Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Sopa castellana y ragout de pavo - ver ahora
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(Sintonía)

¿Qué te pasa? Que me vas a pegar el sueño.

No, que estoy reventado, no he dormido nada,

me acosté sin comer y no dormí nada.

¿Cómo te acuestas sin comer? Después me levanté a las tres

de la mañana y me comí el frigorífico.

Es que no me extraña, no solo tendrás sueño,

¿estarás bien o qué?

Estoy bien, estoy bien,

necesito algo que me anime, por favor.

Aquí hay que venir al 100%.

Estoy al 100%, tú mándame, mándame.

¿Seguro, no? Te lo juro, de verdad.

Esto lo recupero yo rápido. Bueno, buenos días a todos,

vamos a hacer, efectivamente, un menú que le irá genial

a Antonio y a su situación porque es capaz de levantar

a un muerto, el menú, eh. El menú, el menú.

Haremos una tradicional sopa castellana, la tradicional

sopa de ajo, y después un ragú de pavo.

Pinta bien. Y aún hay más,

vendrá Virginia, de "MasterChef", para ayudarnos a hacer

la sopita castellana. Eso pinta mejor todavía.

Me cuesta llamarle sopita castellana,

yo digo sopa de ajo.

Eso digo yo, sopita de ajo.

Me gusta sopa de ajo castellana también.

(Timbre)

Abro yo, a ver si me alegro un poquito.

A ver cómo le llama Virginia a esta sopa, me lavo las manitas.

Virginia, qué pasa. Hombre, Antonio,

qué alegría de verte. Pasa, por favor, pasa.

Muchas gracias, muchas gracias.

Y disfruta. Dani, aquí está Virginia.

Virginia, qué tal, me has pillado...

Me pillaste lavándome las manos, qué alegría.

Encantada de estar en tu casa.

Pasa, pasa. Virginia, por favor.

Oh, Dios mío, qué honor.

Y eso que no hemos empezado todavía.

Mientras os laváis las manos te voy a contar que haremos

una sopita castellana que me gusta llamarla

sopa de ajo, ¿cómo la llamas? Sopa de ajo.

Pues quedamos en sopa de ajo castellana.

Que no haya ahí... Sopita de ajo castellana.

Bueno, me haces mucha ilusión que vengas a cocinar con nosotros.

A mí, más. Bueno, os digo los ingredientes

de la receta: Pan, aceite de oliva,

caldo de ave con un toque de jamón,

ajo, sal, huevos, pimentón dulce,

jamón y ese huesecito que os explicaré ahora

el por qué está ahí. No tiene mala pinta.

No la tiene. Creo que es una sopa muy resultona

porque tiene pocos ingredientes y es contundente.

Es para que Antonio se venga arriba.

Estoy un poquito... Hoy estoy, estoy...

Pero terminaremos bien. Eso esperamos, eso esperamos.

Veréis que es muy fácil de hacer, ojito, que os pasa como a mí,

me pasa a veces, no me da tiempo a hacer un caldo

pues vamos al supermercado y compramos un caldito.

¿Qué hacemos para que eso sea un poquito mejor

y que nos lleve a otro nivel gustativo? Cogemos el huesecito

que lo hemos escaldado. Este hueso de jamón, que escaldamos

un poquito en agua y que lo hemos hervido

en ese caldo. Una hora y media, dos horas

y eso nos hará que ese caldo, que puede ser de brick,

sea un caldito de jamón que además, creo que la verdadera sopa

de ajo castellana no lleva jamón. No, no.

Eso ha venido después que ya lo ilustramos con jamón

que puede ser genial. Y enriquece un poquito.

Sí, bueno, si le metemos

langostinos hacemos un mar y montaña.

Nos venimos arriba.

Eso, no nos vengamos arriba y no nos despistemos

y vamos a empezar a cocinar esa sopita de ajo.

Antonio va a ir cortando el pan que vamos a tostar, tú untas el ajo

y a laminar el ajo, ¿te parece bien?

Perfecto. Venga. Dos tablitas,

una verdecita para el ajo por aquí, amarillita a Antonio

para el pan, necesito que me dejes un ajito que será este.

Y este lo vamos a partir por la mitad, ¿vale?

Y me lo voy a reservar aquí en la esquinita.

Vale, perfecto. Y Antonio me cortará el pan

rapidito porque queremos tostar. Ahí está el primer truco

de esta sopa de ajo que el tostadito del pan

nos dará un sabor, totalmente, diferente.

Y aparte no dejas que el pan se moje tanto.

Exactamente, no va a quedar tan...

Lo vamos a cerrar y nos va a quedar, o sea,

ese punto sedoso, pero no se deshará tanto.

Ahí va. Pero también para que el pan

no se deshaga, completamente, el fuego no muy fuerte

porque si cuando ya lo has echado empieza a hervir, a hervir...

Se convierte en una pasta. Claro, que a mí, ojo,

hay un punto que me gusta porque aporta esa sedosidad

no ese punto que comes que parece casi una gacha,

una especie de gachita con caldo y además caldo enriquecido

con ajo, pimentón, o sea, esta sopa no puede ser

más fácil, más barata y más rica.

Y más rica. Pan por aquí.

Importante en el pan, tostadito,

¿podemos hacerlo en el horno? Podríamos hacerlo, pero para mí

es mucho mejor cuando tuesta el contacto de la sartén.

Virginia, cuéntame, cómo es tu vida tras "MasterChef".

Pues mi vida tras "MasterChef"

cuando terminé con el Basque Culinary Center

y de hacer mis prácticas en Aponiente

monté un catering con mi hermana Raquel.

Ah, montaste el catering a raíz de "MasterChef".

A raíz de "MasterChef". Vale, vale, vale.

Montamos un catering que se llama Gemelas al Jerez.

Ah, aromatizadas, ¿no? Hombre, porque es de donde veníamos

y lo que habíamos defendido durante todo el programa,

pues vámonos, ¿no? Claro, claro.

Entonces, la verdad es que estamos las dos juntas.

Sí. Somos socias en el negocio

y no nos va mal, la verdad, no nos podemos quejar,

no nos podemos quejar. Al ganar "MasterChef",

cómo llevas que la gente te salude,

¿ha habido un cambio en tu vida en plan...?

A ti te ha pasado también, Sí, pero tú has ganado.

La verdad, la gente con mucho cariño,

pero para ti es un choque porque yo era anónima

tú sales de tu casa, con tu reunión de conocidos,

de amigos, de madres del colegio

y poco más y cuando llegas, me metí un mes sin salir de casa.

Me pasó lo mismo, es que es difícil,

es que la gente no se lo cree, pero es complicado

la sensación de que todos te conozcan.

Qué choque de decir... No puedes hacer nada,

ir a un centro comercial, nada, mi hijo decía:

"No voy contigo, no voy".

Y decía: "¿Por qué?"

-"Porque estás dos horas echándote fotos".

Bueno, me acuerdo de la primera semana

cuando salí que ya salió emitido el programa y toda la historia

me fui a la plaza de Jerez que tenía muchas ganas

de ir a un mercado. Y no veas la que liaste allí.

Entré a las nueve de la mañana y a las 12 no tenía

ni un kilo de boquerones comprados. ¿No te preguntan todos?

Porque a mí me pasa mucho que la gente me dice:

"Tío, ¿con esto se cocina, este es bueno, es bueno?"

A mí me ha perseguido gente por el centro comercial

de comestibles para ver qué compraba

y yo: "Señora, lo que usted lleva, yogur, leche, harina...",

a ver, que en mi casa se come como en la tuya.

¿Sabes qué hago? Cuando me miran hay veces

que para casa compro como hoy hablamos,

caldo de tetrabrik, y a veces, me da vergüenza

porque todos me miran y lo escondo abajo.

¿Sabes? Pongo el caldo de tetrabrik en el fondo

y por arriba pongo un platanito, unas mandarinas...

Salmonetes. Son cositas normales,

pero me pasa continuamente, todos miran mi carro

y es que me da cosa, a veces me da cosa.

Otros cogen una lasaña precocinadas....

Eso no lo hago, eso mando a mi hija.

(RÍEN)

Ve a la lasaña. Mando a mi hija y ya.

Es superbonito que la gente

aparte que nos dicen cosas chulas y bonitas

y te motiva. Sí, la gente te da mucho cariño.

Sí, la gente es buena. Seguimos, mira, tosté el panecito,

quito esto de aquí. Dame, Dani.

En un momento limpié porque se va llenando de migas,

se quema y se limpia. Ahora, como decía.

Las frotamos. Exactamente.

Cazuelita, esto mi padre me lo hacía y yo en mi casa

hago una cosa que la gente se sorprende

porque mi padre ponía para desayunar aceite de oliva

en una bandeja grande, luego ponía la sal directamente,

y luego, ponía limón, que me encantaba

y luego, cogía el pan y hacía lo que hacemos.

Y esa es la razón por la cual yo creo que esto

se perfuma muchísimo más.

Dame, que me apetece hacer eso que me encanta el pan con ajo.

Eso ahí, a frotar el ajo con el pan que yo mientras,

pásame el aceite y voy a preparar esta sopa

que como veis, la haremos en tres con dos y con dos

o tres truquitos. Tiene que haber cantidad,

luego, es verdad que el aceite que pongamos aquí

es el que luego en la sopa al enfriarse un poco nos sube.

Hay que poner el justo porque al final necesitamos cocinar

el pimentón y esto es vital. El pimentón tiene que cocinar

en grasa porque el seco sería una locura y se nos quemaría

muy rápido y el ajo necesita también grasa.

Ya tenemos aquí casi todo, voy a poner el ajito.

Hay que recordar que Virginia participó en "MasterChef"

con su hermana gemela Raquel, ojito, y cómo se tomó

eso de que ella se fuera antes del programa

y te quedaras. ¿Se enfadó, no se enfadó?

¿Le sentó regulín, se sentía sola? Cuéntame.

Hombre, tuve mucha suerte porque ella duró hasta

el día antes de la final

entonces, me acompañó hasta el último momento.

Las dos llegasteis lejos. Llegamos lejitos.

Hombre, eso es un regalo. Que a las dos semanas

creíamos que nos echaban.

Ahí, y no me llevé ni ropa y cuando fueron pasando semanas

y fueron pasando semanas pues, ya cuando te dicen:

"Ya quedan tres para la final", dices: "Madre mía, qué miedo".

Imagínate, no salía de casa sin móvil, sin niños, sin marido.

Estabas en la gloria. Vamos a romper el pan.

Controla tu ajito.

A ver, el ajito baila y coge ese poquito de color

y ahora ya sabéis, lo decimos mil veces, le repetimos

otra vez, el pimentón se quema muy rápido y hay que tener

mucho cuidado, pero la sopa de ajo

requiere de bastante pimentón, a mí me gusta que esté rojita

y que esté potente. Échame aquí el pan ya.

¿Vale? Hay gente que le echa el caldo, yo prefiero echarle

el pan antes y que el pan también embeba un poco ese aceite

y esa grasita. Le damos aquí, veis como además,

en esa grasa, el pan se la va a comer toda.

Y se va a empapar. Esto son detalles importantes,

son detalles que hacen a la sopa relativamente, diferente

a la que hacéis pero con los mismos ingredientes.

Porque, Dani, freír el pan igual es demasiado...

Se queda mucha grasa en ese caso.

Tenemos claro que el pan va a embeber todo y va a cocer;

así que he echado todo el caldo.

A mí me gusta que la sopa quede con cuerpo.

Espesita. Claro, tiene que tener cuerpo.

Que rehabilite. Sé que cuando hierva

y el pan pille un poco de cuerpo, va a estar brutal.

Toda esta parte tostadita que vemos es la que le dará...

Ese rollo fundamental.

Todavía no tiene el punto de sal, vamos a dejar que cueza 20 minutos

y veremos si necesitamos añadirle un poco más de sal.

Veinte minutos cociendo; pan empapado, textura ideal.

Voy a bajar el fuego porque voy a meterle los huevos.

A mí me gusta, evidentemente, que el huevo no hierva nunca,

necesito temperatura para que se haga,

pero no necesito mucha porque si no, se rompe.

Yo soy de los que quiere la yemita...

Liquidita. Liquidita.

Qué te gusta. Me encanta.

Los cascamos aparte, porque si salen malos no pasa nada.

Antonio es la perfección, tú lo sabes, ¿no?

Ya está puestísimo. Ya ves, ya ves.

Una pregunta, tú tienes un "catering", ¿no?

Yo tengo un "catering". ¿A que es diferente?

Nada que ver, yo lo paso fatal en los "caterings".

¿Por qué?

Hay veces que tienes que cocinar en descampados

y soy un mijita; en el restaurante tengo a treinta tíos,

digo: "Un cuchillo", pongo la mano y lo tengo.

"Una tabla, que está sucia", me la quitan.

(RÍEN) Tú no estás para "catering".

Cuando llego al "catering" hay un pedrusco, el horno se apaga,

el transformador salta... Es una locura.

Pero es muy divertido. Sí.

He bajado el fuego, Antonio ha cascado un huevo

y yo lo que voy a hacer es lo siguiente...

Voy a abrir un hueco y lo echo.

Tienes que acordarte dónde está, para sacarlo.

Claro. No le des la vuelta a la olla.

Yo sé que está ahí. Al lado del asa.

Acordaos de este hueco.

Supercomida de aprovechamiento; que tienes pan duro, lo echas.

Que te sobra el puchero. Lo echas, también.

Tengo cardo del otro día, lo echas, es de aprovechamiento.

Hueco número dos, ahí.

Ya se me ha olvidado el otro. Está aquí.

Ahí, ahí. Tiene truco, lo he puesto junto al asa.

Ya se está despertando. Y este, al lado de otro asa.

Mirad, lo voy a dejar, pero si queréis estar seguros

vemos que la clarita se está cuajando.

A mí me encanta... A ver si soy capaz de...

Oh... esto está ya. Esto está ya.

Virginia, ¿te quedas a comer o no? Yo me voy a tener que ir, Antonio.

¿Te tienes que ir? Soy autónoma y trabajo mucho,

me tengo que ir a preparar un evento.

No te puedes ir sin probarla. ¿Me la metes en un táper?

Te voy a poner un plato y la pruebas.

Vale, echo otro huevo, ahora. Dame otro huevito.

Otro huevito. La echo rapidito.

Coge del tostadito, del quemadito. Échale pan.

No puede ser que cocines y no te la comas.

Te voy a poner jamón, lo pongo arriba para decorar

y para que funda, fíjate. El jamoncito sí es bueno, ¿eh?

Lo merece; sopa baratita, jamón bueno.

¿Veis? Mirad cómo se ha fundido.

Esta es la razón por la que lo voy a poner arriba,

para que funda y aquello sea...

La grasita... Ahí está.

Pruebo, ¿eh? A ver si nos da el visto bueno y...

Lo pruebo. Voy a emplatar.

Qué buena. Prueba. Está buena, ¿no, Virginia?

Prueba. Dani me está malacostumbrando.

Él la prueba pero, luego, se la va a comer, otra vez.

(SE RELAME) Dame un cacito y hierbabuena.

Vemos que el huevo está perfecto, la yema está perfecta

para que la rompamos al final.

Con esta cuchara echamos la cantidad de pan que queramos

y, luego, con el cucharón añadimos el caldo que queramos.

Dani, ahí tienes los cogollos. Ahí, mira. Antonio...

Huy, cómo os vais a poner, cómo os vais a poner...

Sopita de ajo, huevo, jamón y hierbabuena.

Coméosla a mi salud. Gracias. ¿Lo has pasado bien?

Estupendamente. Tu casa para cuando quieras.

Eh, mañana vengo otra vez. Aquí estaremos.

Encantada, Dani. A cuidarse.

Nos vemos por el sur. Venga, gracias.

Aquí está la sopa de ajo, sopa castellana,

sopa castellana de ajo o como queramos llamarla.

Me da igual cómo la llaméis, lo que sí os digo

es que es una sopa rica, fácil, baratita

y, como habéis visto, la hemos hecho en un "plisplás".

(SUENA "ME AND JULIO DOWN BY THE SCHOOLYARD", PAUL SIMON)

(SUENA "ME AND JULIO DOWN BY THE SCHOOLYARD", PAUL SIMON)

Todavía, huele a sopa de ajo. Todavía, huele; todavía, huele.

A pesar de tener los ingredientes preparados para el ragú de pavo.

Ingredientes necesarios para este ragú de pavo:

una pechuga de pavo del tamaño de Antonio, ojito,

unas zanahorias, unas patatas, un poco de puerro y de vino blanco,

ajo, cebolla, pimentón, caldo de ave y sal.

Luego, vamos a marinarlo con salvia, con tomillo fresco,

con miel, con zumo de limón, con ralladura de limón,

con sal, con perejil, con laurel y con pimienta.

Deseando estoy. Deseando, ¿no?

Deseando.

Lo primero que haremos es la salmuera.

Venga. Yo voy a, porque veo mucho pavo,

quitar, un poco, lo congelamos y lo tenemos para otro día.

Perfecto, Dani,

¿para la marinada lo echamos todo de golpe y lo movemos o...?

Sí, venga. Vale.

Acordaos, si queremos usar miel para una preparación como esta

y queremos integrarla con agua, debemos meter la miel

en el microondas, será más fácil recuperarla.

Con un minuto está bien, ¿no?

Tú que eres más grande, coge el pavo, que no llego ahí.

Espérate que esto... Para hacer gimnasia está bien.

Este pavo... Madre mía...

Aquí vamos a buscar dos cosas importantes:

primero, porque soy fan de marinar, me gusta que las cosas

tengan sabor, aroma... Y, segundo, hay que reconocer

que el pavo está muy bien pero la pechuga de pavo,

lo que se dice jugosa, no es. No es tan jugosa.

Pero sí que es muy sana.

Como quiero comer pavo pero de una manera jugosa,

vamos a inventarnos, entre comillas, esa jugosidad.

Vale. Con esta marinada.

Me gusta porque estamos inventando cositas.

¿Todo, no? Para adentro todo.

Fijaos qué curioso, una pechuga de pavo

es exactamente igual, a nivel anatómico, no de tamaño,

que la pechuga de un pollo, y detrás está el solomillo;

el del pollo es muy pequeñito pero fijaos en él,

es el que vamos a guardar. Fijaos en esto,

que sería el solomillo de nuestra pechuga de pavo

que Antonio, muy gentilmente, nos la va a guardar.

Por supuesto, Dani.

Nos vamos a quedar con la parte más gruesa para cortarla en dados

y la parte más finita la vamos a guardar, también,

en el congelador para otro día. Esto lo vamos a marina así.

Antonio será el encargado de marinarlo.

OK. Dani, ayúdame a abrir esto porque no puedo.

Habrá que marinarlo primero.

Pero no me quiero ensuciar las manos para guardar esto.

¿No te las quieres ensuciar? Porque quiero guardar esto.

Ya me las ensucio yo. Voy a echar aquí el agüita.

Vamos a echar mucha agua, unos dos litros, aproximadamente.

Habéis visto que lleva mucha sal, porque tiene que ser saladito;

esto de aquí es la miel, que la hemos calentado

y vais a ver cómo cae fácilmente. Ahí.

No tiene, absolutamente, nada que ver a echarla fría,

porque se quedaría pegada al vaso. Pedazo de marinada, Dani.

Vámonos, vámonos. ¿Vamos?

Me encanta marinar, me encanta sacar de una cosa

que tiene sus dificultades, a nivel de sequedad,

y sacarle todo su sabor.

Esto es aroma puro, Dani. Vale.

Vamos a ponerle la hierba por aquí, para que pille todo el agua

con la sal, con las hierbas, con sabor, con aroma, con cítrico,

para que, luego, esté lo más jugosa posible.

¿Vámonos? Vámonos.

A la nevera. Tú me dices, Dani.

Unas dos o tres horas en la nevera,

ahora, os digo una cosa, si el día antes lo hacéis,

puede estar más tiempo. Que no pasa nada.

No se va a cocinar ni a curar, no va a estar más salado ni nada.

Que no tenéis tiempo, con dos horas y media está bien.

Qué te gusta explicar cuando tengo la marinada.

Pesa, ¿no? Quiero que hagas músculos.

Hemos tenido el pavo marinando, en este caso, dos horas y media.

Como veis, está cortado en cuadraditos,

que es lo que va a determinar que se llame ragú.

El ragú es, casi, un guisito con un corte cúbico, digamos.

Cúbico. Cúbico.

Ragú igual a cúbico. Igual a cúbico o a cubo. Exacto.

Me gusta. Ya no se te olvida.

"¿Por qué se llama así?" "Por esto."

Porque es cúbico. Es cúbico.

A ver, tampoco es que solo sea cúbico, ¿no?

Al final, también el ragú lo determina el hecho

de marcarlo primero, que es lo que vamos a hacer;

sacarlo; aromatizarlo, que ya lo hemos hecho;

y luego hacer un poco la salsa y terminarlo de nuevo ahí.

Lo que viene siendo la receta que vamos a hacer.

Nos ponemos en situación otra vez.

Tenemos aquí los cubitos de pavo.

Y tenemos a Antonio, que nos está cortando ya

el ajo, la cebolla y el puerro.

Luego necesito que me hagas cubitos también de patata.

Venga. Perfecto. Y yo mientras

voy a ir marcando el pavo.

Un poquito de aceite de oliva.

Ojito con este tipo de pieza.

Cuando no utilizamos sartenes antiadherentes de este tipo,

hay que dejar que se caramelice para que suelte

y no se quede pegado abajo.

Además, hay que tener en cuenta que está húmedo.

Como bien habéis visto, lo hemos tenido marinando.

Lo de "la edad del pavo" viene porque los pavos son

muy sensibles a los cambios de ruido, de luz.

Entonces, ¿qué pasa? Actúan de manera

que tú no te lo esperas. Y de ahí...

Eso se les dice a los adolescentes por eso,

porque los adolescentes te sueltan una rápido, ¿sabes?

Me pasa a veces contigo. No sabes por dónde te saltarán.

Tú lo sabes. ¡Eh! Aquí, importante, eh.

Dorado de verdad. Quiero "Maillard".

¿Qué es el "Maillard", Antonio? "Maillard" es sellar la carne.

Lo que estamos haciendo,

es caramelizar la proteína de la carne.

Perfecto. Pero sellar con color, ¿vale?

Porque se puede sellar sin color. Ya, ya.

Sellar con color. Ese aromita que te suelta

cuando la proteína dora,

no tiene nada que ver que cuando cueces.

Yo siempre digo: Una merluza al vapor me gusta.

Pero una merluza a la plancha o a la brasa...

Eso ya, alucinas. Tocas el cielo.

Bueno, Dani, vamos a poner las patatitas.

Luego, un poquito de ajito, cebolla y puerro.

Como nosotros decimos: "el un, dos, tres".

Y así hay que respetarlo, porque si no,

no saben las cosas a lo que tienen que ser.

Dani, algún día a nuestros telespectadores

tenemos que decirles ya del tirón "el un, dos, tres".

Nada de explicar ajo, cebolla. ¿Sabes qué te digo?

"El un, dos, tres" y que ya lo sepan.

Se tienen que familiarizar con la cocina de Dani García.

Totalmente de acuerdo. Mira. Vamos con el uno,

que ya está bien caramelizado abajo.

Y voy a echar el uno: ajo.

Y hay que dejarlo, nada, unos segunditos.

De verdad. Insisto porque veo a mucha gente

echar el ajo después de la cebolla.

Yo creo que es por medio a que se queme.

Pero no suelta el aroma.

Cebollita. ¿Vale?

Ya, cuando el ajo ha bailado.

Dame un vasito de agua. Antonio, ahí mismo.

Un vasito de agua.

Que quiero desgrasar ya con el agua.

Porque veo que hay bastante dorado,

lo suficiente como para todavía no añadir el vino, ¿vale?

Añadimos después. Y cuando no queremos añadir

el vino, ponemos un poco de agua.

Además, esa agua nos va a ayudar, lo hacemos en muchas ocasiones

por rapidez y para que no se queme la cebolla.

Nos va a ayudar a cocer. Fijaos ya el color que toma

solo de ese desgrasado.

Y yo aquí lo que quiero es cocer bien la cebollita.

Te veo concentrado. Porque quiero...

Después me dices que quieres cubitos perfectos

y quiero hacértelos perfectos.

Hoy no está Jordi Cruz. Puedes estar relajado.

No. Pero yo... Hombre, vamos a hacer cubitos.

Vamos a igualar la patata.

Vamos a hacer las cosas bien porque después...

Cebolla perfecta. Puerro a la cazuela, ¿vale?

Voy a echar ahora un poco de vino ahora. Igual.

Quiero terminar de cocer el puerro.

Dani, ¿ragú y estofado es lo mismo?

Bueno, es, prácticamente, lo mismo.

Prácticamente lo mismo, ¿no? Un ragú es un tipo de estofado.

En este caso, al ser pavo, no creo que llegue a estofado.

A mí estofado me suena a una cocción más larga.

Tiene que ser una carne un poco más larga.

Más larga. OK. Voy a volver a echar

otro poco de vino, porque veis qué rápido se reduce

y qué rápido nos llega a seco.

Dame el caldito. Caldito.

Brutal este caldo. Tiene buena pinta.

Un caldo que hicimos el otro día que nos sobró

y aquí está con nosotros.

Un caldo de ave consistente. Ya veis el colorcito.

Todos los caldos que hacemos, eh.

Hacemos y cuando nos sobra, congelamos.

Ahí, ahí. Esa es la clave. Estamos acostumbrados

a las despensas secas en casa.

Esa es la clave. Claro. Pero yo soy también

de la despensa en el congelador.

Ahí vamos con un poco de pimentón.

Voy a echarle aceite encima del pimentón.

Y voy a... cocinarlo un poquito,

ya sabéis, sin que se nos queme.

Es más difícil que se nos queme porque aquí está ya

la cebolla, el ajito, el puerro.

Y ahora ya, el caldito.

Y aquí... os voy a pedir lo siguiente.

Me gusta más en el ragú, hacer lo que acabo de hacer.

Un poquito y... hervimos.

Zanahoria y patata. Tráeme la zanahoria y la patata.

Mira. Tenemos aquí la zanahoria. Por aquí. Y la patatita.

Si queremos, lo ideal es ir haciéndolo

poquito a poco el caldo, para que vaya concentrando.

Esta burbujita, si lo echo todo, no es lo mismo. Imagínate.

Tenemos aquí. Echo todo el caldo, reduce.

Si ahora empiezo a echar un poco, reduzco un poco,

vuelvo a echar, reduzco otro poco,

vamos a concentrar los sabores y va a estar mucho más rico.

No es un proceso traumático. No.

Tú estás echando el caldito poquito a poco.

A mí me gusta poco a poco. Vamos viendo y vamos reduciendo.

Poquito a poco.

Nos quedaría para terminar de ensamblar,

que eso le gusta a Antonio también,

de ensamblar el ragú, esta zanahoria,

esta patata y el pavo.

Yo creo que primero, incluso, como la zanahoria está bonita así,

la vamos a echar directamente y a los 35 segundos,

vamos a añadir la patatita.

En este caso, porque es chiquitita,

entonces podemos echarla al mismo tiempo.

Y a los cinco o seis minutitos, echaremos el pavo.

Y el pavo, que está crudo, lo vais a ver aquí...

A ver. Queda todavía un puntito de cocción. ¿Vale?

Esto va a estar unos 15 minutos cociendo en total.

Ahora vamos a echar la zanahoria, luego la patata y luego el pavo.

Y empiezo con la zanahoria ya.

Es el momento de probar si está bien a punto de sal.

¿Por qué no lo hemos probado antes? No era necesario.

Nunca echemos sal de sobra. Es malo para la tensión.

Recordad que el pavo lo hemos marinado

y en esta marinada ya había sal.

Recordad que estamos echando un caldo que ya tenía sal.

Recordad que ese caldo ha reducido,

por lo tanto, se ha concentrado más todavía.

Y, en muchísimas ocasiones, os sorprenderéis

que no hace falta añadirle nada de sal,

sobre todo, cuando hay reducciones, como es el caso.

Yo, con tu permiso, eh, Dani. Esto coge ya un cuerpo...

No necesita, Antonio.

Ni un pelín.

Y la miel. No necesita.

¿Notas la miel? Hombre, claro.

Está súper... Tienes un paladar fino.

Pero vamos a ver. Otra cosa no. Pero de paladar ando exquisito.

Vas sobrado. Es un matiz dulce.

Ahí está. Perfecto. Lo más pequeños dicen

que marcan la diferencia. Bueno, pintaza.

Meloso, goloso, sabroso.

Y lo más importante: ragú de pavo jugoso.

¿Así vas a presentar, Dani? Así lo voy a presentar.

¿Qué más quieres? Como a mí me gusta,

para mojar pan. Hoy es que tampoco hay

mucho más que poner. Ya tenemos hierbas,

tenemos de todo y se ve bonito, ¿no?

¿Comemos? Comemos.

Vámonos.

(Canción "To The End" de Blur)

Bueno, ya que antes te has hinchado de sopita de ajo castellana,

yo estoy deseando que le pongas nota

y pruebes el ragú.

A ver si eso que hemos contado de la jugosidad del pavo...

Para mí, no es problema. Del uno al diez, quiero tu nota.

¡Un veinte! Escúchame.

Del uno al diez. Suma. Dos platos:

diez más diez, veinte. Dos platos me como.

Bueno, aquí tenéis un clásico de la gastronomía española

como es la sopa castellana de ajo y un ragú de pavo,

que habéis visto que a Antonio le ha encantado.

Si queréis saber lo que vamos a cocinar mañana,

podéis consultar nuestras redes sociales

en @hacerdecomertve.

Y ya sabéis, como siempre os digo:

haz la comida y mejora tu vida. Y yo me voy a por este ragú.

Jugosísimo. (HABLA CON LA BOCA LLENA)

Jugosísimo. Habla bien, por favor, Dani.

Tengo la boca llena de jugo. (HABLA CON LA BOCA LLENA)

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Hacer de comer - Sopa castellana y ragout de pavo

29 abr 2019

Virginia, ganadora de MasterChef 4 viene a cocinar con Dani García y Antonio una tradicional sopa castellana, y de segundo un ragout de pavo aromatizado a la salvia.

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  1. Pepa Beltrán

    Estupendos Dani García y Antonio, recetas del día a día pero con mucha gracia. ¿Podrías hacer una "simple" ensaladilla rusa, con una mayonesa que quite el sentido? Saludos Pepa Beltrán

    07 may 2019