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Para todos los públicos La aventura del saber - 24/03/14 - Ver ahora
Transcripción completa

Y ahora, 30 años después,

¿por qué has querido recuperar a los tuaregs?

Porque hay una situación que mucha gente no entiende.

Ellos consideran que una guerra que hay en Mali,

que han dicho que es la revolución de los tuaregs, pero es mentira.

Hay algunos tuaregs que se convirtieron en mercenarios

de Gadafi, como en todos los países.

Siempre hay alguien

capaz de convertirse en sicario o en asesino.

Estos, cuando Gadafi cayó,

huyeron hacia Mali,

donde los yihadistas extremistas islámicos

están intentando crear en el triángulo del norte de Mali,

que es el desierto más duro, con temperaturas de 60 grados,

yo lo conozco bien y es horroroso,

están creando un país islamista,

extremista,

con el nombre de los tuaregs y casi no hay ninguno.

Lo que ocurre es que si consiguen eso,

en ese triángulo, que parece que no sirve para nada,

a 30 kilómetros

tienen el 50 por ciento de las reservas de uranio del mundo.

A 40 kilómetros al norte,

tienen todas las reservas de gas y petróleo de Argelia,

del cual dependemos mucho los europeos.

Al sur, tienen todo el petróleo y el gas de Nigeria,

del cual también dependemos mucho.

Y de Chad, que empieza a tener petróleo.

Y al oeste, tienen todo el hierro de Mauritania.

Es un triángulo básico

para el futuro de África y de parte de los seres humanos.

¿Y por qué España y la UE viven de espaldas a ese conflicto

que, estratégicamente, puede tener tanta repercusión para nosotros?

Por ignorancia.

Los únicos que se dan cuenta son los franceses.

Quieren proteger su uranio.

Ten en cuenta que del uranio de Níger

dependen las 23 centrales nucleares francesas.

Y los franceses se las han arreglado para decirnos a los españoles

que no pongamos centrales nucleares, que eso es peligroso,

pero más allá de los Pirineos

tienen más de 20 centrales que si explotan,

nos causan el mismo daño que si estuvieran en Córdoba,

y nos venden la energía nuclear.

Eso es un juego político.

Hay que darse cuenta y hay que conocer el continente.

Los yihadistas son unos extremistas

que lo mismo derriban las Torres Gemelas,

que ponen bombas en la estación de Atocha,

que ponen bombas en Boston

cuando pasan unos corredores,

que asesinan

continuamente a gente

en un lugar tan perdido como Mali.

Estos dependen

de los hermanos musulmanes

egipcios.

Cuando yo vi todo esto,

conociendo la zona como la conozco,

consideré que tenía que escribir una novela

reivindicando a los tuaregs

porque el 99,9 por ciento de los tuaregs

no quieren, de ninguna manera,

que se les una a esa gente.

Es más, en la novela, explicas

que ellos son contrarios a muchas de las cosas

que pretenden instalar. Claro.

Por ejemplo, dan un trato privilegiado a la mujer.

Las mujeres son libres y pueden hacer lo que quieran

hasta que se casan.

Pueden vestir como les dé la gana, hablar.

A nadie se le ocurre entre los tuaregs hacer la ablación.

Ni apedrearla, lapidarla porque haya cometido adulterio.

Ellos están totalmente en contra de la "sharia".

Ellos son musulmanes tranquilos, musulmanes que respetan.

El problema del mundo musulmán

en relación con el mundo cristiano.

es que los cristianos tenemos un papa.

Te puede gustar mucho, te puede gustar poco.

Pero el papa dice "Esto es así" y esto es así.

Los musulmanes no.

Entre los musulmanes,

un loco cualquiera dice en una mezquita

que tú, porque vas perfumada,

hay que apalearte.

Porque va en contra de Alá que las mujeres vayan perfumadas y limpias.

Y eso se convierte en que otros le siguen.

Unos sí y otros no.

Y otros dicen: "Hay que apalearla".

Otro dice que fulano, porque ha escrito un libro

o por lo que sea,

una "fatua" y hay que matarlo.

Y no hay entre ellos nadie

que diga: "Ese señor es estúpido".

"Ese señor no merece ningún crédito".

En el propio Corán,

hay un párrafo que dice,

y lo dice el propio Mahoma:

"En lo que yo escribo,

hay lugares en que se puede prestar

a la malinterpretación".

"Aquel que lo malinterprete

en su provecho o en provecho de sus ideas

está yendo contra la voluntad de Alá".

Eso está clarísimo dicho por el propio Mahoma.

Pero hay algunos

que lo interpretan a su manera

y te dicen que eso tiene que ser así por ley.

Pese a que el propio Mahoma les dice que no es así.

Entonces, en esta novela,

has recreado un contexto histórico real y actual.

La parte de ficción se la ponen los personajes.

Que podrían ser de verdad.

Es lo que hago siempre.

Haber vivido tantos años en África, en América,

haber vivido tantas guerras,

tienes que poner siempre un fondo real,

este que está aquí, y unos personajes

que sean lo más creíbles posibles.

Pero que también son imaginarios.

Esa es la labor...

Es lo que diferencia a un historiador

de un novelista de novelas históricas.

El novelista de novelas históricas debe ser muy respetuoso

con la realidad de verdad.

Igual que con la realidad geográfica.

Yo no me puedo permitir decir que en tal sitio existe tal cosa,

sobre todo, hoy, que el más tonto ha estado tres veces en Tailandia.

Te viene y te dice: "Oiga, eso que usted dice no es así".

Esa hormiga, que es la única que sobrevive

en el desierto del norte de Mali,

no puede estar a las 12 del mediodía,

en pleno mediodía, no puede estar ningún animal

más de 10 minutos al sol. No lo soportan.

Muere, excepto

la llamada hormiga plateada,

que es como si tuviera una coraza, que soporta 15 minutos.

Si tú dices eso, tienes que saber que eso es así.

Si dices que ahí están las mayores minas de natrón del mundo,

que es el único sitio donde hay natrón,

y que hubo una caravana

en el tiempo de los faraones que llevó

creo que eran 3000 camellos cargados de natrón

hasta Egipto, porque es lo que utilizaban

los egipcios para la momificación.

Tiene que ser verdad y tienes que haber estado en esas minas.

Los egipcios descubrieron la manera de momificar

por lo que ellos llamaban arena de los dioses.

La arena divina, el natrón.

Tú le pones al natrón algo

y consume todo, se queda momificado.

Eso lo tienes que decir, pero tienes que haber estado allí.

Después de estar allí y de ver lo que pasa,

te voy a pedir que hagas un poco de futurólogo.

No, no es futurólogo. Pinta mal para los tuaregs.

Cuando yo saqué la novela "Coltán", nadie sabía qué era el coltán.

Era la primera vez que se hablaba del coltán.

Tu teléfono móvil, todo esto funcionaba con coltán.

Yo había estado toda mi vida en África

y un día vi a unos niños sacando unas cosas de un río.

Yo creí que eran diamantes u oro.

Y un mercenario que conocía me dijo: "Eso es coltán".

"Eso es con lo que funcionan todos los aparatos".

Con lo que funciona todo.

El mundo depende del coltán.

Pero a los grandes países y a las empresas que fabrican aparatos

no les interesaba de ninguna manera

que supiera que por cada kilo que se saca, mueren cuatro niños.

Y que todos los móviles y todo lo que tenemos está hecho

con la sangre de esos niños que mueren.

Yo dije eso.

Me pidieron que diera una conferencia a especialistas

de todos los ministerios en el hotel Palace.

Los especialistas de informática.

Los grandes jefes.

Había 300 personas de todos los ministerios.

Y empecé diciendo:

"¿Alguno sabe qué es el coltán?".

Y uno levantó la mano.

Te hablo de hace 10 o 12 años.

Dijo: "Creo que es un mineral".

Es como si estuviera en un congreso de médicos

Y preguntara qué es el corazón.

y preguntara qué son los nervios.

"Una cosita que va por aquí".

El coltán es el nervio

de todo nuestro mundo informático.

Sin él, no existiría lo que existe hoy.

Ahí está, en África.

Se nos ha acabado el tiempo.

Ha dado tiempo a muy poco.

Nos queda la posibilidad de leer "El último tuareg"

y reflexionar sobre el futuro de este pueblo.

Lo tiene un poco complicado, ¿no?

Bueno, se van adaptando.

Todo el mundo se tiene que adaptar.

El pueblo español se tiene que adaptar a unas circunstancias

que hace 10 años nunca hubiera imaginado.

Los tuaregs, que tienen 3000 años de antigüedad,

se han adaptado al desierto,

se adaptan a todo.

Son un pueblo mucho más preparado para adaptarse a todo.

Gracias, Alberto.

Les hablamos de una instalación bautizada como S.O.S.

y que nos acerca a una situación de emergencia.

El conjunto es un proyecto de Eugenio Ampudia

que aborda su preocupación en torno al tiempo y lo que tiene fin.

Siempre he pensado que los museos tienen que ser, más que contenedores,

aspersores, que tienen que salir fuera

y que la gente se integre.

Que esté relacionado lo de dentro con lo de fuera.

Esto no es solo una llamada,

también es un símbolo claro de hacia dónde deben ir las cosas.

Contar cosas a la gente que tenemos cerca.

Es lo que hacen algunos centros de arte, algunos museos

y muchos artistas.

-En este preciso momento, además,

muchísimo más.

Tenía algo especial que contar,

como este estado de alarma en el que nos encontramos.

Las piezas han ido como encajando de una manera muy orgánica

y forman casi como una serie, aunque no fuese concebida como tal.

-Los objetos que plantea Eugenio Ampudia

se pueden leer como instalaciones

y también como objetos que aportan valores simbólicos e ideológicos,

que es la frontera que tratamos de explorar.

-La primera de ellas ha sido una intervención sobre la fachada.

Va a estar los tres meses

emitiendo un mensaje en código morse.

Tres puntos, tres rayas, tres puntos.

S.O.S., la señal de auxilio internacional.

Además, es el museo el que lanza esta señal

al resto de la ciudadanía que está en el exterior.

En cuanto pasas al interior, está una pieza llamada Acumulador.

Acumulador son 1200 libros con luz en su interior

que cuando el espectador se acerca

a las palabras, se encuentra

con que se va haciendo la luz.

En este caso, me parecía que la acumulación de conocimientos

se convertía en algo parecido

a esos acumuladores de cobre

que iban guardando la energía.

Esta es la energía que queremos guardar

y transmitírsela a la gente que venga al museo.

Hay libros de arte, libros de historia,

libros de poesía.

Libros que tienen que ver con las estadísticas

en este sitio.

Definen mis intereses.

Es posible que haya un cierto paralelismo

entre la pieza y yo mismo.

Quizá me podría representar, aunque es más grande que yo.

Una vez que entras en el área específica

en el que se desarrollan mis otras piezas,

te encuentras con la biblioteca, en la que hay 12 volúmenes

que sus lomos tienen imagen en movimiento.

Los libros deben tener una cercanía enorme con el espectador.

Tiene que darse a conocer lo que hay dentro de ellos

de todas las formas posibles, incluso con trampas,

como es que el lomo sea imagen en movimiento.

Es una llamada de los libros hacia el espectador

que transita entre ellos.

Lo mejor que le puede pasar a una biblioteca

es que esté moviéndose continuamente, la de todas las personas.

Eso quiere decir que los conocimientos pasan por ahí.

Hay sitios para nuevos documentos o nuevas investigaciones

o nuevos archivos.

Después, está habitación de lluvia,

que es una pequeña videoinstalación.

Yo tengo cuadernos para dibujar.

En este caso, he cogido esos cuadernos

y los he horadado a golpe de cúter para construir un espacio interior.

Y que llueva en ese espacio.

He preparado una habitación confortable, pero llueve dentro.

El sentido de confortable llega hasta cierto nivel.

No quiero que se desmayen de tranquilidad

porque esa tranquilidad no debería existir en nuestras vidas.

Una lluvia en un interior amable me parecía que contaba

algunas cosas que complementaban el discurso de la exposición.

-Yo creo que funciona muy bien.

Qué mejor lugar que un museo de artes decorativas

para hablar de este estado de alarma dentro de la cultura y el arte.

Un museo que es casi un contenedor de historia.

No es solamente lo contemporáneo.

Tiene todo ese poder de nuestro pasado.

Al final, es bastante más significativo.

Y todas las instalaciones toman otras connotaciones.

-Termina en la pequeña sala final,

que tiene la rosa de los vientos en el mosaico.

Y que en la pared,

está la palabra tiempo deconstruida en 17 pedazos

que se convierten en agujas de reloj.

Y, de alguna forma, explican

que el tiempo pasa y nunca se para.

Y que cuando ves materializadas las cosas,

se desmaterializan otra vez y vuelven a empezar

en otro final que nos llevará a otro final y a otro final.

Darle un sentido al final de toda esta exposición.

Saber en qué tiempo estamos, cómo pasa ese tiempo.

Saber cómo se desvanece ante nuestros ojos y desaparece.

Vuelve a formarse y vuelve a desaparecer.

Al final, el mensaje es claro para el espectador.

El espectador se lo encuentra cuando está mirando a la pieza.

-Todas tienen su porqué.

Todas funcionan muy bien de esa manera secuencial

para entender lo que se está contando.

Y creo que funciona con unos códigos muy universales

que están en el imaginario de lo colectivo

que al público especializado y no especializado le llegan.

-Lo que espero de esta exposición

es que la voz de mucha gente se vea reflejada

en los demás.

Al final, los artistas lo que hacemos es intermediar

en la sociedad contando cosas que otros no cuentan

y es nuestro papel.

Además, como artistas podemos incidir

en ciertas estructuras

o partes de los individuos que ayudan

a que todo cambie en la dirección que nos interesaría.

Como en todas mis exposiciones, quiero contar cosas a los demás,

que los demás vean reflejado lo que piensan en mi trabajo.

Y que les aporte nuevas posibilidades, básicamente.

Lo que quiero es cambiar el mundo.

-Eugenio ha hecho una colaboración con el Museo de Artes Decorativas.

Ha sido muy interesante.

Él está encantado.

Esto crea simbiosis entre la gente que trabaja en los museos,

entre los museos, que siempre han sido desde el arte denostados,

y que ahora, los artistas están volviendo a coger cariño,

volviendo a realizar proyectos dentro de ellos.

Hola, buenos días. Tiempo para la geografía

de la mano, como siempre, del profesor Crespo.

Bienvenido. Gracias. Buenos días.

Hablamos de Lanzarote. Eso es.

Esa maravillosa isla de las Islas Canarias.

La más al Norte, la más oriental, la más al Este,

y con un montón de cosas que podemos comentar.

Ya sabéis que la geografía física es lo que me encanta,

y... hemos tenido unos cuantos ejemplos, no son de la isla,

pero vale para explicar lo que vamos a ver de material volcánico.

Desde el punto de vista geológico, del estudio de la vulcanología,

Lanzarote es un libro abierto,

es un patrimonio maravilloso porque es una isla, como sabemos,

de formación volcánica, como el resto de las Canarias,

pero Lanzarote tiene erupciones muy reciente.

Tiene erupciones de los años 1730, 1736, muy recientes.

Prácticamente, estamos viendo fluir la lava.

En la que sabes que todavía hay actividad geotérmica

y en la que podemos interpretar muy bien cómo evolucionan

los volcanes, en concreto, la mayor parte de volcanes de Lanzarote

son de tipo estromboliano. De Estrómboli.

¿A qué llaman estromboliano los geomorfólogos?

A volcanes que no emiten lavas muy fluidas, como sucede

en otros lugares del planeta, sino que son volcanes

que expulsan mucho material, piroclastos.

Formando grandes nubes de ceniza.

Hay un tipo de volcán parecido,

que son las erupciones pirenianas.

Por ejemplo, lo que pasó en Pompeya.

Parecido a lo estromboliano, pero más agresivo.

Más activo, ¿no?

Entonces se lanzan materiales como estos que estamos viendo,

que es una bomba volcánica, y estos conjuntos

de cenizas volcánicas

a las que llamamos lapilli, que son como ves pequeñas partículas.

Además, la abundancia de estos campos de lapilli

en Lanzarote ha dado origen a los cultivos característicos

de la zona. Ajá.

Esas viñas, esas higueras cultivadas en conos

cubiertos de lapilli. Bueno, se utiliza también,

si andas por ciudades fuera de Canarias, ves este material

porque conserva bien la humedad y protege de la erosión al suelo.

¿Y esto? Esto es otro tipo

de lapilli, de emisión de material volcánico de pequeño tamaño.

En este caso, más ligero porque tiene más cantidad

de gases, y cuanto más gas

tiene la emisión, más ligero es el material.

Vamos a ver las imágenes. Bien.

Bueno, empezamos en el Parque Timanfaya

con este icono diseñado por César Manrique

de esa especie de demonio que sale de la tierra.

Fíjate, esto que estamos viendo es un gran campo de lapilli.

Lo vemos in situ. Ten en cuenta que es un suelo,

una tierra que tiene pocos siglos.

Por lo tanto, la vegetación no tuvo tiempo.

Lo que vemos aquí es todo un campo

cubierto de lava, de materiales piroclásticos

al que se le da el nombre de malpaís.

Es un malpaís, un algo que no cuesta.

Por tanto, ¿qué crece ahí? Sobre todo, han conseguido medrar

las comunidades de líquenes, a los que dedicamos

un programa. Sí.

Pues a líquenes en la isla de Lanzarote, con lo pequeña que es,

se han... dado nombre a 150 especies

de líquenes, o sea, que hay una diversidad increíble.

Fíjate, aquí vemos un cono volcánico, un estratovolcán.

La erosión ha roto una ladera y vemos ese cono.

A veces, cuando el cono se hunde por su parte centra,

da lugar a las calderas. Aquí vemos una gran bola

de lava que parece que se acaba de enfriar.

Como si se enfriara anteayer.

Tenía muchos gases. Esto es una preciosidad.

Esto son lo que llamaban en la zona hornitos.

Pequeños volcanes por los que sale poca cantidad de magma.

Bueno, la zona del Golfo.

Aquí vemos un gran estratovolcán erosionado por el mar.

Vemos sus capas y cómo el mar ha roto

esta parte que faltaría aquí del cono.

Vemos cómo esto son materiales acumulados

de piroclastos emitidos en esas erupciones

sobre el zócalo basáltico, por así llamarlo.

Vemos dos momentos: esto, de las primeras emisiones subacuáticas

que dieron lugar a la isla; y aquí vemos la Laguna Verde,

un monumento geológico, una laguna característica volcánica

formada en el cono volcánico, alimentada por aguas filtradas

del mar, de color verde por la colonia de algas que le da ese color.

Totalmente protegido. Un monumento geológico.

Vemos también que la acción del viento,

esos vientos que soplan

tan frecuentemente y fuerte en Lanzarote,

ha dado esas formas alveolares.

Vemos otra zona del golfo en la que vemos esta colada

antigua, basáltica, esos piroclásticos de color rojo,

de edad mucho más moderna. Y piensa que las Canarias

se empezaron a formar hace 60 millones de años,

y hace 25 millones de años,

Fuerteventura, que era una isla junto a Lanzarote,

en la última glaciación.

Esta zona, Los Hervideros... Vemos grandes

coladas basálticas, seguramente

emergidas dentro del mar, enfriadas de forma rápida

y dando lugar a esos prismas que dan a veces esas calzadas

de gigantas, que llaman los geólogos, características de lugares

como Islandia, Irlanda y demás. Y aquí es un paraíso para el turista

que viene a ver cómo rompen las olas

contra esas coladas basálticas en días como este,

que había viento y había olas de gran tamaño.

Parece un lugar en que el agua hierve.

Recordar que el agua marina

hace más espuma cuanto más materia orgánica tiene.

Es lo que lo explica, aparte del batir de las olas.

Y es un lugar de los que recomendamos visitar al que va a Lanzarote,

la zona del Golfo, la Laguna Verde y Los Hervideros.

Son monumentos geológicos que...

Es la mayor diversidad que nos ofrece

el parque, ¿no? Aquí vemos la tabaiba dulce,

un endemismo canario, la planta más característica.

Fíjate dónde es capaz de crecer. Ya.

Hay un suelo joven que no ha desarrollado. Se ve.

Creciendo sobre la colada basáltica.

Aquí el bejeque, es otra planta característica.

Y aquí, bueno... -Los cultivos...

-Sí, esos cultivos característicos, endémicos,

que solo se dan en Lanzarote.

Y bueno, por último, otro icono de la isla,

el cangrejo ciego de Los Jameos del agua.

Es endémico de la isla y, en concreto, de este lugar,

De Los Jameos. de este culmen volcánico concreto.

Está en el norte de la isla, junto...

Vamos, es una población exclusiva de esta zona.

Por lo tanto, susceptible a cualquier cambio.

Está prohibido arrojar monedas al agua.

Esa costumbre que no sé de dónde viene, de lanzar

monedas a un charco... Igual, de Trevi.

De la... ¿La Fontana de Trevi? A lo mejor.

Pero si echáramos monedas en esta pequeña laguna,

acabaríamos con ellos, porque son susceptibles

a la composición química del agua. Claro.

El libro, vamos... El libro que os traigo hoy

es de la serie de libros de guías biológicas

del Ministerio, que publica junto con el Instituto Geominero,

que recomiendo a quien le guste la geomorfología, la geología,

a profesores y a quien quiera hacer una visita interpretando lo que ve

en los parques nacionales. Este nos explica la formación de la isla,

de las Islas Canarias, y nos explica

cómo fueron las diferentes erupciones

que han ido dando origen y forma a la isla.

Es un libro para el que guste de interpretar la geomorfología.

Muy bien.

Nos hemos quedado con ganas de más.

Bueno, es una isla cuyo 40% está protegido.

Hablaremos de más cosas de Lanzarote.

Se lo merece. Sí.

¿Y dentro de 15 días? Si te parece,

haremos un catálogo de nubes. Vaya.

Vamos a saber cómo se llaman y qué tipos de nubes podemos ver.

¿Y todas las nubes

son fáciles de conseguir? No, no. De hecho,

habrá nubes que no os podré presentar

porque no las he capturado. Las dibujamos o hacemos,

no sé, a lo mejor coger de un libro. Podemos acudir

a la AEMET, que tiene banco de imágenes y poner ejemplos

de esa colección de nubes. Pues muchas gracias.

A vosotros. Hasta siempre.

Gracias. Seguimos con el programa.

Vamos con la digitalización

de la serie "Acercarse a la música".

"Igor Stravinsky, ida y vuelta".

En su estado puro, la música es una especulación viva.

Lo que cuenta es la ordenación de la obra, su cristalización.

Que los elementos dionisíacos de la mente del compositor

sean controlados y dominados.

Para el compositor, la música es asunto de técnica,

cultura y conocimientos.

La emoción es asunto de los oyentes.

El vértice de la etapa neoclásica está ocupada por una obra para coro

y orquesta, que es en realidad la primera obra estadounidense

de Stravinsky concebida a gran escala.

Nacida como un encargo de Sergei Husevinsky, se destinaba

a celebrar el cincuentenario de la Sinfónica de Boston,

que la estrenó un diciembre de 1930.

Stravinsky persigue una rigidez formal

que, recreando un antiguo estilo,

revitalice estructuras musicales en desuso.

Desde hace varias semanas, les mostramos cómo la serie

"Lado de la imagen" recupera los recuerdos

de los mejores fotógrafos del país.

Le toca a Virxilio Viéitez, fallecido en 2008,

recordado por ser capaz de acercarse a la gente humilde.

Su retrato es conmovedor.

Nací aquí un 23 de octubre

del año 30.

Mi padre estaba en Estados Unidos de aquella.

Yo nací en esta casa. Nací aquí.

Y después vino mi padre...

y se marchó para Francia.

Yo me quedé de recién nacido aquí.

Y nunca vi a mi padre.

Ya murió también en Francia.

Y mi madre fue la que quedó aquí.

Yo me crié aquí con las abuelas

y unas solteronas, unas abuelas de mi abuela.

Solamente conocí en esta casa a mujeres.

Aquí no había hombres.

Después, cuando cogí la mayoría de edad,

me largué para Panticosa.

Hacía tanto frío, había tanta nieve...

Al final, empaqueté la maleta

y marché para Cataluña.

Y allí es cuando empiezo con el rollo de la fotografía.

Allí cogí roce con unos estudios.

Empecé a entrar allí, a ayudar a revelar,

a meterme ya a cómo funcionaba la fotografía.

Y en Palamós me hice fotógrafo

y trabajé mucho con el turista. Le hacía las fotos,

al otro día se las llevabas.

Te daban dólares de aquella o libras...

Nada, ni te cogían las vueltas ni nada. Bueno.

Hacíamos el dinero que nos daba la gana.

Luego, de Cataluña me vine en el cincuenta y algo.

Sí, porque llegué aquí y me casé.

Y me metí de lleno en la fotografía aquí.

Los fotógrafos antes estaban en las villas grandes.

Y yo fue una aventura.

Quedarme aquí, en una aldea de otra dimensión entonces.

Claro, que yo contaba con otra...

otra virtud que no hay ahora.

Ahora los pueblos son más grandes, pero tienen menos gente.

Antes esto...

parecía un nido de ratones.

Había gente por todos lados.

Entonces ya entraba también de aquella el DNI.

Y entonces tuve pues se me asignaron ciertas zonas para hacerlo.

Hacía las fotografías y las fichas. Hacía todo.

Como había tanta gente... Bueno.

Solamente de carnés ya vivías.

Después nada, que la gente también se casaba.

Estaban todos los chicos con chicas.

También eran bodas continuamente.

No es el rollo de ahora, que ahora...

se amigan y no hay boda ni fotógrafo.

Entonces no tienes de dónde sacar dinero.

Pero antes no, antes todos se casaban

y era la forma de poder vivir.

Como estaba siempre en el pueblo, al mismo tiempo,

estaba al tanto de todo lo que pasaba.

Era como el farmacéutico,

que también sabía de todos los rollos que pasaban.

Al fotógrafo le pasaba lo mismo. Estaba en todos lados.

Estaba al loro de los pequeños, de los mayores, de todos.

Porque yo estando aquí tuve ofertas para Vigo,

para Santiago... Ofertas de estudios, ¿no?

Me pagaban y me llevaban.

No, qué va.

Yo prefería trabajar a mi aire y ser yo el empresario.

Pero si tú eres el empresario, obrero y todo a un tiempo,

pues haces tú los trabajos como te parece.

Entonces es cuando trabajas con la idea tuya.

Yo estudiaba la papeleta.

Y cuando disparaba, era el tiro seguro.

No repetía la foto.

Yo cuando iba a apretar, sabía qué hacía.

Los que iban para América, como dejaban familia,

bien fuesen niños, viejos o lo que fuera,

hacía las fotografías a la gente que mandaban para América.

Yo creo que la América Latina está inundada por esas fechas

de fotografías mías.

Aquí, en Galicia, en aquellos tiempos...

cuando se moría la gente, pues, los viejos,

entonces los hijos o nietos, los que estaban en Venezuela,

estaban en Cuba o en cualquier parte, hacían más caso

si escribías una carta con la fotografía

del entierro, yéndose el muerto, que no que les mandasen

una carta diciendo que había muerto el padre o el abuelo.

No sabían si era cierto o no.

Entonces, para decidir en las herencias

se usaba mucho la fotografía de los muertos.

Si no había foto del muerto,

lo mismo no estaba muerto.

Después, todos querían la fotografía

y tenía que hacer, a lo mejor, 20 ó 30 copias.

Después había la fotografía de adentro,

la clásica del estudio.

Y ahí también se usa,

se usaba, si el bolsito, el paraguas, la gorra...

Siempre tenían algo.

Algo en la mano.

Pero la fotografía más bonita, para mí, es la de calle.

La cosa fundamental, diríamos, de la fotografía

es la imagen,...

que sea nítida

y transparente, como suele decirse.

No soy partidario de las imágenes borrosas

Cuanta más nitidez, mejor. Es simple.

Si usted tiene ahora aquí este vestido,

y hay... una simple araña pequeñita subiendo por aquí arriba,

y en ese momento se coge la foto que le saque la araña,

esa es una buena imagen.

Pero si le sube por aquí una gallina y no se ve la gallina,

esa es una mala imagen.

Porque veo plumas y digo: "¿Es un cuervo, una gallina?"

Hombre, yo me fijaba,...

por ejemplo, en fotografías de Cartier, del francés.

Mandó una ley al principio de su vida...

¿Qué coño iba a pensar Cartier de aquella

en exposiciones ni en lo que llegó a ser?

Ni idea.

Estuve con él dos veces, me parece.

Cuantas vueltas le daría él

a la cabeza al hacer las primeras fotos.

Las tenía muy buenas, pero también de las que hablamos.

Fotografías borrosas,

sin luz... Pero como son...

del año tal o del cual no sé qué pues tienen un valor.

Y entonces no se ponía uno a pensar qué sería la fotografía

dentro de 20 ó 40 años. De eso nada.

Lo que había que mirar era al día.

Que llegase la noche, se vendiera la foto y a cobrar.

Más nada, para vivir.

En los años cincuenta, la postal.

Si es de calle, me parece que valía seis pesetas.

Seis pesetas.

Te valía entre el papel y la placa, unos 50 céntimos.

Me gustaba hacer una cosa bien hecha porque, claro, es como todo,

lo que está mal... pues no tiene esa atracción.

Esta es una cámara sencilla...

que usaba, en fin.

Pero... que hacía fotografías muy buenas.

Hola de nuevo. Tiempo para la recomendación de lectura.

Hoy recomendamos la lectura de este breve pero suculento

y divertido ensayo.

Del prestigios químico Peter Atkins.

Recordemos que del mismo autor habíamos recordado con anterioridad

la lectura de "El dedo de Galileo".

Este es un ensayo de cinco capítulos sobre el comienzo,

el desarrollo, el nacimiento, la muerte y el final del universo.

Temas fundamentales que nunca han dejado ni dejarán de pensarse

en el futuro, mientras existamos los seres humanos.

Son temas que casi por definición, por su naturaleza,

quedan sin una respuesta completa.

Lo que el científico pretende aquí

es responder desde la perspectiva del método científico

hasta donde hoy se sabe. El resultado es

un ensayo fascinante que podría tratar sobre literatura fantástica.

Recuerden.

Publicado por la editorial Alianza.

Y tras la recomendación, les decimos adiós.

Mañana les presentamos más propuestas.

Nos iremos a Sevilla a conocer un espacio de creación

que apuesta por la actividad artística de la ciudad,

son talleres vivienda llamados Rompemoldes.

Además, recibiremos la visita de una escritora

que se dedica a estudiar los cuidados.

Hay mucho por hacer. Les esperamos mañana a las 10.00. Adiós.

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La aventura del saber - 24/03/14

24 mar 2014

Ofreceremos los reportajes "Eugenio Ampudia" y "La voz de la imagen: Virxilio Vieitez". Además, entrevistaremos al escritor Alberto Vázquez-Figueroa y al divulgador medioambiental José Manuel Crespo.

 

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