'Héroes invisibles' es una serie documental cuyo protagonista es un español que abandonó su cómoda vida en España para intentar mejorar las condiciones de los más desfavorecidos en el extranjero. Violencia, narcotráfico, inmigración, terrorismo o pobreza extrema son algunos de los temas que se retratan en los diferentes destinos: Kenia, Camboya, Honduras, Mauritania, México, Costa Rica, Jordania, Nepal, India, Mediterráneo Central, el Líbano, Etiopía, Ecuador, Estados Unidos, República Dominicana y Zambia.

La serie de documentales está dirigida por Víctor Cerdán y cuenta con los reporteros, Merche Forner, Omar Razzak y Tábata Peregrín, y con los operadores de cámara, Elena Fernández y Alberto González. Un equipo con larga experiencia en la elaboración de este tipo de documentales bajo la dirección de producción de Marta Manzano y la producción ejecutiva del periodista y escritor Manuel Cerdán.

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Para todos los públicos Héroes invisibles - Mediterráneo central - ver ahora
Transcripción completa

"Prefiero tirarme al agua y morirme aquí".

(HABLAN A LA VEZ)

Actualmente, el Mediterráneo central, el norte de Libia,

es la ruta más transitada del flujo hacia Europa,

básicamente, porque hay posibilidad del negocio de los traficantes.

(LLORA)

Por esto lo hacemos, ¿no? Salvamos gente.

(Disparos)

Ellos tienen armas, nosotros chalecos salvavidas.

Lo que me ha traído es la impotencia de ver

la situación que lleva tantos años y ver como quienes deberían

estar actuando no hacen nada.

Buscan lo mismo que nosotros, no hay diferencia.

Todos somos humanos y la esencia humana

es la misma aquí o en Tombuctú.

Te das cuenta de la suerte que tenemos, la vida es casualidad.

Yo tengo la vida que tengo por nacer al norte del Mediterráneo,

si hubiera nacido al sur mi vida sería diferente.

Actualmente, soy jefe de misión en el barco Open Arms,

de Proactiva Open Arms.

Jefe de misión es, un poco, el director de orquesta,

el encargado de coordinar a los voluntarios

y profesionales que vienen. Hago quince días en el mar

y quince días en tierra. La vida me la ha cambiado,

vivo de otra manera, vivo en el mar.

Mi profesión es médico, especializado en Urgencias;

hice medicina de familia orientado a la urgencia y emergencia.

He reducido mi trabajo en España al mínimo para dedicarme a esto.

En mis veinte años de experiencia como médico de emergencias

nunca había tenido la oportunidad de salvar la cantidad de vidas

que salvas aquí a diario. Aquí salvas vidas con las manos.

Eso es una sensación brutal de satisfacción, de poder ayudar.

Son barcas que, si no las encontramos, no llegarán a tierra.

Salen en unas condiciones que no son de navegación adecuadas.

Italia está a más de dos días de navegación,

prácticamente a tres días de navegación:

Sicilia, o Malta o Lampedusa...

Nunca llegarán a tierra con esas barcas.

No llegan. Si no los localizamos, morirán.

(HABLAN A LA VEZ)

Quedan mujeres, pero ya no están embarazadas.

¡Guillermo!

Tenía dolor abdominal, se dio un golpe,

cuando estaba la barca sobrecargada.

Estamos mirando que el bebé esté bien.

Aquí, vale.

Primero nos presentamos. Mi nombre es Guillermo,

soy el coordinador médico de Proactiva

y seré vuestro jefe de misiones en Open Arms.

Hasta ahora, he trabajado en el Astral y en Golfo Azurro

y me estreno en Open Arms. Llevo en Proactiva desde 2016

y es mi misión número... La catorce o quince, no lo sé.

He estado bastante por ahí abajo.

Soy Óscar, soy el director de la ONG, hago poco de director,

hago más de cualquier otra cosa. Es una organización

que está basada en la desobediencia.

El que no esté dispuesto a desobedecer, ahí está la puerta,

que vuelva a su casa. Corremos con los gastos.

Lo que vamos a hacer, ahora mismo, en medio del Mediterráneo

es denunciar lo que vemos, intentar rescatar al mayor número

de personas posible y llevarlos a un puerto seguro.

Con o sin la autorización de las administraciones.

Visto como está el panorama, apetece desobedecer.

Me ha gustado que lo diga con esas palabras

y soy la primera que se apunta.

Cada vez que se complica más, en la penúltima misión

dispararon al aire, en esta nos amenazaron.

Bueno, estamos en una situación, en un lugar donde el conflicto

está muy próximo, donde Europa tiene intereses y donde

lo que menos importa es la vida de las personas que huyen de Libia.

Si estáis aquí, estáis porque lo habéis decidido vosotros.

¿Tenéis claro que vamos a aguas internacionales donde hay tensión,

donde somos el centro de todas las críticas,

donde parece ser que la culpa y responsabilidad de esta crisis

y este éxodo masivo es nuestro? De las ONG.

¿Tenéis claro que vais a formar parte de un grupo de traficantes

y de blanqueadores de dinero de las mafias y que...? ¿Lo sabéis?

A partir de ahora, os identificáis en una causa,

que no tiene política, es salvar vidas,

a nosotros no nos interesa ni de qué huyen ni adónde van,

ni de qué nacionalidad son ni qué credo tienen.

Son personas, sobre todo, mujeres y niños,

que están en riesgo en el mar, abandonados, a la deriva.

Punto. Los rescataremos y los llevaremos a puerto seguro. Fin.

Un poco de... miedo, pero no es un miedo

que te paralice, sino un miedo que te activa, y nervios y emoción.

Se va a exigir mucho de vosotros, es un espacio reducido,

no es un gran hermano, es peor. Un experimento sociológico.

Hay tensión emocional, tensión física...

Incluso, química.

Creo que no soy consciente de dónde me he metido,

nos pasará a todos los que venimos de nuevas.

Te han mandado el dosier, lo lees, sabes el contexto,

lees las noticias, te informas... Hasta que no esté ahí no lo seré

exactamente, del todo. Vienen días intensos, pero bueno,

Hasta que no esté ahí, no sé la magnitud.

Lo que queráis saber y lo que queráis preguntar, las inquietudes,

decídmelas ahora y os las responderé.

Una vez en el avión, no hay vuelta atrás.

Necesitamos que estéis al 100% en la misión.

Cuando subamos al barco, estad decididos a lo que vais a hacer.

Al viento, ponla al viento, Iñaki.

(Gaviotas)

Es importante cuidar las formas, que todos estén a gusto:

La limpieza, el orden...

Señores, temas importantes, no quiero volver a ver,

y me pongo serio, un papel en la taza del cuarto de baño.

No podemos tirar papeles en una barco, dentro de la taza,

y se ha tirado. El segundo de máquinas se puso un guante,

no le cuesta, es profesional pero sí le jode,

y coger la mierda y el papel.

No podemos tirar papel en el cuarto de baño.

Me da igual quién haya sido, no importa, como si he sido yo.

Si os equivocáis, porque tenéis la costumbre, es lógico,

avisad si no queréis meter la mano, antes de tirar del agua.

Si se embotan las líneas no vais a cagar ni mear.

Así de claro. Y con los inmigrantes se embotaron.

Tuvimos un problema muy serio a bordo.

Señores, el primer oficial, y con esto termino,

tiene listo el cuadro de limpiezas, a partir de hoy empezamos con él.

Te levantarás por la mañana y dirás:

"a ver, hostia, me toca cocina, cuarto de baño..."

Y hay que llevarlos bien, porque pasaré esa inspección,

no el primero, él la pasará, pero luego yo.

Quiero que estén bien, como si fuera tu casa,

porque será tu casa durante quince días,

sobre todo, la casa de los demás.

Quiero que todo el mundo mire por los demás. Listo, gracias.

Pienso que en los barcos el día que haya democracia

dejarán de existir por sí solos.

Que todos tenga opinión no es factible,

para eso hay una cadena de mandos.

Un buen capitán tiene que ser rígido,

para que se cumplan las normas de abordo, pero al mismo tiempo

tener esa mano izquierda para que la tripulación esté contenta.

"Mi capitán me pide caña, pero luego se toma conmigo

una Coca-Cola o se ríe conmigo y es accesible.

Tenemos que dejar el barco listo para dos semanas de viaje.

Comida para refugiados, agua para refugiados, para nosotros,

la tripulación, agua para nosotros. Llenar el barco de gasolina,

llenarlo de agua...

Aquí tenemos los botellines, agua para los refugiados,

estamos en verano, hace mucho calor, 3 litros por persona y día.

Si vamos 400 personas, imagínate.

Navegamos dos días, tres días con ellos,

es mucha la que necesitamos. Barritas energéticas.

Estas son buenas. Sí.

Échale un cálculo hay... Buah, hay bastantes.

Comida para niños, bebidas proteicas, también.

Todos duermen en cubierta aquí, necesitamos mantas para protegerse.

Ya que vamos, podemos llenarlo, pillamos cuatro sacos más.

Hay una serie de cosas que son indispensables

cuando navegamos con 400, 500 personas a bordo.

Tenemos que chequear que esté todo y, si falta, comprar más.

Vamos para allá.

Mañana salimos ya y hoy es el día antes y es un no parar,

un no parar de hacer cosas.

(Bocina)

Mañana a las ocho de la mañana ponemos rumbo Sur,

nos vamos hacia la costa libia.

Nervios y ganas de salir a navegar, me muero de ganas.

Nos esperan unos días intensos de navegación, convivencia

y de humanidad. Mucha humanidad.

Siempre recomiendo vivirlo intensamente

e impregnarte de todo, porque es una experiencia que cambia la vida.

-Venga. -Cuidado, cuidado.

Cuando me autoricen, largamos cabos y... a la guerra.

Vale, ok. Procedemos a zarpar, ¿ok?

(Bocina)

Moderando revoluciones a trescientas

y paso a independiente, a pulsadores.

Estamos ya rumbo a la zona Search and Rescue del norte de Libia.

Actualmente, el Mediterráneo central, el norte de Libia

es la ruta más transitada del flujo hacia Europa,

básicamente, porque hay la posibilidad del negocio

por parte de los traficantes.

Rescatamos gente que huye de guerras

y de miseria. Buscando una oportunidad de vida.

Llegan a Libia y son esclavizados, sobre todo los subsaharianos,

trabajan a cambio de algo de comida, de un lugar para dormir.

Son torturados. La única manera de escapar de Libia es por mar.

Pagan a los traficantes y se montan en una barca,

si no, no pueden.

Creo que lo que me ha traído es la impotencia de ver

la situación que lleva tantos años

y ver como quienes deberían actuar, no hace nada.

Al final, nos estamos inmunizando de tanto ver imágenes, imágenes...

No sé si servirá de algo o no, o será un parche,

pero creo que aporto más viniendo e intentando hacer algo.

Entonces, bueno... Pues aquí estoy.

Realmente, todo un poco. Hay quien viene aquí

para contarlo en casa, para contarle algo a sus hijos,

para tener una satisfacción personal de decir:

"He echado una mano" o para conocer qué está pasando.

Quizá una mezcla de todo un poco.

Lo que me ha animado a repetir es que por poco que haces,

con quince días que das, estás echando una mano, salvando gente.

Estás salvando gente que va a morir por eso vale la pena.

Esto no puede pasar en el siglo XXI,

que haya esclavitud al lado de Europa.

Viene muy bien para nosotros, para que nos den

un par de bofetadas en la cara y que descubramos lo que pasa

y que seamos nosotros los que, al volver a España,

presionemos y contemos lo que pasa para que cambie.

Teniendo posibilidades, preparación,

las capacidades, yo me siento mal

si sé que puedo hacer algo y no lo hago.

Creo que no me perdonaría nunca decir:

Joder, esto pasando esto ahí y yo aquí en casa

y no estar allí ayudando.

Para allá que voy. No me lo pienso.

Son gente que se ahogarían. Son gente que moriría en el mar.

Y nosotros estamos ahí para rescatarlos.

Y esto te aporta muchísimo.

Solo nos nutrimos a base de donativos

que se hacen a través de nuestra página web.

Si no hubiéramos informado

desde el principio, esta ONG no existiría.

Cuando nos aproximamos al target, lo tenemos localizado,

vamos con las lanchas. Siempre saludar con la mano.

¿Por qué? Transmite seguridad.

Hay gente que hemos rescatado y nos ha dicho:

"Me emocioné cuando os vi llegar

porque era la primera persona blanca que me sonreía".

Desde lejos, saludando. Venimos de buen rollo.

No saben quiénes somos. Poneos en su piel.

Los han sacado de noche de Libia, los han metido en barcas,

no han visto el mar nunca, están mareados,

muchos vomitan. Y si se caen al agua,

saben que van a morir. Están asustadísimos.

(HABLA EN INGLÉS)

Buen rollete.

El momento más peligroso a la hora de hacer un rescate,

es la aproximación y la toma de contacto.

En la toma de contacto hay que mantener

a la gente tranquila, con calma.

Ellos tienen que saber que nosotros mandamos.

Esto es un rescate en agosto

de una barca que naufragó de sirios.

Llegamos a las barcas. Esto es rubber boat.

Veis cómo van, sin chalecos.

Si se cae uno, se caen 20 al agua.

La clave es mucha tranquilidad.

Veis. Nadie se puede mover, nadie se puede levantar ni nada.

Repartimos chalecos. ¿Por qué?

Porque si se caen al agua, ya no se morirán.

Y procedemos a la evacuación.

Empezamos con las mujeres y con los niños.

Primero sacamos a la mami y luego al niño.

Si sacamos primero al niño, el socorrista se quedará

con él en los brazos y no tendrá brazos

para la madre. A veces encontramos cadáveres.

No son una prioridad. Están muertos.

Nos ocupamos de ellos, pero al final.

Siempre que trabajemos en barcas de refugiados,

hay que evitar las avalanchas. Son gente en pánico.

Hay que detectar la mirada, la mirada de "me muero", "sálvame".

Si te acercas a la barca, saltarán.

Nunca nos abarloamos, nunca.

Si te abarloas, te van a saltar 50 a la vez

y no podrás detenerlos. Igual, te hunden o te vuelcan.

Si hay una avalancha... Y atrás.

¿Vale? Atrás. Lo primero es nuestra seguridad.

La clave es el sentido común.

Somos gente tranquila, profesionales

y aplicamos el sentido común.

Y, hasta ahora, nos ha ido muy bien siempre.

Seguiremos igual y va a salir bien todo. ¿Vale?

¡Madre mía! En vaya follón me he metido.

Habéis venido voluntarios, eh. (RÍEN)

La preocupación viene, porque para mí y para otros

va a ser la primera vez que hacemos esto.

Estás preocupado o, al menos,

yo estoy preocupada porque piensas:

"¿Lo voy a saber hacer bien?"

Espero estar a la altura en todos los sentidos,

profesional y humanamente, que es lo que más hace falta.

Una manera de localizar refugiados es con prismáticos.

Ir oteando el horizonte y los ves aparecer.

Otra manera es localizarlos por el radar.

El radar le envía un eco y devuelve esta señal

y podemos localizar barcas. El problema es que las barcas

de los refugiados no llevan elementos metálicos.

A veces, si hay mala mar, es más difícil de localizar.

Y otra manera es que nos llamen por teléfono.

Tenemos un teléfono satelital aquí y otro allí.

Nos dicen: "Oye, hay una barca en tal posición".

¿Cómo la han localizado? Porque la gente de la barca

llevaba un móvil y han llamado a Salvamento Marítimo italiano.

O porque lo ha localizado un avión, un helicóptero, un dron.

Nos comunican la posición y vamos para ahí.

Pues he preparado verdura, una ensalada.

Y ahora estoy haciendo unos pinchos de carne para los carnívoros.

Hombre, yo creo que es importante,

porque si la gente come bien, estás de mejor humor.

Hoy te estoy complaciendo, eh.

Es que es gallego y le gusta mucho la carne.

Yo soy ingeniera química. Lo que pasa es

que hace un par de años monté un restaurante.

Pero, bueno, como no terminamos de estar muy convencidos y tal

y esto nos parecía atractivo, pues decidimos decir que sí

y ahora lo hemos cerrado y ya está.

Y no pasa nada.

Yo soy cocinera y me gusta la vida del mar.

Si además de esto, estás en un barco de rescate

a personas y evita que, por lo menos,

en aquel momento se mueran, mucho mejor.

Pero, bueno, después no quiero pensar mucho más allá,

porque los dejamos, no sabemos qué pasa con ellos

y, a veces, tengo mis dudas de qué labor hacemos,

si está bien, si está mal.

Me quedo con que en el momento que los rescatas,

les estás salvando la vida.

También creo que es bueno no responsabilizarse más

para no cargarte, ¿no?

(Suena el teléfono)

(HABLA EN INGLÉS)

Nos ha avisado Roma por el teléfono satelital

que hay una barca de goma.

Suele haber a bordo de las barcas de goma,

por lo menos, 120 personas. Y estamos a 20 millas.

Es una barca que está dentro de aguas nacionales libias.

Con el tiempo que tardaremos en llegar,

habrá salido. A no ser que tengan el motor parado.

Es un rubber boat. Serán 120 personas.

Fácil. Vais los dos. Tenéis chalecos de sobra.

Calma, tranquilidad. Esperamos a que la barca salga afuera.

Nos informáis por la radio, ¿vale?

Venga, chicos. Ánimo. ¡Brazos en medio!

(JALEAN)

¡Venga, vámonos! Tiramos por babor.

Libre.

No.

Sí.

El rubber está en dirección costa, puede que, no sé decirte,

tres millas o así, acompañado de otra embarcación.

(RADIO) O.K. Lo más probable es que se trate

de un rubber boat que está interceptado

por los guardacostas libios.

Puede que esté más lejos que antes

de la línea a las 12 millas.

No sé si va hacia costa. Cambio. (RADIO) Copiado.

Quedaos en stand-by en la línea de las 12 millas.

Vamos a contactar con Roma para informarles.

Hemos llegado ahí. Hemos visto la barca

que aún estaba dentro de aguas territoriales libias.

La ha interceptado una patrullera libia.

Lo que han hecho, es cogerlos para detener la embarcación

y devolverla a tierra. ¿Eso por qué?

Porque los guardacostas libios antes esto no lo hacían.

Ahora están financiados y entrenados por Europa.

Han decidido devolverlos a tierra.

¿Eso qué supone para esta gente que escapa de la guerra,

de la miseria de sus países? Supone ir a la cárcel.

Supone privación de libertad, torturas, maltrato,

abusos de todo tipo. Y supone, probablemente,

volver a empezar de cero.

Tener que trabajar como esclavos otra vez.

Conseguir reunir 300 dólares. Una vez en Libia,

esta gente no puede volver a sus países por tierra.

La única opción que tienen,

es pagar a un traficante y salir por el mar.

¿Nada?

-Da un poco de rabia. -Es la putada, porque están ahí.

Sabes que Libia ahora mismo es un país que está bastante jodido.

Nosotros hacemos lo que podemos.

Pena, pena por esta gente.

Rabia, rabia por lo que hace Europa.

Va en contra de los derechos humanos totalmente.

Están condenando a la gente a la muerte.

Muchos de ellos, probablemente, morirán. Y frustración.

A media milla vieron la salvación.

De repente, verse otra vez atrapados por la zarpa esa,

les acaban de pegar un hostiazo al sueño pero total.

Y eso crea mucha tristeza, muchísima.

Muchos estarían pensando en:

"Prefiero tirarme al agua y morirme aquí".

La vuelta para ellos ahora va a ser todavía peor.

Si hasta ahora lo tenían jodido, ahora va a ser peor.

Es una patrullera libia. Quiere acercase a nosotros.

Es uno de los barcos donados por el gobierno europeo,

por Italia. Hay armas a bordo.

Vemos cuatro personas en el puente y dos en la proa.

(HABLAN EN INGLÉS)

Nos amenazan. Nos están amenazando.

(Disparos)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Disparos) ¿Qué va a hacer ahora?

Nos dicen que nos vayamos. Pues nos vamos.

Quien tiene las armas es el que decide, el que manda.

En un momento determinado, estás trabajando con mucho estrés.

Por la zona, puede ser un poco peligroso.

Me parece lamentable porque los libios saben

lo que hacemos, saben que salvamos vidas,

salvamos vidas en aguas internacionales.

Ellos tienen metralletas.

Nosotros tenemos chalecos salvavidas.

(HABLAN EN INGLÉS)

Chicos, tenemos un "target". Tenemos un nuevo "target".

Todos preparados, vestidos. Vamos a sacar las lanchas.

¡Venga, a por ellos, equipo!

Acércate, acércate más.

(HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN A LA VEZ)

¡Eh, eh!

Están muertos de miedo, tienen pánico.

No saben quién eres tú. Están aterrados.

No sabían si se iban a morir.

For women.

Nos encontramos un bote

preparado para llevar 30 personas con 130 personas

asustadas que posiblemente sea la primera vez

que están en el mar, la mayoría no sepa ni nadar.

Pero nuestro trabajo aparte

de salvarlos es tranquilizarles.

Haz atrás, haz atrás hasta que callen, Íñigo.

Haz atrás hasta que callen.

(GRITAN)

(GRITAN)

Stop!

(GRITAN)

(GRITAN CONTENTOS)

Que se sienten atrás, ¿vale?

Come with me, come.

130 personas, uno por uno,

salen fuerzas de donde no las hay.

Y ellos se agarran a ti

como que eres la esperanza de sobrevivir.

Quedan mujeres pero ya no están embarazadas.

Sergio, ¿lo tienes?

Okey, sit here.

Okey?

(LLORAN)

Okey, okey, okey.

La primera vez que les ves es una imagen

que no vas a olvidar nunca en la vida.

Cuando te pasan a un niño pequeño y lo subes

y está sonriendo es un choque tan grande

que no te puedes imaginar.

Aquí todos tenemos hijos.

Y ves de qué se quejan tus hijos y dices:

"Si vieseis lo que está pasando ahí no os volveríais

a quejar nunca más en la vida."

¿Cuántas van? ¿Vas contando?

(GRITAN CONTENTAS)

(GRITAN CONTENTAS)

Please, please.

(GRITAN CONTENTAS)

Please, calm.

Calm.

Te quiero ahí sentado, ¿eh?

Cuando tú me digas.

Ten paciencia, Íñigo, hostia. Ten paciencia, Íñigo.

(CANTAN EN SU IDIOMA)

(CANTAN EN SU IDIOMA)

(CANTAN EN SU IDIOMA)

(CANTAN EN SU IDIOMA)

(CANTAN EN SU IDIOMA)

Amén.

¿Subo un poco?

(GRITAN CONTENTAS)

Necesito que le deis candela.

Vais allí, paráis un momento el remolque, vaciáis...

25 o lo que os vaya bien y venís para aquí.

Vais aligerando la barca para facilitar el remolque.

Tenemos que darnos candela, ¿vale?

Vale. Venga, gracias.

(HABLAN A LA VEZ)

Stop, stop. ¡No, no, no, no!

Wait.

¡No, no, no, no!

Aquí hay 40.

Okey.

El último, el último. -Vale, uno más.

Darme más. Darme más.

(GRITAN CONTENTOS)

Cuando contactan con nosotros y se suben a nuestro barco

se sienten por fin a salvo.

Igual hace meses o años que no sentían a salvo,

con lo cual están felices.

Te lo agradecen y descansan por fin.

Me encargo del triage, que es ir preguntándoles

de dónde son, la edad, si tienen familia o no

en el barco o en la Rubber. Y luego si tienen algo grave

que les duela a ellos o que les vea yo.

Luego intentaré hacer un chequeo por todo el mundo.

Pero si les veo algo grave pues ya me los separo

y me apunto quién es para ir a tratarle.

¡Para, para, para!

Esto no me gusta nada. ¿Eh, chavales?

Adelante, adelante.

Se ha enganchado el cabo, me cago en diez.

Suelta el negro, suelta el negro.

Ahí está muy tenso. Corta, joder.

Corta, vamos a cortar. -Dame el cortacabos, venga.

Vale, vale, tranqui. -Bueno, va. Toma, toma.

No se nos vuelve a caer ese cabo.

No me lo ates al barco.

Que lo reventamos y los tiramos al agua a todos.

Ismael, suéltame el puto cabo de ahí.

(GRITAN)

(GRITAN)

Son barcas que si no las encontramos

no llegarán nunca a tierra. Ellos salen en unas condiciones

que no son de navegación adecuadas.

Italia está a 3 días de navegación.

Nunca llegarán a tierra con esas barcas, no llegan.

Si no los localizamos morirán.

21 huelen a gasolina.

Tenemos la gente toda ya a bordo.

Y bastante bien, salvo este hombre

que tenía una quemadura de las de gasolina.

Se producen por la mezcla de gasolina

que se va quedando al fondo de las balsas

y la reacción con el agua de mar, con el agua salada.

Entonces es una quemadura que a ellos no les duele.

Notan un calor en la zona,

no se preocupan y les va subiendo.

Y la cosa que es grave,

son quemaduras de 2” grado grave.

Y cuando llegan aquí y la detectamos la paramos

con un chorreo de agua y jabón, así paramos la reacción.

Y ahora ya la curamos, la dejamos tapada y ya está.

Bueno, hay otro hombre con otra úlcera

y cuatro embarazadas que luego las iremos a ver.

Hay dos bebés y mucha gente con insolación,

pero como ya están a la sombra y con agua...

Bien, yo creo que de momento controlado.

Es bonito que haya aquí personas trabajando

voluntariamente para salvar a otras personas.

Y es muy bonito que ellos ahora mismo

tengan una segunda oportunidad, porque es muy injusto

que porque hayas nacido en un sitio o en otro

Y yo creo que para ellos hoy es un segundo nacimiento.

Se les reparte agua,

dentro de un rato les daremos comida.

Quien realmente tiene alguna herida,

alguna enfermedad o algo ahora tenemos el tiempo

de atenderles bien y que estén, tío,

hasta que podamos llevarlos a un puerto seguro.

Joder, por esto lo hacemos, ¿no?

Salvamos gente.

Ahora con un subidón de alegría brutal.

Brutal, brutal. Hoy ha sido un día muy duro.

No por el sol ni por las horas en la mar,

sino por el contraste de emociones.

Porque estoy súper contento

por toda esta gente. Muy contento.

Pero tampoco olvido lo que nos pasó esta mañana.

que otro tanto como esta gente

se tuvo que dar la vuelta y se le rompió todas las ilusiones.

Yo creo que el agotamiento va a venir después,

cuando te duchas, te baja al euforia esta, ahora mismo

yo acabé la guardia a las 6 de la mañana,

a las 8 sonó la alarma,

nos pusimos en pie y hasta ahora no paramos.

No sé ni qué hora es.

Son las siete de la tarde. Ahora mismo no estoy cansado,

ni comí ni dormí ni nada, pero estoy como... estoy bien.

Estoy feliz, estoy bien.

Primero, felicitaros a todos por el trabajo, curramos mogollón

y, finalmente, rescatamos a todo el mundo.

Tenemos 125 personas a bordo, 102 hombres, 23 mujeres,

de las cuales, seis embarazadas. Tenemos cuatro niños pequeños

y dos bebés, o sea, felicidades a todos, bravo.

(APLAUDEN)

Tenemos poquitos, 125 es un número muy manejable, muy manejable.

Lo primero, no somos un barco de placer, no somos un crucero

por el Mediterráneo, eso nos tiene que quedar claro

y les tiene que quedar claro a ellos.

Y ahora la gente está, prácticamente, reventada.

Han pasado una noche espantosa y ahora se sienten seguros,

se relajarán y se dormirán.

Sobrevivir ellos y nosotros, estar lo mejor posible,

lo más confortable y mañana será otro día.

Ahora estamos repartiendo el desayuno.

No me gusta mucho este sistema de ir marcando con la cruz,

pero para llevar un orden es necesario.

Porque hay que organizar

bien la comida para que llegue para todos.

Ya descansaron, están mejor que ayer y preguntan mucho,

¿a dónde vamos, qué rumbo llevamos, a qué país vamos?

Bueno, qué les voy a decir, tampoco les puedo prometer nada bueno

tal y como están las cosas, pero de momento, están a salvo,

están en el barco y creo que están más contentos y tranquilos.

Ojalá les pudiera dar una buena respuesta,

pero es que... Europa es una hipócrita,

qué les voy a decir.

De estar con ellos, muy bien, en vez de ver gente anónima

por la tele, le pones nombre, cara, te cuentan sus cosas,

muy bien, la verdad.

(HABLA EN INGLÉS)

Grabamos unos vídeos bajo la denominación

de "Voices for hope", voces para la esperanza,

y las que ponemos nombre, ponemos edad, ponemos país

a esa persona y ponemos un testimonio

para que nos expliquen de qué huyen,

qué es lo que sufren por el camino, qué es lo que pasa.

Qué al final les hace lanzarse a vida o muerte

en una barca en medio del Mediterráneo.

(HABLA EN FRANCÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

Tenía un poco de dolor abdominal, se dio un golpe en la barca

cuando estaba la barca sobrecargada.

Entonces, miramos que el bebé estuviese bien.

Ah, aquí, vale.

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN FRANCÉS)

Pues la he visto emocionada cuando escuchó el corazón del bebé.

Creo que le ha gustado.

(HABLAN EN INGLÉS)

Hemos contactado con la nave Pelusos,

una nave de la Guardia Costera Italiana que lleva refugiados

a bordo que rescataron esta mañana,

entonces, lo que se intenta dadas las condiciones

meteorológicas es que queden el máximo número de barcos

de rescate en la zona SAR

y llenar la capacidad de los barcos antes

de trasladar a la gente a puerto.

Con lo cual se decidió que nosotros transfiramos

nuestros refugiados a ellos y que permanezcamos

en la zona en previsión que hayan más rescates

durante las próximas horas.

Entonces, dentro de, aproximadamente, unas dos horas

contactaremos los dos barcos, transferiremos toda la gente

que llevamos a bordo y se la transferiremos.

Ese barco irá hacia Italia.

Le asignarán un puerto que lo decide el Ministerio

del Interior italiano y nosotros nos quedaremos aquí.

(Llanto)

(HABLA EN INGLÉS)

Me quedo bien, son 126 vidas salvadas,

126 historias y hemos cumplido

con la misión que venimos a hacer aquí.

Los llevarán a tierra, a Sicilia, seguramente,

y a partir de ahí empieza la frialdad europea.

Empiezan los trámites, registros, y ahí empieza

para ellos el proceso de solicitud de asilo

y un poco empezará ahí su calvario.

Probablemente, acabarán en un CIES, en un centro

de internamiento, en unas condiciones

que no son las más recomendables.

No será fácil lo que les espera a partir de ahora.

Espero que sea más fácil que lo que vivieron

y espero que tengan mucha suerte.

(HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN FRANCÉS E INGLÉS)

Yo les miro la cara a la gente que hemos rescatado,

les miro a los ojos y veo su mirada de alegría,

de agradecimiento y esperanza y con eso me quedo.

A mí, pues me llena, me llena mucho.

(SALUDAN)

Te das cuenta conociéndolos que todos somos iguales,

hablas con ellos y qué preocupaciones tienen,

pues poder vivir, dignamente, poder encontrar un trabajo,

poder estudiar, lo que buscan es lo mismo que nosotros.

No hay diferencias, todos somos seres humanos

y la esencia humana es la misma aquí y en Tombuctú.

(HABLA EN INGLÉS)

Preguntaban que qué tal Europa,

no les he podido decir que bien.

Les he dicho que mejor que de donde vienen.

La garganta se te hace un nudo porque sabes toda la incertidumbre

que les viene a partir de ahora.

Eh, ven aquí.

Eres una máquina, tía, eh.

Ahora me da penita. ¿Te da penita?

Ahora están a salvo, tía.

Vale la pena.

Me quisiera alegrar por ellos y una parte de mí se alegra

porque no sé, les vi contentos

y desde luego mejor que morirse en el mar van a estar.

Lo que ves es como felicidad inmediata o palpable por ellos,

pero tienes tu conciencia

o tienes la parte analítica que sabes lo que hay.

-Yo me quedo contento por nuestra parte,

hicimos un buen trabajo, lo que estaba en nuestra mano

está hecho y estar aquí, saber que hay cientos,

miles de personas colaborando te da esperanza.

-Pues, ojalá les vaya lo mejor que les pueda ir

y ojalá la gente espabile y se mueva y...

Hostia, que son personas, tío, es que... no sé.

Creo que es más héroe quien tiene el valor

de renunciar a su vida y tirarse al mar y ese es el problema,

que hace algo extraordinario que no debería hacer.

Igual suena antidiscurso, pero ojalá no existieran

los héroes, para mí ojalá no hicieran falta.

Nuestros hijos y nietos nos pedirán explicaciones

de cómo una crisis humanitaria

de esta magnitud le dimos la espalda.

Europa está dejando que esta gente muera.

Europa puede absorber muchísima gente, puede absorber,

el mundo puede absorber muchísima gente, podemos hacerlo.

Pero hagámoslo, lo que estamos haciendo es darle

la espalda al problema, no miramos, quitamos a los testigos

no miramos y esto ya se arreglará solo.

No se arreglaré solo, es un flujo imparable.

Hay de atacar la raíz, el origen del problema

a esta gente que está en esta situación,

totalmente, desprotegida.

(Música)

Héroes invisibles - Mediterráneo central

55:19 25 nov 2017

Guillermo Cañardo, un médico que desde hace dos años se dedica en cuerpo y alma al rescate de inmigrantes que tratan de llegar en barca a Europa a través del Mediterráneo.

Guillermo Cañardo, un médico que desde hace dos años se dedica en cuerpo y alma al rescate de inmigrantes que tratan de llegar en barca a Europa a través del Mediterráneo.

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