www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.7.3/js
3801124
Para todos los públicos Imprescindibles - Xavier Cugat: "Sexo, maracas y chihuahuas" - ver ahora
Transcripción completa

Cugat fue un mito universal.

-Una de las figuras fundamentales del mundo latino

y su representación en el cine ha sido Cugat.

-Un pionero absoluto.

(Rugidos)

(Música cabecera)

-El músico catalán Xavier Cugat ha muerto esta mañana

a causa de una insuficiencia pulmonar y cardíaca.

Cugat permanecía ingresado en la UCI de la clínica Quirón de Barcelona

desde el pasado día ocho.

Xavier Cugat, que tenía 90 años,

deja tras de sí una de las vidas más fascinantes y apasionadas

del mundo del espectáculo.

-Mi padre era un gran fan de Xavier Cugat.

Yo recuerdo de pequeña que mi padre me llevaba exposiciones

de dibujos de él, paseando y ver pasar el Rolls de Cugat

y mi padre me decía: "Mira, ahí va Xavier Cugat".

Esta cosa mítica del tío de Girona

que se había ido a las Américas, que había triunfado,

que se había codeado con las estrellas de Hollywood...

Yo creo que para mi padre Cugat era el ídolo

y la persona que a él le hubiera gustado ser.

-Para tener una estrella en el pavimento.

-Una estrella no. Yo tengo cuatro estrellas.

-¿Cuatro? -En cuatro distintos lugares.

Son una por mis actuaciones en la televisión,

otro por mis filmes, por mis discos, por mi música.

Y ahora van a poner la quinta. Cinco estrellas.

-¿Y la quinta, ¿por qué?

-Por mis matrimonios. -Ay, Xavier.

-Rita Montaner era una mulata preciosa y una gran artista.

Ha sido la cantante más famosa de Cuba.

Hoy en día cuando recuerdan el nombre de Rita Montaner no ha habido otra.

(Música cubana)

Maní.

Maní, maní.

Si te quieres por el pico divertir,

cómprame un cucuruchito de maní.

Qué calientito y rico está

ya no se puede pedir más.

Ay, caserita, no me dejes ir,

porque después te vas a arrepentir

y va a ser muy tarde ya.

Rita es una leyenda.

Es el tiempo de Miguelito Valdés que también colaboró con Cugat.

-Es una de las figuras más importantes,

y no de su época, sino de todos los tiempos,

porque ha dejado un legado.

Rita era una mujer que además tocaba muy bien el piano

y eso no lo sabe mucha gente.

Para dirigir a Rita

había que ser un experto,

porque era experta en la clave y los ritmos cubanos.

Para mí es una de las grandes pruebas de fuego de Cugat.

-Nos separamos por la parte artística.

-¿Pero se casó muy joven con ella usted?

-Dieciocho años.

-Un poco joven. -Qué desgracia.

(Música)

Su primer trabajo cuando llegó a Hollywood con su violín,

con el que tantas veces se retrató,

era amenizar las reuniones de los salones de los restaurantes

vestido de frac y tocando y tal.

-Indagamos dónde había sido el sitio donde él creció como músico.

En la Habana, en el cine Payret.

Allí tocaba el piano y las películas de cine mudo las acompañaba

el jovencísimo Xavier Cugat.

-Tocaba el piano, una batería y yo el violín.

Y seguíamos las películas.

¿Que había una escena de amor?

Empezábamos con "La viuda alegre", suavecito...

¿Que salían los indios? Comenzábamos...

Chaplin estaba haciendo una película, "Las luces de la ciudad".

Y una noche me dijo que llevara un violín

y que trajera a mi acompañante a su casa de Beverly Hills.

E íbamos a tocar diferentes melodías a ver si encontrábamos...

Y empezamos a tocar cosas de una danza húngara,

un vals vienés y todo eso.

Y de repente toqué la melodía de "La violetera"

y dijo que era eso lo que quería.

Y esa fue la melodía de "Las luces de la ciudad".

Que cuando vea usted la película el violín solo es el mío.

(Violín)

Yo creo que su habilidad para las caricaturas

fue un arma importante

en la introducción a nivel por los bares y por los sitios.

Ir tocando el violín, el dibujo, ser hispano y el gracejo que tenía,

era una mirada hedonista, descarada, un poco golfa y eso caló.

"He oído que usted es mediomúsico. ¿Por qué no me organiza una orquesta?

Para que me toque un tango, porque la película es silenciosa".

(Música)

Él se dio cuenta de que había un nicho mercantil para lo latino,

que era lo exótico.

Y para el público femenino, lo hiperviril.

Para la mujer anglosajona,

el mito del "latín lover", el amante latino,

es que tiene un superávit de sexualidad

debido a la represión católica.

Entonces hay un potencial erótico para frotarse las manos,

para las señoras, me refiero.

La música latina era la música caliente.

Y por tanto, erótica y por tanto con connotaciones de seducción,

de galanteo, de folleteo, etc.

Y aunque Cugat no era un objetivo hiperviril físicamente,

pero tenía resonancias de la cultura del macho.

-La primera película sonora en la historia del cine

fue un cortometraje que hice para la Warner

que se llamó "Cugat y sus gigolós".

Antes, mucho antes que "El cantor de jazz" de Al Jolson.

-Una de las reacciones de Hollywood

es rodar películas en versiones idiomáticas distintas.

Sobre todo en español que es el mercado más importante.

-"Charros, gauchos y manolas" es una iniciativa de Cugat,

producida, escrita y dirigida por él.

Es una obra de autor.

La película tiene una levísima trama argumental

que cuenta los amores de un torero y una gitana, María Alba.

María Casajuana era el nombre real.

Era una mujer guapísima, excepcionalmente guapa esta catalana.

Le venía muy bien

para esta españolada iberoamericana que hizo Cugat.

Después hizo otra película

con el pintoresco título de "Un fotógrafo distraído".

Pero por más que he buscado

no he encontrado más referencias que esa.

-También me casé con la segunda a los 18 años.

Carmen Castillo, una bella mexicana.

Hija de una india mexicana y de padre catalán.

(Música)

-Nunca llegó a ser una gran estrella, con una figura en el panteón,

pero sí hizo cosas en Hollywood.

-El asunto de las maracas era una tradición

pero al mismo tiempo era una combinación de las rítmicas.

O sea, no era que estuvieran tocando las maracas

para que vieran un instrumento exótico y llamaran la atención.

Eso tenía una doble función.

Estaba como parte de la rítmica fundamental

y al mismo tiempo pues sí, miren lo que hay aquí,

esto suena bien y está metido dentro de la base.

-Cugat tuvo el buen olfato de fijarse en la música cubana.

Hizo arreglos de Lecuona, hizo cosas muy cubanas, muy tropicales.

Y le funcionó y abrió puertas a muchísima gente.

-Pero no solamente a Rita,

a Miguelito Valdés, Mr. Babalú, que es como le decían,

él cantaba, bailaba y tocaba los tambores.

Y lo hizo también con Cugat.

Yo creo que ellos en su momento elevaron el nivel de la música cubana

a grandes proporciones.

Cugat abrió un camino.

Después le sirvió a otros para continuar por ahí.

Sin él, si hubiera demorado mucho más eso.

-Se dice que incluso a la gran Rita Hayworth

le animó a que se quitara el apellido que tenía, Rita Cansino,

que era de origen español.

-Sí que a veces él se vanagloriaba

de todo lo que él había promocionado dentro de este mundo.

-Yo inauguré el Waldorf Astoria y durante 15 años

yo fui la atracción principal en la sala José María Sert,

el gran pintor catalán.

-La orquesta que tocaba en el hotel era la de Xavier Cugat,

con presentador, le ponían los créditos con nombres grandes.

Guadalajara, Guadalajara.

Después de haber trabajado con Rita Montaner,

con Carmen Castillo, interviene Lina Romay.

No solamente trabaja en cabaret y en salas de fiestas de mucho rumbo,

sino en varias películas.

Lina Romay era una bailarina excepcional,

una mujer muy bella, graciosa...

Y además una actriz dramática estupenda.

Seguro que Cugat tuvo una relación más allá de lo profesional

con todas estas actrices que trabajaron con él.

Actrices, cantantes y bailarinas que elegía

y lo primero que hacía era casarse con ellas.

Hacerlas fijas en la compañía.

-Yo creo que Cugat, que fue sin duda un artista muy listo,

y supo estar en el lugar justo en el momento justo

y explotó sabiamente esta coyuntura y se manejó muy bien.

Y merece mi aplauso en todos los sentidos.

Yo creo que moralmente fue un personaje,

que en italiano se dice "dubbioso".

-Los grandes hoteles tienen sus casinos

y el hotel está siempre manejado por grandes hoteleros,

pero en los casinos, todos, todos, está infiltrada la mafia.

Por eso todo artista que triunfa en los Estados Unidos

de una forma u otra ha triunfado con miembros de la mafia. Nada más.

Yo he trabajado tres años en Chicago en el Chez Paree,

que el único dueño era Al Capone.

Era él el que me daba el talón cada sábado.

Cualquier artista del mundo entero deseaba trabajar en el Chez Paree.

El único dueño, el único amo era Al Capone.

Cada noche, seis noches por semana,

estaba Al Capone sentado en un rincón en la misma mesa

cenando todas las noches en el Chez Paree de Chicago.

"'Cugui', ven a cenar conmigo,

que mi madre me ha hecho un espagueti all'amatriciana estupendo.

Que mi madre me ha hecho un escalopín a la milanesa como nadie...".

Pues yo me sentaba en la mesa de Al Capone y cenaba con él.

No muchas veces, porque siempre decía que uno no sabía lo que podía pasar.

Fue mi única conexión

actuar como músico

y como animador, como showman,

en un espectáculo que el dueño era Al Capone.

-Son anécdotas que él comentaba.

Pero al margen de eso, fue muy amigo de Sam Giancana,

que fue el que relanzó a Frank Sinatra.

(TARAREA)

Y también uno de los primeros discos que hizo Bing Crosby,

el famoso Bing Crosby,

que para mí siempre será el crooner más estupendo de todos los tiempos.

Hizo varios discos conmigo.

Y no podía ni hablar porque tenía la garganta completamente oscura.

Cogía una botella de "gin", ginebra,

se daba dos tragos de ginebra y se le abría la garganta

y esa voz de Bing Crosby como nadie.

Toda una vida

me estaría contigo.

No me importa en qué forma ni cómo ni cuándo

pero junto a ti.

Cugat se rinde fervorosamente al espíritu patriótico

de su país de adopción, Estados Unidos.

-Como Marlene Dietrich y como tantos otros,

animando a las tropas aliadas,

y luego sobre todo es que él era muy famoso por la radio.

Entonces no había televisión

y en la radio se oía a Frank Sinatra, a Xavier Cugat y a todos estos,

las Andrews Sisters, era lo más conocido.

Bing Crosby, en fin...

Y luego todos estos iban a actuar para las tropas.

Muy buenas. Muy buenas, mis amigos.

Ahora vamos a tocar para ustedes una nueva rumba guaracha

que se titula "La bomba de Brooklyn".

-El cine fue nuestro refugio.

Nosotros sobrevivimos gracias al cine.

En esa España miserable, llena de mutilados de guerra,

que era horrorosa para un niño,

nos metíamos en el cine para soñar con los ojos despiertos,

para viajar a Bagdad con María Montez

y a Nevada y a las piscinas de Xavier Cugat y Esther Williams.

-Es el tiempo en el que no daba miedo ser kitsch.

Es más, se buscaba ser kitsch porque no hay el concepto de kitsch.

Aquello era lo que molaba.

-Además estaba asociado a un mundo de glamour, de lujo.

Las piscinas, con aquellos surtidores,

y 100 chicas guapas en traje de baño y se tiraban todas a la vez

y ahí se mezcla música, mujeres hermosas y escenarios de lujo.

Hollywood, la fábrica de sueños.

-"Escuela de sirenas" es una película que me encanta.

Me encantaba además esta cosa de Esther Williams

que es la peor actriz del planeta, pero que da igual, se pone el bañador

y tú dices: "Quiero ser esta señora".

-El Technicolor de esa época era muy deslumbrante,

muy restallante, muy glamuroso, muy intenso

para calentar la temperatura de la película

y la psicológica del público.

-Había una cosa,

siempre me acordaré de las películas que yo veía de Cugat.

Esto de que dirigía la orquesta con el chihuahua aquí.

Está a caballo entre "estoy haciendo una música interesante,

llevando una orquesta, pero a la vez estoy haciendo un personaje".

Un personaje donde la industria le coloca,

pero él también les daba pábulo a que le colocaran.

Porque para eso llevaba el chihuahua.

Oh, Lorraine Allen.

Una mujer muy guapa, una modelo muy guapa.

Ella nació en Chicago.

-Cugat tuvo problemas con su tercera mujer.

Con las cinco que tuvo, no, pero con la tercera, Lorraine Allen,

tuvo muchos problemas.

-Un día estaba yo caminando por la Quinta Avenida de Nueva York

y pasaba Bugsy Siegel, uno de la mafia.

Y me dijo: "Cugui, te veo muy triste. ¿Qué te pasa?".

Le dije que me divorciaba

y que Lorraine me estaba poniendo la vida poco difícil.

Y me pidió que le diera su teléfono.

A la hora siguiente me llama mi abogado y me dice:

"Cugui, ¿qué ha pasado?

Mañana a las 10:00 de la mañana

tenemos una cita con los abogados de ella

para firmar todo tal como tú quieres. Pero ¿cómo es eso?".

Fui allí, firmamos los papeles, nos dimos un beso

y tomamos una copa de champán.

Nunca he sabido qué le dijo ese señor por teléfono

que al día siguiente a las 10:00 de la mañana

aceptó todo lo que yo quería darla.

(Música animada)

Tuvo buen ojo a la hora de salir en las revistas y los periódicos.

Y en eso le ayudaban las chicas, las mujeres que le acompañaban.

Esta portada me parece maravillosa.

Los colores, todo, están las chicas.

Él fomentaba, yo creo que por eso era mitad amor y mitad marketing,

el funcionamiento con sus chicas.

Si alguna cosa habría que criticarle, entre comillas,

es un músico, si tuviéramos que criticarle,

sería el haber creado ese cliché de la mujer exuberante

de los grandes volúmenes superiores e inferiores

que eso luego provocó que durante muchísimos años

uno fuera a comprar un disco de música cubana o de música tropical

y en la portada siempre había una tía buena.

Pero bueno, también fue una estrategia de marketing

él sabía que tenía que venderlo de alguna manera

y él era más bien un tío feíto,

pero se puso al lado un hembrón.

Me lo dijo Adela.

Me lo dijo Adela.

Me lo dijo Adela.

Me lo dijo Adela.

Doctor, mañana no me saca usted la muela,

aunque me muera de dolor.

Porque dicen que anoche lo vieron

con un tremendo vacilón.

Todo ese mestizaje, toda esa influencia de lo mexicano,

de lo cubano, de lo que viene de Brasil,

va incorporándose a la vida y obra de Xavier Cugat

e influyó mucho en lo que fue después el mambo, el chachachá, la samba,

pero también con el jazz,

el contacto con Estados Unidos está muy presente

a la hora de hacer los arreglos.

(Samba)

Un gran cariño para mí, la Carmen Miranda también,

que murió muy joven.

-El tropicalismo es una idea, es un ente,

es una manera de pensar, es un relax casi zen.

Yo estoy por el tropicalismo, de verdad.

Porque es como que vas al trópico y el trópico de verdad es un coñazo.

Yo estoy por el tropicalismo de palmeras de plástico verde

y de verdad, de fresas de plástico y de poliespán

en el sombrero de Carmen Miranda.

Estoy muy a favor.

-Llegó a conocer muy bien la música tradicional cubana.

Fue uno de los primeros que la metió así en Hollywood.

Pero que la metió vestida de traje, con elegancia.

-Cugat fue pionero de esa formación orquestal,

de esa vibrante luminosidad

que lanzaba con su música y con sus arreglos.

Y con su formación orquestal.

Él tuvo esa habilidad de darle a los americanos la música tropical

hecha de esa manera luminosa

y con esa gran sonrisa que tenía él, además.

Y bueno, funcionó. Y qué bueno.

Tito Puente...

En alguna ocasión hablamos de esos grandes maestros.

Hemos mencionado a Machito, Cugat,

y otros tantos otros...

Y yo nunca he sentido una crítica.

Tito Puente era muy crítico.

A Tito Puente no le gustaba nada la palabra salsa.

Odiaba el término salsa.

-¿Usted sabe de dónde vino eso?

De la rumba que hacía Xavier Cugat muchos años atrás.

Hoy en día le llaman la salsa.

Y eso es lo que toco yo.

Pero él es el maestro.

Él fue el que trajo la rumba y la hizo popular en el mundo entero.

En nombre de todos los músicos de Puerto Rico,

de los Estados Unidos y de todo Latinoamérica...

Cugat.

(CANTA) "Óyeme, cachita, tengo una rumbita..."

-El jazz latino tiene mucho que agradecer a los Cugat,

a los Machitos, a los Bebos Valdés,

y a todos esos músicos que vivieron esa época esplendorosa

de la música tropical.

"La última frontera".

Nada más había un casinito.

Un casinito, The last frontier.

Y ahora imagínate lo que son Las Vegas.

Yo inauguré tres casinos en Las Vegas.

El Caesar's Palace,

el Flamingo

y el Bellagio.

Y el día de Navidad de 1946

yo inauguré el Flamingo en Las Vegas

con una orquesta de 35 músicos,

con Carmen Miranda,

con el narizón Jimmy Durante y yo.

Se corrió la voz de que iban a volar con una bomba

ese casino esa noche.

Porque ese señor no pertenecía a la mafia de Nevada,

era de Brooklyn.

No había una sola persona.

Había nada más una mesa delante mismo de la orquesta con cuatro personas.

Que eran Bugsy Siegel, con su novia Virginia Hill.

Yo fui donde Bugsy y le dije

que cómo íbamos a hacer un show si no hay nadie.

Me dijo que hiciera el show tal y como estaba en el contrato.

Así que tuvimos que hacer un show de hora y media para una sola mesa.

-Entonces un día Bugsy, estando en Beverly Hills en su despacho,

murió asesinado por la espalda.

Y Cugat me decía que este señor era una figura en Las Vegas,

porque fue el que la fundó.

-Los que controlan a los artistas son los de la mafia.

"Usted hace un espectáculo y no pase de una hora y 15 minutos.

Porque nosotros queremos que vengan a las mesas a jugar

y no vengan a oírle a usted por dos horas o tres horas".

Porque en los casinos calculan lo que ganan por minuto.

Y cada minuto que pierden porque están viendo a un artista

es dinero que pierden.

Y como son ellos los que pagan

son ellos los que controlan la parte del espectáculo.

Yo, igualmente que Chevalier,

que la Mistinguett,

que la Joséphine Baker,

que Sinatra, que Dean Martin, que Jerry Lewis,

que todos los grandes artistas del mundo trabajan

en salas de espectáculos en Las Vegas,

trabajan para gente que es de la mafia.

Yo aquí en Las Vegas inauguré muchos clubes.

Uno de ellos fue el Tropicana.

Yo lo recuerdo con mucho cariño,

porque para mi espectáculo del Tropicana,

el gran compositor americano Cole Porter

me escribió un número especial para mí.

"Mira, Cugui, he escrito esta melodía

y no encuentro el ritmo apropiado para ella".

Entonces lo probamos como vals, como polka,

como bolero, como samba, y no pegaba.

Finalmente a mi pianista se le ocurrió el ritmo del "Begin".

Hizo un... (TARAREA)

Y dio un salto Cole Porter. Ese era el ritmo que quería.

Un número que se ha hecho famoso en el mundo entero.

-Sí, ¿cuál? -"Begin the Beguine".

-Hombre, nada menos. (TARAREA)

Y los grandes compositores, he tenido la suerte

de que han escrito sus mejores melodías para mí.

Como Ary Barroso escribió "Brasil" y "Bahía" para mí.

Y Lecuona "Siboney"...

Y Agustín Lara escribió sus grandes melodías.

He tenido suerte de que mis amigos han escrito grandes melodías.

Yo no he escrito mucho como compositor.

Las estrellas no se hacen.

Yo he tenido la suerte de tener el ojo,

de ver un talento, de reconocer un talento.

Eso sí, he tenido mucho.

Pero no solamente mujeres, mujeres, mujeres.

En hombres igual.

Recientemente, cuando yo inauguré el Caesars Palace de Las Vegas,

necesitaba un cómico

y encontré un chico joven

y yo dije este chico va a hacer algo. Woody Allen.

También yo puse a Dean Martin y a Jerry Lewis

en el teatro por primera vez en su vida.

(Chachachá)

Abbe Lane, oh, la adorable Abbe.

Estuvimos casados 15 años, 15 años muy felices.

Abbe Lane también tenía 18.

-Cuando viene a Barcelona,

la caravana de coches que hay desde el aeropuerto

hasta la Monumental fue increíble.

-Era una estrella del espectáculo y se adecuaba muy bien

a ese eclecticismo constante de Cugat.

Dime muy despacito cómo me quieres,

amor, amor.

Dímelo aquí juntito,

porque tú eres amor, amor.

Mira cómo me tienes

hasta que vienes para mentir.

Que yo soy en tu vida

la voz sentida del porvenir.

Ay, que me vuelvo loca

si hay en tu boca amor, amor.

Yo quiero estar contigo,

solo contigo amor, amor.

Quién sabe si mejor será

dejarlo como está.

Ay, que me vuelvo loca

si hay en tu boca amor, amor.

Abbe Lane era espectacular.

Era de una exuberancia y una gracia y una frescura...

En Italia, una gran estrella.

Había ya una prevalencia de Abbe Lane sobre Cugat

y Cugat debió de sentirse celoso

y no solamente artísticamente, sino personalmente.

Porque Abbe Lane corría por su cuenta.

Tuvimos ayer la felicidad.

Si no ha de volver

al final qué más da.

No quiero saber,

lo mismo me da,

si hoy te perderé,

cállate la verdad.

Fuimos siempre a Sudamérica, Japón.

Claro, en los Estados Unidos Xavier Cugat ha sido mi maestro

no solamente de música,

una persona que me ha ayudado mucho

en mi carrera profesional como cantante y bailarina.

En mi vida, Abbe Lane, de muchos años chachachá, mambo...

Recuerdo muchas veces trabajando juntos, actuando juntos.

-Es una mujer adorable, verdaderamente adorable.

Ya no estás más a mi lado, corazón.

En el alma solo tengo soledad.

Y si ya no puedo verte,

lo que Dios me hizo quererte

para hacerme sufrir más.

Siempre fuiste la razón de mi existir,

adorarte para mí fue religión.

En tus besos encontraba

el calor que me brindaba,

el calor de tu pasión.

Es la historia de un amor.

(Aplausos)

Yo me he casado cinco veces

y con chicas que las he presentado en mi espectáculo

como la vedette de mi espectáculo.

Ellas se aprovecharon de mí

pero yo me aproveché de ellas.

-Me llamó y me dijo

que había descubierto una murciana muy graciosa, muy descarada,

como le llamaba él,

y quería que le hiciera fotos y que le dijera si tenía fotogenia.

Ella tenía una "poitrine" bastante considerable

y el cuerpo era monísimo,

pero no era grande, no era alta, era menuda.

Tenía un físico muy bonito, muy equilibrado.

Y la cara sobre todo era graciosísima.

Cuando las vio dijo que se la llevaba a América.

-Era muy mayor ya.

Estaba quemando sus últimos cartuchos de seducción.

-Charo se fue allí con 16 y Carmen, que es su hermana, 18.

Pero con dos bolsitas así del Corte Inglés.

Allí sin nada, y así fue su hermana y Cugat a esperarlas al aeropuerto.

Y a partir de ahí las subieron, las ensayaron.

-Dios me perdone, Cugat está en el cielo.

Yo tengo la impresión, y subrayo "tengo la impresión",

que Cugat fue un oportunista

que estaba navegando entre dos aguas como Dalí.

La leyenda urbana aseguraba que Cugat era un voyeur

y se decía incluso que tenía en su casa,

era una casa lujosa en Beverly Hills,

tenía una habitación de invitados en el que había un espejo monovalente

y que podías ver por el otro lado.

-Off the record, también se le ha acusado de menorista.

Aparte de sus orgías escandalosas...

-Cada uno se lo monta como puede.

-Tengo una cadena de restaurantes mexicanos en California.

Vendo chihuahuas, vendo pipas, vendo turrones, vendo de todo.

Bombones que se venden en los cines y los teatros

que se llaman Cugats Nugats.

Yo no soy hipócrita.

El dinero me gusta.

Hay muchos que coleccionan automóviles viejos

y otros coleccionan sellos

y otros coleccionan cuadros.

A mí me gusta coleccionar dinero.

Hasta el dinero japonés me gusta.

Los yenes japoneses son muy simpáticos.

-También hay que tener en cuenta que es un hombre

que era un emigrante.

Era un hombre que llegó a Estados Unidos

para ganarse la vida.

-Y poco a poco luchando

entonces fue como yo empecé como músico

cuando me regalaron el violincito.

Empecé a rascar el violín, a rascar el violín,

y mi padre dijo que iba a ser músico.

-Y luego ya cuando tuvo la fama que tuvo prestó su imagen

y gestionó lo del restaurante.

El restaurante, siempre a reventar.

Y él no hacía nada.

Él solo había prestado la caricatura como siempre,

el perrito aquí y ya está.

En Los Ángeles era una marca.

(Ladrido)

Él tuvo un negocio de chihuahuas.

No lo llevaba él mismo, pero él prestaba su nombre.

Y la gente los compraba porque él era el primero

en lucirlos en sus conciertos y en sus viajes.

-No son como conejos.

Me dan muy pocos chihuahuas al año, 150 o 200.

No es lo suficiente para ser un gran negocio.

-A Yvonne Martínez la conoció en Hollywood

en el restaurante que tenía Xavier Cugat

y es cuando él se divorció de Charo Baeza, de su quinta mujer.

-En este final él necesitaba mantener su figura

e ir acompañado si le era posible de algunas chicas bonitas.

-Ella no quería ser cantante,

simplemente le gustaba presumir de esta belleza a su lado

y ella se aprovechaba un poco

de comprarse sus vestidos,

Yvonne tenía otros novios

y al señor Cugat si no lo respetaban,

por muy mujeriego y ojobailón que fuera, se enojaba un poquito.

Y habló con autoridades

para que esta señora se fuera a Estados Unidos y así fue.

-Cugat estuvo prácticamente nueve años viviendo en el hotel.

El símbolo era un Rolls Royce aparcado

que en la matrícula ponía Cugat.

-Puedes imaginarte la cantidad de chicas

que venían a bailar delante de Cugat para ver si Cugat se fijaba en ellas.

Me acuerdo que una de las que vino una vez fue Nina.

-Le conocí cuando tenía 21 años.

Yo cantaba en una orquesta que se llamaba Orquesta Caravana.

Y cuando entré del escenario me dijo:

"Muchacha, yo te voy a llevar a la televisión".

Y así fue.

-Y ahora, en España, en Lloret,

he encontrado una chica que es verdaderamente sensacional.

Y la he bautizado con el nombre de Nina.

-Cuando me adjudican un romance con él, primero no lo entendí.

Yo era muy joven y muy inocente además.

Él dijo algo así como que nos íbamos a casar, a vender la exclusiva

y a los seis meses nos divorciábamos y a por otra exclusiva.

Él jugaba y se divertía

y se lo pasaba bien creando ese caldo.

Se divertía.

Eso es todo.

-Carmen Pedrosa fue su puntal los tres últimos años de su vida.

-Me acuerdo que el chihuahua ya parecía también un chihuahua mayor.

Y me acuerdo siempre de esa sonrisa irónica.

Esa sonrisa de personaje que sabe que está haciendo un personaje.

Sabe que está haciendo un papel y se ríe de sí mismo.

Y está claro que esa capacidad el tipo la tenía.

-Imagínense que yo he vendido 48 millones de discos.

Cuánta gente en el mundo entero

se ha sentido contenta y feliz

bailando con mis discos, oyendo mis discos,

admirando mis orquestas.

Eso es algo que ahora me hace sentir feliz.

-Él era un tremendo promotor increíble

y que eso es difícil también.

Hay grandes músicos que no saben promover,

que no saben hacer este tipo de trabajo

y él tenía esa personalidad muy bien definida.

-Ahora más que nunca recuerdo el pasado.

Todos aquellos tiempos que yo he pasado.

Por eso, si en realidad existe la reencarnación,

yo quisiera volver a ser exactamente lo que he sido.

Experimentar todo lo que he experimentado.

Porque yo he sufrido mucha miseria, hambre,

he pasado muy buen estar, he triunfado, he fracasado,

he viajado por el mundo entero,

he dado mucha felicidad con mi música a millones de personas

y quisiera volver a hacer lo mismo.

-Fue una marca de fábrica del hedonismo latino

en el corazón de la industria del espectáculo

del showbusiness americano.

-El legado está ahí porque tuvo una influencia grande

y penetró en muchos mercados

y entró en lugares donde nadie había podido entrar

y por la puerta grande.

Por tanto, ahí hay un legado

de un trabajo que ha quedado para la historia.

-En cualquier momento las orquestas se vuelven a poner de moda,

la gente vuelve a querer ir a ver a orquestas grandes y a bailar

y a escuchar esa sonoridad gigantesca

que no tiene nada que ver con las de un grupo de rock,

con dos guitarras, una batería y un bajo, o un piano.

Como una maravilla.

(Música créditos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Xavier Cugat: "Sexo, maracas y chihuahuas"

Imprescindibles - Xavier Cugat: "Sexo, maracas y chihuahuas"

14 nov 2016

Cugat tuvo una vida de cine. Celebridad de Hollywood, Xavier Cugat participó en numerosas películas y como músico sumamente prolífico grabó una discografía casi inabarcable. Se prodigó en la televisión y sus fotos y caricaturas, aparecían sin cesar en periódicos y revistas.

Contenido disponible hasta el 31 de marzo de 2017. 

ver más sobre "Imprescindibles - Xavier Cugat: "Sexo, maracas y chihuahuas"" ver menos sobre "Imprescindibles - Xavier Cugat: "Sexo, maracas y chihuahuas""

Los últimos 331 programas de Imprescindibles

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios