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Para todos los públicos La aventura del saber  - 17/03/14-  Ver ahora reproducir video 55.06 min
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has ido a ver algunas campañas en concreto

en Kosovo, en Ecuador.

Y otras, desde aquí, relacionadas con la sensibilización.

Ese es el voluntariado en el que yo me vi inmersa.

Para mí, fue una suerte total.

Viajar con Médicos Sin fronteras cambió definitivamente mi vida.

Es un choque tan fuerte

que te reubica el orden de prioridades.

Yo conocía la organización, hacía voluntariado en España.

A partir de que trabajé con ellos fuera,

te das cuenta de cómo se mueven,

cómo llega hasta el último euro,

cómo todo lo tienen al milímetro.

Son organizaciones muy grandes que hacen un trabajo importantísimo.

Está muy bien ver que el dinero llega y se hacen cosas.

A veces, uno necesita ese contacto...

Yo recuerdo que uno de los viajes que hice

el día de llegada cumplía años mi madre y pedí

que me dejaran llamarla.

Esa llamada fue registrada en el libro, con la duración.

Fue corta, porque me daba vergüenza.

Todo absolutamente riguroso. Y debe ser así.

Se trata del dinero... Es una organización independiente.

No permite que los fondos vengan de diferentes gobiernos.

Es importante que cada euro llegue donde debe llegar.

Blanca, en tu caso, siempre nos lo cuentas.

El descubrimiento para ti

vino de una experiencia personal, un problema en tu vida.

A partir de ahí, decides

reinvertir esa energía en el teatro social.

Sí, realmente,

estar detrás y ser parte de un proyecto

para mí es mucho más gratificante

ahora mismo que ser actriz.

Es un proyecto muy bonito.

A través de esa experiencia,

lo hemos diversificado todo

en discapacidad,

en campaña escolar de los hábitos alimentarios,

de la importancia

de que un residuo no es una materia muerta, sino que puedes construir

cosas con ella.

También tu autoestima, reciclar.

Violencia de género.

Son diferentes palos,

pero es muy

muy gratificante ver cómo nuestra pasión, que es el teatro,...

Luisa y yo empezamos juntas haciendo una gira de repertorio.

Creo que somos las últimas.

Después, ya no hubo...

Eso era vivir juntas. Calla, calla.

Dormíamos juntas porque el único...

Mascarillas. Mascarillas, ejercicios.

Teníamos nuestro hueco en la furgoneta

para poder descansar porque íbamos a toda pastilla.

Hacer teatro de repertorio es una cosa muy curiosa.

Llegábamos a los sitios y decíamos: "¿Hoy qué toca?".

Hacíamos la que correspondiera.

"Anacleto se divorcia", "El retablo jovial"

y "Aquí no paga nadie".

En alguna plaza, nos equivocamos. Hicimos otra cosa.

¿Y cambiabais el chip así? Claro.

Luisa es muy lista.

Siempre me tenía en vereda.

En cuanto me descuidaba, se descuidaba ella.

Lista es Blanca, yo estudiaba mucho.

Pero Blanca es lista.

Lo de que cada maestrillo tiene su librillo es apropiado.

Cada uno almacena en el disco duro como puede.

Lo que pasa es que yo soy superdisciplinada, superordenada.

Y Blanca era súper... Todo lo contrario.

Todo lo contrario.

Lo que pasa es que me aportaba

una alegría de vivir que yo en ese momento no tenía.

Yo iba siempre como apretada.

"Ay, Dios mío". "Blanca, por favor".

Nos compensábamos muy bien.

Me llenó aquella gira de alegría.

Yo le ayudé a ella en otros aspectos.

A centrarla más.

Estudiábamos mucho. Mucho.

Aparte de ese método, dices que eres muy organizada,

hace no demasiado hiciste una serie, interpretabas a una madre

de una niña que tenía Asperger. Síndrome de Asperger.

Eso te llevó a conectar con una asociación

para ver cómo era la problemática real,

cómo era una persona que tuviera este síndrome en concreto.

Para todo en la vida, siempre hay algo que es mucho más que tú.

Yo me encontré con Ruth Núñez.

Si yo soy disciplinada, organizada, ella es todavía mucho más.

Yo estaba haciendo una gira con su pareja

y ella venía, sabía que íbamos a hacer de madre e hija.

Ella venía con los libros.

Mucho antes de que yo me pusiera en contacto con nadie,

ella se había puesto en contacto con la asociación.

La verdad es que fue ella la que me dio la documentación.

No tengo mérito en absoluto.

¿Y ahora qué estás haciendo?

Estamos haciendo esta entrevista relajada.

Nada que ver con lo que estás haciendo.

Estoy en el María Guerrero haciendo "El arte de la entrevista".

Es un proyecto bonito.

Se habla del trato a las personas mayores,

de cómo transformamos la realidad

y los recuerdos del pasado.

Y también se habla de la ética de la entrevista.

Se tocan varios aspectos de una manera aparentemente inocua.

Mi hija tiene que hacer un ejercicio escolar.

Una entrevista.

Como la abuela tiene Alzheimer y no se la puede dejar sola,

entrevista a la abuela.

A partir de ahí, no veas la que se lía.

Blanca, ¿te has puesto a pensar

cómo es la entrevista que te falta por hacer?

¿O que te hicieran?

Tú no contestas. ¿Cómo sería...?

Ríe

Pues no sé.

A mí me gusta mucho el mundo de las entrevistas.

Aprendes mucho de ti mismo cuando contestas una entrevista.

En eso, los actores tenemos

cierta cancha.

Ponerte delante de una cámara te cambia.

Pero los actores estamos más acostumbrados.

Me gusta hacer entrevistas porque descubro cosas de mí misma

que muchas veces digo: "A mí eso no me pasa".

Te ponen a prueba. Sí.

Y la honestidad se pone... Sobre la mesa.

Gracias a las dos por habernos visitado, ha sido un placer.

Suerte con "El arte de la entrevista".

Blanca, estás con "Enamórate de Lope".

Sigues dando vueltas. Dando vueltas.

Te esperamos con otra visita.

Seguiremos profundizando en discapacidad, teatro...

En las cosas sociales, que son tan necesarias.

Gracias a las dos. Gracias a ti.

Les hablamos de un proyecto ejemplar.

Nos llega de Benimaclet, en Valencia.

Allí promueven los huertos vecinales.

La participación ciudadana deja claro

que estos experimentos sociales interesan mucho.

Benimaclet es el nombre del distrito número 14,

al norte de la ciudad de Valencia.

Fue independiente hasta 1878,

cuando pasó a ser una pedanía de Valencia.

En 1972,

se integró en la ciudad como distrito.

Su población es de 30 000 habitantes.

Estamos en el centro neurálgico del barrio de Benimaclet.

Aquí empezó la historia de este barrio.

Esto era una alquería moruna.

A partir de los años 50,

estaba todo lleno de casas pequeñas, como las que podéis ver.

Pero a partir de los 50, la gente empezó a vender.

Hubo expropiaciones.

La gente no quería casitas pequeñas.

A partir de los años 70,

quisimos hacer fuerza

para que no se destruyera el barrio.

Demandamos una ley

para recuperar las casas históricas.

Hicieron una ley en la cual

impedían que esas casa se pudieran malvender o destrozar.

Hicimos un centro histórico, tenemos 25 calles

que son de las antiguas.

Y hay 19 calles que están peatonalizadas.

Hemos salvaguardado la historia de nuestra identidad.

Hace unos 15 años, la asociación de vecinos inició el proyecto

"Huertos vecinales de Benimaclet".

Tras un período de confrontación con una entidad bancaria,

gracias a la tenacidad y compromiso de los vecinos,

ha podido echar a andar este ilusionante proyecto.

Este es un barrio huertano.

Dijimos: "¿Por qué no recuperamos nuestra huerta?".

Hicimos una asamblea libre.

Fue una maravilla.

Vinieron todos estos muchachos y muchachas.

Y dijimos: "Vamos a hacerlo".

-Como veis, estamos rodeados de unos terrenos

que fueron abandonados como huerta por un plan de actuación integral.

La gente tuvo que vender los terrenos de huertas.

Las inmobiliarias los rellenaron con terreno de excavación.

Con tierra que no vale, esta montaña.

Había un metro de tierra en este terreno.

Estaba lleno no de hierbajos,

sino que estaba lleno de escombros y de basuras.

Por eso surge la idea de la asociación de vecinos

de no esperar más y empezar a darle uso a estos terrenos.

Quitamos la tierra.

Aquí tenemos las 60 parcelas.

El riego se hace por sistema tradicional.

Traemos el agua pegando saltos por este terreno.

Y conseguimos llegar a la higuera.

Regamos

con la acequia del Mestalla.

Esto forma parte de las siete acequias de Valencia

y del Tribunal de las Aguas.

Se llama riego a manta, por inundación.

En verano, un día a la semana.

En invierno, un día cada dos semanas.

-¿Llega o no llega? -Llega.

En estos huertos vecinales,

se reserva un espacio sin plantación

destinado a zona común.

Aquí, los huertanos descansan de sus faenas.

Intercambian experiencias mientras almuerzan.

Hay 300 personas implicadas en estos huertos.

La idea es generar un espacio de convivencia en el barrio.

Ahora, nos conocemos mucho más.

El barrio está más unido.

Y generar un espacio, además,

más sano, más ambiental y ecológico.

Es una apuesta por la agricultura ecológica.

Las discusiones son para ver quién es más ecológico.

Simplemente, eso.

-Mi marido y yo somos casi de los más mayores.

Los más mayores.

Mi marido nació en el Maestrazgo.

Siempre ha cosechado, sus padres tenían tierras.

Tener un campito así ha sido maravilloso.

No solo por tener el campo.

Lo bueno ha sido la unidad de toda la gente.

Este espantapájaros tiene mi ropa.

Y la ponemos

para cuidar el huerto.

Para que los pájaros no vengan.

Por aquí, hay un huertecito.

Tiene plantas aromáticas.

Y alguna que otra lechuguita.

-Aquí dejo las herramientas.

Esté hecha con cañas y telas.

Es un trabajo colectivo.

El remate, de Rafa.

Es el arquitecto.

-La primera se cayó.

-Estamos metidos en el intento de recuperación

de una charca en la que introducir

el sapo corredor del huerto, un endemismo que ahora no está.

El huerto, para mí,

significa reencontrarme en la naturaleza.

Somos naturaleza.

En este contexto, más.

Reivindicamos la naturaleza.

-Está realizando las fotografías de los insectos

que tenemos aquí.

De la fauna.

Entre los dos,

vamos a clasificarlos

y vamos a ver si es posible

esta fauna urbana.

-Cada vez hay más conciencia de recuperar

la huerta como un perfil fundamental en la ciudad.

Este huerto en particular tiene la característica

de que no es un huerto de alquiler, como otros.

Y tampoco es municipal.

Es un huerto que ha sido fruto del esfuerzo

de la colectividad del barrio.

Es un ejemplo a seguir en otros barrios.

-La mayor satisfacción para una persona

es que lo que ha hecho o aprendido durante la vida

pueda hacer partícipe a la gente que le rodea.

Aquí hemos montado lo del huerto y somos una gran familia.

Venimos de diferentes trabajos, de diferentes sitios.

Unos aportan una cosa, otros aportan otra cosa.

Al final, hacemos entre todos cosas

que han valido la pena.

-Nos organizamos con una gestora,

que es el gobierno de los huertos.

La gestora está compuesta por 11 personas.

Nos ofrecimos voluntarios.

Y somos los que, de alguna manera,

hemos desarrollado la pequeña constitución

que la asociación de vecinos

propuso para el funcionamiento de los huertos.

Normas de convivencia básicas.

Estoy muy satisfecho

y muy contento de la cosecha

de amigos que hemos tenido en los huertos.

-Tenemos un reglamento.

Si abandonas la parcela más de tres meses,

hemos esperado seis meses,

si la parcela está descuidada,

pasa al siguiente de la lista.

Este es el primer caso de que se ha quitado una parcela

y ha entrado savia nueva, que lo tiene todo plantado.

-Hemos plantado acelgas.

Alcachofas, coliflor, lombarda.

Tenemos todo plantado.

-Todo plantado.

-Hay una cosa

que es lo que más me gusta plantar.

Es un poquito de nuestro corazón en cada huerto.

Y entonces, si plantamos un poquito de nuestro corazón,

imaginaos lo que recogemos.

-es una experiencia muy atípica y muy buena

para consolidar en todos los barrios de la ciudad

que todos los espacios abandonados se cubran

con cosas que valgan la pena socialmente y culturalmente.

Sirven también para alejar marginalidades.

Aquí nos unimos personas diferentes, pero iguales.

Y en eso estamos trabajando por un bien común y social.

Hoy invitamos a "La aventura del saber", tal y como prometimos,

al autor de este libro:

"Exploradores del futuro", Juan Scaliter.

Buenos días. Buenos días, Salva.

¿Cómo la ciencia del mañana

traspasará las barreras de lo que imaginamos hoy?

Es el subtítulo del libro. Exacto.

Nos va a desafiar en muchos aspectos.

Por ejemplo, en lo que respecta a profesiones, a trabajos.

Hace cinco años, el trabajo de "community manager",

quienes manejan las redes sociales, no existía.

Tampoco existían esas redes con tanto ahínco.

Hay muchas especializaciones, como epigenética.

¿El qué? Epigenética.

Es cómo la genética se va modificando en muy corto plazo.

Para decirlo de un modo básico.

Los expertos en energías renovables.

Son trabajos muy nuevos.

A medida que la ciencia se va abriendo en una suerte de arbusto

en el cual todas las ramas se mezclan entre sí,

van a surgir nuevas profesiones.

La profesión de astrobiólogo era impensable.

Estás uniendo astronomía con biología. Pues existe.

A medida que más y más ramas se unan,

esta suerte

de mezcolanza entre las ciencias

va a producir nuevos hijos que serán la revolución del futuro.

¿Y cómo va a ser la vida de las personas?

¿En qué va a cambiar?

Nos hacemos una idea clara de cómo ha cambiado en 50 años.

El tema de los teléfonos móviles, los ordenadores.

Para nuestros abuelos, eran cosas inimaginables.

Para nosotros, la vida no se puede vivir casi

sin estos adminículos.

Ese era uno de los miedos de Einstein.

Temía una sociedad en la que la tecnología fuera tan importante

que nos convirtiéramos en idiotas.

¿Y está ocurriendo?

A mí me asombra mucho cuando voy a una reunión, cuando voy a un bar,

veo a la gente reunida comentando que está reunida

en lugar de hablar entre ellos.

Es como una pararreunión.

Como un eco en la cabeza. Exacto.

Dependemos de las redes sociales, pero nos olvidamos de vivir.

La tecnología nos va a servir para ciertas cosas,

pero nos empieza a obligar a responder

a los dilemas del futuro,

como clonación, como neurotrasplantes,

nuevas tecnologías destinadas a la medicina.

Neurotrasplantes. Te asusté.

Sí, claro, sacar el cerebro de un cuerpo

y ponerlo en otro.

Hay un científico italiano que entrevisté hace poco,

Stefano Cannavero, trabaja en Turín,

y él me comentaba que ya contamos con la tecnología

para realizar trasplantes de cabeza.

Una persona con alguna distrofia muscular,

esclerosis múltiple en grado avanzado,

podría eventualmente

trasplantar su cabeza a un cuerpo sano.

¿Y qué pasa con la cabeza del otro? Sano, no, lógicamente.

Un cuerpo que está muerto, vamos a aclararlo.

Estaba pensando ya: "Hay que quitarle la cabeza".

Un cuerpo que no ha sufrido ninguna lesión,

sino que ha muerto por alguna embolia.

Un accidente, a lo mejor. A nivel cerebral.

Se unen esas dos partes.

Y ya contamos con la tecnología para hacerlo.

Algunos dicen que es una aberración.

Otros dicen que es posible. ¿Y qué pasaría?

¿El cerebro reconocería ese cuerpo?

¿El cuerpo tiene recuerdos del cerebro de la otra persona?

Al principio, será muy confuso.

Igual que los trasplantes de cara que se han realizado.

Me parece alucinante que no haya llegado tanto a los titulares

y no nos haya asombrado como el viaje a la Luna.

Cuando se estrenaba la película de Nicholas Cage y John Travolta,

que se trasplantaban las caras,

pensábamos que era ciencia ficción.

Y la ciencia ficción hoy... Es ciencia.

Es ciencia.

Pero no tenemos la información para asumir que existe.

El primer capítulo lo dedicas a la astronomía.

Siempre que hablamos de astronomía pensamos en vida extraterrestre.

¿Está cerca el descubrimiento de vida extraterrestre?

Sin ningún género de duda, no.

Pero yo apuesto a que se va a descubrir muy pronto.

Pero no va a ser E.T.

Ni E.T. ni Avatar

ni van a venir a "teléfono, casa". ¿Van a ser microbios?

Descubriremos pequeñas bacterias fosilizadas.

Pero va a ser un estilo de vida, un tipo de vida

desconocido para nosotros.

Pero la química del carbono, sí. ¿O no?

Sería interesante que no fuera la química del carbono.

¿Por qué? Precisamente, por descubrir

otra conformación, otra semilla de la evolución.

Eso sería lo interesante.

Que nos desafiemos a comprender otro tipo de vida.

Eso es vertiginoso.

Es muy difícil de imaginar.

Es bonito de imaginar. Hay otras cosas que no conocemos.

Empezar a descubrirlas es el desafío de la ciencia.

Y luego, hacerse las preguntas.

Me ha dejado un poco fuera.

El bosón de Higgs, una cosa que siempre preguntas y no te enteras.

A lo mejor, cuando estás oyendo la respuesta,

crees que entiendes algo, pero dices: "¿Qué me ha dicho?".

En la naturaleza, hay cuatro energías:

electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil y la gravedad.

Esas cuatro fuerzas regulan, dominan todo el universo.

A gran escala, la gravedad.

A pequeña escala, la fuerza nuclear.

Cada una de esas energías tiene su partícula específica.

Algún científico me va a dar una colleja.

Pero quiero que se entienda.

Lo que pasa es que aún no hemos encontrado

la partícula de la gravedad.

La partícula que explica la masa.

Eso sería el bosón de Higgs. Se especula que puede ser eso.

Todavía no sabemos si hemos descubierto el bosón de Higgs

o un bosón de Higgs.

¿Y eso? Puede haber varios bosones.

Puede haber hasta cinco bosones.

Y lo que sería interesante

es que si hemos descubierto solo uno,

se abre un nuevo campo de la física para explorar.

La gente dirá:

"¿A mí qué me interesa que se utilicen aceleradores de partículas

de 30 kilómetros de circunferencia si no me afecta?".

Gracias a esos aceleradores, pueden ver la tele.

Gracias a esos aceleradores,

se crearon imágenes por resonancia magnética.

Ha habido muchos avances.

Uno de los más notables es Internet.

Gracias al CERN, se desarrolló Internet.

De todos modos, me vas a permitir que te diga lo siguiente.

Para quienes no sabemos nada de física o muy poquito,

lo del instituto,

resulta muy difícil...

Básicamente, es fe.

Si me dice que no es ciencia ficción, sino ciencia, me lo creo.

Tengo confianza en Juan.

Lo mal que haces.

Eso no es nada científico.

Pero es muy complicada la física

como para llegar a entenderla.

Lo interesante de la ciencia es eso.

Es una de las cosas que más me atrae

de intentar comprender

y luego, trasladarlo a la gente.

Muchas de las cosas que sabemos

las sabemos por segunda mano.

Y te doy un ejemplo muy claro.

¿Cómo sabemos que el centro de la Tierra

es de roca líquida y que gira 5000 kilómetros por hora?

Nunca hemos llegado a más de 10 kilómetros y con una pequeña sonda.

¿Cómo lo sabemos?

¿La lava de los volcanes?

Es por enviar sondas.

Hay un tipo de sonda que se llama P y otro tipo que se llama S,

que la generan los terremotos,

unas traspasan las capas líquidas y otras, no y rebotan.

Gracias a eso, sabemos

cuál es la conformación del núcleo terrestre.

Vamos descubriendo cosas a través de la experimentación.

Eso es la ciencia. Claro.

Y gracias a libros como este que nos has traído,

podemos llegar a intentar entenderlo a fondo.

Una última pregunta, porque nos queda un minuto.

No queremos que te vayas sin hablarnos del "homo evolutio",

uno de los conceptos que lanzas en el libro.

Ningún problema. Usain Bolt.

El gran campeón de la velocidad.

Él tiene determinados genes.

Hay determinados genes que ya se sabe cuáles son

que lo dotan de su velocidad y su cuerpo.

Lo mismo pasa con biatletas de nieve.

Lo mismo pasa con nadadores.

Cada uno tiene unos genes específicos

que permiten alcanzar ese nivel.

Si pudiéramos extraer esos genes y dotárselos a nuestros hijos,

lo mismo con la creatividad, con los idiomas,

con el talento musical,

¿no querrías pasárselo a tus hijos?

Pues la verdad es que no lo sé.

Es una buena respuesta.

Tendría que pensármelo mucho.

Da la impresión de que la razón humana

limita la realidad.

A lo mejor lo que no conoces

es mucho más de lo que conoces

y hay algo que eligiendo lo que conoces eliminas lo que no conoces.

Cualquier opción involucra perder un camino.

Y el "homo evolutio" será eso en el futuro.

Elegir mediante genes cómo podremos evolucionar.

No será solo la evolución lo que nos limite,

sino nuestro conocimiento.

Juan, ha sido un verdadero placer.

Tenemos que cortar y me falta la pregunta

digamos específica, la que más nos interesaba hacerte.

Es sobre educación y nuevas tecnologías.

Podemos quedar para dentro de un tiempo, pronto,

y hablamos de educación, nuevas tecnologías, ciencia.

Si me dices ven, vengo.

Muchas gracias, ha sido un placer. Lo mismo digo.

Recuérdenlo.

"Exploradores del futuro", que acaba de salir en la editorial Debate.

Lo presentamos hace una semana o dos y lo recomendamos.

Vamos ya con la digitalización del día.

"Acercarse a la música: Arnold Schonberg o la música del porvenir".

Los años 20, los de la formulación del dodecafonismo,

fueron aquellos en que Schonberg

desarrolló su labor como didacta en Berlín.

Allí se traslada por tercera vez

para continuar su obra en la cátedra de composición del conservatorio.

Mientras, trabaja como director y organizador de conciertos

presentando toda clase de músicas innovadoras.

De la dimensión de esta actividad,

da la cifra de 154 obras ofrecidas en primera audición

solamente entre 1919 y 1922.

A finales de 1923, fallece su primera esposa.

Un año más tarde, contrae nuevas nupcias con Gertrude,

la hermana de un alumno suyo violonchelista.

El primer fruto de ese enlace será su hija Nuria,

cuyo nombre es un homenaje a Barcelona,

la ciudad donde vendrá al mundo en 1932

en una casa que Robert Gerard

ha alquilado para el maestro.

Schonberg concluirá en Barcelona el acto segundo y último

de su gran ópera "Moisés y Aarón",

manifiesto estético y filosófico del serialismo

cuyo tercer acto no llegará a componer,

pese a ser autor del libreto.

La lista de maestros de nuestra fotografía es amplia.

La serie "La voz de la imagen"

ha reunido a los mejores.

A Piedad Isla y Eugeni Forcano,

hoy sumamos el nombre de Ramón Masats,

que empezó a hacer fotografías sin imaginar

la repercusión de sus trabajos.

Hay una fotografía que ya la odio, que es la del cura.

Todo el mundo me la pide, como si solo hubiese hecho una.

A lo mejor es verdad.

Yo estaba haciendo la mili.

Yo creo que debía ser en el año 50 o por ahí.

Le trincaba dinero a mi padre, como todos.

Entonces, se acabó la mili.

Me sobraba un dinero y se me ocurrió comprarme una Retina II.

Como no sabía cómo decirle a mi padre cómo había aparecido esa cámara,

se me ocurrió que me había tocado en una tómbola.

Cuando llegué a casa, no sé si mi padre se lo creyó

o hizo que se lo creía buenamente.

Yo me compraba la revista "Arte fotográfico".

Era muy buena para la época.

Empecé a hacer las fotos clásicas

de la familia, mi hermana, el perro.

En Tarrasa, que es donde yo vivía en aquel momento,

había una agrupación fotográfica en el Casino del Comercio de Tarrasa.

Dije: "Voy a acercarme a ver qué pasa".

Me recibieron de maravilla y así empecé.

Y luego, me fui a la Agrupación Fotográfica de Cataluña.

Era un ambiente muy carca.

Como todas las agrupaciones fotográficas,

viejos a los que lo único que les interesaba

era lo que Oriol llamaba salonismo.

Pero también había una gente interesante.

Por ejemplo, vino Oriol de París. Oriol Maspons.

Y allí estaban Xavier Miserachs, Ricard Terré

y gente que tenía, Paco Ontañón,

gente que tenía interés en la fotografía.

Aquellas cosas que uno

se reúne con la gente afín a su forma de pensar.

Y se nos ocurrió hacer una exposición

que se llamó "Terré, Miserachs, Masats".

Dijeron: "Lo puedes hacer muy bien".

"Pero aquí estamos trabajando para Gaceta".

A Oriol se le ocurrió:

"Voy a hablar con el director de Madrid, a ver qué le parecería".

Vine, le enseñé las fotos, le gustaron.

"Si vienes a Madrid, fijo no te vamos a hacer".

"Pero sí que vas a colaborar".

Como nunca he querido ser fijo de nada,

me valió.

Le dije a mi padre: "Adiós, muy buenas".

Mi padre me dijo: "Si te vas, ya volverás".

Y no volví.

Había gente muy interesante en la agrupación fotográfica.

Gabriel Cualladó, Paco Gómez y otra gente.

Conectamos tan bien como con los de Barcelona.

Empezamos a irnos a tomar

unos vinos fuera de la agrupación.

El grupo de la palangana.

Me fui abriendo camino, dándome a conocer.

Empezaron a llegar los encargos.

Por ejemplo, hice un buen reportaje sobre el grupo El Paso.

Entonces, hubo una cierta amistad

con Saura.

Era muchísimo más fácil en aquella época.

Ahora, todo el mundo tiene una camarita

y todo el mundo hace fotos.

En aquella época, yo creo que si valías, te abrías camino.

Y a mí me pasó.

Tuve mucha suerte.

Aunque no creo en la suerte.

Hay una foto de Paco Gómez que es exactamente igual

o mejor que una que hice yo.

Pasábamos, pero no juntos.

Cada uno pasaba por allí.

Yo hice la foto igual que la de Paco Gómez.

No igual, porque la mía era más concreta.

La de Paco abría un poco más.

y se veía la ventana.

Me gusta más la de Paco.

Yo los nacionalismos no los entiendo.

Tanto unos como otros.

Una persona es una persona

y su alrededor, sus amigos, su ambiente.

No entiendo el nacionalismo.

Para los catalanes,

posiblemente sea un renegado que vino a Madrid.

Mucha gente me dice: "¿Vives en Madrid?".

"Sí, señor, desde el año 57".

Esta es la maqueta del libro de Los Sanfermines.

La hice yo personalmente.

Además, como no existían ordenadores ni nada, lo tuve que hacer

a la manera que lo hacían los demás.

Es la única maqueta que he hecho.

Era pensando dónde iba cada fotografía.

Y luego, tomando notas

y haciendo una ampliación de esa fotografía.

Eso son "vintage" todo.

Primero, hice el 57.

El 58 volví.

El 59 no sé por qué no fui.

Y el 60 terminé el libro.

Para mí, fue una prueba

de si tiraba mi carrera hacia la parte de paisajes,

de edificios o al puro documental.

Me llevé una Leica.

Hice documental, me gustó.

Chupinazo

¡Viva!

-Es la mejor revista

de fotografía que se ha publicado en España.

Eso lo puedo decir.

Con toda la admiración para Artero y para Pérez Siquier.

No sé cómo de un pueblo,

porque aquello era un pueblo en el culo de España,

cómo pudieron sacar la revista "Afal".

El "Arriba" tenía una...

Por supuesto, en mi caso, el fotográfico,

no había ninguna connotación política.

Tenía que trabajar y aprovechar todas las oportunidades.

Los domingos hacían como un apartado fotográfico.

Te encargaban reportajes y los publicaban.

En ningún momento, tuve problemas

de si algo no se podía publicar.

Me pareció maravillosa la idea.

Por primera vez, un fotógrafo estaba a la altura de un escritor.

En otro escalón, tal vez,

pero ya se estaba acercando.

Me pareció una colección que se adelantó a su época.

Ese fue, posiblemente, el fracaso de la colección.

Música

Hubo dos formas de colaborar.

Delibes tenía un texto escrito

y era la visualización de esos textos.

No, por supuesto, al pie de la letra, sino en el ambiente.

Y la otra, con Aldecoa.

Me puse en contacto con los ambientes de boxeo de Madrid.

Me presentó a la gente.

"Tú haces las fotos y yo escribiré los textos".

Cuando ya tuve hechas las 25 o así fotos,

se las entregó a Ignacio

e hizo los textos.

Me gustaba mucho el cine.

Conocí al director de NO-DO.

Y luego, hice "El que enseña",

producido por Mario Camus.

Nos orientó mucho Berlanga.

Porque creo que conocía

a un maestro muy interesante.

Fuimos a hablar con él y así surgió "El que enseña".

-"No salgo mucho de casa, precisamente".

"A pesar de todo, la gente me aprecia, yo les aprecio a ellos".

"Tengo interés por ellos".

"Siento que no hayamos hecho más

en la parte que a mí me corresponde".

"Dentro de esta vida modesta que se puede llevar en un pueblo,

es la manera de poder ir viviendo

y pensando en el día de mañana, qué nos espera".

-Se lo enseñé a una serie de amigos.

Estaba una persona que luego sería muy importante para la televisión.

Era Salvador Pons.

Me dijo: "Me vienes de maravilla".

"Me acaban de encargar un programa llamado 'Conozca usted España'".

Yo ya había hecho un documental sobre Lanzarote.

Se me ocurrió coger la imagen

de aquella isla con la música de Luis de Pablo.

Y cuando se proyectó,

recuerdo que el director de Televisión Española

era Adolfo Suárez,

llamó a Salvador Pons y le dijo:

"Como me vuelvas a hacer otra mariconada como esta te echo".

A mí me dolió.

Pero, con el tiempo, he pensado que Suárez tenía razón.

Que aquello no era para televisión.

Música

Entonces, a mí me pareció

que eso de ser fijo no iba conmigo.

Claro, yo tenía otro oficio.

Creo que fui el único que no quise

meterme en Televisión Española.

Es cuando conozco a Juan Carlos Luna y a su padre,

que están empezando con la editorial Lunwerg.

Poco a poco, con un fluido encadenado,

voy dejando el cine y recorro toda España

haciendo libros para Lunwerg.

Con mi cochecito, con mi R-5.

Y, poco a poco, fui volviendo otra vez a la fotografía.

Esta vez, en color.

Nunca he sido capaz de trabajar en color y blanco y negro a la vez.

Eso que muchos fotógrafos hacen y muy bien, a veces,

que mezclan blanco y negro y color,

yo he sido incapaz.

He evolucionado muy bien en el color.

La gente valora más el blanco y negro por una cuestión de nostalgia.

Yo no soy nada nostálgico.

Mi maestro siempre ha sido Cartier-Bresson, con gran admiración.

Pero no digamos copiar,

sino el representar

con la fotografía lo que él veía.

Cada uno saca lo que encuentra.

Nosotros cuando hablo de nosotros, es el grupo,

tanto el catalán como el madrileño,

no éramos conscientes de que estábamos retratando una época.

Solo nos interesaba hacer buenas fotografías.

Tuve que empezar a mirar todo el archivo a ver lo que había.

"Qué cosas hacías en aquella época".

Con satisfacción por los ratos maravillosos.

Haciendo fotografías me lo he pasado muy bien, he sido muy feliz.

Y, de repente,

dices: "Se acabó".

Y ahora, soy un gandul.

Cuando lo veo, está muy bien, pero no me motiva

salir a la calle y hacer fotografías.

No sé cómo me van a recordar.

A mí me gustaría que me recordaran como una persona sincera.

Y que...

Tal como soy.

¿Te ha hecho llorar?

Ríe

Hoy, lunes, recomendamos la lectura de este libro:

"Investigación sobre los principios de la moral", de David Hume,

traducido por Carlos Mellizo,

del departamento de filosofía de la universidad de Wyoming.

Se trata del ensayo preferido por su autor.

Es el gran ilustrado inglés preferido por Borges.

Aquí argumenta en contra de los criterios de otros autores

de la Ilustración inglesa, como Hobbes, que pensaba

que todo se movía por los dictados del provecho propio.

Hume contrapone a ese punto de vista

las razones del altruismo humano

y lo hace con una prosa transparente,

de una precisión exquisita.

"Investigación sobre los principios de la moral", de David Hume,

recientemente publicado en la editorial Alianza.

Nos marchamos hasta mañana.

Recibiremos la visita de un científico

del instituto de filosofía del CSIC.

Nos contará sus propuestas en el estudio de la discapacidad.

Qué aporta la innovación social para que tengamos oportunidades.

Se lo mostramos mañana en "La aventura del saber". Adiós.

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La aventura del saber - 17/03/14

17 mar 2014

Emitiremos los reportajes "Los huertos de Benimaclet" y "La voz de la imagen: Ramón Masats". Además, entrevistaremos a las actrices Blanca Marsillach y Luisa Martín y al periodista y divulgador científico Juan Scaliter, autor del libro "Exploradores del futuro".

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