www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
1511947
No recomendado para menores de 7 años Guante blanco - Capítulo 6 - la banda de Mario recibe un nuevo encargo, para el que deben burlar la seguridad de un casino muy vigilado - Ver ahora
Transcripción completa

Te dije que no robáramos en el museo,...

...que nos íbamos a arrepentir.

Era una trampa. Lo tenían todo preparado.

Si en 72 horas no le localizo, yo mismo le presentará mi dimisión.

-O te cogen o te vas.

Regístrenlo todo. Quiero teléfonos, direcciones, cualquier pista.

Si hay algo, hay que encontrarlo.

-¿Tienes una hija? Tengo un pasado, sí.

Soy amigo de su padre.

César se está muriendo, Nicolás, y lo va a hacer solo.

Ahí está. Con cuidado, que no nos vea.

Estaba allí, le vimos. -Y lo perdieron de nuevo.

Sólo tenemos que hacer creer a ese policía que has muerto.

Sin ti no pueden llegar a nosotros.

-El inspector Albert Castro. Colaborará en el caso Ferrer.

-¿Estás seguro de que funcionará? ¿Qué tipo de trato?

Mi libertad a cambio de entregarles al resto de la banda.

¿Puedo verle en persona?

En cualquier profesión un error puede tener malas consecuencias.

Pero si eres panadero, el pan estará más duro.

Aquí es más grave.

Nuestras decisiones afectan a la vida de muchas personas.

Y no sólo a los delincuentes o a las víctimas,...

...también a los compañeros, a tu familia.

Nunca sabes hasta dónde alcanzarán las consecuencias...

...de tus decisiones o de lo que haces,...

...o a quiénes afectarán o cuánto.

Por eso a veces, sobre todo cuando las cosas no están claras,...

...tomas decisiones que parecen ir contra lo que has aprendido...

...o lo que se supone que deberías hacer.

Y lo haces porque piensas que será lo mejor para todos.

Pero te expones a cruzar esa línea invisible...

...que hay entre el bien y el mal.

-¿Qué tiene que decir a esto?

Es parte de un reportaje para televisión...

...que grabaron en comisaría cuando seguíamos a Mario.

-Pero su entrevista no se emitió. No.

-¿Se refería a algo en concreto?

¿Qué quiere decir?

-"Te expones a cruzar la línea invisible del bien y el mal".

Era sólo una reflexión. Un poco cursi, pero una reflexión.

-Pues a raíz de todo lo que ha pasado,...

...esa reflexión casi resulta profética.

Si hubiera sabido lo que iba a pasar,...

...las cosas habrían sido de otra manera.

-¿De cuál? De otra.

Y creo que nos estamos alejando del objeto de estas charlas.

-No estamos alejándonos tanto. ¿No cree?

Tras la muerte de César Ferrer, la banda dejó de actuar.

Sí, durante un tiempo no tuvimos noticia de ellos.

-Y usted no fue sancionado.

No. La investigación demostró que disparé en defensa propia.

-Ya. ¿Y por qué cree que la banda dejó de actuar en ese momento?

Eso debió preguntárselo a Mario.

-¿No lo hizo usted? No. Mario y yo no hablamos de eso.

-Y durante ese mes, ¿qué hicieron usted y su equipo?

Pues seguir trabajando.

Empezamos a buscar en los archivos casos antiguos relacionados...

...y que encajaran con el estilo de Mario.

-Y así fue como llegaron al Dandi.

Sí, así fue como llegamos hasta Félix Pastor,...

...el padre de Mario.

Como puede ver, no estábamos tan lejos.

-Nada. Ningún robo del último mes cumple las características...

...de la banda del Lobo.

¿La banda del Lobo? -A mí no me mire.

Bueno, teníamos que buscarle un nombre y se me ocurrió ese.

Siempre actúan juntos, en manada, organizados. Y uno siempre...

Ya, ya. Lo he entendido, Cortés.

Si no le gusta, buscamos otro.

No, está bien. Pero que no salga de aquí.

¿Habéis revisado los archivos del último año?

-Sí. Y ninguno coincide con el modus operandi.

¿Y el robo del furgón blindado de la semana pasada?

Se llevaron 200 000 euros. No, no pueden ser ellos.

Dispararon a un guarda y además ellos nunca roban dinero.

-A lo mejor se han ido tras la muerte de Ferrer.

O cambiaron su modus operandi para despistarnos.

Debemos revisar todos los archivos. En algún sitio estará la clave.

Y si no lo encontramos aquí, buscaremos en años anteriores.

-Pero eso son miles de casos. ¿Tienes algo mejor que hacer?

Y llamad al resto de comisarías.

Por si han cambiado de zona.

Antes o después volverán a actuar. ¿Por qué está tan seguro?

Porque son como nosotros.

Un delincuente siempre es un delincuente.

Igual que un policía.

Hola, Nicolás.

-Hombre, parece que te han sentado bien las vacaciones.

No me puedo quejar.

Por fin tuve tiempo para estar con Pilar y con los niños.

¿Y tú qué, has descansado algo?

-Alguien tiene que darle trabajo a la Policía.

Ah, es bonito. -Sí.

¿Sabes si siguen dándole vueltas a lo de César?

-Parece que se han relajado. Ya no siguen preguntando.

Mejor. -¿Y qué vas a hacer sin él?

Cuando llegue el momento, tendré que buscar un sustituto.

-Pues creo que deberías empezar a buscarlo.

Está en el cajón.

No. No, Nicolás, no.

No, aún no ha pasado tiempo suficiente. Hace sólo un mes.

Ni siquiera sé si Jorge y Sara están disponibles.

-Pues llámales.

¿Has tenido noticias de tu padre? No. ¿Por?

-Debe mucho dinero. ¿A quién?

-Se ha juntado con la gente equivocada.

¿Y quién es esa gente? -Eso ahora da igual.

¿Cuánto debe? -Mucho.

No consigo localizarle y estoy preocupado.

¿Qué es lo último que sabes de él?

-Estaba alojado en el hotel Costa.

¿Con qué nombre? -Ernesto Guevara.

A ese viejo se le va la cabeza.

-Oye, Mario, el cliente lo quiere cuanto antes.

Como siempre. -No. Antes.

Jorge, soy Mario. ¿Dónde estás?

¿Cuánto tardarás?

No, déjate de tonterías y devuelve el billete. Tenemos trabajo.

-Inspector, ¿tiene un momento? Sí, claro.

-Era para pedirle un pequeño favor.

No, no, lo siento, pero no, comisaría.

Eso no es parte de mi trabajo.

-Es un favor que nos han pedido los de prensa y se lo debemos.

¿Cuánto tiempo? -Dos días como mucho.

Sólo debe enseñarle cómo trabajamos y que hagan algunas entrevistas.

Un par de días. -Pues eso es lo que he dicho.

¿Se sabe algo de la banda del Lobo?

¿De...?

No. Hace un mes que no dan señales de vida.

-Lo dices como si fuera una mala noticia.

Hemos agotado todas las pistas.

Si no vuelven a actuar, no tendremos por dónde seguir.

-Ten paciencia. Con el caso y con los periodistas.

Por cierto, el viernes debemos declarar por el robo de los sellos.

¿Al final Román Aranda ha denunciado a su mujer?

-Eso parece. Y deberíamos prepararlo bien.

El abogado de su mujer nos va a buscar las cosquillas.

Pues revisaré mis notas. ¿Mañana a mediodía?

-Muy bien. Comemos juntos. Claro.

No has respondido a mi pregunta, César.

¿Y qué quieres que te diga?

Es un trabajo sencillo. Tú ya conoces el casino.

Sí, sencillo hasta que se complica, Mario.

Ya ves lo que pasó. Eso fue un error.

Ha pasado demasiado cerca, Mario.

La Policía cree que estoy muerto...

...y sólo Dios sabe el tiempo que me queda.

Mucho.

Pues ese tiempo quiero pasarlo con mi nieto.

Tranquilamente, sin agobios.

¿Eh? -¡Ta, ta, ta, ta!

¡Ta, ta, ta! ¿Sabes qué?

Me alegro que hayas recuperado a tu hija.

Lo que se pierde nunca se recupera del todo.

Pero por lo menos tengo a este.

(EL BEBÉ BALBUCEA) Las prioridades, que cambian.

Sí, eso parece. Sí, sí.

Mucha suerte, amigo.

Y a ti.

-¡Eeeeh! (RÍE)

Llaman a la puerta. Adelante.

-Inspector,...

...le presento a Daniel Bernal y...

-Encantado. Enrique Baró. -Encantado.

-Daniel, el inspector Valle. Le ayudará en todo lo que necesite.

-Intentaremos no molestar para que pueda trabajar...

...como si no estuviéramos.

Ojalá tuviera esa suerte.

-Yo les dejo. Mañana nos vemos.

El inspector Valle le ayudará en todo lo que necesite.

-Muchas gracias.

Bueno, a ver, ¿qué necesitan?

-Pues primero nos gustaría grabarles aquí, trabajando.

Y luego acompañarles a la calle.

De acuerdo, pero harán todo lo que yo le diga.

Y si hay algo que no pueden grabar, no lo grabarán. ¿Está claro?

-Sí. No se preocupe. No me preocupo.

-Pues podemos empezar haciéndole una entrevista.

Sólo tardaremos cinco minutos. ¿Estamos?

Cuéntenos lo que más le preocupa de su trabajo.

¿Lo que más me preocupa?

Pues aparte de que me pase algo,...

...lo que más me preocupa son las consecuencias.

-Hola. Me alegro de veros.

-¿Qué hay de nuevo, jefe?

¿Qué, el síndrome posvacacional?

-Bueno, es que verte a ti tampoco ayuda mucho.

La buena vida, que no dura eternamente.

-¿De qué se trata esta vez?

-¿Y el abuelo? No va a venir.

-¿Pero está bien? Sí.

Pero lo ha dejado.

Definitivamente. Acabo de hablar con él.

-¿O sea que nos quedamos los tres solos?

Buscaremos a otra persona, pero de eso me encargo yo.

-¿Dónde será esta vez? Un casino.

-En un casino.

Sí. Son unos documentos guardados en la caja fuerte de un casino.

Pero el dinero no lo vamos ni a tocar. ¿Verdad, Jorge?

-Venga ya, Mario. Hace dos meses que no juego.

-Bueno, ¿cuáles son esos documentos que tenemos que buscar?

No lo sabemos. Sólo sabemos que están en un tubo negro...

...y que tienen este logotipo.

-¿Sólo? No importa.

Aquí lo único que cuenta es que nos paguen.

-Eso digo yo. Porque iba a pirarme a Cabo Verde con un pibón.

-¿Y cuándo te despertaste?

Pasa la vida y hay cosas que no cambian nunca.

-¿Qué, celosa?

-Ya quisieras tú.

Y nunca sabes cuándo se te cruzará uno de esos por delante.

Nunca lo sabes.

Llaman a la puerta. ¿Sí?

-Perdón. Es que es un poco urgente.

¿Pueden esperarme fuera? -Sí, claro. Vamos.

¿Qué es?

1987, el robo de una pieza arqueológica.

-Mismo modus operandi.

Un tipo haciéndose pasar por policía...

-Otro fingiendo ser el portador de la pieza.

Un robo limpio y sin violencia. ¿Y por qué no me dejáis el informe?

-Porque viene de la comisaría general.

Cuando llegue, avisadme.

-Dicen que tardará media hora.

¿Media hora? -Sí.

Pues igual podéis hacerme un favor.

-¿Estáis grabando ya? -Sí, ya estamos grabando.

-¿Y hablo a ti o a la cámara? -No, tú mírame a mí.

-¿A ti? Vale.

¿Y hago como si... normal? -Sí.

-¿Voy a mi mesa, tal y cual? -Sí.

Hola, soy el sub...

¿Puedo repetir? -Sí, otra vez.

Hola, soy el subinspector Cortés.

Perdón. -No pasa nada.

-No.

Ah, que tengo que incluir la pregunta en la respuesta.

Buenas tardes, soy el subins... ¡Huy, qué difícil es esto!

-No, no hay muchas mujeres oficiales o subinspectoras.

Pero cada vez somos más las que estamos...

-Subinspectora, han enviado esto de la comisaría central.

-Ah, vale, gracias.

Es un informe que estábamos esperando.

El nombre lo ponen... -Sí, abajo.

Móvil. Espere.

Es que claro... -Coja, coja.

Sí, dime.

-¿Qué estaba diciendo?

-Me decías que no hay muchas mujeres subinspectoras.

-Ah, sí. Pero cada vez somos más las que...

¿Podemos parar un momento? -Claro, no te preocupes. Cortamos.

Empezamos desde el principio. -No estoy acostumbrada a esto.

-El director del casino es Víctor Lasierra.

Tiene 45 años y está licenciado en Empresariales.

Es el responsable del auge del casino en los dos últimos años.

Le gusta relacionarse con gente importante y vivir bien.

-Un tipo peculiar. ¿Le conoces, Jorge?

-Todo el mundo conoce a Lasierra.

Lo importante es que él no te conozca a ti.

No es de los que llama a la policía cuando te coge haciendo trampas.

-Marcos Maldonado.

Dos costillas rotas y un traumatismo craneal.

Óscar Pale. Le partieron la clavícula.

-Imagínate lo que haría si nos pilla intentando robarle.

Bueno, habrá que hacer lo posible para que no nos descubra.

-Yo creo que deberíamos pensarlo, porque siendo tres.

Estoy en ello, Sara, pero no creo que se trate...

...de coger al primero que aparezca.

-Yo tengo un colega. -Tiene que ser de fiar.

¿Qué seguridad tienen?

-Además de los dos guardias de la puerta,...

...hay cuatro en el interior por si hay algún problema.

¿Cámaras? -Robotizadas.

Hay un vigilante que controla todas las mesas.

¿La caja fuerte? -Sólo Lasierra tiene acceso a ella.

Cuando la recaudación llega a un determinado nivel...

...se la llevan a la caja. ¿Y la lleva él mismo?

-Con uno de los guardias.

¿Y dónde está?

-Eso es un pequeño problema.

¿Por qué? -No lo sabemos.

¿Cómo que no lo sabemos?

-Lasierra mantiene la ubicación en secreto por seguridad.

Si los ladrones no saben dónde está, nadie se la roba.

Sólo lo saben él y los guardias.

Es tan desconfiado que ni siquiera tiene cámaras de seguridad.

¿Pero lo sabrá la empresa que lo instaló?

-He llamado, pero ya no existe.

¡Joder!

¡Hola! -¡Hola!

Un imprevisto de última hora en el trabajo.

-La próxima vez avisa.

Es que he llegado a tiempo, pero hemos tenido que atender...

-Hola. Una visita.

-¿De la tele?

-Anunciaron un reportaje que pondrán el fin de semana.

Y la enana cree que era en tu comisaría.

-¿Era en la tuya? Pues sí, era en la mía.

Ya ves qué cosas tengo que hacer.

Sí que lo han anunciado pronto. -¡Mentiroso!

-Inés.

A ver, ¿qué pasa?

-Ya te vale a ti y a los de la tele.

¿Qué, qué han dicho?

-Que van a seguir a un grupo de Policía Nacional.

¿Y por eso se pone así? -No, por eso no.

Dijeron que cada año morían unas mil personas como tú.

Bueno, pues voy a hablar con ella.

Móvil. ¡Bueno!

-Deja, ya voy yo. Ahora voy.

Sí, dime, Mendoza.

¿Cómo dices que se llama?

¿Así que se hacía llamar el Dandi?

¿Cuándo lo hizo?

En el año 1987.

Él y un cómplice.

Se llevaron una daga hebrea valorada en 50 millones de pesetas.

Que en el año 87 serían...

-El portador de la daga llegaba en tren.

Dos personas debían recogerle y llevarle a la subasta. ¿Le suena?

El modus operandi fue idéntico al del robo del stradivarius.

-Hicieron creer al correo que eran los encargados...

...de acompañarle y dejaron la daga donde querían.

Pero quizá la banda sólo copió su forma de actuar.

No. La prensa habló del robo y no dice cómo lo hicieron.

-Sólo la Policía conocía el modus operandi.

¿Y el Dandi, le llegaron a detener?

-No. De hecho, nunca se supo su verdadera identidad.

Pero detuvieron al cómplice. Gustavo Fuentes.

-El Dandi huyó y se le perdió la pista en Sudamérica.

Es él. Lo tenemos.

¿Cuántos años tendría ahora?

¿50, 60, 70?

El único miembro de la banda que se aproxima en edad...

...es César Ferrer y está muerto.

¿Y el tal Fuentes, sigue en la cárcel?

Ha entrado y salido varias veces en los últimos años.

¿Consta alguna dirección en los archivos?

-Un hostal. Al parecer se hospedó ahí un mes.

Ya, vamos para allá.

A ver qué encontramos.

-Inspector, ¿van a salir? ¿No lo ve?

-¿Le importa si le acompañamos? No pueden acompañarnos.

Ah, el dato de muertes en acto de servicio el año pasado es 721.

Y eso contando todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

-¿Cómo dice?

Lo que dijeron en el anuncio del reportaje.

Aunque no lo crea, nosotros también tenemos familia.

Hay que tener cuidadito con lo que se dice.

Bueno, pues ya tenemos por donde empezar.

Localizar la caja fuerte. -Ya me dirás cómo.

-¿Los guardias son siempre los mismos?

-Sí, desde hace cinco años. Sólo ellos tienen acceso.

-Pues como no le pongamos un GPS al tipo.

-Espero que no sea eso lo que les haces a tu ligues.

-Tranquilo, que no lo sabrás nunca.

El problema sería saber si está dentro de la caja fuerte...

...o echándose una siesta.

-¿Va en serio lo del GPS?

A él no.

Pero, Sara, necesito que me consigas una cosa.

-Esta es.

¿Cuándo la dejó? -Hace cosa de una semana.

¿Y no le dejó ninguna dirección?

-¿Se cree que soy su madre?

Y como comprenderá, en este sitio no se hacen preguntas.

Por eso viene la gente, porque tiene intimidad.

¿Y sabe si durante ese tiempo recibió correo o alguna llamada?

-Pues no creo, pero tendría que mirarlo.

Quedaos vosotros a ver si encontráis algo.

Ay, ¿tienes unos guantes? -¿Otra vez?

¿Qué?

¡Hola! -Hola, papá.

¿Qué estás solo? -Con Clara. Está arriba.

¿Y tu madre? -Trabajando.

¡Hola! ¿Me puede pasar con Pilar Alcocer, por favor?

¿Cómo que no está?

Si me había dicho que iba al periódico.

Seguro, hombre, seguro.

Bueno... Bueno, vale.

Me habré equivocado yo.

Venga, muchas gracias. Gracias, hasta luego.

Oye, ¿tú estás seguro de que tu madre...

...te dijo que iba al periódico? -Sí.

Nada de correo y ninguna llamada. ¿Habéis encontrado algo?

Tampoco. -Y a saber si sería de él.

A este sitio le falta el cartel de "Se alquila por horas".

Fuentes lo tuvo alquilado un mes.

Según el casero, no se quedaba a dormir. Sólo venía de día.

-¿Solo o acompañado? Solo.

-Pues entonces sí que no entiendo nada.

¿Para qué quería una habitación en un hostal?

A lo mejor se estaba escondiendo de alguien.

O estaba vigilando a alguien.

¿Cree que estaba planeando robar ahí?

Vamos a averiguarlo.

Yo no puedo. Debo acompañar a los niños y a Asun a la estación.

Se van a Ávila, que operan a mi suegra de cataratas.

-¿De dónde has sacado eso?

-Uno de mis ligues, que me los ha devuelto.

Están trucadas. Llevan un localizador.

Sólo debemos meterlas en las máquinas...

...y esperar a que Lasierra las lleve con la recaudación...

...hasta la caja fuerte.

Así sabremos dónde está. ¿Y tú crees que esto funcionará?

-Eso espero.

Muy bien, vamos allá.

-Mario, ten cuidado.

-Ya les he dicho que no he denunciado ningún robo.

Sí, eso ya lo sé.

No le pregunto si ha denunciado, sino si ha echado en falta algo.

-Pues no. Lo habría denunciado, ¿no creen?

No sé, quizá fuera algún objeto sin documentación.

-¿Qué está insinuando? -Nada, nada.

Sólo buscamos a este hombre.

Creemos que ha estado vigilando su establecimiento.

-No le conozco.

Y ahora, si no les importa, tengo clientes que atender.

Bueno, pues muchas gracias por su colaboración.

Por si recuerda algo. -De repente.

Las fotos del casino.

Ahora sólo falta esperar que la monedita se mueva.

¿Quién se queda? -Yo me quedo.

Así vuelco las fotos y reviso las cámaras de seguridad.

-Vete tranquilo, yo la acompaño.

-No hace falta. -Pero es que soy muy caballero.

Chicos, yo me voy a casa. Si la monedita se mueve, avisadme.

-Hasta luego.

-Bueno, ¿qué, comida china, pizza? Nos bajamos a un restaurante.

-Yo con un sándwich tengo bastante.

-¿Alguna vez te relajas un poco? -Cuando la compañía lo merece.

¿Qué ha dicho el joyero, le han robado?

-Dice que no.

Pero creemos que tiene objetos robados y por eso no le denuncia.

Muy propio de un tipo como Fuentes.

Robando a un ladrón se aseguraba que la Policía no iría tras él.

Habría que preguntar a los vecinos a ver si han visto algo.

Y Cortés, busca las cintas de las cámaras se seguridad...

...de la zona. De una tienda, de un banco, lo que sea.

-¿Vamos? Qué remedio.

-¿Y la operación de tu suegra? No, la operan mañana.

-Sándwich de pavo. Me ha costado un huevo encontrarlo.

-Gracias.

Móvil.

-¿Sí? No, ahora no puedo, estoy trabajando.

Revisando la página Web de un cliente.

Vale.

Cuando pueda te lo llevo, ¿vale?

Venga, un besito. Chao.

-¿Tu madre sigue creyendo que eres informático?

-¿Y los tuyos? -Creen que soy azafata.

-A ver, espera, espera, espera, espera. Pon lo anterior.

¡Joder!

-¿Lo conoces?

-Es Fausto Rojas, un jugador profesional.

Coincidimos un par de veces hace algún tiempo.

Sólo juega cuando sabe que puede ganar.

-Pues habrá que decírselo a Mario. -¿Para qué? No lo va a entender.

¿Cómo cojones quieres que no me cabree, Jorge?

¡A ver qué coño hacemos ahora! -Papá, mira...

¡Adrián, ahora no, ahora no!

¿Te conoce alguien más? ¡¿Te conoce alguien más?!

¿Me estás mintiendo?

¡Con tus cagadas ya la hemos jodido más de una vez!

¡Igual que te digo que es difícil reemplazar a César,...

...como tú los hay a patadas! ¿Me entiendes? ¡A patadas!

Llamadme cuando la moneda esté en marcha, no antes.

-Muchas gracias.

-Muy bien, entonces mañana a las diez.

De acuerdo, gracias. Hasta luego.

¿Qué, del trabajo?

-Sí. He cambiado la hora de una entrevista de mañana.

Estás muy ocupada, ¿no?

-No tanto. Ya.

-¿Qué pasa?

Pues pasa, Pilar, que llamé al periódico...

...y me dijeron que no trabajabas en toda la semana.

-Estoy cubriendo la rueda de prensa de un compañero.

Tiene asuntos personales y en el periódico no lo saben.

¿No puedo ayudarle o qué?

Sí que puedes, sí.

-Pues si tú me pides que confíe en ti, podrías hacer lo mismo.

¡Uf!

¿Cómo va ese dibujo?

Adri, ¿cómo va el dibujo? Enséñamelo.

Vaya tela, ahora mi hijo también se ha quedado mudo. Dame, anda.

Adrián, que lo estás manchando todo.

-Papá, te lo juro, ha sido sin querer.

Ya, pero manchado se queda. ¿Dónde vas ahora?

¡Joder!

Móvil.

Dime, Sara.

-Se ha parado en esta sala.

¿Así que ya tenemos localizada la caja?

-Falta saber cómo vamos a entrar.

El casino abre a las cinco. -¿Nos haremos pasar por jugadores?

No vamos a jugar, Jorge. -¿Entonces?

Bueno, alguien debe ser el encargado...

...de tener todo listo para cuando llegan los clientes, ¿no?

-Sí, el servicio de limpieza.

¿Y lo hacen al abrir o al cerrar? -No, a las tres y media.

Mejor. Mejor.

Eso nos asegura que tengamos todo listo y terminado para las cinco.

Si nos damos prisa, igual no se fijan en nosotros.

-Así no nos arriesgamos a que te reconozca otro jugador.

¿Cuánto tiempo ha tardado desde la sala de juego a la caja?

-En recorrer el pasillo 30 segundos.

-Ahí está la garita de seguridad, ¿no?

Así Jorge podrá entrar en la caja.

-¿Yo? Sí, tú.

Con la clave.

Sara. -Yo te la daba encantada.

Pero la cambia todos los días. No se lo dice a nadie ni la apunta.

¡Joder con el paranoico!

-Vale, ¿cómo lo vamos a hacer?

Venga, a dormir.

¿No quieres tu beso de buenas noches?

A ver.

A ver.

¿Sigues preocupada por lo de la tele?

Pero si a papá no le va a pasar nada.

En la tele exageran mucho.

Y hablaban de otros policías que hacen cosas...

...más peligrosas que yo.

Y muchos son por accidente.

-¿Como el de mamá?

Sí.

Bueno, no.

-Y si son otros policías,...

...¿por qué no los entrevistan a ellos?

Porque yo soy mucho más guapo.

Pero si tú no quieres, yo no salgo.

-Papá, no quiero quedarme sola.

Pero eso no va a pasar, cariño. -¿Y tú cómo lo sabes?

Pues porque yo tengo mucho cuidado.

-¿Te quedas a dormir conmigo? Pues claro.

¿Me haces un hueco?

¡Pero ahora a dormir, eh!

Venga, hala, así.

Se llama spray antiladrones, pero lo vamos a usar nosotros.

-¿Cómo funciona? Muy fácil.

Es un líquido que fácilmente mancha cualquier cosa.

Pero no se ve a simple vista; hay que verlo con luz ultravioleta.

Si Jorge tocase algo ahora, lo mancharía de rojo.

-¿Probamos?

-Atrévete. Y además de los dedos rojos tendrás un ojo morado.

Lo que haremos es muy fácil.

Yo mancharé la mano del gerente antes de que abra el casino.

Luego, cuando vaya a la caja a coger el dinero del día,...

...dejará marcado el código de la clave.

En el turno de limpieza te cubriremos...

...para que llegues hasta la caja.

Y con ayuda de la linterna veremos qué teclas tocó el gerente.

-Esperemos que sea un código de cuatro cifras y no de cinco.

Con cuatro hay 24 permutaciones posibles.

La buena aparecerá entre la novena y la decimoquinta.

-¿Desde cuándo sabes matemáticas?

-¿No creerás que el póquer es cuestión de suerte?

¿Cuánto tiempo te llevará?

-Ajustando mucho, 30 segundos.

Está bien, 30 segundo, muy bien.

Llegarás a la caja, marcarás el código y cogerás los documentos.

Solamente los documentos y saldrás. Entendido, ¿no?

-Sí, perfectamente. Me alegro. Mañana aquí a las tres.

-El día que Fuentes dejó la pensión las cámaras de seguridad...

...de un banco filmaron esta furgoneta.

¿El conductor es Fuentes? Creemos que sí.

Algunos vecinos le vieron por los alrededores de la joyería.

Pues que venga el joyero.

¿Y qué va a decir? No tenemos pruebas.

Él no lo sabe.

Un psicólogo. Es alucinante, un psicólogo. Lo que me faltaba.

-Es un médico como otro cualquiera.

Eso ya lo sé. No me preocupa que mi mujer...

...le cuente sus problemas a un extraño.

Me preocupa que hable de mí, de nosotros.

Ese psicólogo nos puede poner en peligro a todos.

-¿Tienes sus datos? Sí.

Nombre y dirección.

-Déjame hacer unas llamadas.

¿Sabes algo de tu padre?

No, hemos estado con lo del casino. -Ya.

¿Cómo lleváis ese asunto? Lo llevamos.

-Sin César no debe ser tan fácil, ¿no?

No lo es, no.

Y yo que pensaba que los artistas no se jubilaban nunca. Ya ves.

-Sí, Alfredo, apunta.

Hay testigos que vieron a este hombre...

...el día de los hechos saliendo de su joyería.

Eso sólo nos deja dos opciones:

O mintió cuando dijo que no le conocía...

...o cuando dijo que no le robaron.

Mire, siga usted callado si quiere.

Pero con esto, un juez ordenaría el registro de su tienda.

Y yo creo que eso sí que no le conviene.

-Está bien, me robaron.

Ah. -La semana pasada.

El lunes de la semana pasada. ¿Es correcto?

¿Y cómo entraron?

-Cuando llegué de tomar el café de por la mañana lo encontré.

Normalmente cierro la tienda, pero no bajo la reja.

No sé cómo lo sabían.

Porque llevaba dos semanas vigilándole desde una pensión.

¿Qué se llevó? -Joyas.

Relojes... De todo.

Acababan de traerme la mercancía.

No lo denuncié porque...

No, no me dé explicaciones; yo no se las he pedido.

Sólo querría hacerle una última pregunta.

¿Conocía a Fuentes?

La verdad es que el tío sabe interrogar.

Y eso que a veces es seco como él solo.

-Perdona, Rebeca, ¿te parece que repitamos la entrevista ahora?

-Ah, sí, perfecto. -Pues muy bien.

Voy a prepararlo todo, ¿vale? -Vale.

Pues a mí no me pide que repitamos la entrevista.

¿Por qué será?

-Porque tú lo haces todo muy bien a la primera, Cortés.

¿Tú cómo lo sabes?

-Qué idiota eres. Tira para allá, anda. ¡A trabajar!

Como puedes ver, el papeleo es importantísimo,...

...porque se usará en el juicio.

Y la Policía es un eslabón más en la cadena.

Es que esto no sé si... -Sí, adelante. Luego lo editamos.

-Pues que yo iba para abogado.

Estuve un año en la Complutense, pero no aguanté.

-Hola, señora Villanueva, ¿cómo está?

No puedo quejarme.

-Usted no es la señora Villanueva. Qué sagaz.

Se nota que es usted psicólogo.

La Sra. Villanueva puede esperar un momento, yo seré muy breve.

-Podrá ser todo lo breve que quiera cuando le dé cita.

Hágame caso, señor Terrón.

Esto es mucho más importante que sus consultas.

Digamos que es algo más personal.

Aunque si lo prefiere, puedo hablar directamente...

...con el inspector de Hacienda y ya está.

-¿Qué es lo que quiere?

¿Ve usted? Ya nos vamos entendiendo.

Es que verá...

Tengo unos documentos que le relacionan...

...con unas inversiones un tanto sospechosas.

-No sé de qué me habla. Sí que lo sabe.

Lo sabe.

Es lo que tiene infringir la ley.

-Yo no sé ni quién es... Tranquilícese, ¿de acuerdo?

Tranquilícese.

Lo que quiero de usted es algo muy sencillo.

Sólo debe dejar de ver a una de sus pacientes.

-Pilar Alcocer.

Y que se olvide de todo lo que le haya dicho.

¿Qué le parece mi oferta?

-Que con esa actitud no me extraña que su hijo le tenga miedo.

-Así que me fui.

Y como en mi familia no íbamos muy bien de dinero,...

...me presenté a las oposiciones de policía.

No es que esto sea fácil, pero... -Eres una chica de acción.

(AMBOS RÍEN) -Supongo.

Mendoza...

¿Puedes venir un momento?

Apague eso.

-¿Qué ocurre?

¡Que te han dicho que pares!

Fernando.

-Rebeca, diles que es un error. Yo no he robado nada.

-¿Qué pasa, qué ha hecho? -Robarle el bolso a una señora.

-Yo no he sido. Te juro que yo no he sido.

Diles que me suelten.

-Ya os lo podéis llevar al calabozo.

-El secreto entre su mujer y yo también le afecta a usted.

No puedo contarle nada y eso debería tranquilizarle.

Si usted no cuenta nada de mí, yo no contaré lo de los documentos.

¿De acuerdo? -Sí.

Pero no me ha respondido a la pregunta sobre su hijo.

Pues claro que no quiero que mi hijo me tema.

¿Qué tontería es esa? -¿Y por qué?

Porque no está bien.

Una cosa es tenerle respeto a tus padres y otra cosa es...

Pues verlo como un monstruo.

-Eso es lo que le da miedo, ¿no? No quiere parecerse a su padre.

Actuar como él actuó con usted y con su madre.

Yo no he dicho eso, ¿vale? -¿Los abandonó?

Vamos a ver...

Dedicarse a esta profesión y tener familia...

...no es fácil.

-Mario hace lo que puede.

Yo sé que no quiere perdernos, pero...

-Tampoco intenta llevar una vida normal.

-Lo intentó. Lo intentó, pero siempre vuelve a lo mismo.

Es su vida y no sabe hacer otra cosa y...

Es muy bueno. -Lo está justificando.

-Pues no.

-Dígame una cosa, Pilar, ¿a usted le gustaría que lo dejase?

-¿A mí?

A mí lo que me gustaría es que fuéramos una familia normal.

Tampoco es tanto pedir, ¿no?

Tener una familia como las demás.

-Ahí está el problema, que usted no es un padre como los demás.

Y quizá debería empezar a asumirlo. Yo no soy el problema.

-Sale, entra. Yo nunca sé adónde ni con quién.

Y ya no es el miedo a que acabe en la cárcel, que lo tengo.

Es que tengo la sensación de...

De que vivimos en una mentira. ¿Entiende lo que le digo?

-¿Lo entiende su marido?

Oiga, a mí lo que me preocupa es mi hijo.

-¿Y a su mujer, qué le preocupa, también su hijo, su hija o usted?

¿O es que no se lo había planteado?

Vino preocupado por lo que pudo contarme su mujer sobre sus robos.

A mí me gusta llamarlo mi trabajo.

-Su trabajo, su familia, sus problemas.

A lo mejor ese es el problema, que sólo piensa en usted.

Ya, oiga. Yo no sé qué coño estoy haciendo aquí.

-Pues piénselo. Porque nadie que sea feliz viene a un psicólogo.

Yo no estaba citado. Técnicamente no soy su cliente.

-Para que funcione lo del secreto entre cliente y psicólogo...

...será mejor que técnicamente sea mi cliente. Son 90 euritos.

90 euritos por media horita, ¿no?

Y luego soy yo el ladrón.

-Entiéndame.

Este es mi trabajo.

Estabas aquí.

Si quieres, puedes cogerte el resto del día libre.

-No quiero.

Para ir a casa a comerme la cabeza. No, gracias.

O para hablar con tu familia.

-No se puede hablar con mi familia.

Mi hermano ya lo ha destrozado todo: a mi madre, a mí.

No quiero que haga lo mismo con mi trabajo.

Además, usted mismo lo dijo, ¿no?

Un criminal nunca deja de serlo. Pues mi hermano tampoco.

Un hermano nunca deja de ser un hermano, Rebeca.

Y lo de los criminales era una frase hecha.

Yo sí creo que la gente puede cambiar.

-Pues me alegro por usted.

¿Qué tenemos de Fuentes?

Pues los de Tráfico nos han dado el número de la matrícula...

...y la dirección.

Así que avisa a Cortés y prepárate para salir.

-Muy bien.

-Inspector, ¿podemos hablar un momento?

Sí, claro.

-Mendoza, ¿se encuentra bien? -Perfectamente.

(LLORA)

¿Te has asegurado de que no vengan?

-Les dije que hubo un error en la ETT y convocaron mucha gente.

Pero que se les pagaría de todas formas.

Así que tranquilo.

No creo que sean tan masocas como para ir y menos sin uniforme.

Todos sabemos qué tenemos que hacer, ¿verdad, Jorge?

-Sí, sí, el tubo negro. Eso es.

-Es el primer golpe que damos sin César.

Eso no es así. Lo de las botellas de vino salió bien.

-No estaría mal tener a alguien vigilando fuera.

Lo he intentado. Pero unos estaban demasiado verdes...

...y otros tenían una lista de antecedentes muy larga.

-O que ninguno eran César.

Bueno, venga, daos prisa, por favor.

Lo siento, se me olvidó lo de la reunión por el juicio.

He estado muy liado con lo de Gustavo Fuentes.

Tenemos su vehículos y vamos para allá.

-Pues lo dejaremos para más tarde.

Si van a salir, llévense a los de la televisión.

No creo que sea conveniente. -Es una orden, inspector.

Se lo repito porque parece que no lo entiende.

Lo he entendido perfectamente. -No es lo que me han dicho.

Daniel dice que le prohíbe usar su entrevista.

¿Volvemos a la escuela, que tienen que chivarse?

-Están haciendo su trabajo.

No están aquí para fastidiar a nadie, ni a usted.

Y cuanto antes hagan su trabajo, antes se irán.

Usted verá lo que le conviene.

Yo no voy a salir.

-¿Pero cuál es el problema? Explíquemelo; no lo entiendo.

Cuestiones personales.

No dejaré que saquen ninguna imagen mía. Y no puede obligarme.

Baja un poco la cámara.

A veces nos tiramos horas.

Más que con la familia, fíjate.

Así hay el índice de divorcios que hay en esta profesión.

Es nuestro trabajo.

Un poco aburrido, sí, pero...

El sospechoso no está en casa y tenemos que mantener...

...la zona vigilada hasta que llegue.

Atentos.

¡Alto, espere!

Oído.

Disculpe. -¿Sí, dígame?

¿Sabéis a qué hora abre el casino? -A las cinco en punto de la tarde.

Muy amable. -De nada.

Hecho.

No, no, tráelo a interrogatorios.

Ya le vale. Parecía que no se iba a defender.

Dejadme solo con él.

-Cuatro cifras: 2-1-7-9.

Otra.

1-2-7-9.

-Otra.

1-2-9-7.

-Nada. 7-2-9-1.

Tenemos el testimonio del joyero y la foto de su furgoneta...

...el día del robo.

Parece que no es usted tan listo como cree.

A mi parecer, se ha vuelto bastante torpe.

-¿Lo dice por el puñetazo?

Antes participaba en robos más sofisticados.

-Otra.

7-9-1-2.

Sólo queda uno, Jorge.

-¿Es eso entonces? Otra vez.

¿Sabe a qué me refiero?

-Claro que lo sé, al Dandi.

Creo que nos vamos a entender.

1-7-9-2.

-Lo tengo.

¿Conque menos de la mitad, no?

Anda, coge los documentos y sal de ahí en cuanto puedas.

-Veo que sigue teniendo lo mismo de antes. O sea, nada.

¿Y qué más nos puede dar usted?

-Su nombre real, su origen.

¿Eso les serviría?

Supongo que sí.

-Bien. Pónganme el trato por escrito.

Ah, y firmado por un juez, y hablamos.

El Dandi siempre ha sido un tipo muy legal, elegante, un caballero.

Pero haría cualquier cosa para proteger su libertad.

Y yo no quiero correr riesgos.

¿Los tienes, Jorge? -Lo estoy buscando.

Lo tengo.

Sara, avísame cuando pueda salir.

-Apártese. Y termine de una vez, coño.

-Lo siento.

Jorge, van para allá.

-¡Joder! Ha estado cerca, ¿eh?

¡Mierda! ¿Qué pasa, Jorge?

-Me he quedado encerrado, Sara.

-Señorita, lo siento, debe terminar. Vamos a abrir ya.

-¿Sara? ¡Sara!

¡Sara!

Tranquilízate, Jorge. Volveremos a por ti.

-Sólo tiene que ayudarnos con la identidad del Dandi.

Habíamos hecho un trato, Fuentes. -He cambiado de opinión.

¿Por qué?

-La gente cambia de opinión y punto.

No me lo creo.

-Ese es su problema, inspector, no el mío.

Además, a la cárcel ya estoy acostumbrado.

-Si hubiéramos tenido a alguien vigilando no habría pasado esto.

¿Crees que es culpa mía?

-¡Yo no he dicho eso! ¡Pero lo piensas!

-¡Pienso que no deberíamos haberlo hecho sin César!

¡Si ese tipo encuentra a Jorge, lo mata!

¡No lo van a encontrar, lo vamos a sacar!

-¡¿Cómo?! ¡Pues no lo sé!

¡Pero gritando seguro que no! ¿Está claro? ¡¿Está claro?!

¿Quién ha estado con él? Nadie, inspector.

¿Un abogado, un policía, quién? Ha estado solo.

Vigílalo. Que no salga de ahí ni que se acerque a nadie.

¿Adónde va?

A averiguar cómo le amenazaron, porque quién está claro.

Lo siento mucho.

No sabía a quién llamar.

Que no quiera trabajar no significa que no ayude a un amigo.

Sobre todo, cuando él lo hizo por mí.

César, dime que sabes cómo podemos hacer que abra la caja.

Sé lo que hay que hacer. ¿Y va a ser fácil?

Va a ser caro.

En principio, la caja sólo la abren por la mañana y al cierre.

-Eso será a las seis o siete de la mañana.

Así que debemos hacer que abran la caja antes.

Sólo se nos ha ocurrido una forma para hacerlo.

Si el casino gana mucho dinero, por seguridad,...

...hace un ingreso extra sobre la marcha. Pasa a veces.

-¿Y cómo haremos para que eso pase?

Del único modo posible, jugando y perdiendo.

Al blackjack. Es lo más rápido y donde más se apuesta.

Sólo hay un problema, Sara.

Vamos a gastarnos todos nuestros ahorros.

Los de todos.

¿Estamos de acuerdo? -Sí.

-Comisaria, le juro que no dejé que hablase con nadie.

¿Dejó los calabozos solos? -No.

¿Ni para ir al baño? -Inspector, por favor.

Sólo quiero averiguar lo que pasó. Llevamos meses investigando.

-¿Está seguro de que no salió? -Sí.

-¿Ni para tomar un café? ¿Ni una llamada de teléfono?

-Tampoco.

-¿No entró nadie?

-Entró un compañero para darle la comida, pero nada más.

¿Quién? ¿Qué compañero?

-No sé cómo se llama. -¿No le conocía?

-Llevo aquí un mes. No conozco a todos los compañeros.

Jorge, ¿cómo lo llevas? -Bien.

Bueno, tengo dinero, pero no muchos sitios donde gastarlo.

-Está bien que mantengas el sentido del humor.

-No, en serio, me voy a quedar sin aire.

¿Cómo te vas a quedar sin aire?

En todo caso te podrías envenenar con tu propio CO2, pero...

-Gracias por tu apoyo.

Oye, en serio, ahí debe haber oxígeno para varios días.

-Espero que Sara y tú tengáis un plan.

Nosotros no. -¿Estás de coña?

Menos mal que estamos los viejos para venir a rescatar a los niños.

-¡Hey, qué bueno oírte, abuelo!

Dime que tienes un plan.

¿Sabes jugar al blackjack?

-Joder, muchísimas gracias.

En cuanto vayan a hacer el ingreso y abran la puerta,...

...provocaremos un corte de luz.

Debes aprovechar para salir de ahí sin que te vean. ¿Serás capaz?

-En peores me he visto.

Bueno, en peores no, pero... Pero lo haré.

Muy bien. Tú tranquilo. Mantén la calma, Jorge.

-Vale.

-Tu parte del dinero para apostar.

Sara. -Estoy bien.

Va a salir todo bien, ¿de acuerdo?

-No sé por qué me afecta tanto todo esto.

Perdona.

¿Cómo llegó hasta su celda?

-Eso no importa. ¿Sabe lo que es?

Por lo pronto, algo que no debería tener con usted.

-Es un sicar. Está bien restaurado, pero es un puñal muy antiguo.

Era usado por una secta hebrea de asesinos...

...que luchaban contra el Imperio romano.

Lo llevaban oculto entre las ropas y se acercaban mucho a la víctima.

Y de repente, en un golpe rápido, la mataban.

Ni siquiera les veía venir.

De aquí, sicar, viene la palabra "sicario".

-23.

¿Quiere otra carta?

19. ¿Carta?

29.

Parece que no es mi día.

-No se queje. ¿Necesita algo?

Salvo que fuese usted el dueño del casino.

-No, no lo soy. Soy el gerente.

Usted genera beneficio, ¿no? Si todos están como yo.

-No va mal la noche.

No puede ser. Esa máquina no baraja bien las cartas.

-¿Algún problema?

¿Qué? No, no.

-¿Qué tal vas, Jorge?

-Bien. Tranquila.

Comparado con que me rechaces todos los días, esto no es nada.

¿Y vosotros?

-Bueno... O sea, que muy bien.

Tranquilo, que en media hora estás fuera, ya verás.

10 000 en fichas.

-7, 17. ¿Carta? No, 20.

Ya casi está.

-Problemas.

Ese tío que se ha sentado en la mesa de al lado.

Ese es el que conoce Jorge.

Un jugador muy bueno.

Pues si empieza a ganar, la hemos cagado.

-Pues la hemos cagado, porque ese tío nunca pierde.

Voy para allá. -¡Sara!

¡Sara!

¡Sara!

Cuidado, Sara, cuidado.

-Sara, no vayas, por favor. Es un tipo muy peligroso.

¡Sara, Sara, Sara! (SE OYEN INTERFERENCIAS)

-¿Sabes?

Acabo de perder toda mi pasta, pero no me importa...

...porque era del cabrón de mi ex.

Y ahora me apetecería...

...tomarme una copita para celebrarlo.

-Me parece una idea estupenda.

-Lo que pasa es que he perdido todo mi dinero en las mesas.

-Es una oferta muy interesante...

...viniendo de una mujer tan atractiva.

Pero tengo la costumbre de no mezclarme con perdedores.

Así que si me disculpas.

-Pues...

No sabes lo que te pierdes.

-¡Suélteme!

Gracias.

-Un whisky con cola, por favor.

Si ese tipo sigue así, ganará todo lo que hemos gastado nosotros.

Y no van a abrir la caja fuerte.

-¿Y qué hacemos? Estoy pensando.

No podemos jugárnosla.

Pero podemos jugar.

-Arriesga usted mucho, señor.

Y usted tiene muy buena suerte.

-Sí, pero la suerte no dura eternamente.

-No consigo contactar con Jorge.

Sería tentador retirarse así, ¿verdad?

-Me lo estoy pensando.

Sí, es lo que tenía que haber hecho yo, pensarlo un poco antes.

Este sitio es un engaña bobos. Hágame caso, hijo.

-No soy su hijo.

Si pierde, tendrá que retirarse y llevarán el dinero a la caja.

-Si pierde.

No podemos esperar más, voy a llamar a la Policía.

Mejor que vaya a la cárcel a que lo encuentre Víctor.

¿Te has vuelto loca?

-Tú haz lo que quieras, yo no le dejo solo.

Bien. Pero lo haré yo.

Lárgate de aquí.

¿Policía?

-Creo que voy a retirarme. No debo seguir tentando a la suerte.

¿Me cambia las fichas, por favor?

-Tendrá que esperar un momento que abramos la caja.

¿Me acompaña?

Lo siento, ha sido un error.

Corta la corriente, ¡ya!

-¡Joder! Con la buena noche que estábamos teniendo.

¿Qué pasa?

¡Busca el interruptor de emergencia!

¿Qué ocurre?

¿Lo encuentras?

¡Vamos!

-¿Así que rechaza nuestra protección?

El Dandi le hizo llegar la daga estando en su celda.

Si él quisiera, ahora estaría muerto. Fuentes ya no va a hablar.

-¿Cree que es el jefe el cerebro de las operaciones?

He revisado algunos casos archivados del Dandi.

Las reglas son parecidas, pero sólo parecidas.

Amenazas, intimidaciones, chantajes.

Nuestro ladrón nunca lo haría; él no es violento.

Tiene más clase.

No sé qué relación hay entre el Dandi y el Lobo,...

...pero no son la misma persona.

-Creí que no lo contaba.

Me gustaría decir que ahora toca descansar,...

...pero creo que vamos a tener que hacer algunos trabajitos...

...para recuperar las pérdidas. Sí, nos costará un poco.

¿Vuelves con nosotros?

Si es que no se nos puede dejar solos, qué coño.

¿Y tu familia?

¿Y la tuya? Porque tú también tienes, ¿no? Y puedes.

No sé yo qué decirte.

-Me alegro mucho.

-Reconoce que estabas aburrido de pasear el carrito.

Gracias. Dáselas a ella, anda.

-Hola. Hola.

-Vengo a traerle ropa a Fernando.

Al final tenías razón. Un hermano nunca deja de serlo.

Es un tipo huraño,...

...pero hay que reconocer que lo que hace funciona.

-Esa es la clave, que pase lo que pase, al final se consiga.

Y veo que tú lo has hecho.

Costó, ¿eh? Costó.

Bueno, si te enteras de algo nuevo, avísanos. Nos vendrá bien.

-Descuida.

Ah, sobre lo de tu padre, tranquilo.

He hablado con él y está bien.

¿Por qué no me pidió a mí el dinero?

-Porque es tan orgulloso como tú.

Y el dinero no era el único problema.

Pero eso también está arreglado.

Hasta pronto, Nicolás. -Hasta pronto, Mario.

Félix, ya tienes los documentos aquí.

Sí, creo que les ha costado, pero lo han logrado.

No, no, no le he contado nada más, pero ten cuidado, eh.

-Cuéntenos lo que más le preocupa de su trabajo.

Aparte de que me pase algo,...

...lo que más me preocupa son las consecuencias.

-¿A qué se refiere?

En cualquier profesión un error puede provocar malas consecuencias.

Pero si eres panadero, el pan estará más duro.

Aquí es más grave.

Tus decisiones afectan a la vida de muchas personas.

Y no sólo a los delincuentes o a las víctimas,...

...también a tus compañeros, tu familia.

Nunca sabes dónde llegarán las consecuencias...

...de tus decisiones o de lo que haces...

...o a quiénes afectarán o cuánto.

Por eso a veces, sobre todo cuando las cosas no están claras,...

...tomas decisiones que parecen ir contra lo que has aprendido...

...o lo que se supone que deberías hacer.

Y lo haces porque piensas que será lo mejor para todos.

Pero te expones a cruzar esa línea invisible...

...que hay entre el bien y el mal.

Y a veces asusta.

¿Así que me tienes miedo, no?

Hasta llegas a pensar que tienes un trabajo normal, seguro.

Y entonces pasa algo y te sientes como el primer día.

Hay delincuentes que no son violentos, son escurridizos.

Pero otros sí son muy peligrosos.

Y nunca sabes cuándo se te cruzará uno de esos por delante.

Nunca lo sabes.

¿De qué se trata esta vez?

-Es un trabajo especial. Puedes decir que no.

Es el único trabajo en el que tu padre falló.

¿Cuánto tiempo tengo?

Necesito que uno de los directivos de la fundación se vaya unos días.

-¿Cómo? Como te dé la gana.

Que se ponga enfermo, que se vaya a Tailandia...

-Quiero que lo dejes.

Dos ladrones intentando hacer el mismo trabajo es un suicidio.

-Cada vez están más cerca.

Si cree que todavía puede darme lecciones, está muy equivocado.

-Ahora estarán más atentos. O no.

La gente no cree que los ladrones den dos golpes en el mismo sitio.

-Mario, sabes que con el trabajo no bromeo.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • El casino - Capítulo 6

Guante blanco - Capítulo 6

23 ago 2012

Ha pasado un mes desde la muerte de César cuando la banda de Mario recibe un nuevo encargo, para el que deben burlar la seguridad de un casino muy vigilado. Un trabajo complicado y arriesgado, y todavía más con sólo tres componentes en la banda. La situación se vuelve muy peligrosa cuando Jorge queda atrapado dentro del casino. 

Mientras, Valle y su equipo investigan robos cometidos en el pasado que pueden tener detrás a la banda de Mario. Uno de ellos les conduce hacia nuevas pistas relacionadas no sólo con Mario, sino también con su padre.

Histórico de emisiones:

18/02/2009

ver más sobre "Guante blanco - Capítulo 6" ver menos sobre "Guante blanco - Capítulo 6"
Programas completos (8)
Clips

Los últimos 102 programas de Guante blanco

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios