www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4128112
Para todos los públicos Informe Semanal - 22/07/17 - ver ahora
Transcripción completa

Y aunque hoy

dedicamos Informe Semanal a la España del 92,

no pasamos por alto la actualidad de la semana.

La autopsia confirmó el suicidio del ex-banquero Blesa

a causa de un tiro de escopeta en el pecho.

Y también operación anticorrupción

en la que fue detenido y encarcelado

el presidente de la Federación Española de Fútbol,

Ángel María Villar.

Un asunto sobre el que ya trabaja nuestro equipo de investigación.

Hola, saludos a todos.

Y gracias por acompañarnos en Informe Semanal.

Vamos a comenzar este especial España 92

por los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Se cumplen ahora 25 años de aquella olimpiada que proyectó

la mejor imagen de España a todos los rincones del mundo.

Barcelona 92 fue algo más que una cita olímpica:

fue el logro de un éxito colectivo que trascendió al propio deporte.

El objetivo común de todas las administraciones

demostró solvencia de país.

España se volcó con Barcelona 92 en una terapia social de autoestima,

orgullo y unidad. .

Barcelona 92,

representó un cambio en el concepto innovador

de preparar y llevar a cabo unos Juegos Olímpicos.

Una iniciativa pública con el respaldo de toda España

volcada para conseguir el éxito del deporte español

y que tuvo como objetivo inherente la remodelación

y modernización de la ciudad en infraestructuras básicas

para su desarrollo.

Un éxito deportivo y social

porque los Juegos ejercieron de amalgama

entre los españoles.

El paso de la antorcha por todo el territorio español

fue absolutamente clamoroso,

lo que queríamos hacer era algo muy compartido.

La gente lo entendió, lo compartió y lo compró

y entonces, por eso, salieron tan bien.

En Barcelona, se consiguieron muchos triunfos,

se apostó por el deporte español.

Cobi, representa un momento fantástico de esta ciudad

y una organización de algo bonito

como era una fiesta presentar una España moderna

en un momento en el que España

Los Juegos tienen que entenderse también

como un legado importante para el futuro de la ciudad.

Barcelona cumplió a rajatabla con eso.

Es quizás el ejemplo paradigmático de un éxito.

Los Juegos le cambiaron la cara a nuestro deporte Olímpico

al aprovechar el respaldo económico, público y privado,

para dar un salto de calidad desconocido hasta entonces.

España invirtió en Barcelona 700.000 millones de pesetas.

Representó entonces más del 1% de PIB de la España de la época.

El Comité Organizador, sujeto al derecho administrativo

como Ente Público,

creó una estructura de sociedad anónima

para su funcionamiento,

Al frente del COOB nombraron a quien fuera concejal de urbanismo

del Ayuntamiento de Barcelona Josep Miquel Abad.

Fue una especie de chispa que se nos ocurrió

y que pudo resolver el tema simplemente de trabajar

con agilidad, no con menos control,

porque yo instale 3 auditorías 2 externas y una interna

con lo cual estábamos perfectamente durmiendo bien.

En 25 años jamás se ha hecho un solo comentario

de si un solo duro de aquella época,

una sola peseta, fue a donde no debía,

el primer inversor, fue sin ninguna duda,

el Gobierno de España y el segundo la ciudad.

El 90% de la inversión la hicieron entre el Gobierno de España

y la ciudad de Barcelona.

La Generalitat tuvo la cuarta vicepresidencia

pero invirtió lo menos que pudo.

Fue un socio contradictorio.

Los Juegos le cambiaron la cara a Barcelona.

Tras 30 años de diferentes disputas políticas, económicas

y técnicas

y con los juegos a 3 meses vista,

se concluyó uno de los grandes proyectos

de transformación de la ciudad:

el cierre del anillo viario de circunvalación.

Rondas de Dalt y Litoral y Dalt.

Se recuperaron zonas como el Poblenou.

Se construyó el Puerto Olímpico.

Estos edificios que se levantaron para acoger la Villa Olímpica,

constituyen hoy un barrio residencial con su playa

En ese trozo de costa había fábricas echando humo,

un tren pasando por allí, barracas,

una costa completamente deteriorada inaccesible de todo punto

porque el tren era una barrera totalmente sucia,

si no se aprovechaba esa oportunidad nos tendrían que pedir explicaciones

por toda la vida.

Se hicieron en 7 años lo que hubiera tardado 50

o tal vez no se hubiera hecho.

Pero el éxito de los Juegos, se sabía, no sería completo

si no se alcanzaban triunfos deportivos

la amarga experiencia del Mundial de Futbol del 82,

fue un acicate

para cambiar la historia de nuestro deporte

y la autoestima.

Tener éxito deportivo que permitiese aumentar

la autoestima de los españoles,

los españoles siempre tenemos una autoestima muy baja

decimos este país es un desastre, somos un desastre,

todo lo hacemos mal

y por lo tanto ese era un elemento,

era el más difícil de conocer,

era el más difícil de conseguir

porque era el más aleatorio.

El deporte, en los Juegos de Barcelona

se concentró principalmente en torno a la montaña mágica de Montjuic

con dos construcciones emblemáticas del Anillo Olímpico:

el palacio de Sant Jordi pagado por la Diputación

y como obras remodeladas, las piscinas Picornell

y el Estadio Olímpico de Montjuic.

Desde el punto de vista

de construcciones deportivas simbólicamente se decidió

mantener el estadio porque era la voluntad

a lo largo de los años

Expresada simbólicamente la voluntad de Barcelona

de ser Ciudad Olímpica y eso lo hizo el Estado

y se vio que políticamente

era una donación del Gobierno de España

a la ciudad de Barcelona

porque fue una obra, fue más caro remodelarlo

que construir lo nuevo.

Fueron los Juegos más exitosos de la historia del Olimpismo.

13 Medallas de Oro, 7 de Plata y 2 de Bronce.

En total 22.

Registro que no se ha vuelto, siquiera a repetir.

El cambio de la tendencia se debió a la puesta en funcionamiento

en 1988 del Plan ADO,

y a la planificación deportiva del polaco Stefan Paszczyc.

Se puso en manos de los deportistas españoles de élite

los medios y recursos económicos necesarios

para lograr un buen resultado en los Juegos.

Yo les pedí a todas las Federaciones una planificación del 92 detallada

y la mayor parte de ellas no supieron traerme

una planificación

y por lo tanto reconocieron que no sabían eso.

Yo creo que cambió muchísimo sobre todo,

para deportes minoritarios en los cuales a lo mejor

no hay tantos recursos

eso abrió muchas puertas a muchísimos deportistas

y además se demostró que si confías en los deportistas,

si les das ayudas,

los resultados los tienes ahí.

Para premiar los éxitos,

Samaranch ideó con la Caixa un plan de pensiones

al cumplir los 50 años.

600 mil euros para el Oro olímpico.

Fue en la llamada montaña mágica de Montjuic donde se vivieron

algunos de los momentos más recordados del deporte español.

El rey, entonces príncipe,

fue el abanderado del equipo español.

Finales para el recuerdo

como el Oro ganado por Fermín Cacho en la prueba reina, el 1500,

del deporte rey de los Juegos.

Después de calentar vino mi entrenador conmigo

hasta la cámara de llamadas, hasta donde podía entrar,

y cuando ya no podía me despedí de él y lo único que le dije fue:

"Enrique, vete a la grada a disfrutar que vas a ser

el primer entrenador que va a tener un Campeón Olímpico

y que se fue a la grada y yo a la cámara de llamadas

eso es lo claro que lo tenía.

Los Juegos también fueron innovadores

a la hora de elegir su mascota.

La frialdad con la que fue acogido Cobi

durante su presentación a la sociedad en 1988

cambió con el paso del tiempo

hasta llegar a ser una de las mascotas

con mayor aceptación.

Estaba convencido de que tarde o temprano les gustaría

y además es una reacción muy normal es típica decir haremos el ridículo

porque todo el mundo quería que estos juegos salieran bien

entonces este miedo a este mamarracho

nos va a representar.

¡Haremos el ridículo! ay, ay, ay ¡qué miedo.

Cobi rompió con una idea casi hollywoodiana

del dibujo animado mono,

tradicional previsible a una ruptura

que era un mensaje mucho más allá de lo que es una mascota

A Mariscal el COOB también le pidió que hiciera la mascota

de los Paralímpicos

y ahí surgió Petra,

después de llevar a cabo una reflexión

se alejóde la silla de ruedas para representar a todo

el mundo Paralímpico.

Tuve la suerte de conocer a una persona

que viene a mí estudio y me dijo yo soy Petra.

Era un chico chileno que no tenía brazos

yhacía teatro

y pintaba muy bien con los pies

y comía con una elegancia

y usaba los pies con una elegancia

que se te olvidabas que no tenía brazos.

Barcelona 92 también fue aprovechado por el movimiento Paralímpico.

Por primera vez,

los atletas recibieron el año de los Juegos

una pequeña ayuda económica.

Purificación Santamarta fue la estrella española

de los Paralímpicos

de la mano de su entrenador Benito Peláez.

El tándem entrenador y atleta es eso fifty, fifty,

Porque dentro de la etapa deportiva hay momentos de crisis,

hay momentos en los que quieres abandonar,

momentos en los que te cansas.

Puri obtuvo 4 Oros,

de las 107 medallas conseguidas en total

por los Paralímpicos españoles.

Ninguna mujer igualó su registro.

España alcanzó el 5 puesto en el medallero con 34 Oros.

En Barcelona 92 fue la primera cita Paralímpica

donde se realizaron controles anti dopaje.

A mí me parece que es fundamental que cuando un atleta

hace un récord del mundo se verifique bueno,

la limpieza deportiva.

Barcelona 92 no hubiera sido lo mismo

sin la aportación del movimiento voluntario

que proyectó decisivamente la imagen de éxito

de los Juegos Olímpicos del 92 tanto en España

como en el extranjero.

Tras un proceso de selección y formación,

fueron elegidos 35 mil para los Juegos Olímpicos

y 15 mil para los Juegos Paralímpicos.

Hoy los Juegos Olímpicos

no se podían hacer sin el voluntariado.

Es importantísimo no solo por la carga de trabajo

por la carga de así de trabajo que asume esta gente

de forma totalmente altruista

sino por la energía positiva que genera.

De Barcelona 92,

todos tenemos el recuerdo en imágenes de la piscina de saltos

componiendo el plano más recordado de los Juegos Olímpicos

con la Sagrada Familia al fondo.

Un cuadro inolvidable y que influyó decisivamente

en la proyección de la ciudad y en el turismo .

Esas imágenes de la saltadora china, sobre todo,

que era una imagen digamos

el que fuera oriental no era casual

cuando la imagen se lanzó porque era en Barcelona,

pero alguien muy lejano desde el punto de vista cultural

y desde el punto de vista del país.

Aquello fue perfectamente planificado.

Aquella imagen viajó por el mundo ejerciendo de efecto

llamada para el turismo.

25 años después, de los 2 millones de turistas

se ha pasado a casi 9,

ahora leo todos los días en los médios que los turistas

son un problema.

No nos equivoquemos, los turistas no son un problema.

Los turistas son una bendición.

A nosotros no nos olvidemos,

españoles que no saco el turismo de la pobreza.

Otra cosa es que hay que regularlo y que hay que regularlo

y estructurarlo

y que desde luego la masificación es mala.

España mostró en Barcelona su capacidad organizativa

unos juegos abiertos y sostenibles

que dejaron un legado eterno que sacó a Barcelona

de su retraso en infraestructuras para situarla en el siglo XX.

Una fiesta que unió a los españoles cuando hoy sobrevuela la amenaza

de la desconexión con España.

Después de los Juegos los españoles nos sentíamos orgullosos

de nuestros deportistas, orgullosos de ser españoles

y salíamos por el mundo felices de quiénes éramos

y ahora otra vez estamos en otra época,

quizá por otros elementos políticos, o un podo de depresión colectiva

y tenemos que ir para salir adelante

siempre hay que tener espíritu de confiar en uno mismo

por lo tanto españoles confían en nosotros mismos

vamos a sacar adelante el país

y que este país tiene mucho potencial.

Libres de las presiones políticas y boicots como sucedió

en otras citas Olímpicas,

en los Juegos Olímpicos de Barcelona se vio competir a toda Alemania

bajo la misma bandera;

hecho que no sucedía desde Berlín

Universalizó figuras deportivas como Vitaly Scherbo,

6 medallas de oro en gimnasia,

que participó bajo bandera Olímpica representando a los países

de la extinta URSS

y vivimos como jamás antes se había vivido la magia

del baloncesto profesional de la NBA,

el genuino Dream Team con Michael Jordan, Magic Johnson,

Karl Malone, Larry Bird

unos Juegos que transformaron el deporte español

y la proyección exterior de nuestro país.

En 1992 España apostaba fuerte.

Mientras se celebraron los Juegos Olímpicos

tenía lugar la EXPO de Sevilla.

Si el Estado español invirtió en Barcelona

más del 1 % del PIB de entonces,

en la EXPO la inversión superó los 6.000 millones de euros,

si contamos el AVE y otras infraestructuras.

Ambos acontecimientos nos situaron en la modernidad

y la antesala de la globalización.

La EXPO de Sevilla fue el escaparate universal

de la España nueva.

"Queda inaugurada la Exposición Universal de Sevilla".

Era el 20 de abril, pero del 92...

Celtas Cortos fueron número uno en la radio,

Bill Clinton el personaje del año en la revista "Time",

Sharon Stone despertaba instintos básicos

y la Comunidad Económica Europea se convertía en la Unión Europea

con el Tratado de Maastricht.

Se acababan de cumplir 500 años de las Capitulaciones de Santa Fe,

por las que los Reyes Católicos otorgan a Colón los títulos

de almirante, virrey y gobernador de las tierras ignotas.

A los seis meses llegaba al Nuevo Mundo,

abriendo las puertas de la modernidad.

Cinco siglos después,

la Exposición Universal de Sevilla mostraba al mundo

los increíbles avances que el hombre logró hasta la fecha:

un encuentro transatlántico de culturas

en los albores de la globalización.

Un Nuevo Mundo y una nueva España:

mayor de edad tras el ostracismo dictatorial,

en un planeta convulso,

ávida de exhibirse como una democracia homologada

y alzada al podio europeo.

Las exposiciones universales hacen

de portavoz de la modernidad de sus pueblos,

y la verdad es que, yo creo que,

la exposición de Sevilla cumplió ese cometido sobradamente.

Nos presentamos al mundo en el 92 en una situación, además,

internacionalmente complicada.

Veníamos de la guerra del Golfo,

de la conferencia de paz de Madrid del 91, de la implosión de Rusia,

de la desaparición de la RDA...

fue un escenario muy complicado,

que resolvimos muy bien con una exposición universal,

yo creo, por todo el mundo reconocido,

de gran éxito.

En otras ciudades se ha hecho una buena exposición,

pero es que en esta, además de la exposición,

tú salías de la exposición y está Sevilla que es otra cosa.

España demostró, en ese momento, su compromiso con la modernidad

y tuvo la capacidad de persuasión, de liderazgo,

de convencer a la comunidad internacional

que participara masivamente en la exposición.

Eso fue, probablemente, la ratificación

de que a España se le estaba considerando

como agente importante en el futuro.

Como el viaje de Colón,

las obras de la Expo navegaron contra viento y marea.

Cinco años salvando contratiempos y escepticismo,

proyectando hasta el último detalle

para desmontar los tópicos del 'hacer español'.

La exposición se inauguró en fecha y sin olor a pintura.

Con la pintura seca, desmentimos muchos estereotipos,

muchas ideas esclerotizadas sobre una "España de pandereta",

y la verdad es que esa era una de las motivaciones principales.

Transmitimos la señal de que si queríamos podíamos;

podíamos hacer de verdad, que éramos capaces de hacer cosas

que siempre creíamos que hacían los suecos,

o los americanos o que hacían los japoneses.

No, no, nosotros también éramos capaces de hacerlas

porque, mal que muchos digan, la Expo funcionó.

Se llegó a tiempo, a pesar de los inconvenientes.

Se llegó a tiempo, a pesar de la incredulidad.

Nadie creía que esto se iba a celebrar

con el éxito que se celebró.

Nadie creía que esto se iba a abrir completamente terminado,

-que se abrió completamente terminado-,

y lo que sí es verdad es que todos nos convencimos

de que cuando se nos pone un desafío y un reto de importancia,

la sociedad española sabe responder.

20.000 periodistas de 8.000 medios.

Los ojos del Planeta en Sevilla.

Por un semestre, recuperaba la capitalidad mundial,

como siglos atrás, cuando despachaba el comercio de Indias.

El evento, centrado en la Era de los Descubrimientos,

concitó 112 países, 77 jefes de Estado y de Gobierno

y 44 miembros de casas reales.

Hubo 98 pabellones, de cuales 10 temáticos

y 88 por parte de los participantes.

En esos 10 temáticos expusimos,

no sólo arte y cultura en el mundo cerca de 1492,

pero, luego después, había pabellones sobre el futuro,

sobre la comunicación...

era realmente una gama completa

sobre lo que puede significar la capacidad de imaginación,

de inteligencia, de proyección del mundo hacia el futuro.

La Expo fue pionera en tecnología.

En Sevilla se presentó la Red Digital de Sistemas Integrados,

los primeros ensayos de lo que aún no se llamaba Internet.

Un recinto inteligente, cableado con 350 kilómetros de fibra óptica,

donde se estrenaron las pantallas táctiles,

los lectores digitales de huellas, la televisión en alta definición

o las proyecciones en 3D.

Tecnologías hoy comunes, como la alta velocidad ferroviaria:

la Expo propició la conexión entre Madrid y Sevilla

en apenas 2 horas y media.

Probablemente, el gran legado, a nivel de infraestructuras,

es el tren de alta velocidad que comunica Sevilla con Madrid.

Fue la primera línea de alta velocidad que hubo en España

y que muchos dicen que, teóricamente,

tendría que haberse dirigido hacia Barcelona y no fue así.

Que el AVE -el ferrocarril- fuera un vector de progreso hacia el sur,

que anclara al sur al desarrollo de las grandes urbes nacionales,

es decir, esa fue una decisión muy valiente

porque muchos no la entendieron, especialmente la prensa catalana,

consideraba que aquello era perder el tiempo en La Mancha,

cuando significaba lo que significó para Andalucía.

El AVE y las nuevas infraestructuras

modernizaron Andalucía y especialmente Sevilla.

Una apuesta del Estado que rondó los 6.000 millones de euros

para desarrollar el sur de España.

La Exposición Universal de Sevilla fue realmente un proyecto de Estado.

Entonces, no sólo cambió la fisonomía de nuestra ciudad,

es que, también consiguió vertebrar a toda la comunidad andaluza

y nos consiguió conectar, realmente, con el resto de España.

Sevilla recibió, por suerte, muchísimas infraestructuras

gracias al 92: la rotonda de la SE-30,

los 9 puentes nuevos, la nueva terminal del aeropuerto.

El aeropuerto era un aeropuerto muy casero,

todos nos conocíamos en el aeropuerto.

El río, las infraestructuras del río,

la esclusa no estaba realizada,

el puerto no estaba realizado como está realizado ahora.

Es que claro, uno analiza lo que ha supuesto eso para Sevilla,

y piensa que toda esa inversión, claro, ha cambiado la ciudad.

El clima sevillano fue otro gran reto de la Expo:

mitigar las altas temperaturas estivales

para los 15 millones de visitantes.

El plan de reforestación de la Cartuja

incorporó 350.000 árboles y arbustos.

Se instalaron 50.000 metros cuadrados de pérgolas vegetales,

y se estrenó la pulverización de gotas de agua

a través de micronizadores:

la temperatura se reducía hasta 10 grados.

Basándose un poco en el modelo

de los antiguos Jardines de Babilonia,

se creó un sistema de pérgolas

que ejercía un efecto de frescor en el recinto

a través de dos métodos: primero por esas plantas colgantes,

esos jardines colgantes,

y segundo, expulsando esas gotas de agua del microclima.

La Exposición conmemorativa del evento

acumula recuerdos de aquel año: la génesis del proyecto,

el desarrollo de las obras

y las piezas y fetiches más recordados

como el icónico teleférico, -hoy desmantelado-

o la mascota de la EXPO -Curro- que también celebra su cumpleaños.

Ha pasado ya un cuarto de siglo, tiempo suficiente

para hacer balance de la mayor obra pública europea

de finales del siglo XX.

El problema de la Expo fue la 'post-expo',

fue el 93, no fue el 92.

En el 93 vino una gran crisis económica,

la Expo se vació,

y hasta que aquello logró regenerarse, han pasado muchos años.

Superado el bache del 93,

seguido de años de infrautilización y vandalismo,

en la actualidad,

la Isla de la Cartuja se ha redefinido

y ha reaprovechado

más de 50 edificios singulares de la Expo, y otros 35 nuevos,

para uso público y privado,

para Cultura, Educación, Ciencia e Innovación.

Si nos acercamos a la isla de la Cartuja,

que fue el recinto de la exposición, hoy es un emporio

de actividad económica, empresarial e institucional,

como en ninguna exposición se ha producido en la historia.

Ni Montreal en el 67, ni Bruselas en el 58,

ni Osaka en el 70, ni luego Hannover en el 2005,

realmente han llegado

a la misma tasa de utilización del recinto que Sevilla.

Consejerías, agencias andaluzas, universidades,

centros de investigación y 442 empresas tecnológicas

dan empleo a más de 18.000 personas.

Tenemos el ejemplo del pabellón de Italia o el pabellón de México

que son centros de empresas en el que hay ubicadas, ahora mismo,

multinacionales de todos los sectores;

y la verdad es que se ha podido reutilizar.

También hay un componente importante en el parque

que es el cultural.

Y tenemos ejemplos como el pabellón de Marruecos

que fue cedido

por el rey de Marruecos a la Junta de Andalucía

y que hoy es la sede de la Fundación Tres Culturas.

Preparar esto para la exposición fueron 637 millones

pero hay que tener en cuenta que hoy

la actividad económica que se está produciendo en la isla de la Cartuja

son más de 2.000 millones al año.

Economía y ocio.

Los terrenos que ocupaba el Lago de España,

alrededor del cual se vertebraba la muestra nacional y autonómica,

se transformó, hace dos décadas, en un parque temático,

dedicado al Descubrimiento de América.

Sus instalaciones atraen, cada temporada, 750.000 visitantes.

Isla Mágica ha aprovechado, evidentemente,

todas las infraestructuras que se hicieron para la Expo,

y algunos de los edificios y bienes muebles

que estaban próximos a la zona de ocio temático.

Concretamente, el pabellón de España,

porque todos los pabellones autonómicos

que estaban frente al pabellón de España, rodeando el lago,

esos fueron demolidos después de la exposición

y es terreno que está ocupando también Isla Mágica.

Unos terrenos que la EXPO modificó por completo.

De ser una tierras agrícolas,

-sólo ocupadas al sur por las ruinas del viejo Monasterio de la Cartuja-

a ser un recinto tecnológico puntero.

El cenobio donde Colón planificó su expedición

fue restaurado como Pabellón Real.

Un emblema que hoy acoge el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo

y el Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía.

El monasterio se expropió,

se amortizó con la desamortización del siglo XIX,

se convirtió en una fábrica de cerámica.

Vino la Exposición,

y la EXPO no sólo recuperó el monasterio como Pabellón Real,

sino como símbolo:

símbolo con tantas resonancias colombinas del siglo XV,

de la aventura española de encontrarse con otros mundos

en el siglo XV.

Contra vientos de incredulidad, Colón creyó arribar a las Indias

y murió sin saber que había descubierto todo un continente.

La Expo de Sevilla rememoró aquel hecho insólito,

y nos hizo recordar a los españoles lo lejos que llega un país,

si se lo propone.

Lo mismo que no confiábamos en que llegaríamos a tiempo,

y al final sí lo hicimos,

lo que tenemos que hacer es creernos que lo hicimos posible,

y esa confianza recuperarla, y decir:

"oye, fuimos capaces de llevar a cabo

la mejor exposición universal de la historia".

Tenemos que seguir confiando en nuestra capacidad,

porque sin eso, no vamos a seguir avanzando.

Decía Gabriel García Márquez que somos un pueblo de olvidadizos,

y que tenemos tendencia a dejar caer de la memoria las buenas memorias;

y Carlos Fuentes añadía que hay pueblos cuyo problema es,

en algunos es, un excesivo aprecio de sí mismos,

y otros es olvidarse de sí mismos, y la verdad es que yo creo que,

de vez en cuando, rememorar y traer a la memoria colectiva,

de nuevo, lo que estuvo bien hecho, es saludable,

es saludable para todos.

El 92 fue la gran autosatisfacción española;

la posibilidad de que los españoles creyéramos, de verdad,

que éramos capaces de hacer las cosas como los demás,

incluso, si me apuran, un poquito mejor.

  • Informe Semanal - 22/07/17

Informe Semanal - 22/07/17

22 jul 2017

Barcelona 92, un orgullo de todos
Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona demostraron al mundo que España estaba más que capacitada para organizar cualquier evento internacional con éxito garantizado. La apuesta común de todas las Administraciones dio como resultado una renovación de la ciudad. La cita supuso además un éxito deportivo para el olimpismo español que logró 22 medallas (13 oros). Informe Semanal analiza la relevancia y repercusión que tuvieron los Juegos Olímpicos para Barcelona y España

Expo 92': escaparate de una España nueva
La Exposición Universal de Sevilla fue un proyecto de estado que supuso una fuerte inversión para modernizar Sevilla y Andalucía con nuevas infraestructuras de última generación como el AVE. La isla de la Cartuja fue el epicentro de la muestra con un centenar de pabellones y un sinfín de espectáculos del pasado, presente y futuro de la era de los descubrimientos. Informe Semanal analiza la importancia que tuvo la cita sevillana para España, la transformación que supuso para la capital andaluza y cómo se han reutilizado las infraestructuras.

ver más sobre "Informe Semanal - 22/07/17" ver menos sobre "Informe Semanal - 22/07/17"
Programas completos (466)

Los últimos 3.078 programas de Informe Semanal

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios