Jara y sedal La 2

Jara y sedal

Fuera de emisión

Jara y sedal
Viernes a las 18.00 horas en La  
www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
3796891
Para todos los públicos Jara y sedal - Pesca del siluro en Mequinenza - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad de TVE.

(GRITA).

¿Qué? Cómo te estás pasando, ¿bien? -Bien. -¡Pumba!

¿Quieres continuar o qué? -¡Sí!

-Vale, pero entonces me tienes que acompañar mañana a pescar,

quiero ir a pescar el siluro, ¿me acompañas?

-Vale. -Perfecto.

Y después te prometo...

luego continuamos con el donut, ¿vale? Venga. ¡Adiós! (SE RÍE).

Markus y su hija Maily tienen frente a ellos un coto de pesca

de 440 kilómetros de longitud.

Es el embalse de Mequinenza,

el destino de cientos de pescadores nacionales e internacionales,

que han hecho de sus orillas y sus pueblos

el motor económico de todo el este de la provincia de Zaragoza.

Markus llegó a Mequinenza para pescar, atraído por las historias

que otros aficionados alemanes contaban de estas aguas.

Desde hace ya muchos años vive aquí con su familia,

dedicado por completo a la pesca

y a facilitar que los aficionados puedan encontrar en sus aguas

especies como la carpa, el black bass, la perca

o el que enseñará hoy a pescar a su hija: el siluro,

una de las especies más características de este lugar.

Llevamos 3 cañas...

Yo creo que es suficiente...

-Que no nos pilla ninguna tormenta. ¿Llevas chaqueta o algo? -No. -No.

¿Sabes qué son pellets?

OK, Maily.

¿Ves cómo está la orilla?

-Sí. -Entre muy llano y...

no es como en el otro lado, que hay como acantilados.

Aquí el fondo también es muy llano

y aquí nos buscamos ahora un sitio para anclar,

¿vale?

¿Ves? Aquí tenemos ahora...

Mira, el sonar... -Sí.

-También tenemos que buscarnos un sitio donde no hay muchos obstáculos,

yo creo que aquí está bien.

Vale, vale.

Me sigues dando cuerda. -¿Qué tenía que hacer? ¡Ah!

Está enredada. -¿Sí?

-.Ah, no.

-Maily, ¿me puedes traer, eh...

el cubo de pellet? O pesa mucho, ¿no?

-Me pesa. -Vale, vale. Ven. Ah...

Ahora te enseño como... como cebamos.

Mira,

coges... debes coger un poco...

Un, dos, tres.

¿Ves?

¿OK?

-Sí. -Venga, ahora... te ayudo.

Ponte delante, te pongo...

Muy bien.

Ahora cuidado, que no te...

caiga, y venga.

¡Muy bien!

Apunta ¡y tira!

Muy bien, eres una artista. (SE RÍE).

Mira, Maily, cómo se pone los cebos; estos son los pellets...

Paso la aguja... Aquí tengo un lazo donde...

puedo enganchar la aguja.

Paso...

los pellets,

y con este...

Aquí se quedan los pellets bien enganchados, ¿vale?

Este es el cebo.

¿Ves, Maily? -Sí.

-Bueno, nosotros... nosotros solo usamos...

un plomo igual que pesa 80 gramos o algo así,

que no hace falta que pese mucho en esta zona

porque no hay corriente, hoy no tenemos mucho aire y...

es que hay gente que usan...

mucho plomo, pero en otras zonas.

Venga, ¿lo tiramos?

Uno, dos y tres.

¡Pumba! Ya está.

La primera...

La pesca del siluro tiene dos secretos,

el primero es elegir un buen lugar, donde los fondos sean llanos

y estén despejados de troncos sumergidos o rocas afiladas

que puedan romper la línea en caso de picada.

El segundo, si cabe más importante, es el empleo de buenos cebos

que atraigan por su olfato a estos enormes peces.

¡Uy, Maily, qué picada! -¡Pica!.

Esto pinta muy bien. ¡Ah...! A ver sí no se vaya más fuera.

Por esta dirección. ¡Ah...! No, ahora vuelve.

¡Ah...! Muy bien, muy bien.

¡Ay! ¡No...!

Ah... Se ha soltado, ¡madre mía!

Ah... qué pena.

(SUSPIRA).

Uy, picaron.

Maily, cuidado.

Pica. ¡Ah...!

¡Ay, ay, ay, ay, ay! ¡Ah...! -¿Pica? -Maily, por aquí, por aquí.

Ponlo aquí. Muy bien. Fuera, gracias.

Ah...

Oh... Esto parece grande, Maily.

Este embalse fue el primer lugar

donde fue introducido el siluro en los años 70,

apenas una década después de la construcción de la presa.

Su pesca es espectacular debido no solo al tamaño del pez,

sino a los equipos utilizados para su captura,

de grosores y potencia similares a los empleados en el mar.

¡Oh! Se ha metido en otra caña, Maily, coge aquí.

Y.. ves allá,

y recoges la otra caña.

Cierra la palanca.

-¿Cómo? Ah... Así, muy bien.

(GRITA). ¡Dios!

A ver, a ver...

Maily, si te fijas,

puede ser que suban unas burbujas grandes,

es que, cuando veas estas burbujas grandes son del siluro.

Te sirve para experiencia, me tengo que sentar.

(GRITA).

¡Ay, ay, ay, ay, ay!

(RESPIRA CON DIFICULTAD).

Maily, ahora me tienes que ayudar, ¿eh?

Mira, mira las burbujas ya. -¡Hala! -¿Has visto que grandes las burbujas?

-Sí. -Mira, las burbujas van... -Sí, sí, ya lo veo. -Cuidado.

Mira las burbujas. -¡Hala!

Ay, ay, ay... Este no es un...

Este es el siluro.

-¿Pero lo coges aquí? -(GRITA).

Mira, tenemos... ¡Uh...! -Uf. ¡Ostras!

-Pero nos llevamos el otro hilo.

Mira, es igual. -Ah, no, no, genial. -No, no, es igual.

Mira qué bien. -Ostras, es guay.

-¡Uy!

Aquí tenemos un poco de trabajo.

Pues este tiene alrededor de 2 metros Maily. -Un poco de trabajo. -Sí, sí.

Vale, ahora dame los guantes.

Por fa, uno.

A ver.

Ahora te lo enseño.

Como se coge un siluro, Maily, ¿vale?

Con cuidado.

Ah, está bastante cansado. ¡Ah! Ah...

Muy bien.

Mira, Maily. -Espera, déjame hacer una foto, por favor. -Ah.

Maily, moja un poco la barca, por fa. -Ya voy, ya. -Aquí, en el suelo.

Muy bien, ahora...

¡cuidado!

Ah...

-¡Hala! -Muy bien.

Mira, ¿la alicate, Maily?

Vale...

Gracias.

Ah...

Ah...

Cuesta... ¡ay! Perfecto.

Mira, Maily, mira, Maily. ¿Ves?

¿Ves qué es esto?

-¡Ay! -Estos son los pellets que ha comido ya.

Como hemos cebado antes, él ha comido ya los pellets estos

y ahora mientras la lucha lo ha vomitado. -¡Hala!

-Mira, tíralo hasta el final.

Vale.

Bueno...

Con la poca...

bueno, 1,87.

Pues casi 1,90 m, muy bien.

Pues tiene que haber... -¡Guau! -Más o menos unos...

¡Maily! -¿Sí? -Tiene...

(SE RÍE). Unos... 40 kilos.

Espera, espera, un momento. ¡Ahora, ahora! OK.

Otra.

-Ya está. -¿Ya está?

¿Lo soltamos?

Espera, es que tengo que...

no es fácil ahora.

Pese a que su picada no es muy llamativa cuando se pesca a fondo,

la lucha para subir hasta la superficie a un animal

que puede superar con creces los 50 kilos de peso,

obliga al pescador a dosificar sus fuerzas

y a no llevar al límite la resistencia ni del sedal

ni de la caña o el carrete.

No son pocos los siluros que se pierden en el último momento

por la rotura de la línea.

¡Maily! ¡Maily! ¡Ven! ¡Ven! ¡Una picada!

¡Mira! ¡Ah! Uy, ven, ven rápido, ¡ayúdame!

-Ay, espera.

Ay, ay, ay...

El cinturón después, ¿vale? Maily, ¡hop!

-¡Ay! Voy.

-Muy bien.

Maily, hop, venga. Ay, está, está la toalla mojada. -Venga.

Pónmelo.

Muy bien.

Maily, ahora ve...

retira un poco el hilo.

Lo siento, cariño, hoy tienes que trabajar.

-¿Toda?

-No sé si está enganchado...

-¿Ya?

-¡Ah...!

El siluro es un animal de hábitos nocturnos,

y que durante el día pasa por periodos de inactividad

si no hay algo en su entorno que llame su atención.

Carrete, carrete, carrete, ¡oh...! Mira el carrete

(SE RÍE).

Todo lo que...

he ganado, lo he perdido otra vez, Maily.

Maily, ¿me puedes dar la gorra, por favor? Es que tengo mucho calor.

¡Ah!

-¿Te la pongo? -Gracias. No, no, está bien.

Uy, uy, uy, uy, uy.... (SE RÍE).

¡Ay...! ¡Ah, ah, ah...!

A ver si vienen las burbujas, Maily.

Adaptados a las aguas lentas y turbias de los ríos centroeuropeos,

los siluros tienen muy desarrollados los sentidos del olfato,

el tacto y el oído.

¡Ay!

-Es pequeño. -(SE RÍE). Hombre, pequeño...

A ver, tiene otra vez el otro hilo, ¿eh?

¡Ah...!

Otra vez, mira, he perdido también el plomo.

Ah...

-Está todo.

-Ah...

A ver,

¿los guantes, Maily?

En la oscuridad de un embalse o un río,

cualquier sonido grave es percibido con claridad por el siluro,

por lo que se emplean cebos sonoros para atraer su atención.

Están en plena forma estos bichos, ¿eh?

Tal vez el baño de Maily ha hecho

que el siluro se mueva de su escondite.

¡Uh!

-Papá, ten.

¡Alicates! -Vale, "danke schon!". Gracias.

Bueno, lo saco...

Un, dos, tres.

Hacen falta dos manos para sacar a un siluro del agua.

Yo creo que es mucho más grande, de verdad, pero es...

¡Ah...!Un gigante que comparte con otros peces gato,

como también se denominan, unos largos barbillones

que como se puede apreciar en estas imágenes,

están dispuestos a los lados y debajo de toda la cabeza.

-Qué guay la foto. -Delante.

OK. -Ha salido superbién la foto.

Estas extremidades funcionan como sensores

que permiten al siluro reconocer su entorno en la oscuridad

del fondo del embalse.-¡Ah! -¿Y cómo lo vamos a medir?

-Mira, mira, cuidado... Corta.

Mira, con este palo ahora voy a atraer a los siluros, Maily.

Este ruido...

pues, abajo del agua,

se llama... "crear una ola de expansión",

y los siluros detectan esta ola,

esta onda, ¿no?, y...

por curiosidad quieren, vienen normalmente y quieren...

ver lo que hay, observar lo que hay.

A ver si tenemos suerte.

¡Uy! Picaron, Maily. -Picaron. -A ver.

¡Ah! ¡Muy bien! Ya lo lío.

¡Uh...! Esto pinta bien, Maily. -¡Parece grande!

-Oh... A ver, a ver. ¡Oy...!

-¡Pero ponte el cinturón! -Ah, vale, sí, vale, vale.

Ah, muy bien.

Pinta muy bien. Vale, pinta muy bien. Eh...

Ya viene, ya.

Ya viene, ya.

Oh, oh, oh...

Uy, uy, uy... Maily...

Está pegando... coletazos...

en el... en el hilo.

Oh... Pinta bien, Maily.

Ahora nos viene hacia nosotros, ¿eh?

Tienes que tener en cuenta, pues...

la zona. Puede tener... puede tener 2 metros y algo, ¿eh?

Muy bien, muy bien.

Ah... (SUSPIRA).

Vale, Maily, si quieres, prepara ya...

el guante y los alicates, ¿eh?

Vale, Maily, ven.

Maily, recoge un poco la caña.

Cierra la palanca. ¡Ah! Ya viene.

Mira, la superficie ya.

Ah...

¡Oh...! Mira. -Qué guay. -Muy bien.

¡Ah!

¡Ah!

Mira...

aún está vivo, ¿eh?

Aún no está cansado, madre mía.

¡Ah! Me tengo que recuperar ahora.

Ya viene.

Ah... Ahora intenta recogerlo.

A ver... Está ya para recogerlo o no.

-Hazlo más fuerte. -Ahora sí. A ver.

Y lo cojo sin guante ahora, es igual. Ah...

-¿Mojo lo de...? -¡Ah...!

-¿Lo mojo todo? -Sí. Moja todo fuera de la barca, por fa.

-¿Lo tienes? -Sí, ya le tengo.

Muy bien.

Lo entro, ¿vale?

Uno, dos y tres...

¡Cuidado!

(GRITA).

¡Ey...!

Con cuidado, gracias.

¿Sabes qué he pensado, Maily? -¿Qué?

¿Qué te parece si vamos a la orilla

y le hacemos las fotos en el agua, en la orilla? -Vale.

¿Le doy agua? -Sí. Muy bien.

Ven aquí, Maily.

Muy bien.

¿Cuánto mide, Maily? -1,76.

-1,76, muy bien. Aguanta, Maily.

Vale, recoge el metro.

Para una gran parte de los pescadores de toda España

la expansión del siluro en algunas cuencas de la península genera

mucha desconfianza por el impacto que produce en otras especies.

Sin embargo el aficionado que acude a Mequinenza

quiere posar con una captura de este tamaño.

Para Maily es su primera foto junto a un siluro,

un pez sin el que ni ella ni su padre

ni muchos pescadores españoles y europeos

conocerían el embalse de Mequinenza.

Ven, Maily, hop.

¡Vamos al agua!

¡Uh...!

Ven. Mira, ¡tócalo!

Mira, tócalo.

¿Vamos a decir adiós? -¡Ah!

-Es que están los chicotes. -Venga. -Con estos...

detecta... ¡Uopa! Vale.

Lo dejamos en libertad otra vez.

Muchas gracias.

¡Adiós!

¡Adiós!

-Es tu instinto,

es tu refugio,

es tu futuro,

es tu gente,

es tu vida,

es tu desafío.

"Jara y Sedal", la revista de los cazadores.

Subtitulado realizado por Jorge Luis Hernando Méndez.

  • Pesca del siluro en Mequinenza

Jara y sedal - Pesca del siluro en Mequinenza

11 nov 2016

El embalse de Mequinenza es uno de los principales destinos de pesca de nuestro país, y el siluro su especie más conocida. Cada año miles de pescadores españoles y extranjeros acuden en su busca. En esta ocasión pescamos junto a Markus y su hija Maily.

ver más sobre "Jara y sedal - Pesca del siluro en Mequinenza" ver menos sobre "Jara y sedal - Pesca del siluro en Mequinenza"
Programas completos (183)

Los últimos 185 programas de Jara y sedal

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios