Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5110706
Para todos los públicos Hacer de comer - Fetuccini al pesto y solomillo ibérico - ver ahora
Transcripción completa

Dos.

¡Dos!

Y musiquita. Y musiquita. ¿Qué te pasa?

¡Y me cuelga! Bueno.

Estoy aquí hablando para el tema de seguros

y no se entera. Hablo con un robot. ¿Un robot de cocina?

Ojalá. Que esos por lo menos te hacen las croquetas.

Y te hacen la vida mejor. Y me hacen la vida mejor.

Hola a todos. Buenos días. Hoy vamos a hacer

dos recetitas de esas que me van a llevar un poco

a mi... Iba a decir "infancia". A mi juventud.

Unos tallarines al pesto

y unos solomillos de cerdo a la mostaza.

Ojito, eh. Ojito, ojito.

(Timbre) Abro yo.

Me voy a poner hasta guapo, Dani, hoy.

¡Hombre, Fabio! Pasa, pasa, por favor.

Paso para adentro. ¿Qué tal, Dani?

¿Cómo estás? ¿Cómo estás?

Buenos días. ¿Qué tal todo? Aquí en casa preparando...

En tu casita. Qué casa más chula. Mola, eh.

Maravilloso, macho. Cocina seria.

Esto es un lujazo.

A ver, que me lo coloco.

Tenemos buena materia, ¿no?

Haremos un plato sencillo, pero de esos platos

que al final sorprenden y que son brutales.

Vamos a hacer una pasta al pesto. Me tienes que decidir

si hacemos pasta seca, que ya tenemos hecha,

o le damos un poquito de brío y hacemos una pasta fresca.

Por mí, pasta fresca.

Pues nada. A lavarse las manos.

Al lío, venga. Venga.

Ya que vamos a hacer pasta fresca, vamos a decir los ingredientes.

Para hacer la pasta fresca, necesitamos yema de huevo,

huevo, un poco de aceite de oliva, sal y harina.

Y para el pesto: albahaca, ajo, aceite de oliva,

piñones, parmesano y pecorino.

¿Cómo lo ves? Lo veo de lujo, Dani.

La vamos a hacer sobre la encimera.

Primero, Antonio va a meter las manos en la masa.

Vamos allá. Harina.

Harina. Échala ahí.

Te gustan las manos en la masa. Fabio, a ver.

Yo te la derramo por aquí. Venga. Tú derrámala.

Que tengo ganas de ensuciarme un poquito.

Al final, viene alguien de fuera y se aprovecha.

Vamos a hacer el volcán. Tú me vas echando las cosas.

Adentro. Vamos.

Trae para acá. Venga.

Siete yemas, ¿vale? Para adentro.

Venga, trae para acá. A una de mis exnovias,

que tampoco he tenido tantas porque yo he sido cortito,

en la primera cita le hice macarrones.

¿Cómo se llama? No, no.

¡Dinos el nombre! Exnovia de los macarrones

de Antonio, por favor, llámame. ¡No, no!

Y aparte, estaban en el frigorífico.

Fueron recalentados. Y yo me las daba de cocinillas.

En el microondas. Te dejó, ¿no? ¿O qué?

No. Bueno, me dejó al tiempo. (RÍEN)

No pasa nada.

Hay que echarle el huevo también. Venga, échale, Fabio. Vámonos.

Vamos a echar la sal y el aceite.

Cuéntame mientras la diferencia

después de haber pasado por "MasterChef".

He puesto en práctica lo que aprendí allí.

¿Qué platos? Hago pastas.

Claro, claro. Cocina de vanguardia.

Me compré mi sifón. Estuve haciendo ahí mis espumitas.

Sorprendía bastante. Sobre todo, me ha gustado mucho

el tema de los pescados.

Hago unos "tatakis" increíbles.

Unos tartares buenísimos. Eso gusta. Y, además, es sano.

Sanísimo. Hay que comer sano siempre.

Y tu vida profesional. ¿Qué haces ahora?

Sigo trabajando en la empresa donde trabajaba antes.

Intento compaginar. Salen cositas.

Tengo alguna cosa que me han ofrecido.

Pero pies en la tierra. El mundo de la restauración

es complicado. Dímelo tú.

Oye, la cháchara ahí muy bien, eh.

Bien, ¿no? ¡Hombre! Hombre, por favor.

Sécame por lo menos el sudor, Fabio.

Pobrecito mío. Cojo un trapito. Ven aquí.

Aquí vienen los invitados, familia, y te das cuenta...

Eres alto tú. Ahí, ahí. Dame un poquito.

Qué alegría. Chicas, fijaos

quién me está secando el sudor. El gran Fabio.

Venga, relevo. Pégale.

Termínate esto. Tú al lío, Fabio.

Esto es para muchos, eh. Venga, vamos.

Ahí, un poquito de... ¡Dani, hombre!

Si veis, como nos está pasando a nosotros,

que la masa se agrieta, se abre y se queda seca,

un poquito de agua. Sin miedo.

Te echo una mijita, poco a poco. Eso es.

Luego, si pide más, echamos más. Ve moviendo ahí.

Yo sé muchas cosas de historia, Fabio.

Tú no lo sabes, pero yo sé muchas cosas de historia.

¿Ah, sí? Cuéntame. Sí, sí.

¿Tú quién dirías que trajo la pasta?

¿Quién trajo la pasta?

La pasta la introdujo, se dice, Marco Polo.

Pero se ha descubierto que los romanos

ya comían pasta antes. De antes.

Sí. Antes de Marco Polo.

Esto yo no lo sabía, eh. ¿Un poquito...?

¿Te salpico una mijita de agua?

Un poco más todavía. Venga. Más agua.

Se nos tiene que quedar impoluta.

Se nota cuando la masa de la pasta está perfecta.

Tú lo vas a notar.

Sí, sí. Se nota.

Chicos, aunque os creáis que en Italia es

donde más pasta se come del mundo, fue en California

donde se hizo el plato de pasta más grande del mundo.

Para poder transportarlo,

tuvieron que utilizar una piscina portátil.

¡Hala, hala! Exagerado. Te lo prometo. En California.

¿Eso es historia también? Te lo juro. Y venga tomate.

6000 kilos de pasta. 6000 kilos de pasta.

Qué barbaridad. Fabio, esto te ha quedado bien.

Ahí... Oye, comerían mucha gente ahí, eh.

Hombre, entre ellos, podríamos haber ido tú y yo.

Yo también. Y Fabio.

Nosotros nos bañamos en la piscina.

Oye, Fabio, esto está bien, ¿no? Ha quedado bien.

Yo creo que sí. A ver.

A ver el experto. Sí.

Siempre hay una cosa. Que vas estirando la masa

hacia abajo y te vas dando cuenta de si está ya o no.

Y esto está ya perfecto. Lo que vamos a hacer,

es ponerle un poquito de film.

Y vamos a dejarla,

importantísimo... reposar media horita en la nevera.

Y aquí mi querido Antonio... Vámonos.

Para adentro. A la nevera. Reposo.

Lo bueno se hace esperar. Ahí está.

Masa reposada.

¿Vale? La hemos tenido ahí esa media horita

para que quede perfecta. Queda totalmente homogénea.

Yo voy a ir pasándola con Fabio

y Antonio va a ir haciendo ya el pesto. ¿Vale?

Lo vamos a hacer de manera tradicional.

A mortero. En un mortero.

Pero hay que poner agua también para escaldar la albahaca.

Vale. Eso es importante, porque al final

podríamos hacerlo en crudo, pero es demasiado bravo.

O sea, es un sabor que ya es excesivamente herbáceo.

Lo primero que vamos a hacer para el pesto,

es escaldar la albahaca. ¿Y por qué la vamos a escaldar?

Para quitarle bravura. Es una hierba que me encanta,

pero las hierbas también tienen esa parte negativa

y, en este sentido, es mucho mejor escaldarla

para empezar a hacer un pesto de verdad

y donde el sabor de la albahaca sea lo más elegante posible.

Mientras tanto, pásame un cuchillo, Antonio.

Oye, ¿de verdad tengo que hacer lo del mortero?

Ya que tenemos aquí a Fabio, un tío fuerte, elegante.

Tú ve preparando. Fabio le va a dar a la manivela.

Ya, ya, ya.

Fabio le va a dar a la manivela. Yo te ayudo con esto.

Voy a partir en dos la masa. Le vamos a dar unos toquecitos.

Vamos. Tírale, tírale. Venga, vamos a ello.

Tírale sin miedo.

Sácalo. Vale.

Y sale perfectamente sin romperse.

Con esta máquina lo que hacemos es facilitar el prensado

y que nos sea un poco más sencillo y hacerlo perfecto.

Pero si no tenemos esta máquina, podemos hacerlo a mano y estirando.

Yo ya voy a cortar aquí porque sé que vamos a ir

hacia cotas más pequeñitas.

¿Vale? Vamos a ir achicando.

La máquina tiene diferentes posiciones

que hacen que el rodillo se acerque o se aleje.

Si está alejado, pues la masa cuando la pasas, es más gorda.

Y si vas acercando, la masa es más fina.

Lo que hemos hecho, es pasarlo por la posición cero.

Y vamos a ir subiendo posiciones hasta dejarla fina y perfecto.

Dani, voy a por un bol con hielo. Perfecto.

La pasta tiene mucho carbohidrato.

Es muy para los deportistas como tú.

Haces mucho deporte, ¿no? Claro.

El único deporte que hago es cocinar.

Que ya es deporte. ¡Uf!

Lo que no sé, es por qué no adelgazo.

Yo la verdad, Fabio, es que me harto de comer pasta,

pero lo del tema... Y no adelgazas, ¿no?

¿Qué voy a adelgazar? Lo vas a escaldar

y yo voy a seguir dándole numerito a numerito.

Este es casi el último.

Fabio, ¿y tú qué deportes haces?

¿Qué no hago? Hago de todo lo que me proponen, la verdad.

Yo soy muy asiduo a correr, a montar en bici.

Igual que nosotros.

Y luego, voy al gimnasio, hago "body balance".

Juego al pádel, al tenis. Me encanta esquiar.

Todo lo que propongan, aquí estoy,

porque es una liberación para mí.

Es mi mayor disfrute, hacer ejercicio.

¿Y todo lo que haces, lo haces igual de bien?

Lo intento hacer bien siempre.

Siempre intento hacer las cosas

lo mejor posible, que no quede por eso.

Bueno, y ahora vamos a enseñar a la gente.

Ojito, porque ya llega el momento tallarín.

Vamos a enseñar el primero, que es el que queremos hacer.

Primero lo voy a cortar por aquí. Mejor.

Para que no se nos complique la cosa.

Dani, la albahaca ya la he escaldada.

Perfecto. Agua fría. Agua con hielo.

Colamos y al hielo. Perfecto.

Perfecto. Muy bien. ¡Hombre!

Qué arte. Ahí te he visto, eh.

Mira, Fabio. El tema de la botánica

con Dani lo controlo que no te puedes hacer una idea.

La botánica. Muy aromático.

Nos encanta el aroma en la cocina.

Venga, tírale ahora. Vamos.

Vámonos. Y hacemos los "fetuccini". Cógelos.

Con el dedito, que vayan pasando.

Ahí, ahí, ahí. Fijaos qué maravilla.

Esto no puede parar. Ahí los tenemos.

Vamos a seguir haciendo tallarines,

que tenemos para un ratito. Los dejamos secar.

Le doy al molinillo. Dale al molinillo.

Agárralos. Y los saco rápido.

Una cosa importante que no he dicho, ¿vale?

Esto es, totalmente, posible meterlo en el congelador.

Algo que podemos hacer, es tener pasta fresca congelada

o pasta fresca en la nevera. En el caso de la nevera,

a lo mejor nos duraría, como lleva huevo crudo,

puede estar cuatro o cinco días sin cocinarse;

en el caso del congelador, el tiempo que queráis.

Si lo vamos a hacer al momento, este secado, para mí, es vital.

Habría muchas críticas de los muy pro de la pasta,

pero para hacerla en casa es mejor este tipo de secado,

porque nos va hacer más factible el poder trabajarla.

Ahora, que está seca, vamos a cocerla en agua, sal

y un poquito de aceite de oliva.

Hablando de cocer... Durante tres minutos.

Hablando de cocer, me recuerda a una anécdota

que me pasó en "MasterChef".

Ojo, ¿eh? Ojito. Cuenta.

Tuve que hacer ñoquis, sabía que había que cocerlos,

pero no sé qué me pasó. Mezclé la patata con la harina,

hice los rollitos para sacar los ñoquis...

Y del bloqueo, la presión, de lo mal que lo estaba pasando,

quería que acabara la prueba cuando antes,

los corté y, en vez de meterlos en la cacerola a cocer,

los emplaté directamente.

¿Llevaba salsa o algo? Una salsa buenísima.

La salsa estaba deliciosa. Claro.

Pero cuando probaron aquello... Qué va, ni lo probaron.

Dijeron que no se podía comer, que era malo.

Los ñoquis crudos saben a harina cruda.

No sabes la que lié, qué momento de presión.

Luego, la gente dice que está preparado.

No. Claro, para hacer el ridículo.

(RÍEN) Mis amigos me llaman el ñoqui.

Tienen que llamarte el ñoqui crudo, para que quede claro.

No veas la que lié. Pero ahora...

He aprendido a hacerlos. Ya sabes.

Ahora hago unos ñoquis...

Con la pasta de hoy se te pasará el mar sabor de boca.

Para quitarme ese trauma. Ni yo soy Pepe ni Antonio es Jordi.

Samantha me dijo que la salsa estaba buenísima.

Gracias, al menos algo bien. Algo bien está.

Está buenísima pero, por favor, para tu casa.

Venga, expulsado.

¿Vamos con el pesto? No te daré más de tres minutos.

OK. Piñones, ajo... Voy a echar la pasta poco a poco.

Al ajo le quito lo del centro para que no repita tanto.

La semillita, ¿sabes? Huy, que se nos ha puesto fino.

Coge una tabla verde y quitas el germen, venga.

Venga. Voy colando la albahaca.

Venga, hablemos del pesto: hemos escaldado la albahaca,

la escaldamos, la metimos en agua con hielo;

Antonio la está sacando y metiéndola en el mortero;

una vez en el mortero lo que hará será añadir el ajo.

Machacamos el ajo, con los piñones y la albahaca,

y, luego, le vamos echando un hilito de aceite de oliva.

Dejamos algunos piñones para terminar la pasta, ¿vale?

También, tenemos reservado, ya lo podemos echar en el mortero,

el Parmesano, que se lo añadiremos; el pecorino lo echaremos al final,

porque nos gusta rallárselo, queda muy bonito.

Antonio, esto está ya. Para darle el toque Dani García.

Ahí está. A ver cómo nos queda el emplatado, ¿eh?

Depende mucho de la pasta, de cómo haya... Venga.

Ponemos esto allí y vamos a... venga...

Trae para acá. Venga, haz algo,

que si no Antonio me regaña, me dice que solo trabaja él.

Que trabaje Fabio, que yo estoy con el mortero.

¿Sabéis que toda salsa donde se use mortero se llama pesto?

Me estás dejando alucinado. ¿Qué te parece?

Sí, sí. Poquito a poco, un hilito, ¿no?

¿Cómo ves eso? Bueno...

Le da tanto que lo está emulsionando.

Vamos a ver... Es un pesto emulsionado.

Trae para acá. Por favor, Fabio, continúa.

Esto es lo más común que se puede hacer con un pesto,

pero el pesto tiene otras posibilidades.

Coges un sándwich, lo untas, lo pones y...

Con burrata queda superrico. Igual.

De aliño en una ensalada, una pechuguita de pollo

pintada con pesto, tiene millones de posibilidades,

una ensalada de tomate donde le metes pesto y la meneas...

Las posibilidades son infinitas.

¿Le echo el queso? Creo que sí.

Coge un rallador. Venga, va.

Coge el rallador. ¿Está aquí?

Ralla el Parmesano. Aquí tenemos el parmesano.

Aparte, el pesto es una salsa que, bien tapada en la nevera,

puede durar, hasta, un mes. ¿Más aceite?

Sí, echaría más, además, el pesto necesita ahí...

Mueve que te echo el hilito. Qué listo.

Otra cosa no, pero echar el hilito de aceite...

"Echar el hilito...". Venga, dale.

Vale. Voy a ir salteando los piñones.

Nada de grasa, porque el piñón ya tiene grasa, solo los echamos

y le damos calor para echarlos encima.

¿Cómo lo llevamos? Bien. Fabio, una cosa.

Cuéntame. Cuando pides pasta: fetuccini,

espaguetis... lo que sea, ¿eres de los típicos

que te pones romanticón, coges la cuchara, los enrollas...?

¿O eres de los míos? De coger y hacer... (SORBE)

De pringarte entero. Soy poco romántico.

Yo no me mancho pero cojo cantidad, me gusta sentirla en la boca.

Pero, en general, no soy de enrollarlos.

Pareces fino. En Italia es falta de educación.

Italianos del mundo, no os enfadéis,

yo los corto con cuchillo y a volar.

¿Qué dices? Mi madre me lo hacía.

Yo tenía aparato y para que no se me "reliaran"

en la parte de arriba, donde tenía el aparato, me los cortaba,

pero era menos fina, me los cortaba con las tijeras.

Directamente, metía la mano ahí. Daba igual si salían chicos.

Pecorino, como veis, es un queso bastante más...

Qué fuerte. Es más potente, más curado.

Es de oveja y es más potente que el Parmesano.

Fabio, te quedarás a comer con nosotros, ¿no?

Tengo una cita, macho. Qué suerte tienen algunos aquí...

Antonio, nosotros somos... Qué suerte.

Somos lo que somos... Me quedo en casa de Dani...

Dame albahaca fresca. Un poco de albahaca.

Estoy echándole los piñones, que hemos tostado, ligeramente;

y, ahora le echamos cogollos de albahaca por aquí.

Siempre digo que la suerte de trabajar con Dani García

es que el ramo de flores ya lo llevamos.

Siempre lo mete. ¿Sabes lo que te digo, no?

Estos tallarines al pesto valen para las familias,

para los niños y para todos. Muy bien.

Oye, mil gracias por venir. Ha sido un placer.

A ver si te llevas a Antonio... Yo te voy a acompañar a la puerta,

porque somos compañeros de la familia "MasterChef".

("Makeba", Jain)

("Makeba", Jain)

("Makeba", Jain)

Vamos con el solomillo a la mostaza,

con unas patatitas ricas que vamos a hacer.

Ingredientes para el solomillo: solomillo de cerdo.

Luego, para la salsa: un poquito de brandy,

un poquito de nata y mostaza de Dijon.

También, haremos un majado, que yo no lo hacía,

pero hoy vamos a darle un poco de chispita,

y haremos un majado de hierbas y de pimienta;

en este caso, vamos a utilizar un poco de tomillo fresco,

un poco de aceite de oliva, un poco de perejil,

un poco de pimienta, un poco de ajo y sal.

Y, luego, vamos a cocinar, para ponerle guarnición,

unas patatas pequeñitas, de ese tipo;

las vamos a cocinar en microondas, las sacaremos y las saltearemos

en una sartén con perejil, aceite de oliva...

Para que queden unas patatas graciosas, simpáticas y bonitas.

Antonio, ¿majado? Majado.

Vámonos: ajito... Pimientita.

Pimientita de diferentes colores; blanca, negra, roja... Tírale.

Voy a majarlo y, después, le echaré perejil y tomillo.

Perfecto. Pásame un cuchillo.

Toma. Dame.

El solomillo, creo que lo haremos en medallones, que se llama,

porque la presentación es más bonita

y dará una buena sensación a nivel estético.

Cuando Antonio termine el majado recubriremos los solomillos.

Las puntitas las guardamos para otra preparación.

Mientras Antonio está dale que te pego al majado

y añadiéndolo el aceite de oliva os voy a contar de qué parte

viene el solomillo, ¿vale? Venga.

Para no complicarnos mucho la vida, os cuento:

el solomillo está en la parte del lomo bajo,

que es esta parte;

debajo, vamos a encontrar lo que es el solomillo,

aproximadamente, por ahí.

Ojito al rabo, el rabo es una de las partes menos conocidas

pero que en el mundo de la alta cocina me encantaba cocinar.

Aquí está el jamón

y aquí las paletillas.

La careta, también se cocina.

La famosa carrillera estaría, aproximadamente, por aquí.

La papada de cerdo.

En esta parte está la aguja o, también, se llama cabezal;

a nivel de chuletas es lo que más me gusta,

porque en la cabeza hay más grasa entreveteada.

Esta otra parte, es la chuleta pura y dura,

antes de llegar al lomo y al solomillo.

Hay millones de partes que ni conocemos.

A mí me encanta el mundo del cerdo porque es casi

como el del atún y podemos encontrar el lagarto

que es esa tira que va de aquí a aquí y está en el lomo.

La pluma, muchas veces os preguntáis qué es la pluma

del cerdo, pues es cuando acaba el lomo y esta parte de aquí,

que termina así, es la pluma.

Y luego, puedes encontrar muchos, o sea, si compras secreto,

siempre tiene que ser secreto de paleta porque, a veces,

nos encontramos secretos de la parte de la panceta

que al final son más duras. Cuando vamos a un restaurante

y pedimos secreto y te viene un corte fino y tal y vemos

que no está tierno es porque es un secreto que salió

mucho más de la zona de la panceta,

no ha salido de la zona de la paletilla que es un músculo

que no tiene nada que ver, pero, físicamente, se parece.

¿Y por qué os cuento eso?

Creo que es importante saber de dónde vienen las carnes

que compramos porque no todos sabe dónde está la carrillera

o no todos saben dónde está el solomillo.

Al final, creo que es bonito saber

exactamente, de dónde viene cada cosa.

¿Cómo lo llevas, Antonio?

Pues, Dani, me ha quedado clarísimo

y lo que más claro me quedó es que se usa todo del cerdo.

Ya lo dicen: Del cerdo hasta los andares.

Sí, y no hablamos de las manitas, ojito.

Ojito con las manitas, mi madre alucina con las manitas.

¿Cómo vas con el majadito? Listo, Dani.

¿Le pusiste sal? Sí, eché un toque de sal.

Pues mira, un poquito, vamos.

Venga, vamos que nos vamos, yo tengo ya...

¿Qué, cómo ha quedado? Dime la verdad.

Tiene buena pinta, huele a majado, a majado de hierbas, creo que...

Huele a brazo bueno ahí.

A trabajo.

¿Cuántas veces has hecho esto? Pues yo creo que en la época

de universidad que vivía con mis amigos Pablo y David,

en aquella época lo hacía cada semana.

¿Dónde está el del solomillo? El del solomillo a la mostaza.

No, fue increíble, fue una época que tengo

un gratísimo recuerdo y además yo al no haber estado

en la universidad y estar en una escuela de hostelería,

sí tuve la suerte de vivir esa época en casa de estudiantes.

Déjamela, sí, porque la vamos a sacar ahí

mientras hacemos la salsa. Vale.

Y bueno, tengo muchas anécdotas a la hora de cocinar.

Recuerdo en una casa que vivíamos ahí en Teatinos,

en Málaga, y era más avanzado en la escuela de hostelería

y tengo un gran recuerdo porque era muy bueno.

O sea, hacía unos crepes y los hacía relleno de marisco,

el marisco era el langostino más cutre congelado que había.

Bueno, era marisco. Y los hacía con salsita de nata

y empezaba a aprender a hacer holandesa, bearnesa, esas cosas.

¿De verdad que los universitarios que vivían en tu época,

que te conocían, comían holandesa y bearnesa?

No solo eso, hubo un plato que fue la evolución

y eran crepes relleno de marisco, el marisco cutrecillo.

Bueno, marisco. Le metíamos holandesa y, claro,

en aquel momento no había soplete

ni cosas de esas que hoy tenemos, vaya, en casi

todas las casas y en las cocinas. Entonces, yo quería glasearlo.

Y no tenía salamandra, pero siempre me acordaba

el típico, vas a flipar, y es real como lo cuento.

Lo estoy viendo. El típico radiador de frío,

el cuarto de baño que le das así y la barra se pone roja.

La estufa. Y decía: "La barra roja,

una salamandra se pone en la barra roja y se gratina".

Claro. Pues me lo bajaba,

lo desatornillamos, lo bajamos y en el suelo

ponía los crepes, los platos emplatados

y enchufaba y me ponía con la esa así y quedaba un gratinado.

No, si... Perfecto.

Y pensaba: "Como nos vea el dueño del piso va a flipar".

Va a flipar en colores. Bueno, oye, a todo eso,

a todo eso, la patata. OK.

Venga, en un bol de cristal especial para microondas

a máxima potencia, normalmente, suelen tener 900 vatios, ¿vale?

Y en este caso que son pequeñitas con seis minutos tenemos de sobra.

Si fueran algo más grande, intentar que todas tengan

el mismo tamaño porque si no, es un poco lío.

Claro. ¿Que son más grandes?

Ocho, nueve minutos, este tipo con seis nos sobra

porque luego las saltearemos en una sartén.

Y no hace falta ni meterle agua ni nada, solo al microondas.

Al microondas, directo. Al lío.

Es una cocción seca aquí.

Bueno, voy a coger un soplete porque es una de las cosas

que me gusta mucho de la escuela de hostelería

y que es el flambear con brandy. Universitarios...

Universitarios. Aprended a flambear.

Eso no es una cuestión de espectáculo ni nada,

es una cuestión de dejar que se queme el alcohol.

Ya vemos que está reducido y está perfecto, momento ideal

para añadir la nata.

Mola, eh, Dani, lo del flambeo con el fuego.

Esta salsa, yo echo el solomillo de cerdo, pero podemos hacer,

realmente, lo que nos apetezca.

Incluso, un pescado, además tiene una parte positiva

porque con reducirla un poco la mostaza aparte de meterle sabor

y añadirle un poco ese toque y esa gracia, la mostaza traba

también, no necesitamos espesarla porque ya se iba a espesar

con la propia mostaza de Dijon. Te lo juro, me huele a esa época.

A ver si te va a recordar a las chicas de la época.

No, no, no quiero ni pensarlo.

Mira, meto ya los solomillitos.

Ya mismo las patatas, el solomillo nos va a dar a la salsa

y la salsa, espera, espera, que te estoy viendo venir.

Ah, que lo usamos todos. Los juguitos van dentro.

¿Y por qué no? La parte hierba también.

Todo para dentro.

Bueno,

nos falta sacar las... Las patatitas.

Las patatitas y vamos a hacer con las patatas, creo que

podríamos echar un poco de mantequilla, saltearlas aquí,

hacerles un doradito bueno con un poco de sal

que no echamos todavía, un poco de pimienta y perejil.

Uh. Y eso nos quedará brutal

de acompañamiento. Si quieres, te lo hago.

Dejamos cociendo y esperamos que salgan las patatas.

Cinco minutos de cocción este solomillito en la salsa

que ya está. Seis minutitos del microondas esas patatitas

que le vamos a dar ya el último toque.

Pásamelas por aquí, Antonio, échamelas en la sartén,

Un momento que te vas a quemar. ¿Quema un poquito?

Claro que quema. Tírale.

Ahí.

¿Veis ya qué pinta tiene? Le damos el último toque.

Aquí le echo primero sal.

Así, y ahora el aceitito.

En mi época tampoco la época "healthy" como que no...

Ahí era mantequilla. No había esos problemas,

pero comprendo que hoy día hay que cuidarse y está muy bien.

Chicas y chicos, todos quieren cuidarse.

Pues en ese caso le metemos algo verde, una verdurita,

un brócoli, un bimi, sobre todo.

Huy, el bimi, está muy de moda. Me encanta el bimi, me encanta,

lo conocí en la época cuando vivía en Nueva York,

hace unos seis, siete años y es un híbrido entre

el brócoli y la coliflor y a mí me fascina.

Algún día cocinaremos con él porque soy muy fan del bimi

y soy muy fan de esas patatitas.

Uh, Dani, ojito, eh, Dani. Mira qué pintaza,

Solomillito perfecto.

Vamos a ponerlo aquí y vamos a echarle bien de...

Bien de salsita y le vamos a poner

aquí... Perfecto.

Vamos a ponerlo aquí alineado que seamos curiositos,

ya que estamos también, mira.

Mira, oye, un saludo a David y Pablo que son mis mejores amigos

que vivían conmigo en esa época que creo que se acordarán

de más cosas que yo seguro.

Con eso ya solo nos queda comérnoslo.

Uh. Y mojar pan lo que podamos y más.

¿Cómo lo ves, Antonio? ¿Que si lo veo?

Enamoradito me tiene.

Sencillito, eh.

(Música)

Dani, yo no sé si con estos platos enamorarás a alguien,

ahora te digo, a mí, me has conquistado.

Te enamorado. Me has enamorado,

pero de todas, todas.

Pues, nada, animaos a hacer los tallarines al pesto

y los solomillos con salsa de mostaza,

dos platos estupendos que esperemos, disfrutéis en casa.

Y nos vemos mañana y no os olvidéis,

haz la comida y... Mejora tu vida.

¿Puedo comer o no ya, Dani? Ahora puedes.

Venga, hombre.

Estas patatitas que están con la salsita.

Estoy frito por comerme un solomillito.

Cómetelo. Ahí, con salsita.

Ahí está, vamos.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Fetuccini al pesto y solomillo ibérico

Hacer de comer - Fetuccini al pesto y solomillo ibérico

01 abr 2019

Hoy se elabora un menú "de soltero", platos fáciles de realizar, pero espectaculares. Visita las cocinas Fabio, exaspirante de MasterChef 6. Después realizan un solomillo ibérico con salsa de mostaza, si bien se pueden sustituir los solomillos por pechugas de pollo o de pavo.

ver más sobre "Hacer de comer - Fetuccini al pesto y solomillo ibérico" ver menos sobre "Hacer de comer - Fetuccini al pesto y solomillo ibérico"
Programas completos (58)

Los últimos 230 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios