Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Ñoquis con salsa de queso y crepes suzette - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Bueno, Andrea, pasa. ¡Oye!

¿Qué te parece mi casa?

Qué lejos vives. Es que no todo el mundo

tenemos la suerte de trabajar al lado de donde vivimos, como tú.

Bueno, es suerte, la verdad es que sí. Qué bonito es.

No puedes quejarte, eh. Yo no me quejo.

No. No me quejo nunca yo.

Buenos días a todos. Hoy me acompaña uno

de los mejores cocineros italianos que tenemos en España.

Él exagera un poquito con las distancias,

pero yo no exagero nada si os digo que es el rey de la pasta.

Andrea Tumbarello. Bueno, Dani, un placer

estar en tu casa. Chef del restaurante Don Giovanni.

Es un placer. El placer es mío.

Bueno. Juntos vamos a preparar

una receta de ñoquis con gorgon...

Gorgonzola.

Gorgonzola. Gorgonzola.

Os diré que el menú de hoy es muy internacional,

porque después prepararé una joya

de la gastronomía francesa: crepes Suzette.

¿Cómo lo ves? Yo ahí lo veo complicado para mí.

¿Por qué? ¿No sabes hacerlos? Yo no.

Yo no sé. Pues los haré yo solo.

Empezamos. Me lavo las manos. Empezamos lavándonos las manos.

Exactamente. Yo mientras voy a ir explicando

los ingredientes de esta receta.

Gorgonzola, nata, harina,

estragón, nuez moscada, patata,

sal y huevo. Qué sencilla es la cocina italiana.

Todo lo sencilla. Yo no soy cocinero.

No. Eso lo vamos a contar ahora.

Yo conozco a Andrea desde hace bastantes años.

Y él siempre dice esa frase que acaba de decir:

"Yo no soy cocinero". ¿Por qué dices eso siempre?

Porque yo era economista. La culpable de todo

sabes quién es, ¿no? La rubia madrileña.

Yo lo sé. Pero cuéntalo. La rubia madrileña,

que me ha hecho mudar aquí a Madrid.

Yo encantado. La rubia madrileña es su mujer.

Es mi mujer. La culpable de todo, de todo lo bueno que me ha pasado.

Entonces, nada, que fui a vivir a Madrid.

Y fui a comer a Don Giovanni

una carbonara. Y te mosqueaste, seguro, ¿no?

Y me dieron una cosa indecible.

Me dieron algo que no era carbonara.

Entonces, me he comprado un restaurante

y he empezado a cocinar. Solo por la carbonara.

Es curioso, porque él dice eso, a pesar de que yo

tengo que reconocer que hago la carbonara con nata.

Se va a mosquear. No quiero que Andrea se mosquee,

pero esa es la realidad.

En Italia, los italianos odian la carbonara con nata.

Y él hace una carbonara absolutamente espectacular.

Vamos a ponernos manos a la obra.

Yo te he dejado ya la patata cocida.

¿Qué más necesitas? Necesito un bol,

un pasapuré y un pelapatata. ¿Cómo se dice pasapuré en italiano?

Esto es... Pasapuré.

¿Pasapuré? No me acuerdo cómo se llama

en italiano. Lo siento.

Bueno, venga. Tenemos aquí el pasapuré

y tenemos el bol. ¿Qué más cosas? Nada.

Un pelapatata. Yo lo haría con la puntillita.

Hombre... Pero hazlo tú con el pelador.

No, no. Da igual. A mí me da igual.

Yo como tú digas. El profesional eres tú.

No, hombre. A ver.

El crac de los ñoquis... Bueno, sí. Claro. También.

Perfecto. Y ya la patata aquí.

Importante que esté templadita.

Sí. Que esté templadita, caliente

y que sea una patata vieja. Que sea más seca, ¿no?

Que sea más deshidratada.

La patata nueva tiene más agua. Vale.

Vale. Dejamos aquí y yo te la parto un poco.

Vamos a contar a la gente qué es el ñoqui.

Hay mucha gente que no sabe que se hace a partir de la patata.

Esto viene introducida en la cocina italiana

a partir del siglo XVI,

cuando se empieza a importar

la patata de las Américas.

De la zona más del Vesubio, de Nápoles.

Ajá.

Y de ahí, luego toda la receta.

La más clásica es esta.

¿Hay ñoquis sin patata? ¿Existen?

Hay alguno que lo hace solo con espinacas.

Pero yo siempre aconsejo hacerlo con una base de patata

y luego añadirle algo más, si quieres.

O si no, de calabaza, que son muy particulares.

A mí me encantan.

Y luego, combinarlo con salsas diferentes.

Puré de patata, ¿vale? Como habéis visto, hemos cocido

20 minutitos, hemos pelado. Y ha dicho "patata vieja".

Nuestra harina, nuestra sal y el huevo.

Proceso. Proceso. Vertemos la harina.

Así, perfecto. La vamos echando, a ver.

Poco a poco, ¿no? Sí. Hay que manejarlo

lo menos posible, ¿no?

No hay que trabajarlo mucho. Mucho no. Se seca.

Luego, depende de la cantidad, la proporción,

que, normalmente, es un kilo, 300 gramos, en proporción.

Tiene que hacerlo... Un kilo de pulpa,

para que la gente no se pierda. Sí, patata.

Un kilo de patata por 300 gramos de harina.

¿Huevo? Huevo. Venga.

¿Uno entero? Sí. Uno entero.

Eres capaz de romper el huevo, ¿no? De romper el huevo, soy.

(RÍEN) Ahora sí podemos echarle

otro poco de harina.

Ahí está.

Ahí. Muy bien.

¿Qué más? ¿La sacamos ya del bol? Sí. La sacamos del bol.

Vale. La ponemos en la encimera, que la tengo limpita y perfecta.

¿Le echo un poco más de harina? Sí. Sí. Lo tiramos.

Ahí. Y lo cortamos.

Y luego, ya podemos meter en agua.

¿Así está bien? Está perfecta.

¿Ves cómo lo ha arreglado Dani? Perfecto.

Le he puesto ahí el puntito justo.

Voy a poner un agua a hervir, ¿vale?

Yo primero me voy a lavar las manos.

A ver, Andrea. Quiero que me quites varias dudas.

Si me tengo que poner a hacer carbonara aquí, le hago con nata.

Vale. Me gusta. Sé que no es

la original, pero lo hubiera hecho con nata.

Tengo más preguntas para ti.

Para cocer la pasta, ¿aceite, sal? ¿Sí o no?

Dani, agua y sal.

Agua y sal. Nada de aceite. El aceite no.

Esto del aceite... Ya habéis oído.

Pero tengo más dudas. Lo vamos a hacer muy fácil, Dani.

Agua y sal, hirviendo bien. Y cuando hierva, se echa la pasta,

el ñoqui o lo que sea. Sí.

Punto de cocción, lo justo. ¿Por qué?

Porque la cuestión de la pasta al dente

parece un cuento,

pero no lo es. La pasta al dente es cuestión de salud.

Eso es cierto. Porque si tú la cocinas demasiado,

lo que vas a hacer... Que vas a tener una mala digestión.

Exactamente. Porque la estás llenando de agua y sal.

El punto de la sal, dices: ¿Cuánto?

Un litro de agua por cada 100 gramos de pasta,

esto es cuento también.

Como el agua del mar. Como el agua del mar.

Esto te suena. Sí me suena.

Pero aquí te voy a hacer un matiz.

Sí. Que hay salinidad diferente según el mar.

¿Qué mar? Porque el Mediterráneo nada tiene que ver con el Egeo.

Yo soy del Mediterráneo. Porcentaje de sal

del agua mediterránea. Eso tampoco...

¿A que no lo sabes? Yo no. Yo la pruebo.

Yo entro en cocina y lo primero que hago,

es probar el agua de cocción.

Cocemos la pasta en el agua mediterránea.

38 gramos de sal por un litro de agua.

¡Oh! Esto es grande. ¿Has visto?

¿Ves cuánto aprendo yo contigo?

Vamos a hacer la salsa también, ¿no?

Primero habrá que cortar el ñoqui. Venga.

Venga, pues cuéntanos cómo lo estás haciendo.

Te estoy viendo aquí estirarlo. La dimensión que tú quieres.

Vale. Y ahora lo vamos cortando.

Trae. Yo te lo cojo. Así. Mira. Y luego...

Ves el ñoqui. Para hacer esto,

existe una tablita rayada, ¿no? Claro.

Que es por donde se pasa. Aquí no la tenemos.

Aquí no la tenemos. Se hace con esto. Se pasaría así.

Sí. Hay una tablita que lo hace. Como no tenemos tabla,

lo que hacemos... Lo hacemos con tenedor.

Esto, ¿no? Un poquito. Sí. Y se le da porque esto así

absorbe mejor la salsa.

Bueno. Es como el "penne lisce"

y el "penne rigate".

Ajá. Ese es un detalle que no tenía ni idea.

Existen varios tipos de pasta.

O sea, el macarrón liso y el macarrón acanalado, ¿no?

"Rigate".

"Rigate", vale. "Rigatoni".

Y el "rigatoni", ¿qué le pasa? ¿Que absorbe mejor?

La salsa, claro. Porque como tiene esa línea.

En el liso, escurre más fácilmente.

Bueno, a ver. Voy a hacer uno y dime si lo hago bien.

Que la gente lo vea bien.

Cortamos este tamaño, ¿no? Aproximadamente.

Sacamos aquí, intentando no perder la forma.

Exactamente. Y ahora cojo el tenedor.

Y le haces su raya. Y hago así, un poquito, y sigo.

Otro poquito. Ya está.

Es eso.

Ahí está hirviendo ya. Nos vamos a quedar Andrea y yo

haciendo ñoquis y luego ya los coceremos

y prepararemos la salsa.

Ya tenemos los ñoquis hechos, el agua hirviendo.

¿La puedo probar? Puedes probarla.

Mira a ver el punto de sal. ¿Mediterráneo?

Cuéntame dónde estamos.

¿En Getafe no hay mar, no? (RÍE) No.

Estamos en el Mediterráneo. Tenemos el agua hirviendo,

tenemos los ñoquis y tenemos preparada la salsa.

¿Te saco una sartén? Una sartén.

Aquí. Muy bien. Le metemos la nata.

La nata. Vale. Le doy calor, ¿no? Sí.

Ajá. Así, con la sartén en frío,

un poquito de calor. Sí.

Vale. El gorgonzola.

"Il gorgonzola". "Il gorgonzola".

"Il formaggio gorgonzola". ¿Lo echo entero?

Yo lo haría a trocitos.

Sí. ¿Pero lo voy a echar todo? Sí.

Así, en plan... Así se...

Se deshace antes, ¿no?

Ahí está. Muy bien.

Tenemos nuez moscada. Tú me lo habías dicho.

Pero te he visto... No me habías dicho pimienta.

Veo el pimentero ahí y no lo puedo evitar.

No resisto.

Nuez moscada, ¿no? Una pizca.

Se lo echamos. No te preocupes. ¿Vale?

Un poquito de nuez moscada.

Y añadimos pimienta. Exactamente.

Se la añadimos, porque... Porque a ti te gusta.

Y ya está. Y luego, un poquito de estragón.

No hace falta ni picarlo, ¿no?

¿Roto ahí? No. Roto.

A ti te gusta, ¿no? Así, más en plan Tumbarello.

Sí. Ahí. Muy bien.

Luego, si quieres poner uno de decoración.

A mí ese punto de dulce me gusta.

Está bien. Está perfecto, una pinta brutal.

Y empiezo aquí... Aquí esperamos un poco

a que se deshaga el queso gorgonzola

y ahora quiero saber la cocción del ñoqui.

Esta cocción es lo más sencillo que hay.

¿Cuánto tiempo? El tiempo lo decide el ñoqui.

Lo decide el ñoqui, ¿y cuándo te dice que ya está?

Cuando sube arriba. Cuando sube para arriba,

o sea, lo echas, como pesará, bajará abajo y en cuanto suba...

En cuanto suba. Eso suele ser segundos.

30 segundos. Pues lo vamos a ver ahora.

Yo lo que veo ahí son muchos ñoquis,

¿se pueden congelar o no? Sí.

¿Qué es mejor, congelarlos ya hecho ñoquis

o con la masa entera? Ya hecho ñoqui.

¿Y la descongelación? Congelado, directamente,

a la olla, igual, tardará un poquito más.

En vez de 30 segundos, un minuto. Un minuto.

Esto ya está, pero guárdame un poco que esto ya para mi nevera.

Vale. Ahí, vamos allá.

Ya está la mitad. Sí.

Bueno... Esto yo un día de estos me lo saco yo aquí.

Una porción abundante. Cuanto menos eches,

más tendré yo para otro día.

Bueno, a ver, mira, están abajo, estoy aquí atento.

A ver si suben. 30 segunditos y verás.

Mira, ya veo que ese está con ganas de subir.

Bueno, y la salsa está perfecta y la bajo

de temperatura que se mantenga caliente.

¿Sabes cuál es el problema para mí? Que no pierdo del tiempo

en emplatar, de aquí va aquí y de aquí al plato.

¿Sí, o qué, pero lo escurrimos? Sí, lo escurres.

Bueno, se puede escurrir aquí un poco, pom, pom y fuera.

Sí, si no, en casa hacen así.

Ya está, mira, escurrimos todos aquí.

O sea, me ahorro la araña. Exactamente.

Vale, esto o escurro. Y para dentro, la sartén

y hemos terminado. Ni aceitito ni nada.

No, no. Oye, esto ha engordado.

Ahí. Con un poco de agua es suficiente.

Esto yo te lo quito de aquí. Jo.

Sopla. Andrea, hoy he triunfado

con los ñoquis y los crepes que haremos ahora.

Ahora ya es calentarlo, bueno, está caliente.

Ya está, está ya, dejamos. Qué pinta tiene.

Mira. Ah, directamente,

yo iba a hacerlo uno a uno, yo es que soy muy pijo.

Es que yo no, yo soy muy práctico.

Bueno, lo abro un poco. Lo abres un poquito.

Si le quieres meter un poco más de pimienta

que le da color. Sí, yo...

Bueno, de no decírmelo en los ingredientes,

se lo pones en todos lados.

Me encanta la pimienta, habrá que probarlo.

Mirad qué brillo tiene y porque no lo oléis,

pero el estragón, la gorgonzola... Aquí tenéis este maravilloso

plato de ñoquis con gorgonzola que nos ha traído Andrea.

Millones de gracias, un auténtico placer.

Es su casa para cuando quiera.

Muchas gracias, ahora nos abrazamos.

Ya, es verdad, es que Andrea perdió 60 kilos.

La otra mitad la dejé en el restaurante.

Ah, en el restaurante. Y cuando quieras,

hacemos una carbonara de verdad.

Vale, millones de gracias, a cuidarse.

Enhorabuena por todo. Me dejas el delantal y listo.

Fijaos qué fácil y qué sencillito, ñoquis con gorgonzola

y yo me pongo a preparar ya los crepes.

(Música)

Ahora, vamos a cruzar Los Alpes, gastronómicamente, hablando

y nos vamos de Italia a Francia y para acompañar

a los ñoquis, crepes "suzette", un postre francés y un postre

que, tradicionalmente, nunca se hizo en la cocina

porque en la cocina se hacía la masa y los camareros

eran quienes terminaban en sala ese postre.

Vamos a necesitar los siguientes ingredientes.

Para la masa de los crepes, leche, licor de naranja,

sal, harina, azúcar, mantequilla y huevo.

Para la salsa que va a acompañar estos crepes:

licor de naranja, zumo de naranja, naranja, mantequilla y azúcar.

Lo primero que haremos será la masa y para ello fundiremos

la mantequilla en el microondas.

Bueno, lo ideal es tenerla a temperatura ambiente

y ahora con darle un simple toquecito

se nos fundirá, aquí.

600 vatios y lo pongo 45 segundos.

Si veo que no se me derrite, pues otra vez, pero por lo pronto

esta es una masa que podemos hacer en batidora.

Hay muchas veces que ciertas masas no se pueden hacer

porque se rompe la fibra y no queda igual.

En el caso de los crepes se puede hacer en batidora,

yo siempre en batidora y soy un experto en crepes,

¿por qué? Porque mis hijas adoran los crepes y esos domingos

que llueve un poco, Dani a hacer crepes.

Primero, lo que hacemos es echar

la harina aquí. Perfecto.

Y el microondas ya me está llamando.

Vamos a ver cómo está.

Bueno, ahí, está perfecta.

Es necesario tenerla derretida porque si no, no se integraría bien

e pensad que si la metemos en pomada y trituramos,

nos quedará con hebras de mantequilla

y no necesitamos eso. Echo ahora el huevo.

Un huevecito, ahí.

Ahora, la leche.

Así.

Así, muy bien, aquí ya...

Empezamos a triturar.

Ahí, perfecto, voy a añadir el poquito de azúcar,

una pizquita de sal,

el licor de naranja, aquí.

Y la mantequilla y cuando la añada sí que es importante

emulsionar, casi incluso, mientras la vas añadiendo, así.

Para que se integre bien y teniendo en cuenta

que esa mantequilla tal y como la echo

está, ligeramente, caliente, ahí.

Listo, ya tenemos la masa de crepes preparada.

Así, sacamos, mirad qué facilito hacer esta masa de crepes.

Sartencita, a mí me encanta tener una sartencita especial

para hacer los crepes. ¿Que no tenemos? No pasa nada,

no os agobiéis, lo que sí os digo

es que tiene que ser antiadherente.

Es fundamental, para que no se nos pegue.

Siempre está la leyenda urbana que en parte es verdad

que el primer crepe que se echa sirve para, un poco,

engrasar, digamos, la sartén y precalentarla.

Yo voy a intentar que el primero nos salga el crepe

a la perfección. Para ello debe estar caliente,

no diré humeante porque no es necesario,

pero sí caliente. Cómo sois los franceses

con los crepes, que sepáis que hay hasta un día del crepe,

el 2 de febrero y el 2 de febrero todos a comer crepes a Francia.

Bueno, ya veo que la sartén está caliente. Mano derecha,

si sois diestros como yo, aquí, me pongo por aquí.

Mano izquierda, la sartén.

Lo pongo aquí, echo y volteo.

Así, fijaos.

En el centro se está haciendo un poquito, dejemos que coja calor,

ya veo que por aquí se dora y voy a ir por la zona

que se está dorando, quitando un poquito.

Muy bien, poquito a poco que se vaya secando, muy bien.

Y ahora yo lo que hago siempre es separarlo de aquí y paf.

Perfecto y ahora dejo que se termine de hacer.

Es curioso el mundo del crepe porque se nota a kilómetros

el lado que haces primero del que haces segundo,

no tiene nada que ver y la razón es muy sencilla:

cuando lo echas, para presentarlo, sin duda, es esta parte

un poco más doradita y mejor hecha, la otra parte

quedará un poco más fea siempre

porque es la parte que burbujea al principio y al darle la vuelta,

ya no queda igual. Vamos a darle la vuelta así

y veis cómo se queda, veis que la vuelta por aquí

cogió burbujas y por aquí no es la misma.

Listo y ahora, lo voy a poner aquí.

y voy a proceder a hacer el segundo.

Voy a hacer, otra vez, el movimiento para que quede claro.

Me gusta la sartén bien caliente, al principio;

además, el primero me sirve para ver el grado de grosor.

Me he dado cuenta de que me gusta pero lo quiero más fino,

por tanto, cogeré un poco de menos masa.

El cazo donde lo vayamos a hacer es esencial a la hora de hacerlo,

esta, insisto, va a ser, un poco, más fino.

La subo, fuera del fuego, lo echo y, rápidamente...

¿Veis? Al ser más fino no llena tanto.

Me he dado cuenta, con el primero, de que lo quería hacer más fino.

E insisto, hay que hacerlo rápido.

Así... aquí...

La masa, con la ayuda de la lengua, la saco y le doy la vuelta.

Lo bueno de los crepes es que son agradecidos,

no hay que ponerlos en una rejilla, o sobre una cosa u otra...

Esto ya está frío, ya lo podríamos utilizar;

de hecho, lo voy a doblar y lo voy a ir poniendo aquí.

Listo, esto está ya.

Listo.

Los crepes ya están hechos, ahora, voy a hacer la salsa.

Es una salsa muy peculiar, como he dicho antes,

siempre, siempre, se hacía en restaurantes de lujo

y, siempre, se hacía en la sala, al momento,

por una razón muy sencilla; lleva caramelo,

y se tiene que hacer y consumir.

Antes de nada, voy a sacar una tablita

para sacar los gajos de naranja, os voy a enseñar cómo se sacan,

porque es una cosa que, a lo mejor, mucha gente no sabe cómo se hace,

y fijaos qué fácil es, ¿vale? Voy a sacar un gajo perfecto.

Primero, corto aquí y, luego, en el otro lado,

la pongo hacia arriba y lo que hago es seguir, un poco,

así, hacia abajo,

y aquí seguimos lo que es la parte blanca de la piel,

así, hacia abajo.

¿Cuántas veces os habéis dejado la uña pelando una naranja?

Ahora, ojito, mirad...

Meto el cuchillo hasta el centro y en el otro lado, hago lo mismo,

y saco el gajo a la perfección;

sin que haya puntitos blancos de la cáscara que nos amargue.

Voy a sacar cuatro y los vamos a poner, luego,

encima del platito.

(Música jazz)

Ya tengo los cuatro gajitos que voy a poner, los tengo aquí;

también, me voy a guardar este poquito de piel

para, luego, ponerle un toquecito de ralladura al final.

Ahora sí, ya tengo todo preparado para hacer la salsa.

Vamos a hacer un caramelito,

echamos el azúcar primero, vamos con el azúcar...

Lo podemos hacer en seco pero voy a coger un poco de agua

para que nos ayude a hacerlo, tardará, un poquito, más,

pero, la verdad, es que nos servirá

para que el caramelo salga perfecto sin correr peligro,

porque si hay una cosa importante en la cocina a nivel de peligro,

de peligrosidad, es quemarte con un caramelo,

hay que tenerle muchísimo respeto a los caramelos.

Esta receta es supertradicional en Francia.

¿Sabéis dónde podéis encontrar recetas tradicionales?

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los mejores platos tradicionales.

Seguimos con el crepe, el azúcar se convierte en caramelo.

No tengáis miedo por verlo así porque, luego, se disolverá todo.

Es importante que coja color, porque si no, no hay sabor,

el sabor a caramelo, sin duda, es, absolutamente, vital;

y para que sepa tiene que caramelizar, nunca mejor dicho,

si no, no sería un caramelo y si no, no podríamos hacer

esta receta tal y como la estamos haciendo.

El caramelo ya tiene su color,

ahora, echamos la mantequilla, que está pomada, además.

En esta ocasión, no nos interesa derretirla,

como en el crepe, sino, que integre todo junto.

Le damos vueltas para que vaya integrándose.

Vamos a dejar que cocine, un poco, y vamos a añadir el zumo.

Bueno, voy a echar el zumito de naranja

y, ahora, sí que se tiene que disolver, perfectamente.

Así...

Lo de preparar en mesa, cada vez, se hace un poquito menos

y yo soy fiel defensor, un poco, de la sala, ¿no?

A pesar de ser cocinero, soy propietario de restaurantes

y, evidentemente, el mundo de la sala me importa muchísimo.

Intentamos, en todos nuestros restaurantes,

sea cual sea, el tres Estrellas Michelín,

la brasería o el Lobito, que es de pescados y mariscos,

que se hagan cosas en la sala, porque a la gente le gusta.

Hacemos el guacamole, limpiamos una lubina,

terminarte un arroz, etcétera.

Creo que es una parte fundamental y el cliente lo agradece.

Probablemente, el crepe Suzette sea esa receta

que marca un antes y un después a la hora de terminarlo en la sala.

Voy a esperar a que hierva un poco más.

Necesito que tenga textura, que esté rebajado,

para meter el crepe.

¿Veis que va cogiendo textura?

Esas pompitas y el tipo de pompitas me dice...

Huele perfecta, huele, absolutamente, genial.

Así que voy a echar el primer crepe,

y lo voy a echar entero para darle la vuelta dentro.

Fijaos, así...

Una vez dentro, lo que hago es cerrar

como si fuera un pañuelito.

Así nos aseguramos que está todo bien impregnado de la salsa.

Así, perfecto.

Ahora, vuelvo a abrir el segundo

y hago lo mismo, lo impregno por ambos lados.

A ver, lo pongo así, para que me quepa bien.

Ahí, perfecto, ahí...

Lo mojamos bien

y hacemos otro pañuelito, lo doblamos así...

Pañuelitos perfectos, pañuelito uno y pañuelito dos.

Ahora, momento importante, por favor...

Voy a encender mi mecherito,

voy a echar el licor de naranja

y voy a quemarlos.

Mientras lo quemo... así...

Fijaos qué pinta, ¿eh?

No me extraña que lo hicieran delante del cliente,

es un auténtico platazo que, ahora, huele a crepe Suzette,

ahora ya sí, ahora es el momento.

La verdad, el licor de naranja es lo que nos hace sentir

que es un crepe Suzette de verdad. Vamos a sacar el crepe

y le voy a dar otro poco más de calor a la salsa,

para que la salsa me quede muy bien reducida

y pueda bañarlos, que quede en tonos de caramelo.

Fijad qué bonita, mirad...

¿Nos valdría así? Sí, perfectamente,

pero quiero, todavía, reducirla, un poquito, más.

Mientras tanto, aprovecho para ponerle los cuatro gajos

que tenía por aquí; luego, además, los bañaremos con la salsa.

Ahora, el poquito de piel de la cáscara de naranja

vamos a aprovecharla haciendo esto.

Así... así... Aparte del caramelo de naranja,

le vamos a dar un toque y un tono muy frescos.

¿Veis? Tiene una textura muy diferente a la del principio,

es mucho más caramelo.

Qué pintaza y cómo huelen estos crepes Suzette.

Un heladito o un sorbete al lado, tal vez, le vendría de lujo,

pero así son más que deliciosos.

Me encantan estos crepes empapaditos

en esta salsa maravillosa de naranja.

Con este postre os digo que el éxito está muy asegurado.

("Je veux", ZAZ)

("Je veux", ZAZ)

En el programa de hoy hemos visto dos recetas

internacionales sencillas y para todos los paladares:

ñoquis con salsa de queso y crepes Suzette.

¿Te animas a prepararlos en casa?

Emprende un viaje gastronómico y haz la comida y mejora tu vida.

Yo me quedo con los ñoquis.

Mojadlos en salsa, ¿eh?

Vaya honor comerme unos ñoquis de Tumbarello.

Brutales.

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  • Ñoquis con salsa de queso y crepes suzette

Hacer de comer - Ñoquis con salsa de queso y crepes suzette

24 jun 2019

El rey de la pasta, Andrea Tumbarello chef del restaurante Don Giovanni, visita las cocinas de Dani García para hablar de sus futuros proyectos y cocinar junto a Dani García unos ñoquis con salsa de queso. Después, Dani García cocina otro plato internacional, un postre francés: unas crepes suzette.

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