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Para todos los públicos La aventura del saber - 20/03/17 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hola a todos, buenos días.

Como cada lunes, comenzaremos hoy "La aventura del saber"

con el Minuto Gastronómico en compañía del presidente

de la Real Academia Española de Gastronomía, Rafael Ansón.

Y luego, seguiremos hablando

de cómo mejorar nuestro saber sobre el sabor

con Almudena Villegas, que hace poco escribió un libro

en el que se ofrece mucha información

sobre cómo comían los romanos.

Antes, hemos invitado a Pedro García y Francisco Castaño

para que nos orienten

sobre cómo mantener a nuestros hijos a salvo en la Red.

Una cuestión muy difícil.

También hoy nos acercaremos a conocer

la obra y la vida de Philippe Halsman,

uno de los más grandes e importantes

y reconocidos fotógrafos estadounidenses

de quien se ofrece una exposición en CaixaForum Madrid estos días.

Y que luego viajará por toda España.

Y les ofreceremos un documento

sobre la exposición "Miradas sobre Madrid",

que acaba de llegar de Sevilla, donde ha cosechado un notable éxito.

En la muestra han participado artistas con síndrome de Down.

(Música)

Comenzamos la semana en "La aventura del saber"

en la siempre grata e ilustre compañía

de don Rafael Ansón para que nos ayude a mejorar

en una asignatura vital, esencial: cultura gastronómica.

Hoy nos propone hablar de las guías gastronómicas.

Bienvenido. Buenos días.

Las guías han sido fundamentales,

especialmente la guía Michelin,

para explicar los lugares donde se hacía alta cocina.

Pero es verdad que casi todos eran franceses

y poco a poco ha ido evolucionando.

En España, lo que hicimos fue sacar la guía Campsa y Repsol.

Este tipo de guías está un poco obsoleto.

Entre otras cosas, no puedes esperar todo un año

para que te digan dónde se come bien.

En Madrid se han abierto, desde abril del año pasado,

como 30 restaurantes magníficos. Hay que contarlo.

Para eso existe Internet. Claro.

Evidentemente, las guías están en Internet.

Pero siguen siendo anuales, y eso es lo que había que cambiar.

Nosotros tenemos un proyecto para cambiar completamente

y que las calificaciones y los comentarios y sugerencias

se hagan a diario.

Cuando descubramos un lugar donde valga la pena comer,

lo vamos a contar a la gente para que lo sepa.

Por otro lado, necesariamente, habría que hacer eso

para competir con los espacios como TripAdvisor,

como todos aquellos lugares en Internet

donde los propios comensales dan sus opiniones

y orientan a la gente.

Es verdad que yo creo que es más fiable una información

con una fuente fiable,

que simplemente unos comentarios de personas

que son más o menos espontáneos

y motivados muchas veces por el buen o mal humor que esté.

Claro, aparte, no son muy abundantes.

Si fueran miles de personas las que hablan, vale.

Pero si son dos, tres, cuatro... En cualquier caso, es mejor que nada.

Yo creo que siempre la información es buena.

Además, me parece que Internet ha permitido

pasar del diálogo, que se iniciaba, al coloquio.

Cualquier persona puede iniciar información.

Eso es muy positivo.

Está muy bien que alguien diga: "Me han tratado muy mal.

Lo que comí no me sentó bien". Yo lo puedo tener en cuenta.

Puedo observarlo con carácter general.

Mejor eso que nada. Claro.

Yo soy muy partidario de la información.

Muy bien, muchas gracias.

(Música)

Philippe Halsman es el autor

de algunas de las más conocidas imágenes fotográficas del siglo XX.

Fotógrafo de vanguardia en su juventud,

Halsman destacó durante décadas como fotoperiodista.

Y luego, como retratista.

(Música)

Si les mostramos la foto de un señor de rostro tan anodino

enarbolando una cámara fotográfica obsoleta

y les decimos que se trata de Philippe Halsman,

la mayoría de ustedes, a buen seguro,

no tendrán mucha idea de quién se trata.

Sin embargo, si les mostramos esta serie de fotografías,

¿a que sí que les suenan bastante?

Estas fotos, que de uno u otra manera

están instaladas en el imaginario visual

de varias generaciones,

fueron tomadas por el citado Philippe Halsman.

(Música)

Estamos en el marco de la exposición "Philippe Halsman: ¡Sorpréndeme!".

Esta gran muestra retrospectiva

es una de las más importantes realizadas hasta la fecha

en todo el mundo sobre este gran autor fotográfico.

La lleva a cabo la fundación La Caixa en el CaixaForum de Madrid

y anteriormente ha estado expuesta en el CaixaForum de Barcelona.

En el evento colaboran también

el museo fotográfico del Lycée de Lausana

y el Philippe Halsman Archive,

la institución que gestiona la familia de Halsman

y que guarda la mayor parte del legado fotográfico de este autor.

(Música)

La exposición contiene algunas de sus más famosas e icónicas fotos,

junto a otras menos conocidos

e incluso material de trabajo inédito para el público hasta la fecha.

-La exposición tiene cuatro ámbitos.

Hay reunidas unas 400 obras, más o menos.

Es muy excepcional, es la primera vez que esto se reúne.

Y es la primera vez que esto se muestra en España.

Y una vez que se acabe será complicado volver a reunirlas.

-Vamos a saber algo más sobre este fotógrafo.

Philippe Halsman nació en Riga, Letonia, en 1906.

Y murió en Nueva York en 1979.

De familia de clase media-alta de origen judío,

Halsman fue educado para ejercer de ingeniero.

Ya desde muy pequeñito, con 15 o 16 años,

le regalaron una primera cámara fotográfica.

Y cuando hace su primer revelado en casa,

se queda fascinado con el resultado.

A finales de los años 20, en toda esa Europa del Este

había una campaña bastante importante antisemitista.

Y él, que estaba dando un paseo con su padre por el Tirol,

accidentalmente, su padre muere

y le acaban acusando a él de asesinar a su padre.

Afortunadamente, su hermana pequeña empieza una campaña para salvarle,

porque le condenan a diez años de aislamiento.

Y con la fortuna de contar con el apoyo de gente intelectual,

como Einstein o Sigmund Freud, consigue salvarse.

Por otro lado, un ministro francés le da asilo político en París.

(Música)

-Tras su liberación, Halsman llegó a París en 1932

y empezó a ejercer de fotógrafo profesional

tomando contacto con la vanguardia europea,

que por aquel entonces tenía en la capital gala

su centro de operaciones.

Sus trabajos más experimentales se expusieron en varias ocasiones

en la galería Pléyade, que fue una de las primeras galerías

especializadas en organizar exposiciones

de fotografía de vanguardia.

Realizaba gran cantidad de retratos de personajes célebres,

como Le Corbusier, André Malraux o Marc Chagall.

También efectúa puestas en escena,

composiciones o montajes fotográficos de gran impacto visual

jugando, sobre todo, con las posibilidades expresivas

del encuadre, la iluminación,

militando dentro de la corriente de fotografía de vanguardia

autodenominada Nueva Visión.

Halsman simultaneaba en aquella época su creación artística

con otros trabajos alimenticios en determinadas publicaciones

y, sobre todo, haciendo fotografía publicitaria.

Un género que, por aquel entonces,

estaba empezando a tomar carta de naturaleza.

(Música)

La felicidad parisina de la que disfrutaba Halsman

empezó a truncarse con la amenaza antisemita

de la llegada de los nazis.

En 1941, consiguió ponerse a salvo trasladándose a Nueva York.

Halsman tuvo suerte al llegar a EE.UU.

Al poco tiempo, se fijó en él la revista Life.

Una revista que apostaba por la fotografía

como elemento fundamental de su discurso

y entre su plantilla, en lugar destacado estaba Halsman,

que colaboró con ella durante 30 años,

llegando a realizar 101 portadas.

Cuando fotografió a Einstein, a quien conocía bien en persona

y sabía de su gran sentido del humor,

Halsman intentó prescindir de ese conocimiento

y mostrar en la foto la imagen serie, incluso triste,

de un científico atormentado por la idea

de que sus conocimientos hubieran servido, a la larga,

para crear un instrumento tan mortífero y letal

como la bomba atómica.

(Música)

Lo más conocido de la variada y extensa obra de Halsman

son sus retratos.

Él decía: "El retrato es, ante todo, un instrumento psicológico.

Cuanto más simple y auténtico, más conmovedor".

-Él, por su carácter, conseguía hacer

que la persona retratada estuviera muy cómoda e hiciera cosas

que con otros fotógrafos quizás no haría.

Asimismo, hacía sus puestas en escena,

que eran muy diferentes y muy originales.

Nada que ver con lo que se hacía en ese momento.

-Halsman conjugaba el ser perfeccionista y metódico

a la par que un poco loco.

Su pericia técnica y su seriedad profesional

contrastan y se complementan

con una gran dosis de imaginación y sentido del humor.

Halsman siempre se sintió inclinado al surrealismo,

corriente artística con la que tomó contacto

en su juventud parisina.

Era gran admirador de Jean Cocteau,

uno de los padres del movimiento surrealista.

Y llegó a su culminación con el trabajo

con su amigo y colaborador durante décadas, Salvador Dalí.

Dalí y Halsman, dos titanes de la creación,

frente a frente.

Juntos colaboraron durante casi 40 años,

complementándose a la perfección

y haciendo de su trabajo en común un fiesta.

Halsman ponía su pericia técnica y su pequeña dosis de locura

y Dalí prestaba su carismática y fotogénica imagen personal,

su desbordante imaginación y su inagotable talento.

(Música)

Dalí era el protagonista de todas las fotos,

resultando ser siempre un modelo visualmente resultón.

Hasta el punto de llegar a hacer un libro fotográfico

cuyo eje central no era ya el propio Dalí

sino su enhiesto bigote.

(Música)

El trabajo más emblemático de la extraña pareja de locos amigos

fue, sin duda, la celebérrima instantánea

titulada: "Dalí atomicus".

Todo un portento de técnica e imaginación

que muchas décadas después sigue pareciéndonos

una foto impactante de rabiosa modernidad.

-Tuvieron que repetirlo 26 veces, y había 4 personas en el estudio.

Colgaron un lienzo

donde estaba la foto de "Leda atómica"

y a partir de ahí, había dos personas que tiraban un agua y unos gatos

y luego, cuando contaban un poquito más, saltaba Dalí.

Ahora nos parece más fácil,

pero estamos hablando de los años 40 y 50,

en que la fotografía herramientas totalmente distintas.

A Marilyn Monroe la conoce

cuando ella era aspirante a actriz en Hollywood.

Hizo una serie de fotografías a estas aspirantes.

Y ya desde el primer momento comprendió que ella destacaría.

-Halsman fotografió a Marilyn durante diez años.

En esta serie de 1949, vemos a una jovencísima Norma Jean

haciendo un catálogo de gestos ante distintas situaciones dramáticas

a modo de fotocastin.

Esta otra serie del 52, "La entrevista",

es un reportaje hecho por Halsman para la revista Life.

Allí vemos a Marilyn interpretando mediante el lenguaje corporal

el rol de cómo una seductora actriz

que intenta conseguir del productor un papel en la película.

En abril de ese año, Marilyn fue portada de Life

con esta hiperconocida foto

en la que Marilyn se muestra a cámara con gesto pícaro y sugerente.

Hay todo un género fotográfico en torno a Marilyn vista por Halsman.

Las fotos más icónicas de la rubia más famosa

de la historia del cine salieron de su laboratorio.

Halsman no solo hizo con Marilyn instantáneas reales

sino que también ejecutó fotomontajes

y manipulaciones de retratos de ella tomados con anterioridad.

Entre los trabajos más emblemáticos de Halsman

está la serie de saltos fotográficos protagonizados por Marilyn Monroe.

La saltología, "jumpology" en inglés,

es la técnica fotográfica marca de la casa de Halsman.

Él consiguió hacer una sesión de fotos

y ahí le habló del proyecto de la saltología.

Ella, al principio, se asustó muchísimo.

No le gustaba nada la idea.

Pero seis meses después, una vez que ella era más conocida,

y empezaba a ser de verdad famosa,

tuvo una sesión de cuatro horas en las que consiguió 200 saltos

que son muchas de las fotos que tenemos aquí expuestas.

-Esa maratoniana serie de saltos con Marilyn

tenía como objetivo obtener la foto perfecta

que llegó a ser de las más famosas portadas de la revista

y consolidar su fama.

La saltología consiste, básicamente,

en hacer saltar frente a cámara al sujeto fotografiado

y retratar justo el instante en que está en pleno vuelo.

El objetivo no es solo obtener una instantánea visualmente atractiva

y visual y chocante, sino obtener la máxima expresividad.

Todos estos saltos están bien, pero ¿para qué sirven?

Toda nuestra civilización,

comenzando por nuestra temprana educación,

nos enseña cómo disimular nuestros pensamientos.

Todo el mundo lleva una armadura, nos escondemos detrás de una máscara.

Durante el salto el sujeto, en un repentino arrebato de energía,

se ve sobrepasado por la gravedad.

No puede controlar sus expresiones, sus músculos faciales.

La máscara cae.

La verdadera personalidad se vuelve visible.

Y uno solo tiene que atraparla con su cámara.

(Música)

La serie de saltos que realizó Halsman

durante la década de los años 50,

quedó finalmente reflejada en un libro, "The jump book",

que contiene más de 170 fotos de saltos de personajes conocidos.

Halsman hizo saltar frente a su cámara

a toda una galería de los personajes más significativos

del arte, la cultura y la política de su país.

(Música)

-Lo que me parece increíble

es que un personaje como Halsman

hiciera saltar a Nixon o a los duques de Windsor.

Eso me parece...

Por eso digo que debía tener una personalidad muy especial

para conseguir eso.

-Las fotos de saltos de Halsman

no solo son un catálogo de expresiones espontáneas,

sino que constituyen todo un tratado cinético

del estudio del movimiento del ser humano

ejecutando la acción de un salto.

(Música)

Cuando la hegemonía de la fotografía empezaba a ser puesta en solfa

por la llegada de otros medios emergentes

como el cine o la televisión,

Halsman se empeñó en defenderla y dignificarla

como medio de expresión,

buscando nuevos aportes creativos

que modernizaran y pusieran en valor el medio.

En 1947, aprovechando sus conocimientos como ingeniero

y su experiencia profesional,

diseñó incluso una cámara fotográfica de doble objetivo,

de película nueve por 12 de gran formato

que daba mucha calidad de imagen y posibilidades expresivas

sin resultar excesivamente aparatosa.

Su afán por estar al día a nivel técnico y artístico

se palpa, por ejemplo, en la serie fotográfica que hizo

con el rostro del artista Andy Warhol,

en la que Halsman interpretaba y asumía

la estética del "pop art", en pleno auge en ese momento.

Halsman, metódico y perfeccionista, se tomaba muy en serio su trabajo,

pero no dudaba en reírse de sí mismo llegado el caso.

La muestra exhibe una curiosa y divertida colección de prismas

que el autor realizaba año tras año

para felicitar las Navidades a sus amigos.

En estas tarjetas navideñas,

él y su familia salían haciendo bromas y gamberradas

autoparodiando su trabajo fotográfico.

Por fortuna para Halsman,

su trabajo gozó siempre en vida de gran reconocimiento y prestigio.

Pese a lo cual, nunca se le subió el ego a la cabeza.

En el fondo, debía seguir siendo aquel niño letón

que a principios del siglo XX se asombró

cuando vio el resultado de su primer revelado fotográfico

dentro de un cuarto oscuro.

(Música)

(Música)

Dentro de la serie de libros que Pedro García y Francisco Castaño

han ido dedicando a la difícil tarea de educar a los hijos,

acaba de aparecer este:

"A salvo en la Red".

Una extensión de "Aprender a educar 1"

y "Aprender a educar 2".

Porque, ¿cómo vamos a aprender a educar a nuestros hijos

si no sabemos protegerlos de los peligros de Internet

y las redes sociales?

Recordemos que ambos, desde sus diferentes ángulos,

el profesor de secundaria Francisco y deportista de élite Pedro,

llevan varios años ayudándonos en una tarea difícil, sí,

pero que puede aprenderse. Bienvenidos.

-Gracias. -Gracias.

Porque se puede aprender a educar, eso está claro.

-Y obligatorio.

Más que se puede, se debe aprender a educar.

Se debe aprender.

¿Cómo controlamos lo que nuestros hijos hacen en Internet?

-Hay muchas formas, a través de aplicaciones...

pero nosotros abogamos por el estar pendiente

y ver qué están haciendo en cada momento,

qué aplicaciones utilizan, a qué juegos juegan,

y qué páginas de Internet consultan.

¿Hay un tiempo óptimo, por edades?

A ver, a los 12 años, diez minutos, a los 14, 15...

No, yo no me atrevería a decir tanto.

Pero sí que es verdad que hemos de limitar el tiempo.

Lo importante no es el tiempo que han de jugar

sino el tiempo que han de tener para hacer otras cosas.

Tienen que tener tiempo para hacer sus tareas del colegio.

Eso es fundamental, es su responsabilidad. Marcado.

Tienen que tener un tiempo para hacer deportes y otras actividades.

Y luego, también hay una o dos cosas importantes.

Una, tiempo para estar en familia, hablando, sin estar conectados.

Y también algo de tiempo para aburrirse.

No olvidemos que el aburrimiento agudiza el ingenio.

Los niños se tienen que aburrir, no tenerlos todo el día activos.

Claro.

Y vamos a ver, ¿qué le decimos a nuestros hijos

antes de que se aventuren en la Red?

Pedro, ¿qué les decimos?

"Mira, ten cuidado, que te va a pasar esto".

¿O no hace falta?

Lo primero sería definirles qué es la Red.

Lo segundo, para qué van a utilizar la Red.

Porque la Red tiene muchos usos.

Y una vez ellos deciden para qué la quieren,

a prevenir un poco sobre los peligros que pueden encontrar. Sin demonizar.

No nos olvidemos, son nativos digitales.

Ellos ya están dentro de la revolución tecnológica

y hay muchas oportunidades en la Red y las redes sociales.

Cuando se usan bien.

Entonces, hay que hablarles de los peligros.

Pero al principio ellos, como son jóvenes,

y la edad de inicio cada vez es más temprana,

estar acompañándoles y decir: "Esto puede ser peligroso".

Y los peligros que hay son varios.

Lo que pasa es que no hay que alarmar demasiado.

Si no, la gente diría: "No nos conectamos a Internet".

Internet se necesita y las redes sociales también.

¿Y hay una edad fetén para eso?

O depende del crío... El uso.

Hacemos una distinción: teléfono móvil, "smartphone".

Teléfono móvil es para llamar y mandar mensajes cortos.

Con lo que empezamos casi todos nosotros.

"Smartphone", es una ventana al mundo.

Vídeo, imagen, música, redes sociales,

extraños al otro lado de la pantalla.

Entonces, cuando tú regalas un móvil o un "smartphone"

el uso que se le va a dar,

eso es lo que debes pautar con tu hijo.

¿Y por qué todos los críos quieren ser ahora "youtubers"?

Yo creo que vivimos en la sociedad de la inmediatez.

Ellos se creen que todo debe ser fácil.

Además, los "youtubers", más que el dinero que ganan,

porque yo creo que un niño de 14 o 15 años

lo del dinero sí que le importa pero...

Más que eso, es la popularidad.

Necesitan ser populares. Cuando cuelgan una foto...

Ellos tienen en el Instagram incluso la hora...

Ellos saben que si suben una foto entre las ocho y nueve de la noche

tienen más "me gusta" que si lo hacen a otra hora.

Entonces, yo creo que necesitan la popularidad

y el que todo el mundo hable de un "youtuber" o de otro

es lo que yo creo que ellos quieren.

Por eso tienen esa obsesión o esa intención todos.

Porque, además, la mayoría quieren ser "youtubers".

Quieren que se les rían las gracias. Claro, ahí está la historia.

Porque hay "youtubers" que tienen algún contenido aprovechable

pero la mayoría tienen contenidos de entretenimiento y frívolos.

Es como antiguamente ser popular en el cole.

Totalmente de acuerdo, eso buscan muchos de nuestros hijos.

Y cuanta más falta de autoestima,

más necesidad de esa aceptación o ese reconocimiento.

Con eso hay que tener mucho cuidado

porque poníais en el libro un ejemplo

de un valenciano, un chaval,

que le vino una cuenta descomunal a casa.

Porque hizo un canal... Contadnos esa historia.

Hicieron un canal de YouTube, querían ser "youtubers".

Entonces, le pidieron a la madre el número...

No, aceptaron un "banner" para hacer publicidad,

como querían subir,

la madre o el padre les dieron el número de tarjeta

para hacer un anuncio, que era muy poco dinero.

Y, al final, les llegó una factura de 100 000 euros. Descomunal.

Claro, lo pudieron solucionar.

Pero ellos iban aceptando, aceptando...

Y estas cosas no es habitual que pasen,

pero sí les pasó.

Al final, no sé a qué acuerdo llegaron

pero les había llegado una factura a casa de 100 000 euros

gastados en publicidad en YouTube.

¿Y cómo hacemos para que eso no ocurra?

Quiero decir, no dar nunca la cuenta al crío.

Que no tenga acceso.

O desmitificando eso que él piensa que es ser "youtuber".

Ser "youtuber", ser "influencer", son nuevas profesiones.

Llevan mucho trabajo.

Los contenidos nos pueden gustar o no pero llevan mucho trabajo,

de preparación, horas de grabación,

de composición de los contenidos, etcétera.

Y luego, hay que saber que la plataforma YouTube,

que es la que te cede esa plataforma como escaparate,

se va a quedar entre el 60 y el 70 % de lo que tú,

si eres capaz de recaudar en publicidad, etcétera.

No te va a llegar a ti.

Entonces, a los niños eso ya les calma.

Y que tampoco van a tener un millón de suscriptores en dos días

y claro, ¿los niños que quieren? El deseo de satisfacción inmediata.

Hay que hablarles de la realidad.

Yo no estoy en contra de que seas "youtuber",

pero que sepas que hay otros pasos y no te harás popular enseguida.

Eso ya... Te lo tienes que trabajar un montón.

Y tienes que estudiar, para contar cosas debes saberlas.

Exactamente. Todo eso.

¿Y cuáles son los peligros más frecuentes

a los que se enfrentan los críos en Internet?

-Peligros hay muchos. Como bien ha dicho Pedro,

no debemos demonizar las redes sociales.

Las redes sociales o Internet son muy buenas haciendo buen uso.

Sí que hay peligros, y son los mismos peligros, diría yo,

que pueden encontrarse nuestros hijos en la calle.

Lo que pasa es que el mayor peligro

no son los peligros, valga la redundancia,

sino que nosotros en la calle los acompañamos, los protegemos,

les decimos qué han de hacer, los llevamos al juego,

sabemos con quién van,

quiénes son sus amiguitos, los padres.

Sin embargo, en las redes sociales hay una falta de conciencia de riesgo

y ese es el mayor peligro.

Claro, peligros:

"Sexting", que envíen fotos de contenido sexual.

"Grooming", que haya una persona al otro lado con una máscara,

con una foto de alguien joven -El adulto.

y que quieren abusar de menores.

"Hacking", que les pirateen las cuentas

y las utilicen para hacer cosas con su nombre.

Y luego, el que está más de moda es el "cyberbullying".

Están acosando a un niño...

Si antes se hacía en el patio, se extiende a las redes sociales.

Entonces, que se estén metiendo con un compañero

en un grupo de WhatsApp,

o incluso hay aplicaciones exclusivamente para esto,

para acosar.

Y estas cosas son los peligros mayores.

-¿Cuál es la diferencia? Que en la vida, en la calle,

tú los intuyes, los puedes ver, los puedes tocar.

En la vida "online" están detrás de una pantalla.

Entonces, ahí sí que no sabes lo que te puede llegar.

¿Y qué podemos hacer contra eso?

Educar en el uso.

Educar en tener la privacidad.

Educar en: cuando tú cuelgas una foto,

la escalabilidad de esa foto, quién la va a ver, dónde.

¿Tú realmente quieres que te vean en todo el mundo

o que solo te vean tus amigos?

Dar información sobre el uso de las redes sociales

y el uso de todas esas aplicaciones.

¿Vosotros creéis que los padres saben que si un niño graba a otro

y lo sube a la Red, está cometiendo un delito?

Pues no lo saben, viven en una ignorancia

porque nos han llegado casos de personas que dicen:

"Fíjate lo que le ha pasado a mi hijo

que le quieren denunciar porque ha viralizado un vídeo".

Claro, es que viralizar un vídeo sin permiso de ese tercero

al que ha grabado, es delito.

Y ese delito conlleva condenas importantes.

También suplantar la identidad, hacerte pasar por otro.

Todas esas cosas no se saben.

¿Por qué? Porque los padres pensamos que Internet es para jugar.

Internet es para muchas cosas y no solo para jugar.

-Y hay que tener cuidado con el uso. -Incluso para etiquetar a un amigo

en una foto, por ejemplo, en Facebook,

se le debería de pedir permiso.

Porque a lo mejor yo no quiero que me etiqueten...

A lo mejor estoy con Pedro y no quiero que me etiqueten con él.

(RÍE)

-Claro, ¿y muchos padres qué hacen?

Cuelgan el desarrollo de su hijo desde bebé.

Y su hijo, con 18 años, dice: "¿Por qué hay tanto material mío?

¿Por qué hay tanto contenido audiovisual mío en la Red?".

A mí a lo mejor no me interesa que la gente me conozca.

Ya están saliendo aplicaciones, una es StepsLife,

para que tú recopiles toda esa información

y el día de mañana se la des a tu hijo.

Que él la abra y él la comparta. Claro.

Para que no seamos nosotros, los padres.

"Mira, qué bonito el bebé".

Y yo no quiero estar en la Red.

Es importante que los padres también lo conozcamos.

Qué bueno.

Oye, ¿y los videojuegos?

¿Qué pasa con los videojuegos?

Es prácticamente imposible evitar que los niños jueguen a videojuegos.

Podemos hacer lo que habéis dicho hasta ahora,

que hagan otras cosas también.

Extraescolares, estar en casa y todo eso.

Pero ¿cómo controlamos

que los videojuegos no sean excesivamente nocivos?

Porque suele haber una tendencia hacia lo nocivo, yo no sé por qué.

No sé si es que está en la naturaleza humana.

Porque son más divertidos los juegos agresivos y violentos.

Son más divertidos.

Claro, me ha gustado lo que has dicho.

"Hacer otras cosas también".

Lo que no puede ser es única y exclusivamente

"smartphone", videojuegos... ¿Cómo lo podemos controlar?

Son las pautas que ponemos.

¿Dónde se ha de jugar? En el salón de casa.

No podemos dejarles una pantalla con una consola en su habitación

y que estén ahí todo el día. Y limitar el tiempo.

Y luego, los juegos, buscar que sean adecuados a la edad.

Por contenido o por edad.

Y estar pendiente, y cuando hacen una cosa,

hablarlo con él.

Nosotros veíamos antes...

Yo he visto películas de la II Guerra Mundial.

Yo soy muy viejo ya, muy antiguo.

Películas del Oeste, donde mataban a los indios,

los vaqueros eran los buenos y los indios los malos.

Y yo ni soy una persona violenta ni soy una persona racista.

Porque a mí me enseñaron esos valores.

Entonces, hemos de dar los valores. Que jueguen, está bien.

Pero con supervisión. Claro.

Y sabiendo lo que pensamos de lo que allí pasa.

No puedes dejar a un niño con una autoestima baja

en un juego de él va a ser el líder. ¿Por qué?

Porque a raíz de ahí puede generar ese mundo irreal, virtual,

donde él o ella se siente fantásticamente bien.

Cuando le sacas de ahí, empiezan los problemas.

O repite la misma actitud que tiene aquí de líder agresivo...

o se hunde en la miseria porque no siente

el reconocimiento que siente cuando juega.

Ahí es cuando puede haber problemas.

Pero si no, con un horario bien regulado,

sabiendo a qué juega, qué le aporta, ganar pasar pantallas...

Eso también puede ser crecimiento. Puede ser bueno.

Yo creo que la clave está

en algo que me habías dicho justo antes de entrar.

Y es tratar que los videojuegos o el uso de Internet

no cercene su creatividad sino que la fomente.

Claro, porque no solo la creatividad está en la pantalla,

sino que ellos también sepan jugar con otras cosas.

Ya de pequeñito te dan cosas de madera

para que desarrolles el tacto, los diferentes sentidos.

Pues no lo perdamos.

Con diez años, que no solo jueguen a la tablet.

Que no solo estén conectados a través del "smartphone".

Vamos a darles posibilidades para que esa creatividad,

para que empiecen a jugar con las cajas de cartón,

como han jugado nuestros hijos. -A mí me paso una cosa curiosa.

Un día, mi pequeño me pedía el móvil.

Y yo: "Ya se ha acabado".

Entonces, se empezó a aburrir, lo que decimos.

Y claro, ya habíamos montado, teníamos una caja de cartón en casa,

y me pidió permiso.

Yo lo grabé, me hizo ilusión, de esto hace dos o tres años,

porque vi cómo estaba haciéndose un barco con una caja.

El aburrimiento agudiza el ingenio.

Si no se aburren, les matas la creatividad.

Si están siempre jugando,

no tiene por qué tener esa creatividad.

Ya va condicionado a las reglas que hay.

Muy bien, ha sido un verdadero placer,

como siempre, compartir estos minutos con vosotros.

El libro es fantástico, como los otros dos.

Os esperamos aquí cuando tengáis otra cosa que contar

porque la verdad es que nos ha gustado muchísimo.

Vamos a seguir ayudando a los padres y madres

en la bonita tarea de educar.

Muy bien, muchísimas gracias. Gracias.

Seguimos, aprender de y con la experiencia.

Aprender trabajando en equipo, aprender del error, experimentar.

Esa es la apuesta de la asignatura de música

del colegio Lourdes de Madrid.

(Música)

-Lanza tú el primer sonido.

(Sonido electrónico)

-Dale, dale voz.

(Sonido electrónico)

-Ahora tú tienes que ajustar rápidamente.

-Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho.

-Esto es un día de lluvia. Ahora tú transforma.

(Sonido de lluvia)

Déjalo ahí.

Tú puedes mover el de arriba, baja la velocidad.

(Sonido galáctico)

Eso es ya más galáctico.

-El objetivo principal quizás

es el taller como laboratorio de experiencias,

de aprendizajes,

que ellos investiguen

sobre lo que es la música para ellos.

El museo es el resultado de sus obras, de sus esfuerzos.

Tiene el objetivo de compartir sus aprendizajes y experiencias

con otras comunidades, en este caso,

con la comunidad universitaria.

-Ellos vienen aquí a contar lo que han aprendido

y lo que han investigado, ese es el objetivo fundamental del museo.

-Desde la asignatura de Música hemos elaborado un proyecto

sobre cómo nos influye la música en nuestra vida cotidiana.

Empezamos sacando fotos de nuestra vida cotidiana,

algunas personas sacaron móviles.

Luego sacamos audios y, a partir de eso,

empezamos a elaborar un audio que finalmente lo unimos con un vídeo.

-Yo empiezo una investigación sobre socialización musical

en la ciudad de Madrid y, además,

de trabajar con músicos profesionales,

me acerco qué se está haciendo en las escuelas y en los colegios,

qué es lo que se trabaja sobre música.

Uno de los profesores que entrevisto

y que observo en sus clases es Alberto.

Me llama especialmente la atención por su implicación

a la hora de conocer e interesarse por qué es lo que hacen

verdaderamente los chicos y las chicas con la música,

enseñarles cosas que ellos no saben,

en vez de trabajar con lo que ellos sí saben.

-Una de las primeras cosas fue introducir la fotografía

para romper un poco con la tradición

que hay en el colegio

de lo que está bien y de lo que está mal.

Ellos buscan muchísimo la acreditación de los aprendizajes

y los conocimientos por parte de los profesores

y creíamos que para traer a su realidad

sus experiencias de sus contextos diarios

al colegio,

teníamos que empezar por algo que fuera más cercano

que plantearles directamente que tuvieran que hacer una creación

a partir de sus propias experiencias

pero sin una guía directiva,

con un acompañamiento por parte de nosotros,

pero a partir de sus ideas y de sus experiencias.

-El mayor choque en las primeras semanas con ellos

fue hacerles protagonistas del proceso.

Siempre, constantemente, nos pedían que nosotros les dijéramos

si era eso lo que queríamos que hicieran,

si lo estaban haciendo correctamente,

si eran esas las fotografías que tenían que traer, etcétera.

Y nosotros, constantemente, les teníamos que devolver:

¿Es eso lo importante para ti? ¿Es eso lo que quieres contar?

¿Es eso lo que quieres trabajar?

-Nos costó un poco porque es a lo que estamos acostumbrados,

a que un profesor nos diga que tenemos que hacer esto

y que si lo hacemos mal, nos suspende.

Nos costó un poco desarrollar nuestras ideas,

imaginar nosotros cómo hacerlo sin que nos dijeran

"así, sí", "así, no".

-Creo que ha sido una experiencia buena

porque también nos ha ayudado

a elaborar nuestras propias decisiones,

a contrastar opiniones entre compañeros y, finalmente,

no hemos necesitado la ayuda de ningún profesor

y lo fuimos elaborando nosotros solos.

-Muchas veces ellos terminaban una clase y decían:

"Hoy no hemos avanzado nada".

Yo les decía que sí habían avanzado, que habían discutido,

argumentando el por qué se ha hecho una cosa,

por qué para mí es importante una cosa

y debemos incluirla o no en el proyecto que estamos haciendo.

(Música)

-Quizás es un poco deconstruir,

si se puede utilizar esa palabra, que no sé si sería exacto,

sus procesos de aprendizaje en la escuela

y tratar de acercarnos a sus procesos de aprendizaje

fuera de la escuela y cómo aprenden ellos.

Tratar de juntar esas dos perspectivas

para hacer un trabajo propio y creativo.

En eso les ayudó mucho la participación de los artistas.

-Digamos occidentales, más modernos, como el funk,

como el rock.

(Música)

-Vinieron algunos colaboradores que conocían a Marta, a Alberto,

que nos explicaron que se hace música con muchas más cosas y, claro,

ese concepto nos marcó bastante.

-La actividad que habíamos preparado un poco era

he grabado de un vídeo, le he sacado sonido,

eso lo he hablado con Alberto, es muy interesante, se puede hacer.

Dura dos minutos y un poquito más, cerca de tres minutos.

Vais a crear la banda sonora de unos dibujos animados.

-Aquí estamos con Adolf Murillo, lo hemos traído para continuar

con el proyecto que empezamos el año pasado

de innovación e investigación en el colegio,

para que haga un taller.

Lo hemos traído al colegio porque estaba muy interesado

en que los chicos pudieran trabajar con el móvil en clase

y esta era una manera de que pudiéramos introducir

este tipo de trabajo de cara al futuro.

-El sistema es un proyecto de investigación

de la Universidad Politécnica de Valencia.

La idea era pensar en algo barato,

lo que hace este sistema

es crear una red donde se conectan todos los dispositivos a la red WiFi

y luego se sincronizan con el ordenador,

que es el que está centralizando todo el sistema.

Todo se monta dentro del sistema,

como una especie de cajitas donde se ponen los sonidos,

y luego con el móvil podremos lanzarlos y mover,

cambiar de velocidades, lanzar efectos

e ir transformando los sonidos a tiempo real.

(Música)

La editorial Almuzara publicó hace unos ocho o nueve años

un libro que se ha convertido ya en un pequeño clásico contemporáneo

de la gastronomía.

"Saber del sabor".

Ahora ha publicado este otro.

Una novela que tiene como protagonista a Marco Gavio.

Marco Gavio Apicio, un sibarita romano

al que se considera uno de los grandes gastrónomos antiguos.

Hemos invitado a Almudena Villegas,

la autora de esta novela sobre Apicio,

para hablar de la importancia de saber de gastronomía

y de lo relativamente fácil y gozoso

que resulta ir aprendiendo.

¿Qué tal? ¿Qué hay?

Encantada de estar con vosotros.

Oye, tu interés por Apicio empezó muy pronto, ¿no?

Mi interés por Apicio empieza en mi memoria de licenciatura

estudiando su obra.

En realidad, Apicio era solo un nombre

y a mí lo que me interesaba era su recetario, "De re coquinaria".

Que, realmente, recoge la tradición más elitista mediterránea.

El primer recetario que nos queda, históricamente, completo.

Tenemos noticia de otros recetarios, pero este es el primero.

Y de ahí en adelante...

Bueno...

Te ha seguido interesando, porque veo que en este libro,

en "Grandes maestros de la gastronomía"...

"De la historia de la gastronomía". Es el anterior a este.

Es el anterior a "Triclinium".

"Grandes maestros" son biografías de distintos gastrónomos

de todas las épocas y de todos los mundos posibles.

Se inaugura con una breve biografía de Apicio.

Porque, realmente, al final me empezó a interesar,

después de conocer la obra,

conocer al personaje.

Porque había una leyenda negra en torno a Apicio.

Bueno, el interés de las leyendas es desmontarlas, para el historiador.

Es decir, conocer exactamente qué es lo que está pasando

detrás de una historia que tiene sus truculencias,

sus extravagancias,

y detrás de esa historia había una persona.

Una persona tan interesante

que inaugura "Grandes maestros de la historia de la gastronomía",

y además, protagoniza "Triclinium", ya en otro formato.

No de biografía sino de novela histórica.

Y, además, nos da una información precisa y muy interesante

sobre cómo comían los romanos.

Pues sí.

Al final, después de tantos años de trabajar con romanos

y con gastronomía,

pues termino conociéndolos muy bien, de forma muy cercana.

Realmente, Roma es el gran mundo de la cocina.

Es donde promocionan los cocineros que, a pesar de ser esclavos,

tienen su importancia en la sociedad romana.

Y alguno alcanzaría a ser liberto. Sí, algunos eran libertos.

Pero tenían un cierto poder.

El cocinero de Apicio...

Que, por cierto, no fue un cocinero.

Apicio era un millonario... Un sibarita.

Era un sibarita, un hombre inteligente,

un hombre que con su fortuna avaló una deuda del capitolio,

a principios del reinado de Tiberio.

Entonces, no era un tonto que solamente comía.

Digamos que era un hombre poderoso, rico y capaz.

Con muy buena red de influencias,

y con poderes como para hacerse traer

alimentos exóticos de distintos países.

E incluso para visitarlos.

Él estuvo en Minturno buscando las gambas más grandes

que se podían comer en el imperio.

Tuvo capacidad de hacer eso, fletar un barco,

para ir a un sitio alejado de la capital, de Roma.

Tenía una relación muy estrecha con el propio emperador.

Una relación muy estrecha, era íntimo amigo de su hijo Drus,

que murió en tan difíciles circunstancias

que fue asesinado.

Parece, según tenemos constancia.

Él avaló, como te decía, la deuda del capitolio.

Y, de alguna forma, fue consejero de Tiberio también.

Oye, y volviendo momentáneamente al tema de qué comían los romanos.

Sí. ¿Qué cosas,

entre las que comían los romanos, no podríamos comer hoy?

¿Y qué cosas hemos olvidado que deberíamos recordar

y volverlas a comer hoy?

Esa es una pregunta difícil porque hay

lo que llamamos los historiadores de la alimentación,

la arqueología del gusto.

Entonces, los gustos han ido cambiando en la historia.

Hoy nos gustan unas cosas que entonces no gustaban y viceversa.

Por ejemplo, los asados, antes de asarlos,

se cocían.

¿Qué quiere decir esto?

Que esos tonos asados que tenemos ahora,

dorados, crujientes, no.

Tiene un motivo.

Porque las dobles cocciones evitaban que los alimentos tuvieran parásitos

y tuvieran ese tipo de cosas.

Además, los alimentos eran más blandos.

Era un mundo en que la dentadura no siempre era la que podía tener.

Que no se nos olvide la importancia de los dientes

en la masticación correcta.

Así que los alimentos, más blandos.

¿Y tú crees que hemos olvidado alguna cosa

del tiempo de los romanos en lo que respecta a la nutrición

que deberíamos recordar?

Se nos ha olvidado una cosa muy importante.

Se nos ha olvidado su memoria.

Es decir, atribuimos a civilizaciones posteriores

una cantidad de cosas que eran romanas.

Por ejemplo, los flanes.

El flan es romano.

Lo que pasa es que lo hacían, en vez de con azúcar,

con miel, algo de pimienta, y lo llamaban "tiropatinam".

Las torrijas romanas, también.

Aprovechamiento del pan, el pan frito...

La fritura es romana.

En general, los postres hechos con miel,

o con vinos muy melosos,

son de origen romano.

Y después, los hemos ido atribuyendo a todo el dulce,

a toda la repostería fina del mundo árabe,

cuando es el romano, en primera instancia,

el que realmente es el gran artífice

de una cocina elitista y una cocina muy trabajada.

Vamos ahora con el libro.

Es una novela que empieza con un dramatis personae

en el que vas contando cómo es cada uno...

Una pequeña biografía de inicio

para darte cuenta de con quiénes te vas a topar

nada más empezar la historia.

Me parecía que el lector,

al enfrentarse a nombres distintos a los nuestros...

Livia, Livila, Flavio, Druso...

De alguna forma, el explicar quién es quién

le puede ayudar.

Y en algún momento que te puedas perder,

siempre puedes recurrir a ese pequeño apunte, a esa chuleta,

y no hace falta memorizarlo todo si pierdes algo.

Sin embargo, no todos los personajes en una novela histórica...

Si bien los más importantes, desde luego, son reales,

hay ciertos personajes para completar las escenas,

para completar secuencias

que tienen, lógicamente, que ser supuestos.

No tanto imaginados,

porque hay, por ejemplo, un personaje muy importante

que era el mayordomo de la casa de Apicio.

Tiene mucha importancia en su obra también su mano derecha,

antiguo liberto, que nace el mismo que Apicio.

Es un personaje con un cierto paralelismo personal.

Son personajes que seguramente existieron.

Su cocinero, no sabemos cómo se llamaba.

Qué pena, no sabemos mucho de él.

Conocemos su obra con Apicio.

Pero había que darle cuerpo, vestirlo, darle color.

¿Cómo era la vida cotidiana en aquella época?

¿Es como nos la ponen

en las películas o las series sobre Roma?

Hay series muy buenas pero, en general,

una mala difusión

yo creo que ha hecho mucho daño a la historia romana.

Nos ha hecho creer, por ejemplo,

que los romanos comían 22 000 platos

y después vomitaban y seguían comiendo.

Eso es imposible, los romanos no eran Superman,

como hoy tampoco somos capaces.

Todas esas cosas no son ciertas.

Es decir, hacían lo que humanamente podemos hacer nosotros.

Por ejemplo, si te enfrentas a un bufet,

de esos bufets maravillosos con unas mesas...

con 500 variedades de cosas... De todo.

¿Se comieron todo aquello?

Bueno, se lo comieron entre muchos.

Pero, realmente, es un bufet para probar distintos bocados.

Ese era el concepto de un banquete romano.

En realidad, era un gran bufet

que se presentaban las cosas a la mesa

y uno elegía lo que quería tomar en la cantidad que quería tomarlo.

Pero ni un poco más ni un poco menos.

La novela la llamas "Triclinium", explícanos por qué.

Pues el "triclinium" tiene mucho que ver

con los comedores romanos.

Porque, además de llamarse así, el "comedor", la "estancia",

se llamaba "el lecho" donde se sentaban a comer.

"Triclinium" viene del griego, quiere decir "tres lechos".

Es decir, tres lechos puestos en forma de "U",

donde se pueden sentar tres personas en cada lecho.

Más que sentarse, recostarse.

Un poco así, cómodamente... Tipo hippy, vamos.

Mira, cuando llegas a casa muy cansado por la tarde,

te tumbas en el sofá, pues algo así debía ser.

Ese "triclinium" es el sitio

donde se producen las grandes conspiraciones,

donde ven las ambiciones,

donde la política de facto tiene un sitio,

y donde, además, se celebran los banquetes.

Antes nos has dicho de paso

que había como un lado en sombra de Apicio.

¿Has investigado en ese lado?

¿Has descubierto cosas a la hora de escribir la novela?

Curiosamente, me encuentro con un Apicio

bastante criticado por las fuentes.

Séneca, que es un personaje con solvencia moral

y prestigio suficiente como para no dudar de él en nada,

habla muy mal de él.

Habla muy mal de él, y otras fuentes también.

Pero me llama la atención el desprecio de Séneca.

Es una pregunta larga,

pero al final, Apicio suscita envidias,

la riqueza suscita fricción también entre distintas personas.

Y su posición, difícil, en la corte de Tiberio

porque él era el suegro del gran malvado de la época,

que era Sejano.

Lo casó con su hija Apicata,

que tiene un papel estelar en la historia, doloroso.

Y muy trágico.

La historia de Apicio con su hija, por culpa de Sejano,

es una gran tragedia,

Entonces, toda esta historia, todas esas críticas, envidias,

me interesaba levantar un poco aquello

y averiguar qué pasaba detrás.

Aun así, te digo que he estado muchos años con Apicio,

he investigado muchas bibliotecas, he hecho muchos viajes de estudio,

y al final me he encontrado con un personaje

sumamente interesante, humano, real...

Y poderoso, con todo lo que supone eso.

Eso tampoco ha cambiado mucho.

La manera de sufrir o de beneficiarse

del poder del que uno dispone...

Eso es...

El poder es el poder. (RÍE)

Ha sido hace 2000 años, sigue siendo ahora,

y será dentro de 20 siglos.

El poderoso...

Digamos que los hombres siguen siendo iguales.

No somos muy distintos de los romanos,

nada más en que llevamos un teléfono y disponemos de tecnología.

A Roma le quedó un átomo por acercarse a la tecnología.

Estaban en disposición de conocer,

llegaron a conocer materiales,

llegaron a conocer una cierta técnica,

que les hubiera puesto en disposición.

Pero la civilización se quebró

en un momento que el avance y el progreso se quebraron con ella.

Muy bien, Almudena.

De verdad, ha sido un verdadero placer

compartir estos minutos contigo.

Muchas gracias por tus libros.

Muchas gracias, especialmente, por esta novela.

Que tenga un gran éxito, y que te vaya bonito.

Muchas gracias.

Seguimos.

Con el objetivo de reinterpretar

edificios y lugares significativos de Madrid,

36 artistas contemporáneos

se han reunido bajo el proyecto "Miradas sobre Madrid".

(Música)

-Hemos estado eligiendo a ver qué arquitectos.

Hemos intentado coger los número uno, lo mismo que los fotógrafos,

y los artistas también son de primer nivel

dentro de Arte Down.

Cada equipo se ha reunido y ha decidido

cuál era el monumento, el edificio,

el espacio que querían plasmar en esta exposición.

Curioso, porque han elegido edificios antiguos, clásicos,

edificios modernos...

Es una mezcla, que es lo que es Madrid.

Una mezcla de distintos estilos arquitectónicos.

(Música)

-Hemos ido haciendo fotografías

a las que se les mira desde Repsol

de la calle Inurria.

Está en la plaza de Castilla, al lado.

Yo he pintado óleos encima de las fotografías.

Soy un artista, estoy orgulloso.

A mí me enseñó José Manuel Ballester sus fotografías.

Yo he ido a su estudio.

A mí me enseñó a manejar el lápiz digital.

Y también me enseñó unos objetivos profesionales.

-Nuestro proyecto es un poco diferente.

Realmente, lo que nosotros hemos hecho

es un soporte en el que contamos las diferentes visiones

de todos los participantes del Nudo de Cibeles,

que es nuestro tema.

Ese soporte, realmente, es un periódico.

Es nuestro proyecto, El Cibelino.

Que es el soporte que muestra tanto las fotografías de Rafa,

los dibujos de Victoria,

y textos que hemos escrito entre todos

y que ha maquetado el estudio de arquitectura.

Hemos creado una maqueta del Nudo de Cibeles

con una lámpara que se compone de las láminas

de las hojas del periódico.

(Música)

-El resultado ha sido lo que vemos, espectacular.

Y creado una relación muy bonita

entre arquitecto, fotógrafo y artista con síndrome de Down.

Han participado en los talleres de ellos.

Algunos fotógrafos les han enseñado a hacer fotografías.

Algunos han hecho una maqueta juntos.

Y bueno, este es el magnífico resultado.

(Música)

-Fue un gran reto cuando me avisaron para colaborar o participar

en esta exposición,

de estos equipos de un artista con síndrome de Down,

un arquitecto y un fotógrafo,

para hablar sobre distintos edificios en Madrid.

Decidimos entre los tres acometer el Casón del Buen Retiro,

un edificio muy bonito e importante

al lado del Retiro, en Madrid,

que ha pasado por muchos derroteros.

Desde palacio real a museo, a la situación actual.

Ha sido una verdadera maravilla

trabajar con los tres, sobre todo con Álvaro.

Me ha enseñado un montón de cosas.

A no tener tanta prisa, a no ser tan...

Es impulsivo, da gusto. Deberíamos aprender mucho de ellos.

(Música)

-Gracias a la labor de personas

como todos los que componen Arte Down y Down Madrid,

poco a poco, esas barreras se van superando.

La integración cada vez está más latente.

Creo que se valora cada vez más

el trabajo tanto artístico como de cualquier tipo.

En muchísimas empresas tienen personas con síndrome de Down,

son muy valoradas.

Y en cuanto a lo artístico, yo creo que también.

Tienen otro ritmo, les cuesta más llegar,

Y también tienen más mérito, puesto que les cuesta más llegar.

A nosotros nos gusta resaltar sus capacidades,

que la gente conozca el mundo del síndrome de Down

en sus capacidades.

He aprendido muchísimo con esta exposición.

Y yo creo que eso es lo que esta exposición va a hacer.

Que más gente, como yo, aprenda y vea de lo que son capaces.

(Música)

La colección Signo e Imagen de la Editorial Cátedra

acaba de publicar este libro.

"Bajo el signo de la melancolía. Cine, desencanto y aflicción",

de Santos Zunzunegui.

Se trata de un ensayo profusamente ilustrado

sobre las películas que se diría inducen a la melancolía

tanto por el carácter mismo de las historias que cuentan

como por la materialización en imágenes

de que se valen para contarlo.

El origen del libro tiene que ver con una serie de conferencias

que el autor dio en la Escuela Normal Superior de París.

Especialmente interesante resulta el capítulo

que dedica a Orson Welles,

cuyo cine tiene mucho que ver, precisamente, con la melancolía.

Otro capítulo se dedica a Goddard, otro a Visconti.

Hay referencias a películas tan diferentes

como "Paseé con un zombi" y "Los muertos".

Un libro para amantes del cine.

Antes de marcharnos hoy,

queremos contarles que Los Secretos ofrecen un concierto especial

en beneficio de la Asociación de Cirugía Turkana

en la sala Galileo Galilei de Madrid.

Será en formato de quinteto acústico

y los beneficios se destinarán a dotar de medios

a cirujanos que intervienen en esta zona de África.

Estas imágenes que estamos viendo

son de la última campaña quirúrgica,

y están tomadas en enero de este año.

(Música)

Nos vamos.

Volvemos mañana con un nuevo Taller de Convivencia

en compañía de Laura Rojas Marcos

en el que trataremos sobre lo que se sabe

acerca del efecto de los videojuegos en la mente infantil.

Entre otros contenidos de interés, como qué ha pasado de relevante

en el último congreso de móviles

en el último congreso de móviles

que tuvo lugar hace unas semanas en Barcelona.

Lo dicho, volvemos mañana.

Buen día a todos, feliz lunes.

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  • La aventura del saber - 20/03/17

La aventura del saber - 20/03/17

20 mar 2017

Ofreceremos los reportajes "Philippe Halsman. Fotografías" y "Exposición Miradas sobre Madrid". Además, entrevistaremos a los asesores familiares Pedro Gª Aguado y Francisco Castaño y a Almudena Villegas, historiadora y escritora.

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