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Historia de nuestro cine - Coloquio: Cine por mujeres - ver ahora
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Hola de nuevo.

Bienvenidos al coloquio de "Historia de nuestro cine".

Hoy, 8 de marzo, celebramos el Día de la Mujer

con dos películas realizadas por mujeres.

Acabamos de ver "Entre rojas",

la ópera prima de Azucena Rodríguez,

una de nuestras invitadas esta noche aquí.

¿Cómo estás? Hola. Muy bien.

Bienvenida de nuevo.

Recuerdo que la última vez ya hablamos de esta película.

No la vimos.

Hoy podemos hablar ya con conocimiento de causa.

Gracias por estar aquí. A vosotros.

Al terminar el coloquio emitiremos "La ciudad perdida",

película dirigida por Rafael María Torrecilla

y Margarita Alexandre,

una de las pioneras de nuestro cine.

Y para profundizar en su figura nos acompaña Sonia García López.

Ella es profesora de Comunicación Audiovisual

en la Universidad Carlos III de Madrid

y autora del libro

"El cuerpo y la voz de Margarita Alexandre".

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Bienvenida.

Muchas gracias. Encantada.

Saludamos también a Carlota Álvarez-Basso.

Ella es directora

del festival internacional Cine por Mujeres

que se celebrará a partir del 25 de marzo en Madrid

y del que hemos tomado el nombre para nuestro coloquio de hoy:

"Cine por mujeres".

¿Cómo estás? Bienvenida. Muy bien. Gracias por la invitación.

Si miramos las películas estrenadas en 2018,

creo que se estrenaron 187 largometrajes españoles.

Creo que es un 20 % que ha sido dirigido por mujeres.

Es una cifra baja.

En cualquier caso, ha aumentado respecto a años anteriores.

¿Qué lectura podemos hacer de esto, Carlota?

Bueno, sin duda, no llegamos a las cifras de hombres,

pero es una tasa habitual en todo el mundo.

Lamentablemente, está en torno a un 20 % o 25 %.

Y claro que hay países que están haciendo un esfuerzo

para que se nivele

o que sea, al menos, casi paritaria.

Y, bueno, el ejemplo más visible

y que realmente es un experimento sociológico y político

es el caso de Suecia,

que han impuesto la paridad absoluta en las ayudas al cine desde 2011.

Y ha sido un resultado fabuloso

porque el cine sueco desde esta política radical

de incorporar el talento de la mitad de la población

a la creación cinematográfica,

ha conseguido muchos más premios internacionales.

-Yo tuve la suerte de estar con Anna Serner,

que es la directora de cine sueco que logró esta paridad.

La invitamos a un coloquio

y decía una cosa muy interesante esta mujer,

porque siempre se está con lo de las cuotas.

Cuotas sí, cuotas no.

Esta mujer contaba la manera en que lo hacían en Suecia

y me parecía muy inteligente y muy buena para todos.

Ella decía

que se presentaban los proyectos sin nombre

y sin saber el género de nadie.

Se presentaban los proyectos a la Dirección General de Cine

y ahí lo que se valoraba era la relevancia del tema,

que fuese importante,

originalidad del tema y solvencia profesional.

Y, una vez que pasaban esa criba,

veían de quién era, si eran de hombres y mujeres,

y ahí hacían la paridad.

Azucena, tú llevas muchos años.

¿Cuántos años ya en esto del cine?

30 años. No sé. Pues sí.

¿Cómo has visto esa evolución?

¿Cómo la has vivido tú también?

Claro, la he vivido yo...

Yo empecé como meritoria en "Sal gorda"

en el año ochentaitantos.

Bueno, pero debuté como directora en el 95 o 96

y fue un momento...

Fue justo la aparición.

Arrancamos unas cuantas directoras, ¿no?

Estaba Icíar Bollaín, Chus Gutiérrez, Gracia Querejeta,

Coixet también estaba...

O sea, yo estoy todavía por florecer y me considero todavía de las otras.

La evolución.

Pues yo tampoco soy muy optimista, la verdad.

Sí que estamos en una situación muy parecida, ¿no?

La diferencia es que yo ahora noto

que hay mucha más conciencia entre las chicas jóvenes

y, de algún modo,

parece que la sociedad es más sensible

a darse cuenta

o a contemplar la posibilidad absolutamente ineludible

de que las mujeres estemos presentes.

Vamos a situarnos en 1995.

Estrenas tu ópera prima, "Entre rojas",

la película que acabamos de ver

y es Fernando Colomo quien apuesta por esta historia.

Pues nace...

El origen es...

Yo gané el primer premio del festival de Alcalá de Henares

con mi primer corto,

se llamaba "Su primer baile",

un relato de Katherine Mansfield precioso,

y Fernando estaba en el jurado.

Bueno, oyó esto y me llamó para ver qué hacía.

Y, entonces,

le presenté tres proyectos a Fernando

y uno de ellos era "Entre rojas".

"Entre rojas" está basada en mi experiencia

como presa política en las cárceles de Franco

y todas las historias que aparecen en la película,

menos la que interpreta Penélope que es la que inventé

para enganchar con el espectador que la iba a ver en ese momento,

son historias de verdad que yo viví en la cárcel.

Me pedí a Penélope.

Había visto "Jamón, jamón" y me había enamorado.

Sigo profundamente enamorada de ella.

Penélope dijo que sí,

tuvo una actitud maravillosa durante toda la película

y luego me pegué el lujazo de hacer el castin

y la suerte

fue que Susi Sánchez estaba haciendo una figuración

en "El patio",

que me duele que no podía decir ni una frase.

Es la primera peli de Blanca Portillo.

Está María Pujalte... Cristina Marcos.

Cristina Marcos, Ana Torrent, Gloria Muñoz...

Dices:

"Se le podrán sacar las pegas que se quiera,

que se pueden sacar,

pero el reparto es la caña".

-¿Cómo la tiene?

-Chica, pues no lo sé.

-Pero ¿no se la has visto?

-Es yo cuando abro las piernas, cierro los ojos.

Y, además, es una película

que no es el típico drama carcelario

al que, a lo mejor, estamos más acostumbrados, ¿no?

Se sale absolutamente de eso.

Sí que es un espacio muy de mujeres

en el que los hombres no tienen acceso

y es verdad que las cárceles,

incluso en alguna ocasión,

han funcionado como fantasía masculina

por esto de que son un grupo de mujeres

encerradas en un sitio del que no pueden salir.

Y aquí en esta película una cosa que me ha gustado mucho

es que lo que vemos

es una perspectiva muy realista y muy natural

de la convivencia de las mujeres en el día a día

en la que lo que se pone de relieve es el compañerismo,

la solidaridad, el apoyo mutuo...

Y esto me ha parecido una visión bastante diferente

a lo que estamos acostumbrados ver.

-¿Cómo se hace para aguantar diez años?

-¿Diez años?

¡Qué hijos de puta!

¿Sí que podemos hablar de esa mirada femenina?

A mí sí me parece que es una mirada femenina

en tanto en cuanto trabaja sobre la solidaridad

y son gestos muy íntimos, muy femeninos.

Son temas, efectivamente,

que un hombre no hubiese tratado así.

-Claro, fíjate, lo más femenino de la mirada

para mí es que hubo un tiempo en este país

que había gente que dio su libertad y su vida

por conquistar la libertad.

Y yo quería contárselo a la gente joven

y se lo quería contar a hombres y mujeres.

Pero dices:

"Las protagonistas también éramos nosotras".

No es que sea un tema subsidiario o que tratemos una cosa aparte.

Es tan de mujeres la lucha por la libertad

como de hombres.

-Te he oído decir muchas veces

que el primer deber de un preso es escaparse.

-No es tan fácil. Si nos pillan, la jodemos.

-¿Qué mierda de revolución vas a hacer aquí, Cata?

También es una película que habla de la madurez

y de ese despertar de la conciencia social, ¿no?

Nos están contando estas mujeres.

A través del personaje de Penélope Cruz, ¿no?

Esto es interesante

porque hay un trasvase del personaje de Penélope Cruz

que transmite una serie de valores a sus compañeras de la cárcel.

Pero también es un personaje

que entra desideologizado por así decir

y poco a poco también se va transformando

y va adquiriendo una conciencia

a través de esa convivencia con las compañeras de la cárcel.

Azucena, ¿cómo recuerdas el rodaje?

Incluso tengo entendido

que Penélope dormía en la misma cama

en la que tú habías dormido.

Sí, y era muy impresionante, ¿no?

De hecho, cuando yo fui a rodar,

habían blanqueado demasiado la cárcel

y tuvimos que ponerla más cárcel de lo que era en realidad.

Pero fue muy interesante.

Rodamos con presas de verdad

porque cuando yo fui a rodar, era una cárcel de régimen abierto.

-No era un ambiente agresivo

porque estábamos con presos de tercer grado

que tenían trabajos

y estaban fuera ocho o diez horas y volvían a dormir a la cárcel.

Pero, de todas formas, hay una cosa dura ahí

y eso se te junta con tantas horas de trabajo

y con que estás en el mes de agosto

y es duro,

pero a la vez muy satisfactorio para el trabajo.

-A mí me pasaba una cosa graciosa.

Cuando presenté la peli,

había gente que esperaba el expreso de medianoche

y me decían: "Es que las cárceles no son así".

Y yo lo tenía muy fácil y decía:

¿Tú en qué cárcel has estado?

Era una cárcel de tránsito y, entonces, no era un penal.

En los penales ya estás condenado y la vida es mucho más dura.

Por otra parte, es la cárcel de mi familia.

Mi padre estuvo preso en esta cárcel después de la guerra.

Cuando nos meten en la cárcel, nos llevan ahí.

La tenemos ahí a mano y ya la conocemos.

Vamos a hablar de la película que vamos a ver:

"La ciudad perdida".

De Rafael Torrecilla y de Margarita Alexandre

y estrenada en 1955.

En primer lugar, vamos a hablar de esta figura del cine

y de esta pionera.

¿Quién fue Margarita Alexandre?

Margarita Alexandre fue, junto con Ana Mariscal,

la primera mujer en dirigir películas

durante la dictadura franquista.

Es cierto

que en décadas anteriores al franquismo

había habido otras como Rosario Pi o Helena Cortesina.

Se inicia como actriz en el oficio del cine,

también es guionista, productora

y, bueno, prácticamente, toca todos los palos.

Bueno, en concreto, en España codirigió tres películas

con Rafael María Torrecilla:

"Cristo", que es del año 53,

"La ciudad perdida",

que se produjo en el 54 y se estrena en el 55,

y "La gata".

-"La primera película española en color y cinemascopio

y se titula 'La gata'.

El guion es de César Ardavín

y la dirección de Margarita Alexandre

y Rafael Torrecilla."

-Fue una directora

que se interesó por todo tipo de géneros.

"La gata" es un drama rural

ambientado en las marismas de Andalucía

que se emitió aquí efectivamente

y que tiene muchos elementos

que por estar rodada en cinemascopio

nos remite al wéstern directamente aunque sea ambientada en España.

"La ciudad perdida" se puede asociar al "noir"

y "Cristo" es un documental de arte.

Es una directora que se atrevió con todo

y justo en el año 59

ella y Rafael María Torrecilla se fueron a Cuba

porque Margarita estaba casada en ese momento.

-Íbamos a México

porque en este país no había divorcio

y yo estaba ya con otra persona.

En esto, la prensa, Cuba, la revolución cubana...

"Oye, pues vamos una semanita

y en lugar de esperar aquí, esperamos en Cuba".

Nos visaron, llegamos a Cuba y nos quedamos en Cuba.

-Allí fue la mujer que codirigió la primera película

después de la revolución

que se titulaba de manera simbólica "La vida comienza ahora"

y después estuvo trabajando durante varios años

en el ICAIC,

en el Instituto Cubano de las Artes Cinematográficas,

con una serie de directores

y de manera muy importante con Tomás Gutiérrez Alea

al que, prácticamente, le inició en el oficio del cine.

Y ese tándem de Rafael y Margarita cómo funcionaba cuando rodaban.

¿Cómo se distribuían el trabajo? ¿Qué aportaba cada uno?

Margarita siempre decía que hacían las películas al alimón.

Eran muy de compartirlo todo.

Pero sí que es cierto

que a Margarita le gustaba mucho la dirección de actores

y se sentía muy cómoda en el montaje,

mientras que a Rafael Torrecilla le interesaba más la parte técnica

y lo que era la fotografía,

la parte artística durante el rodaje,

y también la parte de producción ejecutiva.

¿Conocíais la película o la habéis descubierto ahora?

Yo no la conocía, pero me ha gustado muchísimo.

Deja muy clara también cuál es esa situación

de no solamente opresión social y política

que había en toda la sociedad,

sino, en particular, en la mujer,

porque el personaje es tan constreñido

y absolutamente tan comedido...

Pero hay una escena gloriosa.

Y es que ella se supone que es rica,

pero, de repente, va a la policía el mayordomo

y dicen: "¿Tiene dinero?" y dice: "No".

-La señora no acostumbra a llevar dinero.

Yo soy el encargado de pagar los gastos de la señora.

-Te das cuenta

de que las dificultades que tuvo que tener en España

fueron tremendas,

porque no solamente eran de carácter social y político

por la dictadura.

Eran de carácter jurídico.

En este contexto de tanta opresión hacia la mujer

desde todos los puntos de vista,

¿cómo pudo dirigir esta película? Es una maravilla.

-No te pienso matar.

Aunque he matado muchas veces.

Siéntate y pierde ese miedo, mujer.

-Yo no conocía tampoco la película.

No la había visto y me ha encantado verla

porque me ha gustado mucho

y me ha parecido un descubrimiento esta mujer.

Yo tengo una ignorancia tremenda en todos los campos,

y en este también,

pero sé que hay trabajos.

Sonia ha hecho uno.

Hay un documental

y tengo mucho interés por conocer más cosas de ella.

Pero me parecía muy interesante como película.

Elegir el género ya me parece estupendo.

No sé si Mariné es el director de foto.

-Es Renato del Frate porque era coproducción italiana.

-Ah, porque es preciosa de luz, de planificación...

Me parece muy muy buena de puesta en escena.

Pero luego me parece muy interesante cómo sortean...

La historia que están contando.

Cómo ella acomete "el malo es el rojo",

"el malo es el comunista",

pero el ser capaz de plantear

que la protagonista se puede enamorar del diablo

y que el diablo no es tan diablo, sino que está buenísimo.

Me parece muy atrevido, muy avanzado

y muy interesante para plantearlo en ese momento.

Esa historia de amor

fue el gran problema para la censura.

Bueno, básicamente,

la versión española fue censurada salvajemente

porque los censores pusieron objeciones

al hecho de que una señora bien, de la alta sociedad franquista,

decían los censores, "le diese el tú a un rojo"

y que ese rojo pudiera estar resultando simpático

de cara al espectador.

Un poco en la línea de lo que dice Azucena

que estuviera encarnado por un actor como Fausto Tozzi

que era un galán.

-Haga lo que haga no te muevas.

-Esto es muy llamativo

porque no fueron los censores tan directamente a penalizar

el hecho de que apareciese un republicano.

De hecho, el personaje de Tozzi aparece vestido de miliciano

e incluso llega a decir que militó en el partido comunista

en un "flashback" en que está hablando con su padre.

Esto los censores lo apuntaron

y dijeron que no podía resultar simpático.

Pero lo que de verdad les molestó

fue esa historia de amor que apelaba a los afectos,

que apelaba a las emociones

entre Fausto Tozzi y el personaje de Cosetta Greco

que encarnaba a esta señora de la alta sociedad.

Como estaba rodada en origen en italiano,

los actores eran italianos.

Luego, la película estaba doblada al español.

Los censores les obligaron a hacer un nuevo doblaje

en el que se trataran con mayor distancia.

Y, también, de manera importante,

ella no podía ofrecerle un refugio a este personaje

para que escapara de la policía.

Es algo que estaba en el guion,

que está en la novela de Mercedes Formica,

de la que está adaptada la película,

y que en la versión italiana sí que se mantuvo.

-Con los diálogos que le quieras poner

la actitud que tiene ella y la actitud que tiene él

cuenta muchísimo.

No me quiero extender mucho más hablando de la película,

pero sí que me gustaría

que ya que has citado a Mercedes Formica

que es la autora de la novela en que está basada la película...

¿Quién fue? ¿Qué supuso? ¿Era falangista ella?

Mercedes Formica es un personaje interesantísimo.

Fue la primera delegada del SEU

y fue también militante de la sección femenina de Falange,

una escritora que publicó varias novelas,

pero que también era jurista.

Y es relativamente conocida

en la historia de la defensa

de los derechos de la mujer en España

porque, a principios de los 50, publicó un artículo

que se llama "Domicilio conyugal"

en el que defendía

que cuando un matrimonio se separaba el divorcio estaba prohibido,

pero cuando había una separación,

siempre, la casa y los hijos se los quedaba el marido.

Y ella empezó a reivindicar que el domicilio,

lo que se llamaba la casa de familia,

se llamase domicilio conyugal

para marcar que podía ser tanto del hombre como de la mujer.

Y Mercedes Formica,

dentro de la sección femenina de Falange,

fue una de las que empezaron a ser, de manera muy temprana,

disidentes con el franquismo.

En ese sentido,

es interesante el discurso que plantea la película

porque tanto en la novela como en la película

está la idea de una reconciliación.

En esos años había ya muchas películas

que empezaban a hablar de lo ocurrido en la Guerra Civil

y de la necesidad de reintegrar la figura de los vencidos,

pero siempre había una perspectiva moral

sobre esa reintegración.

Siempre tenía que ser con una especie de confesión

o de arrepentimiento.

Y, en cambio, aquí se hablaba de reconciliación

por esa visión que tenía Mercedes Formica

que era más conciliadora.

Hablemos del festival internacional Cine por Mujeres

que comienza el día 25.

Y finaliza el día 31 de marzo.

Traemos 40 películas dirigidas por mujeres,

casi todas premiadas en festivales internacionales

y que tiene difícil distribución en España.

En total tenemos 13 sedes en el centro de Madrid,

vamos a tener Madrid invadido,

y queremos mostrar que estamos en todos lados

y podemos llegar a todas partes.

Queremos ser un modelo de conducta para las jóvenes.

Gracias por esa iniciativa tan extraordinaria.

Gracias.

Azucena, ¿próximos proyectos?

Estoy preparando un documental sobre Almudena Grandes

que es una novelista a la que admiro profundamente

y tengo la suerte de quererla mucho porque es amiga,

y estoy preparando un piloto para una serie.

Una coproducción con España y Argentina.

Iba a decir que para esta casa.

Se lo presentaremos y ojalá les parezca bien.

Pero estoy en eso, sí.

Sonia, ¿qué tienes en el horizonte?

¿Quieres seguir investigando sobre otras mujeres cineastas?

No sé si en esa vía. Sí, efectivamente.

Ahora mismo, estoy con un proyecto

que, personalmente, me parece fascinante

sobre las mujeres que estudiaron dirección

en la Escuela Oficial de Cinematografía.

Se abrió en el año 47

y prácticamente duró hasta el final de la dictadura.

Y, bueno, estoy con eso.

Pues qué interesante, ¿no?

Cuántas ventanas abiertas

que nos llevan a ese cine también hecho por mujeres.

Gracias.

Un placer haberos tenido a las tres

y celebrar el Día de la Mujer.

Gracias. Lo celebraremos.

Ha llegado el momento

de disfrutar de "La ciudad perdida",

una película de la que solo existe una copia

que tiene algunos problemas y deficiencias técnicas.

Pero aun así, en "Historia de nuestro cine",

nos parece interesante recuperar este drama

dirigido en 1955 por Margarita Alexandre

y Rafael María Torrecilla.

Que lo disfrutéis.

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  • Coloquio: Cine por mujeres

Historia de nuestro cine - Coloquio: Cine por mujeres

08 mar 2019

Elena S. Sánchez, Azucena Rodríguez, Sonia García y Carlota Álvarez, charlan sobre las películas, dirigidas por mujeres, que emitimos hoy: "Entre rojas" (1995) y "La ciudad perdida" (1955).

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