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Para todos los públicos La aventura del saber - 10/10/19 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, buenos días a todos.

Abrimos taller de educación con Luz Rello,

especialista en dislexia,

que junto a otros especialistas, Fernando Cuetos y Manuel Soriano,

ha escrito el libro "Dislexia. Ni despiste ni pereza.

Todas las claves para entender el trastorno"

del que hoy vamos a hablar con ella.

¿Qué es? ¿Cómo se manifiesta?

¿Cómo prevenirla? ¿Cómo minimizar sus malos efectos?

De todo eso hablaremos ahora mismo con Luz.

Después recibimos a Luna Paredes en el taller de español

para hablar de profesiones y género.

Cuándo debemos usar el femenino en una profesión

tradicionalmente desempeñada por hombres

es solo una de las muchas preguntas que le plantearemos a Luna.

"El sombrero de tres picos" de Manuel de Falla

ha cumplido 100 años desde su estreno

en el teatro Alhambra de Londres.

El Festival de Música y Danza de Granada

ha celebrado este centenario con la Compañía Nacional de Danza.

Estuvimos allí

y hoy les ofreceremos un amplio reportaje del evento.

Finalmente,

Boek Visual nos ofrece una muestra

de las fotografías hechas con móvil de Francesc Camí.

Hemos hablado en más de una ocasión de la dislexia

en "La aventura del saber".

Hoy volvemos a hacerlo,

aparte de por la incidencia que tiene este trastorno

dificultando el aprendizaje,

por lo bien que lo cuentan en este libro,

"Dislexia. Ni despiste ni pereza",

el catedrático de Psicología del Lenguaje

de la Universidad de Oviedo

Fernando Cuetos,

el profesor titular de Dificultades del Lenguaje

de la Universidad de Valencia

Manuel Soriano,

y quien nos acompaña,

la titular del departamento

de Sistema de Información y Tecnología

del Instituto de Empresa

Luz Rello.

Bienvenida.

Muchísimas gracias por volver a "La aventura".

Gracias, Salvador.

Desde ahora esperamos que vuelvas regularmente

a "La aventura"

para hablarnos de informática.

Pero, ahora, el tema que nos va a ocupar

es el mismo que nos ocupó la otra vez que estuviste, ¿no?

Es la dislexia. Sí.

¿Qué te llevó a ti a estudiar este tema?

Pues en mi caso fue por una razón personal.

Yo tengo dislexia.

De tanto machacar el lenguaje de pequeñita

me acabó fascinando el lenguaje.

De tanto hacer ejercicios y tanto trabajar con ello

acabé estudiando Lingüística.

Y después de eso me di cuenta

de que podíamos utilizar la informática y la lingüística

para ayudar a personas con dislexia

y, por eso, al final, acabé dedicándome a esto.

Pero mi caso es una...

Recuérdanos qué es exactamente la dislexia.

Muy sencillo.

La dislexia es una dificultad de aprendizaje

que afecta a la lectura y la escritura.

Concretamente,

afecta a una cosa que se llama conciencia fonológica.

Es decir,

lo que viene a ser la unión entre letra y sonido.

Entre grafema y fonema. Entre letra y sonido.

Eso, ¿no?

Y dentro del lenguaje a una parte muy específica.

La conciencia fonológica.

¿Y en qué se traduce?

Se traduce en dificultades a la hora de aprender a leer

y a la hora de escribir.

En aprender a leer

son dificultades en el reconocimiento de las palabras

y de las letras.

En no leer de manera fluida, tener muchos errores.

En el caso de la escritura, serían errores ortográficos.

Muchos más que la media.

Lo que pasa es que en español,

como se trata de una lengua con una ortografía transparente,

que la correspondencia entre letra y sonido

es muy regular,

la dislexia es muy difícil de detectar.

No es como otras lenguas como el inglés

en el que con un niño con dislexia dices:

"Qué pasa aquí. No da pie con bola".

En español es más difícil de detectar.

De hecho, por eso, libros como este, ¿no?

Todavía se conoce poco la dislexia.

Por ejemplo, en el mundo anglosajón,

en el mundo que habla inglés, por ejemplo sí es más...

Tiene una tradición mucho más larga.

Hay muchos más estudios porque se empezó a...

Los problemas derivados de la dislexia,

que viene a ser el bajo rendimiento escolar,

se empezaron...

Tú tenías bajo rendimiento escolar. Sí.

Sí, sí, sí.

¿Qué otro tipo de personas han tenido problemas de dislexia?

Pues muchas personas,

y algunas de ellas creo que hasta las puedes conocer.

Dolores Redondo, premio Planeta, escritora.

Dolores Redondo tiene dislexia diagnosticada

y ha conseguido ser escritora.

Es el ejemplo que más me gusta porque es escritora.

Y creo que Ford, ¿no? Henry Ford.

No.

Richard Ford, el escritor americano.

Ahora no lo sé seguro, pero es muy probable.

Hay más de uno seguro. Lo sabes, Salvador.

Y en el mundo hispánico

tenemos en el mundo de televisión a Iñaki López,

el presentador de "La sexta noche",

Boris Izaguirre...

¿Quién más?

Hay muchas personas.

Lo que pasa es que, lamentablemente,

eso no es lo normal, ¿no?

Todavía está relacionada con el bajo rendimiento escolar

y es un problema social que hay que aplacar.

Y tú, de hecho, estuviste trabajando en Carnegie...

En Mellon, ¿no? En Carnegie Mellon, sí.

Investigando para hacer "apps"

que puedan ayudar a los críos a superar eso, ¿no?

Esa ha sido la investigación de casi toda mi vida.

En cómo utilizar la inteligencia artificial

para ayudar a las personas con dislexia.

Esto lo contamos en este libro.

Toda la investigación la hemos integrado en una aplicación

que se llama Dytective.

Tiene dos partes.

Un test de cribado, de detección de riesgo de dislexia,

y 40 000 ejercicios de apoyo a la dislexia.

De tratamiento.

Esto lo están utilizando ahora mismo

en más de 100 colegios públicos en España,

pero tenemos que llegar a muchos más para que deje de ser un...

Desaparezca, ¿no? Sí, desaparezca.

O que no desaparezca,

pero que se convierta en un motor de singularidad.

En un motor de hacer cosas buenas y no de abandono escolar, ¿no?

¿Se sabe cuál es la incidencia de la dislexia?

Sí.

Hay diferentes estudios.

Siempre depende de cómo se midan las cosas, ¿no?

Las estimaciones de dislexia van de un 5 a un 10 %, ¿no?

Depende de cómo lo midas y depende de en qué año se mida.

Si los mides en niños más pequeños, de siete u ocho años,

te va a salir una incidencia más alta;

y si mides la prevalencia en la dislexia

en niños de secundaria,

será más baja

porque han desarrollado estrategias de compensación

y a muchos de ellos ya...

Pues no... No se les nota.

O sea, lo han superado, ¿no?

Y esto es así en varias estimaciones.

Nosotros hicimos una

en 40 colegios de la Comunidad de Madrid,

y era parecido.

Salía alrededor de un 6 %.

Hablemos del libro. Sí.

Está escrito por un catedrático de Lingüística de Oviedo,

un profesor titular de Valencia,

y tú que estabas entonces en Estados Unidos.

Aunque ahora estés en Madrid, ¿no? Sí.

Pero ¿cómo habéis hecho para escribir el libro?

El mérito lo tiene el primer autor, Fernando Cuetos.

Él ha sido capaz de coordinar, ¿no? Coordinar todo.

Es difícil.

Estábamos cada uno en una parte del mundo.

De hecho, durante la escritura del libro,

no nos hemos visto físicamente.

Y fue un proceso muy bonito.

Primero hicimos...

Fernando hizo el índice, luego...

Son 12 capítulos.

Cada uno de nosotros hizo cuatro, el borrador,

y después fuimos revisando.

Cada uno los del otro. Cada uno los del otro, sí.

Y más revisiones más revisiones,

y al final creo que ha salido un libro que, la verdad, me encanta.

Y para mí ha sido un privilegio colaborar con ellos.

Y para nosotros leerlo lo está siendo desde luego.

Es un libro que va muy a la persona, ¿no?

No a la dislexia como trastorno,

sino a personas que lo sufren y te hacen entrar en su mundo.

Cuéntanos eso.

El libro está pensado

para que lo puedan leer tanto familias

como profesionales del mundo de la dislexia.

Cada capítulo lo abre con un caso real de dislexia.

Con personas

con las que alguno de nosotros hemos trabajado, ¿no?

Y cómo un niño o un adulto o una familia

lo ha superado

o qué dificultades se han encontrado y cómo han ido encontrando, ¿no?

Así es como abre el capítulo.

Es muy fácil sentirse identificado

porque te encuentras casos de diversa índole.

Y luego viene una parte más técnica

en función de cada tema, ¿no?

Puede ser diagnóstico, tratamiento, problemas emocionales...

Un barrido por diferentes asuntos.

¿Cómo sabemos que un crío padece dislexia?

Pues ese es el quid de la cuestión.

Es muy difícil de saber, ¿no?

La manera más frecuente de detectarlo

es cuando un niño con dislexia ves que trabaja,

ves que es inteligente,

y que no rinde en el colegio como tú esperas, ¿vale?

Esa es la manera, lamentablemente, más frecuente.

La dislexia se puede detectar de muchas maneras.

Hay diferentes protocolos, está nuestro test...

Cribar dislexia como "creo que hay un problema"

se puede hacer de muchas maneras.

Luego, un diagnóstico diferencial

que solo lo puede realizar un profesional,

tiene que ser generalmente un equipo multidisciplinar

que trata la dislexia desde diferentes puntos de vista.

También se explica en el libro.

De esto sabe mucho Fernando Cuetos.

Esa es su... Su especialidad.

Ha realizado varias pruebas diagnósticas

y están explicadas en el libro.

¿Y se puede corregir?

La evidencia la tenemos en ti. Se puede, se puede.

Sí se puede corregir.

Es algo que te acompaña toda la vida.

A mí...

Yo no...

Te mentiría si te digo que escribo sin faltas de ortografía

o que todavía...

Cuando escribo un artículo científico,

mis coautores miran si se me ha escapado algo.

Y se me escapan cosas.

Pero se puede corregir.

Y no solamente por mi caso.

Hay un montón de casos de personas

que la dislexia no ha dificultado que se desarrollen profesionalmente.

Y sí se puede.

Hace falta mucho trabajo y ayuda, pero sí se puede.

Y vosotros...

En tu caso, las "apps" que has... Sí.

¿Cómo ayudas a los críos a que puedan superar?

Esto ayuda

a través de la personalización total de los ejercicios.

Esta aplicación tiene 40 000 ejercicios, Dytective,

pero ningún niño hace los mismos ejercicios

que el otro niño,

porque un niño aprende diferente a otro.

Entonces, ¿cómo se van personalizando?

Cada ejercicio está mapeado con 24 habilidades cognitivas

que vienen a ser tus debilidades,

pero también tus fortalezas cognitivas.

Esto también difiere de cada persona.

En función de cómo vas haciendo los ejercicios,

se te van personalizando totalmente.

Y esto lo hemos evaluado en varios colegios.

Es lo que está ahora en 100 colegios en la Comunidad de Madrid.

Y los niños mejoran significativamente

respecto al grupo de control.

Y el quid de la cuestión aquí

está no solamente en tratar las debilidades,

sino las fortalezas cognitivas,

porque la manera de superar las dificultades

es a través de lo que eres bueno.

Claro, claro.

Y hay grados, ¿no?

Sí.

Hay críos que tienen un grado mayor

y otros que tienen un grado menor de incomprensión.

Esto está discutido, ¿no?

En un diagnóstico sí que hay un umbral

en que se dice disléxico o no disléxico.

Ahí no hay grados.

En un diagnóstico hay un umbral.

Si pasas de eso, eres, y si no, no. Eso.

Pero dentro de la dislexia claro que hay grados.

En las mismas pruebas diagnósticas vemos más dificultades

o menos dificultades.

Eso también puede estar relacionado con otras habilidades cognitivas.

No solamente por el hecho de la dislexia.

Puede estar relacionado con la memoria que tengas

u otras habilidades cognitivas que tengas

que acompañan o no,

y pueden hacer que está dificultad sea más grave o menos grave.

¿Y en qué puede ayudar la lectura de este libro

por ejemplo a padres que crean tener un hijo con...?

Yo creo que los padres lo que les puede ayudar...

Si su hijo tiene dislexia,

creo que este libro les puede dar tranquilidad

porque muchas veces no sabes lo que es.

La primera vez que te dicen la palabra dislexia

asusta.

No suena bien, ¿no? Dislexia no suena bien.

Asusta.

Y yo creo que este libro les puede dar tranquilidad.

Ver que es algo perfectamente normal,

que no afecta a la inteligencia

y ver todos los estudios que avalan eso,

ver que se puede tratar, que se puede superar...

No sin ayuda y no sin esfuerzo.

El libro es riguroso y explica bien.

Pero yo creo que puede dar, además de conocimiento,

que eso se espera en todos los libros...

Creo que puede aportar tranquilidad. Claro.

Tranquilidad y, quizás, un inicio de solución.

Sí, sí, sí, sí.

Abre camino. Por dónde tirar, sí, sí.

Ha sido un verdadero placer como siempre

recibirte aquí.

Esperamos hacerlo a menudo y periódicamente muy pronto.

Muchas gracias, Salvador. Gracias, Luz.

Seguimos.

La Universidad de Vic plantea una interesante pregunta.

¿Cómo trata la creación plástica femenina

la maternidad?

La universidad responde.

¿Cómo trata la maternidad la creación plástica femenina?

Las propuestas sobre la maternidad

que presentan creadoras plásticas en los últimos 100 años

nos muestran una clara cohabitación

entre aquellas que enlazan con la corriente telúrica de GEA

volviendo a la constante histórica de identificar naturaleza-mujer

desde un punto de vista anterior al patriarcado

y las inspiradas en la figura de madre con hijo

heredada de la iconografía virgen con niño

del mundo medieval.

También se constata la deconstrucción

del estereotipo de imágenes maternales

y una nueva construcción

partiendo de la conceptualización de las mismas.

El resultado es interesante y diverso.

He observado la organicidad del nacimiento,

la subversión, la provocación, la ironía, la artificiosidad,

el cuestionamiento, la reivindicación,

e incluso la negación del mismo acto de dar vida.

Resulta destacable

el hecho de que una buena parte de las maternidades analizadas

deriven de posturas radicalmente antimaternales

en consonancia con ideas primigenias del feminismo.

Otras representaciones menos radicales

han matizado su discurso en función de los servilismos

que la maternidad comporta.

Pero no todos son posturas críticas enfrentadas,

sino que también podemos observar obras

que destacan el hecho maternal como específico del género femenino

y paradigma de su identidad.

Está claro que en un futuro no muy lejano

también se deberá prestar especial atención

a aquellas maternidades que surjan de la atomización

de la consideración tradicional del género

reducido a masculino y femenino

y a aquellos trabajos que procedan de mujeres

que, antes o después, lógicamente, accederán a las libertades sociales

de las que ahora se ven privadas.

Abrimos de nuevo el taller de español

con la filóloga Luna Paredes para hablar de profesiones.

Dentro del apartado de dudas en relación con el género

hay algunas profesiones

que por distintas razones nos hacen dudar

de si deben decirse siempre en masculino

dependiendo de quién las desempeña

o siempre en femenino.

Bienvenida. Hola.

¿Cuántos géneros hay en español?

En español, fundamentalmente, hay dos géneros.

El género masculino y el género femenino.

Ya sabemos que el español viene del latín.

¿Y el neutro?

En latín existía el género neutro, efectivamente.

En español nos quedan algunos adjetivos

como "lo blanco",

algunos determinantes o pronombres como "aquello", "ello", "esto",

pero en el resto de casos y, sobre todo, en los sustantivos

solamente tienen dos géneros, el masculino y el femenino.

Femenino. Sí.

¿Y las profesiones son masculinas o femeninas

solo por el hecho de tener A o no tener A?

Ahí está la cuestión.

Como en casi todas las cuestiones de género,

tiene que ver todo lo extralingüístico

dentro de toda esta cuestión de género, ¿no?

En este caso,

tiene que ver con la inclusión de la mujer,

con la incorporación al ámbito laboral

La mujer se empieza a incorporar,

y el hablante necesita palabras femeninas

para referirse a esa realidad

y hacer que su mensaje sea lo más claro posible.

Si hay una mujer, tengo que nombrar a una mujer.

Nos surgen muchas dudas.

Por ejemplo, cuando vas a...

La mujer que te trata en el ámbito de la medicina qué es.

¿"La médica" o "la médico"?

¿Cómo se dice?

Creo que es más fácil

cuando hablas de "doctor" o "doctora", ¿no?

"Doctora" parece que suena bien en castellano,

pero médica queda raro.

Queda raro, ¿no?

Tenemos esa duda.

La Real Academia de la Lengua recomienda decir "médica".

En las profesiones,

los nombres de profesiones que terminan en "-o" en masculino

forman su femenino sustituyendo la O por una A.

Decimos "médica".

Es lo mismo "médica" que "doctora" por la misma razón.

Eso es.

¿Y por qué sentimos a veces extrañeza

cuando decimos una palabra?

¿O es puro azar?

Tiene que ver con de dónde vienen las palabras.

Voy a explicar un poco

los nombres de profesiones que terminan en "-o".

Siempre se hace la...

Siempre hay excepciones.

La lenguas es una cosa que no es matemática.

Siempre hay excepciones, ¿no?

Entonces, todos...

Pero, en principio,

salvo el ámbito militar como "cabo", "soldado"

o excepciones como "modelo",

el resto de profesiones que en masculino terminan por "-o"

en femenino se hacen con la A.

"Ministra", "abogada", etcétera.

Yo creo que en el ámbito militar, como es algo tan novedoso,

da un poco de risa. Claro.

"Mi caba", "mi sargenta"... Sí.

Tiene que ver con eso.

Además, hay una cuestión peyorativa

dentro de la feminización de las palabras.

Hay algo ahí que se mezcla, ¿no?

Pero, bueno, vamos a poner como por norma

que todas las profesiones que en masculino se hacen con O

se sustituye la O por una A para hablar de la mujer.

Incluso cuando el nombre corresponde con el nombre de la disciplina.

Vamos a decir "la música"

para una mujer que se dedica a hacer música

o "la física"

para una mujer que se dedica a hacer física.

Y lo mismo ocurre...

Vamos a tener esa doble alternancia de femenino y masculino

en palabras que acaban en "-on", como "ladrón",

se le añade una A, "ladrona";

"-in", "bailarín", se le añade una A, "bailarina";

o "-or", "doctor", se le añade una A, "doctora".

Las palabras que acaban en "-o", en "-on", en "-in" y en "-or",

ese grupo,

siempre va a tener una doble alternancia.

Aunque las palabras en "-or" también van a acabar en "-triz".

Como "actor", "actriz"; o como "emperador", "emperatriz".

Pero esas palabras, esas terminaciones,

tienen esa doble alternancia.

Por eso nos resulta fácil, ¿no?

Porque tienen una doble alternancia.

Hay otras palabras, sin embargo,

en las que cuesta un poco más aceptar esa doble alternancia.

Las palabras que terminan en "-e", "conserje",

suelen ser invariables.

Son invariables.

Sin embargo,

hay una tendencia cada vez mayor a feminizar las palabras.

Por ejemplo,

aunque la norma general

es que las palabras que terminan en "-e"

son invariables y sirven para mujeres y hombres,

existen ejemplos como "jefe", "jefa";

"cliente", "clienta"; "presidente", "presidenta".

Como las palabras tienden a escaparse de esa norma general

para referirse a una mujer.

Con palabras que terminan en "-l", como "fiscal"

nos referimos a hombre y mujer en este caso,

pero hay otras palabras que terminan en "-l"

que se salen de esa regla.

"Concejal", "concejala", por ejemplo.

O las palabras que terminan en "-z".

Por ejemplo, "capataz".

Nos referimos a hombres y a mujeres.

"Capataza" queda fatal. Efectivamente.

Y "fiscala" también queda raro, ¿no?

Queda raro.

Tenemos solamente la forma "fiscal" para hombres y para mujeres.

Pero "concejal", "concejala". Sí.

Y con Z tenemos "aprendiz", "aprendiza"

o "juez", "jueza".

Tenemos...

¿Por qué será?

¿Por qué a veces sentimos extrañeza y otras veces no?

Tiene que ver con de dónde vienen las palabras.

Con la etimología, el origen, la raíz.

El caso de "juez", "jueza".

Hace unos años no estaba aceptado que se dijera "jueza".

Los filólogos recomendaban que se dijera "juez".

¿Por qué?

Es una palabra que viene del latín y es una palabra de género neutro.

Las palabras de género neutro tienen más dificultad

a la hora de ponerse en femenino o masculino.

Por eso se recomendaba en este caso una fórmula invariable.

Sin embargo,

en español no tenemos género neutro en los sustantivos.

Los hablantes reconocen rara esa fórmula

para referirse a mujeres.

"La juez" no, "la jueza". Claro.

E incluyen la A.

Entonces, esta es...

Tiene que ver también con que es algo prestigioso, ¿no?

Que no... Sí.

En el caso de "cabo" o "caba",

como es algo tan extraño para el hablante

el hecho de que la mujer se haya incorporado al Ejército...

Con razones históricas.

Siempre tiene que ver con razones extralingüísticas,

históricas, etcétera.

¿Y las palabras que acaban en "-a"? Por ejemplo, "poeta".

"La poeta", "el poeta", "la poetisa".

Eso es.

Las que acaban en "-a" normalmente son invariables.

Cuando decimos "astronauta",

nos referimos a un hombre o una mujer.

Nos podemos referir a ambos.

Y con "poeta" ha pasado una cosa muy curiosa.

Las palabras que terminan en "-a" son invariables.

Las que se refieren a profesiones.

Sin embargo, tenía un sufijo "-isa" tradicional.

"La poetisa".

Y las poetas hoy en día prefieren llamarse a sí mismas poetas

porque es la norma básica, lo general.

Entonces, claro, tenemos...

En el libro

de las "100 dudas más frecuentes del español"

hay una tabla que puede ayudar a entender

qué palabras y qué terminaciones.

Pero tiene que ver con...

Las palabras que terminan en "-o" normalmente van a variar.

Las palabras que terminan en "-or", en "-on" o en "-in"

normalmente van a variar.

El resto tiene excepciones,

pero normalmente se mantienen invariables.

Y hay otro tipo de palabras,

los nombres de profesiones acortadas,

como "fisio".

"Fisio" es un hombre o una mujer.

Son palabras acortadas,

pero si vamos a la palabra completa, acaba en "-a"

y suele ser invariable.

O las palabras que son compuestas como "guardameta".

"Guardameta" puede ser para hombre o para una mujer.

O "portavoz".

Sirve para un hombre o para una mujer.

"Portavoz" ha sido una palabra que últimamente ha tenido...

"Portavoza", ¿no? Efectivamente.

Pero si pensamos en el significado de la palabra "portavoz"

es la persona, hombre o mujer, que porta la voz.

Además, "voz" es un nombre femenino.

Añadirle una A a la palabra "voz" es innecesario.

De momento, no se recomienda.

Las palabras compuestas son invariables

y no se recomienda ese "portavoza".

De momento.

Ya veremos qué pasa. A ver qué pasa.

¿Y palabras femeninas que terminan en "-o"?

Claro.

Tenemos tan asociado que el masculino termina en "-o"

y el femenino termina "-a"

que cuando nos encontramos palabras masculinas en "-a"

como "aroma", "mapa", "tequila",

nos sorprende.

O al revés, lo que tú decías.

Las palabras femeninas que acaban en "-o";

por ejemplo, "moto", "foto" o "radio"...

En el caso de "la moto" es porque es una compuesta, ¿no?

"Motocicleta". Eso es.

Es un acortamiento.

"Motocicleta", "fotografía" o "radiografía"

son palabras acortadas.

Y no podemos cometer el vulgarismo de creer que son masculinas

y decir "el afoto".

Esto ocurre.

Esto ocurre. Sí.

La gente está acostumbrada a decir "el agua".

Claro.

Y este es otro tema.

Este es otro gran tema.

El de las palabras que empiezan por "-a" tónica.

Lo que acabas de decir. Es lo que le pasa a "agua".

Es femenina,

lo que pasa es que se usa "el"

porque era un artículo determinado antiguo

que era "illa".

Puede venir de ahí.

También ocurre que si usáramos el artículo,

el determinante femenino "la",

con palabras que empiezan por "-a" tónica,

que la sílaba tónica, aunque no lleve tilde,

es esa primera A,

surgirían cosas como "la agua" o "la ave" o "la aula"

y no entenderíamos el mensaje

porque estaríamos uniendo la A del determinante

con la primera A de la palabra.

Para evitar esa cacofonía,

para hacer que la palabra se comprenda,

cambiamos el determinante al masculino

y decimos "el agua", "el ave"...

Pero son palabras femeninas.

Luego, por ejemplo, en plural...

Decimos "las aguas". "Las aguas".

O "esta agua". No "los aguas".

Claro, efectivamente.

Y en eso hay un...

Por ejemplo, no se dice "los aves".

Se dice "las aves".

Siempre tenemos que recordar que son palabras femeninas

y cuando las juntamos con un adjetivo,

el agua estaba turbia,

tenemos que poner el femenino siempre.

Bueno, pero no es tan lioso. No es tan lioso.

No es tan lioso.

Antes de marcharnos, una pequeña conclusión.

Vamos a hacer como un resumen. Sí.

Las palabras que terminan en "-a". Sí.

Los nombres de profesiones que terminan en "-a"

suelen ser invariables.

También los que terminan en "-e", los que terminan en "-l", en "-z",

en "-u" o "-i" tónicas o en "-ar", "-er", "-ir".

Pero tenemos muchas excepciones

porque la tendencia general de la sociedad

es a feminizar los nombres de profesiones.

Y los nombres de profesión que terminan en "-o",

en "-on", en "-in" y en "-or"...

Esos sí tienen variaciones. Son variables.

Es con nombres de las profesiones.

Está chupado. Está chupado.

Muchas gracias, Luna. Muchas gracias a ti.

Seguimos.

El Festival de Música y Danza de Granada

ha celebrado los 100 años del estreno

de "El sombrero de tres picos" de Manuel de Falla

con la compañía nacional de danza.

Un equipo de "La aventura del saber"

estuvo allí.

Granada celebra este año el centenario

de "El sombrero de tres picos" como "ballet".

No solamente un "ballet,

sino un producto de obra de arte la conjunción de cuatro genios.

María Lejárraga ha escrito el libreto,

Manuel de Falla, la música,

Léonide Massine, la coreografía,

y Pablo Picasso, la escenografía y el vestuario.

Que un "ballet" siga vivo 100 años después,

y eso es debido al talento

de todas las personas que participaron en esa creación,

ya es algo muy importante.

Yo creo que el estar en Granada y los jardines del Generalife,

que es verdad que hay un ambiente muy especial,

nos podemos acercar al ambiente de la época

y meternos dentro de esa época.

"El sombrero de tres picos" era un viejo sueño de Falla,

y observamos que ya con 14 años él leía

los libros de Pedro Antonio de Alarcón.

En particular "El sombrero de tres picos".

Llegado a los años 16 o 17,

compone "El corregidor y la molinera",

una pantomima con libreto de María Lejárraga.

Y aquí es donde empieza esta conjunción de talentos,

puesto que los "ballets ruses" que estaban en ese momento en España

y su director Serguéi Diáguilev,

al oír esta música,

piensan enseguida en un "ballet" de tema español,

y "El corregidor y la molinera" va a transformarse

en el "ballet" "El sombrero de tres picos".

Los "ballets" de Diáguilev fue una compañía rusa itinerante.

Iban viajando por Europa,

y hubo una especie de fidelidad con Granada y con la Alhambra.

Aquí se hizo "Scheherezade", "El sombrero de tres picos",

y se hicieron toda una serie de "ballets"

porque había una especie de fidelidad

entre la compañía y Granada.

Manuel de Falla no es granadino.

Es granadino de adopción

por la cantidad de tiempo que vivió justo aquí al lado.

En nuestra ciudad desarrolló la mayor parte de su arte

y de su estilo compositivo,

y fue aquí también

donde tuvo ocasión también de ser el anfitrión de honor

de "ballets" rusos de Diáguilev y de Léonide Massine.

A través de este contacto, diálogos y paseos

por la ciudad y por sus calles,

Léonide Massine encontró también la inspiración del folclore,

de esta música, de los ritmos, del espíritu de esta obra,

y esa relación fructificó

y fue la génesis de la composición de esta obra.

Mi papá estuvo tres años casi en España

para compartir con De Falla y con Picasso

y estudiando la técnica española con los mejores profesores

y me pasó toda la información cuando yo tenía 11 años.

El propósito de remontar esta coreografía

es hacerla totalmente como se hizo hace 100 años.

Es verdad que una coreografía evoluciona.

Se trasmite, además, de padre a hijo,

y Lorca Massine la ha transmitido a los bailarines de la compañía,

pero siendo fiel a la esencia.

Como decía Lorca Massine, el hijo del coreógrafo Léonide,

se ha intentado quitar el polvo a la versión original.

Y nos ha montado la propia versión original

con sus propios zapateados

y con sus propios figurines y trajes originales de Picasso.

La compañía de los "ballets" de Diáguilev

fue una compañía revolucionaria.

Se rompió ese esquema de "ballet" clásico

que había en "El lago de los cisnes",

"Giselle", "Raymonda" y "Don Quijote",

y empezaron a unirse músicos, compositores,

con coreógrafos, con pintores y artistas plásticos

y empezó a crearse un caldo de cultivo

que hacía que se hicieran cosas diferentes.

-"El sombrero" es...

Sí, es una explosión de color,

de formas, de eso, un inicio

de una modernidad dentro de la danza,

que estaba todo como muy academizado

y de repente es una ruptura con lo que había antes

y se nota que es como un grito

de salir de todo eso

y la verdad es que formar parte de eso 100 años después

y sobre todo eso, que no ha envejecido,

para mí sigue siendo como muy actual.

(Música)

La obra de Manuel de Falla,

su obra completa, no solamente este balé,

que es, evidentemente, un icono de sus obras principales,

es la obra de un revolucionario,

es la obra de un trasgresor, de un hombre de su tiempo.

(Música)

Falla, como sabemos, evidentemente,

buscó y encontró en la capital artística del mundo

en este momento, que era París, encontró

lo que buscaba, encontró las influencias,

pero no solamente de la modernidad musical

y vanguardista europea,

sino que encontró un crisol

de cruces de tradiciones, de culturas, de estilos diferentes.

(Música)

-Todo fue inspirado del pueblo

porque hay disonancias fenomenales

en la partitura de "El sombrero de tres picos"

y fue la primera vez de ese choque,

la diferencia de la "sinestética" que había antes,

que se buscaba similitud en las artes hermanas.

Aquí son complementarias.

Se unen y, como llamo, reflexionan la una con la otra.

Por eso es la más grande revolución

del siglo XX.

Y este cruce de influencias,

de las músicas también nuevas europeas,

el "jazz", está latente y empiezan también a adoptarlo.

En este mundo se desarrolla y se excita Manuel de Falla

y en este mundo con esta influencia

él compone "El sombrero de tres picos".

(Música)

-Picasso, un poco como la música de Falla,

le dan a este balé un toque supervanguardista,

es decir, que estamos hablando de una obra que se inspira

del folclore español,

entonces se ve la inspiración en el vestuario,

pero todas las líneas de los trajes están rotas.

(Música)

Hay ángulos, hay dibujos importantes en el pecho,

en las piernas, las medias son mitad de cada color,

entonces atribuye, cambia la silueta de los bailarines

y le da un nuevo volumen.

Entonces se vuelve, de cierta manera, vamos a decir,

no es un balé cubista, pero sí que llega a romper

esa estética, que el vestuario nada más que sirve

para que el bailarín esté guapo, digamos, o sea,

para ensalzar la línea del bailarín,

que eso existía en el balé clásico.

(Música)

-Cogieron todo lo mejor del pasado, el conocimiento,

e hicieron, cómo diría, una cosa que viaja en el tiempo,

que no se para hoy y donde no hay fronteras,

se mezclan todas.

(Música)

Es una maravilla de vestuario

porque te ayuda totalmente a la coreografía,

a hacer todos los movimientos

de esa coreografía, está como realmente meditado

para lo que es.

Pienso que, en el momento en el que hicieron esos figurines,

Picasso sabía perfectamente lo que quería

y, aparte, no sé, la falda de la molinera es espectacular,

tiene un vuelo increíble que forma parte de la coreografía

ese vestuario y de la escenografía.

Es mágico.

(Música)

# Casadita, casadita,

# cierra con tranca la puerta,

# que, aunque el diablo

# esté dormido, # a lo mejor se despierta.

# Que, aunque el diablo

# esté dormido,

# a lo mejor se despierta. #

(Música)

Hemos utilizado la producción del Ballet Nacional.

Tenemos ese decorado y tenemos gran parte del vestuario

que se había hecho para la versión de Antonio.

Al querer montar la versión original,

era importante tener los diseños de Picasso.

(Música)

Hemos hecho un trabajo de reconstitución,

ir a ver qué tipo de tejidos eran,

ver qué colores, los volúmenes,

cómo se movían esos tejidos y, en los talleres de la compañía

y en talleres exteriores,

hemos reconstruido el vestuario original.

En "El sombrero de tres picos" hay danza clásica, hay folclore,

cinco folclores diferentes,

de la farruca a la jota, hay

un mundo increíble de diferencia.

Todo está aquí, filtra todo junto

y es el modernismo la verdadera vanguardia.

(Música)

# ¡Pam, pam! ¡Pam, pam! #

(HABLA EN INGLÉS)

Ha sido complicado porque esta versión original

no es una versión de danza española en sí,

entonces ha sido complicado buscar

justo el límite entre el carácter español,

pero la danza clásica, buscar esa unión de las dos cosas.

(Música)

Los ensayos fueron así,

el género vino, vine a Madrid,

hice una sesión con ellos.

Estaban perdidos todos.

Después regresé y otra vez regresé

y cada vez crece.

Y ahora hoy es

un proceso del vocabulario.

Ellos hablan ese idioma

que no conocían antes,

gracias al tiempo.

-Poder aprender de gente como Lorca,

que él nos haya podido transmitir

toda su formación que su padre le enseñó

a los 11 años, toda esa musicalidad,

toda esa expresión, las miradas, las poses,

todo, todo. Ha sido un proceso maravilloso

muy intenso, peromuy gratificante a la vez.

-Yo me acuerdo

de haberlo bailado siendo muy joven

y me extrañó mucho al inicio del trabajo con Lorca Massine,

porque también fue él quien lo montó,

cómo, en vez de darle la importancia a cómo hacer los pasos,

le daba la importancia a la manera de hacerlos

y la técnica se quedaba en un segundo plano.

Entonces era algo como muy a la vez cinematográfico

y era como algo muy interesante

porque era, de cierta manera, como hacer de actor que baila,

actor bailarín.

(HABLA EN INGLÉS)

-Jamás me había puesto un zapato de tacón o de flamenco.

No sabía zapatear.

Tenía muchas dificultades y, bueno, ha sido un duro trabajo,

desde enero hasta ahora,

de seis, siete meses de mucho trabajo,

mucho sudor, y la dificultad ha sido esa,

poder expresar y que le llegue al público,

no mirarnos tanto al espejo,

que los bailarines estamos muy acostumbrados

a mirarnos al espejo, en vez de sentir cada movimiento

y creo que esas son las mayores dificultades

que hemos pasado.

(Música)

-Movimiento es vida

y la danza es suprema en eso

porque transmite esta intensificación de la vida.

Una manera muy sofisticada

porque el cuerpo humano es,

cómo decir, filarmónico, sinfónico

y tiene una cantidad de posibilidad inimaginable.

Entonces es el proceso.

Estamos hablando de artistas

que querían realmente sorprender,

quería, digamos, que el público tuviera un impacto,

sufriera un impacto tremendo

y esto es lo que debe hacer un músico,

un bailarín y un coreógrafo con estas grandes obras maestras,

revisarlas completamente

y traerlas al siglo XXI en toda su novedad.

(Música)

(Aplausos)

Francesc Camí convierte su "smartphone" en su cámara,

en su cuarto oscuro

y en su taller fotográfico portátil.

"'La fotografía ha experimentado

en los últimos años un resurgimiento a escala mundial

gracias a las cámaras digitales,

los dispositivos móviles

y las redes sociales.

Desde 2008, cuando abandoné

la fotografía analógica,

estoy volcado en la fotografía digital

y, desde hace ocho años,

solamente utilizo el móvil para fotografiar y editar.

Mis imágenes capturan

violentos contrastes

de luz y oscuridad

y, tanto en la naturaleza como en el entorno urbano,

intento acercar la fotografía

a la pintura clásica y al lenguaje analógico

con la inmediatez

y universalidad de lo digital.

Busco la pieza única,

alejada de convenciones. Con la utilización de texturas,

jugando con contrastes y saturando los colores,

recreo mundo irreales más próximos

a la pintura preimpresionista

que a la fotografía. Busco un nuevo tipo de tenebrismo digital.

Mi 'smartphone' se transforma en mi cámara,

en mi cuarto oscuro y en mi taller fotográfico portátil,

donde el proceso creativo se basa en una máquina que, en un inicio,

no se diseñó para este uso.

La fotografía hoy se desvincula del medio

y nos permite centrarnos en la creatividad y todo

en la palma de nuestra mano

En estas imágenes, encontraréis

mi visión de nuestro entorno

hecha de luces y sombras'.

Así nos presenta su obra

Francesc Camí."

Para terminar las semana, recomendamos hoy la lectura

de este libro ya famoso llamado

a convertirse en un "bestseller" mundial,

la historia del exagente de la CIA

Edward Snowden contada por él mismo.

El libro es este:

"Vigilancia permanente"

y está publicado por la editorial Planeta.

El libro es una autobiografía.

Tiene fuerza y, más allá de las opiniones que nos merezcan

las revelaciones hechas públicas

por periodistas de reconocido prestigio,

tiene el interés adicional

de hacernos pensar sobre los grandes temas:

el poder político, los fundamentos de la moral,

la guerra, la fundamentación del orden.

Un libro de historia contemporánea

contado en primera persona.

Recuperamos un fragmento

de nuestro trabajo sobre la Central Lechera Clesa,

una de las joyas de la arquitectura española.

El resto, en la red.

"Alejandro de la Sota daba la vuelta al refrán popular

'dar gato por liebre'

decía siempre

que los arquitectos debían dar liebre por gato.

Pensaba que tenían que asumir cada encargo

como una oportunidad para aportar lo mejor de sí mismos,

ofrecer más y mejor

a los usuarios y a la sociedad. Esta idea

refleja el sentido ético que emana

de su obra y que está ahora especialmente vigente."

Vengo de La Coruña y realmente me asombra

de aquella La Coruña que se ha perdido, me apena

porque hay que ir a buscarla.

Cualquier ciudad que se diga que es bonita

siempre hace uno referencia heredada,

pero lo vamos a dejar nosotros en herencia

ya no van a decir lo mismo de nosotros.

Entonces, si, efectivamente,

las preocupaciones pasan a ser tan intelectuales

que nos impiden ver la realidad,

la actuación de los arquitectos no es acertada.

La arquitectura icónica es fácil, es muy comunicable,

está se diría que pensado

para el atractivo más rápido,

es como comida rápida de gusto fácil

que no necesita mayor reflexión.

La obra de Alejandro de la Sota es una obra en el sentido opuesto,

es una obra mucho más reflexiva que busca, a veces dolorosamente,

lo esencial. Él entendía el trabajo del arquitecto

como un oficio, un oficio culto,

un oficio en el cual las piezas

deben ir encajando con sabiduría.

Él entendía la arquitectura en sí, no a partir de un "a priori" formal,

no de un impacto visual del edificio

como conjunto o como fachada

o como volumen solamente, sino, fundamentalmente,

una integración armónica de los espacios pequeños,

a veces muy modestos, que componen cualquier arquitectura

y el conjunto. Ese diálogo

entre lo grande y lo pequeño,

la armonía funcional del todo.

Es uno de los puntos esenciales,

a mi juicio, de la obra.

"La Central Lechera Clesa,

un proyecto iniciado en 1957,

es un ejemplo de esta concepción del espacio

a la vez sencilla y radical. Está compuesta

por distintos volúmenes dimensionados según su función

y ensamblados sobre el terreno

casi como si fueran contenedores independientes.

El complejo está considerado

como una de las joyas de la arquitectura industrial

española del siglo XX."

Fue uno de los primeros edificios en España

de construcción con hormigón pretensado,

que Alejandro de la Sota para conseguir mayor diafanidad

a las naves de la central lechera.

Ahora, tal cual está,

que está destruido, parece que la han bombardeado,

pero conserva todavía la potencia del espacio,

de los espacios, y una luz,

un espacio que fue concebido en su día por Alejandro de la Sota

para una función muy determinada,

pero que, sin embargo, hoy es flexible también

para que se pueda adaptar a unos usos muy distintos.

Nos vamos hasta el próximo lunes.

Volveremos en compañía del doctor Romero,

que nos seguirá dando claves para vivir más y vivir mejor

echando mano de la ciencia.

Pasen un espléndido fin de semana.

Les esperamos a todos aquí, en La 2 de Radiotelevisión Española

en "La aventura del saber".

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La aventura del saber - 10/10/19

10 oct 2019

Veremos los reportajes "Sombrero de tres picos" y "Boek visual: Francesc Camí". Además, entrevistaremos a Luz Rello, Fundadora de Change Dyslexia, y a la filóloga y actriz Luna Paredes.

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