Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Buñuelos de verdura y chipirones Pelayo - ver ahora
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(Sintonía)

Pero vaya morro que tiene la pequeña.

Buenos días a todos, aunque lo de bueno,

no sé si decirlo o no. ¿Os podéis creer que he recibido

un mensaje de mi hija pequeña pidiéndome que le suba la paga?

13 años que tiene y ya pidiendo aumento de sueldo.

Bueno, ay, madre, no sé para qué quiere el dinero, pero os aseguro

que no va a ser para la compra del menú de hoy

porque vamos a hacer un menú muy económico. Primero haremos

unos garbanzos al horno y después, prepararé con Teresa,

una de nuestras espectadoras, un flan de coco.

Así que, empezamos con los garbanzos

y mientras me lavo las manos os voy contando los ingredientes.

Para los garbanzos al horno vamos a necesitar:

Aceite de oliva, sal, pimienta, vino blanco,

garbanzos, cebolla, ajo, pimentón picante, perejil,

laurel, tomate, pimiento verde, pimiento rojo, puerro,

caldo de pollo y muslito de pollo,

pero de la parte de la alita. Lo primero que voy a hacer

es marcar el pollo, pero mientras tanto me saco ya

una tablita para preparar las verduras.

Ay, el pollo, la verdad, no sé, a mí me encanta el pollo

y me encanta una cosa muy especial del pollo,

como visteis, dije: "Muslito de pollo" porque es el muslito,

pero es el muslo de la alita del pollo que es este

que veis aquí, que es un muslo, pues, normalmente,

la mitad de pequeño de lo que es el muslo original

del pollo en sí. Pero, os digo una cosa:

Está poco valorado porque no hay una cosa

más maravillosa y jugosa que ese muslito de alita.

Bueno, mientras tanto, tenemos por aquí

lo que es la alita y le ponemos bien de sal

y pimienta y a mí, de verdad, si hay una cosa que me encanta

y hoy no lo hice por ser muy sencillo,

pero es hacer un platito de alitas normal y corriente,

solo las alitas, que tienen su truco,

se pueden hacer al horno, salteadas, yo soy de salteadas

en la sartén y las saco y al quedar todo el jugo caramelizado

le echo un poco de zumo de limón, un poco de caldo, poquito,

lo reduzco y se me queda una salsita brutal.

Una cosita que quiero aclarar que luego, bueno,

me hacéis la pregunta, normalmente, cuando publicamos

la receta con los ingredientes siempre damos para cuatro personas

que siempre me preguntáis,

las cantidades siempre son para cuatro personas.

Mientras se calienta, yo voy a ir sacando un cuchillito

y cortando el puerro y el pimiento verde y el rojo.

Estoy pensando en las pagas, yo tengo diferentes trucos

y diferentes maneras de afrontar las pagas de mi hija.

Yo, la verdad, bueno, mi madre, como siempre protesta

y dice que les doy mucho, pero es cierto que le pongo retos

y su grandes regalos son siempre Navidades,

cumpleaños y notas, esas son las tres cosas importantes

y luego, el diario... Pues ya cambia la cosa

y en esos casos siempre le digo que un buen truco

es que me pidan lo que necesiten,

pero que me lo justifiquen y si veo que está justificado

pues le voy dando dinero sin problema.

Pero la pequeña siempre me pide más,

está en la edad de que las amigas que quiere eso,

que lo otro, que quiere salir a cenar,

que se ha echado un noviete.

Pero, bueno, dentro de eso, al final, la verdad,

me tiene ganado porque saca buenas notas

y cuando las saca, en Navidad o cumpleaños

siempre le doy una cantidad, no compro nada, le digo:

"Te doy esto y a partir de ahí, cómprate lo que quieras",

creo que es lo mejor.

Pero mi madre y mi padre conmigo no eran así,

eran bastante más duros, no tenía, prácticamente, paga

y para que me compraran algo tenía que sufrir.

Tampoco yo era el tío que mejores notas sacaba,

la verdad, siempre tenía el sueño de comprarme

unas zapatillas nuevas, alguna camiseta de fútbol,

algún chándal chulo, no sé, era un poco

lo que hacía en mi edad. Luego tuve sueños

que era tener una tabla de surf que nunca me regalaron

porque era muy cara, pero lo comprendo,

pero me dio mucha pena, probablemente,

podía haber hecho surf en aquella época y no podía.

Así, miradme esto, es importante

este doradito, este crujientito que veis aquí.

Vital. Sigo con la paga, ¿os acordáis de esa moneda

de 500 pesetas que os dejaba el Ratoncito Pérez?

Seguro que teníais Ratoncito Pérez. A mi niña se lo cuento

y no se lo creen, pero en mi época tenía Ratoncito Pérez

y me flipaba esa moneda era como tener un tesoro,

casi una moneda de oro, era grandecita,

que ponía 500 pesetas, casi nada. Yo se lo digo a mi hija siempre,

digo: "Yo me regalaban tres euros y era el tío más feliz del mundo",

cómo ha cambiado la vida. Bueno, estoy picando fino

como hoy, quiero que se integre muy bien toda la verdurita

que sea fina. Cuando hay un protagonista

como el garbanzo y añades verduras, podemos hacer dos cosas:

Una, que tenga la misma presencia que el garbanzo o lo que haremos

ahora, que siendo honestos,

es lo que a mí más me gusta y me apasiona

que es que la verdura solo tenga su presencia,

pero aquí lo que me importa es la textura del garbanzo.

o sea, eso para mí, es lo vital y es lo más importante.

Mirad, además qué colorcito más bonito me está cogiendo

esa parte de abajo que luego, va a resurgir hacia arriba.

Bueno, pimiento verde, le quito, sabéis que me encanta quitarle

el rabo de esta manera tan sencilla.

Bueno, voy a coger...

Un cacharrito aquí para el puerro.

Ya ves qué pequeñito, quiero las cosas bien pequeñitas,

que se deshagan dentro de este falso guiso

porque, al final, no deja de ser un falso guiso

como mucho más fresco, más rápido, más barato, también.

O sea, más barato porque es menos tiempo

y al echar menos tiempo, al final, se gasta menos luz,

menos gas, lo que quieras. Bueno, pimiento ídem, ¿vale?

El pimiento, exactamente, igual, lo corto en pequeñito,

voy a sacar ya las alitas, mirad qué doradito más bonito.

Me está entrando hambre porque soy muy de alitas

por la noche, lo único malo y que no me gusta de las alitas

es que me pongo pringando, pongo la encimera pringando

porque me gusta saltearla bien

y luego, pongo la mesa llena de grasa

porque me las como con las manos,

¿cómo no te vas a comer las alitas si no son con las manos?

Bueno, el aceitito, como siempre, vamos a añadir, primero,

el ajito por aquí. Recordad, también que tenemos

esta hojita de laurel, de laurel fresco en esta ocasión

que también hay diferencia entre laurel fresco y el seco.

Cuidado con el laurel que se quema, no penséis

que es de esas cosas que muchas veces echamos la hierba

pensando que aquello pues la echo y punto,

pero que no solo hay que echarla, hay que removerla

para que no se nos queme. Qué bien huele el laurel.

Mirad aquí, esto que tanto me gusta,

esto que ya con poco ya tiene mucho,

aquí hay consistencia, sabor, hay cosas.

Bueno, sigo aquí con mi sofritillo. ¿Para qué querrá mi hija el dinero?

Yo recuerdo mi primer sueldo, perfectamente,

¿sabéis qué me compré? Que era mi sueño,

me compré una minicadena, las típicas minicadenas aquellas,

pero una minicadena con tres CD, tú metías

los tres CD y aquello iba dando la vuelta,

era increíble en aquel momento, la verdad, me encantaba tener

aquella minicadena, era brutal, me lo pasaba genial

con esa minicadena y fue algo para mí...

¿Pero sabéis qué descubrí? Lo bonito que era ser independiente

y lo bonito que era ganar tu propio dinero y gastarlo

en lo que quisieras y en lo que más te hiciera feliz.

Eso fue lo mejor de aquel mi primer sueldo.

Bueno, cebollita lista, voy a echar ahora el puerro.

Siguiente paso, aquí, así.

Muy bien.

Mientras fondea el puerro voy a terminar de cortar

el pimiento rojo y a rallar el tomate.

(Música)

Como veis, cebolla y puerro ya fondearon bien,

así que es el momento de añadir el pimiento verde

y el pimiento rojo. Veis que aún no le eché

el pimentón, será en el último momento,

justo cuando vayamos a añadir el tomate.

Mira, ya que estamos aquí, lo que voy a hacer es ir picando

el perejil, así. Por aquí mismo saco otra tablita

y voy a ir picando el perejil. Bueno, el perejil,

otra de esas cosas que, no sé, que parece que todos lo usamos

no sé, solo por decoración y es cierto que nos da

mucha chispa de color, pero también es cierto

que nos aporta sabor, que el perejil sabe

que la salsa verde debe saber a perejil

si no, no sería una salsa verde de verde. Yo siempre, como sabéis,

lo hago siempre aquí, me lo pongo así, de esta manera

y una vez llegas aquí, hago así un poquito,

los tallos los corto por aquí y ya empiezo a cortar.

Bueno, mira, voy a aprovechar que estoy cortando el perejil

para contestar preguntas de esas que me hacéis

a través de las redes sociales. Me preguntáis:

¿Cuál es la diferencia entre mantequilla y margarina?

Bueno, pues la diferencia, a lo mejor, visualmente,

desde lejos, nos parece similar, pero os digo una cosa:

No tiene, absolutamente, nada que ver la una con la otra.

La margarina es de origen vegetal,

normalmente, de girasol, mientras que la mantequilla,

pues sale de la vaca y, al final, no sé,

no soy muy amigo de la margarina y prefiero usar mantequilla.

Si hubiera una siguiente pregunta en relación a eso sería:

¿Se puede utilizar, exactamente, no sé,

el mismo gramaje de mantequilla

que de margarina en cualquier receta?

Pues yo os diría que como poder, se puede.

¿Pero lo haría? Bueno, lo haría solo

en el caso de que mi presupuesto no me llegara

para utilizar mantequilla.

Pero si no, utilizaría siempre mantequilla.

Bueno, dejamos las preguntas.

Y esto está ya listo para añadir el tomate.

Así. Y ahora ya con el tomate, hemos dicho

que íbamos a añadir también el pimentón.

Y ya sabéis cómo me gusta hacerlo.

Aquí el pimentón picante. Bueno, mirad.

Yo me hago un hueco aquí.

Así, sin que haya líquido, ¿vale?

Que ya me empieza a poner el tomate.

Y aquí me voy a echar mi aceitito.

Así. Y aquí, en mi aceitito que estáis viendo por aquí,

voy a cocinar un poquito de pimentón picante.

Ahí, que se haga un poquito

antes de integrarlo, eh. Necesito ese puntito que veis,

ese aroma que ahora está saliendo.

Y necesito que se cocine un poco, con mucho cuidado.

Ya sabéis que el pimentón es muy frágil

y que se quema rápidamente. Y listo. Mira.

Ya tenemos aquí integrado.

Y ahora vamos a reducir a seco el tomate.

Y en cuanto esté reducido a seco, que va a ser muy rápido,

vamos a añadir el vino blanco.

Ahora que veo por aquí el garbanzo,

son garbanzos cocidos previamente.

Yo soy muy fan de los garbanzos. Me encantan los garbanzos.

Me encanta el hummus. Me encanta...

No sé. Hacer cualquier otro tipo de garbanzos,

salteados con butifarra.

Todo eso me fascina.

Venga, vino blanco para adentro.

Ahí. Ahora el caldito. Caldito de pollo.

Así. Voy a dejar que hierva un pelín.

En esta ocasión, lo haré en cazuela de barro

porque quiero mantener la tradición.

Ya veréis qué bonito nos quedará.

Qué bien huele, eh. Qué bien huele a pimentón

y qué bien huele este caldito y este sofritito.

Así que esto está ya, prácticamente, listo

para echar los garbancitos.

Necesito que quede un poco de líquido,

porque echaré las alitas en la cazuela.

Y, prácticamente, como decía, están cocinadas,

pero todavía le queda un puntito.

Y ese puntito necesito que se haga dentro de la cazuela.

Bueno, ahí voy. Esto ya hervido suficiente.

Y voy a meterlo por aquí. Se me empañan las gafas siempre.

A ver si se inventan los limpiaparabrisas para gafas

cuando estamos cocinando, eh.

Porque, entre una cosa y otra, me complica muchas veces la vida.

Bueno, vamos allá.

Vamos a ir poniendo las alitas por aquí.

Y lo voy a meter 15 minutitos al horno.

Me gusta ponerlo bonito. Mirad. Tampoco se tarda mucho tiempo

y no tiene nada que ver en ponerlo, no sé,

de una manera más fea. Dejamos el laurel por aquí.

Y ahora voy a echar un poquito de perejil.

Pero cuando lo saque, echaré el resto.

Allá voy. Recordamos: 15 minutos en el horno.

200 grados.

Y tendremos unos garbancitos al horno

con alitas de pollo perfectos.

Seguramente, cuando lo metí en el horno, pensasteis:

"¿Para qué lo mete ahí, si ya está cocinado?"

Pues aquí tenéis la respuesta.

Se ha reducido mucho más lo líquido.

Y ya sabéis que, a mayor reducción, más sabor.

Y, cómo no, en su punto hemos dejado las alitas.

Y ahora vuelvo a añadir un poquito más de perejil fresco.

Y aquí tenéis estos garbancitos al horno con alitas de pollo.

(Canción "Jolene")

Teresa, bienvenida a mi casa. Muchas gracias.

¿Cómo estás? Muy bien. Genial.

Dejamos esto por aquí.

¿Te gusta mi cocina? Muy bien.

Esto te lo voy a dejar por aquí. Es un sueño.

Vente para acá. Vente. Por cierto, cogeré ideas

para la mía nueva. A mí este rústico me gusta mucho.

El delantal. Ponte por aquí. Oye, qué chulo.

Me hace mucha ilusión que vengas.

Cuando vi en redes sociales tu flan de coco,

dije: Tiene que venir a hacerlo.

Es que a mí, particularmente, que me encanta el coco,

este flan me vuelve loca.

Tú sabes que a mí, realmente, lo he dicho aquí en alguna ocasión,

el coco es de esas cosas que, de pequeño, me daba pánico.

Pero con el tiempo... He visto tu receta, además,

y digo: Vamos a quitarnos más miedos.

Me apetece que vengas a hacer el flan de coco.

Pues yo encantada, la verdad. Porque te digo, Dani,

y que no suene a prepotencia, que queda superrico,

porque la textura es totalmente diferente.

Mira. Vete lavando las manos.

Y yo voy a ir explicándole a todo el mundo los ingredientes

que vamos a necesitar para este flan de coco.

Leche de coco, azúcar, mascarpone, huevo.

Y, por otro lado, yo le voy a poner un toque crujiente

con leche de coco, aceite de girasol,

aceite de coco y harina.

Primero: tu receta de flan de coco, ¿cómo la vamos a hacer?

Soy tu pinche. Yo empezaría por el caramelo,

si vamos a hacer caramelo, porque no sé si con esto

quieres sustituir el caramelo. No.

Eso va a ser un toque crujiente

que se lo vamos a poner creo que encima.

Ya veremos cómo queda. Si lo ponemos encima,

para cuando tú vayas comiendo...

¡Hum! El toque crujiente de contraste.

Vale. Con esta sartén tenemos de sobra para hacer, ¿no?

Es honda. Está bien. Con este azúcar.

Ahí. Pongo el azúcar. Yo siempre pongo

un poquito de agua por precaución. Yo también.

No sé. Porque, ahí donde me ves, soy un cocinero un tanto miedica.

No soy de estos cocineros... No lo pareces.

Pues lo soy. Lo soy. Más que miedica,

podemos decir "prudente". Precavido.

O precavido. Antes de hacer el caramelo en seco,

que me puede saltar más, se puede quemar,

prefiero añadir un poco de agua. Además, el caramelo amargo... ¡Uf!

Si se quema... Para hacer el caramelo,

hay que derretir el azúcar. Y para derretir el azúcar,

se puede hacer en seco o se puede añadir,

como yo voy a hacer y como tú haces, un poco de agua.

Tampoco mucha, eh. Esta agua va a desaparecer.

Justo que empape. Y, al final, se va a ir haciendo

el caramelo con más seguridad. Más pasos.

Venga. Yo empezaría a batir los huevos con el azúcar.

Vale. Te voy a dar un bol. Perfecto.

¿Este tamaño te viene bien? Sí. Sí.

Tú me dices. Lo que quieras, eh. Aquí hay de todo.

Batir. ¿Te viene bien? Perfecto.

Seguimos. Yo empiezo con los huevos.

Perfecto.

Venga. Son cinco huevos, ¿no? Sí.

Bueno, cuéntanos, Teresa.

Porque yo aquí, aparte de ser tu pinche,

también es un poco... Hay gente que se pregunta:

"¿De dónde viene Teresa?" Quiero conoceros.

Quiero saber quién hay detrás de los perfiles que nos siguen.

Claro. ¿De dónde vienes?

Yo vengo de Murcia. La huerta murciana.

De la huerta murciana. Soy una superenamorada

de mi tierra, la verdad.

Eso está bien. Hay que serlo.

Un, dos, tres, cuatro, cinco. Perfecto. Lo tenemos.

¿Qué más cosas? El azúcar.

El azúcar lo tenemos aquí. Lo echamos

¿Quieres que mezclemos antes los huevos?

Un poquito.

Sin mucho aire, ¿no? Vale.

Así. Es que veo una varilla y no tengo remedio.

Yo no mezclaría más. No le hace falta.

Venga, listo. Siguiente paso. Como le vamos a poner mascarpone,

lo vamos a incorporar ya porque se va a desintegrar mejor.

Muy bien. Mira.

Cómo me encantan mis lenguas. A mí también.

Las lenguas de siempre. Así.

Perfecto. Ahí está.

Por aquí. Yo lo que hago,

es que el queso mascarpone lo dejo a temperatura ambiente.

Para que esté más cremoso. Sí.

Y no se te hace grumos. Claro. Queda más suave.

Habrá que batirlo un poco más. Sí.

Ese es muy buen truco, el tener mascarpone

a temperatura ambiente para que se integre bien

en el huevo. Si no, cuesta.

Te ahorra unos minutos más.

Nada. Hacemos un poco de brazo. Eso no importa.

Yo tengo ya el caramelo por aquí, que no se nos olvide.

Está burbujeando. Tengo el molde,

que no se nos olvide.

Saco esto por aquí porque para cocinar el flan,

tú también lo haces porque lo vi en tu receta,

lo hacemos al baño maría.

Por supuesto. Así. Voy a coger un poquito de agua

y voy a calentarla, porque sí me gusta

que cuando ya se meta en el horno,

el agua esté caliente. Esté caliente.

O sea, es importante este tipo de matices,

porque, al final, el que llegue a su temperatura adecuada

desde frío, a que el agua esté caliente,

hay mucha diferencia. Hay mucha diferencia.

Sobre todo, de tiempo, ¿no? Ajá.

El caramelo lo llevo bien, ¿no? Tú, ya veo que el mascarpone...

Esto está ya totalmente integrado.

Y ya, el siguiente paso sería añadir la leche.

Venga, yo te la doy.

Que es leche de coco. ¿Te hacía ilusión venir aquí?

¡Ay, mucha! Y, sobre todo, Dani, porque mi madre es

la fan "number one" tuya.

¿Cómo se llama? Anica.

Anica. Eso es Murcia, ¿no? Murcia, Anica, total.

Oye, Anica, un besito muy grande. ¡Madre mía!

También te puedes venir un día a cocinar unas verduritas,

una parrillada de verduras. Te pone loco.

Pues nada. Aquí estamos esperándote. Un besito y un abrazo.

Habla por los codos. Yo también. Ya somos dos.

Pues muchísima ilusión, ya te digo.

De hecho, mi madre, cuando se lo dije...

"¡Bueno! ¡Vas a ver a Dani!

Todos los programas los veo". ¡Madre mía!

Bueno, y cuando me vea... Esto ya lo tengo, Dani.

Bueno, el caramelo perfecto. ¿Vale? Ese es su color ideal.

Y lo que haré... Aquí hay que tener mucho cuidado.

El caramelo es de las cosas más peligrosas

dentro del mundo de la cocina. Ajá.

Hay dos cosas muy peligrosas:

la máquina cortafiambres y un caramelo.

Así que mucho cuidado. Lo que hago, podría ser perfecto,

pero lo que haré es echarlo aquí. Ajá.

Y tocarlo lo mínimo posible, ¿vale? De hecho, no tocarlo.

Y, ahora, viene un momento y un proceso importante, también,

donde hay que tener cuidado.

Echamos agua al caramelo que nos queda aquí,

pero nosotros, siempre, alejados lo máximo posible.

Este es un truco tonto, pero limpiar el caramelo es difícil,

así que lo que hago es echar agua y ponerla a hervir,

este caramelo que me queda ahí se va a disolver perfectamente.

Ya he aprendido algo.

Esperamos que se solidifique un poco, ¿no?

Es alucinante, pero el cacharro está ya caliente,

solo por haber echado el caramelo. El molde.

Yo digo "cacharro", en el argot de casa.

Bueno... Vale.

El agua ya está caliente, veis que tiene burbujitas,

no hace falta que llegue a hervir, así que la voy a poner por aquí.

Con muchísimo cuidado... ¿Eres más dulce o salada?

Soy más de salado, la verdad.

¿Eres más de salado? Pero me encanta hacer repostería.

¿Ves cómo se va quitando el caramelito que quedaba ahí?

Este es muy buen truco, si no lo sabíais,

para limpiar, siempre, el cacharro tras hacer caramelo.

Tenemos el molde, el caramelo... ¿Crees que se ha solidificado?

El agua ya está caliente.

Sí, esto está ya más que solidificado.

Sí, con caer ya lo tenemos. Ya está.

Mira, sartén nueva.

Voy a quitar el agua para que lo veáis.

Parece que no, pero estas cosas son importantes.

Ya no hay, absolutamente, nada de caramelo.

(RÍE) Magia.

Yo te cojo esto por aquí y con la sartén limpia, seguimos.

Así, sin miedo.

Tiene buena pinta, ¿eh?

Mira la textura y, todavía, no está cocido.

Momento de meterlo al horno. En el horno.

¿Tú cuánto tiempo lo pones? Tiempo y temperatura.

Vale. Yo lo pongo a 160 grados.

160 grados... Yo lo veo mucho. ¿Sí?

¿Cuánto tiempo?

Pues, sobre... Depende mucho del molde.

Normalmente, yo lo hago en moldes pequeñitos,

pero, quizá, este, durante unos cuarenta minutos.

Creo que 160 grados es mucho. Vale.

Seguramente, el agua llega a cien. Burbujee.

Es una cuestión de que el agua no llegue a hervir,

es mejor mantenerla a unos 90 o 95 grados.

¿Qué es lo que hay que hacer?

Vamos a ponerlo a 130 grados durante una hora.

¡¿130?!

Un poquito más de tiempo y un poquito de menos temperatura.

Así nos aseguramos de que el flan va a cuajar

y de que aparezcan las mínimas burbujas posibles.

Perfecto. ¿Vale?

¿Me abres el horno? Venga.

Odio este tipo de cosas donde hay líquidos,

porque siempre... Siempre la lío, la verdad.

Nadie lo cree pero soy torpe. Yo, también.

Muy torpe. Yo, también.

Una hora a 130 grados.

Flan fuera del horno, lo hemos sacado hace poco

porque necesitamos que vaya perdiendo calor.

Sí.

Necesitamos que asiente y cuaje. Ajá.

Así que lo dejo aquí. Perfecto.

Ahora te toca ser mi pinche. ¡Venga!

Te hace más ilusión a que sea el tuyo.

Me hace más; sí, sí.

Está bien. Porque voy a aprender.

Porque de entrada, los ingredientes...

Es algo divertido que se puede, no sé...

Hacer con ingredientes similares.

Lo importante es que necesitamos un poco de crujiente...

Eso. Y se lo vamos a dar al flan.

Así que, por aquí, muy facilito. A ver.

Tenemos... Tú ordena y manda.

Tenemos la harina, lo primero que vamos a echar.

Vale. Vamos a coger otra varilla. Toma.

Siempre que echo harina la muevo para quitar esa parte,

como si la estuviera tamizando. Sí.

Sin miedo, tranquila. Ahí está.

Venga, un poquito de leche de coco.

Ahí vamos, sin miedo. Qué textura.

¿Te gusta la textura? Me encanta.

Aceite de girasol, ya está bien disuelto, ¿no?

Sí. No batas mucho, porque aquí...

Yo me emociono, como tú.

Ya te veo. Cojo las varillas y...

Y un poquito de aceite de coco.

¿Cómo está? Ya está bien, ¿no? Esto está perfecto, disuelto.

Vamos a coger una sartén y vamos a pegarle candela.

Es importante la temperatura; empezamos a temperatura alta,

para que se cuaje rápidamente, y, luego, vamos a bajarla,

porque quiero que no se queme, porque esto se quema, al final.

Vamos a hacer una teja, pero, en este caso,

esto es, un poco, una evolución.

Sartén caliente y vemos cómo está la masa.

Yo no quito el ojo, de verdad, porque estoy...

Es importante echarla y, casi, como un crepe, entre comillas,

hacemos así con la sartén.

Huele a coco, ¿eh? Sí.

Tienes que tener en cuenta que esto tiene grasa. Espérate...

Le doy con una cucharita...

Por cierto, Dani, yo te tengo que pedir un favor,

ya que estoy ayudándote y haciendo de pinche.

Me he traído el libro. ¿Ah, sí?

Me encanta cocinar con tu libro y si me lo firma el cocinero...

Pues, ya... Tráetelo, claro que sí.

Voy a por él. Perfecto.

Mientras tanto, voy a bajarlo, un poquito,

para que se vaya haciendo, poco a poco.

Se nos va a quedar una oblea crujiente.

Qué ilusión me hace que tengáis el libro.

Me encanta leer blogs, pero tener un libro en la mano,

poder ponerlo en mi cocina, en mi atril...

Eso queda chulo, ¿eh? Eso da categoría.

Esta me encanta, has abierto por la ensalada de pimientos

Ya sabéis que en el libro

"Hacer de comer", las mejores recetas

podéis encontrar muchas recetas que preparamos en el programa.

Todo lo que necesitáis para hacer las recetas del programa en casa.

La verdad, te lo voy a firmar y... ¿Qué te puedo poner?

Qué lujo, de verdad.

Para Tere, muchas gracias por venir a hacer de comer conmigo.

Haz la comida y mejora tu vida.

Perfecto. Muchas gracias. Nada, mujer.

Mira la tejita, se va haciendo, poco a poco.

Se ha tostado un poco, pero no está hecha entera,

así que voy a levantar por aquí y dejo que se haga por ahí.

Pero esto es, básicamente, lo que vamos a obtener.

Qué bonita. Necesito que se dore esta parte.

Cógeme un poquito de papel.

Tú, que vienes de Murcia, ¿tienes huerto?

Porque yo escucho "Murcia" y me recuerda a las verduras.

(RÍE) Es mi sueño, ¿eh? ¿Ah, sí?

Nos vamos a hacer pronto una casa y a mi familia la tengo loca

diciéndolo que en la parte de atrás quiero tener un huerto ecológico.

¿Sí? Es que me encanta.

Dentel, crujiente, teja, como queramos, de coco, preparada.

Vamos a dejarla enfriar, un poco, y vamos a meter el flan,

que ha perdido el calor, en la nevera durante una hora.

Llega el momento de la verdad. Sí.

Son momentos mágicos, ¿no? Sí.

Aunque, por el contrario, es mágico si sale bien,

pero frustrante si sale mal. Desastroso.

Hablo del momento de desmoldar.

Vamos a meter la puntilla hasta el fondo,

siempre, intentando hacer esto, presionando hasta el fondo.

Aun así, me llevo un poco, pero lo voy a probar.

Sí. Por lo menos, yo.

Muchas gracias. Esto es una buena pinche.

Estoy pendiente.

Bueno, me lavo las manos y sigues tú desmoldando.

Bien pegadito a las paredes. OK.

Qué excusa más chula me he buscado para no hacerlo.

Por si sale mal, yo soy la responsable, ¿no?

Hum, qué buen sabor a coco.

Sí, el sabor es... y la textura.

Yo creo que ya está, Dani.

¿Cómo lo ves? Perfecto. Yo lo veo muy bien.

¿Le doy la vuelta yo? ¿Sí, no? Venga.

¿Lo hago yo? Haz los honores.

Este tipo de cosas me importan menos,

esto de darle la vuelta así... Oh, no ha caído ¿o sí? ¿Qué crees?

Un golpe.

Me gusta darle con el cuchillo.

Hay que romper el vacío. ¿Cómo te ha sonado?

A ver, a ver, a ver, a ver... ¡Guau!

Qué color tan bonito.

Parece un tocino de cielo. Es verdad, lo parece.

Maravilloso. Hay que probarlo.

El caramelo está perfecto y, ahora, le pongo el crujiente.

Se lo podemos poner así. Clavándolo.

Así. Me encanta.

Queda bonito. Muy bonito.

Es como muy de restaurante. Sí.

Cada vez, tenemos que cocinar más de restaurante en casa.

Una cosa bonita a todos nos gusta.

Te quedarás a comer conmigo, ¿no? Claro.

Fenomenal. El momento cata es el mejor.

Aquí os dejamos este maravilloso flan de coco.

(SUENA "RAINDROPS KEEP FALLIN' ON MY HEAD", B. J. THOMAS)

(SUENA "RAINDROPS KEEP FALLIN' ON MY HEAD", B. J. THOMAS)

Teresa, hemos preparado juntos un menú de lo más completo:

garbanzos al horno y tu estupendo flan de coco para postre.

Nos vamos a poner las botas.

Animaos a hacer el menú completo, a hacerle fotitos

y a subirlas a redes sociales, #hacerdecomer, y así lo veo.

Como siempre os digo, haz la comida y mejora tu vida.

¿Empezamos con los garbanzos? Venga.

Quiero que se vea que, al final, son garbancitos al horno.

Qué pinta, de verdad. Ahí...

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Hacer de comer - Garbanzos al horno y flan de coco

08 oct 2019

Hoy en Hacer de Comer se cocinan dos recetas. En primer lugar, Dani García cocina unos garbanzos al horno. Después, prepara un flan de coco junto a Teresa, una seguidora del programa.

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