragedia,

si esos conflictos que plantea la tragedia clásica

dicen algo

a las distintas generaciones de filósofos alemanes,

y hay uno, Walter Benjamin,

que dice que la tragedia es muy importante,

pero no la de Esquilo, la de Calderón".

La de Calderón de la Barca, el Barroco español.

¿Y por qué es importante?

¿Qué es lo nuevo que tiene Calderón ahí

respecto a la tragedia antigua?

Que puede romper el destino.

Claro, Segismundo. Exactamente.

Segismundo es el protagonista de "La vida es sueño"

y Segismundo nace como Esquilo y como Moisés.

Nace niños condenados a morir.

Así nacen los tres, condenados a muerte.

Son seres que sin haber hecho nada ya son culpables.

Y en el caso de Edipo es culpable

porque un adivino, el oráculo de Delfos,

ha dicho a su padre, el rey de Tebas,

que ese niño va a traer la desgracia a su pueblo.

¿Qué hace el padre del niño?

Abandonarlo para que muera.

Se lo entrega a un pastor

para que lo abandone en el campo y muera.

Segismundo es parecido.

El padre de Segismundo también tiene una visión

y le dice:

"Cuidado con el chico

que cuando sea rey, va a traer desgracia a su pueblo".

¿Qué hace el padre de Segismundo?

Lo encarcela.

Lo encarcela.

Entonces, aparentemente,

el destino de Segismundo es el de Edipo.

Pero hay una diferencia.

Edipo, gracias a astucias de la historia,

acaba liberándose.

Es liberado dos veces.

La primera vez que es liberado y vuelve al mundo de los hombres

se comporta como una fiera entre los hombres, dice él.

Se comporta como un animal

y es de nuevo encerrado, encarcelado,

y vuelve a ser liberado.

Pero, entre tanto,

ha descubierto el gen de la humanidad.

Te refieres a Segismundo.

No a Edipo. A Segismundo.

Estoy hablando de Segismundo

que en esta segunda salida consigue ser humano,

convertirse en prototipo de un rey bueno,

porque ha descubierto la pócima de la humanidad,

el gen humanitario.

Y es el perdón.

El perdón es lo que humaniza a Segismundo

y lo que le permite romper su destino.

Mientras que Edipo, que no tiene ese gen,

no ha descubierto el poder de la individualidad,

el poder de la libertad,

porque estamos en otro periodo histórico,

entonces, Edipo es víctima de su culpa

y acaba arrancándose los ojos y muere condenado.

Esa es la diferencia entre Calderón...

Que no es poca. No es poca.

La verdad es que en Calderón hay detalles muy divertidos, ¿no?

A mí me resulta muy divertido

el principio de "El gran teatro del mundo"

cuando Dios llama a los mortales y les dice:

"Venid a mis vergeles, que os pienso repartir...".

No es así, pero más o menos la idea es esa.

Porque hay en la vida presente muchas personas

que parecen...

No sé, yo creo que, en el fondo,

todos los que se creen delegados de Dios en la Tierra,

que son los que tienen repartir los papeles,

ejercen y quieren determinar

el papel de cada uno

de los que componen una sociedad determinada,

mientras que la modernidad supongo que dice lo contrario, ¿no?

Que cada uno tiene que buscar su identidad

y su propia manera de articularse en el mundo.

Lo interesante del Barroco es que une los dos momentos.

Por un lado, nos dice que la vida es un teatro.

Nos toca...

Nadie elige su nacimiento.

No es lo mismo nacer en Haití que nacer en Ginebra, por ejemplo.

Nadie elige su destino

y, por eso,

no hay que estar orgulloso del destino.

Hay que hacer bien el papel que te toca cumplir.

Peor lo puedes hacer bien y lo puedes hacer mal.

Lo que tiene el Barroco es rebajar esas identidades

que piensan que lo que tienen se lo merecen.

Todos recibimos.

Hablamos una lengua no porque la hayamos buscado,

sino porque nos la encontramos.

Nos la regalan.

El que habla inglés tiene la suerte de que no tiene que aprenderlo,

mientras que el que no habla inglés...

Pero no es un mérito del inglés.

Entonces, todos tenemos un papel

y lo que dice el Barroco es que hay que hacerle bien.

Hay que hacerle bien.

¿Y cómo se hace bien el papel?

Entendiendo que tú puedes superar el guion.

Tú puedes romper el guion.

El guion de Segismundo era el de Edipo

y lo que hace Segismundo es romper el guion

y afirmarse desde su libertad.

Para entender el Barroco

es muy interesante observar las catedrales

y las iglesias barrocas.

Uno observa algo que llama la atención

y que no nos solemos fijar en ello,

pero es muy importante.

Las iglesias barrocas tienen dos cuerpos.

Las columnas se rompen en un determinado momento

y aparece un segundo cuerpo por encima,

mientras que las iglesias o catedrales renacentistas

son columnas que van de abajo arriba.

¿Por qué?

Es una manera de decir que el poder del hombre es limitado

y llega hasta ahí.

Tenemos papeles que cumplir muy limitaditos.

Pero hay un segundo piso.

Es el piso de la transcendencia,

de las posibilidades que están más allá del ser humano,

pero que el ser humano puede ejercer.

Y es la señal

de que el hombre no es solamente el primer piso,

no está condenado a lo que hay ahí y a lo que se ofrece ahí,

que es la muerte, el sufrimiento, y los papeles.

También está el segundo piso

que es la posibilidad de superar tu destino.

Ese es el...

Eso está también en el "Quijote", ¿no?

El "Quijote" se ha visto como un caballero

que es el caballero de lo posible.

Es decir, sabemos

que las cosas que pasan suelen pasar siempre las mismas,

pero siempre hay alguna posibilidad de lo nuevo y de lo mejor, ¿no?

Yo creo que, en el fondo, don Quijote es el caballero andante

de las posibilidades de justicia, por ejemplo,

cuando en algún episodio salva al pobre de las garras de...

En el fondo, también está ahí esa idea, ¿no?

Sí.

Además, has puesto un ejemplo maravilloso.

Cómo el Quijote trata la justicia.

Mientras hablabas,

me acordaba del episodio de los galeotes.

Gente condenada a galeras y que él las libera y dice Sancho:

"Cuidadito, que están condenados por el rey".

Dice él: "Me da igual".

Dice: "Yo los libero porque sufren".

"Me da igual lo que hayan hecho.

Para mí el sufrimiento es una injusticia".

El campo que abre el Quijote de posibilidades

y de reflexión sobre la ética

es enorme

porque no está en contra de la injusticia del inocente,

que estamos todos.

Claro.

Todo el mundo se rebela

contra el sufrimiento que se infiere a un inocente.

No, aquí son culpables.

Pero sufren.

El Quijote se enfrenta a la injusticia del sufrimiento

y, por eso, efectivamente,

el Quijote abre un campo de superación del destino

que de alguna manera resulta insondable e inabarcable.

Volviendo a Calderón,

Calderón es un autor

que, tú mismo acabas de confesarlo,

llegaste a él bien bien a través de Walter Benjamin,

pero que ha tenido una gran transcendencia

en el Romanticismo alemán.

En general, yo creo que Alemania ha sido de los países,

o por lo menos el pensamiento alemán,

que ha leído y reinterpretado más a Calderón

e incluso a Schopenhauer.

Por supuesto.

Y podemos decir que hoy es un actor actual.

No solamente ha influido en la historia,

y los alemanes son muy conscientes

del papel que ha jugado el Barroco español

en el desarrollo del pensamiento del siglo XIX,

es que hoy en el siglo XXI es un autor de enorme actualidad.

Hay una serie de elementos del Barroco

que deberíamos tomar en consideración.

Por ejemplo, el tema del abandono.

Era muy propio del Barroco,

pero hoy alguien ha dicho que esta es una sociedad de sordos.

Hoy la gente habla sola en la calle.

Es verdad que con su móvil, pero hablan solos.

El concepto de soledad y de abandono

es tan fuerte hoy como lo era entonces.

El concepto de fugacidad, la idea de que el tiempo pasa,

el tiempo fluye a toda velocidad.

Esta idea de la prisa.

No hay cosa más parecida a la fugacidad del Barroco

que la prisa. Que la prisa actual.

Este culto que tenemos a la velocidad, a la aceleración.

Pensemos

que nuestro modelo de velocidad es el de internet.

Nosotros queremos que todo funcione como internet,

al instante.

Internet circula a la velocidad de la luz

y queremos que todo ocurra en el momento.

Por eso, hemos perdido el sentido del viaje.

Ya no hay trayectos.

Cuando hacemos un viaje, queremos llegar.

No disfrutamos ni con la preparación

ni con el recorrido.

Solo pensamos que eso es tiempo basura,

tiempo perdido.

Hemos caído en algo en lo que no cayó el Barroco

y por eso es importante.

Hemos caído en el gran error

de pensar que puesto que con tanta aceleración

hemos suprimido la duración,

somos eternos.

Hemos confundido instantaneidad con eternidad

y, por eso, ese culto a la eterna juventud,

ese desprecio a la vejez,

no entender la importancia del envejecimiento,

la importancia de la visibilización de la muerte

en la vida, ¿no?

Se muere anónimamente.

Este culto a la velocidad

tiene mucho que ver con la consciencia de fugacidad.

Lo que pasa es que el Barroco era consciente

de que esa fugacidad tenía que tener una respuesta,

y, por eso, buscaban en las iglesias,

vuelvo a la arquitectura,

por encima de ese primer piso limitado,

un segundo piso que era romper el destino,

que era encontrar una respuesta a la fugacidad de la existencia.

Era la búsqueda

de lo que en teoría no era previsible, ¿no?

La búsqueda de algo más.

La respuesta a la pregunta.

No se quedaban en la fugacidad, buscaban una respuesta.

Querían vivir.

¿Y cuál era la respuesta a la muerte y al sufrimiento?

Esa pregunta la tenía el Barroco

y esa pregunta, de alguna manera, la hemos eliminado nosotros

pensando que la fugacidad misma es la respuesta,

que la velocidad es la repuesta,

que la instantaneidad es la eternidad o la inmortalidad.

Y no lo es. Y no lo es.

Muy bien.

Antes de marcharnos quiero que hablemos de Maimónides

porque la próxima vez que nos veamos

vamos a hablar de Maimónides.

Quiero que nos pongas en antecedentes

porque, por lo menos, yo

la idea que tengo de Maimónides es un libro

que había Editora Nacional y que era "Guía de los perplejos".

Era un libro... O de descarriados.

Es otra traducción. Eso no lo sabía.

Hablemos un poco de él.

¿Por qué tiene importancia?

Dicen los judíos:

"Ente el Moisés del Sinaí y el Moisés de Córdoba

no hay nadie mayor".

Es un hombre clave en la historia del judaísmo.

El judaísmo en tiempo de Maimónides andaba de capa caída

y quien le actualiza y le moderniza es el judaísmo español

y, sobre todo,

esta gran figura que era Moisés Maimónides.

No solamente actualiza el judaísmo,

revitaliza la filosofía y el pensamiento filosófico.

¿Cómo?

Incorporando al pensamiento filosófico

la tradición griega.

Los griegos son traducidos en Córdoba y en Toledo

por los árabes

y el árabe era su lengua.

Además del hebreo,

cuando escribía a sus amigos, escribía en árabe

y la mayoría de sus libros,

"Guía de los perplejos", por ejemplo,

es en árabe.

Él incorpora las traducciones árabes

del griego,

de los autores griegos,

para enriquecer el pensamiento filosófico

que, luego, inunda Europa.

Y hay otra tercera cosa.

Y es que gracias a Maimónides,

podemos hablar hoy de que Europa tiene dos almas:

Atenas y Jerusalén.

Es un personaje clave

para entender su tiempo y el nuestro.

Yo creo que vamos a relacionarlo con la tolerancia, ¿no?

Y, después...

Efectivamente.

Es un autor que en el siglo XVIII,

cuando Europa se plantea qué significa convivir,

es decir, la tolerancia,

que es el objeto de una gran reflexión

por parte de Voltaire con su "Tratado de la tolerancia",

por parte de Locke

y por parte del filósofo alemán Lessing,

el personaje central es Maimónides.

Bueno, pues ahí lo dejamos. Ahí lo dejamos.

Muchísimas gracias.

Seguimos.

Con la exposición "Archipiélagos" la fotógrafa Ire Lenes investiga

a través de 32 imágenes registradas en Lituania

la vida de las minorías étnicas

en la que fue la primera república en independizarse de la URSS.

Los países bálticos, que son Lituania, Letonia y Estonia,

es un caso particular

porque dentro de ser repúblicas muy pequeñitas

y aparentemente insignificantes

tienen un fuerte poder geopolítico por su ubicación.

El caso es que cuando cayó el comunismo

Lituania, donde está inspirado este trabajo,

fue la primera república en independizarse

y el hecho de haber tenido a lo largo de tantos años

tantas invasiones

generó en ellos, entre otras causas,

un fuerte sentimiento de nacionalismo,

de tal manera que cuando cayó el comunismo,

se borraron todas las identidades de aquella época.

Todas las estatuas se quitaron de manera radical,

las fábricas se cerraron y el ruso dejó de utilizarse.

Pero di con este barrio en la periferia de la capital

y vi que era una especie de oasis

donde sí que se podía palpar ese pasado soviético.

Este trabajo sí que comenzó en unos inicios

como el haberme sorprendido después de tantos años,

el haber encontrado un barrio con estas peculiaridades,

y con el paso del tiempo,

a medida que lo fotografiaba y hacía entrevistas

me daba cuenta de que era un reportaje

sobre un conflicto que son las minorías étnicas.

Esta imagen para mí es de las más importantes

a la hora de conceptualizar el trabajo

porque representa todo lo que me ha costado

o he tardado en comprender

sobre este trabajo que es "Archipiélagos".

Ella es Valda, es una ciudadana del barrio

y como a los demás personajes que entrevisto

les preguntaba cuál es su nacionalidad

y cuál es su etnia.

Cuando le preguntaba por su etnia,

me decía que era polacobielorrusa y rusa

y yo decía: "¿Por tu padre o por tu madre?".

Decía: "Porque sí y punto, ya está".

Yo intentaba entender ese concepto de la etnia

y uno de mis últimos viajes me dijo: "Yo soy 'tutejszy'".

Yo no entendía lo que era "tutejszy".

Es una autoidentificación étnica del centro de Europa

que viene a significar literalmente 'soy de aquí'.

Eso viene porque las fronteras han ido cambiando constantemente

y el territorio ha permanecido.

Si una persona nacía en un sitio,

podía cambiar la frontera que seguía siendo de allí

y, al final, hasta pierden su identidad.

Este trabajo está basado en Naujoji Vilnia,

que es un barrio bastante grande

que se encuentra al este de la capital lituana, Vilnius,

y a unos 30 kilómetros de Bielorrusia.

El haber estado ubicado tan próximo a Bielorrusia

hizo que poco a poco

se fuera poblando de etnias no lituanas.

Con el paso de los años, al final,

se ha convertido en lo que llamo, desde un punto de vista sociológico,

un gueto voluntario.

Al final, es el efecto llamada.

Dónde te encuentras realizado, dónde te encuentras a compatriotas,

a gente con tus mismas características...

Es un barrio muy amplio,

con un desarrollo urbanístico típico soviético

con bloques prefabricados.

Es un barrio

que para el punto de vista lituano está mal visto.

Se tiene el concepto de que es un barrio peligroso,

pero por el mero hecho

de que viven minorías étnicas en el mismo barrio.

Esta imagen sobre una estatua de época soviética

era en honor al trabajador.

Para mí es importante en el proyecto,

puesto que después de haber recorrido

casi todo el territorio lituano

nunca he encontrado una estatua de origen soviético

en su lugar de origen.

Cuando Lituania se independizó de la Unión Soviética,

el Gobierno decidió quitar todas las estatuas que había

y las dejó almacenadas en garajes

hasta que un señor decidió recogerlas

y hacer un parque temático que se llama Grūto Parkas.

El nombre viene dado por el lugar donde está ubicado,

que es el pueblo Grūto.

Es un parque

sobre el que he desarrollado un proyecto en formato multimedia.

La construcción de este parque fue muy polémica

porque se divide

entre aquellos que lo ven como apología del comunismo

y otros que lo ven como una defensa

de un lugar donde poder reírte de aquel pasado comunista.

Es un parque muy característico porque es como un Disneyland.

Hay un zoológico, hay columpios para niños,

hay restaurantes

y es el único sitio

donde puedes encontrar realmente las estatuas de aquella época

en un lugar concentrado en Lituania.

Había ciertas historias o minihistorias

que quería contar en el trabajo

y no lo podía hacer de una manera puramente documental.

Por eso, recurría a temas más conceptuales.

En este cuadríptico

en que lo que se ven son pájaros sobrevolando una y otra vez

lo que vengo a contar es el problema que tienen los lituanos actualmente

con el hecho de tener como vecino ese territorio

que pertenece a Rusia y que es Kaliningrado,

donde hay una base militar

que provoca que estén sobrevolando aviones rusos

sobre zonas del espacio aéreo lituano,

y ellos lo ven como un miedo a volver a ser invadidos.

Mi trabajo es un trabajo documental

de corte muy tradicional y, sin embargo, el título

es puramente conceptual. De hecho, es que investigando

sobre territorios desde un punto de vista filosófico,

leo que los archipiélagos están caracterizados porque los une

lo que los separa, que es el agua

y, de pronto, yo en mi cabeza visualizo

a estos personajes como archipiélagos,

que están unidos por aquello que los separa el ruso,

es decir, esta gente termina uniéndose por el ruso,

por el idioma ruso, y a la vez es lo que los separa

del resto de la población.

De ahí viene el título "Archipiélagos".

Stanislav es otro vecino del barrio,

es de etnia bielorrusa, él nació en Bielorrusia,

y se mudó a Lituania por temas de trabajo.

Él actualmente no habla lituano

y, cuando le pregunto que por qué no habla lituano,

me dice que cuando ellos llegaron,

habla como en plural, cuando ellos llegaron a Lituania,

les dijeron que no hacía falta

que lo aprendieran porque no lo iban a necesitar.

Cuando cayó el comunismo, él se sentía ya demasiado mayor

como para aprender el idioma.

En el barrio entiendo que se puede desenvolver fácilmente

porque la gente es rusoparlante,

pero a nivel de lo que son

la documentación estatal, los trámites..., me dice que es

su hija la que le ayuda.

El hecho de que fuera en invierno, hubiera nieve, me crea una atmósfera

que hace que sea muy pictórica.

El caso es que cuando yo ya tengo todo mi archivo bruto,

sí que es verdad que al ver esa línea tan pictórica

y tan estética, me pareció muy importante

tanto darle importancia a lo que es las historias que estoy contando

también a través de una estética concreta.

Para mí también la fotografía no es solo contar una historia,

es importante contar una historia

y también es importante que desde mi punto de vista

sea bonito, sea estético,

entonces quizá sí que la edición que he hecho es la más pictórica

o la que sigue por lo menos una línea cromática.

Yo estudié Sociología y, por lo tanto, para mí,

lo que son los aspectos sociales siempre tienen un gran interés.

En concreto, siempre me ha llamado la atención la época comunista

desde un punto de vista sociológico

porque, para mí, fue el fenómeno más importante

del último siglo.

Entonces lo que estoy intentando entender

son las secuelas una vez caído ese sistema político,

no solo desde un punto de vista político o económico,

sino sobre todo social.

Lo que estoy intentando averiguar y terminar de entender es qué pasa

con esa población mixta que se generó bajo un único país

y que hoy en día está quebrado.

Taller de historia con León Arsenal

para recordar la expedición de Torrijos a Málaga,

que acabó, como es sabido, con el fusilamiento

de medio centenar de liberales españoles

que luchaban contra el absolutismo.

Bienvenido.

Muchas gracias. Encantado, como siempre, de estar aquí.

Vamos a comenzar, si te parece bien,

por recordar un poco toda esa historia,

qué es lo que pasó.

Vamos a empezar por hablar de los liberales en sí mismos,

es decir, ¿qué es lo que pensaban

los liberales del siglo XIX, los españoles?

Los liberales del siglo XIX

y del siglo XVIII, podemos decir, porque lo que...

En realidad, el liberalismo es un movimiento

que es hijo de la Ilustración.

La era de la razón trae el cuestionarse todo

y eso incluye ese orden natural hasta entonces aceptado,

ese orden natural político de una sociedad piramidal donde hay

un monarca, donde hay un alto clero y una nobleza

y donde así se va bajando hasta el pueblo llano

y donde, por supuesto, las capas inferiores no tienen

ninguna capacidad de decisión.

Todo eso se empieza a cuestionar

ya en el siglo XVIII.

Con la Revolución francesa, ¿no?

Exacto, bueno, la Revolución francesa

es una consecuencia de ese cuestionamiento, de hecho.

Claro, ya había habido, de hecho, conatos previos,

como la Revolución inglesa,

que acabó con la decapitación de Carlos I.

Pero la Revolución francesa y la Revolución inglesa son

consecuencia de esa ola

que cuajará en el XIX con los liberales,

que ahora, por este corrimiento de nombres,

se les interpreta más bien

con un espectro político de centro-derecha, pero que entonces

eran lo que se llamaba la "izquierda", que era

la izquierda de la Asamblea francesa

y que fueron los que defendían aquello

que con el tiempo sería aquello

de unidad, libertad, fraternidad e igualdad.

Esos eran los liberales

e, inevitablemente, su lucha contra el viejo orden

le llevó a chocar con los defensores del mismo.

Quiero decir, ¿quiénes eran?

O sea, ¿o qué referentes tenían?

Claro, a nivel social, como siempre suele suceder,

podíamos decir que era la burguesía emergente.

Siendo cínicos, podíamos decir que los liberales

eran los burgueses que querían su tajada del poder,

puesto que ya tenían un poder económico considerable,

pero eso sería limitante

porque lo cierto es que hubo mucha gente que lo dio todo,

empezando, o sea, o acabando con la vida,

pero perdió fortunas, dedicó su vida, luchó

para hacer unas sociedades que se liberasen de las cadenas

de, digamos, lo que se llamaba el "Viejo Régimen",

que era el bien encarnado por los absolutistas.

¿Y cuáles eran los valores de los absolutistas?

Los absolutistas eran lo contrario,

ellos defendían que existía

una especie de orden natural impuesto por Dios

y, de hecho, era el monarca,

"monarca" significa "el único gobernante", de hecho,

que estaba refrendado por el poder de la Iglesia.

Eso significaba que el Viejo Régimen estaba estructurado y que, de hecho,

era una sociedad de castas.

La nobleza tenía unas obligaciones y unos privilegios

que no tenía el pueblo llano

y, por supuesto, a todos les estaba vedado

el acceso, no solo al Gobierno, sino, por razón de nacimiento,

había muchos países donde alguien del pueblo llano

no podía acceder a altos oficios, a ser un ministro, a ser general.

Cada uno tenía su lugar.

Nacía y moría en el estrato que le correspondía.

Contra eso fue contra lo que se rebelaron

los liberales, tanto política como socialmente,

y, de hecho, la gran lucha de los liberales españoles concluyó

con la liquidación de lo que se llamaba

el "Viejo Régimen", cuando ya se quitaron

todos esos privilegios y fueros especiales de las personas.

¿Y hay una relación entre los liberales españoles

e Inglaterra? Sí, por supuesto,

hay un gran movimiento que es común,

aunque luego tiene características nacionales,

porque, claro, cada uno

se enfrenta a una situación distinta.

Los liberales españoles lucharon, y eso conviene decirlo,

tanto contra el viejo absolutismo

como contra el despotismo napoleónico.

Napoleón muchas veces también se nos ha querido vender

como el que trajo la modernización,

bueno, trajo modernización en lo que le interesaba,

porque en otras cosas era "aquí mando yo y nadie más".

Entonces los liberales luchaban,

como su nombre dice,

por liberalizar la sociedad en todos los órdenes,

pero, por ejemplo, los liberales ingleses

no se enfrentaban al problema de la Inquisición que aquí teníamos

y que era uno de los objetivos

liberarlos de la Inquisición

o, por ejemplo, la lucha de los liberales,

que, en fin, nos puede parecer ahora muy arcaico, pero no es tanto,

para que las mujeres pudieran estudiar,

porque, claro, cuando los liberales pedían

que las mujeres pudieran estudiar,

les respondían haciendo escuelas donde se enseñaba a bordar

y a llevar los números de la casa.

Entonces la lucha de los liberales,

que fue una pugna muy grande poco después,

durante la elaboración de la Constitución de 1837,

fue que las mujeres pudieran estudiar todo,

que no se podía vedar a la gente el estudiar Matemáticas

por ser mujer, por ejemplo.

Esto nos puede parecer chocarreo,

pero vemos que los líos de la educación ya empezaron

hace... Pronto.

Ya empezaron en el XIX en España y ahí seguimos.

Sí, y los liberales españoles

eran partidarios de la monarquía constitucionalista,

es decir, bueno, eso es un arcaísmo.

Sí. Quiero decir,

pero que eran partidarios de la monarquía liberal.

Está bien dicho porque, efectivamente,

nadie es rupturista de entrada,

entonces lo que pedían los liberales,

tampoco pedían la democracia,

los liberales eran partidarios de la monarquía parlamentaria,

pero un Parlamento censitario,

es decir, que solo pudiera acceder a él

el que tuviera cierto nivel de ingresos y de estudios,

que era... Eso está en la Constitución

de 1812. Sin duda,

porque esto es lo que era

los regímenes francés o estadounidense,

eran regímenes censitarios,

y estuvo después en las sucesivas constituciones.

Lo que pasa es que durante el Trienio Liberal

aparece una facción radical

en la sociedad secreta de los comuneros,

se escindió en dos y los radicales

ya pretendían la república,

pero pretendían una república a la estadounidense, es decir,

donde no todo el mundo tuviera el sufragio,

sino censitaria.

De hecho, estos liberales usaban los pendones de Castilla,

era una sociedad secreta, los comuneros, y usaban el morado

porque el rojo se oxida y de ahí acabaría viniendo

la tercera franja de la bandera de la Segunda República.

Ellos creían equivocadamente

que el pendón de Castilla era morado,

Galdós se reía mucho de ellos porque eran un poco truculentos,

pero en realidad era un rojo oxidado,

pero, efectivamente, la gran mayoría nunca pretendieron

una república, excepto una facción,

y, de hecho, durante muchos de los regímenes liberales,

todavía la reina Isabel y tal, por ejemplo, tenía la potestad

de nombrar y quitar a los ministros,

algo que nos parece ahora impensable.

Pero era una evolución respecto al Antiguo Régimen férreo,

arcaizante y monolítico.

¿Y quién fue Torrijos?

Torrijos era uno de esos liberales

de sangre ardiente.

Es así, porque él, cuando estalla el 2 de mayo,

era militar

y es de los militares que acude corriendo

a ponerse al servicio de Daoiz y Velarde para defender

el parque artillero.

Le mandan salir y entonces él deserta del ejército

para unirse a los defensores de Valencia,

porque parte del ejército español...

No olvidemos que Fernando VII

había abdicado en José I, que según el legalismo estricto

era el verdadero rey.

Entonces se pone al servicio de los defensores de Valencia,

hace una...

Luego se une a los ingleses,

hace una brillantísima campaña

y luego, cuando vuelve Fernando VII

y reinstaura el absolutismo, primero se rebela y es encarcelado,

luego huye,

después está con los del Trienio Liberal

del general Riego, se enfrenta...

Como vemos, el tipo ha...

(HABLAN A LA VEZ)

Se enfrenta a los Cien Mil Hijos de San Luis,

se exilia en Inglaterra,

donde vive, malvive, porque era de estos...

Cuando digo "ardiente"

es porque él no guardaba nada para sí,

huyó con una mano delante y otra detrás.

Malvivió haciendo traducciones, algunas excelentes,

de la obra de Napoleón, por ejemplo,

y también un... Contra el que había luchado.

Exacto, claro, pero una cosa es que hubiera luchado contra él

y otra que le reconociera los méritos militares.

Y vive de también una pequeña pensión

que le consigue el general Wellington,

junto al que había luchado,

que pierde porque los ingleses

le dicen que no le pueden dar un pensión

si conspira contra el Gobierno español

y él prefiere seguir conspirando

que seguir con la pensión.

Y así es como acaba trasladándose

a Gibraltar, desde donde empieza a tirar redes

para la rebelión por todo el sur de Andalucía,

porque, aunque, además, era nacido en Madrid,

era un tipo complejo porque él era nacido en Madrid,

pero era de antepasados andaluces,

su madre tenía parientes americanos

y él siempre estuvo del lado de los emancipadores americanos.

Era un personaje muy complejo

y es ahí cuando se instala en Gibraltar,

empieza a tirar sus redes,

desde donde ya empezará su aventura que tan fatal le resultará.

Porque luego hay otro personaje,

que es Viriato, en clave, ¿no?

Viriato. ¿Y quién era Viriato?

A ver...

Estando Torrijos en Gibraltar,

recibe el mensaje de un agente,

un agente liberal, con el nombre clave de Viriato.

Creo que tú y yo de ese nombre habríamos sospechado,

pero los liberales eran muy arrojados.

En realidad, Viriato era el general González Moreno,

Vicente González Moreno,

esto es una historia muy española y muy trágica, antiguo compañero

de armas de Torrijos, pero que había seguido

una trayectoria completamente distinta,

tan liberal como era...

Opuesta. Exacto.

Los dos coincidían en que eran militares de carrera

y estaban dispuestos a darlo todo por su causa,

pero la causa de González Moreno era el absolutismo.

Por el absolutismo se rebeló contra el Trienio Liberal

y tuvo que huir y años después, por el absolutismo,

se uniría a los carlistas

abandonando sus cargos, que no eran pocos, en la milicia.

Esto hombre hizo...

Al final creo que los carlistas...

Los carlistas...

Por ser mal carlista, ya los carlistas le liquidaron,

porque este hombre fue de los que se negó a aceptar

la paz del Convenio de Vergara y, cuando ya huía hacia Francia,

unos carlistas le pillaron y le liquidaron.

Los carlistas...

Los altos mandos carlistas tuvieron casi siempre más bajas

por los suyos propios, que los liquidaban, que en batalla.

Sí, era un poco turbulenta la cosa,

pero el caso es que aquí diseñó una operación de inteligencia

de las que podemos encontrar en la literatura de espías

porque, dado que este hombre,

Torrijos, estaba causando tantos problemas en Gibraltar,

diseñan un plan para sacarle de Gibraltar,

que es territorio inglés,

y liquidarle.

Vamos, propio de una novela de Le Carré o....

Entonces lo que hace González Moreno

es que, haciéndose pasar por un agente liberal

de sobrenombre Viriato,

convence a Torrijos de que está de su lado.

Y entonces Torrijos se anima a embarcarse

y parte en dos barcas valencianas

para desembarcar en Málaga

convencido por Viriato de que las guarniciones de Málaga

se van a pasar al lado liberal

y que en la Axarquía aguardan un montón de rebeldes dispuestos

a iniciar una revolución

que barrerá el absolutismo de España.

Bueno, no todos eran tan ingenuos,

o sea, hubo mucha gente que le dijo a Torrijos

que eso era una locura,

aparte de creo que, estratégicamente,

sacar al jefe de toda la insurgencia

de su refugio seguro...

Demasiado peligroso.

Exacto, por eso digo que era como una operación

de las que leemos en los libros de espías.

Partieron y sucedió lo inevitable.

A la altura de la punta de Calaburras,

el bergantín navío de guerra,

el Neptuno, que se supone que debía apoyarlos,

los cañoneó. Las barcas se fueron para la costa,

desembarcaron, en fin,

fueron peripecias, huyeron para el interior,

inmediatamente se vieron atacados por los voluntarios realistas,

que eran las milicias al servicio de Fernando VII,

los realistas más ardientes,

que darían lugar luego a los carlistas,

porque es lo que tiene dar a la gente armas,

que después las usan contra el Gobierno.

Claro, entonces huyeron, se refugiaron en un cortijo

y ahí ya rodeados se presentó González Moreno

y de nuevo convenció al ardiente pero inocente Torrijos

de que estaba de su lado y que hicieran un truco:

"Tú te rindes, yo te llevo preso a Málaga,

que en Málaga la gente está de nuestro lado,

aquí son todos voluntarios realistas y te matarían.

Pero yo te llevo preso a Málaga y ahí iniciamos la revolución".

Y Torrijos volvió a picar.

Entregaron las armas, se rindió y lo llevaron para Málaga.

Pero lo ajusticiaron.

Exacto, y descubrió que no había partidarios.

Y entonces lo que hizo González Moreno

fue ejecutarlo sin juicio.

Por su cuenta, los sacaron todos a la playa

y ahí los fusilaron.

Y entonces es un suceso,

lo hace especial... Trágico, pero a la vez como...

Sí, porque fue todo un símbolo,

fue todo un símbolo todo lo que ocurrió,

o sea, alguien que lo deja todo por la causa,

alguien que es traicionado,

pero en el sentido de traición de que es atraído,

y alguien que es muerto por las maneras de los tiranos,

es decir, sin siquiera darle derecho a un juicio.

Tenemos incluso el famoso cuadro de Gisbert.

Que estamos aquí viéndolo.

Este cuadro hay quien incluso lo compara con...

Dice que es una especie del "Guernica",

el "Guernica" del siglo XIX en el sentido de que muestra

el destino trágico del pueblo español.

Pero de verdad es un cuadro

que a mí me recuerda a otro de Gisbert,

que es la "Ejecución de los comuneros",

donde se ve a los comuneros altivos,

o incluso al "3 de mayo", "Los fusilamientos del 3 de mayo",

porque vemos los cadáveres en el suelo

mostrándonos el destino que les espera.

En realidad, a Torrijos le fusilaron en la primera tanda.

Como buen liberal romántico,

pidió dirigir su pelotón de fusilamiento

y se lo negaron.

Eso ya lo hizo Diego de León,

que, cuando iba al fusilamiento,

iba en una carroza, la gente le vitoreaba,

repartió puros entre el pelotón de fusilamiento

y les pidió que no les temblara la mano

y también pidió...

Eran estos gestos románticos.

Pero en todos vemos eso,

los cadáveres, las diferentes posturas

y aquí es el hidalgo altivo.

En el cuadro de Gisbert, en cambio,

vemos las diferentes actitudes y...

Claro, diferentes... Eso es el valor que tiene.

Tipos de personas que estaban integradas.

Se agarran la mano, se están abrazando,

hay, como en el cuadro de Goya, un hombre orando.

En fin, es un cuadro que ha impresionado mucho

y demuestra hasta qué punto la aventura de Torrijos

caló en el sentir popular, aunque ahora, probablemente,

la mayor parte de la gente

no sabe quién es Torrijos,

piensa que... De hecho, hasta las calles

que tenía se las quitaron,

una que tenía en Madrid.

Exacto, en Madrid tenía una calle ju...

Muy principal, al lado de Goya.

Exacto, no por casualidad está al lado de Diego de León,

que era otro revolucionario que acabó en el pelotón.

Torrijos tenía su calle ahí,

pero se quitó y se le puso el nombre de un alcalde de Madrid,

Conde de Peñalver,

y así fue desapareciendo

de la memoria. De la memoria de la gente.

Siempre se ha dicho que durante ciertas épocas

se ha seguido un proceso de lenta extinción del recuerdo

quitando monumentos, personas...,

no nada dramático de la noche a la mañana,

pero poco a poco por sustitución

y la gente lo olvida, aunque, probablemente,

como somos los españoles, si siguiera la calle Torrijos,

pensaríamos que está dedicado al pueblo de Toledo.

Pero aún conservamos...

Por lo menos, tendríamos esa duda.

Claro. Tendríamos esa interrogación.

Claro, pero hay que...

Es que, para recordar a Torrijos, también hay estudiar a Torrijos,

que siempre nos quedamos en las grandes batallas

en los grandes reyes, pero no en los que, aunque fracasaron,

abrieron la puerta a grandes cambios.

En Málaga, sin embargo, se conserva un monolito

con el nombre de todos los fusilados.

Y se celebra, ¿no? Hay una celebración anual.

Sí, efectivamente, existe, no en Málaga capital,

pero existe, creo que es en...

No quisiera ofenderles diciendo el lugar que no es,

creo que es en Alhaurín de la Torre,

que fue por donde estuvieron las peripecias finales de Torrijos.

Existe una asociación dedicada a conservar la memoria,

tanto histórica como incluso material,

puesto que conservan uniformes y tal y cual

de Torrijos y los que le acompañaron,

que le acompañaban liberales de todo tipo.

También murieron ahí... Fíjate

que fusilaron hasta al grumete

de una de las barcas. Que tenía 14 años, ¿no?

Claro, un grumete.

Y a un carpintero inglés que estaba ahí arreglando.

Dando martillazos.

Y cosa curiosa:

entre los aventureros que estaban con Torrijos

había un fraile porque, aunque el alto clero

era absolutista, no nos creíamos,

como esto también era una lucha social,

no nos creíamos que todos los estamos de la nobleza,

perdón, del clero, apoyaban el absolutismo.

Los había también encendidos liberales.

En fin, es la muestra,

era un muestrario de esos valientes...

De lo que era España.

Claro, y de gente que, en serio,

tendrían sus defectos unos y otros,

porque insisto en que González Moreno

no era un ser siniestro, no,

era... También...

La vida... Dispuesto a todo por su causa,

pero estos liberales

abandonaban fortuna, abandonaban familia,

abandonaban tierra

y estaban dispuestos a perder la vida

por cambiar un poco el país

y solo por eso merecen más memoria,

más recuerdo y más homenaje, creo, del que ahora les prestamos.

Ha sido un placer, como siempre.

El placer es mío. Muchas gracias. Seguimos.

"Boek Visual" nos presenta hoy una muestra de la obra de Jeno,

un fotógrafo que utiliza como modelos

los objetos más cotidianos.

"Paseando, leyendo,

escuchando música, sentado en el sofá,

en cualquier lugar y momento,

puede surgir la idea para la siguiente fotografía.

En este caso,

os voy a contar mi versión de 'La última cena' e Leonardo.

Para ello, lo primero es un breve estudio

sobra la obra original.

Evidentemente, no traté de realizar una copia exacta.

Me gusta la fotografía,

pero la que tenga que crear,

principalmente, que exprese algún concepto,

siendo, en la mayoría de los casos,

lo que más valoro,

el mensaje o la idea sobre la técnica,

algo que nos dé que pensar,

aunque cada uno nos sugiera algo distinto.

Reconozco que tengo cierta inclinación

a que los objetos sean blancos o negros

usando poca variedad cromática en los trabajos que realizo.

Con la cámara montada sobre el trípode,

comienzo a montar el escenario,

realizando mediciones para conseguir las líneas de fuga.

Con todo cortado y montado,

solo falta envejecer las paredes del comedor.

Una vez terminado todo este montaje,

que se alargó durante cuatro días,

ya solo quedaba iluminar y disparar.

Evidentemente,

se trató de la fotografía que más me costó preparar,

pero en la inmensa mayoría

de mis trabajos, en mayor o menor medida,

siempre hay una preparación,

una labor de bricolajes previos

que hacen de la fotografía final

algo personal."

Como sabemos,

el Museo del Prado ya es bicentenario.

Diversos libros han aparecido

para celebrarlo cada uno a su manera.

Uno de nuestros preferido

es "La familia del Prado", de Juan Eslava Galán.

Ahora la editorial Cátedra

acaba de publicar en su colección "Grandes temas"

este otro, "El Prado:

la cultura y el ocio (1819-1939)",

de Eugenia Afinoguénova,

catedrática de Literatura e Historia Cultural Españolas

en la Universidad Marquette,

de Milwaukee.

Se trata de un estudio

sobre el nacimiento del Museo del Prado

y la evolución de su función pública

a través de la mirada de sus visitantes,

entre ellos, una notable proporción de visitantes cultos extranjeros,

de aquellos famosos viajeros

por España,

cuyo resultado literario ha sido tan informativo y esclarecedor.

El resultado de este libro,

por otra parte, es un estudio deslumbrante

de la sociedad española de su tiempo.

Si su autora visita, como confiesa,

a menudo nuestro país,

intentaremos entrevistarla en el programa. Merecerá la pena.

Nos vamos hasta el lunes.

Tendremos con nosotros a Diego López Garrido,

con el que hablaremos del presente y futuro de Europa,

con especial énfasis

en el "brexit".

Y ahora, como siempre, buen fin de semana a todos.

Les esperamos el lunes a las 10:00 en La 2.

Hasta entonces.

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  • La aventura del saber - 25/04/19

La aventura del saber - 25/04/19

25 abr 2019

Ofreceremos los reportajes "Archipiélagos" y "Boek visual: Jaime de Prado 'Jeno'". Además, entrevistaremos al filósofo y profesor de Investigación del CSIC Reyes Mate y al escritor León Arsenal.

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