Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Pechugas de pollo rellenas y bizcocho de plátano - ver ahora
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Jesús, mil gracias. ¿Qué pasa, Dani?

Vaya crack que estás hecho. ¿Has visto?

Dos estrellas Michelín, tres soles Repsol

y además ha conseguido que mi coche arranque.

Porque era fácil. Eres tan buen mecánico

como cocinero. No, era fácil, Dani.

Pues yo no sabría hacerlo.

Si te habías dejado las llaves en el bolsillo.

Soy muy torpe, siempre lo digo.

Buenos días a todos, hoy me acompaña una eminencia

de la automoción, pero también de la cocina,

nada más y nada menos que Jesús Sánchez,

el chef del restaurante Cenador de Amós

en Villaverde de Pontones, Cantabria.

Cómo suena eso dicho por Dani García.

Placer, ¿eh? El placer el mío, Dani.

Hoy vamos a cocinar con él pechuga de pollo rellena.

Y de postre haremos un bizcocho de plátano.

Jesús, ¿vamos a montar el pollo?

Hombre, vamos a por ello. Nunca mejor dicho.

Nunca mejor dicho. Hemos traído una pechuguita

de pollo rellena, que yo creo que es una receta fácil,

económica, muy ligera también.

Yo creo que cumple todo lo... Eso nos gusta.

Todo lo que acaba de decir la verdad que es un poco

lo que a nosotros nos gusta hacer en el programa.

Vamos a explicar los ingredientes

de esta receta, ¿vale?

Cebolla, sal, perejil, tapioca, brandy,

queso cántabro. Queso picón.

Un queso picón de Cantabria. Queso picón cántabro.

Champiñones, brócolis, tomillo, zanahoria,

puerro, limón, aceite de oliva, caldo, pimienta

y pechuga de pollo de grano podemos decir.

El ingrediente principal.

Cuéntanos, Jesús, cómo se haría esta receta

en términos generales.

Tenemos dos partes de la receta.

Por un lado, vamos a rellenar el pollo.

Y para rellenar el pollo vamos a preparar el relleno.

Para ese relleno lo que haremos es un fondo

de puerro que tenemos aquí picado.

Vale. Con el champiñón.

Y esto lo vamos a...

En una sartencita, ¿no? Lo vamos a dejar sudar

en una sartencita. Y después de salpimentado

eso será el relleno de nuestra pechuga de pollo.

Vale, perfecto. Y luego vamos a hacer la...

La salsa. La salsa.

Es que me encanta la salsa.

Y aquí vamos a poner la ollita para la salsa.

Vamos a hacer una salsa de queso picón,

un queso muy típico de Cantabria.

La receta en conjunto es muy muy ligera.

Vamos a empezar, ¿no? Vamos.

El relleno que va a ser... El puerro y el champiñón.

Con un poquito de aceite. OK, perfecto.

Si quieres nos ponemos. Sí, nos ponemos ya.

Tú ve rehogando y yo voy picando el champiñón.

Perfecto. Espero que no

se me haya olvidado picar champiñón.

Nos critican mucho, dicen: "Estos cocineros

muchas estrellas y tal pero cocinan poco".

Totalmente de acuerdo contigo. ¿Cómo tenemos el aceite?

Yo creo que voy a echar el puerro, a ver.

Entonces yo el champiñón lo dejaría así.

Yo estoy aquí fondeando ya. Un poquito.

Tampoco lo vamos a hacer... No mucho, ¿no?

No un fondeado en exceso porque es un relleno.

Voy añadiendo aquí. Venga, perfecto.

Ahora el champiñón va a soltar bastante humedad.

Exacto, tiene mucho agua y dejaremos que evapore.

Evapore y entonces...

Porque sí que es cierto que el relleno

tiene que resultar sequito.

Veis, está soltando ese agua y cómo huele...

Es que encanta, de verdad, el olor del champiñón me fascina.

Vamos a echar un poquito de sal y pimienta también.

Vamos a echar, perfecto.

Vamos con la pechuga de pollo mientras tú sigues ahí.

Venga, perfecto. Voy a coger esta pechuguita

que tenemos aquí y la vamos a abrir

para que pueda alojar dentro el relleno.

La tenemos aquí y le vamos a dar un corte aquí.

Importantísimo, forma de librito.

Lo que decimos en Andalucía. Esto, como en tres partes.

Esta parte primera y luego esta otra.

Esto también en casa las personas que nos escuchan

lo pueden pedir al carnicero que se lo haga,

que se lo va a hacer encantado de la vida.

Esos cortes. Le estamos dando unos cortes

así para que pierda la tensión la carne.

Y la podamos rular perfectamente, ¿eh?

Ojito a eso, ¿eh? Porque es importante.

Ya tenemos la pechuga lista. Perfecto.

La voy a salpimentar también. Hombre, perfecto.

Un poquito de sal...

y la pimienta también.

Perfecto. Otra vez la pimienta.

Aquí tendríamos la pechuga. Tengo una curiosidad

que te llevo viendo de toda la vida.

Cuéntamelo.

Tu boina. Ah, la gorra.

La gorrita. Es muy Jesús Sánchez eso.

Hombre, sí, sí. Cuéntanos, ¿viene de algo?

La verdad es que hace años tuvimos un cocinero mexicano

que trabajaba con nosotros y que vino con gorra.

En un momento determinado él me regaló una gorra

y a partir de ahí me acostumbré.

En el restaurante no usábamos el gorro.

El gorro así de toda la vida. El gorro típico.

Y bueno, me acostumbré. Me acostumbré de tal forma

que mi mujer me veía bien, Marián, y me decía:

"Oye, ponte la gorra que te da algo".

Le gustaba a ella. Y lo de la barba es otra cosa.

Eso me lo dejé para despistar a Hacienda.

Pero ahora ya me conocen con barba y sin barba.

(RÍE) Con barba y sin barba.

Bueno, la salsa. Por aquí tenemos el relleno,

que ya está prácticamente. Yo lo sacaría.

¿Lo sacarías? Sí, sí, sí.

¿Y hay que dejarlo enfriar?

Sí, nada, lo dejamos un poco enfriar y ya está.

Vamos a sacar aquí el relleno.

Tiene buena pinta y huele genial, ¿eh?

Y mientras pongo aquí. Buenísimo.

Ponemos ahí para hacer la... Un poco de aceitito.

Y tenemos la cebollita. Yo creo que con eso tenemos.

Vamos a fondearla un poquito.

Y luego vamos a agregar el resto de ingredientes.

Hay que abrir la otra pechuga, porque vamos a hacer las dos.

¿Hacemos las dos? Una para ti y otra para mí.

¿Te parece que hagamos una con piel y otra sin piel?

Me parece genial. Así damos las dos opciones.

Vale, una pregunta. ¿Esto lo puedo congelar?

Ya que el sábado y el domingo tengo tiempo me hago

estas recetas que he visto en "Hacer de comer".

Por supuesto. ¿Cuál podemos congelar?

Esta la podríamos congelar incluso cocinada.

Pues eso es superinteresante. Incluso ya cocinada.

Bueno, estamos haciendo los mismos cortes.

Hablemos de la salsa,

hablemos del queso. Venga.

De ese queso que es muy de tu tierra.

Sí, siempre hay la competencia del Cabrales y del queso picón.

Sí, parece que el asturiano tiene como más "nombre".

Perdón por Cantabria. No, no, efectivamente.

Y hay más quesos azules en la zona,

y en Cantabria maravillosos. La elaboración es la misma,

se madura en cuevas donde se desarrolla

ese penicillium que afecta al queso.

Y hay auténticas maravillas.

Bueno, hay algo curioso, ¿eh? Tu restaurante en Cantabria,

tu cocina muy cántabra, muy de kilómetro cero,

muy de cercanía, golosa, gustosa...

Pero eres de... navarrito.

Hombre, mi origen está en Azagra, en Navarra.

Efectivamente. Sí, sí, sí.

Luego ya a base de una serie de periplos y tal

me vine a Cantabria. Y ahí te enamoraste.

Sí, totalmente. Totalmente te enamoraste.

No sigas porque me voy a enternecer.

No, no, no. Le saludamos también de aquí.

Marián, un besito.

Veinticinco años, veintiséis vamos a hacer.

Un placer tener a Jesús aquí. ¿Eh, Marián? Cuídate.

Pongámonos en situación de nuevo, ¿vale?

Tenemos las pechuguitas, tenemos el relleno,

que vamos a ir rellenando.

Tenemos aquí la salsa, que tenemos la cebollita

con aceite y ya está. Sí, vamos a echarle...

Vamos a echarle el brandy. El brandy.

No hace falta quemarlo ahora. No, no.

Simplemente que evapore. Echamos seguidamente el caldo.

El caldito, venga.

Da gusto tenerte de pinche, Dani.

Y yo encantado de la vida, ¿eh?

Mirad, para quien no sepa lo que es la tapioca.

Es el almidón de la yuca. Viene de Latinoamérica,

pero aquí lo utilizamos cada vez más.

Normalmente lo usamos para espesar.

O sea, un espesante mucho más natural.

Totalmente. Sabor, por si estáis pensando,

no aporta nada de sabor.

Y ahora ya que tenemos el caldo hirviendo

es el momento de echar.

Tú dime cuánto. Lo echamos así.

Todo, venga. Así en forma de lluvia.

En forma de lluvia. Totalmente.

O sea, con 10-12 minutitos tenemos de sobra.

Y cuando haya cocido le echaremos el queso

y lo trituramos y hacemos la salsa.

Y listo, ¿no? Fíjate tú qué maravilla.

Importante este paso, ¿no?

Vamos a explicar para qué queremos esto.

La zanahoria la vamos a rallar y la vamos a saltear

en una sartén con un poco de aceite y de limón.

Y sal y pimienta. Perfecto.

Y esto lo vamos a rallar en crudo para la presentación.

¿Rallado o se puede simplemente cortar con un cuchillito?

¿Qué tipo de rallador? Este perfecto.

Aquí rallaremos la zanahoria en este más grueso.

Vale. Y en este más finito

rallaremos el brócoli. Yo voy poniendo eso

y tú vas rellenando la pechuga. Venga.

Mientras tanto recordamos, tenemos la salsa hirviendo

esos 10-12 minutitos con un poquito de cebolla,

el brandy, el caldo y la tapioca.

Pues cogemos una pechuga,

la ponemos aquí sobre el papel film y ya está.

Ahora es tan sencillo como rellenarlo.

Como teníamos la cantidad perfecta para dos pechugas,

la otra mitad para la otra.

Entonces plegamos una parte. Ya la tenemos casi cerrada.

Y luego la otra.

Esta es la pechuga que teníamos con piel.

Este paso es importante. Mira, ese paso, presionando.

Enséñamelo bien ahí, que la gente se quede con eso.

Mira, ahí. Y le damos la forma.

Perfecto. Para que sea un rulo perfecto.

Vale y ahora seguimos rulando. Ahí va rulando

y lo que va haciendo es presionando, ¿vale?

Que es importante que quede prieto.

Totalmente. Ahora le vamos a dar otra...

otra vuelta de film para apretar un poquito más.

Entonces tenemos aquí y esto como hemos dicho

lo coceremos directamente. Ahí está.

Eso es, así quedaría perfecto. Cocción.

Importante. En una cazuela directamente.

En una cazuela de agua cocerlo.

Quince minutos, retiramos del fuego,

la sacamos, dejamos enfriar un poquito y ya cortar.

Fácil. Facilísimo.

Oye, yo creo que la... Ya está el tiempo, ¿no?

Sí, sí, está perfecto.

Hay que ir moviéndola para que no se pegue abajo,

porque la tapioca se pega abajo.

Vamos a echar el queso ya. Perfecto.

Vamos a echarle ya el queso.

No hace falta todo. No, no, no.

Eso ya un poco al gusto, pero creo que con esta cantidad

es suficiente, de todas formas luego, en la receta

que pasamos está exacto. Podéis consultarlo en nuestra web

rtve.es/hacerdecomer

Esto está ya, prácticamente, para triturar.

Totalmente, lo dejamos ahí ya.

Salsa de queso terminada y lista para triturar,

segunda pechuga en manos de Jesús, yo termino la guarnición

y vamos a meter las pechugas 15 minutos en agua hirviendo

y, ojo, la de la piel la sacaremos cuatro minutos antes.

(Música)

Mirad, las pechugas, las tuvimos 15 minutos cociendo,

15 minutos la sin piel que es esta que veis cómo quedó.

Cuatro minutos menos la con piel y luego,

la marcamos para que quede este caramelizado precioso

en la piel. Las dejamos por aquí. Dani, te doy las gracias

porque yo te arranqué el coche, pero mira cómo dejaste la cocina,

eres un pinche de lujo, tío. Sí, la verdad que sí.

Me porto bien, bueno, tenemos la salsita aquí

que hemos triturado, nos queda ponerla un poco a punto

de sal, pimienta y el perejil. El perejil, un poco de sal,

vamos con ello la zanahoria la tenemos,

Tenemos la zanahoria, zumo de limón, también

sal, pimienta, ¿no? Eso es, un poco de zumo de limón.

Muy poquito. Zumito de limón.

Y luego... Un poquito de tomillo fresco.

Tomillo fresco. Unas hojitas y esto ya está,

no se cocina mucho. Ya está, el brócoli

se lo echamos al momento.

Por lo tanto, ya voy a ir sacando...

Creo que estamos listos para emplatar.

Mira qué bandeja más bonita. Preciosa.

El proceso, cómo lo emplatamos. Venga, ponemos salsa en el centro.

OK, qué hago, pongo como si fuera un espejito,

como lo llamábamos en nuestra época.

¿O solo aquí un poco? En el centro.

Oye, estupendo, maravilloso, ahora repartimos la zanahoria

Vamos a poner la pechuga que hicimos sin piel.

Cortamos esta parte, es el bocadito que siempre...

Es el que se come. Ya te he visto yo.

Y ahora cortamos, mira qué espectáculo,

qué maravilla, el relleno ahí. Quiero enseñarlo.

Está espectacular. Mirad, qué maravilla.

Como vamos a emplatar lo que hacemos con el brócoli,

las florecitas las vamos a rallar

y las ponemos alrededor del plato. Eso lo hago yo

y tú terminas de cortar, perfecto.

Voy a probar así.

Nunca lo he hecho así. A mí me gusta mucho.

Genial. Aparte de darle ese color,

le da mucha... Ralla más, abundante,

que se vea bien de verde ahí.

Bueno, ya lo tenemos. ¿Emplatamos ya?

Emplatamos, claro. Ponemos...

Jesús, a ver, yo es que soy de emoción fácil

cuando veo algo bueno y esto me está gustando mucho.

Échame una lágrima, Dani. De verdad, eh, y ahora...

Aquí parece que usamos el brócoli como una licencia gratuita

por el color, pero qué va, además el sabor es bárbaro.

Bárbaro, bárbaro. ¿Así va bien?

Perfecto, está perfecto.

Bueno. Oye, estoy encantado de la vida.

Ahora toca hacer un bizcocho de plátano

y ya no te voy a pringar más. Bueno, mientras lo preparas

yo me voy al coche que dejé unas cositas,

una sorpresa que te tengo preparada.

¿De tu tierra? Hombre.

Madre, estoy triunfando. Vete pensando a ver qué es.

Pues tú ve tirando que yo hago el bizcocho de plátano

y nos vemos para comer. Nos vemos enseguida, Dani.

Mil gracias. Y vosotros,

aquí os dejo esta maravillosa pechuga rellena.

(Música)

Con la pechuga de pollo ya preparada nos toca hacer

ese maravilloso bizcocho de plátano.

Y para el bizcocho vamos a necesitar:

plátanos, harina, levadura, huevos, mantequilla,

azúcar moreno, una pizca de sal y leche.

Para acompañar el bizcocho, una chantillí que llevará nata,

azúcar glas, esencia de vainilla y un toque de lima,

ingrediente estrella de esta receta, el plátano.

A mí por ejemplo, personalmente, me gusta que el plátano

esté maduro, pero es cierto que hay gente que no le gusta así.

Por lo tanto yo elegí hoy un plátano a medio madurar.

Pero, ojo, os daré un par de consejos para intentar controlar

la maduración del plátano. Si queréis que madure más lento,

o sea, más verde, pues cogemos un poco de film

enrollamos la raíz del plátano

y así conseguimos que no absorba oxígeno

y madurará mucho más lento. ¿Que queremos que madure

más rápido? Hacemos lo contrario, ojito a esto, una bolsa

de papel, metemos los plátanos y al lado una manzana.

Qué conseguimos con la manzana, la manzana es productora

de gas etileno y el gas etileno es la hormona, entre comillas,

responsable de la maduración de las frutas.

Al expulsar la manzana el gas etileno

el plátano la absorberá de forma que su maduración

será mucho más rápida, ¿Habéis flipado?

Yo igual cuando me lo dijeron la primera vez, pero bueno,

ponemos aquí el plátano

y lo primero que haremos será un puré de plátano.

Para ello saco mis cositas para preparar el puré

y, a lo mejor, alguno piensa hacerlo con banana.

¿Cuál es la diferencia entre el plátano y la banana?

La diferencia, evidentemente, se ve y salta a la vista

porque la banana es más grande que el plátano

y el plátano es algo más pequeño y curvado, ¿vale?

Y os digo una cosa, no hay mejores plátanos

que los de Canarias. Bueno, os daré un truquito más

que lo aprendí y fliparéis,

viendo un documental de orangutanes.

¿Qué nos pasa muchas veces cuando queremos abrir el plátano

desde arriba? Que se nos espachurra y rompemos la punta, etc.

Hacedlo de esta manera, desde abajo, espachurrándolo

un poquito y veis, aquí ya se pela mucho mejor

sin romper lo que es la punta.

Bueno, cuánto tenemos que aprender de los animales muchas veces,

nos dan lecciones hasta de vida. Plátano, puré,

cortamos en trocitos y vamos echando.

¿Vale? Otra manera también un poco de madurar

y de intentar que el plátano saque más sabor

es dejándolo aquí un rato. Y ahora, metemos la túrmix,

echo para abajo, ¿vale?

Y ahora, lo que vamos a hacer es triturarlo.

Ya sabéis que el plátano es superrico en potasio.

Y eso nos da muchísima energía y para los deportistas es genial

y como soy deportista nato pues me encanta el plátano

y consumo plátano habitualmente.

Bueno, ahora lo que vamos a hacer es dejar este puré de plátano

por aquí y quiero que os fijéis en una cosita, ¿vale?

Que es en esta textura, esa textura con un punto,

podríamos decir, casi chicloso, pero eso será determinante

para esa receta al final, ya veréis por qué.

Siguiente paso, y me voy a sacar un bol

y en el bol lo que haremos será tamizar.

Ya sabéis qué es tamizar, con tamizador, un colador,

cualquier cosa en casa, eso nos permitirá que el bizcocho

sea muchísimo más homogéneo. Muchas veces, en la escuela

de hostelería cuando decíamos: "Hay que tamizar",

para mí era como un poco rollo, a veces no lo entendía

hasta que te das cuenta que necesitamos ese punto

de tamizado por lo tanto no nos cuesta nada

mezclar aquí un poquito y tamizarlo.

Bueno, esto ya está, harina tamizada,

Siguiente paso, añadimos la levadura

en este caso levadura química, aquí y esto ahora lo apartamos.

¿Vale? Vamos a sacar otro bol y en este bol añadimos,

primero, dos huevos, ¿vale? Así.

Ya sabéis que en repostería siempre es mucho mejor

para integrar los alimentos, ya sea un bizcocho, una magdalena,

lo que queráis, sobre todo, en masa, usar la parte seca

por un lado y la parte líquida por otro.

Me saco una varillita, rompo aquí un poco

y voy a echar un poquito de sal. Eso es un punto que a mí,

personalmente, me apasiona siempre,

nos sube mucho el sabor,

la verdad, da más emoción. Punto importante en la receta,

normalmente, pensaríais añadir azúcar en grano blanca, normal

nosotros añadimos azúcar moreno.

El azúcar moreno nos proporcionará un toque

como mucho más caramelo, ya lo huelo aquí, es muy diferente.

Vamos añadiendo el resto de ingredientes,

la mantequilla, importante, os lo enseño para que lo veáis

porque es absolutamente vital este paso.

La veis que está cortada en tacos, pero, realmente, está pomada.

¿Por qué? Porque la he sacado un ratito antes. ¿Veis?

Es vital que yo haga así

y que, realmente, tenga esta textura.

Porque si no, al final, evidentemente,

si la metes aquí muy fría,

no la vas a poder integrar a la perfección.

Necesitamos que todo integre a la perfección.

Vais a ver que con esta textura de pomada,

veis que poco a poco yo voy emulsionando, varilleando,

hasta que no me queden absolutamente nada de grumos.

Para conseguir esta textura de pomada,

siempre un ratito antes a temperatura ambiente.

Venga. Una vez que está así, voy a añadir la leche.

Ahí. Es muy importante batir bien.

Ojo con las temperaturas, porque si no hay

mucha diferencia de temperatura

y la leche está muy fría, se os puede cortar.

Pequeño repaso: puré de plátano por aquí;

harina y levadura química por aquí;

huevo, azúcar moreno, mantequilla y leche.

Ahora lo que voy a hacer, es cambiar aquí.

Me voy a coger un cacito.

Y, poquito a poco, paso la varilla aquí,

voy a ir haciendo un hueco aquí

y echando el líquido.

La integración hay que hacerla muy poco a poco

para que sea homogénea y no se nos queden grumos.

Vamos mezclando poco a poco.

Vais viendo que tiene grumos. Y sacaremos.

Recuerdo una receta que hice hace muchísimos años

y era un "plum cake" de plátano maduro.

Yo no hacía el puré.

Lo que hacía eran daditos de plátano.

Y lo salteaba un poco en mantequilla.

El plátano se me venía abajo y el bizcocho arriba.

Era tremendamente curioso. En el fondo, quedaba bien.

Voy a echarle ya el resto de líquido.

Lo aparto por aquí. Y ahora me voy a coger una lengua

para añadir nuestro puré. Fijaos

cómo la masa está perfecta y homogénea.

La veis ahora un poco líquida,

pero se va a trabar con el puré de plátano.

Fijaos en el color diferente, cómo por arriba

tiene un color más rosáceo y abajo su color más natural.

Muy bien. Añadimos así, todo lo que es...

Y ahora, poco a poco, vamos integrando la masa

con el puré de plátano.

También lo podemos aromatizar, eh,

meterle alguna que otra hierba que queráis,

o alguna cosa que tenga mucho que ver con el plátano.

A mí me gusta mucho la mezcla de plátano y naranja,

porque mi padre me hacía unos zumitos de naranja

con plátano dentro, casi como si fuera una macedonia.

Bueno, tenemos esto prácticamente hecho.

Y ahora vamos a meterla en el molde, ¿vale?

Bueno.

Papel de horno.

Molde.

Lo ponemos en el centro. Fijaos qué fácil para "enmoldarlo".

Le damos la vuelta por aquí.

Y las tijeras, vamos a seguir un poco este vértice.

Vamos a seguir esta línea y vamos a hacer una incisión

ahí justo. Y otra aquí.

Por el otro lado, exactamente igual, ¿vale?

Lo que estoy buscando, es esto.

Que no haya arrugas en el molde, ¿vale?

¿Vale? Quedaría exactamente así.

Lo que vamos a intentar, es coger estos vértices

y ponerlo así. Mirad.

Hemos subido aquí. Y si vemos, además...

Se nos queda mucho más perfecto

y nos ayuda a que los lados cierren.

Metemos el papel en el molde

y ahora vamos a ir echando nuestro bizcochito con cuidado.

Como vamos a usar papel que ya viene engrasadito,

no voy a necesitar echarle ningún tipo de grasa.

Luego este papel nos facilitará muchísimo el desmoldado,

que es algo importante también.

Y ahora solo queda cocerlo.

Vamos a dejarlo una hora a 160 grados.

Pasada esa hora, lo apagamos, pero dejamos 15 minutitos más

el bizcocho dentro del horno para que repose.

¿Y qué podemos hacer durante esa hora?

Os voy a dar una idea. Cogemos el libro

"Hacer de comer: Las mejores recetas".

Y podemos consultar muchas de nuestras recetas

que tenemos en el programa para planificar, por ejemplo,

la comida de la semana.

Aquí encontraréis todo tipo de trucos, consejos y detalles

para que las recetas os salgan a la perfección.

Ya tengo aquí el bizcocho de plátano reposando, ¿vale?

Bol con hielo. Por eso lo estoy haciendo

en bol metálico, porque transmite mejor el frío.

Y como veis, este frío va a hacer

que nos monte mucho más rápido y mejor.

Esta natita que tengo aquí. Voy a echar la nata.

Voy a echar un poquito de esencia de vainilla.

Este chantillí la vamos a usar para acompañar el bizcocho.

Si queréis no hacerla, podéis poner el bizcocho

tranquilamente. Oye, o hacer

un chocolatito y mojarlo ahí, que sería genial.

Va montando poco a poco. Veréis lo rápido que monta.

Y a mitad de montar, voy a ir añadiendo el azúcar glasé.

Siempre azúcar glasé, que es un azúcar mucho más refinado,

más fino y que el grano, al final, vamos a notar textura dentro.

Bueno.

Nata ya montada.

La dejo por aquí.

Y ahora vais a ver una cosa tremendamente curiosa.

Me saco una tablita para cortarlo.

Saco de aquí el bizcochito.

Fijaos qué fácil me sale el papelito del horno.

Así.

Así. Ahí.

Perfecto. Quitamos la cortecita, que no la necesitamos

para la presentación, pero yo sí que me la voy a comer.

Y ahora, cortamos en trozos.

Y vais viendo la textura que tiene el bizcocho.

Así. Ahora lo vais a ver bien.

Veis que está un poco más aireado por arriba

y un poquito más cremoso por el centro.

Eso es lo que nos hace la textura del plátano,

que parece ya más cercano a un pudín a nivel de textura,

que a un bizcocho en sí. Aunque el proceso es

de bizcocho totalmente.

Con solo dos huevos. Ya sabéis que el pudín

llevaría muchísimo más.

Así. Venga, por aquí.

Nos ponemos... A ver.

Qué pintaza, eh.

Así.

Consejito: tomarlo siempre

a temperatura ambiente o temblado, ¿vale?

Aquí ya ponemos el chantillí.

Hay otros bizcochos que se pueden congelar.

Ya sabéis que un pudín no se puede congelar.

Esto, como está más cercano a pudín, no recomiendo

que lo congeléis. Otro tipo de bizcocho sí.

Ralladura de lima.

Toque maravilloso y cítrico.

Bueno, ya solo me queda que vuelva Jesús Sánchez

para poder comernos las pechugas rellenas

y este bizcochito de plátano.

(Canción "At Home")

Bueno, ya lo tienes todo, ¿no? Todo listo.

Me he pegado un viajecito hasta el coche y aquí está todo.

Yo he terminado. Mira qué bizcocho de plátano

he hecho, con un poco de chantillí, ralladura de lima.

Yo te he traído alguna cosilla. ¿Sí?

Lo primero, esto. Que al principio del programa

has hablado de ello...

¡Oh! ¡Hombre!

Oye, la famosa boina de Jesús Sánchez. ¡Qué ilusión!

Me la voy a poner. Claro. Así estamos los dos...

Oye, es cómoda. Y qué bien te sienta.

Perfecto, eh.

Y otra cosita que traigo por aquí. Más regalos.

Déjame... Yo creo que has andando bien

por lo que decías antes. Andabas bien encaminado.

Qué bonito empaquetado, eh.

¡Oh, por favor!

¡Hala! Y un supersobao también.

¡Bueno!

Ojito. Anchoas y sobaos. Una auténtica maravilla.

De verdad, privilegio total.

Mil gracias. Te lo quitaré de aquí,

que te veo lanzado. ¡No!

Has hecho un bizcocho de plátano estupendo

y hay que hacerle aprecio.

Bueno, es verdad. Vale. Pero para merendar.

Efectivamente. Es una merienda genial.

Ya te digo. Ya me lo contarás.

Tienes razón, porque ahora vamos a comernos

estas maravillosas pechugas de pollo rellenas

con el queso picón. Ojito, eh.

Y el bizcocho de plátano con esa chantillí

y ese toque de lima.

Atreveos, por favor, a hacerlo en casa.

Y como siempre os digo: Haz la comida y mejora tu vida.

Y nosotros vamos a comer y a merendar.

Vaya comida y merienda tenemos.

Aquí sin miedo. Pilla, pilla. Sí. Venga.

Tremendo. A por ello.

El toque del tomillo fresco. Perfecto.

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Hacer de comer - Pechugas de pollo rellenas y bizcocho de plátano

17 jun 2019

Hoy el chef Jesús Sánchez, del restaurante cántabro El Cenador de Amós (2 estrellas Michelin) visita las cocinas de Dani García. Cocina junto a Dani una pechuga rellena de queso picón. Después, Dani García prepara un bizcocho de plátano.

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