Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5449372
Para todos los públicos Hacer de comer - Buñuelos de Idiazábal y lomo de orza con mermelada de pimientos de piquillo - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenido a tu casa. Sí. Ya me suena.

Me hace muchísima ilusión tenerte aquí.

A mí también. Pero te digo también

que mi madre dejó el listón bastante alto cuando vino.

Vengo con presión añadida. Estuvo aquí con nosotros

y vaya recetón que nos preparó.

Un tocino de cielo, además, perfecto

y con una cantidad de trucos

de los antiguos. De madre.

Que son, vaya, absolutamente maravillosos.

Se llevó táperes de aquí a repartir con las vecinas

y con las hermanas y todavía le queda algo.

A ver si a ti se te da tan bien cocinar.

Yo tengo ahí... Algo tienes que tener.

Algo, digamos, he heredado.

Pero no se me da tan bien. No, no, no.

Tengo una cosita que te quería comentar

con el tema del lomo de orza, una receta que hacemos en casa,

pero se me queda seco. No sé si me puedes ayudar.

Lo que hago es cortarlo muy finito.

Eso lleva su aceite. Lo cortas finito en crudo

y lo cocinas... Lo frío y lo meto en el bote.

No te preocupes. Luego te cuento todos los trucos.

Va. Primero te voy a utilizar

a ti de pinche, porque quería hacer

unos buñuelos de queso Idiazábal. ¡Qué rico!

Por cierto, muy buenos días a todo el mundo,

que, a todo esto, estamos aquí... Es verdad.

Tengo el mejor presentador de España,

pero ni hemos saludado aquí.

Con la confianza. Bueno, muy buenos días de nuevo.

Ya veis que estoy con Roberto Leal,

conocido por todos porque es un rostro habitual de TVE

y uno de los mejores presentadores que hay en este país.

¡Anda, anda, anda!

Simpático, "salao", un poquito "runner" también.

Un poquito "runner" sí.

Buen chaval, con ese toque andaluz

y con una madre cocineraza como la copa de un pino.

Eso sí. Un padre comprometido también.

Y una hermana que le pega a la cocina,

a lo dulce, más que a lo salado. ¿Sí?

En mi casa... Tu hermana es más pastelera.

Sí, más pastelera. Ya traemos a toda la saga.

A la próxima, tu hermana que venga, que a la gente le gusta

que hagamos postres. Son cosas en familia. Yo encantado.

Pues total. Para adelante.

Vamos a ello. Venga. ¿Qué hacemos?

Venga, mira. Vamos a ir lavándonos las manos.

Lávatelas tú y yo voy contando los ingredientes

que vamos a necesitar

para estos buñuelos de queso Idiazábal.

Aceite de oliva, pimienta, sal, leche, harina,

patata, levadura química, huevo, queso Idiazábal, mayonesa,

col, apio, zanahoria, remolacha, miel

y vinagre de sidra.

Como veis, por un lado, haremos los buñuelos.

Pero, por otro lado, vamos a hacer dos recetas en una,

porque no quiero dejarlo solo en los buñuelos.

Claro. Vamos a preparar una ensaladita

de repollo, curiosa. Voy a ir lavándome las manos.

Tú estás seguro con lo de que yo sea pinche, ¿no?

Un pinche, lo primero que tiene que hacer,

es cortar cositas. Sí.

Más que... Así se empieza, ¿no?

A mí, lo de cortar, se me da bien,

porque yo fui reportero de "España directo" de cocina

muchos años. Claro, claro.

Yo no hacía nada, pero, luego, me fui soltando con el cuchillo.

Hacíais mucho de cocina ahí. Muchísimo.

Llegué a sacar hasta libros.

(RÍE) La gente decía: "¿Cocinas tú?"

Yo no. Yo soy el que se lleva todo el olor del aceite encima.

Pero, en realidad, cocinaba poco.

Vamos a ver cómo se te da lo de cortar.

El examen. Yo, lo primero que voy a hacer,

te cuento. Para la ensalada, lo que voy a necesitar,

es rallar la zanahoria, cortar el apio

y, en la mandolina, rallaremos el repollo,

que lo voy a dejar por aquí.

Pero antes de eso, quiero que me ralles el queso.

Vale. Para los buñuelos.

Te lo he puesto facilito. Sí. Lo de rallar, se me da bien.

Yo, mientras tanto, me voy a poner con el buñuelo.

Lo primero que voy a hacer, es triturar la patata con la leche.

Como veis, está cocida y sin piel.

La hemos dejado 25 minutos en agua hirviendo.

Me voy a sacar este artilugio por aquí. Así.

Voy a echar la patata, que la voy a romper un poquito.

Lo rallo entero, ¿no? Rállalo todo,

porque utilizaremos todo.

Hay que ser generoso. ¡Qué bien huele! ¡Qué alegría!

Patatita. Voy a echar la leche.

Así. Lo que vamos a hacer, es una masa, triturarlo.

Te veo sobrado, eh. ¿Te has dado cuenta?

Te veo muy bien. Lo que tú quieras.

Si quieres, voy emulsionando algo.

Ahora, mismo proceso con la zanahoria. Por aquí.

Ahí está. Yo, mientras, voy aquí triturando.

Aquí, haciendo una especie de masa, de pasta, ¿no?

De patata y leche. Si quieres, para ponerte

las cosas más fáciles, puedes rallar el apio.

Lo que tú quieras, eh. Tú ponme ahí examen.

El rallador lo manejas bien.

Lo único que tienes que hacer, es quitarle las hebras.

A este paso, te las voy a quitar yo todas.

(RÍEN)

Venga, así. Mira. Ya que te quedas a hacer

las dos recetas conmigo, qué menos que echarte una mano.

Tampoco abusar, eh.

Porque tu trabajo es tela, eh. O sea, no es tan fácil.

Bueno, yo me comparo mucho contigo.

La gente que sales ahí y ya está. Yo tengo un amigo,

Ismael, que, seguramente, nos esté viendo,

porque es casero, es de estar en casa,

y me decía: "Qué trabajo más bueno tienes,

que trabajas diez minutos".

Que era lo que me veía él de reportero.

Diez minutos. Tú no sabes todo lo que hay detrás.

Y todavía, a día de hoy, y mira que llevo años

trabajando en la tele

y él conmigo de amistad, no se entera.

No lo pilla. Le digo: ¿Sabes que, a lo mejor,

para todo esto, hay detrás cinco horas de preparación?

"Sí. Ya, ya, pero tú, físicamente, son diez minutos".

Sales diez minutos. Pues ya está.

Son muchas cositas. Todo tiene su aquel.

¿Esto te lo rallo también? Rállalo también.

¿Encima? Sí, porque, al final,

lo vamos a juntar todo.

Bueno, tengo por aquí un huevecito. La clara por aquí.

Así.

Y, por otro lado, vamos a echar la yema. Así.

Yema de huevo, harina y aquí, la levadura.

La voy a mezclar así. A mí me gusta integrar la harina.

Qué buena cocina tienes, Dani.

Bueno. ¡Qué maravilla, eh!

Bueno, ahí ya... ¿Mandolina? Bueno, yo, una mandolina

no la he manejado nunca, eh.

Por eso. Lo haremos en la mandolina, así aprendes.

Perfecto. Ya que estamos.

Mira. Tan sencillo como esto.

Porque ahora, como el pepino, hay que purgarlo.

Como los buenos cocineros de verdad, voy a recoger.

Hombre, siéntete bien pinche. Hombre, claro.

Me vengo arriba del todo.

Te veo muy bien. Bueno, mandolina.

Lo primero que tienes que saber, es que hay que tener cuidado.

Hay que fijarla bien. Como es la primera vez

que la usas, te incitaría a utilizar el protector.

¿Vale? O sea, pincharíamos aquí el repollo.

Así. Y mira.

Tan fácil como esto.

¿Vale? Ahí está.

Poquito a poco. Tienes el protector ahí,

así que con cuidadito. Sigo con los buñuelos.

¿Te lo voy mezclando también con la zanahoria?

No, porque esto vamos a purgarlo.

Te voy a poner ese... Purgarlo quiere decir

sacarle un poco el agua.

Es verdad que cosas como repollo, tienen

esas connotaciones ligeramente amargas,

que a mucha gente no le gusta. Es verdad.

Lo que haremos, será echarle un poco de sal

y soltará ese agua y conseguiremos tener

un repollo más agradable.

Más neutro. Se le quita el amargor.

Voy a mezclar ahora aquí la levadura con la harina

y la yemita de huevo.

Ahí.

Oye, te veo un nivel... Oye, escúchame.

Que lo mismo, me planeo...

También he tenido épocas de mi vida

en las que decía, cuando estaba de reportero:

¿Y si me apunto a una escuela de cocina?

También quise ser futbolista, astronauta...

Futbolista, yo también.

Sí, ¿no? Yo creo que todos.

Claro. De jovencitos, todos queríamos ser futbolistas.

Ya puedes ir recogiendo todo.

Yo, mientras tanto, tengo por aquí el queso.

Aquí. Patata y leche.

Yema de huevo, harina y levadura.

Vamos a mezclarlo. Y la patata nos va a aportar

un poco esa parte de cuerpo, de cemento.

Así que mira, vamos a ir mezclando aquí. Así.

Bueno, le echamos sal al repollo.

Un poquito de sal, ¿no? Sí.

Así, lo que vamos a hacer, es ir purgándolo.

¿Y lo metemos en agua? No. Solo por encima.

Vas a ver cómo suelta agua.

Vas a ver cómo suelta el agua. Llora.

Sin miedo. Voy a echar el quesito ahora.

Ahí va. Que llore, que se emocione. Que llore.

Verás cómo llora. Quitamos la tablita.

Si quieres, te lo friego también. No te preocupes.

Mira. Vamos a hacer dos cosas. A ver.

Vamos a poner el aceite a calentar.

Y tú me vas a montar las claras. ¿Estás seguro de eso?

Sí. Bien, ¿no? Sí.

¿A mano o a máquina? Eh... A máquina mismo.

Haces bien, haces bien. Mira así. Venga, tírale.

¿Por qué estamos montando las claras?

Yo quiero darle una esponjosidad diferente.

Y así, al montar las claras, conseguiremos que tenga

más aire y que quede un buñuelo un poco más esponjoso.

Mira, mira, mira. Eso es lo que tú decías.

Esto es lo que decía. Fíjate. ¡Qué bueno!

Esto es lo que necesitamos. ¿Y ahora lo enjuagas?

Lo vamos a secar. Porque si le metemos agua,

se enguachina. Claro. Me encanta.

Hay mucha gente que no entiende esa palabra.

(RÍE) Roberto la entiendo.

La entiendo perfectamente. Yo la llevo diciendo

todos los días. Hay otra, que es maravillosa,

que es engollipar.

Engollipar. Eso es ya nivel pro. Es atragantarte.

Me voy a engollipar. Muchas veces, lo he dicho

fuera de nuestra tierra y la gente dice:

"Este chaval ha dicho algo raro". Al final, es lo mismo.

Bueno, voy a dejar por aquí. El léxico andaluz.

Claritas bien montadas.

Y ya, los buñuelos casi los tenemos. Tírale.

Vamos a mezclarlo poco a poco. Y ahora que las hemos montado,

hay que mezclarlo pero suave, sutilmente.

Porque si no, se nos baja.

Yo creo que ya me puedes ir secando el repollo.

Papel de cocina y nada, tan fácil como eso.

Voy a sacar un bol.

Así. Para la ensalada, tenemos el repollito por aquí,

el apio, la zanahoria, la remolacha

y la mayonesa, la miel.

"Honey". Me sale decirlo en inglés. Y el vinagre de sidra.

A los bilingües nos pasa eso. (RÍEN)

Yo pasé un tiempo en EE.UU. y cuando venía aquí,

había veces que parecía más

de Gibraltar. Sí, ¿no?

Decía... Había veces, hay palabras en cocina

que tengo... Como "honey". Claro, claro.

Yo tengo un amigo que se fue un mes a Londres, un mes,

y vino y fui a desayunar con él y me dice:

¿Qué quieres tú? Yo, un café con leche.

Yo un "orange juice". ¡Te quieres ir ya a la playa,

que no has ido a Londres en tu vida! Un mes.

Para un mes y ya... El tío.

¡Qué bueno! Bueno, zumito de naranja,

para el que no lo sepa, por si acaso.

Esto ya está sequito. Venga, la ensalada.

Vamos a hacer primero la mezcla. Tenemos el vinagre de sidra.

El... Otra vez iba a decir "honey". La miel.

Y la mayonesa.

La mezclamos y luego vamos añadiendo todas las verduras.

Vale. Da igual el orden, ¿no? Sí, sí. Como quieras.

El orden... Hombre, primero, lo que es lo líquido, digamos,

lo que va a envolver a la verdura:

la miel, el vinagre de sidra y la mayonesa.

Y luego, ya las verduritas. Vale.

Voy a coger aquí un papelito.

Bueno, los buñuelos ya veréis que como llevan levadura,

cuando echemos en el aceite, ¡pom!, para arriba.

Eso mola de la cocina, ese punto mágico.

Pero también hay que tener arte a la hora de echarlo.

Coger la medida con las dos cucharitas,

que eso es un arte. Yo lo cojo con las dos cucharitas.

La primera vez que lo haces, no sale bien.

Pero mirad. Esto es lo que se llama "quenelle".

"Quenefa"... Vaya, "quenelle".

Así. Lo voy a echar aquí.

Ahí. Venga, otra. Mira, coges cucharita

y lo que haces, es... Un cambio, ¿no?

Claro. Un cambio ahí, presionas una y otra y ya está.

Yo llevo haciéndolo como toda mi vida.

Esto huele ya a Idiazábal.

¡Qué rico! Los buñuelos huelen de maravilla

y estarán listos en cuanto cojan un poquito de color,

porque aquí, lo único que tiene que freír, realmente,

es la poca harina que lleva.

La parte de afuera, ¿no? Que quede esponjoso por dentro.

Ya puedes mezclar lo demás. Sin miedo, ¿no?

Echo todo. Echo la remolacha también, ¿verdad?

Sí, para adentro.

Bueno, muy bien. ¡Vaya colorcito, eh!

Tiene buena cara, eh. La hemos cogido ya cocida.

Y mirad estos buñuelitos, que van cogiendo forma.

Hay que intentar no tocarlos. No tengáis la ansiedad

que acabo de tener con el último. Por ejemplo.

(RÍEN) Porque esa ansiedad,

cuando todavía está crudo y no ha cogido cuerpo, es mala.

Por eso, el primero está perfecto. ¡Qué bueno!

Mirad qué pintita.

Esto es como, además, queso fundido dentro, ¿sabes?

Tiene un poco ese rollo.

Hay que soplarle, ¿no? Ahí está. Sí.

Además, ese doradito es casi como de queso a la plancha.

Esto gusto mucho.

De momento, frío estos tres para presentarlo en el platito.

Pero luego, tranquilo, Roberto, que vamos a freír unos cuantos más.

Aquí somos unos cuantos. Para nosotros

y para el equipazo de detrás que también come.

Comen, ¿no? No. Un día, tenéis que conocer

a toda mi gente que está aquí.

Comen como leones, ya te digo yo.

Bueno, vámonos a emplatar. Venga, al lío.

Así. Voy a sacar un platito. Este es bonito.

Viene Roberto y voy a poner de hojas de olivo.

¡Qué bien! El platito bonito.

Esto es lo que sería un platito individual.

Tened en cuenta que en el aceite, en caliente,

os va parecer más líquido.

Puré de patata en leche, habéis visto un poco.

Luego, en cuanto lo sacas,

esta parte se va quedando crujientita. Toca aquí.

Ese crujientito es brutal. ¡Qué bueno!

Y ahora le pones un poquito. Esto es como si fuera

un plato individual y luego hacemos más, como si fuera otro.

Eso refresca.

Sí. Tiene ese puntito. Son dos platos en uno,

porque esto podría ser una ensalada perfectamente

para cualquier otro día. Lleva la miel,

que le va a dar ese puntito dulce con el queso.

A mí me encanta cuando hay cosas...

Oye, qué nivel, eh. ¿Te das cuenta?

Te veo muy bien. Yo no fui reportero

por cualquier cosa. Ya veo.

Yo tengo mis jalones también.

Y todavía no me he remangado.

Bueno, pues este seré tu platito

y luego me preparo yo el mío. ¡Qué bueno!

¿Te gusta o no? Maravilla.

Apetece mucho. Yo estoy viendo ya el crujiente

e imaginándome el quesito fundido...

Aquí tenéis estos buñuelos de Idiazábal.

Primer plato hecho. Buñuelos de Idiazábal

con nuestra ensaladita.

Y ahora ya, toca el lomo de orza. Al lío, a mi preocupación.

Vamos al lomo de orza. Venga.

(Canción "Pieces")

Esto es lomo de orza. Ese es el lomo de orza bueno.

Esto es la orza.

Esto es el lomo. Y todo esto es un lomo de orza.

(RÍEN)

Yo, directamente, cuando la meto aquí,

lo meto muy fino y por eso se me seca.

Sí, ¿sabes qué pasa también? Que muchas veces,

hay recetas tradicionales que son complejas de hacer

por su sequedad, a todos nos gusta,

pero está seco siempre. El hacerlo en filetitos

nos complica la vida, es mucho mejor hacerlo en tacos

y cortarlo, finamente, si quieres, pero te preparé

ya este lomo de orza para que luego, lo cates

y te lo lleves a casa si quieres, también.

Sí, Es que vine para eso. Has triunfado.

Te cuento un poco cómo hacerlo porque hay dos maneras,

la manera de la manteca de cerdo, muy nuestra, pero hoy la haremos

con aceite de oliva, así que, os diré los ingredientes

que vamos a necesitar. Sal, pimienta, aceite de oliva,

cebollino, ajo, pimentón dulce, vinagre de Jerez, agua,

orégano, pimienta, matalahúva, comino, pimientos del piquillo,

el jugo del pimiento del piquillo, vinagre de manzana, azúcar

y, obviamente... Buen lomo.

El lomo y la orza, el lomo de orza.

En esta ocasión dejamos de usar la orza porque tenemos

recipientes herméticos que cierran mucho mejor.

Hay gente que aún lo hace, la orza.

Sí, y la quise traer para que lo vieras

y que lo vieran también todos. Como verás tenemos, también,

esos pimientos del piquillo que no vale la receta tradicional,

¿por qué? Porque le pondremos una guarnición.

Así que en esta ocasión,

lo que haremos será una mermelada de piquillos.

¿Empezamos o no? ¿Con qué me pongo yo?

Mira, la mermelada de piquillos la haremos de dos maneras,

o sea, haremos un puré por un lado y luego, le añadiremos unas tiras,

al final, de piquillos, que le darán un toque diferente.

Así que, te voy a pedir que la mitad de los piquillos

me los cortes en julianas y le otra mitad,

me hagas un purecito. Tenías ganas de verme

con el cuchillo. (SONRÍEN)

Ahora, te voy a sacar el cuchillo tamaño que me gusta.

Tonterías las justas. Guapo ese.

Yo, en mi casa, ¿sabes qué pasa? Que aquí, vosotros,

los profesionales tenéis 200 cuchillos,

yo solo uno que corta bien. Odio que no corte un cuchillo,

es una cosa que está por encima de mis posibilidades.

Tienes tu tablita, tu cuchillito para cortarte esto en juliana

y la otra mitad para hacer el puré. ¿Empiezo por aquí?

Empiezas por ahí. Yo mientras me voy a poner

con el lomo. Lo primero que haré será poner el aceite

a calentar para freír.

Como dije antes podía ser manteca de cerdo. Una vez que ponga

a calentar el aceite, voy a coger un morterito

y voy a empezar con el adobo, ¿porque qué es de un adobo

sin su mortero? Qué buen mortero ese también.

Ese pesa, pesa.

Para el adobo vamos a usar, primero, los ajos.

Como veis, tengo seis dientes de ajo, tres están asados

y tres están crudos, nos dan connotaciones diferentes.

¿Cómo he asado el ajo? Hoy lo hemos hecho en el horno.

Lo he dejado como siente u ocho minutitos

hasta que el ajo se ase y ya tiene un poco esa gracia.

¿Qué vamos a juntar en el mortero? Pues los ajos, las hierbas,

el comino, el pimentón, el vinagre, el orégano,

el agua y la matalahúva.

Así, echo la matalahúva, el comino, aquí.

Venga, orégano, también, por aquí, el aceite

ya me va calentando, así que, pondremos ya mismo

el lomito, iba a decir: "Lomo de orza", para que veas

cómo es el subconsciente, lomo de cerdo.

Es verdad que pensaba al principio, la primera vez que lo escuché,

que era de un animal. Es normal.

Eso será de un bicho del campo y tal.

¿Qué te parece la juliana? Oye, de verdad, me sorprendes.

Si quieres, me voy ya, más a arriba no puedo ya

No te vayas, no. (RÍEN)

Qué nivel, juliana perfecta, el cuchillo es bueno, también.

El cuchillo es para prestarle atención.

Serás el yerno perfecto. En la época de reportero

las abuelas me decían: "Yo te quiero de nieto".

Y las chavalas me decían: "Mi abuela te quiere para ella",

no se ponían de acuerdo, entonces, al final,

nunca llegaba, de verdad, a nada.

Pues, mira, mira cómo nos ha quedado.

Así, sí, Así.

Mira, pastita ya, aquí echamos el pimentón

y le pego la última vuelta

Mientras, tú, para la mermelada me vas a coger una cazuelita

que te daré por aquí. Ahí, lo vertemos ahí.

Ahí, dale ahí un poquito, el azúcar...

¿O ya lo mezclaste? Sí, lo mezclé todo.

Va sobrado, esto es pinche de verdad.

Esto está para calentarlo y moverlo un poquito con amor.

Ponemos ahí el agua de cocción de los piquillos.

Sí, también lo puse. Bueno...

Me he adelantado, Dani. No pasa nada, no pasa nada.

(RÍEN)

Los piquillos que cortaste en juliana están aquí.

Creo que lo añadiremos también, ya que lo mezclaste todo,

pues ya ahí vamos. Esto en casa, familia,

hacedlo más despacito. Aquí, mermelada de AVE.

La mermelada, muy básico, pimiento del piquillo en puré

que lo mezclamos con azúcar, vinagre de manzana

y el agua de cocción de los piquillos,

la que viene de la latita que eso es magia pura, de verdad,

y, sobre todo, cuando reduce se concentran los azúcares

como pasará ahora y será, absolutamente, genial.

Vamos a dejarlo ahí 15 minutitos hirviendo.

Mientras se hace la mermelada seguimos con nuestro adobo,

que ya casi lo tengo, me gusta también meterle

un poquito de líquido.

Así, mi cacharrito por aquí, mi lengua, cómo me gustan,

de verdad que yo en una cocina puedo echar de menos muchas cosas,

pero la lengua es de las cosas que me gusta mucho.

Vamos a coger por aquí

esta pastita que ya empieza a oler a adobo.

Lo vamos a poner por aquí. Lo ponemos por aquí.

Aquí, esto es una maravilla, me encanta, me acuerdo

del achiote que es una pasta de chile mejicana

que es muy parecida, pues tengo por aquí, por añadir,

la pimientita, así, el vinagre

y el agüita. Así, tenemos ya la base

del lomo de orza hecho. Qué buena pinta,

voy a ponerlo aquí y voy a dejarlo reposar,

tú lo cortabas ya en filetitos. Claro.

Es más operativo, ahora lo sacas, lo cortas...

Ya, pero es que lo cortaba muy fino, como los filetitos

de lomo, el que te comías de chico en el bocadillo, finito, finito

y eso no... Mezclamos aquí, tranquilamente,

y estoy intentando que se disuelva esa pasta que hemos hecho

con el adobo, con el líquido, que en este caso es el agua

y el vinagre de Jerez y ahora, por aquí, así, colocamos...

El lomito. El lomito y como muchas recetas,

lo que nos pasa, hay que tener mucha paciencia

con ellas y esto necesita bastante tiempo, así que,

lo ideal, de verdad, tenedlo en casa 24 horas,

nada más y nada menos, que de reposo y en la neverita,

pero yo, como soy... Claro, previsor.

Un tío previsor, hace 24 horas, exactamente,

que tenía aquí el lomo hecho.

Vamos a hacer una cosa, vamos a sacarlo, a secarlo bien

para freírlo en el aceite de oliva.

No nos olvidemos de la mermelada que está aquí.

Y mira cómo huele, me encanta el pimiento del piquillo.

Esta mermelada, en el caso del lomo, le viene bien,

pero a otras carnes también ya que hacemos dos platos en uno.

Para que no nos liemos, este es el lomo

que hemos tenido 24 horas en el adobo porque el adobo

no solo nos servirá para esto, luego, lo usaremos

para conservarlo, si veis que esto tan rojo

es porque añadimos el adobo, finalmente, también,

al mismo aceite. Voy a secarlo bien,

si no, salta mucho el aceite. Pégale otra secada.

Venga, vamos a darle ahí. Así que me preparé por ahí

una tapaderita para que sea lo menos peligroso posible.

Yo esto que ya lo visteis, lo apartaré así,

y la orza, para el que no sabía qué era la orza,

lo dejamos también, por aquí.

Bueno, Roberto, listo, ¿no? Listo, sí.

Vamos a ver, voy a echar aquí, me encanta eso en aceite de oliva,

pero también, tengo que confesar que me encanta en manteca de cerdo.

Qué bueno. Confieso que me comería cada mañana

una zurrapa. La zurrapa saldría, básicamente, de esto

lo que pasa que desmigaríamos

un poco lo que es el lomo, desmigado,

picado, abajo y la manteca de haberlo cocinado,

se te queda arriba. ¿No te pasa que al desayunar

por Andalucía te pegas tres o cuatro horas desayunando?

Me muero, ya no como

hasta las siete de la tarde. (RÍE)

Mira, vais a cocinarlo hasta que notéis

que el lomo va cogiendo cuerpo o cuando notéis que el lomo

empieza a soltar agua por ahí. Le queda un pelín todavía

porque, mirad, esta resistencia, cuando tocas, notas que está crudo

porque se hunde mucho. Mientras se va cocinando

va cogiendo más cuerpo y aquí, tocarás y será algo más duro.

Así que, lo que vamos a hacer es freírlo bien, el lomo

y ya de paso esperamos a que termine de cocer la mermelada

que os recuerdo que eran 15 minutos.

(Música)

Mirad cómo sube mucho más rápido

que antes, así que, lo que haré será meterlo aquí.

Uno por aquí y otro por aquí y no nos olvidemos

de la mermelada Leal. Qué buena.

Ahí, queda un paso importante y vital para multiplicar sabores

y es añadir el adobo. Yo ya tengo el fuego

un poquito más bajo, nunca añadáis líquidos

a un aceite con el fuego muy alto. Yo tengo aquí esta tapaderita

y así, poquito a poco, lo voy a echar.

La tapadera como un escudo como esta de... ¿cómo se llama?

El Capitán América. Capitán América, Capitán América.

No quiero nada de agua, entonces va a hervir un poquito

y se irá evaporando el agua. Cuando el agua esté evaporada,

tendremos esta auténtica maravilla que vamos a cortar ahora mismo.

¿Cuánto tiempo después lo sueles dejar

para que esté en condiciones, para cortarlo?

Mínimo, dos días, que aquello haga el intercambio de sabores.

Me encanta la cara que pones, lo estás disfrutando.

Tengo un grave problema porque al ver una carta

de un restaurante de cualquier parte del mundo, la vivo.

Mirad cómo aquí ya hierve y va a ir evaporando,

mira cómo huele. Sí, sí.

Después de dos días lo tendremos así, voy a sacarlo.

Yo sé que, probablemente, esperéis que lo pique así,

pero, no, picaré dos y le dejaré a Roberto

porque yo haré un pequeño refrito para ponérselo por arriba.

Vamos a hacerlo así y seremos tan, sumamente, cuidadosos,

que esto lo hago yo siempre, que voy a cuadrarlo

para comernos nosotros esa parte y aunque podáis o puede apreciar

que haya cierta sequedad, mirad en el centro, cómo está.

¿Te quedaba así antes a ti o no? No, la verdad es que no.

Yo lo cortaba finito y estaba como muy tieso

y se notaba que por dentro ya estaba hecho.

Lo "healthy" está muy bien y hay que apostar

por la vida saludable, pero no sabe igual.

De vez en cuando hay que volver a lo de nuestras madres.

Mira, ¿eres capaz de...? Así, tú me lo vas cortando

y yo hago el refrito, rápidamente. Voy a coger esta grasita

para el refrito que no deja de ser, como veis,

un poquito de ajito más, corté ese ajo y ese cebollino

Te iba a decir: "Qué bien me quedó",

pero lo hiciste tú. Me sorprendes.

Cuando se me acabe lo de la tele, ya sabes,

cuando tú quieras. O cuando se me acabe a mí.

Nos montamos algo. Yo contigo nos montamos algo.

Montamos un sitio de desayunos andaluces.

Comería todo el día y seguro que aquí,

un sitio de esos tiene que funcionar.

Seguro, eso en cualquier sitio, a la gente le gusta desayunar bien.

Yo, en la época que vivía en Nueva York, echaba de menos

el aceite y solo encontré un sitio que gracias a Dios, era una cadena

que ya está por todo el mundo, donde me comía una tostada

con aceite, solo uno. Fíjate tú. Esto no sobra nada,

¿pero dónde lo pongo para que esté estético?

Si quieres, para que sea estético, podemos hacer dos.

Bien visto. Dos columnitas, así.

Mejor por aquí y listo, ¿no?

Bueno, esto tiene buena pinta.

Mirad, voy a echar ya el ajito por aquí.

Esto está ya y la mermelada Leal que le dará un toquetazo.

Perfecto, quitamos esto de aquí, lo echamos en un lado.

Así. Bueno, aquí ya se ve, solo con la burbuja,

ya se ve y se aprecia que lo que es la parte líquida

se ha ido y nos queda esa burbuja que es mucho más grasa,

el aceite puro y duro y es el momento de venir aquí,

a nuestro bote y, evidentemente, no lo vais a cerrar

hasta que se haya enfriado del todo. Esto lo pongo al ladito,

tenemos los dos y como os decía, mínimo dos días.

Tu mermelada, aquí.

Cómo te va a quedar. Ha quedado bien, ha quedado bien.

Qué cuerpo tiene esto, qué textura, qué sabor, qué contraste.

A veces me gusta echar cebollino y otras veces me gusta echarlo aquí

y que se fría un pelín, pero fuera del fuego.

Y que esto nos dé un poco de frescura.

Mirad qué pinta. El lomo se come caliente o frío,

a mí, como más me gusta, es un bocata de lomo de orza.

Qué bueno. Si lo quieres calentar,

para mí es mucho mejor que calentarlo en el microondas,

hacerlo en la propia grasa, pero a mí me gusta así, finito,

con un poco de aceite, de ajito,

de frescura y esto tiene otra pinta.

Y aquí tenéis este lomo de orza con esta mermelada de piquillos

al estilo Roberto Leal.

Ole, lo hemos bordado, vamos al lío.

(Música)

Nuestra propuesta de hoy es la siguiente:

Buñuelos de Idiazábal con ensalada de repollo

y lomo de orza con mermelada de pimientos del piquillo

o mermelada Leal, como la hemos bautizado hoy.

De aquí para adelante Podéis ponerle

vuestro propio nombre a los platos, pero lo importante

es que los preparéis. Como siempre os digo,

haz la comida y mejora tu vida. Yo empezaré por el crujientito,

me encanta esto. Yo te sigo a ti.

Qué bien se come en España.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Buñuelos de Idiazábal y lomo de orza con mermelada

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Hacer de comer - Buñuelos de Idiazábal y lomo de orza con mermelada de pimientos de piquillo

20 nov 2019

El presentador Roberto Leal regresa a la cocina de Hacer de Comer, esta vez para ser el pinche de Dani García. Primero, prepararán unos buñuelos de Idiazábal con ensalada de repollo y, después, lomo de orza que acompañarán con una mermelada de pimientos de piquillo.

ver más sobre "Hacer de comer - Buñuelos de Idiazábal y lomo de orza con mermelada de pimientos de piquillo" ver menos sobre "Hacer de comer - Buñuelos de Idiazábal y lomo de orza con mermelada de pimientos de piquillo"
Programas completos (191)
Clips

Los últimos 763 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios