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Para todos los públicos Imprescindibles - Las sin sombrero - ver ahora reproducir video 59.02 min
Transcripción completa

Todo el mundo llevaba sombrero,

era como un pronóstico de diferencia social.

Pero un buen día, a Federico, a Dalí,

a mí y a Margarita Manso, otra estudiante,

se nos ocurrió quitarnos el sombrero.

Y al atravesar la Puerta del Sol nos apedrearon,

insultándonos como si hubiéramos hecho un descubrimiento,

como Copérnico o Galileo.

Que nos llaman maricones,

creían que despojarse del sombrero

era una manifestación del tercer sexo.

(Murmullo aula)

La materia de hoy será examinable, como siempre, ¿vale?

A veces, la historia que viene en los libros,

no es la historia real,

es la historia seleccionada por un autor.

Yo he elaborado la teoría de los puntos ciegos,

eso que en los libros no se nos cuenta.

Especialmente, en los libros de literatura.

Hemos estudiado la literatura desde la Edad Media hasta el siglo XX.

Si hacéis una comparativa solo en este período,

podéis encontrar más de 200 autores, hombres.

Sin embargo, solo habéis estudiado cuatro mujeres.

La historia tiene que completarse, necesita contarse entera.

(Música)

Al final de la década de 1920 surge un grupo de intelectuales

y artistas que cambiará para siempre el panorama cultural español,

la conocida como generación del 27.

Federico García Lorca, Salvador Dalí, Luis Buñuel o Rafael Alberti,

son algunos de sus miembros más destacados.

Todos sabemos quiénes son, y la importancia de su legado.

Pero tan amplio es el conocimiento de sus miembros masculinos,

como amplio el olvido de sus figuras femeninas.

Las artistas del grupo del 27, mujeres de gran talento, entraron

sin complejos en el mundo artístico e intelectual de la época,

rompiendo las estrictas normas sociales y culturales

de una España lastrada por mentes anquilosadas.

Su obra es decisiva para entender un país que nunca las reivindicó.

Más allá de no reconocerse los méritos de las escritoras del grupo,

no hay noticia de que formaran parte de la generación del 27.

Muchas de estas mujeres habían dejado tras de sí una obra,

que siendo ecuánimes, si se compara con algún compañero de generación,

están al mismo nivel, incluso por encima de muchos de los varones

que recordamos, y sin embargo, nadie ha sabido de todas estas mujeres.

-"Probando, probando.

-Me acuerdo un día, que mi padre tenía un amigo y vino a verle.

Le dice a mis hermanos, chiquitos: '¿Qué quieres ser de mayor?'.

Me adelanté, no me preguntaba nada: 'Yo voy a ser capitán de barco'.

Dice: 'Las niñas no son nada'.

Yo le tomé un odio a aquel hombre, horrible.

¿Qué es eso de que las niñas no son nada?

Yo, desde pequeña, quería ser algo, ¿verdad?".

-La obra de Concha es una poesía muy influida, al principio mimética,

pero con una capacidad receptora grande.

De haber leído a las poetas, "Inquietudes" y "Surtidor",

sus primeros libros, son libros juveniles, un tanto inexpertos,

pero donde a veces surge la imagen. Nunca llegó a ser una vanguardista

en poesía, no experimentó con los "ismos" de la época.

Las lecturas, como cuenta que va descubriendo,

claro, estas mujeres tienen que ser autodidactas.

La influencia de Alberti es clarísima,

sobre todo en los poemas de "Mar y tierra" este es el título.

Es el libro fruto de su viaje a Argentina,

cuando ella decide irse,

una chica sola que se va a Buenos Aires.

(Ambiente callejero)

Ella entra en el ambiente bonaerense,

Buenos Aires es una ciudad con una actividad cultural muy grande,

tanto que ese libro se lo publican en Buenos Aires,

con los dibujos de Norah Borges, la hermana de Jorge Luis Borges,

y es un libro precioso.

Luego regresa a España, y se vuelve a reincorporar.

Las experiencias amorosas que ha vivido,

humanas y de amigos,

la llevan a ese libro pequeño, "Vida a vida", donde de algún modo

está detrás la historia con Altolaguirre,

pero ya hay una evolución en su lenguaje poético,

siempre dentro de una poesía que podríamos llamar clásica.

-Ellos son impresores,

los impresores de la generación del 27.

Van a publicar una serie de revistas:

"1616", "Caballo verde para la poesía", que dirigía Neruda.

Hay unas fotos estupendas que ella está con un mono azul,

en su imprenta, y verdaderamente era una casa abierta a todo el mundo.

Despierta a unos sueños que todas las mujeres querían, de libertad,

y que tiene el valor de ponerlos en práctica.

Muchas hubieran querido volar a Europa o a América, ella lo hace.

-Este romper, abrir nuevos caminos, ese vitalismo de Concha Méndez,

incluso al final, cuando todo es muy negativo, y hay mucha sombra,

dice: "Vida, y vivir" por encima de todo, cuando incluso es mayor.

(Bocina barco)

(Gaviotas)

(Sonido del mar)

(Bullicio playa)

Cuando era niña empezamos a veranear en San Sebastián.

Allí hacíamos vida de playa, sobre todo, y conocí a un chico aragonés.

Resultó Luis Buñuel, el director de cine.

Éramos de la misma edad, y nos pusimos en relaciones.

Estas relaciones duraron siete años.

-Podemos decir que aparentemente, por las relaciones, la correspondencia

que tenemos de esa época, tenían una relación estrecha los miembros

masculinos y femeninos de la generación del 27.

De hecho, emprendieron tareas juntos, colaboraron en las mismas revistas,

en "La Gaceta Literaria", "Revista de Occidente",

"Ultra", "Alfar", "Verso"...

Participaron en tareas educativas como las Misiones Pedagógicas...

Después de esto, no se entiende cómo en los manuales de historia,

en los de literatura, estas mujeres no salen con la misma frecuencia

que salen los miembros masculinos de esta generación.

-El ambiente que yo he vivido de la generación del 27,

es una cosa increíble.

Era algo único que ha habido en el mundo,

de tanto poder que hay, y tan buenos.

"Si tú, espontáneamente, me dieras un beso,

y me atrajeras, así, estrechamente,

dejándome oír en tu pecho latirte el corazón,

y un poco también la plata de tu voz,

sería glorioso.

Luego de esa plenitud, qué contenta".

Hay una alusión a Marga,

en la prensa de los años 20 que me resulta entrañable.

Se la recuerda, a ella y a su hermana Consuelo, por su aspecto.

Eran niñas a las que vestía su madre de manera bastante peculiar.

Llevaban capas, una especie de caperuzas,

y no había otras niñas como ellas en Madrid.

Eran niñas librescas, que leían muchísimo.

Leían lo mejor.

Leían las traducciones de Rabindranath Tagore

que había hecho el matrimonio Jiménez-Camprubí.

-Ella empezó muy joven,

a los 12 años ilustró el cuento que escribió su hermana Consuelo,

"El niño de oro",

eran unos dibujos de una fuerza,

de una imaginación y originalidad tremenda para una niña.

Demostraba todo un mundo interior, muy precoz al mismo tiempo.

-La obra de Marga causa furor,

porque se ve como la obra de una persona formada,

de una artista consagrada.

Sorprende, no se espera que una mujer tan joven haga lo que hace ella.

También es muy interesante cómo asistimos, a finales de los 20,

a una cierta patologización de su figura como autora.

Así, José Francés, y otros críticos, en cierto modo la virilizan.

Su talento es un talento masculino.

También lo hará Juan Ramón Jiménez, al hacer un retrato de ella

en "Españoles de tres mundos", y establece ese contraste

entre Consuelo, que es angelical, rubia, feérica,

y Marga, que es fuerte, casi virilizante.

Es sorprendente que una mujer pueda hacer lo que ella hace,

y también expresar de manera tan profunda el dolor, el desamparo.

Son ilustraciones de una gran sensualidad,

en las que juega con las nociones de fealdad,

con identidades raciales diferentes y con lo abyecto.

Son cuerpos emaciados, muy delgados...

Ella, ya muy joven trabajó con un material que otros

escultores y escultoras no usan hasta muy avanzada su vida, el granito.

Se necesita una gran maestría y una gran confianza

en la propia autoría para poder expresar a través de este material,

mucho más difícil que la escayola, que la piedra, el dolor,

que ella expresa de forma tan admirable en piezas

como "La mujer del ahorcado", en la que vemos a una mujer

que parece que está asiendo los pies del hombre que está siendo ahorcado,

y que se apoya en su hijo de corta edad,

un niño que parece de una factura racial diferente a la madre.

Es un grupo increíblemente tenso, y es quizá esta tensión

lo que más define la obra de esta niña-genio.

-Esculturas no quedaron muchas, creo que solamente sobre 17.

Ella, el último día de su vida, fue a la cantera

donde tenía su estudio, y destruyó la mayor parte de su obra.

-Cuando se trabaja con una autora o un autor que muere a destiempo,

hay que hacer un gran esfuerzo para que esa muerte no domine

todo el trabajo que haces de investigación, de análisis.

Una muerte a destiempo es algo que no se entiende,

es algo que te fuerza a buscar una interpretación,

y hay que aceptar que quizá eso no es posible.

No es posible saber a ciencia cierta

por qué una persona decide quitarse la vida.

Ella deja un diario, una serie de escritos,

yo creo que hay un componente común en esos escritos finales,

y es que reflexiona sobre un ideal de autoría,

un ideal de vida artística

que piensa que no va a poder cumplir, y al no poder cumplirse,

decide acabar con su vida.

"Tengo bastante miedo,

parece que tendré que morirme triste,

sin beso, ni corazón, ni voz de plata, ni versos.

¡Ay! imaginar, siempre imaginar.

Yo no sé si en ese momento sabré engañarme aún, o me moriré de pena".

(Ambiente callejero)

(Música animada)

"Estaban de moda, en aquella época nuestra, de juventud, los bailes.

Íbamos allí a bailar, y después íbamos al cine y todas esas cosas".

(Música animada)

Creo que se han cometido muchas injusticias.

Incluso, en la recuperación de la memoria histórica,

con ser no solo importante, sino necesaria e imprescindible,

creo que no se ha hecho todo lo que se debería.

En este punto, Josefina de la Torre,

hasta ahora ha pagado un peaje, porque hubo mucha gente

en el terreno cultural que se quedó, que no se exilió,

y que corren el grave riesgo de pasar desapercibidos,

incluso no reivindicados de una gran labor que hicieron

durante años muy duros. Si fue difícil exiliarse,

para muchos de ellos fue muy difícil quedarse.

Yo diría que

uno de los iconos de las vanguardias españolas del siglo XX.

Lo digo no solo porque así fue catalogada, sino porque si uno mira

el conjunto de la primera mitad del siglo XX,

la participación, sobre todo de las mujeres, en la vida cultural

e intelectual española, encuentra muy poquitos casos,

pero sobre todo encuentra muy pocos casos que además de ser mujer,

sean tan polifacéticas, emprendedoras y pioneras en facetas muy diversas.

Es difícil encontrar una energía tan potente,

que pueda ser tan multidisciplinar y tan eficaz, porque no eran

entretenimientos, era verdadera vocación militante la que ella tenía

por cultivar distintas facetas artísticas.

Josefina adopta el personaje de Marlene Dietrich

sin demasiado esfuerzo. Incluso físicamente llega a parecerse.

Hay algunas fotos firmadas por Marlene Dietrich dedicadas

a Josefina de la Torre, sabiendo que era quien la doblaba al castellano.

El perfil de Josefina como actriz, imagina una Marlene Dietrich

en los años 40 en el cine español.

Ella con 20 años escribe su poemario,

que la sitúa en la órbita literaria española,

y así lo recoge Gerardo Diego.

Ese reconocimiento es indiscutible.

Se podrá discutir si la nómina de los poetas del 27 incluye

a todos los que eran, si son todos los que estaban o no,

pero los que están son indiscutidos.

Que ella figure en la nómina del 34, "Antología de la poesía española"

de Gerardo Diego, como una referencia poética,

de los novísimos en aquel momento, de las vanguardias,

y que además ella sea la voz insular dentro de la generación del 27,

esto también es muy importante, es muy propio de ella,

así como Alberti es la voz del sur.

En la generación del 27, Josefina es la voz insular.

(Gaviotas, olas)

"De haber sido, sería igual que tú.

Tan cierta, que en mi recuerdo vives, rubia y pequeña,

envuelta en la tranquila claridad de tus ojos.

Si hubiera sido, igual que tú sería,

sonriente, con tu traje bordado de azucenas,

y con los brazos con que me rodeabas.

Sería tan igual a ti misma,

que como nunca ha sido, ni es, ni ya será,

te has quedado oscilando entre el sueño,

mía, prisionera en la luz aquella que he perdido".

(Olas)

Hay un poema memorable,

que ocurre justo después de la Guerra Civil, cuando se exilian

la mayoría de sus compañeros, "Mis amigos de entonces" se titula.

Es desgarrador.

Es un poema desgarrador en el que ella hace una elegía

a las relaciones que mantenían hasta ese momento, hasta antes

de la guerra todos ellos, y la pérdida, la ruptura.

La enorme fisura que supone en su vida personal,

y el dolor que le causa esa pérdida.

"Ignoro en qué ciudad y si algún día volveré a sentirme descubierta".

Esa es una llama,

es una brasa que a ella le quemó el resto del tiempo.

(Bullicio feria)

(Organillo)

(Risas)

"Me acuerdo de atardeceres en la verbena,

yo iba con amigos, cuando era joven,

y generalmente con pintores, era muy curioso.

Esta amiga, Maruja Mallo, no sé si Dalí vendría alguna vez,

nos reuníamos y nos hacíamos retratos en unas barracas.

-Hay una de un avioncito donde están Lorca, Buñuel, no sé si Dalí también.

-Yo tenía una que era Manolo tirando del burro,

y Vicente Aleixandre y yo sentados en el cochecito.

Maruja Mallo cuando pintaba, empezó a pintar más.

Primero yo la posé para 'Una muchacha en bicicleta',

y mi raqueta de tenis, que era muy bonita, también la inmortalizó".

-El mundo madrileño de los años 20,

que tiene ese lado un poco pueblerino,

y por otro lado esa enorme efervescencia, ese enorme entusiasmo

de una generación muy unida,

los pintores y los poetas van de la mano, son muy amigos,

y Maruja goza de esa confianza y tiene intimidad con todos ellos,

o con muchos de ellos.

Esa parte de la recuperación de lo popular,

del arrabal, ese mundo del extrarradio, la feria, la verbena,

de Las Vistillas en Madrid, de San Isidro...

Enseguida ella incorpora todo este mundo,

un mundo, por otro lado, dinámico, moderno, de movimiento,

ese lado que gustó tanto a los futuristas,

del movimiento, del color,

de las cosas que pasan de una manera simultánea...

Maruja juega un papel fundamental. Primero, elemento renovador por sí,

con esa enorme personalidad que ella tenía.

Y una enorme vitalidad y fuerza, gran capacidad de comunicación,

un entusiasmo que ella sabía transmitir a los demás,

creo que fue un elemento muy importante en su obra y personalidad.

Su primera gran exposición es en la revista "Occidente",

que no era un sitio destinado a exposiciones de arte,

de hecho la única exposición que va a organizar Ortega y Gasset

y su equipo es la de Maruja Mallo, que ya es muy emblemático.

Estamos hablando del año 1928.

Ella es muy consciente de que ella es parte de esa generación,

y dentro de eso, es muy consciente de que es parte de un grupo,

el sector femenino, las mujeres,

que en ese momento todavía se consideraba que su misión

en el mundo no era ni quitarse el sombrero,

ni pasearse en la calle sin sombrero,

ni probablemente exponer, y menos aún ese tipo de pintura.

(Ambiente callejero)

El origen de "Sorpresa del trigo" me brotó presenciando

la última manifestación del Primero de Mayo.

Pasaban unos señores con los ojos mirando al cielo.

María Zambrano pronunció: "Estos son los liberales".

Después una muchachada, muy decidida, con un simulacro de armas,

y yo le dije: "Son los precursores de un nuevo imperio, inédito".

Y repentinamente apareció entre el desfile un brazo que alzaba

un enorme pan, que era como una eucaristía.

Me acerqué y les dije: "¿De dónde venís?",

y me dijeron: "Venimos andando desde Tarancón".

"¿Y qué queréis?". "Pan".

-Sin exagerar, es como la gran pintora del siglo.

No le tiene nada que envidiar a una artista como Frida Kahlo,

o a una artista como Georgia O'Keeffe.

-Pasa lo que con todos los de la generación del 27, no la mencionan.

Cuando ella volvió del exilio,

al principio, nos contaba que no la reconocían, no sabían nada de ella

en España, con el éxito que había tenido en Argentina,

en Nueva York, que no la creían las cosas que contaba

de la gente que había tratado.

Neruda apenas la menciona de pasada en las "Memorias",

Dalí apenas habla de ella...

En general, hay un silencio absoluto sobre las mujeres de aquella época.

("Himno de Riego")

La libertad de la mujer en España, el avance, su condición social

no hubiera sido posible sin el fenómeno de la República,

sin la aparición del Gobierno de la República.

La República para la mujer moderna de esa época,

representó un doble despertar.

Un despertar a un marco político lleno de libertades,

que ellas mismas contribuyeron a instaurar,

y por otro lado supuso el despertar de la verdadera condición femenina.

-"Como yo iba a buscar a Maruja Mallo, en el zaguán había reuniones

de grupos de estudiantes, y era muy interesante oír a la gente.

En aquella época conocí también a Rosa Chacel,

y a Ernestina de Champourcín, una escritora muy buena, y poeta.

Nos hicimos muy amigas".

-Para mí, Ernestina de Champourcín es mi tía Nina.

Este es el punto de partida.

Empezó a ser una poeta, como ella decía, cuando yo era mayor,

es es cuando empiezo a descubrir que era una poeta importante,

que había pertenecido a la generación del 27,

empiezo a descubrir toda su historia, y la reconstruyo marcha atrás.

Me acuerdo haber visto con sorpresa, hubo una exposición suya en Madrid,

y veo en una parada de autobús un cartel, "Ernestina de Champourcín".

No es posible, mi tía Nina, ¿qué hace en un cartel en medio de la calle?

(Ambiente callejero)

Es una de las personalidades más interesantes de la generación del 27.

No hago distingos entre hombres y mujeres, generación muy brillante,

con Lorca, Cernuda, Alberti, Aleixandre, Guillén, Salinas...

Una de las personalidades más brillantes de esa generación.

Ella se inicia como discípula asumida y voluntaria de Juan Ramón Jiménez,

en quien ve al gran poeta de la modernidad, y quiere ser moderna.

Ella tiene poemas sobre jazz, sobre el baile, la velocidad...

Incluso Juan Ramón Jiménez le comenta a Juan Guerrero Ruiz

que han ido a ver a esta escultora, la Gil Roësset, y Ernestina.

Ernestina dice que ella se suicidaría a toda velocidad.

Con un coche a toda velocidad lanzado contra un precipicio o contra el mar.

Hasta en la manera de pensar la muerte,

Ernestina de Champourcín era hipermoderna.

"Se van abriendo puertas...

Un destino se cierra,

otro se abre oscuro con un poco de luz agazapada al fondo.

¿Tal vez alguna imagen perdida en la memoria?

¿Una isla con árboles entramados de flores?

Una franja de tierra que el mar ciñe celoso,

los sobres se abigarran de ciudades insólitas.

¿Cuáles abrirán sus puertas a ese nacer distinto?

Nadie pregunta nada,

y surge la sorpresa...

La singularidad de Ernestina de Champourcín es su exilio continuo.

Es un caso muy distinto a la Chacel,

muy distinto a Maruja Mallo.

Ella tiene un libro que se llama "Primer exilio",

está muy bien titulado, porque exilios tiene muchos.

Tiene un propio exilio en su casa,

la familia aristocrática que de pronto se encuentra

con una hija que les ha salido republicana.

Dentro de la propia historia de la República, ella pertenece

a Izquierda Republicana, partido casi de cuadro que una vez en el exilio,

se encuentra en franca soledad y casi sin auxilio.

Luego, en México tiene el exilio natural,

pero luego muere su marido, de manera que después del año 47 o 48,

ella sufre un exilio de todo tipo,

y eso la lleva a una crisis de tipo anímico-espiritual,

que hace resurgir en ella la idea de un poema religioso.

Un poema religioso que ella ve como la comunicación más directa con Dios.

Eso le hace derivar hacia el Opus Dei, que es donde ella termina.

Y hasta los años 70 no regresa a España, pero cuando regresa,

ve también, aparte de a Carmen Conde y Vicente Aleixandre,

a Rafael Alberti, que también ha vuelto,

a Rosa Chacel, Maruja Mallo...

pero está exiliada dentro de los que han vuelto de ese exilio.

Ella encuentra paredes, y el tema de la pared,

los límites impuestos no por uno mismo, sino por los otros,

especialmente por la familia o por la sociedad,

ella los tematiza de una manera interesante,

diciendo que la página no puede ser una pared.

La página para ella es la libertad.

(Murmullo)

"Cuando hacía antologías Gerardo Diego, nos excluía a las mujeres.

Yo le dije un día: 'Tú nos excluirás, pero yo debajo

de la falda llevo un pantalón, así es que ya'.

La verdad que me era antipático, no se puede hacer eso".

-Los del 27, a todas las mujeres,

tampoco las consideraban tanto, vamos a ser justos.

Las tuvieron un poco...

Tú sabes que cuando se hace la antología de Gerardo Diego,

en la primera no hay ninguna mujer.

En la del 32 y en la del 34 entran Ernestina y Josefina de la Torre,

pero muchos se imponen, no quieren que estén. Concha Méndez, no.

Y luego ha habido antologías donde no las incluían.

-"Un día el entrar en la granja El Henar, el café,

me encuentro a Federico García Lorca, estaba con Manuel Altolaguirre.

Federico nos presentó.

Manolo se había ganado en París la vida con la imprenta,

entonces conoció a Picasso y a todas estas gentes.

Yo pensé: 'En la imprenta de este, a ver si aprendo imprenta,

mientras me sale otra chamba, me case o lo que sea,

voy a aprender imprenta con este.

Se hace una revista, 'Héroe'.

El primer número es de Manuel Altolaguirre, en 1931.

El segundo es de Rosa Chacel".

-Era una figura simplemente deslumbrante.

Si tuviera que usar una palabra para calificarla,

tendría que usar la palabra "deslumbrante".

En todos los sentidos.

Desde el punto de vista de su obra literaria...

Entrar en el mundo de Rosa Chacel era entrar por las puertas sagradas.

Cuando Rosa Chacel escribe "Teresa", en la España de los años 30,

tiene un propósito y un mensaje muy claros

sobre el papel de la mujer, y la capacidad de la mujer

para transformar un estado social determinado, y una escala de valores.

Con la peculiaridad de que fue escrita en una encrucijada histórica,

con todo lo que supuso la Segunda República para desencajonar

o liberar a la mujer, en su escena íntima, personal,

en su papel o en su peso social, también.

María Zambrano y Rosa Chacel, siendo unas pipiolas,

seguían a Ortega e iban a sus tertulias en "Revista de Occidente",

o a sus clases en la Universidad de Madrid,

estaban mucho más preparadas para encarrilar los tiempos que se venían,

que algunos otros que después figuran en las historias de la literatura

como nombres indiscutibles de la nómina del 27.

La nómina de una generación, ¿cómo se juzga o cómo se valora?

¿A partir de lo que un historiador dijo, escribió o sentó?

O a partir de lo que produjo esa persona.

Y desde el punto de vista personal,

lógicamente su relación con María Zambrano, con Cernuda,

con Alberti, con María Teresa,

estuvieron ahí.

-"Me levanto si quiero, y si no quiero, no me levanto.

Dramatizando esa posibilidad conflictiva, me levanto o no,

¿tendré fuerzas para levantarme?

Puedo seguir aquí indefinidamente. ¿Qué pasa si sigo aquí?

No pasa nada, pero no soy capaz".

-Rosa Chacel se desvinculaba mucho de la línea lacrimógena

en todos los aspectos, incluido el exilio.

Ella decía, lógicamente,

el dolor del fracaso de un proyecto,

que sería el que supuso la Primera República, eso es innegable,

la sensación de fracaso o derrota.

Pero no hubo jamás nostalgia.

Nostalgia de volver y todo eso, no.

Porque la España victoriosa no era la España de ella,

y a esa España ella no quiso volver, nunca.

Y al ser una persona muy sincera,

le dio una imagen que no era a mi modo de ver verdadera

de ella como persona exigente...

Era una persona que si alguien le decía una tontería,

no tenía ningún prejuicio en decir: "Eso es una solemne tontería",

o cosas así.

(Avión)

(Disparos, explosiones)

"Y ya empieza la infamia, una cosa horrible, la de los 'paseos'.

Los 'paseos' era que las derechas mataban gentes de izquierdas,

y las izquierdas, gente de derechas.

Les sacaban de las casas, les detenían o lo que fuera,

los llevaban 'de paseo', y los fusilaban.

Era tan monstruoso, que era una cosa horrible".

(Sirena, explosiones)

"Empiezan los bombardeos en Madrid".

(Explosiones)

(Disparos)

(Sirena)

"A pesar de los bombardeos, se forma el Congreso

de Escritores Internacionales. Nos reunimos los escritores,

y formamos una alianza antifascista".

-María Teresa León juega un papel importantísimo como secretaria

de la Alianza de Escritores Antifascistas,

y como una de las principales artífices del lanzamiento

del Segundo Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura.

Se recorre medio mundo, y lucha porque triunfe ese Segundo Congreso,

incluso tiene una entrevista con Stalin.

La entrevista de María Teresa León y Rafael con Stalin

fue de dos horas y cuarto,

y lo convence de que tienen que venir los escritores revolucionarios

a Madrid, a la Madrid sitiada...

(HABLA EN RUSO)

-Si tengo que resumir la personalidad literaria de María Teresa,

me acuerdo por una parte de su labor como memorialista,

porque me parece que "Memoria de la melancolía" es uno de los grandes

libros de la literatura española contemporánea y de la del 27.

Quien quiera hacerse idea de lo que significó la España de la República,

desde el punto de vista de una mujer,

lo unida que iba la libertad de una mujer con la libertad republicana...

Quien quiera hacerse idea de lo que significó la guerra,

de lo que significó el exilio,

desde luego tiene que leer "Memoria de la melancolía".

Me gusta mucho también "La historia tiene la palabra",

donde dejó memoria de todos los esfuerzos de la República

en su afán por defender la cultura y el patrimonio español,

durante los años dificilísimos de la guerra.

Me parece también que María Teresa es una novelista de mucho interés.

Recuerdo con especial gusto una de las novelas que publicó en el exilio,

que se llama "Juego limpio", en la que reconstruye todo el mundo

de la Alianza de Intelectuales Antifascistas,

la labor de la gente en la cultura en la Guerra Civil,

y muy en concreto, en las guerrillas del teatro.

Cómo se involucró ella y mucha gente de la cultura en comprometer

la cultura con la causa de la libertad.

-"Hombro con hombro, unidos todos, hasta acabar...".

"En el Madrid sitiado, en agosto de 1937,

en la Alianza de Intelectuales hicimos el primer homenaje

que se hizo a Federico muerto.

Representamos 'Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín'.

Yo era Belisa, y el pintor Santiago Ontañón era don Perlimplín.

Son recuerdos tristes.

Ha pasado el tiempo,

ahora todavía pensamos que pobre Federico.

No puede estar con nosotros, no puede aparecer con su chistera divertida,

quitársela, y que vuele una paloma".

-Buena parte de su liberación como escritora tuvo que ver también

con un compromiso político. Su mirada es política y poética,

y creo que esa vinculación viene de la necesidad de unir

su conciencia de mujer con su compromiso político.

-Era una mujer de una gran importancia, pero muy desconocida,

tapada, olvidada.

En una de las obras que hizo Alberti entonces, "El hombre deshabitado",

se dice aquello de: "Una paloma blanca duerme en la nieve.

Quisiera despertarse, pero no puede. ¡Ay!, pero no puede".

Yo creo que ahora se oía desde la Puerta del Sol: "Sí se puede".

Se puede despertar esa paloma blanca,

y se puede comentar objetivamente lo que supuso la historia,

y la trayectoria política, cultural y feminista de María Teresa León Goyri.

(Avión)

(HABLA EN FRANCÉS)

(Camión)

(Disparos, explosiones)

(Avión)

"Pero claro, tantas cosas que perdí en Madrid cuando dejé mi casa,

como pensaba volver, ¿cómo iba yo a creer que no iba a volver nunca más?

A verlo aquello.

Qué cosa, ¿eh?"

(Bocina barco)

(Bullicio)

"En el barco mi hija se contagia.

Se nos pone enferma, y llegamos a Cuba con ella mal.

Con la niña enferma, nos quedamos en un hotel.

María Zambrano estaba también en Cuba.

Me telefonea y me dice que vaya a cenar con ella.

Su marido ha tenido que salir, que si quiero ir a cenar con ella.

Esta mujer es filósofa.

Y alumna de Ortega y Gasset, el filósofo español.

Para él es una mujer predilecta, dice que no hay ningún discípulo

que tenga la inteligencia de ella, él me lo dijo a mí una vez".

-Zambrano es una de las principales pensadoras españolas del XX.

Escribía en igualdad de condiciones que el resto de sus compañeros,

en "Revista de Occidente", publicaba libros, participaba en tertulias...

-El pensamiento de María Zambrano pertenece a una cierta tradición,

que surge a finales del XIX y principios del XX,

se conoce con el nombre de vitalismo.

Busca la aplicación de la filosofía como método o camino de vida,

como una razón que utilice el hombre para poder vivir,

es decir, una razón práctica, una ética, una forma de vida.

Para María Zambrano, la realidad no se da en ideas,

antes de darse plenamente en ideas o conceptos, se da en un sentir.

Esto lo retoma de Unamuno.

Ortega piensa que la realidad se traduce en conceptos, en ideas.

María Zambrano, sin embargo,

practica una filosofía mucho más intuitiva.

-La escritura de María Zambrano parece dicha, vocalizada.

Parece como si fuera una confidencia,

al oído del lector.

Como si ella hablara. Ella habla. No escribe, habla.

Lo que pasa es que está escrito.

Pero la inmediatez de su escritura parece como si fuera una voz.

Este punto le acerca al poeta, al novelista, al místico,

y posiblemente a la "lege" del filósofo estricto.

Ella en aquel momento está casada,

y cuando estalla la Guerra Civil, ellos están en el extranjero.

Cuando los republicanos empiezan a perder la guerra,

María Zambrano y su marido vuelven a España cuando los intelectuales

salen de ella, y vuelve a España porque cree que España la necesita.

La historia de España para María es la historia de la resistencia.

De la resistencia del espíritu libre, autónomo,

que nunca ha podido desarrollarse porque siempre las circunstancias

históricas han sido superiores a la realidad, y se han impuesto a ella.

Ella espera que llegue el momento de la utopía,

porque el concepto de utopía es para ella muy interesante,

que transmite a sus alumnos en México, en Chile, en Cuba,

y todos ellos lo recuerdan como aquel espacio mental

donde se puede vivir en paz, en libertad y en tranquilidad moral.

-Ella es consciente de que su propia generación

es la que protagonizó el gran cambio de España.

Y ella es consciente de que esa generación pagó

muy caro ese intento, ese sueño, ella más tarde lo llamará "delirio",

de una España libre y progresista.

-"Estamos haciendo algo muy diferente a lo que se hace en biografías.

(RÍEN)

¿Sabes qué pasa? Si yo pienso en una biografía mía,

tengo una sensación muy rara. Mejor no pienso en eso,

sino en contar, relatar anécdotas y cosas.

Si no, me parece que me ha salido bigote.

No sé por qué, se pone uno serio,

y yo siempre que está la gente en plan serio,

me siento como si tuviera bigote,

'qué barbaridad, lo que me está pasando a mí...'.

Qué cosa, ¿verdad?". (RÍEN)

(Música)

El hecho de ser exiliado, conlleva durante 40 años de dictadura,

la marginación, el silencio, la postergación de todos estos autores.

Pero en el caso de las mujeres, es aún peor.

Porque al hecho de ser exiliadas se une el hecho de ser mujeres.

Significa la inexistencia total en la historia de la literatura

de su siglo, de su época,

-A veces los silencios son más peligrosos que las balas del enemigo.

Ahí desaparece una generación de mujeres que es la generación de oro

de las mujeres en España, con ellos, que fueron la generación de plata.

-La nueva generación de la democracia,

las primeras mujeres de la generación de la democracia,

sentimos curiosidad por saber qué había pasado antes de Franco.

Y nos encontramos con la agradable y emocionante sorpresa

de que había habido mujeres rompedoras, transgresoras,

valientes, luchadoras,

que habían conseguido cotas de libertad,

mucho más amplias que las que teníamos en ese momento en España.

Eso me permitió reconciliarme con la historia de mi país.

-¿Habéis terminado?

Entonces, voy a pasar a recogerlos, ¿vale?

Marco, el tuyo.

Marcos, el tuyo.

Y José Antonio, el tuyo. ¿Has terminado?

Muy bien, ya los tenemos todos.

¿No están todos?

¿Falta alguien?

-Mujeres. -¿Quiénes?

-Mujeres. -¿Qué mujeres?

-Nosotras.

¿Vosotras faltáis? ¿Quiénes sois, que no lo veo claro?

¿Quiénes sois?

Compañeros, así se construye la historia.

(Música créditos)

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Imprescindibles - Las sin sombrero

09 oct 2015

En España, el año 1927 está asociado a la generación de artistas e intelectuales más fecunda del siglo XX. La denominada Generación del 27 se ha convertido en una de las marcas artísticas más reconocidas que identifica un momento crucial (1923-1936) en la historia cultural y social del país. El hecho de formar parte de esta Generación ha permitido que sus integrantes oficiales, entre los que se encuentran Federico García Lorca, Luís Buñuel, Salvador Dalí, Rafael Alberti o Luis Cernuda, hayan gozado de popularidad y hayan sido objeto de atención nacional e internacional.

Pero este reconocimiento solo existe hacia ellos, aunque en esta explosión creativa también había mujeres: surgió la que fuera la primera generación de mujeres que entró sin complejos en el mundo artístico.

Mujeres de gran talento, que compartieron entre ellas amistad, reflexiones y vivencias y que influyeron de forma decisiva en el arte y pensamiento español y, en algunos casos, debido a su producción en el exilio, en los estilos y géneros de artistas internacionales. La Guerra Civil supuso el fin de esa Generación, pero en el caso de ellas supuso también su condena al olvido.

Reconstituida la democracia, los nombres de sus colegas fueron recuperados y ensalzados, mientras que los de ellas permanecieron en silencio, perdiendo su lugar, de pleno derecho, dentro del relato oficial de la Generación del 27 y por consiguiente en la historia. María Teresa León, Ernestina de Champourcín, Rosa Chacel, Concha Méndez, Josefina de la Torre, María Zambrano, Maruja Mallo y Marga Gil Roësset son una representación de estas creadoras.

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