Fugitiva La 1

Fugitiva

Jueves a las 22.40 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
4563642
No recomendado para menores de 12 años Fugitiva - Capítulo 2: La llegada - ver ahora
Transcripción completa

"Nada está perdido

si se tiene el valor de decir que todo está perdido

y hay que empezar de nuevo.

Yo estoy perdida y tengo el valor de decirlo,

pero... no sé por dónde empezar".

(Sintonía de "La fugitiva")

# Rompo cadenas, el miedo se va.

# Camino y me alejo de la oscuridad.

# Me sigue la noche de nunca jamás.

# Mis pasos son firmes, ya no hay vuelta atrás.

# Atrás mi silencio, atrás mi dolor

# y la última lágrima por tu desamor.

# Levanto cabezas, salgo a respirar.

# Te dejo en el fondo, en el fondo del mar.

# Voy hacia delante. La vida en presente.

# Ya quemé mis naves, ya crucé mis puentes.

# Aprieto los dientes; los ojos, al frente.

# Si tengo las llaves, todo es diferente.

# Todo es diferente.

# Rompo cadenas, el miedo se va.

# Mis pasos son firmes, ya no hay vuelta atrás. #

(TOSE)

Hijo...

¿Dónde estoy?

Tranquilo, ya has salido de la UCI.

Estás en planta.

¿Dónde? En España.

Llevas 24 horas ingresado.

24 horas...

Has tenido suerte, Alejandro.

Has tenido tres infartos, en cadena.

Estás vivo de milagro.

Llevas dos "stents".

¿Y por qué estás tú aquí?

Alguien tenía que hacerse cargo de la situación.

Tú, en el hospital; tu familia, desparecida.

Y negocios por cerrar aquí.

Entonces ¿sí sabes lo que pasó?

Sí, claro, lo sé todo.

¿Dónde están?

No hay noticias.

Pero iban a pedir un rescate, mamá. Sí, 10 millones.

Pero no se los vamos a pagar.

¿Por qué no se los vamos a pagar?

Porque creo que esto es obra de Velasco.

Y si es así, lo del rescate es puro cuento.

Nos lo advirtió:

"Ojo por ojo, diente por diente".

Y lo de sus hijos fue un accidente, mamá.

Velasco cree que el accidente lo provocaste tú.

¡Pues me importa una chingada! No, no, ni lo intentes.

Ah...

Vas a pasar unos días aquí. No.

Ellos están esperando a que haga algo por mis hijos.

Ya lo he hecho yo por ti. He contratado a un especialista.

¿A un qué?

Un...

Un buscador.

¿Quién?

El mejor.

¿Le importa que deje aquí la moto? Déjela.

Soy Pedro, el jefe de seguridad. Encantado.

Me gustaría empezar inspeccionando el coche que llevaba la familia.

Está aquí atrás.

Luego quiero ver toda la casa.

La habitación de los hijos, del matrimonio...

Quiero hablar con todo el servicio,

especialmente con la chica que iba con ellos.

¿La terapeuta? Ajá.

Salió esta mañana, pero no creo que tarde.

Si hay caja fuerte en la casa, necesito la combinación.

Tengo que hablar primero con mi jefe.

Dese prisa.

El tiempo juega en nuestra contra.

Estamos llegando.

Fin del viaje.

¿Sabemos algo de mi marido?

No, todavía nada.

No hay reacción al rescate.

No entiendo.

Es capaz de sospechar que no ha sido un secuestro.

No piense eso.

No hemos dejado un solo rastro.

"Piensa mal y acertarás", ese es el lema de Alejandro.

(SUSPIRA)

No entiendo lo del dinero. ¿Cómo lo he podido perder?

Yo no he tocado su bolso, eso que conste.

(SUSPIRA)

Intente recordar la última vez que lo vio.

Era mucho.

(RESOPLA)

(Música radio)

Ahí atrás hay gorras y gafas.

Que se las pongan.

Chicas...

Chicas, arriba. Ya hemos llegado.

Rubén, mi amor.

Rubén...

-Me duele todo. -Nos va a recibir papá allá, ¿no?

-Nos va a recibir Tobías.

-¿Quién es Tobías?

Hola, soy Tobías. Magda.

¿Tenéis hambre?

-Bueno, aquí nos dividimos.

¿Cómo que nos dividimos?

Sí, usted y el niño se van con el Rubio.

Las chicas se vienen conmigo.

-No... No, no, no. -Eh, tranquilas, tranquilas.

Vamos al mismo sitio,

pero no conviene que lleguemos juntos.

-Ay, mamá, por favor... -Bueno...

Debéis confiar en nosotros.

Les hemos traído hasta aquí sanos y salvos, ¿o no?

Chicos, vamos a hacer lo que nos dicen.

-¿Y si nos engaña? Estamos en sus manos.

No, no nos van a engañar. ¿Cómo sabes?

Porque les falta por cobrar la mitad del dinero.

Espero que no acabemos en una casa de putas.

-(RÍE)

Eso es como "Venganza", ¿no?, con Liam Neeson. (RÍE)

-¿Esto es Marbella? -No.

Esto es Benidorm.

Bueno, andando, Rubio. Vamos. Venga.

Vamos.

-¿Se sabe algo de mi padre?

Tengan esto.

(Suena Gata Cattana, "Gotham")

# No quiero que me digas lo que quiero escuchar.

# Escribo lo que quiero escuchar.

# Dame tregua, que ya estoy cansada de luchar.

# Pero esta lengua mía se desata.

# He salido a cotizar, como la plata.

# Señales luminosas desde Gotham.

# El vaso a rebosar, y yo, la última gota,

# cayendo como el agua en esas bocas.

# Primero conquistaremos Manhattan,

# de Berlín a Beirut y luego Creta.

# Le digo a mi psiquiatra: "Es que soy muy poeta".

# Me gusta mis penitas compartirlas.

# Les hago aviones con esas historias.

# Se buscan perlas, pero traigo mirra.

# Les cumplo los deseos, como Mitra,

# currándome esas letras a punto de concebirlas.

# Y si ardiera la ciudad,

# ve donde te dije ayer.

# Te dejo los mapas en la mesita. Debajo de la ropa,

# los kilos que me quitas. No tienes pestañas... #

A partir de ahora somos pareja.

¿Quién? Nosotros.

Para el resto del mundo.

¿Usted y yo?

Marido y mujer.

Y él es nuestro hijo.

Y será mejor que nos tuteemos.

¿Y las chicas? Vivirán con tu madre y tu hermano

en un apartamento frente al nuestro. A un pasillo

de distancia. No te preocupes.

Ah, pero ¿mi hermano y mi madre ya están aquí?

Vinieron conmigo. ¿Y cómo se han tomado todo esto?

La verdad, bastante bien.

Pero hacen muchísimas preguntas.

Normal. Les he dicho que tú las responderías todas.

Nuestro nuevo hogar.

¿Aquí vamos a vivir?

De momento.

¿Y por qué aquí? Porque aquí

viven más de 500 personas que van y vienen.

Buscaros aquí es como buscar una aguja en un pajar.

(Música)

Apartamento 12-06.

(Música, bullicio)

-Hola.

-Pensé que íbamos a vivir en una casa.

(Música electrónica)

Pero ¿este sitio es seguro?

Es el sitio perfecto

para esconderse.

Entra y sale gente constantemente; la mayoría, extranjeros.

Nadie les va a recordar... ni a preocuparse por ustedes.

¿Hasta cuándo tenemos que estar aquí?

Hasta que se borren todos los rastros.

¿Y eso cuánto es?

Seis meses.

Quizá más.

¿Seis meses encerrada?

Ni en broma.

Mientras yo esté al cargo de esto, hará lo que yo le diga.

Vamos a dejar las cosas claras:

Yo pago, yo decido.

Está bien, usted paga.

Pero yo soy el responsable de su seguridad.

Y yo la responsable de mi familia.

Pero de eso hablo. Magda, escúcheme, por favor.

Su marido les va a buscar debajo de las piedras.

Eso ya lo sé yo.

Y sabe que va a contratar gente para rastrearles.

Y también sabe que, con todo el dinero que tiene,

va a contratar a los mejores.

Y los hay muy buenos.

Bien.

De momento, en las próximas 48 horas no se mueve nadie de aquí.

Para entonces,

su marido llevará tres días sin saber de su familia.

Demasiados, como para que mantenga la esperanza

de encontrarles con vida.

Mi hijo ha perdido el audífono.

Cuando terminen las 48 horas, nos ocuparemos de ello.

Es su cumpleaños, y ni siquiera tiene lo imprescindible.

Los sordos llaman la atención.

Dejan huellas.

No podemos arriesgarnos.

(Música electrónica)

-¡Eh! ¡Eh! -"Hello!".

Ey...

-No hablo contigo, morena.

-Entonces ¿con quién?

-Hablo con ella, con la guapa.

Lo siento, mamá.

De verdad que lo siento.

¿Cómo estás?

Bien. Un poco cansada, pero bien.

¿Y los niños, dónde están?

En el apartamento de enfrente.

Pero necesitaba hablar contigo antes de que los vieras.

¿Y mi hermano?

Haciendo la siesta, ya le conoces.

Ya.

Bueno.

Ven.

A ver, explícame qué estamos haciendo aquí.

Escondernos.

¿De tu marido?

Él supone que nos han secuestrado.

Ya sé, mamá.

Ya sé, es una locura.

Pero es que no aguantaba más.

He estado tragando un día y otro,

un año y otro, consumiéndome, y ya no podía más.

Ya.

¿No hubiera sido más fácil... divorciarse?

La única vez que se lo pedí... me tuvieron que quitar el bazo.

¿Qué haces? Qué bueno que llegaste.

Vuelve a la cama, Ale.

No. ¿Está Ricardo abajo? Sí.

Llámalo. Ahora le digo, pero acuéstate.

Tengo que ir a México. ¿Cómo vas a volar así?

¡Con una chingada!

¡Que le digas que venga! Eh, eh...

A mí no me grites.

Pues no me digas lo que tengo que hacer.

Ricardo, te llama el señor Guzmán.

Hola. -Señor.

¿Traes el celular? Sí, señor.

Perfecto.

¿Alguna noticia de tu compañero? No. Nada.

Desaparecido, señor.

De la casa, ¿sabemos algo?

Pedro ha estado llamando, por el señor que mandó su mamá.

OK. Pásamelo.

Espérame abajo con el coche. Voy, señor.

¿Me ayudas? -No.

No pienso ser cómplice de esta locura.

No sé por qué sigo contigo.

Escúchame...

Yo sí.

No... No lo sabes.

Porque, para saberlo, tienes que parar a pensar.

Y nunca tienes tiempo.

¿Sabemos algo de mi familia?

Nada, patrón. Qué gusto oírle.

El tipo que contrató mi mamá, ¿está ahí?

"Sí. Lleva una hora revisando el todoterreno".

¿Y qué tal es?

Sigue trabajando aquí. Se le ve muy profesional.

Escúchame, las instrucciones están donde te dije.

Sí, patrón.

Fuimos hasta ahí, donde usted nos dijo:

al Atocinema de Ixtapaluca.

Estaba el carro, dentro estaba Gabi, la terapeuta.

"Al principio pensé que estaba muerta, pero no,

solo le habían dado un buen chingadazo en la cabeza.

Habían dejado un sobre a su nombre.

Le llamamos antes de abrirlo, pero usted ya no respondió".

-(LLORANDO) Me van a matar. -No, no. No pasa nada.

"La chica estaba muy asustada. No hacía más que preguntar:

'¿Dónde están los niños?'.

Como usted no contestaba, decidí abrir el sobre.

Dentro había una tarjeta

de las de "christmas",

de las que ustedes usaron la Navidad pasada.

Y detrás, el mensaje:

10 millones y un número de cuenta".

¿Y no había un punto de encuentro o algo?

No, patrón. Solo decía que estuviera al pendiente del teléfono,

que ya recibiría noticias.

Pásame a la terapeuta.

¿Es que sabe qué, patrón? No se encuentra.

"¿Cómo?". Eh... No, no está.

¿Cómo que no está? "No aparece, patrón".

"Ya hace un rato subí a su cuarto, y se ha llevado todas sus cosas".

-Amor, amor... -"No hay nada".

¿Dónde está?

Voy a llamar a papá. -¿Qué?

-Tenemos que hablar con él.

-¿Cómo?

-Voy al apartamento de esos chicos a pedir un celular.

¿Sí? -OK.

Nos encargamos de estos. -Venga, vamos.

-Te lo advertí, hija, desde el principio.

Te dije que no te casaras, que no era de fiar.

No, me dijiste que no me dejara presionar.

(Música electrónica)

(Música alta)

-Pasa.

(HABLA EN INGLÉS) No muerdo.

-No, está bien, solo necesito el teléfono.

-Vale, pues pasa. Pasa.

Vamos, pasa.

¿Y yo en qué te puedo ayudar?

Necesito que te quedes con Paulina y con Claudia una temporada.

¿Aquí?

Sí.

¿No puede ser en casa, en Madrid?

No, porque ese será el primer sitio donde Alejandro buscará. No.

O sea, que estamos todos en peligro.

¿Tu hermano y yo también?

¿Me vas a ayudar? ¿Sí o no? Sí, claro que te voy a ayudar.

Por lo menos dame el gustazo

de decir que te has equivocado con ese hombre.

Tú también te equivocaste con mi padre.

¿O no?

Tú podías haber llegado muy lejos.

Bueno, pues ya lo ves.

He llegado hasta aquí.

Pero para ya.

Por favor.

Ahora no necesito a la profesora, necesito a la madre.

Van juntas.

Tengo que salir de esta como sea.

-El móvil. -Sí, es importante, lo necesito.

Por favor. -Bueno...

Pero tienes que beber primero.

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN INGLÉS) -Yo no bebo.

-(HABLAN EN INGLÉS)

(TODOS JALEAN) "Drink!".

(TODOS) "Drink!". (GRITAN) ¡Eh!

-Simón...

Te vas a cabrear,

pero tuve un problema en Madrid.

Un problema gordo con uno de los guardaespaldas del mexicano.

Fue a por mí, me siguió

y tuve que...

-No me jodas.

-Se rompió la cabeza contra una mesa.

-¿Y me lo dices así, ahora?

-Fue en defensa propia, iba a matarme.

-Mira que te lo dejé claro. -Ya,

pero apareció en casa de la madre.

-Bueno, ¿y el cuerpo? ¿Qué has hecho con el cuerpo?

-Lo dejé ahí, en la bañera.

Esta misma noche, sales pitando para Madrid.

-Necesito una farmacia.

-¿Para qué?

-Cosas de mujeres.

-Me cago en...

-¿Qué pasa?

¿Qué?

-¿Dónde está tu hermana?

-En el baño.

-Joder... -Ve a ver.

-¡Respeta su intimidad! -Me estáis cabreando.

-Quiero hablar con mi papá.

-La niña no está en el baño. -¿Dónde ha ido?

¿Dónde ha ido?

-Voy a buscarla. -Vale.

"Drink! Drink! Drink!". -Bien.

(HABLA EN INGLÉS)

(Música alta)

(Bullicio)

-Dámelo.

-¿De quién es?

Venga.

-Chica, ¿quién es? ¿Tu padre?

-Peor. -¡Suéltame!

Dile al viejo que no vuelva a tocar.

¿Y tu hermana? Fue a buscar un celular.

Ya está harta,

y yo también. ¡Abuela!

-Cariño...

¡Suéltame, cabrón! ¡Me estás lastimando!

-¡Todos adentro, ya!

¿Qué estaban hablando tú y la abuela?

Papá no sabe nada de esto, ¿verdad? -¿Qué?

¿Qué está pasando? Bueno, ¡ya basta!

-¡Di algo! La culpa es mía.

Lo he estado retrasando, pero se acabó.

Tenéis derecho a saber.

Entrad en casa los tres, vamos.

La verdad, no sé ni por dónde empezar.

A ver por dónde empiezo...

Empiezo diciendo que vuestro padre...

tiene muchas caras.

Rubén, sígueme.

La que conocéis...

es la cara del padre entregado a su familia.

Pero hay más.

Está el ladrón, el especulador,

el explotador,

el corrupto.

El que es capaz de eliminar al adversario si le estorba.

Pero también está el maltratador,

el adúltero,

el que, por dinero,

nos ha puesto en peligro a todos.

¿Os acordáis de la explosión?

Esa fue la gota que colmó el vaso. Ahí me dije: "Magda, hasta aquí.

Esto es real,

van a por tus hijos.

Y, si sigues aguantando, te arrepentirás toda tu vida".

Vuestro padre...

no va a llamar, no sabe nada.

Huimos de él.

Y, si se entera de que soy yo quien ha organizado esto,

no habrá perdón.

Eso que dices no es mi padre.

Conozco a mi padre.

No, nadie le conoce.

¿Y a ti quién te conoce?

-Nos trajiste engañados aquí, mamá.

Lo siento, debía parecer de verdad. -¿Y nos quieres tener encerrados?

Lo que quiero es que no os hagan daño.

Yo vivía, nosotros vivíamos muy bien con mi papá.

-Mi papá nos quiere. Y nos quiere mucho.

Con él tenemos todo, mamá.

Sí, tenéis todo lo que queréis menos la vida que os toca.

¿O creéis que a su lado vais a poder elegir?

Viviréis la vida que tiene prevista para vosotros.

Te dirá con quién te tienes que casar.

Te exigirá que trabajes con él.

A ti, Rubén, te obligará a hacer cosas muy feas, Rubén.

-¡Calla! ¡Calla! ¡Calla!

¡No, Rubén, no! ¡No!

¡No te consiento que me levantes la mano!

¿Me oyes?

Ni a mí ni a ninguna otra.

Contigo se acaba la tradición familiar

de pegar a las mujeres.

Necesito una ducha.

Seguiremos hablando luego.

-Los tres sois mayores.

Si hubo maltrato en vuestra casa, seguro que os disteis cuenta.

Y callasteis.

¿O no?

"Nos llega una noticia de última hora.

Los tres hijos varones

del conocido empresario Vicente Velasco

han fallecido en un accidente aéreo.

La avioneta privada

en la que viajaban cayó, se incendió y explotó..."

¿Tú tienes algo que ver con eso?

¿Por quién me tomas?

Dijiste que Velasco pagaría caro lo de la bomba.

A ver, Magda, ya, por favor.

Ese hombre irá a por tus hijos. ¿No te das cuenta?

No tengo nada que ver con esto.

Pero él va a creer que sí.

¿Tú qué crees?

Jura que esto no es cosa tuya.

Cada día estás más loca.

"Continuamos con la programación".

El loco eres tú.

¿No acabas de oír

que fue un accidente?

¿Qué haces? No voy a ir a la cena.

Claro que vas a ir.

Pon la excusa que quieras, pero no pienso ir.

¿Qué les digo, que no fuiste

porque piensas que soy un asesino? ¿Por qué?

¿Por qué siempre sacas lo peor de mí?

Un día, cuando estés dormido, te voy a ahogar con la almohada.

Ponte lo más guapa que puedas, mi amor.

Si no, voy a romper este espejo con tu cara.

Hazlo.

Si con eso te sientes más hombre, hazlo.

¿Eso es lo que quieres?

¿Es lo que quieres?

Y aquí estamos los dos, locos, enfermos,

otra vez, tú y yo,

jugando... a ver quién se hace más daño.

(JADEA)

(SUSPIRA)

# (TODOS) "Cumpleaños feliz... Os deseamos todos...

# Cumpleaños feliz. Cumpleaños feliz.

# Os deseamos todos

# cumpleaños feliz. #

¡Bien!

-¿No vais a soplar?

¿No vais a pedir un deseo?

-Deseo no estar aquí.

-¿Esto qué es? ¿Un cumpleaños o un funeral?

¿Cuál es el problema?

¿No os gusta el sitio?

Déjalo, no están de humor. Ya lo veo. Vaya caretos.

-Edu... -Chavales, la vida

hay que tomársela tal y como viene.

-¿Y cómo estarías tú en su lugar? -¿Yo? ¿A su edad?

¿En este paraíso adolescente? Feliz.

Y, además, se puede vivir sin padre perfectamente.

Os lo digo yo.

-¿Y lo que tú me digas me tiene que importar?

Pau... -¿Qué?

-No, eres mi tío,

pero solo te he visto un par de veces en mi vida.

Tú no me conoces.

-Pobre niña rica.

-¿En serio que debo compartir apartamento

con este sujeto?

-Mira, tu padre es un hijo de puta.

Y vas a tener que vivir con eso, te guste o no.

-No te consiento que hables mal de él.

¿Y tú?

Te quedas ahí callada...

Esto es un asco, y tú te volviste loca.

Muy bien, muy bien... Eres de gran ayuda.

-Tranquila, si yo también me voy. ¿Adónde?

No sé, a un sitio donde la gente no ponga cara de perro.

Es la primera noche. La primera siempre es terrible.

¿Tú crees que lo han entendido?

Son listos, claro que lo han entendido.

Otra cosa es que lo admitan

o lo acepten. Ya.

Yo me pongo en su lugar... Tú no puedes ponerte en su lugar.

Siempre tienes que estar en el tuyo.

Al pie del cañón.

Me vendría bien un abrazo.

Hola.

¿Le ha bajado la fiebre? -38,5.

-Matándote no vas a salvar a tu familia.

No te preocupes.

Ma, ¿cerraste el negocio con Andrés?

Sí, pero no ha sido fácil.

Bueno, ¿y qué dijeron los otros inversores?

Mañana cenaré con ellos aquí.

Para que te sea más fácil a ti.

¿Una cena en estas condiciones?

Estoy perfecto, mi amor.

Mañana me voy a sentir mejor.

Lo que debes hacer es volver al hospital, la fiebre no remite.

Yo me ocupo, soy su madre.

¿Ah, sí? Pues traiga usted aquí el hospital o haga algo.

Sé que lo haces de buena fe, pero procura no levantar la voz

cuando te dirijas a mí.

Soy una mujer mayor,

pero no sorda.

(Mensaje)

Es el hombre del que te hablé.

Te va a llamar por Skype.

Salga a dar una vuelta, señorita.

Mi amor, ¿me alcanzas...

ese portátil, por favor?

(Tono de llamada)

"¿Alejandro?". Sí.

Por fin nos conocemos. Mucho gusto.

Antes de nada, siento mucho lo que está pasando.

Debe de ser algo terrible.

Sí, está muy jodido esto.

Como sé que está convaleciente,

solo le robaré dos minutos.

Necesito la clave de su caja fuerte.

En el buró... En el buró de la derecha de mi cama

"hay un carné del Club América.

El número de socio es la clave". No se preocupe.

Voy a revisarla delante de su hombre.

"Una pregunta:

¿hay algún avance?".

Más que avance, diría que hay un cambio de enfoque.

Aunque aún es demasiado pronto. "Oiga,

después de 32 horas,

¿usted cree que mi familia sigue viva?".

No me gustaría darle falsas esperanzas,

pero creo que sí. De hecho,

"cada vez estoy más convencido.

Los supuestos secuestradores"

no se han vuelto a poner en contacto con usted, ¿verdad?

No, hoy no. Bueno, tengo unas llamadas

"de ayer, pero hoy no".

¿Cómo es la relación

con su esposa?

"¿Sabe?".

Yo amo a mis hijos.

No, no, le he preguntado por su esposa, por Magda,

no le he preguntado por sus hijos.

Magda y yo tenemos 20 años de casados.

Ya.

"Por favor, no haga caso a los chismes del servicio, ¿sí?".

Mire, si usted no es sincero conmigo,

no vamos a resolver este asunto. ¿Me comprende?

"Sí, comprendo.

Pero ¿a santo de qué me pregunta sobre Magda?".

A santo de que es muy posible que esto no sea un secuestro.

(Música)

¡Bomba va!

¡Meteos! ¡Está buenísima!

Magda...

Gracias.

Tienen muy poca vergüenza viniendo aquí.

Mi más sentido pésame.

Sentido pésame...

Te acompaño en tu dolor.

¿Cómo puedes mirarme a los ojos?

Mataste a mis hijos... Velasco,

no voy a permitir esa calumnia.

Criminales.

Tú y tu hijo, los dos.

Señora, Dios está de testigo.

Y él sabe que no miento.

Ojo por ojo,

diente por diente.

Así lo dice la Biblia.

Y así lo voy a hacer.

(SUSURRANDO) Paulina, espera. -Sí.

Es ahora o nunca.

-No estoy segura.

No te hagas pendejas. Has visto cosas, yo también.

-Las parejas discuten.

-No hablo de discusiones.

-Me da lo mismo, me voy.

-¿Adónde vas? No tienes dinero.

-No lo sé, lo consigo.

-¿Cómo?

-No lo sé. Yo me sé valer por mí misma.

-¿Así, sin guardaespaldas?

-No estoy asustada.

-¿Ya pensaste cómo le puede afectar esto a mamá?

-Él la va a perdonar.

Yo me encargo de eso. -Te equivocas, no es así.

Es al revés, ella lo tiene que perdonar a él.

-¿Vienes o no?

-Hola.

-Hola.

-¿Qué? De marcha, ¿no?

Yo me voy a la piscina, que estoy muerto de calor.

Un bañito, ¿no te apetece?

¿Eh?

¿Y... una copa y luego un bañito?

Eh, tranquila, voy de buen rollo.

Me acabo de casar.

No estoy buscando guerra.

(Ruido)

¿Ahora qué pasa? Este ascensor... Esta mañana me ha pasado lo mismo.

-Lo has parado tú.

-¿Yo? -Sí, tú, ¿por qué?

-¿Por qué iba a querer pararlo yo?

¿Eh?

¿Eh?

¿Por qué?

Venga, dime, ¿eh?

¿Por qué iba a querer parar el ascensor yo? ¿Por qué? ¡A ver!

Mi mujer está muy buena, ¿sabes?

Y yo siempre llamo a la puerta

antes de entrar. Vale, vale, vale...

¿No puedes dormir? La verdad, ni me acuerdo

cuándo fue la última vez que dormí ocho horas seguidas.

Oye, Tobías, ya que vamos a vivir juntos una temporada,

me gustaría que enseñaras a mis hijos a protegerse.

Eres un experto en seguridad. Sabrás técnicas de defensa, ¿no?

Sí, algo sé.

Ya.

Oye, ¿cómo decidiste empezar en esto?

Se gana dinero.

¿Eras policía, como Simón?

No.

¿No qué? Que no quieres hablar, ¿no?

Cuanto menos sepas, mejor para ti, Magda.

Mira, no te ofendas, pero, desde ayer,

soy yo quien decide qué es lo mejor para mí.

(SUSPIRA)

He tenido los trabajos más absurdos.

He sido hasta trapecista, en una gira del Circo del Sol.

Era portor, ¿sabe?

Pero me partí este brazo por cuatro sitios.

Ya. Y ahí quedó.

Me tranquiliza tenerte aquí.

Pero quiero tener el control.

Claro. Tú pagas.

Eso, yo pago y yo decido.

Eso.

Magda, en un rato salgo para Madrid.

Tengo que resolver un asunto urgente.

Solo serán unas horas.

Un asunto urgente.

Sí. Ha surgido algo que no estaba previsto.

Esa no es una frase que me ayude a dormir.

Tengo pastillas.

Para dormir.

¡Paulina!

¿Qué haces aquí?

¿No ves que estás poniendo en peligro a tu madre?

(Claxon)

(Bullicio)

(Frenazo, claxon)

(HOMBRE) ¡Vente con nosotros, nena!

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(HIPERVENTILA)

¡Pau!

¡Suéltala!

¡Eh! ¡Te digo que la sueltes!

-¡Suelta, idiota!

Ya, mi amor, ya, ya está.

Ya.

(LLORA)

Ahora mismo os preparaba dos Gin tonic

para que durmierais las dos como los ángeles.

Lo que pasa es que el minibar ya sabéis cómo está.

-(PAULINA RÍE)

Empiezas por la mujer y el chico. Están en el 1206.

Hola, es Mikel. -El estilista.

Pase, pase.

Hola, príncipe.

-Buenos días. Tenemos que ir al banco.

-Son las 8:00.

-Tanto dinero no puede estar en su cuenta, es un peligro.

-Ya. Lo que no entiendo es por qué no me han avisado

del banco. -Porque hemos encriptado su cuenta.

No figura.

Es como si hubiera desaparecido.

-Pero yo vi el saldo

en el cajero.

-Sí, claro, usted vio el saldo en el cajero.

Pero ahora debe acompañarnos al banco.

-Ya, pero ¿y mi clave?

¿Cómo la averiguaron?

-Jugamos con las fechas de nacimiento de sus nietos.

Acertamos.

-Odio el mundo moderno.

-Fíjese que lo más difícil de toda la operación

ha sido introducir esa cantidad de dinero en España.

Vamos.

Me pones una silla en el centro, donde dé más la luz,

y papeles en el suelo.

Quedamos que tú... castaño, ¿no?

Te va a sentar muy bien.

Clau, Claudia, Claudia...

-¿Qué? -Pasa algo.

Pasa algo. -Tengo sueño, vete.

-Pau, Pau, Pau, Pau...

El hombre se va.

El hombre se va.

¿Nos vamos?

-¿Adónde?

(Teléfono)

-"Simón". -Dime, Rubio.

-"El cuerpo ha desaparecido". -¿Qué?

-El guardaespaldas, no está.

-¡Ah, cojonudo!

-"La única explicación que se me ocurre"

es que no estuviera muerto del todo.

-Me reiría si no tuviera ganas de romperte la cabeza.

-Entonces ¿qué hago?

-Pues no lo sé, Tobías.

El café es tuyo,

no mío.

-¿Vuelvo entonces o qué?

-No, vete al hotel del marido.

A ver si saben algo de él. -"¿Al hotel?".

-Por lo menos que el viaje haya servido para algo.

-Joder.

Nora, ¿está ya lista? -Sí.

Sí.

-¿Lleva todo? ¿El carné, todo? -Sí. ¿Mi hija no viene con nosotros?

-No, no hace falta.

El dinero se ingresará en la cuenta de una empresa

que está a nombre de su hija. Todo en orden.

Quien sí nos va a acompañar es este chavalote.

-No. -Sí.

-No. -Tu madre quiere que te llevemos

a encargar el audífono. -No.

-Rubén...

Rubén, el audífono es muy importante.

Venga.

Léeme.

Léeme.

Si me sigues dando problemas,

tu abuela... lo va a pasar muy mal.

Dime "sí" si me has entendido.

-Sí.

-Vamos.

Nora, ¿usted no llevaba unas gafas de sol?

-Ah, sí.

-No se las habrá dejado en el bar...

-Seguro.

-Tú te vienes conmigo.

Te pego un tiro aquí mismo.

¿Entiendes?

Al aeropuerto, por favor.

Tu nuevo yo.

Ahora solo faltan los críos.

¿Qué te han contado de mí?

Nada.

¿Nada?

Yo no pregunto.

Es mejor no saber.

¿Haces esto a menudo? (RÍE)

Cuando alguien necesita convertirse en otra persona,

ni te imaginas la cantidad de gente

que se borra del mapa.

Hay algunos muy importantes... que creemos muertos, y no lo están.

Oye, pero que yo no estoy metida en nada ilegal ni sucio.

Tú tienes tus motivos.

Yo tengo un negocio.

Mientras me paguen...

Tendréis vuestros papeles en regla en cuatro días.

Y a vivir.

Rubén, ¿no está aquí? ¿Qué?

¡El niño!

No. Pero ¿no estaba contigo?

¿Ese hombre tampoco ha llegado?

-¡Qué guapa!

-Mamá, estás hermosa. -Qué bonita.

Qué bonita te ves, me encantó. -Me encanta.

(Puerta)

(Puerta)

Mi amor, ¿cómo estás? -¿Dónde estabas?

-En clase. -Llevo horas intentando localizarte.

-Tuve clase toda la mañana. Acabo de oír tus mensajes.

¿Qué tal estás?

Ya estás aquí, ¿vale? Tranquila.

Ya estás bien.

-Pensé que me iban a matar.

-No entiendo nada.

Me dijiste que los habían secuestrado.

-Sí.

Ha sido horrible.

-Pero nadie dice nada del secuestro.

-Lo quieren mantener en secreto.

-¿Y eso? -No lo sé.

-Eso es un pedazo de noticia.

-¿Qué?

-Tengo unas ganas terribles

de publicarla. -No, por favor.

Esa gente es muy poderosa.

-Precisamente, Gabi.

-Tengo mucho dinero.

Dólares.

-¿Te los has chingado?

-No, no, chingado no.

Es mejor desaparecer una temporada.

-Pero soy periodista, mi amor.

-Ya lo sé.

Tú haz lo que quieras.

Yo mañana a primera hora me voy a San Diego.

(Puerta)

Ya está.

¿Qué? -Nada.

Hostia...

El conserje no les ha visto.

¿Has mirado en las zonas comunes?

Sí, en la cafetería, zona de juegos, piscina...

Está lleno de frikis, están montando algo.

-Hay un encuentro de "freetubers".

Vamos a la calle

donde lo perdiste, ¿eh? Vamos.

Que te digo que allí no están.

Bueno, tendremos que hacer algo. Vamos.

Y vosotras... os quedáis con él.

-No voy a dejar que me corten el pelo.

Él hará lo que tenga que hacer, y punto.

La verdad es que Rubén estaba raro, muy retraído.

Pensaba que estaba desorientado, tampoco le di muchas vueltas.

Bastante preocupada estaba ya con tantas cosas.

No puede ser. Pero si es que es aquí.

Mira, Plaza de Canalejas.

Cuando vinisteis con Simón,

¿no viste que estaba cerrado? Te digo que no estaba así.

El director nos recibió en la calle. Ah, ¿y no te pareció raro?

No lo sé, dijo que era una operación muy arriesgada,

que prefería hacer la gestión

fuera de la oficina.

Pero está cerrado...

Mamá, esto es una estafa.

No me lo digas, por favor.

Ese cabrón nos ha robado el dinero. Y, encima, se ha llevado a Rubén.

Ay, joder...

Mira, nos llevó a ese bar de ahí.

¿Dónde? ¿Ahí? A ese de ahí. Sí.

Vamos.

"Un chico de 17 años, que iba conmigo y con un hombre"

de 1,60.

Estábamos hablando con el director del banco de ahí enfrente.

-(ACENTO) El banco lleva cerrado dos años.

Buscamos al chico, sobre todo.

Es sordo.

Cogió un taxi.

¿Dónde? En la parada.

La señora volvió a por gafas.

Yo salí a sacar basura a los contenedores.

Y vi muchacho discutir con persona mayor.

Central, aquí Ximo, ¿me podéis averiguar

si alguien ha cogido a un señor de unos 60 años,

con un chaval de 17, con camiseta,

con el número nueve delante.

Hará una hora. Una hora.

Aquí, en la parada de Canalejas.

(RADIO) "Un momento, pregunto". -En la otra esquina

hay una comisaría. Pueden ir, por si les hace falta.

¿Quiere el tique? -No.

(RADIO) "Julián, aquí central.

¿Has recogido un pasaje en Canalejas hace unos 30 minutos?".

-Afirmativo.

-¿Me hace caso, me da cambio?

-"¿Un caballero y un chico con una camiseta

con el número nueve estampada?

A ver, la madre le está buscando". -Corte eso.

-¿Qué? -"¿Julián? ¿Central?

-¿Julián?". -Apague eso.

¡Apague eso de una vez, he dicho!

-"¿Julián?".

-Oiga, no quiero problemas. -Pues cierre el pico.

Salga pitando de aquí. ¿Me oye?

-"Ximo, ¿me recibes?".

-Aquí estamos, dime.

"Parece ser que les ha llevado Julián.

Pero no le he entendido bien,

estaba muy nervioso".

-¿Dónde ha dejado el pasaje?

-"En el aeropuerto, salidas internacionales".

-No será capaz de meter al chico en un avión...

Lléveme. Dame dinero.

Es lo único que me queda.

70 euros.

-El trayecto son 67. Yo les llevo,

pero sin más dinero, no me puedo esperar.

¿Me da para llegar? Para llegar, sí.

Pues lléveme, y rápido.

No, voy sola. Que voy contigo.

Que no. Te quedas con los chicos hasta que yo vuelva.

Hasta que Rubén y yo volvamos.

Sí.

Qué disgustos nos dan los hijos, ¿verdad?

Yo tengo dos.

El mayor se ha hecho dos agujeros en las orejas del tamaño

de una moneda de cinco céntimos.

¿Quiere que ponga la radio?

(Música)

# Atravesando el miedo.

# Cruzo sola este desierto.

# No te miento si te digo

# que he deseado verte muerto.

# Son solo fantasías que se van cuando despierto. #

(RADIO) "Continúan las reacciones

por la trágica muerte de los tres hijos

del conocido empresario Vicente Velasco, alias el Huero,

ocurrida el día de ayer,

cuando su avioneta se estrelló a pocos kilómetros

de la ciudad de Monterrey. Esta mañana,

después de la reunión de Consejo de Ministros..."

Pedro, apaga la radio, por favor.

Que apagues la radio no soluciona el problema.

¿De verdad...? ¿Sigues con eso?

Ese hombre no nos va a dejar vivir.

Ya ha puesto una bomba en casa.

Y, claro, tu respuesta es...

No hay respuesta, fue un accidente.

Ocurre docenas de veces.

Irá a por tus hijos.

No les va a pasar nada.

¿Ah, sí? ¿Y tú, si fueras él,

no harías lo mismo? No. No soy él.

No soy un asesino.

Quiero a mis hijos fuera de México.

Yo no puedo seguir así.

Cada ruido que escucho,

cada puerta que se abre, cada coche que pasa por casa...

¡Es que no puedo más!

Vamos a ir a una cena de mucho compromiso...

¡Por favor!

Deja que me los lleve lejos de todo.

Debo estar concentrado.

Voy a cerrar un negocio muy importante en esa cena.

¡Me importa una mierda!

Te importa una mierda todo, menos que vivas como una reina.

Alejandro, por favor, Canadá, Estados Unidos...

En Europa hay muy buenos internados.

Aunque sea solo un año. ¡Que no!

¡Mis hijos son mexicanos!

¡Se quedan aquí, conmigo, y nadie se los va a llevar de esta tierra!

Pero ¿cómo puedes ser tan burro?

¿Cómo? Sí.

Gritas, pegas puñetazos,

berreas como un bebé... a ver si viene tu santa madre.

Pedro, para el coche.

¿Señor?

¡Que pares el coche!

Bájate.

Que te vas, carajo, no te necesito en esta fiesta.

Alejandro, por favor... ¡Bájate!

Por lo menos déjame en una gasolinera.

Aquí no hay un alma.

Va a haber una, y es la tuya.

Y, por cierto, muy negra. Bájate.

¿Y ahora qué haces?

No pienso quedarme con todo esto encima,

aquí, en el culo del mundo.

Vámonos.

# Tus mentiras no me engañan.

# Atravesando el miedo. #

-¿Ese de ahí puede ser su hijo?

Llevaba un nueve en la camiseta, ¿no?

-Eh... ¿"Speak English"?

¿Documentación? ¿Tienes documentación?

Pare.

¿Entiendes lo que digo? ¿Eres español?

No les oye. Es sordo.

Disculpen, soy su madre.

Estaba cruzando la carretera, por poco le atropellan.

Menos mal que lo han encontrado.

Ya.

Muchas gracias. Han sido muy amables. Vámonos.

Espere, ¿qué edad tiene su hijo? 17.

No, 18, los acaba de cumplir.

¿Me permite el DNI del chico?

¿Qué?

Debemos ver su documentación, comprobar que no es menor.

No creo que lo haya traído.

Ni yo, no me ha dado tiempo. He salido corriendo del hotel.

Es muy especial.

Desaparece a menudo. Hay que estar muy pendiente de él.

Pero ¿qué pasa?

¿No está claro que es mi hijo?

Nada, está bien. Llévese al chico.

Gracias.

¿Nos volvemos? No, seguimos, al aeropuerto.

Muy bien.

Simón...

¿Simón? -"Dime, Tobías".

-¿Dónde estás? Hay mucho ruido, ¿no?

-Aquí, en la piscina de los apartamentos,

controlando a esta gente.

-Ah. Yo en el hotel.

Y adivina... Alejandro Guzmán también.

-Nada de nombres, joder.

Bueno, ¿y qué pasa? ¿Sigue en España?

-Sí. No ha salido de la habitación desde que llegó.

-"¿Por qué?".

-El de recepción, después de una generosa propina,

que ya te cobraré,

me ha dicho que una limpiadora le vio en la cama hecho polvo.

-"¿Está enfermo?". -Le cuida una enfermera.

-Ah, pues eso cambia mucho las cosas.

"Tenemos que tener más información. Su novia trabaja en el hotel.

Búscala por ahí".

-Carne, un asado.

-La tengo a cuatro mesas de distancia.

-Bueno, pues ya está. Ella seguro que te lleva a él.

-Me da mal rollo.

-"Es muy importante que tengamos controlado a ese tío".

Saca lo que puedas y te vuelves.

-Vale. -"Venga, ya hablamos".

Haz memoria.

Copenhague. Ese es.

Aún no hay puerta de embarque. Está por aquí.

Vamos.

Simón.

¡Por favor! ¡Por favor!

¡Mi dinero! ¿Qué dinero?

Lo sabe perfectamente.

Ese dinero no existe.

Claro que existe, es mío.

Demuéstrelo.

Mire,

ahí está la policía.

Vaya a contarles que me estoy llevando un dinero,

que no llevo encima,

y que, oficialmente, ni salió de México

ni consta en ninguna parte.

Como tampoco consta

que ni usted ni sus hijos hayan entrado en España.

Así están las cosas.

Sabe que, si me deja sin nada, no podré salir adelante.

Eso lo sabe, ¿verdad?

Usted es joven.

Es guapa.

Tiene más posibilidades que yo.

Simón...

Yo que usted... saldría pitando de aquí.

Vámonos.

-¿No hacemos nada?

No podemos... hacer nada.

Vamos.

-"Quizá los más adictos a la moda

recuerden a Magda Escudero,

uno de los rostros más atractivos de la segunda mitad de los años 90.

Su carrera fue fugaz,

pero durante un tiempo se convirtió en una de las modelos

más reclamadas por los grandes diseñadores

de todo el mundo:

Gaultier, Armani, Carolina Herrera...

Hasta que en 1998,

cuando estaba a punto de llegar al cénit de su carrera,

decidió retirarse

para casarse con el empresario mexicano Alejandro Guzmán.

Desde entonces, ha vivido en México, dedicada al cuidado de su familia.

Pues bien, Magda Escudero y sus hijos

fueron secuestrados hace tres días..."

# Te dejo en el fondo, en el fondo del mar.

# Voy hacia delante. La vida en presente.

# Ya quemé mis naves, ya crucé mis puentes.

# Aprieto los dientes; los ojos, al frente.

# Si tengo las llaves, todo es diferente.

# Todo es diferente.

# Rompo cadenas, el miedo se va.

# Mis pasos son firmes, ya no hay vuelta atrás. #

  • Capítulo 2: La llegada

Fugitiva - Capítulo 2: La llegada

12 abr 2018

Magda y sus hijos llegan a Benidorm con Simón, el organizador de la fuga, y Tobías, su subordinado, y se instalan en un hotel con Nora y Edu. Alejandro, su marido, despierta en Madrid tras el infarto. La madre de éste, Esperanza, contrata al misterioso José K para que les encuentre.

ver más sobre "Fugitiva - Capítulo 2: La llegada " ver menos sobre "Fugitiva - Capítulo 2: La llegada "
Programas completos (2)
Clips

Los últimos 31 programas de Fugitiva

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Isabel

    No puedo verlo desde Austria... es una pena!!!!

    pasado martes
  2. Manuela

    No puedo verlo aqui en Italia porque?

    pasado lunes
  3. Angeles

    No se puede ver en Mexico por la web qué pasa?

    pasado domingo
  4. CARME

    Tampoco en México. Me faltó la primera parte del capítulo 2.. Excelente la serie. En México hay muchos esposos mafiosos, corruptos y prepotenres iguales al personaje de la serie. Igual es la inseguridad que vivimos.

    pasado domingo
  5. Elena

    Lo mismo ocurre en Serbia. Que habrá pasado y por qué no podemos seguir viéndola? Porfa, solucionadlo¿¿

    pasado domingo
  6. Loliannette Emmanuelli

    ¿Qué ocurre,que no podemos ver el capítulo en Puerto Rico si lo pasaron el jueves por,el canal internacional ? Vimos el primer capítulo y ahora no podemos continuar con la serie. El jueves lo estaban pasando pero tuve que salir y no lo terminé. Quisiera poder verlo a través de la web.

    pasado domingo
  7. Airam

    Y lo mismo occurre en Belgica... :(

    pasado sábado
  8. Joana

    Lo mismo pasa en Portugal. El primer capítulo pudimos verlo y ahora ya no. Se lo compro Netflix??

    pasado sábado
  9. Pilar

    El primer capitulo de Fugitiva si y ahora no se puede ver mas por vivir fuera de España. Me encantaría recibir respuesta

    pasado sábado
  10. Ana

    No se puede ver desde fuera de España??? Porqué nos dejan ver el primer capítulo? No es justo! Den una explicación

    pasado viernes