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Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Curry de pez espada y lenguado en salsa menier - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Shibani, esto es puro aroma.

Sí, lleva muchas especias. Sí, una auténtica maravilla.

Sí. Pues ahora me lo cuentas

con detalles. Buenos días a todos, para ti, Shibani...

Námaste. Námaste.

Le he pedido a Shibani que venga hoy a estar aquí con nosotros

para hacer un curry de pez espada. Subió a redes sociales

una fotografía de esta receta con en hashstag #hacerdecomer

y yo que tenía muchas ganas de hacer un curry de pescado

que me parecía muy curioso, dije: "Llamo a Shibani que se venga

aquí conmigo y que me explique toda esta maravilla

que esconde la cocina india". Sí.

Y ya que el día de hoy va de pescado,

después prepararemos un lenguado a la "menuière".

O sea, no vamos de India a Francia.

Como veis, tenemos por aquí todos los ingredientes preparados

para hacer esta receta. Mira, me lavo las manos

y tú dices los ingredientes, normalmente, lo hago al revés,

yo digo los ingredientes, pero como esta receta

es, totalmente, tuya y hay... Conozco las especias,

pero no como tú, cuenta los ingredientes que hay

y yo me lavo las manos primero. Vale.

Bueno, tenemos aceite de girasol, hoja de curry,

un poquito de pimiento rojo, cúrcuma, comino,

cilantro seco y comino molido y garam masala.

Jengibre. Jengibre, mostaza.

Mostaza en grano, tenemos el pez espada,

sal, ajo, cebolla, tomate, leche de coco,

mantequilla, coco rallado,

arroz, tomate frito y agua.

Sí. Perfecto, ve lavándote las manos

y yo ya ahora mismo me pongo en tus manos,

soy tu pinche, así que, aprovéchate y esta receta es tan tuya

que, bueno, no voy a aportarle ningún cambio porque me parece,

sencillamente, mágica, como digo. Tenemos el arroz que es...

Es el arroz. El acompañamiento de ese curry

y de casi todos los curris. Sí, todos los curris.

Cuéntanos cómo trabajar el arroz porque tenemos un arroz

que es muy diferente al que se consume en España

Es un arroz, como veis, de grano largo y fino.

Es un arroz basmati, es muy popular en La India,

nosotros lo usamos mucho, tiene un aroma muy agradable.

Es como un aroma, así, floral. Sí, floral.

Esa sensación, mira, te saco un cacharrito por aquí,

ibas a lavarlo. En La India siempre para preparar

el arroz, siempre primero se moja el arroz, lavar el arroz,

estos pasos son muy importantes para hacer el arroz.

¿Cambia mucho la textura del arroz? Soy tu pinche, tú me dices.

Siempre es importante para preparar el arroz,

primero tenemos que medir, por ejemplo, nosotros cogimos

un bol de arroz, entonces, usaremos dos boles de agua.

Eso es como la paella aquí. Déjame, yo te voy aquí limpiando.

Siempre hay que lavar el arroz en agua corriente

y también tienes que moverlo muy ligeramente.

¿Así? Porque es muy delicado,

no quiero que se rompa. Lo hago así, ¿no?

Sí, con cariño. ¿Cuántas veces se lava?

Por lo menos, tres, cuatro veces. Hasta que esté transparente.

Sí, primero sale lechosa, dos o tres veces.

Vale, mira, si te parece, mientras yo lo voy lavando,

sé que tienes que hacer una mezcla de especias.

Sí. Dinos cómo se hace esa mezcla.

Todas las especias que tenemos

tienen sus características medicinales.

Nosotros la que más usamos es el cúrcuma

que lo usamos en el 90% de las comidas.

Cúrcuma en las comidas le da color, así que vamos a poner

una cucharadita medio pequeña. Has echado la cúrcuma y...

Cúrcuma y comino, una cuchara de comino.

Dos cucharas de cilantro seco molido.

Vamos a... Sí, y luego, un poquito de pimiento rojo.

OK. Sí.

Vamos a mezclar los ingredientes y luego, vamos a mezclar

el jengibre y el ajo. Vale, perfecto.

Esto ya está mezclado y lo dejamos. ¿Hay que dejarlo en agua?

Sí, en agua por lo menos 20-25 minutos.

O sea, una vez limpiado tres veces y tratado como lo traté

y como me dijo ella, con cariño, moviéndolo con cariño,

lo vamos a dejar reposar 20 minutos.

20-25 minutos, pueden ser 30 minutos.

Lo voy a dejar por aquí. Sí.

Mientras dejamos que repose el arroz 20-25 minutos,

aproximadamente, me dices que vamos a coger el jengibre

el ajo, así, y lo vamos a machacar

que tengo preparadito un morterito. Sí.

(Música)

Mira, os recuerdo, aquí tenemos el ajo machacado con el jengibre

que hemos pelado, ¿te gusta, no? Sí, está muy bien.

Así, y teníamos el arroz reposado

que ya está listo para cocer. Qué tenemos que hacer,

el siguiente paso, la cebolla me la traje por aquí,

me he puesto... Esto está bien, ¿no?

Y ahora pico la cebolla, me dices que finita.

Muy finita. ¿El arroz lo vas haciendo tú?

Sí. ¿En una olla igual o no?

Sí, es igual. Vale, pongo esta por aquí

y me pongo con la cebolla y tú te pones aquí con el arroz.

¿Vale? Yo me echo para acá, ponte a mi derecha.

Es que me gusta controlar el fuego, pero como tú mandas hoy,

pues vas a controlar los fuegos.

Bueno, cómo hacemos el arroz, cuéntame.

Vamos a poner primero dos cucharas de aceite

¿Fuego medio? Fuego lento, medio.

Medio, vale, lo voy a dejar en siete.

Pongo dos o tres cucharadas de aceite y voy a poner

un poquito de comino.

Comino que si no recuerdo mal, ah, bueno, en grano.

Sí, en grano, no molido.

Sí. Lo traes por aquí,

yo mientras tanto me cuentas.

El aceite no tiene que estar muy caliente.

No muy caliente porque las especias se queman

parece que no, pero... Y amargan. Sí.

Y se pone color negro. Una cuchara o media cuchara

de comino que es una semilla que tiene un aroma fuerte.

Fuerte. Y también es muy bueno, Dani,

para la digestión. ¿Sí?

Sí, es muy bueno para la digestión

y reduce los gases. Qué maravilla ha cocina india

que tiene de todo. Sí, todas las especias,

tiene sus encantos. De qué parte de La India eres.

Yo soy de Nueva Delhi, del norte. Del norte.

Sí, de Delhi. ¿Cuándo viniste a España?

Porque hablas, perfectamente español, vaya.

Bueno, llevo casi 40 años. Casi 40 años aquí.

Casi 40 años, ajá. O sea, casi como yo, vaya.

(RÍE) En el fondo.

Yo vine con mi padre porque mi padre fue funcionario

de la embajada de La India. ¿Y cocinabais en la embajada?

No, no, yo estaba en la sección de pasaporte.

Ah, vale. Yo no cocinaba.

Pero a mí me gusta mucho cocinar, en la embajada siempre hay fiestas

y siempre cocinaba, siempre había cenas.

Y cocina india, claro. Sí, un día me dijo mi madre:

"Oye, ¿por qué no abres un restaurante?"

¿Sí? Y lo hiciste, vaya. Sí, pero dije a mi madre:

"No tengo dinero", y ella me dijo que vendiera el piso.

(RÍEN)

Vendí el piso, dejé el trabajo...

Echamos el arroz. Sí.

Vale, no te preocupes. Ponemos el arroz.

Yo te lo muevo por aquí, hemos montado una fiesta aquí.

No pasa nada, yo te lo muevo ahora, aquí.

Venga, entonces, vendiste el piso, montaste el restaurante.

Monté el negocio y mi padre no lo sabía.

Cuando lo supo fue después de un mes,

se enfadó mucho. ¿Sí o qué?

(RÍEN)

Vamos a coger agua caliente, dos boles de agua.

Dos boles de agua como dijimos antes.

Y ahora, la cocción es...

Ahora tenemos que tapar, rápidamente.

Vale, tengo una tapadera por aquí.

Y el fuego tengo que ponerlo muy lento.

Muy lento. Muy lento, por lo menos 14 minutos.

OK, mientras tanto por aquí,

teníamos aquí el aceitito, así. Vale, semilla de mostaza, ¿no?

Sí. Échasela tú.

Sí, pongo un poquito. Yo soy el de las cebollas

y tú la de las especias.

Vamos a poner. Así.

Trabajando en la embajada de La India,

conoceréis a gente importante, ¿no? Sí, y mi restaurante

también viene gente importante. Ha venido el señor Zapatero,

su mujer... Sí. ¿Le gusta el curry?

Sí, le gusta mucho el curry, sí.

Era por curiosidad, no sé, yo lo que quiero es que Zapatero

venga a cocinar conmigo un día, curry no sé, pero que venga,

la verdad, ahora que tiene un poco más de tiempo libre.

Señor Zapatero, aquí estamos a ver si usted es capaz de cocinar

aquí conmigo también. Bueno, he cogido el tomate

porque lo tenía por ahí y sé que hay que echarlo ahora aquí.

Sí, para hacer el curry la cebolla tiene que freír

muy lentamente. Te voy a cortar el tomate,

¿y te pones, si quieres, con el pescado?

Sí, vale. ¿Te atreves o no?

Sí. Venga, pues, mira te saco

una tablita azul, ponte aquí a mi lado,

ahora en este lado, una tablita azul.

Sí. Cuéntanos qué hay que hacer

con el pescado. Cogemos el pescado, vamos a cortar

la piel del emperador. Mientras te pico el tomate finito

como la cebolla. Sí.

Vale. Con pepita y todo muy fino.

Este curry lo podríamos hacer con cualquier otro pescado también.

Sí, sí, aquí usamos mucho lubina, perca, estos pescados.

Y lo vas a cortar en daditos.

Sí, creo que así dejamos dos trozos.

Vale. Cuatro trozos.

¿Quién te enseñó a cocinar, Shibani?

Yo siempre vi a mi madre cocinar. Ajá.

Le gusta mucho también. En mi casa, siempre,

a mi padre y a mi madre les gusta mucho comer bien.

Y también cocinar, ¿no?

Mi madre cocinaba muy bien. Le gusta.

Y mi madre decía: "Siempre tienes que tener

mucha paciencia. Y cuando cocinas, tienes que mimar

los ingredientes, las cosas".

Lo has cortado en cuatro trozos. Cuatro trozos.

Me voy a poner un poquito de cúrcuma.

Vale. Siempre nosotros ponemos

antes de freír, cúrcuma. También es antiséptico.

Es muy bueno.

Me encantan los indios porque siempre hablan...

O sea, no solo hablan de lo que es la comida

y de lo importante que es la especia y el aroma,

sino, siempre lo llevan a un punto

casi médico. (RÍEN)

¿No? Todas las especias tienen algo positivo.

Sí. Su característica medicinal. OK.

Ahora, te voy a sacar una sartén. Sí.

Tienes que freírlo, ¿no? Sí. Tiene que freír.

A ver. ¿Este tamaño está bien? Está bien. Perfecto.

¿Con qué lo vamos a freír? Primero, voy a poner

dos cucharadas de aceite vegetal. ¿Así me vale?

Está bien. Ponemos el pescado. Vale.

Aquí, venga. Así. Sí.

Porque no hace falta mucho freír.

No, porque el pez espada es como muy...

Es una cocción muy leve, la verdad. Sí.

No tengáis el pez espada muchísimo tiempo cocinando.

Y en el restaurante, a nivel gustativo y de picante,

¿te cortas un poco porque estás en España?

¿O pones exactamente igual que si estuvieras en India?

No. Lo pongo aquí como los clientes...

Un poco más suave, ¿no? Sí. Porque es muy nuevo en España.

Sí. No estamos en Londres.

Que, en Londres, es muy usual comer indio. Pero aquí...

Sí. Porque ellos estuvieron 200 años en nuestro país.

Ellos son de pollo de "tikka masala".

Aquí también. Pollo de "tikka masala".

Pero el "tikka masala", realmente, nació ahí.

Nació ahí. Los británicos.

Bueno, ¿le doy la vuelta ya? Sí.

Vale. ¿Ahora puedo poner mantequilla?

Sí. Para que coja el sabor de la mantequilla.

¿Esta cantidad? Sí. Esa cantidad.

Y luego, quiero poner también dos o tres hojas de "curry".

El "curry" no tiene que ver nada con los ingredientes de "curry".

Importante eso. La hoja de "curry" es la planta

y no tiene nada que ver, pero aromatiza, ¿no?

Aromatiza. Es diferente. ¿Cuántas echo?

Sí. Tres o cuatro.

Tres o cuatro. Tiene un aroma un poco diferente.

Sí. Es peculiar.

Yo creo que ya... Es peculiar. Es verdad

que no tiene absolutamente nada que ver con el "curry".

Y ya está el color dorado de la cebolla.

Vamos a poner el tomate. Perfecto.

Te lo he picado finito finito. Así.

No os imagináis cómo huele ya a pez espada, a cúrcuma...

Al aroma de la hoja del "curry".

Así. Por aquí. Sí.

Bueno, esto, voy a ir haciendo ya limpieza por aquí.

Bueno, tenemos el arroz aquí, que no se nos ha olvidado.

Sí. Yo creo que ya está. ¿Lo dejo abierto?

No. Lo dejamos cerrado y lo dejamos aparte.

Y yo creo que el pescado también está hecho.

Y el pescado también.

Antes de sacar, ahora voy a poner un pizca de sal en el pescado.

Vale. Tienes la sal aquí. ¿Lo saco?

Sí. Voy a poner una pizca ahora.

¿Pero saco un platito? Sí. Un platito.

Bueno, ¿el tomate frito, qué vamos a hacer con él?

Cocinarlo, ¿no? El tomate ya puesto,

ahora está separando, ¿no?

El aceite, el tomate y la cebolla se separan.

Quiere decir que ya está.

¿Esta grasa se la echo encima? Sí.

Se la echo. Es que tiene una pinta...

Yo estaba pensando... ¡Oh! Estaba pensando:

"Que no lo tire, que me diga que lo eche".

Pues nada. Mira, así.

Porque tiene mantequilla. Tiene ahí aromas,

la cúrcuma también. Sí.

Esto... Esto me va gustando. Tenemos el pescadito por aquí.

Tenemos el arroz por aquí... El tomate frito.

Ahora vamos a poner tomate frito. Perfecto.

Bueno, ahí vamos. Sí.

¿En cocinas? ¿O como te pasas todo el día cocinando

en el restaurante, ya no te apetece?

Bueno, como siempre estoy en el restaurante, ahí lo cocino.

Sí. Siempre estoy en la cocina.

Te lo llevas a casa, ¿no?

Llevo a casa o comemos allí, a las cinco de la tarde.

Sí. Porque la comida... Hora del cocinero.

O a las doce de la mañana,

o a las cinco de la tarde. A las cinco.

Pues venga, siguiente paso. Vamos a poner

todas las especias que están mezcladas aquí en el bol.

Tu maravillosa mezcla. Tiro para adentro, ¿no?

Sí. Además, con calor, ¿no?

Sí. Y, también, el jengibre y el ajo.

¡Ah! Lo tenemos aquí, es verdad.

Ya casi se me había olvidado. ¿Así?

Sí. Así está bien.

Ya está. No mucho. Qué bueno, qué bueno.

Ahora voy a poner leche de coco.

y el coco rallado fresco. El coco.

Soy buen pinche, eh. Te traigo todo aquí al segundo.

Entienden rápido. Claro. Coco será lo blanco.

(RÍEN) Venga, vámonos. Sigue.

Voy a poner, esto ya, cada uno al gusto. A mí me gusta más.

Y voy a poner la leche de coco. La leche.

Bueno, esto está ya casi, ¿no? Sí. Eso ya está.

El pescado lo tenemos por aquí y el arroz.

¿Tenemos que meterlo dentro? No quiero cocinar otra vez

y que se ponga más duro. Se queda más jugoso.

Shibani, me encanta lo que dices.

Por lo tanto, yo creo que ya toca emplatar.

Ya está. Ahora, a emplatar con el arroz.

¿Y esta mantequilla la echo ahí?

Luego voy a poner, cuando vaya a emplatar.

Vale. Pues mira, voy a sacar el platito por aquí.

Quiero hervir un poquito esto.

Te pongo el pescado abajo, ¿no? Sí.

¿Dejo las hojitas? Vale. Sí, sí. Las dejamos.

Esto tiene pintaza.

Mira. Yo creo que vamos a coger un cacharrito

y vamos a echar el arroz.

¿Te parece? Vale. Sí.

El arroz directamente de la cazuela.

Tienes que mover un poquito.

¿Lo muevo? Sí. Un poquito.

Es verdad que tiene un aroma superdiferente, eh.

Me gusta mucho. Bueno, ahora tiene aroma

con el comino, mezclado con el comino.

Ahí. Bueno, voy a presionar pero ligeramente,

para que se quede un poquito con cuerpo.

Ahí. Perfecto. ¿Te gusta así o no?

Sí, perfecto. Muy bonito.

La salsa al pescado y la mantequilla aquí por encima.

Mantequilla, vamos a poner un poco arriba del arroz.

Así. Quiero aprovecharla porque me parece...

Esta es la mantequilla con la cúrcuma

y los jugos del pez espada.

Mira. Le voy a poner también, ya que estamos por aquí,

aprovechamos, una aquí y otra aquí.

Ahora vamos a poner la salsa. Y la salsita. Así.

Esta auténtica preciosidad de "curry",

con una pinta pero bestial, que huele increíblemente bien.

¡Oh! Y sabes que yo no soy muy fan del coco, eh.

¿Ah, sí? Sí. De pequeño, le tenía manía.

Lo he contado aquí muchas veces. Es de los pocos productos

que le he tenido manía de pequeño.

Vamos a probar la salsa ahora.

Esto está buenísimo.

Es que está buenísimo. Muchas gracias. Dame un beso.

Gracias. De verdad te lo digo, eh.

Y aquí tenéis vuestro "curry" de pez espada.

(Música oriental)

Para seguir con nuestro programa dedicado a pescados en salsa,

estoy desescamando el lenguado para poder empezar

nuestro lenguado a la "meunière".

Casi nada, eh. Es una receta, pues, bueno,

muy francesa, muy tradicional, muy clásica.

Y os digo, sencilla y exquisita.

Lo que quiero, es enseñaros esto, que es algo

que no se hace habitualmente, que es desescamar el pescado.

Siempre compramos el lenguado y, directamente, vamos a la olla.

Pero mirad todo lo que tiene aquí.

Yo sé que está muy pegado, pero a mí me gusta ser fino,

elegante. Y, además, más para una cocción

como la que vamos a hacer ahora.

Para mí, es imprescindible quitar absolutamente

todas las escamas, como estoy haciendo ahora mismo.

Os voy a contar los ingredientes que vamos a necesitar

para este lenguado a la "meunière".

Lenguado, sal, aceite de oliva, pimienta,

mantequilla, limón, almidón de maíz,

perejil y alcaparras.

Vais a ver lo sencillito que es y lo rico que es.

Pescadito limpio. Lo que voy a hacer,

es lavarlo primero aquí, con un poquito de agua.

El segundo paso: le voy a hacer unas incisiones.

A ver. Aquí podríamos tener cierto debate.

Bueno, ¿por qué le hago unas incisiones?

Quiero que... No sé. Que quede perfecto por dentro,

que quede casi hermético y que la cocción sea perfecta.

Cierto. Pero también es cierto que, en este caso,

como va a ir cocinado dentro de una mantequilla,

que la vamos a utilizar, porque no deja de ser...

La "meunière" no deja de ser, básicamente,

una mantequilla aromatizada con limón,

que le va a dar mucho sabor al pescado.

Por lo tanto, en este caso, me importa menos

si el pescado suelta algo de jugo dentro de la salsa

y la salsa entra dentro del pescado.

No sé si me entendéis. Es la razón por la cual

hoy lo voy a cortar.

Si lo fuera a hacer a la parrilla, por ejemplo,

o a la plancha, pues no lo cortaría.

Pero, en el caso de hoy, le voy a dar estos cortecitos aquí.

Mirad.

Llegando hasta el final, con mucho cuidado,

por un lado y por el otro. Así.

Uno... Dos...

Tres y cuatro. Yo, cuando empecé a cocinar,

siempre... Sobre todo, a mis principios.

Siempre decía: Hago platos muy ricos, pero muy feos.

Luego ya fui mejorando un poco

la estética de mi cocina en la alta cocina.

Pero al lenguado le pasa algo relativamente similar.

Es un bicho que bonito, realmente, no es,

y es un plato que queda algo basto,

el plato está tirado con todo lo que es la salsa,

pero, de verdad, es un plato feo pero es rico, rico, rico.

En esta ocasión, no vamos a comer por los ojos,

pero sí que vamos a comer por el aroma,

por el sabor y la suculencia que tiene un lenguado a la "meunière".

Es una receta muy sencilla pero hay que tener su habilidad,

sobre todo, con la mantequilla.

Los franceses, evidentemente, no le echan aceite de oliva,

yo le voy a poner un poquito porque, como digo,

lo único negativo que nos puede pasar con la receta

es que la mantequilla se nos queme; así que para evitar eso

voy a utilizar un poco de aceite de oliva.

En este caso, lo echo, prácticamente, frío,

también, por el riesgo; si lo echo en caliente,

como en la mayoría de las veces,

se irá haciendo ya, tengo que hacer el lenguado...

Prefiero que vaya fundiendo, poco a poco, la mantequilla.

Vamos a buscar eso que se llama, en esta receta,

buscar el color avellana de la mantequilla,

que es un color muy claro, la verdad, la mantequilla queda...

Se queda con ese tono semitostado, que es donde está su mejor punto,

va a ser el punto donde vamos a empezar a cocinar

y donde no queremos que se nos pase;

así que hay que controlar muy bien la temperatura.

Habitualmente, se hace en harina de trigo,

pero hoy quería hacer una opción para celíacos,

porque me parece maravilloso que puedan comer, sin duda,

un lenguado a la "meunière". Antes de pasarlo por el almidón

lo voy a poner bien a punto de sal y a punto de pimienta.

Le doy bien de sal por la piel y, ahora, me falta la pimienta.

Me estoy fijando en los ojitos...

Además, ojitos saltones, tiene ojitos de estar vivo.

¿A que no sabéis una cosa supercuriosa del lenguado?

Cuando nacen tienen un ojo a cada lado,

pero cuando van creciendo y llegando a la edad adulta,

los ojos se van mudando y se quedan a un mismo lado,

como vemos aquí.

Además, tiene un color oscuro porque se mete bajo tierra

y es la razón de tener los ojos en el mismo lado,

para controlar lo que pasa a su alrededor.

Bueno, vamos a... Iba a decir "enharinar",

porque no tengo otra manera de decirlo,

pero, en este caso, como digo, lo haremos apto para celíacos

y lo vamos a hacer en almidón; o sea, que sería...

Imagino... A ver si soy capaz de decirlo.

Almidonar, ¿no?

Sí, almidonar suena bien y creo que todos lo entendemos.

Mirad, ya va cogiendo...

Quiero hacerlo así, a fuego lento, nada de tonterías,

nada de prisas, nada de ansias, ¿vale?

Que el lenguado a la "meunière" son tres cosas sencillas,

pero hay que tener "feeling", hay que tener tacto y química.

Lo traemos aquí...

Presiono así, tampoco hace falta pringarse en exceso;

vamos a echar bien todo este almidón en esta parte...

Así, perfecto. Me lo traigo aquí, también,

y aquí, sin miedo y sin vergüenza, hago así.

Mirad todo lo que sobra, ¿eh?

El lenguado es una importante fuente de minerales;

tiene yodo, tiene fósforo, tiene potasio y tiene magnesio.

¿Veis este colorcito avellana que hay por ahí...?

Este es el color ideal que estamos buscando.

Primero lo voy a echar por la parte oscura de la piel,

que va a ser por donde lo vamos a presentar,

es la razón de que lo echemos por aquí.

Hay que tener paciencia y hay que ir moviéndolo...

Bueno, bastante y de vez en cuando.

Además, hay un gesto que aprendí cuando hicimos lenguado "meunière",

que es el gesto de bañar; me encanta esto de los franceses.

La verdad, me encanta cuando están, todo el rato,

bañando con una cuchara cualquier producto con mantequilla.

Vamos a tener el pescado durante doce minutos,

no sé si llamarlo "friendo", pero, prácticamente,

no es una fritura, pero casi, vamos a cocinarlo.

Lo vamos a tener seis minutos por cada lado,

a un fuego ni algo ni bajo, a un fuego medio.

Mientras, voy a aprovechar, ya que voy a usar limones,

me he acordado de una pregunta que me hicisteis en redes sociales

en la que me comentabais que, siempre, os sobran limones,

tengo que deciros que a mí me pasa lo mismo;

compro un paquete en vez de comprarlo de uno en uno

y como en casa somos pocos, a veces, no los utilizamos

y, siempre, me acaban sobrando limones.

Entonces, me preguntabais "¿qué puedo hacer?".

Os voy a enseñar una cosa que hago,

es una receta superfácil y supersencilla,

además, nos ayudará a aprovechar los limones que nos sobran.

Os voy a decir los ingredientes que vamos a necesitar

para esta receta: limón, nata y azúcar.

No me digáis que no es sencillo...

Aquí tengo la ralladura de limón,

siempre, se ralla el limón antes de sacar el zumo,

rallamos el limón y, luego, sacamos el zumo.

En este cacito voy a echar la nata.

De verdad, mirad que es sencilla, y os diré una cosa, vais a flipar.

Será un postre supersupersencillo, de los que te dejan boquiabierto,

sobre todo, cuando explicas cómo se hace.

Nata y azúcar dentro y, ahora, metemos el zumo de limón;

lo voy a poner a hervir en el fuego,

lo vamos a tener diez minutitos

y os prometo que el postre estará casi listo.

La nata con el azúcar y el limón ha hervido durante diez minutos,

ahora, como veis, echo la ralladura de limón

y, os lo creáis o no,

en unos minutos hemos hecho un postre maravilloso.

Esta crema de limón es superrefrescante,

porque, ahora, estos botes los llevaremos a la nevera.

Con tenerlos dos horas,

para que cuaje bien la nata, estará listo.

Para que no digáis que la repostería es complicada.

Dejamos esto por aquí y vemos que el pescado ya está.

Recordad que este gestito es primordial. Mirad, así...

Este gesto, de verdad, es lo mejor del mundo,

lo hacemos durante los doce minutos de cocinado.

Ahora nos queda terminar la salsa, la real salsa "meunière".

A mí me gusta sacar el lenguado y ponerlo aquí,

y, luego, llega el momento de terminar la salsa.

Con mucho cuidado, porque al estar cocinado

el lenguado se vuelve bastante frágil.

A ver... ahí voy... ¡Una, dos y tres!

Sé que algunos no confiabais en mí, pero bueno...

No os imagináis la de lenguados que he sacado de una "meunière".

Ahora, le voy a dar un poquito más de fuego,

quiero darle ese último toque, todavía, más avellanado.

Voy a abrir el limón, sabéis que para echar el zumo,

siempre, lo abro de esta manera, me parece bastante más cómodo.

Una vez cortado, lo traigo aquí, porque lo echaré directamente,

pero antes, voy a echar las alcaparras,

para que se hagan, también, un poquito en la mantequilla.

Esto, ahora, sí que sí, va cogiendo pinta de "meunière".

El perejil se lo echaré después del limón;

ahora, lo que voy a hacer, sabéis que a las hierbas me gusta

darle este toquecito y machacarlas para que suelten todo su aroma;

y el perejil, estoy cansado de decirlo,

no es solo color, es aroma y es, también, sabor.

Si os da miedo echar el limón como lo voy a echar yo,

podéis hacer un zumo aparte y echarlo dentro sin miedo,

porque, como sabéis, ahora, al caer líquido, ¿veis?

Va a chisporrotear un poquito.

Voy a apagar el fuego, la mantequilla está bien caliente

y no quiero perder la frescura del zumo de limón.

Fijaos bien en el color,

sed prudentes a la hora de cocinar estos platos;

lo que aparenta sencillez, que lo tiene,

se nos puede convertir en un auténtico... fiasco,

si no usamos la temperatura ideal se nos puede pasar.

¡Mirad qué salsita más maravillosa!

No creáis que por sencilla tenemos que desatender la receta.

Mirad qué pinta, ya no solo parece una mantequilla,

sino que parece algo que va mucho más allá.

Ahora, lo que me queda es echarlo por encima.

Eso sí os digo, esto pesa como... como él solo.

Lo ideal es irte a la mesa con el pescado así

y, si fuéramos capaces, lo podíamos limpiar en la mesa.

Ahora, receta francesa y, antes, una receta india...

Somos superinternacionales. ¿Sabéis lo que pasa?

Estemos en el lugar del mundo en el que estemos

a todos nos gusta comer y, sobre todo,

nos gusta hacer de comer y hacer de comer bien.

Aquí os dejo con este maravilloso lenguado a la Menier.

("La vie en rose", ZAZ)

("La vie en rose", ZAZ)

Desde aquí os recomiendo que comáis pescado,

es sabroso, además, de sano. Si queréis darle un toque distinto

habéis visto nuestras propuestas de hoy,

una muy cercana y otra un poco más exótica.

Pez espada con curri y lenguado a la Menier;

dos formas diferentes de cocinar pescado

que sorprenderán a vuestros paladares.

Disfrutad de la mesa, meteos en la cocina

y recordad lo que digo cada día: haz la comida y mejora tu vida.

Voy a ver el lenguado, que estoy deseando...

Bueno, sé cómo va a estar, increíble de punto,

pero quiero que lo veáis vosotros.

Mirad...

Mirad qué auténtica maravilla, Vaya color anacarado.

Yo, siempre, hago esto y aprovecho para darle este último toquecito

de esta salsita de mantequilla alimonada.

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Hacer de comer - Curry de pez espada y lenguado en salsa menier

29 oct 2019

Hoy una receta de pez espada con curry con la colaboración de Shibani Dutta, una seguidora de Hacer de Comer nacida en la India. Después Dani García prepara un lenguado con salsa menier, un clásico de la cocina francesa.

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