'Ingeniería romana' es una serie documental sobre las prodigiosas obras que se construyeron en las ciudades del Imperio romano. El acueducto de Nimes, el teatro de Cartagena o los magníficos monumentos de Roma son algunas de las infraestructuras que permiten comprender los desafíos a los que se enfrentaron los ingenieros romanos.

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Para todos los públicos Ingeniería Romana - Acueductos (1) - Ver ahora
Transcripción completa

Dos episodios son dedicados a los acueductos romanos

en la serie documental "Ingeniería romana"

que coproduce TVE y que podrá verse completa próximamente.

TVE ofrece ahora el primero de ellos.

(Música clásica)

En cualquier tiempo, en cualquier época,

para cualquier pueblo

el agua siempre ha sido la primera riqueza.

(Música clásica)

Roma no fue una excepción.

Los romanos llevaron esta idea a tal nivel

que se obstinaron en que sus ciudades

dispusieran del agua más abundante y pura posible.

(Música triunfal)

Para lograrlo

inundaron el imperio de osadas obras de ingeniería

destinadas a transportar las aguas desde los más ricos manantiales.

(Música triunfal)

Obras sobrecogedoras, inigualadas hasta nuestros días

y que, muchas de ellas, a pesar de los siglos, perduran.

(Música triunfal)

Año 29 a. C.

(Música clásica)

El emperador Augusto era dueño absoluto del mundo romano.

Él emprende la gran tarea de reorganizar el imperio

que ahora tenía bajo su control.

Dentro de su estrategia de reestructuración del territorio,

decide el establecimiento de la colonia Nemausus

como gran ciudad de la provincia narbonense.

Nemausus iba a ser una importante ciudad

con una población estimada de 60 000 habitantes.

(Música triunfal)

(Pájaros)

Así fue. Nemausus fue una gran ciudad.

Los restos que contemplamos en la actual Nîmes no dejan dudas.

Una ciudad de tales dimensiones con una población tan numerosa

debía tener preparado un importante suministro de agua.

Los romanos conocían la existencia de un manantial

en el mismo emplazamiento que deseaban para la ciudad.

Un manantial considerado sagrado por los celtas

y que, en la actualidad, alimenta los canales de este parque.

(Agua)

Uno de los parques públicos más antiguos de Europa.

(Música suspense)

Además los romanos disponían de un caudaloso río

a tan solo 5 km al norte: el río Gard.

Para muchos pueblos y civilizaciones eso habría sido más que aceptable.

Para los romanos, el caudal de estas fuentes no era suficiente

y la calidad del agua del río no era la deseada.

Eran necesarias fuentes con agua de calidad extraordinaria

y con un gran caudal.

Un suministro que tuviera un dilatado horizonte

para abastecer a una gran población que estaría en continuo crecimiento.

Los romanos las buscaron y las encontraron en Uzès.

(Música triunfal)

La fuente del Eure: un poderoso manantial que hoy

2000 años después de ser aprovechado por los romanos y según sospecharon

brota con un poderoso caudal y una extraordinaria calidad.

(Música triunfal)

La fuente del Eure provoca un paisaje soberbio que sobrecoge.

Desde hace cientos de años

miles de personas vienen a disfrutar de este extraordinario lugar.

(Música suave)

La fuente del Eure estaba a 21 km en línea recta

del emplazamiento deseado para la ciudad.

Además, todo el terreno al norte de Nîmes es muy abrupto.

Entre la ciudad y las fuentes se desarrolla el cañón del río Gard

que sería necesario cruzar transversalmente.

¿Cómo trasladar el agua salvando esa enorme distancia

y superando los obstáculos que el territorio ofrecía?

Los ingenieros romanos sabían cómo hacerlo.

Construirían un canal, construirían un acueducto.

(Música acción)

Los mejores ingenieros debieron ser convocados.

(Música acción)

Era necesario proyectar y construir rápidamente.

(Música acción)

La ciudad no podría funcionar sin la garantía del recurso vital.

Antes de todo, era necesario asegurar

que la ubicación deseada para la ciudad era posible.

(Música acción)

Los ingenieros responsables de la construcción de la ciudad

esperaban la confirmación de la validez de la ubicación.

En caso de que no fuera posible, disponer de una alternativa.

Los ingenieros romanos conocían perfectamente

sistemas de elevación y de bombeo del agua

para vencer a la gravedad.

Sin embargo, en un acueducto de estas características

este sistema era completamente impensable.

Los ingenieros sabían que era mucho más inteligente

aprovechar la fuerza de la gravedad que enfrentarse a ella.

La cota de la ciudad debía ser más baja que la de las fuentes.

Una cota que iba a venir determinada por las distancias y la pendiente.

Con sus avanzados conocimientos en la construcción de canales

los ingenieros romanos sabían que una pendiente escasa

ocasionaba un escaso caudal y la acumulación de sedimentos

que terminarían por obstruir el acueducto.

Una pendiente demasiado pronunciada daba lugar a velocidades agresivas

que erosionaban y ponían en peligro la canalización.

El rango de pendientes admisible es ínfimo.

El mínimo está en torno a 10 cm de caída por cada km.

El máximo no debe superar los 50 cm.

El acueducto debía ajustarse a esta norma.

Esto requiere una precisión topográfica admirable

y presenta una dificultad extraordinaria.

Con esos datos se obtiene la pendiente y la distancia.

La ciudad debería situarse en 54,8 m sobre el nivel del mar,

o sea, a 4,2 m por debajo de la cota de la fuente.

La distancia en línea recta y el desnivel total no se considera.

Construir un acueducto en línea recta

supondría construir decenas de km de túneles y arquerías

para atravesar montañas y salvar valles. Algo inimaginable.

Para evitarlo, es necesario adaptarse al terreno.

Esto incrementa considerablemente la longitud

y, a medida que la longitud del canal aumenta,

la cota de llegada será inferior.

Pero ¿cómo adaptarse al terreno? ¿Qué camino escoger?

El camino idóneo surge si cortamos el terreno con un plano horizontal

que parta de la cota de las fuentes y llegue hasta la ciudad.

Esto lo sabían perfectamente los romanos.

Esta línea de intersección con el terreno

supone el recorrido ideal y natural.

Surgen dificultades que deben ser salvadas

y atajos deseables para abaratar y facilitar la obra:

escogiendo recorridos alternativos, acortándolos con túneles,

construyendo arquerías. Todo esto se debía tener en cuenta

respetando los límites tan precisos en la pendiente

para obtener el preciado dato de la cota a la que llega el agua.

(Música suspense)

La ciudad debería situarse por debajo de esta cota

para ser suministrada de agua por efecto de la gravedad.

(Música electrónica)

¿Cómo podían calcular esto los romanos

en un abrupto territorio de tantos km cuadrados?

Es toda una proeza. ¿Cómo lo lograron?

Sabemos que fue imprescindible levantar un mapa preciso.

(Música acción)

Con ayuda de la dioptra midieron los ángulos horizontales

de los puntos de las cimas de las montañas:

los vértices geodésicos.

Los topógrafos romanos señalizaron las cimas de las montañas

y otros elementos relevantes del territorio que deseaban medir.

La dioptra permite apuntar con certeza a cada elemento

y medir los ángulos horizontales que formaban respecto a su posición.

Esto se debió repetir desde multitud de puntos distintos

con el fin de obtener triángulos de los que conocían los ángulos.

Después, por trigonometría, calcularon las distancias.

Con esta información

se puede construir un mapa de precisión del territorio.

Hoy, a esta ciencia se le llama geodesia.

Además, en ese caso se iba a construir un canal.

Debieron medir también los ángulos verticales

entre los vértices de los triángulos formados

y entre estos y los fondos de los valles.

De esta forma calcularon las alturas de todos los elementos de interés,

información que se incorporó al mapa del territorio;

un mapa completísimo conteniendo distancias y alturas.

Con todos estos datos

se calculó y se decidió el trazado exacto del acueducto:

Los terrenos que atravesaría en cada tramo,

la mejor solución técnica para cada caso,

los esfuerzos constructivos, los túneles que serían necesarios,

las arquerías que deberían construirse...

En definitiva, se podía medir y valorar la obra.

Se podía averiguar el dato

que los ingenieros encargados de construir la ciudad necesitaban:

la posición adecuada donde levantar la ciudad.

(Música suspense)

El abastecimiento estaba asegurado y se podía informar a Augusto

de que su fundación era posible y acertada.

(Música triunfal)

Roma debía dar su aprobación al gasto,

dotar de fondos y nombrar a los responsables de las obras

y gestores de esos fondos.

(Música suave)

(Pájaros)

La precisión necesaria para definir el trazado del acueducto de Nîmes

deja atónitos a los ingenieros modernos.

Definir el trazado es solo el principio.

Construir las canalizaciones, levantar las arquerías,

perforar los túneles... exige a los ingenieros romanos

una gran cantidad de conocimientos, técnicas y experiencia.

(Agua)

Nos encontramos en la fuente del Eure.

El agua se recogía en el manantial desde una arqueta cerrada

y se conducía por un canal completamente cerrado.

Este canal se mantenía todo el acueducto hasta su destino.

Un canal que debió ser hábilmente diseñado

para resistir el paso del agua y del tiempo.

Esto requiere una depurada y cuidada técnica constructiva.

En la mayor parte del trazado, el canal discurre enterrado.

El proceso constructivo en estas circunstancias era:

se abría una zanja a cielo abierto.

(Música suspense)

En esta zanja se colocaba una solera de piedras gruesas.

Sobre ella, una solera de "opus caementicium",

el famoso hormigón romano.

Después se levantaban encofrados de madera

para alzar los muros laterales con pequeños sillares y argamasa.

Para cerrar el canal

a fin de protegerlo de la intemperie y de la luz,

se construía, mediante una cimbra, la bóveda de mampostería y argamasa.

El canal era impermeabilizado mediante un mortero especial

y finalmente el conjunto se cubría con tierra.

(Música suave)

Las dimensiones finales del canal transportan el caudal deseado.

Además cabe sobradamente una persona,

algo importante para las labores de mantenimiento.

En Uzès tenemos uno de los restos del canal seccionado

que nos delata todos los aspectos de la técnica constructiva.

Bajo la solera, aunque no se ve, los cantos gruesos.

Las paredes, de pequeña mampostería y argamasa, igual que la bóveda.

Aquí, el mortero impermeabilizante.

La impermeabilización del acueducto era muy importante

porque las fugas de agua provocaban pérdidas de caudal

y también podían descalzar y dañar gravemente la obra.

Este mortero, un impermeabilizante excelente,

estaba formado a base de cal y cerámica molida:

normalmente ladrillos o tejas.

Este mortero se llamaba "opus signinum"

y podemos verlo perfectamente.

En las juntas de hormigonado, los ingenieros romanos

pusieron un cordón de este material. Esto es debido

a que las juntas de hormigonado son las que más sufren este problema

principalmente por la hidratación.

Este cordón, llamado bocel, resuelve el problema.

Observamos que la superficie final de las paredes

está recubierta con esta especie de pintura roja.

Toda la canalización del acueducto de Nîmes esta recubierta así.

Desconocemos su utilidad

pero algunas teorías apuntan a una función bactericida.

A poca distancia del punto de captación

encontramos algo curioso que interrumpe la forma del canal.

(Pájaros)

En poco tiempo de observación, un técnico entiende su función.

El agua llegaba por aquí, proveniente de las fuentes.

Se encontraba con un ensanchamiento, como arqueta, y con una derivación.

Las vías realizadas en la piedra indican que hubo unas compuertas.

(Música suspense)

Inmediatamente comprendemos que si cerramos esta compuerta

y abrimos esta, el agua se desviará dejando al acueducto sin caudal.

(Música suspense)

Podemos reconstruir de forma evidente cómo funcionaba.

Las compuertas no solo desviaban la totalidad del agua

y dejaban seco el acueducto. También regulaban el caudal

desviando el no deseado.

A partir de aquí, el canal continúa hasta Nîmes

enfrentándose al reto orográfico.

Las alternativas al trazado natural del canal apoyado en el suelo

pueden ser muchas.

De igual forma que incrementar el recorrido para salvar obstáculos

puede ser útil; puede ser útil acortarlo mediante un túnel.

(Música acción)

Para realizar los túneles en el acueducto de Nîmes

los ingenieros romanos delimitaron los tramos,

los replantearon y realizaron pozos de registro

regularmente distanciados.

Llegados al fondo del pozo excavaban el canal en ambas direcciones

trasladando el replanteo con la ayuda de plomadas.

(Música acción)

(Pájaros)

Estamos ante los restos de un túnel del acueducto de Nîmes.

Aquí estaba el canal cubierto pero ya está destruido.

(Música suspense)

Aquí tenemos un primer pozo de registro.

(Música suspense)

En este punto apreciamos cómo a partir de esos pozos

la excavación se realizaba mediante la técnica de destroza

para abrirse paso y extraer la roca. Después, se refinaba el resultado.

Entre ambos pozos, los equipos de excavación se encontraban.

Aquí vemos un frente de avance y aquí vemos el otro.

Esto nos delata que estamos ante un punto de encuentro.

Todo esto debió realizarse cuidando el nivel del suelo

que es la clave del éxito del canal.

La pendiente debía controlarse durante todo el túnel

enlazando perfectamente con las cotas de entrada y salida.

Fue necesaria la comprobación cuidadosa de los niveles

empleando, especialmente, el nivel de agua.

(Música suspense)

En ocasiones, para salvar valles, los ingenieros construían arquerías.

El objetivo de las arquerías era mantener el canal elevado,

salvando el obstáculo y manteniendo la pendiente.

Se construían de sillares u otros materiales adecuados

y se diseñaban para afrontar los retos particulares del lugar.

En estos casos, para la sección del canal,

los ingenieros romanos optaban por una fábrica rectangular

empleando grandes losas para cubrir la canalización

en lugar de las bóvedas.

(Pájaros)

En las partes agrestes

por donde cruzaba el trazado del acueducto de Nîmes

vemos algunas arquerías necesarias para cruzar algunos barrancos.

Aquí tenemos una de ellas. Podemos ver que esta arquería

está construida de mampostería rellena de hormigón

gracias a que, hoy, el puente está roto.

Como curiosidad podemos ver

que este puente tuvo problemas en época romana.

En el paramento se aprecia claramente que tuvo filtraciones

y por ello tuvo que ser reforzado con este nuevo muro exterior.

(Pájaros)

Sobre la arquería podemos ver los restos del canal

conservando todos los atributos que ya conocemos

menos la cubierta, ya desaparecida.

Vemos perfectamente los muros. Aquí, el "opus signinum"

y aquí, algo nuevo: la concreción calcárea.

Procede del carbonato cálcico disuelto en el agua

que se fija poco a poco en las paredes del canal.

Es el mismo fenómeno que las estalactitas y estalagmitas.

Este tremendo espesor de concreción calcárea

evidencia que el acueducto de Nîmes funcionó durante cientos de años.

Sobrecoge contemplar estas imágenes en las que observamos al acueducto.

A pesar de estar abandonado desde hace casi 2000 años

y sometido a la agresión del tiempo, se resiste a morir.

Con lo visto, quizá comprendamos ahora la magnitud de este proyecto.

(Música triunfal)

El acueducto de Nîmes tiene un impresionante recorrido

de 52 km. Para salvar los obstáculos

se debieron construir más de 2600 m de canalización sobre arquerías.

Se construyeron 13 arquerías de diversas características

y se realizaron más de 500 m de túneles.

Todos ellos con sus correspondientes pozos de registro.

Una obra colosal que, a buen seguro, fue ejecutada en pocos años.

(Música triunfal)

Impresionante. Pero hemos olvidado una de las grandes dificultades

que la construcción del acueducto de Nîmes implicaba:

salvar el profundo cañón del río Gard.

(Música suave)

El trazado debió ser calculado para escoger el lugar más adecuado.

A pesar de ello, el reto era imponente.

Obligaba a salvar una altura de 49 m y una distancia de 360 m.

Como veremos más adelante

los romanos disponían de soluciones para afrontar el problema.

En Nîmes optaron por la más osada y la más bella.

(Música triunfal)

(Sigue música)

El puente de Gard,

una de las arquerías más impresionantes del imperio

formado por unos 11 000 bloques de piedra,

la mayor parte de ellos con un peso de 6 toneladas,

se eleva imponente como un edificio de 16 plantas.

50 400 toneladas de piedra. Los ingenieros romanos

planificaron y levantaron una extraordinaria estructura

que debía resistir las enormes y demoledoras tensiones

provocadas por los vientos y las crecidas del río Gard.

Su éxito fue tal que lo tenemos 20 siglos después.

(Música triunfal)

Aquí, a 50 m sobre el río Gard, las vistas son imponentes.

Observamos los cientos de visitantes que a diario vienen.

(Agua)

Estamos sobre la canalización

que en tramos está desprovista de las losas que la cubrían.

A lo largo de ella podemos apreciar los detalles que hemos conocido.

La solera, con su pendiente imperceptible a simple vista.

La impermeabilización, la concreción calcárea.

Este es un buen sitio donde podemos apreciar la capa de pintura roja

que cubría el mortero de impermeabilización.

Más adelante, en el borde inferior, vemos el bocel.

Una curiosidad es esta alteración en la concreción calcárea.

Todas las concreciones del acueducto de Nîmes conservan esta huella.

Una hipótesis sería que, durante un tiempo,

la temperatura varió notablemente dejando la huella en la concreción.

Quizá sea un misterio que nunca lleguemos a descubrir.

(Música animada)

Así, el acueducto de Nîmes tras 52 km de recorrido,

salvando todos los obstáculos y manteniendo la delicada pendiente

alcanza la cota requerida. El lugar donde entregar el agua

que debía alimentar a la antigua Nîmes.

Esta cota está en esta calle de la actual Nîmes.

Estamos a 21 km en línea recta de la fuente del Eure

pero tan solo a 12 m y 30 cm de diferencia de altura.

La ciudad debía situarse por debajo de esta cota.

Este es el lugar donde llegaba el agua y desde donde se distribuía:

el "castellum divisorium".

El agua entraba por aquí

con un caudal de casi 36 millones de litros diarios.

Cada litro de agua que salía por esta boca

tardaba 12 horas en recorrer los 52 km

que la separan de las fuentes de Uzès.

El "castellum divisorium", como su nombre indica,

recogía el agua y la distribuía a través de diversas conducciones.

Cada una de ellas era destinada a un uso o un barrio.

Después de garantizar el caudal para los usos prioritarios,

el agua sobrante era evacuada por tres tubos verticales

que se encontraban en estos tres agujeros.

Permitía un caudal mínimo de agua en el alcantarillado de la ciudad.

Se conseguía una limpieza eficaz del alcantarillado

asegurando la salubridad. No solo para evitar los malos olores

sino, sobre todo, las enfermedades.

El acueducto de Nîmes es uno de los que el imperio construyó

para garantizar el suministro vital a sus ciudades.

El extenso territorio que abarcaba el imperio romano

esta lleno de maravillosos ejemplos. Cada uno de ellos

es una prodigiosa solución técnica a un cúmulo de retos y problemas.

Lo que hemos visto y conocido en el acueducto de Nîmes

nos permitirá comprender y disfrutar los ejemplos que nos quedan por ver.

Comencemos por Tiermes, una ciudad situada en la Celtiberia

en el centro de la Península Ibérica.

(Música suave)

Tiermes está enclavada en un territorio a gran altitud

y con un clima continental extremo: calor en verano y frío en invierno.

Pobre en terrenos agrícolas, quizá subsistiera de la ganadería

y, más probablemente, del comercio

que le permitía su estratégica situación

como cruce de caminos e importante nudo de comunicaciones.

(Música suave)

(Pájaros)

Tiermes siempre fue una ciudad modesta.

El único lugar público que se conoce de espectáculos

es una explanada frente a este graderío.

Como puede verse, está burdamente tallado en la roca

y tiene una capacidad para apenas... unos cientos de personas.

(Música suspense)

Pudo sobrevivir a su pasado indígena porque a unos 4 km de distancia

en línea recta hacia el suroeste, al pie de la sierra,

existía un manantial de buen caudal y excelente agua fresca.

(Música suspense)

Los ingenieros romanos planificaron un canal de unos 6 km de longitud

que atravesó un terreno tortuoso y con afloramientos rocosos.

(Música suspense)

Todo es rupestre, está excavado en la roca o se apoya en ella.

El acueducto no es una excepción.

Gran parte del canal está abierto en la roca viva.

Su curiosa forma nos delata que estaba cubierto por losas

o, más probablemente, tablones de madera.

Lo mismo sucede en esta arqueta de derivación.

(Pájaros)

Vemos que esta pequeña compuerta

para derivar el agua o controlar el caudal, es de roca.

En el lado sur de la ciudad se conserva un túnel.

(Pájaros)

Este túnel tiene casi 200 m de longitud.

Como singularidad, que solo se ve en pocos casos,

observamos que los pozos de registro tienen un rebaje en el fondo

que hacía las funciones de arenero.

(Música suspense)

Es decir, un recipiente para recoger los sólidos sedimentados

que el agua arrastraba.

Este método para separar los sólidos del agua se llama decantación.

Así que estos areneros son pequeños decantadores.

Tiermes era una ciudad pequeña y poco importante.

Fue dotada de un acueducto relevante en cuanto a esfuerzo constructivo.

Esto evidencia la importancia que los romanos daban

a disponer en sus ciudades de agua de calidad.

Tiermes no fue una excepción.

Todo el imperio estaba sembrado de ciudades modestas

provistas de acueductos impresionantes.

Veamos otro ejemplo representativo de esa afirmación.

A 250 km de Tiermes encontramos el acueducto de Albarracín-Cella.

(Música suspense)

Cella era una ciudad romana de poca entidad.

Se encontraba en la cuenca del río Ebro.

Sin embargo, el manantial escogido estaba en la cuenca del río Turia.

Los 25 km de recorrido del acueducto que se decidió realizar

suponen un trasvase entre ambas cuencas,

uno de los trasvases entre cuencas más antiguos de la humanidad.

El acueducto de Albarracín

es una de las muchas maravillas olvidadas o desconocidas.

Por la particularidad del territorio en que se encuentra

debió requerirse una inversión económica colosal

además de esfuerzo e ingenio para hacer realidad esta obra.

En el inicio del trazado, los escarpes rocosos

obligaron a realizar túneles cerca de las paredes de roca.

La línea de ventanas revela por dónde discurren las galerías.

(Música suspense)

La inconsistencia de la roca

desaconsejaba realizar un canal en la superficie del escarpe.

Ante la dificultad de realizar pozos de registro

se ejecutaron registros en forma de ventanas,

cosa poco frecuente en los acueductos.

(Música suave)

Pasearse por este territorio nos hace comprender la osadía

que los romanos desplegaron para enfrentarse a este proyecto.

(Música suave)

(Música suspense)

Planificar un trazado tan complejo para abrir los túneles

en un terreno tan abrupto y con unas dificultades de acceso

tan importantes, supone un gran alarde.

(Música suave)

(Sigue música)

A las dificultades de planificación del trazado

se unieron serios problemas constructivos.

Recordemos que la consistencia de estas rocas es muy mala.

Podemos ver cómo en la actualidad se han instalado estas mallas

para evitar la caída de las rocas.

(Música suspense)

A unos 18 km de recorrido en dirección este

el acueducto gira repentinamente hacia el noreste.

(Música suspense)

Una gran meseta se interpone hasta su destino.

(Música suspense)

Rodearla no es posible porque forma la línea de vertientes

que separa las cuencas de los ríos Turia y Ebro.

Solo hay una solución... perforarla.

Pero perforarla suponía un túnel de 5 km de longitud

a los que habría que añadir sus pozos de registro.

(Música acción)

Algo que suponía una dificultad y un volumen de trabajo colosal.

Aun así, lo hicieron.

(Pájaros)

Detrás de esas lomas están los escarpes rocosos.

El canal recorría este valle exactamente por allí

para enfrentarse a la meseta justo en este punto.

(Pájaros)

Aquí tenemos un pozo de registro. Recordemos que estos pozos

servían para las labores de mantenimiento.

Aunque, mientras circulaba el agua, estaban cubiertos.

Esto no es un pozo de registro; esto es un aliviadero.

Los aliviaderos son unos dispositivos

para evacuar el exceso de agua que podría perjudicar al acueducto.

De los 5 km de túnel, actualmente hay accesibles 120 m.

Esos huecos que vemos son comunes en las galerías y túneles antiguos.

Los utilizaban los obreros para iluminar el avance de las obras

y la propia galería.

Tenemos un punto con un aspecto muy común

en la excavación de las galerías antiguas.

Han abandonado el avance de la excavación

porque consideraron que el terreno era muy duro.

Seguramente buscaron una zona de fractura natural del terreno

para facilitarse la labor. Por aquí continúa la galería.

Aquí vemos una diaclasa: la fractura natural del terreno

que los excavadores buscaban para facilitar la labor de avance.

En este pozo de registro vemos cómo el terreno de arriba

es mucho más inconsistente, lo que obliga

a abrir la excavación según se asciende.

Si la anchura de las bocas de los pozos de registro

aumenta con la altura de estos, en los pozos más profundos

estas bocas alcanzan unas dimensiones muy considerables.

Esta boca, ya cegada, corresponde con un pozo de registro

de 60 m de profundidad. Aquí cabría un camión.

(Música acción)

Solo ejecutar este pozo supone un trabajo impresionante.

Si la distancia media entre pozos es de unos 50 m

se debieron ejecutar alrededor de unos 100 pozos.

Muchos de ellos, de unos 60 m de profundidad.

Eso supone unos 35 000 m cúbicos de roca excavada a mano.

Algo verdaderamente colosal.

(Música triunfal)

El acueducto de Albarracín-Cella es una de las grandes obras

que en la actualidad se encuentran prácticamente olvidadas.

Una obra que alberga un increíble esfuerzo constructivo

digno de ser admirado y considerado.

Valoremos la decisión de realizar un trabajo de este calibre

para abastecer de agua a una ciudad tan modesta como Cella

que tenía una surgencia de agua junto a ella:

el nacimiento del río Jiloca.

(Música suspense)

Es una prueba contundente de que no escatimaban esfuerzos

para asegurarse un agua constante y de calidad.

Hasta ahora hemos conocido ejemplos

de ciudades donde los vestigios, la historia y la investigación

nos han permitido conocer los manantiales

así como la longitud y el trazado de sus acueductos.

No siempre es así.

A veces encontramos acueductos que son verdaderos misterios.

A unos 100 km al sureste de Cella encontramos el acueducto de Chelva.

Este acueducto recibe el nombre de este pequeño pueblo de España

que es donde se encuentra la parte conocida del trazado.

No ha recibido el nombre de la ciudad a la que suministraba

porque es algo que, en la actualidad, se desconoce.

Chelva, a pesar de encontrarse en un territorio de escasez de agua,

es una ciudad privilegiada en esta cuestión.

Tiene tantas fuentes naturales que incluso hay una ruta turística

que las une para visitarlas.

Con toda probabilidad, alguna o varias de estas fuentes

fueron aprovechadas por los romanos para alimentar al acueducto.

Esta fuente, por la cota en la que se encuentra,

es una buena candidata. Es la llamada "Fuente de la Gitana".

(Agua)

Perdidos entre los bosques y las montañas de Chelva

podemos contemplar importantes restos de arquerías.

Muchas están destruidas. No por el paso del tiempo

sino por el expolio de sus sillares sufrido durante siglos.

(Música suave)

Aquí tenemos estas arquerías excelentemente conservadas.

Se construyeron para salvar este impresionante barranco.

(Pájaros)

Una vez fuera de uso el acueducto, los cajeros que transportaban agua

fueron destruidos y se utilizó para pasar mulos y personas.

Esta posible función

y lo inhóspito del lugar, añadido a su difícil acceso,

han preservado a esta arquería del expolio de sus piedras.

Transportar estos pesados sillares por este abrupto lugar,

a pesar de la excelente calidad de su piedra, es demasiado costoso.

Un trabajo que, sin embargo, no disuadió a los constructores

para traer estos pesados bloques de roca desde una gran distancia

ya que el tipo de roca de estos sillares

no se corresponde con el de las rocas del lugar

que son de muy mala calidad para la talla.

Un poco más adelante de ese desfiladero

se encontraron con la cresta de esa montaña

y, para superarla, vemos aquí una interesante solución.

(Pájaros)

Para atravesar esta cresta los romanos pensaron en un túnel.

Sin embargo, los agrietamientos de esta roca

les obligaron a cortar la cresta hasta arriba, en toda la altura.

(Pájaros)

Se conservó la solución del túnel en estos pocos metros.

Podemos observar el gran número de grietas y fracturas

y la inconsistencia de la roca. Este túnel debió dar más trabajo

del que los ingenieros romanos pensaron inicialmente.

Estas dificultades se evidencian en muchos tramos del acueducto

donde magníficas galerías atacan y perforan las escarpadas laderas.

(Música suave)

(Sigue música)

Los motivos por los que el acueducto de Chelva fue construido,

las fuentes de las que se alimentaba,

gran parte de su trazado y la ciudad a la que suministraba

son todavía hoy un misterio.

Sospechamos que la ciudad de destino pudo ser la antigua Edeta,

la actual población de Liria, donde se han encontrado restos

de importantes complejos termales. En realidad, aún no lo sabemos.

Sin embargo, un detallado estudio aplicando las reglas de diseño

y nivelación de los acueductos, podría despejar estas incógnitas.

Estamos al final de nuestro recorrido.

En este documental hemos aprendido lo que es un acueducto,

las reglas que rigen su diseño y la dificultad de su aplicación.

Hemos reflexionado sobre la necesidad de mapas precisos

para la planificación de la obra

y, por lo tanto, del dominio de la ciencia topográfica.

(Música triunfal)

Hemos visto los conocimientos y las técnicas necesarias

para construir e impermeabilizar canales,

perforar túneles, levantar arquerías y distribuir el agua.

(Música triunfal)

Ha quedado patente que estos esfuerzos

respondían a la exigencia de suministrar caudales abundantes

de agua de calidad a las ciudades romanas.

(Música triunfal)

Lo hemos visto en acueductos de gran dificultad constructiva

cuyo destino eran ciudades modestas.

(Música triunfal)

Comprendemos la frase de Plinio: "las aguas hacen la ciudad".

Ninguna ciudad era fundada donde el agua no podía llegar.

Admirando estas obras y valorando los esfuerzos invertidos

rendimos merecido homenaje a sus ingenieros y constructores.

(Música triunfal)

Un ejemplo más del espíritu del ser humano

por superarse y dominar los elementos

y por su capacidad para esforzarse y alcanzar determinadas metas.

y por su capacidad para esforzarse y alcanzar determinadas metas.

Los acueductos de Tiermes, Albarracín y Chelva

son obras impresionantes dignas de admiración;

pero, en realidad, son ejemplos modestos del imperio.

El acueducto de Nîmes empequeñece ante los alardes constructivos

que supusieron los mayores acueductos romanos.

Ejemplos sobrecogedores y apasionantes

que llenarían, sin duda, muchos documentales.

Veremos algunos en la segunda parte de "Ingeniería romana: Acueductos".

(Música créditos)

Ingeniería Romana - Acueductos (1)

57:03 01 ene 2016

Los romanos decidieron la ubicación de acueductos en algunas de las ciudades más importantes del Imperio. Nos centramos en especial en la ciudad de Nîmes, la antigua Nemausus, y el magnífico reto que supuso dotarla de uno de los más espectaculares abastecimientos de aguas de la antigüedad. Muestra a través de precisas y elaboradas simulaciones por ordenador la obras y la ingeniería necesaria para hacerlo realidad: las técnicas que los romanos emplearon para perforar las montañas, salvar los valles y desfiladeros y distribuir el agua a la ciudad.


Histórico de emisiones:
24/10/2015

Los romanos decidieron la ubicación de acueductos en algunas de las ciudades más importantes del Imperio. Nos centramos en especial en la ciudad de Nîmes, la antigua Nemausus, y el magnífico reto que supuso dotarla de uno de los más espectaculares abastecimientos de aguas de la antigüedad. Muestra a través de precisas y elaboradas simulaciones por ordenador la obras y la ingeniería necesaria para hacerlo realidad: las técnicas que los romanos emplearon para perforar las montañas, salvar los valles y desfiladeros y distribuir el agua a la ciudad.


Histórico de emisiones:
24/10/2015

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  1. Juan Manuel

    Seguimos a la espera de que pongan la serie de nuevo y nadie de TVE dan una explicación al respecto. Que pasa señores¿

    09 jun 2016
  2. Aurelio Santos

    Son unos documentales extraordinarios, solicito su reposición y sobretodo que puedan verse a traves de los podcast, su valor, enseñanza y exposición los hacen muy amenos, interesantes y educativos.

    28 may 2016
  3. Romano civilero

    Siendo los mejores documentales, no entiendo como no se sigue con el resto. Cuándo se pondrá n?

    22 may 2016
  4. Carles Franco

    Los mejores documentales de ¿poca romana hecho por rtve. Que pasa con el resto ?

    16 ene 2016
  5. Segisamone

    Yo también quiero saber cuándo podremos disfrutar del siguiente capítulo. Felicidades impresionante trabajo a la altura de ños mejores! Una pequeña queja personal : Me hubiera gustado más si la voz de Isaac Moreno se hubiera podido escuchar, en lugar fel doblaje.

    14 ene 2016
  6. Teresa

    Magnífico, maravillosos documentales, no entiendo como no se les ha dado mayor publicidad.¡ Quiero más!

    11 ene 2016
  7. Elena

    Maravilloso, el ritmo, la redacción, la base técnica... Me dedico al proyecto de infraestructuras hidráulicas y me ha hecho reflexionar... los parámetros que empleamos actualmente para el diseño eran ya comunes hace miles de años. Una gran creación

    09 ene 2016
  8. mjfrGT

    Muy bien explicado. Excelente fotografía y animación. Ahora quiero conocer Nimes y Chelva.

    09 ene 2016
  9. Javier Rodríguez

    Admirable documental para dar a conocer la colosal obra de ingeniería romana. Enhorabuena!!

    08 ene 2016
  10. jose

    Magnífico. Da gusto verlo. Formativo y entretenido. Así se gasta el dinero público. Gracias. Pero, ¿cómo se sabe cuándo habrá próximas emisiones?

    05 ene 2016

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  • 1:30 15 oct 2015 Web de Ingeniería Romana. El foro era el corazón de las ciudades romanas porque en él se hallaban los principales edificios de la administración social y política. El de Tarragona, donde aún perduran restos del foro, fue uno de los mayores de Hispania y el segundo del Imperio romano, con ocho hectáreas de extensión (el equivalente a 61 piscinas olímpicas de 50x25 metros).

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  • 00:35 08 oct 2015 Web de Ingeniería Romana. En Tarraco, su gran circo romano se construyó en tiempos del emperador Domiciano, hacia el año 100 d.C., donde hoy se encuentra la Plaza de la Font, presidida por el ayuntamiento. De planta alargada, el recinto medía 310 metros de largo por unos 120 metros de ancho. La pista para las carreras, llamada arena, se encontraba en el centro de la plaza actual; medía 290 metros de largo y hasta 77 de ancho. 

  • 3:11 13 oct 2015 Ingeniería Romana es una serie documental sobre las prodigiosas obras que se construyeron en las ciudades del Imperio romano. El primer capítulo, titulado Ciudades I, muestra cómo se levantaba una nueva ciudad romana a través de Tarraco (la Tarragona romana). En el segundo capítulo, Acueductos, se ve cómo se abastecía agua a las ciudades romanas gracias al ejemplo del acueducto de Nimes.

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