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Historia de nuestro cine - Coloquio: Codirección - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué tal? Buenas noches de nuevo.

Recreando la portada del mítico disco "Abbey Road" de los Beatles,

termina "El factor Pilgrim", la ópera prima de Santi Amodeo,

y Alberto Rodríguez, y el primero de los dos títulos

de esta noche de "Historia de Nuestro Cine",

para hablar de cómo es dirigir a cuatro hermanos,

nos acompaña Santi Amodeo, uno de los codirectores

de la película, ¿cómo estás?

Bienvenido por primera vez. Pues nada, bien hallada.

Un placer, vienes desde Sevilla, además, directo a Madrid.

Saludamos también a Alfonso Albacete, uno de los codirectores

de la segunda película de esta noche: "Más que amor, frenesí",

que supuso, no solo su ópera prima, también la de David Menkes,

y Miguel Bardem. ¿Cómo estás?

Encantado de estar contigo.

Sé que eres un seguidor del programa,

lo veo en Twitter.

Y estar en "Historia de Nuestro Cine", ya es como una fantasía,

una maravilla.

Nos alegra que lo sientas así, estamos contentos de contar contigo

Y también está con nosotros Jordi Costa,

crítico de cine y colaborador del programa, ¿cómo estás?

Pues vamos a empezar a hablar del tema

de esta noche, que es la codirección,

¿por qué se llega a esta fórmula?

y ¿por qué llegasteis vosotros en concreto?

En mi caso, bueno, tuvo más carrera compartiendo,

pero en mi caso fue funcional,

era la manera de hacer una película, uniendo fuerzas,

Alberto y yo no queríamos hacer una carrera conjunta,

si no, queríamos empezar, de alguna manera, ¿no?

¿En tu caso? Tres jóvenes con muchas ganas

de hacer cine, que convencen a Fernando Colomo,

que era un productor. Nada menos que a Fernando Colomo.

Fernando Colomo y Beatriz de la Gándara y los tres nos metimos

en esta locura que es "Más que amor, frenesí",

y pensábamos cada uno seguir luego nuestra carrera y tal,

pero fue tal el éxito y tal el rollo que hubo,

que algunos seguimos haciendo cine juntos.

Es muy habitual esto en el cine, de las parejas,

o incluso, ternas de directores,

y también han dejado grandes obras.

Sí, en el caso del cine español tenemos "Esa pareja feliz",

de García Berlanga y Bardem,

debutan también juntos,

y además son dos directores,

en ese caso, de trayectorias muy distintas,

y quizá, ahora viendo esa película retrospectivamente,

vemos mucho más la impronta de Berlanga,

en ese caso, en esa mirada, que la de Bardem.

También pienso en Inés París y Daniela Fejerman.

Pero luego también, lo que es muy habitual son esos tándem

de hermanos, los Taviani, los Bardem,

o los propios hermanos Cohen,

que a mí es una cosa que siempre me ha llamado la atención,

cómo puede haber tal compenetración entre dos,

porque yo tengo un hermano y somos muy distintos y creo

que no podríamos hacer un discurso juntos.

Y me resulta bastante sorprendente esa compenetración.

Cuando a los Taviani le preguntaban cómo se organizaban,

tenían una respuesta que me llamaba mucho la atención,

decían que una escena la rueda uno y la siguiente la rueda el otro,

o sea, que había esta sistemática,

como que eran intercambiables.

Santi, en el caso tuyo y de Alberto Rodríguez,

¿cómo os organizasteis en esa ópera prima?

es verdad que habíais hecho ya dos cortos anteriormente.

En un principio, en esta película no, pero en los cortos,

Alberto era el que venía más de realización,

digamos, era el que decía donde ponía la cámara y tal.

Ya aquí no, aquí nos mezclamos,

y era un poco anárquico,

tenemos dos caracteres muy diferentes,

yo soy más vehemente, más tal,

él medita las cosas más,

y creo que mezclábamos muy bien,

de hecho, muchas parejas de codirectores acaban peleadas,

y a nosotros siempre nos fue estupendamente.

"Estuvimos aquí, al menos, un mes y medio, nos fuimos a Londres un mes

y rodamos tres semanas, y en esas tres semanas,

se rodó la película. Todo fue una locura.

Ese es su caso a cuatro manos, en vuestro caso a seis manos,

¿cómo era? ¿os reuníais en un hotel?

Era una locura de la que Miguel Bardem salió corriendo

en cuanto acabamos la película.

Mira, nos encerrábamos en un hotel, ya antes del guion fue increíble

lo que teníamos que hacer para sacar esto adelante,

y estábamos encerrados en un hotel, y yo me encargaba de los actores,

Miguel se dedicaba más a la parte técnica,

y David a la parte de dirección artística.

Pero es verdad que lo discutíamos todo, estaba todo planificado,

teníamos un "storie" absolutamente medido

de cómo iba a ser la película,

que parece así, la ves y es joven, fresca, tal,

pues no, estaba todo superdiscutido, pero cada frase, ¿eh?

Cada uno había elegido el personaje,

el mío era el de Cayetana Guillén Cuervo,

y cada uno defendía a su personaje en la película,

bueno, era una locura, era una batalla

que luego en la película no se ve, "Ah, os lo pasasteis muy bien",

pero sí, era una locura total.

Volviendo a "El Factor Pilgrim",

¿cómo fue ese aterrizaje en Londres?

¿rodar esta película sin apenas medios?

No sé si manejabais el inglés.

No, Alberto y yo, no.

En el equipo, Álex O'Dogherty es prácticamente bilingüe,

y bueno, a Jons Papila y Enrico Vecci,

los conocí en Escocia un años antes,

y Enrico y yo, el mismo día que nos conocimos

en el Festival de Teatro de Edimburgo,

hicimos un corto, o sea, el mismo día hicimos un corto,

lo codirigimos, además.

Y entonces, nos hicimos amigos,

y los llamamos, vamos Jons no conocía ni a Alberto,

se vino de Suecia a Londres a rodar,

no conocía a nadie, a mí solo.

Y bueno, pues era buscarse la vida,

fue divertido y además no hubo ningún tipo de accidente,

ni pelea, todo funcionaba de una manera muy mágica,

la palabra es un poco pedante, pero sí,

realmente, se juntaron los astros.

Han pasado ya casi 20 años desde esta ópera prima,

desde el estreno de "El Factor Pilgrim",

¿cómo la ves pasado el tiempo?

¿cómo ves ese atrevimiento? ¿cómo la definirías también?

es una comedia, pero también tiene su parte agria.

Sí bueno, yo cuando la vi me parecía que era una película

que captaba algo bastante indefinible,

que era como una especie de espíritu indie,

o sea, espíritu indie no aplicado tan solo a lo cinematográfico,

si no, un poco a una sensibilidad estética y generacional

que estaba en la época,

muy propia de ese momento.

Ahora al volverla a ver, me pregunto una cosa

que también me pregunté en su momento,

que si rodasteis con permisos.

-No, lo intentamos y nos pidieron una barbaridad de dinero,

una locura, no, sin permiso y además allí hay mucha policía,

de estos a caballo, aparecen en cualquier sitio,

pero también éramos unos chavalitos,

yo creo que dirían: "¿Quién va a echar a esta gente?"

Íbamos a un parque y no se podía rodar,

vamos allí a esa esquina que parece que no hay nadie,

pues esta esquina nos podía servir para tirar el plano,

¿estamos aquí los que hacen falta? Venga.

Es una historia de picaresca pura,

me encanta, sobre todo, el arranque,

el trapicheo de Álex ahí con el mercado y todo eso,

esa especie de intentar sobrevivir

manejando la nada y la guasa y la verba.

Ese mercado, es un mercado de verdad, como se ve,

y llegamos y colocamos el puesto allí,

que ya para colocar el puesto te tienes que pelear

con mafia rusa,

porque es un mercado muy famoso, donde todo el mundo tiene su puesto,

la gente vive de estar allí, y nosotros nos metimos ahí,

a rodar, bueno fue impresionante.

Ahora sería imposible.

Imposible, pero es que rodamos,

y si te fijas en la gente, bueno, mira un poco,

pero no sé, era una cosa, lo que te dije antes,

que se juntaron los astros, todo salió bien.

-¿Cómo? ¿80 por un ventilador? ¿Te estás quedando conmigo, tío?

Pero si siempre hace frío en Londres.

Solo un idiota como yo se compraría un ventilador en Londres.

Que atrevimiento el vuestro, en Londres cuestionar

a los Beatles, leía yo que era como cuestionar

a la Virgen de la Macarena en Sevilla.

Sí, ellos tienen un cinismo que los sevillanos no tenemos

con las vírgenes.

Y caía bien eso, porque le pedimos los derechos

de las canciones verdaderas de los Beatles no sé si a EMI,

no sé a quién se lo pedimos,

y nos dijeron que les había encantado el guion,

y que nos iban a hacer un precio muy barato,

te lo puedes imaginar, de barato no tenía nada,

no lo pudimos usar, pero bueno, realmente,

allí divertía mucho el guion,

de hecho, allí se ha proyectado muchas veces en Festivales y tal,

y les gusta, les hace gracia.

¿Qué reconocemos en esta película del cine posterior que han hecho

Alberto y Santi?

Viendo un poco las trayectorias de los dos en conjunto,

hay un punto en la carrera de Alberto Rodríguez,

donde empieza a intentar reconstruir

o hacer una especie de reconstrucción crítica

de la historia reciente de España, utilizando el thriller como género,

donde, de repente, creo que se convierte en otro director distinto,

y a la luz de eso, diría a primera vista "El Factor Pilgrim"

me parece más una película de Santi que de Alberto,

pero también hay que recordar que hay otras películas de Alberto,

como "El Traje", que estaría más cerca de esto,

y luego hay una conexión bastante interesante,

que son las dos películas que cada uno de ellos hizo

con Juan José Ballesta, que son dos películas muy distintas,

pero como mínimo, comparten a ese actor.

A mí me da la impresión de que Pilgrim,

se parece más o percibo bastante más

la sensibilidad de Santi,

lo que ocurre es que tú lo sabrás mejor que yo.

-No era así, siempre lo dicen,

y además, a posteriori, yo también incluso puedo verlo,

a posteriori,

pero realmente, Alberto era muy así también,

en muchas cosas, por ejemplo, la película que yo veo más

a Alberto Rodríguez es "After", yo veo "After" y digo: "Es Alberto".

Y hay cosas de esa película que yo las he vivido con él,

que las hemos visto, vamos, o sea, que viene de su biografía,

este estilo así, bueno, ahora ya está muy visto,

pero en aquella época muy poca gente rodaba cámara en mano,

había muy poca gente que lo hiciera,

y eso era Alberto, yo no tenía ni idea.

Fue una película muy festivalera, le fue bien en festivales,

en San Sebastián tuvisteis una mención especial.

Sí, yo digo que ahí no ganó la película si no Álex O'Dogherty,

en la presentación hizo un show ahí,

y yo creo que nos dieron una mención especial por tener la valentía

de liarla parda allí.

-"El Factor Pilgrim", por su hilarante frescura y energía,

sintiéndose particularmente impresionados

por el original concepto de la película

y la inventiva de sus diálogos.

Hablemos de "Más que amor, frenesí" que veremos a continuación,

en 1996 es cuando la estrenáis, vuestra ópera prima,

y como solemos decir, en las óperas primas siempre uno vuelca todo,

todo lo que lleva dentro,

porque esta película mezcla también varios géneros,

tiene comedia, drama, thriller,

¿qué queríais contar cuando os reuníais en ese hotel?

Sí, realmente es una mezcla de géneros total,

y además, yo creo que lo que, sobre todo, reúne la película,

es una cantidad de gente joven,

con muchísimas ganas, todos los actores nuevos,

que en ese momento era el primer papel de Cayetana Guillén Cuervo,

potente, estaba Ingrid Rubio,

estaba Nancho Novo, Juan Diego Botto,

luego estábamos superbien rodeados,

Alain Bainée en la dirección artística,

que luego ha demostrado lo que es. Néstor Calvo en la cámara,

estábamos muy bien rodeados,

y bueno, Bibiana Fernández también con nosotros.

-Deberías. -¿Debería qué?

¿Asesinarlas?

Y nosotros lo que queríamos contar es un poco lo que pasaba

en los 90, en ese Madrid,

que ahora se ve como algo muy pasado,

pero que era esa libertad que se respiraba,

y ese espíritu que se podía respirar,

y era eso, "Más que amor, frenesí".

Una película muy libre,

ahora no se hacen este tipo de películas, ¿verdad?

Es lo primero que llama la atención cuando la ves,

cómo hemos envejecido como cine, no como individuo,

realmente, cosas que ya eso no se ve tan...

Tan desprejuiciado todo. Sí.

Además, hace poco se puso en la Filmoteca,

cuando se presentó el libro que ha escrito la Carlos III,

sobre mí, que cuento todo esto,

además, gratuitamente, lo puedes ver por la web,

"Vivir, rodar. Conversaciones con Alfonso Albacete",

se presentó en la Filmoteca, y todos los jóvenes que fueron,

que asistieron a ese pase, actores jóvenes y tal,

que nunca la habían visto, alucinaron,

digo: "Pero esto se hacía, eso era Madrid, ese cine se hacía".

Y sí se hacía y se estrenaba. -Y se estrenaba y lo veían.

Sí, funcionó en taquilla, ¿recuerdas cuando se estrenó?

Sí, recuerdo, por ejemplo, que fue muy comentado

la escena famosa de la ducha,

claro, la ves ahora y dices, lo que llamaba la atención,

era la pureza y la libertad con la que se hacía,

porque es una escena que yo creo que no la rodasteis

con ganas de provocar o transgredir, si no que era la naturalidad

en la que dos hombres, de repente, tienen su encuentro bajo la ducha.

-No sé si me voy a atrever, ¿eh? Es que es algo...

...muy especial.

A mí hay un personaje que me encanta,

que es el de Beatriz Santiago, que es una actriz

que me hubiese gustado verla mucho más en cine,

luego ha hecho bastante trabajo en teatro y en televisión,

pero, de repente, ese personaje resultaba muy llamativo.

Luego es una película, que no sé si deliberadamente o no,

pero sí que tenía bastante espíritu de cómic "underground".

-Yo creo que una idea que se nos planteó es la estética cómica.

y la estética urbana, la película tiene todas las referencias urbanas,

los grafiti, la noche, los bares, los lavabos,

fue lo que trabajamos más, la estética cómic.

Yo también la veo, quizá porque yo soy comiquero,

me gustan los cómics también, le veo ese toque de cómic.

-Por supuesto, el cómic estaba buscado, toda esa estética,

y toda esa forma de contar,

también tuvimos muchísima libertad con la cámara luego,

con Néstor Calvo, que la llevaba en mano

y era algo que no se había visto mucho en el cine,

además, cuando nos nominaron al Goya fue como entrar por la puerta grande

y nos dio muchísimas alegrías.

Decías que Miguel Bardem, salió corriendo tras la experiencia

y os quedasteis Menkes y tú,

que habéis seguido colaborando,

y, ¿cómo ha sido luego el trabajo posterior?

Bueno, es que en principio no pensábamos,

todo era un poco lo que dijo Santi, cada uno quería hacer su carrera,

lo que pasa es que fue tal el éxito, que Colomo nos propuso

hacer otra película, hicimos:

"No me hables de los hombres que me pongo atómica",

y entonces, nos lanzamos y poco a poco nos ha ido llevando la vida

a seguir juntos, hasta que llegó un momento

que nos tuvimos que separar y cada uno hizo su carrera,

que era lo que queríamos.

En su momento, la crítica hablaba de los referentes

que podían estar en Almodóvar,

que había algo de ese cine almodovariano.

Se menciona el nombre de Almodóvar, porque se asocia a películas suyas,

a las dos primeras, que reflejaban un poco ese tipo de ambiente,

pero del Madrid de los 80, aquí ya estamos en otra realidad,

social e incluso, sentimental,

o sea, el mundo, la noche que describe "Más que amor, frenesí"

ya es otra, y también, incluso las tipologías humanas,

y el tipo de relaciones que se establecen.

La presencia de Bibiana,

también es otro lazo con el imaginario de Almodóvar,

el que aparezcan las Drag queen, que tienen bastante protagonismo

y que están realmente, muy bien en la película,

también permite hacerlo, pero creo que igual,

mencionar el nombre de Almodóvar puede resultar un poco injusto

por eso, porque hay matices importantes

que lo apartan de ese universo.

Algún crítico utilizó lo de sobrinos nietos de Almodóvar,

para meterse con nosotros directamente,

pero sí que es verdad, tienes toda la razón,

"Laberinto de Pasiones" y "Pepi, Luci, Bom" sí podrían tener

por la parte esta muy pop que tiene "Más que amor, frenesí",

pero yo creo que, admirando muchísimo a Almodóvar,

creo que son películas que pueden beber de su cine,

pero tampoco somos almodovarianos, vamos.

No vamos a seguir hablando de "Más que amor, frenesí",

porque hay que disfrutarla ya, y no queremos adelantar nada,

pero sí quiero saber en lo que estáis,

ya tienes próximo proyecto.

"Yo, mi mujer y mi mujer muerta",

está protagonizada por Óscar Martínez,

y Carlos Areces, que también está muy bien en la peli,

Ingrid García Jonsson,

y se estrena el día 21 en Argentina, el 21 de marzo,

y después aquí.

Alfonso, estás con nuevo proyecto, con un guion entre las manos,

¿nos puedes adelantar algo?

Poco puedo decir, que es una coproducción con Méjico,

que es una comedia y que estoy deseando empezar a rodar ya.

Muchísimas gracias por haber estado con nosotros,

gracias Jordi, un placer. Igualmente.

Ha llegado el momento de dejarnos llevar por el amor, el sexo,

el ritmo y el frenesí de las noches jóvenes y locas de los 90,

de la mano de Alfonso Albacete, David Menkes y Miguel Bardem.

Os dejamos con "Más que amor, frenesí".

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Codirección

08 feb 2019

Elena S. Sánchez charla con Santi Amodeo, Alfonso Albacete y Jordi Costa sobre "El factor Pilgrim" y "Más que amor, frenesí"

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