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Historia de nuestro cine - Un marido de ida y vuelta (presentación)
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

Bienvenidos a Historia de Nuestro Cine.

Aprovechando que mañana se cumplen 10 años de la muerte

de Fernando Fernán Gómez,

hemos querido dedicar la semana a una de las figuras indiscutibles

del cine español a todos los niveles.

Comenzamos con su faceta de actor en Un marido de ida y vuelta,

un inteligente juguete cómico del dramaturgo

Enrique Jardiel Poncela, dirigido por Luis Lucia.

Éste, verde y plata, como el que llevaba Varelito

¿Usted de qué va a ir, amigo Vigil?

-Aún no les había dicho que la fiesta es de disfraces.

Quiero pedirte que cuando yo me muera.

-No te cases con Leticia.

Te doy mi palabra de honor. No me casaré con ella.

Pero, ¿qué tonterías haces?

Me han puesto la zancadilla. ¿Has sido tú, Leticia?

-No Paco, por favor.

La otra era muy buena, pero no me importaba tanto,

porque esa me la hizo Leticia con flash

poco después de casarnos y le tengo cariño.

Pero, ¿a qué viene a decirlo a grito pelado?

Pues, para que se entere todo el mundo.

Un marido de ida y vuelta, es la adaptación

de una obra homónima de Enrique Javier Poncela,

un dramaturgo al que ha recurrido mucho el cine español.

Pues sí, efectivamente.

En total, han sido 11 las comedias de Javier Poncela,

que el cines esperaba llevar a la pantalla.

Ésta es la séptima que se hizo y la segunda que se llevó al cine

después de la muerte.

Javier Poncela murió con 50 años en 1952

y la película es de 1957.

Lo curioso es que es una obra que tarda mucho

en llegar al cine, sobre todo teniendo en cuenta

que es una obra de 1939 y la película es de 1957.

Sobre todo, teniendo en cuenta que es una obra

que pertenece al momento de mayor éxito popular

de Javier Poncela.

Los mismos años en los que hizo Eloisa está debajo de un almendro

o los ladrones somos gente honrada y que el éxito de

Un marido de ida y vuelta, traspasa las fronteras,

puesto que un dramaturgo al que Javier Poncela admiraba muchísimo,

que era Noel Coward, británico.

Hizo una versión muy suigéneris de esta obra,

dando lugar a una pieza suya

que se llamó en España Un espíritu burlón.

La adaptación de Luis Lucia es bastante fiel

a la obra de Javier Poncela.

Cambian algunas cositas accesorias, pero en lo esencial,

se mantiene muy fiel y muy pegada a toda la historia

y a todos los argumentos y giros de la comedia.

-No querrás que me vaya a un hotel con esta pinta.

Pues, cámbiate de traje.

-No, forma parte de mi materialización.

Estamos ante una historia de espectros y fantasmas

por los que Javier Poncela tenía bastante debilidad.

Sí, aquí lo que se cuenta es una historia

de enredos amorosos entre tres personajes.

El personaje de Pepe, interpretado por

Fernando Fernán Gómez.

Su esposa Leticia, interpretada por Enma Penella

y el amigo y socio de Pepe, que se llama Paco,

interpretado por Fernando Rey.

Estaban aquí, a mi lado, dos actores como la copa de un pino,

que son: Fernando Fernán Gómez Y Fernando Rey.

Cuando no estaba con uno, estaba con otro

En la historia, ella se casa.

Tiene dos pretendientes que son íntimos amigos.

Sigue la amistad, la amistad, la amistad,

le dicen que la quieren, que tiene que elegir uno

y elige uno.

Luego, la doble situación de que se le muere el marido,

pero desaparece, le dice que no se case con el amigo

y ella se casa con el amigo.

Hay todo ese juego divino de Jardiel.

Javier Poncela juega en ese terreno directo

que era para él.

Los juegos que distorsionan la realidad,

esa fantasía desatada, esa lógica del absurdo

en el que él se movía con tanta habilidad.

El lado más disparatado de la película, ya lo podemos ver

desde el principio, desde esa fiesta de disfraces

que veíamos hace un instante las imágenes.

Sí, esa secuencia muy larga es la que corresponde

a la primera parte, al primer acto de la obra original

de Javier Poncela.

Ahí están ya planteados todos los elementos

y todo el disparate y la fantasía de Javier Poncela,

la orquesta con los músicos vestidos de egipcios,

el médico disfrazado de diablo.

Esa caústica ironía de Jardiel.

El baile entre el torero y Cleopatra,

Pepe y Leticia, es decir, Fernando Fernán Gómez

y Enma Perella.

Y ese enorme ingenio de sus diálogos.

Hay un giro memorable.

Naturalmente.

Estarás tan apuesto con barba.

Y tú, ¿cuándo te afeitas?

¿Afeitarme?

¿Has dicho afeitarme,Leticia?

¿Dónde has visto un torero con barba?

Un giro velocísimo, que viene a plantear ya

toda la disyuntiva amorosa en la que se mueve la protagonista.

Con la personalidad y el humor de la película,

se sostienen en esos extraordinarios diálogos de Javier Poncela.

Sí, esos diálogos inequívocamente suyos,

llenos de frases aparentemente sin sentido,

pero en realidad, cargadas de un sentido irónico malévolo

que le daban la vuelta a la situación.

Hay un diálogo memorable cuando a Pepe, Fernando Fernán Gómez,

le acaba de dar un ataque al corazón.

¿Cómo te encuentras, Pepe?

Dentro de un rato, estaré bien del todo, mi vida.

¿Es que piensas morirte?

No te mueras Pepe, no seas tonto.

En coherencia con eso, porque esos diálogos

tienen siempre una enorme coherencia, llegará un momento en el que

el espectro del personaje interpretado

por Fernando Fernán Gómez, termina reconociendo

que el mejor rato que pasó en su vida,

fue el de su muerte.

Esos diálogos y esas situaciones absurdas

son las que sustentan toda la dramaturgia.

Y detrás de este aparentemente inofensivo juguete cómico,

hay tela, por ejemplo, una puerta abierta a un trío.

Sí, termina abriendo paso a lo que casi podría ser

una especie de celebración de la bigamia femenina

o un menage a trois, algo bastante heterodoxo,

no ya para la España de 1957, que es cuando se estrena la película.

Y no digamos ya, para la España de 1939,

cuando se estrenó la obra de teatro.

No, Pepe. Eso está feo.

Así empezamos y siempre nos unió un sincero afecto.

Comenzamos esta semana dedicada a Fernán Gómez

¿En qué momento se encontraba el actor?

Esta película aparece en 1957, justo el mismo año en que aparece

La vida por delante.

No es la primera película que dirige, pero sí que es

su primer gran éxito popular como director.

Fernando Fernán Gómez en esos años

es ya un actor que empieza a tener un lugar principalísimo

en el cine español, pero es ya un director

con una personalidad propia que empieza a desarrollar

una carrera como autor y como director muy singular.

En cierto punto heredero del sainete crítico

de Bardem y Berlanga, tipo esa pareja feliz,

pero que empieza ya con un humor muy personal, muy cáustico,

más intelectual, más elaborado.

Es el momento en el que Fernando Fernán Gómez

se consagra como un actor de primerísima línea

y como un director con muchas cosas que decir

Hemos visto ya muchas películas suyas,

tanto como actor como director y va a se interesante

el análisis de esa evolución a lo largo de esta semana.

Un fantasma, vestido de torero,

su esposa disfrazada de Cleopatra

y el amigo, enamorado de ésta, enfundado en un traje

de capitán de los tercios de Flandes,

protagonizan Un marido de ida y vuelta,

original y excéntrico juguete cómico que su autor,

Enrique Jardiel Poncela, consideraba un hijo

del humorismo y de la poesía.

Una historia llena de situaciones absurdas,

pero que habla con ternura de los amores perdidos

y de la nostalgia por los momentos felices

que permanecen en la memoria.

  • Un marido de ida y vuelta (presentación)

Historia de nuestro cine - Un marido de ida y vuelta (presentación)

20 nov 2017

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