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5401008
Para todos los públicos La aventura del saber - 03/10/19 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, buenos días a todos.

Abrimos taller de ciudadanía en compañía de Nicolás Sartorius

para hablar con él

sobre marcos laborales en nuestro entorno.

En su último libro, "La manipulación del lenguaje",

dedicó un capítulo a la llamada flexibilidad laboral

y hoy volveremos sobre ella.

También dedicó otro a la expresión "nuestro entorno".

Volveremos también sobre su significado verdadero

en términos prácticos y comprobables.

¿En qué puede facilitar el marco laboral

el bienestar de la población en general

propiciando el crecimiento económico de España?

¿Cuáles son las variables más importantes

que condicionan ambos objetivos?

¿Hay una legislación laboral ideal en algún otro país que conozcamos?

Ahora mismo vamos a conocer la opinión de una persona

con toda la experiencia y la formación necesaria

para saberlo.

Inmediatamente después hablaremos con el filósofo Reyes Mate

sobre la relación de España con el Holocausto.

Miles de españoles

vivieron la terrible experiencia de los campos de concentración.

Sin embargo,

salvo el caso notable de Jorge Semprún,

y hay que recordar

que escribiendo en francés sobre él,

"El largo viaje",

no ha tenido demasiada repercusión en nuestro país

el eco de aquella atrocidad.

Luego nos preguntaremos por qué puede ser

e insistiremos en la utilidad de pensar en ello.

También viajaremos a un pueblecito de la provincia de Cádiz,

Villaluenga,

donde hace 40 años llegó un equipo de la televisión neozelandesa

para hacer un reportaje.

Ahora, su director ha sido invitado a volver a la localidad,

y los vecinos han visto cómo eran

a comienzos de la década de los años 80.

Finalmente,

Boek Visual nos ofrece hoy "Vietnam onírico",

de Blanca Desantes,

una muestra de sus fotografías.

Una selección de momentos que la emocionaron o turbaron

en el trayecto a aquel país.

En su último libro publicado hasta el momento,

"La manipulación del lenguaje",

en la editorial Espasa

Nicolás Sartorius se refiere

al concepto de flexibilidad laboral.

Hoy volveremos a él

y ampliaremos un poco el objetivo

para referirnos a todo el marco laboral.

¿Hay un marco laboral ideal y posible?

¿Cómo se concreta?

¿Cuáles son las condiciones esenciales

que deben respetarse en él?

¿Existen ejemplos?

Bienvenido.

Muchas gracias. Muchas gracias a vosotros.

Algunas personas piensan

que lo mejor cuando no hay empleo es crear empleo.

Independientemente de si el empleo es mejor o peor.

Según esa teoría, depende qué empleo,

porque no todo empleo...

Si a una persona no le pagas, podrías coger a mucha gente.

Quiero decir, en el sentido

de "están parados, mejor que trabajen".

Pero eso llevaría a la esclavitud.

Según esa teoría, el límite sería el trabajo esclavo.

Creo que en Europa hay algunos sitios.

He leído que casi hay un trabajo esclavo.

En todo caso, y no digamos en otros continentes,

yo creo que esa es una teoría falsa.

Quiere decir que como hay mucho desempleo,

como hay mucho paro,

bajemos las condiciones de trabajo.

Deterioremos las condiciones de trabajo

y las empresas podrán coger a más trabajadores.

Pero eso no es verdad

porque, en el fondo,

cuando el mercado de trabajo es muy rígido,

no se puede contratar a mucha gente porque es muy rígido,

hay que ir a lo que es.

Algunos lo llaman flexibilidad del mercado de trabajo.

En el fondo,

lo que están diciendo no es flexibilizar.

Flexibilizar suena mejor que rígido.

Por lo tanto,

es mejor utilizar "flexible" que "rígido".

Claro.

Lo que hay detrás

es deteriorar las condiciones de trabajo.

Eso es lo que está debajo de la palabra flexibilizar.

Y nunca explica dos cosas

que a mí me parece que son importantes

para deshacer este tópico.

Por ejemplo, en España,

nunca han explicado por qué con las mismas normas laborales

en unas comunidades autónomas hay un 30 % de paro o 25 o un 15

y en otras hay un siete.

Durante el periodo de la crisis, a lo mejor,

en Andalucía, en Extremadura u algunas comunidades autónomas

hay un paro mucho más grande que en Navarra o Euskadi.

Y las normas laborales eran las mismas.

No era un problema de normas laborales.

Y, luego, cómo es posible decir

que en España había rigidez del mercado laboral

cuando en muy poco tiempo

se despidió a tres millones de personas.

Entonces, de rigidez nada.

Hay también algunos empresarios que dicen:

"¿Qué pasa cuando tengo un empleado tóxico

que no es productivo y que me crea mal clima?

¿Cómo puedo yo deshacerme de este tipo de problemas?".

Bueno, primero,

hay que decir que en las normas laborales,

en la última reforma laboral,

ya hubo una bajada importantísima del precio de...

En España hay una confusión,

porque en España el despido es libre.

Lo que no es es gratis.

No es lo mismo despido libre que despido gratis, ¿no?

Entonces, tradicionalmente, cuando hay un despido improcedente,

eran 45 días por año de servicio.

Pero, luego,

en la reforma que se hizo posteriormente, sobre 2012,

se bajó a 33 días, ¿no?

Y, además, con un toque de 24 mensualidades,

y no de 42 que había antes.

Por lo tanto, se ha abaratado el despido.

Si hay un trabajador, como dices tú, tóxico, etcétera,

que serían casos excepcionales,

en una empresa, en el periodo de un año máximo,

te das cuenta de si es así o no.

En el caso de que se produzca un despido

con un año de antigüedad,

es pagar, en el fondo, un mes de salario.

No le vas a despedir y llevarle al hambre.

El despido en España es fácil y barato.

El problema es que durante la crisis

más de tres millones de personas han ido al desempleo

y han desaparecido de las empresas.

Por lo tanto, no debe ser tan difícil despedir.

¿Y es compatible el beneficio de la empresa

con el bienestar del trabajador, del empleado?

Yo creo que al trabajador, al que está empleado,

le interesa que la empresa vaya bien,

puesto que depende de que vaya bien el que tenga trabajo.

En el sistema en el que vivimos,

un sistema capitalista

que ahora llaman economía de mercado,

pero es un sistema capitalista,

es evidente que al trabajador no le interesa

que la empresa vaya mal,

porque, evidentemente, si entra en crisis o en quiebra,

se van al desempleo.

Entonces,

el que vaya bien la empresa hay que hacerlo compatible también

con que sea un beneficio para el trabajador

en las condiciones de trabajo, en el salario,

en el reparto de beneficios,

en que se tengan en cuenta sus opiniones...

Hay muchas cosas

que mejoran las condiciones de trabajo.

Y eso es lo que hay que buscar,

porque mientras el sistema es el que es,

evidentemente, a toda persona inteligente,

cuando no puedes acabar con algo,

tienes que procurar que funcione bien.

Entonces, evidentemente,

debe interesar que la empresa y el sistema funcione bien.

Lo malo es que ahora este sistema funciona mal.

Entonces, ese es el tema.

¿Y conocemos lugares del mundo

donde el marco laboral funcione bien

o mejor, al menos, que aquí?

Yo creo que sí.

Yo creo que un sistema ideal...

Pues, hombre, las cosas ideales, en general...

Son inventadas, como decía... Son inventadas.

Pero sí hay sistemas laborales que yo creo que son ejemplos

de que las cosas se pueden hacer mejor.

Yo creo que los países nórdicos,

Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania,

tienen mejores sistemas.

¿Por qué tienen mejores sistemas?

Primero, porque han apoyado mucho

que los sindicatos sean fuertes y crezcan.

Tienen una fuerza sindical muy potente.

Segundo,

porque han establecido sistemas de negociación y concertación

a lo largo de muchos años, decenas, etcétera,

que han funcionado.

Y, por lo tanto,

hay acuerdos muy importantes entre las patronales...

Y, tercero, porque el Estado ha intervenido

y ha intervenido bastante.

En los países

donde hay una intervención mayor del Gobierno o del Estado,

siempre y cuando no sea excesiva,

las cosas funcionan mejor.

Por ejemplo, la crisis económica.

Cuando ha habido esta crisis tan dura

del 2008 en adelante

con la que en España hemos llegado al 25 o 26 % desempleo,

en los países europeos no se llegaba a esos niveles.

Estaban en el 10 o en el 11 como mucho.

Es decir, menos de la mitad.

¿Por qué?

Porque ahí había normas distintas para evitar

que cuando hay una crisis la solución sea el despido.

Hay otras soluciones.

Hay otras posibilidades negociadas en momentos de crisis

que se pueden utilizar.

Yo creo que, en estos países,

la intervención del Estado por un lado,

la concertación, el poder de los sindicatos,

una negociación colectiva muy potente...

Toda una serie de circunstancias han hecho que en estos países

haya unas relaciones laborales bastante mejores

que las que tenemos en España.

Sobre todo, a partir de las reformas.

Sobre todo, de la última, del 2012, que ha sido letal.

Ha destruido o casi destruido el mercado laboral,

y que hay que recomponer.

Lo que no puede ser

es que el contrato temporal, por ejemplo,

que es uno de los contratos que más abunda últimamente,

sea un contrato sin garantías de ningún tipo,

en fraude de ley...

Si es fraudulento,

los efectos de que sea fraudulento no son muy serios.

Por ejemplo, una solución sería

que si hay fraude en un contrato temporal,

que el despido sea nulo,

y, por lo tanto,

se tenga que readmitir al trabajador

y pagar los salarios de tramitación.

No como ahora.

Si es improcedente, a la empresa le trae sin cuidado.

En el contrato a tiempo parcial, por ejemplo,

que es un contrato que abunda en el sentido de...

Contratos por cuatro horas o por cinco horas.

Resulta que luego

al trabajador se le hace trabajar ocho o nueve o diez

y, sin embargo, se cotiza por las que figuran en el contrato.

Cotizas por cuatro, pero luego haces trabajar ocho.

Eso tendría que estar penalizado,

tendría que aumentarse la cotización en ese tipo de contratos...

Es decir, ahora hay un...

Nada de eso beneficia a la productividad.

Todo eso perjudica a la productividad.

La productividad es un concepto muy complejo

al que yo he dedicado bastantes estudios,

y es...

La productividad tiene cinco niveles.

Está la productividad general del país, ¿no?

La productividad de España.

El sistema económico es una productividad.

Producto interior bruto dividido por los que trabajan

da una productividad general.

Esa, evidentemente, no está en manos del trabajador.

Como es obvio.

El segundo nivel es la productividad del sector.

No es lo mismo la productividad en la metalurgia

que en el comercio, que en turismo o en la química.

Cada sector tiene una productividad diferente

que también depende de cómo funcione el sector

y que tampoco depende de decisiones del trabajador.

El tercer nivel es la productividad de la empresa.

De la empresa concreta.

Ahí, evidentemente, depende... Una parte, ¿no?

Sí.

En cómo funciona la empresa.

La organización,

las inversiones que se han hecho en I+D+i,

cómo está organizada la empresa, etcétera,

depende fundamentalmente del empresario.

Y, luego, el cuarto nivel es cómo trabaja el trabajador.

Es decir, en todo ese... Eso genera...

Eso es la productividad.

Entonces, claro,

para que funcione bien la productividad,

hay que atacar la productividad general del país,

la de los sectores, la de las empresas

y, luego, la del trabajador en concreto.

Es un concepto que se utiliza de una manera muy...

Pedestre, ¿no? Pedestre o frívola.

Porque es bastante complejo.

Yo creo que al trabajador y a la empresa y al país

le interesa que se aumente la productividad,

pero siempre que la productividad sea beneficiosa para todos.

Aquí se dice...

Por ejemplo,

hay una idea que es muy curiosa que dice:

"Los salarios tienen que crecer como crezca la productividad".

Yo eso lo firmaría ya.

Pero, claro, porque tiene truco.

Mientras la productividad es crecimiento real,

para entendernos, es crecimiento oro,

el salario es crecimiento nominal.

Entonces, claro,

si la productividad ha crecido un punto,

quiere decir que ha crecido un punto en términos reales.

Si el salario ha crecido un punto,

no quiere decir que haya crecido un punto.

Todo lo demás también ha crecido.

Hay que restarle lo que hayan crecido los precios.

Por lo tanto,

la productividad es en términos reales

el salario en términos nominales.

Ese es el truco.

Por lo tanto,

cuando negociaba acuerdos sociales en este país, les decía:

"Yo te firmo que los salarios suban.

Tú me subes a mí el salario, lo que hayan subido los precios

y, además, una parte

de lo que haya subido la productividad".

Me decía: "Entonces, ya no, no me interesa".

"Ah, bueno, vale, si no te interesa...

Entonces, claro, es que ese es el truco.

¿Y cómo tendría que cambiar la economía general española

para resistir mejor las crisis?

En esta crisis se ha visto que habías defectos de forma.

De estructura, ¿no?

Ahí hay un ejercicio que yo he hecho, evidentemente,

y otros también seguro,

que es estudiar, examinar

en qué trabajan las españolas y los españoles.

Ahí 19 400 000 o 19 500 000 españolas y españoles

que trabajan.

Hay que ver dónde trabajan, en qué trabajan.

Es muy interesante ese ejercicio.

Tú te das cuenta de que en España

una parte importantísima de trabajadores

trabaja en el pequeño comercio.

Tres millones.

En el turismo, dos millones.

En la construcción trabajaban tres millones

en una época.

Ahora bastante menos.

Es decir, en sectores

en los que la productividad no es alta

y en los que el valor añadido no es alto.

Y, sin embargo, en el sector industrial,

en el sector manufacturero,

trabajan 1 800 000,

mientras que en Alemania trabajan muchísimos más.

Entonces, ¿qué es lo que pasa?

Que cuando hay crisis económica, en esos sectores,

por ejemplo, la construcción, sobre todo la construcción,

pero en algunos otros sectores, el comercio, etcétera,

es como un vendaval.

O sea, pierdes muchísimo empleo.

La característica del mercado de trabajo en España

era que cuando la economía crece, creas muchos empleo,

pero cuando la economía decrece, destruyes muchísimo empleo;

mientras que en otros países

tienes un sector productivo más equilibrado y más potente.

En una palabra.

Más industria, más tecnología...

Es decir, más economía moderna.

Y, aquí, en cambio,

bajamos mucho en construcción, turismo...

Lo que habría que hacer entonces...

El problema es que hay que modificar el sistema productivo

hacia empleos de mayor valor añadido,

de mayor formación...

Tenemos que entrar a fondo en la economía digital.

Y para eso hay que invertir más en investigación y desarrollo,

en educación, en formación profesional...

Es decir, en sectores de futuro, porque, evidentemente...

Yo siempre pongo algunos ejemplos.

Es decir, en hostelería.

No es posible tener el mismo empleo en el mes de agosto

que en el mes de febrero.

Es decir, eso...

Lo mismo ocurre en la construcción.

Cuando tú haces una casa,

termina la obra

y una parte de los trabajadores va fuera.

Entonces, son sistemas...

En cambio, en una fábrica,

al trabajador que funciona el empresario lo mantiene ahí.

En la crisis esta última,

en la industria del automóvil no ha habido tanto paro.

Y en Alemania, que también ha sufrido crisis,

y Francia y otros países europeos,

como tienen un sistema productivo más cuajado, más moderno,

han sostenido mejor el empleo.

En España tenemos que ir girando el sistema productivo

hacia los sectores de futuro.

Hacia los sectores donde el trabajador es más fijo.

Nos quedamos aquí.

Muchísimas gracias

por estos minutos que nos hacen pensar

y que quizás nos ayuden a solucionar problemas, ¿no?

Bueno, espero que sí.

Que sirva para, por lo menos, motivar a alguien

a que tome decisiones en algún sentido más correcto.

Muchas gracias. Muchas gracias a vosotros.

Seguimos.

La Universidad de Oviedo contesta la siguiente pregunta.

¿Qué es la geomática y para qué sirve?

La universidad responde.

Platón, a la entrada de su academia, incorporó un rótulo que decía:

"Nadie entra aquí sin saber geometría".

Y también se atribuye a Platón esta sentencia

que alude a los nombres de las cosas

y dice que las cosas tienen un nombre

que debe ser encontrado.

"Geomática" es un neologismo de origen francés.

Se acuña en los años 70.

La raíz es "geo-", que es la Tierra,

el lugar donde desarrollamos nuestro campo de aplicación,

y el sufijo "-ico", que significa 'relativo a'.

"Geomática" es un término paraguas

y dentro de la geomática se engloba

una serie de disciplinas científico-tecnológicas

como la topografía, la cartografía,

los sistemas de información geográfica,

la teledetección, la geodesia...

Toda esta serie de disciplinas que tienen origen milenario

se engloban actualmente bajo este término de "geomática".

El campo de aplicación de la geomática

es todo lo que es susceptible de ser analizado o medido

y descrito formalmente.

Ubicado formalmente.

Las tecnologías que utilizamos son muy sofisticadas

y se basan

en la medición electromagnética de distancias

y en la gestión informatizada de bases de datos.

Por decirlo de alguna manera,

medimos el espacio a través del tiempo.

El binomio espacio-tiempo da resultado

a través de la geomática.

Abrimos de nuevo el taller de filosofía en español

con Reyes Mate

para seguir hablando de testimonios sobre el Holocausto

y su relación con nuestro país.

Quedamos después de referirnos a Primo Levi

en hablar de Jorge Semprún,

quien estuvo recluido en Buchenwald o Buchenwald,

ahora me dirás cómo se dice,

y escribió "El largo viaje".

Por cierto, en lengua francesa, ¿no?

Efectivamente.

Él nunca dejó de ser español.

Siempre mantuvo el pasaporte.

Pero escribe en francés

porque los deportados españoles, cuando son liberados,

no tienen patria.

No pueden volver a su patria

y se incorporan a los países en los que están.

Jorge Semprún es un buen ejemplo

de la política que es posible después de aquella barbarie.

Y es una política europea transnacional europea.

El hecho de que no hablemos mucho en España,

no se haya hablado mucho del Holocausto,

y que, precisamente,

uno de los libros fundamentales en los que sí se habla

esté escrito en francés

qué significación tiene.

España tuvo que ver mucho con el Holocausto,

porque la guerra civil fue el preámbulo de la gran guerra,

y el destino del fascismo europeo

está muy vinculado al fascismo español.

Por tanto,

España tuvo una política respecto a los judíos.

Es lo que hay que tener en cuenta.

Cuando España pensó

que la guerra la podían ganar los nazis,

desarrolla una política profundamente antisemita.

Se decía en España

que los enemigos de España eran los rojos,

los judíos y los masones.

La cosa empieza a cambiar cuando...

Contubernio judeomasónico, ¿no? Exacto.

La cosa empieza a cambiar

cuando el eje empieza a dar señales de debilidad.

Los alemanes pueden perder la guerra,

y en ese momento España cambia de política.

Abre las fronteras,

en el sentido de que autoriza

que los judíos que vienen huyendo puedan pasar.

No se pueden detener.

Tienen que pasar a Portugal si tienen dinero,

si tienen papeles y si tienen billete de ida.

Y, por si acaso,

se preparan unos campos de concentración

para lo que piensen que pueden detenerse.

Un campo de concentración en Mirada de Ebro

y otro en Nanclares de la Oca.

Pero España hizo algo por los judíos.

Efectivamente.

Y es que muchos cónsules, y subrayo la palabra "cónsules",

el cónsul de España en París,

el cónsul de España en Atenas o el cónsul de España en Budapest,

se acordaron

de que España en el año 1924 había decretado

que los judíos sefarditas que andaban por el mundo

podían ser españoles.

Entonces, estos tiraron de ese decreto

y empezaron a expedir pasaportes.

Y el caso más...

Y ayudándoles, ¿no?

El caso más famoso es el de Budapest.

Ángel de Budapest. Ángel Sanz-Briz.

Alquiló ocho casas,

las consideró parte de la embajada

y proporcionó pasaportes a unos 5000 judíos húngaros

condenados a la cámara de gas

y los salvó.

Esto lo hacían los cónsules

en contra de la política gubernamental.

Es decir, el Gobierno se oponía.

Había un ministro de Exteriores profundamente filonazi,

que era Serrano Suñer,

y protestaba constantemente.

Pero estos cónsules medio rebeldes conseguían sus pasaportes,

y de esa manera España salvó a muchos judíos.

Y es verdad que luego, en la posguerra,

España, aislada internacionalmente, quiso sacar pecho

diciendo que inspirada en sus principios cristianos

había salvado a judíos.

España salvó a judíos,

pero no por la política del Gobierno,

sino por los cónsules.

Hablemos un poco de "El largo viaje".

Se nos cuenta la estancia en el campo de concentración,

en el campo...

Pero no de exterminio.

Hablemos de eso.

Jorge Semprún es uno de los deportados españoles.

Hubo muchos.

Hubo muchos españoles en los campos de concentración.

¿Cuántos más o menos?

Se calcula que unos 20 000.

Porque los soldados republicanos en Francia

se incorporaron muchos a la resistencia

y otros, al ejército de los aliados.

Cuando eran prisioneros, cuando eran hechos prisioneros,

iban a los campos.

Uno de ellos es Jorge Semprún.

Él estaba en Buchenwald,

pero en Mauthausen

sabemos ahora el número exacto de los asesinados.

Fueron 4700,

y otros tantos supervivientes

que no pudieron volver a casa porque ya no tenían casa,

como decía antes.

Jorge Semprún estaba en Buchenwald, efectivamente,

cerca de Ettersberg, de Weimar,

de la gran ciudad de Weimar,

y es un personaje singular.

Es un testigo poco conocido en España,

pero en Francia es un héroe.

En Francia hay personajes

de estatura política e intelectual heroica

como es Malraux.

Y a su altura está Jorge Semprún, un español.

Jorge Semprún era un joven que fue muy joven.

Se fue al exilio, se incorpora a la resistencia,

es hecho prisionero...

Y en el campo mantiene una discusión con sus compañeros

en el momento de la...

Cuando se acerca la liberación.

¿Cómo contar lo que han vivido?

Hay dos teorías.

Hay unos que dicen...

La mayoría.

Gente académica y muy importante.

Decían:

"Hay que contar las cosas sobriamente.

A palo seco".

Como hizo, por ejemplo, Primo Levi.

Y Jorge Semprún, que era un joven bullicioso, decía:

"No, no.

Hay que tratar de transmitir el sentimiento.

Hay que contar a la gente no lo que hemos vivido,

sino cómo lo hemos vivido".

Y para eso hay que recurrir a la creación artística.

Hay que recurrir a la literatura.

Hay que recurrir a la novela.

Él quería ser escritor y hablaba pensando en su futuro.

Pero ocurre que cuando sale del campo,

cuando es liberado, no puede escribir.

Se siente ante un dilema

y luego escribirá un libro extraordinario.

"La escritura o la vida".

Él dice:

"Experimenté que si quería escribir, tenía que recordar,

y eso significaba suicidarme.

No podía soportar lo vivido.

O callarme".

Y eso era vivir.

Tenía que elegir entre la memoria o la vida.

La escritura o la vida.

Pero ¿porque se sentía culpable de algún modo?

Porque estaba tan abrumado por la experiencia,

lo que había visto eran impensable, tan insuperable,

que solamente podía superarse olvidándolo.

Pasa 16 años...

Y vengo a la pregunta que me has hecho.

Pasa 16 años olvidando.

Y ese olvido de Jorge Semprún se traduce en un frenesí político.

Se convierte en un activista político

jugándose la vida constantemente

porque se convierte en un dirigente del Partido Comunista

que trata de reorganizar la parte intelectual

del Partido Comunista en España.

Se jugaba la vida constantemente, y era su forma de olvidar.

Pero él cuenta que un día, a los 16 años,

estando solo en un piso franco oculto en Madrid,

empieza a recordar

y de un tirón escribe "El largo viaje".

Esa es la primera novela de él

en la que cuenta cómo fue hecho prisionero

y qué significó el viaje.

Y lo cuenta desde un vagón,

porque eran trasladados a los campos de exterminio

o de concentración

en trenes de mercancías o de animales.

Y esa experiencia de animalización en el transporte...

De cosificación también. De cosificación.

Es un escrito potentísimo

porque él va intuyendo lo que le espera

y va recordando lo que pierde.

Ese contraste hace del escrito

una de las grandes obras del testimonio.

Yo recomiendo a quien se acerque a este texto

unas páginas

en las que narra el asesinato de seis niños judíos.

La gente que estaba en el campo era gente mayor,

pero un día de invierno llegan seis niños judíos,

y los nazis, para entretenerse, les lanzan los perros,

unos perros asesinos, hasta que los despedazan.

Ese recuerdo es el que le mataba a Semprún.

¿Se puede perdonar eso?

Perdona, ¿eh?

No.

Vamos a ver.

Se puede perdonar.

El perdón es de lo imperdonable.

Realmente, claro,

nos encontramos con una figura tan potente

que merecería que dedicáramos un día a ella.

El perdón, dice Derrida, es de lo que no se puede perdonar.

Es de lo imperdonable.

Hubo quien perdonó.

Hubo quien perdonó.

Hoy he visto en la prensa

cómo la esposa de un asesinado por ETA,

Maixabel, no recuerdo ahora el apellido,

Lasa, Maixabel Lasa, esposa de Jáuregui,

uno que fue delegado del Gobierno,

cómo se ha encontrado con su asesino,

le ha perdonado

y tratan de rehacer una relación a partir de ese momento.

No es fácil perdonar,

pero el perdón es de lo imperdonable.

Semprún escribe para superarse.

Tú me decías:

"Por qué tuvo que callarse. Por qué no podía recordar".

Por este tipo de recuerdos.

Son recuerdos que hacen desconfiar de la condición humana.

Pensar que eres de la misma especie que esos asesinos

es algo que desanima a cualquiera.

¿Y sirve recordar para, digamos, vacunarse,

o sirve para darse cuenta de que dentro de uno está,

como decía otro novelista americano,

Jim Thompson,

"el asesino dentro de mí"?

Recordar es muy importante

porque el Holocausto fue un experimento extraño.

Genocidios ha habido en la historia de la humanidad

muchos y decimos que este es singular

porque fue impensable, superó todas nuestra categorías.

Entonces es muy importante recordar y conocer los testimonios

porque nos da idea

de hasta dónde llega la condición humana

y, tanto en su, digamos, lado perverso

como en su lado también heroico.

Jorge Semprún es conocido porque, aparte, está este debate

al que me refería, cómo contar esto,

él tiene una singularidad.

En el campo él acompaña a los moribundos.

Un joven como él, era de los más jóvenes en el campo

y, sin embargo,

estaba siempre en la cabecera de los moribundos

porque le parecía que ese era

un momento moral de lucha política.

¿Por qué? Porque los nazis tenían muy claro

que los deportados no tenían derecho a morir,

solo a ser muertos.

Ellos eran señores de la vida y de la muerte

y hay casos increíbles, como cuando, por ejemplo,

ellos a enfermos curaban

porque no les había llegado

la hora de morir y, una vez que estaban sanos,

los asesinaban.

Entonces entendían que eran señores de la vida y de la muerte.

Entonces, para Semprún, estar a la cabecera de los moribundos

y decirles que ellos habían elegido esa vida,

que su muerte era suya,

que si morían era porque en un momento

habían decidido luchar por la libertad

y que no eran, por tanto...

No morían porque los mataban,

sino morían porque se habían arriesgado

a defender la libertad. Eso era un gesto político

y un gesto moral que este joven quería subrayar.

Entonces aprendemos mucho de la condición humana,

aprendemos hasta dónde puede llegar la deshumanización,

pero también hasta dónde puede llegar

el coraje y la decencia.

Ha sido, como siempre, muy instructiva esta charla.

Muchísimas gracias por poner el dedo en la llaga.

Gracias.

Seguimos. Seguimos.

Antonio Javier González, de la Universidad de Cádiz,

ha recuperado un trabajo de la televisión neozelandesa

de hace 40 años y lo ha estrenado en el pueblo

que le sirvió como escenario

junto a su director. Nosotros estuvimos allí.

"Todo sucedió en este lugar,

Villaluenga del Rosario,

el pueblo más pequeño

y a mayor altitud

de la provincia de Cádiz,

al pie del macizo rocoso del Caíllo,

en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

El lugar lo forman un breve conjunto de casas, calles

y plazas cuidado por sus vecinos con mimo,

de tal forma que pasear por el pueblo es

lo más parecido a una terapia de sosiego

y armonía. Este es el escenario

de nuestra historia,

en la que se van a mezclar recuerdos,

ausencias, emociones, memorias, olvidos y alguna que otra sorpresa.

Quien pasea por las calles de Villaluenga

como un turista más de los que visitan

la Sierra de Grazalema

ha regresado al lugar en el que vivió un par de meses

hace casi 40 años. No había vuelto a pisar

tierra española desde entonces,

desde que vino a rodar

uno de los tres documentales

que el Ministerio de Educación de Nueva Zelanda

encargó para mostrar a sus alumnos

la vida y costumbres en sus antípodas.

Durante varias semanas, el australiano Ian James Wilson

y su compañero John Tristram

convivieron con los vecinos del pueblo y recorrieron sus parajes

para grabar el documental.

Este trabajo quedó inédito

para la mayoría de los habitantes del lugar

hasta ahora, en que todo Villaluenga

fue convocado a una cita con la memoria."

Es James, es el australiano que hace 40 años

vino a hacer la película de "El pueblo".

-Ah. -Dile hola.

-(HABLA EN INGLÉS)

-Ella estaba aquí. Tú estabas aquí hace 40 años.

-Hombre, claro. -¿Te acuerdas de cuando vino

a hacer una película? -Si yo aquí he vivido siempre.

-(HABLA EN INGLÉS)

-¿Te acuerdas de cuando vinieron ellos,

los australianos?

(HABLA EN INGLÉS)

-No me acuerdo. -(HABLA EN INGLÉS)

-Que tendrías unos 50 años entonces.

-Seguramente.

-Que también tiene el mismo problema,

se le olvidan las cosas.

-Pero no me acuerdo. -No se acuerda. (HABLA EN INGLÉS)

"La memoria es la primer víctima en la batalla del paso del tiempo,

un tiempo de cuyo transcurrir da fe

este documental ahora recuperado."

(Música)

(CANTA)

(GRITAN)

Venga, id entrando.

"Quien ha rescatado del documental

del olvido ha sido Antonio Javier González,

que animó también

al director australiano a regresar a Villaluenga

y estrenar la obra

ante los vecinos.

Este investigador de la Universidad de Cádiz

encontró una referencia a este trabajo audiovisual

y le siguió la pista hasta contactar

con el propio James Wilson,

que le envió una copia del documental y no solo eso,

también un valioso material complementario."

Cuando me llega la caja

con una parte de documentación

que uno de los dos directores,

James Wilson, me mandaba para que yo fuera completando

la investigación, lo primero que me llama la atención,

junto con 250 diapositivas del rodaje,

era que venía una carpeta del Ministerio de Educación

de Nueva Zelanda con una guía didáctica

muy bien elaborada desde el punto pedagógico,

con un nivel de información

sobre Andalucía, sobre España y sobre Villaluenga

que en aquel entonces sin internet es bastante complicado,

con un enfoque pedagógico interesantísimo,

acompañada cada carpeta

de 24 imágenes sobre el pueblo para que los alumnos

con el profesor pudieran interactuar.

"El carácter didáctico que tenía el documental

y la guía que lo acompaña

motivó que el trabajo de recogida de información

fuera exhaustivo."

Cuando los estudiantes de Nueva Zelanda veían

el documental, lo trabajaba durante cuatro o cinco semanas.

Después de visionarlo, debatían en clase sobre la película

y los alumnos hacían preguntas y las diapositivas

ayudaban a responder a esas cuestiones y se volvían

a plantear otras dudas

y entonces ellos volvían a ver

el documental de nuevo.

Se representan todos los aspectos de la vida

del pueblo, cómo la gente

vivía, cómo era su relación entre ellos,

el tipo de trabajo,

cómo se divertían, qué tipo de paisaje.

Cada secuencia del documental fue muy pensada.

No era simplemente una cuestión de estilo

o de montaje.

Nosotros teníamos que incluir escenas

de las costumbres de los vecinos,

su trabajo y su entorno natural.

¿Has venido por gusto o qué?

-(RESOPLA) -Traes pelillo.

Todo el mundo fue muy paciente con nosotros.

Éramos como extraterrestres

en este lugar, pero nunca me lo hicieron sentir,

nunca lo sentimos así.

Fue una buena experiencia.

Tenían pinta de guiris, de extranjeros, lógicamente,

con todo el material y todas las cosas y, claro,

me conocían y me decían:

"¿Esta gente a que viene aquí, qué quieren hacer?",

como un poco sorprendidos, pero en cuento llevaron aquí ya

dos días, lo que querían es ayudarlos

e incluso algunos querían aprender inglés,

comunicarse con ellos.

Ellos decían alguna palabra en español.

Le alquilaron una casa y le ofrecieron toda la ayuda.

Fueron superamables y generosos con ellos.

(HABLA EN INGLÉS)

"La vuelta de James Wilson a Villaluenga

y el anuncio del estreno del documental

casi cuatro décadas más tarde

convocó a algunos de los protagonistas de entonces,

como el alcalde del pueblo en aquellos años."

¿Cuántos años?

Querían hacer un documental amplio

sobre la vida del pueblo, sobre la vida real del pueblo,

y ya me comunicaron que se querían instalar aquí,

querían, en fin, hacer y sin problema ninguno.

Sin problema ninguno. A la gente se le comentó

pero muy bien, se aceptó muy bien.

Fue una integración muy natural.

Se rodaba, no había...

"Oye, vamos a rodar en el parque"

y el parque ya estaba inaugurado, vamos,

ya estaba funcionando,

pero no inaugurado. Y muy bien.

Los niños del colegio: "Oye, vamos

al parque, que vamos a rodar la inauguración del parque".

Con la plaquita creo que sale, ¿no?

(Aplausos)

(GRITAN)

¡Pillado!

¡Me están grabando!

¡Pillado!

Con la llegada de los Ayuntamientos,

de las elecciones, los Ayuntamientos democráticos,

cambié un poquito las formas,

la relación más directa, visitas al ayuntamiento,

la gente venía a verme al ayuntamiento,

pero, vamos, yo seguía trabajando en el colegio.

Nosotros nos encontramos y pertenecemos a Andalucía,

a la región andaluza.

"Hoy Villaluenga es una población

que ronda los 400 habitantes.

La ganadería, la pequeña industria de quesos

y el turismo mantienen una población estable.

¿Cómo era en los años en los que se rodó el documental?

¿Y la Andalucía rural de comienzos de los 80?

Antonio Javier González

ha iniciado una investigación sobre ello.

El primer paso ha sido enviar el documental,

junto con un amplio cuestionario,

a una treintena de expertos en sociología,

antropología, economía, mundo rural."

La primera conclusión

a la que llegan casi todos es que es el acta de defunción,

el documental es el acta de defunción

de un modo de vida.

Y creo que tiene mucha razón en el sentido

de que, si nos fijamos, el 81 es

justo dos años después de los Ayuntamientos democráticos,

es el año del golpe

de Estado de Tejero, es el año en el que Andalucía,

y se ve en el propio documental en imágenes,

aprueba su primer Estatuto de Autonomía

y es el año

en el que están empezando

a cambiar muchas cosas, no solo en España, sino también

en el sur de España; en este caso, en Andalucía.

La primera.

(GRITAN)

Por otra parte, como en muchos pueblos de Andalucía,

desde el punto de vista estético,

urbanístico e incluso en algunos aspectos antropológico,

no ha habido tanto cambio.

Todo el trabajo

que estamos haciendo grupalmente con esta investigación

lo que va a permitir finalmente es

que un documental que estaba a punto de perderse,

a punto de perderse en la memoria de todos,

quede, al menos, fijado,

quede recuperado, quede, si podemos en su momento,

digitalizado y, sobre todo,

sirva de excusa, que es lo que a mí más me llena,

para investigar cómo era la España rural,

cómo era la Andalucía rural de montaña

del año 81.

A ver si viene.

-¡Hola, Cristóbal! ¿Qué pasa? -¡Hola! Estábamos esperándote.

(AMBAS) Vamos a ver esto.

(CANTA)

¡Ole!

-Bajando. -Muy bien.

-Ole. -Yo quiero escuchar a este hombre.

(HABLAN A LA VEZ)

Aquí hay.

-Eso lo sabe tu hijo.

(Música)

# Galopa,

# galopa, caballo mío,

# que no te lo digo en broma,

# que detrás de aquella loma,

# ya se divisa. #

En un pueblo tan tranquilito,

que no pasaba nunca nada,

más aún entonces, había menos movimiento todavía que ahora.

Y eso es que vienen los austr...

-Aquello era... -¡Que vienen a rodar una película!

-Y, además, implicaron a todos los sectores.

-Claro, los ganaderos. -Los niños en el colegio.

-El Ayuntamiento, a todos, los de los bares, todo el mundo.

-La juventud. -La juventud de entonces,

que éramos nosotros. -La juventud, que éramos nosotros.

-Lo que me da es mucha tristeza

y mucha nostalgia de aquellos tiempos.

-Nos faltan muchos de los que vemos ahí.

-Exactamente. -Es una mezcla, dices:

"¡Oy, mira!", pero después ves a alguno y dices: "Oy, mira".

Nos dijeron que hiciéramos

algo que nos gustara, que lo hiciéramos juntas.

¿Te acuerdas?

-Sí. -Y mi madre es costurera de siempre

y sabe bordar y de todas las manualidades

que haya y entonces teníamos el bordador,

el bastidor y teníamos un dibujo

y nos pusimos a bordar para que nos grabaran.

De hecho, muchas veces hemos dicho:

"Uy, los australianos, ¿qué será de ellos? ¿Habrán vuelto

algún día y no han venido

o no lo sabemos?".

La gente confió mucho en nosotros.

A veces situábamos la cámara en la calle

y los vecinos, después de un rato,

ya no le prestaban atención.

Nosotros compartíamos tiempo con la gente por las tardes.

El bar de Pepe era

un lugar muy concurrido

y nos relacionábamos mucho

con todos.

Recuerdo haberlos estado viendo

a ellos aquí grabando y eso,

pero al principio no sabía de qué iba el tema ni mucho menos.

"Mateo, que fue concejal

en el primer Ayuntamiento democrático,

se mantiene en uno de los oficios tradicionales

de Villaluenga.

Mateo cría la cabra payoya,

una raza autóctona andaluza de las sierras de Grazalema

y Ronda. Aunque las exigencias impuestas

por el parque natural han complicado

la vida de los ganaderos,

aún permanecen una docena de explotaciones en el pueblo.

El documental firmado por Wilson y Tristram también

fue notario de esta actividad económica.

En la actualidad, funcionan varias queserías en Villaluenga

que se ha convertido en un lugar de referencia

en la elaboración de queso de gran calidad

gracias a sus cabras payoyas."

El año pasado fui.

"La mayor parte de los documentales realizados

por esta productora australiana se hicieron en el sur del Pacífico.

Wilson y su compañero Tristram

apostaron por no incluir textos

con la voz de un locutor. Siguieron

con esta práctica los encargos de carácter educativo

rodados en Europa, como el de Villaluenga."

Si lo hiciera ahora, lo haría de una forma diferente,

pero usaría la misma técnica.

Creo en esa técnica

de permitir que un lugar, un pueblo, hable

por sí mismo con sus sonidos,

su música y su idioma.

Lo importante es la esencia, el corazón, el alma

y eso es lo que "El pueblo" muestra.

Estoy contento, estoy feliz

con lo que hicimos.

Algunas críticas me dicen que comienzo

con planos muy largas y estoy de acuerdo ahora, en 2019.

Pienso que en aquella época lo que yo intentaba evocar era

el aislamiento.

Quería mostrar un pueblo donde el paisaje

tenía un protagonismo.

Es muy importante, es maravilloso

y eso influenciaba en el carácter de la gente

que vivía allí.

Nosotros usábamos un Nagra,

trabajábamos con película de 16 mm

y esa película, como estuvimos varias semanas,

no sobrevivía con este tipo de clima durante todo ese tiempo.

Por tanto, enviamos el material para su procesado en el laboratorio

y, por supuesto, no podíamos ver

el resultado de lo rodado porque los negativos

estaban en Londres.

"Y llegó la hora de la cita con la memoria.

En Villaluenga se corrió la voz.

Con la misma velocidad con la que llegan las malas noticias

también llegó esta buena:

se va a poder ver la película

que hicieron aquellos australianos

hace casi 40 años.

Pocas veces un estreno causó tanta ilusión.

Camino de la caseta municipal,

había una intensa mezcla de curiosidad,

nervios, alegría.

Aquello que en las antípodas de Villaluenga

varios miles de escolares

habían visto y estudiado ahora se presentaba

como un viejo álbum familiar

de fotos. Recorrer sus páginas fue

una vibrante experiencia comunitaria

de asombro en unos,

nostalgia en otros,

emoción en todos."

Bueno, bueno.

"Vietnam onírico" es el resultado fotográfico

de un viaje exterior e interior,

el de Blanca Desantes. "Boek Visual" nos muestra

una selección de las fotografías

que la artista hizo para comunicar su experiencia.

"'Hay momentos

en la vida te golpea y se produce

una profunda herida.

Entonces tienes que detenerte porque te has perdido en el camino.

Solo sientes oscuridad y confusión.

Hay que retornar a tu interior y desandar

el camino ya andado.

A través de la brecha

que se ha provocado y de la búsqueda que inicias,

puede empezar a entrar la luz,

incluso puede surgir una necesidad imperiosa

de expresar, comunicar

y crear, así como una urgencia por celebrar la vida y renacer.

En esta situación de búsqueda, un viaje físico se puede trasmutar

también en una travesía íntima

porque el encuentro con otra cultura

te sorprende, conmueve y enriquece.

El viaje material adquiere

entonces especial relevancia

y significado.

'Vietnam onírico. Un viaje interior'

es la consecuencia de un viaje que también se convirtió

en un itinerario interior.

El Tao, ampliamente extendido

en Vietnam, tiene un significado espiritual

y filosófico de 'camino'.

Las fotografías seleccionadas son

simplemente las que me turbaron o emocionaron

cuando miré, las realicé o revisé,

así como las que me han ayudado

y servido para construir este relato.

En la muestra juego, experimento y me inicio

con diferentes técnicas pictóricas y fotográficas.

Asimismo, trabajo y recupero el lenguaje simbólico

de objetos y colores

íntitamente ligado con el conocimiento intuitivo

que forma parte de todos nosotros'.

Así nos presenta su obra

Blanca Desantes."

Para terminar la semana,

recomendamos hoy la lectura de este libro famoso llamado

a formar parte destacada

de los clásicos de la literatura contemporánea

española. Se trata

de "El hereje", la última novela de Miguel Delibes,

que se desarrolla en su ciudad, Valladolid,

y trata sobre la libertad

de pensamiento y la lucha contra la intolerancia

y la exclusión social en todas sus formas.

Recordemos que la novela obtuvo un gran éxito cuando se publicó,

en 1998, y mereció el Premio Nacional de Literatura.

A pesar de ser la última, para bastantes críticos y lectores,

representa muy bien el universo total de Delibes.

Esta edición en Cátedra del especialista Mario Crespo López

se acompaña con un estudio completo

de las circunstancias

en torno a la creación de la novela,

así como sus fuentes e intención. Indispensable.

Recuperamos ahora un fragmento de nuestro trabajo

sobre la aplicación informática

Hackity App, que se propone mejorar las ciudades

y los barrios. El resto, en la red.

"Cada vez parece más claro que los ciudadanos

quieren tomar las riendas de lo que sucede

a su alrededor. Cualquiera

puede buscar activamente la solución que más se aproxima

a su forma de entender un problema.

Es parte del espíritu de Hackity,

un estudio de diseño social

en el que Eusebio Reyero, Manu Rodríguez y María Isla

abordan proyectos para mejorar la sociedad.

Hoy los acompañamos a Medialab Prado,

un espacio cultural concebido como laboratorio ciudadano,

un punto de encuentro abierto

a la colaboración y al intercambio.

Aquí han realizado, por ejemplo, un taller

de diseño de bancos. Es el turno de analizar

los resultados más prometedores.

Son un poco los prototipos de lo que tenemos.

Creo que el experimento es chulo

porque las ideas de los críos muchas van en función de mochilas

o artefactos que le falta a la calle,

a la ciudad.

Nos vamos hasta el próximo lunes.

Volveremos en compañía del doctor Romero,

que nos seguirá dando claves para vivir mejor y vivir más

echando mano de la ciencia. Pasen un espléndido fin de semana.

Les esperamos a todos, como siempre, a las 10:00 en La 2,

en "La aventura del saber".

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La aventura del saber - 03/10/19

03 oct 2019

Ofreceremos los reportajes "Villaluenga, una cita con el recuerdo" y "Boek visual: Blanca Desantes". Además, entrevistaremos al abogado y ensayista Nicolás Sartorius y al filósofo Reyes Mate.

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