Dirigido por: Ana María Peláez

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

5416744 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Imprescindibles - Carmen Maura ¡Ay, Carmen! - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE

¡Vamos, riégueme, no se corte...riégueme!

Ni se le ocurra,

llevo dos días recibiendo negativas de todo el mundo,

ahora soy yo la que dice no.

Por lo que más quieras, no hagas locuras, eh?

No, si ya me he “desahogao”,

y a parte, no olvides que soy una profesional.

Alguien que pueda echarte en cara lo que hiciste...

alguien que no desentone.

Creo que ha llegado el momento de que te cuente el rollo de mi vida.

Afortunadamente, he llegado hasta aquí bastante tranquila.

Tengo una sensación de envidia de la gente que, a esta edad,

no hace nada.

Me alegra no haber llegado a este momento con ambiciones sin cumplir,

porque estoy muy vaga.

Yo me acuerdo que mi padre, cuando estaba ya mayor,

siempre decía que la vida se le había hecho cortísima,

y es verdad que cuando llegas a este momento dices:

“pero si hace nada estaba haciendo

“Pepi Lucy Bom y otras chicas del montón”,

y tienes recuerdos completamente claros de esa época tan,

tan...lejana.

Y empiezo a mirar todo lo que me ha pasado y digo “jolín,

es normal que esté cansada”.

¡Madre mía! Como te vas a quedar... te vas a quedar en nada.

Yo fui feliz en mi infancia

porque hacía funciones que era lo que más me gustaba.

Tenía mi pandilla de amigas, el colegio me gustaba,

fui de las que daban los discursos de fin de curso,

fui presidenta de las Hijas de María,

me gustaba mucho lo de la iglesia.

#Ábreme la herida de tu corazón#

Yo, de pequeña, pensaba que me iba a casar,

iba a ser una mamá, con mi marido...

no pensé que iba a ejercer ninguna profesión,

pero de repente, me hice novia

del director del TEU de los mayores del CEU

y como me encontró muy buena actriz me metió en su grupo.

Y entonces ahí yo vi la posibilidad

de que, si tenía un novio que hacía teatro,

podría hacer funciones...

porque en el colegio ya me lo prohibieron mis padres.

Entonces me hice novia de éste porque era director del TEU y me,

me... ahí cometí un error.

Carmen tenía como todo para... era una chica muy mona,

muy buena familia, con dos hijos,

y tenía una galería de exposición, ¿no?.

Pero, evidentemente, ella tenía dentro mucho más.

Y entonces, yo vi un anuncio en el ABC que ponía: Se buscan,

en el Ateneo de Madrid,

se buscan semiprofesionales para un grupo de teatro y no sé qué.

Entonces yo, sin decir nada,

me escapé de la galería en un ratito y me presenté allí

y me cogieron.

Gente Joven tiene el propósito de hacer realidad las ilusiones

y los proyectos de ustedes, señores telespectadores

Y entonces, en el taxi del Ateneo a casa,

decidí que iba a intentar ser actriz,

y llegué a casa...¡aah! y se armó la de san Quintín...

Pasé una noche horrorosa, él diciéndome todo tipo de cosas,

de vas a... eres muy vieja para empezar ahora,

no te pienso ayudar, no te va a ayudar nadie,

acabarás loca, tirándote delante de un camión...

y recuerdo frases terribles de esa noche.

No sé, era un tipo que me caía bien, pero...

La verdad es que era raro, tenía ese aire de superioridad, ¿no?

-Eso, eso, ¿ves?

No, pero si es que él no lo hizo por eso.

Yo, claro, nunca había hecho cosas así

que no estuvieran de acuerdo con lo que se me mandaba hacer,

entonces ahí me fue subiendo la cosa de yo hago lo que me da la gana,

y entonces me dijo que bueno, que lo intentara y tal...

y ahí empezó todo,

digamos que doce años que, si los hubiera visto en película,

no sé si habría sido actriz, ¿eh?

Esto va fatal, pero fatal, fatal.

Una de las cosas que más me llamó la atención,

es lo pionera que fue...

sin ser nadie discursivo

ni tener una ideología feminista en absoluto.

En realidad, su capacidad para esquivar un destino

de mujer convencional que, la vida le tenía preparado, ¿no?

Ser actriz me ha salvado de volverme loca,

por ejemplo, con todos mis problemas,

pero... madre mía si yo hubiera visto

todo lo que me iba a pasar por ser actriz.

Doce años de luchar por los niños, porque me los quitaron.

Pues es una separación con mucha agresividad por parte de su exmarido

y que, bueno, se le hace la vida bastante complicada.

Los primeros años, sufrí muchísimo.

Por eso, cuando me los quitaron,

porque, oye, eran míos y yo los quería mucho y tal;

pero llegó un momento en que pensé ¿o te mueres o qué?

Es una cierta herida, pero la hace crecer como persona

y yo creo que la hace más madura.

Y, de pronto, puede encarar una serie de personajes

que llevaría a cabo perfectamente.

¿Tú te crees que con la pinta que yo tengo,

alguien pagaría para acostarse conmigo?

Y no quiero que vayas a trabajar por ahí,

no sé cómo "coño" tengo que decírtelo.

Y me quieres decir con qué pago las letras del piso,

y las del televisor, y la comunidad.

Interpretando, olvidaba todas las páginas oscuras de su biografía

y creo que eso es algo

que le ha pasado a lo largo de toda su vida.

Todo me parecía maravilloso,

incluso trabajé con sitios donde había putas profesionales

y estaba todo luego lleno de alcohol por los suelos.

A Carmen Maura la conocí por la prensa,

por los anuncios de un espectáculo de café teatro

en el que se relacionaba

a Rodolfo Valentino con Marilyn Monroe.

Ella, naturalmente, hacía de Marilyn Monroe.

Y de repente oía qué decían: ¿La Marilyn cuando sale?...

y me encantaba “Soy yo”

y se quedaban todos decepcionados completamente.

Y a mí me sorprendió bastante porque físicamente nunca la...

digamos, puse el paralelo entre ella y Marilyn Monroe.

La belleza física es importantísima, te puede hacer dueña del mundo.

¿Yo soy la más guapa de todas, ¿verdad?.

La Hurtado siempre me dijo: “tienes un cuerpo pobre y es genial

porque un cuerpo pobre sirve para cualquier cosa,

te pueden disfrazar de distintas cosas”.

O sea, yo igual, por ejemplo,

lo de hacer de asistenta me queda genial.

Hacía pequeños papeles, muchas veces con Pilar Miró

que era muy amiga suya.

Pilar Miró fue importante y también en mi vida personal,

porque Pilar Miró, de repente, me vio, en un programa de Armiñán.

Estás mirando a la academia de ingenieros industriales...venga di

El del jersey verde.

Pues hija, es el más feíto, mujer.

Se acercó con esa mirada simpática que tenía ella y esa manera...

”Oye, yo te vi... tú estabas muy bien ayer en lo de Armiñan, ¿eh?

estabas muy bien, eres buena actriz”,

sabes como ella decía los piropos...

y luego ya ella me llamó para hacer varias cosas y tal...

En tu carta dices que no tienes dinero para ir a las Indias,

yo te lo presto... un primo es casi un hermano.

No era nada simpática que digamos,

o sea, bueno era simpática pero no se notaba,

o sea, “brabrabrá”, esa manera de...

pero luego, por ejemplo, en Eugenia de Grandet...

me lo pasé genial con ella,

es uno de los papeles

que me ha gustado mucho hacer en televisión...

y me hacía hacer cosas como...

“Soy demasiado fea para que se fije en mí”

Carmen era una actriz que había hecho muchos cortos,

es decir, que era casi más conocida como protagonista de cortos.

Pero si un día en el cine Azul me acuerdo

que ponían siempre un corto antes,

oigo que las de atrás dicen: “Joer, otra vez esta”...

porque hacía todos los cortos.

¿Desea algo? ¿Tienen ustedes algo de ópera?

¿De qué? De ópera

De ópera...pues ópera...ópera... me parece que aquí ópera no,

pero voy a mirar, eh? Gracias

¡Ay!, que fresquito hace aquí.

Carmen y yo hicimos un corto dirigido por Miguel Ángel Díez

que se llamaba “Ir por lana”.

Es un corto en el que se improvisaron los diálogos.

Miguel Ángel nos cogía a cada actriz o actor, por separado,

y nos contaba una historia

que era la que nosotros teníamos que contarle al otro personaje.

Con lo cual, no sabíamos nunca que era lo que nos iba a decir al otro,

que iba a contestarnos.

Y entonces, las reacciones que se producían eran bastante...

bastante notables, ¿no?

Yo estaba presente en el rodaje cuando pasó una cosa muy curiosa

que era una escena con Emilio Gutiérrez Caba.

Y de pronto, se cayó una “Coca-Cola” que había allí...un vaso y se vertió

y entonces Miguel Ángel tuvo la... la intuición de no cortar...

los actores siguieron.

Y de pronto, cuando se terminó ese plano recuerdo que Carmen dijo:

“Ya lo he pillado”.

Me di cuenta de que, lo que era la cámara... y me encantó...

porque había que hacer todo para ella, pero como si no.

Carmen contaba: “bueno pues mira, imagínate un guateque, decía,

un guateque de mi época que había guateques...

entonces tú vas al guateque, entras y miras alrededor,

ves un chico que te gusta, pero no le vuelves a mirar.

“Pero empiezas a bailar, empiezas a comer sándwich,

empiezas a hacer cosas,

todo para el chico, pero sin mirarle."

eso es trabajar con la cámara.

Carmen era como la musa, ¿no? ninguno era profesional.

Carmen tampoco, en los setenta, a finales,

no éramos ninguno profesional, Carmen mmm. por ahí...

y luego el salto fue, para todo el mundo creo,

“Tigres de papel”.

Estoy rodeada de tigres... de papel...

¿sois tigres de papel?

¿Yo soy un tigre de papel?

Colomo siempre decía:

“tengo un millón de pesetas y quiero hacer una película”.

Tenía un millón que había ahorrado de arquitecto,

porque con arquitecto ganaba...

y tenía un guion de “Tigres” que era así de gordo.

“Tigres de papel” era una película pensada para ella.

Recuerdo que cuando tenía como la mitad del guion escrito,

se lo enseñé y lo leímos juntos y tal y le gustó mucho.

Era la primera vez que se hacía una película hablando normal,

porque en las películas se hablaba como en otro tono.

A ver, fiesta y cachondeo hasta muy tarde...

está montada en plan verbena ¿En plan verbena?,

pero ¿con baile y todo? Sí

¡Ay, yo quiero ir!...¿vamos, eh?

Había que hacer ese tipo de trabajo

que pareciera que estás improvisando,

pero que no estás improvisando, salvo cositas muy pequeñas, ¿no?

Y eso Carmen, sí, la verdad es que fue una gozada.

Yo creo que, posiblemente,

si no hubiera hecho “Tigres de papel” Carmen Maura,

pues yo no estaría aquí ahora... seguro.

¡Ay!, ¿sabéis lo que tengo?

No me digas, ¿has traído?

Mujer, ¿y por qué no lo has dicho antes?

Yo había ido a casa de unos amigos

y, en ese momento, Colomo estaba rodando “Tigres de papel”,

entonces me quedé un ratito para ver el rodaje,

y fue en ese momento cuando la conocí que sería en el 76 ó 77.

Almodóvar, por ejemplo, le conozco haciendo “Las manos sucias”.

Tenía que entrar en plan terrorista con una pistola en la primera escena

y se llevó cada bronca de José Alonso.

Porque lo hacía fatal,

pero a mí me pareció el tipo más interesante de la compañía.

Había grandes actores en esa función,

pero, sin embargo, Carmen sonaba de un modo absolutamente distinto.

Me contaba historias era... tenía un sentido del humor

y él también se divertía mucho con las cosas que yo le contaba.

Y le gustaba verme maquillarme.

Pues yo fui a su camerino y en esa ceremonia tan íntima,

ese ritual femenino que es lo de ponerte en el personaje...

pues hablábamos, yo le contaba muchas historias

y de hecho ella me acepto trabajar en uno de los “super ochos”,

en el último que haría de todos.

Ya había muy buena química entre ellos,

o sea, Carmen ya me decía: “Este chico tiene mucho talento y tal,

y me hace mucha gracia”.

Y ahí es cuando empezó a hacer la de “Pepi, Lucy Bom”,

o sea, que la hicieron en distintas fases, ¿no?.

La fueron haciendo, rodando a medida que tenían dinero.

¡Ay! ¿Te vas a hacer la estrecha?

No te importa probar por detrás, es que estoy más acostumbrada.

¡Degenerada!

Es que soy virgen y no quiero perder la honra de momento.

Yo lo siento mucho, pero “Pepi Lucy Bom” la hizo ella,

no sé quién la pagó, pero vamos, casi la pagó ella.

Carmen, realmente, fue quien me descubrió;

era un apadrinamiento, o un amadrinamiento,

sin que se formulara la palabra, sin que se estableciera la ceremonia,

pero me descubrió y apostó por mí antes que nadie.

En aquel momento.

Primero, arriesgarte con un director que no...

que es su primera película,

que es su primera película

y una película absolutamente loquísima... loquísima,

yo no sé si me hubiese arriesgado.

El rodaje de “Pepi Lucy Bom” fue como si hubiera estado en EE.UU.,

con el mejor profesor del “no sé cuántos” estudio,

que aprendías de todo, de improvisaciones,

de rodar disimulando con la policía, eso era divertidísimo...

” motor, acción (susurrando)”,

porque venía la policía y nos decían: “¿tienen permisos?

¡ah!, ¿hace falta permiso?”

...ahora esas cosas no se pueden hacer.

Súbete a la silla... levanta la pierna

Le dije: “jo, Pedro esto es un poco... una ordinariez, ¿eh?...

la escena de la meada, jo, Pedro”,

y él me decía: “no, no te preocupes, si es normal”.

¿Cómo disfrutas?

Me parecía tan raro y tan anormal lo que me estaba pasando

con los jueces, con los niños, con los abogados,

que eso me parecía normalísimo... de verdad,

no me podía asustar por nada...

Se acabó, ya no hay más.

Interviene en “Pepi Lucy Bom” y se convierte en la musa de la movida.

Y Carmen nunca fue al “Rokola”,

no tuvo que hacer del peregrinaje que hacíamos todos por la noche,

ni vivía el tipo de vida que vivíamos de drogas,

de...quiero decir, pues de absoluta libertad.

Tenía más años que todo el grupito, no muchos más, pero más

y todo para mí era como... ¡ah!, que modernos y tal.

Cada uno hacía lo que le daba la gana,

cada uno se vestía como quería... pero no era nada de la movida,

nada, ni nada moderna, era la más antigua de todos.

Éramos muy distintos, pero compartíamos algo esencial

que tenía que ver también con, con el cine,

con su modo de actuar

y con lo que yo soñaba que debería ser una actriz.

Me trataba muy bien, me compraba jabones, cremas, de todo...

hasta que un día, de repente, me cayó la primera hostia,

sin haber hecho nada... tenía que haberme marchado entonces.

Me contó ese episodio tan amargo de...

de, de la violación en su propia casa por un fan.

Un fan que era un soldado y que,

al que le abrió la puerta confiadamente y...

El proceso que siguió fue peor que la violación en sí que fue,

bueno muy desagradable y todo lo que tú quieras y tal,

pero, en el fondo, como yo estaba bastante equilibradilla,

no me desequilibró.

Además, enseguida tomé las medidas oportunas.

Que ella misma se encargó de que no fuera traumática,

que fuera lo menos traumática posible,

llamando a un amigo para tener sexo suave con él esa noche

y que no se quedara traumatizada por el ...que me parece de un...

de alguien muy especial, ¿no?

Y encima, cuando llamamos a la policía, subieron...

subieron dos guardias y entonces me hicieron contarles todo.

Y una vez que se lo había contado, cogieron el teléfono y dijeron:

“sube, que parece que es verdad”

¡Tu eres un hijo de puta, toma, toma!...

¿Sabe? ¿sabes lo que les hacen en mi país

a los que tratan a las mujeres como putas?.

Les cortan los huevos.

Una chica hoy, de veinte años o mi nieta de quince,

no se puede hacer a la idea de cómo era la situación de la mujer

cuando yo me enfrente a todas esas cosas.

O sea, hay que tener en cuenta que, cuando yo era jovencita,

el adulterio en la mujer era cárcel y en el hombre era una “gracieta”.

Ha querido abusar de mi

No es verdad, era ella la que no paraba de calentarme.

Mentiroso

O sea, que, de repente, a una se le ocurre decir

pues éste me metió mano diez veces, bueno pos vale,

los había más de meter mano y menos de meter mano,

pero tú, si te querías dejar meter mano, te metían mano

y si no te dejabas meter le dabas una hostia

y no te metía mano.

Me parece genial que se diga esto no va a pasar más,

pero que, de repente, salgan escandalizadísimas

de Dios mío que pasaba... todo el mundo lo sabía.

Las mujeres desde la noche de los tiempos hemos sido pobres,

castas y obedientes

y las que no fueron pobres, castas y obedientes,

ya sabemos las cosas que les decían por la calle

y las cosas que les hacían en la intimidad, ¡qué barbaridad!

Buscaban para el programa de Tola

una actriz desconocida que fuera muy natural.

Y el primer día con Tola,

yo sabía que era una presentadora de televisión,

a mí no me apetecía nada y la gente me decía: “vas a hacer esos eso”.

Yo era lo que me habían ofrecido,

si me hubieran ofrecido un corto, lo habría hecho también.

O sea, entonces voy a él

y empiezo como una presentadora: “ta ca tá,taca taca taca taca,ta”.

Y me dice él: “no, no, no, no,

tu olvídate de todas las presentadoras de televisión y todo,

tú estas aquí porque no tienes otro trabajo”...

que era la puritita verdad,

“y a ti, la televisión te da igual, te han dicho que hagas esto,

pero vamos, es como si tal”... y cogí el personaje que me dijo él

y fueron unas indicaciones perfectas.

Queridísima Carmen, sabemos que tenemos muchos defectos,

el primero es haberte elegido para el papel de presentadora

entre más de ocho mil aspirantes,

todas ellas más guapas, cultas e inteligentes que tú...

Te recogimos del arroyo,

te enseñamos a hablar como una señorita,

te dimos de comer y de beber, te vestimos...

y no te desnudamos porque no te dejas.

Ahí donde nos enamoramos todos, ¿no?

Donde jugaba a tomarnos el pelo, a reírse de un estereotipo, ¿no?

Entonces, en ese momento, Carmen, claro,

cobraba una potencia, una fuerza, ¿no?.

Es decir, esta mujer me sigue el rollo, se divierte conmigo,

eee... parece que somos amigos,

pero en el fondo, sé que me está tomando el pelo.

Sé que lleva un juego mucho más inteligente que el mío.

Y, desde luego, no hay nada más sexy que eso en el mundo.

Hace un papel, no era ella, pero, "joé" se llevó a la gente de calle,

porque bueno... porque todo el mundo pensaba que era así la tía.

O sea, por eso digo que te convence de lo que sea.

Porque, de repente, de la noche a la mañana,

se convirtió en alguien tremendamente popular,

y ella me contaba en, cuando hicimos el libro,

que le costó mucho digerir eso.

Y que aquello se acabó porque ella no quiso continuar.

Llevaba un año, no podía ser,

me ofrecían de todo menos papeles de actriz y yo,

ni me apetecía leer los periódicos todos los días, ni me apetecía...

que no, que no, que no era eso.

Si algún día me vienen rogando y tal que vuelva, pero aig...

¿Sabes una cosa?

Que me estoy dando cuenta

de que les estamos descubriendo a los espectadores

que no estamos liaos.

Pero lo estuvimos.

No, calla, calla, no, esas cosas no se recuerdan

Estás más guapoo... y más delgao, y, además, vales mucho Fernando.

Esa eras tú, y no lo digo por coba, ¿eh?

yo te juro que las estoy pasando moradas.

Me había hecho muy, muy conocida por lo del programa de televisión

y era la “nena, tú vales mucho” de la sonrisita y tal.

Entonces, ahí Pedro tuvo dos cojones al decir:

“esto me lo va a hacer ésta”.

¿Yo drogadicta?, ¡ah! pero, encima me insulta

Señora, todo lo que usted me está pidiendo son drogas.

Bueno, bueno, pues soy drogadicta, drogadicta.

Cada una de las películas que hice con ella,

por ejemplo “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”

no puedo concebirla con otra, con otra actriz.

Nadie daba un duro por mí en ese personaje.

Claro, la participación de Carmen es, es fundamental en esa historia.

Es decir, ella es la que lleva la historia,

y la que el público empatiza con ese personaje de asistenta desprotegida

con aquel marido absolutamente machista y terrible

que hacía Ángel de Andres, ¿no?

¡Y yo te he dicho que te la planches tú!

Pero, ¿Qué dices?

¡Ah!...No se te ocurra volver a ponerme las manos encima.

O sea, yo reconozco que no soy de irme a un manicomio si hago de loca,

pero, cuando ya me dan el vestido y mmm.

el traje, los niños, el marido, lo que sea lo que tenga que tener,

o el cuchillo pa matar, lo que sea, yo sí que me lo meto dentro.

Está en las antípodas de la actriz discursiva, intensa

que elabora mucho los personajes con el director.

Yo creo que ella necesita indicaciones rápidas, precisas,

las pilla al vuelo porque es inteligente,

pero no intelectualiza nada las cosas.

Y yo creo que eso está muy en su carácter

y en su forma de ser actriz.

Me lo creo como cuando era pequeña.

Es el mismo sistema de cuando jugábamos a las casitas.

Cuando llega al plató Carmen, por ejemplo,

que es una actriz que no le gusta mucho repetir,

pero es que te lo da todo en dos tomas.

En el cine, en un rodaje, el tiempo es oro,

pero no es que sea una metáfora,

es que una discusión de me voy para la derecha,

me voy para la izquierda,

puede llevarse un cuarto de hora de las doce horas de rodaje.

Y es fundamental ese tiempo

porque hay que usarlo para cosas que realmente son importantes, ¿no?

entonces mi método es muy rápido.

Directamente, se aprende el guion entero, meses antes.

Se lo aprende entero lo suyo y lo de los demás.

Y entonces era capaz de decirlo a la velocidad que le diera la gana,

o sea, es decir, jugaba con el texto.

Es algo que ahora la gente está estudiando

con las técnicas de interpretación,

y todo esto ella lo hacía de una forma natural.

La frase más tonta tiene su importancia

y todas tienes que sacarlas de dentro, aunque digas:

“me voy a la compra”, o tengo hambre o no sé,

esas son más difíciles

Entonces cuando ya ella tiene los diálogos como el padre nuestro,

ella no tiene que pensar, le salen “bup”

-No tenemos hijos

¿No tienen?, pues mejor, si le digo la verdad, yo tampoco

así se puede ir al cine o al bingo si le apetece a una;

eso no quiere decir que yo me pase la vida en el bingo,

claro, era solo un ejemplo.

Y así es cuando de pronto dices: “Oh, que natural y que espontáneo”,

"joder", porque no tiene nada de natural y nada de espontáneo.

Y la verdad te digo, que desde el punto de vista de producción,

no te digo nada cuando rodábamos con negativo,

la maravilla que era Carmen, ¿no?

saber que con muy pocas tomas, estaba ahí ya lo que se buscaba, ¿no?

El champan, se me había olvidado el champan,

oye con todo este lío del traslado, no tendrás champan, ¿verdad?

Pues, no.

Bueno, pues vuelvo en un minuto, voy a comprarlo...

es que no sabes las diabluras que hacemos con el champan.

Luego, decir que pensé en ella en “Opera prima”, ya,

pero luego por circunstancias y tal, no acabó así,

pero hasta en el guion estaba de alguna forma insinuado.

Entonces, cuando ya voy a hacer “Se infiel y no mires con quién”

la llamé porque me parecía que era una actriz de comedia fabulosa, ¿no?

Y me acuerdo el día que nos conocimos que me dice Carmen, dice:

“Te he visto en un par de películas”,

era como te he visto en un par de películas tuyas y tal;

pero si llevo catorce.

Dice: “he visto dos de películas nada más” digo bueno, vale.

Planteábamos: “Aquí en esta escena, y una vez que... podríamos improvisar”,

sí, sí, sí, sí... bueno, era tan, tan fácil.

Lo mío es amor, no como tú que eres un vividor y un hortera,

y además te vistes fatal......

No te cuento lo que he visto porque te mueres..

Sabes lo que ha hecho, ha montado todo esto para acusarme.

No

Tenía una cita en el hotel con esta, esta mujer, bueno, con esta zorra.

Que sinvergüenza.

Estábamos esa panda de locos ahí.. el Resines, el otro, el otro...

todos ahí diciendo lo que les daba la gana y Trueba:“venga, a ver,

que vais a, como me lo hacéis”.

Y entonces, llegábamos y empezábamos a hacerlo.

Y eso estaba muy bien, pero, porque él había hecho su reparto

y estaba como muy confiado con su reparto

Joer, como te lo montas, eh? Por aquí, artillero.

Me hubiera gustado tener más ojo para la selección de los hombres,

que eso no lo he hecho nada bien, pero por lo demás.

Pues sí, hombre, uno me quitó mis niños

y otro me quitó todo el dinero, o sea que...

Yo elegí una pareja y después de trece años,

pues muy bien, muy confiada,

como le había dado poderes generales y tal,

(otro que se va a cabrear conmigo)

Pues, de repente, a lo tonto a lo tonto,

me enteré que tenía todo hipotecado y me dejó tranquilamente

con más o menos dos millones y medio de euros de deuda,

con mis casas embargadas, mi campo embargado y tal.

Entonces en ese momento me dio un bajón, normal.

Soy una mujer madura,

esto es algo que ha ocurrido y ya está...

hay que tomarlo con naturalidad...

no voy a perder el control por esto.

Y al cabo del mes, me puse las pilas y dije: “Bueno, a ver,

hablando con, una persona normal, como me había hecho muchas trampas

por haberle dejado los poderes y tal.

Una persona normal va y desaparece del mapa

y no paga nada de todo eso.

Pero como yo no era normal,

tenía una profesión como para desaparecer...

entonces dije: “pues vas a pagar”;

y entonces he estado pues cerca de veinte años pagando deudas.

De pequeña era la solista del coro,

es lo único que echo de menos de esa época.

Me recuerda mucho a un antiguo alumno,

él también cantaba en el coro.

Padre Constantino, soy yo ¿Tú?

“La ley del deseo” era una sorpresa mayúscula,

yo, a veces, digo que allí es donde ella alcanza su cima.

No es tanto eso,

como que yo pensaba sobre el papel que era un papel muy, muy complejo,

teniendo en cuenta que yo había decidido que lo hiciera una actriz.

En “La ley del deseo”, Almodóvar primero buscó una auténtica,

y no la encontró.

Y me dijo: “bueno, mira, lo vas a hacer tú”,

digo: “pero,Pedro, por favor soy muy redonda para hacer un “trans”...”

nada, nada, venga, si lo vas a hacer tu”...

O sea... y luego estaba "encantao".

Carmen no es, digamos, del método de Stanislavski,

no necesita sentirse muy mal para hacer una toma dramática...

entonces, decidimos que no, que no investigara por su lado.

Me sirvió de mucho justo hacer antes,

“Se infiel y no mires con quién” con Trueba,

porque trabajábamos con Bibi y Bibi es una mujer maravillosa,

es la más femenina de todas las mujeres que he conocido.

Hola encanto, te has retrasado un poco.

Realmente, la transexual que hace en “La ley del deseo”

es impresionante,

es impresionante porque cambió totalmente su cuerpo,

el tipo de vestidos que le pusimos

Yo creo que lo que hace en “La ley del deseo” es muy grande,

porque es algo tan sumamente alejado de ella.

-Éramos realmente como una pareja artística.

En la cima de todo aquello, fue “La ley del deseo”

en el que, quiero decir, la admiración mutua no tenía,

y era una admiración casi física.

Ella lo hacía mejor a él, y él la hacía mejor a ella,

yo creo que a veces eso ocurre, ¿no?

Que hay estas... Sternberg y Marlene Dietrich,

que de repente dices, podrían estar toda la ida trabajando juntos.

Un día, te vi decir por la tele, que me quedé un poco así asustada,

que realmente cuando rodábamos tenías un poder sobre mí...

que podías hacer conmigo lo que te diera la gana.

¿He dicho eso en televisión?

Sí, sí, que tenías un poder,

que me ponía en tus manos de una manera

que crees que podrías llevarme incluso a la destrucción,

que no me llevabas a la destrucción porque me querías.

No, yo no sé como lo habré dicho,

pero lo que si es cierto, y eso sí lo pienso,

que yo, quiero decir,

que el poder que tú me das, cuando estamos trabajando,

puede ser un poder, un poder del que yo podría abusar,

con el cual yo podría hacerte mal... en mi vida,

lo voy a utilizar en ese sentido,

y no sé si es bueno que tú te des cuenta de eso.

Por la intensidad de nuestra relación, había mucha pasión,

éramos susceptibles a que, de haber un problema, se magnificara

y se convirtiera en algo de... de, quiero decir enorme.

Entonces, pero, pero era el resultado también de nuestra propia fusión,

del mimetismo que sentíamos el uno con el otro.

¿Qué tiene este gazpacho?

Tomate, pepino, pimiento, cebolla, una puntita de ajo,

aceite, sal, vinagre, pan duro y agua...

el secreto está en mezclarlo bien.

El trabajo de Carmen en “Mujeres” es maravilloso,

pero para ella fue un rodaje duro.

No, ese es un rodaje que no me gusta mucho recordar,

porque es la única vez que pensé en dejar de ser actriz, por ejemplo.

Yo notaba ya el estado en que Carmen estaba durante el rodaje,

que benefició mucho a la película, porque claro,

las actrices cuando tenemos una situación personal, emocional,

siempre que podemos incorporárselas al personaje mejor que mejor.

Entonces yo ya la noté frágil.

No, es que cuando lo pasé mal con Almodóvar en “Mujeres”,

es que cualquiera lo hubiera pasado mal con método, sin método

y de cualquier manera.

Porque es que a las ocho de la mañana decía:

“Carmen, si sigues así, te vas a cargar la película”,

o “Qué falsa estás, Carmen”, delante de todo el equipo,

entonces, él seguramente ya se ha olvidado, pero... no.

Pero pones un parapeto que, a veces, es tan, tan duro.

Y me voy endureciendo con el tiempo

Ya, ya, ya lo veo

Lloraba mucho en ese rodaje, y...

y necesitaba hielo en los párpados para que bajara la huella del llanto;

y fue un rodaje muy complicado.

Yo creo que Carmen vivió en “Mujeres”,

que era la historia de un abandono, de Iván,

de ese mujeriego que iba rompiendo corazones.

Yo creo que ella vivió también de alguna manera,

esa especie de abandono sentimental por parte de Pedro, ¿no?

Por primera vez, no se entendía con el director

con el que acababa de tener un idilio.

Un idilio profesional máximo

que era el trabajo de “La ley del deseo”, ¿no?

Un trabajo dificilísimo en el que ella le dio todo lo que él quería,

absolutamente todo.

-Dime que aún me quieres como yo te quiero

Aún te quiero tanto como tú a mí. -Gracias, muchas gracias.

Al salir de la primera proyección que yo vi de la película,

Pedro me dijo, seguro que se ha olvidado,

pero me dijo, que yo me acuerdo perfectamente, me dijo:

“¿Te das cuenta, Carmen, que estás al cincuenta por ciento

de lo que tiene que estar una buena actriz?”

Ella cree que a mí no me gusta en

“Mujeres al borde de un ataque de nervios”,

y sí que me gusta, muchísimo.

Y es una película que yo le he tenido mucha manía, mucho tiempo,

hasta que un día de repente, la vi y vi que estaba bien.

Como actriz, está absolutamente perfecta,

no se le puede pedir nada más.

La gente joven no sabéis luchar por las cosas,

os creéis que la vida es todo placer, pues no,

hay que sufrir y mucho.

Teníamos muchos problemas, y no los disimulábamos,

cada uno venía de su casa

y yo era director, ella era la actriz,

yo hacía mi trabajo y ella hacía el suyo,

que yo pensaba que eso no se podía hacer... se puede hacer,

se puede hacer y desde la incomunicación absoluta

y no solo eso, sino te diría que, yo no por mi parte,

pero incluso desde el odio a la otra persona.

Estas historias de amor, luego cuesta no dejarlas en el plató,

y a veces, se las llevan puestas y la vida es la vida

y la ficción, aunque intentes contar una verdad maravillosa, es ficción.

Y es maravilloso que además, en ese estado de ánimo,

pudiéramos dar a luz una comedia,

creo que es la única comedia que he hecho,

es decir, que se puede decir que es al cien por cien comedia.

Hola, soy la madre del famoso asesino de Cuatro Caminos...

cuando mi hijo vuelve a casa

después de cometer uno de sus famosísimos crímenes,

me trae la ropa.

“Qué he hecho yo para merecer esto” era para Esperanza Roy,

y Esperanza Roy estaba haciendo “Por la calle de Alcalá”

en el teatro con mucho éxito, y le dijo que no a Almodóvar.

Yo he hecho muchísimas sustituciones, pero muchísimas,

yo creo que... porque, además, nunca me ha ofendido

ni me ha preocupado ni nada.

Porque, además, las sustituciones tienen la ventaja

de que ya la película está a punto de hacerse

o de que ya está ya todo preparado y no, ¿sabes?, ensayas menos...

Hay decisiones que se toman después de pensarlas mucho,

otras no tanto y algunas, a lo mejor,

necesitan explicarse un poco.

“Sombras de una batalla” la tenía que hacer Ana Belén

y también no podía hacerla.

Y entonces me dijo Mario Camus un día:

“serás capaz de andar con botas por el campo”,

y yo soy mucho más de campo que de.. que de tacones,

y le dije: “sí, no te preocupes”.

¿Como sabe usted qué es lo mejor para ellas?

Es lo mejor que he encontrado, Joaquín.

En el guion ponía que, en un momento determinado,

le hacía una inseminación a una vaca,

entonces estaba con la televisión con “La 2”, en un documental.

Y entonces de repente, sale una chica joven que explica

cómo se hace la inseminación a una vaca, digo: “No es posible”.

Dejo el guion y me quedo mirándola, saca la caca de la vaca,

coge una jeringuilla enorme, se la mete a la vaca, la enchufa

y ya está hecha la inseminación artificial.

Y llega el día del rodaje

y entonces estaban todos preparados para hacerlo de trampas,

con el plano aquí, con el plano allá,

y le digo yo a Mario: “No te preocupes

porque lo he visto en la tele y sé ya cómo se hace.

Y todo, pues nada, lo hice yo, tranquilamente,

y sé inseminar a una vaca.

Saura, la primera vez que cené con él para “Ay, Carmela”,

me dijo: “Yo nunca te habría llamado para una película mía,

pero eres muy buena para esta película

porque te comunicas muy bien con el público”. Frase.

¿A quien se le ocurre firmar un contrato

para venir a trabajar en pleno frente?

Pero que contrato ni que leches,

si me niego me mandan a primera fila a pegar tiros, ¿que no te enteras?

Ese trío nos lo pasamos tan bien, con Saura que nos quería tantísimo,

que no nos cambiaría por nada del mundo.

Fue una película muy reconfortante para ella,

y que tuvo muy buen recorrido y mucha proyección

y que además con la que desafió algo que, que la propia Carmen dice,

que ella lo único que no hace bien es cantar.

# Mi jaca galopa y corta el viento#

#cuando pasa por el puerto caminito... de Jerez#

Es alucinante, lo bien que está en esa película,

el cariño que tiene por...el miedo, ¿no?

Esa secuencia final que se sostiene por ella,

una escena tremendamente histriónica, y dirigida a hacerte daño, ¿no?.

Y se sostiene, o sea, hay una clara intención de Carlos

de hacernos sufrir ahí, ¿eh?,

¿os gustaba, verdad, esa mujer?, ¿queríais a esa mujer, no?...

pues vamos a matarla

¡Cierra la boca!

¡No podíais habernos matado como dios manda, cabrones!

Yo no quería que me mataran

y hablé mucho con Saura, que no me hacía ni puto caso,

dije: “hombre, por favor, déjame en el hospital llena de tubos,

pero no me mates”, y nada, no quiso.

Tiene una capacidad de trabajo enorme,

ha trabajado en Latinoamérica, ha trabajado en Francia,

los franceses la quieren.

Hace veintitantos años que voy allí

y digamos que ser una actriz respetada y tal,

me ha costado bastantes años.

Ahora ya tengo la medalla de la AMERI,

ya tengo un Cesar,

que para ellos un Cesar es como ¿sabes?,

no es como un Goya,

un Goya no es lo mismo... pero un Cesar

Va, jo, la tía y se hace una estrella en Francia,

va chico, yo lo siento mucho, pero eso, eso no pasa, cojones.

Lo genial fue hacerme amiga de Marion Hänsel

porque es una tía, buf, tiene un par...

o sea, hace las películas más difíciles del mundo de vender,

pero ella sigue con su rollo.

Es que era un papel..

Me acuerdo en nebulosa

y me acuerdo que estaba siempre con la tripa

y que era muy angustioso pensar que los niños no querían nacer y.

Y fíjate tu que peliculita, es que hace unas películas.

Enseguida comprendí que para trabajar aquí,

había que sentirse muy a gusto en lo personal,

porque es una ciudad bastante agresiva,

o sea, es preciosísima

pero no es una ciudad donde tu salgas

y todo el mundo sea simpático y todo eso, ¿no?.

Y cuando empecé a ver que, claro, pagar el alquiler todo el año

sin venir a lo mejor la mitad del año y tal.

Entonces empecé a buscar una cosita

y me encontré con esto, que lo arreglé yo a mi manera,

y me siento muy a gusto.

Aquí estoy en “Le Loir dans la Théière”

que está justo enfrente de mi casa aquí en Paris,

y es un café que me gusta mucho y vengo siempre.

Yo hago siempre mis citas aquí como si fuera mi oficina,

cuando he tenido que conocer a un director de cine,

o que me van a ofrecer algo,

un productor o lo que sea, vengo aquí

y hoy he quedado con Martin Povost

que es uno de los directores que conocí cuando empecé,

cuando llegué aquí y con él hice tres películas.

Me lo pasé muy bien

y le conocí cuando no era nadie

y le costaba muchísimo trabajo rodar y ahora “buf”,

aquí está se ha convertido en un director.

¡Hola, Carmen! Hola, ¿cómo estás?

No, y él me ayudó muchísimo en mis primeros tiempos aquí

porque era un amigo, un buen amigo.

Trabajo continuamente,

lo que pasa es que no se nota mucho porque trabajo mucho fuera.

Entonces eso me encanta, por ejemplo, te subes a un taxi

o te encuentras a alguien por la calle y dice:

“hace mucho tiempo que no trabaja, ¿no?”, yo: “pues, bueno...”

Es que tampoco me gusta dar muchas explicaciones, pero si, es...

ha llegado un momento, además, agradable

que me llaman de muchos sitios diferentes y para,

para cosas muy distintas.

Es una experiencia de las fuertes que yo he tenido

porque nunca había hecho un personaje protagonista

que no hablaba.

Entonces, cuando me mandaron el guion me dijo Ramón:

“mira, no hablas, pero tienes que hacerlo”.

Oye no que yo no quiero hacer una muda,

nunca me ha gustado hacer “handicapadas”,

o sea, no, ni coja...

y cuando lo leí, o sea, estaba tan bien escrito...

como se puede hacer una protagonista que no dice ni mu,

y te enteras perfectamente de lo que quiere,

de lo que piensa y de lo que siente.

Dios, los de las nueve.

Richard, despierta Déjame un ratito más.

Ahora te pones mimoso, ¿eh?, jo, como sois los tíos.

Con Alex de la Iglesia ha formado también un, un buen tándem,

su personaje en “La Comunidad” es otro gran trabajo.

Alex me llamó y me dijo lo de “La Comunidad”,

tengo un papel para un chico,

pero si lo haces tú, lo convierto en chica.

Carmen es, francamente, una mujer muy divertida,

el personaje necesitaba ese punto de optimismo y de alegría

para hacerse soportable, para llevarlo bien.

Carmen también inspira una sensación de inteligencia, de astucia,

de una persona que no se va a dejar amedrentar por los demás.

Venga, venga, un solo grito y te rajo...venga.

Alex dice que ella es como un supermercado,

como unos grandes almacenes

a los que les puedes pedir cualquier cosa que te la da.

El amor de Alex cuando estás rodando con él,

y le gusta lo que estás haciendo es como un,

como si tuviera su tren eléctrico preferido,

yo me sentía exactamente como un tren eléctrico

que él estaba manejando.

Y Carmen le dio, de nuevo, a un director

todo lo que un director quería.

A mí esto me duele más que a ti, Julia

Yo sé que la película es complicada,

sé que es una película que requiere un esfuerzo,

no solamente de interpretación, sino un esfuerzo físico

y una implicación muy grande por parte de la actriz.

Con Alex de la Iglesia corres peligro... físico,

porque no tiene contención.

Carmen es una mujer muy sabia rodando, ¿eh?

y cuando de pronto había una escena de mucho riesgo,

les decía siempre a los especialistas que la hicieran ellos antes.

-Nosotros queremos el respeto a los demás.

Y me acuerdo que yo tenía que cortarle la manga del traje,

en un momento que le daba como una cuchillada,

pero la tela, al cortarla con el cuchillo,

y aunque estaba afilado, no cortó bien.

Entonces a mí me dio tanta rabia

que hice como si le estuviera cortando un filete “ñññ”,

y empecé a sacudirle la manga,

con lo cual se creó una escena absolutamente sádica,

porque aquel tipo no solamente la corta,

sino que intenta como serrarle el brazo.

Ella se basta a sí misma,

o sea, si tiene que irse a trabajar a Francia, se va.

Y si tiene que vivir en Francia, se vive.

Si tiene que hablar francés como los franceses, se hace.

Si tiene que dejar de trabajar con Pedro, lo hace,

si tiene que volver, vuelve.

No sé por dónde empezar No eres un fantasma, ¿verdad?.

¿No estás muerta? No hija mía, no.

Echaba de menos esa simbiosis nuestra,

el hecho de que yo le decía algo, lo captaba al vuelo,

y además lo magnificaba con su actuación.

Es alucinante, como yo entiendo sus historias

y como me dio el guion de “Volver”, después de veinte años,

y sabía perfectamente como tenía que decirlo

por lo que había escrito.

Yo cuando escribí “Volver”

de inmediato pensé en el papel de la abuela para ella.

Me encontraba “superidónea” para el personaje...

no por amor.

La interpretó como una señal de inteligencia de Almodóvar

de proponerle un personaje complejo, a una actriz que conoce bien

y que lo borda a pesar de lo feísima que está

y de lo envejecida que está...

y del escaso recorrido que tiene el personaje

pero que es crucial en “Volver”,

y es como una especie de reconciliación de cara al público.

El agua, ¿caliente?, no. Tiriririri, ¿fría?, no.

Yo pensé que iba a poner más problemas ante el “look”

que yo quería que tuviera,

porque claro es una mujer todo canas y bueno, un aspecto fantasmagórico,

porque, al fin y al cabo, interpreta a una fantasma.

Pero no, no, no, estuvo como siempre muy..

no como siempre un poco más generosa en este sentido,

porque Carmen es una mujer muy coqueta,

entonces aquí no iba a favor físicamente de ella,

sino todo lo contrario.

Yo creo que Carmen, en sus cualidades,

está esas dotes para darle a Pedro siempre lo extraordinario.

Tenéis que estar extraordinarias,

y entonces esa zona entre estar bien y estar absolutamente increíbles,

ese paso es el que no estáis seguras y para mí eso es muy agradable

porque realmente cuando venís a trabajar conmigo,

venís dispuestas a dar lo máximo.

Cuando tienes química con alguien eso va más allá del amor, incluso.

Es una especie de milagro.

El primer día, la primera frase del primer ensayo,

se nos puso la carne de gallina a los dos

porque me dio la primera indicación y “chas”, se lo clavé

y él se quedó muy impresionado y yo también

y relación director-actriz fantástico

porque estoy muy bien en la película.

Está maravillosa, haciendo ese personaje

y además está como desde un lugar muy tranquilo, muy confortable.

-Nunca mejor dicho

No había tampoco una sensación de que había que resolver algo,

que había que enfrentarse a un problema, hablarlo,

y no, no, todo eso se había ido diluyendo con el tiempo.

De todas maneras él estaba superocupado con Penélope.

Entonces, no... hice mi papel, lo pasé bien

porque fue muy cómodo de hacer ese papel

y además fue un papel muy agradecido.

Raimunda, ¿qué haces aquí ? Pasa

Te echaba de menos.

Los que les encantaría que volviera a trabajar con él,

son los representantes; al francés y al español y a fans,

algunos fans que te dicen siempre: “¿Cuándo vuelves?.

Pero a mí sinceramente... pues yo creo que a él tampoco.

Hemos hecho ya mucho.

Lo que han hecho Pedro y Carmen juntos es único, ¿no?

yo creo que han llegado a unas cotas de entendimiento

entre el artista y la musa, entre el director y la actriz

que está ahí para disfrute de los que los conocemos

y también de las generaciones que vengan, ¿no?

Yo creo que Almodóvar ha hecho mucho más

que muchos ministros de Cultura o de Relaciones Públicas

o de Exteriores, se llama,

o muchos diplomáticos o muchos embajadores.

Hay películas claves en los años ochenta,

que no podría haber...

no las concibo sin ella.

Él ahora es un director diferente, es un director de culto,

es un director muy importante

y... en palabras de Penélope “es el genio del siglo”,

pero ya es un cine que a mí me divierte menos.

Mira tía esta es Pilar. Encantada.

¿Que habéis viajado juntas?

Y ahora...la entrega de premios. ¡Ay!

Y el Goya 2007 para la mejor actriz de reparto es para Carmen Maura.

Concha de Plata a la mejor actriz para Carmen Maura por “La Comunidad.”

Carmen Maura.

Cuando oigo a los actores que dicen

yo me moriría en un escenario, pues yo no.

No quieras enterrarme antes de morir.

Todavía puedo agacharme No puedes morir.

Lucrecia, tienes que animarme, no deprimirme.

Yo es que lo tomo, y lo tomo siempre como un juego,

o sea, y por eso, quizá por eso, he tenido una carrera bastante bien.

Porque no me he preocupado nunca de lo que se llama “la carrera”,

porque cuando empecé con Almodóvar, todas me decían:

“tu carrera, Carmen, tu carrera”.

Todo lo hace extremadamente bien.

Eso, me imagino, que también tendrá su contrapartida,

o sea, también creo que es una persona que vive mucho tiempo sola,

consigue que esto no le afecte en sus relaciones personales.

Pero si tiene que haber un potente sufrimiento interior,

o sea, creo que es una mujer que ha sufrido muchísimo

Mi soledad, me encanta, me encanta.

Soy antiestrés, o sea, todo lo que me produce estrés se acabó.

Aunque sea conveniente para mi carrera o deje de serlo.

Me trae sin cuidado.

O que sea conveniente para mis relaciones públicas,

o deje de serlo. O aunque sea una mala madre.

Yo me voy, y tú... ¿a ver cómo te portas, eh?

Que dios os bendiga.

Yo creo que, realmente, Carmen para mí es la gran revolución

de interpretación en este país.

Yo creo que hay un antes y un después de ella, ¿no?

Si existiese el “landismo”, que existe.

Hay un “maurismo”.

O sea, Carmen tiene una forma de trabajar que es solamente suya.

Hace personajes totalmente creíbles,

pero siempre dándoles esa marca personal,

pues de su manera de trabajar,

de su manera de interpretar, de su estilo.

Carmen es una persona que podemos conocer todos, efectivamente,

en el ascensor o puede ser una vecina.

Y, al mismo tiempo dices, bueno pues esa mujer es capaz

de acabar con cinco tíos si se lo propone.

Hay actores que saben hacer muy bien drama, muy bien comedia,

pero poder hacer comedia con una actitud dramática,

eso es algo que muchas veces Pedro exige a actores y actrices,

y Carmen lo tiene de una forma intuitiva y natural, maravillosa.

Yo creo que es alguien que descubrió en un momento dado, bastante pronto,

que lo único que hacía bien, o al menos, eso dice ella,

era seducir a la cámara.

Que siempre tienes la sensación al ver proyección con Carmen,

que el papel está mejorado, ¿sabes?,

que nunca estás por debajo de las expectativas, sino por arriba.

El resultado es tan honesto, tan auténtico, tan orgánico

que me sorprende que luego sea una metódica y una estudiosa,

que lo es, ¿eh?

Cuando ella llega y se coloca delante de la cámara,

detrás está todo el bagaje de ella,

de todo lo que ha dejado en el camino por su oficio

y de su amor, de su concentración, de su pasión, ¿no?

Ha luchado mucho por su carrera que no la ha abandonado nunca

que tiene una enorme dignidad profesional

y que para las actrices jóvenes debería ser un modelo

de comportamiento ante la cámara y ante los compañeros, ¿no?

Ella es el personaje.

Todo fluye, no eres capaz de ver

cualquiera de los personajes que Carmen ha interpretado en cine,

hechos por otra actriz.

Mi sensación con Carmen es que ahí, cuando dices “acción”, es cuando es.

Si tenía que sufrir, sufría.

Sufría con mucho encanto y con mucha convicción.

Y si tenía que estar simpática, sin hacer esfuerzo, era la más graciosa.

Y esas dos cualidades, para mí, la hacían absolutamente única.

¿Por qué?

pues porque es una de las grandes actrices del cine español

de los últimos tiempos... de los últimos cincuenta años.

Imprescindibles - Carmen Maura ¡Ay, Carmen!

57:15 20 oct 2019

¡Ay, Carmen! narra la trayectoria artística de Carmen Maura, una de nuestras mejores actrices de cine, teatro y televisión, así como su inconfundible personalidad a través de algunos rasgos de su vida cotidiana que alterna entre Madrid y París.

¡Ay, Carmen! narra la trayectoria artística de Carmen Maura, una de nuestras mejores actrices de cine, teatro y televisión, así como su inconfundible personalidad a través de algunos rasgos de su vida cotidiana que alterna entre Madrid y París.

ver más sobre "Imprescindibles - Carmen Maura ¡Ay, Carmen!" ver menos sobre "Imprescindibles - Carmen Maura ¡Ay, Carmen!"

Los últimos 418 documentales de Imprescindibles

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 00:46 ayer Dios, la familia y la rumba fueron los tres pilares de la vida de Peret. Por eso, los nietos del artista protagonizan un retrato íntimo de la familia en 'Peret, yo soy la rumba'. El documental de Imprescindibles relata la vida del cantante a base de charlas hogareñas y de sobremesa en el bar, así como una carretada de material de archivo e incluso divertidas dramatizaciones.

  • 00:37 pasado martes Peret tenía una personalidad y carácter producto de la tensión entre el mundo de los gitanos y los payos y sus canciones así lo mostravan. Este es un fragmento del documental de 'Imprescindibles' 'Peret, yo soy la rumba'

  • 1:11 pasado martes 'Imprescindibles' estrena 'Yo soy la rumba'. De los corrales de Mataró a los escenarios de medio mundo, la aventura artística y personal de Peret, el artista que con un poco de mambo, un chorro de tanguillo y una pizca de rock creó la rumba catalana. 50 años después del éxito de Borriquito, los nietos del maestro protagonizan un retrato íntimo de la familia, y de la creación del único género musical nacido en la calle en Europa durante el siglo XX, con Andreu Buenafuente como narrador.

  • 53:14 pasado lunes Chiquito de la Calzada fue un artista, curtido en los tablaos como cantaor de acompañamiento, que sin pretenderlo revolucionó la forma de hacer comedia. Más de 20 años después de su debut como humorista, su lenguaje surrealista sigue presente en nuestros hábitos sociales. Chiquito falleció el 11 de noviembre de 2017 y, justo un año después de su muerte, 'Imprescindibles' le rinde homenaje con este documental. "Chiquito, el cantaor de atrás" es la historia de alguien que estuvo en esa parte de atrás del escenario poco iluminada por los focos y la fama y que durante años tuvo que sudar mucho arte para poder llevar un jornal a casa. Histórico de emisiones: 11/11/2018

  • Aldecoa, la huida al paraíso

    Aldecoa, la huida al paraíso

    59:05 pasado domingo

    59:05 pasado domingo Basado en uno de los más destacados escritores de la generación del medio siglo, el documental nos muestra su periplo por todas las islas canarias, de esta experiencia resultó el libro de relatos "Cuadernos de Godo".

  • 58:16 03 nov 2019 El documental Cristina Rota, beber bajo el agua, indaga en el método de enseñanza teatral de una de las grandes profesoras de arte dramático, Cristina Rota. Un camino que nos sumerge en la propia psique del aspirante a actor para entender la profundidad creativa de la creación de un personaje.

  • 2:36 29 oct 2019 Imprescindibles estrena "Gay Mercader: El gran Mercader del Rock and Roll". Gay Mercader fue durante 4 décadas, el único promotor musical nacional que se atrevió a traer a las grandes figuras del rock en una España recién salida del franquismo. Sin infraestructuras ni grandes medios para ello. Los Rollings Stones, Patti Smith, Bob Marley, Dylan, AC/DC, o The Cure, son algunos de los 3.400 artistas internacionales que programó a lo largo de su trayectoria laboral. Gay nos ha abierto, de par en par, su casa ,un lugar apartado de todo, donde es absolutamente feliz. Acompañado por Juliya, desde hace más de 10 años y rodeado de naturaleza y de animales. 

  • 2:06 29 oct 2019  En el documental de Imprescindibles 'Cristina Rota, beber bajo el agua' Cristina Rota nos cuenta con qué problemas se encuentra un actor al abordar un personaje mientras se ven imágenes de la Katarsis del tomatazo.

  • 1:32 29 oct 2019 Cristina Rota habla sobre el ego, según el filósofo Lacan, en el documental de Imprescindibles 'Cristina Rota, beber bajo el agua'. La maestra de actores explica que de alguna manera lo que cuenta es que hay que dejar el ego a una lado y la única manera de hacerlo es centrarnos en el trabajo y en el deseo de ser actor. 

  • Delibes, la X de Max

    Delibes, la X de Max

    59:00 27 oct 2019

    59:00 27 oct 2019 Cuando Miguel Delibes conoció al amor de su vida, Ángeles de Castro, empezó a firmar sus primeras obras con el acrónimo MAX. En realidad, era una simple y romántica ecuación donde M era Miguel, A era Ángeles y X era la incógnita que el futuro podía deparar a la joven pareja. Décadas después la incógnita estaba totalmente despejada. Una exitosa y prolífica carrera literaria y una estirpe de 7 hijos, hasta que en 1974 la enfermedad se llevó a Ángeles y desequilibró para siempre la ecuación. La "Señora de rojo sobre fondo gris" es una de las novelas más personales y descarnadas de Miguel Delibes donde, en un ejercicio de sinceridad, expuso toda la tristeza y vacío que le sumió la muerte de su esposa. La figura de Ángeles de Castro es el hilo conductor del documental que cuenta con el privilegio añadido de la participación del actor José Sacristán, amigo personal del escritor, y que pone en escena en estos momentos la adaptación teatral de la obra.

  • 1:06 24 oct 2019 Buscando la intimidad y la complicidad de reuniones y encuentros familiares, el documental de Imprescindibles va desvelando la compleja personalidad de Miguel Delibes y sus dualidades, como su ecologismo militante y su pasión por la caza o su sentido del humor frente a su naturaleza melancólica o su fuerte sentimiento campesino frente a su fidelidad a la vida burguesa de Valladolid y sus costumbres.

  • 00:53 24 oct 2019 “Señora de rojo sobre fondo gris” es de las novelas más personales y descarnadas de Miguel Delibes donde en un ejercicio de sinceridad expuso toda la tristeza y vacío que le sumió la muerte de su esposa Ángeles. En el documental de Imprescindibles 'La x de MAX' descubrirás cómo afectó esta pérdida al escritor.

  • 1:35 24 oct 2019 En Imprescindibles descubrimos los inicios de Miguel Delibes que es, a día de hoy, el tercer autor más leído de la lengua castellana tras Cervantes y Pérez Galdós. ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el mundo de la escritura?

  • La España vaciada

    La España vaciada

    00:38 23 oct 2019

    00:38 23 oct 2019 Las preocupaciones de Miguel Delibes miraban hacia el campo y cielo castellanos, hacia una cultura rural que desaparecía por el olvido institucional y que sólo se acordaba de sus habitantes en época electoral como escribió en “El disputado voto del señor Cayo”. Lejos de ser una obra desclasada esta novela es ahora el vivo ejemplo de la vigencia del mensaje de Delibes que supo preocuparse cuando aún nadie lo hacía por el drama de la España Vaciada. 

  • 57:15 20 oct 2019 ¡Ay, Carmen! narra la trayectoria artística de Carmen Maura, una de nuestras mejores actrices de cine, teatro y televisión, así como su inconfundible personalidad a través de algunos rasgos de su vida cotidiana que alterna entre Madrid y París.

  • 59:45 18 oct 2019 Documental dedicado a una de las mejores bailarinas de la historia del ballet clásico capaz de crear un movimiento artístico y cultural reconocido internacionalmente más allá de su figura. Retrato de una bailarina genial que quiso bailar siempre a pesar de su ceguera y que, gracias a su pasión, esfuerzo y gran voluntad, cambió para siempre la historia del baile y puso en el mapa de la danza mundial a un país al que no se le esperaba: Cuba. Una historia contada por sus compañeros, admiradores, alumnos, amigos... y por ella misma. Histórico de emisiones: 23/01/2015

  • 3:52 17 oct 2019 Imprescindibles estrena el documental ‘¡Ay Carmen!' que narra en primera persona la vida de Carmen Maura, una mujer que renunció a las comodidades de la vida burguesa para convertirse en actriz, costase lo que costase.

  • 1:00:38 13 oct 2019 Largometraje documental sobre la escultora tinerfeña Mª Belén Morales (1928-2016). Morales se dedicó a la escultura desde temprana edad, una disciplina reservada casi exclusivamente a los hombres, y aprendió a trabajar distintos materiales en talleres y fábricas. Es una de las pocas mujeres de su generación que se orientaron hacia la escultura abstracta. El documental reivindica su obra en el tercer aniversario de su muerte. La personalidad carismática de Mª Belén transportará al espectador a través de casi un siglo por las Islas Canarias, para descubrirlas, más allá de los tópicos, mediante los ojos de una de sus artistas más importantes. La película reconstruye la vida de la escultora, que siguió ideando nuevas obras y dándoles forma en su taller hasta su fallecimiento en 2016, a los 88 años.

  • 2:00 09 oct 2019 Tráiler del documental 'Isla, vuelo y horizonte' sobre la escultora Mª Belén Morales. La tinerfeña se dedicó a la escultura desde temprana edad, una disciplina reservada casi exclusivamente a los hombres, aprendiendo a trabajar distintos materiales en talleres y fábricas. Pocas mujeres de su generación se orientaron hacia la escultura abstracta y no solo en la España franquista. El documental se estrena en Imprescindibles el 13 de octubre.

  • 1:50 09 oct 2019 La personalidad carismática de Mª Belén Morales nos transporta a través de casi un siglo visto desde las Islas Canarias, para descubrirlas más allá de los tópicos mediante los ojos de una de sus artistas más importantes. Imprescindibles reconstruye la vida de la escultora, que siguió ideando nuevas obras y dándoles forma en su taller hasta su fallecimiento en 2016, a la edad de 88 años. 

Mostrando 1 de 21 Ver más