Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5476093
Para todos los públicos Hacer de comer - Lasaña de espinaca y ricota de hojaldre de salmón - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Me lo has traído con raíces y todo, eh.

Con raíces y todo.

La gente no está acostumbrada a ver

las espinacas así. Yo siempre con bolsitas,

más en este formato. En manojos.

A mí me gusta verla así. Sí, sí.

Bueno... ¡Muy buenos días a todos! Estoy aquí con Pepe,

que ha venido directamente desde Huesca para traerme

estas espinacas tan maravillosas de su huerto.

Lo que vamos a hacer con las espinacas, es una lasaña,

que llevará espinacas y "ricotta".

Y, posteriormente, haremos un hojaldre con salmón,

espinacas y queso feta.

Hoy es el día de las espinacas, por eso, te he llamado.

Muy bien. Agradecido.

Quiero que la gente entienda todo sobre las espinacas.

Hay unas que son grandes y otras que son pequeñitas.

Ahora se da mucho... La "baby".

La "baby". Sí.

Esta, ¿no? Sí.

Y, sin embargo, luego, tenemos... esta otra.

Sí. Y aún hay más grandes.

¿Es exactamente lo mismo? Para las propiedades

como vitaminas, es lo mismo. Es lo mismo.

Lo único que cambia es la fisonomía de la planta

y según la variedad, también. Hay un montón de variedades.

Un montón de variedades.

Sobre todo, híbridas, ¡la tira, padre!

La espinaca lo que no soporta nada, pero nada, es el calor.

Entonces, hacemos dos siembras, una en primavera

y otra a finales de verano, que ya llega hasta el otoño

y el invierno. Podemos cosechar, prácticamente,

en algunos sitios donde el clima sea muy suave, todo el año.

Muy interesante. Más dudas... Yo, cuando voy a la frutería,

al supermercado, etcétera, la mayoría de las veces

veo las espinacas fuera de la nevera.

En cambio, llego a casa y tengo la manía de meterla

en la nevera. ¿Cómo hay que conservarla de verdad?

La espinaca, lo mejor es cogerlas y al puchero.

Claro. La compras, directamente, y nada de nevera, ¿no?

¿Cómo que las compro...? A ti te las regalan.

¡Son tuyas! De comprar, nada.

Lo ideal, entonces, es comprar y utilizar, ¿no?

Exacto. Ahora, si sobran muchas, que compras muchas y sobran,

pues lo normal es... Bueno, ¿dónde las van a guardar?

Un poco más, se conservan en la nevera.

Pero no más de los tres días. Tengo que confesarlo,

que siempre les he tenido manía a las espinacas,

porque mi madre... Perdona, mamá.

Cuando sacaba ese bloque del congelador,

con esas espinacas que, en vez de verdes,

parecían una cosa rara...

Le pillé como un poco de... Espinacas, no.

Ha pasado el tiempo y yo mismo hago ensalada de espinacas.

Se puede consumir, perfectamente, en crudo.

Yo hago ensalada de espinacas.

Pongo espinacas mezcladas con canónigos...

Con diente de león... Y luego, después,

le añado nueces y roquefort.

¿Eres cocinillas? Cocinicas...

Ahí, ahí... ¿No?

Porque, de pequeño, guisaba mi madre

y ahora guisa mi mujer, fundamentalmente.

¿Cómo se llama tu mujer? Henriette.

Henriette. ¡"Bonjour"! Henriette.

¿Hablas francés? ¡Hombre, claro!

La conocí en Francia.

Estoy tan a gusto y me enseñas cosas

de las espinacas... ¿Por qué no te quedas?

Haremos una receta, que luego se la harás a Henriette.

Además, tiene un puntito... francés la receta.

Te enseño a hacer esta receta

y se la haces a Henriette. Encantado.

¿Te quedas? Aquí estamos.

Pues mira... Delantales, que tengo siempre por aquí.

No te lo esperabas, ¿no?

No. No pasa nada.

El descojones que se van a llevar...

(RÍEN)

Se me ha olvidado decir, perdón, que estas espinacas que he traído,

algunas tienen un pequeño agujero.

Ah, mira, sí. Un agujero.

Que no pasa nada. Eso se lava y ya está.

Eso es que tiene la mala costumbre de gustarle a los caracoles.

¡Ah! Bueno, venga... Vete lavando las manos.

Y yo voy a ir contando los ingredientes

que vamos a utilizar para esta lasaña

de espinacas y "ricotta".

Queso gruyer, mostaza de hierbas, espinacas,

leche, harina, aceite de oliva,

queso "ricotta", ajo, piñones, albahaca

y láminas de pasta de lasaña.

Además de sal y pimienta. Voy a ir lavándome las manos.

Yo quiero ir a tu casa, a tu huerto.

¡Pues encantado! Estás invitado. Cuando quieras venir, ya sabes.

Te pones en contacto conmigo y yo encantado.

La suerte que tenemos los que tenemos huerto, es eso.

Es cogerlo y al puchero.

Sí, ¿no? Eso es lo bueno, porque no pierde

ninguna cualidad, ni vitaminas, ni nada de nada.

Vamos a contar la receta, Pepe. Lo primero que vamos a hacer,

es cocer la pasta de la lasaña.

En esta ocasión, la voy a dejar cociendo, aproximadamente,

cinco minutitos. Pero sabéis de sobra

que, en el paquete, por detrás, está toda la información necesaria

para poder dejarla en su punto.

Segundo... Para el relleno, vamos a hacer lo siguiente...

Voy a poner aceite de oliva. Pásamelo.

¡Ahí está! Aceite de oliva.

Vale. El ajito por aquí... Me gusta tostar siempre

un poquito los piñones. Y luego, echaremos las espinacas.

Y sobre las espinacas...

La "ricotta" y la albahaca. Ya está el agua hirviendo.

Aún no le he echado sal al agua. Ya sabéis que lo hemos aprendido

en este programa, que es absolutamente maravilloso

que venga gente a contarnos lo mejor de cada producto.

Tú vienes a contarme cosas de las espinacas,

pero han venido italianos a contarme cosas de la pasta.

Así que, ahora, un poquito de sal. Ahí, tírame... El agua fría...

Esto lo haces bien. Eres bienmandado.

El agua fría... esta será. Como pinche, vamos bien.

Esta con el hielo, digo yo. (RIENDO) ¡Ahí está!

La pongo por aquí. Vamos a dejar cocer la pasta.

Y vamos a ponernos con el relleno.

Aceite de oliva aquí. ¿Eres capaz de cortarme los tallos?

Elegiremos la grande, la de en medio.

¿Esta? Toma.

Con esto, vas sobrado, ¿no? ¡Sí, hombre...!

Lo voy a hacer con espinaca grande. La espinaca "baby"

me la voy a guardar para la siguiente receta.

¿Dónde los dejo? Toma. Mira...

Te voy a pasar... Así. Un bolecito. Muy bien.

Mirad lo que voy a hacer. Hay veces que se nos pegan

y es importante, en este puntito, separarlas.

Bueno, Pepe, preguntas. ¡Venga, dispara!

Tienes un huerto. ¿Pero a qué te has dedicado toda tu vida?

Si cuento todo, no terminamos el programa.

Fui labrador, hasta los veintipico años.

Después, panadero durante nueve años

¡Panadero! Panadero.

Después, estuve trabajando en Francia y ahí conocí a mi mujer.

Luego, he sido también fotógrafo profesional durante 22 años.

Bueno, echo el ajito, mientras. Sigue contándome.

Fui músico también durante mucho tiempo.

¿Músico? Toco la guitarra eléctrica...

Pero mi pasión ha sido siempre la misma, eh.

¿Sí? El campo.

El campo. Voy a echar ahora los piñones.

Cuidado que no se nos queme,

que ya se nos están dorando nuestro ajito.

Y las flores, que me gustan también mucho.

¿Las flores? La jardinería.

¡Qué bien! En mi invernadero

me hago mis semilleros y me hago mis cosas.

Todo, ¿no? Sí, sí. Bien.

A ver... ¿Ya vale con esto?

Ya está bien. Tenemos de sobra. A mí me gusta hacer aquí... Mira.

Para que nos sea más fácil de integrarla, ¿vale?

Así... Como veis, directamente, las teníamos ya limpias.

Directamente, a la sartén. Hay que lavarlas.

Hay que decirlo, que hay que lavarlas.

Vienen limpias. La espinaca viene siempre...

Todo lo que es del campo, hay muchos bichos...

Tiene buena pinta. Aquí donde veis a Pepe,

es un genio de las redes sociales también, eh.

Tiene un canal en Internet y graba videos.

Sí. ¿Cómo te dio por, de repente,

hacer videos? Estaba aprendiendo a manejar

un programa de edición de videos. Los que me estaban enseñando,

me dijeron: "Bueno, y tú, que manejas esto,

¿por qué no haces videos de cultivo de huerto?"

Empecé con un video y ha ido progresando, progresando,

progresando... Y ahora...

¡No veas! Sí.

Voy a echar la "ricotta".

Pepe, ¿cuántos seguidores tienes? Sorpréndeme.

Pues ciento veintitantos mil. 126 000 o 130 000.

Cuando yo digo que es un "crack", es que Pepe es un "crack".

¡Qué bueno! Las visitas ya pasan

de 18 millones.

¡18 millones de visitas! Échame aquí un chorreón de aceite.

Para ser un canal de huerto... Para ser un canal de huerto.

A la gente le interesa cada vez más el huerto,

lo ecológico... Tírame un poco ahí. Ahí.

También me vas a echar pimienta, que tengo por ahí... Vale.

Bueno, ahí vamos.

¡Ahí! ¡Perfecto!

A ver... Lo que estoy viendo, es que las espinacas sí es verdad

que tiene eso que parece mucho y luego se nos queda en nada.

Dame un par de manojitos. Échame aquí un poco más.

Aquí, en este ladito. Ahí.

Mira. Con las tijeras. Vamos a empezar con la bechamel.

Pero antes voy a sacar también la pasta

y la vamos a meter en frío. Esas son tijeras

de última generación, ¿no?

Estas son de ahí, de tu huerto. (RÍE)

Tijeras Dani García. ¿Me sacas tú la pasta?

¿Eres capaz? ¿La pasta ya está?

Sí. Aquí tienes los artilugios

que tú quieras. ¿Dónde lo dejo?

¿Este será complicado? No, perfecto.

Y la metes ahí, en agua con hielo. En agua fría.

Yo, mientras tanto, voy a empezar con la bechamel.

Tengo aquí un poco de harina, leche...

Bechamel de mostaza de hierbas.

Aquí. Un poco de aceite de oliva.

Y el gruyer lo vamos a dejar para el final.

Que no se nos olvide que tengo aquí la albahaca.

Y que igual, con mis tijeras de última generación,

voy a romperlas por aquí.

Más cosas, chef. Pues mira. Te lo vas a poner aquí

y me lo vas a ir secando.

Pero te voy a dar un trapo, mejor que un papel.

Tengo un trapito limpio por aquí.

Mira. Porque si no, se me pega.

Y me vas secando la pasta. Sí.

¿Vale? Ahí... Las laminitas.

Bueno, vamos a ponernos ya con la bechamel.

He elegido hoy hacerla con aceite de oliva.

Habéis visto que no he dicho "mantequilla".

De hecho, os voy a decir más.

Podéis hacerlo también con un aceite de nuez

o con cualquier aceite aromático, si os apetece.

Bueno... Aceitito de oliva por aquí...

Voy a pegarle un poquito de candela.

Oye, ¡vaya nivel, eh! Al dente, ¿no?

¿Has visto qué arregladico?

¡Perfecto! Simétricas. ¡Hombre!

(RÍEN)

Harina. Harina.

¿Sabías que los árabes ya consideraban las espinacas

como la reina de las verduras? La importaron a España.

Sí, ¿no? Los árabes las trajeron

en el siglo II.

¿Cuál es el mejor plato que haces con las espinacas?

El que más suelo hacer y... vamos, casi el único,

en tortilla con un poco de jamón.

Metes ahí ese toquecito. El toquecico de jamón.

También, algunas veces, en algún cocido, con garbanzos.

Le da un toquecico bastante majo.

Bien, ¿no? Propiedades.

¡Oh, propiedades...! Mientras voy echando.

Ya lo hemos repetido hasta la saciedad.

Es muy importante en una bechamel, que el truco está

en tostar muy bien la harina, ¿vale?

Como estoy haciendo yo aquí, primero.

Y luego, cocerla bastante bien después.

¿Hay que darle la vuelta para que seque este lado?

No te preocupes.

A ver, cuéntame. Propiedades. Propiedades de las espinacas.

Tienen mucha agua. Después, tienen una cantidad

bastante importante de minerales y de vitaminas, por supuesto.

Sobre todo, el potasio, porque tiene

más de 400 miligramos cada 100 gramos de espinacas.

Y luego, pues los minerales que ya conoce todo el mundo.

O sea, la vitamina A...

Eres una enciclopedia, Pepe. Muy importante.

Y luego, el ácido sálico...

Hay una cosa que me gusta, que me dice mucha gente

en la calle... Me dice: "Lasaña de "ricotta"...

Es más difícil..." Y luego, te veo a ti hacerla

y habéis visto que es supersencilla.

Te vas a atrever a hacerla, ¿no? Sí.

Bueno, mira. Esto ya está hirviendo.

En cuanto llegue a casa.

Lo importante es que la bechamel... Yo no paro de moverla

porque quiero que esté a fuego medio-alto

y que esté hirviendo constantemente.

Y en el último momento, voy a echar la mostaza ya,

prácticamente, fuera del fuego.

Necesito ponerla a punto de sal y de pimienta.

Y esto lo va a hacer aquí mi amigo Pepe.

Yo sé que está muy sosa. Seguro. Puedes echarle sin miedo.

Hombre, sin miedo... Te veo muy tímido.

Hay que ir con cuidado porque hay gente

que no le gusta mucho la sal.

Pimientita. ¡Tírale!

Mira. Te lo voy a regalar para que te lo lleves a la huerta.

(RÍE) Pues muchas gracias.

De esto... tampoco hay que pasarse.

¿No te gusta? Sí. Me gusta, pero...

A los franceses les gusta mucho. Sí.

Yo, la cocina de allí, con todos mis respetos,

no me gustaba mucho.

¿No? ¿Mucha mantequilla?

Todo guisado con mantequilla. ¡Hala, por ahí!

(RÍE) Donde esté el aceite de oliva...

He apagado ya el fuego. Donde esté el aceite de oliva...

Sin saberlo, te he hecho

la bechamel con aceite de oliva. Sí, sí. A mí...

Aceite de oliva bueno, que lo tenemos aquí buenísimo.

Bueno, ahí vamos.

Mira qué pinta. ¡Oh, qué bueno!

¡Qué buena pinta! ¡Ahí vamos! Siguiente paso...

Lo que vamos a hacer, es sacar este molde por aquí...

Pasta, relleno, pasta, relleno...

Pasta, bechamel, quesito rallado. ¿Te parece bien?

Sí, sí. Perfecto.

Vamos a empezar ya a montar la lasaña.

(Música)

Ya he puesto la última capa de bechamel con mostaza de hierbas,

que, además, huele que alimenta.

Nos falta el quesito. ¿Lo vas a poner tú?

Sí. Ten cuidado, que está blandito.

Todo tuyo. Por este lado. Exacto.

Aquí, encima. Cúbrelo bien de queso.

A ti te gusta el gratinado, ¿no? Sí, sí.

Un gratinadico aquí...

Te habrás levantado temprano para venir.

Eso es lo malo. No estoy acostumbrado a madrugar.

En el campo se madruga, ¿no? Sí.

Pero yo no madrugo. Yo quiero ser como tú.

Hoy, a las siete de la mañana. ¡Jo!

(RÍE) ¡Menudo madrugón!

Era de noche todavía cuando has salido.

Era de noche. Pero todo sea por... ¿Más?

Espero que te esté gustando. ¡Hombre!

Me lo estoy pasando bomba.

Bueno, ahora ya queda el momento gratinado.

Ya sabéis que tengo el horno encendido en el gratinador.

Esto, básicamente, en tres minutos va a estar,

yo creo que como a Pepe y a todos nos gusta.

Yo creo que ya está. Está bien repartido.

Está muy bien. Te veo...

Se nota. Aquí hay nivel.

Acompáñame al horno. Deja eso ahí.

Y aquí vamos. ¿A cuánto tiene que estar esto?

Esto, el grill, sólo la parte de arriba.

¡Ah! A tope, vaya.

Ahí, en Huesca, ¿cómo se dice? A tope, ¿no?

A tope, a tope. Bueno, ahí está.

En tres minutitos, aproximadamente,

conseguiremos ese color dorado que tanto nos gusta.

(Música)

Pepe, vaya pintaza, no ha sido tan difícil.

Si tuviera la cámara le pegaba una foto...

Una foto. Esto es una gozada.

Huele a ese puntito de mostaza y hierbas, genial.

Pepe, muchas gracias por haberme ayudado,

un auténtico honor y un auténtico placer.

El placer ha sido mío, compartir estos minutos

que, vamos, ni soñarlo ni en sueños pensaba que estaría aquí.

Los sueños se hacen realidad. Con un gran chef.

Qué va, bueno, pues aquí os dejamos la lasaña de espinacas

y ricota, de Pepe y mía.

(Música)

Llega el momento de ponernos con el hojaldre

que va a ir relleno de espinacas, salmón y queso feta.

Os digo los ingredientes que vamos a utilizar

para esta receta: Queso feta, queso crema,

espinacas, eneldo, salmón, huevo, pasta de hojaldre,

aguacate, cilantro, zumo de lima y, evidentemente, sal,

aceite de oliva y pimienta. Lo primero de todo,

pongo el queso crema, importante que lo saquemos

un ratito antes de la nevera, un poco a temperatura ambiente

y que nos facilite lo que estoy haciendo ahora mismo.

Primero, bato el queso crema,

ahora, añado el queso feta. Ya sabéis que el queso feta

tiene un sabor bastante característico.

La verdad que a mí me gusta de siempre, uno de mis platos

más famosos de hace mucho fue un gazpacho de cerezas

con queso fresco, lo hacía con queso feta.

Bueno, ya que tenemos el queso aquí lo que voy a poner es un poquito

de sal y pimienta. Lo probaré de todas maneras

porque hay fetas y fetas. Creo que es importante...

Probarlo porque sal no le hará falta,

creo que con la salmuera del feta no hace falta,

pero un poquito de pimienta aquí, nos viene perfecto.

Siguiente paso, aromatizar nuestra cremita

y eso lo vamos a hacer con este eneldo picado, así.

Bueno, ojo, porque os puede dar muchas sorpresas

Bueno, mira, yo hago esto para quitármelo de en medio

porque cuesta un pelín.

Bueno, aquí lo tenemos.

Siguiente paso, me voy a poner el hojaldre por aquí

y voy a sacar una tablita porque voy a trabajar el salmón.

Bueno, así que lo primero que voy a hacer

es explicaros algo muy sencillo que podéis hacer en casa,

pero que yo le he pedido al pescadero,

que es abrirlo en forma de librito.

Mirad, el lomo de salmón es así y lo único que hemos hecho

ha sido pegarle un cortecito aqui, ¿veis? Y otro cortecito

a ese cortecito y aquí sí que vamos a usar

un poquito de sal y un poquito de pimienta.

Otra cosa importante es revisar que no lleve espinas.

Una vez que estamos seguros que no hay espinas,

llega el momento de empezar a untar.

Esto es como una tostada de pan con mantequilla,

pero con salmón y con queso. Cómo me gusta, esas partes

de relleno, de untar... pesados, carnes, salsas.

Es la gracia, sin duda, de la cocina.

Bueno, ya, prácticamente, voy a gastar, absolutamente, todo

y ahora vamos a añadir, cómo no,

ya sabéis que hoy va de espinacas la cosa, así que, vamos a añadir

ahora, la espinaca. Bueno, por cierto, que sepáis

que en un principio, a Popeye lo que le daba fuerza

no era la espinaca, había una gallina

que se llamaba, ¿recordados? Bernise o algo así.

Y al tocarla era cuando se ponía cachas.

Pero, bueno, eso era, bueno, cuando empezó Popeye,

cuando era, básicamente, un cómic, no un dibujo animado.

Ya luego, cuando lo animaron y se hizo dibujo animado,

alguien decidió hacer la espinaca.

Oye, y la verdad, que acertó, que sepáis que durante la época

del 29, consiguió que el consumo de espinacas aumentase un 30%

y sacó al sector de la agricultura de la ruina, ojo,

fijaos, con un dibujo animado, que importante.

Eso sí que era creatividad, bueno, vamos allá,

llega el momento de rularlo.

Lo que hago es así, mira, me vengo aquí, aprieto,

aquí hay siempre, sobre todo, cuando haces este tipo de cosas

es que apretar, mirad, así, poquito a poco.

Vamos enrollando, resbala, eh, ¿sabéis por qué resbala, no?

Porque tiene esa grasita tan, sumamente, especial

que es lo que hace al salmón bien diferente.

Mirad, esta que nos sobra, así, la voy a ir quitando por aquí

y me voy a coger un poquito de film, ahí.

No pasa, absolutamente, nada.

Bueno, ahora sí, me cojo film

para asegurarme de que este rollito va a tener la forma deseada.

(Música)

Una vez así, para que coja cuerpo, lo voy a dejar

media horita en la nevera y luego, ya haremos

ese salmón Wellington y lo envolveremos en el hojaldre.

(Música)

Salmón compacto, bueno, ahora llega el momento

de enrollarlo, primero, desenrollarlo y luego,

enrollarlo en el hojaldre. Así que, mirad, el mismo proceso,

no os compliquéis mucho la vida, así, tal y como hemos hecho,

así, ahora quitamos de aquí.

Hoy, de verdad, hoy es el día de hacer cosas grandes,

pero ponérosla fácil, así, ahí vamos con el huevo

que vamos a batir un poquito y creo que yo, como vosotros,

tenéis esa manía de añadir siempre un poquito de sal al huevo.

Y, bueno, sé que quien no teníais la manía,

seguro que por mi culpa, o gracias a mí, ambas cosas,

ahora lo vais a hacer seguro.

¡Huy! este sonido, este sonido de la tortilla francesa

y de mi madre cuando era pequeño... Bueno, huevo listo.

Momento, mirad, qué fácil, de verdad, no os complicaré

la vida, quiero que se quede justo.

O sea, justo quiere decir así, ¿veis? Está llegando ahí abajo.

Aquí, a ver, que no os extrañe hacer recetas saladas con hojaldre,

que el hojaldre tiene un sabor neutro que nos sirve

tanto para salado como para dulce.

¿Vale? Podéis hacer de una trenza rellena de crema,

que hemos hecho aquí, ojito.

Yo, la verdad, era un auténtico crac,

creo que lo conté aquí alguna vez, pero cuando aprendí a hacer

el verdadero hojaldre en la escuela de hostelería,

bueno, volvía loca a mi madre y aquellas Navidades

eran los aperitivos con hojaldre,

luego, hice un hojaldrito de mariscos

al oloroso también y acabé, evidentemente,

haciendo el postre con hojaldre. Los volví a todos locos,

pero os digo una cosa,

aprendí a hacer el hojaldre de verdad.

Mirad qué facilito os lo estoy poniendo hoy.

Facilito, facilito, un pliegue así,

ahora le dais aquí un poquito de forma,

aplastáis aquí, un poquito arriba y esto está, prácticamente, hecho.

Papel sulfurizado.

Bueno, a ver, y lo voy a poner aquí, me lo traigo

y yo hago así porque no me gusta tocarlo mucho.

Así que, me lo pongo así, con cuidadito y ahí.

La verdad que el hojaldre también, como decía al principio,

se usa para muchos aperitivos, no sé, saladitos, canastitas

o cualquier cosa de ese tipo. Bueno, y cómo se agradecen

los aperitivos cuando tienes un evento

de esos para comer de pie, sean pequeños. Lourdes,

la directora de eventos, siempre me abroncaba,

me decía: "Dani, hazme cosas que la gente quiere comer cómodo,

de pie, en un cóctel y un aperitivo quieren comer cómodo".

Yo no lo entendía al principio, pero me di cuenta...

Claro, veo a la gente con la copa de vino,

el plato, esto es complicado. Aquí sí voy a hacer un dibujito,

pero solo uno, mirad. presiono bien.

(Música)

190 grados, aproximadamente,

20-25 minutitos. Ya sabéis que yo pongo siempre

el horno por arriba, por abajo y con ventilador.

Y mientras tanto, voy a aprovechar para hacer

la salsa que va a coronar este hojaldre,

un guacamole a medias. Con el aguacate os digo,

oye, que siempre lo comemos en frío, pero ya sabéis,

mirad nuestras recetas en caliente porque hicimos un aguacate a la sal

con ese puntito de temperatura que se le da al aguacate.

Templadito, sobre todo, a mí me gusta mucho más templado.

Es, absolutamente, genial, levanta mucho los sabores

y es donde notas que el aguacate oye, sabe a cosas

que muchas veces nos parece, nos da la sensación

que aquello es como algo muy normalito

que no sabe, pero no es así.

Esa textura así como de foie gras,

foie gras vegetal, qué bueno, me está entrando un hambre.

Ahí vamos, aguacate pare dentro, así, eh, bueno, también os digo

que este es el típico ingrediente que el precio marca

bastante la calidad. Bueno, cilantro, comed cilantro,

no tengáis miedo, de verdad, poquito a poco

id aceptándolo en vuestra vida, el cilantro y vosotros

seréis buenos amigos cuando os conozcáis bien.

Simplemente, hay que conocerlo bien,

reconozco que a mí también, oye,

era una cosa que no me hacía mucha gracia.

Mira, tengo las espinaquitas por aquí, en crudo,

que nos han sobrado y las aprovecharé también.

Mira, con trocitos de queso y tal y no pasa nada.

Aquí, aprovechamos todo y os digo una cosa,

aquí la espinaca tiene todo el sentido del mundo.

Bueno, perfecto, ya falta la lima, un poquito de sal, de pimienta,

un chorreoncito de aceite de oliva, porque si no, me va a dar

un ataque, o sea, sería incapaz de no echar aquí un poquito

de aceite de oliva, trituramos y vamos a tener

una guarnición, además, diferente y con gracia.

Así, aguacate... Sal, pimienta, espinaca.

Cilantro y lima, la verdad, estoy pensando

qué receta soy capaz de hacer sin aceite de oliva.

¿El lenguado a la "meunière"?

No sé, ¿sabéis qué me pasa? que siempre que hago cosas

con mantequilla, acabo echando un poquito de aceite de oliva.

¿Cómo voy a saltear algo, aun con mantequilla,

si no lleva un poquito de aceite de oliva?

Bueno, ahí vamos.

Así que, vamos a triturar bien la salsa y la tendremos lista

a la espera de que salga el salmoncito con hojaldre

y espinacas del horno.

(Música)

Tengo la salsa triturada, tengo el hojaldre fuera del horno

y tengo el libro "Hacer de comer", donde están muchas

de las recetas que hemos hecho en el programa

y que podéis seguir, fácilmente, con todo lo que tenéis

a mano en vuestra cocina.

Bueno, importante, a la hora de cortar uh hojaldre,

lo voy a traer aquí, así, estas cosas se hacen así,

como estáis viendo. Voy a cortar primero

esa puntita que no nos va a servir, a priori, pero que sí

que voy a ver ya...

¡Buah! Qué bien que huele,

de verdad, ahora huele a mantequilla, eneldo,

bueno, voy a darle así, con mucho cuidado,

con mucho mimo, ¿veis? Como estoy haciendo yo.

Esto es vital, soltará un poquito de agua

que eso, en el fondo, no es malo, es decir,

están ahí todos sus jugos y ahora os lo voy a enseñar, ¿vale?

Voy a poner el platito por aquí,

mirad la consistencia de la salsa.

Mira, esto para emplatarlo yo, la verdad, lo pondría así,

tal y como está, qué pintaza.

Lo estáis viendo, ¿no? ¿Y cómo está? Jugoso, ¿eh?

Y ahora, esto es lo que quiero, ¿vale? Mirad qué facilito.

Vamos a poner aquí un puntito

y luego, con la cucharita vamos a tirar así.

Os digo una cosa, ¿estáis viendo lo fácil

que es hacer un platazo de estos? De restaurante de mucho nivel.

Lo tenemos, hojaldre con salmón, espinacas

y queso feta, listo.

(Música)

¿Me parezco a Popeye? No, la verdad, es que estoy seguro

que a Popeye le hubiera encantado el menú de hoy.

Hecho a base de espinacas, aquí está la lasaña de espinacas

y ricota y este maravilloso hojaldre de salmón,

espinacas y feta. Bueno, no lo olvidéis,

esto no lo decía Popeye, lo digo yo:

Haz la comida y mejora tu vida.

Dejo mi pipa y estoy frito por probar el hojaldre.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Lasaña de espinaca y ricota de hojaldre de salmón

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Hacer de comer - Lasaña de espinaca y ricota de hojaldre de salmón

02 ene 2020

Dani García prepara hoy en Hacer de Comer, dos estupendas recetas con espinacas. Abre las puertas de su cocina a Pepe, un experto en este producto, que trae desde Huesca los manojos con los que cocina Dani. Primero, el chef prepara una lasaña de espinacas y ricota.

ver más sobre "Hacer de comer - Lasaña de espinaca y ricota de hojaldre de salmón" ver menos sobre "Hacer de comer - Lasaña de espinaca y ricota de hojaldre de salmón"
Programas completos (191)
Clips

Los últimos 763 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios