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No recomendado para menores de 12 años Hora punta - 02/07/18 - ver ahora
Transcripción completa

Muy buenas noches, bienvenidos a "Hora Punta"

en este penúltimo programa de la temporada.

En nada empezaremos con una historia que les va a dejar

con la boca abierta, les doy mi palabra.

Pero antes, Alejandra Castelló, buenas noches.

Buenas noches. El gran Gerard Borrell.

(Aplausos y vítores)

Finalista de "Pura Magia".

Uno de los grandes magos jóvenes del país.

Joven, es verdad. Joven. Joven. Sois tan jóvenes...

Gerard, ¿qué tienes para nosotros? Pues mira.

Déjame que vaya a buscarlo, ahora vuelvo. Soy el de antes.

Fíjate, que tantos magos... Es mago, no humorista.

Sí, sí, se nota. (RÍE) Gracias. Es mi amigo.

Tantas veces que te has relacionado con magos

y no has hecho magia tú nunca.

Así que hoy, que es de los últimos programas...

Es verdad, es verdad. Pues hoy, señoras y señores,

a Javier lo vamos a convertir en mago. ¿Sí o no?

(PÚBLICO) -¡Sí! Cómo es la gente...

(Aplausos)

En serio, el otro día, a Poty, Mag Lari...

Les juro que no tengo ni idea, ¿es verdad o no?,

que no sé qué me vas a hacer hacer.

No, correcto, pero te voy a convertir en mago.

Bien, toma. Así que, Javier, todo tuyo.

Te he traído unas cartulinas a modo de teleprónter.

Vale, venga. Que lo usáis mucho los presentadores.

Aquí no, ya has visto. No, no, es verdad, aquí no.

Se improvisa todo. Es verdad, es verdad.

Pero hoy va a ser como un teleprónter,

tú vas leyendo y vas haciendo juegos. Ah, pensaba que lo iba a coger.

Yo, como si no estuviera. Venga, hecho.

Adelante, todo tuyo.

Buenas noches a todos... Bueno, pero eres mago.

Dale vidilla.

(Risas)

¡Buenas noches a todos! ¡Ahora sí, venga!

(Aplausos)

Olé, qué bien. Gracias por venir a mi show.

Soy el increíble... Y ahora, nombre artístico.

(Risas)

Mago Lasuñas, Mago Daño... Es que todos sois mago "algo".

El increíble, ¿qué? El increíble Ja...

Mago Cárdenas. Mago Cárdenas.

Buah, con esto, gira por España. Sí, es verdad. Qué cutre soy.

Bueno, no sé. Venga, vamos allá.

El mejor mago del mundo. Ay, perdona, perdona.

El segundo mejor mago del mundo.

Voy a presentar para todos ustedes, vosotros,

el truco más increíble de mi vida. Oye, no está mal, ¿eh?

Lo estás viviendo. Es que luego me llega la bronca.

No, no, lo haces muy bien.

Para ello voy a necesitar un voluntario.

Un voluntario, Javier. Un voluntario.

Adelante. Tú misma. Javier. ¿Yo o ella?

(Risas)

¿Cuál es tu nombre? Maribel.

Maribel, por favor, piensa en una carta de póquer.

Una carta de póquer. ¿Ya la tienes? -Sí.

¿Sí? Vale. Por primera vez, di el nombre de tu carta.

Di el nombre de tu carta. -El tres de corazones.

El tres de corazones. ¡Increíble!

Sabía que dirías esa carta. Soy tan fan de este momento...

¿No me crees? Porque antes de venir al programa

tuve una sensación extraña sobre una carta especial.

"Te odio", dice. (RÍE) Así que la puse dentro de un sobre.

La puso dentro de un sobre. Este.

Ahora todos: "¡Oh!". (PÚBLICO) -¡Oh!

-Sobreactuado, pero me gusta. Fijaos bien, Javier, ponte aquí.

Porque tú te has traído un sobre desde casa.

Correcto, es este. Ahí está.

Quiero que lo abras. Ella ha dicho el tres de corazones.

Ahí hay una carta, solo una, que es nada más y nada menos...

Venga, va. No, no, no.

-Enséñala.

(PÚBLICO) -¡Oh! ¡El tres de corazones!

¡Aplauso!

Gracias, muchas gracias. ¡Gracias!

(Aplausos y vítores)

(RÍE) ¡Madre mía!

Gerard Borrell, qué burro es. ¡Muy bien, muy bien!

Oye, ahora noto lo que siente un mago, qué bonito esto. Gracias.

Te puedes presentar a "Pura Magia". Te voy a echar mucho de menos,

aunque estás con nosotros en "Pura Magia" también.

Estoy este año otra vez. Cosa que me alegra muchísimo.

A mí también. Gerard Borrell, suerte.

A vosotros. Que la vas a necesitar.

(RÍE)

(Aplausos)

Venga, entramos en materia con este penúltimo programa

de la temporada. La verdad es que ojalá la vida fuera esto.

Reír, disfrutar, pasarlo bien de forma sana...

Sin embargo, hay gente que llega a tener una adicción,

en este caso, por ejemplo, a los videojuegos,

que en muchos casos también son muy recomendables,

para tratamientos contra el alzhéimer,

lo explican diferentes expertos,

o, por ejemplo, para estimular a mucha gente.

Pero ¿qué pasa cuando engordas 25 kilos por culpa de esa adicción?

(VOZ EN OFF) "Carlos no tenía de pequeño una consola en casa,

no se sentía atraído por ella. Era un niño modélico en los estudios,

pero cuando llegó a la adolescencia, todo eso cambió".

-Carlos era incapaz de estudiar.

Se pasaba 48 horas seguidas jugando a videojuegos.

Comía y cenaba delante de la pantalla.

-Soñaba con los videojuegos

y llegó a perder la noción del tiempo.

-Hoy en "Hora Punta" conoceremos las graves consecuencias

que Carlos ha sufrido debido a su extrema adicción a los videojuegos.

"Un problema que ha sido calificado recientemente por la OMS

como un trastorno de salud mental".

Ya está con nosotros Carlos Lobato, justamente.

Carlos, muy buenas noches, bienvenido.

Jardín Rubén Blasco, psicólogo, experto en adicciones.

Buenas noches. Muchas gracias.

Y el abogado Marcos García Montes. Buenas noches.

Antes de nada. ¿Es verdad que engordaste hasta 25 kilos

por tu adicción? No te lavabas, te descuidabas por completo...

¿De lo enganchado que estabas estabas jugando todo el tiempo?

Correctamente. Fue así totalmente, es decir, engordé hasta 87 kilos,

estaba todo el día jugando, comía jugando,

descontrol de la comida, descontrol de mi higiene,

de mis relaciones personales, de todo.

¿Tus padres que te decían? Mis padres, los pobres,

intentaban que yo me diera cuenta del problema,

pero a ellos solo les decía que obviamente estaban locos,

o sea, que controlaba el problema y podía seguir jugando

y estudiando y haciendo mi vida, pero...

¿No trataban de quitarte la consola? Sí, obviamente.

Es decir, tuvimos muchas discusiones con el tema de quitarme el router

para no poder jugar online, porque mi juego era en línea,

entonces eso era una discusión día tras día,

que era un infierno para mí y para ellos también.

Pero claro, me imagino cuando hablamos de discusiones

hablamos de discusiones realmente fuertes.

Sí. Porque ellos ven que, de pronto...

¿En qué pesas ahora? 67, 68.

Y pasaste a los 80 y pico kilos, 25 kilos engordaste,

fíjate, te costaba lavarte. (ASIENTE)

Te dejabas por completo cuando habías sido un chico ejemplar,

me dicen. Correcto, sí.

Yo seguí los estudios, también los compaginaba

con el conservatorio, es decir, siempre me había ido superbién,

buena nota, la relación con mis padres era genial,

siempre hablábamos, nos contábamos todo,

pero llegó un momento en el que se descontroló todo.

Por eso digo que realmente, claro, cuando ellos ven

que pasas de ser un chico ejemplar, hasta el conservatorio,

que con ellos tienes una relación fantástica

y, de pronto, todo eso cambia y que solamente quieres estar jugando...

¿Cuánto tiempo seguido llegaste a jugar?

48 horas seguidas. ¡48 horas seguidas!

Me imagino que cuando ellos tratan de quitarte

lo que ha cambiado tu vida, en este caso, la consola,

los videojuegos, ¿tu reacción es muy agresiva?

Obviamente. Es que ellos se dan cuenta del problema que tengo,

pero no saben cómo solucionarlo, entonces es un conflicto

entre que ellos quieren ayudarme, no saben cómo,

yo, obviamente, no quiero ayudarme, no quiero que me ayuden,

entonces era una reacción de "dejadme jugar",

porque era lo único que quería. O sea, era solo jugar, jugar, jugar,

y no oír ni lo que decían ellos ni nadie. Solo jugar. Fatal.

Claro, Rubén Blasco, eres experto, psicólogo experto en adicciones.

Sí. Le estamos escuchando hablar

y uno, si no supiéramos que hablamos de videojuegos,

¿de qué parecería que estamos hablando?

Cualquier tipo de adicción. Cualquier tipo de droga.

Sí. Una droga realmente potente,

que le mantiene enganchado. Sobre todo, por el concepto,

es muy importante, el sentimiento de "craving"

o el malestar que genera el tener que parar.

Ese tiene que ser uno de los criterios principales

para que podamos considerarlo como una adicción.

Hay la tolerancia, es decir, que cada vez necesito más y más horas

para seguir sintiendo que me lo estoy pasando bien,

pero luego yo no puedo parar, es decir, si me lo quitas, me duele.

Psíquicamente me pongo ansioso, me cabreo,

porque yo quiero seguir jugando. El engancharte, tener una adicción,

en este caso, a los videojuegos,

¿te deja más expuesto a tener otro tipo de adicciones?

Normalmente, sí, es decir... Esto es muy importante, Marcos.

No, está claro. -Hay como un perfil,

generalmente se habla de factores de riesgo y factores de protección.

Entonces, la persona que acaba siendo adicta a algo

tiene más números de acabar siendo adicta a cualquier otra.

En el caso de sustancias, a sustancias,

y si es de tema comportamental... -Si me permites un segundo,

yo hace 17 años conocí a un señor que estaba en la puerta del bingo,

ingeniero de un gran ministerio, y se ponía en la puerta del bingo

a las 4 de la tarde y abría a las 5.

Y conseguimos que la ludopatía, por primera vez,

se considere una dependencia, pero en el tema de esto,

a mí me tiene muy muy preocupado porque el tema es el uso y el abuso.

El niño que juega unas horas, bien.

El problema es cuando no tienes el control

y vas del uso al abuso.

Tú al principio no eras el perfil de persona que se queda enganchada

a un videojuego porque no te gustaban, incluso,

no te importaban mucho, ¿no? Digamos que pasabas

bastante de largo sobre el mundo de los videojuegos.

Sí, correcto, es decir, yo al principio...

O sea, soy supersociable, de hecho,

no soy una persona de quedarme encerrado en casa, de no salir y tal.

¿Ahora qué pasa? Realmente o todo a mi alrededor

sí jugaba a videojuegos, yo empiezo ya a jugar a videojuegos,

y entonces veo que es algo que no es nocivo,

que me gusta, que me divierto con ello,

y, además, que empiezo a ser muy bueno en un videojuego,

que, como hablé con anterioridad, se profesionaliza

y se gana mucho dinero con él. De hecho, te ofrecieron 6000 E.

Correcto. ¿Para qué?

¿Para ser probador oficial o para irte a un campeonato a jugar?

Para ser jugador profesional de videojuegos.

Jugaba en una liga profesional que se televisa, por así decirlo,

por internet y tal. ¿Y qué edad tenías?

Eso fue antes de empezar el tratamiento, con 20 años.

Es que que con 20 años que te ofrezcan 6000 E

para encima hacer algo tan divertido como jugar...

Claro, es como a un chaval que esté disfrutando en el fútbol,

que le ofrezcan un dinero por jugar.

Y dice: "Me pagan por hacer lo que me gusta".

Es muy complicado negarse. Claro que es complicado,

pero aquí es donde entraba yo en el "vamos a hablar con propiedad

y definir". Lo que comentaba antes. Qué es un abuso, qué es una adicción,

y qué es una profesión.

Porque, por ejemplo, un jugador profesional de videojuegos

aquí no es tan popular, pero en Corea hay torneos casi cada semana.

Son estrellas, igual que algunos en España también, son estrellas.

Y se televisa, se emiten por televisión estos torneos.

Entonces, claro, lo comentábamos antes,

un saxofonista que quiere ser bueno, ¿cuántas horas al día

tiene que practicar? Muchísimas.

Claro, ¿esto qué es? ¿Una adicción al saxofón?

Es muy bueno lo que estás explicando.

Me está recordando, Marcos, a una entrevista que leí estos días

en la cual explicaba cómo un compañero de equipo

de Cristiano Ronaldo, un grandísimo jugador, Evra,

decía: "No vayas nunca a comer a casa de Cristiano Ronaldo

porque yo el día que fui veníamos de un entreno,

me puso algo muy simple de comer, ensalada y pollo,

y enseguida dijo: 'A a dar toques al balón'".

Yo también. Lo has leído tú también.

Sí, también lo he leído.

Y dices: "Ostras, qué enganchado está al fútbol".

Claro, se dice de una forma como bonita,

en plan "El tío, qué sacrificio, qué deportista",

pero, en cambio, hablamos de un jugador de videojuegos

y dices: "Qué enganchado está", en negativo.

A mí me destruyó la vida decidir jugar solo

e intentar ganarme la vida con ello.

Entonces, cuando ya te quedas sin vida

y tu vida es solo el videojuego, ya no hay control sobre eso.

Perdiste a tu novia, perdiste a los amigos.

A mi familia. A tu familia.

A mí mismo. Yo ya es que... Solo eran los videojuegos.

Algo me pasaba malo, videojuegos. Algo me pasaba bueno, videojuegos.

Y tomarías algo especial, porque, me refiero,

para estar 48 horas consecutivas jugando...

O sea, para vencer al sueño... Bebidas energéticas utilizaba.

¿Solamente? Sí, solamente bebidas energéticas.

Y, de hecho, vamos con más ejemplos, Alejandra.

Sí, vamos a conocer otros casos como el de Carlos,

como este caso tan impactante de una niña de nueve años en Reino Unido

que se orina encima para poder seguir jugando a un videojuego.

"Una niña de nueve años en Reino Unido

llegó a orinarse encima para seguir jugando a un videojuego.

En total estuvo 10 horas seguidas sin moverse delante de la pantalla.

Es uno de los casos más extremos relacionados con la adicción

a los videojuegos.

¿De quién es la responsabilidad, de los padres

o de la industria de los videojuegos? ¿Cómo se pueden prevenir

las adicciones a este tipo de juegos?".

Bueno, pues justamente, ya que tú sigues en tratamiento,

¿cómo se pueden prevenir, por favor? Bueno, para empezar...

Bueno, también quería comentar que esa niña era yo.

O sea, mi día día era ese. 10 horas, 12 horas, 14 horas,

todo el día, desde las 7 de la mañana hasta que me acostaba.

Es tremendo que me digas esto. "Esa niña era yo".

Era yo porque me acostaba, o sea, mi hora de dormir

era cuando mis ojos ya delante del ordenador cedían

y decían que ya no podían estar más jugando.

De hecho, me he quedado dormido... -El agotamiento.

-Me he quedado dormido con el juego encendido,

con una partida encendida. Lo que pasa, y pasa, por desgracia,

a tanta gente al volante, que llega un momento

en el que cede ante el sueño. La somnolencia.

Supongo que igual tú te despertabas ante la pantalla.

Sí, la partida se había acabado, pero yo estaba jugando antes.

Y seguías. Claro. Eso es.

¿Tuviste la sensación a veces de perder la noción del tiempo?

¿De no saber si eran las 5:00 de la mañana, las 6:00 de la tarde...?

Ese era mi día. No sabía si eran las 5, las 10...,

y, sobre todo, cuando tenía la cortina bajada,

es que no veía el Sol a veces. Un día tras otro pasaba y pasaba

y mi vida se consumía y yo no me daba cuenta.

Estás en la asociación "Malajer". Amalajer.

Amalajer. Sí, de Málaga.

Y, además, de Málaga. Además, vamos a poner ahora

el rótulo en pantalla para aquellos que creen que pueden,

los padres que crean, porque el hijo no creo que dé el paso por sí solo,

pero aquellos padres o familiares que crean

que alguien de su familia tiene un problema,

Asociación Amalajer, para que puedan recurrir a ellos.

Sigue contándome, por favor.

Entonces, mi opinión, obviamente, es que todo empieza en la prevención.

Si desde el principio, desde pequeños,

el niño tiene un control de la tecnología,

sabe cómo utilizarla, de hecho, primero se retrasa la tecnología,

pero luego se educa tanto a los padres como a los hijos

a cómo utilizar la tecnología, cómo administrar la tecnología.

Por ejemplo, el niño, que se levanta con el teléfono,

están todo el día en el colegio con el teléfono,

comen con el teléfono, se acuestan... Pues si empiezas en casa

a educar a la persona, "por la noche no se utiliza el teléfono",

"por la mañana no se coge el teléfono",

"en el colegio no se coge",

y "en un momento de descanso se utilizan".

Entonces yo creo que esa persona se va educando poco a poco

para luego no hacer un uso indebido. Por tanto, es algo de educar,

tanto a hijos como a padres. Básico. Padres. (ASIENTE)

El ejemplo que estás dando es digno de aplauso.

Y tanto. Claro, le está poniendo cara

a algo que se intuye, se intuye, se habla mucho...

Y que va saliendo. -Estoy seguro que a raíz del programa

muchos van a decir: "Bueno, si ha tenido la valentía

de tirar para adelante, yo lo voy a hacer

porque veo que es una persona que está socialmente bien vista

y, sobre todo, recuperada.

¿Y hay algo de lo que te hayas arrepentido especialmente?

Pues sí, me arrepiento de bastantes cosas,

me arrepiento de haber hecho sufrir a mi familia

porque mi familia estaba destruida, me iban a echar de la universidad,

me iban a echar de casa, mis padres estaban fatal,

y todo eso solo por la adicción a los videojuegos.

No se dan cuenta de la importancia, y no solo adicción a los videojuegos,

sino adicción a la apuesta deportiva, adicciones a las máquinas, a todo,

y ahora, es verdad que gracias a la asociación

donde estoy realizando la terapia, mi vida ha vuelto a cambiar

y vuelvo a ser una persona diferente, mi familia, genial,

los estudios, genial...

Y dice todo el mundo: "Carlos ha cambiado muchísimo".

Claro, Carlos sigue siendo el mismo,

solo que ahora está superando su adicción.

Pues Carlos, de verdad, te lo he dicho antes,

gracias por contarnos tu historia. Nada, encantado.

Va a ayudar a muchísima gente, de corazón.

(Aplausos)

Rubén Blasco, psicólogo experto en adicciones,

muchísimas gracias. Igualmente.

Marcos García Montes, ¿qué decirte?

Eres un hombre nuevo para la sociedad.

Por supuesto que sí.

Pero ¿qué mejor que acabar el programa de hoy

con el gran Luis del Olmo? Luis, cuando quieras.

(Música)

Carne de yugo ha nacido, más humillado que bello,

con el cuello perseguido por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta, a los golpes destinado,

de una tierra descontenta y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida

un alma color de olivo vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza a morir de punta a punta

levantando la corteza de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra

y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor

es una corona grave de sal para el labrador.

A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido,

con una ambición de muerte despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es más raíz, menos criatura,

que escucha bajo sus pies la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde en la tierra lentamente

para que la tierra inunde de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina,

y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo,

y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta,

y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de arena?

¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón de los hombres jornaleros,

que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.

(Aplausos)

Gracias, Luis.

Y, sobre todo, gracias por seguir dando vida a la poesía,

algo que parece que esté en desuso y que Luis se dedica a hacer

todo tipo de jornadas por toda España haciendo eso,

promocionando la poesía.

Y ustedes, muchísimas gracias. Quédense en La 1.

(Música créditos)

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Hora punta - 02/07/18

02 jul 2018

Programa de entrevistas y reportajes que va desde la actualidad a los contenidos más impactantes de internet y redes sociales. Cuenta con entrevistas a invitados famosos y una serie de colaboradores que comentan las diferentes secciones.

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