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Para todos los públicos Imprescindibles - La danza de Formentor (Camilo José Cela) - ver ahora
Transcripción completa

(Música melancólica)

"Mi mujer y yo y nuestro hijo

llevamos veintiocho años en esta isla".

"En ninguna ciudad he vivido jamás tanto tiempo

como en Palma de Mallorca".

Es probable que no se pueda igualar jamás,

aunque me marchase mañana por la mañana;

supuesto muy poco probable.

(OFF) "A mí me duele, a día de hoy,

no haber podido conocer

a la persona que he descubierto con los años".

"Porque la persona que yo creía que era mi abuelo antes...,

bueno, pues no... no me apetecía tampoco...

conocerla, me creaba un poco de aversión".

"En esta calle, nacieron los 'Papeles de Son Armadans',"

mi milagrosa revista mallorquina

que vivió luchando contra viento y marea...

durante mucho tiempo,

mucho más del previsto por todos los amigos.

"El personaje que era,

las relaciones políticas que se le atribuían...,

un poco el circo mediático, todas estas cosas,

a mí no me llamaban demasiado".

Que guardo una especial gratitud...

al ayuntamiento en pleno

"por haberse pronunciado por unanimidad

en la concesión de mi nombre a esta calle".

"Mi padre había puesto orden en casa,

y me dijo: 'Tengo unas cajas de fotos,

de cosas de tus abuelos

que habría que ordenar,

y te pueden interesar y tal'".

"Me hubiera gustado tener un abuelo que estuviera allí,

que me contara cuentos, que me acompañara al cole".

"Me dio rabia, evidentemente, rabia contra él,

por haberse ido

y por haber hecho tanto daño a tanta gente,

no solo a mí o a mi abuela o a mi padre".

"Sí que ha habido momentos...

de dolor".

(Portazo)

"A día de hoy, me da pena,

lo que pasa es que me da pena

no haber vivido algo que sé que no habría podido vivir,

porque me da pena no haber visto la realidad del día a día

de cuando llegaron a Mallorca,

la creación de 'Papeles de Son Armadans',

las Conversaciones de Formentor,

las casas originales, la vida aquí...".

(Música melancólica)

"Entonces, me llevé estas cajas

y empecé a sacar unas fotos de mis abuelos

con la edad que yo debo de tener ahora".

"Yo no me podía creer que esas fotos fueran de mis abuelos".

"Yo veía a un hombre...

superjoven,

atractivo físicamente,

físicamente opuesto

a lo que era de mayor".

Papá.

Escucha.

Mira, que estoy con el tema de la exposición,

estoy mirando unas cosas sobre papeles

y un par de personajes que aparecen,

y hay un par de dudas que tengo.

¿Estos son los padres? -Sí.

-Sí, ¿no? -Tu abuela Camila y tu...

Tu bisabuela Camila y tu bisabuelo Camilo.

-Qué bueno. -En la calle José Villalonga es esto.

En la casa de la calle José Villalonga.

-Me ha chocado mucho,

al encontrar todo lo de "Papeles",

al ver un poco lo que supuso la revista

y estando dirigida por el abuelo,

ver, por una parte,

la imagen que yo tenía un poco

de...,

bueno, de la prensa que vendía:

"Cela, censor; Cela, colaborador del franquismo",

contra los ideales

que se profesan a través de la revista "Papeles".

No entiendo muy bien esa doble personalidad.

-Claro, no se entiende nada si se intenta...

volver al mundo aquel en términos de blanco y negro,

pero es que... sucede que el mundo jamás es

en blanco y negro,

siempre es en una gama de grises

impresionante.

Claro...,

a mí todavía me cuadra menos

el Camilo José Cela censor,

el Camilo José Cela voluntario en el ejército de Franco,

habida cuenta de que, muy pocos años antes,

quienes son sus amigos en la universidad son

María Zambrano, Neruda...

y... y Hernández. ¿Verdad?

Es decir, ¿qué ha sucedido aquí?

Lo que ha sucedido ahí es la Guerra Civil Española.

Esa es una cuestión verdaderamente sorprendente,

que una persona pueda trabajar a la vez

de funcionario en la censura y escribir el "Pascual Duarte".

(Música lenta)

(OFF) -"Tenía un poco de miedo

a que, si lo planteaba mal,

estaba de alguna manera

traicionando a...

a mi abuela y al resto".

"No me gustaría que se convirtiera en una loa

a la figura de Cela únicamente,

porque creo que es muy injusto, creo que no fue...

un proyecto de una sola persona".

"Ya has tenido más que el minuto de gloria,

y ya basta".

(Trompetas)

(OFF) "Formentor ha sido el escenario

de las reuniones de los comités internacionales,

encargados de otorgar los Premios de Editores,

y el que lleva el nombre del bellísimo lugar mallorquín".

"Figuras conocidas y personajes del mundo literario

ocupan el primer plano de la actualidad

con motivo de la concesión de estos importantes galardones

de carácter internacional".

(OFF) -"Este endiosar la figura es muy injusto".

"Tenía un poco esa reticencia a dejarme atrás

la gente que para mí importa mucho,

que es mi abuela y el equipo...

de... de gente...

que se centró en ayudar

en los proyectos de 'Papeles'

y Formentor y en la redacción de los libros".

(Música melancólica)

¿Hubiera surgido "Papeles",

las Conversaciones, todo lo que se llegó a crear aquí,

si hubiera estado en otro sitio?

-Camilo hizo una gran aportación,

no solo a la isla, sino a toda España

y en un momento histórico que fue una verdadera encrucijada,

en su papel como editor.

Primero, bueno,

con "Papeles de Son Armadans", obviamente.

También con Alfaguara.

Aparece en Mallorca, aparece en Formentor.

Su amistad con Tomeu Buadas permite

que las Conversaciones Poéticas de Formentor comiencen.

Pero es que también aquí tiene lugar un encuentro muy singular.

Dos personalidades, en las antípodas el uno del otro,

Camilo José Cela y Carlos Barral,

se encuentran siendo el día y la noche.

Ese encuentro tan singular

entre poetas, expertos, intelectuales, escritores

y los editores europeos, todo eso es...

es un encuentro y una colisión al mismo tiempo.

Venga, venga. -No.

No, no. -Permítame.

Permítame que le presente

a Matías Martín, editor de palabras.

Don Ibrahim de Ostolaza y Borafull, ilustre jurista.

-Encantado de conocer a otro poeta.

¿Poeta yo? No, no.

Yo jamás he sido capaz de unir más allá de tres o cuatro palabras.

Yo soy un inventor de palabras, un creador del lenguaje.

Con lo cual, contribuyo a enriquecer el léxico patrio.

(Música lenta)

Hola, Fernando. -Hola, Camila.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? -¿Cómo estás? Bien.

-Qué guapa. -Muchas gracias.

-El dictador que había en Venezuela, que se llamaba Pérez Jiménez,

le contrata para escribir una novela sobre Venezuela,

que es "La catira".

Ellos querían tener la gran novela venezolana...

de derechas.

Entonces, contrató a Camilo, y le dio un millón de pesetas,

en el año 54, que era un dinero que ni en la quiniela.

Y se fue allí,

estuvo por allí, y se echó una novia.

Y, bueno, ya se volvió de Venezuela,

rico, y es cuando se vino a Mallorca.

Porque entendió que en Madrid,

si ya tenían envidias porque...

era un escritor de más o menos éxito, si encima venía rico

y podía invitar a todo el mundo al Café Gijón,

pues sería una cosa que la gente no tragaría bien,

y él decidió...

que, para escribir y para hacer las cosas bien,

se venía a Mallorca, y se vino.

Había venido unos días...,

y decidió que se venía a vivir.

Y se vino.

-Me gustaría que me contaras un poco...

el ambiente, lo que tú pudiste llegar a vivir con ellos.

-Bueno, yo venía aquí porque necesitaba

un auxiliar para trabajar en "Diccionario secreto",

que él estaba entonces empezando a redactar.

Nos pusimos con tanta furia que el segundo tomo tiene

más del doble de páginas que el primero.

Y la verdad es que como trabajo era muy divertido.

-El... homenaje al centenario era incluir...

una pieza de danza dedicada un poco...

a las Conversaciones de Formentor, al Premio Formentor,

a Formentor en general,

como centro de un movimiento que se creó en ese momento.

Y como homenaje también un poco

al paréntesis que creo que se abrió allí

con el momento político-social que había.

(OFF) "Yo no creo que fuera capaz de escribirles algo a mis abuelos,

ni creo que fuera capaz...

de transmitírselo de otra manera".

"Lo que me gustaría sería bailar algo

que me gustaría que vieran mis abuelos,

y que creo que es algo que ninguno de los dos pudo ver".

"Bailando puedes expresarte

de una manera de la que es muy difícil...

expresarte con palabras o con imágenes".

Hola, mami.

-Ah. -Pasa.

-¿Cómo estás, cariño? -Muy bien.

-¿Qué estás haciendo?

-Lavar espárragos; vamos a hacer un risotto de espárragos.

-¿Quieres que te ayude? -Sí.

-¿Qué quieres que te haga?

-Cortar cebolla

y... -No me hagas llorar.

No tengo ganas de llorar.

(RÍEN)

No tengo ningunas ganas. -Pues ya corto yo la cebolla.

-Déjame cortar los espárragos.

-¿Cómo lo viste como persona a él?

-Bueno, yo lo conocí muy tarde.

Yo llegué cuando prácticamente él se iba.

Lo vi poco aquí, lo vi poco en Madrid.

Y lo vi en un momento muy difícil para todo el mundo.

Bueno, había varias cosas en él

que me llamaban la atención.

Eh...

Primero, la diferencia que había

entre el personaje público y el personaje privado.

Porque...,

cuando estabas en la intimidad,

como se dice...,

era una persona casi tímida.

Y después, lo ves

tan exuberante...

en el personaje público

que estoy segura que se creó un personaje.

Después...,

pues tenía este... este...

lado cariñoso, cuando vino y me dijo...

Cuando se enteró de que estaba embarazada,

entonces me dijo: "Si tienes un niño, te...

te regalaré un millón de dólares".

Y yo le dije: "Bueno".

"Entonces, ¿qué harás si tengo una hija?".

Y dijo: "Bueno...,

la admitiremos en la familia". -Vaya.

-Lo que pasa es que no lo pudo expresar...

como quiso,

pero estoy convencida de que en el fondo te tenía cariño.

Eh... Esto...

esto... De hecho,

tenía una foto, nos lo han dicho,

encima de su mesa;

y creo que no lo pudiste ver porque no nos dejaron.

"Yo fantaseaba un poco con que...,"

al final...,

esta historia supermelodramática

"de 'cuando se muera, aparecerá una carta que me deja escrita

diciéndome que pensaba de alguna manera en mí'...".

"Cuando me cuentan lo de la foto en la mesita de noche,

que tenía una foto mía en la mesita de noche...

y que, un día, cuando se mudaron, le dio un beso...".

Sí, me hubiera gustado tener

algo suyo.

Yo creo que mi abuelo

se traicionó a sí mismo y traicionó al resto.

(Música dramática)

Hola. Perdona, es que he tardado un poquito.

-No te preocupes.

-¿Me lo sirves tú?

-Sí, te lo sirvo.

Pues...,

Mabel, yo he venido porque...

estoy intentando...

descubrir

esta doble... personalidad

de mi abuelo que me he encontrado.

Es decir, yo tengo, por un lado,

una imagen de los últimos años,

que es la que he visto en la tele y en las revistas

y, por otro lado,

una imagen de toda la juventud,

de toda la etapa de aquí, que no me cuadran.

Hay algo que no encaja entre esas dos partes.

Yo creo que tú me puedes contar mejor que nadie...

-Era una persona...

que lo mismo era encantadora,

cariñosa, tierna,

con los niños, con los animales,

como, de repente, era insoportable,

soltaba tacos;

sobre todo, soltaba tacos si venían muy finolis.

Como llegaran visitas muy finas y muy puestas...,

a soltar tacos.

Si era gente normal: periodistas...

"Entonces, normal. Con gente normal".

"Y una de las cosas que hizo...,

que sí que era un peligro,

fue publicar a todos los que publicaba".

"Se iba a comer con Manuel Fraga Iribarne,

y los que fueran".

"Y se ponían de comida hasta el gorro".

"Pero él decía que estaba enfermo,

y se tomaba solamente una merlucita".

"Y por eso podía trabajar,

porque los demás estaban ya tocados de tanta comida

y él estaba...

como nuevo".

"Y les decía: 'Hombre, no, este no es que esté exiliado,

este no está exiliado,

lo que pasa es que este llegó allí, ya le contrataron...'"

"en una universidad y se quedó, pero él realmente no...".

Iba convenciéndolos poco a poco.

Y además, hubiera sido también muy notorio

que él, por las buenas, publicase

a Sender, o a León Felipe,

o a Luis Cernuda, y que...

le quitaran la revista, o hubiera un problema...,

cuando ya esos escritores estaban en el mundo entero.

Y como era una revista que no lee nadie,

porque eso es lo normal, una revista literaria que no se lee,

dejaban pasar.

(OFF) "Entre las fotos que encontré,

hay varias de mi abuelo con La Chunga,

la bailaora gitana que fue musa de Picasso, de Alberti

y de los más grandes artistas de su tiempo".

(Música melancólica)

-"Camilo y tu abuela

nos invitaron"

a cenar,

y Urbish, el pintor este,

cogió un...

un papel y un bolígrafo,

hizo así, "ta, ta, ta",

cuatro cositas,

y me sacó totalmente.

Y allí tengo una carta...

de tu abuelo. -Ah, ¿sí?

-Porque, cuando me separé,

me querían quitar...

un libro con el texto de Camilo José Cela

y las fotografías de Picasso.

Y entonces, se lo dije a él

y él me dijo: "No te preocupes, que yo te hago una carta

como diciendo que esto

te lo hemos regalado a ti".

-Este es muy tuyo. -Y te lo voy a regalar yo a ti.

-¿Qué dices? ¿Me lo regalas? -Sí.

-¿En serio?

-Este te lo regalo.

-Pues muchas gracias. -Para que tengas un recuerdo mío.

(Música lenta)

Se ha pasado como una imagen...

de un Camilo José Cela mujeriego,

Camilo José Cela que, bueno, que iba a la suya,

pero que...

Mabel, por ejemplo, me dice:

"No te puedes imaginar lo dependiente que era...

tu abuelo de tu abuela".

-Sí, eso es absolutamente cierto.

Y a mí me da la impresión de que, sin tu abuela,

pues tú no hubieras existido,

porque la familia hubiera terminado en Tombuctú.

Es decir...,

la estabilidad era la abuela.

El orden dentro del caos,

porque no es que fuera un orden en el sentido estricto,

era la abuela.

Quien conseguía que mi padre tuviera

las condiciones como para poder escribir todos los días

las horas que quería escribir era la abuela.

En ese sentido, el papel de Charo fue...

fue importantísimo para que mi padre pudiera...

escribir todo lo que escribió.

Y encima, con su voluntad,

absolutamente terminante y decidida,

de estar en un segundo plano del que no se movía jamás.

Un, dos,

tres, cuatro, y cae cinco.

Seis, siete,

ocho y... Uno.

Sigue, sigue, sigue. Apoya el codo.

Desliza el antebrazo.

Y luego, cae la pierna izquierda sobre la derecha. Ahí.

El poema es "En la gloria de Formentor".

Y es de Gabriel Celaya.

(OFF) "Estamos en una isla y, alrededor, quien es quien,

amigos que, mal o bien, motorizan la ironía".

"Sonriámonos, pensemos: '¿Nos mataremos mañana

por española real gana? Ya veremos. Ya veremos'".

"Mientras, azul Formentor, imitándose a sí mismo,

nos dirá que en el abismo también se salva el amor".

"Formentor con su descaro. Formentor con su presencia,

anterior a la conciencia. Formentor de claro en claro".

"Es el que más me gusta de todo el poemario".

-"¿Esta imagen tiene algo que ver con ese poema?".

-Está inspirado en las Conversaciones.

Esta imagen la hizo mi abuelo.

"Robert Graves escribió la mayor parte de su obra,

desde "Yo, Claudio" hasta "La diosa blanca",

en Mallorca".

"Vivía en la isla cuando mis abuelos se instalaron aquí".

"En el pequeño pueblo costero de Deià,

sigue en pie su casa que custodia su hijo Guillermo".

(LEE) "'Tenebroso drama en Mallorca'".

"Lavado y planchado de cerebros al por mayor".

"Fuerzas de la poesía secreta han descubierto,

tras activas pesquisas, una siniestra organización

que tenía amedrentados

a los intelectuales que pasaban por la isla de Mallorca".

"En el caso de los cerebros lavados y planchados,

han sido detenidos Roberto 'El Tumbas'

y Camilín 'El Ilustrado'". Mira qué caras.

(Risas)

Qué vergüenza.

"Se amplia la información en la última página".

-Mira, Camila, esta es la imprenta. -Qué chula.

-La usaban antes de la guerra.

-Ajá. -E...

hicieron unos...

unos siete libros.

-Me estuvieron comentando cómo...

se imprimían papeles en la época.

Y era este mismo proceso: letra por letra

construyendo la página,

haciendo las pruebas en un papel específico...

-Tenías que hacer las pruebas.

Tu abuelo nos tenía que corregir. -Claro.

-Y volver a hacerlas si no estaban bien.

Este era su despacho, aquí fue donde escribió "Yo, Claudio",

terminó...

terminó "La diosa blanca",

escribió muchas de sus obras.

Usaba siempre una pluma.

Y...

Bueno, esto ya es corrección, pero siempre corregía.

Cuando escribía con pluma, hacía un borrón,

y lo hacía directamente con un pincel,

con el mismo tipo de tinta.

De forma que, si tenía una equivocación,

lo que él estaba tachando no lo quería volver a ver.

-Qué curioso.

Esto, en los manuscritos de mi abuelo,

lo he encontrado exactamente igual.

Borraba completamente lo que quería tachar;

que no se pudiera ver.

(OFF) -"Este hombre, acostumbrado a saborear la popularidad,

está complacido del homenaje".

"Pero, como el calor de este verano se ha pasado de la raya,

aquí vemos a Cela inaugurar, con gran susto de sus admiradoras,

la fuente que adorna su propio monumento".

"Y todo un baño tan refrescante como imprevisto".

"Ojalá pueda repetir el académico la simpática humorada muchos años".

Y yo... estoy muy contento de que no ganara.

Porque también veo a los Nobel

que después, cuando se les sube a la cabeza,

primero, que entran en otra dinámica.

Por ser Premio Nobel,

ya se les quita completamente de su trabajo,

y después, las tonterías que hacen.

Mi padre, afortunadamente, ya hizo las tonterías,

pero, por lo menos, no tuvo el Nobel.

(RÍE)

-Precisamente esto es lo que yo me he encontrado.

Es decir...,

la figura de Cela que conocía yo era un poco

la figura de pos-Nobel, ¿no? -Sí.

-De las tonterías.

Y...

me he sorprendido mucho

al encontrarme

la figura anterior, es decir, la persona que...

-Cela era un profesional, un profesional de la escritura.

Y sabía lo que hacía, y era...

Se ponía a trabajar y trabajaba como toca.

-Sí. -Pero llegaba un momento que...

tenía unos ingresos, ya no tenía que trabajar

y ya se deja llevar.

A mi padre le pasó lo mismo.

"Lo más triste,

lo que me parece peor es...

que tú seas consciente

de que te has equivocado"

y que, por orgullo, no seas capaz

de... de rectificar.

Yo creo que mi abuelo era una persona muy insegura.

Y...

y creo que esto le...

le costó...

Le costó asumir el paso del tiempo

y le costó asumir que se hacía mayor.

Y creo que tuvo una manera de llevarlo...

poco inteligente y poco...

poco elegante y poco sincera.

Porque ya ha habido varias personas

que estuvieron cerca de él sus últimos años

que me han dicho que él no era feliz,

que hubiese querido volver,

que se arrepentía un poco de la decisión que había tomado.

Yo creo que no era feliz al final de su vida.

¿Qué imagen crees que define mejor

a la persona que vivió aquí?

Porque me he dado cuenta de que hay dos.

Hay dos Cela. -Creo que don Camilo...,

persona que se sabe vulnerable,

desde muy temprano,

después de la enfermedad, de la guerra y todo esto,

fue creándose,

poco a poco, un personaje.

Un personaje...

que le hizo, yo creo, vivir a la defensiva constantemente.

No era ofensivo.

Esa ofensa,

o esa manera ofensiva de ser o agresiva de ser,

era la manera de defenderse.

Solo que, como digo, era una persona genial.

Y el personaje que fue creando fue un personaje también genial.

Yo creo que el personaje

se fue adueñando de la persona progresivamente.

Le gustaba, y conocía los resortes

para mantenerse en ese plano

de notoriedad constante.

Sirviéndose a veces del personaje,

como después el personaje se sirvió de él.

(Música dramática)

Una de las personas

más interesantes y mejores

que he conocido ha sido él. -Ya.

-Cariñoso, cómo nos quería, cómo le queríamos.

Y luego, no le puedes comparar con nadie, era él.

Tenía una personalidad...

Pero le tenías que conocer

para saber cómo era, porque si no...

Era muy distinto fuera

a cuando estaba en su casa.

-Había dos personas. -Sí, sí, sí.

Una para el público y otra para los amigos,

que eran... de amor. -Ya.

-Porque nos quería y le queríamos.

Me gustaría muchísimo volverle a ver, mucho.

Le daría... -Ya.

-Volvería a mi vida aquellos años, han sido de los mejores de mi época.

(Música lenta)

-Camilo fue a ver a Picasso con Tomeu Buadas, exactamente.

Y se plantó...

delante de la casa de Picasso hasta que le admitieron.

Consiguió hacer un libro con dibujos y poemas de él:

"Gavilla de fábulas sin amor".

Y, bueno,

fue un éxito completo.

Porque Picasso, que era un cachondo andaluz...,

pues se reía con Cela, como es lógico.

Todo el mundo se reía mucho con Cela.

No me he reído con nadie tanto como con Cela.

(Música lenta)

(OFF) "El acto oficial fue presidido

por los reyes, don Juan Carlos y doña Sofía,

que saludaron a su llegada a un gran número de representante

del mundo artístico y cultural de Mallorca".

"Camilo, no te preocupes,

dentro de poco, te llamaré y te lo arreglaré todo".

"Tela falsa apuñalada que dio nacimiento

a una tela auténtica. Firmado: Joan Miró".

Avanzan y ya, entráis vosotras dos.

Esperad un segundo. Poneos atrás.

(Música lenta)

Pues mira.

Si uno se paseara por esta casa,

iríamos descubriendo más cosas de tu abuelo.

Por ejemplo, aquí tienes un libro de tu abuelo

traducido por mi padre: "La familia de Pascual Duarte".

Y luego, tenemos fotos por toda la casa de tu abuelo.

-Esta foto... -Parece que sale de la roca.

Es que se conocieron de muy jóvenes...

-Ajá. -tu abuelo y mi padre.

-La historia que me contabas de cómo...

cómo engañaba a los de... -No, no.

Yo lo sé porque mi padre me contaba cosas.

Me contaba, sí, que Cela, al principio...

de su carrera, fue censor.

Y... creo que les decía,

a los que supuestamente iban a censurar,

que lo que decían no tenía ninguna trascendencia

y que decían tonterías

y que no se preocuparan.

Y esto, claro, creo que lo hacía llevándolos a comer

y con una botellita de coñac, con un coñac...

Y el censor de turno debió decir:

"Bueno, si lo dice este señor tan campechano, será verdad,

no le hagamos caso".

Yo no creo que Cela fuese un hombre de izquierdas.

Tampoco creo que fuera un hombre de derechas.

¿Hasta qué punto era necesario,

me imagino, en aquella época, tener un pie...

de cada lado?

Creo que supo jugar muy bien sus cartas

en su tiempo.

Y gracias a Cela

y al esfuerzo de los intelectuales de la época,

sobre todo, con "Papeles de Son Armadans",

se llegó a publicar a una serie de escritores,

que hubiera sido mucho más difícil si no lo hubieran hecho

bajo el... -Paraguas.

-el paraguas de Cela,

que era una persona que tenía autoridad.

Y en el régimen imagino que lo debían ver como...

"alguien tiene que haber y será este señor".

Yo creo que hizo una gran labor en ese sentido.

(OFF) -"Camilo José Cela nació en el pueblo de Iria Flavia,

La Coruña, en 1916".

"Ya su obra de juventud, en la inmediata posguerra,

alcanzó reconocimiento internacional".

"Hoy, vive en Palma de Mallorca, en una tranquila villa

cuyo exterior e interiores atestiguan el paso

de los más variados artistas contemporáneos".

-Parecía un gallo "desplumao",

mostrando al compadrear el cuero "picoteao".

"En la casa de la Bossa Nova, pasé mucho tiempo con mi abuela

cuando era niña".

"En esta casa, pasaron sus mejores años mis abuelos,

y él escribió la mayor parte de sus novelas".

Yo creo que...,

con la dificultad que tuvo siempre la vida del joven escritor

en aquel tiempo,

"acentuada por muchas causas: por la falta de papel,

por ejemplo, que era casi absoluta,

por la intervención, por la injerencia de la censura

y, lo que es peor, de la autocensura,

con las dificultades editoriales...

Ahora bien, los escritores jóvenes siempre han tenido mucha dificultad

para romper el hielo que les abra un poco el camino".

En literatura, constantemente hay que estar

rompiendo ese hielo del que hablo.

(Música dramática)

"Debía tener...

catorce años".

"Nos pidieron que hiciéramos un poema..."

a alguna persona que admiráramos.

Y yo le dije a mi profesora:

"Yo no le admiro, pero ¿puedo hacer un poema sobre mi abuelo?".

"Apareciste en mi vida como una sombra lejana;

sangre compartida, vidas alejadas".

"Aún creo ver en el cielo tu mirada,

mirada que se desvanece cuando trato de tocarla".

"Eras duro y de mal carácter, pero, en el fondo de tu alma,

un pequeño ser en tu corazón habitaba".

"Un ser lleno de amor y cariño apasionados,

un ser que hacía brotar de tu mano las palabras,

un ser que te convirtió en el más grande de los gigantes,

en señor de lingüistas, de poetas y de amantes".

"Aquella sombra se marchó, se alejó de mí el gigante".

"Aquellos que te amaron lloraron al mirarme,

al ver que en mis ojos permanecía tu carácter".

"Aquel ser que te habitaba abandonó tu corazón,

y toda aquella pasión en mí quedó reflejada".

Y creo que el sentimiento que hay aquí

es un poco el sentimiento real...

que quedó...

y que todavía está.

Esa visión como del señor...

muy famoso que es mi abuelo

y que es escritor y que la gente lo conoce,

pero yo no, y es como un misterio,

ahora lo veo más humano que antes.

Antes, todavía tenía esa visión un poco como de...

"sí, Cela, mi abuelo, está por ahí, por los mundos de...".

(Música melancólica)

Me quedé muy alucinada cuando vi las fotos,

porque yo te conocí a ti por un lado

y a mi abuelo, por otro, y yo no tenía esa conexión.

Me quedé alucinada.

-Me contrataron ya como La Chunga, como bailaora.

Y entonces, yo siempre tenía la mesa preparada

para Camilo José Cela, para su mujer,

para Miró..., -Ajá.

-para su mujer,

y veían bailar.

Y, bueno...,

cuando yo terminaba, me sentaba con ellos.

Y luego, sí que me invitó...

tu abuelo a la piscina que tenían.

Y entonces, cada vez que yo iba allí,

me preparaba las galletas estas de Inca...,

-Ajá.

-con la sobrasada... -Sí.

-y la Coca-Cola.

Y me tenía allí y me enseñaba libros.

-Hay unas fotos tuyas merendando.

-¿Ves? ¿Ves?

No miento. -No, no.

-No me gusta mentir, la verdad. -Claro.

-Y, no sé,

son recuerdos que se me han quedado aquí

y que ya no se me van a olvidar nunca.

-Ya. -Hasta que me muera, claro.

-Ya. -¿Sabes?

Pero de verdad que eran dos personas...

unos amores.

Y, de vez en cuando, él venía con gachís.

-Ajá. -Y...

y comía con ellas

y hablaban.

Pero luego, yo no sé adónde iban. -Ya.

-Pero... pero...

Y si no, pues se ponía a escribir.

Aquí ya, vestida de baile, pues yo subía por aquí.

-Las luces están.

(LA CHUNGA RÍE)

-Impone esto.

Es mucha gente mirando y, además, los ves.

Están muy cerca. -Sí.

Bueno, bueno, hay veces que no los ves

con la luz tan fuerte. -Por los focos.

Mírala, mírala.

¿Te ha salvado el baile de alguna manera?

-Pues sí.

Yo bailo y, una vez que estoy bailando, es que...

me olvido que hay público,

dónde estoy.

Y cuando... Que te lo he dicho antes esto.

Y cuando veo que me están aplaudiendo

es cuando despierto.

Yo empecé a escribir antes de saber escribir.

Yo tenía de pequeño una niñera

y, cada vez que entraba en trance, le dictaba versos.

Mi padre, con muy buen criterio, era un hombre muy sensato,

le dijo: "Cada vez que el niño entre en trance,

sáquele usted la bici o el balón",

porque no querían tener un niño poeta en casa;

era una familia decente que se cuidaba

y procuraba evitar esto.

Sí que, cuando se murió y vi a mi abuela...

mal, muy mal,

en ese momento, pensé:

"Es que, maldito cabrón,

hasta muriéndote..."

-La haces. -"haces daño".

-Cuando...

cuando se fue, cuando le dieron el Nobel o no sé qué,

yo le escribí una carta a tu abuelo

en donde le decía:

"Charo está bien,

te lo digo porque sé que te importa saberlo;

está rodeada de amigos,

con su hijo, y se encuentra bien".

No sé si le llegó o no, porque ya nunca más...

Justo en el momento en el que le van a dar el Nobel,

justo en ese momento,

tu abuela se había hecho una blusa y estaba preparada para ir,

y la otra dijo que iba ella. -Ya.

-Esas cosas no se pueden perdonar.

De esto prefiero no hablar...

porque me enfurezco, y no vale la pena enfurecerse.

Olvidarlo, y se acabó, ya ha pasado. -Ya.

¿Tú entendiste,

de alguna manera, que el abuelo

se quisiera marchar y no volver dejando atrás familia,

incluyéndome a mí?

-Tal vez la pregunta sea otra:

¿Si es posible que una persona como Camilo José Cela

tomara esa... esa decisión?

Y la respuesta es que...

se unieron allí dos dramas.

Primero, el hecho de que, en un momento determinado,

mi padre... enloquece, por decirlo de alguna manera,

o toma una decisión absurda, por decirlo de otra...

y cuando se da cuenta, que se da cuenta

porque, en dos ocasiones distintas,

a dos tíos abuelos tuyos, y tíos míos,

les dice por separado la misma frase:

"En qué lío me he metido"...,

a eso se une su absoluto y terminantemente...

propósito...

de que jamás había que rectificar.

(Música lenta)

"Pedro, Pedro, ven,

cuéntame cosas de Palma".

Ya vivía en Guadalajara.

"Cuéntame cosas de Palma; añoro Palma, cuéntame cosas".

"Qué vas a añorar Palma, a ti te gusta mucho Guadalajara".

-Y él: "Yo añoro Palma".

-Marina, Marina, sí.

"Todo bien, te añoramos...,

es una pena que no estés con nosotros porque te añoramos".

"Pienso volver, pienso volver".

"Qué vas a volver tú,

tú estás muy bien en Guadalajara".

-Sí.

Sí.

(Gaitas)

(Aplausos)

Me vi al lado de un hombre que era escritor,

y había que condicionar la vida de uno a la de él.

Y entonces, pues trabajar para él,

crear un ambiente bueno para que pudiera escribir;

pudo escribir a gusto,

prueba de ello es que tiene publicadas 60 novelas.

-"Él fue el gran hombre, Camilo,

el escritor, el triunfador".

"Pero ¿dónde estaba mi abuela?".

"Siempre detrás, Charo, revisando, repasando,

pasando a limpio; toda una vida a la sombra".

"Mi abuela era una mujer fuerte,

una mujer con la que me identifico mucho,

y nunca la vi tan débil y hundida como el día en el que él murió".

"Y me da mucha rabia".

"Él puedo haber cambiado esto,

estaba en su mano rectificar y no lo hizo".

-"He descubierto una cosa hermosísima

que es la libertad".

"Es una palabra que antes desconocía".

"Una vida maravillosa".

"He descubierto otra vida

que no se parece en nada a la que viví".

-"Las personas a las que me gustaría entrevistar ya no están

y sé que, por mucho que investigue y pregunte,

nunca voy a conseguir las respuestas que quiero".

"Echo de menos a mi abuela,

ella siempre conseguía arreglarlo todo".

-"Nadie me esclavizó".

Nadie me obligó a trabajar,

lo hice porque quise,

porque me pareció que era lo que tenía que hacer

y me parecía muy bonito y muy...

gratificante, como dicen ahora.

Muchas revistas o periódicos han tergiversado mi vida

y han dicho que era una mujer frustrada,

que había vivido víctima de un hombre dominante

y esclava y todo esto.

Es una necedad.

Mi vida ya es solo mía.

"Yo tengo esa necesidad

de desahogar un poco...

esta saturación...

de Camilos de la familia".

"Bisabuelo y bisabuela Camilos,

abuelo Camilo, padre, Camilo;

yo, Camila; tíos Camilos, primos Camilos..."

"Y..."

mi hijo no se llamará Camilo, ni mi hija tampoco.

"Creo que lo importante es conservar el legado cultural,

el legado importante, no el nombre".

"El nombre, al final, va a condicionar

la vida de la persona que nace".

"Y...

esa persona no ha hecho nada para merecer eso".

"Yo estoy harta de los Camilos ya".

"O sea, estoy harta...".

"No quiero más Camilos en mi vida, se acabaron los Camilos".

Y Camila es mi nombre.

Y a mí, esto de llamar a los hijos igual que los padres...

me parece... horrible.

"El problema es que esto no es un guión,

ni lo que cuento, una historia inventada".

"Aquí hay personas reales, sentimientos reales,

y el daño provocado es real".

"Es mi desahogo, mi ajuste de cuentas".

"Puede que, si lo digo todo, la gente entienda mis motivos;

puede que no".

"Puede que no debiera importarme lo que piensa la gente".

"Pero esto, al fin y al cabo, lo hacemos por ellos".

"O no, quizá lo hago por mí".

(Música melancólica)

  • La danza de Formentor (Camilo José Cela)

Imprescindibles - La danza de Formentor (Camilo José Cela)

09 oct 2017

Este documental ofrece una mirada sobre Camilo José Cela desde una perspectiva completamente novedosa, en la que el premio Nobel comparte protagonismo con Rosario Conde, su primera mujer. Grabado con motivo del centenario de su nacimiento y dirigida por Pedro Barbadillo, reconstruye la etapa mallorquina de la pareja y analiza cómo el paso por la isla fue definitivo en la trayectoria del autor.

'La danza de Formentor' explica a Cela desde una perspectiva diferente a través de su nieta: Camila Cela tiene en el documental 26 años, los mismos que su abuelo cuando escribió 'La familia de Pascual Duarte', la novela que lo lanzó a la máxima popularidad literaria. Ella nunca ha querido aparecer en ningún medio de comunicación para hablar del escritor, pero coincidiendo con el centenario, decidió hacer balance de la historia familiar y lanzarse a una búsqueda de la persona tras el personaje.

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