Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5333241
Para todos los públicos Hacer de comer - Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Buenos días a todos, me pilláis haciendo

una nueva lista de recetas

y tengo unas cuantas previstas, pero hablemos de los platos

que cocinaremos hoy. De primero, vamos a preparar

unas alubias con langostinos, un plato contundente

que bien puede servir de plato único en un menú.

Y después recibiré a Charly, un espectador del programa

que nos va a enseñar su receta de la tarta de fresas con nata.

Hace unos días publicó unas fotos en sus redes sociales

con el hashstag #hacerdecomer de su tarta de fresas con nata

y quiero que me enseñe cómo lo hace, pero, de momento,

vamos con las alubias. Voy a ir recogiendo esto

y lavándome las manos mientras os cuento

los ingredientes que necesitamos para las alubias.

Alubias, langostinos, laurel, pimentón, ajo,

tomate, sal, aceite, fumet de pescado y cebolla.

Empezaremos con un truquito de esos que me gusta daros

para que podáis enriquecer la receta.

Lo que vamos a hacer es poner el fumet que ya teníamos aquí,

anteriormente, pero como pelo langostinos

y me van a sobrar cabezas de langostinos,

pues vamos a multiplicar el sabor. En la cocina

siempre se trata de multiplicar, de sumar, mínimo, pero nunca

de dividir o restar sabores.

A estas alubias quiero darles un toque un poco más tostado,

más de asadito, digamos, así que, haré lo siguiente,

voy a saltearlo al fuego máximo, solo quiero darle un poco,

pum, ese toquecito. Sartén caliente y no echaré nada de grasa

porque no quiero que este caldo adquiera salsa porque, al final,

ya va a haber grasa en el sofrito,

así que, sin nada de grasa lo echo. Esperaré a que evapore

un poco todo el agua que tiene esa cáscara

y esa cabeza de langostino, así, pero a fuego muy fuerte.

Mientras tanto, voy a ir sacando otra ollita. Fijaos aquí,

ya tenemos salteado, sin echar nada de grasa

ha cogido el color perfecto tanto la cabeza como las cáscaras

y ya las echo aquí y quiero que hierva otra vez.

Me iba a ir otra vez para allá, pero he visto

que aquí hay juguito, aquí hay sabor, sobre todo,

entonces, lo que voy a hacer es coger un poquito de ese caldo

y desgrasarlo de esta manera.

Es más, si queremos, incluso, lo hervimos un pelín

para sacar un poco todos esos jugos.

En el momento que coja calor y se separe del fondo,

vamos a recuperar, veis, todo eso que dejamos en la sartén

que va para dentro. Como digo, se trata de multiplicar

sabor en la cocina. Tenemos las alubias por un lado

que ya hemos metido en remojo. Tenemos por aquí, el ajito,

la cebolla, el pimentón y el laurel.

Por lo pronto voy a echar un poquito de aceite de oliva.

Insisto, tampoco nos pasemos porque no quiero que en el guiso

de alubias suba el aceite de oliva arriba.

Aquí, voy a echar el ajo ya para que vaya bailando.

Mientras tanto voy a ir rallando el tomate. La verdad, yo soy

muy de legumbres, me encanta cualquier tipo de legumbre

con carne, pescado, vegetal,

o sea, tiene un montón de posibilidades.

Entre carne y pescado no sé con qué decidirme,

tengo el corazón partido como decía Alejando Sanz,

que encima, hace buenas paellas

y es buen cocinero y le encanta la cocina.

Alejandro, un día te esperamos aquí

con el corazón partido o sin él, pero te esperamos.

Se me va aquí el ajo, lo que voy a aprovechar ya

para moverlo un poquito aquí, ¿veis? Y añadir la cebolla.

Ahora, en un ladito, echaremos el pimentón,

pero primero quiero darle un golpecito

aquí a la cebolla.

Una de las cosas que podéis hacer, que veis que hago muchas veces

con los sofritos, es añadir un poco de agua.

Pero hoy, como tenemos este caldito aquí, nos viene mucho mejor

hacer esto que voy a hacer. Añadimos un pelín de caldo

y vamos cociendo, poquito a poco, la cebolla.

Así.

Aquí voy a ir a rallar el tomate. ¿Por qué lo rallo?

Es la mejor manera y la que el tomate

mejor se aprovecha. Veréis que aquí llego

hasta la piel y que no me dejo nada de pulpa.

Voy a echar ya también el laurel cortado en dos trozos

y no hay nada mejor que el laurel que es otro aroma

que a mí, realmente, me apasiona, sobre todo,

cuando hay algo de marisco o molusco por medio.

Y ahora, voy a dejar un huequecito para hacer una cosa, también,

que es importante que es cocinar el pimentón.

Nada tiene que ver echar el pimentón encima de la cebolla

a hacerlo como yo lo voy a hacer ahora, atentos.

Primero, un poquito de aceite aquí en el ladito, así,

porque necesitamos que se cocine. El pimentón para que suelte

todo su aroma, necesita un poco ese puntito de grasa,

no se cocina igual si lo echamos, evidentemente,

en cualquier medio un poco más líquido.

Aquí, un poquito de pimentón.

No entiendo a la gente

que les caducan las latas de pimentón en casa

con lo que me gusta echarle pimentón a muchísimos guisos.

Aquí ya se ha cocinado de sobra, pero, ojito, que se puede quemar

y ya, boom, lo mezclamos con la cebollita, ahí.

Y ahora, ya que tenemos con la cebolla mezclado,

echamos el tomate. Fijaos, ya hemos cambiado el sofrito,

radicalmente, con dos cositas.

Tenemos ya el aroma del pimentón, el aroma del laurel,

y ahora, lo único que necesitamos es que este tomatito rallado

pierda todo su agua de vegetación, evapore

y se nos convierta en lo que estáis viendo,

un sofrito como manda el recetario español.

Ahí.

Mientras el tomate va reduciendo, yo lo que voy a hacer es enseñaros

una cosa que parece una tontería, pero que luego,

le va a dar mucha vistosidad

al plato y es cortar el langostino aquí a mitad.

Aquí, fijaos.

Así, luego, cuando lo salteemos, se nos quedará abierto

y nos quedará muy, muy bonito, así que lo haré con todos.

Aquí, esto es lo que se llama un poco, langostino mariposa.

Este tipo de corte lo vi por primera vez en un libro

de El Bulli, me fascinó la presentación de una sopita,

creo recordad, que la hacía y que guarnecía

con unos langostinos salteados y cuando abrió el langostino, dije:

"Guau, cómo se hace eso" y mirad qué cosa más simple

y sencilla, también es cierto que aquel libro de El Bulli,

no sé, a lo mejor hablo del año 96-97,

era algo revolucionario, todavía no tenía la fama

que luego acabó adquiriendo,

pero sí empezaba a tener la importancia de decir:

"Bueno, aquí hay alguien que hace algo,

totalmente, diferente". O sea, para nosotros,

Ferran Adrià en el mundo de la cocina, probablemente,

sea muchísimo más de lo que fue Picasso o Dalí para la pintura.

Bueno, fijaos aquí ya, ¿sabéis cuándo veis bien

cuando un sofrito está? Cuando lo que burbujea

es solo la grasita, no burbujea el líquido, agua,

y aquí ya se ve, perfectamente cómo burbujea solo

y, exclusivamente, la grasita.

Este tomate está ya perfecto, momento ideal para escurrir

las alubias y añadírselas.

Estamos usando este tipo de alubia blanca,

pero podríamos usar cualquier tipo de legumbre.

¿Os atrevéis con una verdina? Sería genial, la verdad,

a mí unas verdinas con langostinos sabéis que es algo que me gusta

mucho y que gusta a mucha gente, al verdina es muy agradable.

Echo aquí la alubia y ahora, me voy a coger un colador

porque quiero ir echando el caldito sin que caiga ni una gotita

ni una cabecita de langostino.

Fijaos ya voy a empezar a echar el caldito

que huele y hemos multiplicado con este sabor a langostino, aquí.

Y ya que hemos llegado aquí, ya voy a coger la ollita

que me será mucho más sencillito

y voy a echar el resto, perfecto.

Con lo que pesan las ollas en la cocina hacemos mucho deporte,

a mí se me nota menos, pero esto es así.

Bueno, ya que está así el caldito vamos a mover un poquito.

Yo prefiero esperar al primer hervor

y a que empiece a reducir para añadirle la sal.

Primero estará 15 minutos que hierva bien y luego,

lo bajamos un poquito a fuego medio y lo dejamos una horita.

(Música)

Una hora y cuarto después cómo están las alubias de tiernas.

Yo, evidentemente, ya he probado una,

de todas formas lo voy a volver a probar de sal.

A mí me gustan que queden enteras,

voy a apretar un poquito y vais a ver ahí...

Cómo queda, perfectamente. Y ahora, voy a aprovechar

para ponerlo a punto de sal

que probando la alubia no se nota tanto.

¿Sabes lo que más me fascina?

Que sabe a langostino, pero le falta un poquito de sal.

Me encantan esos guisos que saben ya a lo que tienen que saber

cuando aún no tienen el bicho. Saco sartencita,

echaremos un pelín de aceite de oliva,

pero el justo y necesario

para que saltee bien, haga bien el "Maillard",

ese doradito que tanto nos gusta y vaya directamente a la olla.

La sartén ya está caliente.

No tiene nada que ver este olor

con haberlo echado en aceite.

Es olor a marcadito, a plancha, ¿no?

Y ahora sí, muy poquito, unas gotitas por aquí.

No más que esto.

Que lo asuma bien el langostino,

pero que no lo echemos dentro de la salsa.

Le voy a dejar ese puntito semicrudito por dentro.

Mirad qué bonito. Qué bonito este langostino.

La verdad, es precioso.

Venga. Tiene ese puntito crudo. Y aquí ya va para adentro.

Y una vez que está dentro, apago el fuego total de la dos.

Y con el calor que nos queda todavía en la cazuela,

se va a terminar de hacer. Siempre importante eso.

Ese tipo de guiso donde encontramos

el langostino pasado, la almeja en pequeñito, etcétera.

Respetemos siempre el producto

y cocinémoslo lo justo.

Aquí tenemos estas judías

o alubias con langostinos.

(Canción "New Heights")

Por aquí tengo las fresitas.

Y yo creo que lo tengo ya todo listo para hacer

la tarta de fresas con nata.

(Timbre) A ver si llega Charly.

Hola, Charly. ¿Qué tal? Dani, estoy aquí. Ábreme.

Venga, pasa. La cocina está al fondo.

Vale. Ahora paso. Charly viene de California,

aunque lleva ya tres años viviendo en Madrid.

Vamos a preparar con él su receta de tarta de fresas con nata.

¡Dani, hombre! ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien, muy bien. Qué cocina más bonita tienes.

Tu delantal.

Gracias. Pasa. Ponte por aquí.

Qué honor. Gracias por venir, eh.

Gracias por tenerme aquí, en tu programa.

Oye, me encantó tu receta. Vi la foto.

Tarta de fresas con nata. No me imaginaba una tarta así.

Me imaginaba la nata montada, puesta encima.

Es muy estilo a la americana.

Es como mi abuela siempre lo ha hecho en casa.

Eres californiano. De California.

¿De qué parte? De San Diego, sur de California.

Tu español es perfecto. Sí. Mi madre es de Málaga.

¡No me lo puedo creer! Mi madre es boquerona.

Mi padre es americano. Quien la rescató.

Un jipi. Un jipi de los 60.

¿Ella vive en EE.UU.? Ellos viven en EE.UU.

Todos, mis hermanas y toda mi familia.

Y tú te has venido y llevas tres años aquí.

Aquí en Madrid.

Perfecto. Ahora me cuentas más cositas.

Si te parece, vete lavando las manos.

Y voy a contar yo los ingredientes

que he preparado con la receta que me has mandado.

Para esta tarta de fresas con nata

vamos a necesitar: nata, fresas, yogur,

hojas de gelatina, azúcar, mantequilla y galletas María.

Como siempre, tenemos las hojas de gelatina

hidratándose en agua y siempre en agua fría.

Luego secaremos bien con un poquito de papel.

¿Soy tu pinche? Vale. Pues, entonces, empezamos.

Venga, para hacer la base. Tenemos 200 gramos de galletas.

Y las metemos aquí. Poco a poco, rotas, ¿no?

Esta mantequilla hay que derretirla.

¿La quieres pomada o derretida? Derretida.

Ah, ¿la quieres derretida? Venga, ahora vuelvo.

La mantequilla pomada también se podía haber metido.

Pero también se va a integrar perfectamente

haciéndola de esta manera.

¿Voy triturando? Eso es. Espe...

Sí, sí. Venga. ¿Con mantequilla o sin mantequilla?

Sin mantequilla. Sin mantequilla primero.

¿Muy polvo? Hasta hacerlo polvo.

Vale.

Eso es. ¿Cuánto tiempo lo has puesto tú?

Unos 30 segundos así. Perfecto.

Yo creo que ya está. Esto ya lo tenemos listo por aquí.

¿Tenéis un bol? Tenemos de todo.

Tú ve pidiéndome cosas. Este está bien, ¿no?

Este está perfecto.

Entonces, a ver. Vertemos eso aquí, las galletas.

Las galletitas aquí. Eso es.

Y ahora, le echamos la mantequilla.

Y ahora necesito una palita o una cuchara.

Yo te doy lo que quieras. Tú pide, que yo te doy todo aquí.

Ahora toca un poco mezclarlo bien.

Eso es. Mezclarlo aquí con la grasa. ¿Vale?

Y ahora esto lo vamos poniendo ya en la base.

¿En la misma base? ¿Te saco la base?

Si lo tienes ya preparado, perfecto.

Se refiere al molde.

El molde. Tú ve corrigiéndome. Aunque suene bien mi español.

Tu español es mejor que mi inglés. Mi inglés es malagueño.

Seguro que como el de tu madre. ¿Tiene acento malagueño?

Tiene acento malagueño. Sí, sí. Muy graciosa.

Pues nada. Empezamos.

Y con la misma mano, se presiona. Se presiona. Así.

¿Cómo es que te has venido a vivir a España?

Mira. Por amor. ¿Pero es malagueña ella?

No. Ella es de Soria.

De Soria. La conocí en EE.UU. Nos conocimos en Los Ángeles

en una fiesta de una piscina.

Ahí nos conocimos. Ella tiene pinta muy guiri también.

Rubita, ojos azules, muy guapa ella.

Cuando la vi, pensé que era americana.

Pero cuando me habló con acento español,

dije: ¡Madre mía, qué española más guapa!

¿Vale? Pues nada. Aquí seguimos.

Esto tiene que estar durito. Compacto.

Eso es. Es importantísimo que esté esto compacto.

Y ahora esto lo pasamos a un frigorífico.

Que cuaje un poco la mantequilla. Eso es.

¿Cuánto tiempo, más o menos? Yo le pondría unos diez minutos.

Mira. Tienes ahí fuera la nevera. Te la llevas.

Ahora vuelvo. Venga.

Voy a sacar ya el papel.

Vale. Pues nada. Porque imagino que querrás secar

la gelatina. Eso es. La gelatina por una parte.

Siguiente paso. ¿Qué hacemos? Voy a necesitar otro más grande.

¿Así, más o menos? Eso es.

Entonces, voy a empezar a lavar las fresas.

¿Este o un poco más grande? Ahí está perfecto. Está perfecto.

Estaba leyendo el otro día sobre las fresas

una cosa muy curiosa. Es que la fruta no es la fresa,

sino las pipas.

Las pipas. Las pipas son realmente el azúcar.

Sí, sí. ¿Qué te voy haciendo?

Yo creo que tal cual le vamos a mezclar ya el yogur.

¿Entero? Entero. Y la mitad de azúcar.

Y lo vamos a pasar con la túrmix. Vale.

¿La troceo un poco para que nos sea más fácil?

Sí. Porque si no, esto va a ser...

Aquí los dos nos ponemos. Lo que sí vamos a hacer,

es sacar el vaso de la batidora.

Lo vamos a tener que hacer en dos.

¿En dos tandas o en dos vasos?

Vamos a hacer dos vasos. Y lo mezclamos.

Pues nada. En California somos grandísimos exportadores

y cultivamos muchísimo la fresa.

Sí, ¿no? Muchísimo. California es

uno de los estados qué más fresas tiene.

Y nueces, ¿no? Y nueces también. Eso es.

La típica nuez de California.

Dicen que hay tantas fresas, que si las pusiéramos en línea,

daría 14 vueltas a la Tierra.

¿En serio? Sí. En serio.

Eso no lo sabía. Vaya dato.

Vale. ¿Nos cabrá todo ahí?

Yo creo que no. Por eso he sacado dos.

Vale. En la cocina, hay que ser cómodo

y siempre hay que trabajar de una manera sensata y lógica.

Sobre todo, comodidad.

Al final, nos cuesta. Llenamos demasiado.

Entre una cosa y otra, nos cuesta.

Con una cuchara, lo vamos a echar. Echamos mitad y mitad, a ojo.

Tampoco va a pasar nada porque luego lo vamos a juntar.

Aquí empezamos a hablar de gramos, miligramos.

Yo, en casa, es todo así, a ojo.

Perfecto. Porque el resto lo vamos a utilizar para la nata.

Perfecto. Yo te saco la túrmix.

Entonces, la vena repostera, ¿de dónde te viene?

Mira. Esto me viene... Yo vengo de una familia grande.

Somos cinco hermanos. Tengo cuatro hermanas en casa.

Y mi madre también ha sido muy cocinitas.

Y fíjate que mis hermanas me lo niegan,

pero el más cocinitas en casa era yo.

Eras tú, ¿no? Mis hermanas me lo niegan.

Aquí, el cocinitas era yo.

Quedan regular, ¿no? Eso es.

Ahí. Trituramos las fresas con el yogur y con el azúcar.

Qué color más bonito.

Si tienes menta, le podríamos echar un poco de menta.

¿Me lo permites o no? Te permito lo que quieras.

Mira. En el jardín hay un cartelito. Sírvete.

Menta, albahaca, lo que quieras. Todas le vienen bien.

Albahaca, romero... Menta. Aquí la tienes.

La menta le va a dar un toque muy refrescante.

Aquí te voy a coger unas hojitas.

Y ahora ya sí es el momento en el que yo creo

que podemos pasar uno al otro y ya triturarlo todo junto.

Bueno, parece una tontería, pero así ya está más ordenado.

Eso es. Bueno, está ahí justito.

Justito, justito. Justito, justito.

¿Y le echamos la menta? Sí. No va a rebosar con la menta.

No te preocupes. Échale.

Venga, me subo aquí arriba con cuidadito.

Tiramos un poquito.

Bueno, siguiente paso, Charly.

Ya es semimontar la nata con el azúcar.

Vale. Y el último paso sería

hacer lo de la gelatina.

Vale. Perfecto. Oye, un reto.

Ya que he batido todas las fresas, te toca montar la nata.

A mano, a mano. Venga, a varilla.

No te preocupes, que te lo voy a poner fácil.

Yo siempre preparo un bol con hielo.

Muy buena. El hielo abajo y esto

nos va a ayudar muchísimo a que la nata monte mejor

y más rápido.

Eso es. Perfecto.

Esto es una pequeña ayuda, ese frío que está abajo.

¿Semimontada, montada del todo?

Semimontada. Que sea cremosa.

Al final, va a ser como un "mousse", un "mousse" de fresa.

Empezamos aquí. Le voy a echar un poco de azúcar.

Pero te voy a dar una recomendación.

Nunca batas así, porque cuando tú montas,

tratas de meter aire, ¿no?

Sí. Batiendo así vas a tardar más,

es mucho mejor de esta manera, incluso, lo vuelco aquí, un poco,

con cuidado de que no entre agua, y aquí voy dándole.

El azúcar se la agrego a mitad. A mitad de...

Mientras, ¿saco la gelatina?

Sacamos la gelatina, la secamos y calentamos la leche,

porque hay que derretirla en la leche.

Como veis, la gelatina es tan importante hidratarla

como secarla y quitarle ese exceso de agua.

¿Le vas a añadir ya el azúcar? Sí, ya lo veo cremoso.

Ahí... Poquito a poquito.

Tenemos este poquito de leche para disolver la gelatina, ¿no?

Es suficiente, es magia potagia lo que verás.

Echamos la leche, mientras Charly va montando...

A unos 65 grados se derrite, no hace falta hervirla.

Lo que me gusta de esto es juntar los sabores de la fresa y la nata.

Con las fresas va muy bien, también, el chocolate.

Sí.

Ya veremos cómo lo decoramos, pero me gusta rallarle chocolate.

Cuidado con la leche. Digo que no hace falta hervirla...

Estoy embobado, los surcos de la nata emboban un poco.

Sí, es verdad. Son hipnóticos.

Tengo aquí la leche y vais a ver... ¡pum!

Vais a ver cómo, prácticamente, la gelatina desaparece.

Ahí.

Ya está bien montada. Tiene una pinta brutal.

Cremoso, tiene que quedar cremoso, así, ¿lo ves? Perfecto.

Habéis visto cómo tiene que quedar la nata,

tenemos la leche con la gelatina fundida y disuelta,

y aquí tenemos las fresas con el yogur y el azúcar.

Y la menta. Y la hierbabuena, verdad.

Vamos a necesitar otro bol. Vale.

Para mezclar las fresas con la gelatina.

Echamos las fresas aquí. Las fresas, aquí...

Eso es... ¡Perfecto!

Ahora que está perfecto, vamos a echar la gelatina

y lo mezclamos... Tengo más varillas, si quieres.

Vamos a hacerlo con movimientos suaves.

Muy suavitos al echar la nata. Eso es.

Es un proceso que en todas las "mousses" es importantísimo,

hay que echarlo tranquilamente. Yo te cojo el bote, así...

Y ya lo vamos volcando aquí...

Ahora, muy despacito, lo vamos a ir mezclando.

No es fácil.

Lo mezclamos con esta lengua, ¿no? Sí, con esa lengua.

Con movimientos circulares lo voy mezclando, así de sencillo.

Así vamos...

Poco a poco. Lo que voy a hacer es traerte el molde ya, ¿no?

Perfecto y así lo echamos, que este es el último paso.

El molde está perfecto, veis que ya ha cuajado

con la mantequilla dentro.

Vamos a intentar que no haya grumos.

Exacto. Creo que esto ya está.

Con una lengua o con una cuchara, vamos echándolo así,

de esta manera, lo distribuimos así.

Por ahora, la dejamos así. Tal cual.

Ahora, al frigorífico y a esperar ocho horas.

A esperar ocho horitas.

Han pasado ocho horas, la tarta está cuajada...

Charly, ¿cómo querías hacer la decoración?

Lo que, normalmente, hago es laminar las fresas,

echarle menta y, a veces, chocolate.

Tal cual, muy sencillito. Genial, creo que vamos a laminarlas

y vamos a ponerlas como si fueran pétalos;

además, vamos a hacer un caramelito de pimienta verde.

Para ello vamos a necesitar

más fresas, azúcar, pimienta verde y brandy.

Charly, ¿cortas las fresas en láminas?

Venga, ponme a trabajar. Tengo aquí el cuchillo...

Y yo la tabla. (AMBOS) Perfecto.

Tiene una pinta brutal, cómo me gustan las fresas con nata.

Sí, sí, sí, sí.

Pongo aquí una sartencita... ¿Las corto en láminas finitas?

Sí, así, más o menos. Como has dicho "pétalos".

La decoración ocupa mucho tiempo. No, para nada.

Quiero que me vayas dejando, rápido, las puntitas,

que son las que voy a utilizar, y nos quedamos con los centros.

Así, mira. Qué bonito, vale.

La intención es ir poniéndolas, básicamente, de esta forma;

no es una gran decoración pero merece la pena hacerla.

Mientras tanto, voy a ir calentando azúcar,

sabéis que cuando hago caramelo me gusta echarle agua,

sobre todo, por una cuestión de precaución.

A todo esto, Charly, no hemos contado a qué te dedicas.

Yo tengo una empresa,

nos dedicamos a llevar españoles a Estados Unidos.

¿A estudiar o...?

Exactamente, van a estudiar un programa de un mes, dos meses...

¡Hasta un año escolar!

Intentamos ayudar con el inglés, con el bilingüismo.

También, traemos norteamericanos a ser profesores de inglés.

¿Y en casa...? El recetario de diario de casa,

¿es más español, más americano...? ¿Qué comida?

Práctico, las comidas buenas son el fin de semana,

durante la semana... Algo sencillo, ¿no?

Para sencillo y práctico, la cocina española... ojito.

Ese toque mediterráneo, fácil, con el aceitito...

La cocina americana es más trabajo, entre comillas.

Dime platos americanos, que me sé unos cuantos,

que no sea el típico, porque, siempre, un poco...

Tenemos como recetas americanas hamburguesas, alitas de pollo...

La comida rápida, ¿no?

Tenemos la sopa de almejas, no sé si la conoces.

Explícala, por favor, que me encanta. ¡"Clam chowder"!

"Clam chowder". ¿Lo he dicho bien?

Sí, sí. Me encanta esa sopita. Cuéntala.

Es una sopa típica de Boston, de la zona de Boston.

Exacto.

Pero hoy en día se hace en todos sitios,

es una comida de puerto, de mar, marítima.

Hoy en día en San Francisco... La encuentras, ¿no?

En el puerto de San Francisco hacen muchos tipos de esa sopa.

Aunque sea una sopa de almejas, tampoco sabe mucho a almejas,

porque la base tiene beicon.

Podemos decir, para que la gente lo entienda,

que es una especie de bechamel ligera, ¿no?

Tiene beicon, cebolla y caldo de molusco, de almeja.

Sí. Sé de cocina americana, ¿eh?

Y patata, que no se te olvide.

Exacto, también, la patata, a mí me encanta.

Se corta en daditos para hacer "clam chowder"

y se sirve, que es curioso, se sirve en el pan.

Es algo que lo he buscado aquí, pero no...

No, no se suele hacer, quizá, en una sopa de cebolla

o en media calabaza, una crema de calabaza...

Sí. Ese tipo de cosas.

Tenemos el caramelo, el color ideal para echar brandy,

con muchísimo cuidado, por favor os lo pido.

Lo echamos con cuidadito y nos apartamos, un poquito;

mientras, meto el cuenco en el fregadero

y uso a Charly, casi, de escudo, por detrás...

Hay que tratar el caramelo con muchísimo cuidado, ¿vale?

Ya es el momento ideal para ir echando las fresitas.

Lo que queremos es que el caramelo tenga sabor a fresas,

a ese puntito de alcohol y, evidentemente,

a ese punto aromático de la pimienta verde.

Lo que haré es echarla en un lado y la voy a romper, un pelín,

no hace falta machacarlas, solo que suelte su aroma.

Ahora, esperamos a que reduzca y se deshaga la fresa.

Como te he dejado sin fresas, te voy a ayudar a cortarlas

para ir laminándolas y colocarlas encima de la tarta.

Hemos dejado enfriar el sirope, un poquito, sobre todo, entibiarlo,

no lo metemos en la nevera porque se pondrá duro.

Ahora, que tenemos las fresas, lo que hacemos es bañarlas un poco,

vamos a ir pintando con cuidadito, fresa a fresa.

Si nos cae alguna pimienta, no pasa, absolutamente, nada,

queda bastante bien; de hecho, a la hora de comerla,

al que le guste, se agradece ese puntito

de caramelo, de nata, de pimienta...

Me está entrando un hambre... A mí, también.

Así, poquito a poco.

¿Te gusta el toque? Me encanta.

Con la pimienta... Estoy salivando.

¿Vas a hacerla en casa? Sí, vamos, menudo toque rico.

Ahí... Charly, creo que lo tenemos.

Te voy a dejar a ti el honor de desmoldarla, ¿no?

Vale. Vamos a ponerla aquí arriba.

Sí, la ponemos aquí arriba y por el broche la vamos a abrir.

Ahí... Se ha despegado bastante bien.

Que no se nos rompa, que salga perfecta.

Oye, tienes pulso, ¿eh? Guau, qué maravilla.

Charly, creo que solo nos queda comerla.

("Ready", Kodaline)

("Ready", Kodaline)

Charly, aunque el postre tiene tu toque americano,

vamos a comer un plato muy español, unas alubias con langostinos.

Casi nada, ¿eh? Eso es.

¿Te apetece? Venga. ¿Empiezo?

Sin miedo, sírvete. Empezamos sin bendecir la mesa.

(RÍEN) Directamente.

A lo mejor, veo en California mucha alubia con langostinos.

Sí, ojalá. Oye, ¿te sirvo? ¿Quieres un poco?

Claro, ponme un poco. A ver...

Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata;

dos elaboraciones muy diferentes, pero igual de sencillas y ricas.

Atreveos con ellas y como digo: haz la comida y mejora tu vida.

¿Vámonos? ¿Empezamos?

Hum... qué ricas.

Están muy buenas. Buenísimas.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata

Hacer de comer - Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata

11 jul 2019

Dani García cocina hoy, en primer lugar, una receta tradicional que combina lo mejor del mar y lo mejor de la montaña como es las alubias con langostinos.

ver más sobre "Hacer de comer - Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata" ver menos sobre "Hacer de comer - Alubias con langostinos y tarta de fresas con nata"
Programas completos (98)

Los últimos 390 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Juan Menor Valdés

    Como puedo listar los ingredientes de la tarta de fresas con nata, del programa de hoy.

    11 jul 2019