Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Patatas rellenas y patatas fritas perfectas - ver ahora
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Dani, hay que ver qué majo el frutero.

(Sintonía)

Dani, hay que ver qué majo el frutero.

Vaya patatas buenas que tenía.

Patatas buenas buenas, eh. De verdad, eh.

Así da alegría ir a los sitios.

Pero ve sacándolas, ¿no? ¿No las tienes tú las patatas?

¿Desde cuándo llevo las bolsas? Pagué y te quedaste

con las patatas. Has pagado

(Timbre) porque te di el dinero.

A ver si las patatas han venido solas.

A ver. Venga, anda.

Buenos días. Es importantísimo que tengamos patatas

porque vamos a hacer un especial patatas.

Y sin patatas, evidentemente, es imposible.

Dani, no han venido solas, pero la vecina

nos las ha traído. Se me han quedado con la puerta.

Lo siento, Dani. Si ya sabía yo que algo pasaba.

Dani, la cabeza, que la pierdo. La pierdo, Dani.

Bueno, como he dicho, vamos a hacer un especial patatas.

Empezaremos con unas patatas asadas rellenas,

de esas tipo de la feria.

¡Hum! Luego haremos un plato

que puede ser guarnición-plato,

dependiendo un poco de para qué queramos usarlas.

Una terrina de patatas con bacón y queso.

Y luego vendrá Luis Larrodera. Ojo, eh.

Porque tiene un grave problema, creo que como mucho de vosotros,

a la hora de hacer patatas fritas.

Y os voy a contar el secreto de cómo conservarlas

para tener siempre de una manera rápida.

De eso que te entra pereza y decir:

Quiero hacer patatas fritas pero no tengo.

Luego lo vamos a ver.

Bueno, Dani. ¿Nos lavamos las manos?

Qué maravilla, Dani. Las patatas fritas,

como muy bien dices, da mucha pereza a veces ponerse,

que si cojo la patata, que si la pelo...

Es una... puñeta.

(RÍEN) Qué fino soy.

Qué fino. Pero a ver. El problema, es verdad,

es que a la gente le cuesta mucho. Un día hay que ponerse.

Os prometo que de la manera

que os vamos a enseñar a hacer patatas fritas,

ese día os va a cundir para muchos días.

Para la primera receta vamos a utilizar

patata, mazorca de maíz,

queso, bacón, cebolla,

aceite de oliva, mantequilla, rúcula, sal

y toque de pimienta.

En el caso de patata rellena como en la feria,

papel de aluminio y al horno.

Venga. Papel de aluminio. ¿Nos vamos?

Las patatas, obviamente, tenemos que lavarlas, ¿no?

Evidentemente. Evidentemente.

Bueno, he cogido dos sartenes.

En una de ellas vamos a marcar un poquito

con mantequilla el maíz para meterlo al horno también.

Y en la otra vamos a hacer

el teórico relleno que va a ir encima

de la patata asada.

Ahora, papel de aluminio, envolvemos.

200 grados, 30-35 minutos

dependiendo del tamaño de la patata.

Pero, bueno, el típico truco de siempre.

Metemos la puntilla. Si la puntilla sale,

es que la patata está en su punto.

Ponemos por aquí el maíz en la sartén.

Voy a añadirle la mantequilla.

El maíz lo que vamos a hacer, es dorarlo.

Como sabéis, me gusta siempre que utilizamos mantequilla,

añadirle aceite de oliva

y conseguiremos que no se queme la mantequilla.

Voy a pasar por aquí. Y en la otra sartén,

voy a ir echando el bacón.

Lo sacaré y en esa misma grasa haremos la cebollita.

Esto está ya prácticamente.

Horno a 200 grados, aproximadamente,

déjala 35 minutos. 35 minutos.

Porque son grandes.

Bueno, ¿35 minutos, 200 grados y vamos viendo?

Vamos viendo. Venga. OK.

En el caso del maíz, bien de sal, bien de pimienta.

Primero por un ladito. Le vamos dando la vuelta.

Habrá tantas patatas rellenas

como cocineros que se atrevan a hacerlas.

Es una cuestión de gustos. Sobre gustos, colores.

Y rellenos, igual. Rellenos, los colores.

Vamos a sacar el bacón de aquí. ¡Cómo huele el bacón!

Huele bien. Y en la misma grasita, vamos a echar la...

Antoñito, venga. ¿Cebollita?

¿Estás atento o no? Venga, cebollita.

Ahí está. Vámonos, al lío.

Tienes poco que hacer y te vuelves loco.

Vemos que la cebolla muy rápidamente

ha cogido toda la grasa del bacón.

Entonces, hacemos esto.

Tenemos la mazorca para meterla en el horno.

A lo mejor os preguntaréis: ¿Por qué la hace ahí

si en el horno la puede poner dorada?

Sí. La podría poner dorada,

pero el bañito de grasa que le he dado aquí,

no vamos a estar abriendo el horno 15 veces para hacerlo.

Va a perder temperatura. Ahora veis

que la mantequilla está perfectamente incrustada

por todos lados.

Ojito a lo que vamos a hacer.

La mitad para añadírselo aquí. Y la otra mitad

se la vamos a echar a nuestra cebollita.

Ahora mirad también cómo cambia

esta cebollita con la mantequilla

que le hemos echado del maíz.

Bacón, voy a añadirlo otra vez.

Bueno, recordemos. 30-35 minutos la patata.

¿Vale? Una patata mediana, tirando a grande.

20 minutos la mazorca de maíz.

Y tendremos todo listo para ir rellenando

y terminando esta patata rellena.

Hemos sacado las patatas y el maíz.

Lo hemos desgranado y lo hemos echado aquí.

Patatitas que ya están.

Siguen un poco calentitas, pero ya se pueden trabajar.

Te va a hacer falta. Yo lo sé. Me va a hacer falta

un cuchillo y haremos lo siguiente.

A mí me gusta ponerla así.

La aplastamos un poquito, que coja cuerpo.

Y le hacemos aquí una incisión.

Rompemos aquí. Y mi Antoñito se va a trabajar aquí

con la cucharita para darle un poco de vida.

De vidilla. De vidilla. Porque aquí ahora sí

es el momento de añadir la sal y la pimienta.

OK, Dani. ¿Vale?

Porque una patata sin sal es como un día sin pan.

Parece que es de Finlandia.

Parece que estás todo el día a oscuras.

Ahora dirás que la gente de Finlandia no es sosa.

Yo conozco a muchos finlandeses.

A ver si traemos a un finlandés para que haga una receta.

Un amigo tuyo, de esos que te hartas de reír con ellos.

Un poquito de reno.

(RÍE) Es lo que comen.

¿Qué quieres que te diga? Claro que sí.

Un poquito de reno con frutos rojos.

(RÍE) ¿El reno se come, Dani?

El reno se come. Sí. ¿Tú no comes ciervo, venado,

jabalí, cerdo ibérico? Correcto.

¿Qué? Oye, escúchame... No lo ves.

Una por aquí.

Otro por aquí. Lo vamos a poner otra vez para poder gratinar.

Y esta grasita es la que vamos a coger

y vamos a meter por aquí.

Estaba viendo ahí que necesito jugosidad.

Tampoco no hace falta... No, no. No estoy apretando mucho.

Venga. Qué buena. Qué buena salsa.

Ahora sí.

Ahora sí.

Ahora sí. ¿Vale?

Ahora sí. Eso sí. Aparte, Dani, la versatilidad

que tiene este plato. Ojo.

Porque también podríamos haber sacado toda la...

Llamémoslo "pulpa" de la patata.

Aliñarlo, hacer todo el aliño y después incorporarlo.

Podríamos. ¿Sí? Pero me mola más así.

Para eso, hacemos un puré. Claro, claro.

Bueno, gratinado.

Como hemos dicho antes, yo soy de los que...

Bueno, vamos a cambiar un poco y vamos a hacer

una patata rellena y gratinada.

Pero, en este caso, cuatro quesos.

Son "mozzarella", "samsoe", "cheddar" y emmental.

Y al que le gusta azul, pues un poco de queso azul.

También le vendría bien. Gratíname esto a la perfección.

La perfección será hecha.

Luego le pondremos rúcula por encima.

Ah, eso es para engañar al cuerpo. Y no te lleves el queso

porque le pondremos también.

200 grados, tres o cuatro minutos. Gratinador.

Venga. Venga.

Voy a poner un poco de queso por aquí por el fondo,

que también queda bien.

Ya sabéis que nos gusta emplatar bien bonito.

Y luego, con mucho cuidado... Esto quema, eh.

Cuidadito, Dani, que quema. Venga.

Vamos. Voy.

Ahí.

Yo creo que ya nos queda solo un toquecito.

Vale. De la rúcula.

Vamos a ir quitando por ahí. Qué te gusta un toque verde.

Bueno, aquí le viene bien.

Ese toquecito así... Yo le voy a poner.

Porque yo sabes que estoy cuidándome.

Ya está. Que no parezca esto un campo de fútbol.

Bueno.

Listo. Aquí está nuestra patata asada

cuatro quesos gratinada. Y ahora nos vamos a preparar

una terrinita de patata,

bacón y parmesano, que aprendí a hacer

con Martín Berasategui y que se puede utilizar

de ingrediente principal o de plato principal,

o de guarnición de una carne a la parrilla.

(Canción "Rehab" de Amy Winehouse)

Como os decíamos, haremos una terrina de patata

y necesitaremos los siguientes ingredientes:

patata, en este caso, liberta;

parmesano, orégano fresco,

pimentón dulce, bacón y el toque de pimienta.

Y para una ensalada: tomate seco, espinaca fresca,

un poquito más de orégano fresco,

perifollo, zumo de limón, aceite de oliva y sal.

Dani, las patatas, ¿las lavamos o no?

Mira. Importante. En este caso, para la terrina no.

¿Por qué? Necesito esa fécula.

Vamos a hacer una terrina prensada.

Para que esté bien prensada, necesito que esa fécula pegue.

que es todo lo contrario cuando hacemos una patata frita.

¿Qué voy a hacer? Lo voy a forrar de beicon.

Se podría hacer, también, con tocino, ¿vale?

Con tocineta. Con tocineta.

¿A que no sabes qué pasó tras la II Guerra Mundial?

Como había pobreza, la gente comía muchas patatas,

¿y sabes qué hicieron? ¿Qué hicieron?

Comercializarlas en sacos de telas de colores.

Pero ¿por qué? Para que sirvieran como ropas.

Pero tendría que picar un poquito. Había que coserlas y demás.

Yo iba de verde, tú ibas de rojo y salíamos con el saco de papas.

Pero... de verdad... Te lo juro, te lo juro.

Bueno, a ver, beicon, totalmente, colocado;

ahora, vamos a empezar a hacer capas de patatas

y pondremos orégano, sal, pimienta, parmesano y pimentón dulce.

Como decíamos, sin tener agua, empezamos a poner

láminas de patata. Primera capa; sal finita,

pimentón dulce,

orégano fresco.

¿Mejor fresco que seco? Sí. Parmesano.

Porque tiene más aroma. Podría valer, pero mejor, fresco.

Y, luego... dame la pimienta.

Pimienta.

Lo he hecho con beicon pero podría ser con tocino,

podríamos hacerla entera de patata, que podría ser, ¿eh?

¿Y jamón cocido, Dani? El jamón cocido no lo veo.

Yo te pregunto, como está de moda en las casas con las dietas...

Toma más por ahí... Estamos haciendo capas.

Estamos haciendo una terrina, una especie de milhojas.

Beicon, patata... Como veis, sin lavarla en ningún momento.

Dani, ¿crees que todo el mundo sabe qué es una terrina?

Una terrina...

Yo conozco esa palabra hace, relativamente, poco.

Terrina es todo lo que se hace en un molde de terrina, como este.

¿Sabías que desde los años 50 hay un banco italiano

que acepta Parmesano como aval para conceder un préstamo?

Venga ya. Que te lo prometo yo.

Que tú llegas allí: «No tengo dinero pero tengo queso».

Tengo 300 gramos de parmesano...

Las ruedas de Parmesano pesan entre 30 y 40 kilos

y pueden llegar a valer... Mucho dinero.

2300 euros, 2500 euros... Cierto, eso es cierto.

Podemos hacer una cosa, Dani, ponemos una fábrica de Parmesano,

nos alquilamos un piso en la playa y lo pagamos a base de queso.

En la costa italiana. Total.

Eso te ha quedado... Bueno, vamos a cerrarlo, ¿vale?

A la hora de cerrarlo lo importante es el prensado;

una por aquí, otra por aquí, otra por aquí, otra aquí y...

Tengo aquí mi terrinita y vamos a prensar sin miedo.

El prensado es importante porque, luego, queremos cortarla

y que quede impoluta para marcarla;

entonces, para que no se desmorone, que es lo que pasa,

necesitamos prensarla bien a la entrada del horno, ahora,

(Timbre) y a la salida. Tírale.

Que viene Luis, Dani.

Luis, bienvenido, ¿qué pasa? ¡Hombre, Antonio!

Pasa, pasa. Con un problema muy serio.

Cuéntaselo a Dani, que, seguro, que te lo soluciona.

Hago las peores patatas fritas del mundo, Dani.

Bienvenido. No eres el único, no te preocupes.

¿Verdad? No, te lo aseguro.

Por favor, Luis. Llama mucha gente igual.

Gracias. A ti.

Es que me quedan así como...

Coges la patata, que debería estar crujiente y rica.

Y te quedan así, ¿no? Pendulonas, chuchurrías...

Las quiere pochar y le salen blandengues.

Qué buena pinta tiene eso.

Estamos preparando una terrina, la vamos a meter en el horno

y nos vamos a poner con lo tuyo. Sí.

¿Vale? Tiene muy buena pinta.

160 grados, tres horas y media. ¿OK?

Vamos al lío. Vamos allá.

No hay nada más socorrido que una patata frita.

Me encantan. ¿A quién no le gustan las patatas fritas?

A mí, también, pero no les consigo el punto.

Creo que la patata frita es ese algo especial que intentamos

freírla con el aceite fuerte, otros con el aceite muy flojo...

Ahora veremos qué te pasa a ti, pero, antes, necesitamos agua fría.

Necesitamos quitarle la fécula, es uno de los primeros trucos

a la hora de hacer patatas fritas, además de, evidentemente,

elegir la patata adecuada, una patata agria.

Antonio va a recogerlo todo y quiero saber cómo las haces tú.

Las cortaría. Al aire, ¿no?

Sí. Unas más gordas, otras menos...

Como todas se cuecen igual, ¿no? Perdona, pero...

No todo el mundo pone el beicon como la foto de comunión, ¿eh?

En mi cocina se hacen las cosas... Yo estoy con Luis.

Pásame el aceite, Antonio. Un poquito de aceite por aquí...

Aprovecha que no mira, que está con el aceite.

Parecen patatas juliana, ¿no? A mí me parecen muy bien.

Habrá que freír, ¿no? ¿Lo pongo? Por favor, sí, sí.

Creo que he probado con todo; poniendo el aceite muy frío,

con una temperatura media y con aceite muy caliente.

¿Qué te pide el cuerpo? De mitad para abajo.

Sobre diez, cuatro, ¿no? Venga, vale.

Te he puesto un cuatro. Venga, cuatro.

Perfecto, en cuatro. Vale.

¿Vas a confitarlas o...? ¿No se echan ya?

No, si... No, tú tira.

Depende el día, ¿no? Pero, yo las echo ya.

Lo estoy haciendo mal, ¿no? Las quiere confitar, Dani.

Tú échalas. A baja temperatura.

Y, ahora, ¿hasta qué momento...? Ahora, las contemplamos.

Es una receta que apuesta por la lectura.

A esto, todavía, creo que le queda...

Sube el aceite. Le queda para rato.

Mientras se fríen, o se intentan freír,

vamos a seguir charlando, yo quiero que...

¿Cuándo naciste? Empecemos por ahí, que va para largo.

Nací un domingo de septiembre. En septiembre, ¿no?

Nací un domingo de madrugada.

Y esto fue ayer, te he contado mi vida.

¿Sí, no? Después de 45 minutos está bien, ¿no?

Se me han hecho cortos. (RÍEN A CARCAJADAS)

Ya podemos sacarlas.

Antonio, vamos a reutilizar el aceite, déjame ahí...

Sácalas tú y vamos a enseñar cómo hacerlas bien.

Pónmelo ahí. Vale.

Esto, queridos niños, es como no debéis hacerlo.

Os voy a enseñar dos maneras: una es hacerlas del tirón

y la otra es la aprendí cuando estuve en Nueva York,

en la época en la que estuve allí trabajando.

Yo tengo mis propias patatas fritas artesanas hechas, en mi congelador;

así que os voy a enseñar cómo hacer las patatas.

Tenemos el aceite preparado. Antonio...

Dime. Ve cortando con la mandolina.

Mientras, voy a poner agua aquí porque vamos a hacer

una de las cosas que, seguro, no esperáis,

que es escaldarlas, cocerlas, un poquito.

Yo no lo esperaba, si te soy sincero.

Estoy seguro que no. Primera parte, importantísima,

lo hemos dicho antes, para la terrina no limpiamos,

no lavamos la patata, fécula; la patata frita debes estar limpia,

mientras más limpia, mejor, porque es lo que nos hará

que quede suelta, que no se peguen entre ellas, que es lo que pasa.

Así las podríamos freír, si quisiéramos,

las secaríamos y las freiríamos. Temperatura, 150 o 160 grados.

La gente tiene la manía de hacer las dos cosas:

quedarse corto, como te ha pasado; o la otra, que es pasarse.

¿Qué pasa si te pasas? Si te pasas de temperatura

la patata se fríe por fuera y se queda cruda por dentro,

por eso se queda muy dorada y muy flácida.

Más cosas importantes para hacer patatas fritas;

no echar mucha cantidad. Si pones este aceite y esta sartén

no echéis patatas fritas hasta que rebosen por aquí.

Construcciones no.

Y, luego, moverlas, poco a poco, me gusta que vayan cogiendo...

Moverlas así, poco a poco, que vayan cogiendo calor,

tú vas a ir viendo si necesitan más o menos temperatura.

Vais a ver cómo, primero, se enfrían, un poco,

y, luego, van perdiendo agua y la patata va subiendo.

La patata tiene que subir, ¿por qué sube a la superficie?

Porque va perdiendo agua y se va deshidratando.

Cuando quieres algo crujiente necesitas que no tenga agua,

este es el truco de las patatas fritas.

Esta es la mejor opción para tenerlas, siempre, en casa.

Yo no sé si os pasa, pero hay gente que solo come las congeladas.

Que les gustan más, incluso, porque están más crujientes.

Las congeladas, seguro, no lo sé, pero estoy seguro

de que están cocidas antes y prefritas, además.

Nosotros las vamos a cocer no las vamos a prefreír.

Entre uno y dos minutos, ¿no? Un par de minutos, que hiervan.

Las dejamos así, es un buen truco, las dejamos y que hiervan nada.

Agua y patata, nada más, no echamos sal.

No quiero sal, la sal, siempre, al final.

Han estado dos minutos y, ahora, las sacamos.

Patata escaldada al congelador. Vamos.

Esperamos que se enfríen y las metemos.

Pero ¡Antonio! Dime.

Como tenemos patatas en el congelador, porque somos así.

Me traigo la bandeja que está. Eso es, trae la bandeja.

Ya que vas, aprovecha el viaje. Eso.

¿Qué te parece, Luis?

Las tenemos en estos recipientes guardadas en el congelador,

y tenemos ahí metidas diez o doce raciones.

Voy a echar una para ver cómo está la cosa.

Veo que la cosa está bien. Musicalmente, bien.

Tienen la sonoridad justa, ¿vale? Y suben, lo que has dicho.

Dani, tengo una pregunta.

¿Por qué estas patatas que son para freír

se cortan tipo alargadas, las bravas se cortan redonditas,

para la tortilla de patatas

se cortan laminadas, sabe diferente o qué?

No, pero cada receta lleva su historia.

Mira, estas las echas

con las demás, Antonio, y mira, vamos a ver aquí.

Ya corriendo a congelar. Antonio, estas y aquí, ojito.

Quiero eso, quiero esa fritura que sea así, que se fría,

necesitamos burbujas, ¿vale?

Bueno, vamos a darle un toquecito picante y esto se lo haremos

con un poquito de guindilla, pimentón y pimienta machacadito

en un mortero, ¿vale, Antonio?

Qué bien. Que veo que iba tal, la bajo.

Hay que esperas que eso ya esté bien hecha por dentro

y suba, tú ves que ya sube.

Y suena muy bien. Suena y huele bien.

Hay una sinfonía. Huele de muerte.

Lleva oliendo de muerte un rato ya, pero vamos.

Cuál es tu plato, si un día nos invitas,

qué es lo que mejor cocinas.

No me la jugaría, una tortilla de patata.

Ah, mira, no todos saben hacer tortilla de patata.

Pero, Luis, ¿tendrías ya la patata, previamente, escaldada dos minutos

y puesta en el congelador? Por favor, y lo grabaría

para luego confirmarlo. Para cuando llegue Dani...

Luis "youtuber" de cocina.

Hola, amigos, haremos, otra vez, patatas fritas,

Mira qué colorcito cogen, yo sé que saldrán crujientes

porque, al final, llevan un rato haciéndose.

Y el olor. El olor es fundamental, sí.

Que la televisión no pueda transmitir lo bien

que huele y por aquí el picante.

Sí, sí. Mira, mira.

No, no, huele de maravilla.

Qué bien, qué bien,

Ya le metí un poco más de caña porque creo que está hecha

y ya quiero que dore.

Si la sacáramos ahora, ¿qué pararía?

Pues pasa eso, estará buena,

pero no estará hiperperfecta, necesitamos dorarla.

Por dentro, perfecta.

Esto ya está, es que por el sonido

yo en el sonido noto. Si se ve que te gustan

porque no se te escapan por aquí.

La enseñas y haces... Yo soy el catador oficial.

Hay que probarlo, es lo que decís siempre.

Siempre, este cuerpo no se hace así porque...

¿No es de zumba? No es de zumba, es de probar.

De zumbarte las patatas, claro.

(RÍEN)

Luis, ¿te está gustando el rollo este de la cocina?

A mí me encanta la cocina. A ver si te va a gustar

porque, ¿qué estudiaste? Bueno... Yo estudié ingeniería.

Ingeniería. ¿Sí? Qué curioso.

Nada que ver con lo que al final me dedico.

Digamos que me encauzaron a la ingeniería, pero reconozco

que iba poquito porque prefería hacer radio.

¿Pero terminaste ingeniería? No, porque se cruzó por el camino

el hacer televisión. Con 20 años empiezo

en la televisión local

y entrevisto a Chicho en la autonómica de Aragón

y ese, sin saberlo, fue mi casting para, años después,

presentar el "Un, dos, tres".

Quién te lo diría. En la entrevista dijo

que no volvería al "Un, dos, tres"

porque le pregunté: "Sé que soy uno más

que te lo diría, pero tengo la ocasión de hacerlo,

¿volverá en "Un, dos, tres" y si vuelve, tengo posibilidad

que alguien como yo lo presentara?"

Y dijo: "Con todo el dolor del corazón

no porque no volverá el "Un, dos, tres".

Y años después, fíjate, fíjate, se cumplió.

Para que tú veas. Sí, nunca sabes

dónde te espera y qué te espera. Bueno, bonitas por lo menos.

Vamos. Aquí podemos hacer un poco.

Mira, mira. Las que quedaban.

Y quiero el...

A ver, no hemos sacado nada, lo hemos echado aquí, mira, mira.

Un poquito de picante que le dé ahí un poco de gracia.

Dale, dale gracia.

Y ahora, la sal, evidentemente, bueno, Antonio, la terrinita.

Voy a por ella.

Que no se le olvide a nadie que está en el horno.

Voy a sacar. Venga, me das la terrina.

¿Cómo lo ves, Luis? Si alguien se incorpora ahora,

pensará que las hice yo. Feliz.

Tiene una pinta extraordinaria.

No pasa nada, las harás. Ahí, doradito perfecto.

Bueno, en casa te veo escaldando patatas.

Pues me pondrán a prueba. ¿Sí? Hombre, espero.

Vamos, me van a coger las dos chiquis, María y Jimena,

y dirán: "Papi, a demostrar lo que aprendiste".

Bueno, vamos a ver, aquí tenemos la terrina

con el mismo papel la vamos a sacar.

Mira, tú, mira, tú.

Fíjate. Hay que ser fino.

Fíjate qué recetita.

Espera, Dani. Quítamelo, quítamelo.

Fuera. Vamos a cortar aquí.

Es como el que corta... Tres horitas y media en el horno,

mirad qué pinta más increíble.

Os digo que la semana que viene

tengo un día libre y puedo venir también.

Haz tú la ensaladita. Vale, con qué queréis hacerla.

Mira, lo que tienes que hacer:

un poquito de tomate seco, un poco de orégano roto,

un poquito de perifollo y un poquito de espinaca,

Perfecto. Lo mezclamos bien, por otro lado

te echas un poco de zumo de limón

a esa mezcla de sal, pimienta y aceite de oliva.

Pero lo mezclo todo aquí, ¿no?

Sí, todo, una ensalada, haz una ensalada.

Somos tres. No es más que eso.

Tú, tranquilo, con mimo. Ahora, aquí esto lo rompemos,

ve rompiendo y echa las hojas, cuidadito con el tallo.

¡Oh...! Qué bien huele.

Cómo huele. A mí la hostelería

me encanta de siempre, de siempre.

Ese punto de hablar con el cliente

y no solo llevarle el plato. La parte del "hospitality",

que llamamos nosotros, hospitalidad, fundamental

en el mundo de la hostelería.

Mira, lo que he hecho ha sido cortar y dorarla un poquito.

Ese dorado nos viene genial, vamos a ir poniendo aquí.

Si ya olía bien antes,

ahora es que se activó más si me apuras.

Sí, es como yo se cae lo que sea y te la comes.

(SONRÍE) Sí.

Venga. Pero cómo lo sabes.

Ese dorado es importante porque al final,

lleva queso parmesano y quiero que se funda por dentro.

El limón. Está bien hecho, pero...

Ese Maillard todavía hará que esté mucho, mucho mejor.

Ojito, que viene el toque que tienes que sacar el aprobado.

¿Clavar el tenedor? Amigo.

Tenemos las patatitas que vemos que no se caen.

Dale. Venga, vale, vale.

Zumo de medio limón. ¿Sabes qué pasa?

¿Viste la peli "Sin reservas", de Catherine Zeta Jones?

Sí, vi a Catherine, la peli, no.

No, sí, la vi. Mira, cuando empecé

con los medios de comunicación, fui al Festival de Cine

de San Sebastián a cubrir una edición

donde se estrenaba "La máscara del zorro".

Antonio y Catherine. Claro, pero Catherine

entonces no era la Catherine de ahora

y, claro, hubo un momento en el que todos los medios

estaban con Antonio Banderas

y yo estaba al lado de ella, pero por casualidad, y miraba

y decía: "Qué guapa es

y qué bien lo hace", mira, años después.

Años después. No pasó más,

no intercambiamos nada. ¿Seguro o qué?

Te lo contaría. ¿Aceitito de oliva, Dani?

Un poquito. ¿Un poquito?

Lo vamos a echar aquí dentro.

Pues ella clavaba un tenedor y hacía así, se cubría así.

Toma, termina. Venga, pégale aquí ya.

Bueno, evidentemente, me permitís en mi casa Bajo Aragón.

Hombre, claro, claro.

Ahí está, vale.

Ya puedes decir que has hecho algo,

que no digan en casa que no has hecho nada.

Y, ojito, matizo, cortando patatas como tú, nadie.

Sí, lo sé, lo sé,

me gusta alabar a los invitados que vienen con problemas

y sacar sus apuros al aire. Muy bien, muy bien.

Muy bien, seré recordado por quien peló muy bien patatas.

Bueno, aquí tenéis nuestra ensaladita de espinacas

con un poquito de orégano, tomate seco, zumo de limón,

aceite de oliva, sal y aquí, las patatitas fritas

que creo, espero, nos hagáis caso para que os salven la vida

y tengáis siempre patatas fritas vuestras,

artesanas en el congelador para terminarlas en el tiempo

que las hemos terminado, rápido.

(Música)

No solo te puedes comer una, cómo crujen.

Pero si de aquí a allí mira cómo dejaste la mesa.

Mentira, es que hiciste pocas.

Te has comido la mitad. Bueno, tienes razón, Dani, sí.

Estamos enseñando a Luis y a todos cómo se hace

una buena patata frita. Es verdad, perdón.

Cómo disfruto de los especiales

porque nos permite mostraros todas las posibilidades

de un ingrediente y eso es algo que a un chef siempre le apasiona.

Os esperamos el próximo día con muchas ganas de hacer de comer

y ya sabéis... Eh, ¿puedo yo, Dani, "porfa"?

Venga, claro, por supuesto. Haz la comida y mejora tu vida.

Oh, venga, lo ha hecho genial.

Una patatita, ¿no? ¿Habrá para todos?

Buen provecho. No te gustará, pero no veas.

Ya van quedando menos, te lo digo por ti.

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Hacer de comer - Patatas rellenas y patatas fritas perfectas

25 abr 2019

Hoy Dani García presenta recetas hechas con patatas: unas patatas asadas al horno 4 quesos con bacon, una terrina de patata con tocino ibérico adobado y parmesano y, por último, unas patatas fritas con toque picante.

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