'Hundidos' es una serie documental que combina aventura y documentación histórica y que se adentrará en el misterio y la belleza de las profundidades marinas. De la mano del experto en buceo Karlos Simón, descubrirá la historia de 13 grandes barcos hundidos.

4824879 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Hundidos - Skyro - ver ahora
Transcripción completa

Aquí marca algo.

¡Dale un poco más, Charly! ¡Dale, dale, Charly!

¡Aquí están! ¡Vamos!

(GRITOS DE ALEGRÍA)

Qué faena lo de la red. Bueno...

Muy bien, Charly, acertaste otra vez.

Le cierro suministro... "Me quedo sin aire...".

OK, abre emergencia.

Hoy vamos a contar la historia de Ángel Erostarbe,

el primer gran buzo español.

El buque inglés Skyro se hundió en 1891

con un cargamento muy valioso de plata y plomo.

Erostarbe fue capaz de sacar este cargamento desde 50 metros

marcando un récord que no se repitió

hasta casi 30 años después.

Comenzamos la aventura.

(NARRADOR) "El Skyro era un carguero inglés construido en 1880.

Medía 69 metros de eslora

y como muchos vapores de la época

se impulsaba mediante una máquina de dos cilindros.

Pero el Skyro era especial.

A él se le confiaba el transporte de mercancías valiosas

como plata y plomo.

Materiales preciados que llevaba el día de su naufragio,

el tesoro que Ángel Erostarbe rescató

y que le convirtió en un héroe.

El pecio en el que Karlos y su equipo van a bucear

es más que un barco,

es un mito.

En la Costa da Morte aún se le conoce como:

'El barco de la plata'".

El barco está a 50 metros aproximadamente.

Vamos a intentar encontrar anclas,

que seguro que están integradas por el fondo.

Pero el objetivo principal es encontrar los lingotes.

Yo creo que las barras son de medio metro

o a lo mejor un poco más. Son lingotes grandes.

(NARRADOR) "El primer obstáculo que encontrarán será ubicar el pecio.

Apenas se tiene una idea aproximada de su posición.

Los mapas del tesoro solo existen en las películas".

Aquí tenemos quizá una complicación...

Bueno, de inicio va a ser localizarlo

y fondear en el sitio correcto.

Si no, tendremos que hacer una búsqueda...

Las coordenadas

que tenemos no son precisas.

Vamos a ver. Si no, tiramos de brújulas,

sabemos más o menos la orientación con los datos que nos han dado,

intentaremos buscarlo.

(NARRADOR) "El 16 de abril de 1891

el Skyro abandona Gandía con destino a Londres.

En sus bodegas, fruta, plomo y plata.

Seis días después golpea contra unas rocas

al norte de la ría de Muros

y se hunde sin víctimas,

pero llevándose su valioso cargamento al fondo".

¿Cuánto nos queda?

Nos quedará como media hora o así.

Estamos cerca, ¿no? Al norte.

Sí, estamos cerca.

(ÓSCAR) ¿Cómo está el tiempo? Genial.

La previsión dice que es buena.

Tenemos las marcas, ¿no?

A ver si al llegar allí...

fondeamos bien.

(NARRADOR) "La compañía que aseguraba la carga del Skyro, la famosa Lloyds,

lanzó una misión de rescate para tratar de recuperar la plata.

Dos buzos británicos murieron en el intento.

Dos años después lo volvió a intentar con buzos españoles

que también fracasaron y sufrieron ataques descompresivos.

La Lloyds perdió la esperanza,

pero entonces apareció un gigante de Vizcaya

del que nadie había oído hablar:

Ángel Erostarbe".

Estamos en las marcas que hay por tierra.

Finisterre hacia el norte

y aquellas islas con el pueblo de enfrente.

De atrás.

(NARRADOR) "El Eureka llega a la zona donde se supone que está el Skyro.

¿Será este el lugar donde reposan los lingotes?".

Mira, aquí ya empieza

a marcar algo.

Nos habían dicho 50, y el fondo aquí está a 40.

Mira aquí cómo sube ya.

42... ¿Es marea baja o qué?

Claro, hay cuatro metros casi de diferencia.

Tres y pico. 44, 45...

(NARRADOR) "En 1896 Ángel Erostarbe le dijo a Lloyds

que quería intentar el rescate de la plata.

La compañía no estaba dispuesta a invertir más dinero

si antes no les demostraba que podía conseguir lo imposible,

trabajar a 50 metros de profundidad.

Entonces, Erostarbe les mostró algo que les dejó con la boca abierta:

un plato sopero del Skyro".

Dijo un pescador que hay un punto

que levanta, que debe de ser el motor.

Mira ahí cómo sube. Sí, ahí.

(NARRADOR) "El equipo tiene sus dudas,

pero la señal de la sonda parece indicar

que este podría ser el lugar correcto".

Ahí vuelve a subir a 40.

Veo que está bastante esparcido. Sí, sí.

En diferentes sitios

la sonda va subiendo y bajando, subiendo y bajando.

Claro.

(NARRADOR) "Charly fondea el Eureka.

Supuestamente allí abajo, a 50 metros de profundidad,

descansa el barco del tesoro.

Ángel Erostarbe consiguió rescatar toda la plata del Skyro,

pero algo quedó en el fondo:

cientos de lingotes de plomo.

Ese es el tesoro que hoy esperan encontrar Karlos y su equipo".

Vamos a ver si encontramos el Skyro.

Es un barco que tenía plata, en principio la sacaron toda.

Nosotros no somos cazadores de tesoros,

solo vamos a ver si encontramos el pecio

y a dejar todo intacto sin tocar absolutamente nada.

Vale.

A ver si tenemos suerte.

Pues venga, va.

Eso sí, el agua está congelada.

Mira, mira ahí a la derecha, Óscar.

Mira, mira qué cerquita.

-No los he visto tan cerca a estos.

(NARRADOR) "Anclas y lingotes de plomo:

ese es el premio para el que bucee en el Skyro.

Las buenas condiciones del mar permiten utilizar

el cabo del ancla del Eureka como guía.

Esta vez no es necesario lanzar una línea de buceo.

Cuando se encuentran a 40 metros de profundidad

los buzos vislumbran un problema inesperado.

El ancla del Eureka se ha enredado en una red de pesca abandonada.

Las corrientes del Atlántico

a veces arrastran redes hacia la costa.

La red podría impedir que Charly izara el ancla.

No tendrá más remedio que cortar el cabo

y abandonar el ancla en el fondo.

Pensando en el bien de todos,

Karlos decide liberar el ancla antes de buscar el Skyro.

Karlos y Luca cortan la red con un cortacabos.

Deben tener cuidado para no enredarse.

De hecho, al primer golpe de corriente

la red se enreda en las botellas de Karlos.

Óscar deja de filmar para ayudar a su compañero.

La seguridad es lo primero.

Al cabo de unos minutos por fin liberan el ancla.

El esfuerzo les ha hecho consumir más oxígeno del previsto,

su tiempo de fondo se reduce.

El tiempo total debía ser de 25 minutos,

pero con este contratiempo será bastante menos.

Y ya llevan casi 15 desde que se lanzaron al agua.

Luca le hace una señal a Karlos para que vigile el reloj

y el plan de inmersión.

Tienen que reajustar la estrategia.

Los buzos están algo desorientados,

les cuesta recordar en qué dirección exacta marcaba la sonda

la posible presencia del Skyro.

Con poco más de 5 minutos por delante

los buzos rastrean el fondo.

Los minutos se suceden y ni rastro del Skyro.

¿Dónde está el barco del tesoro?

¿Y los lingotes?

Los 5 minutos se han cumplido.

Deben volver al Eureka.

Karlos, Luca y Óscar están frustrados.

A ninguno le gusta volver con las manos vacías.

Una lástima.

El tesoro del Skyro no estaba muy lejos.

Desde la arena del fondo algunas piezas de ese tesoro,

que lleva más de 100 años dormido,

son testigo de la retirada de nuestros buzos.

6 metros bajo la superficie,

los buzos continúan con su lento ascenso.

Al cabo de unos minutos, los submarinistas salen a superficie.

En cuanto salen a superficie,

Teresa intuye que la inmersión no ha ido como se esperaba".

No vienen muy contentos.

Nos hemos encontrado con una red que estaba enganchada en el ancla.

Anda.

Hemos estado bastante tiempo cortando y desenredando.

Lo hemos conseguido. Sí.

Para luego poder sacar bien el ancla.

¿Estaba en nuestra ancla? Sí, sí.

(NARRADOR) "Sin embargo, puede que la inmersión no haya sido en vano".

Parecía que a lo lejos había algo.

(ÓSCAR) Pero ya con los nervios de cortar la red y todo...

Se os ha ido toda la inmersión en eso.

Eran como muy cuadradas para ser rocas.

Pero no estoy seguro. Qué faena lo de la red.

Bueno, cosas que pasan.

(NARRADOR) "Después de la situación que acaban de vivir,

la hazaña de Ángel Erostarbe se engrandece aún más".

Si hemos estado cansados

allí abajo, imagínate...

don Ángel, el buzo vasco,... Ya.

...solo...

Con otro gas, que no tenían oxígeno.

No, no.

Solo, colgando la dinamita,

trabajando a 50 metros...

Qué tío, macho.

Y además, levantando

los lingotes.

Que pesaban un rato, ¿eh?

(NARRADOR) "Hoy no podrán volver a intentarlo.

Es hora de regresar y confiar en que mañana tendrán más suerte".

A ver mañana.

Pues nada, mañana más.

Hasta aquí hemos llegado.

(NARRADOR) "De regreso a puerto, unos delfines

escoltan la proa del barco

como si quisieran recompensar el esfuerzo

que han hecho antes los buzos".

Dale un poco más, Charly. ¡Dale, Dale, Charly, sí!

¡Aquí están! ¡Aquí!

(GRITOS DE ALEGRÍA)

Mira, mira, mira. Mira, mira.

Se están juntando todos aquí.

Es espectacular ver a los delfines

en un día como hoy, que está el mar plato, saltar.

Hay como 20 o 25 delfines en proa del barco.

Impresionante.

Mira, Charly. Mira qué flipe.

Qué preciosidad. ¡Qué flipe!

¡Qué vacilón!

Eres un vacilón.

Una maravilla esto.

Esto yo, de verdad, ¿eh?

Cómo empiezan a interactuar con las personas, los animales.

(NARRADOR) "Hoy no han podido localizar el Skyro,

pero no podrán decir que ha sido un día perdido.

El océano es así, imprevisible.

Para lo malo y para lo bueno".

Ángel Erostarbe es un héroe de la historia del buceo

y, precisamente, hemos localizado a su bisnieto,

que trabaja en Salvamento Marítimo.

Germán, ¿eres buzo como tu bisabuelo?

No, soy marino.

Pero trabajo con buzos en Salvamento Marítimo.

Y aquí estamos en uno de los barcos de Salvamento Marítimo, el SAR Gavia

y tenemos parte de nuestro equipo de buceo.

Este no, es un poco más antiguo. Es una escafandra clásica,

pero trabajamos con este tipo de...

de equipamiento de buceo. Ya le hubiera gustado a Ángel,

¿verdad?, a tu bisabuelo, tener una escafandra como esta.

Estoy seguro que sería para él muy interesante

ver cómo se trabaja ahora

y seguro que no entendería

la seguridad con la que trabajamos ahora

comparada con la de él.

Esto es más parecido a lo que llevaba él.

Sí, sí. Básicamente, la escafandra clásica de buceo

no cambió desde principios o mediados del siglo XIX

hasta finales del siglo XX, hasta... no sé, los 80,

se trabajaba con escafandra clásica de buceo.

En este caso, en el Skyro, bajaba con dinamita,

ponía en las cargas dinamita, explotaba,

volvía a bajar, comprobaba si podía acceder, ponía más dinamita,

porque él estaba solo abajo.

Imagina la dificultad de la operación.

Me lo imagino.

La técnica de buceo, si lo tomas como lo que sabemos ahora, era...

era suicida, era suicida. Sí, sí.

Bajaba en 3 minutos, estaba 15, 18 minutos

y subía en 3 minutos.

Se basaban, básicamente, en la fortaleza física

y, en ese caso, yo creo que Ángel Erostarbe era un portento.

(NARRADOR) "Durante dos años, Erostarbe necesitó

casi 50 inmersiones para extraer toda la plata.

Su hazaña le granjeó fama internacional.

El "New York Times" y otros periódicos se hicieron eco.

Incluso una marca de tabaco reprodujo su foto

en una serie de cromos sobre buceo que regalaba con las cajetillas".

¿Sabes si tuvo alguna consecuencia en él física?

Porque en esa época quizá... Sí, sí.

El tema de la descompresión era un poco complicado, ¿no?

Sí, él quedó muy tocado. Posteriormente, quedó tocado.

Después de las inmersiones. Consiguió un buen salvamento,

no para el desgaste físico que tuvo,

pero tuvo un buen salvamento y se retiró.

Ya no podía vivir en el Norte, él era de Vizcaya

y tuvo que irse a vivir a Madrid. Ajá.

¿Por alguna condición? A lo mejor le sentaba mal...

Sí, por la humedad. El clima.

Por la humedad. Él tenía asma

y tenía... supongo que algún otro problema físico. Seguro.

(NARRADOR) "Además de su salario en metálico,

Erostarbe recibió una compensación con gran valor simbólico".

Él recibió detalles de El Salvador, de la Joyce inglesa.

Del primer lingote de plata

hicieron un reloj de plata y se lo regalaron.

Qué buen detalle. Sí.

Ponía: "Ángel Erostarbe, 'diver'", "Ángel Erostarbe, buzo".

Y él lo mantuvo con orgullo, llevando el reloj.

Gran premio ese. Sí, sí.

De la hazaña que había hecho. Sí.

(NARRADOR) "Sin embargo, su mayor agradecimiento

vino por parte del capitán del Skyro, John Brown".

(Telégrafo)

(Radio en inglés)

Creo que el capitán envió una carta a tu bisabuelo,

¿por qué fue eso? Cuando se hundió el barco,

empezó a haber una especie como de "run run",

en el sentido de que quizás la tripulación

se había puesto en contacto con los pescadores gallegos

que al final le salvaron para robar la plata y hundir el barco.

Entonces, cuando el buzo logró acceder al Skyro,

el capitán le escribió una carta

agradeciéndole al buzo su trabajo

y que había limpiado su buen nombre. Claro.

(NARRADOR) "Estos testimonios animan aún más a los buzos

a perseverar en el Skyro.

Como Erostarbe, no se dejan intimidar.

El Eureka zarpa de nuevo en busca del barco de la plata.

Karlos y el resto de buzos han quedado impresionados

por la hazaña del buzo vasco".

Estoy impactado con el peso de esto.

¿Lo habéis cogido?

Son veintitantos kilos. Yo no puedo.

¡Jo!

Mira esto.

A ver, pásame esto.

Mira, Teresa.

Para bíceps.

¿Cómo podían andar con esto debajo del agua?

Las aletas aquí estaban descartadas.

Iban por el fondo.

Era andar debajo del agua.

Con estas equipaciones,

bajar a 50 metros sin tener conocimientos

de la descompresión.

Eran héroes. Aventura extrema.

Sin conocimientos teóricos de la descompresión.

¿Y la sensación que vamos a tener de bucear

donde se hundió el Skyro,

ojalá lo encontremos con las marcas que tiene Charly,

y revivir ese momento?

(NARRADOR) "Además de patrón, Charly es buzo profesional

como Ángel Erostarbe.

Él conoce bien la dureza de este trabajo".

Tú eres buzo, ¿no?

Yo soy buzo profesional, sí.

En el 92, lo saqué en Barcelona.

¿Vienes de familia de buzos? Sí, claro.

Mi padre fue de los primeros "hombres rana" que hubo en España.

Con 16 años, ya ayudaba a mi padre.

¿Y te vino de tu padre? No, ya mi abuelo

por parte de mi madre

fue a una exposición universal y se trajo un equipo de buzo.

Estoy hablando de los años...

Mi abuelo empezó en el año 1918.

O sea, que...

20 años más tarde de la hazaña de Erostarbe.

Cuando empecé yo, el sueldo de un buzo

era de 25 000 pesetas diarias, que era mucho dinero.

Pero como yo era novato,

me dijo mi tío: "Tú empieza a ver,

te doy una peseta kilo".

De lo que tú extraías.

De lo que quitaba me daba una peseta.

Y claro, de chaval, con 18 años...

Pasaron de sacar 20 000 kilos a 40 000 diarios.

Llamaban a Coruña.

"Este chaval nos va a hundir el barco con tantos hierros".

(NARRADOR) "El patrón también conoce los peligros

y la cara amarga de la profesión.

Un accidente mientras trabajaba

le prendió parte del traje de buceo,

que se conoce como 'rata'".

Ahí ya fue cuando, estando en el mar Egeo,

estábamos con unos equipos,

una máquina me prendió fuego a la rata, a la rata térmica.

¿Cómo que se te prendió la rata?

¿Debajo del agua? No, no.

Eso fue fuera.

Trabajando en la máquina.

Me prendió fuego y... Porque tenías la rata puesta.

Y, de repente, algo...

Estábamos en una parada.

Había estado cambiando los filtros de gasoil del barco.

Y de repente...

me prendió fuego, me tuve que tirar al agua.

Si no, me muero. Te quemaste bien.

Me quemé de tercer grado en el 20 por ciento del cuerpo.

Me afectó a la espalda, a las piernas.

Ahí ya estuve cuatro años recuperándome un poco.

¿Cuatro años?

Fueron quemaduras potentes.

Sí, me iban a amputar la pierna.

(NARRADOR) "El naufragio del Skyro encumbró a Ángel Erostarbe.

El capitán del buque, John Brown, en cambio,

tuvo que sufrir la vergüenza y una condena

que le dejó sin trabajo durante un año.

Manuel Traba ha estudiado aquel incidente".

Tengo entendido que había rumores

de que el capitán fue el causante del hundimiento.

Bueno, es cierto que estos rumores se establecieron.

Porque, además, había mucha picaresca en ese momento.

Unos años antes, hubo una investigación

por una venta fraudulenta de bacalao

y después, se hundió el barco.

Se había vendido antes la mercancía. Eso da lugar a sospechas.

En muchos casos, fundadas.

Y esta costa, con tantos bajíos,

con aguas relativamente profundas,

era muy apropiada para este tipo de manejos.

¿La prensa inglesa dijo que el capitán había robado la plata?

En las hemerotecas, no existe ninguna acusación de ese tipo.

Eso alienta los rumores, pero no hubo ningún comentario.

Probablemente, sí lo hubo a nivel de las autoridades

o del mundo naval inglés.

¿El tribunal le acusó por esta causa?

No, el tribunal, realmente,

se reunió tres meses después del naufragio.

Y en una serie de conclusiones, analizando detalladamente

cómo había sido la ruta, cuáles fueron las consecuencias,

cómo fue el salvamento, le acusó de negligencia

por no haber calculado bien su posición

y haber navegado en esas condiciones tan cerca de tierra.

Pero nunca por el robo.

No, lo condenó a 12 meses de suspensión como capitán

simplemente por la negligencia

desde el punto de vista de su título de capitán.

(NARRADOR) "El Eureka se aproxima a la zona donde bucearon ayer.

¿Tendrán más suerte en esta ocasión?

¿Lograrán encontrar hoy el barco de la plata?".

Queda...

una milla.

Ya estamos cerca.

"Es el momento de lanzarse al agua".

¿Vale?

Pues venga.

"Karlos y el resto de buzos saltan en busca del Skyro".

¡Suerte!

Venga, OK.

"Si todo va bien, llegarán al fondo en cuatro minutos.

¿Qué les espera a 50 metros?

¿El Skyro o algún nuevo contratiempo?

En su descenso, Karlos puede imaginar

cómo debía ser esta sensación para Ángel Erostarbe.

Descender metro a metro

hacia una oscuridad impenetrable

y hacerlo completamente solo.

Teresa y Charly lanzan el Sibiu Nano al agua.

Con él, tratarán de ayudar

a sus compañeros a localizar el Skyro y su ansiado tesoro".

¿Ya está? Sí, dale pare delante.

Baja él solo, a ver.

Entro en la noche.

La gran oscuridad.

"Nada más llegar al fondo, a 50 metros,

los buzos encuentran algunos restos de metal.

Sí, no hay duda, son trozos de un barco.

¿Será el Skyro?

Es imposible saberlo en una zona

donde ha habido tantos naufragios.

Solo los lingotes les podrán sacar de dudas.

Una vieja red de pesca forma ya una amalgama inseparable

con el lodo y el metal.

Karlos y su equipo encuentran bastantes piezas diseminadas

a lo largo de muchos metros.

Eso concuerda con el aspecto que debe tener el Skyro.

Erostarbe empleó dinamita

para abrirse camino por el casco y las mamparas interiores

hasta que llegó a la bodega donde estaba la plata.

Pero, si este es el Skyro,

¿dónde están los lingotes de plomo?

El ancla del barco mide dos metros de largo.

Su estado de conservación es magnífico.

Karlos y Óscar se recrean con ella.

Es la pieza que más gusta a los exploradores de pecios.

Esa es la fascinación que despierta

la forma inconfundible de un ancla.

El símbolo indiscutible del mar y de los marineros.

De pronto, en la oscuridad,

Karlos, Luca y Óscar descubren una forma

que se alza sobre el fondo.

Cuando se acercan, constatan que es una gran estructura

de cuatro metros de alto.

Sin duda, es el armazón de una inmensa caldera

y la máquina de propulsión.

El Skyro se movía gracias a sus 120 caballos de potencia,

proporcionados por una enorme máquina de dos cilindros.

¿Sería esta?

Esta era la elevación que Charly percibía con la sonda.

El único indicio de que debía fondear en este punto.

Si no llega a ser por ella,

hubiese sido imposible detectar el pecio.

Esta fue la máquina que impulsó al Skyro contra las rocas.

La que lo llevó a su triste final.

A pleno funcionamiento,

esta máquina produciría un estruendo ensordecedor.

100 años después, el mar la ha condenado

al más estricto silencio.

Los lingotes no pueden estar lejos.

La caldera parece el guardián del tesoro.

Un vigilante titánico y solitario en mitad del océano.

Si a nuestros buzos les cuesta orientarse y moverse

entre estos hierros, ¿cómo fue para Ángel Erostarbe?

¿Cómo avanzó el gigante vasco entre las sombras del barco?

Algo une a Erostarbe y a Karlos 120 años después.

La búsqueda de unos lingotes.

Aquel buscaba los de plata y este, los de plomo.

Este esqueleto metálico son las cuadernas del casco.

Como si fueran los huesos del buque.

Sobre ella, se colocaban los mamparos, la piel exterior.

Ese extraño timón es, en realidad,

el volante de la válvula principal de vapor.

Al girarlo, los maquinistas podían regular

el flujo de vapor de la caldera.

Otra ancla descansa sobre una mezcla

de piedras, hierro y limo.

¿El Skyro tenía dos?

Karlos no está seguro.

Lo cierto es que esta ancla es distinta a la anterior.

Esta es más grande y la forma también es algo diferente.

La explicación puede ser otra pista

para certificar que este es el Skyro.

El 1961, un buque inglés, el Droxford,

recuperó gran parte del plomo del Skyro,

aunque no todo.

En total, sacaron del pecio 230 toneladas de metal.

Cuando terminó el trabajo, dejó atrás su propia ancla,

que se había enganchado en las rocas.

Esta debe ser el ancla del Droxford.

Si es así, no habría duda.

Están sobre los restos del Skyro.

Pero entonces, ¿dónde están los lingotes que no se llevaron?

La bita de amarre conserva su forma inconfundible.

Cuántas veces los marineros pasaron por aquí los cabos

para amarrar el buque a puerto.

Basta comparar la bita con el tamaño de los buzos

para imaginar el grosor que debían tener los cabos

y la fuerza que haría falta para manejarlos.

En medio de la oscuridad,

algunas piezas brillan de forma diferente al resto.

Son piezas con la misma forma

y un contorno y tamaño regulares.

No hay duda, son los lingotes de plomo.

Karlos y Luca miran alrededor.

Hay cientos por todos los lados.

Cada lingote mide aproximadamente medio metro de largo

y pesa 70 kilos.

Por eso, Erostarbe no se molestó en sacarlos.

El esfuerzo era tan grande

que resultaba más barato producir plomo nuevo.

Los lingotes están intactos, como el primer día.

Solo el limo y la vida marina se han posado sobre ellos,

pero sin alterar su forma.

Seguramente, el Droxford no extrajo todo el plomo

porque algunos lingotes estaban debajo de planchas de metal.

Las décadas transcurridas desde entonces

han disuelto el acero

dejando estos lingotes al alcance de la mano.

Hoy, este plomo no puede extraerse con fines comerciales.

Todo pecio que lleve 100 años hundido

se considera un yacimiento arqueológico.

Estos lingotes ya no son barras de metal,

sino patrimonio histórico.

La satisfacción de Karlos y de su equipo

por el hallazgo es inmensa.

Nunca habían visto algo así.

Karlos comprueba si aún es posible

leer el nombre que cada metalúrgica

imprimía en sus lingotes.

Ahí está: Figueroa.

La familia Figueroa estaba vinculada

a una de las fundiciones de plomo

más importantes de España en el siglo XIX.

Uno de los miembros de esta familia fue el Conde de Romanones,

una figura clave en la política

durante el reinado de Alfonso XIII.

Los Figueroa siguieron vinculados a la extracción de plomo

en España hasta los años 90 del siglo XX.

Entonces, se cerró la última mina de plomo de nuestro país

que, en ese momento, estaba en Cartagena.

Todo este plomo, aquí, tiene el aspecto de un tesoro,

pero plantea una duda por resolver.

¿Es mejor dejar estos lingotes donde están,

como una reliquia del pasado

o debemos extraerlos para evitar

la contaminación de la vida marina que nos rodea?

La Unión, otra de las principales sociedades mineras de la época.

El tiempo de la inmersión se ha terminado.

Es hora de regresar al Eureka.

Este simpático cangrejo

viene flotando a despedirse de los buzos.

Ojalá pudiéramos decirle

que se aleje del plomo de las profundidades.

En el Eureka, Charly y Teresa esperan a sus compañeros".

Ya están subiendo.

Está subiendo la luz de Óscar. Ya está.

Ya están subiendo. Vamos a ver.

¡A ver, decid algo!

Déjales que salgan.

(RÍE)

Nada, nos tienen aquí sufriendo.

"Charly se impacienta.

Pero Karlos, Óscar y Luca están exhaustos".

Huy, vienen muy serios.

¿Qué? ¡Bien!

(Aplausos)

Lo que había hecho este superbuceador vasco,

estar ahí solo,

a 50 metros, dinamitando el pecio

para extraer la plata.

Muy bien, Charly.

Acertaste otra vez.

Buen trabajo, Óscar.

Las anclas, los lingotes...

Todo.

La chimenea. Todo.

¿Las anclas visteis?

Las anclas son brutales.

Y los lingotes...

¡Luca, no te ha gustado, estás muy callado!

Está emocionado. Está todo callado.

No, estamos fatigados. Ha sido una paliza.

El agua, fría. El agua, fría, sí, sí.

50 buceos hizo este hombre aquí.

He hecho uno y estoy fundido.

(RÍEN)

Tiene que ser impresionante los buceadores comerciales

que trabajan en aguas así o mucho más profundas.

Que realmente ayudan a la sociedad.

Son los que tiran los cables

de telefonía, internet.

Tuberías de gas.

La verdad es que se la juegan ahí abajo.

(NARRADOR) "El equipo de 'Hundidos' ha encontrado lo que buscaba.

Un barco que guardaba el tesoro

de una gran historia humana".

Desde aquí, nuestro reconocimiento

a todos los buceadores comerciales

que trabajan en todas las aguas del mundo

para ayudar a la sociedad y, realmente, jugársela

cuando trabajan.

Así que, chapó por ellos.

Bueno. Chicos, enhorabuena.

¡Skyro encontrado, Charly! ¡Vamos!

"Cada naufragio tiene un protagonista.

Y en el Skyro fue Ángel Erostarbe.

Un héroe que rescató algo más valioso

que un cargamento de plata.

Salvó la honra de un hombre inocente,

la del capitán del Skyro, John Brown,

acusado de un delito que no había cometido".

(Música)

(Música)

(Música)

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

Hundidos - Skyro

49:14 04 nov 2018

El objetivo de Hundidos esta semana es el Skyro, un carguero inglés construido en 1880 y hundido once años después frente a los bajos de Os Meixidos en A Coruña. La esperada recompensa del esquipo en esta inmersión: lingotes de plomo y rescatar la leyenda del mítico buzo Ángel Erostarbe.

El objetivo de Hundidos esta semana es el Skyro, un carguero inglés construido en 1880 y hundido once años después frente a los bajos de Os Meixidos en A Coruña. La esperada recompensa del esquipo en esta inmersión: lingotes de plomo y rescatar la leyenda del mítico buzo Ángel Erostarbe.

ver más sobre "Hundidos - Skyro" ver menos sobre "Hundidos - Skyro"

Los últimos 14 documentales de Hundidos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Santa María Magdalena

    Santa María Magdalena

    48:34 pasado domingo

    48:34 pasado domingo La fragata Santa María Magdalena, hundida en 1810, es el pecio de su época que mejor se conserva en nuestras costas. Sus restos se encuentran en la playa de Covas, en la ría de Viveiro, Lugo.

  • Participation

    Participation

    48:57 06 ene 2019

    48:57 06 ene 2019 En 1918 el carguero italiano Participation era hundido frente a las aguas de Villajoyosa por el submarino alemán que comandaba Robert Moraht. Karlos y su equipo tratan de encontrar los paravanes que llevaba el buque en cubierta, unos sistemas para detectar y destruir minas submarinas. Tras un primer intento en el que no encuentran el pecio, en la segunda inmersión logran su objetivo.

  • Sirio

    Sirio

    49:29 30 dic 2018

    49:29 30 dic 2018 El equipo de Hundidos sale a la caza de uno de los pecios con más historia de nuestras costas, el Sirio, también llamado el Titanic del Mediterráneo. Un trasatlántico italiano hundido frente a las costas de Cabo de Palos, en Murcia. Una delas mayores tragedias de la historia de España e Italia. Una catástrofe que costó la vida de aproximadamente 500 personas, muchas de ellas inmigrantes ilegales camino del nuevo mundo, que no constaban en los registros. Karlos y su equipo trabajan para rememorar a estas víctimas, en un pecio espectacular a casi 70 metros de profundidad.

  • Mardinian

    Mardinian

    49:53 23 dic 2018

    49:53 23 dic 2018 El nuevo objetivo de Carlos y su equipo es el Mardinian, un carguero británico hundido por un submarino alemán el 19 de mayo de 1917, cerca de la isla de Tabarca, en Alicante.

  • Cavour

    Cavour

    50:05 16 dic 2018

    50:05 16 dic 2018 Carlos y su equipo se embarcan tras la pista de un barco maldito, el Cavour. Un trasatlántico de 115 metros de eslora, que unía Europa con el nuevo mundo. Este barco se ganó a pulso su fama de gafe, puesto que durante años todos los barcos con los que se relacionó fueron hundidos, incluso colisionó con dos de ellos. Finalmente se hundió en 1917 frente a las costas españolas cerca de Tarragona, al colisionar con otro barco. Allí va a su encuentro el equipo de Hundidos que no tiene miedo a su posible maldición.

  • HMS. Serpent

    HMS. Serpent

    49:09 09 dic 2018

    49:09 09 dic 2018 Los buzos de Hundidos se lanzan esta semana en busca de un pecio cuya tragedia salvó miles de vidas en el futuro. El Serpent, un buque militar de la Armada británica, que se hundió, en 1890, en Punta do Boi (Galicia), dejando 172 víctimas.

  • Coila

    Coila

    50:31 02 dic 2018

    50:31 02 dic 2018 Carlos y su equipo se introducen en el mundo de los espías durante la Primera Guerra Mundial para investigar el hundimiento del Coila. Un carguero británico hundido por un torpedo alemán en 1917 frente al puerto de Sagunto (Valencia).

  • Don Pedro

    Don Pedro

    49:27 25 nov 2018

    49:27 25 nov 2018 Carlos y su equipo se embarcan en la busqueda de un espectacular trasatlántico, el Don Pedro, al que llaman el Titanic gallego. Una catástrofe que causó 90 víctimas en su hundimiento en 1895 contra los bajos de Corrubedo, en las costas de Galicia.

  • Stanfield

    Stanfield

    49:21 18 nov 2018

    49:21 18 nov 2018 El stanfield, era un imponente carguero con 115 metros de eslora y 15 de manga, desplazada más de 3 toneladas y una tripulación de 29 personas. En el momento de su hundimiento transportaba carbón para el ejército italiano desde EEUU.

  • El Carbonero

    El Carbonero

    49:31 11 nov 2018

    49:31 11 nov 2018 Hoy os hablaremos de los ases de la guerra submarina, en concreto del comandante que hundió el barco por el que hoy vamos a bucear, conocido como El Carbonero y que naufragó durante la 1ª Guerra Mundial.

  • Skyro

    Skyro

    49:14 04 nov 2018

    49:14 04 nov 2018 El objetivo de Hundidos esta semana es el Skyro, un carguero inglés construido en 1880 y hundido once años después frente a los bajos de Os Meixidos en A Coruña. La esperada recompensa del esquipo en esta inmersión: lingotes de plomo y rescatar la leyenda del mítico buzo Ángel Erostarbe.

  • RMS Soleay

    RMS Soleay

    50:18 28 oct 2018

    50:18 28 oct 2018 Nuestro equipo de buzos, con Carlos a la cabeza, sale en busca del Solway, un vapor inglés construido en 1841, hundido a 20 metros de profundidad en los Bajos de Baldaio, en A Coruña.

  • Cisneros

    Cisneros

    49:28 21 oct 2018

    49:28 21 oct 2018 Carlos y su equipo se embarcan a la aventura para realizar una inmersión en el Cardenal Cisneros. Uno de los mayores cruceros de la armada española, hundido el 28 de octubre de 1905 a la altura de los Bajos de Os Meixidos, frente a la localidad de Muros.

  • 1:10 03 sep 2018 Serie documental que combina aventura y documentación histórica y que se adentrará en el misterio y la belleza de las profundidades marinas. De la mano del experto en buceo Karlos Simón, descubrirá la historia de 13 grandes barcos hundidos.

Mostrando 1 de 1