Dirigido por: Ana María Peláez

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

3177363
Programas para todos los públicos
cerrar cerrar

Subtítulos de Imprescindibles - Alcanzar el cielo sin subir los hombros. Cristina Hoyos

El flamenco es sentimiento, el flamenco es transmitir. Porque si yo no bailo de corazón no sería verdad. Pero a la vez es teatro. En la vida cotidiana hay teatro y en el teatro hay verdad. La técnica es machacarte muchas horas todos los días, es bailar y bailar. Y los zapateados te llevan a tener dolores en todas partes. El hacer unos ciertos movimientos que van al contrario de lo que es tu cuerpo... te duele mucho todo: las cervicales, la espalda, las rodillas, la parte lumbar. Y, bueno, con el tiempo una llega a estar tocada. Pero, bueno, una se acostumbra al dolor y cuando sales al escenario parece que hay algo mágico que se te olvida un poco. Indiscutiblemente una con los años termina mal pues de todo, de todo. Respiración. Vamos a seguir el ensayo, ¿eh? Todas las pautas que os he marcado, todas las correcciones, todas las cosas que salgan lo mejor posible. Así que cada uno a su posición. ¡Arriba esos cuerpos! Los hombros en su sitio, Abel. Yo con 12 años no fui más al colegio porque entonces no se podía ser artista. En el colegio te decían: "¿Artista? Me he enterado que estabas bailando". Y ya mi padre vio que yo sabía las cuatro reglas Porque mi hermana la mayor desde los 14 años en una fábrica 12 horas todos los días, ¿no? ¡Arriba, arriba, arriba! Entonces mi padre sabía que mi salida, y yo también lo llegué a entender, que mi salida era el baile. -Venga, ¿qué quieres que te cuente de la señora Hoyos? -Bueno, pues aquí estoy a hablar de mi gran amiga y gran bailaora Cristina Hoyos. -A Cristina la conocí en una Feria de Sevilla que iba con Farruco, Antonio "Farruco", que es un gran bailador. Y salió bailar y me dijo Antonio: "Vas a ver a esta niña bailar por bulerías". La verdad que era... era una cosa increíble. Música flamenca. Qué pena tan grande. Corro a mi casa como una loca. Las trenzas por el suelo de la cocina a la alcoba. ¡Ay, me estoy volviendo de azabache, carne y ropa! Ay, mis camisas de hilo. Ay, mis muslos de amapola. Cante hondo. Cante hondo. Cante hondo. Yo creo que el flamenco nace de muchas culturas que han pasado por Andalucía, pero que nace de la pobreza, ¿no? Respiración. El taranto habla de las minas, que el señor que no me paga, que estamos aquí trabajando en las minas todo el día. Música flamenca. Gente del campo cantando los cantes de trilla. Y siempre sacaban las letras reflejando ese sufrimiento que tenían, ¿no? Música flamenca. Que también hay cosas alegres, porque están las alegrías de Cádiz, los tanguillos... Hay muchas cosas alegres dentro del flamenco. Pero yo creo que lo verdaderamente fuerte y que tiene peso de contar yo creo que son las cosas trágicas, ¿no? -Oh, pena de los gitanos, pena limpia y siempre sola. Pena limpia y siempre sola. Oh, pena de cauce oculto y madrugada remota. Y madrugada remota. Música flamenca. -Hay dos clases de flamencos: los flamencos que disfrutan aparte de ganar dinero en una fiesta. Y los flamencos que les gusta levantarse temprano e irse a un estudio de baile. No dejan de ser flamencos, pero unos son más de incubadora y otros son más de... de la noche. Cristina, como Antonio Gades y como todo ese tipo de artista ya que han hecho obras de teatro y que han hecho otro tipo de flamenco, pues eran más de levantarse temprano. -Me llamaron un día del CAT para hacer un homenaje a Vicente Aleixandre. Y me atreví a llamar a Cristina. Palmas. Palmas. Aplausos. El borracho. Aplausos. Aplausos. (RÍEN Y APLAUDEN) -Es tan estupendo que yo todavía me pregunto: "¿pero yo tengo algo que ver con esta joya?" Es tan hermoso lo que haces. A pesar de eso tengo un pequeño cuaderno. Risas. Pero al estar un poco frío aquí me un poco de miedo hacerlas ahora. -No, no, venga. -¿No? -Estamos para eso. -Está muy bien la rabia cuando el zapateado y todo eso, pero hay momentos de la soleá que es de mucha tristeza, ¿no? Es que fíjate las cosas que dice: "vestida de mantos negros, su corazón es inmenso, el mundo le parece pequeño". Eh... las dos putas que están rotas romperlas, Zaida y María, una de una manera y otra de otra. A ver cómo estáis. No, aquí mismo. El cuerpo. -No, estáis igual. Claro, tiene razón. Tú ponte así. -Diferentes posiciones. -Que sea distinto totalmente. -Claro, una para arriba y otra para abajo, que sean dos muñecas rotas. -Tú para atrás, eso, así. José Carlos, ¿te va así? -Perfecto. -Al cabo de muy poco tiempo me llamó para hacer nada más y nada menos que "Fedra". Y me dijo algo que yo no olvidaré nunca, me dijo: "Pero yo, no te asustes, yo no voy a hacer 'Fedra'. Yo hago otra cosa. Pero 'Fedra' yo no tengo edad para hacerlo". Esa inteligencia es saber que ella puede aportar una vieja pagana o esta mujer maga que nos hemos inventado en este espectáculo para poder bailar el zorongo puede aportar mucho más que si hiciera un papel de protagonista. Y ella sabe que ahora mismo ella está dejando paso... pues dejando paso a todas. Las chicas jóvenes se lucen doscientas mil veces más que ella. Pero ella sale y hace así con una mano y se acaba el mundo, quiero decir, se paró. La intención de José Carlos es que sean movimientos de donde va a ir. Donde va a ir, donde va a ir. -No, hay demasiado de esto. Son movimientos de calle, de normal, de donde vais: "Voy hacia allí, voy hacia aquí". Pero no "voy hacia aquí". -Exacto. ¿No? -Eso, exacto. ¿Para qué hablaré yo? Si es eso. No, se lo he podido corregir pero no se lo he corregido hasta que no vinieras tú. -Vale, vale. Yo nunca he creído que tuviera mucho talento, yo siempre he creído que he tenido mucha voluntad, muchas ganas de bailar. Nunca he querido parecerme a nadie y hago el baile como yo lo siento. -Tiene un... una vida que en sí mismo es un relato literario. Como una persona que cuando nace no tenía ningún elemento para pensar que pudiera ser una artista de la dimensión que Cristina ha sido, ni siquiera una artista mediocre. Y sin embargo ella, luchando contra esas adversidades, acaba siendo una primera figura del baile internacional. Música flamenca. Cuando yo empecé a bailar era muy chica. Yo llegaba del colegio y me ponía la radio y me ponía a bailar. Y entonces mi padre me decía: "Baila, baila, Tina, baila". Me llamaba Tinita. "Venga, Tinita, baila. Tú vas a ser una bailaora estupenda, porque yo lo veo, porque yo lo siento", me decía. Y yo decía: "no, porque yo tan flacucha y tan así". "No, las bailaoras no todas son guapísimas. Tú mira a Carmen Amaya, mira a Rosario, mira a Pilar López. No son guapas, no son guapísimas, pero mira cómo bailan de bien. Pues tú vas a ser igual". Y entonces mi padre me daba un ánimo que yo me creía que era, no sé, fantástica, maravillosa. Yo no sé si me hubiera podido casar con una persona que no tuviera el mismo lenguaje en la danza o en el arte del flamenco, ¿no? Por tener ese mismo lenguaje, por sentir de la misma manera. Quizás por yo tener ese arropo de poder viajar los dos juntos, que soy una persona que me gusta estar acompañada. Entonces por esos motivos mis parejas han sido siempre bailaores. -Buenos días, bienvenida. Hola, buenos días. Muchas gracias. -¿Cómo estás? Contenta de venir al Teatro Maestraza, de hacer el estreno aquí en Sevilla del "Poema del canto hondo"... (NARRA) Él no se siente desplazado. Él sabe que siempre la gente acude a Cristina Hoyos para las entrevistas, para una invitación. Dicen "Cristina Hoyos y su marido". Él muchas veces cuando entramos en los hoteles y le dicen "Señor Hoyos" pues se ríe. Yo es que no hago nada si no está él mirándome. Y le encanta, ¿no? Para mí eso, pues bueno, ese cariño, ese amor y esa admiración añadida pues también me ha dado mucha satisfacción, por supuesto. Con ilusión me levanto siempre. La segunda etapa, llegar a Madrid y encontrarme con Antonio Gades. Cómo decirte, para mí eso fue... yo digo que como una lotería, porque había tantas bailaoras buenísimas que querían entrar con Antonio Gades. Pero, bueno, fui la elegida. -Bueno, el baile ha sido y es mi vida, toda mi vida. Porque empecé con 17 años, aunque con 8 años ya quise bailar porque me llevaron a ver un espectáculo y lo vi. Era un espectáculo de danza. Afortunadamente me llamó Antonio Gades. Y, bueno, pues una maravilla para mí, fue aquello el sumun, ¿no? Y ahí conocí a Cristina. Y un día nos encontramos. Y un día nos encontramos... y, bueno, hoy hace 30 años que estamos juntos, ¿no? Hice mi compañía, pues lo mismo, ¿no? El tratar de bailar bien, que todo el equipo fuera buenísimo, que me vine a vivir a Sevilla. Ahora la ilusión es del ballet, de yo irme poco a poco, que yo siempre he dicho que me voy despacito y al compás, sin anunciarlo. -Supongo que a mucha gente le pasa, que un día ve algo y dice: "eso es lo que yo quiero hacer. O eso es lo que me gustaría hacer en la vida". Y esto fue así tal cual, ¿no? Eso me sacó de todas... fíjate, y siendo tan pequeño, pues me sacó de todas las dudas que pudiera tener, si es que tenía alguna, que tendría muchas. Pero eso es lo que quiero hacer. Y efectivamente, eso hasta hoy día. Muy bien, cariño. (RÍEN) Muy bien. Música flamenca. Cante hondo. -El flamenco parece que es una cosa muy sencilla, ¿no? El flamenco es lo más grande que hay y yo lo he defendido siempre. Porque no sé nada y llevo 50 años trabajando el flamenco. Y sigo sin entender de flamenco. Los que saben de flamenco son... los bailaores, los guitarristas, la gente que está dentro. Voy a llamar a dos verdaderos gitanos. ¡Juan, llama "al Toni" y "al Pelao" que vengan un momento! Música flamenca. -Cristina es otra de las mujeres que sin ser gitana ha bailado el baile de verdad. -Porque se ha preocupado de aprender, de irse a las fiestas de los gitanos, a los bautizos, que es donde verdaderamente se recogen las antiguas. Y ella se recoge como se recogen las canasteras, nuestras canasteras. A mí padre lo recuerdo muchísimo. Fue albañil, bombero, fue fotógrafo muchos años. Por eso tengo yo fotografías de pequeña. Mi hermana la mayor estaba en una fábrica desde que tenía 14 años, una fábrica de tejidos. Mis otras dos hermanas bordaban y cosían. Mi madre cosía también. Y cuando ya me pusieron en la academia, cuando ya se dieron cuenta que yo lo que quería era bailar, recuerdo ver a mi madre y mi hermana coser muchas pellizas. Todo el día desde por la mañana hasta por la noche venga a coser pellizas, ¿por qué? Bueno, porque era la manera de que... me podían ayudar a pagar la academia y estaba todo el mundo cosiendo. Música flamenca en el piano. (RÍEN) ¡Vale, vámonos! Yo empecé cantando, como casi todas las que veníamos a la academia. Pero yo me acuerdo el consejo que me diste: "tú baila, tú no cantes, tú baila". (RÍE) A ver si te gusta mi papel. -A ver. Yo hago el papel... es "El café de Chinitas". Y yo hago una señora que está allí en el café de toda la vida, que echa las cartas, que está medio loca, ya sabes tú. A saber la niña aquella que estuvo aquí cuando chica. Que todavía, a pesar de mi edad; no soy viejísima, pero ya tengo una edad; pues hago mi bailecito todavía. ¿Tú te acuerdas cuando yo vine aquí la primera vez, no? -Claro. ¿Cómo era? -Bueno, era una niña... más bien feilla. (RÍE) -Con pequillas. -Con pequitas. Eso, ¿no me voy a acordar? Pero, vamos, siempre se te veía que ibas a ser una figura. La afición que has tenido es lo que te ha hecho llegar donde has llegado. Hombre, porque mis padres yo veían con el esfuerzo que me pagaban la academia. Y yo sé que algunas semanas no tenía dinero y entonces tú me decías: "no te preocupes". -Usted no deje de traer a la niña. Exactamente. -"Adelita, no voy a poder traer a la niña esta semana porque no tengo dinero". Eran 3 duros a la semana, fíjate. Digo: "no se preocupe, me trae a la niña y le doy clase". Yo sé que técnicamente tú no has enseñado con una técnica depurada. -No, yo he enseñado a ser artista. Eso es. -Siempre lo digo y me gusta que quede claro. Yo no he enseñado ni a vocalizar, ni a lo que hacen ahora que si cantar con el estómago... Yo no canto con nada de eso. Pero a ser artista sí enseño. Claroque sí. -Y ponerla en un escenario. Y siempre me acuerdo que decía: "venga, que eres la mejor, como una reina. Tú en el escenario como una reina". Música flamenca con el piano. -"Arsa y toma" yo creo que es... la obra que mejor relata la propia historia de Cristina Hoyos. Lo primero con lo que nos encontramos es cómo era el baile para turistas de los años 60. Música flamenca. Aquello fue un éxito apoteósico. Y transcurrido un tiempo nos enteramos todos de lo del cáncer de Cristina Hoyos. Salí del quirófano y dormida ya salí moviendo los brazos. O sea, que también la obsesión mía de seguir en el baile fue lo que también me dio muchísima fuerza, ¿no? Música flamenca. Entonces yo me operé en diciembre y en marzo me estaba subiendo a un escenario. -La lucha interior que esta artista tenía por dentro nadie ni por asomo lo sabíamos. Es precisamente el dilema arte-vida, que es lo que en definitiva hace grande a nuestros artistas. Música flamenca. -Es una persona con un carácter muy fuerte, ¿no? Es una mujer digamos con... Cante hondo. Música flamenca. -¿Cómo va el tema de la venta del museo? Muy bien, ha habido ofertas... que no la tenemos ahí muy segura porque esperamos ese socio que quiera asociarse con nosotros, porque el museo funciona, funciona bien. O esa persona que venga y que lo compra y que no quite el museo, que siga con el museo adelante. Porque creo que el museo es una joya que tiene Sevilla. -Cristina buscaba una manera de perpetuarse en el mundo flamenco una vez cuando se retire de los escenarios. Necesitaba un continente físico; si queréis material, para dejar una especie de herencia al flamenco y a los amantes del flamenco que tiene que ver con su profesión, con su vocación y también con sus éxitos y fracasos. Y nosotros ahora luchamos para que ese museo no sea un fracaso al final de su carrera. Vamos a tener que pensar en otras cosas, ¿no? Yo creo que poco a poco como tú sabes me voy retirando, poco a poco cada vez bailo menos. Y entonces yo creo que había que hacer... coger imágenes del museo, llevarlas a las personas que no vienen aquí al museo pues llevarle un poco del museo a su país. Yo dar un tipo de conferencia, coger a un bailaor, una bailaora, una guitarrista... Y yo creo que de alguna manera movernos de esa forma, ¿no? Si no vienen para acá pues ir nosotros. -Hombre, eso sería una opción. Sí, claro. -Estamos ya trabajando un poco sobre ella, porque sabes que no podemos volver a invertir grandes sumas. No, no tenemos, Kurt. Salí de una habitación y estaba mi marido hablando con el médico y le vi la cara a mi marido. Estaba peor que yo. Y entonces en ese momento piensas en la familia, en tu marido, en todo el mundo. Y lo que intentas es que ellos sufran lo menos posible. Porque a mi madre, una persona mayor no se lo tuvimos que contar, ella se dio cuenta. Ella cuando nos vio las caras pues dijo: "¿qué tiene mi hija?" Música flamenca. Música flamenca. -¿Tú pensaste en ese momento en que nos podíamos ir, que te podías ir? No, solamente lo he tenido al principio cuando te dice: "tienes cáncer de mama. Cuando te lo dicen no sabemos de qué magnitud. Entonces en ese momento sí que sientes miedo y por la cabeza en segundos te pasan muchas cosas. Pero pensaba en el baile. Yo pensaba en el baile. En que yo tenía un ballet. ¡Esos cuerpos arriba, arriba, arriba! En que había muchas familias que estaban comiendo de mi ballet. ¡Sin agachase! ¡Arriba esos cuerpos! En que el baile para mí es la energía, es vida. Así que aunque me quitaran los ganglios, aunque la quimio, aunque la radio, aunque se me quedara esto como fuera... para mí era importantísimo el seguir bailando. Entonces yo creo que por eso tuve menos miedo, porque yo tenía esa valentía y esa seguridad. Yo pienso que el estrés, el agobio... Bueno, yo he tenido una vida muy agitada, ¿no? Muchos viajes, muchos estrenos, el querer siempre que todo salga bien... Pero a partir de entonces lo que piensas es en... en disfrutar mucho de la vida, en disfrutar de las cosas, disfrutar de tu marido, de tu familia. Yo vengo de una familia pobre, entonces valoro mucho cualquier cosa. Por ejemplo... pienso menos en las malas críticas que pueda tener. Pienso menos en los enemigos. Y quiero decir que si tengo enemigos que pierdan el tiempo ellos en ser mis enemigos porque yo no soy enemigo de nadie. (CANTA) Música flamenca. Música flamenca. Música flamenca. Aplausos. -El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos. Los dos ríos de Granada bajan de la nieve hasta el trigo. Ay, amor que se fue y no vino. Así que hay que hacer como el río, hacia adelante. Siempre. Sí, pídeme un licor que se está moviendo el avión, estoy muy nerviosa. (HABLA EN INGLÉS) Música flamenca. Risa de Cristina. Estando trabajando en Sevilla vino Manuela Vargas y estaba haciendo una compañía para ir a la Feria Mundial de Nueva York en el año 65. Allí fue el salto, ¿no? Y, bueno, sorprendida, porque Nueva York es fascinante. Esos edificios tan altos, esa avenida, Broadway, con tantísimos teatros. Que eso, venir de Sevilla, de no haber prácticamente nada y además ver las luces... Porque en mi casa había una bombilla. Y mi madre todos los meses apurada decía: "ay, que tengo que ir a pagar la luz, que no tengo dinero". Y entonces ver esa inmensidad de luces tan grande, yo decía: "madre mía lo que tienen que pagar aquí de dinero con estas luces tan maravillosas", ¿no? Y por supuesto pasear, ver los museos... que en Sevilla no había prácticamente nada. -Este poblado que le ha nacido a Nueva York es su Feria Internacional. -He aquí el pabellón español que nos obliga a descender para visitarlo. Podemos llegar a él por diferentes medios. A diario se anuncian los programas de cine, teatro y atracciones que se van a ofrecer a lo largo de la jornada. Música flamenca. Había bailaores de Madrid. Entonces da la casualidad que me hice pareja de uno de los bailaores. Félix Ordóñez era bailaor de la compañía de Gades. Y estaba fascinada porque él había estado con Pilar López, había estado con Antonio Gades, había estado en otras compañías. Y las cosas que ocurrían en Madrid, los maestros que había, los tablados que había. Y, bueno, estuvimos 10 años juntos. -¿Crees que montar una escuela con el nombre de Cristina Hoyos en Pekín o en Shangai sería rentable, ya no económicamente, pero por ponerle el nombre y esperar un poco a que dentro de 5 ó 10 años diese un poquito de dinero? -Para empezar no se puede pretender llegar aquí y ya puede forrar. Cualquier negocio hay que empezar poco a poco. Y además en China todavía no hay ninguna escuela auténtica que da clase flamenco. -Mándame si quieres los números porque hoy tengo un poquito de prisa. Tengo que hacer la maleta porque Cristina está en Budapest y yo me marcho mañana con ellos. Cuando vine de Nueva York fue cuando me planteé verdaderamente dar el salto a Madrid. Me sentía con la necesidad de aprender, de saber y de estar en otro sitio. No que Sevilla pues se me quedaba pequeña. Mi madre se llevó un disgusto grandísimo. "¿Cómo te vas a ir sola a Madrid?" Madre mía. (RÍE) La pobre, "¿te vas a ir a Madrid sola? ¿Qué van a decir la gente?", me decía. En los años 60 que fue cuando yo empecé a bailar pues el flamenco era una manera de supervivencia, ¿no? Había mucha gente que casi no sabía bailar pero aprendía unos mesecitos a bailar, se ponía un vestido, se ponían unas flores muy grandes y entonces había muchos locales para atraer al turismo donde ponían flamenco, champán a gogó con flamenco... O sea, te anunciaban la bebida con el flamenco. -Se bailaba dando muchos rodillazos, tirándose a suelo para llamar la atención y que la gente aplaudiera. -Yo conocí a Cristina con... creo que tenía 19 años, éramos dos crías las dos. Ella venía de Sevilla con muchas ganas de triunfar aquí en Madrid, de pagarse sus clases. Y, bueno, y la vida de Madrid eran los tablaos. Era el único sitio que teníamos los flamencos para vivir. Música flamenca. La verdad que los comienzos en Madrid lo pasé regular. Yo era muy delgadita, flacucha. No era lo que se llevaba en aquella época en Madrid en los tablaos, que todo eran mujeres guapísimas. Y entonces pues fui al tablao y me hizo una prueba, ¿no? El director de ese tablao pues cuando terminé de bailar me llamó aparte. Y me dice: "bueno, nos ha gustado mucho cómo bailas. Pero yo he notado que... que eres un poco seria, que estás seria. Y además, el vestido que llevas es muy largo". (RÍE) ¿Y yo qué le contesté? "Pero te vamos a contratar", me dijeron. Y entonces pues... yo le dije: "pues mire usted, lo siento mucho pero.. ni me voy a reír si no viene a cuento y tampoco me voy a poner el vestido más corto. Así que muchísimas gracias", y nada... -Paco Cepero, Camarón, "El Lebrijano"... En fin, todos, yo creo que todos hemos pasado por las fiestas flamencas. Eran fiestas donde los señoritos se sentaban en un lado y los artistas en otro. Y ahora baila tú, canta tú... Ponían 2 ó 3 pollos, ponían whisky, ponían vino. Y luego te daban un dinerito que esa te hacía... pues en el caso de Cristina pagarse las clases. Y en el caso mío pues comerme un buen centollo o darme por ahí un garbeo. -A esa gente anterior a nosotros le tenemos que agradecer muchísimo, ¿no? Porque han pasado muchas fatigas, ¿no? Yo me acuerdo que mi tío, Manuel Soto Sordera, me contaba muchas anécdotas de aquella época donde, bueno, había que beberse 3 cajas de vino para que te dieran una tapita de queso, ¿no? O sea, que no me extraña que terminaran los pobres míos con los estómagos reventados y... Yo lo que quería era estar en los grandes teatros, viajar, no quedarme en Madrid. O sea, mi ilusión era una proyección un poco más amplia. Bien en un ballet, el de Antonio Gades, por ejemplo. Porque yo la pasión que tenía era entrar en el ballet de Antonio Gades. La primera vez que yo conocí a Antonio Gades, que fue cuando me lo presentó Félix, en un tablao, yo estaba muy nerviosa. Me impactó, porque era guapísimo, porque tenía una mirada muy especial, que te calaba hasta dónde. Yo creo que no ha salido ninguno como Antonio Gades; con esa visión teatral, con esa visión coreográfica, con esa visión seria del flamenco. Él me corroboró que yo necesitaba adquirir una técnica más depurada. Por lo tanto, yo empecé a ensayar y empecé a ensayar, a saber cómo dar las vueltas, cómo... Bueno... Así que el poquito dinero que ganaba, pues me lo gastaba en aprender, en aprender. Y además, con problemas en la pensión, porque la pensión, había veces que la podía pagar; otra veces, que no. Eso que yo he sentido por Antonio, desde el primer día, pues, prácticamente, lo he sentido siempre, porque ha sido... Bueno, es que... Era muy seductor. La principal dificultad de "El amor brujo" es que el libro es demasiado concreto, hay demasiado argumento; y la música no es nada descriptiva. Creo que Falla quizá se adelantó e hizo un ballet que, a lo mejor, el argumento lo debía de haber hecho Freud, sobre un complejo. -¿Quiénes son los que participan contigo? -Bueno, la Candelas es Cristina Hoyos, que es una bailarina en la que tengo puesta toda mi fe. Música clásica. Y el hombre, que es el Carmelo, es Juan Antonio, un gran compañero mío. Lo mismo que el fuego fatuo se desvanece el querer. Bueno, y el espectro soy yo. Música clásica. Porque nuestra compañía, la compañía que dirijo, es un cuerpo, y yo soy una célula, lo mismo que los demás, que hacemos ese cuerpo. Música clásica. Fueron tiempo de mucho esfuerzo, pero bueno, al final, conseguí... Yo creo que conseguí lo que muchas bailaoras, en Madrid, hubiesen querido: Que era entrar en la compañía de Antonio Gades y, además, ser su pareja. Desde mi vera... Castañuelas y guitarra al compás. De las parejas más bonitas que yo he visto en la vida, en mi vida artística. Sí. -Está claro, lo tengo claro. (AMBOS) Sí. -A veces, cuando salía Gades, en las seguiriyas... Sí. -Él de azul, de azul marino. Sí. Y yo, de blanco. -Y tú, de blanco; peinada con la raya en medio. Sí. -Con lo caracoles, aquí, en la cara. Sí. -Aquello era... Era espectacular. Hacíamos muy buena pareja y, además, salíamos a bailar y siempre había como una especie de conquista. ¿Tú te acuerdas de cómo nos mirábamos Gades y yo? Y las seguiriyas, que salíamos y nos mirábamos, dando la vuelta al escenario; en un redondel, mirándonos, mirándonos, mirándonos. Hasta que nos juntábamos, ¿no? -Ajá. Como unos gallos de pelea, que primero, se miran, y después, se juntan, ¿no? Castañuelas y guitarra al compás. Antonio exigía de la bailaora como una especie de enamoramiento repentino. O sea, que la bailaora estuviese absolutamente entregada al poder erótico del bailaor. Gades era muy parecido a Cristina. (RÍE) Gades se enamoró un poco del baile de Cristina, porque aunque Cristina era de estudio, Cristina era muy personal. Cristina se ponía a bailar por bulerías y parecía una de ahí, de Triana, como buena trianera, como buena sevillana, tiene mucho pellizco. Música flamenca. Entonces, Gades era un hombre cerebral, un hombre que, la Farruca... Un hombre que era cuadrado. Era el pentagrama, ¿entiendes? Y la chispa de la cosa era Cristina. Música flamenca con guitarras. Estando yo de guardia un día, en los montes de Ginés, me dijo mi coronel que adónde yo pertenecía. Gades fue para ella como su maestro; y Gades, con ella, fue como su musa. No sé... Hay, entre los dos, hubo una química. Gades hace de una bailaora, una bailarina, pero no del todo, porque Cristina tuvo el acierto, la sabiduría de no olvidar esas fuentes de las que estamos hablando, las fuentes de su baile en el corral de vecinos, del aprendizaje popular de verdad. Cuando veo unos ojitos negros, negros, negritos, como mi suerte. Cuando veo unos ojitos negros, negros, negritos, como mi suerte. Cuando veo unos ojitos negros, negros, negritoooos, Aplauso. como mi suerte. Con Gades descubre los teatros y descubre el mundo. O sea, que le cambia la vida, no tanto o no sólo artísticamente; le cambia la vida también como ser humano. ¡Foto! ¡Foto! ¡Foto! ¿Has visto el brazo? Parece como si fuera a hacer... -Sí, parece que baila. Un movimiento de baile. -Lo asemejaría... Contaría una historia con estas tres mujeres; podrían estar contándose algo. Las mujeres de Lorca, ¿no? -Claro, las mujeres de Lorca, exacto. -Esta es una de las exposiciones más importantes de pintura española, fuera de España. Ajá. -Toda la galería contiene obras desde finales del siglo XV, hasta finales del siglo XIX. ¿Tú sabes que Picasso hizo un decorado para Tablao Flamenco, que se llamaba? Y llevó artistas a París, artistas de Andalucía; hizo el decorado en el año 17, en 1917. Y después, lo repitió en el año 22, que se empezó a fomentar mucho el flamenco en Andalucía. Y yo, después, he hecho, digamos, más o menos, he intentado hacer el grupo, bailar como se bailaba en aquellos años y lo repetí en la ópera de Cannes. -Ajá. Y después, en París, en el teatro Le Châtelier. Así es el arte. -Así es. Yo también tengo un museo del baile flamenco en Sevilla y bueno, yo creo que el arte hay que exhibirlo, no puede ser patrimonio de una sola persona. Y uno, dos, tres, cuatro. Y pecho, dos, tres, cuatro. Y pecho, dos, tres... Tanto mi pareja como yo, mi primera pareja, Félix, y Juan Antonio, mi pareja actual, han tenido tanto cariño y tanta admiración por Antonio, que no sentía celos, porque le querían, le querían muchísimo y le admiraban muchísimo. Y estaban siempre embobados con él. Hay una pareja ahí, unas sevillanas, que me molesta. ¿Dónde? -Ahí, al lado de la columna del teatrillo. No, hombre, no. -Sí, sí, molesta, Tina. Aquí, los que bailan son los niños con Zaída. -Pero ayer corregimos que, cuando vienen a bailar los niños... No, es aquí. Pero es aquí; el teatro está aquí. Es aquí. -Eso digo: Hay alguien bailando ahí. La mesa está atrás; eran ellos, los que estorban eran ellos. -Vale. Yo estuve estudiando la obra de Lorca, en concreto, "Bodas de sangre", durante muchísimo tiempo, más de un año. Ver en la desgracia un tesoro... (GADES) Encontré todos los elementos que dicen que existen en el pueblo español: el matriarcado, los celos, la pasión... ¡Sombrero...! De mi querer... Conserva... El teatro es una cosa y el flamenco es otra. Cuando el flamenco llega al teatro, algo cambia y se convierte en una expresión artística distinta a lo que es un baile, un baile flamenco en sus fuentes, en su espacio natural. La bailarina tiene que aprender una técnica basada en el ballet expresionista europeo de los años 20. Pero Cristina nunca olvida el origen de haber sido una bailaora. Nos gustaba mucho bailar el uno con el otro. Decía: "Salimos a bailar y olvidamos el resto". Éramos dos personas que se encuentran en el escenario y que tienen que mirarse y que tienen que acercarse y que tienen que quererse. Yo creo que, verdaderamente, cada vez que bailábamos juntos, nos enamorábamos en el escenario. Música de pasodoble. ¡Viva la boda! (TODOS) ¡Viva! Cuando Antonio, en el año 75, dejó el ballet y dijo que tenía que recapacitar, que él no tenía ánimos, por lo que sucedía en España, para bailar, yo, entonces, me fui a Japón. Me sentía un poco, no perdida, pero me sentía que tenía que volver otra vez a empezar, pero no quise marcharme a otro ballet, porque yo sabía que Antonio iba a volver. Y que, quizá, me llamaría. No soy un experto en flamenco, de verdad; todos piensan que sé mucho, pero no sé demasiado. Y nunca se sabe suficiente, además. (HABLAN A LA VEZ) (SAURA) Eso era del productor Emiliano Piedra, no yo; un día, me dice: "Oye, quiero hacer una película contigo", y me propone tres temas. Y uno de ellos era hacer una película con Antonio Gades, un musical. Pero yo, la verdad, es que lo de "Bodas de sangre", me parecía a mí, lo dije al principio; "Mira, me da miedo, porque a mí, esto de Lorca, con todos mis respetos, cuando veo una representación, ya me imagino, sobre todo, en el extranjero, paredes blancas, gitanos renegridos, cuchillos... ¿Verdad? Y navajas. Bueno, y me da un poco de repelús", le dije. (RÍE) "Pero bueno..". "No, por favor, ven, ven. Vamos a ver, que Antonio te va a hacer una exhibición especial". Entonces, me hicieron una representación de "Bodas de sangre", en aquella sala, pues con los espejos y con las barras de baile. Me pareció extraordinario el rehacer esa idea que siempre a mí me fascina de que me interesan más los ensayos que las representaciones terminadas, porque hay una vida que, en el teatro, se pierde un poco. Se queda todo más bonito, pero se pierde esa relación directa con el ser humano que baila y que canta. Cristina y Antonio casi no tenían que hablar, así que la verdad es que cualquier cosa que decía Antonio, inmediatamente, ella lo recogía; como si había alguna cosa que decía ella, con el máximo respeto por Antonio. Ella era muy lista; aprendía enseguida. Un paso que le daba Antonio, un movimiento, un cambio... De inmediato, lo aprendía, hasta el punto de que, muchas veces, le recordaba a Antonio los pasos. O sea, los memorizaba más ella que Antonio. Música flamenca con guitarras. La posición de la cara en el baile es muy importante, como el quiebro del cuerpo. Y Cristina ponía muy bien la cara, siempre. Y cuando bailaba con Antonio, estaba muy cerca de él, también. Se rozaban, se separaban, pero, al mismo tiempo, había una aproximación, un imán, una imantación, que hacía que la cara de Cristina, por ejemplo, adquiriera una nueva belleza. Música flamenca con guitarras. Lo que es importante es que nace el flamenco en España, en un momento determinado, y que es algo único en el mundo, ¿verdad? No hay nada semejante al flamenco, más que el jazz. El baile, sobre todo, en la mujer, tiene algo excepcional dentro del mundo del baile, del ballet internacional, que es que el baile flamenco tiene: primero, en la mujer de verdad, lo que son los pies, es la tierra, muy apretados a la tierra; luego, está la cintura; y luego, los brazos aéreos son el cielo y esa mezcla no la hay en ninguna cultura, que yo sepa. Y Cristina, pues siempre ha sido una maravillosa bailarina. Excepcional. Se transformaba; era muy elegante, maravillosa bailando, estupenda. Pero Antonio era igual. ¿Tú sabes lo que decían en Italia de él? Decían: "De la troupe". Decían: "Esta troupe, que parece insignificante en la calle y, en cambio, cuando están en el escenario, son como dioses. Y es verdad, Antonio Gades era una persona pequeña de altura; iba un poco jorobado y tal... Y cuando bailaba, pues parecía otra persona. Con Gades, hemos hecho ballets maravillosos y, cómo no, hemos hecho tres películas... La trilogía, con Saura. Música clásica. "Bodas de sangre" fue la primera y abrió la puerta de las otras dos películas. "Carmen" ha sido la que más éxito ha tenido. Y "Carmen", bueno, en "Carmen", yo hacía el papel de Cristina. Música clásica. Cristina, que yo había empezado a ensayar con Gades: "Venga, Cristina, vamos a hacer esto, vamos a hacer esta parte de 'Carmen'". Y de pronto, pues veo que están buscando a una Carmen y no me cuenta nadie nada. Entonces, ya empezaron ahí las cosas un poco más frías, porque no me contaron, en realidad, que Saura había hecho una historia paralela y quería una Carmen más joven; dar una imagen de una mujer guapa, una mujer más joven. Música flamenca. Muy bien. Muy bien. -Oye, haz una cosa. Ponles a las chicas unos pasos, pero... ¿Eh? Vale. -De brazos, más bien, de postura. Vale, vale. -¿Eh? Música flamenca. Esto va bien. Sigue trabajando por ahí. Chicos, fuera, vamos. Vamos a hacer unos pasos. Quique... Quique, fuera. Vamos a hacer unos pasitos por bulerías. (SAURA) Pensaba que Carmen debía ser una chica joven, muy joven; no sé, que no llegara a los 20 años. Y Cristina me daba otra edad. O sea, yo pensaba que Cristina no era la ideal; era una mujer muy andaluza, muy de la tierra, muy de un pueblo concreto. Con todos mis respetos, yo pensaba que era mejor bailarina o bailaora, que mejor no la iba a encontrar, pero que una chica con más desparpajo, descarada o diferente, y entonces, apareció Laura del Sol. (PIENSA GADES) "Carmen era de una belleza extraña y salvaje. Sus labios, algo carnosos, pero bien perfilados, dejaban ver unos dientes más blancos que las almendras desprovistas de su piel". Por favor, mirad cómo lo hace; no aprendáis solamente el paso, mirad cómo lo hace. (SAURA) Entonces, yo creo que a Cristina le dolió. La historia de Laura del Sol es fantástica, porque nadie la quería; no la quería Antonio Gades, no la quería nadie. Yo creo que Gades intentaba siempre meter en la película a todo su equipo y cualquier cosa que se saliera de eso, no es que le molestara, pero había que convencerle de que era necesario. Música de ópera. No sé qué le has encontrado a esa; las hay mejores que ella. -Eso es cosa mía; ella vale para lo que quiero. Tiene algo, lo sé. Sí, que es joven. -Vamos a dejar las cosas claras, Cristina: Tú eres la que mejor baila, pero no vas a ser Carmen; necesito una mujer diferente y más joven, ¿está claro? (RESPIRA HONDO) Taconazos al compás. Taconazos y gritos de ánimo. ¡Ole! ¡Ole! ¡Esas morenas! Palmas y taconazos al compás. Canto por bulerías. La condición sine qua non de que Laura del Sol hiciera Carmen es que, luego, Cristina Hoyos hiciera la obra de teatro. Música de la ópera "Carmen". (RADIO) "Aquí, en la capital de la URSS, casi una semana de llenos diarios, con el cartel de no hay billetes, a pesar de ser el palacio de Congresos el auditorio más grande de la URSS. Antonio Gades, ¿por qué piensa usted que Cristina Hoyos ha embrujado tanto al espectador soviético? -Bueno, porque es muy buena, muy buena bailarina y porque es muy buena artista. Y lógicamente, tiene un papel privilegiado para una bailarina; es de los papeles que buscamos toda la vida, todos los que nos dedicamos al teatro o al cine, encontrar el papel idóneo que te va a tu personalidad y que te permite el lucimiento". Lógicamente, el papel de Juan no es un papel fácil: Estar detrás, digamos, de la cabecera de cartel. Este es el caso, ¿no? Pero... Eh... Él sabe que, por encima de todo, está él también. Pero él... ¿Cómo decirte? Él dice que donde está... Cuéntalo, que estás muy bien. -No, no, le voy a llevar la contraria: Es mentira, "no es fácil", sí es fácil, muy fácil. (RÍE) -Es nada más que estar donde uno sabe que tiene que estar. Punto. Esto... ¿Tengo que estar aquí? Allí estoy, doy la cara. ¿Aquí no tengo que estar? Estoy tres pasos atrás. Eso es tan sencillo como la vida misma. Y nada más, así de sencillo. Sí. Ha sido muy buen profesional y, además, está destacado, porque siempre ha estado de coprotagonista con Antonio Gades. ¿Cómo decirte? Es un buen sitio. Y después, estando en mi compañía, ha bailado con los chicos jóvenes. El estar junto a mí, que yo siempre he dicho... Siempre hemos dicho: "Vamos a intentar estar los dos juntos, en el escenario, y cuando se retire uno, se retirará el otro". Entonces, por eso él está aguantando... -No, y que, verás, parece un tópico esto, pero no es así, es que no sé qué hacer. Es que no sé qué hacer; solo, ya no sé adónde ir. Música clásica. El problema fue con "El amor brujo": Antonio estaba de gira por Francia y, entonces, Emiliano, me mandó a mí a Francia, porque Antonio había dicho ya que si no era Cristina, que no hacía la película. Eso ya lo dijo desde el principio. Y yo fui un poco también con la idea de convencerle de que quizá estaría muy bien que estuviera Cristina, con un papel importantísimo en la película, pero que la protagonista tendría que ser una persona también más joven. Seguramente, Laura del Sol sería la ideal, ¿no? Y ahí se cerró en banda y dijo que no. Siempre ella, la mosquita muerta. ¿Qué le veis a Candela? ¿Qué tiene ella que no tenga yo? A ver. ¿No soy yo más guapa que ella? Hasta el punto de que me llamó Emiliano: "Oye, que no hacemos la película. Antonio me ha dicho que o es Cristina, o nadie". A mí me pareció, por parte de Antonio, un poco exagerada esa postura y yo nunca lo he entendido demasiado bien. Música clásica. Música flamenca. (ALEGRES) ¡Vamos allá, ahí! ¡Ole! ¡Vamos, vamos! ¡Arsa! ¡Vamos! ¡Ole! Viva Sevilla, viva Triana. (TODOS) ¡Ole! Viva Sevilla... He estado con él por muchos años, hasta el año 88, en el que ya pensábamos, tanto Juan Antonio como yo, que era el momento de marcharse. ¿Por qué? Porque empezaba la relación a deteriorarse un poco y entonces, veíamos que quizá eran demasiados años con él y que era el momento de marcharse. -Pensábamos y creíamos que nuestro ciclo, en la compañía de Antonio Gades había concluido. Sí. Yo también tenía ganas de dejar de ser un personaje, de dejar de ser la novia de "Bodas de sangre", de ser Carmen. Música flamenca. Yo quería ya ponerme una bata de cola. Música flamenca con guitarras. Yo estaba viendo que había un movimiento flamenco, que no es que estuviera lejos de nosotros, pero que había otro movimiento, al cual a mí me apetecía volver, volver a mis raíces, volver a Sevilla, bailar con la gente de Andalucía. Palmas y taconeos al compás. Canto flamenco. Entre estas dos o tres cosas, nos hizo decirle a Antonio: "Mira, Antonio, si a ti no te parece mal, pues vamos a marcharnos". Canto flamenco. Música flamenca por megafonía. Y cuando nos fuimos... Cuando nos fuimos, maduramos la historia de hacer una compañía. ¿Fue así? Sí, así. -Entonces, la compañía Aplauso. de Cristina Hoyos. Los miedos están, porque después de haber estado con el mejor ballet que existía, pues hacer tu propio ballet era un reto. Aplauso. Palmas de lento a rápido. (VOZ EN OFF) El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos; los dos ríos de Granada bajan de la nieve al trigo. Ay, amor que se fue y no vino. Ay, amor que se fue por el río. Como dice el refrán: "No hay río que atrás se vuelva y mal que 100 años dure". Así que hay que hacer como el río: Hacia delante. Siempre. Se habla de un itinerario circular, en el que uno vuelve al origen, vuelve a las fuentes, porque es el eterno retorno. Uno vuelve adonde ha nacido, adonde ha sido, más o menos... Donde ha aprendido a vivir, donde ha descubierto el mundo. Realmente, yo creo que Cristina encontró su camino cuando empezó a trabajar ella sola y creo que volvió a ser otra vez Cristina Hoyos. Y a ser la bailaora grandiosa que llevaba dentro, por supuesto. (VOZ EN OFF) La ópera de París está considerada como la catedral mundial de la danza clásica. Por primera vez, se presentaba un espectáculo de flamenco. La sevillana Cristina Hoyos, al final, tuvo que repetir en varias ocasiones, ya que el público se negaba a marcharse. Música flamenca con guitarras. Palmas al compás de la música. ¡Ole! Música flamenca. El flamenco sigue siendo contemplado aún hoy, desde distintos sectores, con cierta prevención. Se le entronca con el exotismo, con lo raro; quizás sea esa imagen de Cristina a caballo en la olimpiada, uno de los iconos de la globalización del flamenco, teniendo en cuenta, eso sí, que nunca el flamenco ha renunciado a su propia identidad. Aplauso. -¿En la actualidad? -Horroroso. -No nos dejaban... -No te lo quiero contar; que te lo cuente él. -No te valoran. Es increíble, tío. Muchas gracias. -De nada. Venga. Bueno, a ver de qué están hablando estos niños. Bueno, en China. Con los palillos... O sea, el ballet, maravilloso. Les aplaudían mucho. -Sí. Pero salía Mariano con el zapateado: Taca, taca, tacatá. -Se acababa. Los chinos... (IMITA GRITOS DE EUFORIA) -Rompían en cualquier momento. Como no te imaginas. Les impactaron los palillos. -También. Hice algo con los palillos. -Les llamó la atención. Y el empresario dijo: "Cuando vengáis la próxima vez, harás algo con los palillos". (TODOS RÍEN) Yo iba a dirigir "Carmen", en Covent Garden y era mi sueño el que ella accediese a la coreografía, porque es un momento bellísimo, pero muy corto y porque quería, además, que me ayudara con la cantante, que era una cantante extraordinaria, María Ewing, que tenía que bailar en un momento determinado. Y aquí vino, con sus ideas nuevas, diferentes, maravillosas y tuvo un éxito personal extraordinario. -Exactamente. Me han propuesto hacer una escuela. -Sí, sí. Me lo han propuesto por dos sitios: una, por Pekín; y otra, por Shangai. -Y estás ahí... A ver por dónde, a ver por dónde. (TODOS RÍEN) Pedro. -Hay que componer en chino, ¿eh? (TODOS RÍEN) -En chino. Hay que componer música en chino. Taca, taca, taca, tacatá. (IMITANDO MÚSICA CHINA) Gli, gli, gli, glin, glin. -Anda que no. Y me preguntan; "¿Y cuándo te vas a retirar?" Y yo digo: "No lo sé". Eso es. Eso es, ahí, ahí. Los hombros, los hombros. Es una vida entera dedicada; el baile está dentro de mí y el flamenco, también. (TACONEAN) Eso es. Bien. (TACONEAN AL COMPÁS) Vamos. Sin venirse abajo los cuerpos. Ahí arriba. Ahí arriba. Vamos. Acordaos de que al subir los brazos, no hay que subir los hombros; deben estar abajo. Aquí. Alcanzar el cielo, pero sin subir los hombros. Eso es. Ahora, con mi edad, pues no bailo como una joven de 25 años, no bailo con las mismas fuerzas, pero si intento dar más haciendo menos. Yo creo que el arte nunca se pierde. Cuando una persona baila con todos sus adentros, quizá, a lo mejor, no hay edad para retirarse. (RESPIRA HONDO) Música flamenca.

Imprescindibles - Alcanzar el cielo sin subir los hombros. Cristina Hoyos

01:03:45 19 jun 2015

Un retrato de la bailaora Cristina Hoyos y de cómo encaró éxitos y fracasos. Una incursión en su vida cotidiana y en sus recuerdos que arranca con una determinación. Hay encuentros que marcan una vida. Encuentros que transforman a una persona en lo profesional y en lo sentimental. La primera vez que la bailaora Cristina Hoyos escuchó hablar de Antonio Gades no había cumplido 18 años, pero tomó una determinación que marcaría su futuro: conocer a Antonio Gades y formar parte de su Ballet. Fue la misma determinación con la que encaró su vida personal y artística. La misma que le ayudó, muchos años después, a afrontar una grave enfermedad: 'Salí de la operación moviendo el brazo porque tenía la seguridad de que no me podía morir, de que el baile para mí era vida y que nada me iba a alejar del baile'. A través del documental asistimos a su vida cotidiana en la sala de ensayos donde prepara la obra de García Lorca Poema del Cante Hondo en el Café de Chinitas y su estreno, en el Teatro Maestranza. Viajamos también al estreno, de la misma obra, en el Teatro Thália, en Budapest. 

Histórico de emisiones:

01/04/2011

02/09/2011

Un retrato de la bailaora Cristina Hoyos y de cómo encaró éxitos y fracasos. Una incursión en su vida cotidiana y en sus recuerdos que arranca con una determinación. Hay encuentros que marcan una vida. Encuentros que transforman a una persona en lo profesional y en lo sentimental. La primera vez que la bailaora Cristina Hoyos escuchó hablar de Antonio Gades no había cumplido 18 años, pero tomó una determinación que marcaría su futuro: conocer a Antonio Gades y formar parte de su Ballet. Fue la misma determinación con la que encaró su vida personal y artística. La misma que le ayudó, muchos años después, a afrontar una grave enfermedad: 'Salí de la operación moviendo el brazo porque tenía la seguridad de que no me podía morir, de que el baile para mí era vida y que nada me iba a alejar del baile'. A través del documental asistimos a su vida cotidiana en la sala de ensayos donde prepara la obra de García Lorca Poema del Cante Hondo en el Café de Chinitas y su estreno, en el Teatro Maestranza. Viajamos también al estreno, de la misma obra, en el Teatro Thália, en Budapest. 

Histórico de emisiones:

01/04/2011

02/09/2011

ver más sobre "Imprescindibles - Alcanzar el cielo sin subir los hombros. Cristina Hoyos " ver menos sobre "Imprescindibles - Alcanzar el cielo sin subir los hombros. Cristina Hoyos "

Los últimos 252 documentales de Imprescindibles

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Juan Goytisolo (Medineando)

    Juan Goytisolo (Medineando)

    1:00:05 25 jun 2015

    1:00:05 25 jun 2015  Juan Goytisolo, último escritor galardonado con el Premio Cervantes, es una de las grandes figuras de la literatura española. El documental traza el recorrido hacia el sur, primero en España y después en Marruecos, que ha marcado la biografía sentimental e intelectual del autor y las sucesivas rupturas y reconstrucciones que han convertido a Goytisolo en un "imprescindible" de la cultura española y universal.

  • 1:03:45 19 jun 2015 Un retrato de la bailaora Cristina Hoyos y de cómo encaró éxitos y fracasos. Una incursión en su vida cotidiana y en sus recuerdos que arranca con una determinación. Hay encuentros que marcan una vida. Encuentros que transforman a una persona en lo profesional y en lo sentimental. La primera vez que la bailaora Cristina Hoyos escuchó hablar de Antonio Gades no había cumplido 18 años, pero tomó una determinación que marcaría su futuro: conocer a Antonio Gades y formar parte de su Ballet. Fue la misma determinación con la que encaró su vida personal y artística. La misma que le ayudó, muchos años después, a afrontar una grave enfermedad: 'Salí de la operación moviendo el brazo porque tenía la seguridad de que no me podía morir, de que el baile para mí era vida y que nada me iba a alejar del baile'. A través del documental asistimos a su vida cotidiana en la sala de ensayos donde prepara la obra de García Lorca Poema del Cante Hondo en el Café de Chinitas y su estreno, en el Teatro Maestranza. Viajamos también al estreno, de la misma obra, en el Teatro Thália, en Budapest. Histórico de emisiones:01/04/201102/09/2011

  • Álvaro Cunqueiro

    Álvaro Cunqueiro

    1:05:09 12 jun 2015

    1:05:09 12 jun 2015 El documental desbroza la obra de uno de los mejores prosistas del siglo XX, Alvaro Cunqueiro, y nos muestra el proceso de construcción de un universo profundamente vitalista en su concepción, plagado de poesía, divagación y melancolía.Histórico de emisiones:06/05/2012 

  • 58:08 05 jun 2015 A los nueve años ya escribía zarzuelas y a los quince dirigía la banda de música de su pueblo. Este niño prodigio, de extremada sensibilidad y con dotes naturales increíbles, aprendió a solfear antes que a leer, y con el tiempo se transformó en el mayor exponente español de la zarzuela.En treinta años, Ruperto Chapí escribió más de trescientas obras, entre óperas, zarzuelas y música instrumental. Se atrevió con todos los géneros y su música conectó y encandiló a sus contemporáneos, que se identificaban con la temática de sus obras, fiel reflejo de la vida de la España de la época. Sus obras siguen ganando adeptos cada vez que se representan. Como muestra, 'La Revoltosa', zarzuela emblemática estrenada en el Teatro Apolo de Madrid en 1897, que se sigue representando en la actualidad.El rodaje del documental arrancó en Valencia, con la grabación de la zarzuela 'El rey que rabió', y siguió en Villena, Alicante, Madrid, Roma y Milán. En todos estos lugares se han seguido los pasos del compositor, desde que nació, hasta su temprana muerte. Su formación, sus vivencias, sus éxitos y sus desventuras.'Chapí. La esencia de la zarzuela', se completa con intervenciones sobre la vida y obra de Chapí de especialistas en su obra, compositores, directores de orquesta e intérpretes líricos. En ellos, nombres como Paolo Pinamonti, director del Teatro de la Zarzuela, Enrique García Asensio, director de Orquesta, Emilio Casares, musicólogo, y Mari Luz González, directora del Archivo de la SGAE. También cuenta con la colaboración de la Coral Ambrosio Cotes de Villena, la Orquesta Sinfónica de Alicante, la Banda Militar de la Academia General del Aire y del Conservatorio de Música de Villena, que han interpretado obras de Chapí exclusivamente para este documental. 

  • 56:53 29 may 2015 Documental que repasa la trayectoria profesional del fotógrafo y su ámbito personal: naturalezas muertas, retratos, desnudos, paisajes… Todas las fotografías de Toni Catany son tomadas de una manera particular, sin pertenecer a ninguna escuela. Este documental se adentra en la vida más íntima del fotógrafo, una persona reservada y obsesionada con el porqué de las cosas y el paso del tiempo. Un viajero incansable que recorre los cinco continentes en busca de la esencia de aquel Mediterráneo que marcó su infancia en Mallorca.Este trabajo surge a raíz de una conversación que mantiene el director y guionista, Cesc Mulet, con el fotógrafo en su pueblo natal, Llucmajor (Mallorca), y se ha filmado en diferentes ciudades de todo el mundo en las que pervive la huella de Toni Catany: Llucmajor, Vilafranca de Bonany, Ibiza, Barcelona, Madrid, París, Mumbai y Adana. 

  • 59:25 22 may 2015 El documental "Una mujer de teatro" traza un retrato humano de Nuria Espert a la vez que establece su significado como figura emblemática de la escena española. A través del testimonio de la actriz y de personalidades como Lluís Pasqual, J. Luis Gómez o Glenda Jackson.

  • Antonio Mingote

    Antonio Mingote

    1:01:00 15 may 2015

    1:01:00 15 may 2015 A través de la perspectiva de Joan Sella Montserrat, sobrino segundo del dibujante y periodista de TVE desde hace más de 25 años, asistimos a los eventos más importantes de la vida y obra de este genial dibujante fallecido en abril del 2012 a los 93 años.En otoño de 2011 ABC publicó en su sección "La tercera" (el espacio reservado a las grandes firmas) lo que en principio era una carta privada de Mingote al director de su periódico, en la que pedía el relevo inmediato. De no poder ser así -proseguía el dibujante- "no me comprometo a seguir mandando un dibujo todos los días". ABC aceptó sus condiciones y, hasta la fecha de su fallecimiento, el diario combinó 'refritos' con viñetas inéditas.Histórico de emisiones:13/01/2013 

  • 1:02:23 08 may 2015 Cristóbal Halffter pertenece a la llamada Generación del 51, un grupo de artistas que renovaron el panorama musical español mediante la introducción de técnicas de la vanguardia europea, como el dodecafonismo y el serialismo.Este documental muestra al autor en todas sus facetas, tanto en la que es su seña pública de identidad, el músico, como en la familiar y personal, donde ha destacado por su comportamiento cívico, y por ser un implacable luchador por las libertades y la cultura. La cinta, dirigida al gran público y no solo a expertos en música clásica contemporánea, analiza con detalle la figura de este músico universal, y relevante humanista, cuya esencia habita en Europa, principalmente en España y Alemania, pero también en el resto del mundo.Apoyándose en entrevistas a su mujer, sus hijos, sus amigos más íntimos y, también, cómo no, a personajes destacados de la música y el arte contemporáneos, el documental narra de forma ágil quién es realmente este artista, criticado y aclamado como un genio vanguardista.

  • Josep Pla

    Josep Pla

    1:02:17 01 may 2015

    1:02:17 01 may 2015  Documental biográfico sobre la vida y obra de Josep Pla, éste se divide en cuatro etapas: la primera (1897-1936) describe su etapa como corresponsal de prensa, autor de libros de éxito, diputado y corresponsal parlamentario en Madrid. En la segunda (1936-1948) se narra su huida a Francia al estallar la guerra civil, su regreso a Barcelona con las tropas franquistas y sus años de reclusión voluntaria en el Ampurdán, años de reflexión que inspirarán definitivamente su obra; la tercera parte (1948-1965) se dedica a su etapa como autor de reportajes para la revista Destino, durante la cual escribirá obsesivamente sus nuevos libros y elaborará su obra completa; la cuarta y última (1966-1981) es la de El quadern gris, síntesis de toda la obra planiana, y la del reconocimiento general de su literatura como una de las aportaciones más valiosas de la cultura catalana a la cultura española y universal.

  • 1:02:24 24 abr 2015 El documental narra la vida y obra en primera persona y a través de los amigos más intimos de una de las más representativas figuras de las letras españolas durante la última mitad del siglo XX .

  • 58:45 17 abr 2015 El documental nos presenta, el mundo del music hall, el cine, el humor y el espectáculo en general en España de la mano de Enrique Herreros, lo que fué su vida y lo que supuso como fabricante de ilusiones en una España triste de posguerra, haciendo que los sueños de Hollywood se pasearan por Madrid.

  • 57:35 10 abr 2015 Una producción que desvela la especial personalidad de la artista, ligada al teatro desde incluso antes de nacer y que terminó siendo historia imprescindible del mundo del espectáculo español.

  • Semprún sin Semprún

    Semprún sin Semprún

    1:01:48 27 mar 2015

    1:01:48 27 mar 2015 Semprún sin Semprún recorre la compleja y enigmática existencia de un hombre de quien sólo tenemos una imagen borrosa y pixelada.Jorge Semprún, escritor, guionista, realizador del documental “Las dos memorias”, ministro, militante clandestino contra la dictadura. Una vida imbricada en los acontecimientos del s.XX que fueron configurándole.Gracias al archivo de TVE, el documental establece un diálogo entre un Jorge mayor y uno joven. Semprún sin Semprún es un viaje, no lineal, a la vida de un hombre encubierto en un personaje, con una vida de novela y un pasado mucho más clandestino y misterioso de lo imaginable. Es un documental que habla del valor de la amistad, de la autocrítica, de la búsqueda de coherencia en la vida.El documental plantea multitud de preguntas sobre esta figura que atraviesa la segunda mitad del siglo XX español y europeo. Estas son algunas de las incógnitas: ¿Un escritor que no pudo escribir hasta que sintió que mirar al pasado no iba a fulminar su presente? ¿Cómo se vive tratando de olvidar el pasado, sabiendo que el mayor peligro avanza desde tus recuerdos? ¿Un disidente, un conspirador, un político, un perseguido, un intelectual comprometido y autocrítico? ¿El intelectual cosmopolita? ¿el gentleman? ¿el degustador de la vida?, ¿el deportado que recupera el cuerpo a través de las caricias y la fortaleza, a través de la lucha política?A través de Raimon, Jordi Gracia, Bernard Henri Lévy, Josep Ramoneda, Costa Gavras, Xavier Folch, Raimon, Esteve Riambau, Santiago Carrillo, Fernando Calvo Serraller, Natalia R. Salmonés (vda. de Pradera), Juan Goytisolo, Felipe Nieto, Carmen Claudín, Octavi Martí, Evelyn Mesquida. A través del testimonio de sus bisnietas Alexandra, Clara y Zaraza, de su nieto Thomas Landman o de su sobrino, Vincent Darré, el documental va componiendo un dibujo con tantos verdades como miradas.Histórico de emisiones:22/12/201321/11/2014  

  • 57:19 20 mar 2015 El documental es un homenaje a uno de los compositores españoles más importantes de todos los tiempos en elprimer centenario de su muerte. Isaac Albéniz nació en Camprodón (Girona) y murió 49 años después en Cambo-les Bains (Francia). Una vida breve y, sin embargo, intensa.Histórico de emisiones:06/01/2011 

  • 56:42 13 mar 2015 El documental, narrado por el bailarín Antonio Gades en primera persona, nos mostrará confidencias inéditas, imágenes desconocidas y los testimonios de algunos de sus compañeros y amigos como Plácido Domingo, Alicia Alonso, Cristina Hoyos, José Caballero Bonald, Carlos Saura y la hija del bailarín, la actriz María Esteve.A través de 'La ética de la danza' viajamos por los paisajes fundamentales de la historia personal de Gades y nos acercamos a la figura del bailarín a través del testimonio de quienes le conocieron y de algunas de las personalidades más importantes de la historia de la danza española de las últimas décadas.También vemos algunos de sus más conocidos montajes, desde la trilogía que realizó con Carlos Saura, formada por 'Bodas de sangre', 'Carmen', y 'El amor brujo', hasta su última gran coreografía, 'Fuenteovejuna'.Documental coproducido por la Sociedad Estatal de Acción Cultural (antes Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales) y la Fundación Antonio Gades.Históricas de emisiones: 28/01/201122/07/2011

Mostrando 1 de 17 Ver más