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Para todos los públicos Informe Semanal - 28/10/17 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, saludos a todos

y gracias por acompañarnos en Informe Semanal.

Semana vertiginosa en torno a los movimientos del separatismo

y el procedimiento de tramitación en el Senado del artículo 155

para restablecer la legalidad en Cataluña.

En nuestro programa de hoy

hablaremos de la posverdad del independentismo

y de los lazos de Cataluña con el resto de España.

Pero primero, la crónica del 155

como factor determinante para resolver la crisis de Cataluña.

El artículo 155 de la Constitución está en marcha

para responder a la declaración unilateral e ilegal de independencia

de los separatistas catalanes.

Su aplicación se realiza con el respaldo de PSOE y Ciudadanos

tras su aprobación en el Senado, este viernes,

y el posterior Consejo de Ministros extraordinario.

Cese del presidente de la Generalitat de Cataluña.

Cese del vicepresidente de la Generalitat de Cataluña

y del resto de consellers del Gobierno autonómico.

Extinción de las delegaciones en el extranjero,

las conocidas como Embajadas, excepto Bruselas.

Así mismo,

se cesa al secretario general del Departamento de Interior

y al director general de la Policía autonómica.

He disuelto el Parlamento de Cataluña

y el próximo 21 de diciembre se celebrarán elecciones autonómicas

en esa Comunidad Autónoma.

Rajoy delega en Soraya Sáenz de Santamaría

el control de la Generalitat.

El artículo 155 tiene por objeto

devolver la legalidad constitucional y estatutaria a Cataluña,

tras ser aprobada en el Parlamento catalán la independencia

en votación secreta y con la ausencia de la oposición.

-Y declaramos que Cataluña

se convierte en un estado independiente

en forma de república.

Convocar elecciones, tras la destitución del Gobierno.

Nosotros pensamos que es la manera más rápida, más inmediata,

de volver a la normalidad democrática,

que se vuelva a constituir un nuevo Parlamento de Cataluña

y también, como consecuencia de la convocatoria de elecciones,

lógicamente queda disuelto

y pasa a funcionar en la comisión de la Diputación Permanente

y habrá un nuevo Parlamento y habrá un nuevo Gobierno,

por lo tanto, es volver a la normalidad democrática

en el tiempo que establece en la Ley del sistema electoral,

que son 54 días, desde el día de la convocatoria.

Puigdemont ha encabezado el golpe institucional separatista

tras renunciar a la legalidad,

pese a los requerimientos del Gobierno.

Tampoco aceptó la invitación del Senado

para exponer sus alegaciones.

Este jueves,

Puigdemont trasladaba al Parlament la responsabilidad

de una declaración ilegal de independencia

y descartaba la oportunidad de elecciones.

Según se ha publicado,

Puigdemont condicionó la convocatoria de las elecciones

a cambio de no aplicar el 155, inmunidad para él

y libertad para los presidentes de ANC y Ómnium,

Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, en prisión preventiva por sedición.

-El poder judicial en España es un poder independiente.

Nadie le puede decir a un juez o un fiscal lo que tiene que hacer,

aunque en algún momento alguien ha dicho:

pues, si ponen en libertad a no sé quién,

podemos resolver los conflictos.

Mire, es que a los jueces, a los fiscales,

nadie les dice lo que tienen que hacer.

Tras la ceremonia de la incertidumbre

y de la confusión vivida el jueves, el viernes,

mientras el Senado debatía el artículo 155,

en el Parlament se escenificaba el golpe a la legalidad,

votando una declaración de Independencia.

Una votación que se llevó a cabo

con el informe contrario de los letrados del Parlament,

y cuyo resultado fue valorada así por la oposición.

-No hay ninguna bandera de izquierdas

entre las filas secesionistas;

sólo hay egoísmo, fractura y unilateralidad.

La izquierda está con la Constitución,

en su defensa y en su reforma, y con el autogobierno de Cataluña,

que hay que reconstruir,

por medio de los mecanismos e instrumentos

que reconoce nuestra Constitución.

-Los partidos políticos

que hoy han hecho una Declaración Unilateral de Independencia

en el Parlament de Cataluña,

obtuvieron algo menos del 48 % de los votos

en las elecciones de hace dos años.

Ese resultado electoral les daba derecho a gobernar en Cataluña,

pero no les daba ningún derecho a proclamar la independencia.

Hoy, lo que se ha producido en el Parlament de Cataluña

es, en definitiva, una rebelión.

Y una rebelión es un delito, no es un gesto heroico,

es un gesto cobarde.

Es un gesto que se esconde, además, detrás de una votación ilegitima

donde 70 personas pretenden romper España.

La Fiscalía del Estado prepara, para la próxima semana,

una querella por rebelión, penada con hasta 30 años de cárcel

contra el Gobierno autonómico y la Mesa del Parlamento catalán.

La Fiscalía mantiene en prisión a los líderes de la ANC y Ómnium.

Al mismo tiempo,

el Tribunal Constitucional debe decidir, la próxima semana,

sobre la petición de nulidad

de las decisiones ilegales del parlamento catalán.

Los procesos judiciales seguirán adelante

y con toda seguridad, dictará una sentencia

que atenderá a las circunstancias de cada caso después de un proceso,

como digo, con todas las garantías.

La inhabilitación es una pena principal o accesoria,

que deriva de una sentencia.

La Unión Europea, encabezada por Alemania y Francia,

EE.UU., el Reino Unido

y el resto de la Comunidad internacional

rechaza la DUI y respaldan al Gobierno de España.

-No se entendería por muchos españoles,

entre ellos muchos catalanes,

y después, no se entendería en el exterior,

que están viendo la situación en Cataluña

como algo absolutamente anormal en la Unión Europea,

que es la parte de un territorio de un Estado

que forma parte de esta unión, no sometida al Estado de Derecho.

El 155 es un artículo de la Constitución,

utilizado en 1989,

por el Gobierno socialista de Felipe González,

al enviar un requerimiento a Canarias

para que cumpliera con determinadas obligaciones fiscales

derivadas de la adhesión de España a la UE.

-El artículo 155 está redactado en unos términos muy amplios.

Permite que se adopte cualquier medida,

que se instruya las autoridades regionales,

que se les dé instrucciones o que se adopten medidas.

En el concepto medidas que es el que se utiliza,

cabe cualquier determinación, cualquier tipo de actuación.

Ante una subversión interna, una trama conspirativa,

como se ha visto en la última semana

que había en Cataluña, dispuesta a todo,

al margen de la legalidad, yo creo que, seguramente,

no se podía hacer otro tipo de intervención,

de otro tipo si se quería alcanzar los fines

de restablecer el estado de derecho,

conforme a la Constitución y a las leyes en Cataluña,

que es el objetivo de la aplicación del 155.

Las medidas que ha adoptado el Gobierno parten de la existencia

de una infracción grave de la Constitución

y de todo el ordenamiento,

todo el sistema constitucional y jurídico

y eso ya ha ocurrido

y eso no es convalidable por unas elecciones.

La aplicación del 155, argumenta el Gobierno,

no suspende la autonomía de Cataluña ni recorta su autogobierno.

Si anula las estructuras paralelas de independentismo.

El 155 tiene por objetivo volver a la normalidad

y dar voz a los catalanes en las urnas de forma legal.

Favorecer la convivencia de todos los ciudadanos

y asegurar la recuperación económica

tras la salida de Cataluña de 2000 empresas.

Nunca nos hemos planteado la suspensión de la autonomía.

Yo sé que a veces, cuando hablamos del 155,

es la suspensión de la autonomía, no, no es así.

El 155 es la adopción de medidas

para garantizar que se cumple la ley en Cataluña.

Algo tan básico y elemental

como que los derechos de todos están garantizados,

que las minorías no se imponen sobre las mayorías.

Es lo que significa el 155 de la Constitución.

Nosotros hemos hecho, creo yo, de prudencia, de proporcionalidad,

de moderación.

Yo espero que, gracias a todas las medidas,

vuelva la concordia, vuelva la convivencia razonable,

como ha sido siempre en Cataluña, una tierra de desarrollo, progreso,

de participación democrática y ciudadana,

como lo es el resto de España.

Los separatistas festejaron en la Plaza de San Jaume

una independencia sin validez.

Sus dirigentes representan en votos a dos millones

de los más de siete millones de habitantes de Cataluña.

Pere Soler, director de los Mossos, primer alto cargo que acata su cese.

Y en la madrugada del sábado

se publicaba en el BOE el cese de Trapero,

Mayor de los Mossos, investigado por sedición.

Como ocurriera recientemente,

los catalanes que se sienten españoles,

salen este domingo a la calle.

El 21 de diciembre, todos podrán votar, de forma legal, en Cataluña.

La posverdad se define como una mentira emotiva

que, en términos políticos, trata de influir en la opinión pública,

a menudo sin tener en cuenta la verdadera realidad.

Esto, que parece enrevesado, es, simple y llanamente,

la utilización de la propaganda apelando a las emociones,

lo que entra en colisión con la verdad objetiva.

Hoy, en Informe Semanal, Posverdad y Separatismo.

La batalla mediática sobre la cuestión catalana

no tiene precedentes en España.

No solo periódicos, carteles y radios generan opinión,

como en el siglo pasado.

El siglo XXI despliega nuevas herramientas

con medios audiovisuales, redes sociales e Internet,

su alcance se multiplica.

Comunicación, información y propaganda.

Tres términos bien distintos que tienden a fundirse en mensajes

para persuadir al receptor en los escenarios de la posverdad,

un término de nuevo cuño que define la información

no basada en hechos objetivos, que apela a las emociones.

Tres expertos en comunicación,

tres catedráticos de Ciencias de la Información,

analizan este fenómeno mediático desde tres enfoques:

la visión histórica de la propaganda,

la comunicación política y la psicología de la comunicación.

Lo que es, es una cosa y lo que parece, es otra.

¿Qué es lo que cuenta, por lo menos socialmente hablando?

Lo que parece, no lo que es.

Desde el punto de vista de la comunicación,

yo diría que lo esencial de lo que está ocurriendo

es que se está tratando el tema desde un punto de vista

casi exclusivamente emocional.

Aquí, quien gana la estrategia de la comunicación es la parte

que logre ganar la estrategia de la definición del problema.

Y, en este caso, muy diferente

es que estemos ante un problema de represión

a que estemos ante un problema de rebelión.

Las claves de la estrategia independentista

se encuentran, según los expertos, en los principios básicos

de la propaganda.

Simplificación del mensaje,

repetición e identificación del adversario.

El discurso es enormemente simplista,

no es un discurso complejo, no habla de los por qué

ni de los para qué.

Somos esto, nos oprimen, nos roban.

La simplificación.

Luego está la repetición, que eso sí que es muy goebbeliano.

Si alguien empieza a hablar de que hay un grupo A y un grupo B,

eso se potencia fácilmente, y surge el conflicto entre grupos.

Determinados políticos están utilizando estos mecanismos

para generar programas de comunicación,

también programas de educación, que movilizan todas estas emociones

y que, por lo tanto, funcionan, y funcionan muy bien.

La estrategia secesionista,

según el informe EnfoCATs hallado por la Guardia Civil,

se basa en generar confrontación con el Estado,

recabar apoyos políticos y buscar soporte internacional

para obligar a un referéndum pactado,

imposible con la ley actual, que lleve a la independencia.

Un programa de propaganda masiva que busca infundir el separatismo

a grupos no posicionados.

El Gobierno de la Generalitat lo ha hecho desde hace tiempo,

lleva con este relato de "España nos roba",

que lo ha pasado más a "España nos oprime".

La idea-fuerza es la identidad, la lengua y la supuesta opresión,

que yo no veo por ninguna parte.

La "guerra de las palabras" usa caracteres y píxeles.

Las batallas se soportan en los medios de comunicación

y los éxitos se miden en audiencias y retuits.

La veracidad pierde peso frente a la persuasión.

Todo este conflicto hay que entenderlo

desde, en parte, la idea de la posverdad,

y como ha sucedido con otros fenómenos como el Brexit,

como las elecciones de los EEUU, donde las redes sociales

contribuyen a crear corrientes donde más fácilmente

se transmiten imágenes, relatos e historias

que generan impresiones falsas, impresiones que son falsas,

y han circulado muchas noticias falsas

sobre lo que está ocurriendo en Cataluña y en España.

Las llamadas "fake-news" o noticias falsas

cohabitan con la verdad en las redes sociales.

La subjetividad se vuelve más atractiva

y tiende a suplantar la objetividad de los hechos contrastados.

La parte habla por el todo

y lo ilegal se pretende mostrar legal.

La última polémica es este vídeo propagandístico de Òmnium.

En él, una actriz pide ayuda a los europeos

para detener el supuesto ataque a los derechos, libertades

y valores de los catalanes.

¿Lo compramos en el resto de España? No.

¿Lo compran en Cataluña?

Algunos, sí.

¿En el extranjero?

Ahí está la clave: la chica habla en inglés

y entonces "Save Cataluña".

¿Salvarla de qué?

Es un vídeo que se agarra a la estrategia

del discurso del "nosotros y ellos".

Nosotros, los buenos, y ellos, con sus malas obras.

Un vídeo viral, plagiado del que se hizo en Ucrania en 2013,

que pronto ha sido contestado en las redes por falta de veracidad.

También ha habido respuestas de medios extranjeros.

En un primer momento, dieron por buenas las informaciones

que llegaban desde Cataluña.

Varias cabeceras ya critican la manipulación de hechos e imágenes

que no tuvieron el contraste necesario.

No es comunicación política, sino que es propaganda,

porque incluye la manipulación de realidades.

El éxito de esta estrategia de comunicación

depende de cuánto tarde en hablar la realidad de los hechos

y de volverse contra la manipulación del escenario,

contra un relato que se construyó sobre hechos falsos.

En la batalla de la propaganda, el discurso se mantiene,

lo único que pasa es que cuando tú haces propaganda de agitación,

yo he dicho bien claro que es pocas ideas

a mucha gente durante poco tiempo,

si lo pones durante mucho tiempo la gente se cansa.

Unas ideas que también repiten los medios de comunicación

dependientes, directa e indirectamente, de la Generalitat,

que este año ha incrementado el gasto en publicidad oficial,

un setenta y siete por ciento,

hasta los veintiocho millones de euros.

Los medios van a hacer depender su relato de quien les financia,

y no es extraño que haya medios financiados por la Generalitat

que están en esa posible doble interpretación,

poniendo el acento en el enfoque de que esto es un problema

de Gobierno represor.

Quizá determinadas personas que son capaces

de movilizar todo esto, tienen también la capacidad

y ese planteamiento ético,

de utilizar los medios de comunicación

de forma muy decidida.

Una estrategia basada en el victimismo

que, según los expertos, cala en Cataluña

y busca simpatías foráneas.

El relato constitucionalista y de la legalidad, en cambio,

es más difícil de vender.

El relato que está en el otro lado es un relato técnico, abstracto.

Aquí hay un problema de incumplimiento de ley,

eso es una abstracción.

El Gobierno de Rajoy se está enfrentando con mucha serenidad

a todo ese intento de provocar emociones.

Es bien difícil conseguir mantener la calma, la firmeza y la serenidad

frente a alguien que está intentando utilizar

justo lo contrario, las emociones, para, de alguna manera,

movilizar el inconsciente colectivo.

La psicología de la comunicación es clara:

para entender correctamente un hecho y solucionar un problema,

deben excluirse las emociones de la ecuación.

Veinticinco siglos atrás lo enunciaba Aristóteles:

"Donde hay voces, no hay verdad".

En Informe Semanal ya hemos analizado la fractura social

causada por el separatismo en la sociedad catalana.

De modo que hoy buscamos los lazos de Cataluña con el resto de España.

Les proponemos un viaje a Huelva, a Isla Cristina,

localidad fundada por catalanes en 1755.

En pleno siglo XXI, concordia con acento andaluz

ante la crisis de Cataluña.

Raíces catalanas, en el puente y la Isla.

Yo soy exactamente la séptima generación de los pescadores

que llegaron a pescar aquí desde Cataluña.

Yo soy el séptimo nieto de Francisco Miravent Giralt,

que se casó con Rosa Soler y tuvo 13 hijos

y yo soy uno descendiente de los 13 hijos,

de los cuales uno era el sacerdote

que escribió la historia sobre Isla Cristina

y los primeros manuscritos de la época.

Estamos tan acostumbrados a llamarnos Cabet, Cabot, Llobell,

una cantidad de apellidos catalanes que para nosotros es normal.

Nuestros orígenes, pues 1700,

en el siglo XVIII empezaron a venir a las pesquerías por aquí

y aquí se asentaron, estuvieron en otros sitios,

también en Ayamonte,

pero aquí es donde ellos realmente formaron su colonia.

Tres siglos de historia pueden transformar un pueblo,

cambiar su idioma, su cultura y el modo de vida de sus habitantes,

pero si hay algo que el tiempo no puede cambiar son las raíces,

el recuerdo que se conserva en los archivos

o en la memoria viva de los descendientes.

A mediados del XVIII,

esta ciudad se asomaba entre barreras de islas

que se formaban frente al mar.

Hoy Isla Cristina es, en sentido metafórico,

un inmenso puente asentado en raíces catalanas,

levantinas y portuguesas,

y abierto al entendimiento entre los pueblos.

Cataluña, que había tomado partido por el archiduque Carlos de Austria

en la guerra de sucesión española

ve como su régimen político y económico se desmorona

con los decretos de nueva planta de 1716.

Muchos catalanes se ven obligados a salir de su tierra

y encuentran en estas costas un enclave

para el negocio de la salazón del pescado.

El desembarco sería, imagino yo, que, en esa época a vela,

donde morirían muchos en el camino,

de hecho, un hermano de mi séptimo abuelo murió en la navegacion,

un tal Miguel,

llegando a las costas de Isla Cristina.

Primero echaban temporadas,

la temporada de la sardina donde se dedicaban al beneficio,

como le llamaban ellos, al beneficio de la sardina.

Esos tabales famosos de sardina se preparaban aquí

y hacían el viaje de vuelta vendiéndolo por los mismos puertos.

El terremoto de Lisboa de 1755 arrasa las primeras instalaciones

que estaban construidas con chozas de junco.

Los catalanes vuelven a empezar,

pero esta vez dejando a una persona de guarda: José Faneca,

considerado el primer habitante de la moderna Isla Cristina.

Poco después se convierten en burguesía

y montan las primeras empresas

que dan trabajo a mano de obra procedente de Portugal

y del Levante almeriense.

Hay que tener en cuenta que los que vienen son empresarios.

Los marineros vienen a apoyar la actividad empresarial.

Ese carácter emprendedor siempre lo ha tenido la población

eso debe ser la genética catalana.

Todos los apellidos catalanes somos personas más o menos emprendedoras,

no es que los demás no lo sean,

pero que coincide que los que tenemos el apellido catalán

sí que lo somos.

El archivo histórico de Isla Cristina

da cuenta de todo ese bagaje empresarial,

de las embarcaciones de la época y los puertos en los que faenaban,

y de decenas de apellidos catalanes

que dan nombre a infinidad de calles en Isla Cristina.

Más de la mitad de los 20.000 habitantes de este pueblo

tienen orígenes catalanes.

En una población que ya es netamente andaluza

llama la atención encontrarse aún con expresiones catalanas,

costumbres gastronómicas como la coca o una sardana

que resume la historia de la ciudad.

Nuestros tatarabuelos hablaban catalán, de Mataró vinieron,

y aquí llegaron ya.

Esta sardana data de 1965, 1966, habla de esos puentes,

de esa confraternización que hacían los catalanes.

De hecho, un trozo de la letra decía algo así,

como la historia nos unió, cantemos a nuestro pueblo

honrando a Mataró.

Mataró, Sitges o Canet de Mar,

son algunos de los municipios catalanes

que mantienen vínculos históricos con Isla Cristina.

Un hermanamiento que trasciende a ideas políticas

y que se ha asentado con el paso de los años.

Silvia, hola bona tarda.

Silvia forma parte del equipo de Gobierno de Canet de mar,

una localidad de catorce mil habitantes

en la que cuatro formaciones de distinto signo

gobiernan en coalición y donde, a su vez,

hay más de mil personas de origen andaluz.

Yo me quedo un poco con la idea de que todos

lo que queremos es llegar a un acuerdo

para solucionar todo esto, tender puentes, lo que decíamos.

También es verdad que todo esto que está pasando aquí, en Cataluña,

es mover muchos sentimientos de un lado y de otro.

Una parte importante de la población quiere una cosa,

otra parte importante quiere otra, pero yo lo que quiero

y lo que queremos todos, es que al final haya un diálogo

y no se rompan los puentes.

Una placa en el centro del pueblo recuerda a Juan Martín Cabet,

el primer gran empresario de una industria salazonera

que prosperó hasta acaparar el consumo

de toda la zona levantina.

El pasado de esta familia refleja los vaivenes

que puede dar la historia.

Una familia de origen ilustre que, generaciones más tarde,

se vio obligada a emigrar a Cataluña

y que hoy, contempla el conflicto político

con sentimientos encontrados.

A mí me gustaría que se llegase a buen entendimiento,

estamos hartos de ver carteles y pancartas que dicen hablemos,

"parlem me",

parece muy bien que se lo digan en las dos lenguas y que se hable.

Todos los conflictos

hasta los más grandes conflictos que habido siempre

se ha terminado hablando.

Ningún país de la comunidad económica europea,

incluidos los altos estamentos de Europa

quieren nada con Cataluña independiente,

porque se complicaría Bélgica, Francia, Galicia,

pero en menor medida.

Nosotros que tenemos aquí que somos de descendencia catalana

supongo que pensaremos de una forma distinta, no?

Tenemos unas raíces que nos han venido arraigadas desde Cataluña,

¿tú las tienes arraigadas esas raíces?

Yo no tengo nada contra Cataluña ni contra Murcia,

ni contra Extremadura.

Tengo lo que tengo por dentro del alma.

Pero no te gustaría que todo ese problema se acabase hablando.

No se puede hablar porque Cataluña quiere ser independiente

ellos quieren la independencia y punto.

Curiosamente, y salvando las distancias,

Isla Cristina alberga una entidad local autónoma: la Redondela,

que fue municipio hasta 1887 y que hoy expresa

su propio sentimiento de independencia.

En cualquier punto del mapa,

la historia nos habla de viajes de ida y vuelta, de ciudadanos

que albergan sentimientos y culturas muy singulares,

pero que han encontrado la forma de convivir y prosperar

en torno a lo que les une frente a aquello que les divide.

Nosotros hemos notado que eso de Cataluña nos da mucha pena,

nos da a la vez mucha tristeza por él, son nuestros antepasados,

porque yo fui de las personas que he ido a Barcelona de turista

y también ir buscando mis orígenes.

Y esto me da mucha pena y lo que más rabia me da amor

son los insultos hacia nosotros.

Nosotros no hemos dicho nada estamos callada la boca,

no te metas conmigo que te quiero un montón,

¿sabes lo que te quiero decir?

Obviamente algo más allá de lo que está ocurriendo

es que la gente sigue en su día a día,

aunque tengamos gobernando,

que no sé ni quien gobierna ahora mismo en esos pueblos,

con los que mantenemos vínculos,

da igual, da igual, quien gobierne si es independentista o no

porque lo que nos interesa es unir a nuestros pueblos.

El tiempo no cambia la historia,

pero da una visión más amplia del devenir de los pueblos.

Del mar, la higuera y el pozo que vieron nacer a Isla Cristina

surgieron los puentes que han unido culturas

y trazado un camino que puede ser transitado por todos.

Nada más.

Les dejamos ya con la programación de La 1, del Canal 24 horas

y del Canal Internacional de Televisión Española.

Pueden ver de nuevo los reportajes de Informe Semanal

en la web de RTVE.

Gracias.

Y hasta la próxima semana.

  • Informe Semanal - 28/10/17

Informe Semanal - 28/10/17

28 oct 2017

El factor 155
De la activación a la aplicación, el artículo 155 deja un rastro informativo que ha seguido Informe Semanal a lo largo de la última semana.

Posverdad y separatismo
Este reportaje desentraña los pormenores de la estructura de comunicación de la Generalitat de Catalunya.

Raíces catalanas (El puente y la isla)
Informe Semanal viaja al otro extremo de la península, a Isla Cristina, donde se hablaba catalán a principios del siglo XVIII. El espacio indaga en los orígenes de Isla Cristina, donde un equipo del programa ha hablado con los descendientes de aquellos primeros habitantes que todavía mantienen lazos con Cataluña, la tierra de sus antecesores.

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