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Historia de nuestro cine - Coloquio: Aventuras - ver ahora
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(Música)

Buenas noches y bienvenidos.

En unas semanas, "Historia de nuestro cine"

emitirá su película número 400.

Durante este tiempo hemos abordado prácticamente todos los géneros

y tocaba hablar de cine de aventuras,

de aquellas historias donde predominan

la acción y el combate, y donde el riesgo,

el misterio y las traiciones suelen ir de la mano.

Vamos a echar un vistazo rápido a los cinco títulos de la semana

y enseguida os presento a los invitados

que me acompañan esta noche.

Nuestra misión es la conquista del trono.

-Para trabajar con nosotros hay que estar dispuesto a todo.

Asesinatos, robos, chantaje.

-Muchachos, remad fuerte.

¡Fuego!

Todavía cree en buenos y malos.

Ánimo, Santi.

Queda aún piratas vivos en al isla.

Chao, Tony.

¡Viva!

(Música)

No me dejes nunca.

Te lo mereces.

Serán felices entre los hombres.

Para comentar las cinco películas de esta semana

me acompañan dos de sus creadores.

Carlos Saura dirigió en 1988 "El Dorado".

La película que vimos ayer. ¿Qué tal? Bienvenido una vez más.

Bien hallada. Un placer tenerte con nosotros.

En 1992, Pedro Olea adaptó al cine "El maestro de esgrima".

La novela de Arturo Pérez Reverte. Película que veremos esta noche.

¿Qué tal? Bienvenido. Muy bien.

Hacía mucho tiempo que no venías por aquí.

Porque no me llamáis. Sí, te llamamos.

También nos acompaña el director Antonio Hernández.

Le conocéis por títulos como "La ciudad sin límites",

o la serie de "Los Borgia".

Le hemos llamado porque hace cinco años

llevó al cine las aventuras de unos héroes

más legendarios del cómic.

"El capitán trueno" y "El santo grial". Bienvenido, Antonio.

Muy buenas. Encantado de estar aquí.

Igualmente.

Cerrando este cuarteto está nuestro compañero Jordi Costa.

¿Qué tal, Jordi? Muy bien.

¿Cuáles son esos ingredientes que no deben faltar

en una película de aventuras?

Yo creo que tú lo has definido antes de empezar.

El cine de aventuras en principio venía definido

como un viaje, en general.

Un viaje a través del terreno desconocido en el que el bien

y el mal se enfrentan de alguna manera.

Que luego esté sazonado con determinados ingredientes.

Ha hecho que el cine tenga esa variedad de cine de aventuras

que ha tenido.

Lamentablemente creo que ahora, gracias al cine americano último,

la aventura se está quedando sobre una línea trazada

entre el bien y el mal y un superhéroe

que tiene que salvar a la humanidad.

El héroe, el villano.

¿Qué elementos no pueden faltar?

A mí me gusta siempre referirme a un gran experto

en literatura popular y cultura popular

que era Salvador Vázquez de Parga, que escribió mucho sobre la aventura.

Decía, tiene un libro que se llama "Héroes de la aventura",

que es precioso.

Como género literario, la aventura no se puede definir.

Efectivamente, como estamos viendo aquí,

que a veces se puede mezclar con la ficción histórica,

con el thriller, con el western, y con la ciencia ficción.

La aventura en sí es como una especie de concepto o sensación

que tiene que ver con el descubrimiento de lo desconocido.

El descubrimiento de lo otro.

Hay una frase muy bonita de Vázquez de Parga en ese libro.

"La aventura empieza cuando termina el mito".

Insistía en que la aventura puede contener lo prodigioso,

pero no le inverosímil. Tiene que ser algo verosímil.

Mucha gente dice que el objetivo del cine es entretener.

A mí me gusta creer que es emocionar,

pero bueno, entretener, en definitiva.

El cine de aventuras parece que sí va ligado a esto.

Parece que requiere de un ritmo, que sucedan muchas cosas.

El cine, en principio, está hecho para que se vea.

Que haya personas que se interesen por lo que estás presentando.

Pero no necesariamente tiene que ser una cosa

divertida o estimulante. Puede ser muchas cosas, ¿no?

Depende. Depende de cómo se haga la cocina.

Tú sabes que el cine está lleno de trucos,

y hay quien utiliza los trucos más que otros.

Partiendo de la base de que todos los que hacemos cine

somos conscientes de que todo es mentira,

todo es un juego maravilloso.

Nos estamos colocando una serie de peones,

una serie de elementos que funcionan de alguna manera

porque tenemos una historia o no tenemos una historia.

En ese sentido creo que hay que entender

que la propia aventura es hacer una película.

No solamente hacer "El dorado".

Hacer una película es una aventura,

por lo menos tal y como yo lo concibo.

Porque no sé muy bien cómo va a terminar.

Hay directores que saben muy bien lo que van a hacer.

Desde el principio lo tienen todo muy bien estudiado,

muy elaborado en Estados Unidos.

Todo dibujado, pintado.

Tardan años en hacer estas grandes películas.

Todo está minuciosamente hecho.

Prácticamente no cambian casi nada. Muy pocas cosas.

Yo, tal como trabajo yo, no sé mis compañeros,

yo improviso muchísimo, ¿no?

No sé muy bien lo que voy a hacer mañana.

¿Cómo lo vive Pedro Olea?

El cine es una aventura en sí.

Decía Orson Welles que el cine es el mejor tren eléctrico

que te pueden regalar.

Y jugar bien y que la gente se divierta o se entretenga.

Pero si hay un género que es género de aventuras.

Como hay un western y hay...

Yo la veo con mezcla de géneros.

Concretamente, "El maestro de esgrima"

también tiene mezclados todos estos géneros.

También puede ser considerado película de aventuras

porque es un género que admite bastantes.

Se habla incluso de cine de aventura interior, con que fíjate.

Vamos a comenzar hablando de la película del lunes.

Arturo Ruiz Castillo.

Dirigía en 1947 "Las inquietudes de Shanti Andía".

Esa adaptación de la obra de Pío Baroja.

Asistimos en Madrid al estreno de la película titulada

"Las inquietudes de Shanti Andía".

Dirigido por Ruiz Castillo y extraído de la novela

del mismo título original del famoso escritor don Pío Baroja.

Descollantes personalidades y estrellas del cine nacional

figuran como espectadores en este acontecimiento cinematográfico.

-Santiago de Andía Aguirre.

-¿De dónde eres?

-Soy vasco, de un pueblo del cantábrico.

-¿Qué tienes, qué estás triste?

-Penas, como todo el mundo.

No sé si conocíais la película,

si la habéis descubierto esta semana.

¿Qué impresiones habéis tenido? Yo la he descubierto.

¿Qué te ha parecido?

Aventura marítima.

Al llegar yo comentaba que para mí ha sido

un viaje iniciático.

Quizá en recuperar la memoria.

Tenía la sensación de que el cine lo habíamos hecho siempre.

Cuando yo era pequeño lo hacían para verlo una vez.

No he sido una persona que revisite películas.

Tengo grandes pasiones y no los he vuelto a ver,

salvo excepciones.

Esto ha sido una provocación tan rara y tan curiosa

como meterme un chute de historia.

Ha sido fascinante viajar a ese mundo de Pío Baroja.

Ver los planos, la iluminación, el concepto de los decorados.

El ritmo de los diálogos.

Todo era tan diferente...

Hay algo tan expresionista...

En sí mismo, la aventura que significa para este hombre

ese viaje en las pautas de diálogo, movimientos de cámara,

y escenografía que hay, la aventura ha sido mía.

Yo pensaba hacer mi primera película importante,

y, me gusta Baroja y he leído mucho a Baroja,

me parece un escritor extraordinario. Injustamente no es Premio Nobel.

Adapté "Las inquietudes de Shanti Andía",

La cual consulté con él. Hice una adaptación.

Me leí 34 novelas de él.

Era copiar un poco el estilo de sus diálogos.

Yo se lo llevaba a corregir a don Pío.

Y me decía: "Está muy bien esto".

Yo escribía cosas que estaban muy bien.

Era muy simpático.

El misterio está muy presente en la "Ópera prima".

Fue la primera película de Ruiz Castillo.

Lo que me parece singular también de la película y la historia

es que, básicamente la aventura está en esta figura

del tío inquietante que podría haber sido un pirata

y luego sabemos que hay un drama personal.

Shanti Andía me parece bastante heterodoxo

porque tiene más bien la atracción del hogar

que de la lejanía.

Y esa figura de Pío figura el peligro,

la aventura y una cierta ambigüedad moral.

Hay veces que tendemos a pensar que la aventura es un género

de arquetipos, blancos y negros, pero muchas veces

lo que define al protagonista de la aventura

es esa ambigüedad.

A veces una cierta relación de rechazo

a los roles sociales aceptados.

Es una película que la he descubierto aquí.

Me ha gustado mucho por su plasticidad

y porque, realmente, cuando aparecen esos flashback,

ese viaje marítimo en el barco de la trata de esclavos

que está rodado con unos... una simplicidad muy eficaz.

No tiene nada que ver con la estética hiperrealista.

Pero sí me evocaba algo de esta especie de vocación

de la aventura que se podía encontrar en los tebeos de la época.

En los famosos cuadernos de aventura.

Pío Baroja ha escrito novelas de aventura.

Tiene varias novelas de aventura.

Es curioso que se han adaptado muy pocas al cine.

En general, Baroja ha sido muy descuidado por el cine.

Se ha hecho "La busca", pero no muchas cosas más.

-Yo quise hacer un remake de esta, de Shanti Andía.

En la época en que La 2 llevaba la serie "Cuentos y leyendas"

estábamos casi todo el cine español ahí metidos.

Carlos no, porque hacía largometrajes por su cuenta.

Entonces yo le propuse que me gustaría hacer Shanti Andía.

Él me dijo que quería hacerla él.

Años después le hablé de otra novela de su tío.

Me dijo que quería hacerla él.

con lo cual, desistí de adaptar a Baroja, claro.

Parte de la culpa la tienen quienes no dejaban hacerla.

Tú que eres un buen adaptador de novelas,

¿qué te parece esta adaptación? A mí me gustó.

Era difícil, pero interesante.

¿Es fiel a la original? Bastante.

Yo había leído la novela.

Vi la película entonces, antes de hacer el remake.

Sí que me gustó.

Siempre me había apetecido hacer una de barcos.

Durante esa década de los 40, desde el 47,

¿algunas películas de aventuras que destacar?

¿Era habitual el cine de aventuras en España?

No era habitual, pero estaba presente.

Películas como "Las aventuras de don Juan de Mairena",

"Las aventuras del capitán Guido" de Jacinto Godoy.

"El correo del rey".

Eran películas que, de alguna manera,

bueno, algunas de ellas, como "Las aventuras del capitán Guido",

se atrevían un poco a fantasear, ubicando la acción en países

imaginarios. En territorios imaginarios y exóticos.

Pero creo que había una cierta tendencia de intentar buscar

un arquetipo de héroe español y ejemplar.

Hemos hablado de su protagonista. Jorge Mistral.

También había protagonizado otras películas de aventuras.

No sé cómo le veis.

He escuchado una vez el Errol Flynn español.

Muy guapo, muy guapo.

Era un hombre mítico.

Jorge Mistral era como Valentino.

-Y con Bardem trabajó en "La venganza".

-Y era buen actor.

Es un personaje muy difícil. Muy raro.

Muy pasivo, dentro de lo que cabe.

Está impecable. Sí, sí.

En los 40 sí que se hacía cine de bandoleros.

Tú en el 64, creo, tienes "Llanto por un bandido".

No sé si lo podemos denominar un género,

pero es algo muy autóctono. De nuestro cine.

Es otra manera de aventura.

Yo no podía hacer otra cosa.

Después de que me cortaron "Los golfos",

la censura...

Veía la imposibilidad de ejercer en España.

Estuve a punto de marcharme afuera.

Surgió la posibilidad de qué podíamos hacer.

Se nos ocurrió "Llanto por un bandido"

como última posibilidad.

Esa película fue dura porque no había dinero para hacerla.

Se hizo en Andalucía, Córdoba, con 50° de temperatura.

En Italia la destrozaron. Era una coproducción.

Justo, después de eso, decidí hacer todas mis películas

controladas por mí.

La siguiente película fue "La caza".

La hice en los mismos decorados que había rodado

"Llanto por un bandido".

Una película de venganza, una película pequeña

pero controlada por mí, siguiendo un orden riguroso

desde el guión, todo lo contrario de "Llanto por un bandido".

Estambul. ¿Has visto algo tan bonito?

¿Por qué me ha traído usted aquí?

Aquí uno se siente por encima de todo.

Alejado del mundo.

Es un lugar ideal para amar.

Y para matar.

Vamos a hablar de la película que vimos el martes.

Película dirigida por Antonio Isasi-Isasmendi en 1965.

La estrenó. Es "Estambul 65".

Es una película que sí que tiene ese aire de las películas de James Bond.

Sí que lo tiene. Y sigue estando muy bien.

Yo la he vuelto a ver...

No esta semana, porque la vi en la filmoteca.

Estaba el director en un homenaje que le hicieron.

La película ha sido estupenda. Estaba muy bien rodada.

Se nota que era montador porque de ritmo está genial.

El reparto... Es una película...

Como las de James Bond.

-Cuando estaba montando siempre soñé que un día podría dirigir.

Entonces... Me compré una cámara con el dinero que gané.

Empecé a rodar documentales.

Esos fueron mis primeros pasos como director.

Después pensé que si hacía documentales

podría hacer una película larga.

Así fue como salí al campo de la dirección.

Eso siempre lo destacamos mucho.

Había un montador genial detrás.

No hay muchos movimientos de cámara, no hay zooms,

pero, sin embargo, tiene un ritmo frenético con planos fijos.

De hecho, se tuviera que personalizar en un nombre publicitario

esta semana, diría que es Antonio Isasi-Isasmendi.

De esto que tú estás diciéndote en lo que consiste

el cine de aventuras, yo recuerdo que, de jovencito,

cuando no había rodado ni mi primer corto,

representaba para mí una osadía con un descaro brutal

de jugar a otro cine.

No ya la preocupación de ciertos cines intelectuales de autor y demás.

Que nacerían de la mano de Carlos y de otras personas

a los que los demás les debemos mucho.

Pero Isasi era un tipo que se la jugaba.

Hay un plano en la película, aparte de que no para,

como las películas de James Bond, con los mismos parámetros.

Ya había cuatro películas de James Bond producidas.

Producidas en el año 61.

Es el cuadro a través del que observan

la sala de juegos ilegal que tienen.

La osadía de que no hay truco, ni siquiera.

Corta el plano y a través del cuadro están mirando.

Esto elevado hasta la potencia que le dejaba su imaginación,

sus trucos.

Toda la película es un truco constante.

Me parece cine de aventuras puro.

-Luego "Las Vegas, 500 millones". También era estupenda.

-El perro.

-Era cine de aventuras.

Aparte de una persona entrañable, estupenda, y un buen amigo,

era un gran director de cine.

-Es, es.

-Es un hombre muy agradable, muy educado.

Esas películas que nombráis estaban muy bien.

Un nivel internacional que en España no existía.

La intención era mantener ese nivel, ¿verdad?

-Tenías esas estrellas internacionales.

-Klaus Kinski anda por ahí también. -También.

-En "Estambul 65", por ejemplo,

Columbia me invitó a los estrenos en el mundo.

Salí hacia Portugal y volví por Italia.

Di la vuelta al mundo.

Estuve en Bangkok, en Japón, en Tokio,

en todas partes. En Hawái...

Fue una película muy sorprendente para la gente.

Fue una película que dio un rendimiento

a todo el mundo muy grande.

-A mí el cine de Isasi me vuelve loco.

Me encanta y me gusta mucho esa energía que se consigue

a través del montaje, el constante sentido del humor,

gags recurrentes como el saludo del chao, Tony...

que le dicen todas las chicas que se cruzan con él.

-¿Dónde estaba usted la noche del 5 de julio?

-El cinco de... -Chao, Tony.

-¿Pero qué está usted haciendo aquí? Váyase.

El cine general requiere de dinero.

Yo no sé si el cine de aventuras,

por la necesidad de recurrir a esa acción, a ese ritmo,

requiere de mayor presupuesto.

Si vamos al extremo que estamos manejando,

que es como se dividían antes las enciclopedias

que tenemos todos de jovencitos, que ponía "Historia del cine.

Cine bélico, western, aventura, etc".

Es verdad que el cine de aventuras precisa más dinero

porque es todo mucho más externo.

Quiero decir que hay otro cine que interioriza,

que juega con los sentimientos.

Lo que juega es con la acción. Con el tiempo, con la figuración.

Con las escenas de acción.

Como bien sabemos, el cine es muy caro.

En general todo.

La película más pequeña también es muy cara.

Mi última película, "Matar el tiempo",

de esta casa también, es una película de aventuras.

En una casa entera. Es un thriller.

¿Por qué la hicimos con otro guión?

Porque cada vez que escribes una palabra,

esa palabra cuesta un dinero. Está adjudicado ahí.

Siempre digo que a veces mueve mucho más

el corazón del espectador una lágrima que un desembarco.

El desembarco es carísimo.

En esta película hay de todo. No se priva.

Hay tren, helicóptero.

Una excavadora volcando coches. Explosiones.

Hay aeropuerto. Explosión del avión.

Lo tiene todo. No se paró en nada.

No sé quién produjo esto.

-Además una escena explosiva.

No hay tiempos muertos en la película.

Hay una invención constante.

Luego me encanta cuando acaban todos los créditos

ver que está rodada en Estambul, pero también en Garraf.

Las sensaciones que contiene esta película,

las emociones que genera, es lo que lleva

a una infancia basada en cines de barrio de sesión doble.

Para mí es un poco la quinta esencia de lo que esperabas.

-Yo... Un poquito antes que él,

recuerdo, no se me olvidará, y lo sigo manteniendo en mi alma,

que el cine, yo que soy de un pueblo de Salamanca,

que se llamaba Peñaranda de Bracamonte,

el cine era la gran aventura de nuestra vida.

Sentarnos en aquella butaca que luego iba a ilustrar

durante el resto de la semana nuestras aventuras de niño jugando.

Las películas eran una barbaridad.

Había algo tedioso, oscuro en aquella España, en aquella época.

Que la vida no era muy bonita ni divertida.

El cine la hacía espléndida y te hacía viajar y soñar.

Ver una película que era española, aquello era una maravilla.

-Estamos en el Nautilus, y ese hombre es el capitán Nemo.

-Todo eso es exacto.

Vamos a hablar ya de la película del miércoles.

Dirigida por Juan Antonio Bardem. Estrenada en 1973.

"La isla misteriosa" y "El capitán Nemo".

Está basada en la célebre novela de Julio Verne.

Julio Verne era un escritor de aventuras maravilloso.

Yo creo que es muy difícil adaptar a Julio Verne.

-Muy difícil porque era imaginativo.

-Volvemos al dinero.

Hace falta mucho dinero para hacer esas escafandras

y esas imágenes submarinas y el Nautilus.

A mí me parece una película muy osada, ¿eh?

Es un lujo.

Es casi como proponerte hacer "El capitán trueno".

-Me ilusionó mucho, lo digo sinceramente.

Hacer "La isla misteriosa" como un libro de mi niñez

o en plena adolescencia.

Me he visto muy a gusto.

Pero las cosas se estropean

porque creo que es una producción barata...

Cuatro personas en una isla desierta...

No da para mucho.

Yo quería hacer una película de ciencia ficción del siglo XIX,

reproduciendo esas ilustraciones maravillosas de "La isla misteriosa".

Al final rodamos más de lo debido.

Además surgió para una serie de televisión.

Luego se decidió hacer la película.

Sí, fue una coproducción.

También tuvo una trayectoria bastante azarosa.

En un momento dado se terminó el dinero para la película.

Uno de los productores quería rodar

unas escenas adicionales que Bardem no aceptaba.

Luego también tuvo una contrariedad con esa película

cuando vio que al estrenarse en el mercado francés

aparecía como codirigida por un director francés

que no había participado.

Todo esto enrareció bastante el proceso.

Pero es curioso con el cine basado en Julio Verne,

los "verneanos", los estrictos...

Suelen apreciar las películas por su mayor grado.

Por el mayor grado de fidelidad que tengan.

En este caso, la película de Bardem

sale bien parada en esos círculos, ¿no?

Es una película muy fiel a su base literaria.

Incluso el diseño que aparece en el Nautilus.

De pequeño me encantaban las indumentarias de los submarinistas.

Me encantaría haber tenido eso como disfraz.

Luego, Julio Verne hacía una cosa muy curiosa

que era hacer referencias cruzadas a sus obras.

Aparece el personaje que sale de los hijos del capitán.

A pesar de que hay un desfase entre la cronología

de las dos novelas.

Luego Bardem toma ese testigo.

Introduce un guiño a una escena que me parece preciosa.

"El castillo de los Cárpatos"

cuando vemos a "El capitán Nemo" viendo esta especie de precine.

En "El castillo de los Cárpatos"

Julio Verne inventó un cine antes del cine.

-Estaba Rafa Bardem.

-Trabajó mi hijo Rafael, que tendría 11 años.

Han pasado tantos meses, que el niño del primer fotograma

al último de las cinco horas...

Estaba sentado y los demás de pie.

Volver a "La isla misteriosa" y "El capitán Nemo",

¿cómo ha sido? ¿Qué te ha parecido?

¿Cómo aguantas esos 43 años desde su estreno?

Yo creo que no se pueden analizar

desde un punto de vista contemporáneo.

Ahora que se hace cine con un iPhone,

comparar aquello y ver cómo era la isla,

ver cómo eran las imágenes submarinas, etc...

que también hemos visto en películas de esta semana, ¿no?

La resolución técnica de todo aquello creo que hay que verla con el cariño

que te da el estudio histórico.

-Perdona que no esté del todo de acuerdo.

Cuando la revolución digital ha hecho que sea posible

toda la imagen con un grado de hiperrealismo total,

un arranque como el que tiene esta película, con ese viaje en globo,

que requiere que deposites la confianza en ese imaginario.

Yo no me lo miro con condescendencia.

"Mira, pobres, cómo tenían que rodar esto".

Sino que me encanta, me encanta que me hagan creer...

-No es que estemos en desacuerdo, al revés.

Yo digo que no lo puedes juzgar desde aquí.

No puedes ver un globo colgado de un estudio

con un croma detrás muy mal hecho y juzgarlo.

Ahora todo está lleno de cromas y todo se hace bien.

-Creo que desde aquí no se puede juzgar, hay que volver allí y verlo,

analizarlo con la simpatía, con la erudición, incluso,

de que aquello se hacía de otra manera. Se rodaba de otra manera.

Desde aquí se veía una imagen mala y una escena mal rodada.

Eso como juicio no sirve. -Quisiera aclarar una cosa.

Hay películas maravillosas que se mantienen en el tiempo.

Otras que no.

No es tanto la técnica.

Películas que parecen mal rodadas, que están desangeladas.

Algunas películas de Buñuel. Algunas, luego ya no.

Es un estupendo técnico.

Por ejemplo, "Tierra sin pan" en el documental.

O películas, alguna rusa, que han quedado...

Pero no siempre es igual.

Hay películas que han envejecido muchísimo.

El cine que se hace hoy a mí me parece que es peligroso.

El cine de acción es un cine con la cámara en la mano

para que parezca todo real.

Hay un maniqueísmo...

Quiero decirte que no.

Antes el cine era más perturbador en algún momento.

También depende de las películas. Hay directores maravillosos.

"Historia de nuestro cine" nació con esa vocación.

Ofrecer a las nuevas generaciones el cine que se viene haciendo

desde los años 30.

Efectivamente, hay películas que resisten mejor el paso del tiempo.

Se contextualizan,

se ve en qué momento se produjeron, con qué medios se contaba.

Eso es lo que tratamos de hacer en el programa.

Os prometo...

que en esta expedición de conquista

y poblamiento,

llenaremos nuestras manos con el oro de El Dorado.

-¡A por El Dorado! (TODOS) ¡A por El Dorado!

Vamos a hablar de "El Dorado", película estrenada en 1988.

Carlos, te he oído decir que has sido un privilegiado

porque has hecho la película que querías hacer.

Quizá en esos principios que nos comentabas antes,

en los inicios con la censura. Pero una vez pasada...

He tenido esa sensación casi siempre;

en un tanto por ciento muy elevado.

He sido muy resistente a aceptar presiones de fuera.

Incluso cuando he trabajado con Querejeta,

todo el mundo se sorprende y dicen: "Él ha intervenido en tus guiones".

Jamás intervino en mis películas. No lo hubiera dejado tampoco.

Era mi amigo, lo quería mucho.

He tenido enfrentamientos con productores.

Pero en el fondo estoy satisfecho, en la medida en que lo bueno,

lo malo o lo regular que he hecho me corresponde,

soy el culpable de todo. "El Dorado".

¿Cómo surge la idea de abordar esta superproducción?

Una producción muy ambiciosa en todos los sentidos.

Es un tema precioso. Es un tema que, de alguna manera,

explica toda la historia de España.

Lo que podía ser una aventura en América,

pero sin estas grandes palabras de: "Hemos conquistado América;

somos los mejores; en el imperio no se pone el sol".

Todas esas cosas, ¿no?

Es una historia terrible de un intento de llegar

cada vez más lejos en un río interminable

que sería el Amazonas. Y que nunca se termina.

Una historia terrible. Es un final

que no hay final, no hay final ninguno.

La historia se entiende, pero tienes que estar en la época.

Por ejemplo ahora, quizá diplomáticamente,

si tienes una controversia, a lo mejor se dispersa

o se divide. Entonces es que se me acaba.

La muerte era una cosa como normal.

El enemigo era quien estaba a tu lado.

Entonces, esa historia tremenda se va acelerando.

Esa especie de aceleramiento terrible de la aventura,

al mismo tiempo que la aventura entraña crueldad

y resistencia, poder; a ver quién manda,

hasta dónde podemos llegar. Es una historia tremenda.

Hasta el final, ¿eh?

Y así es cómo refleja esta conquista,

como una operación cruel y absolutamente desorbitada.

Tremendo todo lo que sucede a lo largo de la película.

Me gusta mucho la película de Carlos.

Sí, es cine de aventuras, evidentemente.

Es una película histórica terrible

y muy bien hecha.

Incómoda de rodar, supongo.

-Luego lo cuento, tremenda. Pero al mismo tiempo fascinante.

Muchos meses, con la lluvia. El barco que teníamos

llegó una tormenta y desapareció. En fin, todo eso, realmente,

está dentro de la película, es casi verdad.

Fue una cosa muy fascinante. -La aventura de rodar;

en esta, sobre todo, vaya aventura. -Era más la aventura personal

que la aventura de El Dorado. -Sí.

Un personaje, el de Lope de Aguirre,

que ya le había interesado a Herzog;

también ahora a Agustín Díaz Yanes en su película "Oro",

que ha terminado de rodar y se estrenará el próximo año,

vuelve sobre este personaje.

Es un personaje inagotable

con ese componente de monstruosidad y de locura.

Luego, de la película "El Dorado" hay una cosa que me gusta mucho

que es la idea de ese objetivo siempre postergado,

El Dorado que nunca se llega y que puede no existir.

También en esto que decíamos al principio,

la aventura como viaje, como un enfrentamiento

con la otredad y lo desconocido. Aquí, aparte de las luchas de poder,

es cómo ese entorno amazónico es lo que acaba

desintegrando a los personajes y sumergiéndolos en esa crueldad,

esa violencia y esa locura.

Los dos Aguirre cinematográficos que hemos visto,

Klaus Kinski y Omero Antonutti, no pueden ser más distintos.

Omero Antonutti es un actor mucho más introspectivo

y toda esa turbulencia la matiza mucho más.

Y Klaus Kinski era eso, puro desvarío extrovertido.

Viejo.

Muy burro, con varias caras.

Y lo que me gustaba a mí

que sale en este personaje

era lo que le pasaba a este hombre en el interior.

Siempre vi El Dorado y la historia de Aguirre

como esa nave espacial que va en busca de una nueva galaxia,

un nuevo mundo. Y creo que las dos películas

tienen algo en común, que Carlos ha dicho.

Es muy fascinante imaginar, no desde nuestro punto de vista

que hemos ido alguna vez a Latinoamérica por alguna razón

o lo hemos visto en la tele, que viajar al más allá

del fin del mundo a ver qué es lo que hay,

qué seres humanos hay. No hay, se acaba.

¿Aquello cómo es? En sí mismo es una aventura,

la aventura trágica del poder, creo yo.

Es verdad que ya no el poder de los reyes españoles

para intentar dominar el mundo y adscribirlo a su imperio.

No, el poder personal. Muchas internas que hay entre ellos;

cómo se van matando hasta elegir un nuevo rey.

Lo que hacen es demostrar que, a fin de cuentas,

el título es muy acertado, "El Dorado".

Vemos otra idea que ya hemos apuntado antes.

Una superproducción de este tamaño requiere de mucho dinero detrás.

Se habló de que era la película más cara de la historia

del cine español hasta ese momento, hablo de mil millones de pesetas.

Me decías: "Yo no sé las cifras". Pero era una producción muy cara.

Muchos extras; las localizaciones; Costa Rica;

construir ese bergantín.

Bueno, yo puedo decir que no sé nada de producción.

Excepto "La caza", que la produje con Querejeta

y nos costó dos millones de pesetas, de eso me acuerdo,

nunca he producido ninguna película ni he querido intervenir para nada.

Realmente nunca me he preocupado.

Me he preocupado de los bienes necesarios

para hacer la película que se pretendía hacer.

"El Dorado" se sabía que era una película complicada

que requería un trabajo fuerte. Pero quizá costara menos

de lo que se dijo. ¿Y que se publicitase así

hacía que hubiese un morbo por verla o la perjudicó?

Al revés. Creo que perjudicó mucho a la película.

Yo nunca hubiera hecho esa publicidad.

Pero Vicente Gómez colaboró en eso, para mí Vicente

ha sido un productor maravilloso, me ha producido muchas películas.

Siempre ha sido muy honesto y muy fantástico conmigo.

En ese caso, creo que esa publicidad fue negativa.

En España ha sido muy peligroso decir la más cara o la más barata,

las dos cosas serían peligrosas. Es mejor quedarse en término medio.

Buscando un nexo de unión entre "El Dorado"

y la película de esta noche, "El maestro de esgrima",

encontramos a Omero Antonutti, el actor italiano,

que es el protagonista de esta historia

basada en la novela de un Pérez-Reverte

que por aquel entonces no era el fenómeno literario

que supone hoy en día.

Sé que es el mejor maestro de esgrima de la ciudad.

El último de los clásicos aseguran.

Y sé también que es el creador de una célebre estocada

cuyo secreto enseña al precio de 200 escudos.

Deseo contratar sus servicios.

-Bien, veo que ha venido sola. ¿Quién sería el discípulo?

Arturo había publicado una novela corta

y la segunda fue "El maestro de esgrima".

Yo no conocía a Arturo, pero tuve acceso a la novela.

Y me pareció tan maravillosa, que yo tenía un cajón

donde guardaba las novelas que me gustaban adaptar

para que no me las pillara nadie,

y una de ellas era "El maestro de esgrima".

Y hasta que pude producirla, tuve que coproducirla

con Antonio Cardenal, que ahí empezaron a unirse

Cardenal y Pérez-Reverte y a partir de ahí

salieron todas las películas de Arturo.

Pero esa fue la primera. Y fue muy gracioso

porque no me gusta nada que los autores de las novelas

o las obras de teatro intervengan en el guión.

Tuve problemas con "Flor de otoño" en el teatro; con novelistas y tal.

Menos con Galdós, con todos los demás.

Por el agobio. Pero aquí ocurrió una cosa,

que el verdadero guionista era Antonio Larreta,

pero antes de empezar a rodar y que aún faltaba por hacer

bastante del guión, le llamó Carlo Ponti

para hacer una película que se fue a Uruguay,

él era uruguayo, ha desaparecido hace poco.

Y se metió a hacer una película para Ponti.

Entonces, yo tengo muy clara la estructura de la películas,

pero diálogos y cosas de estas, no, necesito a alguien.

Y llamé a Arturo, coloqué a Arturo como guionista.

Y Arturo estaba tan fascinado, es muy cinéfilo,

tiene una gran colección de DVDs, que venía al rodaje siempre.

La primera vez que vino al rodaje le presenté a Miguel Rellán,

que hacía del anarquista, y le dio la mano.

Y puso una cara y dijo: "Es el primer personaje mío

al que le estrecho la mano". (RÍEN)

Y venía siempre y le dejaba. Normalmente no dejo

ni a los productores ni a gente que pueda dar el coñazo.

Dice que es la obra suya que mejor se ha adaptado al cine.

Y sigue diciéndolo después de tantos años.

Pedro hizo la mejor película hasta ahora de una de mis novelas.

Eso, indiscutible. Es un clásico, se ha reconocido en todas partes.

Ahora le ponen tres estrellitas en los suplementos.

(RÍEN)

La novela, la película empieza en la mitad más o menos.

Todo el pasado del maestro de esgrima no se cuenta.

Descubrí, por ejemplo, un asiento en forma de S,

que no sé cómo se llaman, un Tú y Yo o algo así,

y dije: "Qué bueno que se sienten y que le pregunte por su pasado".

Le digo: "Arturo escribe sobre esto, pero que no pasa de dos páginas".

Y, sobre todo, el final que, antes del duelo final,

no quiero contar nada del final de la película,

pero hay una secuencia que Larreta la dejó

como de veintitantas páginas, muy larga.

Y dijo: "Si en el último rollo de película ponemos a los actores

hablando tanto tiempo, la gente se sale del cine.

Arturo, déjamelo en tres páginas". Y este, pum, pum, perfecto.

Tanto es así, que luego nos dieron el Goya al mejor guión adaptado.

Y le dije: "Arturo, recógelo tú".

Ay, qué bonito.

Y desde entonces ha sido un animal del cine.

Tenemos a los personajes de Jaime de Astarloa,

también el de Adela de Otero. Dos de los personajes

también importantes dentro de la literatura de Pérez-Reverte

y que están muy bien reflejados. Ese hombre quijotesco

y esa mujer fría.

Es una mujer de acción, no es una mujer pasiva.

Es un personaje divertido de hacer.

A mí me parece magnífica la película.

Y ver a una Assumpta tan elegante, tan mágica.

Y Omero que, bueno, querías hablar de él,

Omero desde "Padre padrone"

nos dejó a todos totalmente impactados para siempre.

Parecía que tenía otra manera de interpretar.

No he tenido la suerte de trabajar con él,

pero he tenido la suerte mayor de poder verle.

Y nunca le encuentro defecto ni resquicio.

Por ejemplo en "El maestro de esgrima",

me parece de una sobriedad tan poética en este caso,

tan sublime, tan por encima de lo que sienten

los demás personajes que le rodean en la película,

que me parece que con tan poco gesto, se pueda decir tanto.

Cuando veo "El maestro de esgrima", veo una novela negra.

El primer encuentro entre el personaje de Assumpta Serna

y el personaje de Antonutti, me recuerda cuando una mujer fatal

entra en el despacho de Philip Marlowe

a encargarle algo. En este caso, le encarga clases de esgrima.

Luego, a partir de ahí se desarrolla la intriga

que tiene mucho que ver con lo criminal, la conspiración

y con eso, un entorno donde los poderes

están muy familiarizados con la corrupción y la turbiedad.

Primero, a Assumpta Serna la quiero mucho, trabajó conmigo

y es una actriz estupenda. Antonutti es un actor maravilloso

y una persona encantadora. Y Pedro ha sido

uno de los mejores directores españoles, no porque esté aquí.

Lo que pasa es que tiene que hacer más cine.

Además, es amigo mío, o sea, que ya te contaré.

No puedo decir más. La película es estupenda.

Y lo que se ha dicho es verdad, está muy bien esa película.

Daría mi mejor florete por saber quién fue

su maestro de esgrima. -Una mujer debe rodearse de misterio

si quiere conservar su atractivo. -Una mujer corriente, quizá.

-¿Y yo no lo soy?

Para la gente que verá hoy la película es interesante

porque qué bien juegan a esgrima, tiran a esgrima se dice, ¿no?

Tiran. Qué bien tiran a esgrima.

Cuando el guión estaba terminado, se lo mandé a Assumpta a Los Ángeles

y a Omero a Italia, y les dije que si querían hacer la película,

desde ya empezaran a dar clases de esgrima.

-Tocado.

Y Assumpta en Los Ángeles tuvo que practicar

con el que fue profesor de esgrima de Dustin Hoffman en "Hook".

Y Omero no sé qué profesor tuvo en Italia, pero muy bueno también.

Y antes de venir, me demostraron que sabían tirar bien

y que lo hacían muy bien. Yo, por si acaso, tenía dobles,

tanto para él como para ella, pero no... se comieron un rosco.

Creo que a veces les daban ganas de clavarles a los actores

para ponerse ellos. Tenía un corto de los dobles

que querían ser protagonistas. Pero lo hicieron muy bien.

Era muy importante que sin dobles funcionara.

Una vez estaba sentado en el combo, viendo lo que hacían

y Omero casi le saca un ojo a Assumpta.

Y Omero cómo se puso. (HABLA EN ITALIANO)

Terrible, ¿eh? Tuve que suspender el rodaje

y mandarle a poner un ojo de verdad a la pobre Assumpta.

Se llevaban muy mal ellos dos, eso venía muy bien para el rodaje.

Yo feliz porque se llevaban fatal.

Se habían metido tanto en los personajes...

Se habían mimetizado totalmente. Nada, lo pasamos muy bien.

La película fue seleccionada por la Academia

para competir en el Oscar al habla no inglesa.

Estuvimos un mes viviendo en casa de Assumpta.

Dieron una fiesta donde vinieron los esgrimistas de "Hook".

La película no pasó de los Oscar, pero en un festival paralelo

que había en Palm Springs ganó por votación popular

entre las que aspiraban al premio.

Es una película que se ha vendido. Es una película que se ha vendido

en muchos países, tuvo una distribución internacional

a través de Majestic y se ha visto prácticamente en todo el mundo.

Y ha funcionado muy bien de festivales, premios y público.

Espero que la gente se lo pase bien, no pretendo más.

Y en cuanto terminemos, ahí estaremos viéndola

y esperemos que los espectadores nos sigan.

Vamos a acerarnos más en el tiempo, después de este repaso

por las cinco películas. En 2011, lo decía al principio,

decides llevar al cine

"El Capitán Trueno y el Santo Grial",

ese es el título de la película. Las aventuras del cómic y, bueno,

complicado llevar ese personaje al cine. ¿Cómo fue ese rodaje,

las complicaciones que hubo? Volvemos al presupuesto.

Creo que complicado... Habría que inventar otro adjetivo

para hablar de "El Capitán Trueno". Estaba condenada antes de rodarse,

fíjate qué cosa tan curiosa. ¿Por qué?

No lo sé. Esta ebullición ahora de las redes sociales,

recuerdo que la gente me mandaba tuits y cosas:

"¿Qué mierda van a hacer? ¿Por qué se meten ahí?".

Yo tengo una opinión particular de "El Capitán Trueno",

debo ser la única persona del mundo a la que le gusta.

La visiono, la vuelvo a ver

y, al margen de los problemas que pudieran comentarse,

que hay muchos, el otro día me decía,

me pedía Natasha Yarovenko que por qué no hacíamos

un documental de lo que pasó en aquel rodaje,

que es más de lo que se ve en la película.

Y lo niego, sin duda. Pero era algo que yo de niño jugué,

volviendo a la infancia, jugué al Capitán Trueno.

Me sé el Capitán Trueno como nadie.

Incluso diría que la idiosincrasia particular del dibujante,

no del guionista, del dibujante; como comparado con otros cómics

y antes de que llegara el mundo Marvel y todo aquello;

en aquella época de "Roberto Alcázar y Pedrín",

de "Hazañas bélicas", etc., había una estética.

Quizá la gente esperaba una estética muy moderna,

muy "batmaniana", muy Marvel en la película,

pero la película pretendía responder a la estética

de los autores de "El Capitán Trueno".

¿Qué pasó con la película? La película no tuvo el presupuesto

que necesitaba, así de sencillo. Quizá no debió hacerse;

quizá debió pararse. Pero el caso es que la hicimos.

Creo que es el trabajo mejor que he hecho en mi vida,

aunque sea la peor película que haya hecho.

Pero es el mejor trabajo que he hecho.

Jamás he puesto ni he sacado tanto talento

para contar algo donde no había nada.

He tenido otros ejemplos en otras películas.

Te enfrentas a un guión que pide mucho

y el presupuesto es poco. Ese equilibrio debería haber...

Y en un cine de aventuras como estamos hablando, imagínate:

la conquista de un castillo; la pelea de un ejército.

Todo eso necesita... Ejércitos, lo que tenía Carlos

con el presupuesto de "El Dorado". Nosotros no teníamos nada.

Creo que el tiempo la colocará en su sitio.

Creo que hace un buen trabajo Sergio Peris-Mencheta, Gary Piquer.

Hay una música magnífica, un montaje extraordinario.

La fotografía de Javier Salmones. Sé que tiene cosas muy buenas.

¿Qué ocurre? Pues bueno...

Que hay películas, y conozco alguna más, condenadas.

¿Tenéis en el tintero alguna película de aventuras

que os hubiese gustado hacer o en el futuro

idea de abordar esto? Ahora ya imposible.

Tal y como está el cine respecto a presupuesto, ni hablar.

Claro, ahora hay una dinámica que antes no existía.

Antes había una libertad un poco adolescente,

muy agradable, de que podías escribir

un guión de cualquier cosa.

Y creo que los tiempos nos han llevado a otro sitio.

Por un lado está este mundo de lo digital,

del acceso de la tecnología a cualquiera,

que es la democracia total del audiovisual.

Y luego hay otra, que cada cosa vale un dinero.

Muy caro, el cine es muy caro.

Un presupuesto muy bajo, pagando, porque ahora hay otra moda,

hacer cine sin pagar. Dicen: "Han rodado una película

con un presupuesto bajísimo, la han hecho con 30 000 euros".

Eso quiere decir que un millón de euros no se ha pagado.

Y la gente que ha hecho esa película no ha cobrado,

que me parece un horror de cara al futuro

que debiera ser nuestro mercado. Porque esto, además de un arte,

que lo es pese a quien pese, debería ser una industria sólida.

Pues además de todo lo que se va añadiendo,

no sé si los mil millones de "El Dorado"

o no sé que presupuesto tuvieras en "El maestro de esgrima",

pero una película como "El Capitán Trueno"

que debería haber tenido 11 o 12 millones de presupuesto,

quién se plantea ahora mismo, si no es con un gran productor

del que debe nacer la idea, ventas internacionales

apalabradas antes, una distribución comercial,

con un esfuerzo de publicidad que garantice la taquilla... nadie.

Nunca más.

Lo que sí es cierto es que ahora hay muchos jóvenes directores

que se han formado en el cine de género

y en cine espectáculo muy de afiliación americana.

Rastros, por ejemplo, en una película muy reciente,

la última de Zipi y Zape, entra mucho ese sentido

de la aventura. Pero a lo largo esa película me produce

un cierto desagrado. Creo que hay como una voluntad

de encontrar un público más joven y apartarse del referente del tebeo,

de la historieta original; que no fue el caso

de "El Capitán Trueno". Antonio decía que amaba mucho

los tebeos de Ambrós. Creo que, justamente,

hay un imaginario, una riqueza y una posibilidad de personajes,

de arquetipos que se puede llegar a adaptar.

Pero no es bueno que demos la espalda a ese referente original.

Tenemos que ir terminando, pero quiero una última pregunta.

Acabas de estrenar "Jota". ¿Sensaciones?

¿Contento con el resultado? ¿Estás con la mente

puesta en lo siguiente, Carlos? Uno siempre está

con la mente puesta en otras cosas. Esto ya está hecho

y, nada, a esperar a ver qué pasa.

Al principio siempre estoy satisfecho con lo que he hecho

porque no tengo otra solución. Una vez que has hecho tu película,

la has montado y has dicho que vale, pues ya está.

Trato de olvidar mis películas. He hecho como 12 musicales ya,

de los cuales siete u ocho no se sabe lo que son,

no son ni documentales ni películas de ficción

porque no tienen argumento. Simplemente es exponer

delante de la cámara una serie de artistas

con un cierto orden, con una figuración, una luz,

para completar una especie de bloque. "Jota", la última de esta serie,

siete u ocho, ¿no?

Me gusta mucho hacer ese tipo de cine,

donde no hay ese compromiso de contar una historia;

de depender de los actores. Son simplemente unos artistas

no conocidos maravillosos que están delante de la cámara.

Antonio, ¿con qué estás ahora? Bueno, yo,

tengo la sensación de que, como muchos directores,

tengo que hacer mi primera película. Eso es bonito.

He hecho películas de autor, por llamarlas de alguna manera,

en las que he escrito el guión, han nacido de mí, etc.,

y las películas de encargo: "Los Borgia", "El Capitán Trueno";

que no son mías, no considero que han nacido

de mi alma cinematográfica. Bueno, las seguiré haciendo,

tengo un encargo para el año que viene.

Pero en esa introspección que hace quien se considera artista,

con humildad, de intentar descubrir algo nuevo.

Me he cansado de hacer películas, por decirlo de alguna manera.

Me he cansado del travelling; grúas; plano contra plano.

No voy a inventar el dogma, que hasta está pasado de moda,

sino de alguna manera presentarme ante el lienzo

para intentar dar un brochazo diferente.

"Una ciudad sin límite" me parece una película maravillosa.

Se lo comentaba antes de empezar, que es maravillosa.

Y los tres compartimos una cosa, que es Geraldine Chaplin.

Geraldine, maravillosa. Está muy bien.

-Doña Gerarda que es. -Doña Gerarda.

-Una creación... -Que se inventó, diría yo.

(RÍEN)

Esa película es magnífica. Pedro, ¿qué?

¿Sigues, no sigues? Claro que sigo.

Primero, espero que Televisión

ponga esa que no pone hace cuatro años.

Siete directores bilbaínos hemos hecho siete cortos,

yo hago el último, y he hecho una cosa

que me ha divertido y me ha gustado más que cualquier largo.

Es "Zombi Eguna", el día del zombi, y es un musical callejero

de los zombis como Sabino Arana, Unamuno, la Pasionaria, Pichichi...

Cantando y bailando por el casco viejo de Bilbao.

Ha sido, de verdad, un golazo.

Y me gustaría hacer "Zombi Eguna II". (RÍEN)

Otro corto. Y preparo, me gustaría que salga y toco madera,

un largometraje para el año que viene.

Perfecto. Si tocas madera, no vamos a desvelar nada.

Y suerte. Gracias a los cuatro por habernos acompañado esta noche

en "Historia de nuestro cine". Un placer.

Hasta aquí nuestro coloquio de hoy.

Ojalá que os dejáramos con ganas de más cine.

Paramos para que nuestros compañeros de la Lotería repartan suerte

y enseguida estamos de vuelta para presentaros la película

de esta noche de la cual hablamos, "El maestro de esgrima".

En un momentito.

  • Coloquio: Aventuras

Historia de nuestro cine - Coloquio: Aventuras

21 oct 2016

Elena S. Sánchez charla con los directores de Cine, Carlos Saura, Pedro Olea, Antonio Hernández y nuestro colaborador Jordi Costa, sobre el Cine de Aventuras y las películas emitidas en la semana.

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