Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Pollo a la cerveza y brownie - ver ahora
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(Sintonía)

Muy buenos días a todos.

¿Veis la cantidad de cerveza nueva que hay hoy en el mercado?

Yo he ido a por una, y al final me he vuelto loco

y he cogido una de cada una, que me parecía interesante.

Lo que quiero hacer es pollo a la cerveza

y digo: "Bueno, así tengo más variedad a la hora de elegir".

¿Después qué vamos hacer?

Un delicioso brownie de chocolate.

Pero no lo voy hacer solo, va a venir Oriol Balaguer,

uno de los mejores reposteros de este país y de Europa

para hacerlo conmigo.

Pero, de momento, empezamos con el pollo a la cerveza.

Me voy ir lavando las manos y os voy a ir diciendo

los ingredientes que necesitamos para esa receta:

pollo, zanahoria, cebolla, tomillo fresco,

harina, pimienta, cacahuete, ajo,

cebollinos, sal, caldo de ave, aceite de oliva

y, obviamente, que para eso vengo cargado, la cerveza.

A ver, para hacerlo, podría hacerlo con cualquier cerveza.

Yo voy hacerlo con una rubia, con esa misma,

que es lo que tenemos más a mano seguro

y que en casa lo podéis hacer sin necesidad

de ir a comprar al supermercado.

Lo primero que vamos hacer es enharinar el pollo.

Posteriormente haremos un poco el sofrito natural,

pero freiré el ajo antes, para hacer un majadito

con cacahuete.

A lo mejor os sorprende el cacahuete en esa receta,

pero de toda la vida hemos hecho majados con almendra.

¿Por qué hoy no hacerlo con cacahuete?

Así que voy a ir calentando la olla.

Voy a ir echando el aceite de oliva primero.

Me voy a sacar un platito para echar la harina y poner el pollo en harina

Debo confesar que el pollo es mi ingrediente favorito,

y, sobre todo del pollo, el muslito de pollo.

Y el pollo asado, ¡buah!, me fascina.

Hoy la cerveza le viene genial. Lo podemos hacer con cava, champán,

vino blanco, con vino tinto también le vendría genial.

Que me guste el pollo, yo creo que no es una cosa que es solamente mía.

Es una de la carnes más consumidas del mundo,

y el valor nutricional, es muy interesante

y además es muy "healthy", muy "sana".

En el fondo, también es cierto que su precio es... fundamental,

pero hay una cosa por encima de todas:

¿conocéis algún otro corte de carne

que sea tan sumamente jugoso, tan amable y tan agradecido

a la hora de cocinar que un muslo de pollo?

No hay muchos, ¿eh? Lo voy a ir poniendo por aquí...

Le pones un poquito de sal, pimienta...

En Japón hay un tipo de restaurantes

que se llaman Yakitori.

Cuando fui la primera vez, aluciné, porque al final

no deja de ser como un especie de restaurante de pinchitos de pollo.

Pero no creáis que hay cuatro cortes de pinchito de pollo,

se comen hasta el pulmón. ¿Y sabéis una que me llama mucho la atención?

El culo, eso que siempre tiramos cuando esta asado

porque tiene como mucha grasita.

Pues se lo comen en brochetas y está... tremendo, ¿eh?

Voy para allá.

Meto por aquí, y lo que quiero es dorarlo bien.

Después ya sabéis que sacaremos y empezaremos a freír el ajito.

¿Sabéis qué me llama la atención?

Seguro que lo habéis visto en la tele.

Ver a japoneses con máscara. Y dices: "¿Y a ese qué le pasa?".

Pensáis: "Estará resfriado y tal,

tendrá alguna alergia". ¿Sabéis por qué lo hacen?

No quieren contaminar a los demás.

Lo hacen por los demás, no por ellos mismos. Eso es muy curioso.

Voy a darle un poquito más de velocidad a esto,

y necesito ese dorado que tanto nos gusta y que tan bonito es.

Seguimos por aquí. Me voy a sacar ya una tablita

para ir cortando la verdura.

Así, un cuchillito por aquí...

Es curioso, ¿eh? La cerveza... ¿Qué sería de España sin la cerveza?

Yo no bebo mucho alcohol. Apenas bebo alcohol, no me gusta,

pero, en cambio, confieso

que sería incapaz de cocinar sin alcohol.

Aunque no beba alcohol, me encanta el ritual de los domingos

de irte de cañas con los amigos. De eso sí que soy, ¿eh?

A ver, aquí hay que tener cuidado siempre para que nos se nos queme.

La harina es complicada y hay que estar muy atento a eso.

Lo que no va a hacer es tapar el poro pero sobre todo estáis viendo

que esta soltándose aquí.

Voy a sacarlo y lo echaré en el mismo plato con la sal y pimienta.

Así.

Luego lo terminaremos de cocinar dentro.

Fijaos si es genial el muslo de pollo

que no solo se puede cocinar así y hacer a la plancha, también guisar.

Y en las dos cosas lo acepta perfectamente. Echado el ajo.

Voy a freír un poquito con más aceitito aquí.

El ajito.

Siempre he visto el mortero en mi casa con el ajo frito,

frutos secos fritos, mi madre le echaba pan...

Nosotros, en este caso, hemos sustituido el pan

por esa harina que lleva encima.

Eso lo he visto en mi casa de toda la vida.

¿Sabéis dónde son muy de cerveza? En Alemania. ¿Sabéis qué me pasó?

Fue en Múnich, fui a cocinar

y caímos justo en la fiesta de la cerveza, en el Oktoberfest.

Yo pensé: "Joder, no bebo cerveza". Y nos dijeron: "Hay sin alcohol".

Me ponen una jarra de cerveza sin alcohol,

porque era lo único que había. No había ni agua.

Cuando acabé aquello, yo, de verdad,

que no me he visto en otra así en mi vida.

Yo juraría que aquello llevaba un poquito de alcohol.

"Sin alcohol" en Alemania en la cerveza era...

Bueno, al menos lo ponía entre comillas. Acabé... fatal.

Y Alemania me recuerda un poco a eso:

cómo beben los tíos, cómo se lo pasan de bien...

Y yo, bueno, seré un poquito más aburrido, pero soy así.

Tenemos ya aquí el ajito... frito, ¿vale?

Es importante hacer este paso.

Mirad. Mirad, mirad aquí.

Y lo meto ya en el mortero directamente.

Así. Y lo dejo por aquí para juntarlo luego con el cacahuete.

Voy a ir echando ya la cebolla.

Voy a picar la otra.

En Alemania habrá alemanes que no beben alcohol.

Así que un besito a todos los alemanes,

porque las veces que he cocinado ahí, que han sido bastantes,

me lo he pasado genial y son gente muy seria.

Ahora, eso sí, el día que cociné ahí en Múnich,

que sería de las primeras veces que fui a Alemania,

los teníamos como locos. Pero como locos, como locos, ¿eh?

Soy muy de improvisar, y a lo mejor llegas ahí y ves algo interesante.

Recuerdo un grandísimo café, una marca de café que tenían allí,

y me apeteció utilizarlo y cambiar un plato, y se volvían locos.

Bueno, he echado ya la cebollita entera. Empezamos a pochar.

Y ya, como siempre, hemos empezado a pochar. ¿Y qué tenemos?

Bueno, tenemos un aceite que ya sabe a ajo. ¿Qué más tenemos?

Tenemos un aceite que ya sabe a pollo, porque lo hemos marcado ahí.

Y tenemos un aceite con un poquito de harina que va a trabar la salsa.

¿Qué más se puede pedir? Normalmente, siempre

empezamos a marcar y a hacer las cosas...

Empezamos con el aceite de oliva y echamos la cebollita.

Y el ajo, bueno, lo echamos después.

Por favor no, no.

Y ahora ya tenemos un aceite que encima sabe también a tomillo.

Zanahoria, voy a pelar lo que es la zanahoria.

Yo lo que no recomiendo a lo mejor es el tomate, no le pega.

La acidez del tomate puede también distorsionar mucho

el sabor de la cerveza en sí, ¿no?

A ver, voy a cortar aquí.

Las zanahorias me recuerdan siempre a los conejitos, ¿no?

Nunca he visto a un conejo comer zanahoria.

No sé, ni siquiera a un hámster.

No comen zanahoria.

Bueno, era Bugs Bunny el que comía zanahoria también.

Pero, bueno, creo recordar que Roger Rabbit también se ponía así,

en plan chulete.

Lo recuerdo de la infancia. La verdad es que al final

se distorsionan en la cabeza. O pasa que perdéis memoria, porque yo

veo a gente por la calle que me mira, me saluda, no sé qué,

y ya no tengo muy claro si lo conozco o no lo conozco.

De hecho, os cuento también una anécdota muy graciosa.

Hubo una época en que se acercaban y me decían: "¿Te acuerdas de mí?".

Y yo decía: "Sí, sí, claro". Y lo pasaba fatal.

Hasta que un día decidí: "La próxima vez que me pregunten si me acuerdo,

voy a decir que no y ya está". Hago tantas cosas al cabo del día

que me es imposible acordarme.

Habéis visto que he echado ya la zanahoria,

lo que necesito ahora es pochar bien.

Vamos a dejarlo unos diez minutitos

pochando bien a un fuego medio-alto

y vamos a ir dejando que vaya soltando

la cebolla, la zanahoria, todo su jugo.

Ahí, perfecto.

Momento de añadir la cerveza.

Os voy a confesar una cosa: he desarrollado la habilidad

de abrir botellines, cualquier tipo de botellín con chapa,

sin necesidad de abridor.

Justo cuando queréis abrir una cerveza, un refresco,

al final no tienes el abridor. Os voy a enseñar.

Pongo aquí la mano y aquí pongo... Así.

También depende mucho... ¿Veis?

Depende mucho del tipo que tengáis.

Si tenéis uno malo, se doblará. También os lo digo.

Mirad qué fácil se abre. Creo que es más fácil que incluso con un abridor

Momento ideal para añadir la cerveza cuando ya aquí...

Mirad ese "Maillard" del pollo que hemos hecho antes.

Se queda aquí la proteína del pollo, también de la verdurita,

bien fondeada, bien fritita y bien hecha.

Cervecita.

Así. Importantísimo, siempre que vayamos hacer

cualquier receta de ese tipo:

la reducción, siempre es importante. Qué bien huele a cerveza.

Así que aquí vamos ahora a reducir un poquito

y a concentrar sabores. Posteriormente, echaremos el caldo.

Y con el caldito dejaremos reducir otra vez.

Momento para echar el muslito de pollo. Mientras tanto,

le voy a poner tres o cuatro granitos de pimienta por aquí.

Recordamos: tenemos por aquí el ajo frito

y tenemos aquí el jamón de mono. ¿Por qué "jamón de mono"?

Para los monos, el cacahuete es como para nosotros

el jamón ibérico de bellota:

lo máximo, gastronómicamente hablando.

Lo podía haber frito si hubiéramos comprado el cacahuete fresco,

pero encontrar cacahuete fresco no es nada fácil.

Así que normalmente lo encontraremos tostado.

Una vez que esté tostado, no es necesario freírlo,

como hemos hecho con el ajo. Además, está salado.

Hay que esperar para echar luego la sal.

Esta receta, la verdad, que es muy de manual, ¿eh? Y para manual,

este "Hacer de comer: las mejores recetas".

Aquí podréis encontrar cómo preparar todo lo que imaginéis,

todo explicado de una manera didáctica y directa, y sencilla,

como intentamos hacerlo aquí. "Hacer de comer".

Y sigo aquí dándole al majadito.

Un poquito de aceitito y eso va a ser

lo que nos va a untar mejor sin necesidad de que salte, ¿veis?

Hoy me apetecía muchísimo utilizar el cacahuete.

En Europa en general, y en España en particular,

es algo que apenas se utiliza, sobre todo para cocinar.

Te lo puedes encontrar de snack,

pero para cocinar no se utiliza apenas

y creo que es algo que deberíamos utilizar un poquito más.

Estamos reduciendo bien la cerveza, yo creo que es el momento ideal...

para añadir el caldito... y el pollo.

Y ese pollito... aquí.

Lo curioso en el mundo del pollo: se puede saltear, asar

o se puede guisar. No todas las carnes valen para eso,

pero el muslo de pollo tiene esa peculiaridad.

A lo mejor nunca lo habéis pensado, pero es verdad.

Voy a echarle el majado, ya que he metido el pollo,

y lo vamos a dejar cocer quince minutos.

A ver aquí.

Veréis el toquecito que le da

el cacahuete y la cerveza a los muslos.

Quince minutitos hirviendo y yo creo que lo tendremos casi, casi.

(Música)

Qué bien huele.

Qué sabor suelta el pollo, increíble. Qué sabor suelta la cerveza.

Y qué aroma más rico. Voy a sacar el pollo.

Lo que voy hacer ahora es colar la salsa

y darle un último toque de reducción.

A mí me gusta el pollo en su punto, en su jugo. Tiene su punto

en el que está perfecto de cocción.

Mirad qué salsita se me está quedando por aquí.

Voy a colarla.

Yo lo que busco ahora mismo es la perfección,

la finura, ¿no?

¿Que lo queréis triturar? Pues también podéis.

A lo mejor estáis pensando: "Oye, ya lo trituraría, ¿no?".

¿Por qué no lo hemos triturado? No me gusta un poco

la sensación de la zanahoria,

ese color que nos va a quedar un poco más raro.

Prefiero ese color tal y como está ahora.

Ahora lo que nos queda es un paso final casi de baño, de glaseado,

de que la salsa se integre perfectamente en el pollo

y la nape de manera ideal.

¿Cómo conseguimos eso? Pues reduciendo unos minutitos más.

Vamos a dejarlo 4 o 5 minutitos,

cuando veáis que la salsa espesa un poquito,

y que napa y que cubre prácticamente el pollo.

(Música)

Cuando me refiero a "napar", me refiero a eso que están viendo,

a esa película que se queda totalmente

ahí pegada encima del pollo. Lo que me queda ahora es probar.

Me encanta.

Un poquito de sal...

y me voy a sacar... el plato.

Hoy no hemos hecho guarnición para ese pollo.

Yo creo que la guarnición, la mejor, ¿os digo cuál es?

Una barra de pan, porque la salsa esta para mojar.

Voy a empezar a poner por aquí el muslito de pollo.

Aquí.

Una aquí, encimita.

¿Sabéis lo que haría? Una patatas fritas en cubos.

Pero, bueno, como luego tenemos un brownie de chocolate,

vamos a guardar un poco esas calorías y nos vamos a comer ese pollo

tal y como está, sin una guarnición.

Voy a echar, eso sí, bien de salsita,

que cubra todo.

Me falta ponerle ese toquecito verde, que eso aporta sabor.

El cebollino es muchas veces, digamos, el tallito del ajo

y tiene también un poco ese puntito refrescante

que nos puede dar un ajo o una cebolla.

Ya habéis visto que fácil es. Pollo a la cerveza.

(Música)

(Timbre)

Oriol, "bon día".

"Bon día". ¿Qué tal? Estoy aquí.

Pasa, que la cocina esta al fondo. Vamos.

Oriol es amigo mío desde hace mas de 15 años

y es un auténtico honor que hoy este aquí con nosotros.

Dani. Bienvenido a mi casa, Oriol.

Un placer. "Bon día".

"Com anem?" Muy bien, contento.

Muy feliz de que estés aquí. Un honor, un honor.

Sé que las gente es consciente de la receta que vamos hacer.

Sí, sí, sí, una receta "guapa".

Bueno, un maravilloso brownie, pero tradicional, de toda la vida.

Un básico, pero bien hecho. Vamos a intentarlo.

Perfecto. Mira, te lavas las manos, te voy a dar el delantal...

Qué bueno. ¿Este es para mí? ¿Para llevármelo a casa?

Para ti, para casa, sin duda. Te puedes lavar las manos aquí.

Y yo mientras voy a contar los ingredientes de esta receta.

Vamos a necesitar harina, azúcar, mantequilla,

azúcar morena, chocolate, nueces,

un poquito de sal y huevo.

Aparentemente es sencillo. Siete ingredientes.

Exactamente, no más

Tú me dirás, soy ti pinche. Un clásico brownie.

Huevos con azúcar.

Es lo primero que vamos a hacer, ¿no? Sí.

Son tres huevos, ¿no? ¿Aquí te parece bien?

Me parece perfecto. ¿Varilla, imagino?

Varilla, ¿no?

Mira, echa aquí,... ¿Rompo yo?

que sé que los pasteleros sois muy... Bueno, yo ya no sé qué soy.

¿Pastelero? ¿Repostero? ¿Qué podrías ser?

Chocolatero. ¿Chocolatero?

Yo a lo que tengo cierta adicción es a tus bombones.

Normal. Sobre todo al de chocolate blanco.

Uno de los que tiene más éxito. Esa combinación de chocolate...

O sea, que soy estándar,... (RÍE)

...me gusta lo que a todo el mundo. No.

Me está flipando cómo rompes los huevos unos con otros.

Lo aprendí de mi profesor. Y siempre se rompe el que tú quieres, siempre.

Huevos a temperatura ambiente para que monten mejor y más rápido,

pero aquí... Dato importante.

Me gustaría centrarme en datos como el que acabas de decir.

Huevo a temperatura ambiente. Para que monte mejor.

Mejor y más rápido. Entonces es mezclar azúcar y huevos.

Se mezclan, se rompe la estructura del huevo y listo.

¿Bato antes los huevos? ¿Tiene importancia o...?

Rómpelos, sí. ¿Los rompes tú o yo?

Ya que has venido, te voy a echar una mano. (RÍE)

Ya está, ahora tiramos los azúcares.

¿Te voy derritiendo la mantequilla? Primero el chocolate.

Lo colocas en un bol así. Cuéntanos, porcentaje de cacao.

Un chocolate con un 70% de cacao.

Un brownie de chocolate de verdad. Intenso, denso.

Este es un chocolate con los matices ácidos, afrutados.

Para mí un 70% está muy bien.

Me está entrando hambre, te lo digo ya.

A por ello. Mientras tanto, yo voy...

fundiendo el chocolate. En un...

¿En un bol grande? Sí, porque luego...

Yo es que soy un pinche regular. No, no, no, vamos.

Se me da mejor mandar que me manden. (RÍE)

Bueno, voy a calentarlo. Rompemos y batimos ligeramente.

Calentaré el chocolate en intervalos de 1 minutito a 600 vatios.

Hay gente que mete el bizcochito en el microondas un pelín,

¿eso está bien? Sí, pero que no coja temperatura.

Simplemente que pierda frío, ¿no? Si esta frío de nevera,

tiene menos sabor, etcétera.

Mi abuela dijo un día: "Cada uno baja las escaleras como quiere".

Ella las bajó...

Rodando, ¿no? Rodando.

Sí, como el panetone, a una temperatura ambiente.

Y es bueno si le das veinte segundos de horno, que pierda...

Como hay tanta mantequilla... Además tiene pepitas de chocolate.

Correcto. Que pierda el frío. Son veinte segundos

y queda, vamos, meloso. Sí. Seguimos.

Pues ya está, no hace falta batirlo más.

Que se disuelva el azúcar, los azúcares, y fuera. Ya está.

Me llama el microondas. Te llama.

A ver.

¿Le doy un poco más, otro minutito? Sí, otro minutito, que se funda.

Esto te cogerá una temperatura de unos 40 o 45 grados al microondas.

Hay quien prefiere al baño María, pero, bueno,

al microondas es perfecto.

Yo creo que hay mucha gente que se pregunta probablemente

si existe lo que es la alta repostería.

Sin duda es como la alta cocina.

Es una pena que no haya a lo mejor pastelerías con "estrella Michelin".

Me gusta que me hagas esta pregunta. Es buena idea.

Cuando vas con la referencia de estrellas Michelin en restaurantes,

se supone que una, dos o tres estrellas es una calidad.

En las pastelerías no pasa eso. Existe la alta pastelería

y España es uno de los países donde la gastronomía dulce

está a máximo nivel. Muy top.

Al primero que se le ocurra hacer una guía "dulce",

el "rodillo" o, no sé, la "cereza",

una, dos, o tres cerezas,

la pastelería de España subirá a nivel mundial.

Al igual que hay críticos que...

recorren el mundo para probar en restaurantes,

debería haber críticos que recorrieran las pastelerías de España

para probar tal y tal croissant.

Y ya te digo yo que hay diferencia total.

El chocolate creo que ya va a estar. Ya está.

¿La mantequilla hay que derretirla? Con el calor de...

¿Se la echo aquí mismo? Sí, hay que optimizar el...

Yo le digo a mi equipo: "Hay que optimizar el trabajo".

El tiempo y... Ahora seguro que esto está.

Ya se ve. Esa pomadita.

Y el chocolate, que está a 40 grados seguro. Está fundido.

Ahora tira aquí la mantequilla

y el mismo calor del chocolate va a fundir la mantequilla.

Yo hubiera sido...

el catetilllo que hubiera fundido la mantequilla seguro.

No, no. Toma, toma. Sí, sí.

¿Cuántas pastelerías tienes abiertas, Oriol?

Pues tengo cuatro en Barcelona y dos en Madrid.

Bueno, en Barcelona tengo tres, y un bar de tapas y pastelería.

Ah, eso es chulo, eso es chulo. Cuéntanos, porque eso es maravilloso.

Llevo muchos años en el mundo de la gastronomía. Es mi hobby y mi pasión.

Pero hacía años que quería montar un bar de tapas con mi mujer,

que también es cocinera, y hace unos meses montamos un bar de tapas

donde puedes desayunar, almorzar, tapear

y donde puedes comer panetone, croissant...

Dios... Más dudas que tengo yo.

Yo, como cocinero, lo pruebo todo.

¿En pastelería se puede probar todo?

En pastelería no es tan habitual, pero... cada vez más.

A mi equipo estoy harto de decirles: "Hay que probarlo todo".

Todos los procesos para memorizar la textura y el sabor.

Total. Creo que esto está casi, ¿no? Sí, sí, sí, sin grumitos.

¿Esta calentito aún? Sí, sí, está caliente.

¿No es bueno que esté muy caliente? No, te queda una mezcla muy liquida

y no es bueno.

Si no queda brillante la mezcla, tenemos un problema,

con lo cual la textura final no será la correcta.

Eso ya yo creo que...

Si no, le pegamos un varillazo aquí con...

Sí le pegamos un varillazo aquí.

¿Qué tiene el chocolate para que la gente muera por él?

Bueno, es un producto que gusta a un 99,9% de sociedad

y que en sus componentes hay uno, la teobromina,

que genera felicidad. Tú toda la vida has oído

que, cuando estamos deprimidos, te tomas una tableta y... ¡Eh!

Te vienes arriba. Y eso es verdad.

Y luego es un producto mágico, el olor es mágico, manipularlo es...

O la pinta cuando se funde, ¿no?

Entonces... Pero, ¿y te cansa?

Yo no puedo concebir un ágape sin un dulce final.

¿Y te comes una tableta cada día? No, una tableta no,

pero hay minitabletas de 5 gramos, y dos o tres antes de ir a dormir

es genial.

Yo me voy a poner los bombones de Oriol Balaguer en la mesita de noche

porque son geniales.

Pues ahora... Bueno, tú me dices.

tiramos todo esto aquí. Todo, ¿no?

Sin miedo, ¿no? Sin miedo, sin miedo.

Y tiene que estar brillante. En el caso de que no,

es señal de que las temperaturas no están bien.

Se le da otro golpe de microondas. Habría que calentarlo un poco, ¿no?

Estaría más opaco, ¿no? Sí.

¿Veis este caso, que es como una mahonesa?

No me digas que esto no es lo mejor. Lo mejor.

Es como el que hace el helado. Cuando sale de la maquina

y le pones el dedo, bueno, la cuchara...

(RÍEN)

Está espectacular, ¿veis? Se nota el 70% de cacao.

Ese punto, esa pureza, ¿no? Tiene más matices a cacao.

Yo lo veo bien, ¿pero sabes qué?

Para no liarla, le voy a dar, nada, diez segundos de micro.

Tú mismo si quieres, claro. Le doy, a ver cómo va.

Eso nos puede pasar en casa y también está bien.

Bueno yo te digo, yo te digo. Tecnología.

Aquí esta. Tenemos una nave espacial aquí.

Venga, va, 10 o 15 segundos.

¿10 o 15 segunditos? Sí. Y ya está. Sí, sí.

Para que vean que en la tele no todo es mentira.

¿Sabes qué pasa? En el "sarao" también yo estoy haciendo cosas,

y si me pasa algo... Explicarlo, porque en casa pasa.

No, luego dicen: "Estos tíos lo tienen y les sale todo perfecto".

Pues también pasan estas cosas.

Oriol, no sé si atreverme a confesarte una cosa.

Dime, dime. Dispara.

¿Tú sabes cuál es mi chocolate favorito?

Eh... Pues... ¿el blanco? El blanco. (RÍE)

Que no es un chocolate realmente. Claro, correcto, sí.

¿Es un sacrilegio? ¿O es aceptable? No, no, no.

Es la parte golosa de la pastelería. Lleva manteca de cacao, azúcar,

leche en polvo y es tan goloso... Igual es un recuerdo de la infancia.

Sí, la típica tabletita finita

que te ponías hasta arriba, que una te parecía siempre poco.

Sí.

Cuéntalo un poco para que la gente sepa la diferencia de chocolates.

El cacao se compone de extracto seco y de manteca,

y para hacer el chocolate blanco lo que hacen es presionar...

Hacen un licor de cacao, presionan ese licor y sale...

Por un lado sale la manteca y por el otro queda el extracto seco.

Para hacer chocolate blanco solo se utiliza manteca de cacao, azúcar,

leche en polvo y un poco de leticina. Punto.

Pero lleva un porcentaje de un 35% o un 40% de manteca de cacao.

No cacao No de cacao en polvo, digamos.

Supongo que habrás hecho bastantes postres con chocolate blanco, ¿no?

Sí, pero yo, cuando empecé, hacía repostería.

Luego hubo una época, en el año 98, 99, 2000,

cuando me dieron la primera estrella, que me gustaba mucho,

hasta que os conocí, claro.

Empecé a conocer a pasteleros y reposteros, y dije:

"No tengo ni pajolera idea". Es verdad. Y entonces entendí

que la cocina salada era una cosa y la pastelería otra,

y que había que profesionalizarse en una de las dos. Y me encanta,

me ha encantado hacer postres, pero reconozco que tenemos lagunas.

Sigue brillante, como una mayonesa. Ahí está.

Y ahora nos queda... un toque sal. Es importantísimo, siempre.

Yo a todos los bombones, chocolates, mousses...

Potencia el sabor. Lo levanta

Sí. Entonces, un poco de sal. Oriol, siguiente paso.

Siguiente paso: sólido, que en este caso tenemos harina.

Exacto.

Si queremos empezar a jugar, que me gusta mucho,

eliminamos una parte, un porcentaje de la harina, nunca más del 50%,

y se lo sustituimos por polvo de pistacho,

polvo de avellana, polvo de almendra, trocitos de cualquier fruto seco.

Vamos a hacer la estándar, pero ya habéis visto:

pistacho, macadamia, almendra... Hay que dar posibilidades.

Y aquí voy echando sin miedo, ¿no? Échamelo tú.

Yo es que soy muy torpe, necesito... Dani...

Una cosa. Te conozco hace años, pero nunca te lo había preguntado.

Dime. ¿Por qué decides ser pastelero?

¿Por qué? Mi padre lo era, pastelero, y supongo que lo llevo en la sangre.

Pero desde bien pequeño le dije a mi madre: "Quiero ser pastelero".

Cuando tu hobby es tu oficio, es increíble, ¿no?

O sea, que ya de pequeño andabas entre chocolates.

En vez de jugar con lo que se jugaba en esa época,

pues yo hacía bizcochitos en casa, hacía croissants de plastilina,

hacía ensaimadas de plastilina... Eso con siete u ocho años.

Menos mal que no has seguido haciéndolos de plastilina.

La gente me dice: "¿Cuándo trabajas?". Digo: "Yo no trabajo".

Cuando tu hobby es tu oficio... Por eso yo nunca trabajo.

No, yo estoy todo el día... Un tío con suerte. (RÍE)

Con mucha suerte.

Molde, ¿no? Entonces... Molde.

Quiero preguntar otra cosa. Intento que la gente, por ejemplo, aquí...

Imagínate, alguna especia. Claro, sí, sí.

Sé que te gustan, en tus bombones los utilizas. Alguna hierba.

Si quieres meter especias, que le va de maravilla:

pimienta, canela, vainilla... Caramelizamos la azúcar

y, una vez caramelizada, que es cuando hace espuma en el bol,

en ese momento tiras las especias. ¡Pam!

Mezclas sal, que potencia el aroma de las especias.

Luego lo sacamos del fuego, lo enfriamos

en una goma siliconada o un papel. Y cuando esta frío,

lo trituramos bien con un robot que tengamos en casa, un mixer...

Y lo echas aquí. Y tienes un brownie con un caramelo

a 7, 6, 5 especias, las que quieras. Maravilloso, maravilloso.

Bueno, siguiente paso. Cogemos una lengua y pa'dentro.

La lengua viene del mundo de la pastelería realmente.

Vale, pues rebaña bien. Rebañamos, ¿no?

Enseñamos la textura que tiene, que parece una mayonesa. Está brillante.

Cuando hace esta textura, que se aguanta así bien, está perfecto.

El brillo es de haber trabajado bien. ¿No encamisamos el molde?

No, porque es un molde de teflón. De teflón, exactamente.

Ahora le ponemos aquí ocho o diez trocitos de manzana asada,

que hemos asado previamente al horno, y chocolate con manzana es un placer

espectacular.

De momento, tenemos nueces. Nueces.

Son alternativas que vienen genial. Hay que comunicarlo, ¿no?

Muchos que nos ven están apuntando. ¿Sí? Pues ideas, ideas.

Es genial. Ahora lo importante:

en el brownie, si nos pasamos de cocción, queda un desastre.

Con la cual, la cocción siempre es importantísima en un brownie.

Importante. Venga, temperatura. A 180,

entre ocho y doce minutos. Más no.

Parece, cuando sale del horno, que está crudo, pero no lo está.

El bizcocho brownie es un biscocho cremoso.

La guinda. Ahí... y ahí. Yo la última aquí.

Muy bien. Bien, ¿no? (ENTUSIASMADO)

Lo que estoy es deseando comérmelo. (RÍE)

Pues 180 grados, nos vamos al horno. Matices del horno.

¿Por arriba, abajo? ¿Ventilador? Arriba y abajo.

Ventilador no muy fuerte, a un 50%. Un completo ¿no? ¿O qué?

(RÍE)

(Música)

Oriol... Ya lo tenemos.

"Habemus" brownie. Vamos a ver, vamos a ver. (RÍE)

¿Hay que hacer la típica prueba que se hace en las casas, de pinchar,

o hay alguna manera de...?

Bueno, cuando empieza hacer esas pequeñas grietas, es que está.

Y alrededor del molde, cuando se desmoldea un poco, se separa,

es que ya está.

Tenemos que dejar que pierda un poco de temperatura para poderlo manipular

y consumirlo a temperatura ambiente. Desmoldamos, que ya lo tenemos.

Ahora vamos a ver si sale, ¿no? Bueno, venga, ¿lo hago yo o tú?

No, tú. Tú mandas, tú eres el jefe. No, no, no, yo soy tu pinche.

Venga, tira de ahí. Bueno, vamos a ver.

Perfecto, mira. Buah, perfecto.

Perfecto.

Está aún templadito, está fenomenal. Y ahora quiero ponerlo...

Ahora hazlo tú. ¿Lo hago yo? A ver.

No la liemos, que nos quedamos sin... Ahí.

Perfecto. Vamos, qué pasada, ¿eh? Oriol...

Pues aquí tenemos el brownie. "Moltes gràcies".

A ti por la confianza y por invitarme a tu casa.

Bueno... Yo creo que tiene que estar bueno.

Quiero que te quedes a comer, que he hecho un pollo a la cerveza...

¿Te gusta? Me encanta.

Al cava, ya que venías, pero, bueno, hoy me ha dado por la cerveza.

Me parece fenomenal. Yo pongo el plato principal...

Y yo el postre. Y tú ese maravilloso brownie.

Venga, pues vámonos para allá.

(Canción "Lucky")

Oriol, vaya comida tenemos hoy. Espectacular, creo.

Pollo a la cerveza, una receta que deberíais probar,

porque ya habéis visto lo fácil que es y la pinta que tiene.

Y de postre, el brownie.

Pero no un brownie cualquiera, el brownie de Oriol Balaguer.

Muchísimas gracias. A ti.

Por haber compartido con la receta y haber venido aquí a cocinar.

A ti por la confianza. (RÍE)

A vosotros, como siempre: Haz la comida y mejora tu vida,

que yo me voy con este pollo a la cerveza.

Huy, yo soy capaz de comerme 18 muslitos de estos.

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Hacer de comer - Pollo a la cerveza y brownie

11 sep 2019

Hoy pollo a la cerveza, una receta fácil y tradicional del recetario español. Después, Dani García recibirá al pastelero Oriol Balaguer, uno de los mejores pasteleros del mundo, que vendrá al programa para preparar un delicioso brownie.

Contenido disponible hasta 3 de marzo de 2039.

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  1. Teresa garcia

    En la receta del Brownie pone 4 huevos y en directo gastasteis 3 !! que es lo correcto ?? Gracias ! Teresa

    pasado lunes