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Para todos los públicos La aventura del saber - 04/05/16 - Ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hoy estrenamos una nueva serie

dedicada a los mejores chefs de cocina y a los sumillers españoles.

Incorporamos a los contenidos gastronómicos del programa

entrevistas con los mejores representantes

de la cocina española.

Arrancamos nuestro recorrido con el chef alicantino Kiko Moya.

Antes de entrar en detalle, en el sumario, otros contenidos.

El observatorio de arte urbano

trabaja en España desde hace unos años

gracias a la figura de Elena García Gallo.

Su primer y gran objetivo ha sido proteger

la firma del mítico Muelle en la calle Montera de Madrid.

Además, es coordinadora de un grupo de investigación

sobre arte urbano

del que forman parte restauradores, conservadores y artistas.

Todos se han reunido en Vincularte,

un encuentro celebrado recientemente en Madrid.

(Música)

Kike Moya, en el pueblo de Cocentaina,

en el límite de Alicante con Valencia,

ha conseguido que su restaurante, un restaurante familiar,

quede renovado por completo,

se haya convertido en un destino obligado

de la gente que viajamos a la Comunidad Valenciana.

Es un restaurante muy completo

donde tiene la compañía de un gran director de sala

y un excelente sumiller,

y donde realmente uno puede disfrutar de platos tradicionales,

arroces, como es natural, de toda la vida,

pero todos con un toque de elegancia y distinción.

Aparte de que sea un buen cocinero y un gran director de restaurante,

es, además, una persona muy humana, una persona que transmite,

una persona que yo estoy convencido

de que cada vez va a dar más orgullo a la Comunidad Valenciana y España.

Vamos a verle.

(Música)

En el 98,

después de una clase magistral que nos dio Ferran Adrià y Arzak,

nos acercamos un grupo de estudiantes.

En ese momento acabábamos de estudiar en el CDT de Alicante,

y le preguntamos al señor Adrià

si nos podría acoger en su restaurante, en El Bulli,

y de ese grupo de cinco chavales, al final, solo fui yo.

Cada uno se fue descolgando.

Yo ya había tenido contactos en L'Escaleta con la cocina,

aprendiendo mucho con Ramiro.

Y, tal vez, incluso cuando fui a El Bulli, en el 98,

fui más por una experiencia vital

que por una experiencia gastronómica o buscando ser cocinero.

Yo soy un gran defensor de la tradición,

pero que no pasa por mantenerla en una urna cerrada

y para que la veamos todos como un museo,

sino para manipularla, para tocarla, para cocinarla,

y hay un componente creativo evidente en todo esto.

Creo que van las tres ligadas de la mano.

(Música)

Yo creo que lo que más ha cambiado es justo eso,

que soy más consciente de lo que quiero

y estoy más seguro de lo que hago.

(Música)

Me quedaría con cocinero, que es el origen.

Pero un cocinero a día de hoy,

a parte de cocinar y saber cocinar bien,

tiene que saber escandallos, tiene que saber idiomas,

tiene que saber ser creativo,

elaborar y crear platos

y, por supuesto, formar un equipo,

formar un equipo muy bueno a tu alrededor.

Por lo tanto, cocinero es una palabra que abarca muchas sinergias.

(Música)

Yo creo que a todos nos favorece,

pero también es cierto que se vende, a lo mejor,

una imagen más frívola de lo que, a día de hoy, es la cocina,

que es un oficio más, sacrificado, duro,

que algunos llegan a triunfar y a ser muy bien reconocidos,

pero hay muchos cocineros que están trabajando,

es un trabajo más oscuro, no tan reconocido,

pero tan necesario o más necesario

que cocineros estrella que llamamos, en general.

(Música)

Creo que toda nuestra generación siente especial debilidad

por Ferran Adrià.

Nos marcó una pauta, nos marcó...

A todas las ponencias que íbamos todos,

como seguidores y fans de este gran cocinero.

Yo también he respetado mucho

y admiro mucho el trabajo que hizo Santi Santamaría en su momento.

A día de hoy, para mí, los Roca son un referente,

tanto en la cocina, como a nivel empresarial,

como a nivel humanístico.

Realmente han conseguido metas,

han conseguido algo inalcanzable para muchos cocineros

y que ves que, siendo tan grandes y tan buenos,

son unas grandes personas, que es con lo que me quedo.

No hay que ser un chico malo para llegar ahí arriba

y es un poco, para mí, a día de hoy, el referente de...

Mi referente.

Aquí tengo un plato muy concreto que habla mucho del producto

y que habla de tres ingredientes fundamentales en nuestra cocina,

en la cocina del interior de Alicante,

como es la almendra, la miel y el aceite de oliva.

Para mí, son las tres patas de la mesa

sobre la que se construyen una gran diversidad de platos.

Y que son productos estrella del interior de Alicante.

(Música)

A mí me gusta hablar, de todas formas, de platos...

De cuatro dimensiones del plato.

Es decir, la vista, por supuesto, el tacto, por supuesto,

el oído, aunque tal vez sea la parte menos importante,

el gusto, sobre todo,

pero también la cuarta dimensión que, para mí,

es el motivo, el sentido del plato, la historia del plato,

el porqué hemos llegado a esa conclusión.

Y yo creo que eso,

aunque no se podría llamar como sentido,

pero sí que le da sentido al plato,

que eso, para mí, es lo más...

Como una de las partes importantes.

(Música)

Son importantes.

A día de hoy, tal vez hay dos o tres guías importantes

o que tiene la importancia por la relevancia que pueda tener,

por el impacto en tu restaurante al día siguiente de publicarlas.

Y hablaríamos de un par de ellas importantes.

Nosotros llevamos muchos años con reconocimientos

y podríamos decir que forman parte de nuestro trabajo,

que son bienvenidas siempre,

pero que no son determinantes

o que, al menos, no nos marcan el camino por donde tenemos que seguir.

(Música)

Empezamos hablando de educación

y ponemos el foco en ejemplos positivos.

Es una manera de hacer las cosas

que en el programa compartimos con Ashoka,

una organización internacional que apuesta por modelos exitosos

adaptados a sus alumnos y que funcionan.

David Martín Díaz,

codirector de Ashoka España y director de educación y jóvenes,

nos va a hablar de cómo son esas escuelas

que preparan a niños y niñas para que tengan la capacidad

de generar cambios positivos

y prosperar en un mundo inmerso en constante transformación.

Hola, buenos días. Buenos días.

Si te parece, vamos a empezar explicando cómo es,

qué cualidades reúnen esas escuelas que forman parte

de la red "Changemaker" de Ashoka.

¿Cómo tienen que ser esos centros? ¿Qué características comparten?

Pues la red de escuelas "Changemaker" es una red nacional.

Son unas 220 escuelas en todo el mundo, en España tenemos siete.

Todas coinciden en la esencia.

El propósito educativo va más allá de tener mucho conocimiento,

saber matemáticas, inglés, lengua,

sin discutir que eso es un propósito educativo,

pero, además de eso, vamos a la escuela con la idea

de generar personas mejores para un mundo mejor.

Si practicamos...

aprendemos y practicamos a transformar el mundo que nos rodea,

el mundo será un lugar mejor.

Por lo tanto, hay que poner a los niños a cargo,

hay que abrir el centro a la comunidad,

hay que abrir espacio para que las familias tomen partido,

que los niños se apropien de proyectos...

Son algunos de los criterios que evaluamos.

¿Y la excelencia académica también puntúa, digamos?

Por supuesto.

Todas las escuelas "Changemaker" son excelentes académicamente.

No contraponemos modelos ni nada parecido.

No es lo uno o el otro. No, en absoluto.

Es aplicar el conocimiento que tenemos en la escuela

para transformar el mundo.

De hecho, no queremos una sociedad de analfabetos

pero que son grandes personas. Necesitamos las dos cosas.

El pasado mes de abril habéis hecho público

el nombre de tres centros que se incorporan en esta lista.

Nos decías que en España ya son siete.

Tres colegios, tres centros públicos.

No sé si en este sentido

también hay que derribar una barrera,

que en España relacionamos mucho la excelencia con lo privado.

Los resultados parece que en educación han estado...

En los últimos años,

se ha desmerecido mucho lo que se hace desde la educación pública,

se ha hablado mucho de lo que falta y poco de lo que se hace muy bien,

en muchos sitios excelentemente bien.

Efectivamente.

El discurso en torno a la educación

suele ser bastante centrado en la frustración,

en el victimismo, por desgracia.

Y esto oculta una realidad que es también...

Probablemente,

más real,

que es la del esfuerzo en equipos directivos, docentes,

que están haciendo un equipo maravilloso.

Que son miles,

que están constantemente renovando,

cuestionándose su trabajo para mejorar.

Yo pocos colectivos profesionales conozco más comprometidos

que el de los educadores, los docentes, en general.

Los tienes los fines de semana haciendo cursos,

los tienes echando horas y horas para actualizarse y reciclarse.

¿Valoráis que los modelos que están demostrando que funcionan

sean replicables? Fácilmente replicables, además.

Suele ser gente muy dada a compartir lo que hace,

no sé, que otros coles, otros claustros se pongan en contacto

y digan: "Nos interesa esto cómo lo hacéis".

Suelen ser gente muy abierta a colaborar.

Es uno de los criterios.

Los llamamos escuelas "Changemaker" por dos cosas.

"Changemaker" sería como motor de cambio.

Por una parte, porque están educando a personas capaces,

agentes de cambio,

personas capaces de transformar el mundo.

Pero también porque esta escuela en sí misma

está siendo motor de una transformación.

Su modelo...

Ellos están activamente ayudando a otros docentes a mejorar,

asisten a jornadas, reciben visitas...

Algunos de los centros de nuestra red

están replicando sus modelos en otros,

dando formación a otros colegios para que se transformen y mejoren.

-¿Qué tiene que cambiar en la escuela tradicional?

La mentalidad.

La mentalidad, el sistema. Pero el sistema no va a cambiar,

si nosotros

no luchamos para que cambie.

(Música)

El desarrollo sostenible para un municipio es educación...

(ININTELIGIBLE)

Somos una comunidad educativa.

Y que el ayuntamiento, junto con asociaciones y vecinos,

somos una parte del triángulo, luego está el cole

y luego los alumnos y el APA.

El que nuestras familias jóvenes

se queden aquí porque tienen cubiertos esos servicios.

Decir: "Mi hijo está educado en uno de los mejores colegios".

-Las familias, las familias del centro,

han pasado de un recelo y una desconfianza absoluta,

a una entrega absoluta también.

-El padre viene de lejos a traer a sus niños.

Mi nieta viene de lejos porque mi hija quiere que esté aquí.

Los niños participan mucho.

Ya te dijo, como una familia.

(Música)

Los profesores que estamos aquí trabajando

veníamos de una gran frustración

y hemos pasado a una gran transformación del sistema.

-Cuando vayamos a salir al mundo real,

tendremos que interactuar con otra gente,

formaremos parte de una asociación de vecinos,

estaremos en una comunidad de no sé qué...

Bueno, y si, realmente, queremos transformar la sociedad,

pues tenemos que arremangarnos,

y meternos ahí y actuar.

-Somos un instituto a los que nos gusta mucho ayudar

y, sobre todo, participar en la sociedad.

Hay servicios que hacen limpiezas,

otros van al geriátrico a acompañar a los señores mayores.

Otros van, por ejemplo,

a los niños pequeños les leen en inglés.

Y es una manera de ayudar a otras personas y tú aprender.

-Con este servicio también te enseñan a ser una buena persona.

A ganar muchos valores

que, a lo mejor, en otro sitio no tendrías.

(Música)

Para cambiar el mundo hace falta, lo primero...

-Tener muchísima empatía,

como utilizó Gandhi, que paró la guerra de su país.

-Es importante esta educación

porque así aprendemos a hacer las cosas por nosotros solos.

Y así también podemos participar

en decisiones que no solo toman los profesores.

-Tenéis la posibilidad

de resolver cualquier situación problemática en vuestra vida.

Entonces, les enseñamos la manera y la estrategia

de resolver esas situaciones problemáticas.

-Nos preparan para una vida real,

no voy a empollar esto si después, cuando salga a trabajar,

no sé ni explicar ni defenderme cuando quiera un trabajo.

-Algunos necesitan más tiempo, más ayuda, y otros menos,

pero, si queremos y aceptamos ayuda, todos aprendemos por igual.

(Música)

Los niños vienen felices.

Creemos que es un objetivo imprescindible,

tanto en infantil como en primaria,

que un niño venga contento a la escuela, con ganas de aprender.

Qué niño con ocho años no tiene ganas de descubrir el mundo.

-Mientras más amplio sea el abanico de oportunidades

que se le den a los niños para que demuestren esas capacidades,

más oportunidades tienen para hacerlo

y para crecer como ciudadanos libres y felices, y productivos.

-No tenemos ni que ser perfectos

ni tenemos que sacar chavales muy competentes

para que el mercado pueda... No, no, no.

Tenemos que hacer ciudadanos mejores para un mundo mejor.

Y esto, cuando tú le pones el corazón,

es muy fácil y muy enriquecedor.

Yo le diría a una persona que está frustrada:

"Pruébalo, que es que se puede".

¿Y quién se encarga de evaluar?

¿Cómo llega a una escuela a formar parte

de esta red de tanto prestigio?

¿Son las escuelas las que se proponen?

¿Sois vosotros los que, de alguna manera,

detectáis en cualquier sitio? Sí.

Cualquier escuela se puede nominar.

De hecho, animamos a todas las escuelas

que creen que comparten esta visión,

a que lo hagan a través de la página web.

Hay un botón para nominarse.

Pero las que tenemos hasta ahora,

tenemos a día de más de 200 nominadas en España,

lo cual es un indicador de que algo se está moviendo

y crece todos los días.

Pero hemos llegado hasta ellas

a través de las nominaciones de equipos...

Tenemos un equipo de expertos,

gente relevante de la educación que nos está ayudando a señalar,

muchos invitados vuestros del programa habituales,

que nos están ayudando a identificar escuelas que están destacando.

Gente que trabaja sobre el terreno

y sabe detectar dónde pasan cosas que...

A partir de ahí, nos ponemos en marcha con un proceso

de varios meses de evaluación,

que se hace de forma idéntica en todo el mundo.

Una cosa muy importante es que nuestro propósito

es seleccionar unas poquitas.

No queremos que esto parezca un ranking mejores escuelas

ni nada parecido.

Nosotros queremos como representar que hay escuelas,

independientemente de su contexto, su titularidad, su zona geográfica,

que es posible ser una escuela "Changemaker"

en cualquier situación.

Queremos escuelas "Changemaker" en el ámbito público,

en el ámbito concertado, que sean cooperativas,

que sean comunidades de aprendizaje...

Con 30 alumnos, con 1000... Con 30, con 1000,

en Cataluña, en Valencia... En Tenerife.

Vamos a poner nombre,

vamos a poner cara a esos ejemplos que han sido los últimos coles

en formar parte de la red.

Vamos a empezar en Zaragoza, el colegio rural Ramón y Cajal.

Un cole que atiende a 35 alumnos, ¿y que destaca por qué?

Ramón y Cajal es un ejemplo de una escuela rural

muy inspiradora.

Es una realidad, el de las escuelas rurales,

de la que pocas veces se habla.

Y es muy frecuente,

en España hay muchísimas, evidentemente.

Y, además, la escuela pública rural

suele tener, como la pública en general,

mucha rotación docente.

En la escuela rural es mayor todavía.

Entonces, la escuela Ramón y Cajal en un pueblito de Zaragoza,

en una población de apenas 500 habitantes, 600,

ha sido capaz de involucrar a toda la comunidad

en el proyecto educativo.

La escuela no es propiamente el colegio, sino todo el pueblo.

Vienen los abuelos a hacer actividades,

los alumnos les entrevistan y viceversa...

El ayuntamiento muy implicado.

Las asociaciones vecinales forman parte del proyecto educativo,

tienen un proyecto que se llama "Los protectores planetarios",

de las grandes acciones que los alumnos hacen en su barrio,

en su pueblo,

pero que están teniendo una repercusión global

en cuanto al medio ambiente, en cuanto a respetar el entorno.

Tienen mediadores escolares.

Los niños resuelven conflictos, incluso sin que los profes lo sepan.

Y solamente cuando es grave, ya pasamos a los adultos.

Tienen una constitución escolar redactada por los alumnos

donde están las normas.

Y que se revisa por si algo que hay que actualizar,

algo que se ha quedado fuera, ellos hacen ese examen.

Y van al ayuntamiento a firmarla en pleno municipal,

está en los idiomas oficiales del centro,

que son el árabe, el rumano, el castellano...

Son muchos ejemplos que demuestran cómo estos niños, además ir la clase

y hacer lo que todos los niños en una escuela tradicional,

lo hacen con un propósito que va mucho más allá.

Y el sentido de pertenencia que crea a su alrededor es enorme.

En este vídeo que uno puede ver en vuestra web de Ashoka,

se ve muy clara esa pasión, ese sentido de pertenencia

por parte de los padres, que están orgullosos y encantados,

y dicen que ojalá hubieran tenido un cole así,

que esto es algo que seguro que se repite mucho.

Gente que piensa: "Ojalá yo pudiera ofrecerle esto a mis hijos,

me lo hubieran ofrecido a mí".

Eso funciona. Sin duda.

Y funciona en una escuela pública.

La pregunta habitual es para qué mando yo a mis hijos al colegio,

qué espero que me devuelvan cada día.

Es como un chico que aprende muchas cosas,

está aprobando los exámenes, eso lo queremos todos.

Yo creo que es un consenso.

Creemos que, además,

nos estén ayudando en el propósito familiar

de construir mejores personas.

Y comprometidos éticamente. Con mente abierta,

que le va a hacer relacionarse con personas

de distintas formas de pensar. Preparados para este mundo.

Otro ejemplo diferente.

En Girona, el Institut de Sils,

es un centro de educación secundaria que cuenta con 320 alumnos.

Lo que hablábamos, un ejemplo totalmente diferente.

Este proyecto me llamó la atención

porque un grupo de profesores frustrados

reconoce que fue el principio de todo.

De ahí han sacado la ilusión para cambiar.

Este sería quizá uno de los titulares

para hablar de ese instituto. Sí, efectivamente.

Es un colectivo de profesores de secundaria,

que también es importante

porque también queremos, lo que decía al principio de representar.

Estamos hablando de una escuela rural, ahora de un instituto.

La segundaria, normalmente, es como el reto,

es mucho más difícil... Innovar.

Tenemos la presión de la selectividad, los exámenes,

la universidad a la vuelta.

Y es posible orientar también en un instituto público de secundaria,

aunque esto depende mucho de las Comunidades Autónomas.

Pero sí, fue un ejemplo de docentes de distintos centros educativos

que se reunían a tomar el café frustrados

y diciendo que no debería pasar, no debería ser así.

Y plantearon la idea loca de hacer un proyecto,

"Soñar una escuela, cómo debería ser".

Y lo presentaron a la Generalitat y se lo aprobaron.

Y ahora están en unos barracones

prefabricados, es una escuela, por fuera, aparentemente muy fea,

pero que hacen magia. Es espectacular.

Mucha participación también,

que es una de las claves en estos centros

donde el cambio realmente se ha instalado y funciona.

La participación es una de las claves esenciales.

Sí, estos chicos y chicas

son el mejor ejemplo de ver a los adolescentes jóvenes en acción.

Los tienes visitando el geriátrico, haciendo actividades con los abuelos,

les tienes visitando el cole de infantil y primaria de enfrente

para leer en inglés a los niños más pequeños.

Tienen decenas de talleres que han propuesto ellos mismos

para mejorar el entorno, tienen un huerto.

Les ves en los recreos arreglando los proyectores

o la pizarra digital.

Y son cosas que, a veces,

han aprendido sobre la marcha.

La directora me decía...

Hay gente que nos visita y dice:

"Si los alumnos rompen el proyector, ¿qué?

¿Cómo me pones con el destornillador a estos tres

a arreglar el proyector?"

La verdad, nunca ha pasado. Normalmente lo arreglan.

Saben arreglarlo mejor que yo.

Pero, si lo rompen, compraremos otro.

Es un riesgo que hay que asumir. Qué le vamos a hacer.

Nos queda uno, terminamos en Málaga,

Centro de Educación Infantil y Primaria Biznaga.

150 alumnos.

Una escuela que decidió cambiar

cuando estaba a punto de cerrar, ¿no?

Cuando veía que no había espacio para su proyecto,

decide impulsar el cambio. Efectivamente.

Sí, es un ejemplo de escuela democrática en una escuela pública.

Normalmente reconocemos este tipo de ejemplos

en escuelas alternativas, escuelas libres.

Pues no. Es posible hacerlo en una escuela pública.

Es un ejemplo... Los chavales tienen varias asambleas a lo largo del día,

a lo largo de la semana, donde toman decisiones.

Se han apropiado del proyecto educativo.

Por ejemplo, ellos mismos en una de esas asambleas

dijeron que los baños no estaban adaptados para niños,

porque no les gustaban, eran muy feos, estaban deteriorados,

no llegaban al espejo...

Este tipo de cosas absurdas que a veces pasan en los colegios.

Y los reformaron ellos.

Ellos mismos hicieron todas las manualidades

para poner el rollo de papel más bonito.

A partir de entonces, ni un solo niño mancha el baño,

ni nadie escribe en las paredes.

Es su lugar.

Y como estos ejemplos tienen un montón.

De cómo los niños se apropian del propio proyecto,

toman consciencia del valor que tiene ir al colegio

y una cosa muy importante que pasa en la Biznaga

es la participación de las familias.

Como la escuela no es una caja negra donde dejo al niño

y me voy... Ya me lo devolverán.

No sé lo que pasa allí dentro.

Sino que es una escuela abierta donde las familias participan

en la toma de decisiones, se meten hasta el aula,

toman partido para resolver cosas, incluso han acampado allí

los fines de semana para hacer actividades.

El concepto este de que la escuela es un lugar donde aprendemos juntos.

Y lo importante, que los niños sean felices.

Esto se cumple en todos los supuestos

que hemos hablado hoy.

Se nos ha acabado el tiempo, David. Gracias por acercarnos

estos tres ejemplos de excelencia de los muchos que hay.

Comentábamos que en España cada vez se hacen las cosas mejor.

Más gente que está remando a favor para cambiar las cosas

y para hacerlas cada vez mejor, que es de lo que se trata.

Así que gracias a vosotros por rescatar algunos

de esos ejemplos y traérnoslos hoy aquí a "La aventura del saber".

Gracias, María. Gracias a todos.

Conservadores, restauradores y artistas

han sentado las bases teóricas de un proyecto de investigación

que pretende proteger obras de arte urbano.

Es el primer gran debate que sirve para crear un código deontológico

y determinar conjuntamente con el público,

como gente activo de la calle, si se quiere conservar y proteger

una obra para la ciudad.

Vamos a conocer qué es el observatorio de arte urbano

y el grupo de investigación interdisciplinar

que coordina Elena García Gayo.

(Música)

Nosotros concebimos la conservación del grafiti y del arte urbano

como una conservación de abajo arriba y no de arriba abajo.

El comisariado público que luego sí que es verdad

que tiene que desencadenar que un montón de profesionales

hagan su labor y hagan lo que tienen que hacer.

Pero que la idea inicial surja de una propuesta urbana,

una propuesta de la calle.

Si alguien, algo, una obra...

Es importante para un barrio, para una comunidad,

es esa comunidad la que tiene que iniciarlo

y luego sí que es verdad que tiene que haber unos medios

y unos registros, una serie de apoyos para que eso pueda llevarse a cabo.

Hay muchas propuestas.

En Grecia se está practicando con los alumnos

con obras de la calle.

En Estados Unidos.

Se están salvando murales.

Eso se está haciendo.

Lo único diferente que hemos hecho nosotros

es que hemos empezado desde unos planteamientos teóricos

que nosotros pensamos que es como se tiene que hacer

porque no queremos experimentar con el arte urbano

como no lo hemos hecho con el arte contemporáneo, el arte actual,

ni como lo hemos hecho con el arte antiguo.

En realidad todos los proyectos de restauración

son proyectos de investigación.

Para que sea más rico y tenga más posibilidades,

nosotros queremos y así lo entendemos desde mi profesión

que tiene que ser multidisciplinares y por eso hay arqueólogos,

historiadores del arte, conservadores restauradores,

hay un arquitecto.

-Yo soy historiadora del arte.

Junto con otros compañeros, que son de historia del arte,

quizá aportamos una visión algo más analítica, más teórica,

a la parte del estudio del monumento urbano

y del arte urbano en general.

Nosotros también intentamos llevar esa parte más académica,

porque de alguna forma también le da valor.

Y por supuesto, salir de eso y llevarlo al público,

que es lo que más interesa.

Precisamente, eso es lo que planteo en la ponencia,

que además lo pongo entre interrogación. ¿El público decide?

El arte urbano tiene una peculiaridad con respecto a otro tipo de arte.

Está en la calle.

Las personas convivimos con ese tipo de arte.

Una persona que jamás ha entrado a una galería o a un museo,

sí que ve arte urbano.

Entonces esa convivencia tiene que ser pacífica, por un lado,

y por otro lado tenemos que tener en cuenta que tú abres tu ventana

todos los días, ves una obra, puede gustarte,

puede no gustarte.

Tú no la has comprado para que esté en tu salón.

Tienes que tener en cuenta la opinión de las personas

que estamos habitando la ciudad.

Una de las cosas que planteo es que existen varias entidades

que participan del arte urbano.

El artista, el propietario del muro,

el ciudadano que va a convivir con esta obra,

luego estamos los profesionales que tratamos de estudiarlo

y luego están las instituciones.

Pero al final los profesionales podemos no intervenir,

la institución puede no intervenir, pero el público y el artista

siempre van a estar en convivencia.

Hemos trabajado con grupos de artistas

como son Boamitura, Bamasurama y otros tantos

que hacen un arte destinado precisamente a ser utilizado

en todo el sentido de esa palabra por un colectivo,

por unos habitantes de un barrio concreto.

Entonces claro, en ese sentido, claro que les preocupa

a estos grupos lo que piense el público.

Sin embargo, creo que hay otros artistas que quizás no tanto.

Ellos encuentran en el muro su lienzo donde hacer su obra

y quizás les dé un poco más igual.

-Hay algunas intervenciones que poseen una finalidad

de reivindicar espacios públicos, recuperarlos.

Se alejan de un cine especulativo y está encargada

de un sentido social y crítico.

Creemos que ahí es cuando hablamos de arte urbano,

ya sea legal o ilegal.

Lo que no es determinante o eliminatorio.

Algunos escritores de grafiti o artistas urbanos afirman

que tiene que ser realizada la legalidad

para poder ser considerado como tal.

Nosotros creemos que la intencionalidad

es la piedra central de este movimiento.

Como la mayoría de los autores actualmente reconocidos,

comienza de forma ilegal y conforme van ganándose ese prestigio,

esa fama o incluso se van consolidando como marca,

acaban realizando trabajos legales, principalmente porque también te da

una posibilidad de expresión, medios como grúas

o superficies de mayor tamaño, que esa ilegalidad no te permite.

-Vermibus es un artista y activista de Mallorca,

ahora mismo vivo en Berlín.

Mi trabajo se centra en cuestionar los cánones estéticos

que la publicidad o los medios nos están poniendo delante

para que sigamos como si fuera la línea a seguir.

Esa es una parte de mi trabajo.

Otra parte es cuestionar el propio espacio publicitario

sobre el espacio público.

Me llevo las campañas de publicidad que están instaladas

sobre las marquesinas.

Me lo llevo a mi estudio, lo trabajo

y luego lo vuelvo a instalar otra vez en el mismo espacio,

pero con un mensaje completamente distinto.

Yo empecé a pintar grafiti cuando tenía diez años.

No fue una decisión consciente, fue un impulso que me llevó ahí.

Una serie de amigos que pintaban también

y empecé con eso.

Digamos que lo que hago ahora y lo que hacía antes

no tiene nada que ver.

Yo empecé a plantearme qué es lo que hacía yo

en el espacio público cuando llegué a Berlín en 2011.

Estamos hablando de una serie de años que han pasado.

Entonces...

Mis motivaciones cambiaron también.

Antes era... me llevaba más el ego.

Ahora me lleva más la desobediencia civil y ver...

qué parte formo yo en la sociedad y qué es lo que puedo cambiar

o aportar a la misma.

Intento protegerme un poco. Me pongo un chaleco, parezco oficial.

La gente entonces no me pregunta.

Lo que sí que hacía antes, ahora ya no lo puedo hacer tanto,

es, al acabar la intervención, me daba una vuelta, volvía,

y volvía como un turista y hablaba con la gente.

Le preguntaba: "Oye, qué es lo que piensas, qué es esto...".

El trabajo en Berlín es donde más instalaciones he hecho.

Pero también he hecho muchísimas instalaciones en París,

ahora acabo de volver de Nueva York.

Mi obra no es en un sitio específico,

sino en toda la parte del globo que está más expuesta a la publicidad.

Para mí no tiene sentido poner mi obra en el campo.

-Los procesos de restauración del arte urbano del grafiti

ya no se van a afrontar de la misma manera

porque nosotros, lógicamente, ninguno de los murales ahora mismo

van a llegar al siglo XXII, porque son unos materiales perecederos.

Las lacas, los tubos montana.

En realidad, no creemos que tenga una pervivencia.

Van a empezar a perder color, van a empezar a perder propiedades.

Nosotros lo que nos proponemos es alargarlo unos años más.

Se trata más de todo ese proceso para formar

una investigación en materiales.

Es, realmente, lo mejor que podemos pasar a generaciones futuras,

que es nuestro trabajo.

-La opinión del artista, a lo mejor, alguien dice:

"Pues mira, yo no quiero restaurar mi obra.

Quiero que acabe".

Y otra gente, a lo mejor, como puedo ser yo,

sí que quiero que mi obra...

se mantenga a través de los años,

y el mensaje que estoy intentando transmitir

pueda calar a futuras generaciones y sobre todo, también,

el hecho de... creo que es importante.

El hecho de que nosotros ahora, los artistas urbanos

o artistas contemporáneos, estamos expresando cómo es,

estamos reflejando cómo es la sociedad actual.

-Yo soy profesora en la Escuela Universitaria profesional

y mi aportación al arte urbano llega desde hace unos tres años,

a partir de una tesis de grado de un alumno que se concentra

en una obra de Blue.

En las problemáticas que aparecen a partir de una obra de Blue

que se encuentra en Milán.

-Pasa lo mismo en diferentes secciones

que buscan conservar el arte urbano, que buscan que trascienda,

pero hay una parte donde necesitamos replegar un poco

y empezar a revisar desde la parte teórica

y ver cómo esto se va insertando.

Creo que el trabajo del grupo al momento ha sido muy enriquecedor

porque vemos nuestros puntos de vista distintos en contextos diferentes,

pero que finalmente reditúan en esta problemática del arte urbano.

-Estoy estudiando conservación.

Mi objetivo principal era estudiar los festivales de Valencia.

He participado en algunos festivales como artista,

con un grupo que tengo.

Esa era mi aportación al grupo diferente,

de estar en los dos lados.

-Cada uno aporta lo que le interesa.

El que está haciendo un doctorado aporta parte de sus investigaciones.

Los que están dando clases, si tienen alumnos, aportan trabajo.

Todo lo que cada uno puede aportar de eso se va nutriendo,

y todo eso tenemos que estructurarlo porque todo lo estamos publicando.

-También es muy importante la voz del artista.

Además de conocer, de alguna manera, cómo estamos nosotros.

Me interesa que se conserve bien, pero cómo lo realizaste

para que nosotros podamos abordar y buscar las alternativas

más óptimas sin que tampoco pierdas la esencia callejera.

Porque técnicamente se pueden hacer muchas cosas,

pero tampoco se trata de encasillar la obra y bloquearla de manera

que ya no se pueda convivir con ella.

Entonces sí es interesante este vínculo,

que aunque desde el punto de vista del arte contemporáneo

tienes una relación muy directa, específicamente hablando

de cuestiones urbanas es sustantiva, porque quizá uno asume

que quiere ser conservada, pero igual dice que no o viceversa.

Entonces esa parte creo que se ha ido abriendo más campo,

e incluso ellos también empiezan a abrirse mucho más a esto.

-Primero es ver cómo reaccionan los artistas

ante nuestras propuestas

y luego también estamos viendo cómo reacciona el público.

Tiene que partir de una propuesta de la calle.

La conservación tiene que partir de ellos.

Tienen que formar parte activa.

Si la calle es de todos, es de todos.

Se tiene que empezar a ver que es verdad que es de todos.

-El arte urbano siempre se ha definido como una actividad

como una cosa efímera.

Creo que...

esa desaparición y vuelta a aparecer en el contexto de la ciudad,

es parte de la esencia del arte urbano.

Todo eso en cuanto a las piezas ilegales, entre comillas.

Con los murales tal vez tenga más sentido

iniciativas que busquen conservar o que las piezas se conserven.

Yo sí que soy partidario de que las piezas se conserven

en su contexto.

Una pieza de arte urbano sacada de su espacio, descontextualizada,

pierde gran parte de su valor.

Las rutas que estamos haciendo en el contexto de VinculArte

es un recorrido por los alrededores de la casa encendida

y el barrio de Lavapiés.

Vamos a ir a ver intervenciones de arte urbano de distinto tipo.

Intervenciones dentro del marco legal,

de festivales, de iniciativas o proyectos donde los artistas

trabajan de manera... Con un formato más grande.

Y también piezas hechas por iniciativa propia

de los artistas sin permiso,

para ver un poco qué diferencias hay entre unas piezas y otras,

cómo los mismos artistas salen a pintar o pegar en la calle

y participan a la vez en proyectos comisionados.

Ver toda esa globalidad.

-Es una forma muy interesante de conocer la ciudad,

una forma diferente.

Porque la ciudad no solo se estructura

con la arquitectura y la evolución que hay,

sino que ahora estamos viendo un momento muy bonito

dentro del arte urbano que va conformando una ciudad nueva.

-Interactúa mucho con lo que ya existe.

No sé si habéis visto que a este lado tiene una serie de barrotes

pintados de colores, que si los miras desde un punto en concreto

se ve todo el degradado de color seguido.

Esto es una pieza hecha sin permiso.

Entra dentro de lo ilegal, entre comillas.

Ahora, un poco más adelante, veremos una pieza suya

dentro del proyecto con todos los artistas.

Ahí está Curruncho, Sabek, Astronaut y Muphasa.

Y lo último, el mural de Europe, que es la segunda intervención

que vamos a ver hoy de arte urbano, igualdad de género.

Sara está empezando a hacer muros más grandes,

pero si vais a Valencia os vais a encontrar con piezas suyas

por toda la ciudad hechas de manera ilegal, sin permiso.

En el 90 % de los casos con la temática siempre en torno a la mujer.

-Aquí es decisión de cada artista.

Si su obra quiere que perdure o sea efímera,

porque hay muchos artistas que hacen la obra

con el fin de que sea efímera.

Y la conservación está bien.

Seguro que muchos artistas quieren que su obra perdure en el tiempo.

Pero al final es una cuestión de decisión del artista

si quiere que se conserve, no se conserve o qué pasa con ella.

El arte urbano se ha extendido mucho.

Ha llegado a puntos muy lejanos.

Necesitamos un poquito que gente de diferentes ámbitos

empiecen a dar su opinión, a ofrecer diferentes puntos de vista

sobre el arte urbano.

-Desde el observatorio de arte urbano se me ocurrió hacer

un objetivo muelle que en realidad era una convocatoria

de artistas urbanos en los cuales...

Bueno, artistas y gente teórica del mundo urbano

que en realidad lo que hacían era interpretar.

Hacer una especie de homenaje visual, y con ese homenaje que ellos hacían,

realmente se hicieron una especie de marca páginas gigantes.

De ahí se crearon una serie de recursos

que nos daban visibilidad.

Muelle fue uno de los primeros escritores de grafiti

que salieron a la calle en plena transición.

Fue... era un chico del barrio de Campamento.

Era un personaje querido, era un personaje entrañable.

Creemos que es un buen representante del grafiti en Madrid

de los años 80 y además Muelle creó escuela.

Creó la escuela de los autóctonos madrileños.

Creemos que Muelle realmente representa visualmente

a una generación.

Era músico.

¿Quién no era músico en los 80?

Realmente... Muelle cubre un espectro muy grande de posibilidades

de representación.

De representación urbana.

También tenemos solucionada la segunda parte

que sería la parte de restauración.

Lo propusimos a la Escuela Superior de Restauración de Madrid.

Están encantados que la restauración del muelle Montera

forme parte de un proceso de investigación

que se haga desde la escuela, que nos ofrece todas las garantías

de que pueda llegar a salir bien.

Entonces, ahora mismo, está en que el ayuntamiento

tiene que hacer de mediador entre la plataforma

y los dueños del edificio.

La idea sería arrancarlo del sitio donde está,

consolidarlo, ponerle un nuevo soporte

y volverlo a colocar ahí saneado y sin que dependa

de las condiciones ambientales de la pared,

y que en el momento que el edificio vaya a ser demolido porque está

en muy malas condiciones, poderlo preservar en el museo de la ciudad,

que es donde se debería conservar al final.

El arte urbano lo que quiere ser es una plataforma en la cual

los profesionales de patrimonio, en el caso de los restauradores,

porque yo soy restauradora,

podamos relacionarnos, podamos estudiar

y podamos investigar sobre las posibilidades de conservación

de arte urbano.

(Música)

Hoy vamos a hablar de educación con el editor de este libro clásico,

de Charles Fourier.

"¿Cómo educar para la libertad y la felicidad?".

Rubén Hernández, responsable de las publicaciones de Errata naturae,

una editorial de la que hemos recomendado ya muchos libros.

Ahora recuerdo, la edición de los fragmentos de "Epicteto",

hecha por Pierre Hadot. Bienvenido, gracias.

Gracias. Por tus libros, tu trabajo.

Por la elección de los títulos y por estar aquí con nosotros.

Muchísimas gracias a vosotros. Oye, ¿quién fue este señor?

Fue un pensado que vivió a caballo entre el siglo XVIII y XIX.

Fue, quizás, uno de los mayores críticos

de lo que entonces comenzaba a ser, se llamaba la sociedad mercantil,

pero lo llamamos los orígenes del capitalismo.

Fue muy crítico con ese auge del liberalismo.

Fue muy crítico también con las restricciones morales

que la sociedad burguesa, que comenzaba también

en ese cambio del siglo XVIII al siglo XIX,

comenzaba a imponer en todos los ámbitos de la vida,

desde la vida cotidiana, sexual, amorosa, laboral...

Fue un pensador, en ese sentido, revolucionario,

pero también desde lo más cotidiano hasta lo más filosófico.

Era muy interesante.

¿Qué lugar ocupa este libro que es sobre educación, no,

en su obra filosófica, porque fue un filósofo.

Sí. Exacto.

La educación para Furié era un pilar de su pensamiento.

Furié se dice que era un pensador utópico.

Yo no tengo tan claro ese tema de la utopía.

Dependiendo cómo entendamos...

Si nosotros vemos por ejemplo,

que todas nuestras constituciones modernas,

la felicidad y la libertad. Incluso otros derechos fundamentales

están expresados como derechos.

Y luego, difícilmente llegan a ser hechos.

Habría que ver si realmente es un pensador utópico o no.

Pero el tema de la educación era para él algo muy importante,

un pilar fundamental para llegar a esos otros derechos,

para convertirlos en hechos...

Por lo tanto, ocupa un lugar central, a pesar de ser uno de los libros

menos conocidos.

Y vamos a ver.

De las conclusiones a las que llega,

¿tú dirías que hay algunas, bastantes, muchas o muy pocas

que son, digamos, a día de hoy, asumibles?

Diría que casi todas.

De hecho, lo que a nosotros nos impresionó

de cuando llegamos a este libro y la decisión también

de publicarlo, tenía que ver justamente con eso.

Con que estamos hablando de un libro que hoy en día tiene

casi 200 años

y que está por aplicar, de hecho, ¿no?

Es decir, cuando uno ve todos los planteamientos

que están haciendo las escuelas Waldorf,

Montesori, las nuevas escuelas libres o democráticas

o incluso colegios públicos españoles que, sin pertenecer a una corriente,

están generando otros modos de pensar la educación.

Pienso, por ejemplo en César Bona o en otros pedagogos

que están haciendo una labor extraordinaria

para revolucionar desde dentro de la escuela.

Todas esas conclusiones a las que están llegando estas tendencias,

Furié las estaba poniendo sobre blanco y negro hace 200 años.

Por ejemplo, la necesidad o la importancia

de que los niños de distintas edades trabajen juntos

y aprendan juntos en una clase.

Eso es Montesori total. Total.

Eso lo está diciendo Furié en 1825.

El hecho de que sean los profesores o los pedagogos los que,

de algún modo, se adapten al ritmo de los pequeños

y no al revés.

Generar espacios físicos, las escuelas,

que por cómo se configura ese espacio

se favorezca la creatividad de los niños,

la interactividad de unos niños con otros

o de unas edades con otras.

Que los propios espacios faciliten eso.

Por supuesto, Furié era alguien que no creía en la separación de género.

Ni física en las aulas, ni tampoco en las labores.

Creía que lo que había que aprender,

tanto lo más teórico como lo más práctico...

Planchar, lavar la ropa... Los niños y las niñas.

De hecho, en términos de lo que llamaríamos liberación de la mujer,

Furié fue un absoluto pionero, porque es de los primeros en decir

que las madres deben cuidar de sus hijos

en tanto deseen pasar ese tiempo y el tiempo que ellas consideren oportuno.

Que no se les niegue la posibilidad, tanto de desarrollarse ellas

como personas, como desarrollar actividades más placenteras

o de crecimiento, etc. Algo que en 1825...

casi era un atentado contra la moral.

El libro está dividido en cuatro partes.

Hay una primera en la que se habla de la educación

de los niños más pequeños.

Podíamos parar ahí un momento y hablar algo de ella.

Yo creo que él la subtitula esa parte "Atracciones y placeres".

Vamos a hablar un poco de eso. Exacto.

En esa educación de los más pequeños, lo que Furié propone,

y a mí es el concepto que me llama más la atención

y que me interesó mucho, es que los niños...

Su tutor fundamental, los referentes pedagógicos

no debían ser, curioso, ni los padres ni los profesores.

Sino los otros niños.

Es decir, que los niños más pequeños aprenden mejor y más rápidamente

de los niños un poquito más mayores.

Probablemente, la legitimidad que dan los niños

de manera prácticamente inconsciente...

Solo hay que echar la memoria atrás

y acordarse de lo que a uno le pasaba.

Exactamente...

O ver a nuestros hijos ahora mismo cuando a un niño de tres años,

a un niño de seis, le recrimina algo o le aconseja algo,

obedece o al menos se deja guiar de manera mucho más fácil

que por un adulto. Eso creo que es muy importante.

Y la otra cuestión fundamental que propone Furié

para los niños más pequeños es que desde el principio,

la sociedad y las diversas instituciones

en las que esos niños entren, sean tan abiertas y tan flexibles

como sea posible para favorecer el desarrollo de las pasiones.

Furié habla en un lenguaje un poco decimonónico

esa idea de las pasiones, que a lo mejor lo llamaríamos más

educación emocional, etc. Las emociones.

De las emociones en general.

Es decir, desarrollar las emociones y desarrollar también

los placeres o el atractivo que puedan tener

determinadas labores, determinadas cuestiones.

Que puede haber niños que les interese más

cuestiones a lo mejor manuales, a otros más de matemáticas,

la música, la creatividad...

Que siempre se deje un camino libre y que no se imponga a todos los niños

un mismo camino. Exacto.

Vamos ahora a la segunda parte, que es la educación de la juventud.

Creo que subtitulaba... "La industria y el encanto".

Exacto.

Furié propone... Propone muchas cosas,

pero entre otras, recogiendo un poco ese subtítulo,

por un lado, hay algo que creo que no está asociado a perdido

y que Furié reclamaba.

Furié y otros filósofos que hemos publicado en Errata naturae,

como Thoreau, por ejemplo.

Habla de esa cuestión industrial.

En realidad, lo que quiere decir Furié es que hay que educar

tanto la mente como la mano.

Es decir, la educación no tiene que ser siempre

estrictamente intelectual.

Y a veces está bastante relacionada una cosa con la otra.

Claro, exacto.

Que un individuo completo y bien desarrollado en términos humanos

es alguien cuya mente y cuyas manos funcionan a la vez

y funcionan bien ligadas.

Sabemos hacer cosas.

No solamente la educación nos tiene que educar

en términos intelectuales, lectores, etc., que también está muy bien,

sino también desarrollar otras cuestiones más manuales

que pueden tener que ver con la creatividad

o pueden tener que ver con aprender a montar y desmontar un aparato,

lo que eso supone a nivel intelectual también.

A construir cosas, a crear... A solucionar problemas materiales.

Y eso para Furié era muy importante.

Luego también reconoce la importancia de un valor fundamental

para la educación, que probablemente hemos perdido en cierta manera,

que es la amistad.

En torno a la amistad, la camaradería, él llama.

Entre los chavales, los jóvenes.

Habla del honor y la amistad. El honor y la amistad, exactamente.

El honor quizá es un concepto que para nosotros

ha quedado un poco más atrasado.

Pero que quizás habría que plantearse también la recuperación

de algunos valores que, efectivamente...

El amor propio, a lo mejor. Exactamente.

El amor propio, el orgullo de hacer bien las cosas.

Esas cosas como un poco viejunas, diríamos ahora,

pero en el fondo esos conceptos son importantes, yo creo,

para la vida, para el desarrollo personal y para la educación.

¿Cuáles dirías tú que son los objetivos fundamentales

de la educación armónica que propone.

Bueno, natural y armónica, dice él. Efectivamente.

La educación armónica que él llama es una parte de una crítica mayor

que Furié hace a la civilización, digamos, tal y como está pensada.

La civilización occidental, exacto.

Y él considera que esa armonía proviene de ligar toda una serie

de conceptos en el desarrollo del niño.

Lo primero de todo es no imponer las cosas.

Sino de generar cauces para que sean los niños o las niñas

los que vayan acercándose a sus propios intereses.

Otra cuestión importante tiene que ver en esa armonía

con la relación con la naturaleza.

Es decir, con educar en espacios o vinculados a espacios,

en donde la naturaleza nos permita entender

de manera natural... No natural...

De manera progresiva, constante... Biológica.

Biológica en el sentido más amplio de la palabra,

nos permita entender cuáles son los procesos que determinan

nuestra vida y la de los seres vivos, tanto humanos como no humanos

con los que nos relacionamos.

Él creía en que todo eso generaba una cierta armonía

donde no era tan importante una educación

para obtener un puesto de prestigio,

para obtener un nivel de remuneración económica

a una determinada edad, sino conseguir un crecimiento personal,

real y constante en la vida de un individuo.

Muy bien. Yo creo que casi estamos terminando.

Me gustaría, para terminar, una pregunta sobre el lector ideal.

¿Quién piensas que puede leer el libro con fruición?

Yo creo que un lector obvio y claro son los profesores, pedagogos,

aquellas personas que tienen que ver de algún modo,

por su profesión, por sus intereses, con las cuestiones educativas,

pero yo, sinceramente, creo que el verdadero lector,

donde está... Somos los padres y las madres.

Eso te iba a decir.

Para mí fue...

Además, cuando editamos el libro acaba de ser padre,

y fue un descubrimiento apasionante

la de conceptos y estrategias, vamos a decir,

tan simples, tan obvias, que no nos damos cuenta,

probablemente, por el frenesí en el que vivimos

sobre todo en las ciudades.

En las últimas décadas, nuevas tecnologías,

el tiempo se nos escapa.

A veces, a la hora de plantearnos la educación de nuestros hijos,

hay cosas que hacemos un poco por inercia, sin pensar,

y este libro nos plantea una serie de reflexiones muy a la mano,

vamos a decir, y que para mí han sido muy interesantes

y que para muchos lectores lo van a ser.

Para mí también lo han sido.

Muchísimas gracias, de verdad.

Rubén, gracias por acercarte aquí. Gracias por tu trabajo en general,

por este libro en particular.

Nos vemos en cuanto haya la más mínima excusa.

Encantadísimo.

Nuevo libro de Frans de Waal.

El gran primatólogo holandés. Este.

"¿Tenemos suficiente inteligencia para entender la inteligencia

de los animales?".

Publicado por Tusquets Editores.

Se trata de un ensayo sobre cognición animal.

Reúne algunas observaciones suyas hechas en el zoológico,

donde hay una isla en la que los chimpancés, por ejemplo,

pueden ser observados sin interferir en sus relaciones

y otras observaciones hechas tanto por él como por otros etólogos

en todo el mundo sobre conductas altruistas

entre animales diversos como ballenas, delfines,

o abejas.

En realidad, De Waal, ha reunido un montón de evidencias

sacadas de grandes etólogos como él mismo.

Evidencias basadas en la observación rigurosa,

bien medida, propia de los científicos

y que dinamitan la concepción tradicional

del ser humano como único capaz de este tipo de comportamientos

y de inteligencia.

El libro puede leerse también como una historia

de los avances científicos en el conocimiento

de la conducta animal.

Como todos sus libros, se trata de una lectura fluida,

sorprendente y que atrapa desde la primera

a la última página.

Recuerden: "¿Tenemos suficiente inteligencia

para entender la inteligencia de los animales?".

De Frans de Waal, recientemente publicada entre nosotros

por la Editorial Tusquets.

Hasta aquí "La aventura" de hoy. Mañana volvemos.

Tendremos, como siempre, un jueves lleno de música.

Esperamos la visita de Amasijo.

De cara al fin de semana también hablaremos de cine,

en concreto de "El Olivo", la última película de Icíar Bollaín,

que lleva a la cartelera este viernes.

Después, Carmen, nuestra experta en asuntos educativos,

viene a hablar con nosotros acerca de la inteligencia.

Todos los detalles se los damos aquí,

como siempre en "La aventura del saber",

unos minutillos antes de las diez. Gracias y adiós.

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La aventura del saber - 04/05/16

04 may 2016

Veremos los reportajes "Jefes de cocina: Kiko Moya" y "Observatorio de Arte urbano". Además, entrevistaremos a David Martín Díaz, de Ashoka España, y a Rubén Hernández, editor de Errata Naturae.

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