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Historia de nuestro cine - Coloquio: Thriller - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Buenas noches y bienvenidos al coloquio

de "Historia de nuestro cine".

Según la RAE, el "thriller" es: "obra cinematográfica o literaria

que suscita expectación ansiosa por conocer el desenlace".

Un término que comenzó a utilizarse en EE.UU.

y que más tarde llegaría a Europa.

Se suele emplear para definir películas de suspense e intriga

en sentido amplio,

incluso para designar a todo el cine de temática criminal.

Si algo tienen en común los cinco títulos de la semana

es que son capaces de provocar emociones y estremecimiento

en el espectador.

Correría peligro si el enemigo sospechase

que el corresponsal John Brand, mayor del Servicio Cartográfico,

vivía todavía.

Pero el mayor Brand murió en Dunkerque.

Solo el Servicio de Información sabe

que usted perdió la oportunidad de reembarcarse

por salvar unos documentos.

Mis padres nos esperan. ¿Qué quieres que les diga?

Será mejor que ellos no sepan nada de todo esto.

(Explosiones)

-¿Qué hacían ustedes por aquí a estas horas?

(OFF) -"Hace 15 días apenas me daba cuenta de que tenía un hijo.

Sí, aquí el comisario. ¿Dígame?

Soy administrador de los bienes de la difunta tía de Pascal.

Estoy impresionado. Ella murió hace 15 días y ahora el muchacho.

Es terrible, cuando estaba a punto de heredar.

Es el caso del Malayo, un tipo de mala vida,

algo confidente también, que desapareció hace varios meses.

Seguro que...

-"Diríjanse inmediatamente a cafetería VIPS de Velázquez.

Ha habido un atentado".

Va a ser él. ¡Va a ser él!

Dale, ¡dale ahí!

-"Simpatizantes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Las Fuerzas Armadas y el 23 de febrero".

Jo, macho, aquí hay para empapelar a media España.

-He estudiado toda la documentación completa

pero quiero que me lo cuentes tú otra vez.

-Yo, por mi trabajo, tengo que ir una vez al mes a Ámsterdam.

Allí aprendo cómo va alguna máquina para poder montarla luego aquí.

Y alguien que estaba enterado de mis viajes

me ha estado utilizando como camello.

Empieza a largar todo lo que sabes.

Os estáis metiendo en un lío, ¿eh? Soy abogado.

Acabo de enviar la notificación a la cárcel de Basauri

para que dejen a Iturriaga en libertad.

A ver esa mano.

-¿Qué mano? -No te hagas el gracioso.

-¿Duele? -Sí, un poco. ¿Por qué?

¿Qué lugar es este?

Parece un hospital. No sé, no estoy seguro.

(Gritos)

¡Abrid la puerta!

Después de recordar los cinco títulos de la semana

comenzamos nuestro coloquio dando la bienvenida

a Patricia Ferreira, directora y guionista de cine.

Aunque antes de lanzarse a la dirección

ejerció como crítica cinematográfica y realizadora de televisión.

Es, además, fundadora de CIMA,

la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales,

y esta noche vamos a recuperar su ópera prima: "Sé quién eres".

Buenas noches, bienvenida.

No es la primera vez que nos acompañas.

Es verdad, no es la primera vez.

Y encantada de volver a estar aquí contigo y con todos vosotros.

Muchas gracias por acompañarnos.

También está con nosotros el escritor y director

José Antonio Zorrilla.

El miércoles veíamos "El arreglo", su debut en la dirección,

que también le llevó por los derroteros del "thriller".

En esta ocasión sí que es la primera vez que nos visitas

en "Historia de nuestro cine". Bienvenido.

Muchas gracias, encantado de estar aquí.

Un placer tener de nuevo con nosotros a Enrique Urbizu,

director y guionista que domina como pocos el género del "thriller"

y al que nos encanta invitar a "Historia de nuestro cine".

¿Qué tal estás? Muy bien, muchas gracias. Encantado.

Cerrando este cuarteto, nuestro compañero Carlos Heredero,

director de la revista "Caimán: cuadernos de cine"

y colaborador habitual del programa. ¿Qué tal?

Estupendamente. Buenas noches.

Vamos, en primer lugar, a situar este género.

A decir cuáles son las características

que diferencian a este género de otros.

Y no sé si podríamos hablar de "thriller español".

Si es así, ¿cuáles serían esas peculiaridades?

Enrique, comienzo contigo.

Gracias. (RÍEN)

No creo que se pueda hablar de un "thriller"

con características españolas per se.

El "thriller" es una temática y un tratamiento.

Y en España, el mundo del delito durante la posguerra

y bajo la dictadura,

pues, evidentemente, no tiene el esplendor

que tiene que bajo las reglas del capitalismo del libre mercado.

Yo creo que de la Transición para acá ha habido un territorio más propicio

a que los cineastas y novelistas

tratemos temáticas contemporáneas, actuales.

El funcionamiento oculto real del sistema, por así decirlo.

Cosa que, quizás, estaba vetada en las décadas anteriores.

¿Cuáles son esos elementos que no deben faltar en un "thriller"?

¿Patricia?

Yo creo que, sobre todo, el suspense, de alguna forma.

Cómo poco a poco vas llevando al espectador

a descubrir algo que está oculto.

Tampoco pueden faltar unos personajes que sean muy característicos.

Que estén muy caracterizados, quiero decir.

Que tengan una personalidad muy potente.

Los personajes de los investigadores, de los policías,

de los asesinos, de las víctimas,

tienen que tener un carácter muy definido, muy diferente,

para poder ser unos buenos personajes de "thriller".

Y luego, un ambiente, una geografía

que acompañe a ese relato dramático de suspense oscuro,

de los lugares de la sociedad que están normalmente ocultos

a los ojos de las personas normales, o que no pensamos en ellos.

Quizá esas tres cosas, me parece a mí.

José Antonio, ¿por qué decidiste debutar en cine con un "thriller"?

A mí el cine me encanta.

Mi modelo era el cine americano.

Las primeras películas de Robert Mitchum, Richard Widmark...

Creo que se hicieron verdaderas obras maestras.

Yo soy un fanático de "Retorno al pasado" de Tourneur.

Eran películas, en general, de serie B, muy baratas.

Pero hechas con gran maestría profesional.

Yo me sentía atraído por aquello por dos razones.

Porque no era muy caro

y porque, además, se conseguía hacer cine político sin hacerlo.

Yo lo del suspense lo veo,

pero el "thriller", para mí, va intrínsecamente ligado

Al final, el malo siempre está arriba.

Esto es inevitable.

Lo tienes desde los años 40 hasta "2049".

La acabo de ver y es lo mismo, la idea de hacer una panorámica.

En literatura lo hizo Luis Martín Santos

en "Tiempo de silencio".

Haces una panorámica sobre la ciudad y, al final, el malo está arriba.

Eso está en vuestros dos "thrillers" de esta semana.

En el que veremos esta noche y también en "El arreglo".

¿Tú por qué decidiste comenzar por un "thriller"?

No fue una elección de decir: "Voy a comenzar por un 'thriller'".

No, yo sabía que para iniciar una carrera cinematográfica

tenía que contar con un buen guion, era fundamental.

Ya tenía suficiente experiencia como realizadora de televisión

y en el mundo audiovisual

para saber que esto del cine era primera división

y que o contabas con un guion sin fisuras, importante,

que pudieras defender a tope en todos los ámbitos posibles,

o mejor no te dedicabas a esto.

Entonces, cuando encontré el guion de "Sé quién eres" pensé:

"Este es el guion con el que yo quiero hacer mi primera película

y empezar en el cine".

Entonces, de alguna manera, no lo busqué

pero también es verdad que me alegré

porque siempre he sido una gran aficionada

a la literatura policíaca, de género negro, "thriller"...

O sea, que se dieron las dos circunstancias juntas.

Un estupendo guion y mi gusto por esa temática.

Carlos, si hablamos en general, que es demasiado amplio,

de la historia del cine español, el "thriller".

¿Ahora mismo estamos viviendo un "boom"?

¿Se están haciendo más "thrillers"?

Bueno...

En el cine español hay un período muy fructífero para el género.

La producción barcelonesa de los años 50.

En la productora de Ignacio Iquino, luego Emisora Films.

Hay toda una serie de películas policíacas.

Hay mucho cine de género.

Hay cosas apreciables, hay cosas bastante interesantes.

Y ahí hay un brote bastante homogéneo a partir de 1951, prácticamente.

El éxito de "Brigada criminal" de "Apartado de correos 100".

Hay toda una producción muy abundante.

Luego, como decía Enrique, en la Transición política.

Donde es un tiempo propicio para la recuperación.

Para escarbar en todo lo oculto

y para, de alguna manera, sacar a la luz tramas ocultas.

Evidentemente, la película de Patricia

también se remite a esa temática.

Y en la actualidad es verdad que ha coincidido

que en los últimos años han vuelto a aparecer algunos "thrillers"

que han hecho fortuna, de directores interesantes,

y que han tenido cierto éxito de público

y una buena acogida crítica.

Vamos a comenzar a hablar de los cinco títulos de la semana.

Empezábamos con "Pacto de silencio", estrenada en 1949.

Dirigida por Antonio Román.

Su buena memoria puede sernos muy útil en esta ocasión.

-Habrá que pasar por España. -Naturalmente.

Pero no podrá ver a nadie ni hablar con nadie.

Todos deben seguir creyendo que Brand murió en Dunkerque.

Vamos, en primer lugar, a definirla.

¿Es una película de espías? ¿Ante qué estamos?

José Antonio.

"Pacto de silencio" es una cosa inclasificable.

No es película de espías, no es película policíaca,

no es película de misterio... Yo no sé lo que es.

Es medio melodrama. Y encima, políticamente,

es una película rodada en plena posguerra.

No ha terminado la guerra. ¡Y es proaliada!

Pro Estados Unidos y proinglesa.

Y encima el director, si no me equivoco, Carlos,

es el que luego dirigiría "Los últimos de Filipinas".

No sé, yo no me atrevería a clasificarla.

Carlos, que es crítico, a lo mejor nos puede ilustrar algo más.

Porque yo estoy confuso. Es una película que no acabo yo...

Aparte de que, haciendo modestamente de crítico,

es que está deslavazada, con perdón.

No hay...

Me gusta mucho la parte documental de la película.

Esos tíos que bajan de una camioneta en plena Gran Vía.

Porque ilustra un poco cómo era aquella España.

La España de "Surcos", esa España triste y miserable.

Y esta escena es interesantísima.

Son franceses que en la calle de San Bernardo

vienen a incorporarse al esfuerzo de la Francia libre.

Nunca hubiera imaginado yo esto. En ese aspecto me interesa mucho.

Por lo demás, la película como tal, francamente, no me ha impresionado.

-Tiene razón, es una mezcla un poco extraña.

Yo no la recordaba, cuando la he vuelto a ver ahora...

Y, sobre todo, lo que no recordaba era el comienzo.

Y de pronto empieza la película y estamos en Dunkerque.

Y la película de Christopher Nolan está en las carteleras.

Entonces, de pronto estamos en la salida de Dunkerque.

Los bombardeos nazis y tal.

Entonces, dices: "Esto es una película bélica".

Pues no es una película bélica.

Y posteriormente pasamos a una especie, no sé,

de "thriller" melodrama internacional con espías.

Lo que apuntaba antes es muy interesante.

Porque, efectivamente, es una película de 1949.

Cuatro años después de la II Guerra Mundial.

En 1949, el régimen franquista está intentando

romper el aislamiento producido

tras la II Guerra Mundial.

Falta un año para que Franco apoye a EE.UU. en la Guerra de Corea

buscando el reconocimiento de EE.UU.

Es el momento en que la dictadura franquista

intenta reorientarse como abanderada del anticomunismo.

Estamos en plena época de Guerra Fría.

Es el momento en el que interesa hacer películas "proaliadas"

para hacer una relectura de los orígenes estrictamente nazis

del régimen.

Para buscar la manera de romper el aislamiento internacional

en el que vive España desde el final de la II Guerra Mundial.

Y, de hecho, tras el apoyo de Franco a EE.UU. en la Guerra de Corea,

en el 51 se produce la llegada del embajador norteamericano a España

con lo cual, en definitiva, esta película es un síntoma más

de un momento en el que se está preparando el terreno

para encontrar el respaldo de EE.UU.

¿Y cuál es la lectura que haces tú de "Pacto de silencio"?

Bueno, pues "Pacto de silencio" me ha sorprendido a mí también.

El comienzo este en Dunkerque bastante pasmoso y demás.

Y, de nuevo, un lío de identidad.

Un personaje que finge su fallecimiento

para luego refugiarse en compañía de María Martín en una cabaña.

Que no es mal plan.

No sabes muy bien qué hace allí.

Entonces, lo vuelven a reclutar. Tiene que venir a España.

Lo hace todo mal, hace todo lo que no tiene que hacer.

Llama a casa, la lía...

No, no puede ser.

-Tú... -Por favor, domínate, Isabel.

Tienes que ser fuerte.

Nadie puede saber que vivo y que estoy en España.

-Se trae a una inverosímil Ana Mariscal

que viene de otra peli, como de "Rebeca" o algo así.

Con ese pobre Conrado San Martín en esa hacienda.

Una película incomprensible.

Con unas jotas navarras muy interesantes también.

En el guion tenemos a Manuel Tamayo y a Julio Coll.

Antes hablabas del policíaco catalán.

Julio Coll después tendría una trayectoria.

Y muchos títulos que ya hemos visto. Con varios títulos.

Y con uno bastante distinguido dentro de ese momento,

de la producción barcelonesa de cine policíaco

que es "Distrito Quinto".

Lo que ocurre es que la inmensa mayoría de ese cine

es lo que podríamos llamar "cine policíaco".

Y un cine policíaco muy maniqueo.

Donde las fuerzas del orden combaten contra malos muy malos.

Con muy pocos matices, con muy pocos recovecos,

con muy poca recámara.

Todo muy limitado. En ese sentido...

Luego hablaremos de "Los peces rojos".

Hay dos películas que, efectivamente, aportan una mayor complejidad

y aspectos mucho más interesantes: "Los ojos dejan huellas",

de José Luis Sáenz de Heredia, y "Los peces rojos".

En el 63, Antonio Román hizo una nueva versión de esta película

pero ya con la Guerra de Argelia como trasfondo.

Ya no está ambientada en la II Guerra Mundial.

¿Qué te parece esa otra película?

La verdad es que al saber que había dos versiones, un "remake",

me interesó ver esta segunda película.

Es una película estrenada en el 63.

Se refiere a hechos que acaban de suceder

en Francia y en Argelia.

Con un personaje del ejército secreto, de las O.A.S. francesas.

Con un terrorista que, de repente, es el héroe de la película.

Cómo convertía a un terrorista en héroe,

en personaje protagonista de la película.

A partir de ahí contaba un melodrama y una historia de espionaje.

Que es la misma. En esencia, el argumento es el mismo.

Pero cambiado de escenario.

Vamos a analizar "Los peces rojos".

Es una película de la que hemos hablado mucho.

Ha salido en muchos coloquios.

Yo creo que podemos considerarla una obra maestra del cine español.

Director, José Antonio Nieves Conde. Estrenada en 1955.

Lo sé todo, ¿lo oyes? ¡Todo!

Conque eras escritor, ¿eh?

Conque vivías de la pluma.

Tú ni eres escritor ni lo has sido nunca.

Bueno, eso me dicen también los editores.

Aquí la base de todo es el guion, de Carlos Blanco.

¿Cómo lo valoráis?

Bueno, pues es un guion destinado a resultar ingenioso,

psicológicamente complejo.

El personaje del neurótico protagonista

que no deja de ser un creador frustrado.

Casi tiene ribetes buñuelescos.

Aparte del protagonista, esa maleta llena de novelas,

la primera que vemos pone "Yo".

Casi con trazos infantiles enormes: "Yo".

Y el manejo también de las manos y el rostro

que hace el personaje.

Un retrato de un neurótico peligroso que vive en una ficción.

Es otra película también sobre la identidad y la ficción.

-Yo he vivido con él 19 años. -20.

¡Ha sido mi orgullo, tía!

Jamás escritor alguno creó un personaje tan humano.

Yo he vivido con él. Lo he visto y lo he tocado.

Y lo he querido... como a un hijo.

Y creo que tiene un desnivel entre ese interés,

que me parece a mí que logra cosas muy expresivas,

Nieves Conde, como director.

Con la trama, más o menos,

de intriga y demás.

Que acaba resultando más previsible o menos interesante.

Que si falta un picaporte...

La pequeña historia decepciona más

que esa especie de retrato de casi una paranoia.

Antes de seguir hablando de la película

quería detenernos en la figura de Carlos Blanco,

de la que hemos hablado mucho en el programa.

Pero uno de los escritores del cine español más interesantes.

Es uno de los guionistas clave de esa época.

Probablemente el más famoso, quizá el más importante de los 50.

Es el guionista de "Los ojos dejan huellas".

De José Luis Sáenz de Heredia también.

Y aquí es un guion, también, muy del gusto de aquella etapa.

Con todos esos trucos, con esos dos grandes "flashbacks",

esa estructura de cinco actos...

Esos diálogos también tienen todos una cierta recarga explicativa.

Ya verás qué pronto nos casamos.

Oye, ¿por qué tiene tu hijo esos millones?

Se los dio tía Ángela.

Al saber que iba a tener un hijo, le dio ese dinero.

-A mí, en cambio, me desheredó. -¿Por qué?

Creo que el gran acierto de la película está en la atmósfera

y en el personaje...

Y, sobre todo, en la interpretación muy alucinada de Arturo de Córdova.

Ese personaje poseído, paranoico, alucinado.

Esa interpretación exasperada, expresionista, de Arturo de Córdova.

Que es, con mucho, lo más interesante de toda la película.

Porque, efectivamente, es ese creador frustrado

que se construye un mundo a su medida desde el minuto uno de la película.

Desde que está hablando con su hijo.

La historia se hizo en coproducción

con un coproductor mexicano de ascendencia checoslovaca.

Y por eso vino Arturo de Córdova.

Y se hizo con su sonido directo, Arturo de Córdova habló,

y luego doblaba y todas esas cosas.

Era un hombre disciplinadísimo, un hombre encantador.

Daltónico, por cierto. Muy curioso, sí.

Un hombre con el que hice una gran amistad.

Es una película, para mí, que le pasa lo mismo

que le pasaba a la anterior: es una película confusa.

Yo, más que Buñuel,

a mí lo que me hizo pensar de inmediato es en Hitchcock.

Es una película de suspense.

Razonablemente bien resuelta al final.

Con los habituales tirones. Es contradictoria.

Es muy difícil construir una película

sobre un tío que no sabe si está loco o no.

Sobre todo si al final no resuelves muy bien.

Hay otro problema muy grave, que es al acento.

Yo pensaba que la película pasaba en México.

Muy difícil entrar en la película con un señor que habla en mexicano.

Fue, sin embargo, simpático ver los primeros papeles de Emma Penella.

Y me parece que la película,

dejando aparte el papel de José Antonio Nieves Conde,

que sin duda ninguna es uno de nuestros grandes directores

y al que le debemos una obra maestra,

yo creo que la mejor de nuestro Neorrealismo,

que es "Surcos".

Si alguien no la ha visto, recomendaría que la viera.

Excepcional, es una gran película.

Esta, sin embargo, yo creo que ha perdido un poco.

Era un falangista revolucionario.

-Falangista edillista.

-Si eso puede existir, que yo lo veo complicado.

Pero bueno, él decía eso. Y le ayudó a hacer una película.

Esta, sin embargo, se escapa de eso.

Me parece una película a tirones. Hay cosas que salen muy bien...

Pero sí es muy interesante.

Realmente, es una película extraña.

Y se respeta en lo que intenta hacer.

Hay una voluntad, desde luego, de guion.

Está claro que hay una voluntad de contar una historia.

Que esa voluntad luego se traduzca en los códigos clásicos del cine

para que el espectador no se pierda, eso es distinto.

Yo creo que eso no se consigue.

¿Cómo valoráis la puesta en escena de Nieves Conde?

Bien, en general.

Está bien contada, todo está donde tiene que estar.

Hay estupendos escenarios.

Los personajes se mueven como se tienen que mover.

Pero yo quería volver al tema

del personaje de Arturo de Córdova.

A mí me ha divertido mucho este personaje.

Hay un momento en la película que me encanta.

Al principio de la película, cuando nos enteramos de que algo pasa

y de que ese hijo, o lo han matado, o no sabemos muy bien qué ha pasado.

Es el momento en que la policía... Está Emma Penella llorando.

Vuelve del acantilado él con cara de desolación absoluta.

Y la policía abandona el cuarto y los dos se quitan la máscara.

Bueno, ya se acabó todo.

Ese imbécil policía me estaba hartando ya.

-Y en ese momento se la quita Emma Penella, pero él no.

Él sigue, en ese momento que dice...

Debo tener fiebre.

Qué sensación más extraña esta de perder un hijo.

Ese momento es fantástico.

Es un personaje poseído por su propia historia.

Es un escritor frustrado, un escritor sin éxito,

pero que está escribiendo con su vida la mejor de las novelas.

Entonces, ese personaje me ha divertido, me ha interesado,

y me ha gustado mucho la interpretación,

salvando acentos y cualquier otra cosa.

No sé si este guion, que realmente es muy eficaz,

a día de hoy...

Seguramente fue eficaz entonces.

...si a día de hoy se sostendría.

Pero ese guion, que fue eficaz en su momento,

para mí, hoy en día, sigue teniendo un valor

que es ese personaje de escritor frustrado

que inventa con su vida la mejor novela.

¿Y en qué momento de la trayectoria de Nieves Conde

situamos "Los peces rojos"?

Como ha dicho José Antonio, en 1951 había hecho "Surcos".

Es su primera película importante.

Yo creo que "Los peces rojos" es la segunda.

Y todavía hará en el 57 "El inquilino".

Que es la tercera gran película...

O, por lo menos, la tercera de las más interesantes que ha hecho.

Bueno, está en un buen momento.

Tiene un guion que en el cine español de aquel momento

era un guion muy jugoso, que daba para mucho.

Y aunque solo sea por esas tres películas,

efectivamente, la filmografía de José Antonio Nieves Conde

es una obra muy a tener en cuenta.

El miércoles veíamos el debut en la dirección

de uno de nuestros invitados de hoy, de José Antonio Zorrilla.

Estrenada en 1983, "El arreglo".

Estoy con el subcomisario González. Ya sabes el Tigre.

¿Te han dado lo de Malayo? Pero si es para ti...

Comprenderás que no estoy para exigencias.

-Donde me manden. -Pero si lo tuyo es estupefacientes.

¿Te acuerdas cuando trabajábamos?

Claro que me acuerdo. Los intocables.

En primer lugar, José Antonio, ¿cómo surge el proyecto?

¿Y cómo consigues levantar esta película?

Lo más interesante es la parte artística.

Yo no entendía cómo demonios algo que yo había visto tantas veces

en blanco negro con Robert Mitchum y toda esa gente,

de repente lo traía aquí, le ponía a Eusebio Poncela,

y me parecía extrañísimo.

La traducción era complicada.

Yo creo que es una película que fue como de prueba.

Iba rompiendo cosas.

Se hicieron muchas cosas que no había visto en cine español.

Y aunque parezca mentira,

la traducción de un género de un país a otro, cambia las cosas.

-Si me permites interrumpir, esto es muy interesante.

Apunta a la, en definitiva, no demasiado abundante,

o incluso escasa tradición del cine de género en España.

Lo que faltan son arquetipos.

Cuando nosotros vemos a un gánster italoamericano

en una película de Hollywood, ya sabemos perfectamente cómo es.

No sabemos si los gánsteres en la realidad son así o no,

pero sabemos perfectamente cómo son, o creemos saberlo, es un arquetipo.

Lo hemos visto desde las primeras películas de gánsteres

de la Warner Bros en 1930 y 31 hasta "El padrino",

y suma y sigue posteriormente. Pero en España no.

Siempre recuerdo a Agustín Díaz Yanes cuando hizo su primera película,

que transcurría con mafiosos y gánsteres mexicanos.

Cuando le preguntaban: "¿Por qué no son españoles?".

"¿Por qué no has puesto, en lugar de narcotraficantes mexicanos

a narcotraficantes gallegos?". No sé, con perdón de Galicia.

Dice: "Pues sí, pero el problema es que no tenemos ese arquetipo

en el cine español.

No sabemos en el cine español cómo es un narcotraficante gallego".

Haberlos haylos, claro, nos ha fastidiado.

Y delincuentes financieros y lo que queramos.

Pero no tenemos esos arquetipos sólidamente establecidos.

Y cuesta trabajo hacerlos creíbles.

Porque estamos hablando de cine de género.

No es un cine estrictamente realista, es un cine de género.

Que necesita sólidos arquetipos para hurgar en ellos

y para encontrar su complejidad.

Yo creo que es un poco... ¿Estás de acuerdo, Enrique?

Hombre, es un tema muy ancho.

Sí estoy de acuerdo, básicamente,

con lo que han dicho los dos, José Antonio y Carlos.

Yo creo que más que en los referentes cinematográficos,

los cineastas tenemos la obligación, no sé si de crear arquetipos,

pero buscar la materia prima en la realidad.

Yo insisto, en la Transición José Antonio disponía de un material

bastante más goloso del que hablar.

Creo que tenemos una materia prima nacional estupenda.

De la que, además, deberíamos hablar.

En nuestras películas, me refiero.

¿Cómo es el retrato de la España de ese momento

que hace José Antonio en esta película?

Pues mira, viendo otra vez "El arreglo",

el paisaje y el paisanaje...

...es estupendo.

Desde el felino Poncela,

el mundo de las prostitutas, de la noche, los confidentes...

Todo ese recorrido de puro cine negro...

...de personajes de arrabal, de marginales...

Todo eso, para cualquier aficionado, es un festival.

-Eso estaba también en "Todo por la pasta".

Hombre, claro, es que son películas de recorrido social transversal.

A los que nos gusta el cine negro,

ese recorrido por los paisajes y por los personajes

es lo que nos gusta.

Un "thriller", al final, es acompañar a los protagonistas

por un mundo lleno de peligros y de enigmas, de alguna manera.

Y de descubrimiento.

Y como dice José Antonio, hacia arriba.

Hacia arriba, hacia la cima.

Esa relación entre la cima del poder y la vida de los comunes mortales

y de los desgraciados de las calles.

Poner en conexión eso creo que es lo que nos ocupa.

Y "El arreglo"...

Así como luego, en la película de Imanol,

pasa en Bilbao...

Viví ese rodaje muy de cerca y ha sido otro viaje.

Pero ver las comisarías, ver el vestuario,

ver el Madrid de la época y tal, es un auténtico festival.

-Estáis poniendo en duda que se pueda hacer

un policíaco, un "thriller",

con elementos puramente españoles.

Y yo lo que veía en "El arreglo" era algo que decía:

"Esto debe ser así".

Mi vida, evidentemente, no transcurría

entre mafiosos, policías, comisarías o drogadictos. Para nada.

Pero tienes esa intuición, cuando veía la película, pensaba:

"Esto debe ser así".

"Este retrato que hace esta película me lo creo".

Te he llamado esta mañana para salvarte la vida.

¿Qué?

Tenías razón.

Me vienen siguiendo desde que salí de la clínica.

Si se enteran de que me ayudas eres hombre muerto.

No, no mires hacia atrás, que no me han seguido.

-Pero si apesta a coñac. -Es mi seguro de vida, amigo.

¿Eran así o no? No lo sé. José Antonio nos lo tiene que decir.

Si sus fuentes de documentación eran la realidad

o eran personajes arquetipos de otras películas.

Me gustaría que nos lo contara.

Pero sobre todo era la sensación de: "Esto debe ser así".

Esa sensación de que la realidad había impregnado el género

y había impregnado la historia

y era posible contar una historia de ese tipo

en un marco español.

-Posible, evidentemente, lo es, porque la hice.

Y que bebía de fuentes americanas también es cierto.

Porque el presidente del jurado que me dio

el premio de nuevos realizadores en San Sebastián,

era un maestro del género: Sam Fuller.

Sam Fuller me dijo: "Esto es como que hacíamos nosotros

solo que lo hacíamos con Maureen O'Hara y con Bogart.

Pero vamos, lo has pillado. Muy a la española, pero lo mismo".

Tranquilo, Piernas.

Ya sabes que soy un sabueso de olfato fino.

No te asustes que vengo en son de paz.

La elección de Poncela...

Si en vez de tener que hacerlo yo, que lo hice todo,

hubiera tenido productor ajeno,

jamás hubiera podido hacer la película que hice.

Porque jamás hubieran consentido que Eusebio Poncela fuera el prota

haciendo de poli.

Sí, eso lo he leído.

Se cuestionó mucho por esa imagen que tendía a la melancolía, quizá.

Pero es que fue un escándalo: "Vamos a ver...

Este tío es un marginal. Es amigo de todos los...

En fin, marginal". No vamos a entrar en detalles.

"Ha hecho 'Arrebato', etcétera. ¿Cómo va a hacer de policía?".

Digo: "Hará de policía y lo hará muy bien".

Y afortunadamente Eusebio, persona de sensibilidad excepcional,

y naturalmente, un actor como la copa de un pino,

leyó el guion y dijo: "Lo voy a hacer.

Como si lo tengo que hacer gratis. Me da igual".

Le dijo esto a su agente.

Fue una especie... como de matrimonio creativo.

Porque yo creo que desde entonces

casi todo lo que ha hecho es de policía.

¿Podríamos emparentar "El arreglo" con otros títulos de esa época?

Por ejemplo, los dos "Crack".

-Creo que es algo bastante distinto.

Me atrevo a pensar que en beneficio de "El arreglo".

Y no porque José Antonio esté aquí, sino porque los dos "Crack" de Garci

son, yo creo, en el fondo, operaciones un tanto miméticas.

Un intento de hacer cine "a la manera de".

Y se nota mucho.

Mientras que la gran virtud de "El arreglo"

es que, efectivamente, toma referencias y códigos

de ese cine que le gustaba a su director,

pero consigue hundir sus raíces

y extraer savia alimenticia de esas raíces

en los ambientes, paisajes y tipología

de los que hablaba Enrique.

Son paisajes muy reconocibles, muy españoles,

de ese "milieu" más o menos espeso en el que se mueve la película,

con una tipología muy reconocible, muy auténtica.

Y no está tan pendiente de esa arquitectura estética

rígidamente codificada

que se transparenta de manera muy evidente

en los dos "Crack" de José Luis Garci.

Volviste al género con "El invierno en Lisboa".

La adaptación de la obra de... -Preferiría no hablar de eso.

Es una película a la que no considero como propia.

Es una sucesión de fotogramas mal pegados

y preferiría no hablar de ella.

Pues algo por el estilo le pasaba a Imanol Uribe

con la película que veíamos ayer.

"Adiós, pequeña", que estrenó en 1986.

Él en alguna ocasión dijo que no volvería a hacer una película

que no controlara él directamente.

Es un tipo al que han cogido con cinco kilos de cocaína.

Y vosotros habéis publicado que es cocaína de gran pureza.

-¿Y qué? ¿Dónde está el problema? -Que es mentira.

La cocaína estaba adulterada en más de un 80 %.

Mira, Bea, ese tipo de informaciones las pasa directamente la policía.

Nosotros no hacemos más que publicar lo que ellos nos mandan.

Vamos a analizar la película que veíamos ayer de Imanol Uribe.

No sé si ya la habíais visto.

¿Cómo ha sido esta vuelta, este segundo visionado?

Estaban rodando esta película en Bilbao

año y medio o dos años antes de que debutáramos nosotros.

Luis Marías y yo nos presentamos al castin de figurantes.

Para ver si pillábamos un rodaje de verdad.

Y un domingo madrugamos para ver la escena

que saltan por el puente de Deusto.

Y los títulos de crédito están llenos de nombres muy queridos y cercanos.

Tanto de la gente de Bilbao como posteriormente aquí en Madrid.

Y lo que decía antes Patricia de "El arreglo" y otra película,

que quizás convenga mencionar,

que no tiene nada que ver pero es pariente cercana:

"Fanny Pelopaja", en Barcelona y demás.

Que hacía a los jóvenes aspirantes a directores y cineastas tener fe.

Se pueden hacer "thrillers", o llámalo lo que quieras,

se puede hacer una de polis en España y me la he creído.

Y Uribe tiene ahí también "La fuga de Segovia".

Que también fue una peli altamente estimulante

para mi generación. "La muerte de Mikel"...

Conozco de cerca la falta de química entre Fabio Testi y Ana Belén.

Y una serie de lastres que hicieron que Imanol sufriera "Adiós, pequeña"

más que disfrutarla.

Y creo que la película adolece de una cierta distancia y frialdad.

Vista hoy en día.

Que se hace ardua, porque es difícil creerse

lo que les pasa a los dos personajes,

que parecen no estar creyéndoselo desde el principio.

Y luego, es un festival. Es un Bilbao que ya no existe.

Es el Bilbao posindustrial...

...ya despareciendo.

Esos paisajes de grúas, la ría...

El que tú también reflejaste en "Todo por la pasta".

Aunque es una película cinco años después.

Nos quedó más veraniega, pero sí, una ciudad que ya no es como era.

Entonces, ese lumpen que Imanol se esforzó por retratar

me parece de lo más interesante.

El paisaje de la película es realmente bello.

Para mí, personalmente.

-Bilbao es una ciudad todavía hoy, a pesar de que no es lo que fue...

Yo también soy de Bilbao.

No tiene nada que ver con lo que fue, con lo que cuenta Imanol.

Lo cierto es que sigue siendo, a día de hoy, un gran escenario

para una película de cine negro. Todavía hoy.

Es una ciudad que tiene ascensores,

está partida por una ría sucia por la mitad...

Prácticamente los ocho o nueve kilómetros finales de Bilbao

son todo fábricas destruidas y abandonadas,

antiguos cargaderos de mineral... No te puedes imaginar.

A mí me gustó mucho "Adiós, pequeña". Está en esta visión...

La primera vez que la vi,

arrogante, juvenil, superficial, me pareció una película francesa.

Lo que los franceses llaman "polar".

Al cine negro en Francia lo llaman así: "polar".

Pero ahora lo veo que es un polar canónico.

Está cerrado, tal cual: un círculo.

En la escuela de cine se lo podéis enseñar.

"Mira, os vamos a enseñar qué es un cine negro europeo clásico.

Además es española. ¡Paf!

Y además, vais a ver un Bilbao que ya ha dejado de existir.

El centro de la ciudad era puerto. Ahí tenéis".

Y con guion, además, de Ricardito Franco.

Personaje entrañable y maravilloso que nos dejó dos obras maestras.

Y este guion. A mí me gustó mucho, definitivamente.

La película me gustó mucho.

Sigue todos los códigos del cine negro.

Si bien, al final, es verdad que es poderoso el malo y que paga.

Pero no es un personaje político.

El malo no es el coronel que lleva el puerto.

De la Guarida Civil, que está a cargo del puerto.

Cosa que no necesito recordar al espectador,

sucedió en un puerto muy cercano a Bilbao.

El proyecto parte de un relato de Andreu Martín.

-Lo cual establece un vínculo con "Fanny Pelopaja".

Que hablabas tú.

En la novela de Andreu Martín y en la película

están, efectivamente, como venimos diciendo,

todos los códigos y todos los elementos del género.

Y yo que no soy tan entusiasta con la película

y que me da mucha rabia, porque tiene todos los elementos...

Decía Imanol Uribe

que era más Raymond Chandler que Dashiell Hammett.

Bueno, quiero decir, que él la veía de esa manera.

Pero yo creo que, efectivamente, hay algo de...

Enrique decía "frialdad".

Yo creo que es, quizá, una falta de convicción.

Una falta de fuerza.

Le falta la fuerza que sea capaz de traspasar la pantalla

para convertir la pasión de esos personajes

en algo más creíble.

Para que las tipologías de los personajes

tengan más fuerza, tengan más entidad,

tengan más fisicidad.

Yo creo que le falta a la película esa convicción, esa fuerza

capaz de traspasar la pantalla.

Pero es verdad que tiene todos los elementos

propios de los códigos del género.

Se viene conmigo. Este hombre está perfectamente.

No.

Mario, tú no te vas a ninguna parte. Este hombre no se mueve de aquí.

No se ponga nerviosa.

-Y usted deje la bolsa. -¡Le digo que no se ponga nerviosa!

¡No!

Vamos a hablar de la película de esta noche, "Sé quién eres".

Tu debut en la dirección en el año 2000.

¿Cómo llegas a esta historia?

Y bueno, ¿cómo aterrizas en la dirección de cine?

Aterrizo después de un largo vuelo.

De un largo vuelo... que fue demasiado largo

porque todo el mundo sabe que ser director o directora de cine

es superdifícil

y que exige, realmente, una dedicación de 24 horas.

Y yo tenía que trabajar y ocuparme de otras cosas.

Entonces, llegó a mis manos el guion de "Sé quién eres"

escrito por Inés París y Daniela Fejerman.

Y cuando lo terminé de leer dije:

"Este es el guion por el que yo estoy dispuesta a dar la batalla

para llegar a ser lo que siempre he querido

que es ser directora de cine".

Y a partir de ese momento, no fue difícil.

Porque, realmente, el guion, con su propio peso, con su calidad,

me abría las puertas.

Encontré productores.

Las actrices y los actores querían hacerlo.

Los técnicos más reconocidos del cine español dijeron:

"Adelante, aunque seas una debutante".

Entonces, no puedo decir que me resultara difícil

a partir del momento que encontré la historia.

¿Por qué pensaste en Solá y en Ana Fernández?

Ana Fernández venía de hacer "Solas".

Bueno, Ana Fernández venía de hacer "Solas".

Y a mí me había fascinado Ana Fernández en "Solas".

Cuando nos encontramos Ana y yo por primera vez, me dijo:

"Pero el personaje de 'Solas' no tiene nada que ver

con lo que tú quieres que yo haga.

¿Por qué estás tan entusiasmada con que lo haga yo?".

Y yo dije: "Hay un momento en 'Solas' en que sonríes.

Solamente sonríes en un momento de la película.

Y yo quiero eso que te he visto hacer ahí.

Ese es mi personaje de Paloma".

¿Cómo llegamos a elegir un actor o una actriz?

Pues por cosas como esas, a veces.

A veces se basan en una intuición concreta

que sabes que en lo que puede hacer esa actriz

está lo que tú quieres que haga.

Y a Solá le había visto en el teatro.

Le conocía mucho menos de lo que él era famoso

en ese momento en Argentina.

Pero le había visto en el teatro y pasó un poco lo mismo.

Le había visto en el teatro en aquella historia de "Adán y Eva"

que luego estuvo por toda España años después.

Y allí hacía un papel cómico, y me dijo lo mismo:

"¿Cómo que me has visto en 'Adán y Eva'

y quieres que haga este personaje desquiciado y enloquecido?".

Digo: "Pues por lo mismo.

Porque sé que dentro de ti está Mario también".

Comentaba antes José Antonio que en estas películas también,

en el "thriller" vas levantando capas.

Y está ese discurso político detrás, esa crítica.

Es el momento de la Transición también.

Analicemos eso, la parte política tan interesante de la película.

Sin desvelar nada en exceso.

Bueno, yo creo que la película es una historia de amor,

a priori, imposible.

Condenada, de alguna manera, a enfrentarse con la verdad

que van a descubrir por el camino.

Entonces, es un...

-¿"Thriller" político? -Yo siempre lo llamaba así.

E historia de amor.

Ya sabéis que la gente te pregunta normalmente.

Esa pregunta de: "¿Qué es esta película?

¿En qué género la enclavarías?".

A veces tienes que hacer un esfuerzo de encajar tu película en un género

o en un doble género.

Y bueno, sí, la idea de "thriller" político

me sirvió para definir "Sé quién eres".

Es muy claro que es un "thriller" político

porque los malos que están impidiendo que se averigüe lo que está pasando

son agentes de la policía.

Son agentes del Servicio del Ministerio del Interior

o de los Servicios de Seguridad o de lo que sea.

Son del sistema. Es muy claro.

Yo aquí destacaría, aparte del guion, que es sólido,

y de la mano que dirige, la mano que mece la cuna, que es firme,

destacaría la interpretación de Ana.

Yo estoy harto ya de interpretaciones buenas.

Sobre todo de mujeres.

Y lo de Ana Fernández me dejó deslumbrado.

Quiero decir, ¡qué barbaridad! Es absolutamente excepcional.

Su amnesia retrógrada afecta a los últimos 22 años.

Sin embargo, recuerda su vida, y con detalle, hasta el 77.

De pronto ahí sufre un corte radical.

Tengo que decir que yo ahora he visto otra película distinta

a la que vi cuando se estrenó, de forma muy agradable.

Yo he visto ahora, además, a una directora muy elegante.

Visualmente.

Me ha parecido una película sorprendentemente elegante.

De una gran fluidez y una sorprendente elegancia.

Y muy sutil.

Quizá yo no lo supe ver cuando se estrenó la película.

Y luego es curioso...

Bueno, no está muy lejana "La isla mínima" de Alberto Rodríguez

que es, de alguna manera, otro "thriller"

que reconstruye acontecimientos

o que nos remite a hechos históricos de la Transición.

A esa trastienda oscura

de todo lo que se estaba cociendo por debajo.

Todas las movidas de los militares, todas las conspiraciones,

todos los peligros, todo lo que se pretendía parar...

Bueno, todo eso que sabemos, que es la parte oscura.

Muy propicia para encajarla dentro de un "thriller"

que va descubriendo capa a capa eso.

Ahí hay una materia muy propia del género.

Tanto para hablar de lo que está en la oscuridad

de la sociedad del presente,

como para hablar de un pasado oscuro que todavía sigue sin descifrar.

José Antonio, ¿querías decir algo? Sí.

Yo quería decir que dentro de la película,

la amnesia personal de este hombre

y la colectiva de la Transición,

me parece, quizás, un hallazgo yo diría que diabólico.

Debió ser un día interesante.

(ASIENTE) Interesante.

Le pasó algo que prefirió borrar de su memoria.

¿Puedes hacerle recordar lo que ha olvidado?

No dejo de darle vueltas.

Una cosa muy malintencionada, Patricia.

Él no recuerda.

Y yo preguntaría: ¿quién recuerda de verdad lo que sucedió?

La Transición está hecha de silencios y de olvidos.

Y yo diría que la mayoría de ellos voluntarios.

El paralelismo entre una amnesia personal

y una amnesia colectiva en tu película

es un golpe maestro.

Porque, en gran medida,

las cosas terribles que están pasando en España,

y son bien recientes, provienen...

Clausewitz hablaba de "la niebla de la guerra".

Pasa la guerra y estás cansado, hay mucho ruido, llueve...

Se crea una niebla.

Nosotros tenemos una niebla también. La niebla de la Transición, diría yo.

Aquí hay una crítica a ese mito de la Transición.

Bueno, sí había base de contar una historia ficticia.

Porque lo que se cuenta en "Sé quién eres" no sucedió.

Pero podría haber sucedido o sucedían cosas parecidas.

Entonces, no es tanto...

Yo no utilizaría la palabra "crítica" pero sí es verdad,

siguiendo lo que dice José Antonio, que había cosas que decíamos:

"¿Qué pasaba realmente detrás?".

Yo tengo la sensación de que ahora nos enteramos más de lo que pasa

detrás de las puertas del poder,

de las puertas de lo que está secreto.

Me da la impresión. Quizá no nos enteramos de todo...

O tarde, pero nos enteramos.

O nos enteramos tarde, pero nos enteramos más.

Pero quizá también por edad mía,

que entonces me enteraba menos de las cosas,

o porque realmente no nos enterábamos,

había ahí como un manto de: "¿Qué está pasando detrás?

¿Qué está pasando en los que llevan las riendas de este proceso?

¿Qué está pasando en el Ejército, detrás de eso que no vemos?".

-Patricia, pero todo eso estaba.

No nos enterábamos exactamente de quién movía los hilos, a lo mejor,

pero todo eso estaba, y en la prensa.

Es que yo tengo un cierto recelo a decir "crítica de la Transición".

-No, es una película que habla... -Yo nunca diría "una crítica".

Está hablando de las cosas que pasaban

y que, por cierto, estaban en los periódicos.

La Operación Galaxia estaba en los periódicos.

Esa y otras muchas conspiraciones que hubo para frenar la Transición.

Entre otras varias.

De los militares, de la ultraderecha,

de determinados sectores del franquismo...

Es que fue muy compleja y muy complicada.

Nadie la idealiza.

O, desde luego, yo no la idealizo para nada.

Yo nunca diría que "Sé quién eres" es una crítica de la Transición.

Si acaso en su parte política,

en su parte no de "thriller", sino su parte política,

sí quería abrir ventanas por las que asomarse.

Eso sí lo diría.

Tenemos que ir terminando.

Pero me gustaría saber cómo trabajó Miguel Ángel Solá

ese síndrome de Korsakoff.

Eso casi mejor preguntarle a Miguel Ángel Solá

cómo trabajó su síndrome de Korsakoff.

Debemos traerle aquí un día y preguntárselo.

Ojalá pudiéramos traerle. No, quiero decir...

Miguel Ángel es un actor con un método de trabajo

absolutamente elaboradísimo,

pero absolutamente personal e intransferible.

Hay actrices o actores que puedes reconocer su método,

puedes reconocer cómo trabajan, cómo construyen un personaje,

cómo lo enriquecen, cómo le dan vida.

Y otros actores notas que su método es tan personal y tan intransferible

que nunca vas a entrar en ese misterio.

Y Miguel Ángel es de ellos.

A mí me gusta dialogar, a mí me gusta buscar la mejor razón

y la mejor base de intuición.

Después a mí me gusta que me dejen hacer

porque nadie va a saber mejor hacer mi personaje que yo.

No hay director que pueda hacer un personaje como yo.

-Te puedo decir cómo trabajó su acento.

Eso sí que lo viví y sí que le costó

Porque él venía directo de Buenos Aires.

Tampoco se trataba de que imitara el acento gallego inmediatamente

o el castellano.

Pero no queríamos que tuviera un acento porteño.

Entonces, ahí sí que le vi trabajar el acento para hacerlo

con una neutralidad que pudiera no desmentir al personaje.

Con muchísima eficacia.

Lo importante es que funciona, desde luego.

Tenemos que terminar. Sí que me gustaría saber...

Ya tienes fecha de estreno de tu próxima película.

A principios de enero.

Efectivamente, "Thi Mai, rumbo a Vietnam"

se estrena a principios de enero, sí.

-Ya se ha estrenado en Vietnam. -Sí.

Bueno, realmente la película se ha estrenado ya, sí.

Hace nada, unas semanas, hemos estado en Hanói

para el estreno de la película, que ha sido mundial.

Ha sido la primera vez que se veía. ¿Qué tal el recibimiento?

Pues sorprendente.

Cuando haces una película española, con actrices y actores españoles,

en que crees que estás contando una historia muy nuestra,

que la haces para el público español, que la disfrute, se ría, se emocione,

y todo esto para lo que he intentado hacer "Thi Mai",

y llegas a un cine lleno de vietnamitas

y todos empiezan a reírse en la secuencia dos

y no paran hasta la última, dices: "¿Habré hecho humor asiático?"

Estoy un poco preocupada con esto.

Pero fue sorprendente.

La verdad es que fue muy bonito volver a Hanói

y encontrarse con las actrices, los actores

y el equipo con que trabajamos allí.

Pero, además, la proyección fue fantástica.

¿También tenemos fecha de estreno de tu serie?

"Gigantes" en abril dicen que se programa, sí.

Ahí estamos, acabando la posproducción.

¿Y cuándo nos das la alegría de volver al cine?

Cuando queráis, pero no depende de mí.

Bueno...

A ver si entre todos lo conseguimos. Muchas gracias.

José Antonio, ¿con qué estás ahora?

Acabo de terminar mi último libro, "La historia fantástica de Europa".

Yo creo que es una cosa divertida. Soy federalista europeo convencido.

Creo que lo que está pasando en Barcelona y otros sitios parecidos

se debe a que no somos capaces, entre otras cosas,

de romper el modelo de Estado-nación.

Esto de que Europa sea una unión de libres Estados soberanos

debería cambiar para convertirse en otra cosa.

Ahí encajaría todo. Muy difícil.

Bueno, he escrito un libro, una historia falsa de Europa.

Un libro que todo el que lo lee dice que es muy divertido.

Y dentro de un par de días como con un productor.

Pero los directores de cine en paro siempre comen con productores.

Pero un buen día esa comida sienta mejor.

(RÍEN) -Por lo menos comer.

-Bueno, sí, pero luego pagamos a escote.

-Que esto no es Hollywood. -Contento de no pagar todo.

Esto no es Hollywood que comen caviar y Château d'Yquem.

No, es otra cosa.

Pues muchísimas gracias, de verdad, por acompañarnos hoy

en "Historia de nuestro cine"

y habernos ilustrado hablando del "thriller".

Gracias.

No os vayáis muy lejos porque enseguida estamos de vuelta

para presentar "Sé quién eres",

una historia de acción, intriga y amor

que sirve como colofón a una intensa semana

dedicada al "thriller". Os esperamos.

  • Coloquio: Thriller

Historia de nuestro cine - Coloquio: Thriller

17 nov 2017

Elena S. Sánchez, Patricia Ferreira, José A. Zorrilla, Enrique Urbizu y Carlos F. Heredero, charlan sobre el "Thriller" en el Cine Español.

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