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Para todos los públicos La aventura del saber - 18/09/14 - Ver ahora
Transcripción completa

Hola, muy buenos días.

Llevamos desde el lunes ofreciéndoles esta primera temporada

desde Melilla y desde manera deliberada hemos querido esperar

hasta nuestro último día aquí para hablarles del principal

atractivo turístico que encierra la ciudad.

Quizá no sepan que Melilla, después de Barcelona,

es el principal exponente del modernismo en nuestro país

y el escaparate más interesante de todo el continente africano.

Aquí hay catalogados más de 500 edificios salpicados

por todos los barrios.

En esta "Aventura del saber" vamos a hacer una ruta

que les va a encantar y a sorprender, se lo aseguro.

Bienvenidos.

Hablar de modernismo en Melilla es hablar de un arquitecto

de la escuela de Barcelona.

Enrique Nieto produjo una amplísima obra

como seguidor de Luis Domecq y Montaner.

Por su puesto, hubo otros maestros y otros estilos

y en sólo cinco minutos pueden pasear y encontrarse

art déco, edificios historicistas, clasicistas y eclécticos,

entre otros.

Es mucha belleza para disfrutarlo sin prisa,

sólo tienen que alzar un poco la lista para darse cuenta.

Vamos a seguir hablando de arquitectura

pero antes nos trasladamos hasta el Hospital del Rey,

un emplazamiento que forma parte de la historia

de la fortaleza de Melilla la vieja.

Desde el siglo XVIII alberga documentos y fondos

de su rico patrimonio bibliográfico.

Estamos en el patio, en el claustro de la planta baja

de este Hospital del Rey que fue ideado y edificado

en la segunda mitad del siglo XVIII por ingenieros militares

dependientes de la corona en ese momento.

Fue transformado, rehabilitado y restaurado

a partir de 1991 específicamente como archivo histórico de la ciudad.

Desde 1996-1997, coincidiendo con el quinto centenario

de la ocupación de Melilla, por la casa de Medina Sidonia

y luego por la corona de Castilla, se ha convertido en un archivo

que se conoce como Archivo General de Melilla

pero que incardina dentro de su estructura

otros complejos archivísticos, bibliotecarios,

documentalistas e, incluso, expositivos y museísticos.

Se puede decir de una manera muy sencilla y estructurada

que está el Archivo General de Melilla

que es documentación eminentemente de origen administrativo,

el Archivo Histórico de Melilla que es documentación

propiamente histórica, que se remonta desde 1538,

que es su documentación más antigua, hasta la actualidad

con protocolos notariales que se han elaborado en el siglo XX.

Las colecciones gráficas que tienen el archivo fotográfico

fundamentalmente en varios soportes, papel, cristal y audiovisuales.

La serie de cartografías, réplica y original desde el siglo XIX,

XVIII y algo del XVII y del siglo XX.

Una serie también muy interesante que son estampas y grabados

con litografías de imprenta, hay más de un millar

que hacen un recorrido por Melilla, Ceuta y el norte de África

en general sobre la impronta cultural

a través de las publicaciones gráficas de final del siglo XIX

y el primer tercio del siglo XX.

Luego, como complementos, salas expositivos

porque los archivos en sí no son entes cerrados

sino que son entes que deben abrirse al público

y la mejor forma de visibilizarlos es exponer esa documentación

textual, gráfica, a través de la iconografía,

través de las exposiciones.

Ahora mismo tenemos varias exposiciones en el Hospital del Rey

dedicadas, algunas históricas, a la Melilla de ayer

comparada con la Melilla de hoy.

Documentaciones propiamente ya históricas con documentación inédita

muy poco conocidas del siglo XIX.

Y otra exposición más gráfica que se centra en la personalidad

de un interventor militar, Emilio Blanco Izaga,

y en su impronta en el protectorado entre 1927 y 1945.

Dentro de ese organigrama que hemos citado

del archivo General hay un apartado muy interesante

que son las colecciones gráficas.

El archivo fotográfico, la sección de grabados y la cartografía,

pero si hay que elegir cuál es el tesoro fundamental,

la pieza indispensable dentro del archivo, la más valiosa,

esa sería una Cédula Real firmada por la emperatriz Isabel,

esposa del emperador Carlos I de España y V de Alemania,

comunicando al ayuntamiento de Purchena, en Almería,

la toma de La Goleta.

Representaba un serio peligro, el peligro del corso,

el peligro del turco porque el imperio español,

digamos que en la otra parte de la confrontación en el Mediterráneo

era el imperio turco, el imperio otomano,

y en este caso una gran alegría para Purchena

suministrada, nada menos, que de la mano caligráfica

de la propia emperatriz.

En el documento se reseña, finalmente, esa signatura,

no con su nombre sino poniendo "Yo, la Reina".

Sí que es muy significativo de la realeza

y de la carta de naturaleza tan importante que tiene

este documento que, como digo, es el tesoro fundamental

del archivo histórico.

Dentro de las colecciones gráficas del Archivo General de Melilla

destaca especialmente por su impacto visual

lo que es la serie cartográfica.

Podemos escoger unos ejemplos muy ilustrativos de esta realidad.

La primera que he elegido es una carta veneciana

que se llama "Carta de la barbarie",

lo cual ya es elocuente.

Es de 1775 y lo interesante de esta carta

no es solamente su belleza sino también los vacíos toponímicos

que ilustra.

De manera que no se conoce apenas nada salvo

la navegación de cabotaje que lleva por la cornisa africana

y que es una navegación de la época de las colonizaciones.

Ya digo que llamarse "Carta de la barbarie"

es un topónimo despectivo.

Podemos ver unos vacíos enormes como el propio desierto del Sahara

que está ocupando gran parte de esta carta.

Hay un salto cualitativo que se va a producir

cuando la cartografía se fija especialmente

en la ciudad de Melilla.

En ese sentido hay un año que es vital, el año 1922.

Es muy importante recordar que estamos a una década pasada

de la instauración del protectorado en 1912

y que Melilla se configura como la gran capital

de la región del rif oriental y, en general,

de todo el protectorado junto con Tetuán,

que es la capital administrativa, la sede galiciana

y la sede del alto comisario.

Este plano es de una importancia absoluta.

Es un plano único que está en esta sala cartográfica, no existe otro.

Se data en 1922 y fue realizado como regalo

al alcalde Cándido Lobera por conseguir en Madrid

que se consolidara la propiedad de los terrenos de labor

y los terrenos rústicos del ensanche de Melilla.

En la cartografía se aprecia extraordinariamente

lo exiguo del perímetro de la ciudad fortificada,

de la ciudad de las murallas, apenas nada,

si le quitamos incluso el puerto que también empieza a desarrollarse.

Luego, la realidad del ensanche, lo que es la Melilla extramuros

de 1922 en forma de abanico, donde se ha ocupado todo el espacio

y entre cuarteles y barrios incipientes

aparece un colonato que tiene mucha fuerza

y que demanda una serie de medidas que va a hacer que poco a poco

la ciudad deje de ser una ciudad militar para convertirse

en ciudad de plena raíz civil.

Esto tiene una importancia fundamental para Melilla

porque el entronque es con el protectorado.

Melilla no se entiende sin el protectorado

de manera que el proyecto era considerarla la Marsella

del Mediterráneo.

Que pudiera abastecer no solamente a la zona del rif oriental,

central y occidental sino también al oranisado.

En la parte de Orán había una demografía,

una población muy importante de origen español,

y había comunidades judías comerciantes muy importantes

que tenían sus redes económicas centradas en Melilla.

De manera que todo esto coadyuva a que Melilla

tenga un desarrollo urbanístico muy potente a partir de 1905-1906,

en el primer tercio del siglo XX, y que toda su expectativa económica

esté en función de la presencia española en el norte de África

se va desde 1912 a 1956.

Estamos en la sede de la exposición que se dedica

a un interventor militar atípico, un militar que protagonizó

una historia personal muy interesante

dentro del contexto del protectorado español en Marruecos,

entre 1912 y 1956.

Hablamos de Emilio Blanco Izaga, un personaje muy poco conocido

pero que tiene una impronta dentro de este desarrollo colonial

importante, no sólo como militar

sino también como arquitecto, como etnógrafo y como artista.

Emilio Blanco Izaga vio en el rif aquello que había traspolado

previamente de lecturas que había realizado sobre los atlantes,

sobre los tuareg, sobre todo el mundo mítico de la Atlántida

que trasmitió Platón y luego se ha ido concatenado en lecturas

y discursos del imaginario.

Él cuándo dibujaba, luego veremos que es un excelente dibujante,

a las chicas rifeñas campesinas que segaban el trigo

o hacían la cocina, las veía vestidas

con los peplos griegos y las dibujaba

de una manera dignificada porque pensaba que tenían dentro

una reminiscencia cultural que pertenecía a ese mundo mítico

de la Atlántida.

De manera que esta exposición, que va a ser itinerante,

que va a circular por Marruecos, por España y por donde se demande

porque tiene interés no solo para los españoles

sino también para los marroquíes.

Se compartimenta en varios bloques,

uno primero dedicado a la impronta como militar,

el desarrollo como interventor.

El interventor es un controlador tribal,

es un administrador que pone la alta comisaría de España

en Marruecos cerca del jefe nativo,

y es el encargado de controlar ese espacio.

Emilio Blanco, como veremos, no solamente se limita

a esa labor militar que es penosa por la rutina

y por el condicionamiento colonial sino que fundamentalmente

quiere mejorar el estatus y devolver las raíces culturales

que él piensa que están conectadas con el mundo mediterráneo.

En ese sentido, ofrecemos paneles desde el punto de vista

del arquitecto, del artista y, sobre todo,

destacamos los cuadernos de acuarela maravillosos,

cuadernos de campo que realizó in situ en el rif

entre esos dos estadios, entre 1927 y 1945.

Los recibos están llenos de vida, están llenos de historias,

están llenos de biografías que necesitan reconstrucción

porque realmente la reconstrucción del presente y del futuro

es imposible sin las raíces del pasado.

En ese sentido los archivos son unos servicios públicos abiertos

a todas las iniciativas y a todas las personas

que quieran verlo.

No solamente a investigadores muy sesudos y que quieran ver

documentación muy complicada, sino a todos los ciudadanos,

porque somos servidores públicos y esto es un servicio público.

Fundamentalmente el archivo es un diálogo cultural con su época,

con sus circunstancias, con su tiempo

y con las personas que los sustentan.

Enrique Nieto llegó a Melilla en 1909

y a él se debe en gran parte la personalidad de esta ciudad.

Los expertos dicen que para entenderla,

tenemos que pensar en ella como un singular museo arquitectónico,

tan diferente como exótico y diverso.

Este edificio, es un fiel representante del Modernismo.

Nos lo indica el amplio muestrario de flores que destacan

gracias al cromatismo del que presume la fachada.

Cerca de aquí, vamos encontrarnos con nuestro último invitado del día.

Mientras, les dejamos en buenas manos con Salvador Valdés.

Hola, hoy en "La aventura del saber",

vamos a hablar durante unos minutos sobre el derecho al olvido

y a la intimidad de Internet.

Este es el título de este libro recientemente publicado

por la editorial Cataratas y escrito por Alejandro Touriño.

Bienvenido.

Gracias por aceptar nuestra invitación.

Gracias a vosotros.

¿Quién manda en Internet?

¿Cómo se controlan los delitos?

De hecho, Internet no se controla, Internet se gestiona.

Hemos pasado de un mundo donde todos tendíamos a controlar,

a un mundo donde los proveedores de Internet

tratan de gestionar la interacción de los usuarios de ella.

Han cambiado los paradigmas de cómo nos comportamos.

Los Estados tienen hasta cierto punto capacidad punitiva,

pero hasta cierto punto, ¿no?

Lo que ha supuesto Internet es la ruptura de las fronteras,

tradicionalmente, las jurisdicciones acotaban la actuación

del particular dentro de las fronteras,

y sin embargo con Internet, se ha globalizado

cualquier interacción y un usuario puede estar

en contacto de manera directa con cualquier lugar del planeta,

con un solo clic y los conflictos se hacen más complejos,

de manera que los Estados y las jurisdicciones

han perdido valor y eficiencia a la hora de perseguir delitos en la red.

¿Cuáles son los delitos más frecuentes o más importantes?

Al final, tenemos que pensar que en entorno online

es muy parecido al offline, y que solo determinadas

características lo hacen algo distinto.

Pero lo que más nos encontramos a diario

son vulneraciones de derecho al honor,

insultos de sujetos a otros, temas de uso de la imagen

de una persona sin su consentimiento.

El hablar de la vida privada de las personas contra su voluntad,

temas de suplantación de identidad, temas más peliagudos

como amenazas o coacciones, como casos que se hallan en libro,

que han llevado a acoso a menores y han provocado

el suicidio de esos menores.

Tenemos situaciones realmente dramáticas y que solamente

con la difusión y conocimiento podemos hacer que eduque

a las nuevas generaciones en estos entornos y usos de Internet.

¿Hay esperanzas fundadas de que en algún momento

los distintos Estados o autoridades del caso puedan ponerse de acuerdo

y hacer que Internet vaya volviéndose,

aunque sea paulatinamente, más segura?

Siempre digo que Internet no es un territorio sin ley,

tiene sus propias normas y cada jurisdicción las aplica

en la medida que es posible.

Es cierto que cada vez estamos más globalizados

y si hace unos cuantos siglos los barcos salían de Europa

hacia América y se iniciaban los primeros movimientos migratorios,

y entre unos y otros había choques de civilizaciones,

ahora eso es mucho más acrecentado.

Lo que hay que hacer es darnos cuenta que estamos en los albores,

en los inicios de Internet y que las cosas llevaran su tiempo.

Hay materias, por ejemplo como los nombres de dominio,

donde eso se ha cubierto,

cuando tenemos un conflicto sea con quien sea,

en el lugar del mundo que sea,

en relación al nombre de dominio, tendremos un órgano internacional,

la OMPI, que nos permite poner fin a la solución,

con independencia de dónde está el sujeto y cuál es la infracción.

¿Cuáles son las normas que ya hay en Internet?

En España, el pertenecer a la UE, tenemos un ecosistema jurídico

similar al resto de países.

En España tenemos la Ley de Servicios Asociada

a la Información del Comercio Electrónico,

que es un poco como la gran norma en Internet.

Es la ley que nos dice quién es responsable en Internet,

qué podemos hacer y qué podemos dejar de hacer.

Junto a ella, confluyen y son de aplicación,

todo el resto de normas que ya existían

y que ahora tenemos que dar cobertura y aplicación

a estos entornos.

Ley de Protección de Honor, de Intimidad y de la Imagen del 82,

la misma Constitución Española, el Código Penal, el Código Civil,

son leyes no pensadas para Internet,

pero nos sirven para dar solución a los problemas que nos encontramos.

De hecho, en mi trabajo, siempre hay un Código Civil

de 1889 que sirve para dar solución

a casi la mayoría de los problemas que me encuentro en el día a día

en este tipo de situaciones.

Cuéntanos la génesis del libro, cómo empieza a gestarse.

Quizás por alguno de los casos que has llevado.

El libro tiene un culpable y es el prologuista, que es Mario Gascón.

Lo conozco desde hace muchos años, hemos trabajado juntos

y en verano del año pasado se puso en contacto conmigo

diciéndome que tenía un proyecto en mente,

que se lo había ofrecido de la editorial Catarata

y había pensado en mí para ello.

Era escribir un libro sobre eso que empezaba a barruntarse,

el derecho al olvido.

Como soy bastante propicio a enrolarme en aventuras

que me suenan interesantes aunque luego no sepa

cómo gestionarlas, el tema era muy retador

y le propuse escribir una obra que no estuviese pensada

para abogados sino para un público común.

Como dice Mario, escribe para tu madre

porque todo el mundo así lo entenderá.

Con esa intención, he hecho eso, escribir un libro,

una obra corta que no pretende ser nada más que mi experiencia

del día a día, y cuáles creo que son,

desde el punto de vista del usuario,

los puntos que se deben conocer de los entornos de Internet.

Desmitificar cosas como que nuestra navegación es anónima,

que no hay responsabilidad por los actos que nosotros cometemos,

cuáles son los límites de nuestras acciones,

cómo podemos frenar las acciones de los demás,

qué hacer en caso de conflicto.

Situaciones del día a día que tratan de abordarse

de forma muy amena.

Habrá derecho al olvido, pero habrá también recuerdo, quiero decir,

cuando uno comete un delito que sigue siendo peligroso

para los demás, habrá el derecho de quienes

puedan pensar que no es bueno, no sé.

Sí, el conflicto del derecho al olvido,

sobre el que también hay que poner encima de la mesa

ya que tengo mis dudas y mis momentos de pros y contras,

llama la atención que estamos en entornos distintos.

El derecho al olvido no es otra cosa que el derecho

del particular a poder dirigirse a un buscador de Internet,

por ejemplo, Google, que es el que ha dado lugar

a este supuesto, y que podamos dirigirnos,

cuando te tecleemos nuestro nombre y veamos enlaces que no nos gustan,

no borrar ese contenido que está ha publicado en la fuente origen,

es decir, si un periódico publica una noticia,

no dirigirnos contra la noticia, eso ya lo podíamos hacer antes

y teníamos una serie de derechos.

Lo que me ampara esta nueva manera de entender las cosas

sobre la base de sentencias del derecho al olvido

es que pueda dirigirme al buscador y decirle que aunque esa información

haya sido legítimamente publicada, me está afectando

y ya no es pertinente o no es útil para otros usuarios.

El derecho a la protección de datos o a la privacidad

se entiende que pueda prevalecer sobre el derecho a ser informados

por el resto de usuarios.

Claro, no es el caso del profesor pederasta ni nada de eso.

Habrá que ver en cada momento la duda que se plantea,

hay que ver qué derecho ha de prevalecer en cada supuesto.

El derecho a la privacidad del sujeto que quiere desaparecer

o el derecho al recuerdo del resto de afectados.

Un ejemplo en un lado puede ser,

¿qué ocurre si la familia de un dictador

no quiere que se publique determinada información

cuando han pasado los años?

¿Están amparados por el derecho al olvido?

Desde mi punto de vista, creo que no.

Pero, ¿qué ocurre con alguien que ha cometido un delito

y ya ha salido de la cárcel y ha cumplido su pena?

¿El resto de usuarios y público tiene que derecho a conocer

ese pasado?

Como digo, estamos en los albores de Internet

y hay que empezar a debatir, y serán los jueces y tribunales

los que pongan en la balanza para cada supuesto.

Otro de los grandes temas, es el último porque nos queda un minuto,

es el del los Bigdata.

Tú estás interactuando y todo eso se está registrando en algún sitio

y saben mucho sobre ti, saben la literatura que te gusta,

los libros que te compras, tus zapatos, etc.

Tengo una amiga que dice que Facebook sabe de ella

más que su propia madre.

Algo tiene de razón y es cierto que los usuarios

no somos muy conscientes de la cantidad de información y datos

que aportamos en nuestro día a día.

No sólo lo que compartimos de forma deliberada,

sino lo que otros comparten respecto a nosotros.

El Bigdata es eso,

es el fenómeno de quién va a ser capaz de filtrar

toda esa información y utilizarla de manera productiva

en pro de un montón de elementos.

En ocasiones servirán para detectar fraudes, por ejemplo,

en accidentes automovilísticos;

el sector banca quiere ofrecer mejores servicios

a su usuarios amparados en sus consumos.

El que sepa ver más allá de la mera marea de datos,

creo que será la gente que se lleve de largo la lucha del Bigdata.

Muy bien, Alejandro, ha sido un verdadero placer conocerte.

Muchas gracias por este libro tan ilustrativo

de lo que está pasando últimamente, y tan interesante y útil.

Esperemos que muy pronto tengamos novedades

que sigas escribiendo sobre estos temas.

Son tu especialidad, ¿no?

Das clases en diversas universidades.

Yo siempre me he dedicado a todo lo que tiene que ver con...

Estudié Derecho, no muy convencido de la práctica tradicional

del Derecho.

El derecho del entretenimiento suena super bien.

Sí, eso hay que explicarlo a veces, el derecho del entretenimiento,

en determinados foros suena muy bien y en otros no tanto,

y parece que soy un abogado que lleva nariz de payaso

y cuenta chorradas.

La idea es hacer frente a toda esta nueva ola de plataformas,

ecosistemas y soluciones que nos encontramos en los nuevos entornos.

Siempre me he dedicado a ello,

he trabajado vinculado a estos sectores

y he de decir que me apasiona. Muy bien, muchas gracias, Alejandro.

Muchísimas gracias a vosotros.

Seguimos con el programa, vamos con la digitalización del día.

Hola, buenos días.

Acabamos de conocer la noticia,

en la final de la pasada liga de campeones,

Raúl González vivió un momento tremendo.

Como recordarán, el Real Madrid ganó su 10 copa de Europa

gracias a un gol marcado de penalti por el delantero madridista.

Ese gol puede significar para él la despedida del equipo blanco,

y es que el Madrid ha decidido traspasarlo a un equipo italiano

que según el presidente Florentino Pérez,

ha puesto sobre la mesa una mesa que no puede rechazar.

Eso sí, la oferta presenta una caprichosa cláusula,

para que el traspaso se produjera,

Raúl tenía que marcar un gol en la final, y él lo sabía.

Quién desconocía la situación

era el entrenador Vicente del Bosque,

quizá por eso designó a Raúl como lanzador de la pena máxima.

El jugador se encontró ante la decisión más difícil de su vida,

si marcaba, se tendría que ir del Real Madrid,

pero si erraba, se quedaba pero defraudaba a sus compañeros

a su afición y también a sí mismo.

Las dudas debieron ser tremendas,

pero Raúl marcó y el Real Madrid ganó su 10 copa de Europa.

Ahora, si alguien no lo remedia,

el delantero del Real Madrid acabará en el fútbol italiano.

Hace 100 años, la economía de Melilla era boyante,

se trataba del acceso más oriental

de lo que después sería el Protectorado español.

La febril actividad minera y comercial de final del siglo XIX

y principios del XX, dio lugar a una burguesía

que quería disfrutar de la calidad de vida que en la península.

¿Cuál era entonces el estilo constructivo de moda?

El Modernismo.

Enrique Nieto, un arquitecto catalán discípulo de Gaudí,

vino a Melilla y se puso de moda.

Es verdad que su obra fue muy versátil,

pero se convirtió en el referente de arquitectura melillense

durante casi 50 años.

Además, las clases populares, imitaron a las burguesas

y terminaron incorporando un modernismo más modesto

a base de molduras y adornos sin pretensiones,

pero que daban cierta gracia a las fachadas

y dignificaban sus viviendas.

En Melilla, el Modernismo no fue algo pasajero.

Cuando en el resto de Europa el estilo ya era historia,

aquí continuó unas décadas más,

mezclándose incluso con estilos posteriores.

De modo que lo que se denomina Modernismo de manera general,

los especialistas distinguen muchos otros estilos,

algunos de los cuáles no lo son en absoluto.

En Melilla se habían creado talleres locales,

y esos talleres trabajaron incluso mucho después que el Modernismo

estuviese pasado de moda.

Por la abundancia y por calidad de algunos edificios,

Melilla tiene un título exótico y nada discutible,

capital del Modernismo de todo el norte de África.

Posiblemente, después de Barcelona,

Melilla sea una de las ciudades de España

con más patrimonio modernista.

Siguiendo la moda de muchas ciudades,

la burguesía adinerada ha preferido abandonar el centro,

por decirlo finamente, los edificios no están en el mejor de los estados.

Es evidente que hace falta algo más que buenas intenciones

para reformar y mantener este insólito patrimonio.

Hacerse con una guía de Melilla puede ser un seguro

que impida que no nos perdamos nada de lo importante,

por esa garantía puede ser mucho mayor

si tienen la misma gente que nosotros.

Poder compartir unos minutos con el mayor experto de Melilla

en el Modernismo.

Es el director de la UNED, que además es historiador.

Antonio Bravo Nieto.

Buenos días, ¿qué tal? Buenos días, muy bien.

Gracias por recibirnos aquí

delante de la puerta en su centro de operaciones.

Qué edificio tan interesante. Sí, es un edificio neogótico,

se empezó a construir a principios del siglo XX

y se terminó en los años 20.

Muestra interés por una arquitectura que se remonta a la historia.

El Gótico era un estilo histórico y se realizan varios edificios

que intentaban ser nobles y espectaculares.

Yo decía pequeño recorrido, porque para visitar los 500 edificios

catalogados como singulares en esta ciudad,

uno tiene que hacer una gran inversión de tiempo.

Sí, sorprende siempre el número tan elevado de edificios.

Hay que entender que Melilla nace con vocación de capital.

Es la capital de toda esta parte del norte de África,

de la zona oriental, y por eso hay tanta intensidad modernista

y de estilos construidos en muchas tendencias artísticas,

el Clasicismo, el Art Nouveau, el Art Déco,

con muchas variantes que sorprenden, porque algunas de ellas

son muy extrañas en nuestro panorama arquitectónico.

Y cuando enumeras esos estilos,

englobas lo que generalmente se conoce como Modernismo.

Cuando hablamos de Modernismo en Melilla, hablamos de mucho más.

Claro, porque el Modernismo se produce como un descubrimiento

en los años 60 y 70 del siglo XX.

Aunque se construye a principios de siglo,

luego se redescubre en una fecha posterior.

Dentro del Modernismo, está la arquitectura ecléctica,

clásica, historicista, neoárabe, modernista,

dentro del modernismo hay tres o cuatro corrientes.

Más geométricas, más centroeuropeas, más de Viena,

otra corriente más floral y ornamental,

que es más parisina e italiana.

Algo que me gusta mucho que he leído en las guías que has editado

en las que se cuenta que el Modernismo

era un estilo sin complejos, no se trataba de estar al nivel,

no había miedo a destacar y marcar la diferencia

respecto a las grandes capitales de la época.

Exacto. Muchas veces, cuando hablamos de arquitectura,

lo que no nos damos cuenta

es que la arquitectura refleja a la sociedad,

la sociedad de la época en la que se hace la arquitectura.

En ese momento, la sociedad no tenía ningún tipo de complejos.

Estos edificios eran perfectamente asumidos y se hacían,

no en otras ciudades como Madrid que eran más conservadoras,

pero eso aquí no era un problema.

Según vamos caminando,

explícanos algunos de los edificios que tenemos alrededor.

Algo que te llame la atención.

Tenemos aquí el edificio conocido como casa de los cristales

y nace como un gran hotel donde se mezcla todo.

Es precioso.

En la parte de abajo hay arcos califales

y las columnas de arriba son granadinas.

Las bandas son almohades.

Lo hacen personas que conocen la historia del arte muy bien

y son capaces de hacer un edificio nuevo,

novedoso y con una categoría como la que puede verse

en su exterior e interior.

Por ejemplo, ¿este otro que vemos aquí?

Es muy sencillo, simple, es mucho más interesante el de la esquina,

que es un Art Déco más aerodinámico, un estilo más de capital.

Pero, lo interesante para cualquier visitante

es ver la intensidad que hay de arquitectura de época.

No hay sustituciones como en otras capitales,

y se puede ver en un pequeño paseo

una historia de la arquitectura de la primera mitad del siglo.

¿Se trabaja mucho en la restauración?

Conservar estos edificios es fundamental.

Sí, primero una fase de conocimiento,

porque primero hubo que conocer el fenómeno arquitectónico,

luego de protección,

esta zona está declarada como bien de interés cultural,

máxima protección que se concede a una zona de patrimonio.

A partir de ahí, hace falta el esfuerzo inversor

para poder mantener. Para presumir.

Claro, los edificios son como las personas, necesitan su ITV,

su propia reparación, porque todos tienen una edad.

Lo que le va a llamar mucho la atención a la gente

cuando visite Melilla es el urbanismo, ¿no?

Las calles están diseñadas de una manera

que uno puede disfrutar muchísimo los edificios,

es un paseo muy agradable.

Claro, es la ventaja que tiene el que se trace desde cero.

Al empezar desde cero se hace una ciudad plana,

llena de líneas, perspectivas, de visualidad

y eso nos permite tener estas perspectivas que vemos.

Está pensada como una ciudad nueva, moderna,

y por eso los edificios destacan tanto en este trazado.

¿Esto también es un rastro de los ingenieros militares?

Este urbanismo tan racional.

Sí, pero cuando se habla de igeniero militar,

hay que explicar son personas que hacen parte de urbanismo,

de obras públicas desde el siglo XVI hasta el siglo XIX,

era una persona con la cualificación técnica importantísima.

Trabajan en ciudades españolas haciendo sus diseños, trazados,

y en Melilla nos han dejado este urbanismo.

Esto es un regalo.

Llama mucho la atención ese contraste entre la sobriedad

de Melilla la vieja y los aires defensivos

con la exuberancia del casco urbano, los grandes edificios,

muestrarios de flores en las fachadas...

Hechos por ingenieros militares,

tanto en la parte antigua como el trazado de la moderna,

sin embargo la moderna es como una venganza

hacia la sobriedad de lo antiguo.

Se saltan las murallas, se produce el despliegue del siglo XX.

Es un siglo que lo entendía esa sociedad como moderno, cosmopolita,

en el que la sociedad lo que quería era romper.

¿Cuándo acaba este periodo

en el que se construye todo para destacar, este sin complejos?

Desde mi punto de vista, a mediados del siglo XX,

1950 es una fecha que nos permite cortar,

hacer una separación

entre una ciudad hecha con esta perspectiva

y una arquitectura más global, con menos personalidad.

Arquitectura que hoy en día se hace en cualquier ciudad

y que no hay una personalidad que te permita,

viendo la arquitectura, en qué ciudad estamos.

Antonio, gracias por habernos recibido,

nosotros cerramos hoy aquí nuestra semana de "La aventura del saber",

ha sido un placer y es una maravilla.

Recomendamos a todos que hagan una visita a Melilla

y se deje sorprender por este regalo arquitectónico.

Muchas gracias a vosotros y bienvenidos a esta ciudad.

Cambiamos de tercio y nos vamos a Cataluña,

pero no para hablarles de Modernismo,

vamos a presentarles el proyecto Gripia,

una apuesta por garantizar

el relevo generacional en las explotaciones ganaderas,

con la incorporación de jóvenes a la actividad.

Tenemos una trayectoria de trabajar en desarrollo rural,

nuestra función era intentar, a través de proyectos,

mejorar la vida de la gente que vive en las zonas rurales.

Estamos preservando también un entorno, una tierra,

y estamos produciendo unos alimentos que los comemos

y hemos de estar saludables.

Va más allá de lo que sería realizar un trabajo para ganarse la vida.

Y así planteamos lo que hoy es el proyecto Gripia,

que parte de cinco líneas de trabajo diferentes,

en principio era la parte formativa con la escuela de pastores,

en un inicio solo se centraba en el Pirineo,

las zonas del Pallars, después el acceso a la tierra,

con la generación de un banco de tierras.

Después, una línea de asesoramiento para los pastores

que estaban implicados en la escuela,

pero, sobre todo en un futuro, para los alumnos que terminaban.

Una tercera vía de comercialización de productos,

y por último,

una línea de sensibilización de hijos de campesinos,

porque el principal cliente

de la escuela de pastores de Cataluña a día de hoy,

son personas no hijos de campesinos,

gente que viene de ámbitos más urbanos o periurbanos,

pero por otro lado, hay hijos de campesinos

que se incorporan de una manera natural,

pero observamos que siguen el modelo que han vivido en casa,

con una voluntad de alcanzar

esta soberanía que nosotros perseguimos,

y lo único que queremos es que puedan ganarse la vida,

sean valorados y tengan una vida más organizada y menos pesada.

La escuela de pastores tiene un modelo que está adaptado

para que los adultos puedan hacer esta formación.

Lo que planteamos era una formación exprés

por su rapidez entre comillas, que es un mes de teórica

que se hace aquí, en el Pallars Sobirá, intensivo,

en el pueblo de Montenartró, un lugar muy pequeñito,

donde hay un refugio y están muy bien atendidos,

recibiendo ocho horas diarias de teórica

y también de práctica vinculada a lo que una vez terminen esto

encontrarán en el lugar de prácticas.

Si empezábamos una escuela de pastores

necesitábamos tener explotaciones que pudieran acoger alumnos.

El proyecto de Ossera es uno de los que acoge desde hace ya tres años

alumnos de la escuela de pastores.

Para nosotros es un regalo, porque es una explotación ejemplar

por el modelo que están llevando a cabo,

por su singularidad y porque además económicamente es más que viable.

Las personas que lo llevan

son sensibles al trabajo que estamos haciendo

y también se sienten responsables de formar a personas

que puedan seguir el camino que ellos han emprendido,

y además en este caso creo que es posible

porque justamente son personas que hicieron un camino similar

a los alumnos de la escuela.

Hace ocho o nueve años que están con este proyecto.

Venían de Barcelona sin experiencia con el tema del ganado,

simplemente les gustaba el queso, comerlo.

Se plantearon hacer una quesería,

tuvieron la suerte de que pudieron coger el traspaso

de una quesería histórica, la del Serrat Gros,

y lo bueno es que han sabido perpetuar la calidad que encontraron

y el manejo que han hecho con estos animales,

y justamente es lo que han acabado produciendo.

El primer año fue terrible porque no tienes ninguna experiencia.

De todas maneras nosotros hicimos aquí un relevo,

que lo hicimos muy acompañados.

La quesería la creó Eulalia Torras y ella, junto con su compañero Jaume,

nos acompañaron cada día en nuestro primer año.

Es un tipo de trabajo que no aprendes de un día para otro.

Nosotros todavía estamos aprendiendo porque trabajamos con animales,

y al ser seres vivos hay una interacción y hay muchas cosas,

y los quesos, que también están vivos.

La escuela de pastores en su tercera edición

nos propuso colaborar con ellos y nosotros accedimos.

Igual que a nosotros nos hubiera gustado en su momento,

cuando nos quisimos introducir en este mundo rural

que hubiera habido una escuela de pastores que nos hubiera guiado,

les dijimos que sí y en la tercera edición empezó...

Dolors, que se tiró aquí los cuatro meses de prácticas en dos fases

y viendo como funcionaba, que le gustaba tanto

y que nos hacía falta una tercera persona,

le dijimos si quería venirse a trabajar con nosotros.

Yo llevaba trabajando en el mundo docente

casi 25 años en el mismo sitio.

Me gustaba mucho el trabajo, me gustaban los alumnos,

pero fueron muchos años y uno necesita cambiar

o satisfacer ciertas necesidades,

y decidí que tenía que cambiar de vida

y encontrar algo que me gustara.

Descubrí la escuela de pastores en Cataluña, me presenté,

me aceptaron e hice la teoría.

Coincidió que las prácticas las hice aquí, en Ossera,

y hace justo un año me llamaron por si quería trabajar con ellos,

y yo dije que sí.

He coincidido con otros alumnos de la escuela de pastores,

Pati es la que está ahora aquí,

y lo que estás también es transmitiendo

lo que te han transmitido Raúl y Mercé,

todos los conocimientos y la práctica de pastoreo,

que tiene su tela, las rutas, las zonas que vamos pastoreando,

por qué comen esto, por qué no comen aquello,

la dieta anual de las cabras, que es muy variada,

cada temporada comen distinto, y la temporada de la granja, también.

Lo que aquí ofrecemos en Ossera es el alojamiento y la comida,

porque estamos muy lejos de cualquier sitio,

con lo cual la convivencia que hay al final es como una familia,

te conoces bien y es un motivo más todavía

para entenderte con esa persona y saber cómo funciona.

Actualmente tenemos 65 cabras de raza alpina,

originaria de los Alpes franceses.

Es una raza que se adapta bastante bien al entorno donde estamos,

porque aguanta mucho el frío. En cambio, el calor no.

También es una cabra alta, mejor para salir a pastorear,

porque la ubre no va rozando y evitamos heridas.

Es lechera y aguanta el frío.

La alimentación es muy importante, hagan leche o no.

Sí, porque a medida que salen a la montaña

va cambiando la vegetación

y el gusto del queso también va cambiando, va evolucionando.

Sobre todo ahora en primavera es un queso bastante suave,

mantecoso y tal, y de cara al otoño

es cuando ya empieza a ponerse el queso más fuerte

porque lo que hay fuera está bastante seco ya.

Cambia el tipo de vegetación y también cambia el gusto del queso.

Tenemos un manejo muy tranquilo con ellas.

Nosotros las tratamos muy bien.

Decimos que trabajamos con ellas porque nos están proporcionando

una leche de muy buena calidad.

Raúl lo vive más, porque es el que sale más a menudo también,

el rebaño lo llevan entre él y Dolors, también ahora con Pati,

que está haciendo las prácticas con nosotros en la escuela.

Yo estudié geología y soy de Barcelona,

de un barrio del Poble Nou, con mucho movimiento social.

Hace años montamos una cooperativa de consumidores

y me quedé un par de años allí trabajando,

pero quería continuar trabajando y viviendo en el campo.

Me hablaron de la escuela de pastores y, bueno, me apunté,

hice el proceso de selección y eso, y nada, aquí estoy.

Como la escuela de pastores vela por el relevo generacional

todos los alumnos no venimos del mundo rural.

Cuando te apuntas al curso escoges el tipo de animales

con el que quieres trabajar, puede ser oveja, vaca, cabra, cerdo,

y si quieres de aptitud cárnica o lechera.

En función de eso hay unas explotaciones colaboradoras

con la escuela y nos distribuyen.

La formación de la escuela son cuatro meses, un mes de teórica,

que éramos 12 alumnos, y tocamos muchos temas,

pluridisciplinar, desde veterinaria, sanidad,

energías renovables en aplicación al mundo rural,

también temas jurídicos de propiedad de la tierra,

resolución de conflictos, muy amplio.

Es muy intenso, es mucho contenido en un mes, pero está muy bien,

y después la parte práctica,

cuatro meses en una explotación colaboradora con la escuela.

En mi caso estoy aquí los cuatro meses, en Ossera.

Normalmente me levanto sobre las seis de la mañana

y nos ponemos en la quesería Mercé y yo

mientras Raúl y Dolors están ordeñando las cabras.

Estoy aprendiendo a salar los quesos, voltearlos,

pasamos la cuajada, cuajamos la leche,

voltear también los quesos en la cava, hasta el mediodía.

Por la tarde, de 15 a 17 hacemos el ordeño

y a partir de las 17 salimos a pastorear.

Cada día rotamos los pastos,

no los repetimos de un día para otro, vamos cambiando,

también en función de la hierba que hay,

porque también se procura ir a sitios donde puedan comer bien.

Nada, durante estas cuatro horas ellas van comiendo

y tú tienes que ir observando sus movimientos,

porque al principio tiran más para los rebrotes de los árboles

y todo eso, y después entran más en la hierba.

Nada, las vas acompañando y guiando

hasta que ya se empieza a poner el sol y volvemos a la granja.

No está reñido el funcionar en un entorno rural

con todas las modernidades del mundo, ni renuncias tampoco a nada.

Puedes combinar el hacer vacaciones,

tener un teléfono de última generación,

que es muy útil en el momento de salir al pastoreo

porque cualquier cosa que tengas

estás en contacto con los que estamos en casa.

Yo digo que todos los quesos del mundo

son la fotografía de su paisaje, porque están vivos

y toda la microbiología, la corteza, el hongo,

todo va en función

de lo que el queso está absorbiendo en su entorno,

y por eso son la postal del paisaje donde estás.

Después de seis años de escuela de pastores

el índice de finalización del curso es altísimo,

casi todo el mundo termina, esto es evidente,

pero lo que es muy bueno, incluso sorprendente para nosotras,

es que de los que han terminado, 95 personas,

ahora ya somos 102 que se están formando este año,

más del 60%, el 63% a día de hoy están incorporados en el sector,

gente que a día de hoy están trabajando bien de pastor de montaña

o bien trabajando en otras explotaciones,

o bien que han comenzado su proyecto.

¿El perfil de estas personas cuál es?

Es un perfil que se repite no solo en las escuelas de Cataluña

sino en las que existen en todo el mundo,

es una persona de 30 años de media de edad,

la mayoría con formación universitaria,

la mayoría procedente de ciudad,

y a día de hoy trabajando en muchos sectores diferentes.

Hay gente que aunque su formación se ha enfocado

a la ingeniería agrícola, ambientales, veterinaria incluso,

y venían trabajando en estos sectores,

pero hay gente que ha hecho bellas artes, educación social,

geógrafos, etc., y también hay mucha gente

que viene de ciclos que están orientados

o bien a la formación agraria, ambiental u oficios varios.

Para nosotros es muy importante el trabajo que están haciendo

desde la escuela de pastores,

primero porque tenemos la aportación cada año de los alumnos,

y creemos que nosotros podemos aportar alguna cosa.

Están haciendo un trabajo importantísimo

con toda la gente que quiere regresar al campo,

que no están de alguna manera ligados ahí,

intentando hacer un nexo entre el mundo rural

y la gente que quiere introducirse en él.

Justamente ha habido un desprestigio de este trabajo,

que nadie hasta el día de hoy se había planteado

que esta era una posible salida laboral.

A día de hoy podemos decir que aunque es un trabajo duro

en el sentido de llegar a que sea viable

vemos cada vez más que hay un valor por este trabajo

y un reconocimiento cada vez más grande,

y esta voluntad que vemos de autosuficiencia

y de producir para nosotros mismos es una cosa que va creciendo mucho.

-Yo estoy muy contenta.

¿Responde a mis expectativas? Más de lo que yo tenía la cabeza.

Es muy interesante estar en el proceso de elaboración del queso

y con los animales, con las cabras.

Para nosotros es una manera de vivir más que un trabajo,

para que haya toda una nueva generación...

De pastores, porque prácticamente están desapareciendo,

ya no hay muchos, con lo cual bajan los pastores, bajarán los rebaños,

todo será un poco caos y es una manera de que...

De que esto no se muera.

Jueves, casi 11 de la mañana y es la hora de despedirnos

y de emplazarles a nuestro próximo encuentro.

Será el lunes, ya en nuestro entorno habitual, en el estudio.

Esperamos que hayan disfrutado recorriendo Melilla con nosotros,

una ciudad imponente, con mucho que ofrecer

y con una gran riqueza histórica y artística.

Además merece especial mención la gente hospitalaria

que ha hecho muy grata nuestra estancia aquí

y que seguro que hace lo mismo con ustedes.

Les invitamos a que vengan a descubrirlo.

Nos vemos en nuestra próxima "Aventura del saber", adiós.

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La aventura del saber - 18/09/14

18 sep 2014

El espacio se desplaza al Hospital del Rey, un emplazamiento que forma parte de la fortaleza de Melilla la Vieja y que alberga los fondos y documentos de su rico patrimonio bibliográfico. El director entrevista a Alejandro Touriño, abogado experto en Derecho en Internet. María José García conversa con Antonio Bravo Nieto, historiador especializado en modernismo en Melilla. Y para finalizar la semana, La aventura del saber muestra en qué consiste el Proyecto Grípia, una iniciativa surgida en el Pirineo de Lérida con el objetivo de garantizar el relevo generacional y el acceso a la tierra para que el sector primario de montaña sea viable. Una de sus líneas de trabajo es la Escuela de Pastores de Cataluña.

 

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