Tres semanas después del golpe de estado en Honduras la crisis no se ha resuelto. El depuesto presidente Manuel Zelaya ha dicho -desde Managua- que da por roto el diálogo y anuncia una "insurrección" contra los golpistas. El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que hace de mediador, no ha podido poner de acuerdo a las dos partes enfrentadas.