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Para todos los públicos La aventura del saber - 25/01/17 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hola, muy buenos y bienvenidos a "La aventura del saber",

a un programa en que hoy se fija en que España sigue inmersa

en un proceso de envejecimiento de su población.

Ya con más del 18 % de personas por encima de 65 años.

¿Cómo podemos hacer para mejorar su calidad de vida?

Por ejemplo, promoviendo el envejecimiento activo

a través de la cultura y el arte.

En el sumario, hoy les avanzamos una buena muestra de ello, empezamos.

El programa de voluntarios culturales mayores

para enseñar los museos de España es un proyecto

de la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad,

que lleva en marcha más de 20 años.

¿Quieren ver cómo se concreta?

Nos da la oportunidad Andrés Ergueta,

único explicando a niños y padres el Museo Nacional de Aviación

en Cuatro Vientos, en Madrid.

La serie "El túnel del tiempo" nos ofrece la segunda entrega

de Memoria de Camino.

Nos trasladamos hasta la cueva de Els Trocs, en Bisaurri, Huesca,

casi 7500 años atrás.

(Música)

José Antonio Navarrete es un apasionado del mundo del vino.

Enamorado de su trabajo, fue elegido Premio Nacional de Gastronomía

como mejor sumiller en 2012

y Mejor Sumiller de la Comunidad de Valencia en 2011.

Desde el año 2007, desempeña su función en Denia, en Alicante,

en el restaurante de Quique Dacosta,

armonizando los platos del genial chef

con los mejores caldos.

Todo un referente en el mundo de la sumillería.

(Música)

Un sumiller, en realidad, nunca termina de formarse.

Todos los días nos reciclamos, seguimos estudiando,

seguimos aprendiendo, viajamos, conocemos de primera mano

lo que son los productores, las regiones,

los distintos productos que salen al mercado.

Un sumiller nunca nunca termina de formare.

(Música)

Es fundamental captar en el primer gesto, en la primera mirada

el cliente, qué es lo que necesita, qué es lo que busca de nosotros

en lo que es el restaurante.

No solamente lo que es el mundo del sumiller,

que tiene un contacto directo, sino a la hora de interpretar,

lo que decimos nosotros, dentro de lo que es el restaurante,

el cliente, el humor del cliente, cómo dirigirse.

Hay clientes a los que nos dirigimos de una forma

y otros clientes que abren su mente y nos dirigimos

de una forma totalmente contraria.

(Música)

Que tenga personalidad, que tenga personalidad

creo que es lo fundamental.

Huyo de marcas, huyo de etiquetas,

lo que busco que en un vino se representen

los cuatro pilares que debe tener un vino con carácter y personalidad,

que defina la variedad, la climatología, el suelo,

y cómo el hombre con esos tres pilares lo moldea

y le da su personalidad.

(Música)

Hay un vino para cada ocasión y hay una ocasión para cada vino.

Si hablamos de felicidad, yo lo relaciono con burbuja.

La burbuja creo que es la...,

el carbónico y lo que es un vino representa esa felicidad.

Un momento de tranquilidad, un vino viejo,

que ha sabido envejecer con el tiempo,

que ha dormido en una bodega mucho tiempo

y que marca lo que es la madera.

Un vino fácil, ligero, momento de juventud, de placer.

Hay un vino para cada ocasión y hay una ocasión para cada vino.

(Música)

Utilizando la palabra de mi gran amigo Josep Roca,

camarero de vinos.

Creo que es como mejor define nuestro trabajo.

Al fin y al cabo, somos profesionales de sala, somos camareros,

que en un momento de nuestra carrera hemos decidido especializarnos

en un ámbito.

Y no hablemos solamente de vinos, sino de producto en general.

Tés, infusiones, café, puros, etcétera, etcétera.

Somos camareros que estamos especializados en un área

dentro del servicio.

(Música)

Abrimos otro capítulo del tutorial sobre la tarea de los escritores,

nuestro habitual "Taller de escritura",

gracias a la colaboración del filólogo, editor, traductor,

profesor de investigación del CSIC y poeta Luis Alberto de Cuenca,

hemos leído no diez, sino las 100 novelas fundamentales

de la historia de literatura universal según "The Guardian",

y sin otro ánimo que disfrutar de su enorme calidad y sabiduría.

Tenemos una amplia experiencia de la vida

y queremos escribir una novela. ¿Qué hacemos, Luis Alberto?

Lo primero pensar que escribir una novela

es algo que exige constancia.

De tal manera que al ser posible tenemos que fijarnos

una cantidad de folios escritos al día.

No se puede decir eso de que es un escritor de fin de semana; no, no.

La novela hay que escribir a diario y tiene que crecer

el rimero de folios que vas más o menos elaborando, poquito a poco,

que luego puedes perfectamente revisar al infinito,

porque ese número de folios no quiero decir que sea definitivo,

pero tiene que ser un trabajo diario, constancia en el trabajo.

Es lo primero que tiene que tener en cuenta un novelista.

Somos unas personas que hemos tenido ganas de escribir desde hace tiempo,

llevamos cuadernos de notas, tenemos un montón de ideas ahí apuntadas,

y hemos empezado diariamente a escribir 8-10 folios al día.

Eso es mucho. Vamos a poner cuatro.

Vamos a poner tres o cuatro.

Habrá algunos que podrán hacer 15,

imagínate los famosos novelistas por entregas del siglo XIX,

esos hacían 25 folios.

También tenían muchos negros, que son los que les escribían las novelas.

Vamos a dejarlo en cuatro.

Vamos a ver, hemos pensado que vamos a hacer una novela sobre una época

en la que nosotros no vivíamos. ¿Qué hacemos?

Documentarnos sobre esa etapa histórica.

Es evidente que lo tenemos que hacer así.

Yo siempre he defendido la novela histórica

como una novela fantástica que intenta evitar los anacronismos.

En el fondo, toda creación literaria es fantasía.

Eso tiene que metérsenos en la cabeza,

que la literatura no es la vida, que va en paralelo a la vida,

pero nunca llega a juntarse con ella.

En cualquier caso, una novela histórica

tiene que tener un "background" importante de conocimientos

de la época en la que se ubica.

Si de repente estamos hablando de El Cid y de Doña Jimena,

empiezan a hablar por teléfono, sacar el teléfono móvil,

la cosa no funciona. Hay que documentarse.

Hay que documentarse.

Ahora hablemos del argumento, de la trama.

Tiene que haber un conflicto, ¿no?

¿O hay novelas que no tienen conflicto?

Yo creo que con la novela moderna, el "nouveau roman" de los franceses,

con la vanguardia, ya incluso desaparece

el concepto de conflicto como obligatorio en una novela.

Yo, en cambio, prefiero que siga existiendo un conflicto.

Yo creo que al final la vanguardia va a ser un paréntesis

en la historia de la literatura universal,

y que luego vamos a volver otra vez a los postulados de siempre

y va a seguir habiendo un conflicto.

El conflicto es necesario para suscitar interés en quien lee.

Claro, ideamos un argumento que incluye un conflicto

y a lo mejor la solución total del conflicto

o apuntar hacia una posible solución.

Hay finales que, efectivamente,

lo que dan es una posibilidad de apertura

a todos tipo de desenlaces

y hay otro tipo de finales que ya son muy redondos

y que clausuran el conflicto.

Yo creo que ambas posibilidades se pueden permitir perfectamente

en una novarla.

¿Cómo hacemos con el argumento?

Es decir, antes de ponernos a escribir,

¿ya lo tenemos que tener previsto en nuestra cabeza?

¿Es conveniente que tengamos un cuadro sinóptico

de lo que va a ocurrir?

Yo creo que, por lo que me dicen mis amigos novelistas,

que, como sabes, querido Salva, yo nunca he intentado la novela,

porque no me ha creado Dios para ello,

me dicen que sí, que hay que tener pensado todo lo que vas a decir

y ese cuadro sinóptico al que te referías

es muy, muy aconsejable.

Luego lo que pasa es que siempre hay

una manera de improvisar a última hora.

Me dicen mis amigos novelistas que necesitan cambiar algo

en un momento determinado de la escritura de la novela,

que puede ser incluso cuando ya la tienen prácticamente hecha

y eso siempre es también lícito.

En cualquier caso, cuanto más andamiaje tenga,

más sólido sea el andamiaje

de la novela que se pretende escribir, mejor.

El andamiaje incluye, además, una sucesión.

Es una estructura

y además cómo vas a dar la información de las distintas partes.

Hay una ordenación cronológica, aunque cada vez más

en novela moderna se hacen muchísimos saltos

hacia atrás y hacia delante.

Se juega con el tiempo de una manera lúdica

y como muy creativa.

En cualquier caso, incluso en esos saltos de tiempo

hay que estar perfectamente aclarado sobre cuándo se dan a dar

y en qué momento tienen que realizarse.

El personaje principal y los demás personajes

¿conviene también que tengamos también muy claramente

su biografía en la cabeza o sus características psicológicas?

Si queremos que el lector entre

en su personalidad desde el principio, desde luego,

pero también existe la otra posibilidad,

que el personaje sea alguien que nos oculte cosas hasta el final.

Entonces, tiene que velar el novelista

porque esa especie de reserva última de su carácter y psicología

queden a salvo de la investigación por parte del lector

hasta el momento en que quiera el novelista.

El novelista está jugando en el fondo con el lector.

Entonces es un juego de gato y ratón interesantísimo,

que juega siempre con esos vaivenes de los personajes.

Digamos que hay unas reglas que no te puedes saltar.

Tú juegas con el lector, pero le tienes que dar al lector

la suficiente información como para que por su cuenta pueda juzgarte.

Todo juego, como sabes perfectamente, Salva, tiene normas,

no hay juego sin reglas.

Tú te compras cualquier juego, El juego de la oca,

tiene unas reglas muy determinadas.

Lo mismo también el juego de la novela.

Esas reglas son absolutamente inflexibles.

Pero lo que sí es cierto es que pueden variar,

se puede hacer continuamente un nuevo juego de reglas de la novela.

Pero no pueden variar a lo largo de la novela, ¿o sí?

No, a lo largo de la novela, no. Desde el principio las mismas.

Desde el principio las mismas, sin duda.

Eso tiene que funcionar a rajatabla, por supuesto.

Luego a la hora de escribir, supongamos que ya tenemos claro

cómo es el personaje principal,

incluso algunos de los personajes secundarios.

Está el tema del punto de vista. ¿Cómo elegimos el punto de vista?

Hay un punto de vista, digamos, que simula ser el de Dios.

Del narrador omnisciente, que sería Dios,

diríamos en cierto modo.

Luego hay un punto de vista diferenciado

de cada uno de los personajes.

Os voy a poner un ejemplo que creo que va a quedar muy claro.

La famosa saga de "Juego de Tronos", mal llamada "Juego de Tronos",

porque la primera novela es la saga de "Hielo y Fuego",

me parece que se llama la novela íntegra,

la que abarca muchos volúmenes.

Cada capítulo se titula con el nombre de uno de los personajes.

Cada capítulo es un punto de vista diferente.

Fíjate cómo enriquece eso a una novela.

Por ejemplo, que, en "Juego de Tronos",

aparezca Arya, Sansa, Stark,

como único título de cada capítulo de la novela.

Entonces, te están cruzando todos los puntos de vista

y el lector queda absolutamente sumergido

en un mundo, porque tiene todos los puntos de vista

de los personajes más importantes.

De modo que es muy importante que el novelista desaparezca

y le preste a cada personaje de su saga, de su novela,

un protagonismo esencial y, sobre todo, un punto de vista,

que es particular, que no es el del narrador omnisciente

o el del dios que crea la novela, sino que es...

Independiza los personajes, los aísla, los convierte en autónomos.

Yo creo que eso ocurría

en "El cuarteto de Alejandría", de Durrell.

De Durrell, por ejemplo, es otro muy buen ejemplo

el que tú das ahora, sí.

Oye, cuando estás escribiendo ya sabes que tienes

el punto de vista de tal personaje o de tal otro,

que vas a hacer sucesivos puntos de vista,

¿pero debes pensar en alguien a la hora de escribir?

Quiero decir, me estoy dirigiendo a tal persona.

Yo creo que es prácticamente imposible no pensar en alguien

a la hora de escribir. Al revés.

Pienso que es, por lo que me dicen mis amigos novelistas,

casi todos los personajes tienen algo de alguien.

Lo que pasa es que tienen mezcla de muchos personajes

que han convivido con él, que han sido sus amigos o enemigos,

que tienen que ver con su biografía.

Yo creo que cuando escribimos,

escribimos con todo nuestro bagaje biográfico.

Es imposible prescindir de él.

Yo me refería también, Luis Alberto, a la persona a la que nos dirigimos,

es decir, tú estás a lo mejor escribiendo

desde el punto de vista de Clea o Mountolive

o uno de los personajes del "Cuarteto",

¿pero estás pensando en todos los casos

en los que te estás dirigiendo a una persona,

por ejemplo, a Jerry, el hermano pequeño?

Por ejemplo.

Yo creo que eso varía también de cómo piense cada novelista

en su momento.

Yo creo que hay personas, por ejemplo, Nabokov,

lo dijo siempre, estaba pensando en su mujer

cuando escribía cada novela.

Solo pensaba escribir esos folios que hemos dicho antes,

que hemos fijado en cuatro,

para enseñárselos inmediatamente a su mujer

y pedir su parecer. De modo que...

Otras personas, en cambio, no tienen un target muy definido.

Por ejemplo, si tú escribes novela infantil o juvenil

tienes que tener en cuenta que estás escribiendo

para personas de una determinada edad.

Si escribes para lectores de novela policíaca,

sabes cuáles son las normas de lo que te pide ese lector.

Que le tengas en vilo hasta el final, por ejemplo.

Vamos a ver, tenemos ya la novela terminada o el primer borrador,

un tocho de 400 páginas, ¿y entonces qué hacemos?

¿Se lo entregamos al editor? Al editor no.

Si tenemos la suerte,

acabo de ver una película que no sé si la has visto,

"El editor de libros", que es un película preciosa

en la que se analiza la relación

entre un editor de libros muy importante,

una editorial americana muy solvente de los años 30,

la que descubrió ni más ni menos que a Hemingway, Scott Fitzgerald

y en este caso Thomas Wolfe es el protagonista de la novela

y el editor que a su vez recibe a Thomas Wolfe

que trae un rimero impresionante de folios absolutamente delirantes,

sin colocar y sin ningún tipo de disposición.

Es el editor, en este caso, un editor bondadoso y dadivoso

el que coge todo ese material y lo convierte

en una novela extraordinaria de Thomas Wolfe,

que luego moriría a los 38 años.

Recomiendo mucho a nuestros espectadores esa película,

"El editor de libros". Yo no sé si la estarán poniendo...

¿"Tras el río de la vida" era el nombre de la gran obra de...?

"El río de la vida" me parece que se llamaba, de Thomas Wolfe.

Son Colin Firth y Jude Law.

También está Nicole Kidman de amante, así que no está nada mal el plantel.

En cualquier caso, lo que quería decir es que cuando existe

ese primer borrador,

lo que hay que hacer es que repose no más de una semana o 15 días,

porque si no se te olvida también lo que has hecho.

Después, volver tú mismo a releerlo o las personas en las que tú confíes.

Nabokov confiaba en su mujer, otros confiarán en un amigo.

Después, el editor, si tienes acceso a él,

también te podrá dar una serie de consejos formidables.

Tú, que has escrito novelas, estoy seguro que en determinado momento

has ido a algún amigo, a alguna persona,

que te ha dado una serie de consejos que has recuperado para tu novela

y con la que has enriquecido la misma.

Muy bien, Luis Alberto, muchísimas gracias de verdad

por estas jornadas tan extraordinarias.

Yo creo que la próxima vez que nos veamos

podríamos cambiar del "Taller de escritura"

al "Taller de literatura universal" y ir viendo cada 15 días

una obra a tu elección que consideres que sea

verdaderamente señera, un hito, algo que realmente

nos convenga leer, conocer y disfrutar.

Además, esa conveniencia siempre estará absolutamente hermanada

con el placer, porque lo que no hay que olvidar

es que la literatura, sobre todo, la lectura,

es un episodio placentero.

No hay que leer para agobiarnos a nosotros mismos,

sino para disfrutar más de la vida.

Claro, no es la vida, pero puede mejor nuestra vida.

Exactamente, puede darnos a conocer incluso

lo que somos nosotros, porque muchas veces no nos conocemos

y la literatura nos lo revela.

Seguimos con el reportaje en red, Voluntariado Cultural de Mayores.

(Avión)

(Música)

Buenos días.

Muy bienvenidos al mal llamado Museo del Aire.

¿Por qué? Porque no es Museo del Aire, es Museo de Aeronáutica.

Lo de viajar por el aire, eso sí, lo puedes decir,

pero nos conocemos vulgarmente por el Museo del Aire,

uno de los mejores museos del mundo, el quinto mejor del mundo,

lo cual creo que es un buen puesto, ¿queda clarito?

Esto casi tiene 70 000 m2 de terreno, lo cual es mucho,

siete hangares, 140 aviones, miles de piezas y miles historias.

¿Para qué vale una hélice?

-Para volar. -Para volar, a medias.

La hélice vale para correr, no para volar.

Primero, el avión tiene que correr para volar,

pero no vuela por la hélice, vuela por las alas.

Eso lo veremos después, ¿queda clarito?

Y una hélice, ¿qué es? -Un aspa.

-Una aspa; una hélice no es ni más ni menos que un tornillo.

Eso, por la forma que tienen, esas palas retorcidas,

funciona como un tornillo que se va enroscando.

¿Sabéis lo que es un tornillo? -Sí.

-Un tornillo del pendiente de las señoras

o un tornillo de la pared para sujetar un cuadro.

¿Un tornillo qué hace cuándo le damos vueltas?

-Se encaja.

-La tuerca que se enrosca a este tornillo es el aire,

ni más ni menos que el aire.

El aire aquí está y se va enroscando en el aire.

Entonces, va tirando de lo que hay detrás.

Al tirar para adelante, va tirando del resto del avión.

Gracias a eso, el avión corre.

(Música)

Este programa que llamamos Voluntarios Culturales Mayores

para enseñar los museos de España a niños jóvenes y jubilados

nace en el año 1993 con motivo de que en ese año

fue declarado por la Unión Europea

el Año Europeo de las Personas Mayores

y la Solidaridad entre las generaciones.

Se nos ocurrió, dado que en muchos museos

de que no tienen quién enseñe, quién transmita

toda la riqueza cultural, histórico artístico y científica

que está en las paredes de un museo al público visitante,

a la CAT se nos ocurrió lanzar este proyecto

y desde el principio empezamos en fase piloto experimental

en siete museos importantes de Madrid y a los dos o tres años,

dado el éxito que tenía este programa,

empezamos a extenderlo

por todas las comunidades autónomas del Estado español.

(Música)

Servicio de rescate.

Cuando hay un problema por ahí, en tierra o en agua,

llamamos al servicio, igual que llamamos al 112,

y nos vienen la Policía, los bomberos, la ambulancia

para echar una mano a lo que haya pasado.

Igual vienen estos también o toman tierra o toman agua,

depende de lo que sea.

-Este programa en la actualidad

cuenta con más de 1200 voluntarios en toda España.

En Madrid hay más de 500.

Se enseñan 130 museos, siete catedrales,

diversas iglesias, ermitas, palacios,

monasterios, castillos, etcétera.

Principalmente a los niños y jóvenes estudiantes y a jubilados

y a cualquier grupo de visitantes que no tiene quién se lo enseñe.

Llevamos 20 años de programa y en estos momentos

podemos decir que más de 4 millones de niños y jóvenes estudiantes

se han beneficiado con las enseñanzas de las personas mayores

y muchos miles de adultos y jubilados también.

Aprovechamos todo ese caudal de conocimientos,

de experiencias de los mayores

más toda la formación que se le da al interior de cada museo

para que transmitan esto a las generaciones jóvenes, ¿no?

-Los mayores también se pueden sentar, un par de ellos allí.

Si es gratis.

Los paracaidistas van a ir sentados, con sus paracaídas preparados,

uno en el pecho y otro en la espalda y no saben cuándo hay que saltar.

Los pilotos sí saben cuándo hay que saltar,

cuando van a llegar a la zona donde hay que saltar.

Aquí hay una luz roja y otra verde y en esa otra puerta

también una roja y una verde.

Van las rojas encendidas, como el semáforo rojo

que dice: "Eh, cuidado, no podemos tocar las puertas

que estamos volando".

Cuando ya llegan a la zona, apagan la roja y encienden la verde.

Hay un timbre ahí arriba que tocan.

El jefe que va aquí dice: "Todos de pie".

Enganchan una cinta que se engancha en este cable.

Se engancha en este cable con un mosquetón

y entonces saltan y se estira hasta que tira de ello

y abre la tapa y salta la tela.

Sencillamente, así de fácil. ¿Comprendéis?

Cuando han acabado todos, se recoge todas las cintas

y siguen volando.

(Música)

Podemos sintetizar que las cinco definiciones del envejecer

que dan los gerontólogos,

que dicen que envejecer es moverse cada vez menos.

Envejecer es ir perdiendo la curiosidad y el interés

por lo que nos rodea.

Envejecer es dejar de reír.

Envejecer, se comienza a envejecer cuando se deja de amar

y se comienza a envejecer cuando uno ya no sale de su hogar, de su casa.

-¿Esto qué puede ser?

-Un caza. -Un caza; esto es un colegio.

-¿Esto es un colegio? Ahí no cabe...

-¿Cómo que no cabe? ¿Un colegio qué es?

-Un sitio donde aprendes.

-Un sitio donde aprendes cosas que no sabes.

Esto es un sitio para aprender cosas que no sabes,

como es el volar, el pilotar. Es un avión escuela.

Como los hay las autoescuelas, un avión de escuela.

En la Academia General del Aire estos son los que usan.

El profesor delante y el alumno detrás.

Cuando ya se supone que ya sabe más, se bajan y se cambian.

El alumno delante y el profesor detrás: "Pepe, vamos a volar".

(Música)

Este programa tiene dos objetivos fundamentales.

Uno que llamamos el objetivo museológico,

que es responder a una necesidad, una demanda

que tienen los museos españoles que la mayoría de ellos,

que cuenta con grandes profesionales, no cuenta con personas

que enseñen, que transmiten al público visitante.

Pero este programa también, nosotros solemos decir,

que a los museos les queremos mucho,

pero a la gente mayor les queremos más.

Tiene una finalidad, un objetivo gerontológico,

que es que las personas mayores,

a través de la participación

en este tipo de voluntariado cultural de museos,

la persona mayor evita todos los problemas

que dicen los gerontólogos que sufren las personas mayores,

sobre todo, a raíz de la fecha clave de la jubilación.

-Yo me hice voluntariado cultural cuando me fueron a jubilar,

prejubilar, en este caso.

Sentía que mi tiempo, ¿qué iba a hacer después de mi vida laboral?

Tenía que emplearlo en algo, en algo que fuera bueno, ¿comprende?

Entonces, me planteé.

Había oído hablar, había oído hablar de los voluntarios culturales

y yo dije: "Voy a ver qué es esto".

Me apunté.

Yo no conocía nada del Museo de América, fui a verlo,

me gustó y me gustó y me quedé ahí, en el Museo de América.

Empecé ahí, pero un día te saturas

explicando las mismas piezas, las mismas vitrinas, las mismas cosas

y hay que cambiar.

Me encontré a un antiguo amigo, compañero de trabajo,

un día por el Retiro: "¿Qué haces?"

-"Pues yo estoy en el Museo de América de guía voluntariado".

Él estaba en el del Aire.

Yo había estado con él 34 años en Iberia trabajando,

repensando y reparando aviones, lo cual me sonaba algo el tema,

y me fui a conocer el Museo del Aire.

Dejé el de América y me quedé en el del Aire.

Aquí tenemos un avión que es una barca que vuela,

un hidroavión.

Avión para que descanse en el agua, no tiene ruedas.

Este fue el primero que fue a las Américas volando,

desde España a las Américas, el Plus Ultra.

Se planteó en España de ir a América

y escoger un sitio donde hubiera una representación grande española.

Se decidió Argentina, Buenos Aires,

pero no había ningún avión capaz en aquella época

de llegar a América volando.

Son ocho mil y pico kilómetros, lo cual es imposible llegar hasta ahí.

Entonces, un avión que descansara en el agua.

Entonces, con dos barcos por abajo, iban quedando en un sitio, en otro,

para poder repostar.

No solo el avión de gasolina, los pilotos también,

de bocadillos de tortilla había que repostar y cosas de estas,

había que dormir y había que descansar.

En siete saltos, en siete etapas, ¿sabéis?

Se presentaron en Buenos Aires, 14 días tardaron

y ya llegaron a Buenos Aires.

(Música)

Conseguimos lo que siempre nosotros queremos para las personas mayores,

que se jubilan del trabajo, los jubilan mejor dicho del trabajo,

pero que ellos no se jubilen de la vida, ¿no? No se jubilen de la vida.

Si tenemos gracias a la ciencia los avances tecnológicos

y de la higiene y de la alimentación,

la gente cada vez tiene más años, cumple más años,

nosotros queremos que esos años estén llenos de vida, de ilusión.

Esto se consigue a través de la participación

en programas como este de voluntariado,

donde aquí no tenemos bajas.

Cuando aquí decimos: "Os vamos a jubilar a los 80 años"

y la gente protesta, porque quiere seguir hasta el fin de sus días.

-Los helicópteros son cacharros para volar también,

pero que no tienen alas planas, como hemos visto en las otras,

alas rectilíneas, una recta, una línea...

-Tiene un poco girado así.

-Tiene unas alas giratorias, las alas son giratorias.

Esos dos los que le sujetan le suben al aire

y les sujetan en el aire también.

Yo quiero volar y cruzar el universo.

Esto lo inventó primero un español, Ricardo de la Cierva.

Los autogiros.

Yo quiero viajar, dando tumbos,

donde nada nunca apena.

A ver, los chavales, venid para acá.

Lourdes, ¿para quién son? Hasta diez tenemos.

Quiero volar.

Yo quiero volar.

Casi siempre que nos referimos a la adolescencia,

hablamos de una etapa complicada en la que los padres

se quejan de lo difícil que es llegar a un entendimiento

con sus hijos, ¿pero qué dicen esos mismos chavales

cuando se les pregunta?

¿Realmente estamos dispuestos a escuchar su opinión?

¿Quizás todos deberíamos reflexionar un poco más

sobre esa "otra versión de los hechos"?

Es una de las propuestas que lanza Shia Arbulú

en "Al otro lado de la verdad".

Hola, Shia, buenos días. Hola, qué tal, buenos días.

"Al otro día de la verdad a mí me sugirió eso desde el primer momento.

Siempre dicen que la verdad tiene dos caras.

Muchas veces, cuando hablamos como adultos,

sobre todo los adultos que tienen hijos adolescentes,

sobrinos, da igual, parece que la verdad es únicamente la nuestra,

la otra es esta, ¿a qué te referías?

También un poco como que la realidad parece que es intocable.

Es una, la damos por hecho, la damos por sentado,

hasta que de repente tienes una experiencia

que te hace ver las cosas desde otra perspectiva

y te das cuenta que todo puede ser bastante más relativo

de lo que te parece en un principio.

La perspectiva suele ser la del adulto, ¿no?

Es verdad que a la de los chavales.

Cuando eres adolescente, te toca, imitas un poco a tus padres.

Incluso cuando no quieres, acabas pensando un poco igual que ellos,

acabas asumiendo sus realidades como que también son las tuyas.

Sus formas de pensar, sus formas de...

Por lo general, siempre te influencian a nivel político,

te influencian a nivel de entender la sociedad.

Son influencias que tú no te das cuenta de que las estás recibiendo,

porque, obviamente, has crecido allí

y las asumes como que son la realidad.

A veces cuesta reconocer, cuando vamos creciendo y nos damos cuenta.

"Mira, tanto que criticaba mi madre y ahora soy igual" o al revés.

Sí, sí, sí, también es verdad.

Cuando uno es adulto, también retorna un poquito a esas cosas.

¿Cómo ha sido pasar de...?

Tu actividad fundamental ha estado muy vinculada

con el mundo del teatro, con el mundo de la enseñanza también.

¿Cómo ha sido dar el salto a la narrativa?

La verdad es que ha sido muy natural.

Escribir, escribir, yo siempre he escrito.

Desde que era muy jovencita, en los ratos libres,

el bolígrafo se movía solo y siempre estaba escribiendo algo.

Siempre me centraba más en la dramaturgia,

porque era de tener compañía de teatro

y me gustaba hacer ese tipo de cosas.

Durante muchos años, me he centrado mucho en eso.

Ha llegado un momento que me pedía el cuerpo otras cosas,

alejarme un poquito de eso y estar más conmigo misma.

Además, la idea del libro me tiraba mucho.

Te lo pedía hace tiempo, además.

Ha sido algo que has ido conteniendo hace tiempo.

La idea de este libro y de esta historia, sobre todo,

la idea de escribir sobre la crisis económica, crisis política,

sobre este rollo de la corrupción que se está viniendo ahora,

que lo estamos viviendo los adultos de una manera,

escribirlo desde el punto de vista de los adolescentes

era algo que me estaba pidiendo el cuerpo,

porque estaba con la idea de que nos estábamos olvidando de ellos.

Se ha hablado mucho de los jóvenes que terminan la carrera

y se tienen que ir fuera, se ha hablado mucho de las familias,

de los padres, de las mujeres...

Pero desde el punto de vista de aquellos que les toca vivir en casa

esa realidad y ver a sus padres pasar todo eso, quedarse sin trabajo,

quedarse sin casa, ver a los padres débiles,

cuando se supone que tu padre y tu madre

son la roca en la que tú te apoyas para salir adelante.

De repente verlos frágiles y también la influencia que les estamos dando,

qué ideas les estamos dando de lo que es la realidad

cuando este es el mundo de adultos que hacen trampas,

que mienten, que engañan.

Los chavales lo ven.

Los padres están a otra cosa y tampoco hacen un gran esfuerzo

por ocultárselo. Es un poco: "Aquí se hace lo que yo digo.

Estoy superado por otros acontecimientos

y no te dedico el tiempo que necesitas.

Dejo que veas que estoy sufriendo, estoy pasando un mal momento".

Los chavales lo ven muy negro.

Yo recuerdo hace unos años, se ponía mucho por televisión,

entrevistas con estos padres desesperados,

que se veían perdiéndolo todo

y estaban al borde del suicidio, del ataque de nervios.

Les veías destrozados, hundidos, diciendo:

"He tenido que volver a casa de mis padres para pedir ayuda".

Su desesperación era: "No sé cómo sacar a mis hijos adelante".

Yo me preguntaba: "¿Cómo se puede crecer

desde el punto de vista del niño siendo ese tu padre, viéndolo así,

viendo que pierde las fuerzas y no sabe hacia dónde tirar,

que ha perdido el norte?"

Incluso pensar todos estos chavales que están viendo que sus padres

que tenían una posición social muy respetable,

de repente son corruptos, mentirosos y acaban en la cárcel.

¿Cómo lo ves tú desde tu infancia, desde....? ¿Cómo asimilas el mundo?

Esa era mi pregunta.

No sé si he dado con la respuesta,

pero digamos que de ahí salió la idea.

¿Qué te dicen los chavales de tu entorno

para ver si has dado con la tecla?

Al final, es verdad, tú has intentado

meterte en la piel de un par de adolescentes,

sobre todo, dos protagonistas.

¿Has conseguido hablar como ellos, pensar como ellos?

¿Ver el mundo tal y como ellos lo ven?

¿Qué te dice tu entorno cercano juvenil y adolescente?

Por suerte, tengo mucho contacto con adolescentes,

porque doy clases de teatro a adolescentes

y la verdad es que es un privilegio.

A mí me encanta trabajar con adolescentes.

A muchos eso de los adolescentes les da mucho miedo,

a mí me entusiasma.

Cuando la gente joven tiene ganas de hacer algo y tiene ideas

tiene una motivación y una capacidad de motivación

y de hacer cosas impresionante.

Para mí también ha sido como una pequeña ventanilla,

porque también es verdad que el ámbito del teatro,

el ambiente que hay en un aula de teatro es muy libre.

Tú quieres que la gente venga y exprese, que cuente sus cosas,

incluso con los niños, en mis clases con los más pequeñitos,

siempre tengo, me gusta empezar:

"Vamos a hacer un círculo y hablar, contar algo, lo que sea".

Por un lado, para enseñarles a expresarse.

Muchas veces los niños se expresan yendo para adelante y para atrás,

sin acabar las ideas, pero por otro lado,

para que aprendan a contar sus cosas y les encanta.

Se liberen un poco. Les encanta.

Es una cosa que el día que se me olvida hacerlo, me lo recuerdan:

"Oye, no hemos hecho el círculo".

Porque quieren hablar, quieren contar sus cosas.

Empiezan contándote tonterías, y acaban contándote...

Tiene ganas de venir, de expresarse.

Muchas veces, a lo mejor, no tienen ese ámbito

y para mí ha sido una ventanita para ver esa realidad,

esas formas de pensar, acercarme mucho a ellos.

Bueno, lo que me decías. Han sido mis primeros lectores.

Una cosa que me ha gustado es que me decían.

"Es que piensas igual que yo".

O sea que has conseguido manejar su lenguaje, su forma de pensar.

Algo parece que he acertado, me gusta cuando me dicen:

"Es que de verdad...". Se sienten muy identificados.

En ese mundo tan de verdad, de la corrupción, de la mentira,

con las injusticias que ellos ven en el día a día,

¿cómo se te ocurre hacer un viraje hacia el mundo imaginario,

hacia Peter Pan, hacia unos chavales que deciden vivir

al margen del mundo de los adultos porque creen que van a estar mejor?

¿Por qué se te ocurre que era una buena combinación?

A mí Peter Pan es una historia que me encanta

y la he dirigido muchas veces con adolescentes.

Siempre he pensado

como que nos han dado una idea equivocada de Peter Pan.

Siempre parece un personaje muy gracioso,

un duendecillo. En realidad, Peter Pan es peligroso.

Peter Pan es un chaval que viene, se lleva a unos niños,

porque de hecho, en la versión original de Barrie

no es un sueño de hadas, se lo lleva físicamente

y los padres están esperándolos.

Es capaz de matar un pirata y es capaz de engañar a Wendy

para que no regrese a su casa,

para que crea que su madre ya no la quiere.

Realmente es una persona,

es un personaje que puede ser muy carismático,

y precisamente ese carisma que tiene y esa capacidad que tiene...

Es contagioso, ¿no? Sí, sí, sí, de atraer.

Esa atracción tremenda que tiene lo hace muy peligroso.

Entonces, me pareció que encajaba perfectamente

ese mundo de no quiero estar con los mayores,

realmente no quiero pertenecer al mundo de los mayores

y ese personaje que se ha desilusionado

con la sociedad de los adultos y dice que va a crear su sociedad

al margen de todos los demás.

Era una idea bastante real, que además,

con todos estos movimientos que hay antisistema,

es un poco decir esto:

"No quiero lo que me habéis dado, yo quiero crear otra cosa alternativa,

quiero tener otras ideas".

Era entrar en eso y ver a dónde lleva.

Dejarlo, abrir una reflexión,

porque no vamos a avanzar nada de la historia.

Solo vamos a contar que hay dos protagonistas

con historias muy diferentes, que tienen un punto en común

y el final queda un poco abierto, ¿no?

Está por verse qué pasa con estos niños de la crisis,

estos hijos de la crisis, ver dónde llegan, cómo desarrollan,

qué hacen con todo el futuro por delante.

Sí, también es una actitud

que yo siempre he tenido con los adolescentes.

Me gusta sugerirles, pero no darles las respuestas.

Quiero poder plantearles cosas que a ellos les haga reflexionar,

les hagan pensar sobre otros puntos de vista,

sobre la realidad de otras formas, pero sin darles...

No quería que fuera una moraleja, porque entonces caemos en decir:

"Es que quiero que seáis igual que nosotros".

No quería hacer eso, ni creo que es lo que se tenga que hacer

en literatura.

Quizá ese es el papel de otro sector.

Yo creo que a los artistas nos toca más bien hacer las preguntas,

las preguntas adecuadas para que la gente

pueda encontrar sus propias respuestas.

Shia, gracias por haber visitado "La aventura del saber",

por presentarnos "Al otro lado de la verdad"

y desde aquí dejamos dicho que ya estás con la segunda novela.

O sea que la experiencia te ha gustado.

Muchísimas gracias por la invitación.

Ahora, gracias a la serie "El túnel del tiempo",

ya saben que desde la semana pasada visitamos la Cueva del Trocs,

en el Pirineo oscense.

Seguimos allí aprovechando una jornada de puertas abiertas.

Sus investigadores nos muestran

cómo se reconocen y procesan los hallazgos

antes, justo antes de ser enviados al laboratorio.

(Música)

Además de la información que obtenemos

de los materiales excavados en la cueva,

en este proyecto también hemos tenido la suerte de poder investigar

qué es lo que pasaba para la misma época

en esta planicie que tenemos justo a los pies de la entrada.

Hemos realizado una serie de sondeos,

y estos sondeos los hemos investigado datándolos,

estudiando distintas señales geoquímicas, indicadores ambientales,

y hemos tenido la suerte de poder detectar,

de manera coetánea a la ocupación en la cueva,

varios eventos de deforestación.

La utilización de incendios, más o menos controlados,

para hacer desaparecer la masa boscosa

que tendríamos en este lugar

en aquellos primeros tiempos neolíticos

y generar lo que serían los pastos de altura,

que es lo que vendrían a aprovechar aquí

con todo el ganado que encontramos dentro de la cavidad.

-Una de los aspectos que estamos trabajando

en la cueva de Els Trocs es, precisamente,

la reconstrucción paleoeconómica y paleoambiental.

Lo que estáis viendo aquí es el resultado

de haber recogido muestras en la cueva.

Estas muestras son, generalmente, recogidas para el estudio

sobre todo de carbones y de semillas, el estudio arqueobotánico.

Es un tipo de material que se conserva carbonizado

en los yacimientos arqueológicos,

y por eso necesitamos separarlo del sedimento

a través de la flotación, que es un sistema muy sencillo

que permite separar el material carbonizado del agua.

Aquí tenéis unas muestras que, como podéis ver por el color,

son muy cenicientas.

Probablemente, están llenas de material carbonizado,

que se flotará y después lo estudiaremos.

Aquí lo que tenéis es el material ya lavado.

Lo que tenemos que hacer generalmente es volverlo a examinar

porque muchas veces quedan materiales que no han flotado.

Aquí podéis ver, en este caso concreto,

una muestra con carbones que no han flotado,

por eso es necesario volver a revisar este material.

Y luego, lo que hacemos con el material ya flotado,

que es el que tenéis en esta muestra,

lo llevamos al laboratorio de arqueobiología del CSIC

y, a partir de ese momento, vamos separando los carbones,

las semillas, que nos permite reconstruir,

por una parte, la economía del yacimiento:

qué tipo de agricultura tenían, qué especies se cultivaban;

y, por otra parte, una reconstrucción paleoambiental

del tipo de vegetación que existía en este momento

en el entorno de la cueva.

-Vamos a hacerlo un poco con orden.

Venga, venid acá, que ya lo vais a ver.

-Una parte muy importante del procesado del material

es el proceso de lavado.

Sale muy sucio porque la cueva tiene mucho barro,

tiene mucho sedimento de...,

de hogueras, sale con mucha ceniza, con mucho carbón.

Aquí lo que se hace es el lavado. Tenemos diferentes instrumentos.

Unos, un poco más fuertes; otros, un poco más suaves.

Y se va lavando con agua limpia, que se debe cambiar cada poco tiempo,

y al final, el resultado, como podéis ver,

sale el material así.

La fauna, por ejemplo, no la podemos lavar.

Porque la limpian los expertos en fauna,

que saben muy bien cómo no frotar determinadas partes

para que no se pierdan elementos importantes.

Entre otras cosas, salen piezas de este calibre

o de este otro,

que Manolo se va a alegrar mucho cuando la vea.

-La figura uno. -Eso es.

O este otro cuenco, que es una auténtica preciosidad.

Una asa.

-Los elementos de decoración, ¿qué denominación tienen?

-Es cerámica decorada. Hay algunas incisas, impresas.

El borde está con impresiones y el resto son incisiones.

Las líneas horizontales incisas, y las oblicuas también.

Esta es una incisión profunda o un acanalado,

que se hace con un instrumento de punta roma

que hace un surco profundo, pero que da un perfil como en "U".

Y estas son combinadas. Impresiones e incisiones.

El óvalo está inciso, y los puntitos están impresos.

Con un punzón. Como este mismo.

Pum, pum, pum, y van haciendo los agujeritos.

-Vamos a hablar un poco del Neolítico.

Algunos historiadores lo han definido

como la primera gran revolución de la historia.

La primera gran revolución de la historia quiere decir

que ese momento es un momento de cambio,

un momento de cambio drástico.

Las sociedades dejan de ser cazadoras-recolectoras

para convertirse en agriculturas y ganaderas.

El cambio más importante que se produce

es la relación del hombre con la naturaleza.

Comienza, digamos, la territorialización del espacio.

Comienza también la propiedad privada,

por decirlo de alguna manera.

Modifican la naturaleza. ¿Cómo? Arando el terreno para el cultivo.

Modifican la naturaleza. ¿Cómo?

Teniendo los rebaños encerrados en un recinto

para aprovechar sus recursos, para aprovechar su carne

y, progresivamente, aprovechar su lana,

aprovechar su leche.

Por tanto, lo que se precisa es un cuidado de la tierra,

un cuidado de los animales. Se precisa estar en un sitio,

asentarse y tener el control del entorno.

Y eso da pie al surgimiento...,

a la complicación de las relaciones.

Se necesita una mayor reorganización.

Ya no todo el mundo se puede dedicar

a las actividades primarias de subsistencia

porque, con el tiempo, hay que defender esos cultivos,

hay que proteger.

Estamos dando ya el salto a sociedades mucho más complejas.

-Efectivamente, en este yacimiento, en la cueva de Els Trocs,

tenemos evidencias de estos cambios tan significativos

que se producen en el Neolítico.

Aparecen las piedras pulimentadas en este momento.

Estos útiles se empleaban para trabajar la madera,

para talar los bosques.

En un entorno como este, si quieres poner tierras sin cultivo

o quieres tener zonas para pastos, tienes que deforestar,

y la actividad deforestadora es muy intensa.

Además, la hemos documentado en los sondeos geológicos

que se hicieron en el exterior de la cueva.

En momentos inmediatamente anteriores a la ocupación de la misma.

Así que tenemos, por tanto,

evidencias de la actividad deforestadora,

del trabajo de la madera, etc.,

en hallazgos como esta pequeña azuela,

este pequeño útil pulimentado que recuperamos en esta campaña.

Otra innovación, además de la piedra pulimentada,

que apareció en este momento en el Neolítico es, sin duda ninguna,

la mayor parte de piezas que veis en este momento, la cerámica.

La cerámica es una de las grandes innovaciones del Neolítico.

Estos grupos humanos cuecen barro, lo modelan

y hacen las formas que les conviene para las diferentes tareas.

Se emplea para almacenar,

se emplea para el consumo individual de los diferentes alimentos

y bebidas que comía esta gente, para cocinar...

A través de las decoraciones, que son las que vamos a ver ahora,

exhiben una serie de mensajes ideológicos sobre la cultura,

sobre el mundo simbólico de estas gentes.

Y en esta campaña hemos encontrado un gran volumen de cerámicas,

que aparecen, además, dispuestas en fragmentos,

en suelos, que forman el nivel de ocupación más antiguo de la cueva.

En esos suelos, estos fragmentos de cerámica aparecen dispersos,

pero luego nosotros podemos reconstruirlos

y formar recipientes completos. Tenemos hasta un centenar

de recipientes completos ya reconstruidos.

El estudio de las decoraciones nos aporta muchísima información

sobre todo ello y también sobre las relaciones de esta zona

con otras zonas peninsulares.

El estudio de los diseños cerámicos, de las técnicas,

nos permite vincular este material

con el que aparece en otros yacimientos de la zona mediterránea

o del sur de Francia o de la zona que sea.

-¿Qué relaciones podéis decir que son las más próximas culturalmente?

¿Las de la vertiente norte del Pirineo

o las de la vertiente sur del Pirineo?

-Son idénticas a las que salen, por ejemplo, en la cueva del Moro,

de Olvena.

Son idénticas en muchas ocasiones,

aunque hay más variedad en un sitio que en otro,

pero las decoraciones, las técnicas y los motivos decorativos

son prácticamente idénticos a la cueva de Chaves, por ejemplo.

Allí, en Lleida, en Cueva Palomera también.

Aunque es un término que a nosotros no nos gusta utilizar,

entra dentro de la tradición que se denomina epicardial.

-Provenían de algún sitio.

Obviamente, ¿de dónde arrancaban?, del valle del Ebro.

-Sí. La primera ocupación está en relación con un...

un número, más o menos, de siete individuos, aproximadamente,

familiares, que fueron...,

vamos a poner "sacrificados" de forma bastante violenta.

-Además de la cerámica, que, por supuesto,

es el material fundamental

que se recupera en cualquier yacimiento neolítico,

además de eso, tenemos otros objetos interesantes,

y algunos de ellos muy espectaculares,

como, por ejemplo, lo que se llama la industria ósea,

que se hace sobre huesos de animales o de fragmentos de fauna,

que se trabajan, como en este caso, para hacer un punzón.

Uno de los extremos se trabaja, se aguza, y se consigue crear

un elemento punzante, un punzón en este caso,

que se ha conservado, como veis, de una manera... Aún pincha.

En esta campaña hemos recuperado

unos cuantos fragmentos de industria lítica,

entre los que destacaríamos estos tres que hemos seleccionado,

que serían...

Esto es un raspador en extremo de láminas,

una lámina de sílex.

Tenéis que imaginar un núcleo de sílex,

se golpea, se extrae esta lámina, y esta lámina después se retoca.

Se retoca en el extremo de aquí

formando lo que se denomina un frente de raspador.

Sería un elemento utilizado para limpiar pieles, etc.

Además de eso, hemos encontrado dos piezas muy interesantes,

que son estas dos puntas de flecha.

Estas puntas de flecha son interesantes porque han aparecido...

Son puntas de flecha que tienen una cronología...

Así como el raspador no tiene una cronología muy concreta,

hay raspadores en el Neolítico y en otras etapas,

estas dos puntas de flecha tienen una cronología muy determinada,

que es el Calcolítico, la Edad del Cobre.

Finales del cuarto milenio, comienzos del tercer milenio.

Es una etapa en la que aparece la metalurgia.

Y estas dos puntas que hemos recuperado

formarían parte, probablemente, de los ajuares o de los elementos

que se disponen con el osario, el osario colectivo,

donde hay huesos de individuos adultos,

de individuos jóvenes, de niños, de bebés...

Y algunos de estos elementos se colocarían como ajuar

o como ofrenda funeraria.

Son unas puntas que se hacen en sílex y que tienen un retoque muy cuidado,

por presión, que hace que se desprendan pequeñas escamas

y que pelan la pieza hasta modelar estas puntas,

que quedan enmangadas por este lado. Este sería el extremo aguzado.

Sería una de las puntas.

Otra de las que encontramos hace pocos días,

que es una punta de forma aproximadamente foliácea,

aunque es un poco irregular.

Es un tipo curioso que tendremos que investigar,

aunque también pueda tratarse de una punta mayor que se rompió

y después se retocó, se reparó.

-¿Cómo sabéis que solo estaban aquí en verano, en época estival?

-Hemos encontrado huellas o restos de...,

de herbáceas

después de que hayan perdido la flor.

No hay ninguna inflorescencia dentro de la cueva.

Y tampoco hemos encontrado los granos maduros.

Es decir, que la hierba esa fue cortada

entre que perdieron la flor y el grano maduro.

¿Cuándo ocurre aquí, en el Pirineo, eso?

Ocurre entre el 15 de junio, aproximadamente,

dependiendo un poco del año. Este año es más tardío.

En el Pirineo, ocurre entre el 15 de junio

y el 6-7 de julio.

A partir de entonces, los granos han madurado.

Y no hay granos maduros en la cueva.

Eso quiere decir que la gente cortó esa hierba en ese momento preciso.

Nosotros, cuando estamos aquí a finales de junio,

desde la boca de la cueva vemos cómo los rebaños trashumantes

aparecen por el paso de las Aras, justamente a finales de junio.

Hay otras evidencias también. Por ejemplo, los análisis de fauna

de los restos de fauna que hemos encontrado.

Aparte de que el 80-85 % de los 23 000 fragmentos de fauna

que hay en la cueva son de ovejas y de cabras.

Tampoco hay que ser muy inteligente para pensar qué actividad

económica fundamental es la que desarrollaban.

Pero aparte de que casi todo es ovejas,

también hay otros animales.

Animales muy interesantes que son estacionales.

Por ejemplo, codornices. Por ejemplo, golondrinas.

Aviones roqueros.

Esas especies, ¿cuándo están aquí?

Esas especies en diciembre ya no están, se han ido.

Eso quiere decir que las cazaron o las metieron en la cueva

en el momento en el que estaban. No se las van a traer en el bolso.

De todas formas, como una de las cosas que más os va a impactar,

que más os va a gustar, son los restos humanos

que aparecen en la cueva, si nos vamos...

-Sí. -Rafa va a haceros la traducción

y os va a enseñar un poco...

Mira, os está esperando con los brazos abiertos.

La Colección Biblioteca Cátedra del Siglo XX

ha incluido esta novela,

inédita en castellano hasta el momento.

"La ciudad sin judíos",

del escritor austriaco Hugo Bettauer.

Con excelentes edición, traducción, notas y estudio preliminar

de Miguel Ángel Vega Cernuda.

Si uno de los valores de las pesadillas kafkianas

es su anticipación del Holocausto en el miedo, aparentemente absurdo,

de sus protagonistas ante una inhumana y fría burocracia,

en el caso de esta novela de Bettauer,

la anticipación del Holocausto es literal

y su vivencia del rechazo y la exclusión

desde el grupo social mayoritario, total.

Se trata de una novela que cuando se escribió era una distopía,

una novela de anticipación negativa,

una novela que pintaba un futuro desolador

para los judíos en Austria, y así lo fue también para su autor.

La novela se publicó en 1922

y fue llevada al cine, mudo todavía, en 1924.

Varios meses después,

un asesino nazi acabó con su vida.

Tanto el libro como la novela fueron tan proféticos

que, tres años después de su asesinato,

el asesino paseaba libre por Viena,

una Viena en la que, otros pocos años después,

efectivamente, ya tampoco quedaban judíos.

La novela merece la pena más allá de ese valor testimonial,

que se extiende mucho más allá del antisemitismo

y toca de lleno aspectos morales de la sociedad

por lo vívida que resulta su lectura

y lo sorprendentemente cercano de sus planteamientos y situaciones.

Recuerden, "La ciudad sin judíos", de Hugo Bettauer,

Recientemente publicada entre nosotros por la editorial Cátedra.

Hasta aquí el tiempo de hoy. Mañana volvemos, como cada día,

con más libros, pero también para presentarles un proyecto

que ha logrado implicar a padres, profesores, alumnos y dirección

para mejorar la convivencia en las aulas.

También tendremos nueva entrega del taller de español

y un capítulo más de la serie Boek Visual.

El resto de nuestros contenidos se los desvelamos aquí mañana,

como siempre, unos minutos antes de las 10,

en "La aventura del saber". Adiós.

  • La aventura del saber - 25/01/17

La aventura del saber - 25/01/17

25 ene 2017

Veremos los reportajes "Sumiller J. Antonio Navarrete", "Voluntariado cultural de mayores" y "El túnel del tiempo. Memoria del camino 2: Campamento base". Además, entrevistaremos al filólogo y poeta Luis Alberto de Cuenca y a la escritora Shía Arbulú.

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