Dirigido por: Ana María Peláez

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

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Para todos los públicos Imprescindibles - Jardiel Poncela - ver ahora
Transcripción completa

¡En este momento, llegan a nuestro nido de arte

el aplaudido comediógrafo Enrique Jardiel Poncela!

(Aplausos)

¡Acompañado de la bellísima estrella Marta Flores!

(Música)

Me río de todo porque todo es risible.

Me río de mí mismo porque formo parte de ese todo.

Y me río...

Qué vergüenza me da confesarlo.

Pero es la verdad y no hay remedio.

Me río de ustedes también, amigos míos.

-¡También acabo de descubrir, entre las relevantes figuras

que se encuentran entre nosotros, el destacado galán Luis Prende!

(Música)

Jardiel Poncela caía bien porque era un hombre bueno.

-En aquel tiempo, cuando le conocía, me fascinaba.

-Era mucho más serio de lo que la gente suponía,

y, como padre, muy duro.

-Creo que tenía una personalidad atractiva,

y que era una de esas personas que, en una reunión,

no pasan inadvertidas.

-Me parecía una personalidad poderosa.

-Bajito, muy brillante en su diálogo,

y, sobre todo, divertido.

Te morías de risa con él.

-Lo estoy viendo todavía perfectamente.

Su mirada, un poco absorta, cariñosa, con ternura.

-Un hombre con un enorme sentido del humor.

Con mucha gracia espontánea y personal.

Y al mismo tiempo estaba amargadísimo.

-No se parecía a nadie, no.

A nadie.

(Risas, aplausos)

-Mi posición es, pues, la de ayer. La de mañana, la de siempre.

Risa frente a la verdad.

¿Que el fondo del corazón humano es negro? Risa.

¿Que no hay nada en este mundo, ni lo más puro,

que no se doblegue al dinero? Risa y risa.

Hay que descubrir la verdad, cogerla de improviso,

mirarla a la cara sin pestañear, como miramos la factura del gas.

Y cuando contemplemos ese semblante repulsivo, a reír.

A reír hasta hartarse.

-Ahora sube a verte el doctor Ansúrez.

-¿Ansúrez? ¡Es un besugo que no sabe ni jota de medicina!

(RÍE)

Verás cómo dice que lo que tengo es reúma.

-Yo creo que el humor es completamente actual.

Yo he trabajado en infinidad de funciones de obras de él,

y el público responde maravillosamente.

-Vi morir a toda la familia. Y si Pepe se muere...

Comprenderá que no haré una excepción con Pepe.

-Lo entienden. -¿Si lo entienden? Muchísimo.

-¡Esto es reúma!

(RÍE)

-¡Va a ser la muerte más alegre del mundo!

-Estuve haciendo 'Los habitantes de la casa deshabitada' de él.

-¡Al primero que salga, le sacudo bien sacudido!

¡Ay!

-17 meses.

17 meses. Pusieron una placa y todo el ayuntamiento.

-Un récord.

-La obra que más tiempo había estado en el teatro español.

-¡Ah!

¡Que no tiene cabeza, Gregorio!

-Es un autor de esos intuitivos que es outsider,

está al margen de modas, de tendencias; es él mismo.

-¡El esquelético!

(Conversaciones superpuestas)

-Para mí, es uno de los grades del teatro español

de todos los tiempos.

-"Mi infancia fue una infancia feliz.

Hijo de un padre bueno; por afición, político;

de oficio, periodista; informador en las Cortes,

fundador del Partido Socialista.

Mi temperamento, idéntico en cuanto apasionado al paterno:

extremado y ardiente.

De ahí brota toda mi creación personal.

Mi madre, artista; inteligente al mismo tiempo que sensible,

capaz de hacer compatible la obligación doméstica

y la profesional dirigiendo el hogar sin dejar la pintura".

-Uno de mis cuadros favoritos, el titulado 'Mis muñecos'.

Se ve el amor que siente por ellos.

Sobre todo la figura de Enrique

está maravillosamente captada.

Era un niño muy inteligente.

La madre siempre tuvo una preocupación por su educación

y por su futuro tremenda, hasta que se muere.

Ella le corregía todo constantemente.

Yo creo que fue una mujer rígida en la educación de los hijos.

Porque a las hijas también las inculcó

que las mujeres tenían que estudiar y tener una carrera.

Tanto el padre como la madre les dieron una educación progresista.

-Cuando él está mal, cuando ya no está la madre,

cada vez que está mal, cada vez que está agobiado,

cogía el coche y se iba a la tumba de la madre en Quinto de Ebro.

-Ella rompe despiadadamente la mayor parte de las cosas

que él escribe cuando es joven. -Es muy crítica con él.

-Sin mirar si está bien o mal.

Pero le da un sentido de perfeccionismo, de depuración,

que luego utiliza.

(Teclas)

¿Cómo se despertó su vocación literaria?

Mi vocación literaria debió despertar después de llamarla muchas veces.

-Y quiere crear un mundo distinto, un mundo que está marcado, creo,

por dos influencias fundamentales.

Por una parte, la influencia de Ramón Gómez de la Serna,

que es el padre de la vanguardia española,

con su capacidad de insistir en el mundo de lo inverosímil,

de lo irreal, de lo fantástico, de la alegría.

Y por otra parte, la influencia de la obra

de Ortega y Gasset, la deshumanización del arte.

(Música)

Jardiel coge de Oscar Wilde el diálogo cínico, ingenioso,

moderno; los aforismos del mundo anglosajón.

Y el ambiente de personajes aristocráticos,

pero a un tiempo inverosímiles, ilógicos.

(Risas)

¿Le molestó a usted el tiro?

-Me produjo más bien una sensación agradable.

(Risas)

Escribir es como amar. Primero, gozo delirante;

después, goce mecánico; y al final, sufrimiento.

Pero escribir y amar dan una razón y un porqué a nuestra vida.

Y por eso se escribe, por eso se ama.

A pesar de todo.

-"Yo he hecho soñar al público.

La humanidad es vulgar,

pero el artista está en la obligación de hacerla soñar".

-Muy divertido Jardiel.

Me parece un comediógrafo de una talla excepcional.

Y como dominador de la carpintería teatral,

a la altura de los grandes dramaturgos

de la época en su momento. A la altura de Pirandello.

-"Releí lo hecho, no me gustó, y lo rompí y volví a empezar.

Releí lo empezado, no me gustó, lo rompí y comencé de nuevo".

-'La tournée de Dios'.

Recuerdo cuando lo leí hace muchos años,

que él tenía 16 o 17 años, me escandalizó.

Me dije: "Coño, qué atrevido".

-Él consideraba que era su mejor novela.

Sin lugar a dudas.

-"Me entregué de lleno furiosamente a estas cuatro tareas:

escribir cuartillas, releer lo escrito,

torcer el gesto, romper cuartillas".

-'La tournée de Dios' es una novela excepcional.

Además, aconsejaría leerla en el momento actual,

porque está llena de referencias al mundo cotidiano.

Es muy moderna, tanto en su tipografía,

como en la estructura, como en la ideología;

y plantea cuestiones muy patentes en la sociedad actual.

-"Encontré sobre la mesa el prólogo de 'Usted tiene ojos de mujer fatal'.

Y debajo de la mesa, un cesto lleno de papeles rotos.

Guardé el cesto con papeles rotos de recuerdo,

y rompí de nuevo el prólogo de la obra".

-Jardiel fue un transgresor, obviamente, en su humor,

en su forma de escribir, tanto en lo sexual

como en lo teológico. -Modernísimo.

Muy adelantado a su época, y por eso pagó ese adelanto.

-El único defecto que le encuentro es que a veces es un poco acartonado,

porque son juegos de palabras muy intelectuales.

Es la crítica que yo le haría desde hoy, desde el siglo XXI.

-"El prólogo quedó ultimado.

Me dejó jadeante y sudoroso como un caballo de carreras.

Cuando se serenaron mis pulmones y me hube enjugado el sudor,

ataqué el primer acto".

"En Hollywood, todo el mundo viste como quiere y no hay opinión ajena.

Se trasnocha como en Madrid y se madruga como en Burgos.

Trabaja todo el mundo y todos parecen no hacer nada.

En Hollywood, el amor es gratuito. En Hollywood, un criado cuesta

ochenta veces más caro que la amante más cara.

El que no tiene automóvil usa patines.

Y Hollywood es una ciudad con una rubia por habitante

y una playa para cada mil".

-Cuando llega el cine sonoro,

Hollywood había sido el rey mundo del cine,

encuentra un problema lingüístico, hasta el punto de haber protestas.

En París, concretamente, el público incendia un cine

porque estaba la película hablada en inglés.

Se sintieron estafados y prendieron fuego a un cine.

Y en España hubo rotura de sillas, protestas...

-Eran producciones muy modestas.

Producciones Fox para el mercado español.

-Angelina, ¿a qué esta espera?

-¿Por qué, Germán? -¡El loro es un tesoro!

¡Y el mono, una maravilla! ¡Creo que habla!

-Salían los actores principales americanos por la puerta del estudio

a las ocho de la tarde, y allí, al fondo,

por una puerta lateral pequeña, entraban los actores españoles

con su maleta para rodar por la noche la versión doblada.

-Se aprovechan los planos generales de multitudes y eso.

Pero los planos donde la gente habla son los españoles que doblan.

Tienen su segunda categoría.

-El mundo americano influye mucho en la obra de Jardiel.

Sobre todo porque América, en esa época,

para los escritores de los años veinte,

era el sueño americano. La fascinación, sobre todo,

del cine de Hollywood: un mundo fantástico, imaginativo,

que no existía en España.

Cuando él llega con Gregorio Martínez Sierra,

con Catalina Bárcena, con Ramón Novarro,

con Edgar Neville,

se siente sumergido y feliz en ese mundo.

Conoce a Chaplin, a Cole Porter...

Todo ese mundo va a aflorar en sus obras de teatro.

Pero poco a poco, y eso se ve también en su poesía,

Jardiel se va desencantando de Hollywood y de América.

-Llegan a Hollywood, y lo primero que encuentran

es que pueden alquilar un chalé con jardín y con piscina.

Y mayordomo.

A mí me da la sensación que es un poco

lo de los humildes paletos que llegan a la ciudad dorada.

Él, que era muy bajito, pero bajito, bajito,

le gustaba ir acompañado de José Nieto

y de Julio Peña, que eran hombres altos,

altos para la media española.

Jardiel, que era muy mujeriego,

cuando le gustaba una chica, les decía a ellos dos

que la hablaran y le dijeran: "Ese señor tan bajito

es muy rico y quiere salir con usted".

-"En Hollywood, estoy trabajando en la adaptación de mi obra en verso

'Angelina o el honor de un brigadier'.

Por primera vez en la producción en español,

me han dejado de responsable y obrero absoluto.

Adaptación, guion y dirección.

También superviso la música, y la dirección del vestuario,

y los decorados.

No me importa hincar el hombro con tal que salga como yo quiero".

-Podemos decir sin temor a equivocarnos,

no es una suposición, es un hecho verosímil,

que él fue el verdadero director de la película.

La protagonista va a ser Rosita Díaz Gimeno,

que era una actriz muy popular

en la época del cine republicano español.

-Rosita era una mujer moderna, liberal.

Era la antípoda de Imperio Argentina, que era una mujer tradicional.

'Nobleza baturra'.

La España rural, fidelidad, la virginidad, etc.

He traído una carta de Rosita Díaz Gimeno

hablándome del rodaje de Jardiel.

"La compañía de Jardiel Poncela era inefable.

Su humor, fino y maravilloso.

Y su imaginación apenas asoma en sus obras escritas

por el continuo de su genial sentido de lo cómico

y lo alegre de su charla y conversación.

Recuerdo que Jardiel rehusó a estudiar los menús en inglés,

y sistemáticamente, a mediodía y de noche,

para cenar pedía 'ham and eggs and coffee',

huevos con jamón y café, durante su visita a los restaurantes

durante su estancia en California".

-Fue un triunfo porque él hizo lo que quiso realmente.

Y naturalmente, eso le convirtió en el gran triunfador

de todos esos españoles que estuvieron en Hollywood.

-Yo sé que le hiciste un roto a Maroto en plena cara

que a poco chafa a Maroto el abrazo de Vergara.

-Sin duda alguna, 'Angelina', aparte de la singularidad

de haberse rodado en Hollywood de esa manera,

es una de las mejores películas españolas de los años treinta.

De la época del cine republicano.

-He aquí cómo los dos llegamos al fin a esposos.

-Y así seremos dichosos, en paz en gracia de Dios.

-El cine es un reptil perforado que te aprieta entre sus anillos

impidiéndote moverte.

El cine en España, incluso en Hollywood,

es el microbio más nocivo que puede encontrar en su camino

un escritor verdadero.

-He aquí la primera carta escrita en un papel con orla de luto

y con una pluma de las que se enganchan

de vez en cuando en el papel sembrándolo de gotitas de tinta.

Caballero, lo que usted dice en el papel de esta mañana

de la habitación esa que no se cita está en mi casa.

He visto su anuncio, y en el acto, sin saber tampoco por qué,

he sentido hacia usted una brusca simpatía.

Anda, me ha caído un borrón.

-"El verdadero escritor no tiene ni tendrá nada que hacer en el cine

mientras no asuma en sí los cuatro oficios: escribir, dirigir,

supervisar el set y supervisar el montaje.

En el último mes de estancia en California,

cenando una noche con Charlot, su novia y Pepe López Rubio,

tuve la satisfacción íntima de oírle decir a Chaplin

que su idea acerca del cine era como la mía.

Algo demostrado en su singular carrera de escritor,

director, actor, supervisor".

Yo me inhibo de responsabilidad. Quien quiera polémica,

puede escribir sus protestas en inglés

a Mr. Charles Spencer Chaplin, 'Charlot'.

Beverly Hills, Hollywood, California, USA.

Y esperar respuesta.

-Jardiel es un antecesor en España

de la estética, de la estructura, del storyboard,

y también de este otro tipo de comedia

tan practicado por Ernst Lubitsch, por Gregory La Cava,

esa comedia de situación, la screwball comedy.

Se refleja en todas sus obras,

en esa unión entre un mundo de aristocracia elegante,

cínica, despegada de la realidad.

-¿Sabes eso de que fue amigo de Groucho?

Yo he oído a mi madre que eran amigos.

-La relación personal, no tengo... -Sé que conoció a Chaplin.

-Yo pienso que Hollywood no era tan grande

como imaginamos. Él está ahí en el año 34-35,

en que se está haciendo 'Sopa de ganso',

'Una noche en la ópera', las películas clave de los Marx.

Y estarían rodando en el plató de al lado.

-Claro. -Y hay recursos que te lo recuerdan.

Los criados que escuchan detrás de la puerta en los 'Corazones',

y cuando se abre la puerta, cuando el doctor abre la puerta,

caen todos en fila, es el camarote de los hermanos Marx.

Son recursos muy semejantes. -Sí.

-Muy hardylescos o muy marxianos,

como lo queramos llamar desde los dos puntos de vista.

(Murmullos)

El autor teatral que no es artista se dirige al público existente.

El autor teatral que es realmente artista

crea para un público que no existe aún.

Yo no comprendo el teatro sin fantasía.

Si la realidad la tenemos a diario en la propia vida.

¿Por qué verla en escena? Y cuido los montajes escenográficos.

Todo con la mayor meticulosidad.

El primer actor de mi elenco es la disciplina.

La disciplina es la vedette que tiene menos nervios.

-¿Cómo se portaba en los días en torno a un estreno

de alguna de sus obras? -Muy nervioso.

No comía nada. Adelgazaba muchísimo.

Estaba pendiente de todo. Hacía de protagonista,

hacía luces... Todo lo hacía él. Hasta los trucos.

Vivía en el teatro y no existía nada más que eso.

Él no se preocupaba de comer, adelgazaba mucho.

Era muy nervioso. Luego, generalmente, se quedaba afónico.

Los nervios le atacaban la garganta. Se quedaba afónico.

-Esta es. Aguarde a que la limpie, que si no se va a poner usted tibia.

(Risas)

Así. Y espere a ver si se hunde,

porque las hay que fallan.

(Risas)

Demasiado moderno. -Demasiado moderno.

Demasiado fuera de su época. Tan moderno que ahora no choca.

-Lo sigue siendo. -Lo sigue siendo, claro.

-Me pregunto si no puedes irte a San Sebastián mañana por la noche.

O una noche cualquiera que no sea la de hoy precisamente.

-¿Por qué esta noche no he de irme a San Sebastián?

-¡Porque esta noche van a llegar ladrones!

-Yo me considero una especialista.

Entiendo muy bien el idioma de Jardiel.

-¿Por qué vengo? Porque me lo ha mandado.

¿Quién? La señora. ¿Que qué traigo?

La cena de la señora porque tiene que vigilar.

¿Que por qué cena vigilando? Porque no va a vigilar sin cenar.

¿Le parece mal que vigile? A mí también.

Pero ¿podemos remediarlo? No.

-A mí se me da de bien...

Porque ahí no hay que hacerte la graciosa.

Hay que decir el texto muy convencida de lo que estás diciendo,

que ya hará gracia.

-Lo que nos hace falta es gente lista. ¡Ahí os quedáis!

¿Sí? ¿El qué? ¿No decíais nada? ¿No? ¡Ah, bueno, por eso!

(Risas)

Yo tenía cosas muy claras que había que hacerlo en serio,

es decir, no montar chistes, sino desde la verdad.

-González, no empiece con sus pollinadas, que me sofoca.

-Me dijo usted una vez que cuando los muchachos se hubiesen casado...

-Le dije eso una vez, ¿verdad? -¿Se le ha olvidado?

-¡No, por Dios! ¡Cómo se me iba a olvidar!

No me acordaba.

-Como era una burla de un melodrama,

quería que tuviera un fondo real.

Blanca llegaba a llorar con lágrimas y todo.

Era maravilloso, porque cuantas más lágrimas caían

más risa producía.

-Quince años esperando a que usted se decida.

Quince años admirándola.

-Cuatro siglos hace que la gente admira la Torre de Pisa,

amigo González.

-Parece como si Jardiel se hubiera avanzado a su tiempo.

Escribiendo para actores que no existían en ese momento.

Para espectadores que no existían en ese momento.

Para críticos que no eran los de su época.

Sino los del futuro.

O los de otro país o los de otra realidad

bastante más avanzada teatralmente que la España de esos años.

-¡No son vuestros maridos! ¡Son nuestros hermanos!

-¿Quién lo dice, el tío Florencio? ¡Un licenciado en presidio!

(Gritos)

-¿Qué te propones, acabar de matar a tu madre?

-¡No me ha matado! ¡Aún vivo! ¡A mí es difícil matarme!

-Fue de las obras más censuradas.

Por lo del incesto, claro.

Para la época era como: "¿Qué has hecho?".

-No se atreve a entrar aquí porque le sacuden estos.

-¿Que le sacuden? -Sí, señora.

-Él era ideal para trabajar en un teatro público,

como jefe de un teatro público. Y es lo que creo que le faltó.

Le faltó el apoyo del Estado, pero el apoyo incondicional.

¿Qué necesitas? Pues toma.

Y le faltó que el mundo teatral de su momento

estuviera a su altura.

-¡No he perdido pero me voy!

¿Lo ves? ¿Lo ves?

¡Es cosa suya! -¡No te marches, tenemos que hablar!

-Sus obras son un auténtico mecanismo de relojería.

De hecho, muchas de ellas tienen una base de trama de misterio,

de suspense, y el suspense tiene que desencadenarse al final.

Tiene que solucionarse. Funciona como Hitchcock.

Hay que emplear un sistema de cajas chinas

que vayan desmontándose una tras otra para dar la clave final.

-El teatro para él era una cosa... Lo tenía perfectamente en su cabeza.

Explicaba exactamente por qué quería que la puerta estuviera aquí,

que abriera para adentro o para afuera,

que tuviera una mirilla. Y así funcionaba muy bien.

(Música)

-Esa idea de un teatro total, de que el cine hace cosas

que el teatro no puede, pero debiera poder hacer,

porque si lo hace el cine debemos hacerlo.

Pero con un problema grave: lo económico.

Jardiel siempre estaba con esa agonía

de que gana dinero cuando se pone de empresario,

pero luego lo pierde todo.

No tiene más remedio que no olvidar lo comercial.

(Música)

¿Se encuentra usted bien, señorito? (LOS DOS) -¿Qué es esto?

¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?

-Estás aquí, en casa, conmigo. -¿Contigo?

Es verdad, contigo.

(LOS DOS) No me daba cuenta que estaba contigo.

-¿Te quieres callar? -¿Que me calle?

-¡Sí, que te calles!

-Recuerdo un curso entero sobre el teatro del absurdo.

Ionesco, Beckett, Adamov, Arrabal, etc.

Y yo pensaba: "Pero si Jardiel es anterior a esta gente".

Estudiando a otros, descubres lo que es Jardiel:

un precursor y un tío con una inventiva sin límites.

Y un gran investigador del lenguaje de la dramaturgia,

de los límites y de las fronteras entre drama y comedia.

-El absurdo de Ionesco o de Beckett crea una parábola de la realidad.

Una parábola amarga de la realidad.

En cambio, en el mundo de Jardiel todo es fantástico, inverosímil,

pero todo termina cuando termina la obra.

-¡Ya me has hartado!

-¿No me ha pegado este imbécil? -¡Y te vuelvo a pegar, borracho!

-Lo que Jardiel quería, fundamentalmente, era lo siguiente.

El único sistema conocido hasta el momento,

que era un escenario giratorio

que iba sacando a la embocadura los distintos decorados.

Es lo que hizo Walter Gropius, el arquitecto alemán,

para su 'Teatro total' encargado por Piscator

allá a finales de los años veinte.

Pero no se tradujo este libro

ni se supone que se conocería esta patente

hasta, posiblemente, después del fallecimiento de Jardiel Poncela.

Aquí vemos... Este es un primer...

Una primera escena, qué está ocurriendo en el escenario,

que es lo que ven los espectadores.

Aquí vemos ya lo que tiene preparado.

El interés de Jardiel por el cine y su estancia en Hollywood

le hizo pensar en un teatro con aire cinematográfico.

Todo esto lo inventó para esa facilidad

de que las escenas teatrales tuvieran algo más que ver

con la rapidez de las imágenes del cine.

Hubiera sido un proyecto muy caro de realizar,

y el problema del ruido.

El teatro de juguete de Jardiel tiene que ver con esto

en cuanto que está pensado como un pick-up.

La idea de transformar el tocadiscos en teatrito para niños

me parece una idea excelente.

Esto es como un disco que gira,

a su vez acciona estas aspas que hacen mover a los personajes

siguiendo estos itinerarios

previamente realizados en la plataforma

para que los personajes se puedan mover.

Como están articulados con alambres en los brazos y la cabeza,

se van moviendo con mucha gracia.

El niño acciona la manivela

y se conoce que al estar accionando la manivela

necesita el espejo para verlo bien,

porque el espejo está inclinado, pero en la parte superior.

Es un truco que se aplica en escenografía:

un espejo colocado arriba, pero no de esta manera, claro.

Es interesante cómo Jardiel

excede su profesión de dramaturgo, literato,

y se dedica a ser un pequeño arquitecto.

(Música)

-Este es el manuscrito original del guion cinematográfico

de 'Tú y yo somos tres', con un dibujo en la portada.

Ballesteros. -Él era un dibujante...

Igual que era comediógrafo,

con ese humor con el que escribía, dibujaba.

La verdad es que este dibujo... -Es extraordinario.

-Cachondo. -Efectivamente, muy gracioso.

En este folio, por ejemplo, se ve una banderilla,

que es un fragmento de papel sobrepuesto para corregir el texto,

y esto se utilizaba ya en el Siglo de Oro.

Finales del siglo XVI, principios del XVII,

Lope de Vega y otros autores emplean exactamente lo mismo:

banderillas sobrepuestas con un poco de adhesivo.

-Para no tener que tachar. -Exactamente.

-Y que quede más claro.

(Música)

-Yo creo que esto era algo con lo que Burman y él

debían de ir recolocando personajes, viendo cómo quedaba.

Y la importancia y el sentido del volumen que tiene,

porque en ese momento la luz empieza a tener un sentido,

que al iluminarlo con flexo a una altura distinta, con la sombra,

dieran un sentido más expresionista de la luz.

-Yo dudo que fueran para iluminar.

A mí me parece más lógico... Me parece una cuestión personal.

Simplemente, mi intuición.

Creo que era para hacer los movimientos de escena.

-Él es un hombre de teatro de pies a cabeza.

No solo es un autor, va más allá.

Me creo esto de que tenía un teatrito.

Podía investigar. Y esta cosa de la luz y la sombra,

y el día y la noche... Y lo tiene muy claro.

Sí que parece que sea director.

Parece que haya un mecanismo que él haya probado previamente

las cosas antes de escribirlas.

-¿Yo qué sabía, señor? La caja.

Llevo cinco años de chófer,

pero de automóviles no entiendo una palabra.

Siempre he servido en buenas casas,

y el señor sabe lo que pasa en las buenas casas con los coches.

Como los manejan los señoritos, el chófer no se entera de nada.

-Todos admiraban a Enrique Jardiel Poncela

como gran autor dramático

y como gran director de actores.

Quien me ha hablado más de su faceta como director

ha sido Fernando Fernán Gómez.

Él es un descubrimiento

de Jardiel.

Él me ha hablado mucho de cómo era como director,

que era asombroso, era un director de teatro...

Director de actores.

Estupendo y magistral.

-En el primer momento en que me vio actuar

en un papel cortísimo de dos o tres frases,

sintió una especial predilección por mí.

Yo correspondía con la admiración que le tenía antes como escritor.

Porque había algunas de sus obras de teatro y todas sus novelas.

-Aquí tienes el disfraz, era una farsa.

-¿No estoy loca? -No, pero si seguimos aquí

vamos a estar cadáveres. -Allí es donde nos conocimos,

en la compañía de Jardiel Poncela, en el Teatro de la Comedia.

Es la única película que yo trabajé al lado de Fernando.

Fue un rodaje bonito, pero muy preocupante para mí

porque tenía al niño en el camerino

y de vez en cuando tenía que ir a darle su comida.

-Fernando Fernán Gómez ayudó económicamente,

y no solo económicamente,

a Jardiel en los últimos años de su vida,

cuando lo estaba pasando mal.

Hizo eso, en primer lugar...

En agradecimiento a que Jardiel

había sido el que le había sacado del fondo del escenario

a las candilejas, al primer término.

Es cierto, ayudó.

(Aplausos)

Cosas que me persiguen: la crítica.

¡Bah! Confieso que leo las críticas un año después,

cuando voy a imprimir la obra.

Para entonces, ha tenido muchas representaciones.

Y me hace mucha gracia leerlas.

Cuanto más duro pegan, más gracia me hace.

-Cuando fui a su casa, él vivía en una casa muy bonita,

de repente miro a la pared...

Había una inscripción con letras góticas,

enormes, como de 25 centímetros,

negras.

Y ponía: "Los críticos

son los parásitos

de la literatura. Echémosles Flit".

Flit era un insecticida que había antes, muy célebre,

un soldado con un cacharro...

Era una cosa que nos hizo morir de risa a los que lo leíamos.

Hasta para quejarse de ellos...

Lógicamente, soltabas la carcajada.

"Echémosles Flit a todos los críticos".

-Jardiel decía: "El público paga y la crítica pega".

-A mí me pareció su situación al final muy injusta.

La crítica, muy injusta.

-Él es muy audaz en los planteamientos iniciales.

En cambio, en los finales falla un poco.

Pero creo que es culpa de la crítica.

-Le odiaban.

Hasta tal punto él se vengaba, era muy cruel.

Llegó un momento en el que, en el estreno de una obra,

en la fila donde se iba a colocar el crítico,

hizo clavar a idea la butaca al revés.

Pensando que, si no se iba a enterar de la obra,

¿para qué colocar la butaca cara al público?

Aquello era inútil. -Los críticos no entendieron

que este hombre se había avanzado a su tiempo.

Le machacaban por cosas que ahora son sus grandes virtudes.

Es decir, lo que le atribuían como defectos

a ojos de un dramaturgo del siglo XI son sus logros.

Cosas que persiguen: el plagio.

El que plagia roba el pensamiento. Roba trozos del alma.

Es el delincuente mayor que la perfidia de Satanás

podría idear.

Pura y simplemente, un criminal de la peor especie.

Solo la horca y es descuartizamiento medieval

sería para el plagiador castigo adecuado.

-Lo que yo sé de este tema

es que tenían Jardiel y Noël Coward

un acuerdo entre caballeros, no había nada firmado,

por el cual se intercambiarían obras y uno haría que se tradujera

y representase en su ciudad la obra del otro.

Entonces, Jardiel manda a Coward 'Un marido de ida y vuelta',

hablamos del año cuarenta y tantos.

Noël Coward, en vez de traducirla al inglés

y estrenarla como obra de Jardiel, la plagia.

Escribe 'Blithe Spirit', 'Un espíritu burlón',

que es el mismo argumento. -Exacto.

-Solo que el personaje fantasma,

en vez de ser un hombre, es una mujer.

Por lo demás, la obra es igual. La presenta como suya.

-Era un perfecto idiota.

-Esto está comprendido, señor Díaz.

-Me voy a hacer visible ahora mismo.

-Se podría hablar, y lo digo castizamente,

de un timo hecho a Jardiel Poncela.

-A las órdenes del espectro del señor.

Yo no me asusto.

-Shakespeare no escribió nada original.

Si él escribe 'El mercader de Venecia',

un año antes o dos, Marlowe escribió 'El judío de Malta'.

-¿Qué noticias circulan hoy entre los mercaderes?

-Son dos obras simétricas.

-Carlos, te encuentro muy torpe.

-No justifico a Noël Coward,

lo que digo es que lamentablemente, después del siglo XIX,

lo autores tenemos que ser originales.

-Pero, Ruth, si tienes que verla, si está...

a dos pasos de ti, a tu lado.

-Se crea el concepto de plagio, el concepto de derecho de autor.

Lo que hacemos nosotros tiene un copyright, ¿no?

-Deja de hablar solo. La broma ha ido bastante lejos.

-Y si quieres hacer algo a partir de ahí,

o me pides permiso y te lo tengo que dar,

o te digo: "Y que figure mi nombre".

Es decir: "Noël Coward, 'El espíritu burlón',

basado en tal o cual de Jardiel Poncela".

-No quiero oír más tonterías.

Me voy a la cama. Como no podré dormir,

puedes entrar a darme las buenas noches.

-A eso llamo una mujer magnánima.

-Cállate, te comportas como una golfa.

-Es cuanto me quedaba por oír.

Cosas que me persiguen: la censura.

-Es curioso que las novelas de Enrique Jardiel Poncela

estuvieron prohibidas por la República

y luego por el régimen de Franco.

Cuando murió Jardiel, seguían aún prohibidas.

-Caía mal a ambos bandos.

Para los franquistas era muy irreverente,

y tampoco gustaba a los republicanos porque era un frívolo.

-De los más censurados han sido Jardiel,

Valle-Inclán...

Lorca no es que lo censuraran, sencillamente no le dejaban poner.

-Él, a diferencia de Mihura, que fue acogido por el régimen,

se encontró emparedado entre dos enemigos ideológicos,

los republicanos y los franquistas.

-Él estaba más avanzado en ideología y dobles lecturas,

pero los censores no.

Yo creo que ya iban con...

la espada levantada.

-Así que no acierto mucho con los gustos y criterios

de dos regímenes diametralmente opuestos

que ejercen la fiscalización artística.

Claro que lo natural sería que la fiscalización artística

no se ejerciera bajo ningún régimen, ¿no?

(Música)

Cuando me enteré de la muerte de García Lorca,

me parecía imposible por absurda.

Porque Federico, a quien yo traté bastante,

nunca se había metido en política.

Hasta 1936, lo hallé igual que siempre

Afectuoso, cordial, alegre, anecdótico...

Brillantísimo en su conversación, rebosante de proyectos,

de imaginación, de gracia y del más culto sentido del humor.

El drama de España, la Guerra Civil, estaba en el aire.

Cuando, estando en zona roja, supe su muerte,

me resistía a creerla pensando:

"Pero si Lorca en su vida se había metido en política".

Y aunque se decía, y todo el mundo admitía,

que Federico era de izquierdas, a nadie le importaba

porque era un verdadero artista.

Por eso no cayó en el fanatismo,

y por eso no dejó de ser una criatura encantadora.

Era su espantoso destino final.

Para mí, una espantosa injusticia.

Jardiel fue detenido.

Le llevaron incluso a la checa, le interrogaron...

Lo pasó mal.

Consiguió escabullirse de aquel problema y fue a Barcelona.

En Barcelona, por lo visto, Companys le dio un pasaporte

para Argentina.

Estaba ya en Argentina Ramón Gómez de la Serna.

Ramón le presentó a la gente.

Él era ya popular por sus novelas en Argentina.

-Y siguieron unos años muy duros. Lo pasamos mal.

Los años de la posguerra fueron duros.

Él había llegado tan alto,

y de repente se encontró en una situación rara,

incómoda, en la posguerra.

-Se había adherido al bando ganador, por decirlo así.

Textualmente, la frase era "por aristocratismo".

Lo cual volvería a remitirnos a ese Jardiel orteguiano.

-Le hace un daño terrible el franquismo a él,

aunque él asuma que es franquista o falangista o lo que fuere,

que seguramente no era nada. Era para sobrevivir

y para seguir trabajando, y qué remedio.

Si no eras eso, no eras nada. Te tenías que exiliar.

-Poco a poco, se va desligando cada vez más del entorno político.

Tampoco tenía grandes contactos con los políticos del momento.

Y la frase que dice a su hija Eva: "En política me he equivocado",

creo que es la respuesta a toda la inquietud política del autor.

(Murmullos)

A los 15 años, me gustaban las novelas de amor.

Y beber cerveza.

Y escribir cartas a amadas imaginarias.

En esas novelas aprendí

que los hombres que enamoran a las mujeres son altos, morenos,

de ojos verdes, artistas, aviadores o toreros.

Y que las mujeres fatales van en transatlánticos y expresos

a Londres o Berlín, o a la Costa Azul.

-La abuela Josefina, que es la mía,

la primera mujer que no se pudo casar con Jardiel

porque ya estaba casada y tenía un hijo que se llamaba José Mari.

Hermano de mi madre.

Pero a este lo dejó abandonado con el padre.

Tuvo los amores con Jardiel y tuvo a mi madre.

-No se puede negar que era... -Independiente, moderna...

-En aquella época... -Era un bicho raro.

-El tipo de mujer que podía interesar a Jardiel.

Aparte de la atracción que pudiera haber

de tipo sentimental y de tipo erótico,

tendría que haber un contenido intelectual que le atrajera.

-Claro. -Colaboraron. Ella hizo dibujos.

-Y él escribía en textos de los periódicos...

-De 'Buen humor', 'Gutiérrez'... -Eso es.

(Música)

Es lo que hizo el abuelo con mi madre.

Se quedó con la niña...

y la cuidó siempre él junto con su hermana Angelina,

que le hizo de madre.

La criaron los dos y tenían veneración a la niña.

No era misógino, yo pienso que no.

Con lo que admiraba a su madre...

Creo que buscaba un tipo de mujer

que en esa época no era fácil de encontrar.

Y no le interesaban las mujeres al uso.

Pero las mujeres que tuvo fuero inteligentes, independientes...

Y él lo valoraba.

Lo que no valoraba era la clásica mujer burguesa de la época.

(Música)

-No son personajes negativos porque las mujeres honestas

no eran tema literario, no eran interesantes.

Mejor presentar una mujer muy coqueta,

o muy extravagante o muy absurda que daba juego literariamente.

-Además era más gracioso.

Cualquier personaje de sus obras yo creo que no podía existir.

-Tiene una frase que yo considero crucial entenderla.

"Lo peor que hay en el mundo son las mujeres

si se exceptúa a los hombres". -Claro.

-¿Qué quiere decir? El género humano es malo.

Pues como las novelas de amor inculcan falsas ideas,

escribo 'Amor se escribe sin hache'. Porque a las novelas de amor en serio

se las combate con novelas de amor en broma.

Sentido del humor, mis queridos lectores.

Eso que nunca falte.

-En este escrito previo a una biografía,

encontramos un apartado interesante de una división en cuatro partes.

Primera, leo: "Hasta la primera novia, amante,

1920; hasta mi ruptura con mi primera amante, 1928...".

Tercera etapa: "Hasta la pasión doble frustrada, 1943".

Cuarta parte: "Hasta que la muerte me alcance al final".

Ha dividido su vida según sus amores.

(Música)

Mi aspiración máxima es...

No sé si atreverme a decirlo.

Da asco confesarlo.

Mi aspiración máxima es ser feliz.

-Yo creo que va a Argentina por varios motivos.

Primero, porque era difícil mantener un éxito tras otro en Madrid.

Él preveía que el cine desplazaría al teatro

en número de espectadores.

Le habían tratado muy bien.

Cuando estuvo en Argentina durante la guerra,

toda la intelectualidad le recibió muy bien.

Y se consideraba querido, apreciado y valorado en Argentina.

Por eso se va en esa empresa loca de llevar un montón de gente,

de escenografía, animales, coches, que llevó a Argentina.

No le funcionó tan bien como él quería.

También pasaron cosas desagradables. Tuvo un desengaño amoroso.

Allí le dieron la noticia de la muerte de su padre,

a quien quería mucho.

Cuando fue a Montevideo,

el público reaccionó contra él,

le tomaron un poco como el representante del régimen.

Y sufrió por ser considerado adicto a un régimen, que no era.

Volvió de América ya enfermo, económicamente mal...

-Con el desengaño amoroso, que lo escribe en muchas cartas.

-"La actriz Carmen Sánchez García de los Ríos,

perteneciente hasta ahora a la compañía de comedias

de Enrique Jardiel Poncela, declara en esta fecha

que, voluntariamente, resuelve quedarse en Buenos Aires

y no regresar a España".

-Hubo tres Cármenes en esa compañía:

nuestra abuela, esta Carmina y una más.

-Vuestra abuela lo pasaría fatal, pobrecita.

-Sufrió. -Lo debió pasar mal, pero era...

-Era vox pópuli, toda la compañía sabía de este affaire

y del desengaño, porque él estuvo esperando, dice,

hasta el último minuto en el barco a que ella llegara y volviera con él.

Y ella no llegó. Le dejó y se quedó en Argentina.

-Ya estaba tocado. -Estaba tocado.

Él vivía a base de estimulantes. Tomaba centramina para animarse.

-Fueron años adversos.

El rechazo del público a algunas de sus obras,

la salud, que iba fallando... -Estamos hablando de un cáncer,

que en aquella época no tenía tratamiento

más que mínimos paliativos. -¿Cuál era el cáncer?

-Cáncer de laringe, que tenía desde el año 45.

Es un dato que muchos ignoran. -Esto se lo oí comentar a mi padre.

Cómo Jardiel, lleno de lucidez e inventiva,

de humor,

ya muy al final,

no era ese Jardiel, era otro.

-Jardiel entró en decadencia. Que si su mente no era la misma...

Pero estaba sufriendo sabiendo cercana su muerte

y sabiendo que no podía librarse de los dolores y las molestias.

Eso deprime a cualquiera. -Hombre, claro.

-A un hombre que había triunfado como él...

Es que había llegó arriba del todo.

Hay que ver lo que era Jardiel en el año 30.

Y acabar con problemas...

No sé, para comer, para pagar la luz...

Fue una cosa terrible.

-Sabía que no se podía hacer nada.

-Él sabía que se moría porque, a primeros de febrero,

le dijo al padre de Gustavo, que era amigo de mi padre...

Le regaló una pitillera, y el padre de Gustavo le dijo...

Se llamaban de usted, pero eran amigos.

Se llamaban de usted hasta el final. "No, Jardiel, que le puede gustar

y la puede necesitar". Era una pitillera preciosa.

Dijo: "No, don José, me muero el 18". Y el 18 se murió. Lo dijo a primeros.

(Música)

Se acercó el Boby, que era un perro vagabundo.

El abuelo le pidió al camarero un suizo,

ese bollo que se llamaba suizo, y le invitó a un suizo al Boby.

Y el Boby se quedó sentado a su lado, y el abuelo siguió escribiendo.

Y llegó el momento de irse.

Cuando se iba el abuelo, el Boby se fue detrás.

Entonces, llegó al coche el abuelo, y el perro pegó un salto y se sentó.

Y el abuelo le dijo: "Atrás".

Dio un salto para atrás y se vino a Madrid.

-Insultar a un hombre llamándole perro es ofender al perro.

Mi Boby es un perro policía, de los llamados Alsacia-Lorena.

Lo encontré perdido en una calle de Bilbao,

en el invierno de 1940.

-Es una anécdota que contaba mi madre.

Que llegó a un hotel de mucho lujo, y cuando iba a entrar,

no le dejaron entrar con el perro.

Entonces, dijo: "¿Por qué no puedo entrar con el perro?".

Y dijo el hombre: "Por las pulgas".

Y dijo el abuelo: "Muchas gracias.

Por las que pueda coger aquí, ¿no?".

Y se fue.

Cuenta mi madre que,

en la habitación donde estaba el féretro del abuelo,

estuvo toda la noche el Boby tumbado a la vera de la caja.

Y que, cuando se llevaban la caja para enterrar,

el Boby iba detrás, que lo tuvieron que sujetar.

Es una historia que me mata de la pena.

Me da una pena del Boby...

(Música)

Solo los seres rastreros aman lo vulgar.

De poetas es, en cambio, amar lo inverosímil.

Lo inverosímil es el sueño.

Lo vulgar es el ronquido, y la humanidad ronca.

Por eso los artistas tenemos la obligación de hacerla soñar.

(Música créditos)

Imprescindibles - Jardiel Poncela

56:25 26 mar 2018

Inverosímil, Jardiel Poncela, bucea en la creatividad de un autor, que para el dramaturgo Sergi Belbel, es uno de los grandes del teatro de todos los tiempos, un out sider avanzado a su tiempo. Jardiel fue un escritor con una abundante producción literaria, poco comprendido, incluso censurado, tanto por la II República, como por el franquismo "fue también director de cine en Hollywood, escenógrafo, director de actores, diseñador de un edificio teatral". Nos lo cuentan, entre otros, sus nietos, Paloma Paso, Enrique Gallud y Carlos Dorrell, Gil Parrondo, Román Gubern, Jesús García Dueñas Además, Pepe Viyuela interpreta las palabras de Jardiel.

Histórico de emisiones:
19/12/2014

Inverosímil, Jardiel Poncela, bucea en la creatividad de un autor, que para el dramaturgo Sergi Belbel, es uno de los grandes del teatro de todos los tiempos, un out sider avanzado a su tiempo. Jardiel fue un escritor con una abundante producción literaria, poco comprendido, incluso censurado, tanto por la II República, como por el franquismo "fue también director de cine en Hollywood, escenógrafo, director de actores, diseñador de un edificio teatral". Nos lo cuentan, entre otros, sus nietos, Paloma Paso, Enrique Gallud y Carlos Dorrell, Gil Parrondo, Román Gubern, Jesús García Dueñas Además, Pepe Viyuela interpreta las palabras de Jardiel.

Histórico de emisiones:
19/12/2014

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  • 54:24 pasado lunes Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937. Debido a su compromiso político tuvo que huir de España tras la Guerra Civil, recalando primero en México, donde se desarrolló como cartelista antes de asentarse en Alemania, país en el que continuó con su carrera artística. Filmado entre Valencia y Alemania, “Josep Renau. El arte en peligro” pasea por la infancia del artista en las calles del Cabañal para luego viajar hasta lo que era la República Democrática Alemana, donde desarrolló los murales que todavía se encuentran en la ciudad de Halle-Neustandt. El trabajo recoge las voces y testimonios de Marta Hoffman, artista y amiga del creador; José Miguel G. Cortés, director del Instituto Valenciano de Arte Moderno; Fernando Bellón, biógrafo de Renau; Manuel García, crítico de arte y Doro Balaguer, amigo y fundador de la Fundación Josep Renau, entre otros.

  • 2:56 10 may 2018 Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937. Son muchos los motivos por los que Josep Renau es un imprescindible de nuestra cultura. Cartelista fotomontador, teórico del arte, pintor, muralista, dibujante de películas de animación... hablar de Renau es hablar de un hombre del Renacimiento solo que nacido en los albores del siglo XX. En el diseño gráfico introdujo novedades como el uso del aerógrafo y tras dejar atrás su etapa como artista “decó” se sumergió en las aguas de las primeras vanguardias situándose así como cabeza visible en España de movimientos como el constructivismo ruso o el dadaísmo alemán. Su compromiso político le llevó muy pronto a abandonar su fulgurante carrera y los trillados caminos del mercado del arte para zambullirse en la producción de obras abiertamente políticas y muy críticas con el fascismo que acechaba Europa. Su colaboración con importantes revistas del momento de carácter anarquista como Estudios, Orto o Nueva Cultura así lo demuestran. Josep Renau, el lunes, 14 de mayo, a las 20.50 horas, en Imprescindibles de La 2

  • 2:30 10 may 2018 Filmado entre Valencia y Alemania, “Josep Renau. El arte en peligro” pasea por la infancia del artista en las calles del Cabañal para luego viajar hasta lo que era la República Democrática Alemana, donde desarrolló los murales que todavía se encuentran en la ciudad de Halle-Neustandt. El trabajo recoge las voces y testimonios de Marta Hoffman, artista y amiga del creador; José Miguel G. Cortés, director del Instituto Valenciano de Arte Moderno; Fernando Bellón, biógrafo de Renau; Manuel García, crítico de arte y Doro Balaguer, amigo y fundador de la Fundación Josep Renau, entre otros.

  • 3:37 09 may 2018 Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937.

  • Salvador Espriu

    Salvador Espriu

    57:13 07 may 2018

    57:13 07 may 2018 Documental dedicado a la personalidad y la obra del poeta Salvador Espriu, al que se le llamó el poeta de la muerte, pero también era el poeta de la vida, ya que muerte y vida para el poeta no son dos cosas contradictorias. Histórico de emisiones: 01/12/2013

  • 2:21 17 abr 2018 En el Día de las Letras, el día de Sant Jordi, el Día del Libro, en Imprescindibles estrenamos este documental sobre el destacado escritor barcelonés. “La verdad sobre el caso Mendoza” no es un documental dedicado a relatar la brillante trayectoria de Eduardo Mendoza. De hecho, nuestro relato se detiene en 1975, fecha de la aparición de su primer libro, La verdad sobre el caso Savolta, que significó a la vez su debut literario y su consagración como uno de los autores más populares y respetados de la literatura española. Porque más que el relato de una exitosa carrera literaria, cuajada de reconocimientos, de éxitos de crítica y público, de traducciones a decenas de lenguas y coronada por el premio Cervantes, queríamos explorar los años de iniciación del autor, años de formación, de búsqueda y de aprendizaje. Averiguar, en la medida de lo posible, quién y cómo era Eduardo Mendoza antes de alcanzar la notoriedad. Basado en un relato autobiográfico escrito ex profeso por el autor y en una serie de entrevistas y revisiones de su archivo personal, el documental nos permitirá conocer algo de los orígenes familiares del escritor, de sus primeras lecturas, los balbuceos de su vocación, el deseo de escapar de una España gris y asfixiante, sus estudios en Londres, así como las circunstancias que concurrieron en la concepción, la redacción y la edición de la novela con la que alcanzaría una inesperada notoriedad con apenas treinta y dos años. “La verdad sobre el caso Mendoza” propone una mirada íntima y cercana, no exenta de humor, a uno de los autores capitales de la cultura española de las últimas décadas.

  • 1:54 17 abr 2018 “La verdad sobre el caso Mendoza” no es un documental dedicado a relatar la brillante trayectoria de Eduardo Mendoza. De hecho, nuestro relato se detiene en 1975, fecha de la aparición de su primer libro, La verdad sobre el caso Savolta, que significó a la vez su debut literario y su consagración como uno de los autores más populares y respetados de la literatura española. Porque más que el relato de una exitosa carrera literaria, cuajada de reconocimientos, de éxitos de crítica y público, de traducciones a decenas de lenguas y coronada por el premio Cervantes, queríamos explorar los años de iniciación del autor, años de formación, de búsqueda y de aprendizaje. Averiguar, en la medida de lo posible, quién y cómo era Eduardo Mendoza antes de alcanzar la notoriedad. Basado en un relato autobiográfico escrito ex profeso por el autor y en una serie de entrevistas y revisiones de su archivo personal, el documental nos permitirá conocer algo de los orígenes familiares del escritor, de sus primeras lecturas, los balbuceos de su vocación, el deseo de escapar de una España gris y asfixiante, sus estudios en Londres, así como las circunstancias que concurrieron en la concepción, la redacción y la edición de la novela con la que alcanzaría una inesperada notoriedad con apenas treinta y dos años. “La verdad sobre el caso Mendoza” propone una mirada íntima y cercana, no exenta de humor, a uno de los autores capitales de la cultura española de las últimas décadas.

  • Jardiel Poncela

    Jardiel Poncela

    56:25 26 mar 2018

    56:25 26 mar 2018 Inverosímil, Jardiel Poncela, bucea en la creatividad de un autor, que para el dramaturgo Sergi Belbel, es uno de los grandes del teatro de todos los tiempos, un out sider avanzado a su tiempo. Jardiel fue un escritor con una abundante producción literaria, poco comprendido, incluso censurado, tanto por la II República, como por el franquismo "fue también director de cine en Hollywood, escenógrafo, director de actores, diseñador de un edificio teatral". Nos lo cuentan, entre otros, sus nietos, Paloma Paso, Enrique Gallud y Carlos Dorrell, Gil Parrondo, Román Gubern, Jesús García Dueñas Además, Pepe Viyuela interpreta las palabras de Jardiel. Histórico de emisiones: 19/12/2014

  • 57:07 12 mar 2018 El documental retrocede en el tiempo y llega a los recuerdos infantiles de espectadores que se pegaban al televisor para ver y escuchar al carismático divulgador y naturalista Félix Rodríguez de la Fuente en unos programas que cambiaron la mentalidad de los españoles en relación con la naturaleza. 'El animal humano' cuenta con testimonios de su hija menor, Odile, su viuda Marcelle Parmentier, compañeros de trabajo y reconocidos científicos y naturalistas como Luis Miguel Domínguez o Carlos Tabernero, profesor de la historia de la ciencia. Además, ha profundizado en el archivo personal del naturalista donde se encuentran miles de documentos entre los que destaca la correspondencia que mantuvo con su público.

  • 2:34 06 mar 2018 Un emotivo homenaje al hombre que consiguió cambiar la mentalidad de los españoles en relación con el medio ambiente Félix Rodríguez de la Fuente hubiera cumplido 90 años el próximo 14 de marzo No te pierdas el especial de RTVE.es sobre Félix Rodríguez de la Fuente Estreno: el lunes 12 de marzo a las 21.00 horas, en “Imprescindibles” de La 2 Pre-estreno el martes 6 de marzo, a las 20.30 horas, en Cineteca Madrid La 2 ha preparado una programación especial dedicada a Félix para toda la semana del 12 al 18 de marzo

  • 00:35 01 mar 2018 La obra que le catapultó fue “el hombre y la tierra” una serie de documental que estuvo en antena desde 1974 hasta 1981, un año después de su muerte. “el hombre y la tierra” se divide en tres grandes bloques: las series venezolana y americana primera y última respectivamente y la ibérica considerada por muchos su obra magna.

  • 00:24 01 mar 2018 Félix Rodríguez de la Fuente fue una de las personalidades más influyentes de la segunda mitad del siglo XX hasta el punto de marcar con su trabajo a un par de generaciones de españoles.

  • 00:29 01 mar 2018 A Rodríguez de la Fuente se le conocía como al amigo de los animales, una apreciación que su hija Odile considera errónea “él sentía una profunda admiración por la humanidad y lo que más le preocupaba era la capacidad de la raza humana para hacerse daño a si misma”.

  • 00:35 01 mar 2018 “Su verdadero público eran los niños, porque pensaba que la juventud el día de mañana se dejarían de tanta palabra y pasarían a los hechos” explica su viuda Marcelle Parmentier. Rodríguez de la Fuente sembró intencionadamente la conciencia ecológica, tan pronto llegó a la televisión se dio cuenta de su poder de seducción, de su talento para comunicar y supo sacarle partido en una España que sólo distinguía a su fauna en función de si era una buena pieza de caza o que sólo valoraba sus paisajes y ecosistemas por la rentabilidad económica de sus recursos…. “Querido amigo Félix (….) pienso que Dios ha puesto en el mundo a los animales para que los veamos correr y crecer y no para matarlos, por eso me gustan mucho sus programas” (Carmen, 1976) Este fragmento corresponde a una carta enviada a Rodríguez de la Fuente por una niña de 8 años. El documental ha tenido el privilegio de hurgar en el archivo personal del naturalista: miles de documentos entre los que destaca la correspondencia que mantuvo con su público infantil y adulto. Como cuenta el profesor de historia de la ciencia Carlos Tabernero “esas cartas tienen un valor histórico incalculable porque en ellas se puede ver el nacimiento de la cultura ecologista con Félix como inductor desde su posición mediática”

  • 00:45 01 mar 2018 Un fragmento del documental "El animal humano", dedicado al gran Félix Rodríguez de la Fuente.  El gran naturalista defiende al lobo ibérico, para salvarlo de la extinción y ganar el cariño de los espectadores.

  • 2:16 27 feb 2018 ¿Quién fue la primera mujer que osó franquear la entrada de una redacción? ¿Cuánto ha cambiado el oficio desde entonces? Josefina Carabias (1908-1980) fue la primera periodista todo terreno tal y como hoy lo entendemos. Su vida ilustra perfectamente lo que significó para una mujer entrar en el mundo laboral. El retrato de Josefina Carabias, el lunes, 5 de marzo, a las 21.00h. n La 2

  • Jaume Plensa

    Jaume Plensa

    58:10 26 feb 2018

    58:10 26 feb 2018 Este documental es un recorrido por la obra del escultor español Jaume Plensa, conocido internacionalmente por su compromiso con el arte en espacios públicos y por ser uno de los máximos exponentes de la escena escultórica actual. Histórico de emisiones: 11/11/2010 14/03/2014

  • 58:52 22 feb 2018 Documental que abarca la extensa y productiva biografía del dibujante Antonio Fraguas Forges, contada en primera persona y apoyado en el análisis de su trayectoria. Histórico de emisiones: 04/02/2013 16/01/2017

  • 2:07 12 feb 2018 Una creadora con reconocimiento internacional, especialmente en México y Estados Unidos, pero que en nuestro país es una absoluta desconocida, a pesar de haber nacido en un pequeño pueblo catalán llamado Anglès y de haber desarrollado los primeros años de su carrera en Madrid y Barcelona antes de marcharse para no regresar jamás, por culpa de la guerra y la dictadura. En nuestro país es una absoluta desconocida Quizá sea demasiado aventurado por mi parte decir esto, pero en mi opinión Remedios Varo se hubiera marchado de todos modos de España. Porque lo que a ella le atraía de París era la ciudad cosmopolita, moderna y los personajes que en ella habitaban. Su incontenible talento necesitaba romper los límites de una España provinciana que se le quedaba pequeña. Por eso, después de varios intentos, acabó viviendo en la ciudad del surrealismo, por eso se inventó una boda con su mejor amigo, para ser libre y poder independizarse legalmente de su familia, pero también de un país rancio y gris.

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