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Para todos los públicos La aventura del saber - 08/06/16 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hola, muy buenos días.

Hoy les presentaremos una novela de intriga

que recorre el París de los años 30 y 40

escrita por el periodista Carlos Suárez.

Después, con Arturo de las Heras, hablaremos del mundo de la empresa,

en concreto, de las particularidades que se encontrará el emprendedor

que quiera probar suerte en el sector de las manualidades.

Antes de entrar en materia, nuestra sección de gastronomía.

Adelante sumario.

Ya lo dice el refrán,

"Tomates crudos con sal, gustoso manjar".

La importancia gastronómica del tomate está fuera de toda duda,

por eso le dedicamos nuestra "Armonía gastronómica"

a este delicioso manjar.

Estrenamos el segundo capítulo de "T.E.A",

una serie que pretende dar voz y visibilidad

al colectivo autista.

Se titula "Día a día" y nos muestra cómo viven el presente

las personas autistas y sus seres queridos.

En un principio, el tomate era considerado planta tóxica.

Los botánicos lo incluyeron en la familia de las solanáceas,

la misma a la que pertenece la belladona.

Hoy en día, el tomate es uno de los productos más apetecibles

y consumidos en nuestro mesa,

pero ¿qué bebida es la que mejor combina con su acidez?

Enseguida lo sabremos.

(Música)

De los productos que vinieron de América,

junto a la patata y el cacao,

quizá, el más importante es el tomate.

Vamos a ver cómo se puede comer un tomate, sin más,

con qué lo combinamos y cómo lo comemos.

Pedro, a ver, cuéntanos.

-Lo fundamental es elegir bien el tomate.

Hay muchas variedades de tomate, pero lo ideal es coger un tomate,

si tuviéramos la oportunidad de ir al campo

y disfrutar del olor que te da el propio tomate al natural,

pero hay que cogerlo que esté ya maduro.

-Por eso hay que apoyar mucho la cocina de proximidad.

-Claro, kilómetro cero...

Recuerdo, cuando iba a coger tomates en mi pueblo, lógicamente,

el sabor que tenían y el olor que disfrutaba,

era maravilloso y es lo que siempre echamos de menos.

-Pero estos parecen muy buenos, ¿no?

-Este es un tomate que está muy bueno,

está en su punto, además, está sin pasar por cámara.

-Y le has puesto aceite.

-Solamente lleva aceite de arbequina y sal, nada más.

-Si fuera aceite para tomar con el pan,

sería, más bien Picual alfa para que le dé sabor al pan.

-Exacto, la acidez del tomate nos hace que podamos elegir

un arbequina, porque tiene menos acidez.

Efectivamente, con el pan solamente, vamos a elegir un Picual,

seguramente.

-O sea, si el tomate es bueno,

tal cual con aceite y una pizca de sal, de flor de sal.

-Sí, en este caso, sal en escama. -O sal del Himalaya...

-Bueno, el Himalaya nos queda un poquito lejos...

-Se puede comprar.

-Ya, pero quiero decir que tenemos sales maravillosas en España también

y, por lo tanto, no hace falta elegir de tan lejos.

Yo creo que lo fundamental es el tomate, en este caso,

el sabor y el olor que da, porque se nota en el plato ya.

Después, la combinación con los distintos...

-Ahora, vamos a comer un poco de tomate,

y vamos a ver, un poco, con qué iría mejor.

-Con qué encaja mejor.

-Una vez más, están aquí las bebidas que hay que tener siempre delante,

un fino, un cava, un vermut, que están de moda,

una cerveza, un blanco y tinto. Vamos a ver, un poco...

-Por la acidez del tomate,

yo me inclinaría más por el cava o por la cerveza.

-Es buenísimo.

-Creo que un vino tinto sería... nefasto para un tomate.

-Yo creo que tiene que ir muy bien con el vermut.

Un punto de dulzor... -¿Sí?

-A mí, me encanta. -Pues lo voy a tomar yo también.

Nosotros tenemos proveedores

que nos traen directamente los tomates,

por eso, es fundamental cogerlos en el último momento,

porque ayer, este tomate, estaba en el campo todavía

y hoy lo tenemos en la mesa.

Creo que eso también es una diferencia importante.

-Intentar encontrar cosas de lo más cerca posible,

que hayan pasado poco por cámara.

¿Ves como va muy bien con el vermut? -Muy bien, sí.

-Bueno, pues nada, brindemos, una vez más.

-Vamos a brindar. -Hasta la próxima y gracias.

(Música)

Nuestro primer invitado visita "La aventura del saber"

para presentarnos "Una mujer de Pigalle",

un thriller que mezcla realidad y ficción

y nos plantea una reflexión sobre el valor de la memoria

y los recuerdos.

Carlos Suárez, buenos días. Hola, buenos días.

Empezamos a hablar de tu novela, a ver cómo lo hacemos

sin destripar nada, que esto siempre es difícil,

cuando hablamos de una historia en la que suceden tantas cosas.

Vamos a empezar por el arranque.

Un cadáver, una mujer que fue asesinada hace 60 años,

esa es la escena que nos encontramos,

cuéntanos un poco.

Sí, la novela arranca cuando aparece el cadáver desnudo de una mujer

que aparece colgado del techo

en un apartamento cerca de la plaza Pigalle de París,

justo durante la ocupación alemana, en 1941.

Y ahora, una periodista va a intentar encargarse

de averiguar qué es lo que le sucedió a esa mujer.

¿Te ha sido más fácil hacer ese trabajo

de periodista a periodista,

establecer esa relación, esa comunicación?

Tenía que elegir quién iba a investigar, 60 años después,

ese asesinato,

porque tenía interés en cruzar dos historias en el tiempo,

que parte de la historia transcurriera en los años 30 y 40

y otra parte, prácticamente, en la actualidad.

En las novelas negras hay veces que quien lleva el hilo conductor

es un policía, un juez, un forense, un fiscal

y a mí me parecía que era más fácil que fuera un periodista,

así parece que sabes un poco más de lo que hablas

y por eso elegí que fuera una periodista.

Estableces una narración muy rápida

en la que los saltos en el tiempo son constantes,

vamos escuchando los pensamientos de uno,

las investigaciones de la otra, qué pasaba con ese personaje,

¿cómo ha sido? ¿Ha sido fácil diseñar

toda la historia, así, tan de prisa, tan a saltos?

La estructura es relativamente complicada,

tanto que a la hora de escribir lo que ocurre en una época y en otra,

escribo en distintos colores para no hacerme yo mismo un lío,

y sí tenía mucho interés en que se alternaran las dos épocas,

en que hubiera saltos en el tiempo,

en que la investigación de la periodista 60 años después

siguiera, más o menos, el hilo de lo que ha sucedido 60 años antes,

que, de alguna manera, se complementaran.

¿Qué podemos contar de Rachel, de esa mujer que fue asesinada?

Es difícil para mí hacerte preguntas sin destripar nada,

así que lo dejo en tus manos, ¿cómo es ella?

En teoría, es un problema hablar de una novela como esta

sin destriparle la intriga al lector.

En realidad, una de las cosas que quería hacer,

uno de los temas que creo que hay en la novela,

es la identidad, es decir, qué hay detrás de una persona

que, en este caso, aparece muerta.

Es decir, cuando aparece el cadáver de la joven,

no se sabe absolutamente nada de ella

y a lo largo de la novela, vamos descubriendo quién fue.

Me parecía que era una reflexión sobre la identidad,

es decir, sobre quién somos,

hasta qué punto se conoce verdaderamente a una persona.

Un núcleo de personajes muy importante, son reales,

son personajes que también le darán mucho que pensar al lector,

porque se va a encontrar con Picasso, con Dora Maar,

se va a encontrar con Lee Miler,

se va a encontrar con una serie de intelectuales,

¿cómo has establecido realidad y ficción?

Porque no sé hasta qué punto

las historias que se cuentan de estos artistas,

¿ellos buscaban inspiración así, de maneras tan atrevidas,

vivían tan al límite como se describe en la novela?

Sí, en realidad, cuando pensé ambientarla

en los años 30 y 40,

pensé, desde el principio, prácticamente,

en el grupo que constituyen Paul Éluard, Picasso,

Lee Miler, Roland Penrose...

Me parecía que era, por así decirlo, carne de literatura directamente.

Es verdad que el hecho de utilizar

ambientación histórica y personajes reales,

obliga a documentarte más,

pero creo que tiene la ventaja

de que le aporta a la novela cierta verosimilitud,

es decir, tú coges tus personajes, personajes que has creado,

y los metes dentro de un mundo donde hay personajes reales,

con lo cual, parece que les otorga cierta verosimilitud

y en ningún momento

he intentado saltarme la historia,

independientemente de que para la trama

me conviniera más que este estuviera aquí en este año,

he respetado los hechos,

es decir, aparecen escritores y pintores de las vanguardias,

y cada uno está en el momento en el que está,

es decir, si está en París en 1937,

es que estuvieron allí realmente,

es decir, los cuadros que pintan o las obras que escriben,

se escribieron realmente

en el momento en que se dice en la novela.

Las fotografías que aparecen en la novela son reales...

Sí, sí, además, hay mucha fotografía,

es decir, justo los veranos del grupo de surrealistas

que se forma en torno a Paul Éluard, entre 1936 y 1939,

en Antibes y en Mougins,

hay muchísima imagen, especialmente, por Man Ray, el fotógrafo

que, prácticamente, retrata todo. Documentaba todo lo que hacía.

No sé si eso facilitaba la cosa,

en determinado momento, te da la impresión

de que solo tienes que describir las fotografías que él hizo

para contar...

Lo que haces es introducir la historia de Rachel,

entremezclarla con la de estos artistas.

Sí, es coger un mundo que ya te da la historia,

en una época que, además, por la que siento pasión,

la época de las vanguardias, coger a tu personaje y colocarla ahí

y que ella vaya culebreando, por así decirlo,

entre los artistas de las vanguardias en esas épocas.

¿Qué papel juega, es casi un personaje más de la novela,

la culpa, la memoria es otro...?

Hay una serie de emociones, de sentimientos,

que están muy presentes,

son un hilo conductor de toda la novela.

Sin memoria, ¿dejamos de ser nosotros mismos, de alguna manera?

No sé si ese fue el germen de la novela o eso apareció después,

pero es casi un protagonista.

En realidad, es el germen de la novela.

Mi padre murió de Alzheimer,

entonces, cuando conoces de cerca la enfermedad,

te das cuenta de lo caprichoso que es el olvido,

de que en un momento recuerdan una cosa,

a continuación, vuelven a olvidarla y cómo funciona, por así decirlo,

hay determinados destellos en determinados momentos

que iluminan una memoria que en sí está apagada, en negro.

Entonces, digamos que la trama mínima de la que comenzó todo,

es "voy a intentar escribir algo

donde un anciano enfermo de Alzheimer

cree recordar un asesinato,

lo que pasa es que solo recuerda fragmentos".

Es una lucha personal contra el olvido, ¿no?

Eso es, él tiene la memoria, prácticamente, en negro,

podríamos decir, y ve fogonazos, destellos

de lo que cree recordar.

Todo escritor le escamotea al lector

parte fundamental de la trama para crear intriga,

aquí es como si fuera la memoria la que se ocupa de eso,

la que hace de encubridor, la que, por así decirlo,

le oculta al lector determinados hechos,

y luego, son esos flashes, esos destellos repentinos,

los que hacen que, de pronto, él recuerde algo que creía...

Que va tomando sentido, de alguna manera.

Claro, entonces eso va haciendo

que a base de los recuerdos repentinos

del profesor enfermo de Alzheimer,

el lector vaya reconstruyendo los trocitos de memoria.

Pero a la vez que vamos reconstruyendo esa parte del puzle,

también vas creando muchos callejones sin salida,

hay muchas tramas que llegan a punto muerto,

a conciencia, lo haces así,

uno se va deshaciendo de lo que no es importante,

pero, a la vez, el lector se va haciendo muchas preguntas

y le habría gustado saber qué pasa con esto,

por qué este personaje aparece y desaparece,

¿era algo que tenías pensado así, ir a lo esencial, digamos?

Creo que no, quiero decir que este tipo de literatura

se basa en engañar al lector, claramente.

Entonces, vas dando pistas falsas,

especie de "mcguffin" que decía Hitchcock,

que son, por así decirlo, instrumentales en la trama,

es decir, en determinado momento,

quieres que el lector crea que va a ser esto,

entonces, arreglas la trama para encaminar al lector por ahí

y distraerle, en general, del buen camino

al que no va a llegar, obviamente, hasta la última página del libro.

Puede que queden cosas por atar,

pero creo que ya han cumplido, argumentalmente, su labor.

¿Y qué papel juega la culpa?

Antes hablábamos de la memoria, del olvido,

pero la culpa es otro personaje más.

Te diría que, de alguna manera,

todos estos personajes tienen muchos claroscuros.

Sí, creo que aparece como un tema importante la culpa,

especialmente, ligada a la memoria, a la falta demencia,

al Alzheimer, en este caso.

Yo veo algo de injusticia en el hecho de que se culpe de algo

a alguien que no puede recordar lo que hizo,

que algunas religiones

basen la salvación en el arrepentimiento final,

que tiene gracia, cuando, en realidad,

hay enfermedades que te están impidiendo ese arrepentimiento.

Creo que no se puede culpar a alguien que no recuerde,

es decir, que la culpa tiene algo personal,

tú tienes que recordar el mal que hiciste,

porque sino, no puede existir la culpa,

no puedes culpar a alguien de algo que no...

Una de las críticas que he leído de tu novela

ensalza que no parece nada española.

Te quería preguntar en qué medida, ¿a qué se refiere?

Simplemente pensaban, es verdad,

que si la hubiera publicado con seudónimo,

con un seudónimo francés,

pasaría perfectamente por una traducción del francés.

Lo preguntaban, creo,

porque lo habitual en la novela negra española

es que cada autor tenga un personaje central,

detective, juez, periodista, lo que sea,

y un escenario que sea muy concreto...

Más acotado, digamos. Eso, sí,

y que suele ser, además, su lugar de nacimiento,

donde vive o tal.

En este caso, está escrito sobre algo que, en realidad,

yo conozco París y Pigalle de turista, sin más,

no he vivido nunca allí.

Era, simplemente, que quería aprovechar

la ambientación histórica, el momento,

hablar de este grupo de surrealistas,

también elegir una época concreta, que creo que sí está marcado,

que es la Segunda Guerra Mundial, que es, como si dijéramos,

la primera mitad de la historia de la protagonista

es luminosa, alegre, feliz

y en cuanto llega la Segunda Guerra Mundial,

todo se vuelve triste, gris.

No podemos contar más,

porque nos veríamos obligados a destripar algo, hay que leerla,

"Una mujer en Pigalle", la segunda novela de Carlos Suárez.

Gracias por habernos visitado por hacernos esta recomendación.

De nada, muchas gracias a vosotros.

Puede que por estrategia vital o por necesidad,

pero vivir el presente es algo muy común

entre el colectivo de personas con Trastorno del Espectro Autista.

La vida es complicada para todo el mundo,

pero más para los autistas y sus familias.

Vivir el día a día es la mejor fórmula

para superar la angustia existencial

y estar pensando en un pasado atroz o en un futuro incierto.

La resiliencia y la solidaridad

son otras de sus cualidades positivas.

Capítulo dos de la serie. Pasen y vean.

(Música)

¿Cómo reaccioné?

Cuando mi hija, la otra, delante de las niñas,

yo actuaba como si no pasara nada, pero Sara, que es muy perceptiva,

con 3 años, me cogió, me sentó y me dijo:

"Mamá, ¿por qué vas tanto al médico con Alba? ¿Pasa algo?

¿La hermana se va a morir?", y le dije: "No",

y dice: "Pues entonces, no pasa nada, Alba es igual".

Ahí dije: "Si una niña de 3 años ve esto, ¿por qué yo no lo veo?",

y desde ahí, se me pasó toda la angustia.

Sigo angustiándome con ella,

pero también me angustio con la hermana

por la adolescencia, por el cambio de colegio,

pero como cualquier... Como con mi otra hija,

no hay ningún problema con eso.

(Música)

La resilencia es un término que proviene de la física

y que define la capacidad de un cuerpo o material

para resistir un impacto y recuperar su forma.

Aplicado al ser humano,

la resilencia sería la capacidad para superar un impacto emocional,

sobreponiéndose a la adversidad o al dolor,

transformándolos en algo enriquecedor y constructivo.

La resilencia, por talante o por pura necesidad vital,

es una virtud frecuente

entre las familias y personas que conviven con los autistas.

Unos padres fuertes y generosos que, lejos de sentirse abrumados

por la carga y el trajín que supone tener un hijo autista,

usualmente, sacan fuerza y energía para colaborar entre sí

e incluso, para poner en marcha proyectos solidarios.

La resilencia, innata o adquirida,

es una forma eficaz de superar la desgracia.

Una aptitud vital positiva

que se ejerce, habitualmente, en común,

generando confianza, solidaridad y autoestima

y que produce, para quien la ejerce,

ámbitos saludables de crecimiento personal.

(Música)

Al principio, notas que algo no funciona

como funcionaba con mi hijo mayor, en este caso.

Tú acudes a los profesionales, se lo comentas al pediatra,

el pediatra te va dando largas, "Es normal, es pequeñita...".

No sabes ponerle nombre a lo que le pasa, indudablemente,

no tienes ni idea.

-En un principio, creo que pasará como en muchas familias,

le quitas importancia a esos pequeños desfases

que el niño va presentando en sus primeros estadios,

pero después te vas dando cuenta que, lógicamente,

al niño le puede pasar algo y, sobre todo,

cuando la familia, los más allegados,

van viendo que "A este niño algo le pasa,

no mira, no reacciona, se hace el interesante",

son expresiones así.

-Nosotros fuimos buscando el diagnóstico de autismo en Adrián.

Teníamos antecedentes en la familia, tengo una hermana gemela

que tenía un niño chiquitito, de 4 años,

que le habían diagnosticado de TEA,

y cuando me quedé embarazada, empezamos a investigar,

sabíamos que había algún factor genético

que podría estar implicado

y dentro de las probabilidades, siempre pensamos que podría suceder.

Siempre íbamos pensando que podía ser autismo.

Nos costó llegar al diagnóstico,

porque antes pensaron en retraso madurativo,

trastorno del lenguaje,

pero finalmente, a través de la psicóloga Rosa Ventoso,

se le diagnosticó de autismo de Kanner.

-En la guardería, donde iba, pasó de ser una niña

que nos decían que era superlista, que se enteraba de todo,

que conseguía hacer un montón de cosas,

que tenía a todos, como la cabecilla del grupo...

Pasó, en cuatro meses, de ser eso

a, en la guardería, decirnos

que teníamos que llevarla a un médico,

que parecía que la niña era sorda, que no contestaba...

Cuando le diagnosticaron a Alba, nosotros vivíamos en Bélgica,

porque mi marido trabaja allí,

y después de un año de buscar recursos para Alba,

nos aconsejaron volvernos a España por el tema del lenguaje,

porque iba a ser más complicado para ella.

Cuando llegamos a Madrid, en el verano, aproveché

y fui al médico a pedir un diagnóstico.

¿Cómo me sentí?

Fue un shock.

Como, además, qué es el autismo,

como además tenemos muchos mitos creados

cuando no conocemos qué es el autismo,

pensaba que... Eso, que se había acabado todo.

(Música)

Cuando, en mi caso, yo fui quien apreté a los profesionales,

fue cuando se pusieron un poco las pilas,

se destapó, la diagnosticaron, la mandaron a atención temprana,

se le diagnosticó.

En mi caso, sentí alivio, porque yo sabía que algo la pasada,

pero no sabía qué y nadie me hacía caso.

-Lo viven con mucha angustia,

porque en un sitio le dicen una cosa, en otro sitio le dicen otra,

en uno: "No te preocupes, que es muy pequeño, ya crecerá,

todos los niños hablan, no pasa nada,

tienes que tener paciencia"

o "Esto lo estás viendo tú, pero no lo ve nadie más,

estás preocupándote en exceso".

-Cuando nos lo dijeron, fue un palo.

Además, te hablan muy claramente, intentan ser sinceros

para que sepas de lo que estamos hablando.

Y te hablan con palabras...

Que el niño siempre va a tener... Va a necesitar una atención.

Una atención médica, una atención psicológica,

de expertos, de profesionales,

durante toda la vida, entonces, te vienes un poco abajo,

pero te pones en sus manos y de sus manos vamos avanzando.

-Tengo 19 años,

estudio Administración de Empresas en la Facultad de Economía de Oviedo

y tengo síndrome de Asperger.

Cuando me dieron el diagnóstico, me sentí muy aliviada,

porque todo lo que me pasaba tenía un nombre

y al saber, en concreto, qué me ocurría,

podía trabajar para mejorarlo, entonces, era una gran diferencia.

-Me ha cambiado bastante

que supiera que tenía síndrome de Asperger.

Ahora entiendo por qué no me entendía la gente,

por qué tenía tantos problemas.

Ahora, más o menos, lo entiendo.

(Música)

Me llamo Gema Morote y soy la madre de Rocío,

una niña con síndrome de Asperger.

Soy una madre separada,

me encontré con una niña

con este síndrome.

Con dos años me separé, la niña no tenía ni 2 años,

en Preescolar me la diagnosticaron y bueno, fue muy duro.

Fue muy duro estar sola y enterarte que tu hija tiene algo.

No saber el qué, al principio,

porque tienen que hacerla un montón de pruebas,

y cuando ya te dan la noticia, es un jarro de agua fría que te cae

muy grande.

Porque te encuentras sola y no sabes cómo plantear las cosas.

-En un principio, supone una pequeña frustración,

una pequeña gran frustración el ver

que un niño, aparentemente sano, en un principio,

después, por así decirlo, se te malogra

en cuestión de pocos meses desde su nacimiento.

-Yo creo que no,

no tuve ese proceso de duelo que tienen otros padres,

precisamente, porque creo que ya hice un proceso previo

de adaptación a ese diagnóstico.

Yo ya lo tenía en mi vida, sabía que podía pasar,

que no era algo que me llegara de sopetón.

-La primera frase, para mí, fue bastante complicada, muy mala.

No llegas a aceptarlo realmente,

te lo cuentan, pero crees que puede ser cualquier otra cosa,

buscas muchísimos profesionales

y hasta que no te llega un profesional

y te dice que tiene autismo de verdad,

no te lo llegas a empezar a creer,

aunque luego cuesta bastante más tiempo aceptarlo.

-La verdad es que yo nunca, jamás, lo sentí como un drama.

Quizá, me ha costado más, a lo mejor, luego, más tarde,

pero no cuando a Sergio le diagnosticaron de pequeño.

Mi marido, a lo mejor, sí que lo llevó un poco peor

y, sin embargo, ahora, lo lleva bastante mejor.

Hemos ido trabajando, poquito a poco, con él

y hemos ido viendo que iba evolucionando

y con las pequeñas alegrías que te da cada día.

-Pensar en el futuro es un poquito...

Prefiero pensar en el día a día, en la semana, en el año que viene,

porque va a ser duro.

Aún así, hay que ir construyendo

y con las asociaciones yo creo que sí lo vamos a ir haciendo

y nos van a ayudar, seguro.

(Música)

¿Qué es lo que tú puedes hacer

que el resto de los animales inteligentes no puede hacer?

Creo que diría que esa diferencia está relacionada

con la capacidad de entrar en las mentes en otras personas,

de comprender que otras personas

pueden tener otros pensamientos en sus cabezas.

-Y esto es lo que el autismo no puede hacer.

-Es lo que no puede hacer.

-La empatía es una cosa les cuesta a todos los niños con autismo

y también a los que tienen síndrome de Asperger

ponerse en el lugar del otro,

porque les cuesta todo el mundo emocional.

Entonces, a veces descubres que las personas

que no estamos diagnosticados de síndrome de Asperger

ni de autismo, nos cuesta empatizar a veces.

Y encuentras muchas personas que son menos empáticas

que otras que tienen autismo o Asperger.

Nos ayuda mucho a ponernos en el lugar del otro,

porque nos tenemos que poner en el suyo.

Nos tenemos que meter en su mente, que, siendo muchas veces un misterio,

nos tenemos que meter e intentar pensar como él piensa.

-Fíjate, hay una cosa curiosa, que siempre se nos dice:

"Es que la persona con autismo no tiene empatía".

Bueno, vamos a ver qué es empatía.

Y dices: "¿Y tú tienes empatía conmigo?

Ponte tú en mi lugar".

"¿Ah, yo?". Me pasa constantemente.

Dicen: "¿Y yo por qué?".

¿Cómo que tú por qué? Volvemos a lo que os decía antes.

Nos creemos que somos el paradigma.

"Yo soy perfecto, yo no me tengo que poner en el lugar del otro raro.

¿Para qué voy yo...? Si es raro, ya lo sabemos.

Se está viendo que es raro".

Sin embargo, a nosotros nos dicen: "Ponte en el lugar de los otros".

-Ellos a veces tienen los problemas que tenemos nosotros día a día

de tristeza, de enfados,

pero no saben gestionarlo de la manera adecuada.

Y cuando nunca han visto a una persona pasarlo mal

porque no puede gestionar esas emociones,

sí que te impacta un poco al principio,

pero luego te acostumbras.

Es el enfado que tenemos todos, pero de otra manera.

Bueno, te vas acostumbrando y manejándolo.

-La gente se tiene que informar, o, por lo menos,

intentar entender qué es el autismo y qué les pasa a estos niños,

y por qué se comportan a veces como se comportan.

Y por qué los padres muchas veces nos comportamos como nos comportamos.

Ante reacciones de nuestros hijos,

nosotros tenemos mucho estrés y nos comportamos de una forma

a lo mejor exagerada y un poco extraña también.

Pero tienen que entender que nos comportamos así,

o estamos un poco más nerviosos, o intentamos dar explicaciones,

porque la situación es un poco estresante.

-Hay cosas malas, sí, y cosas muy difíciles.

Cuando él siente frustración, se enfada, se enrabieta.

Hay que saber controlarle, hay que saber darle alternativas.

-Me ha enseñado a tener mucha más paciencia,

a ser mucho más respetuosa, a ser más tolerante en general.

Siempre que trabajas con personas

que son más desfavorecidas en la sociedad por circunstancias,

te enseña a ser un poco más solidario con el resto.

No solo con el colectivo con el que trabajas,

sino con otros colectivos o con el resto de la sociedad.

-¡Nos vamos a las piraguas!

(Música animada)

-Me impliqué totalmente con la asociación.

Empecé a realizar los campamentos con los niños, todas las salidas.

Y a aprender mucho diariamente de ellos.

Cada niño tiene grados de afectaciones distintos,

tiene necesidades especiales e intereses restringidos.

Están constantemente reclamándonos actividad.

Los tiempos de espera para ellos deben ser cortos.

Con lo cual, hay que tener mucha organización

a la hora de hacer las actividades.

Es muy bonito. Es un trabajo que debes tener vocación,

que te tiene que gustar mucho, que tiene sus partes duras.

La satisfacción que te crea al final de la semana

habiendo trabajado con ellos no lo paga ni el dinero

ni lo paga nadie.

¡Muy buena! ¿Lo ves, qué bien?

-Este trabajo o te gusta mucho o no te gusta nada.

A ver, trabajar con personas siempre te aporta,

porque, inevitablemente, la interacción social

que tienes con la gente te llena al final.

Con estos chicos,

son tan naturales y tan transparentes

que, con poco que tú les des, ellos te van a dar un montón.

-Yo a ellos siempre intentar apoyarles, estar a su lado.

Todo lo que necesiten. Intentar muchas veces entenderlos.

Intentar ver cómo se sienten,

qué les pasa cuando tienen algún problema.

Y ellos a mí me hacen sentir superbién, la verdad.

No sé, muy contenta.

Cuando estoy con ellos me lo paso como una niña más.

(Música)

-Nosotros empezamos bailando con personas con diversidad

porque creíamos que todo el mundo puede expresar

y bailar con el cuerpo.

Y consideramos que el autismo era un perfil

interesante para poder trabajar.

Para empezar, todas las personas creemos que tenemos capacidades

para bailar, y trabajamos desde el movimiento natural

que todas las personas tenemos.

Buscamos sus movimientos, les acompañamos, les proponemos.

(Aplausos)

-La discapacidad la hemos tenido enterrada siempre.

Si tú creces con una persona que tiene discapacidad,

lo asimilas como algo innato.

No haces distinción.

El problema es que, y de hecho aún lo seguimos haciendo

con los colegios de educación especial

integrando personas con discapacidad,

lo que haces es que privas a la gente de poder compartir

con personas diferentes, distintas, diversas.

-Nos lo muestran Eugenio y sus compañeros.

Es la gran demanda del colectivo de personas con autismo,

aprender en inclusión en aula ordinaria.

Entre ellos, la palabra prejuicio sencillamente no existe,

pero sí la de colaboración,

mediante su ruta de aprendizaje, la visual.

-A Eugenio le permite tener

modelos lingüísticos de niños de su edad

y le permite imitar conductas de iguales.

Y para el resto de sus compañeros es un aprendizaje muy valioso,

porque esas generaciones de niños van a crecer

y, en un futuro próximo, van a entender la diversidad

como un valor y no como una dificultad.

-El tema de las aulas TGD, lo que ocurre es

que para que un colegio ponga la aula TGD,

la Administración de la Comunidad de Madrid

nos dice que tiene que ser que el colegio quiera.

¿Cómo que el colegio quiera?

¿Qué pasa, que nuestros hijos son ciudadanos de tercera?

No es así.

Tendría que haber aulas en todos los colegios,

y así ya no es el colegio que quiera.

Estos chicos tienen derecho de ir a cualquier colegio

y el colegio que decida la familia.

-Sobre todo quiero no solo eso, sino también buscar un trabajo,

porque lo que más me gusta es la oficina.

Hice también un curso de cocina y otro de catering,

pero me gusta más el rollo de estar en el ordenador,

imprimiendo cosas, archivando documentos...

De todo.

-Al llegar a la etapa adulta hay una laguna

porque no hay apoyos a la vida adulta,

no hay apoyos en el acceso al empleo,

no hay apoyos en el acceso a la vida independiente.

Hace falta un impulso a través de los servicios sociales.

Todavía queda bastante por hacer.

-Lo mejor en el empleo es lo mismo que se puede extrapolar

a cualquier contexto, al sanitario, al educativo.

Y es que son modelos flexibles.

Hay tantos tipos de autismo como personas que lo tienen.

Con lo cual, no podemos decir que haya un único modelo

que esté funcionando.

Ni en el empleo, ni en el sistema educativo,

ni en el sanitario.

-Últimamente nos hemos encontrado con un reto

de un chico de la asociación

que se ha querido presentar a unas oposiciones.

Es un chico con un nivel cognitivo bastante bueno.

Ahora ha surgido que ha habido unas oposiciones

para discapacidad intelectual

y él se ha puesto a estudiar como loco.

Ha ido a la academia, ya se sabe el temario.

Nuestra sorpresa ha sido que le han desestimado

porque no tiene discapacidad intelectual.

Vemos que estamos en tierra de nadie.

-El empleo para personas con autismo va en el mismo paquete

del empleo de las personas con discapacidad,

y es uno de los errores que detectamos.

Los empresarios no tienen la información

y la sensibilidad suficiente

para ver como potenciales trabajadores

a las personas con autismo.

La selección la hacen más sencilla

y la dirigen a otras discapacidades más conocidas.

¿Consecuencia y finalidad de esto? La inmensa mayoría,

cerca del 90 % de las personas con trastorno del espectro autista,

no tienen empleo.

-Todos somos distintos, cada uno con nuestras peculiaridades.

Y hay que tratar a cada uno con la diversidad que tiene sin más.

Cada uno como es.

-Bueno, algunas amistades sí me han hecho daño,

pero me duele mucho hablar del tema.

A mí me sentó muy mal. Algunas personas me hicieron daño.

Algunas me dijeron que me perdonaban, pero luego no es así.

No sé por qué. Y me dolió, la verdad.

Yo me quedé...

Sin comentarios.

-En los recreos,

yo estoy jugando con un amigo mío

y hay veces en las que, no sé por qué,

es que no entiendo esa broma,

empiezan a hablarme, a distraerme un poco.

Yo le atiendo un segundo,

y mientras, con el que estaba jugando se va con otros,

salen corriendo y riéndose y dicen que es una broma.

Yo no lo entiendo. Dejarme solo en el recreo.

Me han marginado ahí. Yo no le veo la gracia.

-Otra cosa característica de la mayoría

es que al que es diferente le encapsula rápidamente

y le excluye y le quita de en medio sin ningún escrúpulo.

Ese es el peligro de estar en la sociedad.

-Yo siempre me he considerado una persona supertolerante,

y en realidad no, lo que era...

No sé cómo decirte.

Bueno, indiferente.

Sabía que había personas con discapacidad,

pero no estaba implicada en nada para que estas personas

pertenecieran a la sociedad, que es de todos.

Y mi hijo me hace ver que en esta sociedad cabemos todos

y que la discapacidad no es algo distinto.

Todos somos distintos tengas o no tengas discapacidad.

-Sobre todo en los estudios,

había una asignatura que fue bastante difícil.

Y lo pasé un poco mal hasta que tuve la ayuda

a principios de curso, pero al final lo remonté.

-Nos ayudan.

Sí, sí. Nos ayudan a todo, claro.

Sobre todo, si vamos a una excursión, nos miran, claro.

Tenemos que relacionarnos con los demás como todo el mundo,

que no nos tengan encerrados en un cuarto,

que no nos traten como si fuéramos seres extraños.

Que somos personas como los otros exactamente,

y por eso somos...

muy positivos.

(Música)

Tratamos de todo lo relacionado con la experiencia empresarial

cada 15 días con Arturo de las Heras,

director general del Centro de Estudios Financieros

y la Universidad a Distancia de Madrid.

Hoy hablamos de las peculiaridades de una empresa de manualidades.

Bienvenido, Arturo. ¿Qué tal? Muy bien. Muchas gracias.

¿Nos presentas a tu invitado? Os presento a Ignacio Ruiz Osta,

que es el propietario de esta empresa de manualidades,

que tiene una historia muy interesante y curiosa

que nos va a contar.

Ignacio, primero, bienvenido.

En segundo lugar, lo que primero llama la atención de esta empresa

es que tiene un nombre alemán.

Bueno, realmente no es que sea un nombre alemán,

sino que es un nombre derivado del nombre original

de la empresa de mi abuelo. Se llamaba "Nifer".

Y como anécdota,

cuando intentamos registrar el nombre como tal,

había una empresa que, fonéticamente, tenía el mismo...

El mismo sonido. No el mismo, pero muy parecido.

Entonces, la agencia de patentes y marcas

no nos iba a dejar registrar ese nombre.

En su momento estaba intentando yo aprender alemán,

y cogimos una palabra que fonéticamente parece algo alemán,

pero la empresa es cien por cien española

y una empresa familiar como tal.

¿A qué se dedica concretamente?

Esto que vemos es parte de lo que produce, ¿no?

Efectivamente. Nosotros, como habéis dicho,

somos una empresa que fabricamos manualidades infantiles.

Aquí tenéis una breve exposición de algunos de nuestros productos.

Para que os hagáis una idea, aproximadamente el 70 %

de los productos que llevamos en catálogo son fabricación nuestra.

Actualmente, estamos presentes en España,

donde somos los líderes del mercado escolar

a nivel de manualidades,

y también estamos en Portugal, en Francia,

en Bélgica, en Italia.

Y en el año 2012 abrimos una sucursal en la ciudad de Cali, en Colombia.

Bueno, o sea que estáis...

Cuéntanos un poco la historia. ¿Cómo se te ocurrió?

¿Se te ocurrió a ti, o cómo fue? Es una empresa familiar.

Nos has dicho que tu abuelo... Efectivamente.

Es un poco una historia bonita, porque mi abuelo, en los años 30,

monta una empresa de artes gráficas

y, entre otras cosas, lo que hacía,

para que veáis cómo ha evolucionado y nos hemos reinventado,

lo que hacía era los envoltorios de los terrones de azúcar.

Antiguamente se hacían manualmente. Luego pasaron a ser mecánicos.

Hoy en día sería impensable hacerlo manualmente.

Después de la guerra civil, se vino para Madrid

y montó una empresa de artes gráficas también,

pero en este caso se especializó en la fabricación de cuadernos,

blogs, hojas de examen...

Todo ese tipo de productos que usan nuestros hijos en el cole

a la hora de escribir.

La siguiente generación, la segunda,

empezaron a meter todo el tema de material fungible:

plastilina, pegamentos, rotuladores...

Ese tipo de cosas.

Cuando llegamos la tercera generación, en el año 2007,

montamos esta nueva aventura de reinventarnos

que son las manualidades.

Arturo, ¿qué te parece esta forma de montar empresa?

Van como adicionando cosas nuevas,

pero un mercado que ya tienen dominado.

Claro, en un mercado que dominas,

como ellos dominan el mercado de los colegios,

los centros escolares,

es ir ofreciéndoles otros productos a los mismos clientes.

Es una forma muy buena de ir expandiendo

y tener la oportunidad de crecer.

Claro, es ir adelantándose un poco a las necesidades que van teniendo

los clientes. Efectivamente.

Lo que hicimos en su momento fue ver un nicho de mercado,

que era el tema de las manualidades infantiles,

porque hasta entonces lo que había era manualidades profesionales

o para adultos. ¿Qué dos características tiene?

¿Qué diferencia hay de una manualidad infantil a una de adulto?

Básicamente dos.

La primera, que los productos tienen que cumplir

una normativa de seguridad. En este caso es la N71.

Es una directiva europea de obligado cumplimiento

para todos los productos que sean de uso infantil o escolar.

Por otro lado, los diseños, como veis,

son muy llamativos para los niños.

Muchos colores.

Los tamaños en los sombreros son para que les quepan a ellos.

Nosotros intentamos montar eso, que queda muy bonito,

pero a la hora de ponérnoslo no va a ser posible

porque el diámetro de la cabeza es para un niño.

Oye, ¿y cómo se compite en este sector

con, por ejemplo, Asia? Sobre todo pensamos en China.

Sí.

Realmente, otra característica nuestra

ha sido cómo ha ido evolucionando desde el año 2007,

que al principio Niefenver pensaba que el negocio

era traer esas manualidades de estos países asiáticos.

Al final, ¿en qué se ha convertido?

Nosotros vamos a las ferias internacionales,

y en la primera feria exponemos todo.

Nos dicen: "A ver qué haces tú,

porque esto lo puedo traer mejor de precio que tú lo traes".

Y dijimos: "¿Qué tenemos que hacer? Fabricar".

Como os he comentado antes, actualmente estamos fabricando

en torno al 70 % de los productos en España.

Con lo cual, a nuestros clientes europeos,

¿qué les ofrecemos? Calidad.

Calidad, servicio...

Ya sabéis que si traéis algo de China o de Asia

tiene que ser en contenedores.

A nosotros no hace falta que nos pidan esas cantidades.

Y una cosa que también considero muy importante,

que lo hemos sufrido nosotros,

es que tú, cuando vas a un país de estos con un diseño tuyo,

hay muchas veces que lo fábricas allí

y de repente te das cuenta que lo ves en Finlandia.

¿Cómo ha llegado esto allí si es mío?

Nosotros garantizamos en ese caso

una seriedad de no plagiar los productos de nuestros clientes.

Y otra cosa también creo que interesante.

¿La revolución digital está afectando

a este tipo de negocio? Ahora se dibuja en los iPad, ¿no?

Pues sí. Se dibuja en cuadernos electrónicos.

Efectivamente, en nuestro sector, en el sector de los niños,

hemos tenido dos handicaps bien grandes.

Por un lado, el descenso de la natalidad,

sobre todo en España y en Europa. En Europa, ¿no?

Las pirámides son invertidas.

Y bueno, para eso pensamos en irnos a un país como Colombia,

donde la natalidad es mucho mayor,

y utilizar eso de plataforma para el mercado latinoamericano.

¿La digitalización? Imagínate si nos ha afectado

que nosotros lo que hacíamos eran cuadernos y blogs.

Todo eso está desapareciendo año tras año.

Entonces, ¿qué hemos hecho? Hemos metido este mercado,

que tiene una ventaja, y es que esto no tiene fecha de caducidad.

¿Por qué? Porque los niños van a desarrollar su creatividad

y la psicomotricidad fina. Claro.

Arturo, ¿tú que opinas de estas dos amenazas de las que hemos hablado?

Por un lado, la baja natalidad, por otro lado, la digitalización.

La verdad es que son dos amenazas

no solamente para el sector de las manualidades infantiles.

Para lo tuyo también, ¿no? Para todos.

Por un lado, la digitalización,

que está obligando a todas las empresas

a ir cambiando la mentalidad y las formas de hacer las cosas.

Incluso entran competidores nuevos que son cien por cien digitales,

y te pueden sacar del mercado.

Y, por supuesto, el descenso de la natalidad.

De la generación nuestra de los 70

a la de nuestros hijos de los dos miles,

han nacido la mitad de niños. Claro.

O sea que sobran colegios, sobran manualidades...

Sobran muchas cosas. O sea que es un problema

que a nivel nacional habría que abordar.

Además, sin tener en cuenta el tema de las impresoras 3D,

que los críos, cada vez más, van a hacerse sus propios juguetes.

También, también. Es tremendo.

¿Cuáles son los retos que tienes ahora mismo,

o que tenéis, en vuestra empresa planteados?

Básicamente son dos.

Uno, seguir implantándonos en otros países.

Nuestro objetivo fundamental es Europa,

porque es donde el poder adquisitivo es mayor

y donde mejor encaja nuestro producto,

que no es de primera necesidad como tal.

Por otro lado, tenemos el departamento de I+D+i,

que continuamente, como mínimo dos veces al año,

sacamos novedades.

Y lo que estamos también implantando actualmente

es todo el tema de neuroeducación.

Testeamos nuestros productos con temas de neurociencia

para ver la viabilidad y lo bueno que son,

o lo no bueno que son, para el desarrollo de nuestros niños.

Arturo, ¿qué opinas de esta familia de emprendedores?

Pues mira, yo creo que son un buen ejemplo

de cómo una familia y su empresa han ido evolucionando en el tiempo.

Cómo pasaron de hacer envoltorios para azucarillos

a hacer todas estas manualidades.

Y también, como decíamos,

un ejemplo de cómo irte expandiendo o cómo crecer buscando...

Con una cierta seguridad, ¿no?

Buscando qué otras cosas pueden necesitar tus clientes.

Muy bien. Ha sido un placer conocerte, Ignacio.

Muchas gracias por enseñarnos los productos.

Parte de los productos, supongo, porque tendréis muchos más aún.

Muchas gracias a vosotros por invitarnos al programa.

Ha sido un placer. Cuando queráis,

estáis invitados a desarrollar vuestra psicomotricidad fina.

Muy bien, muchas gracias. A vosotros.

Arturo, la semana que viene no, ¿la otra?

Es la última de este curso. Hablaremos de moda de España.

Muy bien. Ahí lo dejamos. Gracias, amigo.

Nos vemos. Bueno.

Seguimos con el programa. Vamos con el reportaje en red.

Ya saben, ven un trocito en el programa

y si quieren seguir viéndolo, lo pueden hacer

en la página web de "La aventura del saber".

El reportaje se llama "Lana connection".

(Música)

"Lana connection" es un colectivo de tejedores y tejedoras

que empezamos hace tres años como algo lúdico,

como quedar para tejer fuera de casa.

Quedábamos en los parques,

en casas de algunas de nosotras, en los cafés...

Empezamos un poco de una manera anecdótica.

Por tejer y charlar, hacer un poco de corrala,

pero un poco más moderna.

Y de ahí surgió la idea de hacer el grupo de Facebook.

Empezamos siendo 20 o 30 personas, y a día de hoy somos 630 personas.

Con presencia en cinco países.

La excusa es tejer en realidad,

solo que el movimiento de urban knitting,

que reivindica las cosas hechas a mano, hechas con cariño,

con tranquilidad, como es el tejer.

En algún momento nos pica la curiosidad

de ya que vamos a tejer, vamos a hacer algo.

Intentar sacar las cosas tejidas a mano,

que tiene que ver con el colorido. Muy alegres.

Era la excusa perfecta para ya que tejemos,

tejemos para sacarlo.

Ahí nació nuestra primera acción en la calle.

Aparte, luego, en la asociación,

hacemos muchas actividades que tienen que ver con lo social.

Hacemos tricotadas solidarias para recaudar dinero

para asociaciones de enfermos, para actividades con niños.

Hemos hecho cosas con la Fundación Aladina,

con la Fundación Contra el Cáncer...

Normalmente quedamos una vez al mes,

y establecimos un día al mes para quedar.

Muchas veces quedamos en el estudio para tejer,

otras veces en cafeterías,

y en cuanto hace bueno nos vamos al Retiro,

es casi nuestra central.

El Retiro es un parque muy amable para este tipo de cosas.

Se acaba de publicar una nueva edición

de "La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades",

de Alfonso de Valdés.

Hasta ahora, el "Lazarillo" siempre se había publicado como anónimo.

La responsable de esta atribución es la profesora

de la Universidad Autónoma de Barcelona

Rosa Navarro Durán, que ya había estudiado a fondo

y argumentado la autoría hace más de diez años.

Quizá algunos recuerden el ejemplar del "Lazarillo"

encontrado en la Biblioteca emparedada de Barcarrota en 1992,

que fue decisivo para poner en la pista de este autor,

secretario de Carlos V, gran intelectual, erasmista

e integrante del cuerpo diplomático en la España de su tiempo,

y que nunca firmó tampoco sus otros libros, sus "Diálogos".

La edición está compuesta por el ensayo de Rosa Navarro,

de 180 páginas vibrantes y bien trabadas,

seguido del clásico inolvidable de la literatura castellana,

uno de los libros imprescindibles en cualquier biblioteca.

Nos encantaría tener la oportunidad de entrevistarla.

Si todo va bien, quizá lo logremos el curso próximo.

Mientras tanto, recuerden que esta nueva edición

de Alfonso de Valdés de "La vida de Lazarillo de Tormes,

y de sus fortunas y adversidades",

está publicada por Alianza Editorial.

Hasta aquí "La aventura del saber" de hoy. Mañana volvemos.

Por ejemplo, con una propuesta que va a resultar muy interesante

a los amantes de la ornitología.

Todos los jueves, hasta final de mes,

SEO/BirdLife nos abre las puertas del Museo del Prado

para contarnos algunas de las aves que aparecen en los cuadros.

La cita es en Twitter, entre la una y las dos.

Pero nosotros aquí, mañana, a partir de las 10,

les vamos a explicar cómo es esa gran campaña divulgativa

que reúne a los aficionados al arte con los aficionados a la naturaleza.

Les esperamos en este reducto para los curiosos

que es "La aventura del saber". Que pasen un feliz día.

  • La aventura del saber - 08/06/16

La aventura del saber - 08/06/16

08 jun 2016

Veremos los reportajes "Armonías: Tomates" y "TEA: Día a día". Además, entrevistaremos al escritor y periodista Carlos Suárez, a Arturo de las Heras, Director Gral de CEF y UDIMa, y a Ignacio Ruiz, Dir. Gral de Niefenver.

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