Jara y sedal La 2

Jara y sedal

Viernes a las 18:00 horas

Jara y sedal
Viernes a las 18.00 horas  
www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4878802
Para todos los públicos Jara y sedal - Con la mirada puesta en el mar - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad RTVE.

La costa asturiana nos recibe con las peores condiciones

para la pesca.

El viento del nordeste que aclara las aguas

y empuja con fuerza los sedales.

Mario y Abe van a tener que emplearse a fondo

para pescar los diferentes tipos de sargos.

O chopas, como se los conoce en esta tierra.

Tenemos aquí un macizo de bonito

vamos a ver si

si se animan un poco las chopas que vengan aquí a algún canal.

Con este nordés tampoco está muy allá la cosa

pero bueno

alguna puede haber por aquí.

Macizo de bonito.

Huele mucho.

Y le gusta mucho al sargo.

Junto con las lubinas,

los sargos son las especies más deseadas

por los pescadores deportivos.

Por dos razones fundamentales.

Porque son difíciles de pescar.

Y porque hay que buscarlos en las zonas donde el mar

rompe con más fuerza y forma espuma.

Pues nada, está la mar un poco clara estoy viéndola con las gafas.

Pero bueno hay algo de movimiento de pescado.

La entrada de los muiles y vi platear algún sargo.

A ver si,

A ver si con el bonito los mantenemos un poco,

con el agua clara es complicada.

Voy a echar un ojo a las boyas

grandes, pequeñas, con la mar como está hoy

seguramente una pequeña irá bien.

Que no me la mueva mucho el aire.

Si la boya no trabaja bien

seguramente la cambiaré luego

para ver qué es lo que está

que es lo que no está funcionando.

A mí me gusta usar una línea de color

para no perder

para no perder de vista la comba que suele hacer la línea

con el aire, sobre todo hoy que hace nordes.

Va a hacer una vela

y nos la va a ir moviendo

entonces con la corolina de color pues puedo controlar la línea

adónde va y sobre todo que no se me enganche ninguna piedra

Le voy a poner una colada que se dice aquí, bastante larga.

Para que no vean el sedal rojo.

Y vamos a ver si pican y la rompen

pues tendremos que cambiarla.

Yo empato las líneas directas otra gente

no sé, le gusta poner esmerillón.

Pero bueno, eso va por gustos.

Yo prefiero un nudo nada más.

El esmerillón trae dos.

Depende del gusto de la persona ya.

Los plomos le voy a poner

le voy a poner dos.

A media altura y a medio metro del cebo.

Y si no les gusta, lo subiré para que no lo vean.

Vamos a poner una sola del dos.

Voy a poner galera.

Que cuando está así la mar echada

y clara,

Nos va muy bien porque si están ahí ahora

que hemos merizado un poco

ellos seguramente están ahí en el canal.

Si la ven caer por el agua pues lo más seguro que sabes.

Que la ataquen.

El cebo muy bueno, las hay en Galicia.

Las hay del sur también.

Ya está todo preparado vamos a ver qué pasa por aquí.

Durante los próximos minutos de programa

vamos a mostrar diferentes técnicas para la pesca de los sargos

y también de las lubinas.

Lo haremos desde el punto de vista de un pescador amante de la aventura

para el que el riesgo forma parte esencial de la pesca.

En un primer momento

nos acompañará también Abe

que tuvo que abandonar el rodaje a causa de una lesión.

En este islote ubicado a poniente de cabo Peñas

tenemos el primer contacto con la pesca del sargo.

Con este mar,

si no es un boyazo eléctrico

y contundente no

sabes si son las corrientes de abajo

si es el aire

no lo sabes bien.

Entonces clavar es bastante complicado.

Te pueden estar picando y tú no darte cuenta.

Mira, ahí tengo una.

Mira, mira.

Mira, mira.

Na es pequeña, bueno

vale.

Ahí vamos.

Medio kilito.

Salió buena.

Ah no, normaluca.

Si cuidamos para ir a pescar.

No, mira.

Son estas las que cortan la línea.

La voy a echar ahí atrás.

Gambazo pa allá.

Mira me voy a quedar hasta aquí, sentadito.

¿Qué estás con gamba?

Sí, con gambas.

Hay muiles por ahí.

Al bonito entran bien.

Venga, a seguir creciendo.

Hacemos ahora un breve alto en el camino.

Porque la relación de Mario con el mar,

no se centra exclusivamente en la pesca.

Yo profesionalmente soy oceanógrafo

mucha gente lo tiende a confundir un poco con el biólogo marino.

Oceanógrafo es más

técnico, se aproxima más a una ingeniería.

Que es entender todos los procesos

biológicos, químicos, también físicos,

que ocurren en el mar.

A raíz de mi trabajo de coordinación de proyectos

en Alemania y para el ministerio

disponemos de ayuda de economía.

Disponemos de presupuestos bastante interesantes

para hacer proyectos internacionales.

Siendo yo una persona de Asturias, siempre que puedo

traigo para aquí proyectos

o dinero para poder gastar aquí.

En el medioambiente, en la mar.

Y en el río.

A raíz de esto, yo he traído

ya un proyecto a Asturias varias veces, que hemos trabajado

en el mar, con barcas.

y ahora lo voy a trasladar a los ríos

donde vamos a medir

otra vez estos metales pesados en el agua.

Y la gente dirá que ahora los ríos bajan limpios.

No suele haber vertidos.

Se han reducido los vertidos.

Pero igualmente si hay una contaminación

por metales pesados en un río o en el mar

el ojo humano no lo ve porque puede estar disuelto

y la concentración puede ser muy alta pero tú no lo notas.

Eso solamente se puede saber midiéndolo a nivel atómico.

En los ríos, hemos hablado con todas las asociaciones

de pescadores, sobre todo con las del entorno del salmón.

Que en Asturias tiene mucha voz y mucho voto.

Hemos traído unos kits de muestreo con los tubitos, los filtros,

las jeringuillas.

Una hoja de ruta de instrucciones.

Vamos a repartir unos 200 tubos en una primera fase para

que los tengan las asociaciones y los repartan entre sus socios

por toda Asturias en los ríos principales.

Y en el momento que halla un vertido,

una obra que no estén haciendo bien

que alguien eche algo al agua que se vea algo sospechoso

se va a enviar inmediatamente a alguien para que lo mida

y coger esa muestra

y tenerla inmediatamente archivada para luego nosotros medirlo.

Y hacer un estudio un poco

por decirlo de alguna manera

externo a la Administración, al Principado.

No es que no las queramos

pero queremos tener

unos datos y unas opiniones

independientes, todo es reversible por supuesto.

Lo único que no es reversible ahora mismo,

es por ejemplo, el cambio climático.

Eso ya ha empezado, es como una ola, un tsunami

de aquí, hasta aquí y eso no se para.

Se puede ralentizar, pero no se puede parar.

Hombre Manu, ¿qué tal?

Ha llegado el momento de dar el siguiente paso.

Después de la pesca desde el islote de Cabo Peñas

Mario se embarca junto a un amigo, Manuel.

En esta pequeña embarcación neumática

para pescar los kilómetros de costa que separan la desembocadura

del río Nalón de cabo Vidio.

Por el camino, la costa asturiana muestra su verdadera cara.

Acantilados que producen aún más vértigo

cuando se miran desde el mar.

Y bajos que aparecen y desaparecen

según esté de alta la marea.

Sube, sube.

Es manteca, que cubre tanto.

En la espuma y pescando con paseantes

Manuel y Mario van probando diferentes bajos

en busca de lubinas.

Andan metidas por los canalones.

Se puede cerrar incluso por tierra.

Pues el agua no está limpia.

Hay traba ya la mar está ya pa chivo.

El chivo es un tipo de paseante construido de forma artesanal

formado por un cuerpo de plomo y rematado con un mechón

tradicionalmente compuesto de pelo de chivo

del que toma su nombre.

Su peso y su forma permiten lanzar lejos y en la espuma

Lugar en el que prefieren cazar las lubinas.

Cuando las hay.

Aquí no tienes peligro.

Que hemos estado por este lado y casi el bajo.

No parece que estas primeras horas de la mañana

sean las de mayor actividad.

El agua esta guay para bucear también aquí hoy.

Si no están por ahí.

El nordeste sigue sin poner las cosas fáciles.

Fuertes corrientes, aguas claras

y el viento, impiden a Mario colocar la lancha con seguridad

cerca de la espuma.

Voy a tirar ese canal y ya se acabó hoy.

Es perder el tiempo.

Siempre cerca de los bajos

Mario va lanzando una y otra vez con nulos resultados,

hasta llegar a Cabo Vidio.

Donde desembarcará en alguna de sus piedras.

Esta piedra, ¿cómo la ves?

La veo bien.

Igual podemos entrar por atrás.

Entre un canchón y otro de la mar.

A ver si hay algunas chopinas en el espumero.

Otra cosa.

Porque las lubinas no querían ni uno ni otro.

Así que venga vamos a

arrimar para saltar.

Puedes intentarlo ahora.

¡Vaya percebes!

En la parte occidental del islote Chouzano en el mismo cabo

Mario empieza a lanzar aprovechando la marea baja.

Que le permite colocar el cebo justo a la caída de la roca.

El resultado es prácticamente instantáneo.

Poco después se produce la segunda picada.

Otro sargo, con el que da por concluida la pesca en este lugar.

Puesto que la marea ya ha subido.

Y esta rampa ha dejado de ser el mejor lugar de pesca.

Tírate.

No hay mucho.

Está comiendo la pendiente esa que cae, que si no nada.

Pueden salir,

del bajo a comerlo.

Ahí tienen que ser.

Ahí está.

Es curiosa.

Son mediadinas.

Son los de la concha, tío.

Como tiro por bajo y ven la gamba y salen del bajo.

Lo que tenían que hacer, las rabaítas que no hicieron hoy.

¡Mira, dios!

Vuelve pa atrás, allí picó una

me picó en la puntera, ni tan siquiera en la boya.

Vaya estirada.

Pican fatal pero.

Soltó, pues la sentí.

La sentí.

Tiene que haber una..

La sentí.

Es el aire, si no hubiera nordes me colocaría perfecto

te ponías donde quisieras.

Con la barca.

Ya ves cómo andamos, macho.

Nos escupe.

Si no colócate más adelante y caemos, ahora que ya sé dónde están.

Si no no llego.

No dábamos un duro por ti, la verdad.

Venga vamos a plegar que ya esta el nordeste

afectando bastante, Mario.

Todavía nos queda una tirada hasta puerto.

Estuvo bien, ¿eh?

Hubo más de 10 picadas.

Aquellas me tenían loco.

Voy a venir con el kayak y les voy a dar.

Por esa playa que podemos venir por tierra.

Tranquilamente.

La tarde pone punto y final a esta jornada de pesca.

Aún tienen que deshacer el camino hasta el puerto

y conviene hacerlo antes de que anochezca.

Al día siguiente,

Mario pondrá en práctica la modalidad más arriesgada

de cuantas realiza.

El plan es aprovechar la bajamar para acceder a una piedra

en la que quedará completamente aislado.

Con la marea en su punto más bajo

esta peña apenas destaca

entre el resto de las piedras del acantilado.

Sin embargo, cuando suba el mar

será el único refugio que tenga Mario

frente al fuerte oleaje que hace famoso al cantábrico.

Poco a poco las olas van ganando terreno

y las piedras empiezan a cubrirse de agua.

Dentro de pocas horas estas rocas

por las que camina Mario

desaparecerán bajo las olas.

La imprudencia aquí puede pagarse con la vida.

Solo son seguras aquellas piedras que permanecen secas.

Aún en caso de que se levante un temporal.

Las mareas no siempre son iguales.

Porque dependen del ciclo lunar.

Y en caso de emergencia,

nadie podrá prestar auxilio ni por mar ni por tierra.

Como han llegado con tiempo,

Mario aprovecha el rato para pescar a spinning

en busca de alguna lubina.

Sin quitarle ojo al camino que le conduce hasta la peña,

va probando rápidamente los mejores lugares

que ya conoce de otras veces.

La suerte hace que pesque una robaliza poco antes

de que deba subir a la peña.

Por su tamaño lo mejor es devolverla al agua.

Y recoger todo para encaramarse en el alto a esperar.

El montaje de la línea, el cebo y el macizo

son los mismos que empleó en Cabo Peñas.

Además de langostino pelado puede emplear gamba, navajas,

sepia en tiras.

O pequeños cangrejos que aquí llaman xapas.

A los que no sería raro que entrara también una lubina.

La dificultad de pescar en este lugar es que apenas

hay sitio para moverse

y que tiene tanta línea fuera del carrete

que es difícil percibir la picada al otro extremo.

Ya está, ya está.

Hoy se va a liar aquí.

Mira que me la rompe.

Aunque desde lugares tan aislados como este,

las picadas suelen ser abundantes

lo que realmente interesa a Mario y al resto de los pescadores

que se encierran durante horas en estas peñas

no es pescar más

sino sentir el mar de cerca.

Y quedar aislado durante horas

en lugares donde pocos han llegado.

Con la boya flotando justo sobre las piedras

por las que hace un rato le vimos pasear

apenas pasan unos minutos hasta que se produce

la segunda picada.

Peces más grandes pero sobre todo piedras muy afiladas

producen más roturas de las habituales

en el bajo o la colada.

Los fallos sirven al menos para saber que los peces están ahí.

Y que los está pescando a la profundidad correcta.

De momento el langostino está funcionando muy bien.

Aunque Mario reconoce que sin macizo,

pescar un sargo sería poco más que una casualidad.

Con la marea en lo más alto

el mar rodea totalmente a Mario.

Y así seguirá hasta dentro de unas cuantas horas más.

Después podrá volver a casa.

Pero seguro que por poco tiempo.

Porque ahora que le conocemos,

sabemos que siempre estará con la mirada puesta en el mar.

Es por instinto.

Es

tu refugio.

Es tu futuro.

Es tu gente.

Es tu vida.

Es tu desafío.

Jara y Sedal.

La revista de los cazadores.

Jara y sedal - Con la mirada puesta en el mar

07 dic 2018

En este programa descubrimos los métodos más tradicionales para la pesca de sargos y otros depredadores marinos. La clave es el cebo, y las posturas desde las que se pesca, algunas en islotes aislados por las rompientes donde el acceso y salida solo puede hacerse durante algunos momentos del año.

ver más sobre "Jara y sedal - Con la mirada puesta en el mar" ver menos sobre "Jara y sedal - Con la mirada puesta en el mar"

Los últimos 217 programas de Jara y sedal

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos