Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Tortilla de patatas chips y carrillera de ternera - ver ahora
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(Sintonía)

Mira, que no, no me vale, no me vale que mi victoria

no sea válida, no me puedes decir eso.

Bueno, ahora venimos a tu tierra porque ha quedado un poco en duda.

Ya, pero porque sea pádel y no tenis, no me vale.

Ponte por aquí. Venga.

Muy buenos días a todos, estoy aquí con mi amiga

Silvia Soler, tenista profesional,

discutiendo un poco sobre la palicilla

que le he dado jugando al pádel gracias, también, a mi compañero,

todo hay que decirlo, pero, bueno, la verdad

es que el caso que además de quedar con ella

para poder hacer un poquito de deporte,

le he pedido que venga a hacer de comer aquí con nosotros

porque el otro día me fui a cenar a su casa,

¿y a que no sabéis qué me hizo? La tortilla de patatas

inspirada en el gran maestro Ferrá Adriá.

Os cuento qué tiene de especial esta receta,

es una tortilla de patatas hecha con patatas chips,

de patatas de bolsa. Ya las tienes hechas en casa,

los huevos los tienes y con qué poquito

y con qué rapidez haces una tortilla de patata.

Así que pensé: "Silvia, vente conmigo al programa

y vamos a enseñar a todo el mundo a hacer

esta tortilla de patatas". Y de paso, también,

os enseñaremos a hacer otra tortilla de patata

de una manera no muy tradicional. Así que, estas tortillas diferentes

las prepararemos ahora y después haremos

una carrillera de ternera. Silvia, nos lavamos las manos

y nos ponemos el delantal, bueno, tú, yo ya tengo

mi chaquetilla y mientras tanto voy a ir contando

los ingredientes básicos para estas tortillas

de patata no tradicionales.

Sal, aceite de oliva, huevo, patata chips,

calabacín, harina de garbanzo y agua.

Dentro de ese grupo de tortillas de patata

no tradicionales que vamos a hacer

he decidido pensar en los veganos.

Y digo: ¿Cómo los veganos se podrían comer

una tortilla de patatas sin huevo?

Pues vamos a sustituir el huevo por la harina de garbanzos

y el agua. No tenemos patatas ni huevos.

Bueno, tenemos la patata, harina de garbanzo y el agua

y con esto que ves aquí vamos a hacer una tortilla

y con esto que ves aquí vamos a hacer otra tortilla.

Yo venía a darte ahora, a tomarme la revancha,

pero no sé yo. Mira, te pongo este bol aquí

donde echaremos los huevos, pero sí te pido

que me los casques mejor aquí. Vale.

Aquí vamos echando los residuos y aquí el huevo.

Vamos a empezar con 10 huevos. 10 huevos, vale.

Voy a sacar la mandolina y quiero que le cuentes a la gente

de qué nos conocemos porque nos conocimos

de una manera muy curiosa. Nos conocimos en Nueva York,

yo llevaba... Estabas en el US Open.

Sí, estaba jugando y llevaba una gira

de un mes y medio o así. Mes y medio fuera de casa.

Sí, es verdad. Vaya vida lleváis.

Ya, y echaba mucho de menos la comida española.

Al final, nosotros acostumbrados a tener que comer siempre fuera

y pensamos: "Podríamos buscar un sitio español".

Español en Nueva York. Y qué mejor manera

que encontrarte a ti allí.

Fue una sorpresa, desde luego. Hubo una época,

mucha gente sabe, que durante año y medio

estuve en un restaurante en Nueva York y cuando coincidió

el U.S. Open tuve mucha suerte

porque la mayoría de tenistas españoles vinieron,

entre ellos, Silvia, y allí pude conocer

a Feliciano López que tengo mucha amistad con él,

incluso, pude charlar un rato con Rafa, Rafa Nadal,

y me pareció maravilloso, pero más maravilloso todavía

es la relación que luego, tuve con Silvia tras esa época

y esos momentos. Nos hemos visto muchas veces,

incluso el día que me dijo de jugar al pádel conmigo

y yo ya flipé, digo: "Bueno, juguemos al pádel con ella".

No me he quedado contenta tras el partido de pádel

que hemos echado. Reconozco que tuve suerte

aunque ganara a Silvia, pero, ojito, porque Silvia

es una de la grandes del tenis femenino.

Pero se repite. Hay que repetirlo.

Así son los deportistas que no quieren perder.

Vamos. La próxima vez que salga

va a salir, pero, bueno, Silvia, tu mejor resultado

ha sido el 54 del mundo. O sea, es que eso parece,

pero 54 del mundo me parece una pasada.

Sí, la verdad que crecer con esa, bueno, nunca pensé...

Cuántos años has estado en la WTA.

Muchos, la verdad que muchos con muchas experiencias

muy bonitas, han sido casi alrededor de seis, siete años.

Sinceramente, Dani, si me tuviese que quedar

con un momento, son los juegos olímpicos.

Sí, ¿no? Ese momento de representar

a tu país, entrar en un estadio con el himno, muy bonito.

Vamos con la receta, tenemos los huevos batidos,

¿ahora, qué haces? Las patatas las echaría.

Las echo, bueno, primero, un poco de sal.

Las patatas tienen un poco de sal, pero el huevo es soso

por naturaleza y yo también

soy de añadir un poquito de aceite aquí.

Tú coges las patatas y las echas, yo las voy a romper.

Tú las echas sin más, yo, mira, así.

La receta muy elaborada no es, yo creo que trabajarse un punto

en Roland Garros tiene que ser un poco más complicado que...

Es verdad que la primera vez que pensé en hacer esta receta

me acordé de mi madre, sobre todo, dije: "Como mi madre

me vea haciendo esta tortilla dirá: "Pero, hija"".

La hace Ferrá Adriá, ¿sabes? Desde luego.

No pasa, absolutamente, nada. Ya me quedé más tranquila

y está muy rica. Está muy rica, claro que sí.

Si las chips son buenas, y el huevo es bueno.

La primera impresión puede ser un poquito de...

Pero luego, sí. Te tira para atrás.

Tengo aquí el calabacín, lo iba a echar aquí,

pero se me ocurre una cosa, ya que tenemos esto,

vamos a hacer dos alternativas porque ya que estamos en plan vago,

es decir, estoy pensando en hacer una tortillita al microondas.

Estaba cortando el calabacín

por aportar un poco más de jugosidad

a tu tortilla. Te voy a mover esto.

Ahí, perfecto. Ya sabes que me gusta cambiar

las recetas. (RIENDO) Darle tu toque.

Bueno, voy a añadir un poquito de calabacín

con la mano, le quito también, una parte de tu relleno

y mientras tú haces, la vas a hacer tú, la tortilla

en la sartén Venga.

Pues mientras la haces en la sartén, yo la voy a hacer

en el microondas, no te importa, ¿no?

Mira, Silvia, ¿eres buena cocinera? Me gusta cocinar,

pero me gusta dedicarle toda la mañana

para luego, comérmelo en cinco minutos

porque yo como muy rápido. Es que pasa eso.

Qué efímera es la cocina, a veces, la de tiempo

que se tarda en hacer una cosa. Oye, tengo que confesar

que huele bien por usar unas chips buenas

y es que huele bien. Voy a ello.

Tú, a la sartén, la tienes aquí, mira, yo te pongo...

Como una tortilla normal y corriente la pones, ¿no?

Sí, genial. Aceite porque sal ya tienes

y yo mientras tanto voy a coger por aquí

otra cucharita y mirad, ya que estamos

nos vamos a poner finos.

Y mirad, así. Qué bonito.

En épocas de torneos, Silvia, ¿dieta especial?

Sí, intentamos llevar un poquito de control,

sobre todo, los partidos a veces son muy largos,

nunca sabes cuándo te tocará jugar.

Un partido de tenis en la élite y en ese tipo de torneos,

los grandes, pueden durar dos, tres horas, tranquilamente o más

Sí. ¿Cuál fue tu partido más largo

por curiosidad, te acuerdas? Mi partido... No recuerdo,

pero sí tengo un poco la sangre española

de peleona, de alargar los partidos y de lucharlos.

Que aunque veas que vas a perder vas ahí.

Sí que tengo muchos partidos a tres sets, eso es verdad.

Vale, mira, te voy a dar un poquito más de candela.

Genial. Cómo lo ves.

Bien, perfecto. Esto tiene buena pinta.

Ahí se va haciendo. La tortilla del microondas

la tengo lista, me la llevo y le pondré un poco de huevo

por encima porque, al final, te los di a ti todos

y me quedé un poco... No te dejé nada yo tampoco.

No, porque le me da la impresión... Es que esto me lo he inventado

y digo: "Voy a hacerlo", pero creo, por experiencia,

que si la meto así al microondas puede que se levanten

las puntitas del calabacín y tal y no quiero,

mejor lo hidratamos un poquito.

(Música)

Ojito a mi tortilla al microondas con calabacín.

Tiempo y vatios, en este caso, vatios.

Tres minutos, 600 vatios.

Veréis cómo se nos va a quedar

una tortilla cuajadita al microondas y perfecta,

incluso, creo que va a suflar un poquito.

¿Cómo va la tuya, Silvia? Creo que hay que darle la vuelta.

¿Cómo la ves? Lo harás tú, ¿no o qué?

A mí el darle la vuelta me da algo de respeto.

Eh, Silvia es diestra o sea, que...

Sí. ¿La muñeca bien o no?

Sí, bien, sobre todo, de derecha. Yo creo que ya la tienes aquí.

Me gusta poquito hecha. Te gusta poquito.

Sí. Creo que ahora, se derramará

un pelín, seguro, ¿pero cómo lo ves?

Es que no... Dale, dale.

No, tira, sin miedo, sin miedo. Vine con mucha confianza

de cogerte la revancha. Yo hago la tortilla vegana

y yo quiero verte a ti pegándole candela a eso.

Venga, pues voy con todo.

Esa muñeca, no puedes quedar mal aquí.

A ver, huy. Oh.

Qué bonita. Madre mía, parece que pusiste

el calabacín. Ha quedado perfecta.

No se lo cree ni ella. (RÍEN)

Oye, la veo muy bien, muy, muy bien.

Vaya pintaza, eh.

Muy bien. Ahí. Se caerá un poco. No pasa nada.

Bueno, harina de garbanzo. Esta mezcla de harina de garbanzo

y agua se usa mucho en la receta vegana

como sustituto del huevo.

Y por eso, vamos a hacerla aquí también.

Ahí. Un poquito más de agua.

Casi textura de huevo, eh.

Estuviste en las olimpiadas,

para que todo el mundo lo sepa, del 2012.

Correcto. En Londres. En Londres.

Es muy interesante. De hecho, una curiosidad

sobre la comida, tú entras como a un pabellón muy grande

y hay comida italiana, comida mejicana...

¿Ah, sí? Puedes comer lo que quieras.

Tú puedes comer lo que quieras. A mí me sorprendió muchísimo

que había una cadena de comida rápida,

que yo dije: ¡Uy! Esto para los deportistas...

Dani, estaba todos los días lleno.

Ya te digo yo. Mira. ¿Cómo lo ves?

Yo creo que esto ya lo tenemos. Está ya, ¿no?

Sí. Te gusta así, ¿no? Poco hecha.

Sí. Os digo una cosa. Vaya pintaza.

¿La sacas tú? Sí.

Y yo voy a mezclar esta ya.

Y voy a hacer, pues, prácticamente,

lo mismo que ha hecho Silvia.

Mira cómo nos ha quedado. Qué bien, ¿no?

Vaya primera tortilla, eh. Con nota, eh.

¿Tú sabes qué me gusta a mí? Hacerle esto.

Ponerle un poquito de aceite por encima.

¿Así sabrías ver si es de "chips"

o de patatas normales? Yo no.

Sinceramente, no.

Ahora toca el turno a la tortilla vegana.

Que, por cierto, para los deportistas

también viene bien.

No hace falta que seas vegano. Sí, sí.

Voy a tirar por aquí y nos vamos allá.

Veis que es una harina y que, evidentemente,

es diferente al huevo pero veréis

que si os vais un día de excursión al campo

y os queréis llevar una tortilla de patatas

para veganos, es un plato ideal.

Voy a hacer ahora, igual que he hecho con la tuya...

Lo subimos un poquito.

Es una alternativa vegana a la tortilla de patatas.

Ya va cogiendo... No está quedando mal, eh.

Pintaza tiene. Para todos aquellos

que no puedan tomar huevo o no quieran tomar huevo.

Le das la vuelta y yo me voy a ir al microondas.

Tenemos otra alternativa. Esta no es para los del huevo,

etcétera. Eso es para los vagos, básicamente.

Pero, bueno, aquí... A ver. Todos tenemos

un día que no nos apetece.

Yo la verdad es que los días que estoy vago,

¿sabéis lo que hago? Pido comida a domicilio.

Es bastante más sencillo.

Pero mirad. Oye, no ha quedado mal, eh. ¿No?

Qué bonito. Tres alternativas a la tortilla de patata.

Es otra alternativa ya para servirla.

Bueno. Silvia, ¿cómo lo ves?

Perfecto. Me está entrando un hambre...

¿Sabes qué voy a hacer? Voy a hacer un guisito tradicional.

Una carrillera de ternera.

¿Jugosita? Jugosita.

Y con salsita, eh, ahí, para hacer barquitos.

Dani, ¿tienes pan?

Oye, pues no tengo pan. ¿Pues sabes una cosa?

Me voy a ir yo a por el pan. Perfecto.

Yo, mientras, hago la carrillera. Venga.

Ten cuidado, eh. Enseguida vuelvo.

Las tenistas son las que vienen con la barra...

Así. ¿Sabes? Jugando un poquito. Ten cuidadito.

Venga. ¡Hasta ahora! Un besito.

Bueno, aquí os dejamos nuestras tortillas de patatas

no tradicionales.

(Canción "Lemon Tree")

Y llega el momento de la carrillera de ternera.

Lo primero de todo, pues deciros los ingredientes,

que son los siguientes:

aceite de oliva, sal, pimienta, caldo de carne,

vino tinto, mantequilla, cebolla,

zanahoria, carrillera de ternera, puerro, maíz "baby",

tomillo fresco, laurel, polenta, cebollino,

perejil y caldo de verduras.

Primer paso: vamos a empezar a trabajar

con la polenta,

que es sémola de maíz. Es esto que estáis viendo aquí.

Es muy sencillo cocinar con ella.

Así que lo que vamos a hacer primero, es juntarlo

con el caldo de verduras en esta mini olla exprés.

Lo que voy a hacer primero, es echar la polenta

y echar el caldo de verduras.

Así.

Ahí. Qué color, eh. La verdad es que hoy tenemos

mucho colorido encima de la mesa.

Vamos a poner al fuego. Y como siempre os digo

con las ollas exprés,

antes de taparla, siempre necesitamos ese primer hervor.

Y lo vamos a dejar solo nueve minutos.

Llega el turno ya de la verdad.

Vamos a ponernos con el protagonista de esta receta.

Esta carne tan sumamente...

Teóricamente, de segunda categoría,

pero, ojito, porque con esta carne se puede hacer

absolutas maravillas.

Lo que voy a hacer primero es... Tengo una limpia por aquí,

que es lo que verdaderamente tenéis que pedir

al carnicero, que os la deje limpia.

Y por si no os la ha dejado limpia,

os voy a enseñar también a limpiarla.

Así, un poquito de sal.

Me encanta manchar la tabla cuando estamos salando,

porque mucha gente sala con timidez.

Un poquito de sal. No. Hay que salar de verdad

las cosas, hay que hacerlas bien.

Un poquito de pimienta por aquí.

Así. Perfecto.

Lo dejo aquí mientras se va calentando la olla.

Bueno, bueno, bueno. La polenta veo

que ha empezado con energía. Así que ya fuego media hora.

Así.

Olla exprés tapada. Y a cocinar nueve minutitos

a partir de ahora. Bueno, no a partir de ahora.

A partir de que suene.

Cuando empieza a sonar, son siempre nueve minutitos.

Hay una cosa que tiene la carrillera

y es que merma casi a la mitad.

Este trozo de carne que veis... La mitad no.

Me estoy pasando un poco, estilo andaluz.

Pero una cuarta parte sí que vamos a perder.

Bueno, más que perder, lo único que vamos a hacer,

es que se va a contraer.

Bueno, aceite de oliva, qué bien huele.

Voy calentando el aceite. Y, mientras tanto, mirad

qué fácil es limpiar un poco este tipo de carrillera.

Siempre metemos lo que es la puntita. Lo que yo suelo hacer.

Así. Aquí. Ahí.

Y tiro hasta arriba. Una vez que tenga esto, mirad, así.

Así de fácil, eh. Vais a ver que en cuestión de nada,

de un minutito

o menos,

tenemos la carrillera limpia del todo de verdad.

Importante quitarle esta telilla.

Y es el momento de marcarlas.

A la sartencita. Aquí.

Ahí.

Ahora por aquí un poquito de sal.

Así.

Un poquito de pimienta.

Y en un pispás, las tengo marcadas.

Carrillera lista y bien marcadita.

Voy a quitarme esto de aquí.

Sabéis que aquí me encanta hacer dos cosas,

dos cosas fundamentales.

Una de ellas es este doradito que nos hace cerrar poros

y que los jugos se nos queden dentro.

Pero también hemos conseguido otra

que sabéis que me encanta. Mirad qué maravilla tenemos ahí.

En la misma cazuela donde hemos cerrado poros

de la carrillera, vamos a ir haciendo

el resto del sofrito.

Tengo por aquí también el tomillo y el laurel.

Así.

Vale. En este caso, es de ternera.

Y ya sabéis que la carrillera es

la parte de los cachetitos, mofletitos.

De eso que siempre te cogían de la carrillera.

Así que, bueno, es una parte muy jugosa,

donde hay colágeno, donde hay un poco de grasa también.

Tiene un poco esas connotaciones que son absolutamente geniales.

Una cosa importante que hay que hacer siempre

que hacemos esto, sobre todo, cuando tú ves

que el jugo, el caramelizado que está aquí, está muy enganchado,

es primordial sacarlo antes de que se caramelice en exceso,

que se queme. Siempre es mejor lo que voy a hacer ahora mismo.

Ya tenemos el ajito doradito. Voy a añadir nada,

este poquito de caldo.

Puede ser caldo, puede ser vino tranquilamente.

Cualquiera de los dos.

Y mirad aquí cómo hemos sacado todos los jugos.

Ahora vamos a reducirlo un poquito.

Estamos muy acostumbrados a utilizar la carrillera de cerdo.

Probablemente, es la más usual de ver.

Pero de verdad, me encantaría animaros

a que probéis esta, la de ternera,

que es un sabor muy diferente y una melosidad,

diría yo, incluso, un nivel por encima.

La voy a bajar un poquito. Así.

El fuego tiene en cada momento su intensidad. Venga.

Cebollita. Mirad aquí ya, que ya aquello está cogiendo

color y está cogiendo consistencia.

Lo que os decía.

Probad algún día la carrillera de ternera,

porque siempre, de verdad, cocinamos la de cerdo

y la de ternera merece mucho la pena.

Así, como a modo de curiosidad,

alguna otra carrillera que me encanta

y cosas que no utilizamos, por ejemplo...

Os voy a dar un ejemplo,

que, a lo mejor, un día, en la pescadería, podéis ver.

Si sois en casa una persona o dos, vais a la pescadería

y veis un rape grande, hermoso, o veis un mero grande, hermoso;

los cachetes, las carrilleras del rape o del mero, por ejemplo,

que son pescados grandes, merecen la pena.

¿Tenéis confianza con el pescadero?

Le podéis decir que os deje la carrillera de un mero.

¿Cómo hacéis la carrilera de un mero? Os diré algo...

Casi, prácticamente, como lo estamos haciendo hoy;

cambiáis el vino tinto, que añadiremos, por un vino blanco,

y el caldo de carne por un fumet de pescado.

Tendríais un guiso de carrillera de mero,

absolutamente, brutal, ¿eh?

Voy a añadir, ya, el puerrito, para adentro, así...

Puerro dentro.

Cómo me gustan los guisos,

sobre todo, ahora, es que... Me encantan.

Me encanta el guisoteo, me encanta el "chupchup",

me encantan este tipo de cosas, que son agradables de comer,

que te sacian y que te hace, sobre todo,

ser un poquito más feliz.

No me digáis que no os hace feliz un plato de lentejas

o esta polentita con carrilleras.

Va cogiendo color, la cebolla ha caído, un poco,

el puerro, también...

Al ser un guiso de dos horas me voy a permitir el lujo

de añadir, ya, la zanahoria.

Fondeo, un poquito, me gusta un mínimo "chupchup", ¿eh?

Voy a echar el vino y como quiero que reduzca bien,

vamos a esperar a que reduzca casi en su totalidad,

mínimo, a la mitad, y así tendremos la polenta en su punto.

(Música)

(Música)

La polenta ya está lista;

el vinito, como habéis visto, está bien reducido;

por lo tanto, es el momento de añadir de nuevo

la carrillera de ternera a su sitio,

es el momento, también, de cubrirla de caldo de ternera.

Así...

Ya os digo yo que esto va a salir increíble.

Quiero que la carrillera se caliente y se cocine,

y lo contrario para la polenta, que se vaya enfriando;

así que me he sacado una bandejita y voy a ir picando

un poquito de cebollino y un poquito de perejil,

voy a añadir a la polenta el perejil y el cebollino,

y, en la bandeja, la estiraré, para que se vaya enfriando.

La polenta es sémola de maíz

y no la utilizamos mucho en nuestro país,

pero nos da muchísimo juego; es una guarnición que me gusta

y con la que disfruto.

La primera vez que la vi, lo recuerdo perfectamente,

fue a Andoni Luis Aduriz, en Mugaritz,

además, en ese momento, la mezclaba con mucho queso,

que era, absolutamente, genial.

Con el cebollino voy a mezclar, también, un poquito,

tampoco hace falta mucho, de perejil.

No tiene nada que ver el aroma que nos aporta el perejil

con el aroma que nos aporta el cebollino,

son dos aromas, totalmente, diferentes;

ya que lo tenemos aquí vamos a juntarlo,

lo pico, un poquito... Bueno, listo.

Veréis que esta polenta es de color amarillento-naranja,

que es la que está más comercializada;

pero, que sepáis que, también, hay una polenta mucho más blanca,

que se hace con harina de castañas,

y, por otro lado, también, podéis encontrar,

una polenta oscura, que suele ser de trigo sarraceno.

Lo que vamos a hacer, ahora, es mezclarla con el perejil

y con el cebollino. La polenta sí que es bastante sosa;

por lo tanto, vamos a añadir un poquito, como estáis viendo,

de pimienta, de sal, y, a mí, me gusta llevarla

a nuestro terreno, y un pelín de aceite de oliva.

Tiene la pimienta y me falta la sal.

Como veis, es sémola de maíz, no de trigo,

se puede consumir si tienes intolerancia al gluten;

la verdad, en este sentido, como estoy diciendo,

la polenta es una auténtica maravilla que debéis usar más.

Muchas veces, no hago recetas o platos para que los hagáis,

sino para recordaros que hay cosas en el supermercado y en el mercado

que son, absolutamente, geniales. Aquí...

Bueno, lo tenemos.

La voy a estirar por aquí. Así...

Le voy a poner film transparente por encima, que se peque bien,

para que no se reseque en la nevera.

Lo dejaremos dos horas, exactamente, el mismo tiempo

que vamos a dejar cocinar nuestra carrillera.

(Música)

(Música)

Qué pintaza.

Qué feliz soy cuando veo estos jugos con este color,

con esta consistencia, con esta textura...

Mirad cómo cae aquí y no os digo nada de cómo huele.

Qué importante es ser finos y ser elegantes en la cocina,

como a la hora de vestir o como a la hora de cualquier cosa,

la finura y la elegancia hay que tenerlas, siempre.

Qué pintaza tiene este jugo, que voy a probar, ahora, de sal.

A ver cómo está...

Ahora es el momento, porque lo voy a reducir algo más.

Brutal. No necesita sal, ¿eh? Os lo digo de verdad.

Mirad, se me deshace sola, solo con ir pinchando un poquito,

poquito a poco, la estoy desmenuzando,

porque, además, la voy a presentar en forma de timbal.

Que no se nos olvide que tenemos la polenta,

la polenta y unas mazorquitas de maíz,

que voy a saltear, en breve, con un poquito de mantequilla.

El maíz con el aceite de oliva me encanta,

pero, no sé por qué, tengo en mi cabeza esa sensación

de que el maíz, siempre, se debe saltear con mantequilla.

La salsa está reduciendo y tenemos la sartén para el maíz,

pero, también, no lo he dicho, vamos a marcar la polenta.

En este caso, por ejemplo, me gusta marcar la polenta;

para eso, voy a hacer un moldecito

y la vamos a sacar, con la ayuda de una espátula.

No os preocupéis, porque lo que sobra

lo podemos utilizar para mil cosas.

Aquí... así... aquí... perfecto.

Mirad, vamos a marcarla en la misma sartén que el maíz,

pero, antes, echamos un poco de aceite de oliva

para marcar, ligeramente, la polenta;

le podemos dar, también, colorcito y un poco de temperatura.

Voy a ir sacando el plato.

Marco la polenta por las dos caras, sería lo ideal.

La pondré aquí, voy a poner el desmigado de la carrillera

y la voy a salsear; una vez que lo salsee

me quedará, solo, ponerle el maíz al lado,

y tendremos una auténtica y maravillosa

carrillera de ternera con polenta.

¿Veis? La polenta ha cogido un poco de color

y ya va, directamente, aquí.

Le voy a poner el molde, que lo voy a abrir un poquito

para que, ahora, cuando lo cierre, quede así,

totalmente, cerrado.

Mientras tanto, en la misma sartén, que ya está caliente,

con mucho cuidadito, vamos a echar la mantequilla, las mazorquitas

y un pelín de aceite, así, la mantequilla no se quema,

y porque somos españoles, y porque somos andaluces

y porque nos encanta el aceite de oliva.

Aquí sí que necesitamos un poquito de sal,

un poquito de pimienta y unas hebritas.

Cómo me gustan las mazorquitas, con ese punto dulce.

Son agradables al paladar, tienen un sabor fácil de comer,

son bonitas, además, se doran enseguida.

Mientras tanto, que no se nos olvide,

voy a ir montando el timbalito.

Mirad, al estilo japonés, ¿eh? Trabajando con las pincitas.

Creo que cuando Silvia vea esto va a flipar.

Lo voy a dejar así.

Lo que voy a hacer es echar este maravilloso juguito.

Mirad qué suculencia, me gusta decir "suculencia",

porque es la realidad.

Ahora mismo, tenemos algo aquí que es maravilloso.

Voy a quitar el aro. Así, mirad...

La salsa queda muy melosa, y queda muy... muy de colágeno,

que tiene consistencia y que hay una serie de cosas

que hacen que la textura, todavía, sea mucho más...

Cuando se pega a los labios, que tiene mucha gracia, ¿no?

Aquí, tal y como caigan.

Aquí tenéis esta maravillosa

carrillera de ternera con polenta.

(SUENA "ALL IS LOVE", KAREN O AND THE KIDS)

(SUENA "ALL IS LOVE", KAREN O AND THE KIDS)

Cuando me dijiste que ibas a comprar pan

no imaginaba que ibas a traer toda la panadería.

Como me has dicho que era jugosita, he traído un poco de todo.

Prueba lo que quieras, la tuya, sobre todo.

Vamos a probarla.

Aquí tenéis estas tortillas que hoy hemos hecho;

una sin huevo, otra al microondas

y otra, cómo no, con patatas "chips".

Por otro lado, la carrillera de ternera

con esa polenta maravillosa que habéis visto.

Sea tradicional o no, lo importante es que os metáis en la cocina

y os animéis a preparar estos platos.

Así que, como digo siempre, haz la comida y mejora tu vida.

Oye, vaya pintaza, ¿no? (SILVIA RÍE)

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Hacer de comer - Tortilla de patatas chips y carrillera de ternera

12 nov 2019

Dani García invita a la tenista Silvia Soler, que comparte con Dani su receta para hacer una tortilla de patatas con chips de bolsa. La segunda receta del día es una carrillera de ternera en timbal, una elaboración tradicional que resulta muy fácil de comer.

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