Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Chipirones en su tinta con arroz blanco y quesada pasiega - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Dani, por favor. Cógeme el delantal.

Lo cojo ya. Voy para allá, estoy mareado.

¿Qué pasa? Me han sacado sangre

y estoy un poquito mareado.

Me han dicho que tenga esto aquí quieto un tiempecito.

¿A qué hora has ido? Los análisis se hacen tempranito.

Ya hace tres horas y media. ¿Tres horas y media?

¿Se habrá cortado ya tú crees? No, no, no. Déjame, por favor.

Se habrán coagulado hasta tus entrañas. Quítatelo.

No tengo nada, es verdad. Tres horas y media después...

Muévelo, muévelo. Lo muevo, lo muevo.

Si me va a tocar moverlo ahora. No paras de sorprenderme.

Dani, perdóname.

Buenos días a todos. Hoy para "Hacer de comer"

vamos a hacer unos chipirones en su tinta con arroz blanco

y una quesada pasiega.

Y ojo, porque para hacer los chipirones en su tinta

va a venir un pedazo de cocinero, un gran amigo

y un tío supermajo: Nino Redruello.

No me cansaré de decir lo de las manitas.

Cuando venga Nino,

lo primero que tiene que hacer es lavarse las manitas también.

(Timbre)

Dani, abro yo a Nino. Venga, tírale.

Nino, ya veréis, aparte de cocinerazo es un tío genial.

Superbuena gente, grandísimo corazón.

Una maravilla que estés aquí con nosotros.

Bueno... De verdad.

¿Cómo estás? Qué alegría.

Mil gracias por venir. Faltaría más, a vosotros.

No digo "mi casa", digo "nuestra", es la de Antonio también.

Está aquí perenne. Ya vivo aquí, Nino.

¿Qué tal estás? No me lo quito ni a la de tres.

El delantal es la coronación. Hombre, ya ves.

Te queda bien, estás más delgadito que nosotros.

A Nino le sigo en las redes sociales y veo que...

La bici y tal... Tú le pegas al deporte.

Bueno, intento. Intento pintarla un poquito, pero cuesta.

No sé si disimula, yo te veo hacer muchos kilómetros en bici.

Hay un poquito de todo. (RÍE)

Nino, las manos, que el jefe se enfada.

Exacto. Ojito.

Nino, he traído todos los ingredientes que has pedido.

Chipirones,

aceite, fumet de pescado,

cebolla, ajo, pan,

sal, pulpa de ñora

tomate concentrado, jamón,

perejil picado, pasta de tinta,

vino blanco y arroz.

Si tú quieres, del arroz me encargo yo.

Lo vamos a hacer al microondas. Puedes pensar: ¿Al microondas?

El microondas al final no solo es para calentar,

vale para muchas cosas y hoy os vamos a enseñar a hacer

el arroz al microondas. Pero sobre todo,

Nino nos va a enseñar a hacer

unos jugosísimos, riquísimos, golosos...

Le gusta a Antonio que lo diga. ¿Es goloso?

Lo de goloso... Esas palabritas a Antonio le molan.

Chipirones en su tinta, ¿por dónde empezamos?

Somos tus pinches. ¿Sois mis pinches? ¡Qué pinches!

Dani García, mi pinche. Ahí está.

Me gusta esto.

Vamos a empezar a hacer el majado. Vale.

Es ajo frito... Venga, perfecto.

Antonio, ¿me pelas ajos? Claro.

Y los machacas así, clac. Vale.

Mira, te los hago aquí.

Con poquito aceite. Dani, a veces hay guisos

que están muy ricos y que haces muchas veces y no sabes por qué.

Una de las claves del guiso del chipirón en su tinta

es aprovechar los aceites.

Entonces, donde friamos el ajo, que luego vamos a freír el pan,

de ahí arrancaremos la cebolla para nuestra salsa.

Importante, porque es una cosa que siempre decimos aquí: sumar.

Y además, en los chipirones uno de los secretos es que la cebolla,

que lleva mucha cebolla, fondee muy bien.

Cuanto más reducido esté, más potencia y sabor tiene.

¿Cuánto aceite te echo? Echa bien de aceite.

Luego nos servirá para toda la salsa.

¿Así nos vale? Sí.

¿Qué te voy a decir a ti? No, no. Es tu receta.

Los chipirones y los calamares...

La gente habla de las rabas. Las rabas, sí.

Hay mil millones de rabas por todos lados.

Solo hay una raba por cada cefalópodo.

Y esta es la va verdadera raba.

Lo bueno que tiene es que es superjugoso.

Es muy tierna. Muy tierna.

Luego tenemos la tinta, que la gente no crea

que la tinta viene de los sobrecitos.

Claro. Exactamente.

Mira, esto, esto...

Este es el bazo.

Suele ser un poco más marrón.

Es una especie de bolsita babosa.

Es hiperrico. Cuando estuvimos con Ferrán

el año de la retrospectiva, estuve yo en la cocina

y él hacía mucho platos. Todos los que llevaban

cefalópodos ponía puntos concentrados del bazo.

Y le levantaba cualquier salsa. Lo he contado aquí,

la sepia a la "brutesca", digamos.

Cogía todos los interiores, picaba la sepia

como tú dices, con los interiores, con el bazo, con todo.

Ahora en los calamares que hacemos en mi casa,

cojo el bazo y lo echo en el sofrito.

Y te queda... Le da una fuerza también...

¿Aquí se lo vamos a echar? Este poquitín de aquí.

Vale. Se le quita, lógicamente, la boca.

Eso es importante que lo enseñes. No todo el mundo lo sabe.

Esto va dentro de una bolita. Justo.

Es esta.

Eso es relativamente desagradable y hay que quitársela.

Le he quitado los ojos, los he echado en la basura.

Me he quedado

con la cabeza limpia. Vámonos con el cuerpo.

Quedaría la pluma, la aleta.

La pluma, en este caso, rota Se ha roto.

Llega desde aquí hasta aquí.

Es un plastiquillo un poco chungueras.

Y luego, la piel. Vamos a darle la vuelta, ¿no, Dani?

Yo creo que sí. Para que luego encoja

y se cierre un poquito y aguante el relleno.

¿Le doy yo? Dale, dale, dale.

Tranquilo, estás en tu casa. Ahora me va a tocar hacerlo todo.

Esto es un calamar preparado para rellenar.

¿Vale? A ver.

Con todo lo que hemos sacado... Tenemos aquí

la huevecita, la raba...

Cuerpo es el cuerpo solo. Lo demás, dar sabor

a que el relleno esté de la leche. Perfecto.

Antonio va limpiando los chipirones ya.

Lo deja todo preparado. ¿La cebollita también eres capaz?

(RÍE) Sí.

SuperAntonio, ¿no? (RÍE) Sí, capaz, sí.

Antonio, ¿eres capaz

de ir tendiendo y poniendo lavadora?

Hombre, pobrecillo. (RÍE)

Pobrecillo. Es broma, ¿eh?

Echado. Sí, el aceite está ahí.

¿Pelo la cebolla o qué? Venga, como tú quieras.

Vamos a ayudar a pelar cebolla. Vas justito.

Creo que vas justito. (RÍE)

Bueno.

Con la cebolla vamos a hacer la salsa y el relleno.

Esto es muy sencillo. El relleno lleva cebolla frita.

Y la salsa lleva cebolla frita. Por comodidad y por lógica,

hacemos una cazuela con una cebolla superrica

y luego repartiremos. Repartimos.

Una para el relleno y otra para la salsa.

Justo. Entendido, ¿no?

Para la gente que no te conoce... Algunas cuantas preguntas.

Venga, suelta. ¿Cómo te dio por ser cocinero?

A mí me dio mi bisabuelo,

no me dio a mí, ¿cómo le da un bisabuelo,

un tío que está en el monte en Asturias con cabras y vacas

a dejarlo todo y venir a Madrid

a montar una taberna de chato de vinos?

Hace 100 años justo este año. Guau.

Y esto ya sabes cómo va.

Tu padre y tu tío cocineros, y ya del tirón.

Escuela de Irizar, el Bulli... Escuelaza.

Escuelaza, sí. Sí.

Y luego viajé hasta que después del Bulli me dijeron mis padres:

"Déjate de zarandear por ahí. Ven con la familia".

O sea que superdisfrutando por el camino de la hostelería.

Ajo. Perfecto. Lo sacamos aquí.

Hemos metido el panecito.

Precioso. A mí me emociona ver un ajo así.

A mí me emociona el perfume. Voy a quitar esto de aquí.

Pan frito, ajo frito, para el majado. ¿Vale?

Lo dejamos por aquí y ya estamos con la cebolla.

Yo con lo que alucino, Dani,

es cómo podéis cortar sin mirar la cebolla.

Esto es como Laudrup cuando pasaba el balón.

(RÍE) No me hables mucho de fútbol...

Vale, nos vamos con la cebollita. Venga.

Ahí está. De cantidad, yo creo que bien.

Está bien, yo creo que sí. Pues ya tenemos aquí

la cebollita, en el mismo aceite

donde hemos frito el ajo y el pan. La vamos a fondear

e ir moviéndola. A Antonio

seguro que le da tiempo a limpiarnos los chipirones

porque hoy está en modo concentrado total.

Y seguimos.

Cebolla bien pochada. Y ojo, que todavía

se puede pochar más y se podría caramelizar más.

Yo creo que ya es el punto, ¿no? Sí. ¿Cómo huele?

Ahí está, perfecto. Muy guay, muy guay.

Recordamos que dijimos de separar una parte de cebolla.

Tú me dices, Nino.

Cantidad para el relleno. Pues un par.

Con eso nos vale, ¿no? Perfecto, esto lo ponemos por aquí.

¿Vale? Antonio ha limpiado todos los calamares.

Ha separado y picado.

Perfecto. Y bien picadito. (RÍE)

A la perfección. El tío es feliz,

me encanta verlo sonreír cuando hace las cosas bien.

Recordad, lo que ha picado son las patitas

y son las aletas y es la raba.

Recordad también lo que ha dicho

de las huevecitas que encontremos por ahí.

La hueva, el bazo, todas esas cosas. Tinta incluso.

Ahí está. Y eso lo echamos

sin aceite, ¿vale?

Vais a ver que suelta todo el agua,

si echamos aceite va a tener otro sabor.

Esto hace que una cocina sea mejor o peor.

Y ahora nos vamos con el arroz.

Tenemos un diente de ajo,

agua, medio litro, porque de arroz hay

250 gramos.

Exactamente como siempre... Lo típico.

Doble de agua que de arroz. Doble que de arroz.

Ajo. Rompemos para que suelte aroma.

Lo metemos y ahora un minutito al microondas

para calentar el agua y que vaya perfumando el ajo.

Lo sacamos y metemos el arroz dentro.

Tapamos.

Antes de meterlo dentro, lo vamos a lavar un poco.

Porque esa fécula tampoco me interesa.

Si no, se nos va a quedar un cemento cola.

Acordarse siempre de eso. Qué sencillo, ¿no?

Bueno, un minuto. Antonio. Ajo, agua, microondas

y vas lavando el arroz. Nosotros volvemos aquí.

Vale.

Vemos que ya empieza a oler a calamar.

Tenemos jamoncito ahí. Vamos a rehogar.

¿Qué hacemos antes? Lo que tú digas.

No. Fenomenal. Así suelta un poquito la grasa.

Soltamos aquí jamón. Habéis visto que no he echado

absolutamente nada de grasa. Pero ahora lo vamos a hacer

y vamos a recuperar ese manjar maravilloso.

Un doradito precioso. A mí me encanta.

Me encanta recuperar esos aromas que dejas ahí.

Que no estarían si no hubiéramos dejado evaporar todo ese agua

que contiene el chipirón. La importancia de los detallitos.

Los detalles. Esto pinta muy bien.

La cebollita. Esto que está aquí,

que pronto se deshará también, es puro sabor en boca.

Dani, esto ya está. Vale.

Metemos el arroz, lo has lavado. Lavadito.

Le has quitado toda la fécula de arroz.

16 minutos. ¿OK?

Lo sacamos a los ocho,

le damos una vueltecita, y otros ocho minutos.

Venga. Esto está ya casi.

Nino, ¿esto está?

¿Esto está? Yo creo que sí.

Cuéntame cómo hacemos el majado. Yo saco el rellenito ya

y me cuentas... Te cuento mis frikadas.

Eso es. (RÍE)

Antonio, el pan que hemos frito con el ajo.

Echar ahí, empezar a mezclar. OK.

Y vas a ir echándole prácticamente todos estos mejunjes.

Menos el vino blanco, que hay que darle calor.

Lo vamos a dejar por aquí.

Vale. La tinta, el perejil.

Y ahora, machacas.

Vete echándole un poquito de esto con una cucharita.

Luego, para que no se nos queda

una cosa tan guarrindongada, echamos un poco de caldo.

Cuando lo tengas, vamos echándole todo esto.

¿El vino lo ponemos aquí ya? Sí.

Vale, vamos reduciendo aquí.

Esto me recuerda a...

Mi primer bebé. Ajá.

De todos los bebés que tengo, fue Las tortillas de Gabino.

14 años va a hacer ahora. Y hago una tortilla negra.

Son cosas un poco locas.

Tenía ocho o nueve años, estaba en casa,

mi madre hacía un filete y un puré de patata.

Mi padre subió unos chipirones de La Ancha

pensando que no teníamos nada para cenar.

Acabé comiendo puré con chipirones en su tinta.

Y luego... Luego, apareció en mi cabeza

y hago una tortilla con este sofrito

dentro de la tortilla de patata

y la cubro con la salsa de los chipirones. Mola.

Tortilla en su tinta. Tortilla negra.

Es verdad que la patata, el huevo

y el chipirón... Es perfecto.

Es una combinación.

El siguiente paso sería rellenar, ¿no?

Rellenar con una cuchara. Genial.

Recordamos que el relleno,

por si os habéis perdido,

es la cebolla con el jamón y con las aletas

y con todo lo que lleva el calamar,

que le hemos sacado exceptuando su cuerpo.

Antonio. Dime.

¿Majado OK? Majado OK.

Le echo el perejil y lo voy a dejar así.

Cebolla OK. Ocho minutos. Vamos.

Removemos el arroz y lo dejamos otros ocho minutos

y mientras terminamos de rellenar todos los chipirones.

Bueno, chipirones rellenos por aquí.

Nuestro majadito, nuestra cebollita,

el caldito... Antonio, ¿nos lo acercas?

Y ahora, Nino... Vale, échalos.

Ponemos el majado aquí.

Eso ya pinta. Total.

Antonio, microondas, ¿cómo tenemos el arroz?

Listo, ¿vamos para allá? Yo mientras, echo el caldito.

Ahora le vamos a dar un hervorcito.

Y trituramos. Perfecto.

Lo que hacemos, Nino, es hervor, trituramos...

Y estofar directamente. Estofamos ahí y tapamos un poco.

Ya sabes que el calamar y los cefalópodos

o se cocinan muy poquito

o se cocinan mucho. Superinteresante lo ha dicho

y verdad como un templo. Ojito.

Con plancha, paf, paf,

o guisaditos. Sí, porque entre medias

como que están duros. Chiclosos.

Chiclosos, no funcionan. Entonces, o poco o mucho.

Y ahora, con mucho cuidado,

porque la tinta mancha.

Dame, Dani. ¿Cómo lo ves?

Perfecto.

Huele. A ver.

Antonio, el arroz. Aquí.

Yo ahora le echaría un poco de aceite crudo

para que suelte y lo movería.

Entonces aquí hablamos de una cocción

de estofadito. Exacto.

Despacio para que no se estropeen. ¿Y me dejas hacer una cosa?

Venga.

Te dejo hacer lo que tú quieras. Le voy a quitar con una cuchara

y un bol... Esa espumilla, ¿no?

Justo. (RÍE) Eh, Nino fino.

Hombre. Este es de los míos.

Me lo enseñó mi tío de pequeño.

Las impurezas de la espuma.

Es una cosa que hace que todo tenga ese fondito

así como raruno.

Ya tiene pintaza. A hervir.

Cinco minutitos estos chipironcitos.

Tenemos arroz al microondas para que veáis que ha sido rápido

y que ha quedado bien. Y emplatamos.

Bueno, ¡uf! Muy guay.

¿Qué hacemos? Ponemos un poco de arroz y chipirones.

Tu plato, como quieras. Chipirón...

Es tu plato y nuestro arroz al microondas

para hacerlos la vida más fácil. Buen punto tiene.

Ojo, que si no lo laváis probablemente

os encontréis con algo mucho más cementoso.

Le encanta esa palabra a Antonio. Cementoso.

Es verdad. De cemento, cementoso. Es verdad, me gusta.

Pintaza. Ponemos los chipirones. Cómo han encogido.

Es lógico porque los chipirones encojen.

¿Te quedas a comer con nosotros? Con esto me quedaba...

Y echar la sobremesa con vosotros...

Pero hoy tengo mucho curro. Hay curro, ¿no?

Hoy me toca en la Gabinoteca.

La Gabinoteca, qué bien. Relleno.

Platazo, sois un equipazo. Un detalle, un detalle.

Lo ha cortado con el tenedor.

Gran señal de que está en su punto y perfecto.

Está tiernísimo.

Nos quedamos con estos chipirones en su tinta

y ese arrocito blanco que hemos cocinado al microondas

con Nino Redruello. Es un auténtico placer.

Mil millones de gracias. Placer el mío.

Tu casa, cuando quieras. Pues vengo mañana.

Yo te acompaño, Nino.

Os espero otro día en casa. Invítate a una tortillita.

Esta visita hay que volver.

Estás más que invitado aquí cuando quieras a cocinar con nosotros.

Muchas gracias. A cuidarse. Gracias.

Te acompaño, por favor. Me acompañas y todo.

Y la próxima, por favor,

te quedas a comer con nosotros.

(Música)

Vamos a ponernos a preparar la quesada pasiega.

Receta cántabra que hoy vamos a acompañar

con una mermelada de frambuesa.

Y para todo eso,

necesitamos los siguientes ingredientes:

huevos, leche condensada,

fécula de maíz, nata,

queso fresco batido,

una cucharada de levadura,

y un limón, que utilizaremos la ralladura por un lado

y el zumo por otro lado para la mermelada.

Que también necesitaremos azúcar.

Yo me voy a poner con la mermelada

y Antonio va a hacer un trabajo fino.

La quesada pasiega.

Tres huevos y lo vas mezclando

con leche condensada. Ojo, la leche condensada.

A lo mejor hay muchos cántabros viéndonos que dicen:

"Le ha metido leche condensada a la quesada pasiega".

Es algo opcional

y a nos gusta porque somos muy de leche condensada.

Hombre. Lo podéis hacer con azúcar

de una manera más tradicional. Bueno, Antonio.

En el caso del huevo, batimos un poquito.

Vale.

Ahí.

Y luego le vamos añadiendo todos los ingredientes.

Poquito a poco.

Mientras por aquí,

recordamos que metimos ayer

esa frambuesa con el azúcar.

Me voy a poner con la frambuesa,

porque es un acompañamiento genial

a cualquier tipo de tarta que tiene queso,

lácteos... Bueno.

Mermelada con frambuesa, hasta para el pan con mantequilla

le va genial. ¡Uh!

¿Sabes que en La India utilizan leche condensada

por encima de las tostadas y comérsela como si fuera

una tostada con mermelada. ¿En serio?

Te lo prometo. A mí me encanta

que puedas ir a cualquier sitio, un bufé en un hotel,

y te levantas y dices:

"Tengo ganas de una tostada con mantequilla y mermelada de fresa".

Que yo soy de mermelada de fresa.

Y cuando llego ahí, siempre me toca de melocotón.

Eso siempre pasa.

¿A que te pasa? Eso pasa siempre.

¿Qué pasa con la mermelada de melocotón?

Yo creo que no se vende y te la ponen ahí.

Si quieres de fresa, lo que más se acerca es la frambuesa.

Hablando de frambuesa, ¿has oído hablar de los antiOscars?

Los Oscars, los anti todavía no.

Pues se llaman los premios de Frambuesa de Oro.

¿Ah, sí? ¿Has visto cuando a los actores

que se supone que han actuado mal le dan un premio por mal actor?

Eso en Estados Unidos, ¿no? Aquí son los Naranja y Limón.

Ahí está. Va de fruta todo.

Sí, va todo de fruta. Se lo han dado a Stallone, Will Smith...

Hombre, escúchame. ¡A Sandra Bullock!

¿Me vas a decir que en "Rocky" o "Rambo" actuó mal?

En esa película, no. Pero en otra

seguro que sí se mereció el premio de Frambuesa de Oro.

Con esa carita que tiene mi Sylvester.

Un poco que tiene él...

(RÍE) (RÍE) Es que no me sale a mí.

(RÍE) (RÍE) No me sale.

Creo que es imposible imitarlo.

Es imposible imitarlo.

Bueno, hervir, ¿vale?

Volvemos aquí. Veis que el azúcar se ha deshecho

con el calor y esto va a empezar a hervir.

Necesito 10 minutos de cocción fuerte.

Aquí le vamos a dar para que vaya reduciendo

y vaya tomando cuerpo la mermelada.

La reducción es

evaporación de la parte del agua y se va a ir concentrando

y se nos va a quedar esa textura de mermelada.

Siendo casi como un caramelo, pero no llega.

No llega a ser un caramelo. Al final,

el caramelo es cuando tiene color caramelo precisamente.

Sí, sí, sí. Cuando está el azúcar solo

y ha cogido un poco de caramelo. Es diferente.

Dani, ¿rallo un poquito de limón aquí?

Rállame un poquito de limón ahí.

Fijaos que cosa tan tonta, que esto lo entendemos todos,

y eso son los aromas. Y los aromas en los platos se notan, ¿no?

Muchas veces, cuando vas a una coctelería chula,

que te coge el tío alrededor. Ahí, ahí.

Te pone el limoncito.

Y cuando vas a beber dices "guau".

Y es el aroma. Eso es la cocina, es cocinar.

Bueno, mirad cómo se va ya

integrando el azúcar,

deshaciendo la frambuesa...

Desde que empecé a cocinar utilizando frambuesa,

ese aromita de la frambuesa caliente me encanta.

Me encantaba hacer frutos rojos que glaseaba.

Sí.Y gratinaba luego

¡Buah! No sé. Tengo tantos recuerdos.

Y muy utilizada también para acompañar carne.

También, sí. Los frutos rojos son como muy de caza.

Sí, sí. Carne roja, caza... Sí, sí.

Superbuenos. Sí que usan. ¿Has mezclado todo?

Está todo listo. Vamos a hacer una cosita.

Vamos a ponerla en un molde. Yo voy a hacerlas aquí.

Recordad, 10 minutitos cociendo a fuego fuerte.

Y luego lo dejaremos cinco minutos

a fuego medio y le meteremos, que ya Antonio lo tiene por aquí,

este limón que hemos utilizado toda su piel

para meterlo dentro de la quesada.

Cogeremos el zumo para echarlo.

Molde. Molde.

Mira, facilito. Lo hemos puesto facilito.

No es de esas cosas... Hoy bien.

¡Pam!

¡El gong! ¡El gong!

Tráeme la placa del horno.

Plaquita, Dani.

No has usado batidora eléctrica.

Batidora manual, Dani. Brazo.

Como somos finos... Lo vamos a colar.

Colar un poquito, ¿vale?

OK. Venga.

Ahí, muy bien.

Para que nos quede perfectamente impoluta.

Esa jugosidad será de la leche condensada, ¿no?

Claro. Huele a leche condensada.

Qué textura, qué texturita más buena.

Dani, ¿sabes dónde surgió la leche condensada?

Ni idea. Un norteamericano.

¿Se condensó?

Hubo una época con muchas intoxicaciones

debido a que la gente tomaba leche en mal estado.

Entonces descubrió la fórmula para evitar que la leche

no se le cuajara y no se le quemase.

Y salió la leche condensada. Qué guay.

Nos encanta la leche condensada

y el tío se pegó el curro

y nos dicen que es mala para la dieta.

Bueno, que engorda.

Mala no es. Es calórica.

He cogido un poco de ralladura de limón

para metérsela por aquí.

Qué bien que me cuentes cosas.

Con Nino has estado calladito.

No, te voy a explicar. Nino ha trabajado en el Bulli,

restaurantes, un tío que sabe, que corta la cebolla mirándote...

Ojito. Hay gente que me da respeto.

Tú me das mucho respeto... Eso te ha flipado.

Lo de mirar para otro lado. Claro, claro.

Mira cómo va subiendo. Eso ya va perdiendo líquido

y evaporando. Voy a limpiar aquí y nos vamos a ir

al horno, 150 grados.

40-45 minutos.

Hasta que veáis que los bordes estén doraditos y firmes.

¿Voy a ello, Dani? A ello.

Venga, vamos para allá.

Mermelada de frambuesa, 10 minutos a fuego fuerte

con la tapadera encima.

Cinco minutos sin tapadera

porque necesitamos que evapore totalmente

para coger esa textura de mermelada.

¿Y mientras esperamos qué hacemos? Qué te gusta, Dani. Qué te gusta.

¿Qué vamos a hacer? Leernos el libro de "Hacer de comer".

Claro. Y repasar todas las recetas.

¿Buscáis platos fáciles y de la mejor

cocina tradicional? Este es vuestro libro.

Encontraréis muchas recetas que hacemos en el programa.

Además la sección de trucos y técnicas

de cocina que viene es supermaravillosa.

Maravillosa. Trucos de verdad.

Trucos, consejos... Fácil y sencillos.

Queremos que todo el mundo pueda hacer nuestros platos.

Que todo el mundo pueda hacer de comer.

Hacer de comer, exactamente.

15 minutos después. Recordad que a los 10 quitamos la tapadera.

Y empezamos a cocinar un poquito más lento.

Ahora le voy a echar las dos cucharaditas

de zumo de limón.

Vale, por aquí.

Probablemente, muchas veces habéis pensado que hacer

una mermelada casera era algo muy complejo.

Habéis visto lo sencillo que es. Dejarlo todo ahí.

No hay más historias. El fuego...

Controlar el fuego, que sube, que baja.

Y cuando se ha templado, lo podemos guardar en botes.

Perfecto. Así tenemos para otro día.

Para los desayunos que queremos. Vamos a ver si enfría.

Quesada fuera del horno. Perfecta, bonita.

Un colorcito que apetece mucho.

Los bordecitos están más...

Doraditos. Doraditos, ¿vale?

Mientras, hemos hecho mucha mermelada.

¿Qué hacemos? Vamos a hacer una conserva casera.

He puesto en estos botes un poquito.

Vamos a hacerla al baño maría.

Y esa conserva nos durará prácticamente un mes.

Voy a poner en estos por si un día queremos una más pequeña.

Esta es la nuestra que vamos a guardar aquí.

Venga, ve cerrando los botes.

Por aquí tenemos una cazuela de agua

que hemos puesto a cocer. Tenemos una rejilla,

es importante que el calor también le dé por debajo.

Que no esté pegado a la superficie.

Hemos puesto esta rejilla, hemos puesto agua por encima

y lo que vamos a hacer es poner bocabajo.

No me hagas la bromita... Que no, Dani, que no.

¿Nunca te han hecho esa broma?

Me la han hecho así de veces. ¡Pong!

A mí la del aceite. Eso ya sí que...

¡Uf!

Y así vamos a hacer

nuestra conserva casera y lo vamos a tener 20 minutitos

al baño maría. Y ahora, a por esa quesada.

Venga, Antonio, a ver. ¡Uf!

Tengo un problema. ¿Cómo la sacamos y la metemos

en la tabla para que esté perfecta?

El primer problema

es que tengo esto aquí puesto. Ya no lo tienes.

Ya no lo tengo. Venga, ya no lo tienes.

El segundo... A mí me gusta verte ahí...

Ponemos el platito. Como en una tortilla, ¿no?

Como una tortilla, lo hacemos fácil.

Vale. Damos la vuelta.

Vale. Y la tenemos aquí.

¿Y ahora cómo la pasamos?

Pues lo mismo. A la inversa. Ojito, ¿eh? Ojo.

Dani, no me pongas nervioso, por favor.

Y ahora simplemente, le damos aquí.

Te lo has pensado bien para hacerlo.

No, no, no, no. Porque quiero que quede bien.

Qué maravilla. Antes que manipularla

siempre con las manos... Hay que tener cuidadito aquí.

Aquí sí, aquí ya la tienes tú... Una auténtica maravilla.

Quiero que la veáis cortada, la verdad.

Dale, Dani, por favor.

Me apetece muchísimo que veáis esto.

Fijarse.

El corte se nota a la perfección. Mira.

¿Te ha gustado o no?

Me apetecía que lo vierais. Luego, ojito.

Se parece mucho a la tarta de queso, ¿verdad?

Es más consistente. Más compacta.

Otra por aquí, otra por allí. Esta aquí.

En la vida se me hubiera ocurrido, Dani,

pedazo de crack, poner la tarta así.

Ni a mí darle la vuelta con la tabla.

(RÍE) Aparte que pesa.

Aquí tenéis la quesada pasiega cántabra.

Un beso a todos los cántabros que nos ven.

A toda Cantabria.

(Música)

Chipirones en su tinta con arroz. Cortesía de nuestro amigo Nino.

Y una quesada pasiega fantástica.

Por cortesía mía, Dani. ¿Cómo por cortesía tuya?

Porque por cortesía no le he pegado ya un bocado.

(RÍE) Ay, ay, ay.

En fin, que si queréis hacer estos platos tan ricos,

solo tenéis que entrar en nuestra web rtve.es/hacerdecomer.

Ahí tenéis todos los detalles de las recetas.

Hasta la próxima, con más recetas, más trucos

y como siempre decimos, haz la comida y mejora tu vida.

(HABLA CON LA BOCA LLENA)

O sea que empiezas por lo dulce. Yo sí, ¿y tú?

Ya veo. Y ahora los chipirones.

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Hacer de comer - Chipirones en su tinta con arroz blanco y quesada pasiega

22 may 2019

Dani García invita a su amigo el chef Nino Rodruello para que se ponga manos a la obra y elaborar juntos unos chipirones en su tinta, acompañados con arroz blanco. Después, Dani García y Antonio preparan un postre típico de los valles pasiegos, en Cantabria.

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