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Para todos los públicos Gigantes de La 2 - Fernando Grande Marlaska - ver ahora
Transcripción completa

(David Bowie "Heroes")

(OFF) "'La dignidad de la persona,

los derechos inviolables que le son inherentes,

el libre desarrollo de la personalidad.

El respeto a la ley y a los derechos de los demás

son fundamento del orden político y de la paz social.'

Constitución Española. Artículo 10."

# We can be heroes,

# just for one day. #

(Sintonía del programa)

(Jorge Drexler)

("La trama y el desenlace")

"Yo he pagado peajes muy altos por causa de mi trabajo como juez

y por mi condición sexual.

Muchas personas los pagan por diferentes circunstancias,

principalmente por querer ser ellos mismos

y disentir honradamente de la mayoría.

No soy un héroe,

pero mis circunstancias personales y profesionales

me han hecho conocer de primera mano situaciones de gran impacto.

No puedo ni debo sustraerme a la posibilidad

de ayudar determinados conflictos

porque mi posición social me procura una relevancia

que podría dar visibilidad a colectivos,

problemas e injusticias

que precisan de la colaboración de todos."

¿Se puede, señor juez?

¡Hombre, Mari Cruz! Hola, Fernando.

Gracias por recibirnos, a esta tropa.

Solo faltaba.

Muchas gracias por venir. Hacía mucho que no nos veíamos.

Pues sí.

Pero nunca te visité en tu despacho.

En el despacho nunca. Y debo decirte

que un despacho de juez imprime siempre

un cierto respeto, ¿eh?

Bah, pero este no mucho. Aquí se dirimen muchas cosas.

No, no tantas. Aquí es donde yo me leo los informes,

donde hago también algún informe, pero nada más,

aquí estoy solito. Te hemos hecho madrugar hoy

un poquito. Un poquito, pero no te creas,

yo madrugo bastante para ir a nadar, o sea que tampoco tanto.

¿A qué horas vas a nadar? Normalmente,

7:30, 7:45. ¿Todos los días de tu vida?

Todos los días.

Últimamente, este último mes, he hecho algunas pellas,

como se dice, pero normalmente sí, todos los días.

Te voy a proponer que salgamos de aquí porque seguro

que revisas muchas sentencias y ves muchos temas,

pero hace un calor mortal.

Terrorífico. Pero vamos a ir a un sitio más agradable.

Vamos. Un poco más amplio

y estamos mejor. Estupendo, vamos.

(Música de guitarra)

Fernando, necesito que sepas que soy inocente.

De entrada. No sé, estoy convencido de ello.

Sí, pero estar aquí impresiona bastante.

Estamos en la sede del Consejo del Poder Judicial,

que es una especie, como la cúpula de San Pedro para los católicos,

y resulta un poco impactante.

¿Por qué un chico de Bilbao, un chico estupendo,

sano, guapo, decide meterse en un oficio

en el que tiene que dirimir tantas cosas

sobre la vida, la muerte, la salud, el pecunio,

esa responsabilidad?

Pues yo todavía, al día de hoy, tampoco tengo, no te creas,

no tengo la respuesta, tú, vasca, como yo y de Bilbao, como yo,

sabes que los que estudiábamos Abogado Economista en Deusto

casi íbamos encaminados a la empresa normalmente.

Y en ese sentido,

yo fui encaminado a la empresa, pero trabajé un año

y me di cuenta que aquello no iba conmigo.

Fui a ver a un profesor de la Universidad de Deusto,

que en ese caso era José María Lidón,

luego asesinado por la organización terrorista ETA,

y justo él me dijo:

"Oyes, valóralo, valora esa opción de judicatura

que más o menos tienes por ahí

y quizá pueda ser una opción, valóralo."

¿Me dices cuál fue una razón? Pues no hubo una razón concreta.

Lo que sí tengo claro es que, en el primer destino,

cuando, el primer día que me puse a trabajar,

que no tenía ni idea de muchísimas cosas, evidentemente,

casi no tenía ni idea de dónde tenía que firmar,

ese día ya me di cuenta que sí, que había elegido bien.

Y te vas a Santoña, que es tu primer destino.

Me voy a Santoña.

Uno de los casos más sonados que convulsionó

la opinión pública española

fue el caso del crimen de los marqueses de Urquijo.

(LOCUTORA) "En la mañana del día 1 de agosto de 1980

aparecían los cadáveres de los marqueses de Urquijo."

(LOCUTOR) "Hasta ese día, los discretos propietarios

de uno de los bancos más importantes de la época

nunca habían acaparado portadas."

-"Se iniciaba, en ese momento, una difícil investigación policial

que llevaría, meses después, a la detención de Rafael Escobedo,

yerno de los marqueses y sospechoso de haber cometido

el doble asesinato."

Y te cayó por lo menos la última parte,

que es cuando el presunto asesino

o declarado asesino, confeso asesino

se suicida en la cárcel.

En la cárcel... De Santoña.

...de Santoña. Me tocó investigar ese tema

nada más llegar a Santoña.

Yo me acuerdo de aquello y...

me llama la atención, ¿qué tenía, 25 años o así?,

y era cuando la prensa ya se empezaba...,

es que creo que el tema de los marqueses de Urquijo,

el asesinato, etcétera, y todo el juicio

tuvo un seguimiento mediático muy importante.

-Nota de última hora: Según ha podido saber Telediario

de fuentes del Ministerio de Justicia,

Rafael Escobedo se ha ahorcado hoy en su celda

de la prisión de Santander.

¿Era realmente el culpable? ¿Solo o en compañía de otros?

La sentencia dice: "Solo o en compañía de terceros."

Yo investigué lo que es la muerte de Rafi Escobedo,

a ver a qué se podía imputar,

si era un suicidio o había un auxilio al suicidio

o había otra cosa. ¿Y?

No quedó claro y creo que, razonablemente, era un suicidio.

A raíz de ese juicio, te conocemos como juez,

permíteme decir "estrella".

No.

Apareces en la portada de una revista, Man.

Entonces la gente empieza a fijarse

en ese juececito tan joven,

tan atractivo, que se llama Fernando Grande-Marlaska.

¿Cómo fue?

Pues creo que es de esas temeridades,

digo lo de la entrevista, de esas temeridades de cuando

entras en la carrera judicial, sobre todo en aquellos años,

con mucha menos información de lo que era la carrera judicial,

nosotros aprobamos la oposición y...,

casi a los 6 meses

te tiraban a la calle,

te lo digo en el sentido de a juzgar, ¿no?

Y creo que tenías esa temeridad un poco que también,

en cierta medida, está bien en la vida.

Entonces era una amiga que me dijo: "Tengo esta opción

de trabajar en esta revista,

me han pedido a ver si una entrevista a este juez,

no sé qué...". Y dije: "Venga, pues sí."

(The Waterboys)

("The Whole Of The Moon")

Personalmente, creo que hay un tema que se debe abordar

con urgencia total y es que en España,

a diferencia de lo que pasa en otros países

donde preocupa mucho la salud mental de los jueces,

no hay ningún control, ni en las pruebas de acceso

ni a lo largo de la carrera judicial.

A ver, en ese sentido, quiero dejar, en líneas generales,

tranquilidad a la sociedad,

en que tenemos un cuerpo de jueces

y de juezas con una salud mental...

Sin duda. ...absoluta y a prueba

de cualquier...

Quiero decir, claro, no puedo excluir que no haya compañeros

o compañeras que, en algún momento,

puedan tener un problema, quiero decir,

de salud, vamos a decir la palabra mental,

y eso hay que controlarlo, por supuesto,

como cualquier otro ciudadano.

Y eso en razón a la función judicial que desarrollamos,

relevante e importante...

Más importante que cualquier ciudadano.

Hay que controlarlo.

Y quizá debería ser unas pruebas psicológicas,

unos test mucho más importantes... Como en otros países,

como en Francia. Porque sí es cierto

que, vuelvo a decir, realizamos una función

muy importante, es decir, la función jurisdiccional,

el resolver sobre las personas, sobre los bienes...

Además, en muchas ocasiones, con carácter cautelar.

quiero decir, tienes que tomar decisiones

en poquísimo tiempo

y realmente relevantes, hombre, pues sí,

esas cosas no me... no me importa reconocer

y creo que eso sería mejorar para todos.

(LOCUTOR) "De nuevo la banda terrorista ETA

ha irrumpido en la campaña electoral y democrática.

Lo ha hecho con sus métodos habituales,

los que desprecian el deseo de la mayoría de vivir en paz."

-"Son las primeras imágenes del coche destrozado

por la explosión de una bomba lapa de ETA

que ha matado a dos guardias civiles frente a su cuartel..."

-"ETA ordenó al comando Bizkaia atentar contra el juez

de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska.

Es lo que ha declarado a la Guardia Civil

Arkaitz Goikoetxea, uno de los detenidos el martes...".

En aquellos años verdaderamente siniestros

de enfermedad y muerte diarios,

tú estuviste señalado por la banda ETA también.

Sí. Apareciste varias veces

en varios documentos

como objetivo. ¿Qué se siente? Hombre, no es agradable

ser consciente de que eso puede ocurrir

y eres consciente cuando te lo comentan,

cuando han intervenido unos documentos

y figuras como objetivo y aparte, con datos tuyos,

de tu vida, de tu domicilio, etc.

La primera vez que esto ocurre es estando yo en el País Vasco,

ejerciendo en Bilbao,

y me lo comenta la Ertzaintza, me comenta que en un comando

que habían detenido, había aparecido esa documentación

de mi casa de Bilbao.

Y si me dices alguna vez, hablándolo o comentándolo

yo, en aquel momento, a ver, no digo que fuera ni agradable

ni desagradable, sino que lo viví como algo normal.

¿En qué sentido te lo digo?

Es decir, si yo soy de Bilbao,

conocía..., no sé, es que es la patología,

el fenómeno terrorista, había casi nacido yo con ese fenómeno.

Es decir, era rara la semana que no había un atentado,

que no ocurría algo,

que no vieras algo raro en el ambiente, etc.

Entonces, siendo juez, ya pasados los años en mi caso,

dije: "Lo extraño sería que no fuera objetivo."

(Música dinámica)

Y de repente te ponen escolta

y no sabes cómo tienes que actuar, cómo vivir...

Esas cosas. Yo alguna vez he comentado

que la primera semana o las dos primeras

era como si tuviera que volver a andar,

o sea, era como si llevara muletas

porque no sabía si mirar para atrás,

si íbamos al cine, les tenía que preguntar:

"¿Qué película no habéis visto? ¿Venís al cine?...".

Que la familia crece. Claro, la familia crece, exacto,

cosas de ese tipo, ¿no?

Si ibas, en Bilbao, a la playa Sopelana,

casi se te quitaban las ganas

porque se notaba.

Con lo cual yo, a la tercera semana

me escapaba, o sea, como un niño,

como un niño, pero me escapaba, no podía.

Y eso lo he hecho, normalmente,

todo el tiempo que he tenido escolta.

Al final ya no me escapaba, sino que ya había un pacto,

un poco, de lo que yo podía o debía hacer o podía hacer solo.

-"ETA anuncia en un comunicado el final de su trayectoria

y el desmantelamiento total del conjunto de sus estructuras.

En Ginebra, en Suiza, se ha hecho público un vídeo

en el que aparecen Josu Ternera, prófugo de la justicia

y otra etarra, Marisol Iparraguirre,

leyendo esta declaración en varios idiomas.

En el mensaje, en el que no se menciona a las víctimas,

se dice que los exmilitantes de ETA continuarán la lucha

en otros ámbitos."

¿Hay alguna posibilidad de que un foco de...

de locura haya quedado sin apagar en la ETA, que se pueda reeditar?

No. No, no, no. ¿No?

Lo que sí puede ser,

en lo que al País Vasco se refiere,

es que todavía queda algo muy importante,

que es escribir el relato,

el relato de lo que pasó.

Que no nos engañemos, que hubo unas víctimas,

hubo unos verdugos, y solo unos,

un verdugo que fue la organización terrorista.

Y que la sociedad lo sepa,

sobre todo para las generaciones posteriores.

Es decir, eso no podemos obviarlo.

Como esto no lo expliquemos bien, lo que ha pasado,

no va a ser una sociedad sana,

el terrorismo lo sufrió la sociedad española,

evidentemente, y en muchos sitios, fuera del País Vasco,

incluso fueron los atentados más cruentos,

eso no hay duda alguna.

Pero quiero decir que el vivir el día a día con el terrorismo,

con lo que era la presión social

era el País Vasco fundamentalmente,

es decir, eso generó una patología.

Bueno, pues esa patología no desaparece después de 50 años

porque la organización terrorista deje de cometer atentados.

Tiene que reciclarse, por así decirlo, la sociedad,

tiene que aprender de nuevo

a vivir en libertad, tiene que aprender a que se pueda hablar,

a que uno puede decir una cosa u otra

y no pasa nada.

Los que hemos visto de cerca el terrorismo,

eso no quiero olvidarme, y menos ahora con la disolución

formal, vamos a decir,

de la organización terrorista ETA, ¿no?,

que no se disuelve, permite que lo diga, la hemos disuelto

la sociedad española y el Estado de derecho.

Sin duda. Ellos no se han disuelto,

les hemos disuelto.

Uno de los temas que más encorajina,

y lo digo así por no decir otras palabras,

a la opinión pública, que somos todos nosotros,

es que, de pronto, hay cosas que no se entienden bien,

que un señor que roba peras o gallinas

se va a la cárcel y tipos que están robando sistemáticamente

en escándalos y en temas de corrupción, pues no, ahí están,

pasan los meses, pasan los años y no pasa nada.

A ver, la corrupción,

el gran problema de este país actual, sin duda alguna,

nos hace a todos mucho más débiles, vulnerables

y destroza el Estado de derecho, pero, dicho esto,

vemos que las causas por corrupción en este país

se están investigando, se están juzgando,

ya hay juicios, ya hay sentencias,

ha habido gente que ha estado en prisión

pues casi el límite, hasta que haya una sentencia condenatoria,

hay unos límites máximos de prisión provisional

que no pueden excederse,

y se conjuga también el principio de presunción de inocencia

hasta que no haya la sentencia que, en su caso,

establezca la responsabilidad penal.

Sí es cierto que, en muchas ocasiones,

se prolongan mucho en el tiempo... Años y años.

Pero también son procedimientos muy muy complejos.

Fernando, podría estar preguntándote días enteros.

Quiero conocer ahora al otro juez,

al que está en su casa, es feliz y tiene un tiempo personal.

¿Puedo? Claro que puedes.

Encantado. ¿Vamos?

Vamos allá.

(Canción suave en francés)

Bueno, aquí venimos. Mírales.

Siempre recibiendo. Qué jardín más bonito.

Sí. Tienes un jardín antiguo.

Es un jardín un poco, pues eso, una parte está más cuidada,

otra parte es un poco más salvaje, pero de eso se ocupa Gorka.

Pero es muy natural. Yo lo disfruto.

Qué tranquilidad tenéis aquí.

Sí, sí...

(Continúa la canción en francés)

Fernando, esta casa tuya de la sierra de Madrid

es una preciosidad.

No es muy grande, pero tiene algo que me parece valiosísimo,

rezuma serenidad, paz, bienestar.

¿Es tu refugio? Lo es. Y luz, mucha luz.

Tuvimos mucha suerte al encontrarla.

Y aquí os venís los fines de semana con los tres perros,

adoptados. Adoptados.

Sin duda, adoptar.

En materia de perros, gatos, etcétera,

la adopción, sin duda alguna.

Siempre aprovecho.

Fernando, me parece que hemos encontrado

una esquina perfecta para abordar un poco el tema de tu niñez.

¿La tienes muy presente, recuerdas cómo eras cuando eras un crío?

No te creas, de vez en cuando sí recuerdo,

pero tengo que hacer esfuerzos, no es una época de mi vida

necesariamente a la que me guste trasladarme continuamente.

No. No fui un niño infeliz, ¿eh?,

que parece ser como que estuviera huyendo del recuerdo

de aquella época,

pero no es una época en la que yo pueda decir

que me gusta regresar o que regrese por cualquier razón.

# República feliz:

# sin lunes, sin acné,

# en la provincia de nunca Jamás.

# El día que cumplí 14, desperté

# del sueño de llamarme Peter Pan. #

El recuerdo que yo tengo de Fernando cuando era pequeño

es de un chico más bien reservado,

tímido, muy cabezón,

muy estudiante, muy buen estudiante,

perseverante, era un chico que no...

se agrupaba..., no estaba en grupos grandes,

más bien reservado y tenía amigos concretos

con lo que pasaba la mayor parte del tiempo.

Tuviste una madre muy singular.

Te educó en igualdad.

Sí. Igual a ti que a tus hermanas,

con el mismo nivel de exigencia

y con ese concepto de que la vida es para compartir

y no para que cargue uno el peso que debe repartirse entre todos.

La educación en igualdad que yo recibí

luego me he dado cuenta porque luego yo,

cuando iba a otras casas de amigos, etcétera,

era cuando me confrontaba y decía:

"Lo de mi casa no es muy habitual."

Aunque vuelvo a decir que es un matriarcado,

el País Vasco normalmente, pero también había patriarcados.

(Ladrido)

Los chicos y las chicas hacíamos lo mismo, lo propio,

es decir, o poner la mesa o recogerla, pasar la aspiradora,

etcétera, cualquier cosa, era indistinto.

(Música suave de piano)

En tu libro, "Ni pena ni miedo",

hay una frase que me parece escalofriante

con respecto a tu madre, dices:

"La muerte de mi madre me dejó con plomo en las alas."

Es una frase muy contundente.

¿La echas de menos todavía? Sí.

Fíjate, la echo de menos, y quizás,

creo que eso le ocurre a mucha gente,

una vez que no está, la recuerdas mucho más

que, por ejemplo, en los últimos años,

cuando ella vivía en Bilbao y yo en Madrid,

nos veíamos, pero no asiduamente,

teníamos comunicación, pero no era muy asidua,

y ahora sí, ahora la echo bastante de menos.

(Aria de ópera)

Con ella tenías una relación superespecial.

He leído que casi dormíais juntos,

que ella, que era costurera,

tenía una sillita en la que tú te acodabas.

¿Qué lecciones importantes te dio tu madre?

A ver, ¿lecciones? Siempre "pa'lante",

o sea, siempre tirar "pa'lante", siempre ser uno mismo

y siempre responsabilidad, es decir,

tener muy claro que aquello,

que eras libre para decidir lo que quisieras,

para hacer lo que quisieras, también dentro de un orden

porque ella establecía unas reglas muy claras, ¿no?,

pero dentro del ejercicio de la libertad,

que lo defendió siempre, la responsabilidad.

Y sin embargo, cuando tú decides abordar el tema

de tu identidad sexual con ella, a pesar de que tus hermanas

te dicen: "Ojo, espérate un poco porque la cosa no está clara.",

ella no reacciona bien.

Yo tenía la intuición clara

de que podía ocurrir lo que al final

ocurrió, que no lo llevó nada bien,

que incluso reaccionó de una forma...

absolutamente tajante, de oposición

a cualquier manifestación, por mi parte,

de mi orientación sexual,

fue una fractura porque al final, yo me acuerdo

que, bueno, luego estuve 15 o 20 días

yendo a su casa, casi como haciendo penitencia,

yo ya que no hacía penitencia ni hacía nada,

pero simplemente como casi diciendo:

"Bueno, esto pasará, no pasa nada,

venga, reacciona...", como diciéndole que reaccionara.

Pero no reaccionó

y dije: "Bueno, aquí ya más no puedo hacer,

es decir, no puedo cambiar, no puedo hacer más,

es lo más importante o de lo más importante de mi vida

esta persona, pero yo no...".

Y eso es duro, esas cuestiones marcan mucho, es exceso.

Él siempre dijo que el distanciamiento con su madre

y con toda su familia, que fueron seis años, que es un tiempo, ¿eh?,

que no le hizo mejor persona, siempre dice, sí.

O sea, hubiera preferido no pasar por ello.

Pero la vida te lleva por unos caminos

y es el camino que pensó que debía seguir

y nunca se ha arrepentido.

Quiero pensar, no tengo la certeza, ¿eh?,

de que quizá ella entendía que...

podía ser el mundo, que si yo lo llevaba, lo expresaba,

el mundo podía ser agresivo hacia mí.

Era como si sintiera o percibiera que yo me podía ir a un abismo.

Pero el Bilbao de los años 60-70 era un Bilbao,

no sé si sigue siendo,

que también perdí mucho contacto con la tierra,

muy duro, muy riguroso, muy tradicionalista,

muy vinculado a la iglesia, es decir,

las apariencias importaban mucho.

Más que la exigencia social, que también pudo en algo,

ella entendía que si yo no las respetaba,

yo iba a sufrir, en esos parámetros.

Y ella es lo que no quería ni ver.

Al final éramos sus hijos,

para ella éramos lo más importante,

y creo que...

que más que ella imponer esa norma,

decir: "Si mi hijo no respeta esa norma,

a mí quizá no me importe tanto, en el fondo,

pero si no la respeta,

el mundo, la sociedad va a ser agresiva hacia él."

Lo maravilloso es que vivió lo suficiente

para que eso se arreglara

y al final hubo un encuentro absoluto entre los dos

y su madre adoraba a Gorka,

al marido de Fernando,

así que menos mal, terminaron las cosas bien.

Llegó un momento en que la madre de Fernando me adoraba

y me quería como a un hijo más, eso se notaba.

Yo recuerdo el último momento, cuando estaba en la cama

ya a punto de morir,

que Fernando estuvo con ella todos los días,

yo fui el fin de semana justo y falleció poco después.

Y me acuerdo la primera vez que entré en la habitación,

cuando fui a verla estaba bastante malita,

pues estaba un poco acojonado porque ella tenía mucho carácter

y dije: "Madre mía, esta mujer que está de vuelta de todo

me puede mandar a la mierda, decirme lo que quiera".

Y nada, yo entré allí y la verdad es que fue muy emotivo

porque la mujer me agarró de la mano muy fuerte, me sonrió

y fue un momento que no olvidaré.

Fernando, yo no sé si tu madre tenía razón

o pensaba que podía suceder,

pero ¿a ti el mundo te ha hecho sufrir?

A ver, ¿el mundo me ha hecho sufrir?

Pues el mundo quizá sí o no, pero yo mi identidad,

mi orientación sexual, mi forma de vivirla; tardé.

Tardé también en aceptarme.

Yo no fui agresivo hacia mí mismo, siempre lo he dicho,

no soy el típico que he sufrido, que haya necesitado autoayuda,

cada uno lo lleva de una forma,

ni por ser más fuerte ni menos fuerte.

Pero yo hasta los 27, 28 años, yo no viví mi opción,

incluso luego hubo otro parón hasta los 33, 34.

En ese sentido, ¿es el mundo el que influyó o determinó

que y yo me cerrara en banda, o era yo

que no tenía la fuerza suficiente para enfrentarme al mundo?

Yo creo que, en ese sentido, podía ser un poco de todo.

Muchos han estado pendientes del Congreso

después de dar luz verde, definitivamente,

a la ley que permite el matrimonio a personas del mismo sexo

y también adoptar niños. Muchos han empezado la fiesta.

-Por el amor, por la igualdad, brindamos hoy.

Esa manera de decirle al mundo: "Yo soy Fernando Grande-Marlaska

y yo soy así, esta es mi elección".

Y es que has querido proteger, de alguna forma,

mandar un mensaje claro a los chicos de los pueblos y ayudarles,

porque un chico de un pueblo que no tiene referentes

de pronto puede decir: "Este es un juez,

es importante, es homosexual". Es decir, es genial.

Sí, sí pensé, quiero decir,

me acuerdo que Gorka y yo nos casamos,

ya estaba toda la cuestión y es la primera vez que me comentan:

"Oye, os habéis casado,

que la ley es un avance en el matrimonio igualitario",

estamos hablando de 2005,

"¿por qué no haces algo? ¿Por qué no haces un guiño?

¿Por qué no una entrevista en ese sentido?".

Y una vez que lo pensé y dije: "Bien, vale, perfecto.

Yo soy un afortunado, no tengo nada que perder".

Y pensé, es verdad, pensé en los chicos y en las chicas

de pueblos, de ciudades pequeñas, etcétera.

Porque me estaba acordando de mí hace poco tiempo,

o sea, poco tiempo atrás, unos pocos años, lo difícil que era,

lo difícil que podía ser manifestarte como eras.

Y esa fue, yo creo, fundamentalmente,

la razón, no era otra.

Él ha optado siempre por, eh...

Teniendo en cuenta su proyección pública,

por tener un comportamiento reivindicativo

respecto al matrimonio de personas del mismo sexo.

¿Perdiste algún amigo por el camino?

No, pero algunas relaciones se enfriaron,

pero no de esa forma.

De los amigos, amigas importantes, de esos, no.

Yo tengo algún amigo que no ha salido del armario

¿qué le dirías?

No es tan fácil la cuestión concreta,

porque todavía en los colegios

la mayor causa de bullyng hacia los niños y las niñas

es la orientación sexual, más que cualquier otra,

más que la raza, la religión.

La causa principal de bullyng

por la que sufren todavía es la identidad,

la orientación sexual, el género: esas son las razones principales.

Yo que conozco ya y tengo amigos, amigas mayores,

yo decirle a una personalidad, con una determinada edad,

con una trayectoria personal, vital: "Sal del armario".

Pues le puedo decir: "Sal del armario".

Pero comprendo también que esa persona ha vivido muchos años,

ha hecho su vida, tiene su trayectoria personal, vital.

¿Una farsa? Una farsa.

Pero quizá ya no quiere darse cuenta de que no ha sido feliz

porque quizá sería ya un reconocimiento de un fracaso.

Yo creo que reconocerlo en un momento de la vida

cuando ya has recorrido una gran parte del trayecto,

yo creo que es, tiene que ser duro.

No fue nada fácil, debo decir,

porque insisto que era, que es muy tímido,

que es muy prudente, que entonces estaba virgen de entrevistas,

que tenía mucho miedo de abandonar,

pues eso, la discreción,

y me costó como meses conseguirlo.

Estuvimos viéndonos, estuvimos comiendo juntos

y, al final, ya, por fin, hicimos la entrevista

que fue muy comentada, creo que hizo mucho bien a mucha gente,

y a partir de entonces nos hicimos muy amigos.

Y Rosa Montero creo que te animó a escribir

este estupendo libro que yo sé que ha ayudado a mucha gente,

por lo menos, a meditar sobre su vida.

Sí.

Rosa es un encanto, como escritora no la voy a descubrir,

la puedo descubrir como persona.

Muchos la conocen también como persona.

Es tan buena, como escritora, o diría que mejor,

es un lujo de amiga, para mí es como una hermana.

No llegamos a, no nos cabreamos;

discutimos, ardientemente, pero nunca jamás

llegamos a herirnos por debajo de la piel, nada.

¿Me dejas que te lea una frase? Por favor.

"No es lo mismo tolerar a un gay en el barrio de Chueca

que aceptar que lo sea el policía que te pone una multa

o el notario que te firma un poder.

Ya el hecho de que al hablar de esto se eche mano al término tolerancia

me parece un poco cargante". Y tú vas y te haces juez,

que no es un estamento, precisamente, pues no sé,

como los cómicos de la legua o algo así, digamos cineastas,

que parece que hay más predisposición a la variedad.

También fue un, no sé, no lo quiero llamar provocación,

pero...

¿Provocación? ¿Cómo te han acogido?

¿Cómo te han recibido? ¿Cómo lo han entendido?

Bien. Lo han entendido bien.

Además tú ya sabes que también es lo políticamente correcto,

también es lo normal, con lo cual,

el que no está de acuerdo no dice nada, normalmente,

quiero decir, ya en muchos ámbitos, ¿no?

Con lo cual vamos a decir que bien. También ha habido silencios,

que los silencios hay que interpretarlos.

Tampoco es que haya que dar palmadas ni haya que...

que aclamar a nadie por nada.

Hay un poeta chileno que se llama Raúl Zurita,

que excavó en el desierto de Atacama, en el norte de Chile,

excavó un verso suyo maravilloso que es: "Ni pena ni miedo".

Y el verso en el desierto mide 3 kilómetros 140 metros de larga,

la frase, y cada palabra tiene 400 metros de alto.

Entonces, solo se puede ver desde el aire.

Entonces yo anduve por encima de esas letras cíclopes,

me pareció un lema maravilloso, sobre todo, para ir envejeciendo,

que cuanto mayor eres, más pena tienes por lo que dejas atrás,

más miedo por lo que viene; la verdad es que me lo tatué,

lo tengo aquí en la espalda.

Y nos gustó tanto a todo el grupo, nos gustó tanto

y a Marlaska le gustó tanto que se lo tatuó también,

se hizo una pulsera con las palabras

y puso el título a su libro con esa frase que es perfecto;

un libro muy bonito, por cierto.

Algo simbólico que compartimos Fernando y yo es un tatuaje:

"Ni pena ni miedo".

Lo tenemos en el mismo sitio, en la muñeca.

Y la historia del tatuaje,

es una inscripción que hay en una montaña en Chile,

de un poeta, y la verdad es que es un lema muy fuerte.

A él le gustó mucho y a mí también me parece extraordinario.

Eso de no tener ni pena ni miedo y no arrepentirse de nada

de lo que haces, ni tener ningún miedo a lo que te espere por hacer.

Si no hubieras encontrado a Gorka

es probable que no hubieras llegado tan lejos

en la valentía de salir al mundo y decir:

"Yo soy Fernando y quiero vivir esta vida

porque es la mía y no tengo otra, y quiero ser feliz".

¿Lo hubieras hecho? No, seguro que no.

Seguro que no. De la forma tan intensa,

tan importante como lo he hecho, seguro que no, eso está claro.

Te vuelvo a decir, es conocer a Gorka,

cuando nos vamos a vivir juntos, cuando le digo a mi madre.

Todo esto ocurre en 15 días

porque le tengo que decir lo que acontece.

El confrontar, el enfrentar eso durante años

y lo enfrentas con él, evidentemente,

es una ayuda total, es absoluta.

Es decir, no me imagino haber enfrentado

de esta forma mi vida si no estuviera él.

Porque encima, cuando la...

Ya había salido del armario previamente,

pero enfrentarla en la forma que finalmente lo hice

y tan intensa, coincide con nuestra relación.

Con lo cual, evidentemente, hubiese sido distinto.

Pero estás muy a gusto con él y eso es lo que me gusta, sí,

de esta relación que no ha cambiado,

claro, yo le he conocido antes de ser una persona conocida,

de ser un juez conocido.

Y yo veo otras personas, desgraciadamente,

parece que les pinchan con algo y se cambian,

y llevan otro tipo de vida, y a mí eso no me apetece.

A mí siempre me ha gustado la persona que conocí

y lo que me gustaba de él, y así ha seguido siendo,

he seguido haciendo lo mismo, hemos mantenido amistades,

los sitios a los que vas, la manera en que te relacionas

y eso me parece algo de valorar.

En tu libro también das repaso

a temas que te inquietan especialmente:

el machismo galopante.

¿Estamos en España seriamente planteándonos corregir,

de verdad, esa desigualdad? Hay mucha gente que opina

que hay más desigualdad ahora que en los ochenta.

No, creo que no hay más desigualdad ahora que en los ochenta. No.

Ahora se ve, cuando hay desigualdad se ve más,

pero tenemos que corregir muchísima,

o sea, todavía los roles están totalmente establecidos.

Yo siempre doy dos ejemplos, ahora que estoy

en la Permanente del Consejo General del Poder Judicial,

donde van muchos asuntos de gestión y, entre ellos, van los temas

de excedencia voluntaria para el cuidado de los hijos

en los primeros tres años.

Conciliación: todo son compañeras, los compañeros no piden.

Y hay mucho matrimonio dentro de la carrera judicial

como bien sabes, y no piden. O sea, el 90 %, el 95 %...

Sí, porque da la sensación de que...

...de quien pide la excedencia es la madre.

Quien concilia, fundamentalmente, es la madre, quien pide luego...

Todavía el hombre no, no concilia,

no es corresponsable. No me gusta la palabra conciliar,

hay que ir a la corresponsabilidad, es decir,

a la igualdad plena en el cuidado de los hijos en la pareja.

Todavía ahí tenemos mucho que,

que aprender y mucho, mucho que asumir.

O sea, mucho que asumir cada uno de nosotros.

Desde el Consejo del Poder Judicial se pueden impulsar sistemas,

políticas, modos, maneras de difundir

estos patrones que van a determinar la estabilidad, la salud,

la convivencia e incluso la vida,

porque estamos perdiendo muchas vidas en el camino;

no hay un día en que no aparezca una mujer asesinada.

Creo que estamos un poco...

Eso es consecuencia de la desigualdad,

de establecer esos roles, esos patrones de comportamiento,

lo que se exige al hombre, a la mujer.

¿Y eso dónde? Yo siempre lo digo y lo decimos cada vez más gente:

en la educación y en la educación primaria.

Desde la educación primaria tenemos que establecer los valores.

Hay mucha gente que igual, a mí, por ejemplo, me preocupa ahora

que se vaya a abalar que tengan subvención pública

la educación segregada entre niños y niñas.

A mí me preocupa. Lo respeto, evidentemente,

¿Cómo no voy a respetar una sentencia del Constitucional?

Faltaría más. Pero entiendo que es en ese momento

donde no hay que hacer las diferencias,

donde realmente hay que actuar antes de que los prejuicios

salgan y nazcan. Cuando los prejuicios nacen,

cuando tú ya has metido

en la cabecita de un niño y de una niña

qué se espera de uno y de otro, etcétera.

Todos tenemos prejuicios, yo tengo prejuicios

y me cuesta quitarme algún prejuicio.

Por eso yo creo que hay que actuar antes de que los prejuicios surjan.

Me gusta mucho este jardín, es como la casa,

no es ostentoso, está un poco salvaje.

Tiene sus zonas. Es un clásico jardín de sierra.

Sí. Es que eso también, la parte salvaje que hay que mantenerla,

luego hay una parte más cuidada, pero Gorka lo diferencia bien,

es el que se ocupa. ¿Es el jardinero?

El jardinero, sí. Y tú haces tortillas.

Yo hago tortillas. Habéis repartido

el bienestar de la casa. Sí, claro.

La cocina y el jardín. Hay que especializarse.

Hay que saber de todo, pero especializarse.

Tus perros nos han acompañado todo el tiempo y justo ahora,

cuando me gustaría tenerles, han desaparecido.

Son muy independientes, pero seguro que alguno viene,

son muy fieles. Son fieles.

Seguro que Duende, si le digo que venga,

a Duende o a Pepa, seguro que vienen.

(SILBA)

Ya viene por ahí alguno, ¿ves? Ya vienen.

Oye, qué entrenamiento. Vienen.

Las mías, que son adoptadas también, se lo pensarían.

¿Qué tal, señor? ¿Bien?

¿Y eso? ¿Que ya te han sacado trocitos de cosas en la cocina?

Sí. Tienen hambre siempre de amor.

Siempre. Más de amor, de afecto, de que estés con ellos,

es increíble. Y luego también saben

cuando no puedes estar con ellos, también lo saben perfectamente.

Cuando salen contigo de casa, saben que salen contigo;

y cuando ellos se quedan, también lo saben.

Se quedan tranquilamente, se quedan en el sofá,

miran y dicen: "Ahora no toca salir".

Y no protestan, con lo cual.

¿Crees que ellos saben que les has salvado la vida?

Porque tenían un dudoso porvenir, ¿eh?

Yo creo que tienen la intuición, ellos son intuitivos,

no tienen más.

Pero sí, yo creo que tienen esa sensación

de que tú has estado ahí en un momento especial de su vida,

que les has sacado de un sitio y les has llevado a algo mejor,

algo mejor para ellos, eso no tengo ninguna duda.

Realmente, en ese sentido,

algunas veces, cuando te miran, cuando notas algo,

notas, no te voy a decir la palabra agradecimiento,

pero notas como que te dicen: "Qué bien, este es mi sitio".

Quiero preguntarte ahora por el auge de los movimientos animalistas

en pro de la protección de los animales y su defensa.

Yo creo que lo que ocurre en estos temas,

en la protección animal, etcétera,

es que hay movimientos, como tú dices,

que nos hacen ver la realidad. Movimientos animalistas

que nos han hecho ver a la sociedad,

que todo el día están ahí exponiéndonos,

pues eso, el sufrimiento animal, el maltrato animal,

el abandono animal, es decir, todas esas cuestiones que antes

nosotros nos tapábamos los ojos, no veíamos,

no queríamos ver, es como las cuestiones.

Somos animalistas, los dos, mucho,

muy animalistas, somos activistas del animalismo, los dos.

Cuando yo le conocí tenía un gato maravilloso,

Otto, que se murió, y luego, y varios perros.

Ahora tiene tres perros, recogidos todos; galgos.

Eh, y una de ellas, Martina, muy maltratadita, la pobre,

aunque era muy pequeña.

En fin, sí, nos gustan muchísimo los animales.

España es el país de Europa donde más animales se abandonan.

¿Para qué necesitamos maltratar a nuestros animales,

que es una de las bellezas de la vida?

Realmente, ahí tenemos, yo creo, un problema,

vamos a decirle, congénito.

Porque sí que es cierto que el maltrato animal va en el ADN

de muchos españoles, de muchos seres humanos.

Hemos mejorado mucho, ¿eh? Pero el tema es el galgo,

porque dos galgos, bueno, un galgo y un mestizo,

a día de hoy, todavía, se les abandona

cuando ya no sirven para correr o para cazar. Se les cuelga.

Ahora han mejorado un poco, ya les cuelgan menos

y les dejan en las protectoras. Si tú tienes un animal

la responsabilidad es desde que lo tienes hasta que muere.

¿No deberíamos endurecer las penas contra el maltratador animal?

Pues quizás haya que endurecer las penas contra el maltrato animal,

pero hay que tomar medidas para perseguir el maltrato animal

y prevenir el maltrato animal.

Hay que tomar muchas medidas para prevenir.

Tenemos mucho que hacer. Hola.

Huy, mira. Hola, Gorka. ¿Cómo estás?

Me alegro de verte. ¿Qué tal?

Os hemos invadido, pero estáis acostumbrados.

Estás en tu casa. Por aquí pasan amigos,

perros, animales. Sobre todo, perros,

ya ves que esta casa. Una casa abierta.

Os dejo un ratito, porque si querías probar la tortilla

o me pongo a ello. Es lo mejor que puedes hacer,

terminar esas tortillas. Que no se me queme.

¿Me acompañas un rato, Gorka? Vamos.

Bueno, en primer lugar, gracias por el recibimiento

en esta casa tan cálida.

Gorka, yo a Fernando le he preguntado alguna vez

cómo os habéis conocido, pero a ti no,

porque no había tenido oportunidad. ¿También tuviste la misma impresión

de que estabais hechos el uno para el otro?

Tanto como hechos el uno para el otro, no lo sé,

no me plateé nada. Cuando empecé a salir con él,

como he tenido otras relaciones, dije:

"Lo que sea, será".

Nunca me he planteado si estás con una persona para un día,

para un mes o toda la vida. Y mira los años que han pasado.

20 años. 20 años acabamos de hacer.

No me planteo nunca el futuro.

Quizá por la familia, mi sendero personal

en el que se han muerto mis padres, mi hermana,

un accidente de mi hermano; yo vivo el día

y disfruto mucho las pequeñas cosas de cada día.

Conocí a Fernando y dije: "Qué chico tan majo".

Y estupendamente. Y adelante, adelante, adelante, pues hasta ahora.

Nos conocimos como tanta gente, tomando una copa un fin de semana,

que yo salía con un amigo y él entraba,

en el cruce que te ves al entrar y al salir, se saludan los amigos,

y ya nos quedamos tomando algo los cuatro.

Y a la semana estábamos viviendo juntos.

Eso sí que fue un amor a primera vista.

Un poco sí. Como no nos planteábamos nada,

yo, por lo menos, y él tampoco,

pues no anduvimos con los protocolos de espérate, voy a ir despacio,

voy a quedar. No.

Hicimos lo que nos apetecía.

Y nos fuimos a vivir juntos inmediatamente,

nos parecía más cómodo y nos apetecía. Hasta hoy.

¿A qué te dedicas? Si no es indiscreción.

No, yo soy funcionario público, no es indiscreción,

soy funcionario de la Comunidad de Madrid, profesor de inglés.

Yo doy clases de inglés y de español también.

Hice Filología Inglesa.

Ahora trabajo en un Centro de Adultos de Madrid,

que son unos centros educativos bastante desconocidos,

pero fundamentales,

porque recogen a toda esta gente que no ha podido estudiar,

a la gente que se ha desenganchado de la educación para trabajar

y se ha arrepentido y necesita un título. Mayores de 18 años.

Recogemos a los inmigrantes que para insertarse en la sociedad

necesitan el español, y les damos clases.

En fin, que son unos centros bastante interesantes,

desconocidos, pero muy interesantes. Y me gusta mucho lo que hago.

Tú le has quitado a Fernando la idea de adoptar,

porque Fernando dice que... Le quité.

Le quitaste. "Le has quitado", es como reciente.

Arrancada de cuajo la idea. De cuajo.

Al poco de conocerle le vi un libro,

de una guía de estas de cómo educar un niño o no sé qué.

Te dio pánico. Y cuando lo vi me quedé pegado,

porque como he sido profesor, he estado en contacto con niños,

y no sé si es por eso o porque no he tenido la vena esta

de la paternidad, que nunca he deseado tener hijos, pero nunca.

Y claro, cuando se lo vi,

pues lo último que pensaba era tener un hijo

y se lo dije. Sí, sí, se lo dije.

Digo: "Te podré dar todo, pero lo de un hijo, creo que no".

Tú eres jardinero, Fernando hace unas tortillas fantásticas,

que yo creo que ya estamos tardando. Pero antes de irnos a probar

las tortillas del juez Fernando Grande-Marlaska,

dime, por favor, ¿cómo te ves tú viviendo dentro de unos años

cuando estéis ambos fuera del mundo laboral?

¿Qué tipo de vida, qué expectativa tenéis?

Pues poco te puedo contar, como vivo el día,

la verdad que no ando proyectándome mucho para delante,

pero sueños de futuro, tampoco nada especial.

Con ser felices y vivir el día a mí me parece mucho.

¿Te parecerá poco? Eso hay que trabajárselo cada día,

disfrutarlo y quejarte menos, intentar hacer lo que quieres,

y no tenemos un sueño.

Ahora, con esta casa, estamos muy a gusto,

cuando nos jubilemos imagino que acabaremos por aquí,

andaremos menos en la ciudad y más en la sierra,

y viajar un poco más, si tenemos tiempo.

Y ya te digo, disfrutar lo que nos parezca,

no tenemos un plan especial.

Y dejaros querer por los muchos amigos que a su vez os quieren.

Eso es importante, sí. Y os admiran.

A los amigos hay que cuidarlos y quererlos,

y hay que dejarse querer.

Me voy a dejar querer con la tortilla.

Ya se huele. La he visto. Sí, sí.

Muy aplicado, eso tiene que haber salido de muerte.

Vámonos. Está buena, cocina muy bien.

Vaya. Por fin, el sol. He llegado.

El sol que es a juego con la fachada.

Con la luz. Bonita es.

Huele bien. A ver, venga.

A ver cómo sabe, a ver si merece la pena la espera.

Sí, ya te digo yo que sí. Oye, vosotros ya tenéis vinillo.

Te vamos a decir la verdad. No lo dudo.

Si no te veo jubilado haciendo tortillas.

Gorka no ha dejado nunca de decirme la verdad,

y yo creo que tú también eres de las que dice la verdad.

Lamentablemente. Lo cual es una fuente de desgracias, Fernando.

Ya verás qué buena está. Ya está, estamos en casa, ¿no?

Claro. Es que está poco hecha.

Me estáis destrozando la obra. No, no, no.

Mira tú si no está bueno esto. La patatita pequeña, cortada finita.

Bueno y qué, brindaremos, ¿no? Sí.

Mmm, ¡oh! Qué maravilla, de verdad. ¿En serio?

Espectacular, Fernando, tienes la fama bien ganada.

Doy fe. Me gustaría proponer un brindis:

por la alegría, básica de la vida. Alegría y amor a todo.

Por la alegría y por el amor. Que vaya bien y bonito.

También me gustaría brindar por el valor.

De tanta gente, de tanta gente anónima.

De alguna que es especialmente importante.

De la gente anónima, esa es la importante.

Eso es lo que mueve el mundo.

Chin, chin. Gracias.

"Y cuando llegue el día del último viaje,

pues mi salida del mundo no tendrá importancia,

como la de nadie, en realidad.

Comparto plenamente lo que dicen esos preciosos versos

de mi tocayo Pessoa que empiezan:

'Cuando llegue la primavera, si ya me he muerto,

florecerán las flores de la misma manera

y los árboles no serán menos verdes que la primavera pasada.

La realidad no me necesita'.

En fin, suceda lo que suceda, en mi vida futura

espero seguir tomando las decisiones que considere adecuadas;

sin sentir pena, sin tener miedo".

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Gigantes de La 2 - Fernando Grande Marlaska

01 nov 2018

Fernando Grande Marlaska, en Gigantes de La 2. Descubriremos cómo es su día a día, desde que amanece hasta la puesta de sol, y también las personas más ligadas a su vida. Especialmente relevante ha sido la figura de su madre y la de su marido Gorka con los que ha crecido como este Gigante.

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  1. Alberto

    Me pueden indicar el titulo de la ultima cancion que aparece en el programa? gracias

    04 nov 2018
  2. Miki83

    Se oye todo el rato una voz en OFF que es molesta, por favor corríganlo.

    02 nov 2018