Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Ensaladilla rusa y dorada con verduras - ver ahora
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(Sintonía)

¿Ves un portero automático ahí? ¿Un telefonillo?

Ahí. Dale. Confía en mí.

De verdad, dale. Venga.

(Timbre)

Falete, ¿qué tal?

Dani, por fin te encontré. ¿Me abres?

Venga, entra, entra. La cocina está al fondo.

Buenos días a todos. Estaba al teléfono con Falete,

que viene a que le ayude a hacer una mayonesa,

porque dice que se le corta siempre.

Así que aprovecharemos y haremos una ensaladilla rusa.

Y luego, prepararemos una dorada con verduras riquísimas.

¡Permiso! ¡Falete!

¡Qué ilusión! Qué cantidad de vueltas.

¿Puedo dejar esto aquí? Déjalo ahí.

¡Qué ilusión y qué honor!

Un abrazo. ¿Qué tal?

Oye, qué de vueltas he dado. (RÍEN)

Pero, bueno, has llegado.

Llegué, llegué. Ahí.

¿Qué te ha dicho el GPS? No me ha dado opción ni...

Yo no sé ni lo que me decía.

Yo no me llevo bien con la tecnología.

¿Me amarras? Sí, hombre. Faltaría más.

Y eso que soy torpecillo. ¿Sabes que me iba a traer yo

uno de mis delantales?

¿Sí? Estás bien, ¿no? Lo que pasa es

que tenía ganas de ponerme el tuyo. ¿Sí? Bueno.

Oye, cuéntame. ¿Qué te pasa con la mayonesa?

Ponte aquí. Yo tengo un problema muy grave.

Jamás en la vida a mí me ha salido hacer una mayonesa.

En el momento en que empiezo a batir, siempre se me corta.

Estaba pensando: "Bueno, ya que vamos a hacer

mayonesa, ¿por qué no hacemos una ensaladilla rusa?"

Es la típica receta, al igual que la tortilla de patatas,

que cada cocinero y cada maestrillo tiene su librillo.

Bueno, ve lavándote las manos

y voy a ir contando los ingredientes

que vamos a necesitar para esta, mi ensaladilla rusa.

Vinagre de Jerez, sal, perejil,

aceituna manzanilla, aceituna rellena de anchoa,

huevo de codorniz, atún,

patata, aceite de oliva y huevo de gallina.

La verdad es que depende mucho, a la hora de hacer

la mayonesa, de la época del año.

¿Vale? Porque, al final, no es lo mismo en verano

que en invierno. Mira...

A ti se te corta en verano y en invierno.

Estemos en julio, estemos en mayo, estemos en Navidad,

a mí se me corta. Se te corta, ¿no?

Bueno, voy a echar aquí un poquito de sal

con la patata. Y la dejaremos cocer,

aproximadamente, unos 20 minutitos.

Falete, llega el momento de la verdad.

Quiero ver cómo haces tú tu mayonesa.

Yo aquí estoy superpreparado.

¿Genera más nervios subirte a un escenario a cantar

o a hacer una mayonesa? No me da miedo nada.

Yo te voy ayudando aquí.

Oye, pero en un escenario, tiene que dar vértigo, ¿no?

Bueno, a mí, verdaderamente, no. ¿No hay...?

Porque vas muy seguro. Sí. Más que nervios,

es la responsabilidad.

Sí. Y ya no la responsabilidad por mí,

que yo sé, tengo la certeza que lo voy a hacer siempre bien.

El sonido... Pero me gusta que todo el equipo

que trabaja conmigo, vaya al diez y al 100%

como voy yo siempre. Hay que darlo todo

y ser un poco autocrítico

para seguir evolucionando. Totalmente.

Vamos a dar clase de todo aquí. Bueno.

Yo lo que hago primero, es que le pongo el aceite.

Tú le pones el huevo. ¿Tiene algo que ver eso?

He cogido el huevo porque... Quiero que lo hagas a tu manera.

Venga, aceitito. Yo le pongo hasta ahí, digamos.

Vale.

Y luego, el huevo.

¡Uy!

Ahí.

A lo mejor, si le canto... Oye, a lo mejor, si le cantas,

hoy se te monta. Le podemos cantar...

# Te quiero, vida mía.

# Te quiero noche y día.

# No he querido nunca así.

# Te quiero con ternura, con miedo, con locura.

# Solo vivo para ti. #

Oye, de verdad, eh.

Oye, oye, oye. Como no te monte, yo mismo

no hago más mayonesa. ¿Seguro?

Me impresiona... Siempre lo digo cuando viene

algún cantante, de pronto, estáis hablando y ese...

¿Y si esta es la primera vez que me sale esto en condiciones?

Mira. A lo mejor, será para cantarle.

No miento. No me sale nunca.

¿Le echo el limón? Dale.

Venga. Ahí está, ¿no?

Venga, tírale.

Oye, ya me sabría mal. Estoy yo aquí deseando ya casi...

Casi cruzando los dedos para que te monte.

Mira. A mí siempre me ha dicho que la tengo que poner abajo.

Sí.

Falete... Dani, que me monta.

¡Que me monta! Hay que cantar, Falete.

# Porque te quiero, te quiero, te quiero. #

(RÍEN) ¡Me está montando!

Escúchame... Oye, te lo juro, de verdad.

Oye... Bueno, ahora te voy... ¡Es la primera vez!

Lo que voy a hacer, es aprovecharla.

Lo que vamos a hacer,

es ir echándole un poco más de aceite.

Ya verás cómo va cogiendo más cuerpo.

No solo le echo el ácido para que la mayonesa monte mejor.

También le echo ácido

para que sea bastante más abierta en boca.

Mira. Así.

El vinagrito, que está aquí, me lo vas a echar tú ahora.

¿Vale? Igual, poquito.

Yo le echaría todo. A mí me gusta la acidez.

Llevaré cocinando unos 20 años

y es la primera vez... Es la primera vez que te monta.

De verdad, estoy alucinando.

Para eso tenías que venir a "Hacer de comer".

Que sepas que por aquí han pasado chefs

a los que se les ha cortado. A mí se me escapa algún gallito

también cantando. ¿Sí?

Pero no se nota. Yo lo camuflo. Doy una vuelta y bailo.

Oye, pero bueno... Además, eso es muchas veces, irremediable, ¿no?

O porque no haya calentando bien la voz.

Porque vienes de otra gala y has dormido poco.

Pues no se te nota en la voz, eh.

Oye, mira, me ha salido la mayonesa por primera vez.

¿Por qué no puedo dejar de fumar?

Todo llega, todo llega.

Bueno, habéis visto cómo ha quedado.

Y ahora, importantísimo.

Vamos a probarla porque estará sosa. Yo ya sé...

Tú pruebas la comida, ¿no?

Fíjate ese toque de vinagre. Está muy sosa, evidentemente.

Pero cuando te entra en la boca,

ya tienes ese punto ácido. Efectivamente.

Bueno, vamos a meter aquí un poquito de sal.

¿Y para quién cocinas en casa? Para todo el que llega.

Ya te digo, en mi casa siempre hay gente.

¿Qué plato es el que mejor te sale? Si sobra algo, para los perros.

Ensaladas muy variadas. Hago muchos brotes, mucho verde.

Mucho más sanito y mucho más... Efectivamente.

Y un pescadito bueno. Un pargo, una dorada...

Dorada vamos a hacer luego. Mira qué bien.

Tenemos aquí aceituna manzanilla, por un lado, sin hueso,

y aceituna rellena de anchoa, por otro.

Y lo que voy a hacer, es ir picando.

Yo, muchas ensaladillas, después, en la decoración final

que le ponen por encima, las he visto con pimiento morrón,

anchoa, las aceitunas así cortadas en rodajitas...

Exactamente. La gente le pone un poco de pimiento morrón

y le pone cositas.

¿Qué canción clásica de toda la vida

te gusta más cantar? Yo he cantado de toda la vida.

Yo, con seis años,

mi padre era componente de un grupo de sevillanas.

¿Cómo que de un grupo de sevillanas? ¡Por favor!

Cantores de Híspalis. Si yo he crecido escuchando

las sevillanas de tu padre.

Y, entonces, con seis años, un día estaban haciendo

un disco de villancicos

y me lleva al estudio. Y ahí fue mi primer contacto

con la música, digámoslo así.

Sí, ¿no? Sí, porque me metí en el estudio...

Viste el estudio y viste la cocina de la música.

Efectivamente.

¿Bailamos sevillanas? Solo me sé la primera.

Esa es otra. No sé bailar sevillanas.

¿No sabes bailar sevillanas? No.

¡No me lo puedo creer! Es curioso lo que te voy a decir.

La sevillana es lo que menos me gusta a mí.

¿Ah, sí? ¿Pero cantarla o en general?

Bailarla, nada. No sé bailar sevillanas.

Yo dije: "Mamá, yo quiero cantar". Y me dice:

"Si te pegas todo el día cantando. ¿Qué más quieres?"

Yo quiero ganar dinero con esto.

Bueno, quiero ganarme la vida haciendo lo que me gusta.

Mis palabras fueron aquellas. Yo tendría 13 o 14 años.

Que yo quiero ganar dinero con esto.

Vamos a mirar la patata. Esto ya...

Muy bien. La voy a sacar. Esto sí lo pelarás, ¿no?

Tú quieres que me queme los dedos. No, no, no.

Eso sí que no quiero. Pero lo que vamos a hacer,

es sacarla, dejarla reposar un poco.

Yo, muchas veces, lo que hago... Yo las enfrío un poquitín.

Sí, ¿no? Para darle un poco. Lo que hago...

Aparte, también se despega mejor la piel.

Pongo agua fría. Me mojo los deditos y voy pelando.

Pero como no quiero que te quemes, lo que vamos a hacer,

es esperar a que se enfríe la patata.

Tolerable, ¿no? Bueno, venga.

Quema un poquito. Yo es que ya tengo las manos...

Un poquito. Venga. Tú las vas a ir pelando.

Pillo esto para la piel. Exacto.

Insisto. Esta es mi ensaladilla.

No me gusta encontrarme trozos de patatas grandes.

No me gusta encontrarme guisantes.

Sinceramente, no son tan ricas como esta.

Te las pongo aquí, ¿no? Exacto.

¿Veis aquí? Así.

Veis cómo está la patata.

Yo, Falete, también estoy encantado con tu madre.

Mi madre es un personaje.

Además, era artista también. Pues sí, mira. Qué curioso.

Mi madre bailaba. Era bailaora, ¿no?

Era bailaora desde bien jovencita, desde bien niña.

Pero, bueno, fue mamá muy pronto.

Me tuvo a mí con 15. Yo tengo 41.

Echad ustedes la cuenta, que estoy con la papa.

Mi madre es mi amante, mi mujer, mi novia,

mi confidente, mi alcahueta.

Mi madre es mi todo. Todo.

Falete, patata machacada. Hay algún trocito más gordito.

Hay otra parte un poco más machacadita.

Y tengo aquí el aceite que hemos utilizado,

que es aceite suave para la mayonesa.

Pero a mí me gusta darle ese puntito más aromático

de aceite de oliva virgen extra y el que prefiero

para esta receta, en concreto, es arbequina.

Un monovarietal, 100%. Cógemelo ahí y lo vas echando.

Mirad qué color tan bonito tiene el aceite de oliva, eh.

Fíjate cómo huele. Espectacular.

Sí. Tiene otro aroma.

Ahí, ya me vale, perfecto, muy bien.

Ahora, ¿vale? Vamos a meterle

las aceitunas, tú me echas aceitunas

te voy sacar una cucharita, también para que me eches.

Yo creo que así. ¿Toda?

Sí, porque la aceituna es un grandísimo truco, de verdad.

Es uno de los trucos de esta receta.

Échame un poco de atún, lo escurrimos ahí como podemos

Yo sé que hay mucha gente que usa ese aceite

para hacer una mayonesa que usa el aceite, incluso,

para la ensaladilla rusa. ¿Yo por qué no lo hago?

¿O por qué no lo hago hoy aquí con vosotros?

No suelo hacerlo, pero porque me gusta un poco

la pureza de la ensaladilla rusa por encima del atún.

Si no, sabe mucho a atún Claro, si no, sabe mucho a atún.

Oye, Falete tiene nivel, cocinas bien.

Lo que tengo es muy buen pico.

(RÍEN) Pero eso es esencial.

Al final, quien tiene buen pico sabe cocinar.

Yo para qué te voy a mentir.

¿Te lo pongo todo? Sí, todo eso y listo,

con eso tenemos de sobra y huele, ahora, perfectamente, bien.

La cuchara ya no hay que usarla. Nada, la ponemos ahí, muy bien.

Aguantamos hasta aquí y llega el turno de la mayonesa Falete,

la primera mayonesa en condiciones de su vida,

podemos decirlo así. Podemos, no, hay que decirlo así.

Bueno, tírale. "Empapuchada".

"Empapuchada" también digo yo. A veces, digo algo así y la gente

me mira raro. Vaya pinta tiene eso.

Tiene buena pinta, ya hay hambre. Ni lo dudes.

Perfecto. No dejaré nada en el plato

que me porto muy bien. Bueno, no pasa nada,

dejamos esto reposar y es importante dejarlo

a temperatura ambiente. Ahora, el siguiente paso

es un paso que yo, la verdad, le tengo bastante manía,

es el abrir los huevos de codorniz. Un poquito de aceite por aquí.

Un poquito así, no más.

Yo abro el huevo y tú lo fríes.

Venga, yo suelo freír con más aceite.

Pero, bueno, así bien, no pasará nada, ¿no?

Bueno, lo intento. El huevo, de verdad,

esto de es las cosas que más odio hacer en la cocina,

pero que luego, más me gustan. Fijaos, lo que yo hago

es meter la puntillita aquí.

Así.

Pum, pum, y voy haciéndole esta incisión.

Lo que quiero es que no se me rompa,

echo la cascarita aquí otra vez y levanto aquí un poquito.

¿Los pones todos en el plato aquí ahora?

Sí, los pongo todos y los echo todos.

¿Los fríes todos a la vez? Claro, y luego, los pongo encima,

los fríes tú. ¿Nunca los viste así? No, no.

(Música)

A ver, vamos a organizarnos porque lo que quiero ya

es tener montada la ensaladilla para coronarla, directamente,

de ahí con los huevos fritos. ¿Y el perejil?

Eso luego. Vale, esto lo vuelco tal cual.

¿Un poco de sal, le echas sal ahora?

Se la pongo cuando lo dije Cuidado, que saltan.

Déjame que le ponga la sal. Ahí está, bueno,

yo voy poniendo ensaladilla por aquí.

Tú no sabes el miedo que me da a mí freír un huevo.

Le pasa a mucha gente, pero creo que tener miedo

es mucho peor. Y qué hacemos ahora

con tan poco aceite que me gusta tirarle aceitito

por encima para que la yema... Yo hago un truco,

darle la vuelta, pero no lo voy a hacer.

Si se la das, yo me echo para atrás.

Vuelca un poquito, deja un ladito y un ladito

ahí se le echas. Ajá.

Ahí, y luego... Mira, lo haces perfecto.

Le voy dando la vueltecita. Exacto, ponlo aquí encima

sin miedo, además quiero que haya aceitito de oliva encima, ahí.

No te preocupes, esto lo solucionamos rápido.

Voy a coger una cucharita

y lo vamos a estirar para arriba sin miedo.

El estomaguito me está haciendo... Tengo una juerga flamenca dentro.

(RÍEN)

Es que a mí el huevo de codorniz me parece, tremendamente,

especial, dijimos que freiremos ahora ese toquecito verde especial.

Ponte aquí a mi izquierda ahora porque esto sí que salta.

Salta. Sí, sí que salpica.

Mira, le quito los tallitos y, ojito, hasta yo mismo,

voy a ponerle un poco menos de fuego.

Ahora hay que limpiar. ¿Lo haces así?

Sí. Pensaba que iba picado o algo.

Nada, aquí frite entero, sí que es cierto que mancha

un poco la encimera, pero, a veces, para que quede bonito,

pues hay que limpiarla de todas maneras.

Claro, hay que limpiarla después. Ahí.

Bueno, la verdad, ya es solo hasta que pierde su agua.

Agua tengo yo la boca hecha. (RIENDO) A lo tonto

se va a quemar y todo. Estoy hablando emocionado contigo.

Así, lo sacamos por aquí, apagamos el fuego.

me vengo aquí. A mí me gusta ponerle

y darle un poco ese toquecito de perejil frito.

Bueno, hay hambre, ¿no? Un poco, bastante.

¿Qué te pegas una vueltecita? Sí, doy una vueltecita.

¿De compras? Hombre, claro.

Ya que estoy, voy a hacer unas compritas.

Ahí está. Y dime cuándo, más o menos, vuelvo.

Yo tardo... 15, 20 minutos y estoy listo, pero antes

vamos a enseñar a nuestros espectadores

nuestra ensaladilla rusa.

(Música)

El segundo plato de hoy será una dorada con verduras.

Una propuesta muy fácil y saludable para disfrutar

de los beneficios del pescado, vamos a por ella.

Los ingredientes para esta receta son:

brócoli, kale, limón,

bimi o "broccolini", zanahoria "baby", ajo, cebolla,

mantequilla, aceite de oliva, sal,

dorada, vino blanco y nata.

Lo primero que vamos a hacer es poner agua a hervir.

Y voy a poner dos aguas, una para el brócoli

y otra para escaldar o cocer la verdura.

Con el brócoli lo que haremos será un purecito.

Sé que hay muchas veces

que tenemos como un poquito de manía al brócoli

al igual que a la coliflor, cosa que no entiendo

porque yo con el tiempo, he de reconocer,

soy bastante fan de este tipo de verduras

lo que pasa que como siempre os digo que es importantísimo

la cocción justa de las verduras,

sacar lo mejor que tienen porque en multitud de ocasiones

me da la impresión de que cocinamos en exceso

las verduras. Voy a poner aquí a tope

y en las dos aguas voy a añadir un poco de sal.

Por lo tanto la del brócoli le añado este poquito de sal

y esta donde coceremos, ligeramente, la verdura,

le añado un poquito más de sal. Vamos a ponernos con la salsa

y voy a sacar esta sartencita, le voy a dar también

un poquito de fuego y vamos a hacerla

de la siguiente manera. Necesito echar un poquito

de aceite primero con un poquito de mantequilla,

pero dejaré el resto de mantequilla para el final

y tengo aquí preparado mi ajito y mi cebollita.

Por otro lado no quiero que os perdáis,

pero vamos a picar un poquito de ajo

para hacer un sofritillo. Ese sofrito de aceite de oliva

y ajo se lo meteremos al puré de brócoli.

Aquí saco la sartén...

Y, bueno, para que os quede claro, aquí tenemos una olla con agua

que es donde vamos a cocer el brócoli.

Aquí tenemos otra olla que es donde escaldaremos

el kale y coceremos el bimi y la zanahoria. Y por otro lado,

un poquito de aceite y mantequilla donde añado ya

el ajo y vamos a empezar a hacer nuestra salsita de vino blanco.

El ajo, como veis está bailando, añado la cebollita.

Creo que muchas veces la dorada y la lubina

son casi primas hermanas son pescados casi parecidos

a la hora de trabajarlos y cocinarlos, pero en el fondo,

podríamos utilizar, sin duda, cualquier otro pescado

para esta receta como, por ejemplo, me estoy imaginando un lenguado

o me imagino un rodaballo. Pescados tipo plano

también es, absolutamente, genial. Acabo de echar el brócoli aquí

y lo vamos a tener, aproximadamente,

seis minutos, tenemos ya como veis, el ajito

bien fondeado con ese poquito de aceite y mantequilla

que hemos metido y además, la cebolla. Ya que está fondeado,

veis el color que tiene, voy añadir el vino blanco.

Ya sabéis que insisto mucho siempre en el punto exacto

de la cocción de las verduras por eso me puse aquí

mi bolecito con hielo que me ayudará a cortar la cocción

en el momento que yo quiera. Como digo, el kale será,

básicamente, un escaldado, le quito un poco el tallo,

pero voy a recuperar esta hojita de por aquí.

Se la voy a meter por aquí dentro para que no se quede dispersa.

Recuerdo a algún amigo decir:

"Compré esto que está de moda, pero lo probé y es muy duro",

claro, es que, incluso, para ensaladas en Estados Unidos,

recuerdo que hacíamos una ensalada de kale

y siempre lo escaldábamos. Así que el tiempo

son esos poquitos de segundos donde ya tengo el kale escaldado

y perfecto para meterlo en el agua.

Aquí, ¿vale? Siguiente paso:

un poquito más de cocción aunque le voy a quitar

un pelín los tallos del bimi o "broccolini".

La verdura más saludable del mundo dicen los expertos.

El bimi será algo más que un escaldado, vamos a ponerlo

un pelín más de tiempo, una semicocción, ¿vale?

Pero con un minuto y medio tenemos de sobra.

Vino ya reducido como veis aquí, hora de añadir la nata.

Aquí, ya estamos añadiendo la nata

y ahora, necesito que cueza un poquito y que reduzca,

tal vez, no a la mitad, pero sí, cuarto y mitad,

como diría mi madre cuando va al mercado.

Cómo me gustaba ir a comprar con mi madre,

hace años que no voy con ella.

Por cierto, cómo gustaron los buñuelos que hizo aquí,

aunque le metí mi toque, que se quejaba, pero al final,

ese toque fue fundamental para hacerlos, todavía, mejores.

Buñuelos de bacalao, el primer programa.

Voy a bajar, un poco, la salsita... ¿vale?

Y, ahora, voy a echar la zanahoria,

el brócoli está, casi, y es el momento idóneo

para hacer ese, no sé, sofrito de aceite de oliva y ajo.

Voy a laminar el ajo, le corto, un poco, la raíz.

¿Sabéis qué pasa cuando cocino con dorada?

Que no puedo evitar no acordarme del barco de Chanquete,

de la mítica serie de "Verano azul";

creo que todos queríamos ser Pancho, pero bueno...

Crecí con esa serie, que se rodaba en Málaga,

en un pueblo que se llama Nerja, precioso.

Creo que todo el pueblo le debe mucho a esa serie,

a Chanquete y a su barco La Dorada.

Zanahoria, lista; el brócoli está, prácticamente,

y lo que voy a hacer es sacarlo.

Lo voy a meter aquí, en caliente, y haremos lo siguiente:

dejo este aquí y voy triturando, un poco,

para que se baje esto y añado el resto.

Estos son los problemas cotidianos que en vuestra casa os pasan,

igual que me pasan a mí; aunque estemos en la tele

hay que contar las cosas tal y como son.

Voy a montar, un poquito,

ya tiene el agua suficiente para convertirse en puré.

Ahora, fijaos, muchas veces, nos complicamos la vida

y, a veces, es tan, sumamente, sencillo como hacer esto...

No sé si os lo he dicho,

pero la zanahoria la he tenido dos minutos y medio.

Ahora, puedo volver con todo el brócoli,

voy a presionar hacia abajo y veremos si necesitamos más agua;

si necesitamos agua, la cogemos de su cocción.

Ahora que lo tengo, casi, triturado es el momento de añadir

el toque aromático, que será la hierbabuena,

y el toque cítrico, que será el zumo de limón.

El zumo de limón nos va a aportar ese toque cítrico

y, ligeramente, ácido, que levanta a cualquiera.

El limón es esencial en la cocina, la acidez, también,

es un buen compañero de viaje para grandes combinaciones,

porque hace que nos levante, muchísimo, la comida.

Ahí vamos...

Antes de nada, quiero meterle este aromático

que lo cambia, radicalmente.

Y, ahora, a ver si soy capaz de ir echando el aceite con el ajo,

el ajito incluido, sin miedo.

Si no se hubiera ido Falete, estaría cogiendo el mango.

Ha sido listo, ha venido justo...

Vendrá a mesa puesta.

Esto es ser cocinero...

Probas las cosas, constantemente,

porque, al final, nos jugamos muchísimo.

Me gusta porque lo noto todo, noto ese punto de acidez,

pero, aunque hay sabor y hay profundidad,

falta un poco de sal; nada tiene que ver una cosa con la otra,

las cosas pueden estar aromáticas, pero sosas.

Antes de seguir triturando, voy a apagar la nata, que ya está,

ha reducido muy bien con el vino, la cebolla, el ajito,

la mantequilla y el aceite de oliva;

luego, la montaremos, en caliente, con mantequilla.

Mientras, voy a seguir triturando el brócoli.

El brócoli ya está triturado, el puré lo dejo por aquí;

aquí he metido la salsa de vino blanco que hacemos,

es importante que esté caliente, porque quiero emulsionarla

con la mantequilla. Se trata, básicamente,

de que cuando entre la mantequilla en el puré y coja las hélices...

¡Emulsione!

Así que voy a echar la mantequilla y voy a empezar a emulsionar.

Así...

Listo, me está quedando muy fina;

ahora, la probaré de sal y le añadiré limón.

Mientras tanto, no nos olvidemos del ingrediente principal

de esta receta, que no deja de ser otro que la dorada.

En este caso, lo que haré es saltearla.

Importante, sal por un lado y por otro,

si os gusta la pimienta, también, pero yo no se la echaré.

Fijaos qué lomos más bonitos y qué buena pinta que tienen.

Así. Voy a ir, también, abriendo el limón,

para ponerle ese punto cítrico a la salsa de vino,

aunque ya, también, lo tiene el vino de por sí.

Como veis, es una salsa, tremendamente, sencilla,

que le va a dar a esta dorada a la plancha

un sabor, totalmente, diferente.

La pinta que tiene es bestial, en cuanto a textura,

y, ahora, voy a probar.

Está como me esperaba, muy buena,

pero, como al puré, le falta un poquito de sal.

¿Veis que la sartén ya está echando humo?

Es el momento de añadir la dorada, ponedla por la parte de la piel,

momento idóneo de añadir el aceite de oliva,

antes de darle la vuelta.

Veréis como, de esta forma, se dora muchísimo mejor;

eso sí, hay que tener una buena sartén.

Sin aceite, muy caliente...

Para que no se os pegue, hacéis esto, este gestito,

que va a hacer que el pescado resbale

y coja un colorcito dorado de "maillard" muy bonito.

Veréis... aquí...

Por aquí, también.

Qué textura más agradable al hacer una salsa de este tipo.

Así... muy bien.

Tenemos ya, la salsera por aquí,

ahora, voy a echar un poquito de puré aquí

y otro poquito, que pondré, directamente, en el plato.

Muy bien.

Qué bueno, ¿eh? Bestial.

Una dorada solo a la plancha, para mí, ya es deliciosa.

Mirad, la voy a sacar por aquí y la voy a poner aquí;

y esta, por aquí, la voy a poner en este ladito.

Es el momento de añadir el bimi, o "broccolini", y la zanahoria.

En esta grasita que ha dejado la dorada

pongo las verduritas;

el kale es ideal calentarlo en el microondas,

a mí no me gusta saltearlo, aunque sí es cierto

que, en alguna que otra ocasión, se saltea,

pero a mí me gusta ponerlo templadito.

Os animo a que probéis este tipo de vegetales,

porque merece muchísimo la pena, además, son bastante más sanos

que los habituales, que ya lo son;

pero algunos estudios consideran que son superalimentos.

Voy a poner un poquito de puré, lo voy a colocar... por aquí...

Un poquito de sal...

Aunque hayamos cocido la verdura en agua con sal,

es mejor darle ese toquecito.

Ya están dorados, saco el bimi y la zanahoria,

que es lo último que vamos a colocar.

Vamos a poner un poco de bimi... Ordenado, ¿eh?

Podríamos haber hecho un salteado de verduras,

pero sabéis que me gusta componer, un poco, los platos.

Qué bonitos quedan los platos así.

¿Sabéis dónde tenéis más recetas de platos que entran por los ojos?

En el libro "Hacer de comer", las mejores recetas;

no solamente hay platos como este, todo los tipos de recetas

que podáis imaginar, las vais a encontrar aquí.

Ahora sí, esta dorada está, perfectamente, lista

para recibir a Falete y para que nos la comamos.

("Turn! Turn! Turn!", The Byrds)

("Turn! Turn! Turn!", The Byrds)

Vienes con apetito, ¿no? ¿Tú lo dudas?

Ya te fuiste con hambre.

No me he parado en ningún sitio. La ensaladilla rusa la conocías,

pero ¿qué te parece la dorada con verduras que he preparado?

Sírvete tú misma. Atacamos la ensaladilla, ¿no?

Ataca la ensaladilla, sin problema.

Yo, mientras, me despido. A ver...

A vosotros, ya veis que, a veces, las cosas que no nos salen

pueden acabar funcionando bien, como la mayonesa de Falete;

animaos con el menú de ensaladilla y de dorada con verduras.

Como siempre os digo, haz la comida y mejora tu vida.

Tengo tantas ganas de comérmela que he pillado, bueno, y tú,

el tenedor del pescado. (RÍEN A CARCAJADAS)

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Hacer de comer - Ensaladilla rusa y dorada con verduras

12 jul 2019

El cantante de flamenco y copla Falete viene hoy para preparar junto a Dani García una ensaladilla rusa, además resuelve un problema culinario que tenía, se le cortaba la mayonesa. La segunda receta que cocina Dani García es una propuesta fácil y saludable que aprovecha todos los beneficios del pescado: una dorada con verdura.

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