Presentado por: Javier Cárdenas

'Hora punta', presentado por Javier Cárdenas, es la nueva apuesta de la 1 por el entretenimiento, la actualidad con un toque de humor es la clave principal del espacio. Además habrá entrevistas, reportajes y colaboradores siempre en un ambiente distendido.

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No recomendado para menores de 12 años Hora punta - 03/07/18 - ver ahora
Transcripción completa

Muy buenas noches, bienvenidos al último programa de "Hora punta".

Un placer hacer este último programa con gente a la que admiro tanto

como los finalistas de "Pura magia", que vuelve en estos días a TVE.

Mago Marín, muy buenas noches. Ganador de "Pura magia",

Nuel Galán, enorme; y David Maestro,

gente que se acuerda de: "Soy el más cínico de la clase".

Y en nada tenemos también diferentes testimonios

como, por ejemplo, el de esta mujer que nos va a narrar

lo que sintió cuando fue detenida en el aeropuerto de París

por una pistola que ella no llevaba.

Pero, en cambio, había aparecido en el escáner.

Veremos lo que sufrió, lo que significó para ella,

cómo la retuvieron, cómo la cachearon,

cómo... Lo que vivió en aquel entonces.

Pero antes de esto, ¿quién empieza? Yo mismo.

Tres en uno. Empezamos con los finalistas de "Pura magia".

Vamos allá. Vamos a poner música moderna.

Ponme música fuerte.

(Música)

Bueno, lo hacemos con esto.

(Canción en inglés)

(Aplausos)

(Canción en inglés)

Que no falte nunca.

(Canción en inglés)

(RÍE)

(Canción en inglés)

(Aplausos)

¡Bravo!

(Canción en inglés)

¡Enorme! Mago Marín, no se lo pierdan.

Bienvenida.

¡Felicidades! Muchas gracias. A vosotros.

Oye, increíble, no sé cómo cabéis ahí dos personas, pero bueno.

(RÍEN)

¡Bravo! Mago Marín, no se lo pierdan.

¡Nuel Galán!

(Aplausos)

¿Cómo estás? Muy bien.

¿Cómo estás? Muy bien.

(Aplausos)

¿Qué tienes para nosotros? Vais a flipar.

Demuéstramelo. Vamos a ello.

Pero antes de nada, mira lo que tengo. Lo tengo por aquí.

Me he traído una cosa...

Suena. Sí que suena, sí.

Esto tiene pinta de doler. Duele mucho.

No lo he hecho nunca, pero me he traído...

Cógelo, Alejandra. Ostras, pesa, ¿eh?

¿Pesa o no? Sí.

¿Pesa o no? Sí, sí.

Aguántalo así. Cuidado, ¿eh?

Aguántala. Ay, ay, ay.

(RÍE) Qué bruto. Es dura, ¿verdad?

Lo es, lo es.

Como te he dicho, no lo he hecho nunca,

así que me he traído como unas pequeñas instrucciones.

Tengo por aquí. Qué bien.

Aquí: "Chiquilla, cuchilla".

Hay que poner la cuchilla aquí.

Que se quede perfecto. Hay que meterla.

Encajarla. Sí.

Y dale caña. Vosotros también.

(Música)

Que se vea perfecto por todos lados

Por arriba, por abajo, por todos lados.

(Aplausos)

Va a doler un poco. Voy a intentarlo. Si quieres ayuda...

Yo creo que puedo. A ver.

¿Se ve? Se tiene que ver por aquí.

Hola. Sí que se ve, sí.

Chan, chan. ¿Pero por qué paráis? Perdón.

(Aplausos)

Vamos.

(Aplausos)

(Música)

Ay, ay, ay.

(Aplausos)

Guau.

(Aplausos)

Muy bien. Madre mía.

¿Qué tal va todo?

¿Va bien? Pégame un empujoncito, porfa.

(Aplausos)

Porque he traído esto por se acaso no acabábamos bien.

(Aplausos)

Ahí está el gran Nuel Galán.

(Aplausos)

¡Bravo!

Felicidades, como siempre. Gracias.

Y lo cierto es que... Gracias.

Gracias a ti, gracias a ti.

Último día de "Hora punta". De "Hora punta".

No te pierdas esto,

porque estos días grabamos una entrevista a Paula,

que hoy queremos que ustedes lo vean.

Paula vivió una pesadilla viniendo

de un viaje de placer y de negocios al mismo tiempo.

En París, al pasar su maleta por el escáner,

le detectaron una pistola. Exacto.

Fue al pasar su maleta por el escáner

donde apareció una misteriosa pistola

y allí empezó su pesadilla.

Y en estos días en los que comenzará mucha gente a irse de vacaciones,

queríamos que ustedes vieran cómo a uno le puede cambiar la vida

en cuestión de minutos.

(VOZ EN OFF) "En el momento en que Paula sube la maleta

a la cinta para pasar el control de seguridad,

su vida está a punto de cambiar para siempre.

Los vigilantes detectan la silueta de una pistola

dentro de su equipaje y se desata el pánico en la terminal.

La Policía rápidamente la retiene, pero Paula no entiende nada.

¿Cómo ha podido aparecer la imagen de una pistola dentro de su maleta?

Hoy, en "Hora punta", Paula nos cuenta la pesadilla que vivió".

Decía Paula: "Solo pensar en ello

estaba convencida que me llevaban a la cárcel".

Paula Bouzada, buenas noches. Buenas noches, Javier.

Bienvenida. Gracias.

Jaime, a ver si lo digo bien, portavoz de policías de Cataluña...

(RÍE) Buenas noches.

Policía. Vale, lo que tú quieras.

Oye, es increíble, de verdad.

Imagínate, venir de Eurodisney y que por el escáner de las maletas

se vea la figurita de una pistola que decían que estaba en tu maleta.

En mi maleta.

Tú gritabas: "La maleta es mía, pero la pistola no".

Pero la pistola no.

Yo venía de un viaje de París, de Orly, por trabajo,

y nada, en el aeropuerto,

resulta que ese día

había una amenaza de bomba en la terminal.

Por lo tanto, desalojaron una parte de la terminal y...

Estaban en máxima alerta. Máxima,

porque además hacía muy poco tiempo que habían atentado.

Entonces, estaban gendarmes con metralletas,

el ejército francés con metralletas y demás

y tenían acordonada una maleta rosa

y estaban buscando a una chica terrorista.

Seguimos adelante, vemos toda la escena,

continuamos y tal y nos vamos a la zona de control

para pasar a la zona de aire, diríamos, para volar.

Me toca a mí, paso la maleta por el escáner y se para el escáner.

Se para el escáner y el de seguridad me dice, en francés obviamente,

si la maleta que estaba en el escáner en ese momento era mi maleta.

Yo: "Sí, claro, es mi maleta".

Era la única que había y sí que era mi maleta.

Entonces, me dice: "Gírese y mire la pantalla".

Sorpresa, cuando veo la pantalla y veo la silueta de una pistola.

La maleta es mía, pero ese objeto no es mío.

No, no, no. Y además me preguntaba:

"¿Está segura que esa maleta es suya?"

Yo: "Sí, sí, pero lo que hay dentro no es mío".

Claro, yo ahí entré en pánico. -Claro.

-Imagínate.

¿Qué se te pasó por la cabeza en ese momento?

En ese momento, después de lo que había visto antes de entrar,

lo único que pensé es: "Uf, esto pinta mal".

¿Tú pensaste igual: "En qué momento he podido dejar mi maleta

para que me metan dentro una pistola"?

No, ¿sabes qué, Javier?

Que lo peor de todo es que yo tenía miedo

porque hubo un momento que mi marido me llamó por teléfono

para preguntaba a qué hora llegaba al aeropuerto de Madrid

y yo me desplacé, dejé mi maleta y me retiré un momento

a hablar por teléfono.

Entonces, ese fue mi miedo. Dije: "Estos se han despistado,

alguien ha metido una pistola en mi maleta".

Ahí fue mi pánico, ahí fue mi pánico.

A la velocidad que va el cerebro humano

para decir: "Fue en ese momento que me han colocado la pistola".

Sí, sí, sí, en ese momento.

-Busca una explicación lógica.

-Buscas una explicación.

Dices: "No puede ser, porque yo vengo de un hotel,

la maleta viene conmigo y en ningún momento han podido meterme,

meterme una pistola". ¿Qué ocurre en ese momento?

En ese momento, hizo un guiño a dos mujeres gendarmes.

Una por delante y otra por detrás, cacheo.

Pero cacheo, delante, que te sientes, y la palabra es muy fea,

te sientes como "violada" en ese momento.

Entonces, me desabrocharon el pantalón, una me metió la mano...

Delante de todo el mundo. Delante de todo el mundo.

Pasaban controles, pasaba gente, todo el mundo.

Me levantaron el sujetador... Bueno, todo. En fin. Muy desagradable.

Entonces, llegó un momento que yo estaba tan nerviosa,

con tantísimo miedo, con tantísimo miedo,

que dije, ya me salieron palabras en español,

yo creo que esa fue mi salvación.

Tú dices que a partir de ahí notaste un cambio de actitud absoluto.

Absoluto, absoluto.

De hecho, seguridad... Me giro, el de seguridad se estaba riendo.

Como... Yo no podía entenderlo.

¿Es verdad que te dijeron que todo había sido una broma?

Sí, sí, sí.

¿Cómo se puede decir: "Oye, que esto ha sido una broma"?

Tranquila, tranquila, esto ha sido una broma.

-¿Pero la pistola existía? ¿Estaba ahí la pistola?

-No, no, no. Era una imagen sobrepuesta.

¿Sabes qué pasa? Que mi maleta no salía del escáner,

mi maleta no salía del escáner. -Esto es gravísimo.

-Pararon el escáner. -Pararon el escáner

y mi maleta continuaba dentro del escáner.

Explícanos tu teoría. ¿Qué crees que pasó ahí?

Estaba claro que me habían confundido con alguien.

Ellos estaban buscando una chica terrorista, un perfil.

Yo más o menos cuadraba con ese perfil

y ellos querían colocarle ese marrón a alguien

y no sabían de qué manera. -Te habrán dado alguna versión.

-No, no, no. -Las autoridades.

-No, no, no. -Yo tengo otra.

-Yo a día de hoy, yo a día de hoy, no tengo ninguna respuesta.

Quiero decir, ha pasado un año... Y eso que tu marido es abogado.

Justo, y no tengo ninguna respuesta. -Yo tengo otra.

Cuando tú estás buscando a una persona

con tus rasgos físicos, que se pueda parecer

y que hay sospechas y, vuelvo a insistir,

nivel 5 después de haber ocurrido atentados en París o donde sea,

cuando la Policía está en alerta máxima

y ves o intentas reconocer a alguien que físicamente podría ser

la persona que estás buscando, no le gastas ningún tipo de broma.

No esperas a que pase una maleta

y aparezca una pistola en la pantalla.

En el momento en que la tienes localizadas,

a la que hay un despiste, intervienes.

Recordemos que había muy pocos días que había habido

los atentados que recordamos todos.

Es más, a los días... En "Charlie Hebdo" y luego...

Y luego la sala donde estaban haciendo un concierto.

Ahora, yo te digo una cosa y es...

Si eso pasa en París,

que es uno de los aeropuertos más seguros del mundo,

y hablamos de un país, evidentemente,

de, una primerísima potencia,

¿qué no pasará en otros lugares del mundo

con gente que igual nos está viendo?

Y si a ti te pasa algo parecido en algún lugar remoto o no tan remoto,

por favor, ahora mismo sale el rótulo

para que nos escribas o nos llames

y nos digas, nos cuentes tu historia.

¿Tus compañeros qué te decían? Tenían que estar alucinando.

Mis compañeros... Yo veía para ellos como diciendo: "De aquí me llevan".

Blancos, ninguno hablaba, ninguno.

Es más, a día de hoy te aseguro, Javier,

que no recuerdo cómo he llegado a Vigo.

Créeme, no recuerdo. Yo sé que me han metido en un avión,

y no recuerdo, no recuerdo cómo he llegado a Vigo.

Veníamos Orly-Madrid, Madrid-Vigo.

Quiero decir, teníamos una escala en Madrid

de una hora y media, en shock. Me decían: "Paula, solo llorabas".

Yo tenía la imagen, decía: "Dios mío, ahora no veo a mi hijo".

Aunque sea por dos días o un día... -¿Has denunciado?

-Sí, he puesto una denuncia en la Policía Nacional

y lo hemos comunicado al Ministerio de Exteriores.

Nos han contestado con una carta que, efectivamente,

iban a ponerlo en conocimiento, iban a hacer averiguaciones,

pero hasta el día de hoy.

Paula Bouzada, de verdad, muchas gracias por contarnos tu historia.

Muchísimas gracias a vosotros.

Hay que decir que si fueras americana

y esto te hubiera pasado en Estados Unidos

ahora mismo estaríamos hablando de...

¿Cuántos millones pides de indemnización?

No, no, no, yo es que en ningún momento pedía indemnización.

Ni a día de hoy quiero una indemnización.

Yo lo único que pedía

es que ese señor no estuviese sentado en esa silla,

porque me ha ocurrido a mí, pero posiblemente en cualquier momento

le ocurra a otra persona.

Entonces, solo deseo eso. Me permites.

Ahora porque estamos hablando de una mujer como tú, sana,

¿pero y si le pasa a una persona mayor que va con un marcapasos...?

Cuidado, ¿eh? Se queda en el sitio.

Yo he estado 15 minutos ahí retenida, porque, de hecho, he estado retenida.

Lo peor. Lo peor.

Lo peor que te puedes llegar a imaginar, dices:

"Se piensan que soy una terrorista y venga, para dentro".

Paula, lo dicho, muchísimas gracias por venir a contarnos tu historia.

Esta fue la historia de Paula Bouzada.

Imagínense lo que es venir de vacaciones

o de trabajo, en su caso. De trabajo, donde fuera.

Y que te acusen de portar una pistola,

creer que tu vida se derrumba. Qué pánico.

Entiendo perfectamente el pánico que explica.

Es que es terror. Evidentemente.

Pero vamos a irnos a otra historia muy distinta

que también hemos tenido el placer de disfrutar.

De hecho, ayer mismo estamos seleccionando para ustedes.

Es una historia muy valiente.

La de un hombre, guardia civil, con su hija Paula.

Ahora es Pau. Ahora es Pau, claro.

Ahora es Pau, claro, pero hace dos años era Paula

y su padre, guardia civil, cuando se dio cuenta

que su hija había nacido en el cuerpo equivocado,

lo apoyó de manera incondicional.

"Juan Fernando Ramón es guardia civil

y padre de una familia con tres hijas.

Viven en Montijo, un pequeño municipio de Extremadura".

Juan Fernando se enteró por un psicólogo

de que una de ellas, Paula, era transexual.

Paula tenía 14 años y temía la reacción de sus padres.

Pero tanto Juan Fernando como su mujer

se volcaron en ayudar a su hija.

-Y lo consiguieron. Ahora Paula se llama Pau

y así se consta en su DNI su nueva identidad sexual.

"Hoy, en 'Hora punta' escucharemos el testimonio de Juan Fernando y Pau,

que servirá de ejemplo para familias en la misma situación".

Y está con nosotros ya Pau Ramón, Pau, buenas noches.

Y, por supuesto, su padre. Bienvenido, Juan.

Y Xavi Collado. Muy buenas noches, Javier.

Bueno, en primer lugar, hay que decir que me ha gustado mucho

algo que tú comentas: "Mis padres no son tolerantes,

porque tolerar es cuando a alguien no le gusta algo y lo sobrelleva.

Mis padres me apoyan". Y eso es muy bonito.

Sí, sí, es así.

La palabra tolerar es lo que has dicho,

no es aguantar cosas que no nos gustan

y realmente creo que esto no es algo que a mis padres no les guste,

sino, más bien, algo que hay que entender

y que es una realidad más que hay.

A pesar de que al inicio fue un shock, ¿no?

Claro, es contundente, y más cuando desconoces

que existe esta realidad, que ha existido en todos los tiempos

y en todas las culturas.

Pero los prejuicios nos llevan a pensar

en toda la marginalidad que está relacionada

más por la falta de apoyo social que la situación.

Parece mentira que para algunas cosas seamos muy abiertos

y para otras somos muy cerrados.

Son muchos años de educar en prejuicios.

Lo vemos con la violencia machista. Incluso con tu profesión.

Porque tú eres guardia civil y se podría pensar

que el guardia civil es superestricto,

que es la imagen que siempre se tiene de la Guardia Civil.

Y tú, nos lo decía Pau, tú has sido su mayor apoyo.

De hecho, tú vas a dar charlas con tu hijo allá donde os llaman.

Sí, bueno, decidimos visibilizar, ¿no?

Porque yo creo que cuando uno va de frente,

primero, te respetan, y luego, normalizas la situación,

que no deja de ser una parcela muy pequeñita de su realidad, de su vida.

De hecho, eso que tú dices, cuando vas de frente y te respetan,

tu decías: "No he sufrido bullying en el colegio".

En cierta parte, no. -Ha habido un matiz.

Cuéntame el matiz.

Yo creo que bullying es una palabra muy fuerte

para utilizarlo en mi caso, ¿vale?

Ha habido un poquito de acoso, es verdad que es un pueblo,

son gente que no tiene la mente tan abierta...

No porque sea un pueblo, en general, yo creo.

Pero no en España, no en España solamente,

a nivel mundial.

Hay países donde encima está perseguido, hay que decirlo.

Por lo tanto, se ha de entender también, ¿no?

Hay que dar gracias que en este país se lleva bien.

Pero es verdad que ha habido ciertos comentarios,

un poco, volvemos, un poco machistas,

teniendo en cuenta que se me reconocía como mujer

cuando no era así, por jugar al fútbol,

por vestirme masculinamente, no con...

Pues de chándal, sin arreglarme.

Es verdad que he recibido algún que otro comentario,

pero yo he sido una persona que, cuando se han metido contigo,

he sabido defenderme, no por la fuerza,

y nunca insultando ni pegándome con nadie, nunca.

Siempre buscando un adulto, hablando del tema

y solucionando las cosas con la palabra.

Qué hijo tienes, qué madurez para tener 16 años.

Y qué bonito, nunca por la fuerza, nunca, nunca, nunca.

Da gusto escucharte, Pau, te lo digo de corazón.

Es que es una maravilla.

La educación que le habéis dado, que es un mérito vuestro. Chapó.

Bueno, es el único patrimonio que le podemos dejar, ¿no?

Y su tarjeta de visita.

Eso sí que es verdad, educar en valores,

y, bueno, ser buena persona.

Lo miras con un cariño espectacular.

Estás hablando y le estás mirando a él todo el tiempo.

Me emociona, te lo digo en serio.

Nos ha hecho crecer a todos,

la verdad es que nos ha hecho crecer a todos.

¿En qué momento Pau les dices: "Yo soy un chico"?

Bueno, pues él llega, creo que fue en segundo de la ESO,

se empezó a encerrar en la habitación,

dejó de tener relación con la familia,

el centro nos llamaba porque pensaba que ocurría algo en casa,

nosotros íbamos al centro porque pensamos que ocurría allí

y el rendimiento escolar bajó.

Él siempre ha tenido muy buenas notas, ha sido muy responsable

y aquello me llevó a recurrir a un psicólogo muy joven de Montijo

y el tercer día me dijo que subiera la consulta.

Me extrañó, porque dije: "Si hemos quedado en pagar otro día,

no sé qué ocurre".

Y la verdad es que él al tercer día se lo había comentado.

Había comentado lo que le ocurría

y es verdad que nos sentamos juntos y me lo dijo.

Me dijo: "Tu hija no es tu hija, es tu hijo

y no te lo ha dicho hasta este momento,

porque tiene muchísimo miedo de que no lo aceptéis".

¿Y qué pensaste? ¿Qué pensé?

Se levantó, los dejó solos en ese momento,

sí que es verdad, yo lo miré y dije: "¿Por qué no me has dicho antes?"

-"Porque me daba miedo".

Al principio temor, temor no por las situación en sí,

por lo que pudiera sufrir, por lo que le podría venir.

Pero vamos a ir con más casos,

porque, gracias a lo que estás contando

y por supuesto tú también, Juan, se suma, por ejemplo, Marta Reina,

la primera mosso d'Esquadra que lo dijo también abiertamente.

Y todo esto es abrir el camino

para que la gente lo vea con más normalidad.

Si os parece, los recordamos.

¿A qué edad te das cuenta de que estás en un cuerpo equivocado?

¿Se puede decir así? Sí.

Me doy cuenta sobre los siete años.

¿A tus parejas se lo habías dicho?

Tampoco.

Cuando inicio del TRH, que se llama,

la transición,

lo comento al año y medio casi,

que ya es imposible llevarlo escondido.

Te va cambiando mucho el cuerpo.

El primer sitio donde lo dije, porque además estaba desplazaba en Vic,

fue a mi unidad de trabajo, allí, al sargento.

Entonces, es cuando le dije: "Me siento mujer

y a partir de ahora estoy llevando un proceso médico

para cambiar".

A la primera persona que se lo cuenta no es la familia,

es a su unidad de trabajo.

Y, de hecho, nos explicaba lo bien aceptada que fue.

Sí, yo sigo diciendo lo mismo.

Que cuando vas de frente, cuando vamos de frente,

se nos respeta, se nos respeta más que cuando nos ocultamos.

Pero es cierto, fíjate Javier, que ha sido hace muy pocos días

cuando la Organización Mundial de la Salud

ha descatalogado, ha sacado la transexualidad

de una patología mental.

Como si fuera una enfermedad. Como si fuera una enfermedad.

Esto a mí no me entra en la cabeza. Te lo digo de corazón.

A mí tampoco, a mí tampoco, después de tantos años.

Pero vamos a recordar el caso también.

Un caso maravilloso, porque se lo dijo a su familia con 60 años.

Por eso digo que eres afortunado de poderlo decir tan joven

y que se te acepte de esta forma.

Vamos a recordar el caso de Carles,

que es Carol, y que nos lo decía de esta forma.

No se entiende muy bien que haya podido estar sesenta y tantos años...

-67. -67 años siendo un chico

y a la vejez viruelas.

-Yo tengo un amigo, porque todavía lo es, que también me dijo esto:

"A tu edad, te venía de aquí".

¿Qué le contestaste?

Josep, perdona, pero por fin sé lo que soy,

porque no lo he sabido".

Tenía un rau-rau dentro de mí.

Ahora que lo sé y que ya me estaba hormonando

y cada vez era más femenina, digo: "Quiero vivir como lo que soy".

Por fin quiero ser lo que soy.

(Aplausos)

Por eso os lo digo, el caso de Carol a mí me llegó muy dentro de pensar:

"Jo, toda su vida ha tenido que estar negando su identidad".

Luchando contra ella misma.

Eso que piensas: "Buf, comparado con aquello,

qué bien me siento por...".

La ropa me fastidiaba mucho, mucho.

Y el aspecto importa muchas veces, el verse bien en el espejo.

Yo he pasado muchos años de mi vida,

desde que más o menos me empecé a desarrollar,

desvistiéndome sin espejo y vistiéndome sin espejo,

porque yo no podía, no me gustaba la imagen que yo veía de mí mismo.

Hay mucha gente que no es transexual y que le pasa.

Estáis haciendo algo realmente fantástico

para tanta gente que dice: "Pero qué narices".

¿Y las charlas que van dando...? Continuamente.

Juan, un millón de gracias; Pau, toda la suerte del mundo.

Que cumplas tus sueños, ¿vale?

Ya no solamente el de actor, que cumplas tus sueños

de ser feliz, te lo mereces.

Ha sido un privilegio estar con vosotros de corazón.

Igualmente, igualmente Javier.

(Aplausos)

Menuda historia también la de Pau y su padre, Juan Ramón.

Menudo ejemplo, ¿eh?

Al que hay que decirle felicidades por el apoyo de toda la familia.

Y ojalá todo el mundo actuara igual. A Pau.

Y también la madurez de un chico de 16 años

cómo te lo cuente y cómo te lo explica.

Así que ya han visto dos historias muy distintas,

la de una mujer que detienen en el aeropuerto de París

por una pistola que no llevaba y le dicen: "Ha sido una broma".

Y la de alguien que durante toda su vida

como él estaba diciendo, estaba interpretando un papel.

Así que en este último programa no podía ser menos,

pone el punto final el gran Luis del Olmo.

Luis, cuando quieras.

(Aplausos)

He ido marcando con cruces de fuego

el atlas blanco de tu cuerpo.

Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose en ti,

detrás de ti, temerosa, sedienta.

Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,

muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.

Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.

El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.

Yo, que viví en un puerto desde donde te amaba,

la soledad, cruzada de sueño y silencio,

acorralado entre el mar y la tristeza,

callado, delirante,

entre dos gondoleros inmóviles,

entre los labios y la voz algo se va muriendo.

Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.

Así como las redes no retienen el agua,

muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.

Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces,

algo canta, algo sube, hasta mi ávida boca.

Oh, poder celebrarte, con todas las palabras de alegría.

Cantar, arder, huir,

como un campanario en las manos de un loco.

Triste, ternura mía, ¿qué te haces de repente?

Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío,

mi corazón se cierra como una flor nocturna.

(Aplausos)

Gracias, Luis, muchísimas gracias.

Ha sido un honor contar durante este tiempo

con el gran Luis del Olmo.

Igual forma que ha sido un honor contar con su apoyo

durante estos dos años.

José María Iñigo, al que seguimos echando muchísimo de menos,

no se imaginan cuanto, nos decía:

"En la tele, cuando llegas, ya te estás yendo".

Y la verdad es que, yo que llegué a los 19 años,

a este medio en el que nunca creí que duraría,

pues imagínense, esta última etapa, dos años con ustedes,

no me puedo sentir más afortunado.

En septiembre no estaremos cada noche con ustedes.

Muchos ya saben que hacemos radio cada mañana

y que al final es una cuestión de energía

y de poderte dedicar en cuerpo y alma.

Estaremos un día a la semana y en un horario distinto,

pero, de verdad, quédense con nuestro agradecimiento

en nombre de todo el equipo.

Hemos intentado hacerles vivir historias únicas,

que nosotros mismos nos quedábamos con la boca abierta

con lo que escuchábamos como esta misma noche.

Y con eso nos quedamos, con eso

y, de verdad, con el agradecimiento al apoyo que nos han brindado

noche tras noche. Un millón de gracias.

(Aplausos)

(Música)

Hora punta - 03/07/18

03 jul 2018

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